Estoy vivo La 1

Estoy vivo

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Estoy vivo
Jueves a las 22.40 horas  

Andrés Vargas es un inspector de policía que muere persiguiendo al Carnicero de Medianoche, un asesino en serie que ya ha matado a cinco mujeres. Vargas tendrá la oportunidad de regresar a la vida, pero cinco años más tarde y en el cuerpo de Manuel Márquez, otro agente policial. En su empeño por detener al Carnicero de Medianoche, Vargas, ahora Márquez, tendrá como compañera a Susana, una joven policía. Entre ellos tiene lugar una relación muy especial y juntos se enfrentarán a este asesino que vuelve a actuar cinco años después.

Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Anna Castillo encabezan un reparto, que completan Alejo Sauras, Cristina Plazas, Alfonso Bassave, Fele Martínez, Jesús Castejón, Lucía Caraballo, Zorion Eguileor, Mon Ceballos y Goizalde Núñez y que se remata con la colaboración de lujo de Julia Gutiérrez Caba.

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 2 - ver ahora
Transcripción completa

(GRITA)

Me gusta cenar con toda mi familia,

y es el único momento en que podemos hacerlo. ¿Te vale?

Que sí, todo tiene que ser como tú digas, ¿no?

¡Siempre como tú digas. ¿Te llamo señor también?

O señora. Estoy harta.

De ti, de la cena, de las nueve, de las putas normas.

Ojalá no fueras mi padre. Susana.

Copter 20 a todas las unidades.

Posible sospechoso huyendo en vehículo BMW E36 color verde.

Lo ha vuelto a hacer. ¿Qué?

El Carnicero se ha cargado a la otra chica.

Te espero en diez minutos, baja cagando leches.

¿No te ha hablado Susana de su padre?

¿Andrés Vargas?

Todo el mundo recuerda al Carnicero, pero no al policía que lo paró.

Hace cinco años enterré a mi mejor amigo.

¡No!

(LLORAN)

Bienvenido, señor Vargas. ¿Quién es usted, dónde estamos?

Soy su enlace. Mi misión es guiarle aquí.

Se encuentra en un lugar de tránsito,

entre dos planos de existencia.

Pero...

Con usted hemos cometido un errorcillo.

Usted debería estar vivo.

¿Cómo que debería estar vivo?

Si es así, exijo que inmediatamente me devuelvan.

Solo hay una solución.

Le conseguiremos un traje para que vuelva.

¿Quién es ese?

Usted.

Su nuevo usted.

45 años.

Inspector de la Unidad Especial del Cuerpo Nacional de Policía.

Sin pasado, sin mujer, sin hijos, sin familia.

(Frenazo)

Suerte en su nueva vida.

Y una última cosa:

si le cuenta a alguien dónde ha estado usted de verdad,

morirá.

Recuerde: nadie puede saber su secreto.

¡Hijos de...!

(SUSURRA) ...perra.

No me jodas, me han metido en el cuerpo de un macarra.

¿Está ahí, señor Vargas? Sí, ¿quién es?

Mal. Muy mal. Mire que solo tiene una norma. Se la ha saltado.

Supongo que esto es un cambio muy grande.

No se lo imagina.

Te presento a Manuel Márquez, compañero.

Inspector Jefe David Aranda. Él te presentará al resto.

María Fernández, inspectora de la Científica.

Bueno, en realidad el microscopio es de pega.

Pero así me siento en el CSI Vallecas.

Subinspectora Susana Vargas, un placer.

Buenas, señor Vargas.

¿Qué tal, cómo avanza su primer día?

Tanta tecnología ni tanta hostia...

¿Cómo no dijisteis que patrullaría con mi hija?

Se ha hecho policía.

Un compañero está tomando declaración al dueño,

pero si prefiere empezar de cero. No, no, quiero ver cómo trabajas.

¿Cómo trabajo yo?

Hay una huella de calzado, vamos a sacarla.

Y por la patada diría que mide 1,75.

Y, además, no creo que sea muy listo.

¿Lo sabes por la patada?

Eso lo sé porque hay que ser gilipollas

para ir a la cárcel por 500 pavos.

¿He pasado el examen, inspector?

Que no quiero volver a verte, saber nada más de vosotros. Olvidadme.

Está usando la ironía, ¿verdad?

No, la ironía no te puede arrancar la cabeza.

¿Qué haces, hombre? Quita.

(Sirena de policía)

Voy a entrar. Mejor esperamos refuerzos.

Es solo un yonqui, se nos va a escapar.

Es una orden.

(Disparo)

(Sirenas)

Pero qué cojones...

Has puesto en peligro tu vida y la de tu compañera.

Es un error estúpido, de principiante.

Qué casualidad, porque tú a mí tampoco.

¡Basta ya!

La vida de uno depende del otro. Nos cubrimos las espaldas, joder.

¿Vas a hablarme a mí de compañerismo,

cubrirse las espaldas?

¿Usted es de Asuntos Internos? Yo no soy... Yo soy...

Te estoy diciendo la verdad.

Me cago en mi puta vida.

Buenas noches, señor Vargas. ¿Qué cojones haces aquí?

No somos los únicos que hemos regresado a la Tierra.

¿De qué estás hablando?

Señor Vargas,

tiene usted una misión.

¿De...?

(Puerta)

(Grifo)

(Ruido)

¡Ah!

¡No!

(Llanto de mujer)

¿Qué haces?

¡Ah!

¡Ah!

-¿Quién es?

(Llanto de mujer)

-¿Estoy muerta?

-¿Muerta?

¿Estás muerta?

Es una broma que no tiene gracia.

(Llanto de mujer)

-¡Ayúdame!

(Puerta)

Bea, ¿se puede saber qué estás haciendo?

¿Con quién hablabas? -Con nadie.

Estaba probando mi radio. -¿Probando a las 03:00?

Mira, como vuelvas a utilizar ese trasto de noche,

que llamo a unos traperos para que se lo lleven. ¿Entendido?

A dormir. -¿Y esa verbena?

-Arturo, por favor, vamos a dormir. Ya está, todo bien.

Por favor, así es imposible.

Hala, la familia al completo. Pero ¿qué hacéis aquí de charla?

Pregúntale a tu hermana. -Estaba probando mi nueva radio.

-No, estaba hablando con alguien. ¿A estas horas con quién?

¿Podéis salir de mi cuarto, por favor?

-¿Queréis dejar en paz a la chavala?

Al fin y al cabo, es una radioaficionada.

Estáis locos, de verdad. Oye...

Venga, a dormir todo el mundo. Vale, me voy.

Y os digo una cosa, no quiero oír ni un ruidito,

ni un pasito, nada hasta mañana por la mañana.

Y tú y yo ya hablaremos.

¿Por qué? ¿Qué he hecho? Tira, anda.

Ahora que no está tu madre,

ten cuidado con esos aparatos, mucho cuidado,

no sabes quién puede estar al otro lado.

Buenas noches, Bea.

-Buenas noches, abuelo.

(EN VOZ BAJA) Hola.

¿Sigues ahí?

Hola.

# Ahora que empiezo de cero

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo,

# ahora, que solo me queda # esperar a que llegue la hora. #

Buenos días.

¿Qué haces? Su desayuno.

Con todas las vitaminas y proteínas...

No, ¿que qué haces...

Estoy más cómodo así. Ah.

No hay por qué avergonzase, solamente es un cuerpo.

Toma, anda.

Ustedes, los humanos, tienen un problema con los cuerpos.

Volviendo a su desayuno:

va a necesitar toda su energía para comenzar la misión.

¿Mi misión? Nuestra misión.

Tu misión me la bufa.

Mi única misión es recuperar a mi familia.

Señor Márquez, llevo años acompañando a seres humanos

en su salto al más allá.

Créame, todos niegan la realidad.

Pero la negación es una pérdida de tiempo.

Acepte su situación actual. ¿Aceptar?

Estoy en otro cuerpo, chaval.

Podría no estar en ninguno.

Te lo dejé bien claro,

te dije que una noche más y puerta.

No está siendo práctico, señor Vargas.

¿Puedo empezar a llamarle Márquez? Para que vaya asumiendo.

¡No! Yo soy Andrés Vargas.

Usted era Andrés Vargas.

Ahora es Manuel Márquez.

Ven conmigo, chaval.

Siéntate ahí.

¡Ah!

Mira esto.

Regeneración espontánea.

¿Vamos? Se le enfría el desayuno.

¿Regeneración espontánea?

¿Por qué me habéis convertido en un puto mutante?

Es una compensación por las molestias causadas.

Le vendrá muy bien para su misión. Cállate.

Por favor, cállate.

Ayer cuando salí de mi casa

tenía una familia,

un motivo para seguir viviendo.

Hoy

es cinco años después.

Y en día y medio me he muerto, he resucitado,

no tengo familia, no tengo amigos,

no tengo vida, porque esta mierda no puede llamarse así.

Solo me tiene a mí.

Desde este punto de vista,

instalándome con usted le hago un favor.

Así tendrá alguien con quien hablar, desahogarse...

Es que no quiero desahogarme contigo.

Fase de negación. No, fase de negación, no.

Fase de "si me sigues vacilando,

vas a estar cagando dientes de aquí a Nochevieja". ¿Estamos?

Visto así.

Me voy a trabajar.

Cuando vuelva, no quiero verte en esta casa.

Pero ni aquí ni en ningún otro sitio.

(Ruido)

¡Jo...!

¿Por qué no me dijiste que te habían disparado?

Porque sabía que te pondrías justo así.

Estuviste en medio de un tiroteo.

Era un niñato que casi le da al aire,

además, esto pasa todos los días.

A ver, mira.

lo llevas en la sangre, lo acepto.

que un irresponsable ponga a mi hija en peligro.

Pediré a Santos que te cambie. Ni se te ocurra.

Mira, en esta casa no vamos a perder a nadie más.

No mientras esté en mi mano. Que no fue su culpa, mintió.

¿Cómo?

Que mintió porque la cagué yo.

Y le mintió a Santos para cubrirme pero me salvó,

se tiró encima de mí y casi le da a él.

¿Qué decía papá de los compañeros, mamá?

Cuando sales a la calle pones...

pones tu vida en sus manos. Pues Márquez es un tío muy raro,

ha entrado con muy mal pie en la comisaría,

pero te juro que es buen policía, y quiero seguir currando con él.

(Ruido)

Mamá, coño. ¡Joder!

No te preocupes, que ya soy mayor.

(Teléfono)

Márquez, ¿me puedes recoger?

Sí, sí, claro, voy a recogerte, sí.

Vale. ¿Sabes la dirección? No, no, no sé dónde es.

Calle Las Naves.

Muy bien. ¿Qué número? 25.

¿Sabes por dónde está?

Ah... Pues no, no tengo ni idea.

Pero lo meto en el GPS. Vale, voy bajando.

Venga. Ahora nos vemos.

¡Inspector!

Oh...

¿Qué hace?

Recogerte, habíamos quedado, ¿no?

Pero...

Le acabo de colgar, no...

Pues ha sido colgar tú, llegar yo, estaba por...

por la zona.

Hola.

Hola, Patri.

Vengo a por Bea.

Sí, sube, se le habrán pegado las sábanas.

¿Nos vamos?

Sí, sí.

(Timbre)

¡Voy!

Hola, Laura. -Está en su cuarto.

Vas a tener que esperar, como siempre. ¡Patri!

¿Tú sabes lo que le pasa a mi hija?

-No sé. ¿Está enferma? -No lo sé yo tampoco.

Se pasa las noches encerrada con ese trasto.

Y de día se queda dormida. ¿Tú sabes lo que hace?

-Pues no sé, no tengo ni idea.

-Si lo supieras, me lo dirías, ¿verdad?

-Hombre, claro, Laura.

-Hola. -Hola.

-Felicidades.

-Porque si querías retrasar tu virginidad hasta los 40,

vas por buen camino. -¿Qué dices?

-Mira, Bea, yo te quiero, te amo, pero...

no entiendo esa foto de perfil, tronca.

-Una foto con mi abuelo. ¿Qué pasa? -Pues que no eres Heidi.

-Escucha,

ayer utilicé la radio. -No. Si ya...

Tu madre me ha interrogado, la tienes contenta.

-Vale, pues mira...

(Llanto de mujer)

¿Qué haces?

¡Ah!

¿Estoy muerta?

(Llanto de mujer)

¡Ayúdame!

-¿Qué es eso, uno de tus fantasmas?

Creo que he conseguido contactar con la energía de alguien.

Con la nueva radio.

Lo he conseguido.

no sé, déjalo ya, es que no sé qué te ha entrado con la radio,

que si luego la ouija, que si también las cosas esas

que hicimos en El Pardo.

No sé, no hay nada más allá.

-Sí, mi padre.

¿Acabas de escuchar a esa chica?

Porque dice que está muerta, que la mataron.

-Yo creo que se ríen de ti. -No. Me pedía ayuda.

-Y yo te pido ayuda para dejar de ser unas friquis.

-Vamos, niñas, desfilando, que solo queda un cuarto de hora.

-¿Qué tal, Arturo? -Hola, Patri.

-¡Coño, mi foto!

Mirad que peripuesto estoy.

Ale, ale, al cole.

-Chao, te quiero.

-Venga.

-Adiós, mamá. -Eh, eh, eh... Beso.

-Adiós, Laura. -Adiós.

Oye, cuidado con las bicis. -Vale.

María. -Dígamelo.

-Oye, una preguntita. -Suelta.

-Tú que estás ahí todo el día con mi hija,

¿qué tal el nuevo compañero?

-Pues me parece pequeño, pero matón.

Tiene su punto.

-No, me refiero a lo profesional.

-Pues acaba de llegar y le ha plantado una leche a David.

-Entonces es violento.

-No, no, si te lo digo como virtud.

Eso le hace ganar puntos.

Eduardo, sácame al latino, anda.

Voy a interrogarle.

Tú,

espabila.

No sabes el marrón que tienes encima, chaval.

Aranda, conmigo.

Métele. Ahora voy yo.

Cierra la puerta.

¿Qué pasa? Eso digo yo.

¿Qué coño pasó ayer con Márquez?

Pasó que me tocó los cojones, comisario. Eso pasó.

¿Puedo confesarte algo?

A mí también.

Y delante de toda la comisaría.

¿Este tío de dónde ha salido?

Su expediente está blindado.

Muy bien, cojonudo.

¿Y a qué ha venido? No lo sé.

Pero más vale que te controles.

Como vuelvas a darte de hostias con un compañero, te empaqueto.

¿Estamos? Clarísimo.

Pero este tío nos la va a liar, te lo digo.

De los problemas de esta comisaría me encargo yo.

Y ahora ve a Interrogatorios y sácale hasta el carné de identidad.

¿Y cómo puede ser que te haya dado tiempo

a colgar, a aparcar y a salir del coche en dos minutos?

Cuéntame.

(Vibrador)

Tu madre.

¿Qué le pasa a mi madre?

Que te llama tu madre. Ah.

(Vibrador)

Mamá, estoy trabajando. ¿Tienes a tu compañero ahí?

Sí, ¿por qué?

Invítale a cenar mañana. ¿Qué?

Tu padre siempre invitaba a los compañeros nuevos a casa.

Y ese Márquez se la ha jugado por ti, ¿no?

Lo mínimo es invitarle.

Mamá, escúchame... No, a ver, escúchame tú.

Voy a hacer la compra.

Pregúntale si prefiere solomillo o merluza. O bueno, o canelones.

Lo que pasa que por la noche... Mamá, tengo que colgar. Adiós.

Dale recuerdos de mi parte.

¿Pasa algo?

Nada.

Mi madre, que te manda saludos.

¿A mí?

A ti, sí. A mí, sí, sí.

Marvin, Marvin, Marvin.

Atracos a mano armada,

trapicheos con drogas,

y varios cargos por vandalismo.

Menudo currículum, chaval.

Y ahora lo has completado disparando a un policía. Muy bien.

A ver, Marvin,

sabemos que solo eres un camello de mierda,

dinos para quién vendes y lo mismo llegamos a un acuerdo.

-Que no voy a hablar contigo. -¿Qué has dicho?

-Que solo voy a hablar con el policía al que disparé.

Hola, buenos días.

¿Querías vernos? Pasad.

¿Y bien?

Marvin Carranza.

Su padre es de El Salvador y su madre de Filipinas.

Aunque él nació en España.

Tiene antecedentes por posesión y vandalismo.

Grupo. Trinitario.

¿El arma que usó estaba fichada? (NIEGA)

No lo entiendo, es un camellito, no sé cómo se la ha jugado tanto.

No hemos conseguido sacarle nada desde que le pillamos.

Dice que solo quiere hablar con el policía al que disparó.

Contigo.

Contigo, sí.

Muy bien.

Qué mal me cae este tío, coño.

Buenos días, friqui.

Nos ha encantado tu foto de perfil.

-Por cierto, no nos habías dicho que tenías novio.

Te gustan maduritos, eh.

-Me gustaría decir que me dais pena,

pero no puedo porque me dais asco.

-Uy. La osita saca las uñas.

-Los osos son plantígrados,

los que sacan las uñas son los felinos.

-¿Te crees muy lista, empollona? -Es muy fácil ser más lista que tú.

Buenos días a todos. (TODOS) -Buenos días.

-Venga, id copiando estas fórmulas, que empezamos.

¿Has conseguido hablar ya con algún fantasma?

-Hay que estar tarada para querer hablar con los muertos.

-¿Y qué quieres que haga, si ningún vivo se le acerca?

-Chicos, silencio, por favor.

-¿Por qué se lo has contado?

-Es que me cogieron por banda, me preguntaron por la radio...

-Que sí, Patri. Anda que...

(Puerta)

-Adelante.

-Hombre, John, sé que te da igual, pero intenta recordar

que mi clase empieza a las 09:00. -Lo siento, profe.

-Eh.

Es guapo.

¿Qué quieres?

Eh...

Mira, chaval, te voy a leer el futuro.

En un rato te llevan al juzgado, y si no colaboras con nosotros,

más vale que te pongas vaselina, porque te joderá.

¿Por qué disparaste a un policía?

¿De dónde sacaste el arma?

(RESOPLA)

¿Quién te la vendió?

¿Te hace gracia?

¿Te ríes?

¿No vas a hablar conmigo?

¿No vas a hablar conmigo?

Muy bien.

La has cagado bien cagada.

Inspector Márquez.

-¿Este qué hace?

(Sonido inaudible)

Márquez, ¿qué está pasando?

-No soy Marvin Carranza, y voy a por ti.

-Márquez, joder.

Pero ¿qué mierda es esto?

Llevadlo a los juzgados, a ver si le sacan algo.

Nada... Nada útil.

Que es no es él.

¿Cómo que es no es él? Que no es Marvin Carranza.

O sea, está como una puta cabra. Sí, como una puta cabra.

Susana, ¿estás bien? Sí, estoy bien, estoy bien.

Estoy bien.

¡Escalera dos trasera!

-¡Cerrad las puertas, está en comisaría!

(Frenazo)

¡Eh!

¡Por allí!

¿Estás bien? Sí, sí, sí.

(Telefonillos)

Sí. ¿Quién es? Policía, abra.

¿Sí? Dígame. -¿Sí?

¿Quién es? Oiga.

¡Oh!

No puede andar muy lejos, joder.

Formad un perímetro de 200 metros, cortad las calles,

quiero una unidad en su casa ya.

¿Se puede saber cómo coño ha pasado esto?

A ver, que no es el Capitán América,

es un tío encerrado, esposado en una comisaría llena de policías.

¿O no, no hay policías? ¿Eh?

¿Me puedes decir cómo coño voy a poder explicar esto?

¿Y bien? ¿Y Márquez?

Le hemos seguido hasta la azotea, pero le hemos perdido.

¿Y Márquez? ¿No estaba contigo?

No. ¿No ha vuelto? Cojonudo.

(Crujido de huesos)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(Crujido de huesos)

(SE QUEJA)

(SE QUEJA)

(JADEA)

¿Está usted bien?

Eh... Sí.

No ha sido nada, me he tropezado.

¿Seguro que está usted bien?

Que sí, señora, que estoy muy bien.

(Crujido de huesos)

Bien, mis cojones.

(Crujido de huesos)

(Móvil)

¡Ah!

(Puerta)

Hola, señor Márquez.

¿Qué tal?

Bien. Bien, bastante bien.

Teniendo en cuenta que acabo de caerme

de una azotea de un octavo, estoy fantástico.

¿Qué cojones haces tú aquí?

Ah... Joder.

Esta regeneración no es un poder, es una putada.

Ya.

¿Qué ha sido ese ruido?

¿Qué?

Ha habido un pequeño cambio de planes.

Un pequeño cambio.

Tenemos que hablar.

Sí. Sí, sí, ya lo creo que tenemos que hablar.

Fui a buscarle a comisaría y allí me enteré de lo ocurrido.

Di vueltas por los alrededores tratando de encontrarle.

Cuando de pronto detecté a este ser en un edificio cercano.

Y decidí que lo más seguro era traerle aquí.

¿Ha robado un coche? Un descapotable.

Ah, un descapotable.

Has secuestrado a un sospechoso y lo has traído aquí, a mi casa.

No podemos permitir que un ente hostil ande libre por ahí.

Pero ¿qué ente ni qué hostias?

Este es un macarra de tres al cuarto.

Ese era Marvin Carranza. Este es Marvin Carranza.

Marvin Carranza murió hace dos días.

Algo invadió su cuerpo entonces.

¿Algo? ¿Cómo que algo?

Un ente hostil, ya se lo he dicho. Ente hostil.

Un espíritu, un ser incorpóreo.

Ustedes, los católicos, lo llaman demonio.

Ya, ¿vale? Ya está. (ASIENTE)

Sea lo que sea, me la suda.

Me llevo a este tío a comisaría. No puede entregarlo.

(Ruido)

(Ruido)

Se acabó, tenemos que matarlo.

(HABLAN EN OTRO IDIOMA)

¿De qué estáis hablando? ¿Qué estáis diciendo?

Que usted va a matarle. ¿Que yo qué?

Solo usted puede hacerlo. Es el protocolo.

Tiene que dispararle. No pienso disparar.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

(Timbre)

¿Qué has hecho?

(Timbre)

¿Qué cojones has hecho? (TOCAN A LA PUERTA)

¡Márquez! Soy Susana, ¿estás ahí?

(EN VOZ BAJA) Quédate aquí quieto y calladito.

¿Estamos?

(TOCAN A LA PUERTA)

No tarde.

Joder.

Pero ¿dónde estabas, qué haces aquí?

Bueno, vivo aquí. Ah, ¿sí?

Te he estado buscando por todas partes.

Estaba muy preocupada.

Es que me tropecé y... ¿Y te vienes a casa?

Pues sí, me vine a mi casa a darme una ducha, sí.

50 veces te he llamado, Márquez, 50 veces. Espera un momento.

(Móvil)

Mamá.

Que estoy trabajando, ¿cómo te lo tengo que decir?

Señor Márquez. Sí, estoy con él.

Que no.

Que no, que no. Mamá, que no.

Mi madre, que quiere hablar contigo.

¿Conmigo? Sí, contigo.

¿Sí?

¿Inspector?

¿Está ahí?

Sí, sí, sí, aquí estoy, sí. Dígame.

Hombre, me alegra oírle.

Bueno, imagino que tendrá a mi hija diciendo que no con la cabeza.

No, no se equivoca, no.

Bueno, pues ni caso.

Le llamaba para invitarle a cenar mañana.

A las 21:00.

Y espero que no me ponga ninguna excusa,

porque solo acepto un sí.

Pues...

Por supuesto, allí estaré, sí.

No esperaba menos.

Pues nos vemos mañana, inspector, que estamos deseando conocerle.

Pero ¿por qué le dices que sí?

Espera un segundo, por favor. ¿Cómo?

(SE QUEJA)

Señor Márquez,

tenemos un problema.

¿Qué ha pasado?

Ya le dije que solo usted puede matarlo.

No me jodas, no me jodas.

(Timbre)

¿Me has cerrado? ¿Yo?

Lo que pasa que estaba...

Todavía estoy un poco aturdido del golpe. Perdona

¿Te llevo a Urgencias? No.

Igual tienes una conmoción. Estoy bien.

No, no sé. Me encuentro bien.

¿Seguro? Sí.

Pues venga, vamos a comisaría, que Santos está que trina.

Vete tú y yo te alcanzo.

¿hay que ir vestido de alguna manera especial?

A la cena digo. ¿Sport, casual...?

(RÍE) Venga, por favor.

¿Qué quieres que te haga de cenar?

-Pues... ¿Pizza?

-¡Profesora Samper!

-Bea, ¿qué haces aquí? -Perdone, quería hablar con usted.

-Anda, vete a jugar con Andrea, cariño. Un besito.

-Le quiero hacer varias preguntas.

-Bea, ya te he dicho que fuera del instituto

intento mantener mi vida. -Ya, pero esto es muy importante.

Anoche detecté una perturbación electromagnética

que superó los miligauss.

-¿Estás usando magnetómetro?

-Un SQUID de segunda mano.

Y llegó a picar cero nanoteslas.

¿A que es muy fuerte?

-A ver, según la física actual eso es imposible.

-Lo sé, pero lo comprobé varias veces.

Contacté con el otro lado.

Que hablé con alguien.

-Bea,

¿has pensado que ese alguien pueda ser humano y estar vivo

y estar usando el mismo programa que tú?

-Sí, pero comprobé y no había nadie más usando uno.

-Bea, eres mi estudiante más brillante, de verdad

la más brillante que he tenido nunca,

pero todo esto no va a ninguna parte, cielo.

-Siempre dice que no tengamos miedo de buscar respuestas a la ciencia.

La ciencia está al servicio de la gente.

-Lo que estás intentando hacer no es ciencia, no está probado.

nadie creía que la luz estaba compuesta de partículas,

pero fue Einstein y lo demostró. -Tú no eres Einstein.

-Bea,

pero podrás serlo en el futuro si dedicas tu esfuerzo a otra cosa.

¡Bea!

(JADEAN)

Me encanta la Operación Aurora.

Clandestina. (RÍE)

Explosiva, ¿no? Superexplosiva.

(Teléfono)

Déjalo que suene, anda.

Es Márquez.

Joder, qué pibe, no deja de dar por culo.

(Teléfono)

(RESOPLA)

Eh... Ya sé que no son horas,

pero ¿tú sabes si mañana tu madre hará algo de postre?

Eh... No lo sé.

No, lo digo por pasarme yo por una pastelería y comprar algo.

No, no, no hace falta, no compres nada.

Bueno, si está tu madre por ahí, ¿te importa decirle que se ponga?

No, es que no estoy en casa, no estoy con mi madre.

¿Cómo que no estás en casa?

¿Dónde estás entonces?

(Interferencia)

Mi padre siempre decía:

"La copa llena hasta el final de la cena".

Muy rico. ¿De dónde es este vino?

Este es el de la casa de toda la vida.

Pues mira, había pensado llevar una botella

a una cena que tengo,

una cena un tanto... tanto especial.

Para una cita, vamos.

¿Qué vino me recomiendas, Sebas?

Depende.

Depende de para qué lo quieras

¿Para emborracharla o para enamorarla?

Hace años la enamoré ya con flores.

¿No te acuerdas de...

de un prado que había a las afueras del barrio,

Sí.

Hombre, no era el lugar más romántico del mundo, pero...

era el paisaje más bonito que conocía.

Y recuerdo que llevaba unos meses enamorado hasta las trancas,

aunque no me había atrevido a decirle nada todavía.

En esos asuntos hasta al más duro le tiemblan las piernas.

Bueno, pues recuerdo que cogí unas flores,

las primeras flores que vi,

unas margaritas, ya ves tú.

Hice un ramo y...

Y le pedí que se casara conmigo.

Desde entonces, cada año le regalo flores, margaritas.

Cada año.

Era un secreto entre ella y yo.

Y ahora todo se ha jodido.

Si estuvieras con ella, no pasarías tanto tiempo aquí.

Sebas,

voy a volver a conquistarla.

¡Buenas noches, Arturo, que descanses!

(Radio)

(Radio)

Hola.

Hola, vuelvo a ser yo.

Hola, ¿estás ahí?

Hola, soy yo otra vez.

Hola.

Hola. Si me oyes, por favor, responde.

Por favor.

No te quiero hacer daño.

Te voy a ayudar, ¿vale?

Responde.

(RESOPLA)

(Llanto de mujer)

¡Ayuda!

-¿Eres tú?

-Ayuda.

Estoy atrapada.

-Sí, dime qué quieres que haga.

(GRITA)

-Oiga.

¿Estás ahí

¿Qué ocurre?

(LLORA)

¡Tengo mucho miedo!

Me está esperando.

-¿Quién?

¿Cómo te llamas?

-Mar... Margot.

¿Margot?

Margot De...

-¿Hola?

¿Margot?

Hola.

¿Margot?

Margot, ¿me oyes?

¿Margot?

(Ruido)

(Ruido)

(Ruido)

Mira, chaval, ahora mismo me dices cómo entras y sales.

O no, mira, mejor aún, te vas y no vuelves más.

No se preocupe, en cuanto complete su misión,

volveré a la Pasarela y no volverá a verme.

¿Lo dices en serio?

Está claro que somos incompatibles. Sí, sí.

¿Me quiere fuera de su vida? Como el aire que respiro.

Pues céntrese en la misión.

No deje que le distraiga la fijación con su familia.

Y para eso tengo la solución.

Olvídese de ella.

Ah, esa es tu solución, que me olvide de mi familia.

Pero si patrullo con mi hija, ¿cómo me olvido?

Es la más lógica, la más eficaz y la más feliz para usted.

No quiero olvidarles.

¿Por qué los seres humanos se empeñan en quererse?

Solo ocasiona disgustos.

No podemos evitarlo.

Por eso somos humanos.

¿Eh?

Eh...

Me voy a dormir.

Mañana es el día más importante de mi nueva vida.

Y el tercero.

El tercer día de su nueva vida.

(Ruido)

(Mensaje de texto)

(Mensaje de texto)

Buenos días. -Buenos días.

-Buenos días, bella durmiente.

A ver cómo está el café, creo que lo tienes que calentar.

No sé qué decir, pero vamos,

me da que ayer te lo pasaste muy bien.

-Beatriz.

Me lo pasé muy bien porque estuve con unas amigas.

No como otras, toda la noche con una radio de la época del hambre.

Mala época esa.

-El que no pasará hambre es el señor inspector,

hay para un regimiento.

Mamá, no te pases, ¿vale?

¿Tú crees que le hace ilusión venir o es compromiso?

Yo qué sé, es que con Márquez nunca sé.

¡Hola!

¡Hola!

Fantástico.

(SILBA)

(SILBA)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí? Buenos días, señor Márquez.

Le llamo para que no se asuste por mi ausencia.

¿Me notas preocupado?

He salido con un cometido urgente.

Muy bien. Por mí, como si no vuelves.

Oye, ¿estás conduciendo?

¿No estarás paseándote con el coche robado, verdad?

Por supuesto que no. Me da igual lo que hagas.

Así que te pido por favor que no me molestes.

No tiene de qué preocuparse, le he dejado zumo de naranja...

(Sirenas de policía)

Buenos días, agente. ¿He hecho algo mal?

De momento, hablar por teléfono mientras conduce.

¿A qué se refiere exactamente?

-A ver, sala, mándame generales de...

¿Estás cachondeándote?

¿Se puede saber qué cojones es eso?

(Ruido)

¿El qué? Eso.

Eso que suena.

(Ruido)

Un localizador de agentes hostiles.

Mira, chaval, te vas a reír de tu...

(CHISTA) -Vente para acá.

-No te muevas de aquí.

(Ruido)

-El coche es robado.

-Joder.

-Coño, pero ¿dónde está este tío?

Me cago en la leche...

(Sirenas de policía)

(Ruido)

(Ruido)

Qué hijo de puta, es él.

¿Para qué coño necesita un pandillero una ballesta?

¿Eh? ¿Para qué necesita una ballesta?

Eh... No tengo ni idea. ¿Me das un minuto, por favor?

Sí.

¿Se puede saber qué cojones está pasando?

No hace falta que use teléfono, señor Márquez.

¿Cómo?

¿Dónde está Marvin Carranza? ¿Quién?

Tu ente hostil, el del parpadeo, ¿dónde está?

Lo desconozco. Me importan un carajo las peleas,

pero si tu bicho va por ahí robando y atacando personas,

ya me toca las pelotas.

Porque soy policía y defiendo a la gente,

así que dime para qué mierda quiere una ballesta.

Ahora mismo me resulta muy difícil aventurar una hipótesis sobre eso.

Ah, ¿sí?

Hola. Susana...

¿Ya has terminado? Sí. ¿Y tú?

Sí... Bueno, estoy aquí con...

con mi amigo, con...

Con Joaquín.

Sabina.

¿Eh?

Sabina, yo me llamo Susana, pero puedes llamarme Shakira.

Eh...

¿Podemos irnos, por favor?

Yo a ti te conozco, me suenas.

Lo dudo. No creo que os conozcáis,

y tú y yo tenemos que redactar un informe.

Bueno, adiós, Sabina. Adiós, señorita Shakira.

Qué gracioso tu amigo, ¿no?

¡Hola!

-Hola.

¿Me ayudas a pelar unas cebollas? -No puedo, tengo deberes.

-Bueno, pues cuando termines,

que el abuelo se va a cortar todos los dedos.

-Qué graciosa.

Si admite mi consejo, no me parece prudente ir a esa cena.

Muy bien.

Consejo oído,

consejo ignorado. Venga, fuera.

Sus probabilidades de éxito son escasas,

Es sufrir por sufrir.

Oye, ¿las cosas como tú tenéis familia?

¿Se refiere a relaciones basadas en cadenas de ADN?

Está claro que no.

Pero digo yo que,

no sé, tendrás algún amigo, algún pariente,

alguien cercano, no sé.

No. Los enlaces vivimos y trabajamos solos.

Sin injerencias emocionales.

Complican el rendimiento.

¿Ves? Por eso no entiendes un carajo.

Cuando...

Cuando besas a la mujer que sabes va a ser la mujer de tu vida,

todo se para.

Cuando abrazas a tus hijas, incluso cuando discutes con ellas,

ese momento se vuelve muy especial.

Así que me da igual lo que diga ese trasto tuyo.

Hoy voy a encontrarme con mi familia.

Y voy a hacer todo lo posible por recuperarla.

Pero con esa corbata no, por favor.

Estos...

Esto le dará un toque más juvenil.

Espero que todo le vaya bien esta noche.

(Timbre)

Hola.

Usted debe ser Márquez.

Sí.

Uy, perdón.

Adelante, por favor.

Inspector Manuel Márquez,

te presento a mi madre, Laura. Encantada.

Eh... Bueno, yo he traído un...

un detallito.

Son mis flores favoritas.

Ah, ¿sí? Sí.

No, cogí las primeras que vi.

Son preciosas.

Yo de esto no tengo ni idea.

Me encantan. Voy a ponerlas en agua.

¿Le acompañas al salón? Claro.

Póngase cómodo.

Por aquí.

Es que se pone espídica con las visitas.

Compañero... Mi abuelo Arturo.

Encantado de conocerle.

No me trates de usted, que no soy tan viejo.

Susana, saca un poco de ese añejo, que nos entonemos.

No, déjate de vino y acaba de poner la mesa.

Así a ojo,

yo diría que tú eres de la promoción del...

93. Del 92.

De la Academia de Ávila.

Coño, como mi hijo Andrés.

¿No lo conocías?

Pues no, la verdad es que no me relacionaba mucho.

A mi cachorro seguro que lo recuerdas.

Aunque no quisiera, se hacía notar.

Nunca daba de lado a nadie.

¡Mamá, deja de aparecerte! -A cenar.

¿Qué haces?

-El inspector ha llegado.

Solo te pido una cosa: que te comportes.

(Interferencias)

Si te digo la verdad, yo pensé que suspendería.

Pero no, no fue así.

Aprobó, y no solo eso, fue el primero de su promoción.

El primero, con dos cojones.

Eso es que tuvo al mejor maestro. Ah, yo no le enseñé nada.

Mi hijo nació policía.

No sé,

allá donde esté, seguro que sigue con su placa.

¿Qué, te está contando batallitas?

Susana, ¿sabías que es de la misma promoción que tu padre?

Ah, ¿sí? ¡Hola!

¿Qué mayor, quién, esta?

Bueno, teniendo en cuenta que tiene una madre tan joven,

pensé que...

¿Cómo te llamas? Bea, ¿no? Bea, sí.

-Cariño, dale dos besos, que no estamos en Noruega.

Cuando queráis.

-A la mesa.

Eh... No sé dónde...

¿Me siento ahí? No, no, no.

Aquí el invitado en el lugar de honor.

No, por favor. El invitado en el lugar de honor.

Gracias. No sé cómo estarán.

Que hace tiempo que no los hace, dice. Mamá...

Pues seguro que están riquísimos porque huelen que alimentan.

¿Quieres ensalada?

¿Eres futbolero?

Cuidado con lo que contestas, es trampa.

21 de enero de 1996.

¡Leches, también eres del Rayito!

De toda la vida. ¿De qué habláis?

-Del glorioso 21 de enero del 96.

Día en que ganamos en el Bernabéu a los señoritos de Chamartín.

Una de las mejores noches de mi vida.

Pero tú eres del norte, ¿no?

Bueno, dejamos de hablar de fútbol, por mí, por favor.

ve a por agua, anda. -Voy.

-Tú y yo nos vamos a llevar bien.

-Al final no le han gustado. ¿Qué?

Sí, sí... No, no, están riquísimos. De hecho, eran...

De hecho, son mi plato favorito.

¿Y qué tal la adaptación?

Su nuevo trabajo, la adaptación.

Ah.

Eh... Bueno, pues...

Con eso estoy un poco... un poco descolocado.

De repente, la vida te cambia...

Te cambia así, no sé, es como... Ya me imagino.

Menos mal que tengo la mejor compañera que podría desear.

Eso lo dice porque estáis presentes.

No, no, en serio, de verdad.

¿Dónde estaba destinado antes? ¿Antes?

Mamá.

Que si le vas a hacer un tercer grado, te dejo las esposas.

Tranquila, tu madre quiere saber cosas sobre mí, no pasa nada.

Mi mujer siempre que conocía algún compañero nuevo

le hacía un tercer grado.

Decía: "No voy a dejar la vida de la persona que más quiero

en manos de cualquiera". Mira, eso me suena, ¿no?

O sea, que tiene mujer.

Eh...

La tuve.

Y...

Y bueno, luego la...

la perdí.

Vaya, lo siento, perdone, no sabía...

Mi mujer era un regalo del cielo.

Y mis dos hijas.

Una madrugada, cuando volvía de trabajar,

estaban todas dormidas, pensaba: "Pero...

¿Pero qué habré hecho yo en la vida para tener tan buena suerte?".

Nunca pude imaginar que...

que podría perderla, y menos así tan...

tan de repente.

Y lo peor es no poderse despedir, ¿verdad?

Yo si pudiera volver a ver a mi marido,

solo le diría una cosa:

"Que la afortunada de tenerle siempre fui yo".

¿Cuarto de baño, por favor?

Por aquí, al fondo. Gracias.

(Ruido)

(Disparo)

(Puerta)

¿Se encuentra bien? Sí. Sí, ya voy.

Bien, mis cojones.

(RESPIRA ENTRECORTADAMENTE)

(Puerta)

Inspector.

Lo siento mucho, pero me tengo que ir.

¿Ahora? Sí, es que me ha...

Me ha surgido un imprevisto, lo siento.

En este oficio uno nunca acaba de descansar.

Pero...

¿Cómo? ¿Qué imprevisto?

¿Qué pasa? ¿Todo bien? Sí, sí, sí.

Por cierto, muchísimas gracias por la cena.

Los canelones muy ricos. ¿Seguro?

Sí, sí, riquísimos.

Adiós.

No entiendo por qué no me has dicho lo de su familia.

Que no es eso, se ha puesto malo por los canelones, estaba sudando.

Vamos, se ha puesto malo.

Pues pobre hombre.

Márquez.

¿Dónde está el chino?

¿Qué cojones ha pasado?

Un ente ha intentado asesinarle. Ya lo sé. Pero ¿por qué?

Mátele, ahora.

Chaval, te ha entrado una fijación con eso.

Bueno, con eso y con los descapotables.

Porque anda que robas un 127.

Le he matado.

Y muy bien muerto para ser su primera vez.

Le felicito.

Acabo de cagarme al sospechoso de una investigación.

Considérelo un entrenamiento.

¿Qué hacemos con esto?

¿Qué haces?

¿Esperar que? ¿Al OVNI de las 12? Venga, ayúdame.

(Ruido)

¿Esto qué es?

Buenas noches, señor Vargas.

¿Esto es en directo?

Supongo que tendrá usted muchas preguntas.

Eh...

No, no, realmente solo tengo una pregunta.

¿Por qué ustedes y el...

alien aquí presente no me dejan un poquito en paz?

No soy un alien.

Ya he matado al malo, eh, ya está.

Lo he dejado muerto, tieso, caput, ya está.

Ahora lo que quiero es volver a la vida que ustedes,

y perdón por la expresión, me han jodido entre todos.

Con su permiso, me vuelvo a casa.

Ya nos vemos más adelante cuando...

vuelva a morirme, eh.

No es el único que ha regresado a la Tierra, señor Vargas.

No, ya lo sé, me vine con este.

Que dicho sea de paso, le podían pagar un hotel,

en lugar de endosármelo.

El Carnicero sigue vivo.

Y es igual que usted.

¿Qué tengo que ver yo con ese hijo de puta?

¿Como que es igual que yo?

Que también ocupa un cuerpo humano.

Es un agente hostil.

Un ser oscuro venido de otra dimensión.

Como el que acaba de cargarse.

¿Me están diciendo que el Carnicero

no es humano?

¿Y qué quiere de mí? ¿Qué quieren?

Que acabe lo que empezó en vida.

Que cace a ese asesino.

¿Y por qué yo?

Yo solo soy un tío normal de Vallecas.

Normal, normal tampoco. Cállate.

Recuerde que ahora se regenera. Que te calles.

Lo único que quiero es estar con mi mujer.

Con mis hijas.

Con mi padre.

Solo quiero eso.

Pues atrape al hombre que le robó todo eso.

Si no lo hace,

las consecuencias pueden ser

imprevisibles.

(Interferencias)

-¿Margot? ¿Eres tú?

-Sí.

-¿Margot Deniel?

-Sí, Margot Deniel. Margot Deniel.

Soy yo.

Ayúdame.

(LLORA) No sé dónde estoy.

Necesito que me ayudes.

Por favor.

Parece que ha vuelto.

El Carnicero.

No me puedes dejar fuera. Sí puedo. Y lo acabo de hacer.

¿Por dónde ibas a empezar? Por donde lo dejó mi padre.

Esto es un dispositivo rastreador.

Todo ser, ente o actividad paranormal

deja una huella de energía que se puede ver con estas gafas.

Buenos días.

Necesito registrar una de las habitaciones.

Qué emoción.

A la escena del crimen. ¿Crees que es la Puerta de Alcalá?

Te quedas aquí.

¿Sabes cuáles fueron las últimas palabras de tu padre?

Glu, glu, glu.

-¡No vuelvas a hablar de mi padre nunca!

Soy el Pollo. Yo el enlace.

Encantado.

Yo desde hace días siento que papá está cerca.

-¿Cómo que papá está cerca?

Te has venido arriba y pensabas que era el John Cobra ese.

Más o menos.

El Márquez este, debía bajarse dos cajetillas diarias...

¿Quiere que paremos? Que poco fondo. Coño, no no.

Te quedas aquí o te esposo. No soy un chihuahua.

Quieto.

¿Qué haces?

No, no, aquí no.

Está aquí.

Estoy vivo - Capítulo 2

14 sep 2017

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