Dirigido por: José Antonio Guardiola

Espacio que ofrece reportajes que acercan al espectador a la actualidad internacional a través de situaciones conflictivas que sufren determinados países. ''En portada'' tiene varios premios, entre los que destacan el Premio UNICEF y el Premio Rey de España de Periodismo.

Contacto

Escriba al programa En portada: enportada.tve@rtve.es

3005690 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos  En portada - A todo gas - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Fracking, viene de fractura.

Así llamaron primero los americanos y luego los demás

a la fractura hidráulica.

Fractura, romper la roca.

Hidráulica, con agua.

La forma convencional de obtener gas y energía

consiste en perforar verticalmente hasta encontrar la bolsa

de gas o de petróleo.

El fracking, la forma no convencional

consiste en perforar con el tubo hasta donde se encuentra la pizarra,

girar 90 grados y seguir avanzando horizontalmente

dos o tres kilómetros a través de la roca.

En ese momento se provocan pequeñas explosiones que perforan el tubo.

Unos dicen que eso aumenta la actividad sísmica.

Otros, que de haberla es imperceptible a tanta profundidad

A continuación se lanzan toneladas de líquido a presión

que fractura la pizarra.

Entre el 95 y el 99 % es agua, el resto arena y sustancias químicas

Unos dicen que eso químicos son contaminantes.

Otros, que son productos que podemos encontrar

en artículos de consumo diario.

Unos dicen que en el proceso se consume mucha agua.

Otros, que menos que en un campo de golf.

El gas se ha liberado y fluye a través de las grietas hasta el tubo.

Unos dicen, que el gas se puede escapar por el tubo

y contaminar el agua de los acuíferos.

Otros, que el tubo está suficientemente aislado

para que eso no ocurra.

Para unos, son demasiados riesgos.

Para otros, el riesgo es necesario para tener energía.

Estados Unidos vive un auténtico renacer energético.

Una revolución que le ha convertido

en el mayor productor mundial de hidrocarburos,

por delante de Rusia y Arabia Saudí.

El estado de Pensilvania

es donde más intensa ha sido la transformación.

Un estado con una centenaria tradición minera

en el que conviven enormes plantas siderúrgicas

y fábricas madereras,

junto a millones de hectáreas de bosque lleno de arces,

robles, vacas y ciervos.

La América de trabajo duro del sueño americano

y la América de los grandes espacios abiertos.

Marcellus Shale es una de las formaciones rocosas de pizarra

que han cambiado las reglas del juego

en el mercado mundial de la energía, ocupa 140.000 kilómetros cuadrados,

más que Andalucía y Extremadura juntas.

NavegadorLa ruta se ha calculado.

Por favor, aproxímese a una carretera reconocida por el sistema.

Ahora, gire a la derecha, luego gire a la derecha.

Desde Pittsburgh, la que en su día fue la ciudad del acero,

arranca este viaje en busca de Marcellus.

A 160 millas, en la universidad del estado,

enseña una autoridad mundial en fractura hidráulica,

el profesor Terry Engelder.

Huele.

Las enormes reservas de gas que almacenaba la cuenca

llamaron su atención en 2007, cuando el fracking estaba en pañales

y el futuro energético de Estados Unidos

se intuía problemático.

Engelder publicó un estudio según el cual

las reservas de esta formación

eran 250 veces superiores a lo que se creía,

de repente sobraba gas.

La industria tomó buena nota

y Pensilvania se empezó a llenar de torres de perforación.

El descubrimiento de Terry coincidió

con notables avances en técnicas de extracción.

Por fin, la tecnología permitía acceder donde antes era imposible

o al menos inviable económicamente.

Gobiernos de todo el mundo, incluido el de España,

ya hablan abiertamente de utilizar el fracking,

en el que el uso de elementos químicos

es la cuestión más polémica por posibles escapes al acuífero.

Si el tubo tiene una mínima fuga, los fluidos acaban yendo al agua,

y la contaminan.

Hace 5 años,

una sola imagen hizo que de repente la palabra fracking

empezara a ser mucho más conocida.

Aparecía en un documental, Gasland,

finalista en los Oscar de 2010.

Ron es otro pionero en el mundo del fracking,

pero en la trinchera de enfrente.

Hace 10 años, en su terreno

se perforó el segundo pozo de todo Marcellus.

Cuando vio su agua contaminada demandó a la compañía,

que le ofreció otra propiedad.

Él lo rechazó

y tras varios procesos judiciales, perdió su casa.

Al sur de Pittsburgh,

hubo varios casos de personas afectadas por agua contaminada,

y que aún hoy siguen bebiendo agua embotellada.

En Pensilvania, un millón de hogares

bebe de agua procedente de acuíferos naturales, gracias a pozos privados.

Allí no llega la tubería de las grandes ciudades.

Si su pozo se contamina, mal asunto.

Jeannie Moten acusa a la industria,

y a la codicia de algunos vecinos que tenían su terreno arrendado,

de no dar la voz de alarma.

Como otros afectados,

tuvo que instalar un tanque de agua en el jardín.

El agua de su pozo, la que tiene debajo de su terreno,

no la usa para nada.

Desde el coche no se percibe, al menos en esta parte del estado,

una cantidad de pozos y de maquinaria

que llame demasiado la atención.

Aunque los datos cifran en más de 7.000 los que hay activos,

muchas de estas instalaciones no se ven,

al estar situadas en lugares fuera de las carreteras habituales.

Pero buscando por caminos de tierra,

uno puede encontrarse granjeros y vacas

justo delante de un pozo de gas.

En gran parte de Estados Unidos,

a diferencia de otros países como España,

el propietario del terreno lo es también del subsuelo.

Y si tiene mucho terreno, la Industria llamará a su puerta.

El proceso de perforación lleva unos cuatro meses.

El fracking,

la inyección de millones de litros de líquido en la roca,

dura alrededor de una semana.

Después, lo que quedará en la superficie durante años

es la cabeza del pozo, por donde saldrá gas.

Para unos, el impacto final que queda en el paisaje es mínimo,

para otros, lo que permanece es mucha maquinaria y mucho ruido.

El impacto también se percibe en la enseñanza,

que se adapta a la industria:

desde cursos de formación y prevención para trabajadores,

a licenciaturas universitarias en ingeniería hidráulica.

Empresas como ShaleNet

forman y seleccionan a la mano de obra que demanda la industria.

El impulso económico es innegable.

Williamsport, cruce de caminos de las principales rutas del estado,

se convirtió en 2010, en pleno boom,

en una de las 10 ciudades norteamericanas

de más rápido crecimiento económico.

La veterana activista, Vera Scroggins,

es un verdadero azote de la industria del gas

en el condado de Susquehanna,

uno de los más productivos y explotados.

Vera conoce a todos en los dos bandos del fracking

y la policía también la conoce bien.

Si ella merodea cerca de algún pozo podría quebrantar la ley.

En un una superficie del tamaño de Guipúzcoa,

hay cerca de mil pozos de perforación.

Vera lleva años organizando visitas, una especie de turismo de fracking.

La zona cero del movimiento anti fracking

es un pequeño pueblo llamado Dimock.

Aquí se dieron en 2009 los primeros casos de agua contaminada,

y aquí vive Ray Kemble,

un veterano de Vietnam que ahora lucha contra las compañías

y que optó por mimetizarse en ellas, para conocerlas mejor.

Desde allí, intentamos acercarnos

para saber qué piensan esos trabajadores

a los que Kemble odia profundamente.

Por entonces, En Portada aún seguía esperando

la autorización de una compañía, la que fuera,

que nos dejara grabar dentro de uno de los pozos.

Hasta nueve se habían negado.

Las sucesivas polémicas de los últimos años

les han vuelto más retraídos.

Sólo 50 km al norte,

otro estado, Nueva York, también se asienta sobre Marcellus Shale,

pero una moratoria impide de momento el fracking.

En la universidad de Cornell, Anthony Ingraffea,

nativo de Pensilvania,

da clases de ingeniería medioambiental.

También para él,

el problema va más allá del propio Fracking.

Dentro de la comunidad científica Ingraffea

se ha significado como la principal voz contra la industria,

el oponente de Terry Engelder en más de un debate.

De vuelta a Pensilvania, es el día de las elecciones legislativas.

Y no se ha hablado de fracking

en la campaña para elegir gobernador del estado.

Tanto republicanos como demócratas

van de la mano a la hora de apoyar con entusiasmo este boom gasísitico.

Aquí un candidato que vaya contra la fractura hidráulica

lo tiene difícil.

Al final logramos el permiso de una compañía, Seneca Resources,

para entrar en su instalación.

Como éste, hay 7.000 pozos más en Pensilvania.

A simple vista, no se perciben masas de trabajadores

Todo está bastante mecanizado.

Su compañía tiene una larga tradición

de perforar pozos convencionales.

Al irse agotando las reservas de estos,

los que usan fracking son ahora la salvación para muchas compañías,

de ahí la pasión con que el portavoz de Séneca

defiende la fractura hidráulica.

Resulta difícil asimilar que en un país como Estados Unidos

haya gente que no puede disponer en su casa del bien más básico,

agua limpia.

Personas, que como hemos visto, tienen que comprarla embotellada.

Como en tantas otras cosas,

los americanos son los mayores consumidores de agua del mundo,

y el agua, como la energía, no es inagotable,

para que dure, hay que cuidarla y respetarla.

Todos esos casos,

reconocidos finalmente por la administración este pasado verano,

han sido 243.

Cientos de familias que un día se levantaron

y vieron su agua negra, sucia, contaminada.

Kim no le dio esa agua a su niña,

y durante varios meses tuvo que desplazarse a diario a un motel,

donde ella y su familia aprovechaban para lavarse.

Termina el viaje al encuentro de Marcellus

y lo hacemos justo encima, pisando esquisto,

trozos de pizarra que hace millones de años contuvieron gas.

Así de cerca, la piedra, en la superficie, no impresiona,

realmente es la misma pizarra

que abunda en muchos yacimientos de España.

Pero bajo tierra es una enorme extensión,

kilómetros y kilómetros de gruesa roca de hasta 200 m de espesor.

Ahí abajo y atrapada entre diversas capas geológicas,

contiene desde hace cientos de millones de años

lo que hoy hace que el mundo se mueva: Energía.

Según las últimas encuestas

ha bajado el porcentaje de estadounidenses

partidarios del fracking.

Para unos ha creado en 7 años, una fractura física y social,

y para otros, ha traído riqueza y energía.

Estados Unidos consume más petróleo, gas o electricidad, que nadie.

En este país al final pesan más las razones económicas

que los riesgos medioambientales.

Y la abundancia de combustible barato

diluye las voces discordantes.

Según el profesor Anthony Ingraffea, el daño del Fracking es acumulativo,

se irá viendo con el tiempo.

Pero por ahora manda la imperiosa necesidad de energía.

Energía para moverse, para viajar, para no pasar frío,

para no pasar calor, para tener luz, para perforar,

para transportar el gas,

para grabar este reportaje y para verlo.

En portada - A todo gas

37:04 19 feb 2015

En portada viaja a Pensilvania en busca del objeto más codiciado del subsuelo de este estado norteamericano, la formación rocosa de pizarra conocida como Marcellus. De ella se extrae uno de los bienes más codiciados de la Humanidad: la energía. 

El estado norteamericano de Pensilvania está repleto de partidarios y detractores del fracking, una novedosa técnica de extracción de gas que ha revolucionado el mercado mundial de la energía. Unos aseguran al equipo del programa que el fracking dispara la actividad sísmica, mientras que otros lo niegan. Unos dicen que la fractura hidráulica desperdicia agua por toneladas y otros replican que menos que un campo de golf. La polémica está servida.

Se calcula que solo en el estado de Pensilvania hay ya unos 7.000 pozos extrayendo energía mediante el método del fracking. Y que en unos años se llegará a 100.000.

Estados Unidos ha apostado sin miramientos por este sistema, que le garantiza su independencia energética durante varios decenios… Y eso ha modificado también su relación con los países, especialmente del Golfo Pérsico, de los que importa gas y petróleo.

En portada viaja a Pensilvania en busca del objeto más codiciado del subsuelo de este estado norteamericano, la formación rocosa de pizarra conocida como Marcellus. De ella se extrae uno de los bienes más codiciados de la Humanidad: la energía. 

El estado norteamericano de Pensilvania está repleto de partidarios y detractores del fracking, una novedosa técnica de extracción de gas que ha revolucionado el mercado mundial de la energía. Unos aseguran al equipo del programa que el fracking dispara la actividad sísmica, mientras que otros lo niegan. Unos dicen que la fractura hidráulica desperdicia agua por toneladas y otros replican que menos que un campo de golf. La polémica está servida.

Se calcula que solo en el estado de Pensilvania hay ya unos 7.000 pozos extrayendo energía mediante el método del fracking. Y que en unos años se llegará a 100.000.

Estados Unidos ha apostado sin miramientos por este sistema, que le garantiza su independencia energética durante varios decenios… Y eso ha modificado también su relación con los países, especialmente del Golfo Pérsico, de los que importa gas y petróleo.

ver más sobre "En portada - A todo gas" ver menos sobre "En portada - A todo gas"

Los últimos 760 documentales de En portada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • El soldado de Dios

    El soldado de Dios

    38:49 19 nov 2018

    38:49 19 nov 2018 En Portada viaja a Brasil para explicar por qué 58 millones de brasileños han escogido a un ultraderechista como presidente. Una victoria electoral marcada por la influencia de la religión o las redes sociales. Muchos de sus votantes son cristianos evangélicos y ahí reside una de las claves de este triunfo: el apoyo en masa que Bolsonaro ha recibido por parte de este pujante movimiento con una enorme influencia en la política nacional. Bolsonaro comparte con los evangélicos su ideario conservador, no sólo en temas morales, sino también en cuestiones de seguridad y economía. Un equipo de En Portada ha visitado dos iglesias evangélicas de Río de Janeiro: la de un poderoso pastor evangélico, amigo personal de Bolsonaro, en un barrio de clase media; y la otra, en un minúsculo templo en plena favela de Rocinha, lo que da una idea de cómo los evangélicos han penetrado en todos los estratos sociales. El programa rodó este reportaje durante los días previos y posteriores, a unas elecciones marcadas por las injerencias de las noticias falsas y el uso masivo de las redes sociales en la campaña, otra de las claves de la victoria del nuevo presidente.

  • 1:20 19 nov 2018 Un equipo de ‘En Portada’ ha visitado dos iglesias evangélicas de Río de Janeiro: la de un poderoso pastor evangélico, amigo personal de Bolsonaro, en un barrio de clase media; y la otra, en un minúsculo templo en plena favela de Rocinha, lo que da una idea de cómo los evangélicos han penetrado en todos los estratos sociales. El programa rodó este reportaje durante los días previos y posteriores, a unas elecciones marcadas por las injerencias de las noticias falsas y el uso masivo de las redes sociales en la campaña, otra de las claves de la victoria del nuevo presidente.

  • Prisionero 151/716

    Prisionero 151/716

    41:27 05 nov 2018

    41:27 05 nov 2018 En Portada ha estado con uno de los iraquíes que fueron torturados por las tropas estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib. Ali Alqaisi se reconoce en esta foto icónica que dio la vuelta al mundo. Ali ha desgranado para En Portada las torturas y vejaciones que las tropas estadounidenses le infligieron en la prisión de Abu Ghraib. “La tortura no se olvida nunca”. Han pasado quince años y Ali sigue arrastrando la losa de aquel proceso de deshumanización que empezó cuando, a su entrada en prisión, le asignaron el número 151/716. Alqaisi sigue reclamando justicia para él y para los miles de iraquíes torturados por las tropas invasoras. Asegura que lo que ha trascendido a los medios de comunicación es una parte ínfima de las torturas y abusos que se cometieron. Abu Ghraib era sólo una de las 76 cárceles que había entonces en Irak.

  • 1:40 05 nov 2018 "Estoy seguro de que lo publicado hasta ahora en los medios no es ni la millonésima parte de lo que realmente ocurrió en la prisión de Abu Ghraib". Quien así habla es Ali Alqaisi, uno de los iraquíes que fueron torturados por las tropas estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib, y al que ha entrevistado el programa En Portada. Recuerda las sesiones de interrogatorios que sufría, de más de 15 horas. "Te prohibían beber agua y te encadenaban al suelo". "Nos tiraban heces y se orinaban encima del detenido". "He visto cómo violaban a hijas delante de sus padres, a mujeres ante sus maridos, a niños delante de su madre y su padre", explica aún conmocionado quince años después. 'Prisionero 151/716' se estrena este lunes 5 de noviembre a las 23:30 horas, en La 2 de TVE. 

  • 00:22 30 oct 2018 Las torturas en la prisión de Abu Ghraib tiene una imagen icónica que dio la vuelta al mundo: una persona completamente cableada vestida con una capucha. ¿Quién está detrás? En Portada te lo cuenta este lunes 5 de noviembre en #Prisionero151716.

  • 1:32 30 oct 2018 En Portada ha estado con uno de los iraquíes que fueron torturados por las tropas estadounidenses en la prisión de Abu Ghraib. Ali Alqaisi se reconoce en una foto icónica de la tortura que dio la vuelta al mundo. 'Prisionero 151/716' se estrena el lunes 5 de noviembre a las 23:30 h. en La 2 de TVE. Ali Alqaisi se reconoce en esta foto icónica que dio la vuelta al mundo. Ali ha desgranado para En Portada las torturas y vejaciones que las tropas estadounidenses le infligieron en la prisión de Abu Ghraib. “La tortura no se olvida nunca”. Han pasado quince años y Ali sigue arrastrando la losa de aquel proceso de deshumanización que empezó cuando, a su entrada en prisión, le asignaron el número 151/716. Alqaisi sigue reclamando justicia para él y para los miles de iraquíes torturados por las tropas invasoras. Asegura que lo que ha trascendido a los medios de comunicación es una parte ínfima de las torturas y abusos que se cometieron. Abu Ghraib era sólo una de las 76 cárceles que había entonces en Irak.

  • Saudade de mi barrio

    Saudade de mi barrio

    38:21 22 oct 2018

    38:21 22 oct 2018 Saudade de mi barrio aborda el problema del turismo de masas y la especulación inmobiliaria en Portugal. En Portada se adentra en Alfama uno de los barrios más turísticos de Lisboa. Un lugar donde la mayor parte de sus casas han sido rehabilitadas, pero donde muchos de sus vecinos fueron desahuciados de sus viviendas.

  • 00:46 22 oct 2018 La gentrificación es un fenómeno global que a veces se lleva por delante el alma de las ciudades. En Lisboa los vecinos no han declarado la guerra a los turistas, pero sienten que sus barrios están perdiendo su identidad. ¿Cómo se logra el equilibrio?

  • 1:01 22 oct 2018 ‘En Portada’ aborda el problema del turismo de masas y la especulación inmobiliaria en Portugal. El reportaje ‘Saudade de mi barrio’ muestra, desde Lisboa, algunas de las consecuencias del uso del turismo como motor de la economía. Un equipo del programa se adentra en Alfama, uno de los barrios más turísticos de Lisboa. Un lugar donde la mayor parte de sus casas han sido rehabilitadas, pero donde muchos de sus vecinos fueron desahuciados de sus viviendas. Los propietarios no renuevan los contratos de alquiler para poder convertir estas casas en pisos turísticos. En pocos años los precios de las viviendas se han disparado en todos los barrios lisboetas. Los más afectados son las personas mayores que llevan mucho tiempo residiendo en estos barrios. Los jóvenes también han sido expulsados del centro. El fenómeno de la “turistificación” afecta también al comercio tradicional que ha sido suplantado por otro tipo de tiendas especializadas solo en productos para turistas. Estreno el lunes 22 de octubre a las 23:40 horas en La 2

  • 1:26 09 oct 2018 Claudette es palestina, y no ha podido volver a entrar en su casa, en Jerusalén occidental, desde que Israel ocupó esa parte de la ciudad tras la primera guerra árabe-israelí (1948). Su antiguo barrio es ahora uno de los más caros de la ciudad. Su casa está valorada en varios millones, pero ella no ha recibido nada.

  • 41:09 08 oct 2018 Un equipo del programa ha estado en Jerusalén, siempre en el centro del conflicto árabe-israelí, para mostrar los problemas de convivencia y algunos aspectos de la ocupación a través del tren ligero que recorre parte de esta ciudad. Un tranvía inaugurado en 2011, con un trayecto de casi 14 kilómetros y con 23 paradas, sigue generando polémica, ya que se adentra por la Jerusalén ocupada y conecta los asentamientos ilegales construidos en esa zona. También atraviesa la denominada Línea Verde, que parte la ciudad en dos. El reciente traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén ha reabierto el debate sobre su estatus internacional y ha colocado, de nuevo, a la ciudad en el epicentro de cualquier negociación de paz entre palestinos e israelíes.

  • 1:15 08 oct 2018 Jerusalén. Antes de las seis de la mañana se inicia el primer recorrido de la línea roja del tranvía urbano. Palestinos e israelíes suben a uno de los pocos espacios que comparten en esta ciudad. Con cristales blindados en puertas y ventanas, el tren tiene 23 paradas, algunas con nombres poco adecuados para la convivencia. Su recorrido de casi 14 kilómetros se adentra por la Jerusalén ocupada. "Aquí hay murallas invisibles que distinguen entre los judíos y los palestinos, aquí estamos prácticamente no en una ciudad con dos partes sino en dos planetas distintos", explica al programa En Portada de TVE Meir Margalit, historiador y escritor israelí. Margalit fue antiguo concejal de Jerusalén una ciudad a la que ahora ve más dividida que nunca: "Lo que yo veo es un temor, un temor mutuo, todos en esta ciudad viven con miedo." El tranvía conecta los asentamientos judíos construidos en la parte oriental con la parte occidental de la ciudad. Para los palestinos este transporte es un símbolo de la ocupación. Los israelíes ya tienen planificadas ocho líneas MÁS de tranvía para unir otros barrios de Jerusalén.

  • 1:10 05 oct 2018 Imágenes del rodaje del equipo de En portada en Jerusalén.

  • 1:48 05 oct 2018 La línea roja de Jerusalén es mucho más que el trayecto de un simple tranvía. Su recorrido, su blindaje o el nombre de sus paradas desvelan que todo ello tiene una interpretación política que va más allá de aliviar el caótico tráfico de Jerusalén.

  • 36:43 24 sep 2018 'El viaje de Madre Guáramo', un reportaje de plena actualidad, grabado hace apenas una semana, en el que acompaña a Meivis, una madre con tres hijos, en su viaje de Venezuela a Brasil para buscar un mejor futuro. Es una huida más de las que han protagonizado centenares de miles de venezolanos en los últimos meses. Meivis decidió dejar Venezuela el pasado 27 de julio. Fue justo después de la graduación de su hijo mayor, al ser consciente de que su país ya no le ofrecía un futuro. Meivis y sus tres hijos cruzaron la frontera con Brasil hace apenas diez días. Desde ese momento, 'En Portada' ha seguido su recorrido, cargado de angustia, incertidumbre y desesperación.

  • 00:45 21 sep 2018 Esta semana tenemos un programa muy especial: "El viaje de Madre Guáramo', en el que acompañamos a Meivis, una madre con tres hijos (César, Beatriz y Brian) en su viaje desde Venezuela a Brasil en busca de un futuro mejor. Estreno lunes 24 de septiembre, a las 23:30 en La 2 de TVE

  • Paralelo 38

    Paralelo 38

    40:57 10 sep 2018

    40:57 10 sep 2018 En portada viaja a la última frontera de la Guerra Fría. 2018 es el año de la distensión de las dos Coreas. El Paralelo 38 es una línea de separación marcada por la guerra de 1950, las heridas abiertas y los secuestrados por el Norte. Varios desertores de Corea del Norte relatan en primera persona las razones para su huida del país más hermético del mundo. Unos huyeron por la hambruna, otros en busca de libertad. Muchos han sido víctimas de la violación de los Derechos Humanos en la dictadura estalinista. Todos los protagonistas del reportaje viven con expectación los primeros pasos de distensión, especialmente tras la celebración de las dos cumbres intercoreanas.

  • 1:19 05 sep 2018 En Portada viaja a la última a la última frontera de la Guerra Fría. 2018 es el año de la distensión de las dos Coreas. 'Paralelo 38' se estrena en La 2 el lunes 10 de septiembre a las 23:30

  • 00:53 05 sep 2018 En Portada viaja a la última a la última frontera de la Guerra Fría. 2018 es el año de la distensión de las dos Coreas. 'Paralelo 38' se estrena en La 2 el lunes 10 de septiembre a las 23:30

  • 37:38 11 jun 2018 Los gunas, uno de los pueblos que mejor ha logrado mantener su identidad y autogobierno indígena en América Latina, habita en la comarca autónoma de Gunayala, integrada por más de 360 islas e islotes de origen coralino y una franja continental a lo largo de la costa del caribe panameño. Cada año atrae a miles de turistas seducidos por su apariencia paradisíaca. Pero para varias comunidades gunas la vida en sus islas no lo es tanto y saben que tarde o temprano, tendrán que trasladarse a tierra firme. Y la isla de Gardí Sugdub es la primera que lo ha pedido oficialmente.

Mostrando 1 de 38 Ver más