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No recomendado para menores de 7 años Españoles en el mundo - Berlín y Potsdam - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Dicen que el mejor consejo que le pueden dar

a quien visita Berlín por primera vez es que vuelva.

Así que nosotros lo hemos seguido,

"Españoles en el mundo" volvemos a Berlín.

Es una gran atracción turística, porque es un pedazo de historia

y decorada.

-Berlín es muy interesante para le gente joven.

La gente va mucho de paseo.

Escenario central de la mayor parte de la historia del siglo XX,

la ciudad muestra las cicatrices de aquello que no hay que olvidar.

El muro se construyó de una noche para otra.

La gente se levantó y, de repente, no podía pasar al otro lado.

-Es un memorial al holocausto.

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,

visitaremos la bonita Potsdam.

Muy cerca de Berlín nos encontramos con el Versalles alemán.

Aquí parece que, en vez de 20 minutos,

has viajado 3,5 horas.

Es como un cuento de hadas.

Bailaremos al son de un Berlín secreto,

que no aparece en las guías.

Los alemanes son muy bailarines.

-Ahí va.

Yo bailo en todos los sitios siempre.

Sin olvidarnos de los lugares emblemáticos

de la que es la tercera ciudad más visitada de la UE.

El lugar más emblemático de Berlín, la Puerta de Brandeburgo.

-El primer semáforo europeo.

-Este parque también es un cementerio.

Hay enterradas unas 7.000 personas.

-Este sitio es espectacular, es el Reichstag.

Pónganse cómodos, que empezamos.

Así, de esta guisa, en una bicicama,

nos vamos a pasear un poco por Berlín.

Bienvenidos a una ciudad tan interesante como extravagante.

Bienvenidos a Berlín.

Hola, yo soy Marta.

Aquí estoy, colgada en Berlín.

Yo soy acróbata aérea.

Para los artistas, Berlín es un punto clave.

Marta, buenos días. Hola, María.

¿Cómo estás? Muy bien, bienvenidos.

Estamos en el Friedrichstadt-Palast.

Esta es mi oficina, aquí trabajo yo.

Lleva en pie desde 1910, antes era un mercado de abastos.

En los años 20 empezó la revista y el espectáculo.

¿Qué te trajo a Berlín? El trabajo.

Ahora estamos con el show de "The One".

Hay una inversión de 11 millones de euros.

Somos 100 artistas de 26 nacionalidades.

Voy a cambiarme y voy a calentar.

Llevo trabajando con mi cuerpo desde los seis años.

A Berlín ya vienes con trabajo,

hay muchos cabarets con muy buenas condiciones.

Una vez que entras, como todo, cuando ya estás dentro,

puedes ir saltando de un cabaret a otro.

Vamos a hacer un poco de footing, mientras tanto os enseño mi Berlín.

Estamos en el Tiergarten,

es uno de los parques más famosos de Berlín.

Era un coto de caza de la nobleza prusiana.

Venían a cazar ciervos y jabalíes.

El parque se cedió al pueblo

y, hoy en día, todos los berlineses, turistas,

podemos disfrutarlo.

De hecho, hay una curiosidad,

hay unas zonas habilitadas nudistas para verano.

Este es mi lugar favorito.

Al final, de repetir siempre lo mismo,

de venir aquí, sentarme, mirar el lago,

la naturaleza, el sol,

como que creo mi punto energético y me siento bien.

Estamos en Potsdamer Platz.

Este es el primer semáforo europeo, que antes era un semáforo manual.

Sigue cambiando de color, pero ya no funciona.

Esto es el Sony Center, es una cúpula de vidrio y de acero.

Se han invertido 750 millones de euros en esta plaza.

Tenemos "Dirty Dancing" de fondo. Qué fuerte.

"Dirty Dancing" es la película que marcó mi infancia.

Mi sueño de pequeña era ser actriz y bailarina.

Dirty Dancing era la revolución,

porque era una película muy atrevida.

Bien, muy bien.

Estamos en uno de mis rincones más transitados de Postdamer Plazt,

que no está en las guías, pero sí en mi guía.

Vengo aquí a hacer parkour.

Aquí tenemos a los parkureños.

¿Por qué es tan importante el parkour en Berlín?

(Música)

Berlín te hace sentir muy bien y hay gente de todos lados,

es como una aceptación total,

un respeto a quien tú eres, a tus ideas,

y te desarrolla mucho la creatividad.

Berlín es la capital del grafiti de Europa,

así que os invito a que conozcáis a un amigo mío,

que es un pilar básico de los grafitis en Berlín.

¿Cómo de importante es el grafiti para Berlín?

No hay muchos sitios legales donde pintar.

Los adolescentes se encuentran entre una contradicción:

"Nosotros aprendemos, queremos hacerlo, ¿pero dónde?".

Él se dedica a crear espacios públicos

donde la gente pueda venir a pintar, pero no de cualquier manera,

también respetando las leyes del grafiti.

Hay unas reglas que hay que obedecer,

están explicadas aquí,

no se puede pintar nada que tenga relación con la política

ni ningún símbolo ni pintura vulgar.

Estamos legales, así que podemos ir a pintar,

pasarlo bien, a disfrutar y a poner nuestra identidad.

"Estrella" en japonés.

Te lo está acabando él. Qué pasada, voy a hacerme una foto.

María.

Os traigo a la Filarmónica,

que tengo aquí un amigo que quiero presentaros

que es músico.

Hola, Joaquín. -Hola, ¿qué pasa? Cuánto tiempo.

Estamos a punto de empezar el ensayo.

-Yo te llamo y nos tomamos unas birras.

Me voy ya a casa. Buen ensayo.

Es una pasada de músico.

Luego nos vemos. Luego nos vemos.

La Orquesta Filarmónica.

Este edificio es el corazón musical de Berlín.

Uno de ellos,

porque aquí hay unas siete orquestas profesionales

y esta es una de ellas.

¿Cuántos músicos sois? Somos 128 en plantilla.

¿Cuántas nacionalidades tenéis? Creo que ahora mismo 24 o 25.

La ONU. Sí, un poco sí.

¿Por qué está en medio el escenario?

Cuando alguien da un concierto en su casa,

todo el mundo se coloca siempre alrededor.

¿Por qué no hacerlo también en una sala de concierto?

Se toca bastante cómodo.

Como que te abraza el público. Te sientes un poco más acolchado.

Tú ahí en un sitio

y de repente luego 2.000 personas detrás.

¿2.000 personas caben aquí? 2.440. Y se llena todos los días.

¿Cuánto tiempo llevas tocando la viola?

Desde que tengo 8 años y tengo 35. Ya son, ¿no?

Ya son unos cuantos.

Para que digan luego que la música no es una carrera de fondo.

¿Y para un músico tocar en la Filarmónica de Berlín?

Esto es un sueño.

¿Te impone tocar para la cámara? Esto impone. Así tan de cerca...

Ya hemos terminado el ensayo.

Vamos a dar una vuelta a un parque

que me gusta siempre ir a descansar un rato la mente.

Estamos en el Monumento a los Caídos por la Madre Patria Rusia

de la II Guerra Mundial.

¿A este parque qué música le pegaría?

Música de compositores rusos, como Shostakóvich.

Durante la II Guerra Mundial,

los soldados rusos que vinieron a liberar Berlín

acamparon aquí como sede

para iniciar la conquista de la ciudad.

Fue por eso que ubicaron aquí el monumento a sus caídos.

Este parque tiene una peculiaridad y es que también es un cementerio.

Hay enterradas alrededor de 7.000 personas.

Son todo rusos que cayeron durante la II Guerra Mundial.

Tiene hasta su truco. ¿Por qué?

Si todos estuviesen en posición horizontal,

seguramente el parque tendría que tener una extensión

de 20 kilómetros cuadrados por lo menos.

Lo que han hecho ha sido enterrarlos en forma vertical

para que cupiesen todos uno al lado del otro.

Pobrecillos, pero ahí están enterrados.

Ha sido un placer. Igualmente.

Te dejamos en tu parque.

Vale. Suerte. Que vaya bien. Suerte.

Hola, chicos. Bienvenidos. Adelante.

¿Esta es tu casa? Mi casita berlinesa.

Yo esta casa tengo la suerte de que me la pone el trabajo.

¿Y si la tuvieses que pagar tú?

Yo creo que estará sobre los 1.000-1.500 euros

o tal vez esté más por los 2.000.

Son alquileres caros.

Sí, porque estamos en el centro total.

Os voy a enseñar

una particularidad de este piso, de esta ubicación,

que vais a flipar.

A mano izquierda, donde veis ese parking,

justo ahí estaban los bunker de Hitler

y ahí fue donde Hitler se suicidó, donde dicen que se suicidó.

¿Qué tal? Adelante. Mi familia berlinesa.

Compañeros de trabajo y muy amigos. Raquel y Thomas.

¿De dónde sois?

Yo soy de Valencia también. -Yo soy de Francia.

-La mayoría de los artistas somos de fuera,

de todos los sitios menos de Alemania.

Thomas, ¿cómo es trabajar con dos españolas?

Está guay, es muy interesante.

Ahora tengo un lado español.

-Adelante. Vamos bien.

Este es el escenario visto desde un lateral.

¿Tu familia te ha visto aquí actuar?

¿Han venido desde Valencia a verte? Sí.

Mi familia son mis fans "number one".

Más monos... Me siguen siempre.

Un besito a mi hermana, a mi "sister",

a mis padres y a toda mi familia.

Esto va a empezar.

Ya cada uno va a posición y yo me voy a la mía.

Espero que disfrutéis del show. Os veo desde allí arriba.

Un beso, un placer y hasta la próxima.

Muchas gracias, Marta. Nos vemos. Chao, chicos.

(Habla en alemán)

Soy Sara, llevo aquí siete años.

Llegué el día de mi cumpleaños porque me enamoró esta ciudad,

pero lo que más me gusta de ella es su historia,

así que dejadme que os cuente.

Buenos días, Sara.

Hola, María. ¿Cómo estás?

Aquí estoy tomando el frío.

Estamos en el parque del muro.

Es uno de los trozos que quedan de muro.

Este es uno de los más importantes

porque se ve cómo era toda la construcción.

Se ve el primer muro,

luego la franja de lo que se llama franja de la muerte

y el segundo muro.

¿Ahora mismo en qué zona estamos?

Estamos en el oeste y si cruzas allí está el este.

El muro se construyó de una noche para otra,

del 12 de agosto de 1961 al 13 de agosto de 1961.

La gente se levantó y de repente no podía pasar al otro lado.

Era una cosa así, no era un muro,

porque los alemanes son eficientes pero tampoco tanto.

Era una alambrada.

Había muchos policías

que impedían a la gente pasar de un lado a otro.

De repente, sin comerlo ni beberlo, familias separadas durante 28 años.

Todas estas farolas

son las que estaban antes en la franja de la muerte

para iluminar y que pareciera de día.

En este sitio nunca era de noche

para ver exactamente la gente que escapaba dónde estaba.

¿A nivel mental todavía los berlineses...?

Tú cuando le preguntas a alguien que dónde vive

te dicen: "En Berlín del este" o "En Berlín del oeste".

Mi marido tenía cinco años cuando cayó el muro.

Él es berlinés del oeste

y ellos siguen refiriéndose al este y al oeste.

Quieran o no, se han criado con eso.

En Berlín hay más gente casada con extranjeros

que berlineses del este casados con berlineses del oeste.

Vamos a ver una exposición sobre cómo era Berlín en los 60,

cuando se construyó el muro.

En esta foto se ve la franja de la muerte.

Este es el lado del este, entonces ellos cruzaban

y lo primero que había era una alambrada

que cuando la tocabas saltaba una alarma silenciosa.

Esto era una franja de pinchos,

luego había perros y eso era para los vehículos.

Los que estaban rodeados por el muro,

que es todo esto,

no eran los de Berlín del este, que era esto,

eran los de Berlín del oeste.

Vamos a esperar el autobús número 100,

que es la línea que cruza Berlín del este a Berlín del oeste.

¿Tú por qué te viniste a Berlín?

Vine de Erasmus en 2007 a Alemania,

visité Berlín un fin de semana y me enamoró la ciudad.

Dije: "Cuando acabe la carrera, me vengo a Berlín".

Se me metió entre ceja y ceja,

acabé la carrera dos años después y me vine a Berlín.

Estaba tan obsesionada que decía: "Tengo que ir.

El día de mi cumpleaños de regalo a Berlín"

y luego en el avión estaba: "¿Por qué?",

porque no conocía a nadie, me vine a lo loco.

Conocí al que desde hace un mes es mi marido

tres semanas después de llegar a Berlín.

Conseguí unas prácticas de tres meses

y nada más acabar las prácticas

entré a trabajar a una empresa con un contrato ya normal.

¿Qué te dijeron en casa cuando dijiste:

"Tengo un pálpito y me voy a Berlín"?

¿Qué se le va a hacer?

Soy hija única,

tengo unos padres que valen su peso en diamantes.

Gracias.

Ahora, que ya me casé con un alemán, están resignados.

(Música)

Estamos en el Checkpoint Charlie,

que era uno de los puntos de acceso entre las dos partes de Berlín.

Este lugar representa el punto turístico álgido de Berlín.

¿Quiénes cruzaban por aquí?

Podían cruzar diplomáticos

y ciudadanos que pedían un visado,

era muy difícil de conseguir.

Si vivías en el oeste, era fácil venir al este.

Si vivías en el este,

para darte un visado tenías que ser un ciudadano ejemplar.

Si tenías hijos, tenías que dejar a tus hijos en el este,

porque sabían que no te ibas a arriesgar a no volver

y que tus hijos pagasen el pato.

Estamos en el centro de Berlín,

al lado del río Spree y de la catedral.

Vamos a entrar en un museo donde vamos a ver

la historia de cómo se vivía

en la República Democrática Alemana en Berlín.

Una de las cosas más curiosas es el Trabant,

el coche que podían conducir los ciudadanos de la RDA.

El problema del Trabant es que había una lista de espera de 20 años.

Cuando tenías un hijo, ya lo apuntabas.

Muchos alemanes escaparon en estos coches.

No había hambruna en la RDA, pero sí había muchas colas

para conseguir productos más diferentes.

Sí que había muy poca opción.

Tenías un modelo de cerveza y esa era la cerveza que tomabas.

Como no había marca, era el nombre, era el líder del mercado,

todos líderes de mercado en lo suyo.

Una cosa muy típica de Alemania del este,

que todavía es muy típica ahora, el nudismo.

Tienen un culto al cuerpo muy sano.

Si vas a un SPA en Berlín, la mayoría de ellos son nudistas.

Tenemos amigos que dicen: "Venid con nosotros al SPA".

Y yo: "¿Cómo?".

Gente que se encuentra con su jefe, cosas así.

Mi marido, que es del Berlín del oeste,

tampoco es de eso.

Esto era una típica casa de la RDA.

A finales de los 70, la gente empezó a tener tele.

Pero Berlín del oeste está al lado, que las ondas de televisión llegan.

Llegaron a ver que en la República Federal

no se vivía tan mal como les contaba su régimen.

¿Cómo podían saber los de la Stasi si veías la tele?

Lo que hacían es que iban a los colegios

con una foto de Mickey y de Pluto, se decía:

"¿Quién de vosotros conoce a estos personajes?".

Los niños que levantaban la mano era porque en su casa se veía

la televisión del oeste.

Estamos en un centro de escucha.

La Stasi era

el Ministerio de Seguridad de la RDA,

que se dedicaba a espiar a sus propios ciudadanos.

Miraban todo, todo por todos lados, las direcciones que tenían,

si tenían algún periódico clandestino

hablando mal del régimen.

Escuchaban lo que decían.

Ahora estoy escuchando cómo se abre una bañera.

Hay un micrófono que habían puesto en un piso.

Estamos en la oficina de mi marido.

Encantada. Encantado.

¿Hablas un poquito español? Un poquito.

Hay como una fiesta por aquí.

Es la "startup" de mi marido,

que justo hoy van a lanzar el nuevo producto que tienen.

Es una aplicación para tener una cuenta de ahorro.

En vez de tenerla en euros, la tienes en oro.

-Es internacional.

De España, Canadá...

-Van a lanzar el nuevo producto en 30 segundos.

Hasta luego.

(Música)

¿Qué es esto?

Aquí es donde venimos a bailar swing.

En Alemania hay mucha tradición de bailar bailes de salón.

Los alemanes son muy bailarines.

A mis padres, a toda mi familia, a mi abuela, a mis primos,

a mis tíos, a mis amigos, a todos,

que os quiero mucho, os echo mucho de menos.

Ha sido un placer, cuídala.

Que la música os acompañe.

Soy pintor o, al menos, vine a Berlín como pintor.

Ahora soy tabernero, es decir, el pintor de las tabernas.

Os voy a enseñar el Berlín que no es turístico,

dijéramos que es la cara B de Berlín.

Buenos días. Hola.

Ahí tienes a mi hija. ¡Hola!

Mi mujer, es Victoria.

¿Cómo estáis? Muy bien.

¿Cuántos años tienes? Cuatro años y medio.

¿Qué es eso? Un abanico.

¿Quién te ha enseñado sevillanas? Mi abuela.

¿Dónde está tu abuela? En Madrid.

-Nina nació en Berlín.

Es berlinesa. Sí.

Nos conocimos Victoria y yo, nos encontramos.

-Le invité a mi casa. -Me lo tuve que pensar.

Una pareja de españoles que se enamora en Berlín.

Madrid y Barcelona, haciendo las paces llevamos 5 años.

Yo soy pintor, de hecho, llegué con mis dos maletas.

Pintor, en cualquier lado, es duro.

Pero en Berlín hay mucho pintor.

Aquí tenemos un retrato mío.

Este es un retrato de familia.

Aquí la boca, ojo,

hay una figura, que sería la masculina,

la femenina, que tiene pecho y barriga,

y esta sería el niño.

Nos conocimos

y a la semana de instalarme se quedó embarazada.

Llegar y besar el santo. Y algo más.

Fue: "¿Qué hacemos?".

No nos conocíamos apenas, coges el pack, irte a vivir juntos.

-Encontrar piso en Berlín, que fue una odisea.

-Formar una familia así.

Esto es empezar la casa por el tejado.

Totalmente.

Al final, llegamos a los cimientos.

Nos vemos luego. -Hasta ahora.

-Ahora estamos en el East Gallery, que es esta parte del antiguo muro,

está pintada por diferentes artistas.

Es una gran atracción turística,

porque es un pedazo de historia y decorada.

¿Por qué te viniste a Berlín?

No lo sé ni yo, porque nunca había estado en Berlín.

Había estado viviendo en Suiza y de ahí me fui a París.

Me faltaba, a nivel artístico, un poco de estímulo.

Me vine con mis pinceles y me enamoré al momento.

Hace menos de un año que he abierto un bar de tapas,

ahora soy el pintor de las tabernas.

Aquí estamos en la Funkhaus, era la antigua emisora de la RDA.

Lo adquirió una persona privada con la condición de que desarrollara

una actividad artística.

¿Cómo estás? María, encantada. Ciao.

¿Por qué venís tantos artistas a Berlín?

Es una ciudad económica.

Con lo cual, al artista que pasa penurias,

le da la facilidad para desarrollar su trabajo.

La comida siempre ha sido más barata,

los alojamientos más baratos, pero esto ya no es lo que era.

¿Cuánto puede costar un cuadro como estos?

(Habla en italiano)

De 1.000 a 5.000 euros.

Ahora estamos en Boxhagener Platz,

es el corazón de Friedrichshain, que es el barrio en el que estamos.

Es un barrio moderno, joven.

Mucha inmigración

y mucho alemán que es de fuera de Berlín.

Tenemos el mercado más gastronómico.

¿Qué os parece si nos tomamos un vino caliente?

El llamado "Glühwein",

en invierno te ayuda a pasar el día frío.

-Hola, hola.

¿Nadie habla alemán aquí? Ya lo ves.

Estamos invadiéndolos.

¿De dónde son? De Chile y de México.

Y en Berlín. Sí.

Pasando frío. Ya nos acostumbramos.

-Es el calor de dentro, que lo trajimos de Sudamérica.

-He pagado, invitándoos,

seis euros por los tres, a dos euros.

Aquí está lleno de niños.

Si algo tiene Berlín es que hay una cultura del niño importante.

Tienen guarderías a patadas, cuesta cantidad entrar,

porque hay mucha demanda.

No sé si son 1.500 parques.

El niño, hasta que tiene 21 años,

los padres reciben una ayuda del Gobierno.

En nuestro caso son 180 euros al mes.

Ayuda, ayuda.

Él es Alberto. -Yo soy portugués.

¿Qué vendes?

De todo un poco, tenemos queso manchego

y chorizo de León, de toda España.

¿Al alemán le gusta el producto español que vendes?

Les encanta.

¿Cuál es el producto estrella? El chorizo.

Castaña.

Hemos encontrado un berlinés,

que es más difícil que el pescado fresco.

-Esto era un antiguo hangar de trenes.

En los años 90, una asociación sociocultural

negoció con el banco para poder desarrollar

una actividad cultural en el espacio.

¿Eso pasa mucho en Berlín en espacios muertos

que, de repente, los cogen los ciudadanos?

Cada vez pasa menos.

Este lugar lo han comprado para edificar.

La especulación está a la orden del día.

¿Se está aburguesando Berlín?

Para el que puede llevar una vida burguesa.

Estas botellas están dejadas ahí a propósito,

no es que sean unos guarros.

Gente que se ve forzada a buscar un medio

que le ayude a ganarse unas perras, las recoja

y las cambie en el supermercado por las moneditas,

que nos ayudan a comprar cosas.

Esto es lo que se conoce

como la discoteca más pequeña del mundo.

Dos euros, vamos a coger la alemana.

Tú primera, seguro que nos dejan entrar contigo.

Berlín tiene opciones para todos los gustos.

Bastante, pero básicamente de techno.

Aquí empiezan el viernes,

el que aguanta, resiste hasta el lunes.

Es una disco tal cual. Completa.

(Música)

Esta es mi taberna.

La cocina es otro arte. Sí.

Después de pintar y hacer escultura, todo es más fácil.

Hola.

-Siempre me pilláis con las manos en la masa.

¿Le gusta al alemán el sabor español?

Muchísimo.

Llegan y te dicen "hola", un "gracias".

-"La cuenta, por favor".

-El alemán que viene es

porque le encanta la cultura, la comida.

¿Cuesta mucho montar un negocio en Berlín

a nivel de permisos?

A nivel burocrático es una locura, sobre todo con el alemán.

Te cuesta tu paciencia, tu salud.

¿Es caro el alquiler de un negocio en Berlín?

Cada vez más. -En este barrio, sí.

Tiene tirón y este local está costando casi 1.600 euros.

-Estamos muy contentos.

Una mezcla entre agotamiento y satisfacción.

Aunque no sea fácil del todo, es muy gratificante.

¿Te ha cambiado Berlín?

Sí, para mejor. -Menos mal.

-Un beso a todos, un abrazo grande y aquí estamos, venid a vernos.

Gracias, chicos. Hasta luego.

-Hola, me llamo Bea.

Vine para hacer un Erasmus a Potsdam de nueve meses

y ya han pasado seis años.

Aterricé en Potsdam, una ciudad de cuento,

aquí comenzó mi aventura alemana.

Buenos días. Muy buenas.

¡Qué frío! Sí que hace.

Ahora estamos en Potsdam,

que es una ciudad que se encuentra a unos 20 km de Berlín,

nos encontramos en el palacio nuevo.

Parece que, en vez de 20 minutos,

has viajado 3 horas y has cambiado de país.

Es como un cuento de hadas.

Este palacio era destinado

a las fiestas de Federico "el Grande".

Te puedes imaginar paseando por aquí con sus vestidos de gala.

Estas dos casas eran las de servicio,

ahí se hacían las fiestas,

el Rey no quería que sus invitados oliesen a cocina,

construyó estas dos casitas conectadas con un túnel subterráneo

y los sirvientes tenían que ir silbando por el camino

para que el Rey los escuchase

y saber que no se estaban comiendo la comida.

Ahora es la Universidad de Potsdam.

Aquí he ido yo a la universidad durante tres años.

Me vine de Erasmus, era Peter Pan, no quería crecer,

cogí la Erasmus y no la solté.

Llegué aquí y flipé: "¿Voy a ir a clase en un palacio?".

Puedes elegir las asignaturas que más te convengan,

te puedes hacer los horarios.

Después encontré un trabajo de guía turístico,

que podía compaginar con los estudios.

Estamos ahora mismo donde comenzó todo,

de frente al palacio de Sanssouci.

Este solo tiene 11 habitaciones.

Ahora es un museo, esta era su residencia,

donde se quedaba él.

Se le quedó pequeño para sus fiestas

y por eso construyó lo que hemos visto antes.

Aquí estamos, frente a la tumba de Federico "el Grande".

Una de las cosas que hizo,

que más ayudó a la población de aquella época,

fue introducir la patata, para así combatir el hambre.

Aquí se encuentra Federico descansando en paz

y sin preocupaciones.

Su deseo era ser enterrado con sus 11 perros favoritos.

Ahí vemos las lápidas de sus 11 galgos.

Mari Paz, no me lo puedo creer.

¿Qué pasa aquí? Es de mi pueblo.

-¿Te están grabando para la tele? -Para "Españoles en el mundo".

¿Qué haces aquí? -Visitando Berlín.

-Un saludito para Ocaña, a nuestros paisanos.

Esto es Alemania en estado puro. Cuando llegué aquí fue increíble.

Era mi primer invierno y mi primera vez en el extranjero

y dije: "En Alemania hace frío,

pero no sé cuánto frío puede llegar a hacer".

Llegamos a -25. La nieve no se fue en cuatro meses.

Estamos en el barrio holandés de Potsdam.

El rey trajo mucha mano de obra holandesa

y para hacerlos sentir como en casa mandó construir estas casas,

este vecindario, con la estructura holandesa,

para que así se sintiesen como acogidos en la ciudad.

Mi vida está en Berlín ahora.

Ahora trabajo de "office manager" en la recepción de una empresa

que se dedica a facilitar a la gente

a conocer a su media naranja.

Este puente se utilizó durante la Guerra Fría

como intercambio de los espías, ya que este puente comunica

la parte del este de Alemania con la parte oriental de Berlín.

En Potsdam se repartió el mundo, ¿no?

Así fue.

Aquí se firmó la Conferencia de Potsdam.

Después de la II Guerra Mundial

se vinieron aquí los aliados y los soviéticos

y se repartieron el territorio,

que sirvió de antesala para la división de Alemania en dos.

Ahora estamos en uno de los kebabs más famosos de Berlín,

el Mustafá.

Aquí da igual que truene, que hiele, que nieve,

que la cola siempre va a ser infinita.

¿Hay muchos turcos en Berlín?

Casi el 40% de población en Berlín es turca,

por eso entre los turcos y los inmigrantes,

que estamos aquí porque hemos venido,

me temo que sobrepasamos a los alemanes.

Los alemanes siempre dicen que Berlín no es Alemania.

-No hablo español, solo un poquito. -Perfecto.

¿De qué parte de Alemania es? -De Múnich.

-¿De Múnich?

(Habla alemán)

Ha dicho que a él le gusta mucho Berlín,

que comparado con Múnich, Múnich es un pueblo,

y que ahora los alemanes en cuanto oigan esto lo van a matar.

El "ampelmann" nos dice que crucemos.

Todos los semáforos del este de Alemania

tenían este monigote,

lo que pasa que con el paso del tiempo

se ha convertido en un símbolo de Berlín también.

Os voy a llevar ahora a comer una salchicha,

la "currywurst", que es el plato típico de aquí.

No te puedes ir de Berlín sin comerte una salchicha con curry.

¿Cocinas tú aquí?

El plato típico de todos los estudiantes

y de toda la gente que vivimos solos,

pasta, que es lo que prima.

De vez en cuando, los fines de semana

cae un pollo asado, unas patatas guisadas, una paella...

Te vas haciendo mayor en la cocina también.

Claro. Mamá, espero que lo estés viendo.

El menú está compuesto

de "currywurst" uno y "currywurst" dos, ¿no?

Le puedes añadir patatas si quieres o un poco más de mostaza, salsas...

2.000, 2.000.

¿Cuánto cuesta el "currywurst"? 1,60.

Esto como una comida de verdad no vale.

Curry y kétchup.

Y ya está. Y una salchicha asada, ¿no?

Sabe a salchicha con curry. Está buena.

Después de la nieve, la lluvia y el frío,

creo que ha llegado el momento

de tomar unas merecidas cervezas alemanas.

Bienvenidos al mundo al revés.

Es uno de los bares más populares de Berlín.

Ya sabéis que Berlín es un poco loco y tiene sitios como este,

en el que está representada una casa al revés.

Está logrado.

Por lo que tengo entendido, era el sueño del propietario

hacer un bar en el que todo estuviese al revés.

Como en Berlín todo es posible, lo hizo.

Hola, chicos. ¿Qué tal?

¿Quiénes son toda esta cuadrilla? Son mis amigos de por aquí.

Estela es mi compañera de trabajo,

Laura, compañera de piso y de trabajo,

mi prima Delia...

Dos primas en Berlín. Hombre...

¿Cómo se lleva tener a la familia? Genial.

-Mola mucho. Y las madres encantadas.

Y la abuela.

-La abuela la que más.

Es difícil eso.

-Es difícil llegar a ellos, la verdad.

Nos gusta mucho mantener distancias. No te hablan en los bares.

¿Te quedarás mucho tiempo en Berlín? No lo sé.

Vine para nueve meses y han pasado seis años.

¿Quién sabe?

Muchos besos para todos los ocañenses

y para mi familia sobre todo.

"Prost", como se dice por aquí.

Que vaya muy bien. Muchas gracias. Hasta luego.

-Hola, soy Manuela.

En un viaje a Irlanda conocí a mi marido,

del que me enamoré, me vine a Berlín con él,

tuvimos dos hijos y ahora he echado raíces aquí,

donde me siento muy a gusto siendo una familia vascoalemana.

¡Manuela! ¡Hola! Encantada.

Estamos en Alexanderplatz,

una de las plazas más concurridas de Berlín.

Tengo algo preparado para vosotros. Venid conmigo.

Tenemos una cama sobre ruedas.

Vamos a ver Berlín como marquesas, lo que somos.

Los patucos.

Yo sabía que Berlín se movía mucho en bici,

pero no en una bici cama.

¿Por qué te viniste a Berlín? ¿Por qué sales de España?

Yo tenía ganas de ver mundo desde muy joven.

Primero me fui a Irlanda porque estaba estudiando inglés,

conocí a mi marido en un bar...

Marido alemán. Sí.

Me enamoré de esos flechazos y dije: "Te sigo al fin del mundo".

Estamos en la Isla de los Museos. Estamos rodeados del río Spree.

Todos los museos están en esta zona.

Lo que vemos es que hay muchas obras, muchas grúas.

En 1992, cuando vine aquí, no estaba tan lleno de casas.

Alemania estaba muy destruida, había mucho hueco, mucho solar.

Berlín es muy interesante para la gente joven.

Los que han terminado de estudiar en otros países

vienen aquí y se quedan un par de años.

Aquí es para experimentar, pero no es para quedarse.

Es muy fría, te haces mayor.

Me lo dices tú, que llevas 25 años. Tú sí te has quedado.

Yo le llamo "de paso", porque me siento turista.

¿Cómo va nuestro cámara? Bien. Fresquito.

-Ahí el lugar más emblemático de todo Berlín,

la Puerta de Brandenburgo.

Mira qué portalón.

¿Hay que pasar por debajo? Sí, para sentirse como una reina.

¿Y eso?

Antes solo podían pasar los reyes por ahí debajo.

Y ahora las reinas en la cama. Nosotras vamos de reinas aquí.

Nos llevan a todos los lados tumbadas.

Es impresionante.

Este sitio es espectacular.

Es el Reichstag, el Parlamento berlinés.

Se utilizó como fábrica en la época de la II Guerra Mundial

como hospital para los nazis

y también para los partos.

Aquí han nacido berlineses.

Este es un memorial

al holocausto por los judíos en la II Guerra Mundial.

Tiene casi 3.000 losas que recuerda un poco a un cementerio.

Se va haciendo más oscuro, más estrecho.

Se va hundiendo y de repente no sabes dónde está la salida.

Os he traído al barrio de los gays donde vivo yo.

¿Aquí a qué te dedicas, Manuela?

Hago fisioterapia y osteopatía.

Vine con 23 años

y enseguida empecé a trabajar en distintas consultas.

Tú tienes una cartilla de clientes fijos que valoran tu trabajo.

Lo que les sorprende siempre es tu buen humor.

Lo necesitan. Hay cursos que hay de risa.

¿Aquí en Alemania?

Me dijo una chica que acababa de ir a uno.

Y se reía.

Ahora vamos a ver una tienda biológica

que tiene manzanas de muchas clases pero todas regionales.

Aquí solo se venden manzanas y todas alemanas.

Todas regionales. La sapora a 2,40 el kilo.

Si compras más kilos te salen más baratas,

van bajando el precio.

Aquí tienes mermelada de manzana, todo casero.

Zumo de manzana, mira qué color. 100%.

Recién exprimido.

¿Por qué se lleva tanto lo bio aquí en Berlín?

Por la ecología, hay una concienciación muy fuerte

de la ecología que se empieza en las guarderías.

No se utilizan los plásticos,

se utilizan mucho las botellas de cristal para todo.

Es como volver a las raíces.

(Habla en alemán)

Se lo vamos a llevar a mi niña.

Esto es como una guardería a la carta

donde vosotros tomáis decisiones.

Sí, es una guardería a la carta pero para mayores.

A partir de los 6 años hasta los 12.

En el colegio se quedan hasta las 13:00,

a las 13:30 comen aquí y se pueden quedar hasta las 18:00.

Comen la comida que les preparáis vosotros.

Tenemos una lista y cada familia pone diaria su plan de comida.

El educador que lleva aquí cuatro años y medio.

¿De dónde eres? Chileno.

¿Son duros los padres a la hora de contratar?

No sé, hay otro tono. Aquí es mucho más familiar.

¿Tu hija dónde está? La niña de las dos coletas.

Es un berlinés este proyecto, se creó en los 70.

Primero porque había muchos niños y poco espacio en las escuelas.

En los 60 había una necesidad

de romper esa educación tan estricta,

buscaban otras formas de educar.

Esta sería más familiar.

¿Cuánto os cuesta mantener esto a vosotros?

50 euros al mes. El resto lo paga el gobierno.

¿Cómo se hace el ganchillo?

Se coge el hilo y se mete.

Voy a hacer una bufanda.

-¿Para mí? -No.

-"Porfa".

Vamos a ver lo que hay aquí dentro en el baúl.

Aquí se encuentra todo lo que los vecinos no quieren

o se han cansado de tener. Mira qué bonita.

Me lo llevo para arriba para Lorena que le encanta este color.

Esto es un punto de reciclaje de vecinos.

Sí.

Si te encuentras a la vecina en el portal tienes su camisa.

Sí, puede pasar.

Hola.

Este caballero es mi señor.

(Habla en alemán)

Pregunta si es una estrella de cine.

Este es mi niño mayor.

¿Qué te gusta de España? El sol y la playa.

¿Las chicas españolas? Más guapas.

-No lo sabía. -Todo el mundo lo sabe.

Tienes un cuarto de adulto. Tengo de todo.

¿Es comprada? No, es alquilada.

¿Cuánto pagáis de alquiler?

Entre 1.500 o 2.000 dependiendo de los gastos.

Echo de menos el estar esperando el autobús

y que la gente hable conmigo.

-Si lo haces la gente habla contigo también.

Una vez que tomas tú la iniciativa la gente responde.

-A veces no que me llevo unos cortes.

-Yo soy alemán y no hablo a la gente en la calle.

-Nosotros somos más de grupo, de colectivo, de familia.

Aquí la gente es más individualista.

-Nos va a criticar.

Los españoles somos más superficiales.

Que te mato.

Ven a mandarle un beso al abuelo.

-Hola, abuelo. -Un beso muy fuerte.

Un placer. Sigue sonriendo tanto por Berlín.

Adiós.

¡Que nos atropellan!

Vamos por aquí.

Nosotros lo hemos seguido.

Españoles... Me quedo aquí, el cable.

No me lo digas que salto.

-Él es Miguel. -Alberto.

Qué susto.

Mira cómo la llevamos. Amarradita para que no se me aleje.

Me mareo.

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Españoles en el mundo - Berlín y Potsdam

05 abr 2018

Conocemos Berlín con Marta, Sara, Joaquín, Manuela, Alfredo y Beatriz. Recorremos los restos del Muro, símbolo de Berlín, el Tiergarten, el Reichstag, la puerta de Brandemburgo o el famoso Puente de los Espías, camino a Potsdam.

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