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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 12 - ver ahora
Transcripción completa

Del hombre que mató a mi amigo Vargas.

Quiero ayudarte a cogerle.

Concurso para jóvenes científicos.

-Serías nuestra mejor representante.

Este es mi teléfono y mi correo.

La profesora Samper no veía tu talento.

Pero yo sí.

¿Tú sabías que David no se iba?

Me alegro, qué buena noticia.

El caso es que me quedo.

Primero te vas con tu mujer, ahora la dejas... ¿A qué juegas?

Así que te digo que salgas con David a ver si así no me haces caso

y te alejas de una puta vez de ese gilipollas.

Has conseguido lo que querías.

No me jodas.

Te juro que si me encuentro a ese tío

o a su mujer vamos a acabar saliendo en los periódicos.

Ojalá supieras que estoy aquí.

¡Iago!

Buenos días, señor Márquez. Buenísimos días.

¿Se puede saber qué haces tocando una gaita?

Es el día para hacerme entrega de mi DNI. Ya soy humano.

En realidad, mejor que humano, soy gallego.

Eres el novio de mi hermana.

Está de coña, eh. ¿Fumas porros? ¿Usas protección?

¿Protección? -¡Susana!

¡Que lo de los porros iba en serio!

Iago Márquez Roureiro, natural de Moaña,

del 79, la mejor camada.

Tienes bonito hasta el nombre. Gracias.

Javier Montes, es nuevo, acaba de llegar.

Es el profesor de Ciencias de tu hermana y Fani.

No sé, hay algo en ese hombre que no me gusta.

Cómo mira a las chicas.

Su última dirección era de un taller familiar.

Yo también quiero volver a ese taller.

Puede que se os pasara algo por alto.

(Voz de mujer)

Señora, ¿se encuentra bien?

¡Vámonos, vámonos! ¿Qué cojones...?

¡Es una hostil! ¡Vámonos!

¿Qué has hecho?

Vamos, vamos, vamos. ¡Corre, Sebas, corre!

¿Qué pasa con mi traslado? Espero recuerdes lo que hablamos.

Que no me acerque a Susana.

Porque entonces, el destino que te pediría

no sería precisamente de playa.

Tiene una ex, un hijo, no vas a tener una pareja,

vas a ser mamá. ¿Yo me meto en tu vida?

¿Me meto en tu relación con Santos?

No lo hago, mamá, porque te respeto.

¿Me respetas tú a mí?

¿Por qué le has disparado?

Le has volado la puta cabeza y se ha levantado.

El señor Márquez se lo explicará todo.

¡Iago! ¡Sebas!

(VOZ DISTORSIONADA) Pronto nos veremos por última vez, inspector.

¿Quién cojones eres?

(CAMBIA LA VOZ) Ya sabes quién soy.

¿Lleva mucho tiempo por aquí? Por la ciudad, digo.

¿Qué tiene esto que ver con Bea?

Tu hermana es una alumna con un potencial enorme.

(Timbre)

Laura, hola. Hola.

Andrés, tenía razón. ¿Que Andrés te...?

Me dijo que eras una mujer especial.

Y es cierto, Laura.

Eres muy especial.

Me dejó antes de tiempo.

Me dejó sola. No, Laura.

No te dejó sola.

¿Qué quieres de mí?

-Quiero que mates a Susana Vargas.

¿Le gustaría volver con su marido? ¿Qué haces aquí?

Me gustaría hablar con usted.

Creo que tenemos intereses comunes. Pasa.

Si yo consigo iniciar esa relación con Susana,

su marido se vería solo como un perro,

reflexionaría y volvería con usted.

Gran plan. ¿Cuento con su ayuda?

Si yo cuento con la tuya.

Disculpe...

Mi marido me ha engañado.

Si quiero perdonarle, como dices, necesito desquitarme.

¿Conmigo?

Este no era el plan, señora Sandra.

Disculpe...

Mi marido me ha engañado.

Si quiero perdonarle, como dices, necesito desquitarme.

¿Conmigo?

Este no era el plan, señora Sandra.

¿Qué está haciendo? Vístase, por favor.

No, no, yo he venido aquí en misión de amor,

no podemos hacer nada. Por favor, cálmese, se lo suplico.

Ya está bien, por favor.

Lo siento. Perdóname. Está bien. No pasa nada.

(Puerta)

¡Sandra!

Vengo a coger unas cosas y en seguida me voy.

¿Tú qué cojones haces aquí?

Yo ya me iba.

Inspector.

(Puerta)

¿Me puedes explicar este tío qué hace aquí?

Venga, escribe, dime algo.

Vamos.

Eso es.

No, no, no.

No, no. ¿Qué hago?

(Mensaje)

Me cago en mi puta vida.

De puta madre, he quedado como un gilipollas.

(Timbre)

Sebas. Perdona la hora.

¿Te ibas ya a la cama o qué?

No, últimamente no duermo mucho. Pasa.

Tú dirás.

¿Esto qué es?

He conseguido abrir el rollo metálico

que encontramos donde El Carnicero. Eso es lo que había dentro.

Si te fijas, al fondo hay unas iniciales: IEE.

Instituto Espacial Europeo.

Joder, vaya control.

Yo he tenido que mirarlo en Internet, no lo había oído nunca.

No, mi hija, la pequeña, que quería ser científica.

Y soñaba con entrar algún día en la NASA o aquí mismo,

en el Instituto Espacial Europeo.

Ya sé lo que les pasó a tus crías.

Lo siento.

Gracias.

¿Para qué tendría El Carnicero una foto de estas ocho mujeres?

No lo sé, pero parece que están

en un centro de investigación o algo así.

¿Qué hacía ese cabrón con esto? Tampoco lo sé.

Pero es la única pista que tenemos.

Sebas, tenemos que saber quiénes son todas ellas.

(GRITA Y JADEA)

Me tienes harta.

¿Estás viva?

¿Qué quieres?

Me voy al lavabo,

y cuando vuelva, quiero que me dejes dormir.

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo.

# Ahora, que solo me queda # esperar a que llegue el ahora. #

Buenos días, señor Márquez.

¿Solo eso?

¿Por qué está planchando?

Esta semana me toca a mí la plancha y a usted el baño.

Porque no podía dormir.

¿Vas a decirme dónde estuviste anoche?

No es usted mi padre.

No, claro que no, desde luego.

Legalmente soy solo tu tío.

Así que dime dónde estuviste anoche.

Tiene usted que dejarme mi espacio, señor Márquez.

Y déjeme la plancha a mí.

Que a usted los cuellos no le salen nunca.

Ayer besé a mi mujer.

Disculpe.

Ayer, que besé a Laura, a mi mujer.

¿Cómo? ¿Cómo fue?

Pues nada, vino aquí a casa para...

hablar de nuestra hija, de Susana, charlamos un rato y...

Y al irse, pues la besé.

Es maravilloso, señor Márquez.

La tuve tan cerca, Iago...

Volver a besar esos labios,

fundirnos de nuevo, acoplar nuestras bocas...

Vale, vale, vale, vale...

Está siendo usted demasiado gráfico.

Lo siento.

Es que tuve que besarla de nuevo

para recordar lo enamorado que estoy de ella.

Sentí esa energía como si fuera...

electricidad.

Esa sensación que te parte en siete cuando besas a la mujer de tu vida.

Ha sido usted muy valiente al dar ese paso, señor Márquez.

Ojalá todo fuera tan fácil.

Estaba dentro del turulo galáctico que escondía El Carnicero.

Sebas consiguió abrirlo.

y por qué El Carnicero está tan interesado en ellas.

¿Podrás hacerlo?

Bien.

Señor Márquez. Dime.

Yo también tuve esa sensación.

Como electricidad,

cuando besé a su hija.

Nunca había sentido nada igual.

Ya.

Tírate a los dos. -¿Qué dices?

-Que te los tires a los dos. A Santos y a Márquez.

Así te quitas el problema de la cabeza.

-Que no me estoy comiendo la cabeza, no me voy a tirar a nadie.

-Ya, ya.

Vaya con la viuda alegre, menuda velocidad.

Cuéntamelo otra vez, ¿cómo fue? ¿Cómo se lanzó?

-Fue...

de repente.

-Como un tigre de bengala.

-No, pero...

(Pasos)

Voy bajando. Adiós, mamá.

-Adiós, cariño.

-Oye, ¿para tu tía postiza no hay un beso?

Estabas poniendo un pero.

-Cuando Márquez me besó

sentí...

No seas salida. -No.

-Tuve una...

Una sensación extraña.

-Que te gustó, vamos.

-No, no me gustó.

Sí me gustó.

-No tienes por qué sentirte culpable.

Ni por tu marido ni por Santos, con Óscar no tienes nada.

Ayer le dejé plantado, me ha llamado todo el día.

-¿Te gusta Márquez? -No.

Es el compañero de mi hija.

-Ya.

¿Te besó y luego te mandó un mensaje?

-La flamenca.

-Oye, a lo mejor te estaba pidiendo fiesta.

-O se confundió, ¿no? -O te quería subir al tablao.

-Digo yo. -Y tocarte las castañuelas.

Parecemos de otra especie.

-Oye, friqui.

-¿Qué quieres?

¿Insultarme?

Venga, vamos, suelta tu frasecita ingeniosa del día.

Ya no me hacéis daño.

-Solo quería decirte que lo siento.

-Ya. -No, en serio.

Estas semanas me he pasado muchísimo contigo.

Y no te lo merecías.

Lo siento de verdad, Bea.

-¿Lo ha dicho en serio?

-Creo que sí. -Pues estoy flipando.

Tendría que haberlo grabado. -Pues sí.

-Oye, ¿vamos a la biblioteca luego? -No puedo tengo tutoría con Javier.

Voy a presentarle ya el proyecto.

-Jo, tía, no sé cómo puedes estar ahí sola con él en su despacho.

-Si es un buenazo. -Todo el mundo es bueno

hasta que llega la Policía y descubre cinco cabezas en la nevera.

-¿De verdad crees que es un psicópata?

-Vi en su maletín unos guantes de cuero.

-Patri, es otoño. Tendría frío.

-Ya, pero eran guantes de asesino, de estrangular.

Vale, bueno, a lo mejor me he pasado, pero es raro de cojones.

-Vale, que sí, Patri, lo que tú digas.

(Puerta)

(Música)

(Respiración)

(Música)

(Música)

(Jadea)

(Ruido)

Buenos días, compañero. Hola.

(Puerta)

¿A dónde vas? Tengo prisa.

¿Prisa? ¿Prisa por qué?

Tengo que irme.

(Música)

¡Arturo!

¡Espera, Arturo!

(Música)

¡Por favor, escucha!

¡Arturo, espera! Arturo, ¿dónde va?

No se puede salir sin autorización. Ya lo sé.

¿Es usted de la familia? Sí, no...

Bueno, como si lo fuera. ¡Pero oiga!

¡Arturo! Ya me encargo yo.

(Teléfono)

Ya tengo en marcha la foto.

Ahora no puedo hablar. ¡Arturo!

en realidad le llamaba por otra cosa.

Quiero pedirle permiso para... No, no.

Ahora no puedo. En otro momento, Iago.

cortejar a su hija.

¡No! ¡Arturo!

(SUSPIRA)

¡Arturo!

¿Se puede saber qué te pasa?

Pase, pase.

¿No ves que casi te atropellan?

Voy a buscar a mi hijo.

No me gusta que me espere solo en la puerta del colegio.

Vale, yo te llevo, ¿eh?

Iremos en mi coche, que lo tengo ahí.

¿Y tú sabes dónde está el colegio?

Vamos.

Buenos días.

Hola.

Te traigo la información sobre Javier Montes, el profesor.

¿Y hay algo importante?

No, nunca ha estado fichado.

¿Nada? ¿Ni antecedentes por acoso, ni drogas?

Nada, parece un tío bastante normal.

y entró al instituto de mi hermana por una bolsa de trabajo.

Vale, pues gracias, Cris.

¿Y esto?

Nada, para recordarte que cenamos esta noche.

¿Pero tú qué te crees

que porque vaya a cenar contigo lo tienes todo hecho?

(RÍE) Qué fuerte eres, Susana.

Es una foto, nadie se cabrea porque le regalen una foto.

Yo no estoy enfadada.

No, qué va...

Ahora me estoy empezando a cabrear un poquito.

¿Esto es una manipulación barata?

¿Dónde quieres que te lleve a cenar?

Chico, sorpréndeme.

Ahora que tienes este rollito de cuarentón separado,

yo qué sé, déjate llevar.

Tú prepárate.

Recoge eso, anda.

Las bragas, que se te han caído.

Por favor... A mí se me caerían.

¿Has visto a Márquez?

Acompáñame, que no me gusta fumar sola.

Te he visto hablar con mi madre, sé qué me vas a decir.

Ni te lo imaginas, guapa.

María, ya se lo he dicho a mi madre

y te lo digo a ti otra vez: es mi decisión.

Si quedo con David, es únicamente para hablar.

De verdad,

o sea, el primero del día

¿Me estás escuchando o...? Sí.

Es que el tema de David me aburre un poco

Haz lo que te salga del chichi.

¡Ah! ¿Entonces?

Es sobre tu compañero.

¿Márquez? ¿Qué?

Besó a tu madre.

Yo o sé el gel de ducha que utilizáis en tu casa,

pero tenéis a todos los tíos locos perdidos.

Pero...

¿Se le declaró o algo?

Más o menos...

¡Joder! Me tendría que haber quedado hablando con ella esta mañana,

pero me fui tan rápido,...

Vamos, tu madre tiene un lío que no se aclara,

pero parece que el beso le gustó mucho,

pero que le gustó mucho...

No, porque lo está pasando fatal.

Parece que hubiera matado a alguien.

Hay que estar con ella y ayudarla. Desde luego.

Voy a hacer algo primero, no lo puedo evitar.

no se lo digas, que me mata. ¡Que no voy a llamar a mi madre!

que parece que vas pisando huevo, coño.

Así no llegamos a por mi cachorro.

Tranquilo, que vamos a llegar, Arturo.

pero en mi vida he llegado tarde a por él.

(Teléfono)

(Teléfono)

¡No! ¿Qué tal, compañero invisible?

Pues he tenido un pequeño problema y no voy a poder ir hoy.

Ah, ¿no? ¡Ah!

Vale, porque... ¿no estarás con mi madre?

¿Con tu madre? No, no... ¿Por?

(RÍE) Perdón, perdón. Es que no lo puedo evitar.

(RÍE)

Pero, Márquez, ¿de verdad? ¿En serio? ¿Mi madre?

Es que no tengo que contarte

lo que ha pasado entre tu madre y yo.

Tu madre es una mujer de una sola pieza

y yo la respeto.

Perdóneme, señor antiguo,

lo próximo va a ser ponerle un piso.

Oye, tengo que dejarte, Susana.

¿Arturo, dónde vas, qué haces?

¡Arturo!

Pásate al otro lado, anda.

¿Qué? Que me dejes el coche,

que lo voy a conducir yo.

Vaya que si lo voy a conducir,

quedan cinco minutos para que Andrés salga.

Arturo, nos pitan, vuelve.

¡Que me dejes el coche!

¡Arturo! ¡Que me lo dejes!

Que te sientes, coño.

Venga, vuelve al coche. Haz el favor.

(Cláxones)

Venga, siéntate. Haz el favor.

(Timbre)

He estado a punto de emitir una orden de busca y captura.

¿Siempre eres tan exagerado?

Solo con quien me importa.

Pasa.

¿Un café? Sí.

En serio, me tenías preocupado. ¿Sí?

Sí, sí, sí...

Ayer no diste señales de vida.

Bueno, porque he estado liada.

¿Liada con qué?

Con mis cosas.

Tus cosas...

Óscar, ¿me estás interrogando?

(RÍE) No...

Pensé que, a lo mejor, podía echarte una mano.

No pretendo meterme en tus asuntos.

Vale, perdona.

Perdona.

Para relajar un poquito el ambiente.

Oye, de verdad, es que no tienes... ¿Puedes abrirlo?

Es precioso. ¿Puedo?

Espera...

Es que, de verdad, Óscar, es demasiado.

Estás muy guapa.

Qué intensidad, ¿no?

Mira, creo que mejor voy a hacer una tila.

No, déjalo, si es que tengo que volver al trabajo.

Solamente he venido para darte...

eso.

Vale, te acompaño.

Muy bien.

(Teléfono)

Hola, Santos. ¡Cuánto tiempo!

¿Cómo está mi comisario favorito?

Mira, tengo que pedirte un favor,

es personal.

Ya tienes mi interés.

Necesito información sobre uno de mis hombres.

Se llama Manuel Márquez.

Pero para eso no me necesitas.

Tienes las fichas de todos en la base de datos.

Ya, pero su expediente es confidencial.

No tengo acceso.

Ese es un tema delicado, Santos.

Lo sé y por eso no te he llamado a ti antes.

¿Cómo has dicho que se llama?

Manuel Márquez.

Quiero saberlo todo sobre él. Veré lo que puedo hacer.

¿Algo más, señor comisario?

Te lo compensaré.

Podemos salir a cenar.

¿Sigues sin pareja?

Parece que sí.

Bien, pues hablamos.

(LADRA)

¡Eh! Vamos al lío, Papuchi.

Bueno, bueno, bueno.

Vamos a ver qué secretos esconden estas damas.

(Música)

(Timbre)

(Timbre)

Que no me llames eso, coño.

¿Puedo pasar? Sí, claro, pase.

Artesanales. Ponlas a enfriar, que hay mucho trabajo.

No lo entiendo.

Un buen policía nunca descansa.

Envié la foto a un compañero en INTERPOL,

un viejo amigo.

Ninguna de estas mujeres

está en la plantilla actual del Instituto Espacial Europeo.

No sabemos si la foto es actual.

Puedo haber sido tomada hace unos años.

El instituto tiene su sede en Ginebra.

Busqué en Internet eventos

en los que hubieran participado varias científicas,

no sé, como conferencias, presentaciones...

Nada sobre estas ocho. Como si no existieran.

Quizá tengamos que recurrir a tecnologías más sofisticadas.

¡Hostia!

¿Qué cojones es eso?

Un holograma, una imagen proyectada en el aire.

En unos años, estará en todas las casas.

¿De dónde lo habéis sacado? Es un prototipo.

¿Para quién trabajáis tu tío y tú? ¿Para el CNI?

¿Para una unidad secreta,

rollo "Expediente X"?

Eso tendrá usted que preguntárselo al señor Márquez.

¡Puta tecnología!

Progreso.

Sácate una cerveza, anda.

(Teléfono)

(Teléfono)

Sí.

Hola, ¿Javier Montes?

Soy la subinspectora Vargas, la hermana de Bea.

Subinspectora Vargas, qué sorpresa.

Quería pedirte un favor.

¿Podrías pasarte mañana por comisaría?

Por supuesto, ya le dije que estaba dispuesto a colaborar.

Pero, ¿por qué quieres verme exactamente?

Más preguntas, algo rutinario.

El caso es que mañana tengo examen y...

y unas cuantas tutorías, ¿no podríamos retrasarlo?

No, no, la verdad es que no.

Intenta pasarte.

De acuerdo, subinspectora, ahí estaré.

Pues hasta mañana, entonces.

Hasta mañana.

¡Arturo!

¡Arturo, soy yo!

¿Pero dónde se ha metido este hombre?

Hola, estoy buscando a Arturo Vargas,

¿le conoce? -Buenas tardes.

-Buenas tardes, perdone.

¿Conoce a Arturo Vargas? -No.

-Ah, vale, pues gracias.

Disculpa. -Sí.

-No encuentro a Arturo.

-¡Ah, Arturo! Salió hace un buen rato con su compañero.

-¿Con su compañero? -Sí.

-¿Qué compañero?

-No lo sé, dijo que era amigo de la familia.

Se lo llevó a dar un paseo.

¿Ocurre algo? -No, no, tranquila.

No pasa nada, gracias.

Lo siento, compañero. No, no tienes que sentirlo.

¿Tú ya estás bien?

Quien lo siente soy yo, no debería haberte gritado.

No te preocupes, tampoco me acuerdo.

Esto va muy rápido.

Demasiado rápido, joder.

¿Este era el colegio de tu hijo? Sí.

Aquí venía todos los días a recogerle.

Si tenía que escaparme de comisaría, me escapaba.

Pero aquí estaba todas las tardes.

Como un clavo.

¿Y eso por qué, si luego lo veías en casa?

¿Quieres que te cuente un secreto de padre?

Los niños, al salir del colegio, te lo cuentan todo.

Después, al llegar a casa,

se empapan con las tareas y se encierran como ostras.

Pero al salir...

Todavía puedo ver a mi Andrés.

(Niños)

Siempre las mismas palabras.

¡Papá! ¿A que no sabes qué me ha pasado hoy?

¿A que no sabes qué me ha pasado hoy, papá?

Papá, ¿a que no sabes lo queme ha pasado hoy?

¿A que no sabes lo que me ha pasado hoy, papá?

Lo que daría yo por volver a escuchar ese "papá".

(Teléfono)

(Teléfono)

Perdona.

(Teléfono)

Sí, dime. (LAURA) ¿Márquez?

Eh... oye, una pregunta,

¿tú te has llevado a mi suegro a dar una vuelta?

Pues sí, sí que me lo he llevado, sí.

¿Y por qué no me avisas?

Pues no sé, fui a verlo

y pensé que le vendría bien estirar las piernas.

(ARTURO) Dile que estoy de puta madre.

Ya lo has oído, ¿no?

Vale, vale. Bueno, pues todo bien, nada.

Me voy a casa.

No, no, eh...

Bueno, quiero decir, ¿por qué no vienes con nosotros?

Y así puedes merendar con Arturo y conmigo.

Vale.

Vale.

Pues te envío un mensaje con la dirección.

Un beso.

Un beso.

¿Te apetece merendar? Claro.

Señor Sebas, llevamos 20 minutos mirando en silencio.

Un buen policía no se pasa el día correteando como un gilipollas,

como en las series.

Se sienta, piensa, hasta que todo se conecta.

¿Y ha encontrado usted ya la conexión?

No, me falta cerveza.

Falta una.

Claro, se la acaba de beber.

No me refería a la cerveza.

Hay ocho mujeres, ¿a cuántas mató El Carnicero?

A siete. Falta una.

Pero las víctimas de El Carnicero eran todas jóvenes.

No tienen nada que ver con estas señoras.

¿Sigue buscando la conexión?

Sí.

Pero me falta cerveza para encontrarla.

¡Señor Sebas!

¿Puedo consultarle otra vez un asunto romántico?

Hay cosas que, con mi tío, no puedo hablar.

Pregunta.

Pero ya, para empezar, te digo que sobre ese tema,

ni aun el más viejo sabe un carajo.

Susana está enamorada de David, pero David no le conviene.

Y yo estoy enamorado de Susana.

Pero no sé si le convengo.

¿Y tu duda es?

¿Qué tendría yo que hacer para enamorar a Susana?

Está la vía larga

y la vía rápida.

Las dos tienen sus pros y sus contras.

¿Cuál sería la vía larga?

No importa. Porque o te das prisa, o adiós Susana.

¿A qué se refiere?

Pues a que me ha llegado información

de que Susana, esta noche, sale a cenar con David.

Y, si esa cena se produce, estás jodido.

Nunca es "solo una cena".

¿Y la vía rápida?

Declararte, sorprenderla.

Decirle lo que sientes.

Que si va a esa cena, se vaya con dardito clavado.

Declararme.

Venga, declárate.

Imagínate que yo soy Susana, ¿qué me dirías?

Es una prueba, cojones, déjate llevar, dile lo que sientes.

No filtres, dime qué le dirías.

Pues si no lo sabes, no te mereces estar con ella.

Que se quede con David. No, no, no.

Vamos, entonces, dime: ¿qué le dirías?

Siento que cada día, cuando me despierto,

y ella ya no está a mi lado,

la vida tiene menos sentido.

Y que he vivido años y años

y vidas

sin saber que estaba viviendo.

Sigue.

Que vivir, para mí, es besarla.

Y amarla.

Y que no quiero perder el tiempo que me queda

haciendo otra cosa que no sea estar con ella.

¿Y?

Y que la quiero.

(APLAUDE)

Bueno, todo eso que has dicho no son más que gilipolleces,

pero dichas desde el corazón, suena a música celestial.

Venga, a buscarla y a declararte.

¿Ya? ¡Ahora, coño!

Sí, sí.

Señor Sebas, gracias.

¡Hola, Su! Viene Patri a merendar.

¡Hola! ¡Hola!

Así soy, de acoplarme. Pues muy bien.

Voy a dejar la mochila, ¿vale? Ahora vengo.

Oye, Patri,

¿y tú no te vas a presentar al concurso este del espacio?

No, yo quiero mantener mi vida social.

Y no tengo la cabeza de tu hermana. No, ni yo.

Es que conocí al profesor nuevo. Es un poco raro, ¿no?

No...

Bueno, sí, sí, la verdad es que sí que es un poco raro.

¿Ah, sí? Sí, a mí me acojona un poco.

Aunque la verdad es que me acojona todo, o sea que...

-¿Y la matriarca? No está.

Me está llamando. Creo que tiene micrófonos.

¿Vamos? Mamá, dime.

Hola, cielo, ¿cómo va todo por ahí?

Pues bien, bien, ¿con quién estás?

Con el abuelo.

¡Ah! Dale un beso grande. Vale.

Oye, en la nevera hay pizza,

por si os entra hambre o queréis picar algo.

Vale. Otra cosa, mamá, que...

que si, por lo que sea, ves a Márquez,

dale un besito de mi parte.

Otro, quiero decir.

La madre que parió a María.

Venga, adiós.

Adiós.

¡Bea, que no viene!

¡Pero hay pizza!

(Puerta)

¡Adelante!

Comisario, acaba de llegar del Ministerio.

Gracias, Ortega.

Márquez, Márquez, Márquez...

Mentiroso hijo de la gran puta.

¡A ver, la pizza! ¡Bien!

¡No, uy! Deja que corte primero. Ay, vale.

-¿Tiene gluten?

Claro que tiene gluten, es una pizza, Patri.

Venga, que rulen las calorías.

¡Mmm! ¿Sí?

(ASIENTE)

¿Qué tal? Bien.

¿Sí? Sí, siéntate, por favor.

Bien.

Y una caña, por favor.

A ver, a ver, bocadillitos de calamares.

Uno para cada uno. Gracias.

¿Y este festín? ¿Y por qué aquí?

Que te cuente tu suegro.

Aquí nos sentábamos mi hijo y yo

cuando le traía después del colegio.

Bocadillo de calamares y a casa a hacer las tareas.

-Pero aquí, ¿por qué? -Porque caía camino a casa.

¿Y por qué más?

¿Eh?

Por la camarera, ¿no? ¡Ah!

¿Qué camarera? -Ya no me acuerdo.

Además, tengo alzhéimer.

Venga, Arturo, no te cortes ahora, coño, cuéntale lo de la camarera.

Bueno, lo digo, pero que conste que no es pecado, ¿eh?

No.

Veníamos a este bar por ver a la camarera.

Era una chica que servía en la terraza.

Vallecas no había visto un escote tan espléndido

hasta que llegó ella... (RÍE)

-No seas guarro, Arturo.

-Mi hijo la miraba con la boca abierta.

Perdón. No, no, coge tú.

No, no, coge tú. Coge tú.

No, tú primero. Que cojas tú.

Coge tú.

¿Sabéis qué es lo mejor de hacerse viejo?

No.

Que uno puede decir lo que le salga de los huevos.

Y no hace falta miraros mucho

para saber que, entre vosotros, ha pasado algo.

-¿Qué dices?

-Si yo tuviera que elegir un hombre para ti,

me quedaba con este y no con Santos.

-Pero es que tú no tienes que elegir un hombre para mí

porque no estamos en el siglo XVI.

-Ya lo sé.

Y también sé que tú estás enamorado de ella desde que llegaste.

Desde que la viste.

Porque tú te preocupas por mí, por mis nietas,

tú no eres como Santos.

Ese solo lo finge.

Tú lo haces de verdad.

Te importamos.

-Arturo, ya. -No, ya no.

Lo que pasa es que tú tienes miedo a dar pasos hacia un hombre.

Porque te consideras culpable.

Pero aquí, el inspector te gusta.

Y, sea lo que sea que pasó entre vosotros,

seguro lo repetiríais.

¡Mmm, pero qué ricos están estos calamares!

Yo voy a mirar el coche un segundo que lo he dejado fatal aparcado.

(Motor estropeado)

(Motor estropeado)

(Motor estropeado)

No me lo puedo creer.

Me cago en mi puta vida.

(TV) "Buenas tardes y bienvenidos a 'España Directo'..."

Chicas, ¿nos apetecen palomitas?

(AMBAS) Sí.

¿Qué peli vamos a ver?

Pues no lo sé, ¿qué os apetece?

Yo, ciencia ficción. ¡Uf!

Yo, con que salgan buenorros en camiseta, me vale.

-Patri, lo tuyo ya no es normal.

Venga, os dejo discutiendo, voy a hacer las palomitas.

-No, tía, "La Guerra de las Galaxias" no,

que solo salen bichos y navecitas. -Patri, es un clásico.

Es el bien contra el mal, es que no puede molar más.

-Bastante tenemos con la piedrecita esa que levita

como para ponernos a ver en la tele tonterías.

¿Has sido tú? -Sí, con el mando de la tele.

Oye, ¿qué hacéis?

¿Se ha ido la luz?

¿Habéis sido vosotras? No.

Habrá sido el microondas, no sé.

Esto ya está.

¡Quema, quema, quema!

(Puerta)

¡Voy!

¿Qué haces? Abrir, ¿qué voy a hacer?

En las pelis de terror, la que se separa primero, muere.

Pero siempre es virgen, jiji.

Hola. ¡Ah!

Es Iago.

Es que las has asustado.

Es que no funciona el timbre. Ya, se ha ido la luz.

¿Tenéis cuarto de control de luces en el edificio?

¡Ah, sí! Arriba.

Voy contigo. Vale.

Aquí es.

A ver...

¿Cómo es esto?

Este es el mío, creo.

Pues no va.

Ahora ya sí va.

Susana. Qué.

¿Qué?

Ay, me llaman.

Dime. (LAURA) Susi,

¿puedes pasar a recogernos con el coche?

¿Dónde? Al bar Los Nogales.

A Márquez, que se le ha estropeado el suyo.

¡Ah, que es...! ¡Ah!

Ya, que estás con... vale.

Vale, pues venga, voy para allá.

Hasta ahora.

¿Quién era? Mi madre.

Que está con tu tío y tengo que ir a recogerles.

¿Puedo ir contigo?

Claro, y así me haces compañía, venga.

¡Chicas!

Nosotros nos vamos, volvemos enseguida.

¡Chao! -¡Adiós!

-Pues la vemos en el portátil. -Guay.

Al final me has convencido para ver "La 'Guerrita' de las Galaxias".

Sí.

(BEA) ¿Ves?

(PATRICIA ASIENTE)

¿Te pasa algo, Iago,? Vas muy callado.

No.

¿Seguro que no pasa nada?

Sí, sí pasa.

Tengo algo que decirte.

¿A mí? ¿El qué?

Es delicado.

Susana...

No sé por dónde empezar.

Si ya lo sé.

¿Ya lo sabes?

A ti, ¿quién te lo ha contado?

¿Contar el qué?

Que tu tío y mi madre se han besado.

Bueno, pero tampoco te quedes como triste.

Qué más da, ya son mayores ya se apañarán.

¿Tú crees que hacen buena pareja?

Tienen suerte de haberse encontrado.

Iago, ¿seguro que querías hablarme de esto?

Mira, están ahí.

Parecéis la portada de un disco, estáis de foto.

Es que se me ha estropeado el coche. Ya, ya.

Ha venido a amenizarme el viaje. Venga, subid, que no os cobro.

Hola, "abu". Hola, cielo.

-Hola, grandullón. -Hola, princesa.

-¿Una rubia? -No le puedo decir que no.

¿Todavía estás con la foto que se olvidaron?

-No seas cotillas. -Perdón.

Perdón, no quiero invadir tu espacio vital.

-¿Ves algo raro en la foto?

-Me falta el contexto, inspector. -Ya, yo tampoco lo tengo.

¿Pero no hay nada que te resulte extraño?

-¿Esto qué es, un juego?

¿Cuál es el premio? -Dime.

-Bueno. -Bueno, ¿qué?

-No hay ningún hombre. -¿Y?

-Es el Instituto Espacial Europeo.

En el mundo de la ciencia,

¿qué proporción hay de hombres y mujeres?

¿Cuántas mujeres científicas conoces en un puesto de poder?

Estas tías, sean quienes sean, son unas adelantadas a su tiempo.

Hoy en día, las mujeres lo siguen teniendo muy jodido

para salir en la foto sin un hombre.

¿Qué? ¿Me he ganado el premio?

-Eres genial. -Lo sé.

Márquez, ¿no nos cuentas qué hacías con mi madre y con mi abuelo

merendando juntitos?

¿Qué ha sido casualidad? ¿Os habéis encontrado o cómo?

Eh...

Mira para adelante, haz el favor...

¿Habéis merendado?

Mira cómo cambia ella de tema.

Qué zigzag bueno ahí, ¿no, mami?

¿Tú te estás enterando de algo, gallego?

Yo, oír, callar, don Arturo. Es un buen dicho.

(Teléfono)

Es el tuyo. ¡Ah!

Susana, sobre lo de esta noche... David, no, ahora no.

O sea que al final, vas a quedar a cenar con él.

Mamá, como volvamos a hablar otra vez de esto,

te juro que bajo al abuelo del coche y nos estampo.

No, no, tranquila, yo no digo nada.

No, si nunca dices nada. Susana, no le hables así a tu madre.

Márquez, no te metas.

Entonces ¿vas a ir al final a cenar con él?

(RÍE) Sí.

¿Qué pasa, abuelo, estás bien?

¡Estoy cojonudo!

Me río porque sois muy graciosos.

Qué pena que tenga que morir. ¿Qué?

Vais a ser una familia estupenda.

Un poco raros, eso sí, pero estupenda.

¿Una familia? Yo sé lo que me digo.

Hola. -Es un buen tío.

-A ver, pero ¿tú desde cuándo eres tan cotilla?

-A mi edad un poco de salseo alrededor siempre viene bien.

-No sabes la vergüenza que me has hecho pasar.

-Márquez tiene una mirada...

Te lo digo yo.

Además, está loco por ti. -¡Calla!

-Arturo, ¿se viene conmigo? -Bueno.

-Hay que ver, eh. Está usted hecho un gamberro.

Me ha tenido muy preocupada.

De verdad, no etiendo cómo no te puede gustar.

"Star Wars" es la mejor saga de la historia.

-Las primeras son de viejos. Soy más de "Los juegos del hambre".

-Por los chicos.

-No, hombre, también por la piba del arco.

-Sí, seguro. -Bueno, anda.

-Chao. -Hasta mañana.

-Mándame un mensaje cuando llegues. -Vale, adiós.

Bueno, ya es por aquí.

¿Sí? Sí.

Gracias por traernos.

Nada, Márquez, si se vuelve romper algo, llámame.

O a mi madre, a quien quieras. (RÍE)

Gracias. De nada.

Que vaya bien esta noche. Vale.

Adiós, Susana. Adiós.

Cariño, me pongo delante.

Eh... Laura, sobre lo de ayer... Me encantó la flamenca.

Ah, no, no me refería a eso. Ya sé que no te referías a eso.

Pero no te tienes por qué disculpar.

Es que no iba a pedirte disculpas.

Iba a decirte que no me importaría repetirlo.

Ni a mí tampoco me importaría que lo hicieras.

Ah, ¿no? No.

(Claxon)

Bueno, adiós.

Gracias.

Tú la quieres de verdad, ¿no?

Entonces, ¿qué cojones estás haciendo, Iago?

Vamos a casa, señor Márquez. No, no, no.

Si de verdad quieres a mi hija, échale valor y lucha por ella.

¿Me está diciendo que vaya por ella?

Claro, que vayas a por ella, ya estás tardando.

Gracias, señor Márquez. Iago...

Iago, que me haces daño.

Coño, Iago, que me ahogas, venga.

¡Venga, que la pierdes, hombre! Sí, sí.

Coño, Sebas.

Creo que tengo algo.

Igual es una gilipollez.

Bueno, pasa y lo vemos.

Adelante.

Bueno, ya han venido a por mí.

Disfruta.

Preparada, ¿princesa?

Pero ¿cómo eres tan flipado?

Tengo la cabeza al revés por vuestra puta culpa.

Hace dos días

jamás hubiera pensado lo que voy a decirte,

me habría dicho: "Sebsa, vente a dormir,

que estás haciendo el gilipollas".

Pero después de ver a los dos zombis...

Bueno, eh... Hostiles.

Después de saber que El Carnicero es una especie de vampiro,

después de ver vuestras armas, las pantaillitas,

yo ya no sé qué carajo creer. No me vuelvo loco de milagro.

No sabes lo mucho que te entiendo, Sebas.

Creo que sé

quiénes son estas mujeres.

Ocho mujeres.

El Carnicero mató a siete.

Ya, pero son de distintas edades.

Lo sé, pero mira.

Sí, esta es una de las víctimas del Carnicero.

¿Qué me dices?

Que son idénticas, podrían pasar por madre e hija.

Ana Cobás.

Otra víctima del Carnicero.

Marta Rodríguez.

Estefanía Marín.

Margot Denis.

Joder.

Que se parezca una es casualidad, pero que se parezcan todas...

No es una coincidencia.

¡Bea!

Hola, cariño.

Voy al chino a comprar algo para cenar, ¿qué te apetece?

-¡Me da igual, me gusta todo! -Vale.

(Ruido)

Ahora vuelvo.

(Puerta)

Nunca cogieron al Carnicero

porque pensaban que elegía a sus víctimas de forma aleatoria.

Que no tenía un patrón definido.

¡Mamá!

No le cogieron porque el patrón era esta foto.

El Carnicero no mató a las chicas por lo que eran,

sino por lo que llegarían a ser.

Esta foto se hizo en el futuro.

¿Qué coño estás diciendo?

Que ese hijo de la gran puta ha venido del futuro.

Y que su misión desde el principio era matarlas a todas.

Eso es una locura. No puede ser.

Y ella es la última.

Sea quien sea, ese cabrón...

va por ella.

Quiero que te vengas a vivir comigo.

¿Quién eres?

¿Estás enamorada de otra persona?

¡Eh! ¡Alto!

¡Policía!

Es ella, señor Márquez.

La octaba cinentífica es ella.

El Carnicero se la acaba de llevar. ¿Qué?

Lo siento, señor Márquez.

Sabía que al final me servirías para algo.

(GRITA)

  • Capítulo 12

Estoy vivo - Capítulo 12

30 nov 2017

La fotografía descubierta en la guarida del Carnicero es la clave para dar con el asesino. Así lo entiende Sebas, que trata de averiguar quiénes son esas mujeres. Mientras, Márquez trata de manejar la compleja situación que genera el Alzheimer de su padre.
Laura confiesa a su amiga María que el beso de Márquez le ha dejado huella. La noticia de que Márquez ha besado a Laura llega a oídos de Santos, que reacciona solicitando el expediente clasificado del policía. Lo que descubrirá en él podría servir para deshacerse de su rival.

Contenido disponible hasta el 30 de octubre de 2066.

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  1. Raquel

    Me encanta la serie pero creo que el desnudo de la niña (Bea) en la ducha está totalmente de sobra. No debían permitirlo.

    hoy
  2. Raquel

    Se han pasado con los anuncios del último capítulo. Ya no hace falta verlo. Nos lo han contado todo.

    hoy
  3. Jesus

    Cuando sale el próximo capítulo veo la serie desde Cuba por el paquete semanal por favor estoy muriendo jajajaj

    hoy
  4. Franelca

    Pues yo lo veo perfectamente entrando aquí: http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/estoy-vivo/estoy-vivo-capitulo-12/4336498/?media=tve. Por cierto, me encanta la serie.

    hoy
  5. marrero

    ¡Esta serie está brutal! No he visto un concepto como el de la misma en las series de Hollywood. Apuesto a que pronto los de EEUU estarán copiando para reproducirla en América. La producción española está superiorísima. Los felicito.

    hoy
  6. MARTA

    La serie está muy bien!!! Un 10 para los actores y todos los de detrás de las cámaras.¿¿

    hoy
  7. Jose

    El capítulo 12 no se puede visializar desde Botón Rojo. Le pasa a alguien màs.

    pasado martes
  8. Pedro

    Una gran serie. Trabajan todos muy bien. A ver si no pasa como el caso que no hacen otra temporada.

    pasado martes
  9. Nati

    Este jueves no ha habido capítulo hay que esperar al jueves 14

    pasado sábado
  10. Iria

    Alguien pudo ver el último? En formato online está disponible o te hacen esperar otra semana? Graciñas

    pasado viernes