En el Palacio del Marqués de Villores, del siglo XVI, ubicado en Sant Mateu (Castellón), se vende fruta. Su responsable, Víctor, quería montar inicialmente un hotel de cinco estrellas, pero hasta que la coyuntura económica cambie ha decidido explotarlo de otra manera. La solución ha abierto una brecha entre los vecinos del municipio.