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Para todos los públicos En Portada - Puerto Rico, futuro imperfecto - ver ahora
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Subtitulado por TVE

Suena seco y rotundo como un disparo.

Antes de empezar el juego, hay que remover las fichas.

El dominó tiene mucho de azar, pero todavía más de cálculo matemático.

Exige astucia y concentración.

Es el deporte nacional de Puerto Rico;

el juego preferido de los boricuas.

Los jugadores de dominó se conocen entre ellos.

Se reúnen a diario en las plazas de la isla.

La hora de la partida es el mejor momento del día y para los mayores,

un antídoto contra la soledad.

Su aspecto es humilde.

La mayoría vive bajo los efectos de una recesión,

que dura más de una década.

Para ganar al dominó hay que engañar al contrincante.

Pero el adversario de la partida que juega Puerto Rico, es de temer:

la isla está en quiebra;

su deuda supera al Producto Interior Bruto

y Washington ha tomado las riendas,

como si Puerto Rico fuese una mera colonia.

Los boricuas, -como se conoce a los habitantes de la isla-,

quieren revisar la relación que mantienen con EE.UU. desde 1898,

cuando España entregó sus últimas colonias.

En 1952, Puerto Rico se convirtió en un Estado Libre Asociado:

en algo más que una colonia; en algo menos que un país soberano.

Ahora, heridos en su orgullo, los puertorriqueños,

-sean independentistas,

defensores del Estado Libre Asociado

o partidarios de la anexión a los Estados Unidos-,

quieren mover ficha.

Cuando la gran mayoría de los puertorriqueños

han evaluado las alternativas,

vemos que la vía que procura un mejor futuro para nuestro pueblo,

que le da más recursos y estabilidad

y provee el poder político participativo que no tenemos hoy,

es la estadidad.

Que Puerto Rico sea un estado de los Estados Unidos

es imposible en estos momentos, por dos razones:

primero, porque EE.UU. no quiere

que Puerto Rico sea un estado norteamericano

y en segundo lugar, porque los puertorriqueños

siempre han votado en contra de que Puerto Rico sea un Estado.

Esto se acabó.

Nosotros los independentistas hace años y años y años,

docenas de años que veníamos advirtiendo de lo que iba a pasar.

La independencia de Puerto Rico es inevitable.

El problema es que no tenemos un consenso nacional

y único de lo que es el país.

Todavía estamos como si fuera un bizcocho que no acaba de cuajar.

Las banderas de Puerto Rico y de Estados Unidos ondean juntas.

Pero mientras debaten su futuro, -unidos o separados-,

la agonía económica se prolonga y el día a día se complica.

Oficina del Doctor Nelson Matos. Muy buenos días.

Con la crisis, la salud de los puertorriqueños se ha resentido.

El presupuesto sanitario es menor

y los pacientes sin recursos muchas veces

tienen que elegir entre ir al médico

o atender la cesta de la compra.

Buenos días. ¿Cómo estamos?

Mejorando, mejorando y agradecido de sus servicios.

¿Todo bien? -Muy bien.

Esperando que me de de alta para quedarme en casa descansando.

Todavía eso no pasa.

Que Dios me lo siga bendiciendo.

Eso es importante: la bendición de Dios.

La vida de Miguel, un policía retirado,

depende del tratamiento oncológico que recibe cada 20 días.

Su médula no produce plaquetas

y las inyecciones que las activan son muy caras.

Tiene un Plan Médico desde hace años,

pero las aseguradoras eliminan prestaciones sin previo aviso

y Miguel se quedó sin tratamiento.

La Clínica del Doctor Matos peleó para que pudiera reanudarlo,

pero el seguro le reclama 3.000 dólares,

por el tiempo en el que fue atendido fuera de cobertura.

El Plan lo cubría totalmente.

Pero a primeros de este año 2016 y sin notificación previa,

me llegó una comunicación informándome

que tenía que pagar el 20 % del coste de la inyección.

Y eso equivalía a 800 y pico dólares.

800 y pico dólares mensuales,

¿es muchísimo dinero respecto a su pensión?

¡¡¡¡Síiiii. Es más de la mitad de la pensión.

Nos pasa a diario.

En muchos casos su vida depende de este tratamiento.

Y no es fácil tener que parar un tratamiento debido a su costo

y ver a ese paciente deteriorarse o eventualmente fallecer.

Y lamentablemente, el cáncer es caro.

El tratamiento del cáncer es caro.

En Puerto Rico hay 4 Facultades de Medicina.

Sin embargo, en los últimos 10 años,

se han marchado más de 5.000 médicos.

Quedan unos 8.000.

Se van a Estados Unidos donde están mejor pagados

y las aseguradoras imponen menos su ley.

El Doctor Matos resiste.

Al menos de momento.

No te lo voy a negar.

A mí me ha pasado y me pasa por lo menos una vez al mes:

me molesto por algo que le ha pasado

a alguno de mis pacientes con el Plan médico

y le digo a mi esposa, “vamos a recoger e irnos”.

Pero cuando uno mira hacia los pacientes y mira a sus hijos

y a sus familias, uno se da cuenta de que aquí es donde me necesitan.

La isla del encanto vive horas bajas.

Durante tres décadas se benefició

de la presencia de empresas norteamericanas,

atraídas por las exenciones fiscales.

Pero cuando desaparecieron, en el año 2006,

muchas de las grandes empresas se marcharon.

El déficit fue creciendo y Puerto Rico comenzó a endeudarse.

Un tercio de su presupuesto se destina al pago de la deuda.

Las arcas públicas se vaciaron.

La isla también.

Tiene 3 millones y medio de habitantes.

Otros 5 millones residen en Estados Unidos.

La realidad es que en Puerto Rico tenemos, en términos económicos,

dos problemas: uno es el fiscal,

esta deuda impagable de la que se está hablando mucho ahora,

de más de 70.000 millones de dólares.

Pero también yo te diría que el problema más profundo,

el problema más importante, el que más afecta a la isla,

es el problema de que la economía no crece desde hace más de 10 años.

Miguel Soto-Class preside el Centro para una Nueva Economía,

el grupo de análisis más prestigioso de la isla.

Estuvo en Washington con el equipo de expertos

que estudió fórmulas para solucionar la deuda.

Pero se ha desmarcado del proyecto,

porque la Junta de Control Fiscal, -la que pondrá orden a los pagos-,

tiene más poder que el gobierno de la isla.

Es una Junta de Control sobre Puerto Rico

que le quita al pueblo de Puerto Rico

y al Gobierno de Puerto Rico,

algunas facultades que son vitales en cualquier gobierno democrático.

Particularmente el poder del gobierno de imponer impuestos

y de organizar su presupuesto.

No se trata sólo de la deuda.

Soto-Class defiende que Puerto Rico debe crecer equitativamente

y que la responsabilidad de lo sucedido

no es exclusiva de Washington.

Que el gobierno local ha fallado y que en términos fiscales,

estuvo fuera de control.

La liquidez con la que cuenta el gobierno,

-el encargado de financiar servicios esenciales-,

se acabará este otoño.

Ni hay dinero, ni puede pedirlo prestado,

como haría un Estado soberano.

Tampoco puede acogerse a la Ley de Quiebras Federal,

por no ser un territorio incorporado a los Estados Unidos.

Ciertamente EE.UU. nos ha colocado en una situación de indefensión.

Estamos buscando que el Congreso de los EE.UU.

apruebe legislación que nos permita tener herramientas

para atender la deuda.

¿Qué queremos hacer?

Queremos pagar, pero en términos que sea posible pagar.

Atrapados, sin encontrar la salida,

en mayo se produjo el primer impago masivo de la historia de Puerto Rico

“Compatriotas.

Me dirijo a ustedes para indicarles en qué punto estamos

de la crisis fiscal que nos dejaron y que aún enfrenta nuestro país”.

Alejandro García Padilla, el gobernador de Puerto Rico,

reconoce que el 1 de mayo, fue uno de los peores días de su vida.

Sabía que con la orden de impago, sepultaba su carrera política.

Asegura que lo volvería a hacer.

No es posible recortar más.

De hecho, al nivel en que está el gasto actualmente,

da trabajo ofrecer algunos servicios que son básicos

como son la transportación escolar

o las terapias a niños que necesitan educación especial.

Y es algo que yo no estoy dispuesto a hacer.

No lo voy a hacer.

Prefiero utilizar ese dinero para pagar esos servicios

a los puertorriqueños y a las puertorriqueñas,

en lugar de pagárselos a Wall Street.

Puerto Rico se endeudó hasta niveles insoportables.

Los bonos de deuda que emitía,

eran muy apetecibles para los inversores.

Al tratarse de un Estado libre asociado,

estaban exentos de impuestos y en muchos casos,

protegidos por la Constitución.

Legalmente, no podían dejar de pagarse a su vencimiento.

Desde el 2006 al 2012, Puerto Rico duplicó su deuda.

En el 2005, nuestra deuda era de 35.000 millones

y en el 2012 había subido a más de 70.000 millones.

De hecho, a orgullo llevo, aunque con mucho sudor,

que con mi gobierno ha sido la primera vez en la historia

que la deuda ha bajado.

En todos los gobiernos había subido.

La sede del Gobierno está en La Fortaleza,

la fortificación que Carlos I ordenó levantar, en el siglo XVI,

para proteger a la capital de indios y corsarios.

Pero ahora los piratas no llegan por mar:

son los fondos buitre.

Se dirigen a empresas o Estados al borde de la quiebra.

Compran deuda a bajo precio y después litigan en los tribunales,

intentando cobrar el valor inicial de los bonos

que compraron a precio de saldo.

Washington ha echado una mano, autorizando en el último momento,

una moratoria en el pago de la deuda vencida.

La ley lleva la firma de Barack Obama.

Su estatua, frente al Capitolio de Puerto Rico,

es la favorita de los visitantes del “Paseo de los Presidentes”.

“Aquí estamos tomando al nene.

A lo largo de la Avenida,

se reparten las esculturas en bronce de los Presidentes norteamericanos

que han estado en la isla.

Theodore y Franklin Roosevelt, Kennedy, Eisenhower.

Así hasta nueve.

Las estatuas miran hacia el Capitolio de la isla.

Pero sus prerrogativas han sido mutiladas,

precisamente en un momento clave de su historia:

no se le ha permitido legislar su propia quiebra,

una facultad que se ha reservado el Congreso de los Estados Unidos.

Eso no hay quien lo niegue.

Tiene la capacidad de ir por encima de algo que aprueba el gobernador

y de una legislatura electa por el pueblo.

Sin duda se interrumpe

y se lastima de manera directa el proceso democrático.

Esa es la realidad.

Puerto Rico no tiene soberanía y por lo tanto,

el andamiaje del Estado Libre Asociado

que se había percibido en el pasado, no lo es.

Puerto Rico sigue siendo una colonia y ahora estamos en esa coyuntura

en la que el pueblo de Puerto Rico tiene que escoger.

Estados Unidos a través de las 3 ramas de su gobierno

ha reconocido lo que el independentismo

ha venido diciendo por más de medio siglo:

Puerto Rico es una colonia, un territorio de los Estados Unidos.

Y el que tiene un territorio

o una colonia tiene internacionalmente

la obligación de iniciar los pasos para descolonizar a Puerto Rico.

Desde 1917, los puertorriqueños tienen pasaporte americano.

Es una de las ventajas de ser Estado Libre Asociado

y la razón por la que, desde hace un siglo, emigran a Estados Unidos.

Michelle Osuna es hija de la clase media puertorriqueña,

la que paga impuestos,

tiene dificultades para encontrar trabajo

y recibe menos servicios que antes de la crisis.

Michelle se graduó en Psicología Social.

En el 2011 hizo el doctorado; en el 2016, las maletas.

Yo he tenido, algunos meses, que dejar de pagar ciertas cosas

para poder pagar otras cosas más importantes.

Por ejemplo, yo dependo de la transportación de mi automóvil,

porque aquí la transportación pública no es la mejor.

Así que dependo del automóvil para hacer mi trabajo y por tanto,

no puedo dejar de pagar el carro.

Pero sí puedo dejar de pagar la luz o el agua

y esperar al otro mes para poder pagarla.

“Mira. Dile hola a papá. Dile: te extrañé papá”

Puerto Rico se vacía.

Impulsadas por la crisis económica,

cada año se van unas 60.000 personas.

Como Michelle; como hicieron antes su madre,

su hermano y su pareja.

Y una vez me gradué del doctorado no consigo trabajo.

Así es que desde el 2011 estoy pensando en irme de Puerto Rico.

No me he ido porque apostaba a que podía conseguir algo

donde yo pudiera sentir que podía ser útil para mi país.

La emigración en Puerto Rico

se ha catalogado como una válvula de escape.

Yo le llamó la revolución Jet-Blue.

Porque aquí, cuando la cosa se pone mal, se montan en un avión y se van.

Y desarrollan unas destrezas de sobrevivencia

que la gente de la isla no tiene.

Los puertorriqueños que van de acá,

aportan a las ciudades de los Estados Unidos a las que van,

una experiencia,

unos niveles de educación que llevan muchos de ellos

que son grupos profesionales.

Así que en ese sentido, estamos perdiendo capital humano.

La emigración a Estados Unidos es doble:

se van los profesionales de la clase media,

pero también los puertorriqueños oficialmente pobres,

con ingresos inferiores a 1.000 dólares mensuales.

Luis Rafael Sánchez, uno de los grandes escritores de Puerto Rico,

reflejó en su obra "La guagua aérea" el éxodo de sus paisanos.

El destino ha dejado de ser Nueva York y ahora es Texas,

Orlando... por todos sitios.

El sentimiento es equívoco,

porque mucha gente piensa que en cualquier momento

puede venir en “Jet Blue”, que tiene pasajes a 90 dólares.

Pero ¡claro que es una anomalía

que un país tenga más gente fuera que en el territorio nacional.

A Luis Rafael Sánchez le gusta ir en guaguas.

Asegura que son inspiradoras.

Los puertorriqueños hablan un español lleno de matices

y giros imposibles,

donde coinciden lo vulgar y lo poético.

Y las guaguas son la tribuna

en la que los ciudadanos se desahogan y opinan.

Todavía se usa mucho la guagua para castigar al político.

Es la clase que, yo diría, absoluta y unánimemente odiada.

Es en lo único que la gente se ha puesto de acuerdo:

en el desprecio al político.

A todos, a todos.

Dicen que el puertorriqueño sabe bregar y adaptarse.

Pero si algo no se ha rendido, ha sido el idioma.

El escritor consiguió que la Real Academia

incluyese en su Diccionario, la palabra puertorriqueñidad.

Porque en Puerto Rico se habla español:

la lengua ha sido más fuerte que un siglo largo de dependencia americana

Este es un país de cuero duro, decimos nosotros.

La palabra cuero, entendida como la piel de los animales fuertes

como el cerdo o el elefante.

Es decir, que tiene buen aguante este país.

El aguante ha incluido el detener la ofensiva del idioma inglés

que se intentó imponer como lengua oficial.

Para mí es una trinchera que no se puede rendir.

En Puerto Rico caben todas las paradojas:

es la envidia de sus vecinos del Caribe; su renta per capita

y su salario mínimo, son de los más altos de América Latina,

pero a la cola de los Estados Unidos.

Su tasa de pobreza es del 47 %, el doble de Mississippi.

Es el Estado donde han hecho más mella, la crisis y el paro.

Muchos boricuas, -como se conoce a los habitantes de la isla-,

sobreviven gracias a las ayudas federales.

Programas y subvenciones

que alimentan la imagen de una isla mantenida.

Estas subvenciones que tú mencionas para la gente,

existen también para las empresas.

Quienes más subvencionada están son las empresas.

Si tú lo comparas son las empresas, más que la gente.

No es que las empresas trabajen y la gente no.

Aquí todo el mundo está subvencionado.

Y todo el mundo tiene sus incentivos.

En la isla del encanto, no hay niños vendiendo en los semáforos,

como en muchos países de Latinoamérica.

Pero seis de cada diez, están bajo niveles de pobreza

y su salud y educación, seriamente comprometidas.

¡Qué vivan los novios¡

En más de una cuarta parte de los hogares,

el cabeza de familia es una mujer.

Hay municipios en el centro de la isla y en la montaña,

donde la tasa de mujeres que reciben ayudas del gobierno, es del 90 %.

Tienen hijos a su cargo;

dificultades para acceder al mercado laboral.

Pero las ayudas que reciben los hogares pobres,

siempre generan debate.

En Puerto Rico,

una persona puede ganar más dinero no trabajando que trabajando.

Nosotros hicimos un análisis

de una madre soltera en Puerto Rico con dos hijos,

si trabajara 40 horas a la semana,

ganaría solamente 30 dólares más que si no trabajara,

por las subvenciones que pudiera recibir.

Por otro lado,

en los últimos 15 años hay muchas personas paradas

porque no hay oportunidades.

No creo que sea que es que la gente no quiera trabajar.

Puerto Rico siempre fue un pueblo muy trabajador.

Hoy día, el 38 % de la población de Puerto Rico

recibe ayuda alimentaria.

Lo que tenemos que preguntarnos es que pasaría

si no existiera esa ayuda alimentaria para estas personas,

porque la tasa de desempleo en Puerto Rico,

la tasa de personas que no participan de la fuerza laboral

y que no tienen posibilidad alguna de entrar en el trabajo,

se encuentra alrededor del 60 %.

-¡Miguel! -¡Don Miguel!

Miguel Vázquez vive en Barrio Navarro, en Gurabo.

Cuando llegó no había agua corriente, las calles no estaban asfaltadas

y las casas eran de madera.

-¡Qué alegría! -Y la familia, ¿cómo está, Miguel?

-Pues mi hijas están en Florida. -Sí.

-Tengo tres allá y una acá en Gurabo.

-dice el padre que te vas para allá unos días, ¿cómo va a ser?

-Me voy como seis meses o más. -¿Seis meses?

-¿Cuándo regresas entonces? -Posiblemente después de diciembre.

La situación en Barrio Navarro ha mejorado.

En parte, gracias al trabajo solidario de su comunidad,

muy vinculada a la doctrina social de la Iglesia.

Están concienciados y son el origen de "Somos Pueblo",

un colectivo ciudadano

del que forman parte más de 300 organizaciones.

No quieren subvenciones; saben que la suerte no cae del cielo.

El Padre Pedro Ortiz, es uno de sus motores.

Tenemos un proyecto de autogestión integral comunitaria

en Barrio Navarro, en Gurabo.

Y es interesante porque no hemos aceptado subvención

ni del gobierno estatal, ni del gobierno municipal,

ni de empresas privadas,

porque es la fórmula que ellos están utilizando

para acallar a las comunidades

y evitar las denuncias y los levantamientos comunitarios.

Todos los veranos, celebran en Playa Fajardo

una misa comunitaria a la que invitan a los políticos.

Sentados en primera fila, escuchan estoicamente,

una letanía interminable de reproches

sobre su incapacidad política

y la falta de reflejos para combatir la desigualdad.

Y haytratados jurídicos.

Y hay leyes internas en el país

que por no estar debidamente fundamentadas

en la ética y en la moral social,

no hay que obedecerlas.

¿Por qué digo esto? Porque Puerto Rico vive en crisis,

porque Puerto Rico vive en necesidad.

-Recuerden: nosotros somos la única colonia en todo el mundo.

Llevamos 118 años bajo esa situación,

independientemente de la dirección que Puerto Rico coja

con la nueva decisión que ha tomado EE.UU. sobre la Junta Fiscal,

el gobernador que esté al frente

tiene que luchar por esa unión de todos los puertorriqueños.

Gracias.

Puerto Rico está en crisis.

-Aquí en Puerto Rico,

tenemos diferentes tipos de árboles de café.

Tenemos árboles grandes, árboles frondosos pequeños...

Tenemos Limaní, Caturra, Borbón... Pacas típicas.

Y también tenemos este que se llama Mundo nuevo,

que es un tipo de árbol más frondoso y produce mucho más café,

comparado con otros tipos de árboles que tenemos aquí en la Hacienda.

En la región de Jayuya, en las tierras altas,

todavía quedan Haciendas cafeteras.

El grano es de gran calidad,

pero el café ya no es el monocultivo de antaño.

La agricultura,

los años de esplendor de la caña, el tabaco y el azúcar,

quedaron atrás.

Hace décadas que la economía de Puerto Rico

empezó a depender de un puñado de multinacionales.

En tiempos más modernos y recientes

fueron estas grandes empresas multinacionales,

especialmente las farmacéuticas las que se establecieron aquí.

Creo que ahora tenemos que darnos cuenta

y yo creo que hemos aprendido,

que no podemos depender de una sola cosa.

Y tenemos que tener un abanico,

una cartera de diferentes estrategias.

¡Uno, dos, tres!

Desde hace unos años, el turismo se ha convertido

en uno de los grandes objetivos económicos.

Puerto Rico compite con paraísos cercanos más baratos.

Pero tiene playas, paisajes de ensueño,

ciudades coloniales con siglos de historia a sus espaldas.

Como la Iglesia de San José,

la segunda más antigua de Latinoamérica.

Esta es la pintura mural más antigua de Puerto Rico.

Representa a San Pedro González Telmo el patrón de los navegantes.

Fue hecha hacia 1550 por un fraile dominico.

Y en esta restauración, -la acabamos de restaurar-,

vinieron personas de España,

de las empresas grandes que nos ayudaron a restaurarla,

que es muy importante para Puerto Rico.

San José fue parte

del primer convento que se levantó en la capital,

en los terrenos cedidos por la familia de Juan Ponce de León,

el explorador de Puerto Rico.

Es una rara avis de la arquitectura colonial;

uno de los escasos ejemplares de gótico en América.

Le llamamos gótico,pero en realidad

esto nos llega a nosotros en pleno renacimiento.

Es gótico isabelino

pero es parte de la arquitectura característica del renacimiento.

El mercado inmobiliario ha encontrado un filón

en el viejo San Juan.

Barrios enteros que necesitan ser restaurados

y leyes ventajosas para los inversores,

que compran a bajo precio y acceden a inmuebles embargados.

Pero las medidas para atraer dinero no gustan por igual.

Mientras la población local se enfrenta a nuevos impuestos,

los inversores millonarios desgravan.

Queda mucho trabajo por hacer.

Pero se ha trabajado muchísimo en San Juan, en los últimos 20 años.

El riesgo de las áreas coloniales es la gentrificación:

que la mejora de barrios muy deteriorados,

termine provocando la salida forzosa de la población autóctona.

Existe riesgo, definitivamente.

Pero, hay todavía muchos bolsillos, áreas,

que todavía mantienen la esencia.

Y de gente que lleva años aquí.

La crisis económica ha dinamitado la confianza en Washington

y ha despertado el síndrome de la colonia.

Puerto Rico no es Estados Unidos, pero forma parte de él.

No puede abrir embajadas, pero tiene equipo olímpico.

No paga contribuciones federales,

ni puede votar en las presidenciales americanas.

Conservadores y liberales se alternan en el poder.

El PDP, -próximo al Partido Demócrata-,

defiende la vigencia del Estado Libre Asociado.

El PNP, -alineado con los republicanos-,

considera que Puerto Rico

debería convertirse en el 51 estado de la Unión.

Sí, hay que dar una batalla.

Siempre hay que hacerlo.

Yo estoy dispuesto a dar esa batalla para poder lograrlo.

Pero al igual que otros 37 territorios de la nación americana

optaron por convertirse en Estado

y los 37 hoy son un Estado,

yo estoy convencido que con la voluntad del pueblo,

vamos a lograr nuestro objetivo.

-El próximo gobernador tiene que ser alguien con capacidad

para trabajar con todos los sectores ideológicos,

para encabezar un mecanismo procesal que nos permita ir juntos

con una sola voz a Washington.

Mientras sean candidatos ideológicos en términos radicales

y que quieran generar crisis políticas,

no van a lograr la cohesión que necesitamos

para ir a negociar a los EE.UU.

La que fue la Hacienda de la familia Canales, en Jayuya,

se ha convertido en un lugar de culto para los independentistas.

Aquí se reunieron los cerebros de la revuelta armada

que encabezaron los nacionalistas, contra Estados Unidos.

En esta parte de aquí

ustedes van a ver las fotos de la casa original

rodeadapor la Guardia Nacional de los EE.UU.,

ese 30 de octubre de 1950.

En octubre de 1950, los insurgentes izaron la bandera

y proclamaron a Puerto Rico república independiente.

Pero el sueño soberano apenas duró tres días.

El pueblo de Jayuya fue bombardeado por la aviación americana

y los dirigentes de la insurrección,

como Pedro Albizu Campos y Blanca Canales,

detenidos y encarcelados.

Los puertorriqueños no quieren ser una colonia encubierta.

Pero solo los independentistas creen que ha llegado la hora

depromover la secesión de Estados Unidos

y convertirse en una nación de pleno derecho.

No tengo la menor duda

que estamos en el inicio de ese cambio de status en Puerto Rico.

Ahora es cuestión de que Naciones Unidas

presione aún más a los Estados Unidos

para que inicie ese proceso de descolonización.

Pero es inevitable, porque el propio imperio ha dicho

que esto es una colonia.

Y la colonia es, por definición antidemocrática.

El caso de Puerto Rico ha vuelto al Comité de Descolonización

de las Naciones Unidas.

Su opinión no es vinculante,

pero la geopolítica ha cambiado

y el valor que tuvo la isla para Estados Unidos

ya no es el mismo.

Y en las últimas décadas fue uno de los engranajes

de la guerra fría del Caribe;

uno de los baluartes de la guerra fría en el Caribe.

Era muy importante demostrar

que era una especie de gran vitrina democrática

de lo que era capaz el sistema americano en América Latina.

-Será algo así como una separación o divorcio por consentimiento mutuo,

porque nos conviene a ambas partes.

Eso es inevitable en estos momentos.

Así que estamos en la alborada de nuestra libertad como pueblo.

-Yo no sé qué va a pasar.

Sí siento que las aguas se están agitando.

Incluso yo creo que ha sido la colonia más mimada

que ha conocido la historia.

Incluso yo digo que aquí

se ha consentido al colonialismo norteamericano,

porque es un colonialismo con aparente cadena larga.

El 8 de noviembre, -martes electoral-,

los puertorriqueños irán a votar.

Pero solo para elegir a su gobernador.

Su atípico estatus,

les impide participar

en las elecciones presidenciales norteamericanas,

que se celebran ese mismo día.

Puerto Rico no tiene representación en Washington.

Tan solo un Comisionado con voz y sin derecho a voto.

El futuro gobernador tendrá sus funciones recortadas.

Gobernará vigilado por una Junta Fiscal nombrada a dedo

y con la misión de reordenar la deuda.

Alejandro García Padilla no opta a la reelección.

Siempre las frustraciones

van a ocupar más espacio en el corazón que los logros.

Hemos logrado reducir la deuda;

hemos logrado mantener el gobierno abierto

y dar los servicios,

pelear con los fondos buitre que no ha sido fácil, a la misma vez.

Pero mientras no logre enderezar el camino

para que los próximos gobernadores puedan tener una deuda manejable,

no voy a sentir que he terminado el trabajo.

-Trabajo de "bar-tender", de camarero.

Trabajo en lo que "haiga".

Sí, desearía quedarme en mi isla para siempre.

Pero si no hay fondos, tengo que buscar algo más.

Buscar algo más. Como hizo Michelle.

Como hacen a diario, quienes se van al aeropuerto sin billete de vuelta.

A mí, pocas cosas me atan a Puerto Rico.

Me ata a Puerto Rico mi sentimiento patriota,

mi deseo de querer trabajar por Puerto Rico.

Pero mi familia está allá.

Yo apuesto a que voy a tener un buen trabajo allá,

me llevo la ilusión.

No tengo pasaje de regreso.

Así que nada, lo que me llevo es la ilusión.

Subtitulación Realizada por Teresa García - Yolanda Moreno.

En Portada - Puerto Rico, futuro imperfecto

26 sep 2016

Los puertorriqueños se debaten entre la independencia, la integración plena en Estados Unidos, o el mantenimiento de un estatus tan excepcional como anacrónico. En las próximas semanas, las arcas del gobierno de Puerto Rico se quedarán vacías por falta de liquidez.

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