La tensión aumenta en el hotel Auditorium de Barajas donde están concentrados los controladores aéreos. Cada vez llegan más viajeros hasta las puertas del hotel desde el aeropuerto madrileño. Algunos de los controladores han salido a los pasillos del hotel y los pasajeros que estaban allí, los han increpado e insultado. "¡Golfos, que sois unos golfos!", "¡para un viaje que hacemos en el año: sois unos desgraciados!", "¡despido, ya; despido ya!".