Estoy vivo La 1

Estoy vivo

Lunes a las 22:30 horas

Estoy vivo
Lunes a las 22.40 horas  

Andrés Vargas es un inspector de policía que muere persiguiendo al Carnicero de Medianoche, un asesino en serie que ya ha matado a cinco mujeres. Vargas tendrá la oportunidad de regresar a la vida, pero cinco años más tarde y en el cuerpo de Manuel Márquez, otro agente policial. En su empeño por detener al Carnicero de Medianoche, Vargas, ahora Márquez, tendrá como compañera a Susana, una joven policía. Entre ellos tiene lugar una relación muy especial y juntos se enfrentarán a este asesino que vuelve a actuar cinco años después.

Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Anna Castillo encabezan un reparto, que completan Alejo Sauras, Cristina Plazas, Alfonso Bassave, Fele Martínez, Jesús Castejón, Lucía Caraballo, Zorion Eguileor, Mon Ceballos y Goizalde Núñez y que se remata con la colaboración de lujo de Julia Gutiérrez Caba.

Temporada 1

Andrés Vargas es un inspector de policía que muere persiguiendo al Carnicero de Medianoche, un asesino en serie que ya ha matado a cinco mujeres. Lo paranormal hace aparición cuando Vargas regresa cinco años después, usando para ello el cuerpo de otro agente policial, Manuel Márquez. En su labor de detener al Carnicero de Medianoche, Márquez está acompañado por una de las dos hijas de Vargas, Susana. Junto a ellos, el Enlace, un ser sobrenatural, que acompaña en el tránsito entre esta vida y el más allá.

Temporada 2

Marquez y el Enlace deben enfrentarse a un escenario personal radicalmente distinto provocado por la aparición de la mujer de Márquez, un personaje cuya existencia se desconocía hasta el último episodio de la primera temporada y que hará que este reservado policía sin familia ni amigos descubra una vida pasada que ignoraba. También el Enlace, un ser que roza lo angelical, se verá afectado por acontecimientos que se remontan a los años 30 y que mostrarán su lado más humano.

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 26 - ver ahora
Transcripción completa

¿Ya estamos con las bombillas?

Y Márquez, ¿qué hizo cuando llegó? ¿La reanimó?

No lo sé.

Mi amor, tienes que seguir viviendo.

Joder, nos ha salvado ya a las tres.

Voy a pinchar los teléfonos fijos de aquí

y de los alrededores de la comisaría.

Voy a cazar a esa rata,

es la única manera de saber dónde está la hija de Inma.

Pero ¿aquí también hay fantasmas?

¡Tú!

Pollo, tranquilo, que me vas a dejar sin vajilla.

Has dejado que te levantaran a mi niña.

La humanidad entera

está en peligro y solo vosotros podéis detener

lo que parece inevitable.

Los tres gilipollas.

Vamos a reventarle los huevos a ese cabrón.

Te está esperando. ¿Quién?

El hombre malo.

Por eso te he conducido hasta mí, para decirte quién soy en realidad.

¿Tú eres la rata?

Hay un túnel debajo del edificio Victoria.

Todo lo hice por ti.

Que note líe, Iago, no le escuches.

Es mi padre.

¿Qué?

El tiempo se ha acabado.

¡Fuera, Iago, fuera!

¡Vamos, Sebas! ¡Rápido!

(Sirenas de policía)

Por si éramos pocos, terremoto.

¿Pero, qué coño? El coche de Márquez.

Está dentro.

Ha ido a por el bebé.

Susana, Susana, ni se te ocurra. ¡Susana!

-Susana, ese demasiado peligroso. ¡Susana, que te estés quieta!

¡¿Y a qué coño hemos venido?!

¿A ver cómo se derrumba el túnel con él dentro?

Haced lo que queráis, yo voy a entrar.

Es una orden, subinspectora.

Y por una puta vez en tu vida, me vas a hacer caso.

(TOSE)

(TOSEN)

Contesta, contesta. Contesta contesta...

(Comunicando)

¡Joder!

No me toques, no me toques.

(Teléfono)

Márquez. Susana...

¿Dónde estás? Susana...

¡Márquez! ¿Dónde estás?

¿Estás bien?

Márquez, ¿estás bien?

Podría estar peor. Tenemos al bebé.

Vale. ¡Tiene a la niña!

¿Estás solo? No, estoy con Iago y con Sebas.

¿Cómo? Espera, te pongo en manos libres.

Estamos perdidos

y este bebé necesita urgentemente agua y comida.

Y a su madre.

-¿Ese era Sebas? -¿Dónde están?

Márquez, escúchame, donde tú estás tienes cobertura.

Necesito que me mandes la ubicación ya.

Vale.

(Notificación)

Aquí. Están aquí.

-Vale, pues unos metros más adelante hay un respiradero,

les podemos sacar por ahí.

Susana, esto no sé si va a aguantar mucho tiempo.

Escúchame, unos metros más adelante de donde estáis,

hay un respiradero. Todo recto y a la derecha.

¿Podéis avanzar?

¡Márquez!

¿Lo has oído?

Sí, es que apenas se ve nada.

Vale. Vamos para allá.

Andando, veníos.

¡Márquez!

¡Márquez, ¿estás ahí?!

¡Sí!

¡Sí!

¡Estamos aquí!

(SUSPIRA)

¿Estáis bien? ¡Sí!

¡Tenemos al bebé! Vale, vale.

Ve a por cuerdas. -Sebastián, ¿estás bien?

-¡María!

¡María, estamos bien!

-¡Os vamos a sacar de ahí, tranquilos!

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo,

# que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, # amor, te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez. #

"Según fuentes policiales,

el empresario Augusto Mendieta sería el presunto autor

del secuestro de la recién nacida.

Los agentes trabajan desde ayer en la búsqueda del cadáver

que habría quedado sepultado al desplomarse el túnel.

La niña fue rescatada por un policía fuera de servicio

y por dos héroes anónimos".

Míralos, ahora son famosos. Vamos, no me jodas.

"La madre ha decidido llamar Manuela a su pequeña

en honor al hombre que salvó su vida".

¿Manuela?

Como la alcaldesa, está muy de moda ese nombre.

Mira, ya está bien.

Lo estaba viendo, Susana.

Ya, pero yo ya tengo que verle cada día en el trabajo,

como para tener que verle también en casa.

Ya, pero es que ha salvado a una niña, es un héroe.

Pero ¿quién los sacó de ahí?

¿Eh? ¿Quién los sacó del túnel?

¡Ah!

¿Y cómo sabía que la niña estaba allí?

Y yo qué sé.

Es que igual que tiene un don para dar por culo,

igual tiene un don para estar siempre ahí, en el ajo.

Entonces te parece raro lo de la niña, ¿no?

Muy raro, muy raro.

Vale, pues espérate porque vas a flipar.

¿Qué?

Hemos encontrado algo.

¿De qué? ¿De Márquez?

Su familia murió el mismo día que murió papá.

Justo el mismo día.

¿Cómo?

Lee.

¿Quién eres, Márquez?

Ya nos hemos perdido a Márquez.

"El fenómeno, llamado ciclogénesis explosiva,

va a barrer la comunidad en horas, provocando vientos muy intensos

y fuertes lluvias en varios puntos de nuestra geografía,

similares a los de un ciclón tropical.

Puede tener efectos devastadores dependiendo de su intensidad.

Ya se ha bautizado a la fuerte tormenta

con el nombre de Victoria".

-Los churritos los pone la casa.

-Pues muy bien. -¿No me vas hablar?

Ya me has tenido toda la noche en un sofá.

-Porque eres gilipollas.

¿A qué estoy mejor callada? -Hombre, hay un término medio.

-Lo que has hecho no tiene nombre, Sebastián.

Había un bebé en peligro y no avisáis.

Si no llegamos, podría haber muerto.

Tú podrías haber muerto.

-Habría muerto si no la encontramos.

-Os metéis en un túnel así, a lo loco,

sin refuerzos, sin apoyos.

Joder, que tú has sido policía, Sebas.

¿Se puede saber en qué estabas pensando?

-Ha salido bien, ¿no?

-Si no llegamos a tiempo, todavía estáis allí.

-No lo entiendes, Márquez tenía...

-Márquez, Márquez, Márquez.

Siempre Márquez.

Las moviditas de Márquez, el sobrino de Márquez.

Me tienes frita con tanto Márquez.

Sebas, yo te quiero mucho.

Mucho.

A tu lado, estoy tranquila.

O estaba tranquila,

hasta que te has juntado con esos dos.

-¿Esto es un ultimátum?

-No te voy a decir lo que tienes que hacer, ya eres mayorcito.

Bien, Márquez.

Gracias.

No, no, gracias, este aplauso es para todos vosotros.

Que menos mal que nos rescatasteis.

Pues también es verdad, chicos, aplausos.

Bueno, menos aplausos y al lío.

Que con Mendieta no se acaba el curro.

Venga, a trabajar.

¿Qué sabemos de la niña? ¿Qué tal está?

Se las han llevado al hospital, está con la madre.

-Inspector. -Dime.

-Una llamada. -¿De quién?

-Del Ministerio del Interior. ¡Oh!

Inspector jefe Aranda.

¿Cómo sabías dónde estaba Mendieta?

No es... vamos, una corazonada.

¿Y lo de ir allí en plan Rambo?

No, eso es una gilipollez. Ya.

Enhorabuena, Márquez,

te han concedido el Distintivo al Mérito Policial.

¿A mí?

Y a tus dos amigos, un reconocimiento civil.

¡Joder!

No, esto sí que es de todos vosotros.

(Teléfono)

Los políticos son la hostia.

¿Cuándo ha llamado aquí un ministro?

En la puta vida.

Bueno, es que igual se lo merece.

Reconócelo, es un policía cojonudo.

El policía cojonudo lleva dos años sin compartir información,

resolviendo los casos con el sobrino y el camarero

y dejándonos a todos de gilipollas.

Ya estamos, todo el día midiéndoos los penes.

No, que te digo que Márquez tiene amigos en lo más alto.

¿Márquez?

¿Este Márquez, el de las corbatitas raras tocando moqueta?

Exacto, el mismo.

Y tú me vas a decir de dónde saca la información.

¿Yo?

Eres policía, ¿no? Investígale.

Pero ¿de qué vas? David, es compañero.

Es una orden, o lo haces tú o llamo a Asuntos Internos.

No te imaginas el marronaco que me acaba de caer.

¿Estás bien?

Márquez, que está volviendo loco a Sebastián.

David tiene un cabreo de tres pares de cojones también.

Normal, lo que han hecho es una irresponsabilidad.

María, es que...

Me ha ordenado que lo investigue.

¿Y qué piensas hacer? No lo sé.

Ya te lo digo yo.

Espiarles, como Dios pintó a Perico.

¿Vas en serio?

Estoy muy preocupada por Sebastián.

Y tú no paras de darle vueltas a lo de Iago, por qué ha desaparecido,

en qué está metido con Márquez... Ya, pero...

Espiarles, bueno, es un poco ilegal.

¿Qué has conseguido preguntando?

Pues lo mismo que yo con Sebastián.

No sé tú, nena, pero mi relación se va a pique.

Y yo ya no sé qué hacer.

Toma.

¿Es él?

Hijo mío.

¿Puedes traerle de vuelta?

(Ladridos)

Ojalá pudiera llevarte conmigo,

te voy a echar mucho de menos.

(Timbre)

¿Susana?

¿Iago?

¿Qué haces aquí? ¿Te pillo mal?

No, estaba cocinando.

¿Qué estás cocinando?

Pasta con atún.

¡Ah! Cojonudo, porque no quedaba tinto.

¿Ha ocurrido algo?

No, no, tu tío que me ha dicho que comías solito,

se me ha partido el corazón y he venido.

Quédate ahí, Papuchi, ahora vengo.

Voy sirviendo la pasta, que ya está.

-Venga, mamá, lo hago yo.

-Que no te preocupes.

-Ya has oído a Susana, no le ha dado tanta importancia.

-Venga, solo hay una manera de saberlo.

(Teléfono)

¿Laura? Hola, felicidades.

Me han dicho que te van a condecorar.

Pues sí, eso parece, sí.

Bueno, la verdad es que tuvimos suerte.

Tú, ¿cómo estás? ¿Estás mejor?

¿Yo? Muy bien, estoy muy bien.

Oye, una cosa, ¿nos podríamos ver?

Claro, por supuesto.

Sí, de hecho, yo también tenía que hablar contigo.

¿Ah, sí? ¿De qué?

Bueno, pues que...

Que lo he pensado mucho y...

Me voy.

¿Qué?

Que, que me marcho.

Pero ¿cómo que te vas? ¿Qué te trasladan

o es una excedencia de esas de las tuyas de año y medio?

No, no, esta vez seguro que será por más tiempo.

¡Ah!

Es que Susana no me había dicho nada.

Eres la primera en saberlo, tienes la primicia.

Bueno, por lo menos esta vez has avisado.

Perdona.

No, está bien, no te preocupes.

Esta noche, nos vemos y te lo explico, ¿te parece?

Vale, como quieras.

Vale.

-¿Qué te ha dicho?

-Que se va.

Que parece que esta vez es para siempre.

Marvin...

¡Marvin!

Ya he visto que tienes la maleta hecha.

¿Y dónde te vas?

¿Dónde es la misión? ¿O es un viaje de placer?

No, de placer no, es una obligación.

¿Me pasas el parmesano, por favor?

Gracias.

Que no me vas a decir dónde vas, ¿no?

¿Te vas con Márquez?

Esto es un error.

¿No te gusta la pasta? No, no me gusta esto.

¿El qué? Que me trates así,

como si no me conocieras de nada.

Tanto silencio y tanta frialdad.

Lo siento, no sé qué decirte.

Pues que en qué mierda de final. ¡Ay!

¡Lo siento! No pasa nada.

Perdóname. Nada, tranquila, será por trajes.

¿Seguro? Sí, seguro.

Voy a ponerle un poco de agua. Vale, perdón.

Venga, venga, coño, venga.

Ya está, esto se seca ahora en un momento.

¿Susana?

(Pasos)

¡Hombre, el héroe del día?

Marvin Carranza ha vuelto.

¿Qué? El chino.

¡Anda, coño!

¿Ese tío no estaba muerto? Nos lo cargamos nosotros.

Eso mismo pensaba yo.

Tenemos que averiguar por qué ha vuelto, Sebas.

Andrés, lo siento, pero yo no puedo seguir con esto.

¿Cómo?

Es que no quiero seguir mintiéndole a María.

¿Se ha puesto brava? Como un miura.

No sé, ¿quieres que hable con ella? Ni de coña.

A ti te tiene cruzado.

Claro, que yo soy la mala compañía.

No, es que María no es tonta.

Sabe que algo pasa contigo.

Sí, las mujeres tienen un sexto sentido para estas cosas.

Sí, y que me paso más horas persiguiendo marcianos

que aquí en el bar.

Andrés, para mí María fue un regalo,

ya no la esperaba.

Me pasaba las horas aquí amargado.

Y luego apareció ella y mira.

María es una tía cojonuda.

La quiero más que a mi vida.

Sería muy gilipollas si la perdiera.

Es lo que tienes que hacer.

Cuida de tu chica.

No sabes lo que me jode dejarte tirado,

yo no soy de esos.

No, no te preocupes, la culpa es mía.

Nunca debí meterte en esto, Sebas.

Me metí porque quise.

Mira que eres cabezón.

¿Vendrás a despedirte?

Pues claro, cómo no me voy a despedir de mi mejor amigo.

Ten mucho cuidado.

Lo tendré.

A ver...

(Música gallega)

Cómo son los gallegos.

¿Qué haces aquí encerrada? Viendo porno.

No me extrañaría.

¿Qué te crees, que solo lo veis vosotros o qué?

No es una conversación que quiera tener con mi ahijada.

Sí.

Viene charla, ¿no?

Gracias.

De nada.

Pero como vuelva a encontrarte borracho,

te encierro.

Yo no soy como mi padre, Santos.

Eres clavadita, Susana.

Mira, sé que esto ya lo he dicho muchas veces, pero...

Intuyo que ahora es verdad.

No va a volver a pasar.

Más te vale.

Te pones muy blandito cuando estás sereno.

(Puerta)

Se llevan a Cristina a Plaza Castilla,

por si queréis felicitarla una última vez.

Claro.

Vamos a despedirnos de esa hija de puta.

(Trueno)

No me jodas.

Sara, tengo que salir.

Me cago en la puta.

¿Al Carnicero? ¿Está seguro, señor Sebas?

El muy cabrón estaba en la acera de enfrente.

El carnicero, el chino...

Han vuelto todos, Iago.

No puede ser. Ya te digo yo que sí,

Mendieta está vivo y los ha traído de vuelta,

me juego el pescuezo.

Acompáñenme.

Pasen.

Tenemos que hablar con la directora.

Joder, qué rapidez.

Bueno, chicos, me voy, que no quiero líos con María.

Directora...

-No puede irse, Sebastián.

-Bueno, mire, allí arriba, probablemente mande usted,

pero aquí en la tierra, manda mi señora.

-Su papel es esencial en esta misión.

-Hay que joderse.

¿Qué hago?

Tú escuchas lo que te dice

y luego haces lo que te salga de las pelotas, Sebas.

Eso es lo que hago yo.

Hemos visto al Carnicero.

Y a Marvin Carranza.

Repite eso.

Mendieta ha traído de vuelta a los hostiles, ¿por qué?

Eso no puede ser.

¿Usted no sabía nada?

Eso no estaba previsto.

Pues le aseguro que eran ellos.

Esto es más grave de lo que pensaba.

Tened cuidado, pronto me pondré en contacto con vosotros.

Es la primera vez que vamos por delante de la Pasarela.

¿Qué cojones significa todo esto?

-¿Cómo sienta estar vivo de nuevo?

-Es un poco raro.

-¿Cuándo vamos a ir a por Vargas?

-No iremos a por él.

Tú eres un psicópata y no le entiendes,

pero la gran debilidad de los humanos

son sus seres queridos.

Hay muchas formas de morir

y la peor de todas es que te arrebaten al ser amado.

Iremos a por ellas,

sus mujeres pagarán con la muerte

y Vargas jamás volverá a ser el mismo.

A ti te tengo reservado lo mejor.

No me lo puedo creer.

María, ¿estás por aquí?

¿Dónde?

¡María!

Pasa. ¿Qué pasa?

Tienes que ver esto.

Siéntate.

A ver...

La madre que lo parió.

¿Qué ha dicho Iago?

"Tenemos que hablar con la directora".

Es que no se oye, coño, la cámara es cojonuda, pero el sonido...

Ha dicho algo de una directora.

Pero ¿quién es? ¿La virgen María?

¿Qué hacen, están haciendo un Skype?

Un Skype de la hostia.

Ha dicho la directora, la directora de qué.

¿De una unidad especial?

Qué unidad especial ni que leches.

Sebas es camarero, joder.

Sebas es piloto, igual lo ha llevado por eso.

Ya, para llevar un F16, anda ya, Susana.

Oye, no lo sé, es todo muy raro.

¿Tiene directo? Sí.

Ponlo.

Míralo ahí con su cervecita, el muy cabrón.

(Teléfono)

María.

¡María!

-Hola, cariño, ¿dónde andas?

-Pues, ¿dónde quieres que ande?

Aquí, en el bar.

-Así que en el bar...

Y además con bastante jaleo, por cierto.

-Pues no se oye mucho jaleo.

-Porque estoy en la cocina.

-Ya.

-Oye, te llamo luego, ¿vale? Que me están llamando.

¿Nos vemos luego?

-Te va a ver tu puta madre. Qué cabrones, qué cabrones.

Se ha cortado.

Bueno, me tengo que ir, de verdad, tengo que cerrar el bar.

¿Cómo estaba María?

Rara.

Creo que se avecina tormenta. Ciclogénesis explosiva.

Es muy duro ser un héroe, señor Sebas.

Pues nada, suerte, compañero.

Suerte vosotros, creo que la vais a necesitar más que yo.

Si es que son todos igual, todos igual.

Y da igual la edad que tengan, son todos gilipollas.

No llores, María, no llores. No.

No.

Mira, nos vamos a tomar un copazo, te invito yo.

Vámonos.

Es la primera vez que veo ahogar las penas a alguien en agua.

Pero, vaya, lo que tú quieras.

Decía que estaba en el bar, el sinvergüenza.

Y estaba ahí bebiendo cerveza con los amigotes, tan pancho.

¡Hola! -¡Anda, qué sorpresa!

-Hola. Sí, pues todavía no hemos empezado.

¿Qué pasa? Que los tíos dan mucho asco.

Eso pasa. Sebas.

-Tomate algo, que el día viene fuerte.

-Mira, una copita de vino, como Susana.

-No, tú, un zumito, como tu madre.

-¿A venís? ¿A poner a parir a los hombres?

-No, yo, si tengo algo que deciros, que...

-Oye, ¿tú sabías que Márquez se iba? Perdona.

Sí, porque me lo ha dicho Iago.

¿Has visto a Iago? ¿Has visto a Márquez?

No, he hablado con él por teléfono. ¡Ah!

Me ha dicho que se iba y me ha parecido

que esta vez era para siempre.

-Tengo algo que deciros. A mí también me dio esa sensación

cuando he hablado con Iago.

Pero a ti Iago te lo ha dicho cuando ha cortado contigo, ¿no?

A ver, no sé, igual se van de vacaciones

y estamos montando la mundial.

O igual tiene que ver con lo que están haciendo secreto.

¿Qué están haciendo?

Díselo, María.

Estoy embarazada.

-¡¿Cómo?!

¿Qué dices?

¡Ay, Dios mío! ¡Qué subidón!

¿Qué hago, me tomo otro vino? No, ¿hay cava?

Pero, María, ¿cómo ha sido eso?

-Pues a lo tradicional, un aquí te pillo, aquí te mato.

¡Claro! María, pensaba que no podías.

-Y yo también pensaba que no podía, pero ha pasado.

Ha pasado y estoy muy contenta.

Bueno, estoy acojonada, pero estoy muy contenta.

Claro, y por eso tanto lloró, por eso...

Cuando sea mayor, cuando crezca,

va a tener una abuela en vez de una mamá.

-Pero ¿tú te has visto? Si estás estupenda.

Pero, María, por favor... Chicas, brindis.

A brindar, venga.

María, por ti, por Sebas y por todos los bebés del mundo.

¡Ay, Dios mío, qué ilusión! Gracias.

¡Vais a hacer tías!

Esos hijos de puta podrían estar en cualquier sitio.

Teníais razón, Mendieta está formando un ejército.

Ah, de puta madre.

Han vuelto más fuertes.

Cojonudo.

¿A qué han venido?

Eso no lo sabemos,

pero la tormenta es solo el comienzo.

El comienzo, ¿el comienzo de qué?

De la batalla que está por llegar.

¿La batalla?

Estad prevenidos,

la eterna lucha entre el bien y el mal se librará esta noche.

Y se queda tan ancha.

Estamos solos, señor Márquez.

Sara, puedes irte, ya me quedo yo.

-Hola, Sebas.

-Cariño, ¿qué haces aquí? -Esperándote.

-Lo siento, es que he tenido un lío con un proveedor

que me tiene hasta los cojones.

-Hasta los cojones, me tienes tú, Sebastián.

¿Dónde has estado?

-Ya te lo he dicho. -¿No confías en mí?

-¿Por qué dices eso?

-Porque me estás mintiendo en toda la cara.

¿En qué andas metido?

Sebastián, tú y yo tenemos algo muy bonito.

Y más que lo va a ser.

Pero yo no puedo estar con alguien

que me deja fuera de una parte de su vida.

Yo no soy así.

No me gustan los secretos. -María, no lo entiendes.

-¡Deja de decir que no lo entiendo!

Por última vez, ¿qué está pasando?

-No te lo puedo contar.

Pero sí te puedo decir que ya no estoy con ellos.

-Hoy no vengas a casa.

(Truenos)

¡Pero, bueno, qué sorpresa!

Mi rubia favorita.

Pues para ser turbio favorita, no me haces nada de caso.

¿Perdona?

Por eso te llamo, te echaba de menos.

¿Hay algo que pueda hacer por ti?

Pues sí.

Será hijo de puta...

Necesito activar el protocolo R450.

Ya lo hemos activado.

¿Ya?

¿Y dónde están los refuerzos? Porque Papuchi no cuenta.

No te preocupes, DH65,

la ayuda llegará a su debido tiempo.

A su debido tiempo, no, son necesarios ahora.

Comunicarme con la directora, por favor.

Lo siento, pero sabes que no podemos saltarnos el procedimiento.

Sin esa ayuda, no lo conseguiremos.

Confía en nosotros, DH65.

Y mucha suerte.

(Timbre)

¿Tenéis sitio para un imbécil?

Sí, claro, pase.

¿La señora María le ha echado de casa?

Puede dormir en la habitación del señor Márquez.

No jodas, me voy al sofá, no quiero molestar.

No es molestia, el señor Márquez ha salido.

¿Y eso?

A despedirse del barrio. Y de alguien más.

Disculpa.

Llegas tarde, pensaba que ya no venías.

No, lo siento, es que he dado una vuelta por el barrio y...

Y me he despistado.

Tu último paseo.

Míralo.

Ahora, mira detrás.

El día que murió mi marido

fue el mismo día que tú perdiste a tu familia.

Exactamente el mismo día.

Bueno, una casualidad increíble, ¿no?

Otra más.

Te vas a ir sin darme

una explicación de todo esto, ¿verdad?

Desde que llegaste a nuestras vidas, siempre has estado ahí.

Protegiéndonos, preocupándote,

ayudándonos, salvándonos la vida a las tres.

Es como si, de alguna manera,

estuvieras conectado a nosotras.

Bueno, pero eso es porque os quiero, Laura.

Siempre os he querido.

Ya no vas a tener que preocuparte más por esto.

Me marcho.

Para siempre.

Os quiero, Laura.

Os quiero mucho, a ti y a tus hijas.

Pero no puedo seguir haciéndoos daño.

Por eso es mejor que me vaya.

Mañana ya no estaré aquí, así que...

Despídeme de las niñas

porque yo voy a ser incapaz de hacerlo.

Me duele muchísimo.

Eres la mujer de mi vida, Laura.

Y siempre lo serás.

(CONTESTADOR) "Hola, soy María, ahora estoy ocupada.

Si me dejas un mensaje, te llamo en cuanto pueda, gracias".

Debería dormir un poco, señor Sebas, se le ve cansado.

Vale.

Avísame si pasa algo, gallego.

Descanse.

(Timbre)

¿Qué haces aquí?

Uy, perdón, perdóname,

que igual te interrumpo el mamoneo con la soplapollas esa, ¿no?

¿Cómo?

La rubia.

Iago, que quién es la rubia.

No sé de qué me estás hablando,

Susana, estás empapada, te vas a resfriar.

Lo he visto todo, Iago.

¿Qué es lo que has visto? Todo.

Qué es todo exactamente. Todo.

Que trabajáis en una unidad especial,

que tenéis una directora, todo.

Algo así. ¿Y qué unidad es, cuál es?

¿UDICO, UDEF, Intervención? ¿Cuál?

Venga, que sí, que no me vas a contar nada.

¿Y tampoco me vas a contar quién coño es la rubia?

Es una funcionaria,

le estaba pidiendo un favor, nada más.

Un favor de la hostia,

porque te lo estabas pasando estupendamente, unos ojitos...

Era un favor de la hostia.

O sea, la misión es real.

Sí.

Y te vas.

Te quiero con locura.

Eres un cabrón.

Te quiero con locura.

Es que yo te odio, Iago.

(Truenos)

Por favor...

(Truenos)

-¿Mamá? -¡Ah!

-¿Qué hace se despierta?

-¿No lo has notado?

-¿El qué?

-Los truenos.

-Sí.

-Parece que se va a caer la casa.

Ni que estuviéramos en Japón.

Cielo, vete a dormir, perdona.

-Vale, buenas noches.

Os voy a echar mucho de menos.

(Truenos)

Ya ha empezado.

Esta vez, vamos a ir preparados.

¿Esto estaba guardado ahí todo este tiempo?

Sabía que algún día nos haría falta.

(Teléfono)

Sebas.

Sebas, es María.

¿María?

Ese hijo de puta ha secuestrado a mi mujer.

"-Díselo.

-Estoy embarazada, estoy embarazada".

¿Ha dicho que está embarazada?

¡Voy a arrancarle la cabeza a ese cabrón!

¡Sebas! Iago, ¿qué haces? Vamos.

He localizado la llamada.

Muy bien, vamos, venga.

¡Sebas!

Es un cebo, Sebas. Me la suda, es María.

Señor Sebas, querían que localizáramos la llamada,

ha sido demasiado fácil.

Pues si me están esperando, ahí voy.

Pues ya estamos tardando.

(Truenos)

¡Dame las llaves, joder! Toma.

(Teléfono)

Tranquilo, Sebas, que María va a aguantar. Va a aguantar.

Alguno de esos hijos de puta ha entrado en casa de Laura.

¿No lo ve, señor Márquez? Nos quieren separar.

Reventaba a esos cabrones. No, no, señor...

¡Tú con Sebas! Su puta madre.

¡Vamos, señor Sebas!

(Cristales rotos)

-¿Qué ha sido eso? -No lo sé.

(GRITAN)

¡Corre! ¡Corre, Bea, corre!

¡Al baño, corre!

¡El mueble, Bea!

-¡Mamá, aguanta!

-¡Aparta! -¡Ah!

¡Mendieta!

¡Mendieta!

¡Mendieta!

-Os estábamos esperando.

-¿Dónde cojones tienes a mi mujer?

-No es nada personal, Sebastián.

-Te he preguntado dónde cojones tienes a mi mujer.

-Tirad las armas o ella morirá.

¿Dónde están los hostiles?

(Silbido)

Tirad las armas.

De rodillas.

¡De rodillas!

-¡Hijo de puta!

Ya es hora de que lleguen tus refuerzos, ¿no?

No tienes por qué hacer esto.

Siento decepcionarte, hijo mío,

pero ya no hay tiempo para las palabras.

El triunfo de la oscuridad es inevitable.

No habrá un nuevo amanecer.

(Gemidos)

Laura...

(Gemidos)

¿Vas a matar a tu propio hijo?

Espero no tener que hacerlo.

Yo te di la vida, ahora te ofrezco la inmortalidad.

Eso nunca va a pasar, ya lo tuve y no lo quiero.

No sabes cómo lo siento.

Hay que joderse, no voy a conocer a mi hijo.

-¡Eh!

¡No tan rápido, Mendieta!

¿Lola?

¿Tú no habías pedido refuerzos?

Arturo.

Hola, gallego.

-¿Qué pasa, cara guapa?

¿Qué cojones está pasando?

Los refuerzos que nos manda la directora han llegado.

Tú te vienes conmigo.

Señor Sebas, va a salir el sol.

¡Joder!

Al final, me va a caer bien la vieja.

-Ve a por María. ¡Corre!

-¡Vais a morir todos! -¡Os vamos a reventar!

(GRITAN)

¿Qué me has inyectado, cabronazo?

Un nuevo juguetito que me han traído del otro lado.

No les hagas daño, deja que se vayan.

No.

Eres un hijo de la gran puta.

Deberías medir un poco mejor tus palabras.

Ya soy un poco mayorcito para cambiar, ¿no te parece?

Es verdad.

Pero acabas de perder eso que te hacía tan especial.

¡María!

Todavía estás a tiempo de parar esto.

Quieto.

Me conmueve tu tenacidad.

Me recuerdas a mí.

¿Qué ocurre, inspector?

Ya no se cura.

Ya le he dicho que venía preparado.

Vendiste tu alma para que yo pudiera vivir,

no tiene sentido haber hecho ese sacrificio para nada.

Perdiste a tu hijo, yo perdí a mi mujer y a mi hija.

¡Todos hemos perdido, como en cualquier guerra!

Ya es hora de olvidar.

Ya no soy la persona que fui.

¿No estás cansado de todo ese odio?

No tengo alternativa.

¡Claro que sí!

Mírame a los ojos y recuerda por qué me salvaste.

¡Mírame!

¡Soy yo!

¡Soy tu hijo!

(Latido)

Mi hijo.

(Llanto de bebé)

(Latido)

¿Sabes por qué te he disparado en el estómago?

Quería que tardaras un poco.

El tiempo suficiente para que veas cómo las mato.

Escucha, hijo mío,

sé que no he sido un ejemplo.

Perdóname, hijo.

El odio destruye todo lo que encuentra a su paso,

a ti y a los que te rodean.

(PALACIOS) Despídete de ellas.

Al mal solo se le puede vencer

con amor.

(Disparo)

Aunque eso tú ya lo has aprendido.

El amor es lo que de verdad nos hace humanos.

El amor es eterno.

Es lo que nos hace inmortales.

Bienvenido de nuevo, Andrés Vargas.

¿Otra vez estoy aquí?

Es lo que usted quería, ¿no?

No, yo...

Mi familia me necesita.

Y yo les necesito a ellos.

Cada uno debe afrontar sus decisiones.

Quiero volver.

Eso no es posible.

Da igual.

Tengo que bajar.

Debería pensarlo con calma, inspector.

Es que no hay nada que pensar.

No puedo vivir sin ellas.

Esta vez, la decisión es suya.

Aténgase las consecuencias.

¿Qué quiere decir usted con eso?

Le espera una nueva misión, señor Vargas.

¿Laura?

¡Márquez!

¿Cuánto tiempo llevo dormido?

Has estado en coma dos meses.

¿Y las niñas, están bien las niñas?

Las niñas están deseando darte un abrazo.

Bienvenido, señor Márquez.

Iago, ¿estás aquí?

Claro que estoy aquí.

Han pasado algunas cosas estos dos meses,

cuando se recupere, le pongo al día.

O sea, que fue bien la cosa.

Ganamos, señor Márquez.

De puta madre.

Dos meses en coma y estoy loco por meterme en la cama.

Normal, lo que necesitas ahora es descansar.

(TODOS) ¡Sorpresa!

(CANTAN) # Es un muchacho excelente,

# es un muchacho excelente, # es un muchacho excelente...

# Y siempre lo será.

¿Y esto? ¿Esto?

Esto es que eres el puto amo.

No, los puntos, Susana... Anda, quejica.

Cuidado.

Oye, no veo al Palacios resucitado, ¿dónde está?

Es que... Palacios, no era Palacios.

Le hicieron una prueba de ADN y salió una movida alterada,

una cosa rarísima.

Era un hermano gemelo.

Era clavado pero no lo sé, un expediente X, da igual,

si Mendeta murió, nunca lo sabremos.

Márquez, muchas gracias.

Gracias. Bea...

Estas chicas han perdido la cuenta de las veces

que les ha salvado la vida. María, gracias.

Sebas... ¿Qué hay?

Oye, ¿ya sabemos qué va a ser?

No, no, queremos que sea una sorpresa.

Qué frío, ¿no?

El termostato. No funciona bien.

Esperaba que pudiera echarle un vistazo.

Ay, pero ahora no.

Ahora.

¿Quieres un vino? Claro.

-Yo también. -No, tú no.

¿Qué pasa?

Tiene visita.

Papá.

Estabas mucho más guapo aquí.

Te he echado mucho de menos, papá.

Y yo a ti, coño.

Cuando llegué a ese sitio blanco

y vi que mi Andrés no estaba, me di cuenta de todo.

Vi que habías sido tú durante todo el tiempo.

Para ellas no soy Andrés, papá.

¿Y qué más da que lo sepan o que lo dejen de saber?

Están aquí, ¿no?

Sí, sí, están aquí.

Te quisieron como Vargas.

Te quieren como Márquez.

Lo importante no es el cuerpo ni el nombre,

lo importante está aquí dentro.

Gracias, papá.

No.

Gracias a ti, hijo.

Y creo que hablo en nombre de todos.

-Pero qué bonito es esto de los reencuentros

desde el más allá, ¿eh, caraguapa?

Y usted que lo diga, señor pollo.

Aquí esta nuestro séptimo de caballería.

Muchas gracias por todo, Vargas.

Y disfruta de tu familia.

(RÍE)

Inspector...

Ese Pollo.

Mucha suerte, inspector.

(DESDE EL SALÓN) ¡Márquez!

Oye, venga, que os quedáis sin jamón.

Cuida de ellas.

Vale, papá, ya lo verás.

Estamos vivos, Iago.

Estamos vivos, señor Márquez.

¿Vamos?

Me voy a echar otra copita de mosto.

Bueno, mosto, no es. Pero tú verás.

-Si no me ve mi madre... -Estoy aquí.

Oye, yo también quiero un vino, vamos a ver.

Pero, ¿a ti te dejan beber?

El médico me ha dicho que mejor no beba, pero bueno,

¿estamos locos o qué?

Venga, vamos a dejarnos de tonterías, a brindar.

-Sí, brindis.

Por vuestro niño o niña.

Por nosotros.

(TODOS) Por nosotros.

¡Salud!

¿Y tú qué miras? ¿Tengo algo la cara o qué?

¡Eh, eh, Yago, por favor!

(SE ESCANDALIZAN)

Con lo bien que me caía usted, señor Sebas.

¿Pero y esto?

Yo estoy de sujetavelas hoy.

(MURMULLOS)

Estoy vivo - Temporada 2 - Capítulo 26

17 dic 2018

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