El rey ha visitado las instalaciones de la DGT coincidiendo con la Operación Retorno de las vacaciones para agradecer la eficacia y la profesionalidad de los efectivos de la Tráfico a través de la emisotra del Centro de Gestión de Tráfico de Madrid. Una visita a la que ha llegado en un coche conducido por su chófer al que, según han captado las cámaras de televisión, ha echado la bronca y ha golpeado en un brazo antes de bajar a saludar al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaza, con una pitada de funcionarios en protesta por los recortes del Gobierno.