Los líderes de los países de la Unión Europea (UE) han acordado dar a la República Checa, la exención que solicitaba acerca de un capítulo de derechos humanos anexo al Tratado de Lisboa, que era una condición para la ratificación del documento, y que no contaba con la aprobación del presidente checo, Vaclav Klaus. (30/10/09).