Fuera de emisión
Compramos la misma cantidad de pepinos en una gran superficie y en una frutería de barrio y el ahorro alcanza los setenta céntimos. En el mercado, hay menos intermediarios, por lo que el precio al consumidor es mucho más asequible. Y es que desde que son recolectados hasta que llegan a nuestra mesa, los productos agrícolas pasan por tantas manos que su precio final resulta muy caro. Hay verduras y hortalizas que multiplican por diez su precio inicial.