Estoy vivo La 1

Estoy vivo

Jueves a las 22.40 horas

Estoy vivo
Jueves a las 22.40 horas  
www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5413839
No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 30 - ver ahora
Transcripción completa

(Llanto bebé)

# Duérmete niño, # Duérmete ya...

# Que aquí el coco, # no puede entrar... #

¿Seguro que quiere que haga eso?

(Música terror)

Va a ser una carnicería.

Hay que proteger a tu hermana. ¿Me oyes?

Ya sabes lo importante que es. -No la pueden encontrar.

-Y a nosotras tampoco.

Y tenemos que mantener nuestro secreto.

Hay que dejar atrás nuestra vida anterior.

-Su nuevo traje...

De comisaria.

Verónica Ruiz.

¿Comisaria?

Victoria, ¿tú sabes dónde están los archivos del accidente?

¿Tú lo sabías y no me lo has dicho?

¿Cómo crees que me siento? Llevo un año sin dormir.

Susana estaba... Embarazada, sí.

Iago tiene derecho a saber.

¿Saber que perdió un hijo le ayudará mucho?

¿Estaba embarazada?

14 semanas, justo como Susana.

¡Ayuda!

¡Ayuda!

¿Qué ha pasado? Han robado un cadáver.

Están ahí.

¡Policía!

¡Alto!

¡En este puto país, no hay respeto!

(Disparos)

(Música)

¡Cuidado, cuidado, cuidado! Puta madre...

(Música)

(GRITA) ¿Qué?

¡Qué olor! ¡Hostias!

No, no a mí no me mires, ¡eh! ¡Coño!

¡Arriba las manos!

(Música)

Por favor, qué fantasía de hombre eres... ¡carajo!

¿Me... acabas de hacer la cobra, no?

Espere... (GRITAN)

Iago, pensabas que era Susana, eso es todo.

Ya está.

No entiendo cómo he podido confundirla con otra.

Está aquí...

Está aquí. Iago, joder...

¡Iago! ¡Escucha! Susana está muerta.

¡Que no está muerta!

He hablado con Susana.

No hemos escrito a través del teléfono.

Estás pasando un momento muy vulnerable.

¿Seguro que era ella?

Le juro que era ella, señor Márquez.

Y he estado a punto de verla.

Pero ha aparecido la rubia, viene a por mí, señor Márquez.

¡Al suelo! Va por Susana.

Y tú le has servido de cebo.

"Voy enseguida estoy esperando a mi Uber.

Ahora nos vemos.

Adiós".

-(HACE SONIDO PISTOLA)

(Música)

Como ya sabéis, hoy es mi cumpleaños.

Os recuerdo que estáis todos invitados a un picoteo

en el bar El Vuelo.

Pasaré lista. Así que no os escaqueéis.

Lo siento mucho Iago, no podemos hablar,

nunca más.

Y no nos volveremos a ver.

Quiero... dedicarle esta canción a Susana Vargas.

# Así estoy yo... #

(LLORA) Ya no puedo más...

Estoy hasta el coño mamá.

Del papel de poli educado.

Bueno, hasta el coño... ya no.

Un, dos, tres, un, dos, tres, probando, probando...

(CANTAN) # Para bailar la bamba...

# Para bailar la bamba...

# Se necesita # una poca de gracia... #

(Vítores)

(Música)

Bueno, al final la fiesta ha salido bien, ¿no?

-El karaoke nunca falla.

Si es que la gente ve un micro y se viene arriba.

-Sobre todo, mi mujer. -Tu mujer es una crack...

Lo ha petado con Las Grecas.

Muchas gracias por traerme, Sebas, pero no había por qué.

Podía haberme cogido un taxi.

-Sí, hombre.

Y todo lo que has ganado te lo dejas en el taxi.

Oye ¿Y tú qué estudias?

Ingeniería Bioquímica.

Suena jodidilla.

(RESOPLA)

Tus padres estarán orgullosos...

Mis padres murieron... cuando yo tenía cuatro años.

Vaya... Lo siento.

No pasa nada.

Es... aquí.

Pues muchas gracias, Sebas.

Mañana nos vemos.

Que descanses.

-Igualmente.

(Radio)

Joder... Mucha Ingeniería bioquímica, o como sea, pero...

se le va la olla como a todo el mundo.

(Música)

Joder...

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera # la última vez. #

(Música)

¿Señor Márquez?

(Música)

(CHISTA) ¡Quieto!

¿Es tu amiga la paliducha?

Quédate ahí, voy por la otra puerta.

Ni te muevas.

(Ladridos)

¡Papu!

¡Me cago en mi puta vida!

¡Manos arriba!

Puede bajar la pistola, señor Vargas...

¿Estos quiénes son? ¿Tus primos?

¿Qué haces aquí abajo DH-72?

No hay tiempo para preguntas.

Nos están esperando.

Primero suelta a mi perro.

¿La conoces?

Es la funcionaria que gestionó su tránsito.

Ah...

Ya, sí, sí, sí, ya me acuerdo, la chiquita esta...

No se acuerda.

No me acuerdo.

Tenemos que irnos, ella nos espera. Pues que espere.

Porque yo no pienso moverme de aquí

hasta que alguien me explique de qué cojones va esto.

Tiene una noticia para ustedes.

Muy bien.

¿Qué noticia?

Aquí no puedo contarles nada.

Ah...

Nos vigilan.

(Música)

No me jodas...

Mierda.

¿Vas a decirme dónde vamos?

Oye, ¿esto del rollito zen os viene de serie a los de la Pasarela, no?

Es como nuestra línea editorial. Ya...

¿Eso qué es?

Es para que se tape los ojos.

Ni de coña.

Mira, encargada de boutique cara,

ni tú ni veinte clones como tú me vais a poner eso... ¿Estamos?

(Música)

¡Me cago en la puta, joder!

Muy bien.

Pues como aquí nadie abre el pico, creo que me la voy a jugar.

Esto creo que ha sido una idea de vuestra directora.

Que tiene una misión de vital importancia para nosotros.

Una misión de la que, probablemente,

no pueda decirnos ni una mierda. ¿Es así?

Pues estamos igual que antes.

Yo que pensaba que nos llevabais de excursión a Torrevieja,

En Alicante.

Recuerde que los Enlaces no estamos familiarizados con la ironía,

señor Márquez.

Yo ahora soy un cachondo, pero cuando llegué no le cogía una.

Ya estamos llegando.

Ah, pues muy lejos no estamos.

Lo suficiente.

¿Dónde vamos?

Muy cerquita de casa...

Dos calles a la izquierda, segunda salida en una rotonda,

siguiente a la derecha y dos minutitos recto. ¿Es así?

Muy bien, señor Vargas.

Una pena que no le vaya a servir de nada.

(Música)

(Puerta)

(Música)

Esto no es muy Pasarela...

¿Ampliando el negocio?

Ahora más que nunca debemos mantener el anonimato.

Seguidme.

(Música)

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

Bueno, hombre, bueno... ¿Conoces a este?

Este señor chino no me suena.

¿Y qué le has dicho?

Diplomacia.

Practicar un poco el mandarín, que lo tengo un poco oxidado.

Adelante...

¿Es ahí?

(Música)

Bienvenido, señor Vargas.

Iago...

Me ha llamado por mi nombre. (ASIENTE)

Espero que estén a la altura

de lo que les voy a mostrar.

Y yo espero que usted se deje de rodeos y vaya directa al grano.

Lo que van a presenciar

puede ser algo muy doloroso para ustedes.

Señor Vargas,

le aseguro que no habría hecho esto

si hubiera encontrado

otra alternativa...

¿Qué hay en esas cápsulas?

Lo siento...

(Música)

No puede ser...

Susana...

Sí.

Susana Vargas estaba embarazada cuando ocurrió el accidente.

Ibais a ser padres.

Gracias a la Pasarela el embarazo puede seguir su curso normal.

¿Entonces...

está viva?

Es complicado, pero sí.

Puede decirse que están vivas.

Entonces, ¿por qué están aquí dentro?

Porque aquí están a salvo...

Es de vital importancia que el embarazo cumpla su término.

¿Estamos en la Tierra?

Esa información es confidencial.

Lo único que importa ahora es que este bebé debe nacer.

El fruto de vuestro amor será fundamental

para el futuro de mucha gente.

Discúlpeme, pero no la entiendo.

Usted hizo lo imposible por separarlos...

Todo estaba previsto, Señor Vargas.

No subestime a la Pasarela.

No...

¿Sabe si es niño o...?

Es una niña.

Una niña...

(Música)

Vamos a tener una niña.

Prepárate para la adolescencia. Ya verás.

Susana habló conmigo...

Era ella.

Esto que ven...

Son solo sus cuerpos.

Ellas han regresado, como usted.

¿Las tres?

Fue la única condición que puso Susana.

Volver junto a su madre y su hermana.

Ahora es imperativo que dejen de buscarlas en la Tierra.

Para siempre.

Imperativo mis cojones.

No puede pedirnos eso.

Sí que puedo.

¿Sabe lo difícil que ha sido encontrar

tres cuerpos sin levantar sospechas?

¿Y usted sabe qué se siente...

ante los cuerpos sin vida de tu mujer y de tus hijas?

¿Lo sabe?

Entiendo su ira,

Señor Vargas, pero al buscarlas las están poniendo en peligro.

Si mueren abajo mueren aquí también.

Incluida su nieta.

No...

Tiene que haber otra forma.

Es el momento de ser generoso, Iago.

Si quieres que tu hija viva,

debes elegir.

La única manera de protegerlas

es que no hagan nada.

Ellas tienen su propia misión.

¿Qué misión?

Ahora es el momento en el que usted dice aquello de:

"Lo sabrán a su debido tiempo", ¿no?

Exacto...

La visita ha terminado.

(Música)

Tienes que ayudarnos.

Sabes que no puedo, DH-65.

Necesito ver a Susana, hablar con ella.

Por favor, dime donde está.

Lo siento, pero no lo sé...

Mucha suerte.

(Música)

Me ha encantado verte.

Ese abrazo ha estado un poco fuera del protocolo, ¿no?

¿Usted también se ha dado cuenta? Como para no darse cuenta.

Se ha puesto fina.

Sí.

¿Dónde estamos?

Pues estamos en Paracuellos del Jarama.

Mucha tecnología, mucha Pasarela,

pero ya podrían haber ajustado un poco el gps.

Ni una puta vez nos dejan en casa, Iago.

Lo harán para despistar.

A mí sí que me tienen despistado. ¿Te has enterado de algo?

Nos han prohibido buscarlas. Ya.

Pero no vamos a hacerles ni puñetero caso.

Como siempre.

No sé qué están tramando ahí arriba,

pero tienen a mi mujer, a mis hijas, a mi nieta...

Y a mi familia no la cuida tu puta Pasarela, Iago.

No me fío.

Ya no es mi Pasarela, señor Márquez.

Y ahora también es mi familia.

Ya...

Estaban ahí...

En la trastienda de un chino, hay que joderse.

Su hija parecía Blancanieves.

Mucho me temo que en esta historia un beso no va a despertarla.

¡Coño, mira quién está ahí!

¡Tus paisanos!

¿Moaña?

¡Viva O Príncipe de las Bateas!

(TODOS) ¡Viva!

Señor Márquez,

ya sé cómo encontrar a su hija...

(Ducha)

(Música)

(Cortina ducha)

(Música)

Mierda.

Tampoco te quejes.

Ya verás... Solo tienes que afeitarte la cara, oye.

En eso sales ganando.

Ya ni me lo recuerdes enana.

Un mes antes del accidente,

me gasté 1.500 pavos en la láser y mira qué piernas...

¿Crees que algún día nos acostumbraremos?

(Música)

Yo seguro que no.

Vamos, chicas, que están a punto de salir...

-Los vecinos. -No hagáis ruido.

Salgo yo primero.

¡Vale!

Guapa.

Buenos días.

-Buenos días.

Era para el señor de la barba, pero te he colado.

-Gracias.

Has abierto pronto, ¿no?

Cuando me he despertado ya te habías ido.

-Sí. Tenía que hablar con el tío de la cerveza.

Que la semana pasada me trajo una caja de menos.

Muy bonita.

Se le cayó a Rebe en el coche anoche.

¿Y?

No sé...

He visto... algo raro.

Sorpréndeme, cariño.

-Pues... cuando decidí devolvérsela...

se estaba yendo en el coche con Vero, con la comisaria.

Se fueron juntas en su coche.

¿Estás seguro de que eran ellas? -Segurísimo.

-Hombre, después de cantar, charlaron un rato, pero...

¡Qué fuerte!

Nunca me lo hubiera imaginado...

Qué pasada, cómo va la gente de rápido.

¿El qué?

Pues que se han liado, Sebas. -No...

-Hombre... ¿Cómo qué no?

Pues, no sé. Sería otra cosa.

¿Cómo va a ser otra cosa?

Clases particulares a las 3:15 de la mañana, no te jode.

Igual tienes razón.

-Buenos días, familia... -Hola...

Venía a pagar lo de anoche.

Con todo el lío, me hice un "sinpa" en toda regla.

Muchas gracias.

¿Qué, cómo acabaste la noche?

-Uf, afónica de tanto cantar.

Muchas gracias a los dos, salió todo genial.

-Mejor de lo previsto.

Es lo que tienen las fiestas, que te relacionas de otra manera,

la gente está más... accesible. -Sí, es verdad.

Ahora, me fui directa a la cama, acabé reventada.

No lo dudo.

¿Un café?

-Sí. Que sea para llevar, por favor.

Hola...

-Rebe, qué bien, ya estamos todos...

Hola, ¿qué tal? -¿Qué tal?

Sergio, te quedas con Rebe. Pórtate bien.

Aquí tienes tu café.

No señora. Estás invitada.

Muchas gracias. Nos vemos luego. -Hasta luego.

-Vero, me voy contigo. Que así me sigues contando...

-Hasta luego.

¿Ha comido ya?

No, todavía no. Ahora te caliento el potito.

¿Y tú qué? ¿Cómo estás? ¿Estás mejor?

Pues caí rendida en cuanto me dejaste en la resi.

Normal...

Siéntate, que ahora te lo llevo. -Vale.

(Música)

(Teléfono)

(Sirenas)

Una postal.

De Moaña...

No se puede rastrear. Es perfecto.

Esto es una gilipollez, Iago.

Susana me vio aquí, me lo dijo.

Este tablón... es que no lo mira nadie.

Aquí hay anuncios de cuando tu mujer cantaba copla.

La verá, señor Márquez. Estoy seguro.

Iago, aunque lo vea.

Susana te dijo que no volvería a hablar contigo nunca más.

No sé. ¿Qué te hace pensar lo contrario?

Que me quiere. Y yo a ella.

Ay... Iago, Iago, Iago...

Hombre, mira quien viene por aquí.

¿Qué tal la resaca?

Ahí vamos... Poco a poco.

Hola, Iago.

Hola.

Me alegro porque te necesito a tope para coger a los malos.

Nos vemos en casa.

(CHISTA)

¿Vamos?

(Música)

Hasta luego.

(Música)

Hola. Hola.

¿Vienes a liarla?

No, no, hoy tranquilito.

A mí me suelen decir que me falta un tornillo pero a ti,

te falta la caja entera, eh.

Bueno,

aunque no lo crea me esfuerzo mucho por ser una persona normal.

Lo clavas. Gracias.

Venga, hasta luego mi amor.

(Teléfono)

Oye, no sabía que eras amiga del sobrino de Márquez.

Es que no somos amigos...

Pues no lo parece.

¿Y qué parece?

No sé, que igual me he perdido algo...

Algo así...

Pero nada que merezca la pena, tío.

Pero ¿os habéis liado?

(Música)

Venga, que ya vamos a comer Sergi.

-Toma cariño.

Cuidado no te quemes.

-Muchas gracias, Sebas. -Eso es.

Y esto, que te lo dejaste anoche en el coche.

-Ay, gracias.

Ni me había dado cuenta...

-Nada mujer. No tiene importancia.

-Soy un desastre.

(Llanto bebé)

Pues nada, hemos interrogado al forense y no tenemos una mierda.

¿Me estáis escuchando?

Sí, sí... Sí... forense.

Sí, los cojones.

Que sí, que sí... Que sí.

(RÍE) ¿Qué se ha hecho?

Se la ha dejado como el culito de un bebé...

-¿Qué pasa?

Nada, este... que está cincelado.

(RÍEN) Ya, ya.

A mí me gustabas más con barbita, ¿eh?

¿Nos hemos tragado un payaso esta mañana o...?

(RÍE) Que va hombre...

Nadie vio nada raro. Sí, estaban tapados.

-¿Pero quién quiere llevarse el cuerpo de una mujer asesinada?

No entiendo nada.

Y lo que es peor... ¿Por qué?

Es evidente que no querían que le hicieran la autopsia.

-Ya, pero no tiene sentido.

La mataron de un disparo en la cabeza.

-El marido tiene coartada, y no hemos encontrado

huellas de desconocidos en el chalet, ni testigos.

No tenemos móvil. Estamos en un punto muerto.

-Dejadlo por el momento.

David y Alicia,

posibles malos tratos en la calle Alcántara.

La mujer está sola en casa.

A ver si la convencéis para que denuncie.

Márquez y Adrián,

hay dos nuevos narcopisos en el puente de Vallecas.

Id a echar un vistazo. Sin actuar. Por supuesto.

David. -¿Sí?

-Muy guapo, por cierto.

Gracias, comisaria. Has triunfado.

(SILBA)

¿Seguro que no quieres que te acompañe?

Puedo cancelar el viaje. -No, de verdad... Estoy bien.

Ahora llego a casa, ducha y maratón de series.

-Como quieras...

Mañana os veo, ¿vale?

-Ahí está...

-Acuérdate de ponerte el cinturón, por favor.

-Que sí, pesado...

-¿Quiere un poco de agua? -Ay sí, por favor...

Gracias.

Susana va a contestar, Papu.

Ya lo verás.

Está embarazada, ¿sabes?

Voy a ser padre...

(Latido)

Así será mi hija ahora.

¿Oyes eso, Papu?

Es su corazón.

Te voy a cuidar, pequeña. Te lo prometo.

Bueno, vamos a comer, ¿eh?

Vamos a comer.

Uy.

(Ladrido)

¿Y esto?

(Pitidos)

Puedo cambiar la música si quiere.

-No, así está bien.

(Música de ópera)

Perdone, pero creo que no es por aquí.

-Vamos bien.

Directas al infierno, como "Thelma y Louise".

-Pare el coche.

Pare el coche o llamo a la policía.

-Disfrute de la música, señora.

Ahora viene mi parte favorita.

¡El móvil!

Al asiento delantero.

¡Rápido!

Te has quedado sin música.

(Música de terror)

¿Te pasa algo? ¿A mí? No.

No has abierto la boca en todo el día, ¿qué tal?

Será la resaca.

O mal de amores, ¿no?

¿De dónde cojones sacas eso tú ahora?

Porque tengo muchos kilómetros, chaval...

Además, he visto cómo hablabas con Alicia.

Me importa una mierda Alicia...

Ya... ¿Ya qué?

Mira, si todo esto es por mi sobrino,

no te preocupes, porque no están liados.

Fue un error.

Que ya sé que no te importa, pero por si acaso.

¿Un error? ¿Qué coño me estás contando?

Bueno, es difícil de explicar, pero...

Se confundió.

Así que, si te interesa la chica, ve a por ella,

porque Iago no va a ser un impedimento.

Se la folló.

Se la folló...

Bueno, sí, a medias.

¿Cómo que a medias?

Quiero decir sin sentimiento.

Con sentimientos encontrados, ¿vale?

Vete a la mierda, Márquez.

Este tío está hasta las trancas...

(Teléfono)

Dime, Iago.

¿Recuerda la funcionaria que nos acompañó esta mañana?

La que te metió mano al despedirse. Resulta que no me metió mano.

Me dejó un localizador en el bolsillo

con una nota que decía: "Encuéntrala".

¿De qué cojones me estás hablando?

De que puede que se trate de Susana, señor Márquez.

¿Qué?

(Pitidos)

Arranca.

¿Sabes dónde está?

Sí. Está en movimiento.

Carretera de Valencia, kilómetro 17, más o menos.

Arranca, hostia.

¿Pero dónde vamos?

Carretera de Valencia... Es un chivatazo, arranca.

¿Un chivatazo?

Oye, ¿no eras tan rápido conduciendo?

Pues venga, demuéstralo. Salimos para allá.

Hace mucho sol.

Vamos a descansar aquí un poquito, a la sombra.

Sí, ¿te parece bien? Muy bien, sí...

Vamos a ir a por un poquito de agua porque hace mucho calor.

Sí.

A ver...

Cinco...

No, no, no, no.

Joder, joder...

(Teléfono)

¿Qué te he dicho de las llamadas?

-He perdido el colgante.

-¿Qué colgante?

El que me regaló Sebas...

Lo cogí de tu habitación el otro día.

-¡Joder, Bea!

-Lo siento, mamá.

Necesitaba tener algo que me recordara quién era.

-¿Te recuerdo yo qué pasará si descubren quiénes somos?

Que nos matarán. A todas.

Tú no hagas nada. Yo me ocupo.

-Vale.

Mierda...

¿Qué he hecho?

Baja del coche y no hagas ninguna tontería.

-¿Qué nos vas a hacer?

Baja del coche.

Tira.

(Pitidos)

Señor Márquez, ¿por dónde van? ¿Cómo que por dónde vamos?

Tú sabrás, estamos perdidos en medio de un bosque.

¡Ahí! ¡Ahí!

Hemos encontrado un coche.

Aquí no hay nadie.

Está delante. Les lleva ventaja.

Me cago en mi puta vida.

¿Sabes lo que haces?

Si alguien de arriba me da algo, es por alguna razón. Confíe en mí.

Qué remedio.

¿Me vas a decir ya a quién perseguimos?

Sí, claro.

¿A quién?

Eh...

No tengo ni puta idea. (RÍE) Cojonudo.

¿Casi nos matamos por la autopista y no sabes ni a quién buscas?

Por ahí.

Me cago en la puta...

Sigue andando.

-Por favor...

-Sigue.

No me hagas dejarte aquí tirada como un perro.

Sigue.

¿Por dónde va, Señor Márquez?

Señor Márquez, Susana tiene que estar muy cerca.

¿Qué ve? ¡No veo una puta mierda!

¡Aquí no hay nada!

(Pitidos)

Se dirige hacia el norte. Al norte.

¿Y dónde cojones está el norte?

Muy bien.

Tú por ahí.

¿Y tú? ¿Yo?

Yo por ahí.

Cariño, ¿estás en casa?

-En la habitación.

-¿Qué haces?

-Nada... aquí.

-Qué raro que estés en casa a estas horas, ¿no?

-He venido a por el portátil, me lo he dejado esta mañana.

y tengo aquí las facturas, los menús... la vida.

-¿Le has devuelto la cartera a Rebe? -Sí.

-¿Y de lo otro le has dicho algo?

-Naturalmente que no... ¿Y tú qué haces aquí?

-Me he pasado por el bar, me han dicho que estabas en casa

Y me ha parecido extraño.

-María, estoy bien.

-¿Qué narices te pasa?

-No me pasa nada. Ya te lo he dicho.

-Sebas, por favor, otra vez no. Sé que tienes algo en la cabeza.

¿Es el bar?

¿Tenemos deudas o algo?

-No, estate tranquila.

-¿No será por la tontería esa de Rebe y Vero?

Sebas, que luego te pasas una semana sin dormir.

Dime qué te pasa.

-No me pasa nada.

-Muy bien, tú sigue ahí,

tragándotelo todo como siempre...

Pero que sepas que lo único que consigues es llenar de mierda

todo lo que te rodea.

Porque esto a mí también me afecta, ¿sabes?

Que somos una familia... Dime qué es lo que te pasa.

-María... -¿Qué?

-Que me tengo que ir al bar.

-Pues muy bien.

Hala.

Vamos, sigue.

Cruza por ahí.

Para.

(Pitido)

Se ha detenido, señor Márquez. Tiene que andar muy cerca.

Muy cerca mis cojones, Iago...

(JADEA)

Ponte de rodillas.

-Por favor, llevo una criatura dentro.

-Haz lo que te digo o será peor.

(LLORA)

Mi bebé... Por favor.

(Pájaros)

(Rugidos)

(GRITA)

¿Qué coño...?

¡Márquez!

¡Márquez! ¡Aquí!

Tranquila, somos policías.

¿Estás herida?

(LLORA)

No es Susana.

¿Cómo?

No es Susana...

¡Llama a una ambulancia! Está embarazada.

Joder, qué día llevo...

(Los pitidos cesan)

No...

Venga...

Venga, venga, venga...

¡Mierda!

Aquí tiene.

-Es perfecta... Muchísimas gracias.

-Dígale a su hija que tenga más cuidado la próxima vez.

-No habrá una próxima vez.

Tengo la foto.

Te la mando ahora mismo.

Doctor, ¿cómo está? ¿Cómo se encuentra?

En principio parece que todo está en orden,

pero queremos hacerle más pruebas.

Gracias.

¿Cómo lo sabías?

¿Cómo sabía el qué?

Que habían secuestrado a una mujer embarazada

y la iban a matar. ¿Ah, eso? No, no lo sabía.

Y una mierda, Márquez...

Ha sido un golpe de suerte. No.

A ti te han dado un chivatazo, que estaba yo delante,

y el que te ha llamado no era precisamente policía.

Sabes perfectamente que no puedo revelar mis fuentes.

Venga ya...

Mira, yo no sé si para ti esto es un juego o qué coño es,

pero para mí es algo muy serio. Y para mí también Adrián.

Bien, porque tenemos que atrapar a esa hija de la gran puta

y detener esta matanza ya.

Y para conseguirlo,

todo lo que sepas lo tengo que saber yo, joder.

Que fue una casualidad.

Joder... No me jodas, Márquez.

Ahí fuera hay una asesina de embarazadas y,

para detenerla, tenemos que confiar el uno el otro.

Yo, te juro, que quiero confiar en ti.

Y puedes confiar en mí, Adrián.

De verdad.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

Ahora, descansa un poco.

Ella está a salvo, ¿no? Pues quédate con eso.

Voy a por un café. ¿Quieres uno?

Puto Márquez...

¡Eh! Adelante.

-Ya estamos de vuelta.

-¡Bueno! -Aquí lo tienes.

-Limpito, comido y dormido. -Gracias, Rebe.

De nada.

¿Esto es tuyo?

Sí.

¿Dónde la has encontrado?

Pensaba que la había perdido...

Estaba en el coche, se te debió caer de la cartera.

Ah, pues sí. Sí, seguro,

porque el otro día la llevé a arreglar y la metí ahí.

Mala idea.

¿Me la das?

Juan, ocúpate del niño un momento, por favor.

¿Pasa algo?

-No, no pasa nada. Vente conmigo.

Siéntate, por favor.

Hace tiempo le regalé un colgante exactamente igual que este

a mi ahijada.

-¿Ah, sí?

Vaya...

Ella no quería hacer la comunión.

Bueno, y no la hizo.

No hubo forma de convencerla.

Ni por los regalos, ni por el convite...

Prefirió quedarse sin nada.

A mí me asombró que una niña tan pequeña tuviera

las cosas tan claras.

Pero yo le dije:

"Aunque no quieras hacer la comunión te voy a regalar dos cosas.

Una para que la tengas siempre en tus manos

y otra para que la guardes en tu memoria".

Una fue este colgante,

y la otra la montaña que conquistamos juntos.

Estoy segura de que le encantó.

Bueno, no era el Aconcagua,

pero subimos a la Bola del Mundo...

Había nevado y se veía todo Madrid blanco.

Ella se giró y me dijo:

"Padrino,

es la mejor tarde de toda mi vida".

Sabes, yo entonces no tenía hijos, y cuando me dijo eso,

sentí algo...

Algo muy especial.

Algo que iba a durar siempre.

Mi padrino me regaló esa cadena.

Qué casualidad, ¿no?

Bueno, habría ofertas para padrinos.

Mira,

este es mi tío Carlos.

Mi padrino.

Vive ahí, en Marbella.

Le tengo mucho cariño.

Bueno Sebas,

me voy ya.

Nos vemos mañana.

Hasta mañana.

¡Bea!

(Música)

Café con leche.

Gracias.

La han sedado, pero está bien.

El niño también, por suerte.

¿Has localizado a algún familiar?

Al marido, pero está en Londres...

Perdona.

(Móvil)

Eh, dime.

Señor Márquez, hágame un favor.

¿Qué quieres?

Que se asome...

La madre que lo parió.

Todo bien. Viene conmigo.

¿No me habías dicho que estábamos siguiendo a Susana?

Es lo que yo pensaba. Pues no, era a esa psicópata.

Yo tampoco lo entiendo, señor Márquez.

Iago, ¿me puedes explicar qué cojones tiene que ver

la paliducha con todo esto? No lo sé.

Hay que llamar a la Pasarela

y que nos expliquen qué está pasando.

Ya lo he intentado. ¡Pues envía una paloma mensajera!

Me va a reventar la cabeza, Iago...

(SUSPIRA)

Hay algo más...

(RÍE)

Me cago en mi puta vida veinte veces, Iago.

Dispara.

Ya no sabemos dónde está.

He perdido la señal.

¿Qué?

Va a volver a intentarlo Iago.

¿Cómo se encuentra?

¿Quiere un poco de agua?

Tome.

No noto a mi bebé.

Tranquila, los médicos han dicho que está todo bien.

No. No se mueve.

Le juro que le han hecho muchas pruebas,

su bebé está perfectamente...

¡No!

(SUSPIRA)

Vale, vamos a hacer una cosa.

Mónica, míreme.

Mónica, míreme a los ojos.

Así, muy bien.

Su bebé está dormido,

y ahora nosotros lo vamos a despertar.

Muy bien.

¿Lo ve?

Está todo bien Mónica.

Se mueve.

Mire.

¿Lo ha notado?

Perdón.

¿Te puedes quedar un momento?

Sí, claro. Gracias.

¿Qué pasa, hija?

No la siento, mamá.

No siento a mi hija dentro de mí.

(IMITA VOCES) El ogro gordo y verde se relamía

pensando en los niños que se iba a comer.

¡Oh, no! Señor ogro no me coma.

(BALBUCEA)

(RÍE) ¡Sí!

A mí me gustan los flacuchos y cagones.

(RÍE)

(RÍEN)

-¿Cómo están mis chicos? -Bien.

¡Mi niño!

-Este está en la gloria. Le acabo de cambiar.

No he visto una criatura que cague más en la vida.

Qué barbaridad, no es normal.

¿Y tú cómo estás?

Yo, perfecto.

Me alegro.

Porque te he traído una cosa, que...

¡Coño!

-Reserva del 98. -Tu favorito.

Pero, cómo me conoces, mi flaca.

Perdóname por lo de antes.

Sé que has sido madero toda tu vida,

y eso de rumiarlo todo lo llevas dentro.

Deformación profesional, lo siento.

De ese poli del que estoy enamorada...

¿Y del hostelero?

Y del padre,

y del novio,

y del amante fogoso.

¿Amante fogoso, flaca?

¿La abrimos?

N, no. La dejamos para casa,

que Sergio tiene que descansar, tú también y yo también.

Qué leches.

Oye, acostamos al cagoncete y tú y yo a cenar.

-Id yendo vosotros, que todavía tengo un rato.

¿Cómo?

Sebas, por favor.

No me puedo ir todavía. Tengo que cuadrar la caja.

¡María!

¡María!

(Puerta)

(SUSPIRA)

No hacía falta que viniera.

Era sólo para echar un vistazo.

Ya.

Ya veo que está todo tranquilo.

¿Qué ha pasado?

Nada.

Estábamos patrullando y nos encontramos el marrón.

Un poco lejos de dónde les envié, ¿no?

Sí, sí, un poco lejos. Sí.

Vimos un coche sospechoso y decidimos seguirlo.

Ya...

Lo mismo me ha dicho Adrián. Claro.

¿Usted también me va a mentir? ¿Yo?

(RÍE) No.

Eso es lo que pasó, comisaria.

(RÍE)

Con usted siempre pasan cosas raras, Márquez.

Sí.

Sí, sí. Bueno, yo soy así.

Me voy a casa.

Muy bien.

Cualquier cosa, a cualquier hora, me llama.

A sus órdenes.

Buenas noches, Sandra.

(Teléfono)

¿Qué hace?

Perdón. Perdone...

(SUSPIRA)

(Móvil)

(Pitidos)

Señor Márquez.

¿Qué pasa? ¿Qué quieres?

La paliducha está aquí, en el hospital. Mire.

La madre que la parió...

Lo sabía. Vamos.

No os mováis de aquí. Que no entre absolutamente nadie.

Sí, señor.

En el piso de abajo.

(Pitidos)

¡Los aseos!

Espera, espera.

¿Esperar a qué, señor Márquez? Ya la tenemos.

¿Cuánto tiempo lleva pitando eso? Hace un rato.

O sea, ya estábamos en el hospital. Sí.

No está aquí. ¿Qué?

Es una trampa, Iago. ¡Vamos! Pero...

Puede pasar al de caballeros, ya está limpio.

¡Oiga!

Pero ¿qué hace?

¡Oiga, deje eso!

(Pitidos)

(GRITA)

(LLORA)

(Timbre)

Hola, Laura.

¿Cree que la rubia está buscando a Susana?

No tengo ni idea. Lo único que sé

es que no para de matar gente, Iago.

No se preocupe, la encontraremos.

¿Estás intentando ligar conmigo?

-¿Cómo?

-¿Alguien sabe algo de Aranda?

Estamos intentando localizarle, pero no contesta.

No estoy segura de haberle matado.

¿A dónde vamos? Confíe en nosotros,

todo saldrá bien.

Iago, ¿tú habías visto una cosa igual?

¡Me cago en mi puta vida!

O sea, que no tienes ni idea.

Estoy más perdido que un cura en la Pasarela.

¿Me vas a decir dónde estuviste hasta las siete de la mañana?

¡Laura!

Nadie se va a interponer entre nosotros.

Quiero que lo tengas claro.

-Vete a la mierda.

Iago, ¿es algo relevante o no?

Un tanga.

(SUSPIRA)

Esa mujer tiene que ser una santa para aguantarte.

No te creas. Fuera del curro soy un tío de puta madre.

¡Al suelo, joder!

Me ha leído la mente. Bravo, señora comisaria.

Ya he conocido a Bea,

solo falta Susana. ¿Quién es?

¿Susana?

Susana, ¿estás ahí?

Sí. Sí, soy yo.

¡Bien, bien!

O te arrodillas ahora mismo o te pego un tiro.

Nos volvemos a encontrar, inspector.

-Te juro que si es una trampa y le pasa algo a mis hijas,

te mato con mis manos.

¿Qué?

¿Sabes que ahora mismo podría acabar con todo esto de una vez?

Creo que hoy tampoco duermo.

Comisaria, ¿ha hablado con ella a solas?

¿A qué está jugando esta tía?

Tres, dos, uno...

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Temporada 3 - Capítulo 30

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 30

17 oct 2019

Tras la fiesta, Sebas acerca en coche a Rebe a la residencia de estudiantes donde vive. Sebas se marcha pero se da cuenta de que la joven se ha dejado la cartera y regresa para dársela. Al llegar ve a Rebe metiéndose en el coche de Vero. Sebas, extrañado, decide seguirlas y comienza a sospechar que ocultan algo. Conscientes de que los están vigilando, varios miembros de la Pasarela bajan a la Tierra para escoltar a Márquez y al Enlace hasta un lugar seguro dónde reunirse con la Directora. Márquez se muestra escéptico con el encuentro y no espera que les den información sobre lo ocurrido con Laura y sus hijas.

ver más sobre "Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 30" ver menos sobre "Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 30"
Programas completos (34)
Clips

Los últimos 358 programas de Estoy vivo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios