Estoy vivo La 1

Estoy vivo

Próximamente

Estoy vivo
Jueves a las 22.40 horas  
www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4296406
No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 9 - ver ahora
Transcripción completa

Como pensábamos, la bala que le disparó El Carnicero,

no es una bala normal.

Ha sido rociada con algún tipo de compuesto orgánico.

A primera vista una toxina, un veneno.

Parece un pacharán.

Necesitamos saber los efectos de la toxina

para conocer las intenciones del Carnicero.

Puedo aislar el suero y un horas... ¡No! ¿Qué hace, señor Márquez?

Ha ingerido veneno de otra dimensión.

¿Señor Márquez?

Tú también has madrugado, ¿no? Sí, es que muerta.

Entre la fiesta, las medallas... Besar a tu compañero. Te vi.

Es un hombre casado, Susana.

No lo entiendes, las cosas no son como cuando eras novia de papá.

Un adulterio es un adulterio, Susana. Antes, ahora, aquí y en la China.

Si queremos saber el efecto de la toxina

necesito una muestra de su sangre.

(CANTURREA)

¿Tú eres gilipollas? ¡Ey!

A partir de ahora las clases de Física

os la va a dar vuestro nuevo profesor.

-¡Qué esté bueno, por favor!

Mira David, tú serás policía pero yo soy madre.

Y llevo años luchando para que mis hijas sean felices.

No permitiré que vengas y lo rompas todo por un capricho.

-Oye, que quede claro que Susana no es un capricho.

-Tienes suerte de que su padre no esté vivo...

¿Todo bien?

Necesitamos saber los efectos de la toxina

para conocer las intenciones del Carnicero.

¡No, no, Papuchi, eso no!

¡Eso no es juguete! ¡Es la sangre del señor Márquez!

Seguimos analizando el descapotable y hemos encontrado algo.

Tierra en el ventilador.

Contiene altas dosis de queroseno, como el que se usa para los aviones.

El descampado del Parral está muy cerca del aeropuerto.

Podríamos echar un vistazo.

Beatriz, ¿puedo hablar contigo un momento?

-Sí, claro. -Ven.

Aquí el inspector jefe Aranda va a dejar de trabajar con nosotros.

Ha solicitado el traslado a otra comisaría.

Bueno, sentía que era el momento.

Enhorabuena, acabas de hacer la declaración de amor más cobarde

que he oído en mi puta vida.

¡Qué te vaya muy bien, David! Mucha suerte.

Quiero que sepas que si necesitas ayuda con la Física

o con cualquier otra cosa, me lo puedes pedir.

-Se lo agradezco.

(Claxon)

¿Sabes adónde vamos ahora?

A buscar muestras al descampado del Parral, ¿te suena?

Donde enterramos a los hostiles. Equilicuá.

¿Cómo? Que sí, que justo ahí.

Necesito que me digas si en la Brigada Antiterrorista

habéis tenido o tenéis a alguien, Manuel Márquez.

-Había pensado que podíamos centrar las clases en algo más práctico,

como que me enseñes a utilizar la radio, por ejemplo,

o la piedra.

O ambas.

La verdad es que este sitio es perfecto

para deshacerse de unos cadáveres. Venga, vamos a por unas muestras.

Mejor las cogemos aquí, ¿no?

Acabo de limpiarme los zapatos y no quiero mancharlos.

¡Abuelo! ¿Pero...?

¿Qué ha pasado?

-Ni idea.

-¿Pero tú no eres el chucho de Márquez?

Sandra, yo... ¿Tú qué?

¿Sabes que has estado a punto de romper una familia,

de dejar sin padre a un niño de cinco años?

-Perdona, tú eres la mujer de David, ¿verdad?

-Sí. -Entiendo que estés dolida,

pero no es con mi hija con quien lo tienes que pagar.

Hay un asunto, es delicado.

Se trata de su padre.

Esta tarde ha sufrido un achaque.

¿Tú estás seguro que en La Pasarela no podéis hacer nada por él?

La gente vive y la gente muere, señor Márquez.

Nosotros no podemos interferir en esos ciclos.

Si no eres de Asuntos Internos ni de la Brigada Antiterrorista,

¿quién coño eres? ¿Por qué has venido?

Porque creo que El Carnicero sigue vivo.

Necesito datos sobre la Botánica de la Tierra,

algo que ayude a crear un estimulador neuronal.

No puedes desaparecer así.

Mira, llegará un día en que me mire al espejo y no me reconozca.

Y no quieres que te recuerden así, claro.

Por eso esta es la mejor decisión,

y quiero tomarla yo, ahora que puedo.

Disculpe Don Arturo, es por su bien.

Abu, ¿qué te pasa?

(RÍE) Ya me acuerdo.

Ya sé por qué sonreía.

(RÍE)

(Canción del Carnicero)

¿Qué hace él aquí?

No sé, pero se lo voy a arrancar a hostias.

¡Quieto! (GRITAN)

¡Pero qué coño...! Perdón, chicos.

¡Me cago en puta!

¿Sabéis algo ya de las muestras del descampado?

¿Coinciden con las del coche?

La tierra del coche coincide con las del descampado del Parral.

Había patrullas por la zona, van para allá.

No me jodas.

No me jodas.

(Sirena

(RESPIRA AGITADO)

(Música)

(Sirena

(Sirena

(Moto

(Sirena

¡Atención! ¡Todos!

Puede que alguno de vosotros haya venido aquí más de una vez

a darse un revolcón.

Pero hoy hemos venido a buscar dos cadáveres.

-Y la búsqueda se hará por cuadrantes.

-De sur a norte.

-Así que venga, a trabajar, señores.

Susana...

Oye, sobre lo de Sandra de ayer en tu casa.

David, ¿cuándo te dan el traslado? Pronto.

Vale, pues hasta entonces somos compañeros de trabajo.

No quiero saber nada de tu vida, de tu familia, de ti...

Lo siento.

Márquez, ¿dónde coño estás? Llegando, muy cerca.

Hemos llegado al descampado, estamos iniciando la búsqueda.

¿Estás cerca? ¿Pero cómo de cerca? Muy cerca.

Tú siempre cerca, ¿no?

Muy cerca.

¡Qué calor! Ya.

¿Habéis encontrado algo? No.

Hemos organizado la búsqueda solo.

¿Estás bien? Estupendamente.

Vale.

(Música)

¡Inspector Aranda!

-¡Voy!

-Marvin Carranza. Premio.

Y no está solo, vamos para Bingo.

Me cago en mi puta vida.

¡Ahg!

¡Señor Márquez! (EL PERRO LADRA)

¿Han encontrado los cuerpos?

Sí.

¿Esto qué es?

He descubierto cómo convierte El Carnicero

a los seres humanos en hostiles.

¿Y cómo lo has averiguado?

Analizando el narcótico que usó en la entrega de medallas

y consultando diversas fuentes especializadas.

¿Fuentes especializadas?

Me temo que no puedo contarle más.

¿Estás contactando con La Pasarela?

Señor Márquez, no pregunte.

El Carnicero contagia a sus víctimas inoculándoles un virus.

Ya.

Algo así como el Ébola, ¿no?

Realmente como virus de otro mundo. Bueno...

Ahora lo que me preocupa son nuestros problemas en la Tierra.

Si analizan los cadáveres, nos joden vivos.

Hemos dejado pruebas en los cuerpos

como para que nos encierren de por vida.

No pueden relacionarnos. No, pero no podemos arriesgarnos.

Hay que hacer desaparecer los cuerpos

antes de que los examine la Policía.

¿Tiene algún plan?

Eh... otra vez hacer de malos.

Me cago en mi segunda vida.

# Ahora que empiezo de cero

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo,

# ahora, que solo me queda # esperar a que llegue la hora. #

(TV) "Según fuentes oficiales son tres los cadáveres aparecidos

en este descampado del Parral. Según las mismas fuentes

podría tratarse de un ajuste de cuentas.

La identidad de los cadáveres todavía no ha trascendido... "

Dicen en Twitter que puede que salgan más cuerpos.

-Bea, por favor.

No, cariño, que lo estamos viendo.

Ya, pero yo lo llevo viendo toda la noche.

¿Es verdad que es un lío de mafias?

En Internet... ¿Qué?

Dicen que uno de los cuerpos no tenía brazo.

-¿Cómo que no tenía brazo?

¿Es el brazo que nos lanzaron a Márquez y a mí?

Mamá, llevo toda la noche en un descampado,

viendo cosas que me gustaría borrar de la cabeza.

Y no puedo ir contando por ahí, cosas que son secreto de sumario.

Y deja de leer cosas en Internet que me joden la investigación.

Esa boca. Lo siento.

Tú, vete a hacer la mochila, ¿no? Que llegas tarde.

¿Qué? ¿Qué de qué?

Mamá, secreto de sumario.

Que en esta casa no hay secreto de sumario, Susana.

Si, el brazo que os lanzaron al coche es de uno de los muertos

y sí, puede que tenga algo que ver con la mafia.

¿Tú estás en peligro? No.

Y me voy ya a currar.

Vale, dale un beso al abu.

Y dame uno a mí, ¿no?

Venga.

¿Y dónde está el abuelo?

¿Arturo?

¿Arturo?

-¿No sabes llamar a la puerta antes de entrar?

-Perdona, eh...

Dame eso, anda. -Ni hablar.

-Arturo, dámelo, hombre. -¡Qué no!

-Pero ¿por qué? Dámelo que no pasa nada.

-Laura, déjame solo, por favor.

-No pasa nada, es normal, le pasa a todo el mundo.

Dámelo, venga, dámelo, por favor.

(PENSANDO) "El Dioni."

(TV) "El macabro suceso ha puesto en vilo a los habitantes de Vallecas

que de la noche a la mañana han visto cómo la tranquilidad

con la que normalmente transcurren sus vidas,

se ha visto sacudida por un crimen

que parece sacado de una película de terror."

Lo que nos faltaba.

Está en todos los canales.

Genial.

¿Tiene ya un plan?

¿Te suena el Dioni?

No.

Un ladrón que robó 300 millones de pesetas él solito.

¿Ahora vamos a robar dinero?

No. Ahora vamos a robar marcianos muertos.

Una vez levantados los cuerpos se trasladarán hoy

desde el descampado, que está aquí, al Anatómico Forense.

Y nosotros robaremos los cadáveres de los hostiles

justo a mitad de camino.

Aquí.

pero está muy cerca de la avenida de la Albufera.

Ya. Demasiados testigos.

(NIEGA) Hoy juega el Rayo y habrá follón.

La ambulancia tendrá que coger esta bocacalle, seguro.

¿Y cómo vamos a hacer para robar unos cadáveres de una ambulancia?

Imitando al Dioni, con una furgoneta y un poco de distracción.

¿Te puedes encargar tú de la furgoneta?

Sé quién puede hacerlo.

Pues lo haremos esta noche.

¡Señor Márquez!

¿Uhm?

¿Es este el Dioni?

¿Habéis visto las noticias? -Sí, qué horror.

-Qué acojone lo de los muertos, ¿no? ¿Te ha contado algo tu hermana?

-Qué va, es confidencial.

-Dicen que es una secta satánica. Le arrancaron un brazo a un latino.

-Bueno, mejor esperar a la versión oficial.

-¡Qué aburrida eres a veces, coño!

-Yo tengo otra teoría.

Los entierros están tan caros

que la gente ha empezado a deshacerse de los cuerpos por su cuenta.

-Joder, eso sí que da miedo.

Las luces.

¿Te has traído otra vez la piedrecita?

-¡Joder, Bea!

(CHICA) ¡Eh!

No hemos olvidado lo que hiciste el otro día en el baño con la piedra.

-Lo de las luces.

-¿Acabas de hacer lo mismo, bruja de mierda?

-Dejadme en paz. No os tengo miedo.

-Pues deberías.

-Dejadla en paz.

-¡Uy! Si el negro habla.

-No me toques los huevos.

-Mira, hace 100 años con este billete

te podría haber comprado a ti y a toda tu puta tribu.

-Zorra, te vuelves a meter con él y te parto más que la nariz.

-¡Ven a por mí! -¡Dímelo otra vez!

-¿Qué pasa que no tienes huevos? -¿Qué está pasando aquí?

-Nada.

Solo hablábamos.

-Con quien vais a hablar ahora mismo es conmigo.

Esperadme en mi despacho.

Bea, ¿se estaban metiendo contigo?

-No.

-Ya hablaremos de esto.

Venga, chicos, a clase.

Sentaos.

¿Sabéis por qué estáis aquí?

-Pues no.

-¿Seguro?

-Solo estamos haciendo lo que nos dijiste.

-¿Y qué fue lo que os dije?

-Que le arruináramos la vida a Beatriz Vargas.

-Ahora quiero que hagáis algo más.

Quiero la piedra que tiene en su poder.

-Pues cógela tú, nosotras pasamos. -No, no es tan sencillo.

Además, esto de meternos con la friki...

Ya nos estamos pasando, ¿no? -No.

A mí me gusta.

Y vamos a escuchar al nuevo profe como buenas chicas, Ruth.

Si quieres esa piedra, vamos a querer más dinero.

-Fani, esa piedra da mal rollo.

Y... las bombillas estallan cuando... -¡Que te calles!

¿Cuánto vas a darnos por la piedra?

-100 euros ahora, 200 cuando la tenga.

-200 ahora, 400 después.

Bueno, los de la tele me han chafado la sorpresa, como ya sabréis,

Marvin Carranza y la dueña de la pensión no estaban solos.

Tenían un compañero de tumba,

pero todavía no sabemos nada de él.

-Pronto tendremos los análisis de la autopsia.

María, tú supervisarás el traslado de los cuerpos al Anatómico Forense.

Y aparte de estos resultados, apenas tenemos nada.

Seguimos sin saber quién es el cabrón del traje.

Si es un asunto de drogas,

estos sicarios hacen viajes de ida y vuelta.

Puede que ya estén tomando margaritas en Jalisco.

Bueno, sí he encontrado algo extraño que puede valernos.

Las heridas mortales de las víctimas parecen producidas

por un arma de fuego de pequeño calibre.

Sin embargo, todas las balas producen pequeñas abrasiones.

Pero no como esta.

-Espera, espera, ¿entonces qué es? Una bala especial, ¿o qué?

-O un rayo láser, ni puñetera idea. -Cojonudo.

-Las autopsias esta noche nos darán nuevos datos.

A ver, hilos de los que tirar.

Primero, ¿quién es la tercera víctima?

Segundo, ¿de dónde ha salido el arma?

Y tercero, ¿quién es el hijo de puta que se está riendo de nosotros?

¡A trabajar!

La familia, ¿bien?

¿Tu mujer?

¿Contentos con el traslado?

Bien, jefe, todo bien. Gracias.

Me alegro.

Que siga así.

Pues tú dirás.

Es sobre el inspector Márquez.

¿Qué pasa con él?

Pues pasa que ayer volvió a aparecer en la escena del crimen de repente.

Y bueno, vi tierra en la parte de atrás de su coche.

Continúa.

Él viene de la Unidad Especial, ¿no?

Ha estado años infiltrado en bandas.

Bueno, pues los dos sabemos que no sería el primer poli

que se pasa al lado de los malos.

Más dinero, más poder...

Vamos a suponer que tienes razón.

Pero nos olvidamos de un pequeño detalle,

no tenemos pruebas para investigarlo.

No pensaba investigarlo a él.

Sorpréndeme.

El expediente de Márquez está blindado.

El cabrón es intocable.

Bueno, su sobrino, no.

Muy bien.

Investígalo.

Por lo visto ha estado haciendo amigos en el barrio,

voy a empezar por ahí.

Confirmado.

Esta noche moverán los cuerpos.

¿Cómo va el tema furgoneta?

Estoy en ello.

Por favor, sé discreto.

Vamos, "caraguapa".

¿Qué te parece?

Es perfecta. Claro que sí.

Tú me pides una furgo y el Pollo te consigue una furgo.

La matrícula, ¿es falsa?

Hombre, la duda ofende.

Mira el "caraguapa", tan elegante y tan mangante.

¿Eh?

Pollo, una vez más es un placer hacer negocios contigo.

Y a mí contigo, mi niño.

(CHISTA) ¡Eh!

El rey de Vallecas, chaval.

¡Arturo!

¡Ayúdame, por favor!

¡Arturo, sé que estás aquí!

¡Huele toda la casa a Varón Dandy!

¿Qué haces? ¿Te vas de vacaciones?

¿Te has echado una novia o qué?

¿Qué es esto?

-Me voy.

-¿A dónde? -A una residencia.

-A ver, Arturo, si es por lo de esta mañana...

-Sí y no. Lo de esta mañana solo ha sido la confirmación.

-¿Una confirmación de qué?

-De que mi tiempo en esta casa se ha acabado.

-¿Me puedes explicar qué leches está pasando?

-Mi enfermedad, va a peor.

-Que no, que el alzhéimer no evoluciona tan rápido.

-El otro día no conocí a Bea,

no reconocí a mi propia nieta.

-Pero ahora estás bien.

Es que es normal que te desorientes alguna vez.

-Tú y yo siempre nos hemos dicho la verdad.

No intentes tomarme ahora por idiota.

-Que no te tomo por idiota, te tomo por cabezota.

Arturo, que no te puedes ir por haberte despistado alguna vez

o porque te hayas levantado un día meado.

-Para mí es suficiente. -Bueno, para mí no.

Que no te vas a ir de esta casa mientras yo viva aquí.

Las niñas te necesitan, yo te necesito.

Venga lo que venga, lo vamos a vivir juntos.

-No.

-¿Cómo que no?

-Ya has estado bastante tiempo anclada a un muerto,

como para anclarte a otro.

No lo mereces.

La decisión está tomada.

Y es firme.

Me voy.

El Tinder no te lo recomiendo, son todos unos salidos.

Y dale, ¡que yo no necesito Tinder! ¡Ay! Qué chulica, ¿no?

No, claro, no lo necesitas, tú ya tienes a David.

¿Cómo?

No, eso se acabó.

Mira, Susana, yo no soy tu madre. Entiendo perfectamente que te echaras

un polvo o los que fueran. El tipo es un macho alfa de manual.

Pero no sigas por ahí.

¿Por ahí cómo? Llorando por las esquinas.

Y compadeciéndote a ti misma. No estoy haciendo eso. Ya no.

Es el típico que vuelve como un corderito y luego

te pega un hachazo. Un manipulador, un hijoputa.

De manual. Te llaman, María.

Gracias, sí.

¿Sí?

Perfecto, vamos para allá.

Ya han salido los cadáveres para el Anatómico Forense.

Anímate.

¿Quieres participar en la autopsia de tres cadáveres?

Pues sí, qué fiestón.

Me he acostado con algunos que se movían mucho menos.

(Teléfono)

Márquez, dime.

¿Ya están moviendo los cadáveres? Sí.

Están de camino, acaban de salir del descampado.

¿Qué quieres? ¿Yo?

era por si querías que viéramos juntos el partido del Rayo.

¿Y tu sobrino? ¿Mi sobrino?

No tengo ni puta idea de dónde está mi sobrino.

Ya, pues muy tentador, Márquez,

pero es que no llego. Otro día, ¿vale?

Vale, otro día. Venga, cuídate.

¿Dónde estás, Iago?

¿Y esto?

Anda, venga, tira antes de que llegue la ambulancia.

Tranquilo, señor Márquez, todo va a salir bien.

Vamos a robar los cadáveres de una puta vez.

¿Qué haces aquí, Javier?

-Corregir exámenes.

-He visto salir a Fani y a Ruth de tu despacho antes.

Si tienes cualquier problema, me las mandas.

-No, tranquila, que está todo controlado.

Y te agradezco que te preocupes por mí

y por el trato que le doy a mis alumnos.

-Soy la tutora de esos chicos.

-Ya, y yo soy su nuevo profesor.

Y te garantizo que soy tan meticuloso en mi trabajo como tú.

-De acuerdo.

-¿Sabes que vivimos en el mismo barrio?

-¿Qué?

-Somos vecinos.

Te veo a veces en el parque, jugando con tu hijo.

Solos, los dos.

(Música)

-¿Cómo has conseguido este puesto? -Nos vemos en el barrio.

Ya me presentarás a tu crío.

(Música)

Repite el plan, cántamelo.

Yo distraigo, usted roba los cadáveres.

¿Y cómo los distraes? Como usted me dijo.

¿Dónde la tienes?

En la parte trasera.

¿Y usted? ¿Ha traído los gases somníferos?

Cuando tú los distraigas, yo lo tiro dentro de la cabina.

Ponte esto.

Estaremos conectados a través del pinganillo.

Venga, vamos. Vamos.

¿Se puede saber qué cojones haces?

Mimetizándome con el ambiente.

Vamos allá.

¡Señor Márquez! ¡Valentía!

Y pundonor.

(Música)

Iago.

Iago, ¿me coges?

Alto y claro, señor Márquez.

(Gemidos de perro)

¡Hola!

¿Y tú quién eres?

No, esto no es para ti.

¡Señor Márquez, un perrito!

¡Y parece hembra!

Podríamos aparearla con Papuchi.

Iago, por favor, eh...

deja los chuchos y céntrate en el trabajo.

¿Qué tienes que hacer cuando llegue la ambulancia?

Debería usted confiar un poquito más en mí, señor Márquez.

Me está usted abrasando con tantas preguntas.

Contesta: ¿qué tienes que hacer?

Cuando llegue la ambulancia, finjo un accidente.

Ellos pararán, usted entra en acción.

Lo pillo, señor Márquez. Muy bien.

(Gritos y palmada

(Sirena)

Iago, deben de estar llegando. Atento.

Sí, ya les oigo.

(Gemidos de perro)

¡Ven, ven! Iago, ¿qué haces?

(Vítores)

(Sirena)

¿Qué estás haciendo, Iago?

¡Iago, que se van!

¡Coño que se van, páralos!

(Ruido)

(Música)

¿Pero qué...?

(Música)

La madre que me parió...

(Coche)

(Música)

(Gases)

(Portazo)

(Música)

¡Señor Márquez, la bici!

Coge la puta bici, venga, vamos.

Ya sabes cómo es esto, Sebas.

Mañana me paso por tu casa.

Vale.

Hasta mañana, corazón.

Y tú mañana,

después de tres autopsias, tendrás ganas de mambo.

Cariño, yo soy el mambo.

(RÍE) No, si ya...

Cómo tardan los de la ambulancia, ¿no?

Sí, se deben de haber desviado, hay partido.

Voy a llamar.

(Tono de llamad

(Teléfono)

Reconózcalo. No me toques la moral, ¿vale?

No le tocaré nada, pero reconozca que mi plan ha sido un éxito.

Has sacado un pantallón que ni un concierto de los Rolling

He tenido que improvisar. Ya...

¿Y por qué dos mujeres frotándose?

La sexualidad de la Tierra vende mucho.

Chaval, esto no es un juego.

Si nos pillan, tú... (CHASQUEA LOS DEDOS)

a La Pasarela y yo, a Alcalá Meco, ¿entiendes?

Señor Márquez,

¿qué hacemos aquí?

Jugar a la pocha, no te jode. ¿A qué?

¡Quemar la furgoneta, los cadáveres! Acabar con esto de una puta vez.

Eso hacemos.

-¡Venga, inspector!

¿Me va a tener toda la noche aquí por unos bolsos de mierda?

-Por unos bolsos y algo más. (CIERRA LA PUERTA)

-No estoy aquí solo por unos bolsos, no.

-Eso es lo que me gusta de ti, Pollo, eres listo.

A ver,

¿conoces a este?

-¿Estás seguro?

A mí me han dicho que os han visto juntos.

De hecho, que sois uña y carne.

-¿Qué quiere que le diga? Le habrán informado mal,

porque yo a este tío no lo conozco. (IRÓNICO) -Ya...

-A ver, chaval, mi mujer me ha pillado

que le he puesto los cuernos con otra

y resulta que yo quiero a esa otra en vez de a mi mujer.

-Lo siento. -Te cuento esto porque llevo

una semana jodido, un mes, un año jodido

y no lo quiero pagar contigo, Pollo. Así que cuéntame todo lo que sepas.

-¡Habla! -Le vendí una furgoneta.

-¿Una furgoneta para qué? -No lo sé.

No me lo ha dicho, se lo juro.

Bueno, pues a partir de ahora, tú te pegas a él como una lapa

y haga lo que haga, me lo cuentas. A mí, solo a mí, ¿entendido?

-Sí.

(SUSPIRA)

-Pírate, anda.

(Música)

¡Vamos, señor Márquez!

(Música)

(Teléfono)

Mierda.

Dime, Susana.

Márquez,

escúchame, aquí se está liando parda.

Mañana, Santos quiere vernos a todos.

Doblamos turno, ¿vale?

¿Y eso? ¿Qué ha pasado?

¿Que qué ha pasado? Que han robado los cadáveres.

(SORPRENDIDO) No... Lo que oyes...

Descansa, mañana será un día duro.

Ya lo creo que va a ser duro.

Tú también descansa. Un beso. Adiós.

(SUSPIRA)

Tranquilícese, señor Márquez. Ya, ya...

Lo hemos hecho bien.

Nadie podrá relacionarnos con los cuerpos.

Yo solo quiero coger a ese Carnicero

y enviarlo a su dimensión oscura de una patada en los huevos.

Tengo que contarle algo, señor Márquez.

No he tenido tiempo hasta ahora.

Es difícil de explicar.

Y vaya por delante mi disculpa.

¿Qué has hecho ahora?

He drogado a su padre.

Que he drogado a su padre

con una cápsula que fabriqué yo mismo.

Todo natural, nada químico.

Te estás quedando conmigo.

Me cago en mi puta vida.

Fue por una buena causa.

¿Cómo se te ocurre drogar a mi padre?

¿No le habrás dado burundanga?

Le digo que fue un compuesto natural y ecológico.

Fue para que tuviera un recuerdo bonito.

Bonita te voy a poner la cara como me encuentre a mi padre puesto.

¿Me oyes? Su padre está perfectamente.

Lo dejé dormido en su butaca, feliz.

No estás bien, chaval.

Tú no estás bien.

Hola.

Justo a tiempo.

Croquetas y ensalada.

¡Croquetas!

¡A cenar!

-¿Qué tal el día?

Abuelo, no me preguntes.

No puedo contar nada, secreto de sumario.

A ver...

Los cadáveres han desaparecido.

No sabemos dónde están los del descampado,

se los han llevado y no puedo decir más.

(LAURA) -¡Esa boca!

-¿Puedo colgarlo en Twitter? No, tronca, no subas nada.

Si se entera la prensa estamos bien jodidos.

Lo siento, pero jodidos todos.

Primero Santos y luego todos nosotros.

Eso es cosa de la mafia, como la serie de los narcos.

Mira qué lista.

Arturo, ya tienes aquí a tus nietas.

¿Algo que decirles?

¿Se lo dices o no?

-¡Abuelo!

-Quiero daros las gracias.

A las tres.

Estos años han sido los más felices de mi vida

junto a los que viví con mi mujer y mi hijo.

-¿Esto de qué va? -No me interrumpas, por favor.

Cuando murió Andrés, yo pensé...

Pensé que lo había perdido todo.

Todo.

Y no fue así,

sino todo lo contrario.

Ahí estabais vosotras,

ayudándome,

animándome.

-Y lo vamos a estar siempre.

¿Pero qué pasa? Dejadme seguir.

Durante este tiempo

me habéis hecho sentir como si estuviera en mi propio hogar.

Muchas gracias, Laura.

Gracias a todas.

Por vuestra alegría y por vuestro cariño.

-Abu, ¿qué te pasa?

-Nada...

Mañana me voy a vivir a una residencia.

Mamá,

¿qué ha pasado?

¿En qué momento se te ocurrió?

Su padre no recordaba a su familia.

Tenía que hacer algo para ayudarle a recordar.

¿Por qué no me lo contaste?

Porque no me lo habría permitido.

¿Esa pastilla puede curarle?

¿Puede curarle del todo?

No, señor Márquez.

Su efecto es temporal.

Ojalá pudiera ayudarle.

¿Al menos fue feliz recordando?

Mucho.

Bueno, con los cadáveres calcinados y El Carnicero escondido,

¿sabes qué vamos a hacer esta noche?

No.

Dormir tranquilos.

Bueno, no sabemos para qué quería El Carnicero su sangre.

Mañana nos preocuparemos por eso.

Esta noche yo necesito dormir relajado.

(GIME)

¡Señor Márquez!

(GRITA)

¿Qué ha pasado?

¿Qué cojones hacéis aquí vosotros?

(GIME)

(GRITA)

¡Hostias!

No lo he visto, se ha puesto delante...

Hay que llamar a una ambulancia.

No se preocupe, puede pasarle a cualquiera.

Vale.

No, estoy bien. Estoy bien.

Ya le ha oído, no se preocupe. Márchese.

(GRITA) ¿Cómo me voy a marchar?

Vamos, tito. Ha sido un susto, nada más.

(JADEA)

¿Cómo cojones lo has hecho? ¿Cómo puedes estar de pie?

¿Por qué no hablamos en casa, Sebas?

¡Ay...!

(SUSPIRA) Explícamelo.

Sebas, ya te lo he dicho, fue un golpe leve, de refilón.

¡Y una mierda!

¡Si has salido volando

y tienes una pierna para Cuenca!

¿Qué hostias está pasando? Es especialista.

¿Qué? Sí, tito, no pasa nada. Dilo.

Mi tío es especialista de cine.

Hizo películas en Almería.

Hizo "El bueno, el feo"...

Os vais a reír de vuestra puta madre.

Me pediste ayuda,

me dijiste que confiara en ti,

y ahora me vas a explicar qué está pasando o te denuncio.

¿Quieres saber la verdad?

¿Cómo has salido intacto?

¿De verdad quieres saberla?

(CARRASPEA)

¡Joder!

(CARRASPEA)

Fui gimnasta.

Me voy, ya he oído bastante. Escucha, Sebas, por favor.

Fui gimnasta profesional.

Hice hasta el Preolímpico para Barcelona'92.

Un fiera de la gimnasia.

Y ya sabe lo que dicen, que el que tuvo retuvo.

Mira,

me he roto tantas veces esta pierna

que ni la noto.

Es por la adrenalina

Exacto.

La adrenalina, que cuando te sube y no notas ni el dolor.

Esto que voy a contarte no te lo vas a creer.

Fue antes de entrar en el cuerpo...

de Policía.

Yo iba para figura.

Sois dos putos tarados.

Sois una familia de putos tarados.

Sebastián...

Escucha, Sebas.

(SUSPIRA)

Señor Márquez, tiene que llevar con más discreción lo de curarse.

No puede ser que se recoloque la pierna así como así.

La hemos jodido.

La hemos jodido pero bien.

(SUSPIRA)

¿Arturo?

Mamá. Quedaos aquí, no entréis.

Pero, ¿pasa algo?

Yo creo que está dormido, tiene las persianas bajadas.

Sí, claro. Seguro que está dormido.

Esperad aquí, ahora os aviso.

Bea, vamos a la cocina, ven.

Arturo...

-Estoy bien, Laura.

Ya te dije que no necesitaba que vinieras.

-Se acabó.

Te vienes a casa con nosotras.

Venga, cámbiate.

Al final no lo dejaste en comisaría.

-No pude.

Siempre había pensado que la heredaría Andrés.

¿Se lo puedes dar a Susana de mi parte?

-No quiero ni verlo.

¿Vas a hacerlo?

¿Irte? -Ya te lo dije.

-Me lo debes, Arturo.

-¿Qué quieres decir?

-¿Te acuerdas de cómo viniste a vivir a esta casa?

-Lo recuerdo perfectamente.

Y siempre te lo agradeceré.

-Pues ahora somos nosotras las que te necesitamos a ti.

Las niñas te adoran.

Tú eres su referente.

-Un referente que dentro de poco será más tonto que un cenicero.

-Pero ahora estás bien.

Les has cambiado mil veces los pañales.

¿Qué pasa si te los tienen que cambiar a ti?

-No quiero que nadie me ayude.

-Arturo, es una responsabilidad de la familia.

Cuidarnos...

Dejarnos cuidar, estar los unos con los otros...

Nosotros somos así.

-Tú cuidas muy bien de la casa, yo estorbo.

-No.

Yo he intentado hacer de padre y de madre siempre,

pero no llego siempre. ¿Y quién está ahí?

Tú, ¿no?

Hazlo por mí.

Mira, tú, de verdad,

eres el único apoyo que tengo cuando ya no puedo más.

Es que te necesito.

-Yo también te necesito,

pero no elegí esta puta enfermedad.

-Pero tú... Tú no eres así, Arturo, no eres así.

Tú no eres tan egoísta.

-Tampoco me cagaba encima.

Todo cambia.

Mira, los viejos llegan todos los días a las residencias.

-Es que yo no quiero ser así, no quiero.

Quiero que te quedes.

-Soy un hombre, Laura,

no un bebé.

Y cuando vaya a irme de esta casa,

quiero irme todavía sintiéndome un hombre.

-¿Es tu última palabra?

-Sí.

Voy a pedirte un último favor.

No quiero que estéis presentes cuando yo me vaya.

Nada de llantos ni despedidas.

-Si quieres irte solo, te irás solo.

Voy a pedirte un taxi.

(RESPIRA FUERTE)

(JADEA)

Buenos días. Buenos días.

Ya está listo el desayuno. Gracias.

¿Quieres café? No.

¿Cree que el señor Sebas va a denunciarnos?

No... (RÍE)

No creo que nadie le creyera.

Pero cuidad, que no es tonto.

Lo del gimnasta no funcionó.

¿Tú me imaginas con mallas?

Pues eso.

¿Puedo contarle algo, señor Márquez? Sí, claro.

Algo personal. Dime.

He tenido una pesadilla, mi primera pesadilla.

No sé, ¿puedes ser más concreto?

Yo estaba en la dimensión de tránsito de La Pasarela

y apareció alguien.

Alguien que no debía estar ahí.

¿Y ese alguien quién era?

Su hija, Susana.

¿Mi hija?

Decía que la habían matado.

¿Cómo que matado? Sí.

Entonces aparecía Marvin Carranza,

el cerrajero, la vieja de la pensión...

Y tuve miedo.

Nunca había sentido algo así.

Bueno, era solo una pesadilla, ¿vale?

A lo mejor es que estás humanizándote.

¿De verdad lo cree?

¿Cree que me estoy haciendo humano? Bueno, poco a poco, Iago.

Cómete una tostada y dejémonos de metafísica.

Sí, señor Márquez.

Por cierto, estoy pensando

que si me estoy haciendo humano

hay algo que voy a necesitar.

Un cambio de ropa, por ejemplo. No.

Un documento nacional de identidad. Ah, un DNI.

Y unos apellidos.

El "Márquez" ya lo tienes.

¿Me va a dar su apellido? Claro.

Eres mi sobrino, ¿no?

Compartimos familia, penas, alegrías...

Entonces tengo una familia...

Con perrito y todo.

Iago Márquez.

Qué bien suena.

¿Ves? Eso es ser humano.

Por cierto, ¿qué hacías tú soñando con mi hija?

Todo muy limpio, señor Márquez. Ya...

Eso espero.

El asesino de tu mejor amigo sigue vivo y en la calle.

Confía en mí, por favor.

(GRITA)

Está cerrado.

-¿Para mí también?

-Eh... (RÍE)

Anoche te estuve llamando. -Me dormí temprano.

¿Has trabajado hasta tarde?

-Los cuerpos del descampado, alguien los ha robado.

-Joder... El mundo está loco.

El mundo está como unas putas maracas.

-Sí. (RÍE) Ponme un café para celebrarlo.

¿Te pasa algo?

-No, una tontería.

-¿Y no vas a contármela?

-Vamos a ver...

Pon que alguien se parte una pierna.

¿Existe alguna posibilidad, anatómicamente hablando,

de que ese alguien se la arregle sola?

-Si se ha descoyuntado, hay gente que lo hace.

Duele huevo, pero se puede. -No, no, descoyuntado, no.

Partida, una pierna partida, así, en ángulo recto.

-¿Y recuperar el hueso él solo y quedarse tan pancho?

-Y levantarse e irse tan pancho.

-No, vamos, ni de coña.

Se desmayaría del dolor en cuanto tocara hueso.

-Entonces... Pero descoyuntado, sí...

-Sí, pero hay que saber hacerlo.

Perdona, pero ¿por qué me preguntas esto?

-No, nada, simple curiosidad.

-Ya... Bueno, será curiosidad, pero más que simple, raruna.

-Que veo muchos documentales.

(Móvil)

-Perdona, ¿eh?

Dime, Óscar.

Sí, ahora mismo voy.

Pues sí, qué remedio.

-Toca pringar en sábado otra vez.

-Para que digan de los funcionarios vivimos de puta madre.

-Últimamente me acuerdo mucho de Andrés.

Aunque haya pasado tiempo, me acuerdo mucho de él.

No merecía morir así.

-No, nadie lo merece.

-Creo que aún no se le ha hecho justicia.

Le vi morir desde arriba y no pude hacer nada.

Solo ver cómo una de las mejores personas

que he conocido se hundía en un puto embalse

mientras el cabrón de su asesino se nos escapaba.

Entonces dejas de creer en todo,

en el bien...

en Dios, en la ley...

En ese momento es cuando te retiras.

-Sí se hizo justicia, Sebas.

El Carnicero está muerto.

-Yo creo que no, que aún no se ha hecho justicia.

-Esta noche te quiero más animado, ¿eh?

Ven, dame un beso.

Pero mucho, mucho.

No, creo que aún no se ha hecho justicia.

(Música)

¿Pasa algo, estás bien, Susana?

Que no, Márquez.

De verdad, que no pasa nada.

Vale, vale, no quiero ser pesado, que tampoco soy tu padre.

Luego te veo. Muy bien.

Márquez.

¿Sí? Buenos días.

¿Ha visto a la subinspectora Vargas?

Llegará más tarde por temas personales, ¿por?

Los detenidos, los que conducían la ambulancia,

siguen en los calabozos.

¿Han dicho algo, alguna novedad? No.

Siguen diciendo que vieron unas extrañas pantallas

y que se quedaron dormidos, sin saber cómo.

Que los suelten, con una noche en el calabozo es suficiente.

Antes que nada, gracias por venir en sábado.

Como sabéis, seguimos buscando los cadáveres.

Este robo es la prueba definitiva

de que nos encontramos ante algún tipo de mafia,

de grupo organizado. Y en mi barrio, solo mando yo.

Así que, si hace falta, ponéis las calles patas arriba

para encontrarlo. Sin cuerpo, no hay delito.

¿Qué sabemos de las declaraciones de los conductores?

Lo que te dijeron me hizo pensar que estaban drogados.

Les hice análisis y dieron positivo. -¿Con qué los drogaron?

-Con un gas somnífero que cualquiera podría encontrar en Internet.

Así que, la pista que tenemos es, otra vez, un vehículo,

una furgoneta de este modelo.

Testigos presenciales dicen haber visto una igual

en el lugar del asalto.

La prioridad es encontrarla.

Ni que decir tiene que tengáis mucho cuidado ahí fuera.

Esa gente es muy peligrosa.

(Música)

¿Qué tenemos?

Creo que he descubierto algo, comisario.

Alégrame el día, Aranda, porque estoy hasta los huevos

de escuchar por teléfono al Secretario de Estado.

¿Se acuerda lo que le dije sobre el sobrino de Márquez?

Sí. Parece que ayer mismo le vendieron

una furgoneta igualita a la del lugar del robo de cadáveres.

Muy bien.

O sea, que si el sobrino está pringado, Márquez también.

Para mí no hay duda.

Es lo único que tenemos.

Tira de ese hilo.

Hasta el final, caiga quien caiga.

Con mucho gusto, jefe. Y, Aranda,

que esto no salga de este despacho.

Nos jugamos mucho investigando a Márquez.

(Música)

El taxi estará al llegar,

voy a ir bajando. -Le he dicho que se vaya.

-Laura, si así piensas que vas a conseguir...

-Ya lo sé.

Es que te voy a llevar yo.

No estoy muy de acuerdo con tu decisión,

pero no voy a dejar que te vayas solo.

-Y nosotras tampoco.

No, no vamos a dejar que te vayas así.

¿Las has avisado tú?

-No. Abu...

En esta casa, para lo bueno y para lo malo,

lo hacemos todo juntos.

(Música)

Vamos.

(Música)

(Timbre)

(Ruido)

¡Pollo! "Caraguapa"...

No esperaba tu visita. Tú, la furgoneta esa...

¿pa' qué la querías?

Me temo que no puedo compartir esa información.

Teníamos un trato.

Una movida chunga, ¿no? ¿Qué pasa, Pollo?

Que me has enmarronado, tío. Eso pasa.

El poli chulo, que me ha detenido y llevado a comisaría.

El de la barbina, el moreno. ¿David Aranda?

Ese. Y tú sabes que no soy de cantar.

Me preguntó por la furgoneta. Y le has dicho que me la vendiste.

Me apretó muy fuerte, "caraguapa".

No te preocupes, Pollo. Gracias por el aviso.

Pues va a por ti, ¿eh? Te tiene entre ceja y ceja.

Ándate con ojo. Lo haré.

Mal asunto, señor Márquez.

El inspector jefe Aranda sabe que compré la furgoneta.

¿Qué?

(EN VOZ BAJA) No me jodas, no me jodas.

No le jodo. No hagas nada raro, ¿vale, Iago?

Ese tío no tiene nada contra ti, no tiene nada contra nosotros.

Señor Márquez, ¿estoy en peligro?

Ese hijo de puta va a por mí.

No salgas de casa si no es imprescindible.

Me temo que lo es, Señor Márquez, tengo clase con su hija.

(SUSPIRA) Perfil bajo, Iago.

Ahora más que nunca te pido perfil bajo.

¿Estás bien?

¿Qué te pasa? ¿Qué quieres, Márquez? ¿Qué pasa?

Vargas, Márquez.

Necesito que salgáis ya.

¿Estás bien, Susana? Joder, y dale con la preguntita.

No, no estoy bien, no estoy bien, Santos, no estoy bien, Márquez.

¿Sabéis por qué?

Porque mi abuelo se ha ido a una residencia

para no jodernos la vida a todos.

¿Qué? Por eso no estoy bien.

Perdón.

(Timbre)

Buenas tardes, doña Laura. Hola.

Hoy es sábado, ¿tenéis clase?

El conocimiento no se toma días libres, señora.

Bea está en su cuarto.

(TOCAN A LA PUERTA)

Bea, está aquí Iago.

Pasa, pasa. Gracias.

Hola, Bea.

Hola.

Felicidades.

Me prometiste una respuesta por examen aprobado y ahí lo tienes.

Por supuesto.

¿Qué quieres saber?

Que me expliques qué es esta cosa.

No entiendo cómo funciona y a veces me acojona un poco.

¿Por qué?

Cuando me peleé con Fani, una chica del instituto,

vi algo.

La cara de una mujer.

¿Una mujer?

una señora mayor, y estaba en un sitio muy raro.

¿Puedo?

Hace eso cuando está con alguien que no soy yo.

La vi levitar cuando la cogió Patri. ¿Por qué?

Creía que solo era un acumulador energético.

¿Como que creías?

A veces las cosas no son lo que parecen,

y a veces sirven para más de un propósito.

Y parece que es el caso.

¿Por qué solo funciona conmigo?

Quizás estaba destinada a estar contigo.

No, estaba en tu casa.

Yo te la robé y mira, de verdad,

si es peligroso, mejor te la devuelvo.

Beatriz, los poderes de esta piedra están por encima de mí.

No siquiera yo sé bien cuáles son.

Lo que sí sé, es que debe permanecer contigo.

Que está contigo por una razón.

Puedes dejar de hablar como Yoda, por favor.

No te alejes de la piedra, Bea, llévala siempre contigo.

¿Quién es Yoda?

Mira paso, yo solo quería que me ayudaras con la radio.

Quizá esa piedra

está más relacionada con tu padre de lo que piensas.

¿Tú quién eres? Esa es otra pregunta.

Dejémoslo en que soy tu profesor particular.

(Grifo)

(Teléfono)

¿Óscar?

Perdona Laura, ¿te pillo mal?

No, que va, preparando un té verde con dos hielos, cuéntame.

Me he enterado de lo de tu suegro.

Si te apetece, que ya sé que no,

podríamos tomar algo y charlar.

Pues la verdad es que no me apetece mucho.

Estoy aquí en casa y... Yo también.

(Timbre)

Sé lo importante que es Arturo para ti.

Mira, no pienso dejarte sola en un día así.

Lo siento.

Gracias.

(RESOPLA)

(TOCAN A LA PUERTA)

¡Ya he comido, gracias!

Soy Márquez, compañero.

¿Qué coño pintas tú aquí?

Bueno, he venido a hablar contigo. ¿Conmigo? ¿De qué?

Pues no sé, Arturo, de la vida, de...

del fútbol, del Rayo.

No me toques las pelotas, Márquez, que ya somos mayorcitos.

Vienes de parte de las chicas. No, no, no.

Las chicas no tienen nada que ver con eso.

¿Te importa que me siente? No, siéntate.

Arturo, ¿puedo hablarte como si fueras mi padre?

Vas a hacerlo de todas maneras, ¿no?

Mira, si fueras mi padre... Cuidado, compañero.

Escúchame, por favor.

Escúchame.

Si fueras mi padre, te diría...

que estás cometiendo un error.

Que por muy enfermo que estés, nunca serás una carga para ellos.

Nunca.

Que exprimas hasta el último segundo que pases con ellos

porque son el mejor presente de la vida.

El mejor.

Y sé de lo que hablo.

¿De verdad le dirías eso a tu padre? (ASIENTE)

Y también le diría que no desperdiciara

ni un segundo más de su vida en un sitio así.

Porque ya tiene su hogar.

Y no es este.

Si fueras mi hijo,

a lo mejor me hubieras convencido.

¿Puedes marcharte, por favor?

(Teléfono)

Dime. Soy su Enlace, señor Márquez.

No dejo de darle vueltas a un asunto.

No estoy para conversaciones, sobrino.

En realidad solo necesitaba pensar en voz alta.

El Carnicero disparó en la entrega de medallas

para matar o convertir a alguien en hostil.

Iago, ahora no, por favor.

¿Por qué no lo consiguió?

Pues no lo sé, no lo sé. ¿Porque falló el tiro?

¿Cree usted que El Carnicero falló un tiro?

¿Y si algo paró la bala?

¿Cómo que si alguien paró la bala? Algo.

Un escudo energético.

Iago, ahora voy para casa.

No tengo ganas de clases de Ciencia, ¿vale?

¿Le ocurre algo?

La vida,

eso me ocurre, Iago.

La vida.

(Ruido)

Déjame en paz.

(Ruido)

¿Qué quieres?

Ojalá pudiera quitarte las pilas o lo que uses.

¿Sabes dónde está Santos? Está con mi madre.

Laura ha sufrido mucho, cinco años de luto ya está bien.

Su hija tiene la foto.

¿Una foto nuestra?

¿Qué hace una foto de mi familia en tu puta casa?

¿Sabes de qué tengo ganas?

De acabar con esto y contarles la verdad.

Sabe que no puede hacer eso.

Lo pagaría con su vida.

Pero prefiero hacer eso a quedar como un mentiroso.

Un padre nunca debería ver morir a su hijo.

Después de eso ya no creo en nada.

Deja de hacer lo que se supone que debes hacer y vive.

Me educaron para no sentir nada.

Pero no sé qué me pasa cuando te veo.

¿Sientes algo por mi hija?

Le prometí que no volvería a acercarme a ella.

Lo primero, deciros que yo...

que yo a papá le quiero,

que él es el amor de mi vida y eso no lo va a cambiar nadie.

Cuéntame, ¿qué has visto?

A ti, con mi padre, debajo de un puente.

Le decías que no podía confesarle a nadie quién es.

Dicen que ha desaparecido.

Ayer al final no volviste.

-Perdóname, Gloria, pero no es de tu incumbencia.

-Hemos ido a denunciar su desaparición.

¿Algo que destacar?

-No.

Me cago en mi puta vida.

  • Capítulo 9

Estoy vivo - Capítulo 9

09 nov 2017

La policía descubre los cuerpos enterrados de los hostiles, lo que les acerca a Márquez. El inspector y el Enlace establecen un plan para recuperar los cadáveres pero David está siguiendo una pista que podría implicar a Márquez.
Convencido de que es un estorbo, el abuelo Arturo decide trasladarse a una residencia. La noticia cae como un jarro de agua fría sobre la familia Vargas. Laura intenta convencer a su suegro de que no se vaya.
Bea ha encontrado al único profesor que sabe valorar su inteligencia pero no sabe que se trata del Carnicero. El asesino está implicando a sus compañeras en el control de la joven y les pide que recuperen la extraña piedra que poseen.

Contenido disponible hasta el 30 de octubre de 2066.

ver más sobre "Estoy vivo - Capítulo 9" ver menos sobre "Estoy vivo - Capítulo 9"
Programas completos (10)
Clips

Los últimos 173 programas de Estoy vivo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios