Estoy vivo La 1

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 19 - ver ahora
Transcripción completa

Señor Márquez, ¿esa no es Laura?

y lo siguiente de "Lo siguiente" es "Estoy vivo". Adiós.

¡Cuidado!

¿Tienes, tienes los papeles? Claro que tengo los papeles. ¡Iago!

Tu Pasarela me mata, me sube, me baja,

me destroza la vida y ni siquiera renueva los papeles del seguro.

No se puede estar en todo, señor Márquez.

Sé lo de David. ¿Cómo que lo sabes?

Lo he oído al llegar.

¡Por lo menos, pagadme la exclusiva! ¿O qué pasa?

Usted también la vez, ¿a que sí? Sí, a veces oigo una voz.

¿Qué le dice esta voz? (ÁNGELA) Peligro.

La curiosidad mató al gato.

La mujer es Julia Moirón. La niña es su hija.

¿Ángela? ¿Ángela la de la llave?

El exmilitar, Ángela, la llave que apareció en las tripas,

está todo relacionado.

No hay ninguna duda, Iago, fuiste humano y esa es tu familia.

Eras el doctor Figueroa.

Nos están guiando como a putos borregos, Iago.

(TELÉFONO) Hola, inspector Márquez,

si no liberar a ese hombre, habrá consecuencias.

Voy a detener a tu amiguito aquí, Armando,

y voy a exprimirle tanto que va a confesar

hasta sus pecados de infancia. Y luego, voy a ir a por ti.

(CHISTA)

Tengo visiones. Veo a Márquez.

-Tú también estás loca. ¿Esto qué es? ¿La familia Monster?

Perdone, puse una denuncia por la desaparición de mi marido.

(Bombas)

¡No quiero morir!

David...

Esta tarde, la casa estará vacía, si quieres pasarte a por tus cosas.

¿Le dijiste a Susana y a su familia que tenías mujer y dos hijas?

Sí.

O sea, que te acuerdas de algo entonces.

¿De qué tendría que acordarme?

¿Qué pasa?

Papuchi, ¿qué pasa?

(Ladridos)

¡Iago!

Iago...

No le ha dado ni de comer al perro.

Solo tenía siete años.

Vamos a adecentar esto un poco, anda.

Así los muertos sabrán que seguimos preocupándonos por ellos.

Toma.

Ponlas al lado de tu familia.

# Ahora que empiezo de cero,

# que el tiempo es uno, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez. #

¿Solo recuerdas eso de tu día anterior, nada más?

Que era médico.

¿Y cómo pasaste de ser humano a ser lo que eres, enlace?

¿Cómo llegaste a la Pasarela? ¿Tú también...?

Morí.

No lo sé, señor Márquez.

Pues tienes que hablar con tu directora, Iago,

tiene que darte respuestas. Eso haré.

No más mentiras.

¡Guau!

Torero guapo, olé, olé.

Sobre todo, torero.

(Música)

Venga, circulando.

Iago, vamos, vamos. Por favor, por favor.

Estoy de los pisos turísticos hasta los mismísimos cojones.

Recuerde lo que se quejaba del señor Chan

y lo que lo echa en falta ahora. Ja.

Señor Márquez. ¿Qué?

¿Por qué llevaban esas chicas penes humanos en la cabeza?

Eh... Porque es una despedida de soltera.

¿Es habitual? No, es una horterada.

(Timbre)

Voy. Deja, ya voy yo.

Estas se van a enterar.

Bea...

¿Qué hace aquí?

Bea, ¿pasa algo?

Márquez, creo que está volviendo a pasar.

Entra.

Cuéntame lo que te ha pasado despacio y poco a poco. ¿Vale?

Ayer empecé a oír ruidos raros.

Empezaron por el día, pero por la noche...

Encontré esto en mi cama.

Y esto.

¿Qué está pasando, Márquez?

¿Alguien dejó eso en tu habitación? Algo.

¿Y llegaste a ver ese algo? No.

Pero lo sentí.

Era como una presencia y sentí frío por todo el cuerpo.

¿Podéis decirme algo, por favor?

Voy a poder soportarlo, ya he vivido de todo.

¿Qué está pasando?

Está volviendo a pasar algo raro, ¿no?

No lo sé.

¿Cómo que no lo sabes? Que no lo sé.

Márquez, en la nota pone tu nombre.

Algo dejó una nota con tu nombre en mi cama,

¿y me vas a decir que no lo sabes? ¿Has preguntado tu hermana?

Puede que fuera una broma, ¿no? ¿Una broma?

Vale, gracias por el café. Bea...

¡Bea!

Ojalá pudiera ayudarte, de verdad.

Estoy harta de ti, Márquez.

Estoy harta de los dos.

Me prometiste respuestas y cuando te las vengo a pedir,

me vienes con tonterías.

¿Y tú?

Que vine a pedirte ayuda y con la gilipollez de siempre,

de que si soy única y especial...

Pensaba que podía confiar en vosotros.

Que los bichos raros se ayudaban unos a otros.

Pero ya veo que estoy sola en esto.

Ojalá no hubieras vuelto nunca, Márquez.

Mi vida empezaba a ser normal.

(Portazo)

Usted sabe que esto no es una broma de Susana.

La última vez que vi uno parecido, estaba en el pie de un cadáver,

en el Anatómico Forense.

¿Y a quién pertenecía ese pie?

A Raúl Sánchez, el exmilitar que secuestró la guardería.

Tal vez debería decirle a su hija la verdad, señor Márquez.

Cada engaño la aleja más de usted. ¿Qué verdad, Iago, qué verdad?

No tiene que decirle quién es, de hecho, no puede,

pero sí darle una explicación.

¿Cómo cojones le digo a mi hija que la persigue un fantasma?

Mejor eso que vivir engañado. Sé de lo que hablo.

¿Por qué Bea?

¿Por qué mi hija tiene que estar en medio otra vez?

No lo sé, pero ese exmilitar se tragó

una llave con el nombre de mi hija Ángela.

Bea podría preguntarle por qué.

No, no pienso poner a mi hija en peligro, ¿me oyes?

Tal vez Bea sea la única... Te he dicho que no.

Bea se queda al margen.

Bastante ha sufrido ya.

Contacta con tu puta Pasarela.

Ellos son los que tienen la respuesta.

¿Qué haces ahí tumbada? Pareces una momia.

¿Me estás llamando vieja?

Yo nunca diría eso, soy un caballero.

Pues ya puestos, preferiría un fontanero.

Cualquier día, se nos va a caer el techo encima.

Hoy mismo llamo a los del seguro. No, ya me ocupo yo.

Oye, ¿sigues enfadado? Cansado.

Es que trabajas mucho.

Pero yo tengo la solución. ¿Ah, sí?

Caribe, Tailandia o un crucero por las islas griegas.

Tienes que elegir uno. Vaya, cuánta responsabilidad.

Ábrelo.

¡Joder, qué casualidad?

El mismo de la luna de miel. El destino.

O la agencia, que te deja cambiar la fecha.

Bueno, he tenido que partir un par de piernas, pero nos dejan.

Gracias por esforzarte tanto.

Estás muy guapo.

¿Seguro que vas a trabajar? No, ¿no te lo he dicho?

Voy a desayunar con una modelo ucraniana.

¿Ah, sí?

Te prometo que en cuanto cerremos este caso del exmilitar, nos vamos.

Tú, yo, el mar.

Y 300 jubilados haciendo aquagym en la piscina del barco.

Planazo. Sí.

Chao. Chao.

(Taladro)

Esto lo taladro yo, pero vamos... ¿Qué haces?

¡Que me vas a echar la casa abajo! ¿Qué?

Que pares, ¿qué haces taladrando a estas horas?

Mamá, tendré que colocar todas mis cosas.

Pero, hija, qué energía, yo no me puedo ni mover.

¿No tienes resaca de ayer?

Como si tuviera los trotamúsicos dentro de la cabeza.

Entonces, ¿por qué taladras? Para que se callen.

Estás como una cabra.

¿Tú, qué, Rappel de Vallecas?

¿Cómo vas con tus visiones? No son visiones.

Mamá, si eres bruja,

te doy sangre y me haces un conjuro para el mal de amores.

De verdad, Susana, no sé para qué te cuento nada.

(LEE) "Para mi bichita favorita."

Lo hizo papá.

Tu padre no era Velázquez precisamente.

Dibuja de igual los coches que los patos.

¿Y las llantas?

¿Qué te parecen? Muy hippies, ¿no?

¿Y la antena?

Que hacía así, como la firma del Zorro.

Como su sello.

Oye, que siento mucho lo que pasa con David.

No pasa nada.

Pero me alegra mucho que estés de nuevo en casa con nosotros.

Tengo mucha suerte.

¿Por?

Porque siempre tengo un sitio al que volver.

(LEE) "Armando Pérez, realizó el servicio militar en Toledo,

donde llegó a alférez de Infantería."

¿Algún vínculo en el ejército con el exmilitar?

Ninguno. Ya.

"Trayectoria brillante, en la que destaca por..."

Por tener una puntería de cojones. Pero de cojones.

¿Cómo acaba un tirador de élite del ejército

siendo vigilante de seguridad?

Tuvo un brote psicótico.

Vale.

Se le tuerce su carrera en las Fuerzas Armadas,

entra en depresión y un iluminado lo contrata como vigilante.

Quizá no tenían esa información.

¿Me lo parece o todo lo que pasa en ese puto edificio es muy raro?

Pues todavía no te he contado lo mejor.

¿Hay más?

Dice que vio cómo Márquez se levantaba del suelo

después de haberle metido cuatro tiros en el pecho.

¿Llevaba chaleco antibalas?

O se lo está inventando todo, pero, vamos,

que no está bien de la cabeza. Dice que Márquez es inmortal.

Vamos, que tenía que haberle cortado la cabeza.

¿Cómo? Sí, como en la película.

Déjalo.

Ha llegado la abogada de Armando. Y es una gran gilipollas.

Ya vale, Susana. Perdón.

¿Puedo entrar con la inspectora Arribas?

Si ella le parece bien. A mí no me viene mal un refuerzo.

Muy bien, pues ya sabéis, quiero resultados, no demandas judiciales.

¿Márquez? Esperándote.

Oye, ¿Márquez es muy de llevar chaleco antibalas?

Chaleco de fuerza le pondría yo.

Madre mía, y que digas que no es raro.

A ver, yo te he dicho que era complicado.

¡Ah! Pero sí, está rarito.

Parece que lo han cambiado.

Pero que lo han cambiado, ¿cómo?

Para empezar,

el sobrino este que se ha sacado de la manga, que nadie sabe cómo...

¿Tú no conocías a Iago? Yo qué voy a conocer.

Márquez ha sido siempre muy reservado con su familia.

Y de eso a estar con este como uña y carne, no me cuadra.

Se lo podría haber dejado en casa, me está dando una...

Es verdad, que tú y él...

Él decía que estaba enamorado de mí,

pero desapareció año y medio, así que...

Tú y yo deberíamos tomarnos una caña algún día.

Nos íbamos a contar un par de cosas. Venga.

Por cierto, ¿cómo hacemos con este?

¿Poli buena, poli mala?

¿Cómo de gilipollas dices que es esa abogada?

Ha pedido el traslado para su cliente

y dice que a ver si esta vez no lo matan por el camino.

Vale, tú poli mala. Y yo, poli peor.

Buenos días.

Inspectora Lola Arribas.

(Teléfono)

Susana Vargas, subinspectora del Cuerpo Nacional de Policía.

Mierda.

¿Sabes por qué estás detenido?

Mira lo que hemos encontrado en tu piso del edificio Victoria.

¿Para qué las querías?

Solo por eso, podemos encerrarte por tenencia ilícita de armas.

Por no hablar de que intentaste matar a un agente.

Esos son muchos años a la sombra.

¿Armando se va a quedar mudo o qué?

Mi cliente prefiere acogerse a su derecho a no declarar.

Pues mal. Mal.

Muy mal, Armando.

Porque...Tengo la intuición de que no estás solo en esto.

Y si no hablas, te vas a comer el marrón entero.

Y vas a tragar mierda a paladas.

Además, sabemos que no puedes pagarte una abogada tan...

Tan pija.

Así que, por tu bien, y por el nuestro,

que nos tienes un poco hasta el coño de tanto misterio,

empieza a hablar pero ya.

¿Quién es tu jefe? ¿Quién te paga?

Está usted intimidando a mi cliente, inspectora Vargas.

-¿Intimidando? No, perdone.

Esto es intimidación.

Esto es intimidante.

Raúl Sánchez, lo conocía.

Armando, ¿hiciste tú esto?

¿No te gustaba como le quedaba la cabeza?

Inspectora Vargas...

Me está gastando el nombre, abogada.

Es mejor la cárcel que su castigo.

Su castigo, ¿el castigo de quién?

-Hasta aquí, mi cliente no declarará.

¿Qué coño pasa? La abogada cuesta, por lo menos, mil la hora.

¿Has visto esos zapatos?

Esos no me los compro yo ni con dos sueldos.

Tenemos constancia de que ahí dentro había armas.

El registro fue correcto.

¡Eso es una gilipollez!

No, es nuestra investigación.

Mira, haz lo que sea, pero habla con tu jefe.

¿Qué?

Entendido.

Nos han quitado el caso del Victoria.

¿Cómo? El juez.

Dice que no es de nuestra competencia

y el caso de las armas lo va a llevar el CNI.

No habrá orden de registro del edificio.

¿Nos quieren dejar fuera?

¿A todo? ¿Y por qué?

Pues porque el dueño del Victoria tiene más amiguitos que nosotros.

Augusto Mendieta. Sí, Mendieta.

Es el capo de un consorcio internacional de los gordos.

Tiene más poder que muchos gobiernos.

Ya, pero puede que estén implicados en un asesinato, Santos.

Pensad en la persona más poderosa de España,

la que tenga más millones. ¿Lo tenéis?

Bueno, pues Mendieta y sus empresas están a años luz.

¿Y por qué nunca he oído hablar de él?

La gente como él nunca aparece en ningún sitio.

¿Su dossier? Busca lo que quieras,

pero no vas a encontrar imagen de él.

Digamos que es muy celoso de su intimidad.

Ya, que tiene mucho que ocultar.

El vigilante será ahora mismo trasladado a Plaza Castilla.

Lo siento.

Santos, no puedes dejar que se lo lleven.

¿Y lo meto en una cueva?

¿Lo escondo en mi casa?

Este caso ya no es nuestro.

Seguiremos haciendo nuestro trabajo,

que es coger a los malos del barrio.

Hay que joderse.

Arribas...

Espera momento.

Tu colaboración con esta comisaría ha terminado.

Si por mí fuera, te quedarías toda la vida, eres una policía cojonuda.

Pero no puede ser.

Gracias.

Mira el lado bueno, por fin te vas a librar de Márquez.

Vamos, vamos, vamos.

No puede ser.

Este es un mensaje del enlace DH65 desde la Tierra.

Número de expediente W1043.

Uso este conducto como última opción.

Necesito contactar con la directora de la Pasarela. Es urgente.

Vamos...

Necesito respuestas.

Si alguien recibe este mensaje, por favor, conteste.

Repito: por favor, conteste.

Sé que estáis ahí, contestad.

¡Contesta! ¡Sé que estás ahí!

(Teléfono)

¿Sí?

Señor Sebas...

Sí, voy enseguida.

Hola, cielo, alégrame el día, ¿qué haces?

Me pillas encima de la escalera,

esta mancha está cada vez más grande.

¿No has llamado al seguro?

No, he llamado al vecino, pero no me ha cogido.

Voy a llamar al seguro, vamos, esto me lo arreglan...

Déjalo que gotee, así no hace falta que nos vayamos de crucero.

Eso te gustaría a ti. No, voy a buscar los papeles ahora.

Hay una barca hinchable en el armario,

lo digo por si te hace falta.

Deja de hacer bromas que, al final, me voy a caer de la escalera.

Un beso.

Te quiero.

Otro.

(Teléfono)

-¿Diga?

-María, soy yo.

-Qué voz, ¿qué pasa? Resacón en Vallecas, ¿no?

Oye, María, que...

-¿Qué pasa?

-Que me estoy volviendo loca, eso me pasa.

-¿Más visiones? -No, no, ahora son los dibujitos.

-¿Qué dibujitos? -Los del parte, María.

Y los de Andrés, que son iguales. -Pero ¿qué parte?

A ver si me aclaro, pero primero, tranquilízate.

Inspira y espira. Como un buda.

-Por favor, María, déjate de budas.

-Explícame qué te pasa porque me estás preocupando.

-Andrés le hacía dibujos de coches a Susana cuando era pequeña.

-Vale.

-Entonces, él siempre hacía la antena del coche como,

como la firma del Zorro. ¿Vale?

Y las llantas, dentro, como el símbolo de la paz.

-El símbolo de la paz. ¿Y esto viene a cuento de...?

-Pues que en el parte de Márquez, los coches son iguales.

Con su antena del Zorro y con todo.

-¿Y? -¿Cómo que "y"?

Que son idénticos, María.

Los dibujos de Márquez y de mi marido son idénticos.

-Bueno, tranquilízate, Laura.

Tu marido no sabía dibujar y Márquez tampoco. Será una coincidencia.

-Son muchas coincidencias, ¿no?

-Mira, Laura, solo estás obsesionada, cariño.

Bastante, por cierto.

Yo soy tu amiga y sabes todo lo que te quiero.

Me vas a tener aquí para lo que quieras.

-Pero...

-¿No has pensado que quizá esto es mejor

que lo consultes con alguien con más experiencia?

-Claro, me estás diciendo que...

lo que yo necesito es un psiquiatra, ¿no?

-Bueno, mira tu hija qué bien está con esa señora.

-¿Qué quieres, que vaya la terapeuta de mi hija?

¿Para que nos haga descuento familiar o qué?

-Laura, yo solo sé que Sebas ha estado fatal.

Muy mal, tú lo sabes. Y no quiero volver a pasar por lo mismo.

Otras vez no.

Y menos por mi mejor amiga.

-Ya.

Bueno, entonces, ¿qué hago? -Pues no darle importancia.

Intentar tranquilizarte, inspirar y espirar, solo eso.

-Como un buda, vaya. Vale.

Bueno, lo voy a intentar.

Vale, gracias, María. Gracias.

Tenéis que mandar copia aquí. De todo.

Pero ya, llegamos tarde.

-¿Y esto también? -Sí.

Cris, te robo un momento al jefe. Vale.

¿Qué?

Ya sé que no quieres hablar conmigo e igual parezco un poco acosadora,

pero te juro que no quiero hablar de lo nuestro.

¿Y de qué quieres hablar, de trabajo, de la comisaría?

Sería la primera vez.

De Teo.

¿Qué tal? ¿Cómo está?

Bien. Muy bien.

Estamos los dos muy bien.

Vale.

Susana.

Perdona.

No quería ser tan borde. Estás un poco gilipollas.

Pues te echa mucho de menos, ya sabes que te quiere un huevo.

No sé, a lo mejor, si te apetece, puedes venir a verle algún día.

Sí. Sí, me encantaría.

Vale.

Gracias.

¿Llegaste bien a casa anoche? ¿O te equivocaste de portal?

Me sigue faltando mucho café para aguantar esto.

Bueno, eso es lo que dice el refrán:

noches alegres, mañanitas tristes. Que ya, que lo sé. Que sí.

Que no debería haber ido, lo siento.

¿La lie mucho? ¿Que si la liaste mucho?

Llamaste cabrón a mi sobrino después de cantarle una serenata.

¡Ay, madre mía!

Y a mí me dijiste que era un gruñón porque no follaba.

O que no follaba porque era un gruñón, no lo recuerdo bien.

Lo siento.

Si fuera tu padre, no salías en un mes.

¿Perdona? Lo que oyes.

Aunque fueras mi padre, yo tengo 26 palos.

Entraré y saldré cuando me salga a mí del chiti.

Si eres tan mayor para beber,

también lo eres para no ir diciendo tonterías.

Que no seas mi padre, Márquez. Ya.

Y eso del "chiti" no sé muy bien qué es, pero ojito con esa boca.

¿Para endulzar la despedida?

La verdad es que voy a echar de menos estos chutes de azúcar.

Ah, me vas a echar de menos solo por mis gominolas.

Que no te vas a quedar tú a gusto con el escritorio para ti solo.

Siento mucho que tengas que irte, Lola.

Mira, vamos a dejarlo, por favor.

Y ayúdame a recoger todo esto, que así acabamos antes.

¿Qué haces?

Que si va a ser nuestro último día juntos,

podríamos hacerlo divertido.

¿Qué quieres decir?

Pues no sé, que a lo mejor podríamos...

A ver qué te parece como plan:

¿ir a tocarle los cojones a un millonario?

Cuanto más arriba, más mierda te encuentras.

¿Vamos?

No tenemos orden para hablar con ese Augusto Mendieta, Manuel.

No, ninguna.

Pero cuando alguien mueve Roma con Santiago para evitar

que entremos en su edificio, es raro, ¿no?

A ti, ¿qué te ha pasado? ¿A mí?

Sí., porque antes, no eras tan rebelde.

Solo vamos a hablar con él, Lola.

Ya.

Buenas, queríamos ver a Augusto Mendieta, por favor.

¿Cómo se llama?

¿Nosotros?

Yo, Policía. Y mi compañera, Nacional.

Olé. Será solo un momento.

Lo siento, el señor Mendieta no los puedo atender en este momento.

¿No? No.

-No.

¿Tú tienes prisa? No.

No.

Esperaremos.

Aquí falta algo, ¿no?

Sí, falta algo.

(Música)

La música, por favor. ¿Qué?

¡Apagué la música! ¡Ah, disculpa!

¿Tienes unos auriculares?

(Música)

(EN VOZ ALTA) ¿Quién tiene ritmo? ¡Porque yo tengo ritmo!

(Teléfono)

¿Sí?

Ahora mismo.

El señor Mendieta les está esperando.

¿Cómo?

Pueden pasar.

Muy bien. Gracias.

Vamos.

Inspectores, siéntense, por favor.

Bonita panorámica.

Baila usted muy bien, gran juego de pies.

Muchas gracias.

¿Les puedo ofrecer algo? ¿Un whisky?

Mejor si nos ofrece usted respuestas, no queremos molestarle.

Es usted directo, lo aprecio.

Lo aprecio, es algo bueno en el mundo de los negocios.

¿A qué han venido exactamente?

Creo que el caso del Victoria ya no lo lleva su comisaría.

-Sí, una pena.

Pero hemos venido a cortar unos cuantos flecos sueltos.

-Usted es la inspectora Dolores Arribas, ¿verdad?

-Sí.

-Conozco a su superior en Antiterrorista.

A menudo ceno con él y solo tiene buenas palabras para usted,

tiene usted un futuro brillante.

Si vienen por el asunto de las armas que encontraron,

no puedo decirles nada.

No sé en qué negocios andaría ese vigilante,

ni lo conozco personalmente.

Pero espero que se aclare pronto.

A mis inversores en el extranjero no les gusta estar asociados

con ningún tipo de violencia.

¿Conoció usted a Raúl Sánchez?

El militar al que... bueno, asesinaron.

Sí, estuvo en pleitos con mi empresa.

Ganamos el juicio.

Él se arruinó y nosotros nos quedamos con su hogar.

Duro pero legítimo.

Luego, volví a ver su cara en las noticias,

cuando intentó volar aquella guardería.

¿Alguna pregunta más?

-No.

Muchas gracias por su tiempo.

-Lamento no serles de más utilidad.

Dele recuerdos a su jefe.

-Lo haré.

-Y si necesitan algo más,

estaré encantado de colaborar en todo lo que sea necesario.

Le tomo la palabra.

Confíe en lo que le digo, inspector, soy un hombre de palabra.

(TELÉFONO) "Soy un hombre de palabra."

Lola, ve tirando, creo que me he dejado el móvil.

Ahora te alcanzo. Muy bien.

Una mujer encantadora su ex.

Eres tú quien me habló por teléfono, ¿verdad?

¿Quién cojones eres y qué pretendes con todo ese arsenal?

Le di una oportunidad, señor Márquez,

le di la oportunidad de la paz.

Pero usted quiso la guerra. Le dije que habría consecuencias.

¿Es una amenaza?

Por supuesto.

Las personas como tú os creéis elefantes

que podéis pisotear hormiguitas como yo.

Lo que no sabéis,

es que soy una hormiguita que reparte hostias como panes.

Así que si vuelves a amenazarme, bolita de billar,

vengo aquí y quemo el despacho y toda esta puta torre.

¿Entendido?

¿Algo más?

No. De momento.

Te dije que tu último día iba a ser pletórico.

Cómo has movido el culito, Manuel.

Había que ver la cara de la secretaria.

Bueno, la técnica del baile nunca falla.

Al final, te voy a echar de menos.

Y yo a ti.

Ni siquiera te acuerdas de esto.

No.

Bueno, entonces puede que no te eche tanto de menos.

Cabronazo.

Gallego.

¿Qué te pongo?

Me dijo que había encontrado información sobre mi hija.

Sí.

Lo primero, decirte que siento mucho lo que les pasó.

Creo que tengo alguien que nos puede dar información.

¿Confidentes?

Ellos.

¿Ellos?

Cuidado...

Son los más sabios del barrio, del distrito y de la ciudad entera.

Vente para acá.

-Pues anda que yo...

-Señores, este es el chaval del que os hablé.

-Hola. -Van cinco.

Encantado.

¿Y tú, qué quieres saber, niño?

¿Les suena de algo el nombre de Ángela?

Sí, mi primera novia, que en paz descanse.

Cinco más.

No creo que se trate de mi Ángela.

La que yo digo es una niña que vivía en el edificio Victoria.

¿El Victoria?

-¡Ah, sí, la cría que murió cuando las bombas!

Tendría más o menos mi edad.

Puta guerra.

¿Y sabrían decirme algo más?

Sé que era la hija de una cupletista.

-Además, el padre era médico.

Y con bastante pasta.

-Mira, muchacho, no le tengo miedo a nada, pero sí respeto.

Ese piso, malo.

Lagarto, lagarto.

-¿Qué le pasa a este piso?

-Pues que dicen que la cupletista, la mataron.

-A ver, Marino, en la guerra mataron a muchos, déjate de cuentos.

-No,

mi primo me contó que a la cupletera se le apareció el diablo y la mató.

¿El diablo dice?

¿Ahora le vas a hacer caso a este?

-Su marido, el médico, hacía tratos con el diablo,

pero luego se negó a pagar.

Por eso, el diablo mató a la cupletista.

-Bueno, ¿a qué vienen tantas preguntas? ¿Qué pasa?

-Aquí, los reyes del mus son policías jubilados.

De la quinta de Arturo Vargas, así que, ojito con ellos.

-Pues sí. Por Arturo. -Por Arturo.

-Por Arturo.

-Sebastián, déjate de cuentos y tráenos más torreznos.

Gracias.

¿Cree usted que hice un pacto con el diablo en mi anterior vida?

Si me preguntas eso hace un año,

te hubiera dicho que el diablo no existe.

Pero ahora, yo qué hostias sé.

El exmilitar dijo que debía volar el edificio

porque el demonio vivía dentro.

Ya, ya lo he pensado, pero ese chaval está muerto.

No creo que muerto nos pueda dar muchas respuestas.

-Echaba de menos nuestras conversaciones,

es un no parar de hablar.

-He dormido mal, Patri, ya te lo he dicho.

-Ya, básicamente es lo único que me has dicho en todo el día.

¿Te pasa algo?

-Nada.

-Sí que estás rara.

-Bueno, Patri, nos vemos mañana.

-¿No quieres que te acompaña a casa? -Que no.

-Contenta me tienes, ¿eh?

(Cascabel)

(Cascabel)

(Cascabel)

(Llanto de bebé)

(Cascabel)

(Puerta)

-¡Hola! -Hola.

¿Qué tal, cariño? ¿Cómo ha ido el día?

-Bien.

(Temporizador)

(Temporizador)

(Temporizador)

(Timbre)

-¿Pero qué haces?

-La adolescencia. -Cómo la adolescencia, recoge eso.

Adolescencia...

(Puerta)

Llegó la autoridad. ¿Macarrones? Sí.

¿Chorizo y huevo? Receta del abuelo.

Que viva Arturo Vargas y que viva el carbohidrato.

Y un poquito de verde para bajar.

-Venga, que se enfrían.

-A mí, échame poco. -A ti, como todos.

¿Todo bien, Bea? Sí.

Sí, es que estoy un poco cansada. -¿Seguro?

Lo importante: Palacios tiene que venir a comer a casa ya.

Las tradiciones familiares hay que respetarlas.

¿Quién es Palacios? Un amor de persona.

Y un poco friki. Anda, es un cacho de pan.

Una cosa no quita la otra.

Márquez, pásame la ensalada.

La ensalada.

¿Qué pasa?

Pues... que me has llamado Márquez.

¿Yo?

¿Qué dices?

(Portazo)

Un momento.

Óscar,

perdona, perdona, lo siento mucho.

Solo ha sido una equivocación, ¿vale?

Solo una equivocación.

Y ahora, ¿podemos volver a la mesa? Por favor.

Laura, yo siempre te he querido. Yo te...

No, déjame hablar.

Siempre te he querido.

Incluso cuando Andrés estaba vivo.

Eso lo sabemos los dos, es tontería negarlo.

Pero cuando murió Andrés...

Después de vosotras, la persona que más lo sintió fui yo.

Era mi hermano, joder.

Me haces muy feliz, Óscar.

Y siento, mucho, mucho, mucho haberme confundido.

Pero, te repito y te juro por mi vida,

que solo ha sido eso: una equivocación.

Creo que no.

Creo que no me quieres.

Por lo menos no tanto como ese.

Yo es que no sé qué más puedo hacer para que... Para que me creas.

Para empezar, no llamarme Márquez.

(Pitido)

Sabía que este día iba a llegar.

Entonces, ¿por qué no me lo contó antes?

Me mintió.

Ahora sientes mucha ira.

No sabes de lo que hablas.

Usted dijo que los enlaces no teníamos pasado.

Y acabo de estar en la tumba de mi mujer y de mi hija.

Tuve una vida.

Fui humano.

Y usted...

Borró mis recuerdos.

Me lo quitó todo.

¿Por qué?

Porque era necesario.

Yo solo quiero... Sé lo que quieres.

La respuesta es no.

Lléveme con mi hija.

Y con mi mujer.

Quiero ir con ellas. Esa vida ya no te pertenece.

Esa es mi decisión.

¿Quieres saber tu pasado?

¿De verdad quieres saberlo?

¡Ah!

Me salvó la vida.

Y te llevé conmigo a la Pasarela.

¿Por qué a mí? ¿Por qué me salvó?

¿Y por qué me ha devuelto a la Tierra?

Porque es ahora cuando eres necesario.

¿Para qué?

Lo sabrás en su momento.

Pues hasta entonces,

no quiero saber más de usted ni de la Pasarela.

-Hola, ¿dónde vas con tanta prisa?

Vente, ven, una cosita. -No.

-Sí, hombre, vente. -María, ¿dónde me llevas?

-Secreto. -María...

-A ver, ¿qué está pasando?

-Que la gente no se va de esta comisaría así como así.

-¡Tachán!

-Qué bonito, pero no hacía falta. -Sí.

-No hacía falta. Pero muchas gracias.

Joder, pensaba que no llegaba.

Pero ya, que me pongo roja.

Gracias a todos. A ti, te voy a matar, María.

¿Has visto a Santos? Eh, no, la verdad es que no.

María, ¿nos disculpas un segundo? Sí, claro.

Que yo también tengo algo para ti. A título personal.

¿Ah, sí? (ASIENTE)

¿El qué?

No me dijiste que habías pedido una excedencia,

que dejas el grupo.

Bueno, me voy a tomar un tiempo, un tiempo largo.

Necesito organizar todo en mi vida. Ya.

Ahora soy yo la que se escapa.

¿Y por qué no me lo dijiste antes?

¿Y por qué se supone que yo tengo que contarte a ti nada?

¿Ahora te importo?

Manuel. ¿Qué?

Estoy de coña. ¡Ah, vale!

Por Dios bendito. Vale, vale.

¿No tenías algo para mí? ¿O qué? Sí, sí.

¡Qué tonto eres! ¡Qué tonto!

Anda, ven aquí.

Cuídate mucho.

Oye, aquí faltan bastantes. ¿Cómo?

Sí. No, no. Venía así.

(Teléfono)

-Sí, padre.

-Hijo, quiero que hagas algo por mí.

-Lo que usted ordene, padre.

¡Ah!

¡Joder, mamá! -Cariño, estás muy susceptible.

-No, es que eres un gato. -¿Qué lees?

-Stephen King.

-No me extraña que estés de susto en susto.

¿Por qué no le es lo que leía yo, cosas románticas?

-Y así te va. -¡Oye!

-Era coña, mamá.

¿Qué tal con Santos? -¿Eh?

Bien, tonterías.

Aparta un momento.

Oye, he puesto una lavadora, cuando acabe, la tiendes.

-¿Te vas? -Sí, pero vuelvo enseguida.

-¿Dónde vas?

-Cariño, que me voy a dar una vuelta,

que llevo todo el día encerrada en casa.

-¿Quieres que vaya contigo? -No.

-Puedo ir contigo. -No, Bea, no.

Adiós, cariño. -Adiós, mamá.

Vale.

(Cascabel)

Bea,

enfréntate a tus miedos.

(Cascabel)

(Cascabel)

Bea, enfréntate a tus miedos.

(Cascabel)

¿Qué quieres?

Yo ya he hablado con Márquez.

¿Qué más quieres de mí?

Edificio Victoria.

(RECUERDA) "-¿Quieres a Óscar como legítimo esposo?

-Sí, quiero.

¿Tú siempre estás de buen humor? Solo contigo.

Ahora somos tú y yo, solos tú y yo.

Te quiero mucho, mi amor.

Te quiero tanto que tengo que dejarte marchar, mi amor."

(Llamada)

(Teléfono)

(Teléfono)

-Hola, me pillas de milagro.

¿Pasa algo?

-¿Podemos hablar? -Claro, pasa, siéntate.

-Sebas,

creo que estoy loca.

-Nos conocemos hace muchos años, sé que estás loca.

-Mira esto.

Esto lo hizo Andrés hará, yo qué sé, 20 años.

Y esto, Márquez.

Hace un par de días.

Se parecen, ¿no?

-Casualidad.

¿Qué quieres que te diga?

-Sebas,

¿te acuerdas del día que nos citaste aquí a las niñas y a mí?

-Perfectamente, fue hace unos días. -Vale.

Y me dijiste que viniera porque...

Porque me querías contar la verdad.

La verdad de qué.

-Bueno, pues ya te lo dije.

Quería que supierais que Márquez es amigo mío,

pero la cagó contigo y, pues quería pediros disculpas.

¿Qué te pasa, Laura?

-Joder, Sebas, que...

Que estoy viendo visiones con Márquez

de aquel día aquí, aquí en el bar.

Que le veo...

le veo tan claro como te estoy viendo a ti ahora.

Sebas, dime que no es mi imaginación.

Dime que ese día aquí pasó algo raro.

-No sé qué decirte, Laura.

-Vale.

-Tranquila, Laura, podemos hablar.

-Déjalo, Sebas, déjalo.

Me están esperando las niñas para cenar.

Mierda.

¡Qué bien huele!

¿Qué cocinas?

Coliflor.

Coliflor.

Acabo de ver a tus amigas, las inglesas.

Muy graciosas.

¿Qué tal tu día?

Bueno, por lo menos has sonreído.

¿Has averiguado algo de tu otra vida?

Unos ancianos del barrio me han dicho

que hice un pacto con el diablo antes de la guerra civil.

¿Y algo más?

Puede. ¿Puede qué?

¿Pasa algo?

He hablado con la directora. ¿Y?

He cortado con la Pasarela, señor Márquez.

No quiero saber más de ellos.

¿Cómo quiere la coliflor?

¿Pasadita y con unos ajos? Como quieras.

Muy bien.

Nos han quitado el caso del vigilante.

El dueño del Victoria

no es que fuera el pez más gordo de la pecera,

que la puta pecera es suya.

¿Te suena un tal Augusto Mendieta? No.

Un mafioso con corbata, un tipo bastante turbio.

Es jefe de un grupo internacional de empresas

y está detrás de todo: del edificio, las armas, de todo.

¿Va usted a investigarle? ¿Investigarle? No.

Voy a apretarle tanto los huevos a ese cabrón

que va a terminar cantando como Joselito.

El pequeño ruiseñor. Ese.

Voy a cambiarme.

No tarde.

(LOLA ARRIBAS) "Si estás leyendo esto,

es que has perdido reflejos y te colé la carta en la chaqueta.

Debes prestar más atención, Manuel.

Aunque no te acuerdes, tú y yo nos hemos despedido y muchas veces.

Pero creo que esta es la definitiva.

Porque me ha costado.

Pero al besarte hoy,

me he dado cuenta de que el hombre de mi vida,

el hombre al que todavía echo de menos,

ya no sé dónde está.

Y no sé qué te ha pasado, no sé quién está ahí dentro.

Pero no es el Manuel que yo conocí.

El Manuel con el que yo pensaba que pasaría la vida entera.

¿Pero sabes una cosa?

Si de verdad has perdido todos tus recuerdos,

si de verdad lo has olvidado todo, me alegro por ti.

Porque hay recuerdos que resultan demasiado dolorosos.

Demasiado.

Por eso también me quito de en medio, Manuel.

Porque yo soy la única que comparto ese pasado contigo.

Y ahora que tú lo has dejado atrás...

Prefiero ser yo quien cargue sola con todo lo que pasó.

Hay otra razón por la que me voy, la más importante.

Y es que, aunque parezcas distinto,

aunque no seas ni Manuel,

me da miedo porque creo

que me estoy empezando a enamorar de ese otro hombre,

me estoy empezar a enamorar de ti otra vez.

Un beso, Manuel.

Espero que algún día recuerdes lo mucho que te quise."

¿Palacios?

(Disparo)

"Lo mucho que te quiero."

Si vamos a hacer esto juntos, necesito saberlo.

¿Has vuelto a beber? No.

¿Crees que te miento? Sé.

Pues tienes razón, te mentí.

Señor Márquez, he encontrado una pista.

Todo conduce al Victoria. Tenemos que volver.

Hola. ¿Eres un alma en pena?

No puedo creer que estemos hablando de interrogar a un fantasma.

¿Sí qué? ¿Eh?

No. ¿No qué?

No nada.

¿Cuál es el plan?

Vas a dejar el caso. ¿Qué?

No hagas a ninguna tontería, Márquez.

No hagas nada.

¿Quién coño te has creído que eres?

Voy a matar a Augusto Mendieta.

No puedo con tanta testosterona, es que no puedo.

Gracias.

Si tocan a un policía, nos tocan a todos.

Los pillaremos.

Mendieta mató a mi mujer, pero era a mí a quien buscaba.

Entonces ¿crees que Mendieta es inmortal?

No sabemos a qué nos enfrentamos.

Padre, Márquez está detrás de usted, quiere venganza.

Me alegra que al final no te hayas ido.

(CHISTA)

Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 19

29 oct 2018

Llegan a la comisaría órdenes de abandonar el caso del edificio Victoria, pero Márquez se empeña en seguir adelante por su cuenta. Lola y él entrarán en contacto con Mendieta, un poderoso y peligroso personaje.

El Enlace sigue buscando respuestas. Con la ayuda de Sebas, pregunta a los ancianos del barrio sobre lo que sucedió en el edificio Victoria durante la Guerra Civil. Sus respuestas son sorprendentes.

Laura sospecha que algo raro une a Márquez con su marido fallecido, lo que afecta negativamente a su matrimonio con Santos. Mientras, Bea sufre la presencia constante del exmilitar, ahora convertido en un fantasma.

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  1. Ángel

    Hola Buenas me gustaria saber como se llama la cancion que baila marquez, es que me encanta la cancion

    09 nov 2018
  2. kan

    yo¿ESTOY VIVO

    06 nov 2018
  3. kan

    espectacular YO¿ESTOY VIVO

    06 nov 2018
  4. Magdalena

    Excelente serie, extraordinario guión, dialogos muy buenos, agníficos actores, ritmo narrativo perfecto, cuidada ambientación, efectos ajustados al servicio de la escena. Esta serie es una joya y los creativos de ficción española nos confirman cada lunes su altísimo nivel. Cabe destacar las piceladas de humor, que acercan y humanizan a los personajes; así como la potencia de las interpretaciones a través de las miradas, la utilización de los silencios y cómo muestran sus afectos y sentimientos en sus abrazos. Felicidades y gracias a todo el equipo: "Estoy vivo" es una joya. Y gracias a TVE por hacerla posible.

    05 nov 2018
  5. Miriam Morillo

    Mamen , esta serie tiene todos los capitulos en Megadede.com

    03 nov 2018
  6. R.M.

    Mil gracias por incluir un personaje con acento andaluz, sin más, sin que la actriz tenga que impostar otro acento, sin mayor trascendencia, reflejo de nuestra riqueza lingüística.

    03 nov 2018
  7. Mamen

    Y dónde puedo empezar con la segunda temporada?...Ainsss quiero empezar por el capítulo uno de la segunda temporada...Por mi trabajo no puedo si no es por este medio...por favor¡¡¡¡

    02 nov 2018
  8. Emilio José Lucena

    Genial la serie y sublimes los actores y actrices que la protagonizan, especialmente Luz Valdenebro. Deseando que llegue proximo lunes para ver siguiente capitulo.

    02 nov 2018
  9. King white

    Muy bien de verdad que esta la serie .sigan promocionando capítulos

    01 nov 2018
  10. Armando Cordon

    como disfruto esta serie , lastima que no sea todos los dias tiene drama accion y un poquito de comedia tienen que gue a\serla como servir y proteges todos los 5 dias de la semana muchas gracias Armando Cordon

    01 nov 2018