www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4484418
Para todos los públicos En Portada - Los pequeños talibés - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE

Son forzados a mendigar por las calles de las ciudades de Senegal.

Su tarjeta de identidad:

una lata o un bote de plástico donde guardan lo recolectado.

Se les conoce como talibés, niños de las daaras,

escuelas tradicionales coránicas.

Son obligados por sus morabitos o maestros, a pedir limosna.

La gran mayoría es reclutada en zonas rurales y pobres.

Víctimas de la explotación infantil,

muchos de estos menores son golpeados, atados,

e incluso encadenados.

Solo en la capital, Dakar, y su región,

se calcula que son unos 30.000 y en todo el país, más 50.000.

Modou tenia entonces 14 años.

Mientras paseamos con él por las calles por las que mendigaba

recordamos su trágico pasado.

Hijo de padres senegaleses residentes en Gambia,

no quería volver a casa por temor a ser enviado de nuevo a la daara.

Llegó a Dakar en busca de su abuela,

después de mes y medio de camino.

No la encontró y se convirtió en un niño de la calle.

Mendigaba para sobrevivir, expuesto al atropello,

las agresiones, los abusos, o la droga.

Soñaba con ser uno de los niños que veía ir al colegio.

Un día, se asomó al centro de acogida Empire des Enfants,

el Imperio de los Niños.

Entró y se quedó.

Una asociación sueca llegó un día al centro

a impartir un curso de circo,

se apuntó y su vida cambió para siempre.

Hoy, es una de las cabezas visibles de Sencirk,

una asociación circense que él contribuyó a crear

para ayudar a otros niños desfavorecidos.

Da clases en centros de acogida

para que, a través de la educación corporal y artística,

los niños recuperen, como él, la esperanza y las ganas de vivir.

Mientras hablamos con Anta han traído al centro

cuatro niños recién arrebatados a la calle.

Empieza el difícil camino de estabilizarlos,

de comprobar su estado de salud física y psicológica.

Comienza también la búsqueda de su familia para retornarlos a casa.

Si es necesario, se emitirá incluso su foto por televisión

para localizar a los suyos.

Anta se acerca con ternura a ver a sus nuevos internos.

Como siempre le embarga la esperanza de que regresen a una vida normal

y tengan futuro.

Para ello, lo primero,

es deshacerse de su terrible pasado en forma de lata.

Como la mayor parte de las organizaciones

que ayudan a estos pequeños,

un equipo de la ONG franco-senegalesa Village Pilote,

sale de ronda para intentar recuperar a niños de la calle.

Al principio, rodamos desde lejos.

Hay que ganarse su confianza

mientras los asistentes sociales de Village Pilote, con gran paciencia,

intentan que comprendan que es mejor abandonar su desdichada vida.

No es fácil.

Algunos están drogados.

Al final, dos de los menores se vienen con nosotros.

Seguimos hacia otros puntos donde habitualmente pasan la noche.

En uno, se percibe cierta tensión.

En medio de la oscuridad, calculamos que puede haber decenas de chavales.

Al final, Cheikh y sus colegas deciden poner fin a la ronda

antes de lo pensado.

Primero se les lleva al centro de Village Pilote en la capital

para estabilizarlos.

Después, se les trasladará a este otro,

a una hora de Dakar,

donde comenzará su nueva vida,

si no se encuentra a su familia o no pueden retornar con ella.

Clases de alfabetización y de otras materias

y talleres de formación profesional están a su disposición

para su reinserción social y laboral.

Village Pilote fue creada hace 23 años

y ahora pueden encontrarse aquí antiguos niños talibés,

niños que han huido de su casa,

u otros, entregados en custodia por sus propios padres.

España ha venido apoyando a esta ONG en los últimos años

como parte de la lucha contra la mendicidad infantil

y ayuda a la infancia.

Hablar con cualquiera de los niños y jóvenes aquí acogidos

es bucear en un drama infantil,

pero con la mirada puesta en un futuro de esperanza.

A veces, les cuesta aceptar las normas y la convivencia.

Algunos se escapan.

O si pasado un tiempo no se les ve motivados para integrarse,

se les deja marchar.

Entramos en una de esas daaras

con jóvenes voluntarios de la ONG “Equipe Aidons les Talibés”,

“Equipo, Ayudamos a los talibés”.

La dirige Djibril Bokoum.

Trabajan en el acondicionamiento de algunas daaras

y en campañas de sensibilización para acabar con este drama.

Pudimos comprobar en toda su crudeza

las terribles condiciones de vida de estos niños.

Ibrahima confiesa que aquí encontró la paz que necesitaba.

Ahora ayuda en la alfabetización de otros niños

en el centro de Solidaridad para los Niños de las Calles que lo acogió.

Lo dirige Augustin Carvalho que, un día, tras sus estudios,

se dijo que tenía que hacer algo por estos niños.

En 1994, fundó esta ONG con unos amigos.

El pequeño y muy tímido Cheikh Diaw, de 12 años,

que huyó de una escuela coránica, es uno de sus inquilinos.

Hablamos con el sociólogo Mamadou Wane

sobre el peligro de que estos niños talibés

acaben en manos de grupos radicales o de un morabito yihadista.

Es experto en la protección de la infancia

y fue funcionario de UNICEF.

Ha realizado una cartografía sobre las escuelas coránicas

en la región de Dakar.

El debate está abierto en este país de mayoría musulmana

donde las falsas escuelas coránicas se escudan en el islam

para su negocio.

En una de las daaras visitadas,

el morabito da muestras de gran cinismo.

Dice que sus niños no salen a mendigar, pero...

Solo nos autoriza a rodar en el patio de la daara

donde los niños internos y niñas del barrio

memorizan el Corán.

No nos deja ver los dormitorios ni otras zonas de la escuela.

No oculta que pegan a los pequeños.

Desde la Federacion Nacional de Asociaciones

de Escuelas Coránicas de Senegal,

su secretario general, Adama Seck,

nos invita a entrar en una daara moderna

en la que los niños no mendigan.

Acompañado de otros miembros de la federación,

sus palabras denotan cierta ambigüedad

a la hora de denunciar claramente

las malas prácticas de las falsas daaras tradicionales.

Todos son conscientes de que no puede continuarse así.

Las campañas de sensibilización van en aumento.

El estado ha tomado algunas medidas pero con pocos resultados.

La mendicidad está prohibida desde 2005

y el presidente ordenó la retirada de los niños de las calles de Dakar

en junio de 2016.

Pero siguen ahí.

El centro de acogida Ginddi en la capital es estatal.

La falta de normativa sobre las daaras

que surgen por doquier y sin control, complica la situación.

Se necesita el respaldo y compromiso de los líderes religiosos musulmanes

Sin olvidar luchar contra la trata

y reforzar las capacidades

de las fuerzas de seguridad y la justicia.

Son precisas, una firme voluntad política

y la concienciación de la sociedad,

sobre la necesidad de erradicar esta forma de explotación infantil.

Mientras, la tragedia se intenta paliar como se puede

desde organizaciones humanitarias,

como el centro de los salesianos Kër Don Bosco de Dakar.

Vienen los sábados y los domingos.

Lo que intentamos aquí, crear el ambiente de familia,

el ambiente de disfrutar como niños,

jugar y participar en las distintas actividades.

Después de la formación del estudio del Corán,

todavía no tienen un oficio

y nosotros también intentamos ayudar a los mayores

para que tengan la posibilidad de tener una formación.

Este año hemos escogido unos seis chavales

que van a hacer oficios de fontanería en nuestro centro,

de costura y de restauración.

En Don Bosco, conocimos a Dan.

Encontró aquí hace tiempo el cariño que le faltaba.

Le acompañamos al lugar donde vive con otros extalibés.

Ninguno tiene trabajo fijo

y sobreviven con los trabajillos que les van saliendo.

En la sede de la asociación Samu Social,

un grupo de artistas del proyecto Miradas que hablan,

ofrecen talleres creativos a estos niños.

Necesitan espacios como este;

espacios donde se puedan expresar, puedan expresar lo que llevan dentro.

Puedan comunicarse.

Y sobre todo puedan escucharse a ellos mismos,

porque viven en un entorno, en un contexto

que nunca son escuchados.

Siempre son silenciados e envisibilizados.

Entonces esta es la forma de hacerse visibles

a través de su propio trabajo,

a través de sus sentimientos, a través de su creatividad.

Sus miradas hablan.

En forma de dibujos nos dicen

que tienen sueños como los demás pequeños

porque, en realidad, no son más que niños

a los que se les roba la infancia y el futuro.

En sus latas portan la tragedia de su vida.

Están ahí, ante nuestras miradas,

aunque parezcan invisibles.

Subtitulación realizada por Teresa García Román

  • Los pequeños talibés

En Portada - Los pequeños talibés

19 feb 2018

En Portada viaja a Senegal para mostrar la explotación que sufren miles de niños que viven y estudian en las daaras, las escuelas coránicas tradiciones. Son los talibés. En ciudades de Senegal, como en su capital, Dakar, algunas de estas daaras se han convertido en centros de explotación de niños, obligados a mendigar. Viven en condiciones infrahumanas, alejados de sus padres, que residen en zonas rurales. Sólo en Dakar y su región se calcula que son más de 30.000 y en todo el país unos 50.000.

ver más sobre "En Portada - Los pequeños talibés " ver menos sobre "En Portada - Los pequeños talibés "
Programas completos (293)
Clips

Los últimos 741 programas de En portada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos