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No recomendado para menores de 7 años Esto es vida! - 21/01/16 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Saben qué tienen en común estos instrumentos que acaban de escuchar?

Que fueron tocados en un quirófano durante una operación quirúrgica.

¿Quieren saber por qué? En cinco segundos se lo explicamos.

Comenzamos.

Esto es vida.

Si le sonríes, te sonríe cada día.

(Aplausos)

Bienvenidos a "Esto es vida!".

Está con nosotros Juan Álvarez Linera.

Buenas tardes y bienvenido. Buenas tardes.

Él es neurorradiólogo del Hospital Ruber Internacional.

Como decía, estos instrumentos tienen una cosa en común,

y es que fueron tocados durante una operación.

Lo curioso es que no lo tocaban los médicos, los cirujanos,

sino que era el propio paciente el que tocaba el instrumento

mientras lo operaban.

Ahora vamos a conocer a Carlos. Él ha sido el primer europeo

en someterse a este tipo de intervención mientras,

atención, tocaba el saxofón. Vamos a conocerlo.

(Saxofón)

Estos cuatro profesionales que ven del Hospital Regional de Málaga

son unos auténticos ángeles de la guarda para Carlos,

uno de sus pacientes.

Ellos no solamente le extirparon un tumor del cerebro,

sino que vivieron junto a Carlos uno de los conciertos de saxofón

más especiales de toda su vida.

-El paciente, la verdad,

ha sido uno de los más colaboradores que hemos tenido.

Al menos el 50 % del éxito es de Carlos.

-Bueno, Juliana, te voy a enseñar el quirófano donde se operó Carlos.

Aún me emociona entrar aquí,

porque para mí ha sido una intervención muy especial.

-Supongo que para ti y para todo el equipo. Guillermo.

-Hola. ¿Qué tal, Juliana?

-Aquí habéis presenciado un concierto que no olvidaréis nunca.

-No, desde luego. Emocionante, sí.

Y para mí, una satisfacción enorme ver que Carlos puede seguir tocando.

-Carlos, hay que ser muy valiente para hacer lo que tú hiciste,

apostar por estar despierto en una operación tan delicada.

-Nunca me he considerado valiente.

Sino siempre con el fin...

de que todo les saliera mejor.

Yo siempre tuve esa ilusión.

-La operación consiste en quitar un tumor

que está en una zona del cerebro

pegada a áreas cerebrales muy importantes.

-En este tipo de intervención hay dos partes en la anestesia.

Una en la que el paciente está totalmente dormido,

porque en la primera fase de la cirugía te abren la cabeza,

el cráneo, y eso duele muchísimo.

Una vez que han llegado a lo que es el cerebro,

como el cerebro no duele, se le cortan estas perfusiones,

y entonces el paciente está despierto.

-Para controlar zonas del cerebro

que de otra manera no podemos controlar.

-Uno, dos, tres, cuatro.

-Y en el caso de Carlos, además,

áreas especialmente vinculadas con el lenguaje musical.

-¿Cómo estás?

-Quizá me sorprende a mí mismo que estoy bastante bien.

Lo único, que me queda un poco del tema del habla,

pero estoy dando las clases suficientes

para ir, digamos, cada vez mejor.

-Nosotros continuamente vamos a estar estimulando al paciente

para que genere un lenguaje espontáneo.

-Hablando, leyendo las partituras, tocando el saxofón,

para que sepamos que esos circuitos cerebrales

están funcionando correctamente.

-Eso permite que se pueda resecar más el tumor,

llegar a zonas más límite.

-Después de 10 horas de quirófano,

él hace una ejecución correcta a nivel musical.

Es la satisfacción nuestra de decir: "Esto funcionó".

-Se emociona un poco. -Es emocionante.

Es emocionante porque esto tiene nada más que un objetivo,

que es que el paciente salga lo mejor posible.

-Carlos, supongo que muy agradecido a que los profesionales

siguieran apostando por tu carrera profesional.

-Es algo que siempre tendré que agradecérselo,

porque es lo único que sé medio hacer.

-Una emoción, sin duda, verle después tocar el saxofón

y poder llevar una vida... -Completamente normal.

¿Se os escapó algún aplauso en algún momento de la intervención?

-A nosotros no, pero desde fuera sí.

-Y cuando terminó, en algunas partes sí se aplaudió.

-Ahora mismo estoy lo más fascinado

que pudiera estar en estas condiciones.

Pero todo eso se lo agradezco a todos y cada uno de los médicos

que estuvieron presentes en el quirófano.

Y a mi saxo, que va acompañándome muchos años,

y los que le quedan realmente.

-Estoy convencida de que os queda mucho camino juntos.

-Eso espero, de verdad.

Como decía, está con nosotros el doctor Álvarez Linera,

que de este tipo de operaciones sabe y mucho.

Y lo primero, yo supongo que todo el mundo en casa,

igual que aquí, igual que yo, está alucinando y diciendo:

"¿Cómo es posible que a una persona le estén operando,

le estén extirpando un tumor en el cerebro,

mientras está tocando el saxofón?". Se hace relativamente frecuente.

Cuando tienes un tumor que está cerca de zonas muy importantes

para alguna función, queremos saber qué pasa si lesionamos esas zonas

para evitar secuelas quirúrgicas.

¿Cómo se realizan este tipo de operaciones?

Se hace como todas las operaciones.

Se duerme al paciente de forma convencional.

Y cuando llega el momento en que tenemos el cerebro abierto,

lo que necesitamos es saber qué funciones puede haber cerca

y tratar de evitar lesionarlas. Entonces, se despierta el paciente.

Imagínate que estamos cerca de zonas del habla.

Pues se le manda hablar. Y cuando tocas una zona

que si se lesiona, el paciente deja de hablar,

pues tú la medio duermes con el electrodo

y el paciente deja de hablar.

Sabes que esa zona no hay que tocarla.

Es decir, si estamos haciendo actividades,

se está viendo físicamente la actividad en el cerebro.

Se están viendo diferentes actividades.

Si te parece, Juan, lo vamos a ver de manera gráfica,

todas esas zonas en el cerebro que se activan cuando, por ejemplo,

como nuestros músicos, se está tocando un instrumento,

y después nos sigues explicando. Paloma.

Cristina, para que te hagas una idea del mérito que tiene

operar un cerebro sin tocar ciertas áreas

mientras se está tocando música, te voy a intentar explicar

qué zonas se activan cuando estamos tocando música.

En el cerebro hay varias zonas.

La primera, cuando estamos escuchando música,

se activa la zona temporal, que es esta de aquí.

A esta zona llega el estimulo auditivo,

que es la corteza auditiva. Esta zona, además, activa otra,

que es la zona motora, que estaría aquí arriba,

en la zona frontal, que es la responsable

de que los músicos sigan haciendo su labor y ajusten el movimiento.

Además de eso, se activa la corteza sensitiva,

que estaría detrás, también en la zona frontal,

que lo que hace es que ajusten la presión

y sientan el tacto del instrumento que tocan.

Y no solo eso, sino que están viendo partituras,

viendo al director de la orquesta mandar.

Y eso hace que se active en la zona posterior, en la zona occipital,

la corteza visual.

Fíjate que todas estas zonas, a la vez,

mientras estamos tocando música, se están activando.

Para que te hagas una idea de lo importante que es

no tocar nada de eso. Veíamos en el caso de Carlos,

ya nos explicaba Juan antes que sí que es verdad

que con las personas que tienen habilidades especiales

es bueno que estén despiertos.

No solo un músico, como los nuestros, sino, pienso,

¿a un pintor también se le pediría que estuviera pintando un cuadro

para que viéramos la actividad cerebral que tiene?

Lo primero que queremos ver es que todas las zonas

responsables del movimiento se respeten.

Y el lenguaje. Y luego el lenguaje, efectivamente.

Hay, de hecho, doctor, una imagen que tenemos, creo,

que nos ha traído, para que veamos, precisamente...

Ahí estamos viendo. Explícanos qué estamos viendo.

Este es un paciente con un tumor en el lado derecho del cerebro,

y tenemos dos estudios diferentes.

A la derecha, se ha hecho que el paciente moviera la mano

del hemisferio donde no hay tumor.

Eso es lo que cuando al paciente le dices: "Mueve la mano",

pum, esa parte se ilumina. Ya sé que no se ilumina,

pero se marca. Sí, se colorea.

El programa hace que eso sea así cuando ve más actividad.

Y cualquier otra tarea que le mandemos,

las zonas que hacen posible la tarea se colorearían también.

En este caso, esa es la zona motora de la mano.

Si intentas imaginar dónde estaría en el otro hemisferio, no lo sabes,

porque está ocupado por el tumor. Ah, vale.

Si quitas el tumor, no va a poder mover la otra mano.

La dificultad es que si no sabes dónde está el área motora

y empiezas a quitar tumor, puedes lesionar la zona motora.

O sea que vosotros le dais el plano, la hoja de ruta, al cirujano,

y luego el cirujano ya, sobre la marcha,

con el paciente despierto, por decirlo de alguna manera,

le hace tocar el saxofón, le opera de oído.

Si el paciente desafina, estás tocando donde no debes.

Esa zona no hay que tocarla. Parece un poco de ciencia-ficción.

Que en el momento estén viendo... Esto no es broma.

Si de repente deja de tocar, "ay, aquí no podemos tocar".

Impresionante. De todas maneras, el doctor también ha traído

unas imágenes para que podamos ver en directo qué ven ellos

cuando hacen una resonancia magnética,

que en esto también se ha avanzado mucho.

Vamos a ver qué pasa en nuestro cerebro

cuando la paciente, en este caso, mueve la mano.

Habéis visto que la paciente movía la mano,

y nosotros estamos tomando fotos.

Están empezando a aparecer pequeñas manchas.

Ahora veis que se hace mayor la mancha que se ve,

que corresponde con el área motora de la mano,

que es la misma que veíais antes. Esto es en vivo.

El paciente está en este momento moviendo la mano.

Nosotros vemos dónde está el área motora.

Vamos a ver otra imagen, otra actividad.

En este caso, vais a pedir a la paciente que cante.

Sí. Para ver qué actividad.

Claro, el cantar activa otras partes del cerebro.

Ahí lo estamos viendo. Está entrando en la resonancia.

Esta es una resonancia muy nueva, especial para este tipo de pruebas.

Esta persona está cantando, y entonces...

Están apareciendo un montón de puntitos.

Otros más grandes. Veis ahí, en la zona frontal,

que son áreas que está empleando para poder cantar.

Es de lo más curioso.

Otra de las cosas que vemos con la resonancia funcional

es cómo el cerebro se adapta o a la vida, o a las enfermedades,

o al propio aprendizaje.

Esto es un experimento interesante en el que se manda hacer una tarea

en la que emplea técnicas de memoria a una persona joven

y a una persona mayor. Y los dos lo hacen igual de bien.

Pero cuando se ve la resonancia funcional,

si os fijáis, las áreas que necesita activar el joven

y las áreas que necesita activar el anciano...

Son más las del mayor. Está cogiendo más recursos.

Pero esto, si lo llevamos a la metáfora del músico,

si me decís que un músico joven toca mejor que un músico mayor,

no necesariamente. Tiene menos rapidez,

el cerebro es menos rápido cuando pasan los años,

pero es más sabio el anciano. Sabe utilizar mejor sus recursos.

Y al final el resultado puede ser mejor que con un joven.

Una pregunta que te quiero hacer. Hemos visto que se ve

el movimiento cuando cantas. ¿Las emociones también se ven?

Las emociones también se ven. La felicidad, la tristeza...

¿También se marcan si una persona empezara a llorar?

Ahí lo importante es diseñar un ejercicio

que sea suficientemente bien diseñado para ver exactamente lo que pasa.

Por ejemplo, se pueden enseñar fotos de familia querida,

o fotos desagradables, y ver qué efecto van produciendo.

Y son muy diferentes, claro. En el hipocampo.

En todo el sistema límbico. Hipocampo incluido.

Pero el sistema límbico, concretamente, se activa mucho.

A ver, exacto, ya iba... Sistema límbico...

Vamos a parar, que yo creo que ha sido

suficientemente interesante y espectacular,

porque es increíble a lo que se está llegando,

cómo se puede operar a una persona, extirpar un tumor,

y, gracias a estas técnicas, que no se dañe el cerebro.

Y también con dos cosas que me quedo.

Lo importante de la música, de la cultura, de las artes,

y que desarrollemos un poco esa zona del cerebro,

que luego se nota. Y que no para de crecer el cerebro.

Efectivamente. Esto, para las personas mayores,

hay que seguir ejercitando y desarrollando,

que el cerebro sigue creciendo. Muchísimas gracias, doctor.

Un aplauso. Muchas gracias.

Tenemos a todo el público ahí entre nuestros músicos.

Hemos podido ver a nuestros músicos tocar,

y lo que estaba pasando en su cerebro. Interesante.

Por cierto, hoy, la pregunta del día es como el test final.

Les digo una cosa, si han estado atentos

a todo lo que nos ha explicado el doctor,

tienen que saber la respuesta. Así que a ver.

¿Quieren saber por qué tenemos una contorsionista hoy

en "Esto es vida!"?

Pues porque vamos a hablar de espaldas,

pero de espaldas torcidas.

O como dicen los doctores, de escoliosis,

que es realmente ¡guau!

Seguro que Marina, nuestra contorsionista,

escoliosis no tiene. Creo que tiene el cuerpo de goma.

Es escoliosis de lo que vamos a hablar, doctores.

Escoliosis, Cristina. ¿Qué es la escoliosis?

Es cuando tenemos la espalda muy torcida.

Tú miras a una persona de frente y ves que la espalda,

en una radiografía, como vemos en las imágenes,

la espalda claramente torcida. Todos la tenemos un poco...

Una persona normal la puede tener un poco torcida.

¿Ah, sí? Hasta 10 grados.

Cuando la tienes más torcida, hablamos de escoliosis.

Yo quiero dar un punto de pediatra,

que es que es importante detectarlo en los niños,

porque se puede prevenir con distintos tratamientos.

¿Qué problemas puede causar la escoliosis?

Principalmente, viene derivado de lo que decía Fernando.

Al haber una torcedura de la columna, hay una asimetría.

De hecho, puede ser tan grave que haya un colapso en un pulmón.

Guau. Sí, puedes tener muy desarrollado

o mucho espacio para un pulmón, y muy poco espacio para el otro.

En el intestino, igual. Puede haber una desviación

y una lateralización. Se te van las tripas

más hacia un lado que otro porque el eje está torcido.

Las piernas, una de una longitud y otra de otra.

Dolores en la espalda...

Aquí estamos viendo incluso algunas personas

que tienen que llegar a operarse, a ponerles barras para poder corregir.

Antes veíamos una de ellas que era una curva espectacular la que tenía.

Hacen operaciones bastante agresivas y corrigen bastante la torcedura.

Marina, ¿tú todo bien? Hazme un gesto de... todo ok.

¡Madre mía! Impresionante lo de Marina.

No se rompe. No, no se rompe.

Es totalmente de goma. Dios mío, Marina.

Es tan de goma que, si os parece, cómo vamos a dar unos consejos...

Hay veces que hay que llegar a la operación, pero como decíamos,

no siempre es genético y hay veces que es por las malas posturas

por las que llegamos a tener esta curvatura en la espalda.

Nos vais a recomendar unos ejercicios para evitarlo.

Para cuidar la espalda y para prevenir la escoliosis.

Marina fíjate cómo la tiene de cuidada.

Marina yo creo que no tiene ningún problema está todo equilibrado.

No sé si te importaría ayudarnos

a mostrar las posturas y los ejercicios.

Fernando, siempre te toca, pero estas tan en forma y bien...

Yo encantado, siempre encantado. Si os parece Marina y Fernando...

A ver si eres capaz de hacer lo que hace Fernando.

Y el doctor De Benito me ayuda... Vamos a hacer unos ejercicios

para intentar prevenir y mejorar los problemas de espalda.

Vamos a hacerlo con cuatro ejercicios muy básicos, elementales.

El primer ejercicio de ellos consiste en arquear la espalda

como hacen los gatos cuando se enfadan.

Se ponen a cuatro patas y primero bajan la zona lumbar...,

como sacar la tripa hacia abajo y doblan la espalda hacia abajo.

¿Fernando, lo estás haciendo de verdad?

Después, como los gatos enfadados, se erizan.

Es importante mantener esa postura 10 o 15 segundos

haciendo inspiraciones hondas. Cinco inspiraciones y mantenerlo.

Vamos a ver el segundo ejercicio.

Es un poquito más complicado para Fernando.

Pues como sea más complicado... El segundo ejercicio consiste

en estirar una pierna, generalmente la contralateral.

Cuando el problema de escoliosis es de la zona lumbar

hay que estirar la pierna y mantenerla 15 a 20 segundos

en posición recta... tampoco hace falta ser ambicioso como Marina

que como es elástica... Marina sube...

Es que se le va sola. Con esto sería suficiente.

Y si la escoliosis es de la zona de las costillas, de la espalda,

entonces en lugar de con la pierna lo hacemos estirando el brazo.

El brazo contralateral. Una maravilla de ejercicios.

Si uno tiene una desviación de la espalda en sentido de la derecha

estira el brazo izquierdo y nota que los músculos se están estirando.

¿Esto sería bueno hacerlo todos los días un ratito?

Hacer unas tablas de gimnasia de cinco o seis ejercicios

tres veces al día. El tercer ejercicio es más difícil.

Vamos subiendo en intensidad. Acercaros la silla.

Este es fácil. Para ti es muy difícil todo.

Este es muy sencillito. Se puede hacer sentado o de pie.

Básicamente consiste en... Inspirando levantamos los brazos

y los mantenemos en alto durante 20 segundos

notando que en la espalda hay una cierta tensión muscular.

Eso ayuda a alinear la espalda, alinear las vértebras.

¿Ahora mismo donde estarían sintiendo que están estirando?

En la zona lumbar y en la zona torácica.

Estás fortaleciendo la musculatura paravertebral.

Toda esta de aquí. Estás llevando una alineación.

Y esto mismo se puede hacer sentado. Si uno se cansa, también sentado.

No hace falta apoyar la espalda. Vamos inspirando profundamente

y levantando los brazos. Siempre relajados.

Lo importante es aprovechar... ¿Y qué hago yo estos 20 segundos?

Coger aire hondo. Y soltar.

Y pica la espalda. Bueno, a ti no te picará, Marina.

Y el último ejercicio sería volver a la posición de las cuatro patas...

Esta postura se utiliza muchísimo para estirar espalda.

Seguro que Marina, que es contorsionista profesional,

la ha utilizado mil veces. Sería la marcha cruzada.

No hace falta hacerlo muy deprisa, simplemente comprobar

que se van avanzando... El gateo típico.

Es verdad que cuando intentamos hacer un ejercicio que es automático

y lo intentamos hacer de forma consciente... lo hacemos mal.

Muchas veces los automatismos... Si lo hubiese hecho sin pensar...

Bueno, Marina, por favor, ven aquí con nosotros.

Muchísimas gracias por ayudarnos. Y a Fernando por intentarlo también.

Muchísimas gracias. Son muy importantes y viene muy bien

para evitar problemas de espalda y escoliosis que es, como decimos,

esta curvatura de la columna.

Por cierto, hablando de otras soluciones a problemas,

existe una solución para los problemas de audición graves.

Es en implante coclear. ¿Lo habían escuchado alguna vez? ¿No?

No se preocupen porque nuestra compañera Trini García

ha visitado a una familia numerosa. Son ocho hijos y de los ocho,

tres tienen precisamente uno de estos implantes. Vamos a conocerlos.

Ellos son... -María.

-César. -Rocío.

-Los tres son hermanos y los tres han vuelto a escuchar

gracias a este dispositivo, el implante coclear.

(Música)

-María José, sois una familia bastante peculiar.

Ocho hijos, pero tres de ellos nacieron sordos.

-Pues sí, la verdad es que no nos lo esperábamos.

Averiguamos con el tiempo que teníamos antecedentes sordos

y, bueno, la segunda, el quinto y el octavo, nacieron sordos profundos.

-¿Cómo os disteis cuenta?

-Al principio vimos que la niña quería estar siempre acompañada,

que no le gustaba estar sola,

pero lo definitivo fue un portazo al que la niña no reaccionó

y la llevamos al pediatra por si pasaba algo.

En el pediatra nos mandaron al otorrino

y se confirmó que la niña era sorda profunda.

-¿Sentisteis miedo en algún momento? -Sobre todo con la primera mucho.

Era un bajón, un no saber qué hacer, un no saber si va a poder hablar,

si llevar una vida normal

y poco a poco vimos que el implante es un milagro. Un milagro auditivo.

-María, este es el primer dispositivo que te implantaron.

-Sí, este es el primer implante que tuve. Un poco incómodo.

Lo llevaba en la mochila.

Ahora tengo este implante que es mucho más cómodo.

Esto va aquí y esos agujeritos son como unos micrófonos

que perciben el sonido y llega por estos cables

y esto lo tengo pegado en la cabeza en un imán que tengo dentro.

Está rodeado con unos electrodos en la cóclea

y eso activa el sonido y llega al cerebro.

-Han pasado en seis ocasiones por quirófano.

-Con María empezamos con 11 meses.

Con César con 9 meses y con Rocío con 7 meses el primer implante.

El segundo implante con María tardamos más.

Con César fue mucho más rápido.

El segundo implante llegó con año y medio

y con Rocío la acabamos de implantar ahora con 3 años recién cumplidos.

-¡César, a merendar!

César, ponte el aparato que te estoy llamando para merendar.

-¿Esta escena es muy habitual en tu casa?

-Sí. Cada vez que puede se quita los implantes porque así no oyen nada

y están en silencio para estudiar,

para jugar con los legos, para bañarse...

-César, ¿por qué te gusta estar en silencio? ¿Por qué te desconectas?

-Me gusta estar tranquilo

cuando estoy haciendo las cosas que me gustan hacer.

-¿Los compañeros te han preguntado muchas veces

qué es lo que llevas en la oreja, en el oído?

-Sí. Hay muchos compañeros que no saben lo que llevo en la cabeza.

-¿Tú qué les cuentas? -Que nací sordo,

que me operaron con nueve meses y con 3 años,

que me metieron cables en la cabeza para que pudiese oír.

-¿Y lo entienden? -A veces.

-Tus hijos hacen una vida completamente normal.

-Sí, van al colegio normal, a sus actividades extraescolares

de fútbol, baloncesto... Estudia en la universidad

y cada uno va al curso que le corresponde.

-¿El momento más especial que recuerdas con ellos tres?

-Su primera conexión y ver esa reacción ante el sonido y el ruido.

Emocionante.

Hemos visto la solución que se puede dar

a este problema de audición de los niños.

Hablando de niños, doctores, hay otro problema muy común a los niños

con el tema de los oídos, la otitis. La otitis, Cristina.

Frecuentísima en los niños. Hay dos tipos de otitis.

La otitis es una enfermedad de los niños y de los adultos.

Es más frecuente quizá en los niños porque se están desarrollando,

pero la otitis es inflamación del oído.

Eso es lo que significa otitis. Vamos a ver las distintas causas

o los distintos sitios... ¿La otitis no es siempre lo mismo?

No, no exactamente. Solemos distinguir entre otitis externa,

media e interna porque hay tres partes en el oído.

Pues mira, tenéis un oído gigante detrás y con él podéis explicar

la diferencia que hay porque pensaba que era lo mismo.

Mira, eso que vemos rojo sería una otitis externa.

Justo en el conducto auditivo.

La parte externa es desde el tímpano para afuera.

Puede haber infecciones e inflamaciones ahí.

La otitis media... Esta es la otitis externa.

En el conducto auditivo externo. La otitis media afectaría aquí,

a la cadena de huesecillos. Vale vale vale. ¿Es la más común?

En niños sí. En niños es frecuente la otitis media.

¿Por qué? Mira, otitis media aquí

y otitis externa aquí. Es más frecuente en los niños

por dos razones fundamentales: los niños cogen muchos catarros

y hay una cosa que se llama la trompa de Eustaquio

que es un conducto que une la rinofaringe,

la parte alta de la garganta, con el oído medio.

Que esto es muy típico, que todos los que hemos sido padres,

se te llenan de mocos y termina llegando al oído

y ahí viene la infección.

Los niños tienen esa trompa más corta, ancha y horizontal.

Y con mucha facilidad llega el moco, se infecta

y se produce la otitis.

Por eso es muy importante lavarles la nariz a los niños.

Los otorrino siempre dicen que un niño con mocos en la nariz

mucho tiempo acaba con otitis y es así.

Entonces, ¿cómo podemos...?

Hay una cosa que todo el mundo puede hacer.

Si se tapa la nariz y se traga saliva se le taponan los oídos.

Eso nos pasa a todos. Eso es porque comunica la trompa de Eustaquio.

¿Qué síntomas produce? Son niños acatarrados,

generalmente con fiebre, y tienen dolor de oído.

El dolor es muy intenso e incómodo

que fundamentalmente se produce por la noche.

Es muy raro ver a un niño que se queja por el día de dolor de oído

y después duerme de un tirón. ¿Suele ser al revés?

El niño no se queja por el día y pasa una noche fatal.

Eso está muy bien sobre todo cuando los niños son pequeños

y no saben explicarte qué es lo que les pasa.

Ahí el ibuprofeno es estupendo. Un niño que está moviéndose mucho,

si está acatarrado y se queja, si por la noche está quejicoso

y se mueve mucho, pueden ser los oídos.

En ese caso siempre es bueno dar ibuprofeno

y si el niño responde bien, que será la mayoría de las veces,

otitis prácticamente segura. ¿Entonces cómo podemos prevenir?,

para no llegar a que los niños sufran esas noches de otitis.

La primera ya lo hemos comentado antes, lavar bien la nariz.

¿Con qué? Yo tengo una duda... Con suero fisiológico.

Vale. A veces dicen que sí, otros que no...

Hay distintas formas de hacerlo,

pero en principio hay que inclinar la cabeza del niño

y por el orificio de arriba se echa 1 ml suave de suero fisiológico.

¿1 ml cuanto es? Poquita cantidad.

Muchas veces el propio niño va a echar el moco

y si no se puede aspirar con aspiradores nasales.

¿Es bueno enchufar fuerte? Sin presión. Puede llegar al oído.

Eso no es bueno... Pues yo lo he hecho mal...

(RÍE) No, es que lo estoy haciendo mal.

Me habían dicho que... De lo que se trata es de drenar

y que favorezca que la mucosidad del oído medio...

porque sino a bomba el tímpano, duele

y eso incluso a veces hay perforación de tímpano espontánea

porque sale el pus por ahí. ¿Limpiezas nasales todos los días

o solo cuando el niño tenga...? Cuando esté con muchos mocos.

Y antes de acostarse. Y más medidas que Luis sabe.

Hay una medida que se suele utilizar como vacunaciones de cosas víricas.

Sobre todo gripes, varicela o sarampión

porque muchas infecciones de tipo vírico se complican.

Cuando los niños tienen infecciones respiratorias

van a tener problemas de otitis. De hecho los otorrino,

ante los niños que tienen problemas de oído, vacunación.

Vacuna y evitamos...

Y a veces hay que considerar quitar las vegetaciones.

Las vegetaciones son como las anginas.

Se llaman adenoides, en realidad. Están justo en la desembocadura

de las trompas de Eustaquio y son niños que no ventilan bien

el oído medio y roncan... Que duermen mal también

y tienen otitis de repetición. Entonces a veces hay que quitarlas.

No siempre hay que tratar la otitis media. Solo la grave.

Son niños con fiebre alta, niños o adultos.

Fiebre, dolor intenso, menores de 2 años o con otitis de repetición.

A esos niños hay que darles antibiótico.

Si tienes más de 2 años, poca fiebre y no duele mucho, es mejor esperar.

Se curan solas. Y en la otitis externa...

Esta es más frecuente en los adultos.

Es más frecuente asociada a infecciones estivales por piscinas.

Son infecciones que afectan al conducto auditivo externo.

A veces por picaduras de mosquito o... mala limpieza del oído...

o más frecuente en diabéticos.

Hay una serie de situaciones en las que se afecta más el oído externo

por eso es bueno una buena higiene de la zona.

Además es que se ve.

Externamente, incluso el pabellón auricular está afectado.

Muchísimas gracias a nuestros doctores por estos consejos.

Nosotros continuamos. ¿Ya saben la respuesta del día?

Yo lo he dicho, si han estado atentos tienen que saberlo

porque tiene mucho que ver con todo lo que hemos contado del cerebro.

Venga, otra oportunidad. Atentos.

(Música)

¿Ya saben la respuesta? ¿Qué hemisferio usamos para cantar?

Si han estado atentos, lo tendrían que saber.

Luego lo vemos. Antes cambiamos de tema.

¿Son ustedes supersticiosos?

¿Es usted supersticioso? Dicen que sí.

¿Cuáles son sus supersticiones?

Hemos salido...

Ahora lo pregunto en plató, pero primero nos vamos a la calle

porque nuestra compañera Joana Saldón

se lo ha preguntado a muchas personas.

¿Son ustedes supersticiosos?

Supersticiones, creencias contrarias a la razón

que pueden traer buena o mala suerte.

-Yo de eso no quiero ni oír hablar.

-Por ejemplo, pasar debajo de una escalera.

Abrir un paraguas en un interior.

Derramar sal.

O dejar unas tijeras abiertas.

La pregunta, ¿es usted supersticioso?

Todos decimos que no somos,

pero nadie pasa por debajo de una escalera.

-Bueno, si lo puedo evitar, lo evito. -No, la rodeo.

-¿Ah, sí? -Me da mucho miedo.

-Por ejemplo, ¿qué más cosas? -El gato negro.

Es... No, no. -Eso son tonterías.

-Mi marido nació en un martes y 13

y mi hijo, que no tenía que nacer en martes y 13,

fue a nacer en martes y 13 también.

-Tocar el avión antes de volar, pero nada más.

Para saber que está ahí.

Es una tontería que se me ocurrió un día y cada vez que vuelo lo toco.

-Yo tengo que tener mis ritos.

-¿Por ejemplo? Cuénteme uno.

-Para empezar el año, en la copa de champán tiene que haber oro.

-¿Usted cree en alguna de esas? -Ninguna.

-¿No cree en nada? -Nada, nada.

-"Yo no soy supersticioso..." ¡Ja! La prueba de fuego: la escalera.

¿Quién se atreve a pasar por debajo?

Tres personas que aseguran que no son supersticiosos.

-Sí, seguro.

-Segurísimo. -Totalmente.

-Se atreven a pasar por debajo de la escalera. Valientes.

Venga, a ver que los vea yo. Los tres juntos.

¡Olé!

-¡Uh! Eso da muy mala suerte.

-¡Olé! ¡Muy bien! 7 años de mala suerte.

-Gracias.

-Si quieres que volvamos, volvemos. -Venga, caballero, otra vez.

Aquí toda la mañana.

Preparados, listos, escalera.

A ver la mala suerte.

Estamos desafiando a la mala suerte, caballero.

Deseando verte estoy.

Yo, por si acaso, te espero fuera. -No te atreves.

-Muy bien.

Supersticiones. -Ninguna.

-El bolso en el suelo.

¡Por Dios, que no se le ocurra a nadie!

-Que se va el dinero. -Sí.

-¿Está segura de que se atreve a que lo abra?

-Totalmente. -A ver, venga.

Nos van a tocar 7 años de mala suerte.

-No, no creo.

-Ninguno es supersticioso, pero luego no pasan.

-Por si acaso.

-O sea que un poquito sí. -Un poquito sí.

Un poquito, un poquito sí.

Está conmigo ahora en el programa Guillermo Fouce,

Guillermo, buenas tardes y bienvenido.

Él es psicólogo social y presidente de Psicólogos Sin Fronteras.

Y la primera pregunta es obvia,

¿hay muchas personas que son supersticiosas?

Las supersticiones nos rodean.

Todos tenemos alguna superstición,

el paraguas, la escalera, el gato negro...

Podemos empezar a mirar... El ramo de flores e ir vestido de blanco.

¿El ramo de flores también? Claro.

Son creencias irracionales.

Son algo que pasó en algún momento.

Ir vestido de amarillo, por ejemplo, en el espectáculo.

En este mundo hay mucha superstición.

Tenemos en la unidad unos cuantos que estarán ahora haciendo así.

Haciendo de todo.

Entrando con un pie, no con otro... Al final estamos rodeados.

Porque son creencias irracionales... ¿Y por qué?

Vienen de la tradición, de cosas que han pasado.

Algo pasó en un momento...

Por ejemplo, esto de vestirse de amarillo,

Molière muere vestido de amarillo

y creemos que eso llama a la mala suerte.

O el gato negro, que era una historia de una emperatriz china

que se le escapa el gato y hay mala suerte

y hay un edicto del emperador para perseguir a los gatos negros.

Vienen de una determinada historia que se hace popular.

Sí que tienen a veces, no una base real,

pero ha ocurrido alguna vez algo con eso

y eso se ha convertido como en una ley no escrita.

Sí, se ha ido transmitiendo.

La gente dice: "¿Por qué es esto?" No lo sé, pero por si acaso.

Con el por si acaso eso le pasa a muchas personas.

"Yo supersticiosa no soy.

Hombre, tengo la manía de antes de salir de casa para hacer así,

pero no es superstición".

¿Es manía, es superstición? ¿Es lo mismo o no?

No, todos vivimos con ciertas supersticiones

porque no podemos saber de todo y nos creemos estas cosas.

Cuando eso pasa a ser una obsesión,

cuando transformo, tengo que abrir 20 veces la puerta

o tengo que lavarme las manos, estamos hablando de otra cosa.

Eso ya es un trastorno. Eso ya es una obsesión

y eso hay que verlo de otra manera. Cuando deja de ser eso.

Los niños, por ejemplo, suelen jugar con sus obsesiones.

A no pisar determinados sitios. Es verdad.

Van saltando. Están jugando y no pasa nada.

Pero, cuando eso se convierte en el centro,

entonces sí que estamos hablando de una obsesión, de otro problema.

Es decir, ¿cómo podemos darnos cuenta de si eso es un trastorno,

una obsesión o un juego?

En el momento en el que pisar esa raya, por ejemplo,

nos provocara un estado de ansiedad. Claro, no puedo saltar,

me va a pasar algo.

Se me va a caer algo, me va a pasar algo muy grave.

Cuando eso se convierte en el centro y cambiamos nuestra forma de actuar,

empieza a ser un problema.

Eso ya no es una superstición, hablamos de otra cosa.

Que sí que podemos convivir con supersticiones,

es algo que tenemos a nuestro alrededor y que...

Es inevitable porque es la forma de entender las cosas.

Todos las tenemos y seguiremos escarbando.

Yo te digo una cosa, Guillermo,

yo tengo amigos que no es que su vida

esté supeditada a sus supersticiones,

pero se han llegado a ver en situaciones surrealistas

por decir "que da mala suerte y me tengo que bajar del coche

en plena carretera porque he visto un gato"...

¿Estamos locos? Sí, sí.

No sé si tienen cerca

alguna persona así que es extremadamente supersticiosa.

Son momentos de locura, entre comillas.

Son momentos en los que nos dejamos llevar por esa idea irracional.

Por cierto, esas ideas irracionales transforman cómo somos.

O sea, sí nos condiciona la vida. Claro.

Si vemos un gato negro,

tendremos más posibilidades de que las cosas vayan mal,

pero porque creemos que van a ser y actuamos de acuerdo a eso.

Yo digo una cosa siempre que me estás apoyando

diciendo que no soy supersticiosa porque da mala suerte serlo.

Por ejemplo.

Yo sí que creo en eso.

Es decir, al final el supersticioso cumple con supersticiones

porque él mismo se sugestiona. Sí.

O si te tiran el ramo y lo coges en una boda,

te vas a casar y te casas, claro.

Pero eres tú la que estás provocando eso.

Nadie te obliga. Es porque te lo crees.

Te crees eso y empiezas a actuar de acuerdo eso.

Por cierto, después de escuchar a Guillermo lo que está explicando,

he querido esperar a preguntárselo después de que le escucharan.

¿Cuántas personas ahora mismo dirían que son supersticiosas?

Hablamos de si se comen las 12 uvas,

si se ponen de rojo para empezar el año,

si se tiran el ramo, si se visten de blanco...

¿Ninguna de esas costumbres siguen?

¿Sí no? Entonces, señores, levanten la mano

porque eso también es ser supersticioso.

Así que todos con la mano... Algunos dicen que no.

Es impresionante.

No habéis tomado las 12 uvas, no habéis ido de rojo,

no os vestís de blanco en la boda... ¡Anda!

Nadie lee el horóscopo... Nada, ¿no?

Entonces levantad la mano

porque todo es superstición, aunque no lo creamos.

Por cierto, una última cosa. La más rara.

Te voy a decir dos si te parece.

En Estados Unidos, por ejemplo, hay ventanas inclinadas

porque se cree que así se impide el acceso a las brujas.

¿Cómo? Sí, sí.

¿De verdad?

Se construyen ventanas inclinadas para impedirlo.

Y en China, por ejemplo,

encuentras ascensores, porque no se puede decir el número 4,

el número 4 en mandarín se pronuncia parecido a muerte.

Encuentras incluso ascensores en los que no aparece el 4, el 14 0 el 24

y tampoco el 13 por respeto a la cultura occidental.

También con el 12 + 1 y estas tonterías.

Bueno, tonterías, con todos los respetos para...

Creencias irracionales, sí.

Todas estas creencias irracionales que todos tenemos.

Interesantísimo.

Me acabo de enterar que soy supersticiosa

y que todos de alguna manera lo somos.

Está en nuestro ADN.

Muchísimas gracias, Guillermo, por haber estado con nosotros.

Interesantísimo lo que nos has contado.

Dejamos ahora las supersticiones por un ratito

porque ahora sí que ha llegado el momento

de conocer la respuesta a la pregunta del día.

¿Qué hemisferio utilizamos cuando cantamos? Vamos a verlo.

¿Usa el mismo hemisferio para cantar?

La respuesta correcta es: usa ambos hemisferios.

Le he pedido a Guillermo se quedara un momentito

porque viendo la pregunta del día,

utilizamos los dos hemisferios cuando cantamos, ¿por qué?

Es más complicado de lo que parece lo de cantar.

Hay que tener la parte racional e irracional,

la de las emociones, la del habla, la de la música, la del texto...

Es bastante complicado coordinar todo.

En una parte del cerebro tenemos la parte de la emoción,

la parte creativa,

y en la otra la del habla. La ración y el hablar, sí.

Por eso cantamos tan mal algunos y otros...

Y porque hay que coordinarlo, que no es tan fácil.

Puedes ir muy bien en una parte y en la otra no tan bien.

Un poco más descompensado.

Lo dicho, ahora sí,

muchísimas gracias por haber estado con nosotros

en el programa.

Me voy para allá porque tengo esperando al doctor De Benito.

en nuestro "Locuratorio".

Cuando veo ya que hay máscara, guantes, empiezo a hiperventilar.

¿Qué hemisferio tengo que tener aquí?

Hoy todos. Hasta el tercero. Hasta el tercer hemisferio.

Cuéntame, ¿qué vamos a hacer? Hoy vamos a...

Siempre estamos hablando de cosas peligrosas, explosiones.

Hoy vamos a hablar de lo contrario. Qué bien.

De implosiones.

Qué mal me suena. De explotar para dentro.

De explotar para dentro. ¿Qué es lo que hace?

Algunos en vez de explotar hacia afuera, se lo tragan.

La emoción dentro contenida también es mala.

Vamos a ver que pasa... Vamos a hacer una implosión.

Una implosión con una lata.

Latas que están vacías.

Si echamos agua en la lata y la ponemos a calentar...

¿Cómo es posible que algo explote hacia adentro?

Cambio de presiones, hija. Es que no entiendo el concepto.

Sí, cambio de presiones. ¿Cómo es? ¿Qué es lo que haces?

Nosotros primero calentamos esto.

¿Qué le has puesto dentro? Agua.

¿Ya me voy? No hace falta que te vayas.

Yo me pongo esto por si acaso, tú no hace falta.

¿Yo no? No.

Me parece muy fuerte, pero vale.

Entonces, ¿qué has echado dentro de la lata?

Agua sin más.

Estamos calentando agua dentro de una lata normal y corriente.

Al calentar el agua... No me fío nada.

Lo vamos a cambiar de forma brusca

a una zona en la que hay agua con hielo.

En el cambio de temperatura

se produce un cambio de presión dentro de la lata y hace...

Así.

La chupa para dentro.

Es como lo que hacemos nosotros... Qué raro ha quedado eso.

Cerramos así...

Cuando terminamos una lata la espachurramos.

Es lo que vamos a hacer y se va a hacer solo físicamente.

Ahora voy a coger, está caliente, con las pinzas para no quemarme.

Podéis pensar que la lata se va a arrugar

porque la cojo con la pinza, pues no.

¿Seguro que va a ser hacia adentro?

Venga, vale. Eso dice la física, no sé.

Ay, la física...

Si no funciona... Vamos allá.

Yo cojo...

Muy bien, muchas gracias por la protección.

¡Ay, ay!

¿Te has dado cuenta? ¡Hala!

¿Te has de cuenta lo que le ha pasado?

(Aplausos)

Ha implosionado. Ha implosionado, impresionante.

Esto mismo se puede hacer...

Vamos a apagar.

Lo único que tenía era agua caliente dentro y agua fría...

Por el cambio de presión.

¿Solo por eso? Sí, sí.

Esto lo hace también Pedrito con las latas.

Cuando termina sus latas de refresco, también lo hace.

No me quiero imaginar el tamaño de esas latas.

Pues vas a verlo,

porque como nos gusta todo lo grande...

No, no, no. ¿No te gustan las latas?

Sí, me gustan,

pero la implosión tan grande no sé si me hará gracia.

Es lo mismo, pero como nos gustan las cosas en grande,

necesito unos ayudantes.

Esta lata la podrí mover solo perfectamente

por los ejercicios que hago.

Pero casi mejor si vienen ayudantes a trasladarme la lata aquí.

Con un poquito de cariño.

La lata la hemos calentado también. Dentro hay agua hirviendo.

Hay agua hirviendo, pero no mucha, poquita.

Y aquí tenemos una...

Es la misma bañera... Una súper cubeta con hielo

y, según la dejen, ¿va a explotar? No, implotar.

¿O implotar? Sí.

Que se me caen los hielos.

Que imploto yo.

Al echar eso, ahora...

¡Ah! Que lo tienes que enfriar mucho más.

Claro, hay que enfriarlo porque no cabe toda la lata.

Cuidado con los hielos, doctor. Estos irán a algún lado.

Arrugar este bidón hace falta un poco de fuerza,

no creáis que se arruga de cualquier manera.

La vamos enfriando.

Date cuenta que, para arrugar esto, hace falta mucha fuerza.

No se hace con una mano cualquiera.

Ya verás.

(Aplausos)

Ha habido miedo, ¿eh? Sí, ha habido un poquito.

Voy a pedir... ¿Dónde está? Paloma, cuidado con los hielos, por Dios.

Que hoy no hablamos de torceduras de tobillo.

Qué susto, ¿eh?

La doctora Borregón, siempre que empieza el "Locuratorio",

se va al plató de enfrente, nos espera

y le mandamos un "Whatsapp" diciendo que ya está.

Entonces viene corriendo para terminar el programa.

Hasta aquí hemos llegado,

mensaje con el que os queréis quedar.

Mensaje, nos tenemos que cuidar la espalda

y hay ejercicios muy sencillos para cuidarnos la espalda,

fortalecer la musculatura y que no sufra nuestra columna.

Yo un mensaje y una recomendación, que es la música.

Hemos visto que es capaz de estimular muchas zonas del cerebro,

es una especie de gimnasia cerebral.

Con lo cual, la música, tocar instrumentos,

genera emociones, genera estímulo de todo el cerebro,

con lo cual, es una actividad buenísima.

Desde luego.

Yo me quedo con que hay que cuidar el oído externo.

Limpiarlo bien, secarlo bien, pero no meter bastoncillos

porque esto puede favorecer las otitis medias o externas

de las que hemos hablado.

Cuidar la higiene del oído, pero sin pasarse en la fricción.

Pues con esto nos marchamos.

Ya saben que volvemos después de "Centro médico"

en "Esto es vida!".

Cuídense, chao.

(Música)

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Esto es vida! - 21/01/16

21 ene 2016

Espacio de entretenimiento sobre salud y bienestar presentado por Cristina Lasvignes. Junto a ella en el plató,
tres médicos especialistas que abordan múltiples aspectos relacionados con la salud, siempre de una forma
amena y divertida. Además, otra médico del SUMMA recorrerá España para mostrar la salud desde distintos
puntos de vista.

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