La cena y la fiesta de Cibeles fue el colofón a un largo día de celebraciones que empezaba a primera hora de la tarde, cuando la selección llegó a España desde Kiev. Luego, recepción en La Zarzuela y el habitual paseo en autobús descapotado por las calles de la capital, donde ya recibieron el cariño de miles de aficionados. Avanzando milímetro a milímetro, el autobus de la selección terminó su baño de masas en una fueste: La Cibeles. En el escenario, frente a la diosa y frente a cientos de miles de personas.
Campeones de Europa por un día