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No recomendado para menores de 7 años Españoles en el mundo - Líbano - ver ahora
Transcripción completa

Aterrizamos hoy en Líbano, un país que sorprende completamente

y que desmonta muchas de las ideas que podamos tener de Oriente Medio.

Sorprende precisamente porque tiene muchísima variedad cultural

y tiene una riqueza increíble.

-Te vienes pensando que te vas a venir a estudiar o trabajar

y que te vas a aburrir como una ostra,

y descubres que aquí se lo pasa la gente genial.

-Normalmente, cuando digo que vivo

en el Líbano me viene el típico de "el desierto",

"las mujeres tapadas".

No, en Beirut no te encuentras nada de eso.

Un edificio bombardeado durante la Guerra Civil

junto a un nuevo rascacielos.

Una imagen que define a Líbano, un país marcado por la guerra

pero que no deja de reinventarse para salir adelante.

Han vivido guerras muy duras durante muchísimo tiempo.

-Esto es como el Ave Fénix: renace.

Aquí ven una imponente mezquita justo al lado de una catedral.

Otro rasgo de esta sociedad plural y compleja donde hoy en día

conviven musulmanes y cristianos.

Hay una mezcla de entre cristianos y musulmanes muy grande.

-Creo que es un ejemplo de convivencia.

La capital, Beirut, es una ciudad dinámica,

vibrante y moderna.

Yo creo que Beirut es una ciudad única.

-Te encuentras la cultural europea y la cultura árabe juntas,

caminando de la mano.

También les invitamos a descubrir Biblos,

la ciudad más antigua del mundo habitada ininterrumpidamente.

Por aquí han pasado los cananeos, fenicios, romanos, griegos,

persas, macedonios...

Esto es cuna de civilizaciones.

Bienvenidos a un país con una personalidad propia.

Bienvenidos a Líbano.

Me llamo Tomás Alcoverro.

Soy de Barcelona, periodista,

corresponsal de La Vanguardia durante casi 40 años,

aquí en Beirut.

Tomás, buenos días. Buenos días.

Bienvenido. Muchas gracias.

Esto es la plaza de los Mártires.

Estamos en el centro de Beirut, centro histórico,

centro del conflicto de Beirut.

No se quisieron restañar las heridas de la guerra

porque se ha querido conservar un poco

este recuerdo de cómo esta ciudad padeció estos 15 años

de guerra civil o incivil,

que tuvieron aquí mismo el centro de los combates.

Y la característica de esta guerra es que el frente que pasaba

por aquí, la línea verde, se quedó siempre inmóvil.

Es decir, que los de un lado y los del otro nunca pudieron

conquistar o hacer cambiar la línea divisoria.

Hubo un intento por las milicias de la parte musulmana

y las cristianas que estaban más agrupadas y más homogéneas,

hubo intentos de romper esta línea pero fracasaron.

La ciudad quedo totalmente separada en dos sectores.

Una de las consecuencias era que la gente de un lado

difícilmente pasaba al otro lado de la ciudad.

Entonces, la población que vivía aquí eran las víctimas como siempre.

Esto es una casa que se ha hecho muy famosa.

Está exactamente en la esquina de la línea verde, la calle Damasco.

Aquí separaban.

Ahora estaríamos en la zona musulmana

delante de la zona cristiana.

Este edificio quedó muy dañado pero no han querido rehacerlo

como recuerdo vivo, museo vivo

de lo que fue esta guerra terrible por 15 años.

Es un símbolo de la guerra.

Aquí hay mucha circulación de un lado a otro.

Evidentemente, todavía hay en la capital, Beirut,

una zona predominantemente cristiana

y la predominantemente musulmana que está al otro lado.

La vitalidad continúa y están creciendo rascacielos

por todas partes.

Lo que quiere la gente es levantarse.

Cuando en España o en Europa la gente se muere

por un pequeño problema casi doméstico aquí

han sufrido tanto y sin embargo no han perdido las ganas de vivir

y las ganas de vivir bien.

Líbano es un ave fénix constante.

En este espacio muy reducido tenemos la mezquita

y aquí al lado la catedral maronita,

católicos de rito maronita

pero que aceptan autoridad del Papa.

Es curioso como en un espacio tan reducido ves los símbolos

de este país y a la vez símbolos que están

uno al lado del otro y, por lo tanto,

refleja la voluntad de vivir en armonía.

Esta es una mezquita nueva que hizo construir

el antiguo primer ministro asesinado, Rafiq Hariri,

con su dinero.

A mí me parece un estilo un poco artificial.

Yo creo que existe una ciudad árabe mediterránea occidentalizada,

una ciudad que rompe esquemas.

Este museo ha estado cerrado durante muchos años

porque esta parte de la ciudad era exactamente la frontera

entre el oeste y el este de Beirut.

Esto era el acceso que se podía hacer,

y muchas veces no porque había francotiradores,

por lo tanto, para la gente de Beirut,

el museo no es únicamente es el paso y toda una historia de la ciudad.

La parte más importante del museo es precisamente esta sala.

Todas las civilizaciones han pasado por el Líbano,

por lo que era Fenicia:

los romanos, los egipcios, los mamelucos...

Y todos han dejado algunas estelas y algunos vestigios.

Esta es la pieza más importante. Es un sarcófago fenicio.

Para el Líbano actual el pasado fenicio es muy importante

porque incluso hay gente en algunas comunidades cristianas

que te dicen que ellos no son árabes, que son fenicios.

Por lo tanto, este vínculo con la historia es muy importante.

Esto es el centro de toda la vida.

Este es un barrio elegante pero vacío.

Es un barrio hecho de tiendas de mucho gusto.

Ha quedado vacío porque la clientela que esperaban no viene.

Esperaban, sobre todo, las clientelas

de los países ricos del Golfo que desde hace cinco o seis años

no vienen a Beirut porque lamentablemente

esto está conectado con el tema de la guerra de Siria.

Aquí todo está conectado.

Esta gente no viene aquí

que era la gente evidentemente que podía comprar

estas piezas casi de museo. Esto queda vacío.

Estamos en Hamra, mi barrio, por lo tanto es el barrio mejor.

Es un barrio que siempre ha tenido mucha vida,

un barrio cosmopolita.

Quiere decir "rojo", la tierra roja.

"Hamra" es como "Alhambra".

(Habla en árabe)

27 años que está trabajando aquí en el quiosco.

Beirut rompe esquemas.

Puede tener más diarios...

Yo calculo que hay como unos diez.

Evidentemente, en árabe son todos.

Luego hay en armenio, en francés y en inglés.

Por eso los corresponsales hemos vivido siempre aquí

porque aquí no ha habido censura.

En El Cairo había censura, en Siria, en Iraq,

en Arabia Saudita no digamos...

Aquí siempre la prensa es una prensa libre.

¿Por qué elegiste este barrio para vivir?

Yo vivo al lado del hotel Commodore

porque en aquella época,

en la época de los años de la guerra,

aquí para enviar las crónicas y los reportajes

hacía falta un Telex.

Uno de los sitios donde funcionaban los Telex

era el hotel Commodore.

Por lo tanto, yo llegué a donde yo ahora vivo

y me compré el piso por eso, en busca del Telex.

Esta es mi casa.

Vivo aquí desde hace muchos años.

¿Qué crees que es esto?

Para protegerse. Claro.

En los años de la guerra teníamos miedo y se ponía una...

Por si había secuestros, que hubo, y robos.

Por favor.

¿Vives bien aquí?

Vivo muy bien y es mi casa.

Aquí he sufrido también,

épocas en las que ocuparon la casa milicianos, etc.

Y la época de los secuestros.

Hubo dos secuestrados que eran vecinos míos,

corresponsales de prensa también.

Yo tenía una amiga que se llama Charo Saavedram

que era corresponsal de la Agencia Efe,

y a veces decíamos por la tarde:

"Charo, ¿vamos al cine o vamos a la guerra?"

¿Sabes por qué lo decía?

Porque la calle Hamra, que es esta calle,

es una calle de cines y restaurantes.

Podíamos quedar en un restaurante o entrar en un cine

pero si avanzábamos un kilómetro más

nos encontrábamos con las barricadas y con el frente de la guerra.

Esto es verdad, no es ninguna exageración.

El trabajo lo puedo hacer en mi casa.

En ese sentido,

allí tengo un despacho un poco desordenado.

No te horrorices.

Ahora verás el caos organizado.

Aquí trabajo con lo que me queda de mesa.

¿Cómo empezaste como periodista?

Yo escribía en ABC.

Escribía en la revista Destino,

una revista de mucho prestigio entonces en Cataluña,

y en La Vanguardia.

Luego me fui de corresponsal en el 70 hasta ahora.

Los sueldos que se pagaban estaban bien

y el oficio a mí me ha llenado la vida.

No dejan de pasar cosas y no dejarán de pasar cosas.

Esta zona del mundo es así.

El drama de Líbano es que está donde está, entre Siria e Israel,

dos estados muy fuertes y es un país débil,

es un país frágil,

es un país libre pero es un país frágil.

Qué día más bueno.

Pasándolo bien y gozando de la vida.

Aquí nos traen una cosa que es el "arak",

"anisete" en francés.

A mí me gusta.

¿Por qué brindamos, Tomás? Por nosotros.

Por la vida, por la vitalidad de Beirut.

Es una gente que se merece mucho más de lo que tienen.

Por todos ellos. Por todos ellos.

¿Qué tienes pensado para tu futuro?

Mi futuro es continuar como estoy.

Continúo escribiendo y en activo.

En este sentido lo que quisiera es mantener mi estilo de vida.

Nosotros lo hemos pasado muy bien y hemos aprendido mucho.

Muchísimas gracias. Yo también.

Gracias. Adiós.

-Soy Raquel. Soy canaria.

Me casé con un libanés en la ciudad de Biblos,

que es donde estamos

y aquí me quedé.

Raquel, buenos días.

Hola, buenos días. ¿Cómo estás?

Muy bien, ¿y tú? Bien.

Este sitio es la ciudad de Biblos,

que es la ciudad más antigua del mundo

habitada ininterrumpidamente.

Imaginaos si hay historia.

Esta ciudad tiene 7.000 años

y fue la primera ciudad fenicia del mundo.

Por aquí han pasado los cananeos, fenicios, romanos, griegos,

persas, macedonios...

Esto es cuna de civilizaciones.

Los fenicios la llamaron Gubla.

En árabe se traduce por "colina"

porque esta ciudad está sobre una pequeña colina.

Fueron los griegos los que la pasaron a llamar Biblos.

De ahí viene la palabra Biblia.

La primera Biblia cristiana que se escribió en la historia

se hizo con papiro procedente de esta ciudad.

Esto es una necrópolis.

Es la necrópolis real fenicia

y lo curioso es que es la primera vez en la historia

que aparece el alfabeto fenicio.

Los fenicios son los fundadores del alfabeto que tenemos hoy en día.

La mayoría de la gente se sorprende.

Me dicen que como puedo vivir ahí,

un país tan complicado

y realmente es complicado geográficamente

pero realmente es un país muy agradable

donde se vive muy bien,

donde hago una vida completamente normal

igual que la haría en España.

Aquí hay una mezcla muy grande de entre cristianos y musulmanes.

Para que os hagáis una idea del equilibrio

que tiene que haber en el país.

Por ley, el presidente del país tiene que ser cristiano.

El Primer Ministro siempre tiene que ser un musulmán sunita

y el presidente del Parlamento es un musulmán chiita,

para que haya equilibrio entre todas las comunidades.

¿Qué te trajo al Líbano?

Estaba realizando

el proyecto de la ampliación del puerto de Beirut.

Mi padre vino, era el director del proyecto.

Yo vine de vacaciones a verles unos días,

alguien me propuso si quería trabajar con ellos.

Como yo había hecho Turismo, me pareció una buena idea.

Me dije: "Tú ven seis meses,

si no te gusta, siempre estás a tiempo de irte".

A los cuatro meses de estar aquí conocí al que ahora es mi marido

y en un año me casé.

¿En un año?

Lo conocí en septiembre y me casé en septiembre.

Ya llevo 20 años aquí.

Este es el teatro romano, tiene una acústica muy buena,

incluso hasta hoy en día, en verano,

se utiliza muchísimo para espectáculos al aire libre,

teatros, conciertos.

Detrás está el castillo de los templarios

del siglo XII,

esta parte de aquí son ruinas fenicias.

Aquí hay una mezcla de culturas y civilizaciones increíble.

Este sitio es muy especial.

Aquí me casé yo, me trae muchos recuerdos.

Esta iglesia es de estilo romano

y fue construida por los Cruzados en 1119.

Es una iglesia que tiene 800 años.

Hay chicas con pañuelo dentro de una iglesia cristiana.

Eso llama mucho la atención

y además esa mezcla hace que la vida sea muy occidental,

aquí está todo permitido.

Entrar, salir, beber, fumar, todo.

Cosa que en otros países árabes no se puede hacer.

Es una Biblia, pero está en árabe.

Ya sabéis que los árabes escriben al revés,

nosotros abriríamos el libro así.

Ellos no, ellos al revés, escriben de derecha a izquierda

y nosotros al revés.

Está todo escrito en árabe.

Esta iglesia es una preciosidad.

Cuando Tony me dijo:

"¿Te quieres casar en la iglesia de Biblos?".

Dije: "No hay un sitio mejor para casarse".

Me casé con mantilla.

Este es Tony.

Porque tu marido es cristiano. Mi marido es cristiano maronita.

Que es la adaptación del mundo árabe de los católicos,

ellos siguen al Papa de Roma también.

¿Has visto mi mantilla? Preciosa.

Me trae muy buenos recuerdos, porque fue un día muy bonito.

Esta es la zona antigua de la ciudad,

es el zoco.

Son todo tiendas.

Esto es como irte a Córdoba a la judería.

Este es el gorro típico de los turcos.

Porque los turcos estuvieron aquí durante 400 años.

La mujer tiene ese.

Para mujer, vamos a ver qué tiene.

-España cañí.

-A ver cómo me queda. Divina.

Lo sabía, habrá que ponérselo por aquí.

Igual que los fenicios dominaron el Mediterráneo con los barcos,

lo siguen haciendo ahora los libaneses,

te lo venden todo.

¿Hay turismo en Líbano?

¿Viene gente? Hay turismo.

No es un país muy turístico,

pero siempre que sales de casa te encuentras algún extranjero.

Ahora, desde que empezó la guerra con Siria,

ha decaído mucho,

porque la gente tiene miedo de venir.

Aun así, siguen viniendo.

Hay gente que no tiene miedo,

que viene y se va sorprendida, muchos repiten.

¿Líbano es seguro?

Muy seguro, te puedo decir que es más seguro que España.

Aquí sales a la calle con lo que te quieras poner,

si te quieres poner el abrigo de visón, te lo pones,

si te quieres poner las perlas, los diamantes,

aquí te puedes poner lo que sea, lo que quieras, que no te pasa nada.

Este es el viejo puerto fenicio de Biblos,

es un puerto de pescadores

y es la zona más turística de la ciudad de Biblos,

está llena de restaurantes.

Cualquier día de la semana, de día o de noche,

los restaurantes están llenos.

A la gente le encanta salir a comer y a cenar.

Yo creo que es el deporte nacional.

Vamos a entrar en el restaurante de Pepe Abed,

es un empresario muy famoso de la época de los años 60.

En su época dorada la llamaban "la Suiza de Oriente".

Este era el punto de reunión obligatorio,

porque era el sitio donde se reunían los actores,

la gente famosa.

Ahí tienes a Jacques Shirak.

Ahí está Brigitte Bardot.

Paul Anka, él es de descendencia libanesa.

La cocina libanesa es muy famosa,

está entre las diez mejores cocinas del mundo,

es muy rica, es una comida muy mediterránea,

con todos los productos que usamos en España.

He pedido un poco de mesa libanesa, que sería como las tapas.

Esto es un puré, muy conocido en España,

que es hummus, pero es libanés.

Aquí tenemos un puré de berenjenas, que se llama mutabal

o baba ganoush, que significa "papá mimoso".

Estas son las hojitas de parra, están rellenas de arroz.

Es una comida muy rica, muy variada.

Aquí tenemos kafta, brochetas con carne picada.

Tienes hambre.

Qué bueno.

Esta es mi casa, bienvenidos.

Este es el salón.

¿La vivienda es cara aquí?

El metro cuadrado en el centro de Beirut estará

sobre los 4.000 dólares.

Por aquí viene mi marido.

-¿Qué tal? Muy bien.

Bienvenidos a casa. Muchas gracias.

Yo soy Ingeniero Civil, estudié en América.

La situación no está muy bien,

desde que empezó la guerra de Siria,

el crecimiento es 1%.

En mi empresa estamos trabajando, pero se nota que no es como estaba.

-¿Os cuento por qué habla español tan bien?

Porque su primera novia fue colombiana.

-Pero eso no se dice en la televisión.

¿Somos algo parecidos, libaneses y españoles?

Sí, sí.

Por eso llevamos 20 años juntos.

Nuestro Líbano es más occidental,

se vive, se sale.

¿Qué pensaste de ella cuando la conociste?

Guapa por fuera, después descubrí que por dentro también.

-Qué bonito.

Eso no me lo dices nunca. -Solo en la televisión.

¿Has ido a España, Cristina? Sí.

¿Qué tal allí? Me encanta.

Veo a mi familia y me encanta la comida, la gente.

¿Cómo es la vida de una chica de 15 años

en una ciudad como Beirut?

Muy bien.

-Hay que decirle que no salga tanto. Está todo el día en la calle.

¿Discotecas? No.

¿No te dejan o no quieres? No me dejan.

-Yo no, no te dejan entrar.

¿Qué te gustaría hacer en un futuro?

Marketing, quiero ir a aquí a la universidad,

pero después trabajar a otro país, como Italia, Londres.

Después de casi 20 años aquí, ¿qué balance haces de esta etapa?

Un muy buen balance, ha sido una experiencia increíble,

me siento en mi casa.

-Estás en tu casa. -Estoy en mi casa, además.

Me siento muy bien.

Que os vaya muy bien, familia. Igualmente.

-Soy Jasone García, soy de Pamplona.

Vivo en el Líbano desde hace cinco años

con mis dos peques y trabajo para Cruz Roja.

Jasone, muy buenas. Hola.

¿Qué tal? Muy bien.

Este es Augusto. Hola.

Se nos va.

El que se escapa es Alejandro.

¿Cuántos años tienes tú? Seis.

-Aquí solemos venir los sábados a jugar.

Ellos se escapan a jugar con los patines

y yo hago una compra y pasamos la mañana.

¿Es una buena ciudad para que jueguen los niños

y crezcan?

Es una ciudad muy amable con los niños.

Los niños son muy bien recibidos en cualquier sitio, te van a ayudar,

nunca vas a encontrar un problema con los chiquillos.

¿Qué es lo complicado?

Este es uno de los pocos espacios abiertos,

en el que los críos pueden jugar como si fuese la plaza del pueblo.

Yo creo que, debido a tantos años de guerra,

no hay esa vida de calle.

¿Cómo te apañas como madre soltera?

Como te podrías apañar en cualquier otra ciudad, con ayuda.

Los dejo en el colegio por la mañana

y, cuando salgo, hay una chica que ya los ha recogido

y está esperándome en casa.

¿Es caro tener una chica que te ayude?

No, esa es una de las ventajas que tiene este país.

El servicio doméstico y lo que sería ayuda en la casa

es muy barato.

Son 600 euros al mes.

Yo la tengo muy bien pagada,

porque quiero con mis hijos a la persona más feliz del mundo.

Es un mercado muy artesanal,

esto es de gente que está en las montañas,

que tiene productos artesanales o biológicos,

y que los sábados viene aquí a ofrecer sus productos.

Hay una mezcla de todo, hay mucho extranjero,

porque este rollo mercadito nos gusta mucho a los extranjeros,

y luego hay gente de clase media alta.

Esto no es un mercado popular.

Beirut es muy caro,

es una de las ciudades más caras del mundo

en cuanto a mobiliario o supermercado.

Estamos hablando de un país muy pequeño,

como si fuese Navarra,

y que tiene seis millones de habitantes,

no tiene producción para todos, importan mucho.

Estamos hablando

que el litro de leche más barato son dos euros.

Los huevos, que tienes que tener una infraestructura para hacer

una producción para tener el abastecimiento, es carísimo.

Una docena de huevos, cinco euros.

¿Un sueldo medio de un libanés?

La "mileurista" de oficina cobra 1.500 euros.

Esto es el desayuno de ellos, se llama "manouche".

Suele llevar queso o mezcla de especias.

El rojo es picante.

Esto me llama mucho la atención, todo lo que son las conservas.

En el Líbano, la gente iba a vivir a las montañas en época de guerra,

allí no tienen este abastecimiento de todo,

la cultura de la conserva aún es muy potente.

Esto son berenjenas rellenas de nueces y pimientos,

es espectacular.

¿Cuál es la situación de la mujer en Líbano?

Es una mujer muy trabajadora, que está respetada,

dentro de un país árabe,

es una sociedad bastante matriarcal,

las decisiones las toman padre y madre.

El tema del velo no produce ningún conflicto,

es algo que es una elección natural.

En la misma familia hay gente que va velada,

que lleva mucho tiempo el velo y que decide quitárselo

y no pasa nada.

¿Cómo es la experiencia de conducir en Beirut?

Sálvese quien pueda.

Es un país muy pequeño con demasiados coches,

pero es que las familias tienen cuatro o cinco coches.

No hay sistema público de transporte,

no hay otra.

Si tienes que trabajar en la ciudad y vives en las afueras

o en la misma ciudad, porque es una ciudad muy grande,

no te queda otra.

No hay carriles, se adelanta por la derecha,

por la izquierda, no hay normas.

No son atascos, porque te mueves,

pero para hacer 20km necesitas 2 horas.

Esto son las cuevas del Grotto,

estamos a menos de 20km al norte de Beirut,

están muy bien conservadas.

Uno de los motivos es porque fueron descubiertas hace muy poco,

menos de 50 años.

Es un bunker natural,

dicen que fue utilizado en tiempos de guerra para refugio.

Están muy bien conservadas.

El silencio en un país tan ruidoso como Líbano,

a mí me parece un sitio mágico.

Pero muchos libaneses no lo conocen.

Vamos a subir a la población de Harissa,

que está en la montaña.

Está Ntra. Sra. del Líbano,

todo libanés le tiene mucha devoción.

Vamos a ver muy de cerca lo que está cocinando el vecino.

Va pegado a las casas. Pegado.

Aquí solemos venir con los niños a pasar un sábado o una tarde.

Nos subimos hasta arriba, nos tomamos un zumo y luego bajamos.

Tiene parte de aventura, que siempre mola.

Nuestra Señora del Líbano

es un centro de peregrinación de todos los libaneses,

tanto musulmanes como cristianos.

Los libaneses

tienen muchísima devoción a la Virgen María,

tanto si son musulmanes como cristianos.

La Virgen María es la madre de Jesucristo

y Jesucristo es un profeta para los musulmanes.

No hay la veneración, no se le reza como tal,

pero se le respeta muchísimo.

La primera vez me llamó la atención

fue encontrarme musulmanes rezando a la Virgen María.

Eso para mí fue el primer choque.

Las chicas con pañuelo son musulmanas,

pero hay chicas sin pañuelo que son musulmanas.

La mujer musulmana en Líbano

es una mujer completamente introducida en el trabajo,

en la escuela, en los colegios, universidades, conduciendo...

Todo lo que hemos oído, aquí eso no pasa.

Aquí la mujer musulmana velada

puede ir muy maquillada, puede ir sin maquillar...

Es muchísimo más flexible, mucho más abierto.

¿Tú por qué te has venido a Líbano?

Seguí al que era mi marido, porque me surgió la posibilidad

de trabajar aquí en lo que más me gusta

y porque es una oportunidad de oro para mis "chiquis".

Con cinco y seis años te pueden decir

que hablan francés, inglés, árabe y español.

Fue un poco duro al principio.

¿Qué tal la experiencia?

Me vengo embarazada de un bebé

y con un bebé que aprende a andar en este país.

Mi pareja viajaba mucho

y fue complicado aprender a vivir con dos bebés sola,

sin apoyo familiar, sin mamá, sin primas, sin hermanas.

Ahora es muy fácil.

Una de las cosas que habitualmente se hacen aquí para arreglarte

es hacerte las uñas y ponerte divina.

Yo nunca en mi vida me había pintado las uñas.

Me decían: "¿Pero dónde vas con estas uñas?"

y yo: "¿Pero qué pasa?", "Que te las tienes que pintar".

Y ya una vez que te enganchas,

te ves hecha un desastre si no las llevas pintadas.

Es un caprichito de los que te puedes dar.

¿Cómo dirías que es la mujer libanesa en este sentido?

Supercoqueta.

Aquí no verás a una mujer

andando en zapatillas o en bata en la calle.

Es un escándalo el tema de la belleza.

Líbano es un país carísimo,

pero todas estas cosas manuales son baratísimas.

Esto nos puede costar cinco euros.

Este es un sitio bastante peculiar de ambiente muy distendido

donde podemos fumar shisha

y donde podemos estar un rato y escuchar buena música.

Aquí tenemos a un montón de gente.

Son compañeros míos, colegas libaneses

y colegas también expatriados, como yo.

En la mesa tienes cristianos, musulmanes, musulmán chiita,

musulmán suní, cristianos ortodoxos...

Se parecen muchísimo a los españoles.

Nos gusta una buena mesa, compartir,

la cantidad de comida cuanta más, mejor,

y se pueden sentar horas y horas a fumar lo que sería la shisha.

Se comparte.

Una puede ser para tres o cuatro personas.

Mi futuro está en Pamplona, en mis raíces.

Esas raíces se las quiero dar a mis hijos,

entonces, de alguna manera, seguro que volveremos los tres.

¿Cuándo? No sé, estoy muy bien aquí.

Lo hemos pasado muy bien contigo.

Muchísimas gracias. Yo también.

Ha estado guay volver a descubrir Líbano.

Me alegro. Pasadlo muy bien.

Disfrutad. Adiós, familia. ¡Gracias!

(Habla en inglés)

Me llamo Janira, tengo 22 años y vengo de Madrid.

Hace dos años creé un proyecto educativo en Beirut.

Janira, buenos días. Hombre, ¿qué tal?

¿Cómo va? Muy bien, ¿y tú?

Muy bien. ¿Qué habéis montado aquí?

Es un proyecto educativo que empezamos hace dos años.

Ofrecemos educación de apoyo

para los niños que ya están en el colegio

o que no pueden acceder al colegio nacional.

Esta es la primera clase.

Ahora solo tenemos niños sirios refugiados,

pero nuestro proyecto es para todo niño.

Los sirios no son considerados refugiados en el Líbano.

Son considerados emigrantes

en busca de mejores condiciones de vida.

No tienen ningún apoyo del Estado

y sufren de marginalización y de violencia.

Hay muy pocos niños que acceden a la escuela

y que terminan la escuela.

La base de nuestro proyecto

es que la educación sea gratuita para todo el mundo,

pero no solo gratuita, sino de calidad.

¿Y cómo os financiáis?

Llevamos ya dos años financiándonos nosotros mismos.

¿Cómo? Eso me pregunto yo a veces.

Mi hermana y yo trabajamos y del dinero que cobramos

siempre hay una gran parte que va a la escuela.

Luego ha venido gente a ver el proyecto y han dicho:

"Este mes te pago yo el alquiler del local".

¿Cómo son en general los colegios del Líbano?

Hay de todo.

Los colegios públicos son de muy mala calidad

porque los profesores están muy mal pagados.

Los privados son bastante caros

y suelen estar siempre ligados a algo religioso.

Si no, son colegios internacionales

donde se da todo en inglés o francés.

Este es Rafa.

¿Qué tal, Rafa? ¿Por qué te viniste aquí?

Sobre todo, el proyecto que tenía Janira.

También estuve en Líbano hace un par de años

y me gusta mucho el país y el árabe.

Para trabajar con emigración en España, Europa o algo así.

Si aquí no cobras y eres voluntario, ¿de qué vives en Líbano?

Estaba de camarero. Se paga bien.

Si aquí quieres encontrar trabajo de camarero,

se puede sobrevivir bien.

¿Qué cobra un camarero aquí más o menos en euros?

500-600 euros al mes

trabajando 6 horas al día 6 días a la semana.

-Esta es Tamar, que es mi hermana melliza.

Hola, Tamar. ¿Qué tal? Bien, ¿y tú?

¿Tú qué haces aquí?

Yo soy profesora de inglés y luego organizo las clases.

Miro que cada voluntario tenga un máximo de estudiantes,

que todo el mundo tenga los libros...

¿Y ahora qué dice vuestra madre

cuando ve a sus dos hijas haciendo esto aquí?

Ahora bien.

Vino, conoció a los niños, vio el proyecto y se fue diciendo:

"Menudo trabajo que estáis haciendo aquí".

Estos niños sirios si no estuvieran aquí,

¿dónde estarían?

Muchos de ellos trabajando y si no, la mayoría,

sobre todo las niñas, estarían en casa sin salir ni nada.

-Nosotros empezamos con este tipo de niños.

Ha habido mucha emigración de sirios

y vienen mucho aquí a pedir,

lo que pasa que es muy difícil tratar con las familias

porque las familias viven de lo que el niño trae.

No sabes bien qué hacer, porque es la historia de siempre.

Si le doy dinero,

estoy colaborando con la mafia que puede haber detrás,

pero si no le doy dinero se va a quedar aquí toda la noche.

Es muy complicado.

Líbano es muy pequeño.

Parece grande porque tienes muchas posibilidades.

Si quieres irte a la montaña, te vas a la montaña.

Si quieres irte a una zona

que parezca mucho más estereotipadamente árabe,

la tienes.

Estamos ahora en Rouche, una parte del Paseo Marítimo,

y estamos al lado de La Roca,

que es una de las imágenes más representativas de Beirut.

Esta es una zona rica.

Tienes hoteles muy caros y restaurantes supercaros.

Por aquí está

una de las pocas playas públicas de Beirut.

Aquí casi todo es privado, incluso montañas, ríos...

Yo vine una vez porque no tienes que pagar,

al contrario que en las otras,

que tienes que pagar entre 15 y 20 dólares.

¿Por ir a una playa? Por ir a una playa.

Tienen piscina y rollo así, pero sí, por una playa.

¿Tú por qué te viniste a Líbano?

Yo estudiaba en la Universidad Autónoma de Madrid

y me pedí un convenio al Líbano de un año.

Estudiaba estudios de Asia y África.

Estaba especializada en el mundo árabe.

Cuando vine, sabía que el árabe me gustaba,

pero no sabía muy bien hacia dónde quería dirigirme.

Fue conocer a mi primer niño y entendí por qué llevaba

los años que llevaba estudiando árabe.

Le vi la razón a mi vida.

No importan tus problemas,

porque siempre tienes ahí a alguien que tiene problemas mayores.

Estamos en San Miguel y esta es la calle de fiesta.

Aquí viene todo tipo de gente. Es lo bueno del Líbano.

Puedes hacer lo que te apetezca que nadie te va a mirar raro.

Aquí se reúnen todas las religiones,

gente con todo tipo de gustos sexuales...

Viene gente de todas partes a salir de fiesta aquí.

Beirut se considera el Benidorm árabe.

Estamos en Radio Beirut.

Es uno de los bares más alternativos.

Viene la gente más joven y salen mucho de fiesta.

Se hace rap, hip-hop, pop.

Normalmente, cuando digo que vivo en Líbano

me dicen lo típico de

"el desierto", "las mujeres tapadas".

En Beirut no te encuentras nada de eso.

Normalmente, suelen ir con minifaldas, con tops cortos.

Hay muchísima libertad.

Yo me voy a quedar al lado de mis niños.

Gracias, chicos. (TODOS) ¡Adiós!

-Soy Paula Martín-Marfil. Soy de Granada.

Soy médica y aquí me dedico a la medicina antienvejecimiento,

medicina regenerativa,

y también a la medicina del estrés.

Paula, muy buenos días. Hola, ¿qué tal?

Muy bien, ¿y tú? Muy bien, gracias.

Estamos en la clínica que tenemos mi marido y yo.

Yo me dedico a "Anti-Aging Medicine",

que es una nueva especialidad que viene de Estados Unidos.

La máxima y el objetivo es prevenir la enfermedad

y aumentar la calidad de vida el mayor tiempo posible.

Mi marido, el doctor Nabil Fakih, es cirujano plástico-facial.

Tenemos como dos identidades separadas.

Somos el mismo grupo

pero yo soy el rojo y él, el azul.

Yo soy el "inside".

Quiero simbolizar la energía.

Aquí la gente se cuida mucho. Hay mucho culto al cuerpo.

Les gusta mucho cuidarse

y tienen una personalidad más narcisista, ególatra y vanidosa.

Ese tipo de perfil de paciente

es el que suele venir a este tipo de clínica.

Él es el doctor Nabil Fakih. -Encantado.

Yo nací en Zaragoza.

Mi madre es sevillana y mi padre es libanés.

Me fui a España a estudiar Medicina

y conocí a Paula en la Universidad de Navarra.

Después, me fui a Estados Unidos a hacer cirugía plástica facial.

Me volví a España

y definitivamente hemos terminado en Líbano.

Tenemos nuestro propio hospital.

Tenemos un paciente con nosotros

que ha venido a operarse de una nariz, de rinoplastia.

Tiene una nariz muy típica árabe. Son narices grandes.

Es una cirugía que en los países árabes se opera muchísimo.

También quiere ponerse un poco de relleno

porque se ve que está muy plano.

Si os dais cuenta, tiene una oreja más metida.

Quiere meterse ésta un poco

para que, por lo menos, se quede más armónica con su rostro.

También ha estado tratándose en mi clínica de PRP, para el pelo.

¿Se preocupan por la estética tanto mujeres como hombres?

Sí.

En realidad, al hombre le importa porque es posición.

Son gente que se posicionan con su estética,

con que se pueden hacer tratamientos.

Eso les hace dar un caché a nivel nacional.

¿La sanidad en Líbano es pública o privada?

La sanidad es mixta.

La cirugía plástica, la cirugía constructiva,

no entra en la sanidad pública.

Hay una parte de sanidad pública

en la que a los pacientes pobres el gobierno les cubre una parte.

El paciente paga alrededor de un 10% al 20% de esa sanidad.

¿Es cara la cirugía plástica?

Es cara comparado con España.

Los procedimientos en Líbano valen más que en España

pero tienes que pensar

que también aquí se suele ganar más que en España.

¿Un médico cobra bien aquí?

Cobra quizás diez veces más que en España.

¿Diez veces más?

Tienes que pensar que la sanidad en Líbano es muy importante.

Es quizá la mejor en todo el "Middle Est",

porque tenemos las mejores universidades,

los mejores hospitales, los más europeos,

centros muy bien preparados.

Eso hace que todos los países árabes

vengan aquí a operarse y a tratarse.

Aquí el paciente no suele preguntar.

Muchos pacientes que entran aquí

no suelen preguntar cuánto cuesta una cosa.

Suelen venir directamente preparados

con su tarjeta de crédito.

No les importa pagar ni más ni menos.

Esto es oro de verdad.

Son placas de oro de 24 quilates.

Es un tratamiento caro.

Suele costar alrededor de 400 euros.

¿Esto por qué es bueno para la piel?

Sinceramente, tiene los hidratantes que hidratan la cara.

El oro da glamour al paciente, que quiere ponerse oro.

¿Cuánto puedes cobrar tú en un día aquí?

Un día normal "malo", podemos decir,

supera los 5.000 euros.

-Ahora estamos en Saida, Sidón para los españoles.

Es uno de los castillos más antiguos que hay en el mundo.

Fue construido por los templarios.

Una vez que salieron de aquí se quedó sin función.

En una de las torres se hizo una pequeña mezquita.

Sidón tuvo mucha más importancia en el pasado que ahora.

Fue la primera ciudad que se hizo en Líbano.

Ahora se podía decir que es la capital del sur.

Cuando se ha ido industrializando el país,

Beirut ha ido cogiendo más protagonismo que Saida

y Saida se ha ido relegando un poco más.

Sigue siendo el centro de la pesca, por ejemplo.

Para mí, Líbano tiene muchas cosas parecidas a Granada.

Tiene sierra, tiene mar.

Muchas veces estoy en la playa de Tiro

y es como si estuviera en la playa del pueblo de mis padres,

que es Castell de Ferro.

No me siento extraña en Líbano.

-La gente es un poco como los andaluces.

Yo me formé en Sevilla y me sentí muy entendido ahí.

¿Cómo os conocisteis y os enamorasteis?

Nos conocemos desde que tenemos 18 años.

Nosotros éramos compañeros de clase,

éramos los mejores amigos.

En la universidad no éramos novios,

a pesar de que todo el mundo lo pensaba pero no.

Siento decir a todo el mundo que no era así.

-Durante nuestra especialidad nos reunimos de nuevo

y de eso salió un gran amor.

-La base del amor es la amistad.

-Ha sido siempre la más guapa de clase.

Tenía que ir a por ella.

¿Cómo decidís venir aquí?

Porque la situación en España a nivel laboral no estaba fácil.

Surgió esta oportunidad de venir aquí.

-También era porque trabajar en España

era con alguien o debajo de alguien o tú ser tu propio jefe.

Aquí teníamos la oportunidad de ser nuestros propios jefes,

tener nuestro hospital, nuestras clínicas.

-Por ahora, parece que nos está saliendo bien la elección.

Este es el zoco de Saida.

Aquí puedes encontrar de todo.

Lo que más me gusta es que conserva muchos oficios antiguos,

como puede ser el herrero, hacer sillas de mimbre.

Aquí era, en frente del puerto,

donde llegaba toda la mercancía de los países de Asia.

Aquí era donde se vendía.

Ahora hay una riqueza impresionante,

antes era de alimentos y ahora tiene todo tipo de comercio.

Hay unas diferencias culturales muy fuertes.

El rico es muy rico y el pobre es muy pobre,

la clase media brilla por su ausencia.

-Hay dos tipos de gente, la gente mayor sigue la cultura,

la gente más moderna es gente joven, que ha salido fuera,

tiene una visión más abierta

y ha traído ese tipo de modernismo a Líbano.

Hemos llegado al palacio de Mir Amín.

Este palacio es un hotel de cinco estrellas,

al que mucha gente viene a la montaña para relajarse

y disfrutar de las vistas.

Esto era del Mir Amín, que era príncipe.

Es el típico empedrado árabe

con el mosaico en las puertas.

-Cuando vengo aquí es como estar en casa.

Me recuerda mucho a la Alhambra

y la paz que se respira aquí es impresionante.

-En todos los palacios árabes hay unas cosas que se llaman "diwan".

Son como salones de recibir a la gente.

Es muy típico en los países árabes, cuando se recibe alguien,

entregarle café o té de una manera de bienvenida.

-Al libanés le encanta invitar a su casa,

le encanta dar lo que tiene, lo disfruta de corazón.

¿Qué te está aportando el Líbano?

Lo que veo que me está sacando el Líbano es

la leona interior.

El libanés es muy fuerte de carácter,

entonces tienes que sacar carácter.

Me está sacando una vena emprendedora

que no sabía que tenía.

¿Dónde está tu futuro? Va a estar entre Líbano y España.

Viviremos aquí, porque conviene y porque tenemos más posibilidades,

pero yo también abriré un camino en España.

Muchas gracias y que sigáis así de bien.

Muchas gracias. -Hasta luego.

-Españoles en Beirut.

-Amigo, amigo.

Bienvenidos a Líbano.

Donde hoy en día conviven "musulmanos" y "cristianes".

Como diría Mariló: "Para comerme".

-Amigo. Mi amigo.

Yo "parlare" poco.

-Déjame que respire. Que las escaleras me cansan.

-Aquí fue la primera planta.

Cuidado, cuidado.

Bienvenidos a Líbano.

Amigos a Líbano.

Bienvenidos. "Bienamigos".

Bienvenidos. "Bienvenigos".

Ahí vamos.

  • Líbano

Españoles en el mundo - Líbano

30 ene 2018

Hoy visitamos a españoles que viven en LÍbano, nos acompañan a Beirut, Biblos donde se cree que nació nuestro alfabeto fonético y Sidón el centro comercial y portuario del sur Líbano que conserva su hermoso castillo de los Cruzados.

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