Los policías y guardias civiles que hicieron los informes que vinculan Sortu y ETA han declarado ante la justicia que "hay signos evidentes de que ETA no se va a disolver" y han señalado que no ven cerca la disolución de la banda terrorista. Los agentes han asegurado que Sortu es una iniciativa de ETA y Batasuna y que su rechazo a la banda terrorista es parte de la estrategia para el retorno a la vida institucional. La defensa de Sortu ha intentado cuestionar estas afirmaciones.