Los pilotos recordaron que "el siniestro de Barajas cuenta con dos precedentes claros", y apuntaron el accidente de Detroit, en 1987, en el que la Comisión americana (NTSB) necesitó sólo nueve meses para emitir el informe final, y el incidente de Lanzarote, en 2007, cuyo informe ha tardado más de dos años en publicarse.