Estoy vivo La 1

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 29 - ver ahora
Transcripción completa

Han encontrado el cadáver de una mujer en su domicilio.

La ejecutaron a sangre fría.

La ataron de pies y manos y le dispararon a quemarropa.

¿Un ajuste de cuentas? No creo.

Seguimos sin saber qué significa la abrasión en el estómago.

-Espero tener los resultados esta noche.

Rebe es la chica que me ayuda con Sergio,

Verónica, la comisaria. -Encantada.

-Igualmente.

No me gusta lo que les estamos haciendo.

-Es que no hay otra forma.

Han abierto las tumbas, saben que no están los cuerpos.

Han vuelto, señor Sebas.

¿Quién? Laura, Susana y Bea.

La Pasarela siempre actúa igual.

Las ubican en entornos conocidos para que su adaptación sea rápida.

Mismo trabajo, mismo barrio, con gente cercana.

Y Alicia y su familia llegaron hace una semana.

Lo único es colocar el sensor debajo de la mesa de Alicia

y alejarse todo lo posible.

Si es Susana, el detector se encenderá.

(Pitido)

Es ella. Es Susana.

Es mi hija. Absolutamente.

Busco algo muy especial.

Para no separarme nunca más de la persona que más quiero.

¿Te quieres casar conmigo, Susana Vargas?

Te quiero, Iago.

Creo que Susana está en El Vuelo con algunos compañeros.

Me encanta tu nuevo traje.

Y tú sabes que yo lo sé...

igual ya no hace falta que ya no sigamos con esto.

¿Me estabas buscando? Nunca dejaría de buscarte.

¿Quién habla?

Soy yo, el inspector Márquez.

Eh...

Un compañero de trabajo de su hija.

Eres Laura.

Me llamo Rosario.

Sebas, no es ella.

La chica que está en tu cama no es Susana. No es mi hija.

La vi la noche del accidente.

No es de este planeta. Quiere que no nos crucemos en su camino.

No he venido a robar. -¿Qué quieres?

-Que lo parezca.

Yo, que tú, no me movería.

Estoy delante de una bomba a punto de explotar.

¿Una bomba? La he puesto yo.

¿Verde o morado?

¡No, el morado, corte el morado!

¿El morado?

¡Boom!

Todo esto, ¿de dónde lo has sacado?

-María, lo tenía guardado en el trastero.

-Esta es nuestra vida.

La de verdad.

(Timbre)

Debe de ser Susana, me dijo que venía a cenar.

-Ah, ¿sí? Vamos.

(Llanto de bebé)

Déjame a mí. -No, ya estoy despierta.

(Llanto de bebé)

(CHISTA)

Vete a dormir, anda.

-Te quedas con papi.

Me voy a hacer una tila. -Vale.

# Duérmete niño, duérmete ya.

# Que aquí el coco # no puede entrar. #

Entonces, tenemos todo el tiempo del mundo.

Mañana te llamo.

(Ruido)

Joder, vaya horas.

Les mandé un aviso, pero no creo que hagan caso.

(INCOMPRENSIBLE)

¿Seguro que quiere que haga eso?

Va a ser una carnicería.

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera # la última vez.

Encima eres de los que preparan el desayuno.

Por favor, qué fantasía de hombre eres, carajo.

Oye...

¿te gusta cómo me quedan?

Sí. (RÍE) ¿Sí?

Eh...

Me acabas de hacer la cobra, ¿no?

No, es que estoy con el zumo. Pero anoche bien que te arrimabas.

Lo de anoche, señorita Alicia... Espérate...

¿Señorita Alicia?

Es mi trato coloquial.

Vale.

Ya lo pillé. ¿Me voy? No.

Podemos ser amigos.

Me dijiste que por fin me habías encontrado.

Que era la mujer de tu vida,

que mis besos sabían a lo que debe saber el cielo.

Lo siento.

Eres un cabronazo.

¿Dónde va? ¡Al baño! Puedo, ¿no?

¡Espere! (GRITAN)

Pero ¿qué cojones...? Pero ¿qué hace usted aquí?

Vivo aquí.

La puerta, por favor. Sí, sí.

Me cago en mi puta vida.

Es lo que intentaba explicarle.

Inspector. Subinspectora.

(Portazo)

Buenos días. -Buenos días.

Vaya despliegue, ¿no? -Sí, me he levantado temprano.

-Pensaba que era por tu cumpleaños.

-Mi cumpleaños es el 24 de abril.

-El de Laura es el 24.

El de Verónica es hoy. Felicidades.

Tienes razón. 50 añazos. -Soy muy buena con las fechas.

¿Lo vas a celebrar? -¿Debería?

-La gente normal suele hacerlo.

Y más, si son 50.

-Tu padre solía grabarme cintas cada cumpleaños.

No fallaba nunca.

-Rebeca no tiene padres.

Murieron.

En un accidente cuando tenía cuatro años.

Soy huérfana.

-A mí también me gustaría que nada de esto hubiera pasado.

Pero ha pasado.

Y tenemos que mantener nuestro secreto.

Hay que proteger a tu hermana, ¿me oyes?

Ya sabes lo importante que es. -No la pueden encontrar.

-No. Ni a nosotras tampoco.

Ahora tenemos que ser más fuertes que nunca.

Hay que dejar atrás nuestra vida anterior.

Por eso te pasas el día metida en esa habitación, ¿no?

Estás más horas dentro que fuera.

Lo siento.

Y tienes que decirle a María que lo dejas.

-No, eso no. -Ya lo hemos hablado, Bea.

-¡Mamá, no es justo!

Tú los ves todos los días, pero yo no tengo a nadie.

-Es una orden.

-Pues te prefería de madre antes que de comisaria.

-Y tampoco deberías llamarme mamá.

¿Dónde estoy?

-Este es su nuevo traje.

La comisaria Verónica Ruiz.

-¿Comisaría?

Yo no puedo ser comisaria. No soy policía.

-Claro que puede.

Hemos transferido los conocimientos de la señora Ruiz

a su cerebro.

Por eso le duele la cabeza.

Nada que un paracetamol de los suyos no pueda arreglar.

-Pero seguiré siendo yo, ¿no?

Laura.

-Mantendrá los recuerdos y la esencia de Laura Bertrán,

pero debe asumir que ahora es una persona nueva

y como tal debe actuar.

Es imprescindible para la misión.

Deben olvidar su pasado.

Hágaselo entender a sus hijas.

Ellas son más testarudas que usted.

No lo olvide:

la vida de las cuatro depende de ello.

¿Estás bien?

Iago, pensabas que era Susana, eso es todo. Ya está.

No entiendo cómo he podido confundirla con otra.

De todos modos, la próxima vez asegúrate.

Si funcionó fue porque Susana estaba allí.

O muy cerca.

Por favor, esa mierda no sirve ni para robarle el wifi al vecino.

Yo no fallo, señor Márquez.

Mire.

(Ruido)

Mire. ¿Qué haces?

Mire cómo zumba en presencia de lo sobrenatural.

¿Qué haces? Iago, por favor, vale ya.

Ve usted cómo zumba, ¿verdad? Por favor...

Le podías haber arrimado un poco más eso a Alicia

y menos la cebolleta, ¿no?

Iago, tenemos mucho que hacer.

La rubia esa estaba la noche del accidente,

puso una bomba, dice que te conoce.

Yo no la recuerdo de nada. Y ojalá que me equivoque,

pero me temo que Laura, Bea y Susana

no murieron por casualidad.

¿Eso cree usted?

Hay algo que se nos escapa, Iago.

Y te necesito para que me ayudes a averiguarlo.

Voy a encontrar a su hija, señor Márquez.

Aunque sea lo único que haga el resto de mi vida.

Ella te dio que la esperaras.

Pues hazlo, Iago.

Porque Susana te quiere.

Y vendrá por ti.

Aranda. -Buenos días, comisaria.

-El joyero vendrá hoy a prestar declaración.

-Es mío.

-¿Y ese café?

-Era mío.

-Gracias, David, eres un cielo. -A servir.

Márquez...

Los TEDAX te quieren meter un puro por intrusismo.

No me digas.

Pero ¿dónde cojones aprendiste a desactivar bombas?

En ningún sitio.

Inspector. (ASIENTE)

Siento mucho lo de esta mañana.

Yo también lo siento.

Y un consejo: cuando veas una puerta cerrada,

procura llamar antes, ¿vale?

Bueno, otro consejito.

Cuando esté desnudo, ponga el pestillo.

Muy bien.

Ya me dijeron que ese cabronazo es su sobrino.

¿Iago?

Es un poco rarito, sí. Si me permites un momento.

Raritos sois los dos. Joder.

(TOCAN A LA PUERTA)

¡Adelante!

María, ¿tú sabes dónde están los archivos del accidente?

Deberían estar en la intranet.

Debería, sí, pero no están.

Fue un accidente, Márquez.

Un borracho se saltó el semáforo y se las llevó por delante.

Sí, sí, ya losé.

Pero... Prefiero comprobarlo yo mismo.

Andar hurgando ahí no te va a hacer bien.

María, ¿qué está pasando?

¿Por qué no encuentro el expediente?

Vale ya, Márquez.

¿Cómo que "vale ya?

Voy a descubrirlo. Y sabes que voy a hacerlo.

¿Tú sabías esto y no me lo has dicho?

¿Y cómo crees que me siento? Llevo un año sin dormir.

¿Ni siquiera a Sebas?

¿Cómo le voy a decir eso a Sebas?

Susana estaba em... Embarazada, sí.

Márquez, acompañe a Santos al Anatómico.

Necesitamos la autopsia de la mujer del chalet.

¿Usted sabía esto?

Sí.

¿Y con qué derecho me oculta esta información?

No era relevante. Solo hubiera causado más dolor.

¿Cómo que "no era relevante"?

La gente que la quería

tiene derecho a saber.

Mi sobrino Iago tiene derecho a saber.

¿Saber que perdió un hijo le ayudará mucho?

Pero ¿quién cojones se ha creído usted que es?

Rebaje el tono, inspector.

Se olvida de quién soy y de dónde está.

No tiene ni puta idea de lo que significaba Susana para mí.

Era como una hija.

Y Bea, y Laura.

Ellas...

lo eran todo para mí.

Destapar esta información era y es responsabilidad mía.

Si está buscando un culpable, aquí me tiene.

No puede evitar que lo cuente.

Desvelar detalles de un informe oficial es delito.

Haga lo que considere oportuno.

Santos le espera fuera.

(Portazo)

¿Se puede saber qué cojones...? Nada. No me pasa nada.

Deja, ya conduzco yo. Trae.

Iago, ¿qué pasa?

(Pitido)

Está aquí.

¿Quién está aquí?

(Pitido)

Iago, Susana no está aquí. Sí, sí que está.

Y yo la voy a encontrar. Iago, por favor.

(Pitido)

Ey, ey, mírame. Escucha.

Yo también la echo de menos, muchísimo.

Todos los putos días.

Venga.

Vamos, que te acompaño.

(Pitido)

¡Está aquí! Está aquí. Iago, joder.

Iago, escucha, Susana está muerta.

¡Que no está muerta! Joder, este tío está fatal.

¡Susana, Susana!

Susana, ¿dónde estás? Vamos.

¡Susana, sé que estás aquí? Vamos.

¡Por favor, dime algo, Susana! Iago, tranquilízate.

¡Por favor, Susana!

¡Cariño, ¿dónde estás?!

¡Susana, sé que estás aquí! ¡Iago!

¡Susana! ¡Por favor!

¡Susana, por favor! Iago.

¡Susana! Sé que me oyes, Susana.

¡Susana!

¿Qué? ¿Mejor? Sí.

Sube para arriba.

¿Dónde vas? Venga. Vamos.

Lo siento mucho, tío. De verdad.

Tú no lo entiendes.

Sí, sí que lo entiendo.

Más de lo que tú crees.

Buen, anda, vete a casa a descansar.

(Mensaje)

Susana...

Como una hemorroide. ¿Cómo?

¿Alguna vez has tenido almorranas?

¿Dónde estás?

Cerca.

Necesito verte.

No puede ser.

Necesito sentir tu piel, tu aliento, tus besos.

Te necesito toda, Susana.

¿Cómo la canción de Jesulín?

"Toa, toa".

¿Podemos hablar? Me gustaría oír tu nueva voz.

Ni de coña.

Ya te perdí una vez, ahora déjame encontrarte.

No, tengo que mantener oculta mi identidad.

Una vez, es todo lo que te pido.

Es muy peligroso.

Solo una vez.

No lo hagas más difícil, por favor.

Tengo que hacer esto por ti.

Por mí, por todos.

Una sola vez.

Nuestra última vez.

Iago...

¿Eso es un sí?

Vamos, di que sí.

Esta tarde, a las 18:00, en el parking donde te besé.

Te besé yo a ti.

Pollas... Ahí a las 18:00.

Cómo echaba de menos patrullar, tío.

Ahí dentro me estaba quedando acartonado.

A ti no te ha gustado patrullar en la vida, Santos.

¿Tú qué coño sabes?

Tienes toda la pinta de comisario. (RÍE) Vete a la mierda.

Bueno, ¿me vas a contar ya por qué discutiste con la comisaria?

Susana estaba embarazada cuando murió.

¿Qué?

Que Susana estaba embarazada cuando murió.

Por eso el lío de la comisaría.

La comisaria lo estaba ocultando.

(Claxon)

(Claxon)

¿Quieres tirar para adelante, gilipollas?

Sigue tocándome los cojones, niñato.

Perdona, lo siento, lo siento, perdóname, lo siento.

Entonces, ¿tu sobrino era el...?

El padre.

Y todavía no se lo he dicho.

Joder.

(Ruido)

Escucha...

¡Ah! ¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Ayuda!

¿Qué ha pasado?

Han robado un cadáver.

Me cago en mi puta vida.

Los camilleros.

Están ahí.

¡Adentro! ¡Policía!

(Disparos)

(Disparos)

Mierda.

Voy a por el coche.

No me lo puedo creer. ¡Joder!

¡En este puto país no hay respeto! ¿Qué?

¡Vamos! ¿En eso?

¿Dónde están? No lo sé, no les veo.

¡Ahí están!

A la derecha.

¡Para, para, para!

Joder.

Espera, espera, coño. Ya lo sé.

Dale, dale.

Vamos, que están ahí, vamos.

Vamos.

Anda que no echaba de menos esto.

¿Qué hace?

¡No!

¡Dispárales, coño! ¡Dispárales!

¡Su puta madre!

Joder.

¿A qué huele? ¿Eh?

¡Ah!

A mí no me mires, eh. ¡Hostias!

¿No podías escoger uno sin muerto? Con techo panorámico, no te jode.

Cierra eso, por el amor de Dios.

Hostia puta.

¡Coño! ¿Qué pasa? ¿La conoces?

Y tú también, Santos. No lo sé, no le veo la cara.

Es Betty, la chupona.

La actriz porno.

¿No estaba muerta ya?

Muerta... Está más tiesa que la mojama.

Me cago en la puta. Márquez, los he perdido.

No sé dónde están.

Están ahí, están ahí, Márquez. ¿Qué hacen?

¡Cuidado! ¡Joder!

¡Hostias, hostias!

¿Estás bien? ¡Hostias! ¡No sé, no sé!

¿Dónde están?

¿Esto qué es?

No me toques los cojones.

Creo que es esa.

Al turrón.

¡Arriba las manos!

Me cago en mi puta vida.

Buenos días.

¿Te ayudo?

-No, tranquila. Ya solo queda esta caja.

-¿Y esto? -Que hay una fiesta.

-Ah... -El cumpleaños de la comisaria.

-Ah, pues, si queréis, me quedo, y así me encargo de Sergio.

-No nos iría nada mal.

Porque yo estaré a tope y María podría tomarse una copa.

-Claro. Pues ya está, me quedo, no se hable más.

Hola. -Hola, comisaria.

-Hola.

Feliz cumpleaños, comisaria, que ya me han dicho.

-Gracias.

-Bueno, dos besitos.

-¿Le viene bien que repasemos ahora? -Sí, a eso he venido.

Vamos a ver.

Tortilla de patatas,

croquetas de jamón, pollo y bacalao,

pinchos morunos, embutidos, jamón, chorizo y salchichón,

empanada de berberechos y empanadillas.

-Perfecto. Que haya comida y bebida suficiente para todos.

Oye, otra cosa.

He pensado que sería divertido poner un karaoke.

-¿Un karaoke? Qué buena idea.

-No hay ningún problema, se instala y ya está.

-Estupendo. -Sebas, ven un momento.

-Sí, voy. Ahora vuelvo.

Joder...

Pues para no querer llamar la atención...

-Me dijiste que lo celebrara. -Es un poquito raro, ¿no?

-Entonces, ¿qué quieres que haga?

Con que trajeras unos cruasanes a la comisaría, bastaba.

Pero, eh, que yo encantada. Adoro las fiestas.

-No, tú no vas a venir. No pintas nada.

-Como que me lo voy a perder, con karaoke.

-¿Quieres hacer el favor de obedecer a tu madre?

Bueno...

-Bueno, pues ¿quieres que te pague ahora o después?

-Mujer, después no hay prisa.

-Oye, muchas gracias, eh.

Que sé que organizar esto en pocas horas no es fácil.

Te debo una. -De nada.

Ya era hora que se celebrara algo en este bar.

(Teléfono)

Perdona.

¿Sí?

Ahora mismo voy para allá.

Nos vemos luego. -Hasta luego.

¿Conocías a la comisaria?

-Eh... Sí. Me la presentó María el otro día.

Venga, ya me cuentas. Chao.

¡Márquez!

Ha pasado algo.

De puta madre, porque llevo un día muy tranquilito, David.

Pues ha venido tu sobrino. ¿Qué?

Buscando a Susana.

Esta jodido Iago, eh.

¿Dónde está?

Pues se ya puesto violento y lo hemos tenido que echar.

Le he dicho que se fuera para casa.

Te lo agradezco.

Y siento el numerito.

Bueno, no te preocupes.

(CONTESTADOR) "El teléfono móvil al que llama está apagado..."

¿Dónde coño estás, Iago?

¡Márquez, Santos, a mi despacho!

Cerrad la puerta.

Habéis robado un coche fúnebre con un cadáver dentro.

Fue una emergencia.

Cuando llegamos al Anatómico

habían robado el cuerpo de la mujer.

Sí, ya sé lo que ha pasado.

Pues estaban huyendo en una ambulancia

y teníamos que hacer algo, ¿no? Ya.

¿Y decidisteis apuntar con un arma a un señor de 90 años?

Es una cagada impropia de dos policías de vuestra experiencia.

Fue culpa mía, yo decidí seguirles.

No, conducía yo. Es verdad, conducías tú.

A ver, de eso nada.

(HABLAN A LA VEZ)

¡Callaos de una vez, joder!

Os habéis saltado 50 protocolos de actuación.

Nos han metido dos denuncias.

Hay que pagar el puto coche fúnebre.

Y, encima, no tenéis una mierda.

No me gustan los pistoleros.

Ni los impulsos.

Cualquier iniciativa será consultada,

y yo daré la orden.

Si tenéis dudas,

llamáis y pedís refuerzos. en todos los casos.

¿Ha quedado claro?

Cristalino.

Una parte de vuestro sueldo irá destinada a pagar el coche.

Podéis iros.

(Puerta)

Entiendo su posición,

yo también recibía muchas presiones.

En este trabajo o eres un buen policía o eres un lameculos,

y espero que la comisaria no sea lo segundo.

Márquez. Sí.

Mira. A falta de autopsia, hemos llamado al médico

que le seguía el embarazo a la mujer asesinada.

¿Estaba embarazada?

Sí, bueno, tenía un embarazo normal.

Estaba de muy poco.

¿De cuánto? Unas 14 semanas.

Bueno, si me necesitan, me quedo un ratito más por acá.

Está bien, subinspectora.

¿Qué ocurre?

14 semanas.

Justo como Susana.

Márquez, ¿qué coño está pasando aquí?

Sé que vendrás.

¡Susana!

¡Susana!

No, lo siento, soy Clara.

Creo que te has confundido.

(Móvil)

¡Corre!

(Mensaje)

¡Vete! Estás en peligro.

¡Alto!

(Disparo)

¡Susana!

¡Susana!

Tic, tac, el tiempo se acaba.

¡Oiga!

¿Se encuentra bien?

Estoy bien, gracias.

¿Quiere que llame a una ambulancia o a la Policía?

No, no. No se preocupe.

No ha pasado nada.

(Teléfono)

Te he estado llamando. Ha pasado algo, señor Márquez.

No, ya me han contado.

Y tienes que echar el freno.

He hablado con Susana.

¿Cómo?

Usted dijo que me buscaría.

Que se pondría en contacto.

¿La has visto?

Nos hemos escrito a través del teléfono.

Iago, escucha, estás pasando un momento muy vulnerable.

¿Seguro que era ella?

Le juro que era ella, señor Márquez.

Y he estado a punto de verla.

Pero ha aparecido la rubia y me ha atacado.

No me jodas.

Pero ¿tú estás bien? Sí, sí.

Pero se ha escapado.

Viene a por mí, señor Márquez.

No, Iago, no va a por ti.

Ayer te tuvo a tiro y no te hizo nada.

Pues me estaba apuntando con una pistola en la cabeza.

Va a por Susana.

Y tú le has servido de cebo. Eso no puede ser.

Escucha, la están buscando.

Y si yo la buscara, lo primero sería seguirte.

¿Cómo sabe que la están buscando?

Luego te cuento en casa.

A ver, un momento, por favor.

Como ya sabéis, hoy es mi cumpleaños.

Os recuerdo que estáis invitados a un picoteo en El Vuelo.

Pasaré lista, así que no os escaqueéis.

(Mensaje)

Lo siento mucho, Iago.

No podemos hablar nunca más.

Y no nos volveremos a ver.

Olvídame, y sé feliz. No.

Ya lo has visto, es muy peligroso. Por favor.

No estamos solos nosotros.

No insistas.

Esto es una despedida, Iago.

Para siempre.

Te quiero, cariño.

Susana...

no voy a olvidarte.

No me lo vuelvas a pedir porque no lo voy a hacer.

Te buscaré. ¿Me oyes?

Nunca podría ser feliz sin ti.

Así que vete haciendo a la idea.

Susana...

háblame.

Dime algo, cielo.

(Agua cayendo)

¿Iago?

¿Iago?

Iago...

La he perdido para siempre, señor Márquez.

Eso ya lo veremos. Ahora no pienses en ello.

Me lo ha dicho ella.

No he podido convencerla.

Venga, sal de ahí.

Nunca más volveré a verla, señor Márquez.

Vamos, sal.

Vas a coger una pulmonía, venga.

Venga, arriba.

(LLORA) Señor Márquez...

¡Hola! ¿Sí? ¿Se me oye? Alto y claro.

(Ovación)

Te lo has currado, Sebas. -Se hace lo que se puede.

-¡Amigo!

Sebastián, pero ¿qué es todo esto?

Estás hecho un orfebre de la decoración.

Te agradezco que te hayas quedado, porque necesitamos muchas manos.

-Nada, no te preocupes, me iba bien, y me apetecía venir a la fiesta.

-Parece que se está animando.

-Sí, y más que se va a animar en cuanto saque el orujo.

¡Eh!

-¡Felicidades! -Qué maravilla.

Os habéis pasado.

Muchas gracias. Gracias.

Muchas felicidades, jefa. Gracias, compañero.

-Te caen 25, ¿no? -Sí, en cada pata.

-Felicidades, jefa.

-Adelante, adelante.

-¡Eso, unas palabras!

(Ovación)

Bueno, bueno, bueno.

Muchas gracias a todos por venir,

por acompañarme en este trance que es cumplir 50 tacos.

Una de las mías.

El otro día leía uno de esos artículos de autoayuda

que circulan por Internet.

Claves para ser feliz.

-Bueno, bueno, bueno.

-Sí, yo también soy débil, lo reconozco, sí.

Bueno, el caso es que este me sorprendió

porque lo reducía todo a tres puntos.

A tres grandes pilares.

El primero:

tener salud.

Si no al 100, al 80%.

Segundo:

tener las necesidades básicas cubiertas.

No mucho dinero, pero sí suficiente para vivir cómodamente.

-Cómo se nota que ya tiene la hipoteca pagada.

-No te creas, Aranda, no te creas.

Y tercero...

El tercero es el más importante.

Tener amigos.

Gente a la que quieres y que te quiere.

A la que puedes llamar a las 03:00 si tienes un problema

y sabes que estarán ahí.

Gente que se alegra con tus éxitos

y que sufre con tus caídas.

Con la que puedes ser tú mismo, sin miedo.

Perdonadme, es que...

Ahora mismo estoy un poco lejos de mis amigos.

Así que os agradezco a todos que me hayáis acogido.

Gracias.

-¡Bravo! -¡Bravo!

¡Basta! ¡Basta de discursitos!

En la barra tenéis pinchos

y bebida para que no paséis sed en dos siglos.

Y gratis.

Y aquello del fondo... Aquello es un karaoke.

Así que no seáis moñas y subid a cantar.

Bueno, habrá que aprovechar,

para una vez que se estira Sebastián.

(Música)

Aquí tienes, comisaria. Una caña bien fresca.

Que la cerveza también nos hace felices.

-Ni que lo digas. Salud.

¿Estás bien? Sí.

¿Seguro? Sí, sí, señor Márquez. Estoy bien.

Diviértete, anda. Vale.

(Música)

Cómo nos íbamos a perder esos 50 maravillosos años.

Felicidades.

-Muchas gracias, pero no lo digas mucho, eh.

-Nada, punto en boca.

María, una cerveza, por favor. Sí.

Bonito discurso.

Gracias.

No he dicho nada que no pensara.

Siento mucho lo de esta mañana.

Le pido disculpas por mi actitud.

El enterarme de que Susana estaba embarazada

ha sido una hostia con la mano abierta.

Ya. Bien...

¿Se lo ha contado a su sobrino? No.

De momento no, no he sido capaz.

Mire, a lo mejor tiene razon y hacerlo...

solo causa más dolor.

O no, ¿quién sabe? ¿Quién sabe?

Lo que sí sé es que Iago está...

está mal.

(Pitido)

Está muy mal.

Quiero dedicarle esta canción...

a Susana Vargas.

Ella...

era mi Sadira

y yo su Joaquín.

Dele, señor Sebas.

La madre que lo parió.

(Música)

Más raro que un perro verde.

Pero los tiene cuadrados.

# Extraño # como un pato en el Manzanares.

# Torpe # como un suicida sin vocación.

# Absurdo # como un belga por soleares.

# Vacío # como la isla sin Robinson.

# Oscuro # como un túnel sin tren expreso.

# Negro # como los ángeles de Machín.

# Feliz como la carta de amor # de un preso.

# Así estoy yo.

# Así estoy yo sin ti.

# Perdido # como un quinto en día de permiso.

# Como un santo sin paraíso. Disculpe.

(LLORA)

Adrián. -¡No me llamo Adrián, mamá!

¡Ya no puedo más!

-Anda, ven aquí, cariño, ven.

-Ya no puedo más.

-Susana, cielo.

-Verle ahí, sufriendo, cada día, y no poder decir nada.

¡Susana!

Susana, ¿dónde estás?

¡Susana, sé que estás aquí! ¡Susana, por favor!

Siempre escondido, mirándole desde la distancia.

Ni siquiera sabe que existo, joder.

Estoy hasta el coño, mamá, del papel de poli educado.

-Bueno, hasta el coño... Ya no.

-No me jodas.

-Tenemos que disimular, hija.

Hay que aguantar.

Ahora mismo ella es lo único que importa.

Anda, vamos, que si no, van a sospechar.

Vamos.

Un, dos, tres. Probando, probando.

¿Qué? ¿Cómo están esos cuerpos? ¿Con ganas de fiesta?

-¡Sí!

Hoy es el primer día que puede beber alcohol.

Lo está aprovechando bien la jodida.

-¡Uy! ¡Por favor!

Vale, vale, voy a cantar, pero no lo voy a hacer sola.

Comisaria.

Por favor, suba.

-¿Quién yo? (TODOS) -¡Comisaria, comisaria!

-No. -Sí, sí.

-Comisaria, suba.

¡Comisaria, comisaria!

-Está bien, me rindo, me rindo.

-¡Comisaria, comisaria!

Rebe, por favor, también, sube.

¡Rebe!

¡Sí!

-Son los 50. -¿Qué más da?

-¿Qué cantamos?

-Bueno, parece que hemos salido ganando con la comisaria.

Bah, no es para tanto.

¿Cómo? ¿Me vas a negar que no es un pedazo de mujer?

¿Tú qué opinas? ¿Yo?

No, yo no opino de eso. No.

Coño, ¿qué os pasa? Estáis acabados. ¿Que estamos acabados? ¿Nosotros?

¿Y tú con todo lo del crío qué? ¿Eh? Poco, ¿no?

¿Cuánto es el arresto? ¿Seis meses?

Yo en estos momentos lo único que quiero es dormir tranquilo.

(Música)

Por nosotros, joder, que nos merecemos un poco de diversión.

# Para bailar la bamba.

# Para bailar la bamba

# se necesita una poca de gracia.

# Una poca de gracia, # y una cosita, y arriba y arriba.

¿Interrumpo la diversión?

Chicos, os presento a Elena.

Portaos bien, que está un poco nerviosa,

que hoy es su presentación en sociedad.

Y llego tarde. Qué desastre.

Bueno, yo soy Manuel, Manuel Márquez.

Encantado. Oye, yo creo que nos conocemos, ¿no?

Soy la subdelegada del Gobierno.

Habremos coincidido en algún acto protocolario.

Ah...

Yo soy Sebas, el dueño y expolicía. -Encantada.

-Mucho gusto.

Bueno, muy bien, ¿no?

Venga, que te presento al resto. Hasta ahora.

# ...soy capitán, soy capitán... #

¿Tú sabías algo? ¿Yo? Ni papa.

Coño, esa tía pisa moqueta. Qué hijo de puta...

Ya te digo.

Por eso no le interesaba lo de la comisaria. Cabronazo.

¿Ha dicho...? ¿Ha dicho subdelegada?

Del Gobierno.

Cuidado ahí, eh. Cuidado.

# ...se necesita # una poca de gracia.

# Una poca de gracia # y una cosita, arriba y arriba.

Subinspector villa.

¿Cómo estamos? De puta madre, Márquez.

Oye, quiero que sepas una cosa.

Me gusta trabajar contigo.

Sí.

Eres un poli cojonudo y...

trabajas de puta madre. Felicidades.

Gracias.

Ya está bien por hoy, eh.

Vamos a bailar un rato, ¿no? A pasarlo bien, eh.

# Para bailar la bamba.

# Para bailar la bamba # se necesita una poca de gracia.

# Una poca de gracia # y una cosita, y arriba y arriba.

# Ay, arriba y arriba,

# por ti seré, # por ti seré, por ti seré.

(Música)

Qué puto asco.

El niño genial, sí.

Voy enseguida, estoy esperando a...

Ahora nos vemos.

Adiós.

Hemos interrogado al forense y no tenemos una mierda.

Va a volver a intentarlo, Iago.

Baja del coche y no hagas ninguna tontería.

Ahí fuera hay una asesina de embarazadas

y para detenerla tenemos que confiar el uno en el otro.

¿Me vas a decir ya a quién perseguimos?

Sí, claro. ¿A quién?

No tengo ni puta idea.

Es la funcionaria que gestionó su tránsito.

Sí, ya me acuerdo, la chiquita esta.

No se acuerda.

Tenemos que irnos, ella nos espera.

Que espere, porque no pienso moverme de aquí

hasta que alguien me explique de qué va esto.

Aún no me has enseñado cómo la tienes.

Tienes que ayudarnos.

Sabes que no puedo, DH65. Necesito ver a Susana.

Hablar con ella.

Con usted siempre pasan cosas raras, Márquez.

Sí, sí...

Yo soy así.

Nos han prohibido buscarlas.

Ya, pero no vamos a hacerles ni puñetero caso.

Como siempre.

(LLORA) No la siento, mamá.

No siento a mi hija dentro de mí.

Oye, no sabía que eras amiga del sobrino de Márquez.

-Algo así.

Pero ¿os habéis liado?

Se lo dejó Rebe anoche en el coche.

-¿Y? -He visto algo raro.

-He perdido el colgante. -¿Qué colgante?

-El que me regaló Sebas.

Lo cogí de tu habitación el otro día.

-Cuando decidí devolvérsela,

se estaba yendo en el coche con Vero, la comisaria.

-¿Estás seguro que eran ellas?

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Estoy vivo - Temporada 3 - Capítulo 29

10 oct 2019

Márquez sospecha que Laura, Susana y Bea no murieron por casualidad y decide profundizar en la investigación. Cuando revisa el informe del accidente de tráfico, descubre un dato sobre Susana que le provoca gran angustia.

Tras el fracaso al confundir a Alicia con Susana, la desesperación del Enlace aumenta. Todos están preocupados por su extraño comportamiento. Pero entonces, el Enlace recibe lo que parece una comunicación de Susana.

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