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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 20 - ver ahora
Transcripción completa

Confíe en lo que le digo, inspector, soy un hombre de palabra.

Me mintió.

Usted me dijo que los enlaces no teníamos pasado.

A la cupletera se le apareció el diablo y la mató.

-Algo dejó una nota con tu nombre en mi cama.

Y esto.

Augusto Mendieta.

El capo de un consorcio internacional de los gordos.

Su ejecutiva tiene más poder que muchos gobiernos.

Es mejor la cárcel que su castigo.

(Cascabel)

Edificio Victoria.

Los dibujos de Márquez y de mi marido son idénticos.

-Solo estás obsesionada.

Creo que no me quieres.

Por lo menos, no tanto como a ese.

Me salvó la vida.

Y te llevé conmigo a la Pasarela.

¿Para qué? Lo sabrás en su momento.

Le di una oportunidad, señor Márquez.

Le di la oportunidad de la paz, pero usted quiso la guerra.

Le dije que habría consecuencias.

¿Palacios?

Si vuelves a amenazarme, bolita de billar,

vengo aquí y quemo el despacho y toda esta puta torre.

(Disparo)

"Un beso, Manuel.

Espero que algún día recuerdes lo mucho que te quise.

Lo mucho que te quiero."

(Timbre)

(Timbre)

Como sean las borrachas de al lado,

me voy a cagar en el piso turístico y en la madre que lo parió.

Lola.

¿Estás bien? ¿Quieres pasar?

Leí tu carta.

Me alegra que al final no te hayas ido.

(Teléfono)

¡Señor Márquez! ¡Teléfono!

(Teléfono)

¿Seguro que estás bien?

Espera un segundo. Pasa, pasa si quieres.

(Teléfono)

Susana, ¿qué pasa? Márquez, es Lola.

Tienes que venir. ¿Lola?

¿Cómo Lola?

Lo siento mucho, Márquez.

Venga, vamos.

Lo siento mucho, inspector.

¿Qué tenemos?

¿Estás seguro?

Lo estoy, ¿qué cojones tenemos?

No lo sabemos todavía. No parece un robo.

Y quien lo hizo, se llevó los casquillos.

Como la muerte del exmilitar. Sí.

Y también estamos rastreando

todas las cámaras de vigilancia del parking y alrededores.

Lo siento mucho, Márquez.

¿Cómo fue?

Tenía la maleta en el coche,

se estaba yendo y el asesino aprovechó para entrar por detrás.

Ese cabronazo le pegó un tiro a bocajarro.

Lola ni siquiera sacó la pistola. No.

Si de repente alguien entra en tu coche y tú eres policía,

¿cuál es tu primer acto? Llevarte la mano a la pipa.

Protegerse.

Lola vio la cara de su asesino y no lo hizo.

También estamos hablando con la gente del pub

por si algún cliente vio algo.

Lola...

Márquez,

Márquez...

¿Qué? Márquez.

¿Qué pasa?

¿Estás bien?

Vámonos, vamos a casa, venga.

# Ahora que empiezo de cero,

# que el tiempo es uno, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez. #

No sé por qué nos hicieron esto.

(Teléfono)

¿Bea?

Otra vez.

¿Qué? Ayer, otra vez, el puto fantasma.

(RECUERDA) "Edificio Victoria."

Beatriz, esa boca.

¿Te hablo de un fantasma y es lo único que digas?

¿Qué fantasma? Barbas, un tiro en la cabeza.

¿El exmilitar? Sí.

Mira, Iago, de verdad, yo no sé por qué veo esto, pero paso.

¿Se comunicó contigo? Solo dijo: "Edificio Victoria".

¿Solo eso? Sí.

Edificio Victoria. Supongo que quiere que vayáis.

¿Por qué? Yo qué sé.

He estado buscando información sobre el loco ese.

A lo mejor dejó algo allí escondido.

Buena deducción. Pues para ti, para vosotros.

Yo ya no quiero ser más la niña de "El sexto sentido".

Se acabó.

¿Por qué me han hecho esto?

Adiós, enlace.

Mejor me vuelvo al traje...

(Llamada)

Joder, Óscar. No me jodas.

(Llaves y puerta)

Buenos días.

¿Dónde has estado?

Tenía trabajo.

¿Y el móvil?

Me quedé sin batería.

Óscar...

Tú sabes lo que supone ser la mujer de un policía, ¿no?

Pues yo también soy la viuda de un policía, así que,

si te vas a pasar toda la noche fuera de casa,

me gustaría que me avisaras.

-¿Qué pasa? -Nada, cariño,

tienes tomate rallado y tostadas encima de la mesa de la cocina.

¡Bea! -Vale.

Lo siento.

Tenía que haberte avisado, pero... Ha sido una noche muy larga.

Voy a darme una ducha, ¿vale?

Óscar.

No puedes desaparecer toda la noche, sin avisar, por una discusión.

Voy a tener que hablar con el vecino

porque esto ya es el descojono.

Con quien tienes que hablar es conmigo.

Yo, de verdad, que lo siento.

Fue una confusión y sé que te dolió, pero...

Pero, ¿qué? ¿Crees que soy un niñato que pasa la noche fuera

porque me has llamado como a tu ex?

¿Dónde has estado?

En el trabajo.

(Teléfono)

¿David?

Sí, sí, está aquí.

Sí, te lo paso.

Aranda.

No, no la he visto.

¿Qué pasa?

No me jodas, voy para allá.

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

Han matado a Lola, la ex de Márquez.

¿Cómo?

¿Qué pasa, Iago? Señor Márquez,

he encontrado una pista. ¿Cómo que una pista?

Luego explico, todo conduce al Victoria.

Tenemos que volver.

Ha pasado algo.

¿Qué ha ocurrido? Han matado a mi exmujer.

¿Laura? No, a Laura no.

A la mujer de Márquez, a Lola.

Lo siento mucho, señor Márquez.

¿Qué ha pasado?

Le han disparado en su coche.

¿Y se sabe algo? ¿Sabemos quién ha sido?

No, pero puedo preguntarle.

Disculpe, no entiendo.

Que se me ha aparecido.

Su fantasma se me ha parecido, Iago.

El fantasma de Lola.

¿Le ha dicho algo?

No, todavía no, pero...

Parecía muy asustada. Normal.

Puede que ni siquiera sepa que está muerta.

¿Qué significa todo esto, Iago?

Ángela tenía un asunto pendiente, supongo que Lola también.

No, no me refiero a eso.

Te digo que por qué se nos aparecen a nosotros.

No lo sé.

Ángela era mi hija, Lola fue su mujer.

Supongo que acuden a la gente que quieren para buscar ayuda.

Que se tiene lógica, sí.

Tiene que conseguir que hable, necesitamos saber qué quiere.

La madre que me parió.

Que no me puedo creer que estemos hablando

de interrogar a un fantasma.

Tiene que decirle que usted no es una amenaza.

¿Otra vez a hablar solo?

Bueno, cuando sepa algo, te cuento, ¿vale?

De acuerdo, señor Márquez.

Ayudaremos a Lola.

Que te lo tomes.

Déjalo ahí, por favor.

Déjate cuidar un poquito, hombre. Tómatelo.

La única forma de sentirme mejor

es pillar al cabrón que mató a Lola.

Sé lo que se siente, Márquez.

Créeme.

Sé que lo sabes.

Muy bien.

Esto sí que es raro que se le olvidara.

Si tocan a un policía, nos tocan a todos.

Le vamos a pillar.

Lo pillaremos.

Por mis cojones que lo que pillaremos.

No me jodas.

Márquez, ¿qué? ¿Qué pasa?

Escúchame, por favor, vete a casa.

Es un consejo como compañera y como amiga. De verdad.

Lo siento.

Tráeme otro café bien cargado, por favor.

¿Lola?

¿Estás ahí?

Si estás, por favor...

Manifiéstate.

Solo quiero hablar contigo.

Lola...

Esto que voy a decirte es muy jodido y...

Y muy raro también, pero...

¿Estoy muerta?

Lo siento.

¿Pudiste ver al que te disparó?

No lo recuerdo, Vargas.

No recuerdo nada. Espera, espera, espera.

¿Me has llamado Vargas? Eres Andrés Vargas.

¿Con quién hablas? Con...

Con nadie.

Toma, no te lo tires por encima. Gracias.

Es tu hija.

Sí.

¿Sí qué?

¿Eh? No.

¿No qué? No nada.

¿Qué te pasa, Susana? Nada.

Venga, vamos, anda.

Qué frío hace aquí, coño.

¿Hola?

Hola.

¿Quién eres?

Te estábamos esperando.

¿Eres un alma en pena?

Un alma en pena dice...

Ella es Concha y yo soy Antonio.

-Habíamos quedado para ver el piso.

-Rodrigo, el de la inmobiliaria, ¿no?

Sí.

Sí, pueden llamarme Rodri.

¿Empezamos? (ASIENTE)

Aranda, quiero a todo el mundo reunido en dos minutos.

Quien haya matado a Lola nos ha declarado la guerra a todos.

¿Estamos?

Márquez,

conmigo.

Comisario...

Te acompaño en el sentimiento.

Gracias.

Ya veo que no era solo eso. Vas a dejar el caso.

¿Qué? Estás demasiado implicado.

Ni de puta coña.

Puede que Lola conociera al que la mató.

Miró a su asesino y ni siquiera intentó defenderse.

Sigue.

El hombre que disparó a Lola es el mismo que mató al exmilitar.

Todo apunta a eso, sí, un profesional.

Si seguimos la pista del dinero,

podemos llegar a quien que pagó al asesino.

Que crees que es Augusto Mendieta, el dueño del Victoria.

Déjame investigar sus cuentas.

Y así los tendremos a los dos, a él y al asesino.

Dos por uno.

Esto no es una pizzería, Márquez,

yo no puedo pedir esa orden, lo sabes.

No tenemos por qué hacerlo siguiendo las normas.

Hablas como el último policía que murió en esta comisaría.

Andrés Vargas.

Nuestro amigo.

¿Y tú crees que nuestro amigo se rendiría?

Nunca. ¡Ah!

Pero está muerto.

Tómate un día libre, o dos.

Lo que necesites.

Te pondré en otro caso cuando vuelvas.

Puedes irte.

Espera.

María y su equipo han encontrado esto en la escena del crimen.

Pensé que querrías tenerlo.

No sé quién es la gente que sale en esa foto, pero...

eso queda entre vosotros.

Gracias.

Nosotros pillaremos a ese cabrón.

Pero no hagas ninguna tontería, Márquez,

es más...no hagas nada.

Tranquilo.

No, no es su estilo batiente.

Oiga, ¿qué hace?

Sí, recién acuchillado. Como estaba previsto.

(Golpes)

¿Esto no era un muro de carga?

Pues...

Lo escondió aquí. Esconder el qué.

Miren, no quiero engañarles.

Este piso no les conviene.

¿Por qué, ¿qué le pasa?

¿Saben ustedes lo que es un "poltergeist"?

Fantasma.

Una aparición, un ente, una presencia.

Una chorrada.

La realidad es que en este piso se escuchan cosas raras por la noche.

Cosas raras... Susurros.

Muérete,

mata a este, mata al otro.

Buenos días.

¿Antonio? -Sí.

-Y Concha. (ASIENTE)

-¿Y usted es...? -Soy Rodrigo, de la inmobiliaria.

-¿Y entonces tú?

Eh...

Buenos días.

(Llamada)

(Teléfono)

Mamá. Susana, qué tal, cómo estás.

Pues jodida pero bien.

Normal, ¿cómo ha sido?

Entraron en su coche y la dispararon.

Qué hijo de puta. Pues sí.

Un hijo de la gran puta.

¿Tú estás ahí, en comisaría, con todos?

Sí, sí.

No te preocupes.

Estoy jodida, pero estoy bien.

Bueno, cielo, es normal que me preocupe.

Te imagino ahí, no sé, le ha pasado a ella, pero, a veces, no sé...

Ya, mamá.

Es mi trabajo, ya está.

¿Has visto a Óscar? ¿Cómo lo has visto? ¿Está bien?

Pues nervioso, hasta el culo de cafés, como todos.

Bueno, normal, se ha pasado toda la noche trabajando.

No lo sé, yo es que estaba en el garaje.

Y él en comisaría.

Que yo sepa, no.

¿No estaba en casa?

Me ha dicho que se ha pasado toda la noche trabajando.

Bueno, pues estaría la central o algo.

No te preocupes.

¿Estás bien? Sí, sí, estoy bien.

¿Y has visto a Márquez? Sí.

He estado antes con él.

¿Cómo está?

Bueno, es que Márquez es un poco de hormigón, ya sabes.

Bueno, cariño, cuídate, ¿vale? Hazlo por mí.

Sí, tú también.

Tómate una tila, ¿vale? Te quiero.

Vale, beso.

(Puerta)

Pasa, estoy acabando de recoger.

¿Qué tal?

Sebas, ¿tú estás seguro de que quieres hacer esto?

Han matado a una policía, ¿no?

Nos tocan a uno, nos tocan a todos.

Pues muchas gracias.

Oye, que siento mucho lo de tu mujer.

Bueno, ya me entiendes, lo de Lola.

Los tenía bien puestos.

Era una tía cojonuda, Sebas.

¿Y ese Augusto Mendieta es el que ordenó matarla?

Sí.

¿Estás seguro?

Dijo que habría consecuencias y Lola fue la consecuencia.

Cobarde hijo de puta.

Estoy viendo su fantasma.

¿Al de quién?

Al de Lola.

¿Y está por aquí? No, no, no.

¿Ahora ves fantasmas? Eso parece.

¿Desde cuándo ves fantasmas? ¿Y por qué?

Sebas, si he aprendido algo después de morir,

volver y todo ese viaje, es una cosa:

nunca te preguntes un porqué. Buenas, señor Márquez.

Señor Sebas. Ya estamos todos.

¿Todos? No pensarán ir solos a por el malo.

No te pierdes una, ¿eh, cabronazo?

Gracias, Iago.

Siempre a su lado, señor Márquez. Siempre.

Si le afecta a usted, nos afecta a todos.

Algo así le he dicho yo.

¡Coño!

¿Qué has estado, de compras por Rumanía?

Me gusta su look.

¿Ya? Pues, venga, vamos a por ese cabronazo.

¿Vamos?

(Puerta)

Palacios, nos vamos.

¿A la escena del crimen?

Que no te he preguntado, pero ¿estás bien?

No, no estoy bien.

A mí también me jode que maten a un compañero.

¿Vamos?

Dame un minuto, Palacios, ahora voy.

Nos vamos.

Hay testigos que vieron entrar y salir a alguien.

Confío en ti, Susana.

Si hay alguien en esta comisaría capaz de resolver esto eres tú.

Pero no has venido por eso, ¿verdad?

No.

¿Y para qué ha venido entonces?

Me ha llamado mi madre, Óscar.

No tiene muy claro dónde estuviste anoche

y yo no he sabido qué contestarle.

¿Ahora mi ahijada va a interrogarme?

¿Dónde estuviste?

Tú siempre dices que esta comisaría es como una familia,

que nos cuidamos entre nosotros porque salimos a la calle

y dependemos los unos de los otros, algo así, ¿no?

Así es.

Bueno, pues mi familia funciona igual.

Yo te cuido a ti, tú me cuidas a mí, así va la cosa.

¿Sabes quién me regaló esto?

No.

Tu padre.

Tapó mis borracheras durante años.

Cuando no venía al trabajo, él siempre me cubría.

Era un buen hombre.

Y yo intenté muchas veces dejar de beber.

En serio, muchas.

Cortaba por lo sano, tiraba las botellas de mi casa,

dejaba de ir a bares, pero...

Este cabrón siempre estaba ahí, escondido,

esperando para llamar en cuanto bajase la guardia.

¿Está llena? Sí.

De mi whisky favorito.

Yo también puse esa cara cuando me la dio.

Le dije: "¿Es así cómo pretendes ayudarme a dejarlo?

Menudo cabrón que estás hecho". Un poquito sí.

Pero luego me contó por qué me la regaló.

Me dijo que yo era más fuerte que el alcohol,

que no tenía que esconderme de él como si fuese un mierda.

Y que tener esto delante me recordaría siempre

que yo vencí al malo.

Tu padre nunca dejó de creer en mí.

Siempre confió en que me rehabilitaría.

Y lo hiciste.

Eres un héroe, Santos.

¿Crees que tu padre pensaría eso de mí?

Estoy segura.

El rollito familiar, mejor lo dejamos para casa,

que aquí me pierden el respeto. Vale.

No me has dicho dónde estuviste anoche.

Vete a investigar, pero no a mí, subinspectora.

Y tráeme algo para pillar a ese hijo de puta.

Muy bien.

-David, espera un momento.

Toma. -¿Qué es?

-El análisis de la llave que se comió el exmilitar.

Hay que llevarlo al CNI, ahora se encargan del caso.

-¿Algo interesante?

-Pues que tiene más años que un bosque.

Probablemente, de la época de la Guerra Civil.

-¿Y hemos descubierto ya qué abre?

-Ni puñetera idea. -Vale.

-Gracias, María.

¿Qué tal, os vais?

Sí, de vuelta al garaje.

¿Cómo estás? ¿Qué tal tu madre?

Bien, ¿por?

Por lo de Lola.

Un policía ha muerto, no debe traerle muy buenos recuerdos.

No.

Dale un beso de mi parte, ¿vale? Vale.

Tu madre es una valiente.

No le sale tan rico el salmorejo como a mí, pero...

Eres un flipado. Ya me conoces.

Gracias, David.

Oye ¿vas esta noche a lo del homenaje?

¿Al bar de Sebas? Sí, claro.

Vale, pues allí nos vemos. Venga.

¿Y Márquez?

No sé, supongo que también irá.

No, que dónde está. ¡Ah!

Santos le ha dejado fuera del caso de Lola.

Le ha dado un par de días de permiso.

¿Márquez fuera?

¿Nos vamos? Sí.

Ni de coña se va a quedar fuera.

Buenos días.

Hola.

¿A qué piso vamos? Al último.

Al de los peces gordos. Más o menos.

Seguro que nos están esperando.

¿Por qué lo dices? Bueno,

porque Mendieta tiene cámaras de seguridad en todo el edificio.

¿Has venido aquí antes? Sí.

¿A qué viniste? A hacerle unas preguntitas.

Perdón.

(ASCENSOR) "Cerrando puertas."

Bueno, también le dije que iba a quemar toda la puta torre.

Pues igual sí nos están esperando. Igual.

¿Cuál es el plan, señor Márquez?

No, ni idea.

Habrá que abrirse paso a hostias.

Yo he visto a los seguratas de abajo,

esos no aguantan un abrazo navarro.

¿Qué es un abrazo navarro? Ya lo verás.

Permiso.

(ASCENSOR) "Cerrando puertas."

No es que me preocupe,

pero ¿cuántas posibilidades hay de que acabemos hoy en la cárcel?

Todas.

Vamos.

Hoy no tengo ganas de baile, no te preocupes, conozco el camino.

¡No pueden pasar!

No está, el cabrón no está.

Buenos días.

Estos no son como los de abajo, Andrés.

No me llames Andrés.

No pueden estar aquí.

Tenemos una reunión con el señor Mendieta.

No lo creo. Vaya que sí.

¿Motivo?

Partirle los huevos con un cascanueces.

¡Eh, eh, tranquilos!

Tranquilos, que solo hemos venido a hablar. ¿Vale?

Tranquilidad. Calma. Paz y amor, hermanos.

Eso es un abrazo navarro, gilipollas.

¿Vas a ir esta noche a lo de Lola?

Por supuesto.

(Teléfono)

(CON ACENTO ALEMÁN) ¿Es padre, es conde Drácula?

Sí.

¿Te puedo hacer una pregunta? Claro.

¿Qué era la foto de la taquilla?

Un recuerdo.

Perdón, es que a veces me sale la vena cotilla, pero me callo.

Esos de la foto eran mis padres biológicos.

Murieron.

Palacios, no hace falta, de verdad, si no quieres.

El conde Drácula, como tú dices, es mi padre adoptivo.

Lo siento, no lo sabía.

No podías saberlo.

Murieron en un atentado.

Yo tenía 16 años.

No jodas.

Joder, lo siento.

Ese día, yo no tenía clase.

Y mis padres se fueron a trabajar como todos los días.

Y no quisieron despertarme, así que no pude despedirme de ellos.

Cuando me levanté, vi en las noticias que alguien

había reventado una estación con una mochila bomba.

Mis padres cogían uno de esos trenes siempre, siempre.

Ese día, un hijo de puta me robó todo lo que quería.

Ambos sabemos qué es perder a alguien que quieres

a manos de un asesino.

Esa rabia, ese dolor, eso nunca se va.

Fue entonces cuando encontré a padre.

Él me ayudó a darle salida a todo mi odio.

Y llevarlo a un objetivo más grande que yo.

¿La policía?

Solo quiero un mundo más justo.

Un mundo sin dolor.

Joder, qué intenso todo de repente.

Oye, en mi casa hay una tradición

y es que todos mis compañeros tienen que venir a comer.

Me estás invitando... Claro. Cuando quieras.

Y si tú crees que padre es extraño, prepárate para conocer a mi madre.

(Teléfono)

Cris, dime.

Ha llegado un aviso.

Estamos ocupados, dáselo a otros.

Es que, digamos, que es un poco personal.

¿Cómo personal?

-Joder.

-¿Va a peor? -Mira,

o vienen ya los del seguro o aquí va a arder Vallecas.

-Mamá, ¿estás bien?

-Estaré mejor cuando arreglen el techo.

-Es solo una mancha de humedad... -¿Sabes qué pasa?

Desde que esa mancha está ahí, yo, todas las noches,

tengo el mismo sueño.

Estoy tranquilamente dormida y, de repente,

me despierto y ahí está esa mancha.

Justo en medio del techo de mi habitación.

Yo la miro fijamente y es que no me puedo dormir.

Y se empieza a extender.

Se empieza a extender, a hacerse más grande,

como si fuera un cáncer que va a acabar destruyendo esta casa.

(GRITA)

Cada mañana, me levanto, me la quedo mirando como una imbécil,

como si se fuera a arreglar sola.

No sé por qué te cuento esto, perdona.

-Me lo cuentas porque me lo tienes que contar.

Porque soy tu hija y por la regla número 1 de casa.

-¿Y cuál es la regla número 1 de esta casa?

-Que aquí nos lo contamos todo. -Gracias.

-Pero como nos lo contamos todo, también nos lo preguntamos todo.

¿Pasa algo con Óscar?

-¿Por qué dices eso?

-Tampoco hace falta ser como mi psicóloga para darme cuenta

de que no estás hablando de una mancha de humedad.

Yo sé que no me tengo que meter... -Claro,

tú vas a solucionar nuestros problemas

desde la experiencia que te da la edad, ¿no?

-Bueno, pues ya he arreglado los míos.

Así que sí.

-Pues dime.

-Vale, ya que estamos de confesiones madre-hija,

cuando era pequeña y papá estaba con nosotros,

me acuerdo que muchas noches Óscar se quedaba a dormir en el sofá.

-¿Te acuerdas de eso? -Sí.

Tú y papá estabais muy preocupados por él.

-Óscar está muy bien. Tranquila. -No.

Él no es como papá, mamá.

Él puede que vaya de duro, pero no lo es.

Por eso si él tiene un problema, o tenéis un problema, quiero ayudar.

-Vale, gracias, pero, de verdad, que no hace falta.

-¿Y tú, mamá? ¿Estás bien?

-Claro que sí.

-Es que esa mancha, hace unos meses,

hubiera estado arreglada al primer día.

-Tienes razón, he estado despistada,

pero todo se va a arreglar. Te lo prometo.

Mira, me vas a oír hablar con los del seguro.

Vas a ver cabreada a una Vargas.

Vas a aprender unos cuantos insultos nuevos.

-No lo creo, muchas noches durmiendo con Susana.

-En eso tienes razón.

Esperad ahí un momento.

Inspector, no se preocupe,

hablé con el jefe de seguridad de las torres

y les he dicho que es buen policía. Gracias, Palacios.

A ver, venid conmigo, que os quiero contar cuatro cosas.

Susana, gracias por ir a buscarnos, pero...

Márquez, o me esperas dentro o me esperas en la celda.

No, Palacios, déjanos a solas.

Escúchame, de esto ni mu, ¿vale?

¿Qué?

¡Eh!

¿Nada?

¿Tú quién coño te has creído que eres?

Augusto Mendieta está detrás del asesinato de Lola.

¡Ah!

¿Y tienes pruebas?

No.

Entonces no te puedes ir al puto centro financiero de Madrid

a repartir hostias, ¿no?

Porque, ¿qué pretendías hacer?

¿Volar la torre entera?

¿Qué dices? ¿Cómo voy a volar a la torre entera?

Más bien quería quemarla, ¿no?

Por qué no te enteras de una vez de que no eres Bruce Willis.

Y de que esto no es la jungla de cristal, lo siento.

Tu padre hubiera hecho lo mismo. ¡Madre mía!

Sebas, de verdad, ¿tú también? ¿Eh?

¿Los tres?

No puedes tratarnos como a niños. No,

os trato como delincuentes que han infringido la ley,

porque es lo que habéis hecho vosotros hoy.

¿Este por qué no habla? No lo sé, no tengo ni idea.

Tú, ¿qué?

Voy a matar a Augusto Mendieta. Bueno...

¿Cómo? Ni caso.

Le han dado un golpe muy fuerte en la cabeza, está medio gagá.

Callaos, callaos de una puta vez.

Márquez, ¿no ves que Mendieta puede quitarte la placa,

te puede enterrar vivo si quiere,

puede rajarte el cuello en Cibeles, que no le va a pasar nada?

¿Sí? Sí.

Pues que venga aquí y que lo haga.

De verdad, no puedo con tanta testosterona, no puedo.

Susana, nosotros hemos hecho lo que creíamos que había que hacer.

¿Tú qué vas a hacer?

¿Nos vas a tomar declaración o vas a dejar que nos vayamos?

Fuera, largaos, no os quiero ver. Fuera.

Hola.

¿Hemos vuelto a los 80?

Sabes a menta.

¿Tenéis algo nuevo? Aún no.

Todavía no sabemos quién disparó a Lola.

Anda, ven, ven que te quiero enseñar una cosa.

Al final, conseguí que vinieran los del seguro.

¿Tan pronto?

No sabes las barbaridades que salieron de mi boca.

Pero pintar, he pintado yo solita, ¿eh?

¿Qué? Ha quedado genial.

Ha quedado genial, cariño, no es la Capilla Sixtina,

pero esperaba un poquito más de entusiasmo.

Lo siento, pero llevo todo el día con lo del asesinato de Lola.

¡Ah!

Perdóname, perdóname. No, no es culpa tuya.

No.

Los chicos de comisaría quieren hacerle un homenaje

esta noche en el bar El Vuelo.

¿Como el que le hicieron Andrés?

Sí.

Yo tengo que ir, pero si te va a traer malos recuerdos...

No, no, no.

No pasa nada, voy contigo.

Como quieras.

Voy a darme una ducha.

Necesito saberlo.

Si vamos a hacer esto juntos, necesito saberlo.

¿Hacer juntos qué?

Una vida, un hogar, necesito saberlo.

Ya te lo he dicho, estuve trabajando.

¿Has vuelto a beber? ¿Qué?

Que si has vuelto a beber.

No.

¿Crees que te miento? Sí.

Pues tienes razón, ten mentí.

No estuve trabajando. ¿Dónde estuviste?

Conduciendo, paseando.

Después de discutir contigo, necesitaba pensar.

Olías a tabaco, a bares, Óscar.

No me mientas. Te estoy diciendo la verdad.

No he vuelto a beber, Laura.

Llevo siete años limpio y no pienso meterme de nuevo en ese infierno.

¿Suficiente?

Yo no estoy contra ti. Solo quiero ayudarte.

Pues entonces falta algo.

¿Qué falta?

Lo más importante.

Te quiero.

Pues ya está, asunto arreglado.

Ahora estamos siendo los dos sinceros.

Hola.

¿Todo bien?

Perfecto.

¿Y tú?

¿Has encontrado algo?

No.

Solo a tres gilipollas que no tienen que ver con esto.

Estás guapa, mami.

¡Iago, qué cojones de gel has comprado que no hace ni espuma!

Es ecológico.

Bueno, pues la próxima vez, cómpralo de los buenos,

que este ni siquiera sé a qué huele.

Sándalo.

Echo de menos a mi hija, señor Márquez.

Mucho.

Lo sé, Iago.

Lo sé.

Ni siquiera sabía que existían, ha sido todo de golpe.

¿Por qué dijiste que querías matar a Mendieta?

Es el asesino de mi mujer.

¿Cómo que tu mujer?

Tu mujer vivió en la Guerra Civil. Augusto Mendieta la mató.

¿Has vuelto a tener recuerdos de tu otra vida?

No.

Pero se me quedó grabada su cara cuando Ángela me lo enseñó.

Ya, pero eso es imposible, no puede ser Mendieta.

Tendría más años que Camilo Sesto.

Pues no es Camilo Sesto, es el asesino de mi mujer.

Vi su cara en una foto en el despacho.

Es él, señor Márquez.

¿Estás seguro? Completamente.

Mendieta mato a mi mujer, pero era a mí a quien buscaba.

¿En qué estaría metido?

¿Entonces crees que Mendieta es inmortal?

O ha resucitado o puede ser un millón de cosas, señor Márquez.

No sabemos a qué nos enfrentamos.

Yo tengo claro una que sí es.

¿Cuál? Un hijo de la gran puta.

Y se va a cagar por lo que hizo a tu familia y a Lola.

¿Seguimos sin saber qué escondió el exmilitar en el Victoria?

Mañana volveré al piso.

Voy contigo.

Sea lo que sea, los malos también lo están buscando.

Por eso Mendieta mandó matar al exmilitar.

¿Tiene ya el panegírico?

¿El qué?

Debería decir unas palabras en el homenaje a su ex mujer,

tengo entendido que es la costumbre.

¿Un discurso?

Ya.

Y qué digo, si apenas la conocía.

Algo que le salga del corazón.

Ahora mismo, no sé ni dónde tengo el corazón, Iago.

Lola.

¿Qué hago aquí?

No lo sé.

¿Me voy a quedar así para siempre?

Nosotros la ayudaremos a pasar al otro lado.

Mírame.

No estás sola, estoy aquí contigo.

Pero necesito saber más de ti, Lola.

¿Por qué?

Si está aquí, es por un asunto pendiente.

No lo sé.

¿Quién es esta gente?

La mujer y las hijas de Márquez.

¿Cómo tenías tú esta foto?

Porque no eran solo eso.

¿Tú no te estás arreglando demasiado?

Hombre, a estos sitios, hay que ir presentable, Bea.

¿Quién va?

Muchísima gente, toda la comisaría.

Oye, no me acapares, esos pendientes son míos.

¿Y va alguien interesante?

¿Como quién?

Como David.

¿Va o no? Sí, sí va.

Pesadita, que eres muy pesadita.

¿Cómo estáis?

David sigue muy enfadado conmigo, pero, yo qué sé,

hemos quedado para hablar.

¿Pero os vais a arreglar?

Es que yo quiero contarle que todo fue un malentendido de mierda.

¿Con Iago?

Iago es una almorrana.

¿Cómo? Nada, cosas mías.

¿Ya estáis? Sí.

Óscar ha ido a por el coche. -Yo ya estoy.

Madre mía, qué mayores estáis.

Bueno, perdón, lo siento, perdón.

-Mamá, no pasa nada.

-Venga, Susana, vamos,

siempre somos las últimas en llegar. Sí, voy.

Vámonos.

Sebas, qué tal, cómo estás. Pues hecho mixtos.

¿Y tú, gallego?

Creo que Augusto Mendieta es inmortal.

Yo no sé para qué pregunto.

Márquez.

Muy guapa su exmujer.

Márquez tenía muy buen gusto.

Hola.

Es igual que cuando murió papá.

Anda que...

Lo siento.

Era una tía cojonuda y te daba mil vueltas como poli.

Gracias. ¡Ah!

Y no sé cómo lo habéis hecho, pero Mendieta no ha presentado cargos.

¡Márquez!

Disculpa, Susana.

Que no te he dicho nada antes, vengador,

pero siento muchísimo lo de tu tía.

Cuida de Márquez, ¿vale?

Gracias.

Buenas...

Sebas, cuando morí yo, ¿había tanta gente?

Pues fue en otro bar,

pero vinieron tantos compañeros y amigos

que apenas había sitio para todos. Tuvieron que quedarse en la calle.

Márquez.

A Lola le hubiera gustado esto,

sentirse tan arropada por sus compañeros.

Gracias, Palacios.

Sé por lo que está pasando.

(Tintineo)

A ver, por favor, un momento.

Atención, por favor.

(CARRASPEA)

Bueno, aunque no lo creáis, yo...

No soy la persona idónea para hablar de Lola.

Tuve una mujer y dos hijas antes de casarme con ella,

que murieron en un accidente.

Lola me ayudo a superarlo y yo también a ella.

Porque además de mi familia,

también era su hermana y sus dos sobrinas.

Nuestro amor nació del dolor.

Lola está aquí, entre nosotros.

No es una cuestión de fe, no.

Estoy completamente seguro de ello.

Pero de qué vale tener al lado a las personas que amamos

si no podemos...

abrazarlas, y no podemos decirles lo mucho que las amamos.

Si no podemos discutir para luego reconciliarnos.

Puede que la muerte forme parte de la vida,

pero siempre que llega, se para.

Rompe algo.

La muerte es una mierda.

Nadie merece lo que le hicieron a Lola y ella, mucho menos.

Era una gran mujer y una gran policía.

Una mujer que tenía una pasión por encima de todas las cosas.

Esta mierda.

Desde que la conocí, se pasaba el día tomando chucherías,

así que en lugar de un brindis, vamos a recordarla como haría ella,

con chucherías.

¡Por Lola Arribas!

Una inspectora de policía valiente y una mujer excepcional.

Por Lola.

¡Venga, todo el mundo beber! ¡Invita la casa!

Voy a darle el pésame. Claro.

Gracias.

Márquez.

Lo siento mucho.

Tenías mujer y dos hijas.

En eso, no me mentiste. No.

Lola tuvo mucha suerte de tenerte a su lado.

(Teléfono)

-Padre.

-Voy a reunir efectivos en el edificio Victoria.

Debemos seguir nuestra misión allí.

Se nos acaba el tiempo.

-Pero, padre, Márquez está detrás de usted.

Quiere venganza.

-Solo es un humano, hijo.

-Sí, pero es muy listo.

Demasiado.

-Tan solo un ser humano.

-Como yo.

-Tú estás destinado a algo grande, llevo años educándote para eso.

-¿Qué quiere que haga?

-Que destroces la vida de Manuel Márquez.

-¿Cómo?

-Quiero que no lo vea venir, quiero que sufra como un perro.

Esto es lo que vas a hacer, escucha muy atentamente.

-Eso haré, padre.

Lo sabía.

Sabía que aquí había un hueco.

Le dije que el exmilitar había escondido aquí algo.

Alguien ha estado en los pisos superiores del edificio

mientras llevábamos a cabo la operación.

-Mi marido está muerto.

-¿Cómo que está muerto? -Lo mataron a traición.

-Quiero que mates a su antigua compañera.

-¿A Susana?

La caja es antigua, pero la cerradura parece sofisticada.

Esa caja solo se abre con la llave.

La llave que se tragó el exmilitar.

Perdona, pero es que te pareces tanto a Andrés.

Supongo que por eso me enamoré de ti.

No abra la nevera.

¿Quieres saber por qué he vuelto a beber?

Porque estás enamorada de otro.

La llave está en la Científica y esta tarde se la llevan al CNI.

Me la estoy jugando, Iago.

Venga inmediatamente, señor Márquez.

¡Que dejes de mentirme, hostias!

¿Una cerveza? No.

No abra la nevera.

¡Déjale, déjale!

Cuando escuches lo que voy a contarte, me vas a odiar.

¡Susana!

Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 20

05 nov 2018

Todos en la comisaría están consternados por la muerte de Lola. A pesar del dolor, Márquez se implica a fondo en la investigación de su asesinato. Nuestro protagonista deduce que Lola conocía a su asesino.

Bea sufre las apariciones del fantasma del exmilitar. La joven comparte su angustia con el Enlace, que decide visitar de nuevo el edificio Victoria. Todo apunta a que ese oscuro personaje dejó algo escondido allí.

Laura está preocupada por Santos, sobre todo cuando éste aparece tras pasar la noche fuera de casa. El policía dice que ha estado trabajando, pero Laura sospecha que está mintiendo.

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  1. Elena

    No suelo escribir pero allá va, hoy lo merece. Javier Gutiérrez brillante como siempre. Me encanta la actuación del pedazo Jesús Castejón, actor que hace de Sebas, y debo de admirar el escenarioq ue elegisteis para el bar con esa luz que atraviesa las ventanas parece todo más natural que en un escenario deunos estudios, obteneis una luz que hace los planos muy especiales, casi trancendentales, como para el recuerdo. Perfecta elección para lo que ocurre allí. Buena serie, la actriz de Lola también muy buen trabajo, no la conocía y ahora no se me olvidará. Deseando volverla a ver pero con un papel principal: ¡Viva Luz Valdenebro! Tiene mucho temble. Transmite mucho! Me parece un diamante en bruto en la interpretación! Enhorabuena a todos! Una gran perdida la de esa actriz enm la serie pero supongo que estaba destinada a esto en su papel. Hasta pronto espero Luz.

    28 nov 2018
  2. Encarni

    Llevo toda la semana esperando a que llegue el lunes para ver este pedazo de serie que me tiene enganchada y cuando por fin llega me encuentro que han puesto un debate politico en su lugar grrr estoy muy cabreada...cuando podre ver el capitulo 23??

    26 nov 2018
  3. Miguel

    El capítulo 21 está subido sin audio. He probado con diferentes navegadores y los capítulos anteriores se escuchan sin problema, pero no el 21.

    17 nov 2018
  4. Mercedes

    Sin duda la mejor serie que se emite hoy en día en televisión. Cuando termina un capítulo quieres ver el siguiente ya. Los actores geniales y la trama engancha desde el minuto uno, con un toque de humor colosal.

    12 nov 2018
  5. teresa

    Una serie distinta,muy buena

    08 nov 2018
  6. Delia

    La verdad es una serie alucinante que te deja que pensar en las cosas de la vida.Deseando que venga el lunes para poder ver el siguiente capítulo.

    07 nov 2018
  7. ARM

    Tengo una vida algo monótona y por consiguiente triste y aburrida. Y gracias a esta serie con sus maravillisos guiones y extraordinarios actores me hacen FELIZ la noche de los Lunes .Gracias!!.

    06 nov 2018
  8. Marta

    Marta Me tiene realmente enganchada. El guionista se sale el reparto extraordinario y la guinda Javier Gutierrez actorazo

    06 nov 2018
  9. Sebastián

    Muy buena, pocas series Españolas tienen esta factura. Por trabajo no puedo verla por las noches, pero al día siguiente por internet no me la pierdo Cada capitulo te deja con ganas de más. seguir así y que tenga muchas mas temporadas.

    06 nov 2018
  10. María

    Me encanta esta serie.

    06 nov 2018