Dirigido por: José Antonio Guardiola

Espacio que ofrece reportajes que acercan al espectador a la actualidad internacional a través de situaciones conflictivas que sufren determinados países. ''En portada'' tiene varios premios, entre los que destacan el Premio UNICEF y el Premio Rey de España de Periodismo. Estreno en La 2 los jueves a las 23.45 horas

Reemisiones:

Sábado a las 16.00 horas y domingo a las 00.15 horas, en el Canal 24 horas.
Madrugada del lunes al martes a la 01.00 horas, en La 1

Contacto

Escriba al programa En portada: enportada.tve@rtve.es

2612176 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/1.6.12/js
Para todos los públicos En portada - La Copa de las Copas - ver ahora 39.44 min
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Es su gran oportunidad y quieren aprovecharla.

4000 millones de espectadores pendientes de Brasil.

En el país del fútbol, en el que más veces ha ganado la Copa,

el Mundial puede actuar como palanca del gigante.

Lo que hay en juego es más que fútbol: es la imagen de una potencia

que pide el visto bueno.

Se fijaron objetivos de seguridad.

Nadie contaba con la marea del descontento.

Dicen que uno de los objetivos de la Copa del Mundo

y de los Juegos Olímpicos es la integración;

reducir la brecha social de Brasil.

Y en ese escenario, las favelas forman parte del decorado.

Sin embargo, ni en los videos,

ni en las recreaciones virtuales que se enviaron al Comité Olímpico,

hay rastro de los asentamientos.

Las favelas no tienen buena prensa:

son la cara visible de la pobreza, la violencia y el narcotráfico.

La policía subía a una favela, la tiroteaba, mataba a 4 personas,

salía y volvía 6 meses después para hacer lo mismo.

No generaba ninguna seguridad.

Yo no puedo trabajar ni hacer proyectos

que afectan a la vida de las personas,

principalmente a los moradores de Río de Janeiro,

pensando en eventos olímpicos o en la Copa del Mundo.

Porque los eventos se acaban.

En el Estado de Río de Janeiro hay 1.000 favelas

en las que viven dos millones de personas.

Pero además de la seguridad,

los eventos deportivos han desatado la fiebre inmobiliaria.

Esta es la laguna de Jacarepaguá.

Y esta es la razón por la que quiere echarnos el Alcalde.

Para que esta maravilla sea pasto de la especulación inmobiliaria.

Tras años de violencia y abandono el escepticismo se impone.

La reválida no llegará hasta el año 2016, finalizados los Juegos.

Y antes está el Mundial.

Sus preparativos han desatado un malestar social que,

mientras dure la Copa, apenas se escuchará.

El fútbol es la verdadera religión de Brasil,

la única pasión capaz de unir a un país desigual.

El objetivo era la seguridad y renovar la imagen de Brasil.

Nadie contaba con la revuelta inesperada de una sociedad

cuyas condiciones de vida

han mejorado sensiblemente en los últimos años.

Las grandes avenidas de Río y Sao Paulo, las calles de 100 ciudades,

-incluidas las sedes del mundial-, se han llenado de miles de personas

conectadas en red a través del teléfono móvil.

Entre ellas, defensores y detractores del Estado;

partidarios y desencantados de la política y muchos indignados.

Una ciudadanía heterogénea bajo un paraguas común:

Brasil ha despertado.

Marzo de 2003. La policía entra en Rocinha,

una de las mayores favelas de Río de Janeiro: 120.000 habitantes,

casi tantos como Copacabana.

Fue una de las muchas operaciones que se llevaron a cabo

contra el tráfico de drogas,

cuando Rocinha era el coto privado de los narcotraficantes,

-el “poder paralelo”-,

y el mayor supermercado de droga de la capital carioca.

Año 2012.

Los turistas visitan la favela con la curiosidad del que va de safari

o entra en territorio conquistado.

El tráfico de drogas ya no se realiza a la luz del día

y las armas han desaparecido.

Pero el narcotráfico sigue siendo un tema tabú.

Yo no quiero hablar del narco porque no lo conozco si lo hubiera...

Todas las comunidades lo tienen.

Miedo o amnesia colectiva, nadie quiere hablar del narco,

ni de la pacificación.

Pero a los vecinos no les salen las cuentas.

Les prometieron mejoras sociales que no llegaron

y no ocultan su decepción.

¿Olimpiadas? Para mí es una vergüenza la mentira que cuentan.

Todo es una gran mentira.

Qué muestren la realidad.

Si usted camina un poco verá la Casa de Cultura llena de basura.

Y el Gobierno dice que está todo limpio, todo bien. Mentira.

Es una porquería.

El descontento es palpable en Rocincha.

Los movimientos sociales se han esforzado en recordar,

conforme se acercaba el Mundial, las carencias de las favelas de Río.

Porque en la capital de la Copa,

todavía hay grandes áreas donde fallan los servicios básicos

y la salud se vende muy cara.

La Copa del Mundo fue planificada a espaldas del pueblo brasileño,

con dinero público y sin beneficio social para la población.

Y uno de los ejemplos de esta inversión de valores,

es el estado de la salud de nuestro país

que hoy estamos denunciando en el corazón de esta comunidad pobre.

En este lugar, viven las mayores víctimas

de la precariedad de los servicios públicos.

En el país de la Copa hay personas que se mueren, literalmente,

en la cola del Hospital.

En Rocinha,

han vuelto los enfrentamientos entre policías y vecinos;

incidentes que se creían superados.

Sus moradores parecían acostumbrados

a la presencia de la policía de pacificación,

por sus calles estrechas y bulliciosas.

La ocupación de Rocinha, hace 3 años, no fue al azar.

Había que convertir en segura una de las áreas más transitadas

durante el Mundial.

Yo creo que la seguridad ayuda a la celebración de los grandes eventos,

pero no es la causa.

Teníamos unos índices de criminalidad muy malos.

Y cuando no hay seguridad no tienes nada: ni salud, ni educación,

ni asistencia médica. Sin seguridad no hay nada.

A los pies de Rocinha se extienden las mejores playas.

En Río, los barrios marginales no están en la periferia.

Ocupan los “morros”, como se conoce a los cerros

que salpican su espectacular geografía.

En la parte alta viven “los de las favelas”

y en la baja, “los del asfalto”.

Comparten la pasión por el fútbol

y el deporte y les separa todo lo demás:

desde el nivel de renta a las expectativas,

ilimitadas para los que se sienten parte del Brasil que avanza

y escasas para el resto.

La característica de Río es la microsegregación.

Por las montañas que tenemos hay una convivencia

en espacios muy estrechos, entre gente de clase alta y de clase baja.

En algunas áreas pacificadas se pusieron, hace tiempo,

en marcha estrategias para crear vínculos entre los dos estratos

que viven de espaldas en la “ciudad partida”.

Como el teleférico del Complejo del Alemán

que ha conectado a los habitantes de este antiguo feudo del narco,

con la parte más noble de la ciudad.

A los pies de Botafogo, uno de los barrios más elegantes de Río,

se encuentra Santa Marta.

Fue la primera favela pacificada y se considera una comunidad modelo.

Sin embargo, los vecinos se quejan

de imposiciones en nombre de la seguridad.

En la zona alta del morro se reunían

los capos del Comando Vermelho.

En su lugar, están los agentes de la policía pacificadora.

Con ellos, han llegado ciertas mejoras: el bondinho,

que conecta la parte alta y baja de la favela;

los arreglos de las casas,

las calles numeradas para poder repartir el correo.

Pero son insuficientes; hay basura y cloacas a cielo abierto.

Las infraestructuras siguen siendo precarias.

Las infraestructuras se están haciendo

para atender las necesidades de los grandes eventos

y no las del ciudadano.

Ese es el gran problema que tenemos: que todos los proyectos deportivos,

de saneamientos todo está orientado

a las necesidades de los grandes eventos y punto.

Construimos ahora con la vista puesta en el 2016.

Pero lo que hagamos no servirá ni para el 2018

y mucho menos para el 2030.

Pese a los retrasos, pese a los enormes sobrecostes,

pese a las dudas de si algún estadio, como el de Curitiba,

estaría finalizado antes de la Copa,

las flamantes sedes del mundial se han ido terminando.

Gigantescos monumentos al deporte rey, en algunos casos muy criticados.

Manaos está a cuatro horas de vuelo de Río o Sao Paulo.

En pleno corazón amazónico, no tiene un equipo de fútbol relevante.

La asistencia media a los partidos del Nacional es de 2.000 personas.

Pero en el “Arena Amazonia”,

-anfitrión de cuatro partidos de la primera fase-,

caben 43.000 aficionados.

Cuando termine el Mundial, el “Arena Amazonia”

se convertirá en un “elefante blanco”, decorativo y sin propósito.

”Porque se puede construir un estadio en cuyo interior

pueda haber después una escuela, o un hospital o viviendas populares

y no pretender ganar dinero.

Un elefante blanco, según la leyenda india es un animal sagrado

que no se puede matar y que hay que mantener vivo

porque fue el regalo de un príncipe. Es absurdo.

Otro de los desafíos es mantener a raya la violencia

y evitar actos vandálicos en las gradas.

Durante el año 2013, 30 personas murieron en los estadios,

debido a peleas entre aficionados.

Será el mundial con mayores medidas de seguridad.

Los responsables recuerdan que hay 12 ciudades-sede

en un país de dimensiones continentales.

El centro integrado de Comando y Control hará las veces de gran vigía.

Está preparado para detectar cualquier alerta de seguridad,

desde un improbable ataque terrorista, a peleas entre bandas.

Está previsto que las manifestaciones

sigan durante el Mundial.

Nada que objetar, salvo que haya incidentes.

Las manifestaciones contra la Copa donde dicen que el Gobierno es ruin,

que la FIFA es ruin y que la Copa es ruin,

reflejan el pensamiento de una parte de la población.

No hay problema y ningún brasileño se avergüenza de ello.

Es parte de la democracia.

Lo que estaría mal es ocultarlas.

Pareceríamos un país autoritario.

El cerebro de la pacificación es José Mariano Beltrame,

el hombre que se atrevió a eliminar los métodos de guerra

de la vieja policía.

La policía de Beltrame es la más respetada; sus agentes,

los mejor preparados y los más difíciles de corromper.

Se apoyan en los servicios de inteligencia,

planifican minuciosamente cada operación.

Lo que sucedía antes es que la policía entraba y hacía la guerra:

mataba personas, morían personas, morían policías,

se arrestaban 1 o 2 personas

y se confiscaban algunas cantidades de drogas y de armas.

Y bajaban y decían a la sociedad que estaban haciendo un buen trabajo.

Pero la realidad es que teníamos el doble de armas,

el triple de traficantes, un número infinito de drogas

y la policía seguía este ciclo: entraba y salía periódicamente

y perdió la legitimidad ante la población

porque las vidas humanas estaban a merced de los tiroteos.

Otros de los elementos esenciales en este proceso,

es que la policía ya no dice que su objetivo sea acabar con la droga.

La droga se vende en Madrid, se vende en Copenhague,

se vende en cualquier país del mundo.

El problema nuestro no es la venta de drogas ni el consumo de drogas,

sino el control territorial y la violencia.

A mediados de los años 80, la cocaína inundó el mercado carioca.

Poco después, los narcotraficantes se hicieron fuertes en las favelas

y comenzaron a recibir armas de guerra.

La violencia se incrustó en la ciudad

que llegó a estar entre las más peligrosas del mundo.

Un universo arriesgado y fascinante

que atrapó a Washington Oliveira, Feijao.

Las armas son algo fascinante para un joven de 13 años

que no tiene nada porque el Estado siempre dejó que faltará

lo más básico en las comunidades pobres.

Así, un joven sin perspectivas se acerca a lo que tiene más cerca

y el traficante tiene bienes dorados, zapatillas bonitas,

ropa de marca, un coche, una cadena de oro igual que los americanos

y novias guapas.

Y ciudadano de éxito.

Se calcula que en Río hay unos 5000 niños y adolescentes trabajando

para las bandas de narcotraficantes.

Niños quellevan la droga a domicilio y vigilan, fusil en mano,

los puntos de venta y la llegada de la policía.

Drogan y se drogan, mueren y matan.

Alex Pereira Barbosa, nacido y criado en Ciudad de Dios,

es MV Bill, uno de los cantantes de rap más populares de Brasil.

Un activista que utiliza su fama

para denunciar la situación de los niños de las favelas.

Su cuerpo tatuado es denuncia y plegaria.

Pero MV Bill no tiene más armas que sus canciones,

ni más munición que las letras con las que combate la hipocresía

y la indiferencia.

Es cierto que al no haber más violencia,

porque tienes a la policía en la puerta de tu casa,

automáticamente tiene más facilidades

para ir a la escuela o para ir al médico.

Pero en Brasil,

los derechos básicos como la salud del ciudadano son cosas caras.

Tras cuatro décadas de dominio del narco,

abusos policiales y muerte indiscriminada,

Ciudad de Dios ha recuperado la calma.

Sus calles se parecen a las de cualquier barrio humilde y,

aparentemente, ha llegado la paz.

Pero la revalorización de los inmuebles de las áreas pacificadas,

está provocando un éxodo económico.

Y cuando entra la policía de pacificación

se supone que se eleva el nivel de las personas, su seguridad,

sus derechos.

Pero al día siguiente entran todos los otros aparatos del Estado

y te cortan la luz porque no estás pagando y te cortan el agua

porque no la estás pagando.

Entonces, está surgiendo un nuevo éxodo de las personas

que viven en las favelas pacificadas

a las que llegan todos los servicios del Estado,

pero que las personas no pueden pagar y emigran a donde hay menos servicios

que son las favelas sin pacificar.

No hay armas a la vista y la venta de drogas se realiza

a hurtadillas de la policía pacificadora.

El tráfico de drogas existe en Río, existe en Madrid,

existe en Barcelona, existe en Paris.

¿Por qué?

Porque ahí donde hay dinero y adicción hay droga.

Lo que no podemos admitir es que eso pase ante los ojos de la policía

y que haya violencia.

El objetivo de las UPP es devolver el territorio a las personas

y garantizar sus movimientos.

Si usted quiere hacer un reportaje en un área no pacificada,

usted tiene que pedir licencia para entrar

y eso es lo que se tiene que acabar.

La ocupación de las favelas,

-de donde proceden algunos de los grandes futbolistas de Brasil-,

se ha acelerado con el mundial.

Las revueltas populares no han impedido el entusiasmo ciudadano

por la cita deportiva, pero sí han alimentado un sentimiento hostil

hacia la FIFA.

La Federación ganará unos 1.100.000.000 de euros

por la venta de entradas y los derechos de retransmisión.

Pero además ha negociado exenciones fiscales

para las multinacionales patrocinadoras.

Un dinero que el país,

-donde hay un 18% de pobres-, dejará de ingresar.

El Mundial costará 10.000.000.000 de euros:

el más caro de la historia.

En términos globales, Brasil se lo puede permitir.

Es un país emergente

y ha descubierto el potencial económico de las favelas.

Muchos de sus habitantes pertenecen a la llamada clase “C”,

la que ha salido de la pobreza y tiene cierto poder adquisitivo.

Más de dos millones de personas pertenecen a la clase “C”

la nueva clase media con un poder de consumo creciente.

Entonces, estamos hablando, sólo en Río,

de un movimiento en las favelas de 13.000.000.000 de reales al año.

Los aficionados paulistas están de enhorabuena.

De los tres clubes de la ciudad, el Corinthians era el único

que no tenía un estadio propio.

Ahora sí.

El Arena de Sao Paulo, sede del partido inaugural,

entre Brasil y Croacia y de otros cinco encuentros,

incluida una semifinal.

Pero en sus inmediaciones, en un terreno baldío de propiedad privada,

el movimiento de los Trabajadores Sin Tierra

ha levantado precarias viviendas.

Denuncian el incremento de los precios y las dificultades

que pasan miles de familias para acceder a una casa.

En las últimas semanas se han producido incidentes.

“Aquí non querer Copa”

“Podemos afirmar que si no se producen mejoras

y avances en la política de vivienda,

el Movimiento continuará con sus acciones durante la Copa del Mundo”.

Nuestro Gobierno ha gastado billones de reales,

en un campeonato que sólo favorece a la FIFA,

a los empresarios y políticos corruptos.

Y la población sigue con carencias en educación, en transporte público,

en sanidad y en seguridad.

El Gobierno de Dilma Rousseff está preocupado.

Frente al “No va a haber Copa”,

surge la nueva consigna: “Haremos la Copa de las Copas”.

Vamos a recibir con alegría, confort,

seguridad y generosidad a todos los clubes,

a todas las aficiones y a todas las selecciones de fútbol.

Haremos la Copa de las Copas.

Las cosas no han salido como se pensaban.

La apuesta por la pacificación ha sido importante,

pero hay expertos que estiman que todo ha ido demasiado rápido

y que el narcotráfico no llegó a abandonar las favelas

supuestamente pacificadas.

Algunos incidentes graves han alimentado la sensación de fracaso.

Varias personas han muerto, víctimas del fuego cruzado entre policías

y narcotraficantes o a cuenta de los excesos policiales.

Si no conseguimos avanzar y pacificar el conjunto del territorio,

cuando en 2017 ya no tengamos los recursos

que están entrando por causa de la Olimpiada y de la Copa del Mundo

y no tengamos la visibilidad internacional que tenemos hoy,

hay un riesgo de que volvamos a los problemas tradicionales.

Entre las comunidades no pacificadas estaba La Maré.

Pudimos entrar acompañados de Lorenzo César, activista y educador.

Conoce a los jefes del narco, son sus amigos de infancia

y adolescencia.

Y es una persona muy respetada en la Comunidad.

Durante el rodaje, nada escapó a los jóvenes armados

que recorrían el barrio con sus motos

y prohibían grabar imágenes comprometidas.

Pero la mayoría de sus 130.000 habitantes son gente humilde

y ajena al narcotráfico, que trabaja en la construcción

y en el servicio doméstico.

La Maré es uno de los complejos favelarios olvidados por el Estado.

Los comercios pagaban tasas para el suministro de gas y de luz

a las dos facciones criminales que se repartían el territorio:

el Comando Vermelho y el llamado Tercer Comando.

Faltan colegios y hospitales.

La esperanza de vida en Maré es 13 años menor que en la cercana Ipanema.

Antes sentías que te podían discriminar por ser pobre.

Hoy sientes que te discriminan

porque eres un delincuente en potencia.

Se piensa que hay una violencia interna,

pero también hay una violencia externa.

Es muy común que la gente que vive aquí cuando está buscando empleo,

dé la dirección de otra persona

porque si dices que vives en La Maré

las personas tienden a negarte el empleo.

Viven con el estigma de la pobreza y de la violencia.

Fue aquí donde pasó.

Esta es la marca de la bala que dio en la cabeza de mi hijo

que quedó muerto ahí, sentado.

Se llamaba Mateo. Tenía 8 años. Murió cuando salió a comprar el pan.

Al parecer los policías venían a coger a alguien en cualquier esquina.

Y entonces, mi hijo abrió el portón.

Los vecinos dicen que se asustaron con el ruido y uno disparó a mi hijo,

un niño de ocho años.

Han pasado 6 años sin respuesta del Estado.

Ni juicio, ni indemnización, ni responsables.

La familia continúa viviendo en la misma casa

donde un policía mató por error al niño.

En las favelas de Río hay muchos “Mateos”.

Casi la mitad de los adolescentes que mueren en Brasil

son víctimas de homicidios.

A primeros de abril,

el ejército tomó al asalto el complejo de La Maré.

Pese a la escenografía bélica, no se oyó un disparo.

La llegada del operativo se anunció con tiempo

y permitió la salida de los narcos.

Las 15 favelas que forman La Maré

tendrán su propia Policía pacificadora.

Pero será más adelante.

De momento, la ocupación militar durará hasta después del mundial.

La violencia no casa con la imagen feliz y confiada

de la capital carioca,

ni con la fórmula que ha hecho de Brasil la séptima economía mundial.

Río de Janeiro es el laboratorio y los eventos deportivos,

una parte importante de la alquimia.

En todos los proyectos anteriores a los Juegos,

los problemas mayores eran transporte y seguridad

y para llegar a este auge de internacionalismo

que suponen los Juegos había que mejorar la seguridad.

Es lógico que el gobierno diga que se trata de un proyecto pensado

para pacificar y para mejorar la seguridad en toda la ciudad,

pero si no estuviera esta circunstancia

creo que nunca se hubiera hecho.

Tras el mundial, vendrán los Juegos.

La Ciudad Olímpica se levantará al oeste de Río

y los precios se han disparado.

Una pequeña comunidad de 3.000 habitantes, Vila Autódromo,

ha resistido durante años los envites del colmillo inmobiliario.

Está en las orillas de la laguna de Japarecaguá

un lugar demasiado tentador.

Si se cumplen los planes del ayuntamiento,

Altair Guimaraes tendrá que abandonar su casa.

Otros vecinos ya lo han hecho.

Pero el combativo Presidente de la Asociación de Moradores

piensa resistir hasta el último segundo.

Lo que propone el Alcalde es injusto: nos da 40 metros cuadrados:

un apartamento que es una caja de cerillas a cambio

de un terreno de 300 metros que nos dio el Gobierno.

Aquí tengo mis bananeras, mis piñas de donde saco unas 8 cajas,

mi cocotero.

Esto lo planté yo.

Si me echa de aquí voy a vivir encima de alguien y debajo de alguien.

Realmente, no tengo a donde ir.

En noviembre del 2012, Altair nos enseñaba orgulloso su casa.

Se sabía víctima de la especulación inmobiliaria,

aunque el pretexto formal fuera la construcción del Parque Olímpico

y de una nueva carretera.

“Aquí la cocina, aquí el baño.

La casa no es muy grande pero tengo mucho terreno.

La lucha viene de lejos.

En 1992, el Ayuntamiento alegó que la Comunidad producía

“daños estéticos y ambientales”.

Pero los tribunales dieron la razón a los vecinos

que siguieron en su pequeño paraíso, pacífico y contaminado.

Pese a su belleza, la laguna es insalubre;

sus plantas son de origen fecal y el pescado,

incomestible por riesgo a padecer cáncer de esófago.

Se calcula que unos 30.000 moradores de favelas deberán abandonar

sus casas porque interfieren los planes olímpicos.

Naciones Unidas cree que se están produciendo

algunas violaciones de derechos fundamentales.

En ciertos casos, nosotros sabemos que no será posible evitar

que las casas sean removidas y en estos casos,

garantizamos los derechos a través de la Defensa Pública.

Las personas saben que pueden ir a un abogado sin pagar nada.

Hay problemas en las favelas pacificadas.

Pero las que no lo están,

viven sometidas a las normas feudales de los señores del narco.

Y así es el día a día en Vigario Geral.

Aquí se escribió, hace 20 años,

uno de los peores capítulos de la impunidad policial:

un grupo de exterminio,

que quería vengar la muerte de cuatro policías militares,

llegó de madrugada y mató a 21 personas.

Entramos en Vigario Geral con Afro Reggae,

una ONG asentada e influyente,

que ha hecho de la música un motor de transformación social.

Afro Reggae realiza labores de interlocución entre el Estado

y los narcotraficantes a través de mediadores como Feijao:

fue niño del narco y durante una década, jefe de comando.

Debería estar muerto, pero tuvo más suerte.

Suelo decir que perdí más de 300 amigos.

Hay un momento de mi vida en el que tuve un enfrentamiento con la policía

y me dieron un tiro en el pecho que casi me mata.

Y mientras me recuperaba, conocí a uno de esos fotógrafos antiguos

que hacen “santiños de entierro” fotos de difuntos.

Y conté más de 300 conocidos,

desde mi infancia hasta que fui jefe del narco.

Vi más de 300 personas

y también vi que yo podía ser uno de ellos

porque me estaba recuperando de un tiro en el pecho.

El centro cultural Afro Reggae es,

probablemente, uno de los pocos lugares donde no interviene el narco,

debido al “status quo” pactado.

Puertas afuera, grabar es imposible.

¡¡¡¡Vigario Geral no está pacificada.

No tiene pacificación Vigario Geral.

La delincuencia impera en Vigario Geral.

Salimos de Vigario Geral hacia Baixada do Fluminense.

En las inmediaciones de Río, en su área metropolitana,

hay más de quinientas favelas.

Enormes ciudades con índices de violenciamuy elevados.

Sólo en Nova Iguaçu vive un millón de personas.

Un lugar de triste memoria tras la matanza que, en agosto del 2005,

provocó un grupo paramilitar .

Fue al atardecer. La calle estaba tranquila. Murieron 29 personas.

Raphaël, murió cuando volvía en bicicleta a su casa.

Tenía 15 años y quería ser profesor de educación física.

Gracias a un superviviente se pudo identificar a los autores,

pero sólo condenaron a uno.

Cuando te sucede algo así,

te das cuenta de que no le pasa sólo al drogadicto o al que trafica.

Le puede pasar a cualquiera,

porque esta es la realidad que se vive en Río de Janeiro.

Y hablo de Río de Janeiro porque es donde vivo.

En Baixada, a los problemas de siempre,

se han unido los de la ocupación de viviendas promovida

por los Sin Tierra.

El Movimiento ha incrementado sus acciones y la policía militar

actúa con fuerza, reprimiendo a los ocupantes y forzando los desalojos.

En vísperas del mundial, Brasil -un país poco dado a la protesta-,

ha decidido romper su habitual actitud de silencio.

¿Qué está pasando?

Como ahora la gente se siente empoderada,

se siente en derecho de reclamar, aumentan las denuncias.

Pero no porque la situación sea peor,

en realidad es mucho mejor que lo que teníamos antes

pero antes la gente no tenía valor de denunciar a un policía.

Con el Mundial en marcha, los planes de pacificación

han cedido paso a la seguridad.

Brasil es durante la Copa,

un país blindado con el propósito de garantizar el espectáculo.

Pero lo que está en juego va más allá.

Cualquier error será magnificado

y contrario al objetivo de ganarse la confianza y el respeto del mundo.

Como hizo Sudáfrica hace 4 años;

avanzar como nación de la mano del fútbol.

Lima, azúcar, hielo y cachaza:

Caipirinha, la bebida nacional,

la que tomaban los esclavos brasileños los días de fiesta.

Es tarde de domingo y en el Morro dos Prazeres la gente baila

y se divierte.

Hace 4 años, era una favela sellada y no se podía subir sin permiso.

Hoy, es un lugar transitable y abierto a “los de abajo”.

Habrá que esperar a que terminen, -ahora el Mundial

y más tarde los Juegos-,

para comprobar que si con la llama olímpica,

también se apaga el fuego pacificador.

Luces y sombras de un cambio transformador.

Desde la cima del Corcovado,

la monumental imagen de Cristo Redentor parece observar el proceso

y extiende sus brazos protectores sobre la ciudad partida. 50736

En portada - La Copa de las Copas

39:44 12 jun 2014

Guerra y paz en la favela olímpica muestra el proceso de pacificación de las favelas de cara al Mundial de fútbol y los JJOO. En la mayoría de las favelas de Río, especialmente en las del área metropolitana, el narcotráfico ocupa, desde hace décadas, el espacio del que nunca se hizo cargo el Estado.

En portada analiza un Mundial con un horizonte que no es sólo deportivo. El gigante brasileño tendrá que demostrar si como sucedió en Sudáfrica, el fútbol puede ayudar a avanzar como país.

 

Guerra y paz en la favela olímpica muestra el proceso de pacificación de las favelas de cara al Mundial de fútbol y los JJOO. En la mayoría de las favelas de Río, especialmente en las del área metropolitana, el narcotráfico ocupa, desde hace décadas, el espacio del que nunca se hizo cargo el Estado.

En portada analiza un Mundial con un horizonte que no es sólo deportivo. El gigante brasileño tendrá que demostrar si como sucedió en Sudáfrica, el fútbol puede ayudar a avanzar como país.

 

ver más sobre "En portada - La Copa de las Copas" ver menos sobre "En portada - La Copa de las Copas"

Los últimos 611 documentales de En portada

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 41:21 28 ene 2016 Molenbeek está en el punto de mira de todos los medios de comunicación. En este barrio vivían dos de los autores de los atentados de París y está vinculado a otros ataques terroristas en Europa. Muchos vecinos se rebelan contra esa imagen de nido de yihadistas.

  • Si un pueblo quiere vivir

    Si un pueblo quiere vivir

    39:59 14 ene 2016

    39:59 14 ene 2016 Si un pueblo quiere vivir es el título de un poema del tunecino Abú Al Qasim Al Shabbi que describe las ansias de libertad de una sociedad dispuesta a romper sus cadenas.

  • 2:59 11 ene 2016 Así se hizo el documental 'Túnez, la excepción'. Cinco años después de la 'Primavera tunecina' sus habitantes siguen sin derechos fundamentales. El programa 'En Portada' ha viajado hasta allí para recoger sus testimonios.

  • 40:51 26 nov 2015 Willkommen, refugees. El desafío, se rodó durante el mes de octubre en el sur de Alemania. La ola de refugiados de agosto pasado abrió una crisis en la Unión Europea por su reparto y el trato que recibieron y reciben en algunos países que les obstaculizan o impiden el paso. El destino de la gran mayoría de quienes huyen de la guerra, el terror, la persecución, el hambre o la pobreza es Alemania. La generosa política de acogida de la canciller Angela Merkel y la cultura de la bienvenida alemana contribuyen a ello. Se calcula que para finales de este año habrán llegado a Alemania un millón de refugiados o más

  • 40:36 13 nov 2015 En Portada estuvo en Colombia el día que se firmó el preacuerdo para acabar con un conflicto de casi 60 años, que ha dejado más de 220.000 muertos, el 80 % civiles, sin contar a los secuestrados, desaparecidos y desplazados. Las víctimas quieren paz y justicia y los guerrilleros y paramilitares procesados pueden ser los verdaderos beneficiados. No hay pueblo de Colombia, por pequeño que sea, que no haya sufrido el zarpazo del conflicto. Han sido muchos años y demasiadas víctimas. Los crímenes se cuentan por cientos de miles y los índices de impunidad, los crímenes sin resolver, son muy elevados. Sin embargo, en medio de este mapa dolorido, un grupo de madres, las madres de Soacha, consiguió hacerse oír: se propusieron defender la memoria de sus hijos, que todo el mundo supiera que eran inocentes. En una trama siniestra, miembros de las fuerzas armadas asesinaron a jóvenes a los que reclutaban con engaños para, tras alterar las pruebas, presentarlos como miembros de la guerrilla muertos en combate. A cambio, los soldados y mandos implicados, recibían recompensas, dinero, ascensos y permisos.

  • Viaje al centro de la ONU

    Viaje al centro de la ONU

    41:16 29 oct 2015

    41:16 29 oct 2015 La ONU se creó el 24 de octubre de 1945 y acaba de cumplir 70 años. Para celebrarlo organizó en septiembre la mayor cumbre de su historia. Un equipo de 'En Portada' ha estado presente durante todos los preparativos de esa cumbre. Desde reuniones a puerta cerrada sobre la aplicación de la agenda de desarrollo sostenible o sobre la situación en los puntos más calientes del planeta a la preparación de miles de menús respetuosos con múltiples gustos y tradiciones o las medidas de seguridad para evitar atentados.

  • Mostar

    Mostar

    39:46 15 oct 2015

    39:46 15 oct 2015 En Portada muestra la realidad de la ciudad dividida de Mostar. El viejo puente es el verdadero protagonista de un reportaje que recuerda una guerra de la que ya han pasado 20 años. El Puente Viejo, símbolo de la ciudad que fue destruido por la artillería croata, se reconstruyó en 2004, pero no ha conseguido volver a unir las dos partes de Mostar, los bosniacos musulmanes y los croatas católicos siguen vidas separadas en la misma localidad.

  • Helga y las mariposas

    Helga y las mariposas

    40:41 01 oct 2015

    40:41 01 oct 2015  Helga Weissová es una superviviente de un genocidio, una guerra y dos totalitarismos. Forma parte de lamemoria de una de las épocas más duras y sangrientas de Europa. Como testigo de excepción, esta artista judeo checa, nacida en Praga en 1929, nos recuerda lo que desde niña ha expresado en sus dibujos.

  • Una historia de Baltimore

    Una historia de Baltimore

    40:14 17 sep 2015

    40:14 17 sep 2015 La muerte en agosto de 2014 de un joven afroamericano en Ferguson por disparos de un policía blanco desató violentos disturbios. Las protestas se extendieron a otras ciudades como Baltimore o Nueva York. Estos sucesos han reabierto el debate sobre la discriminación racial y ponen en evidencia que el sueño de Luther King sigue pendiente. Tras la matanza en una iglesia de Charleston de varios afroamericanos por un supremacista blanco también se ha intensificado el debate sobre el control de armas.

  • Lampedusianos

    Lampedusianos

    40:52 25 jun 2015

    40:52 25 jun 2015  Con apenas diez kilómetros de largo y 6.000 habitantes, la isla de Lampedusa se ha convertido en uno de los puntos de acogida de quienes huyen del hambre y de la guerra. Aunque los lampedusianos son gente solidaria, temen que debido a la inmigración terminen con la prosperidad que disfrutaban, tras siglos de subsistencia y abandono. Hasta bien entrados los años 70, la isla de Lampedusa no figuraba en el mapa de Italia. El único indicio era el Archipiélago de las Pelagias, del que forma parte. Nadie sabía dónde estaba, al ser una isla demasiado alejada de la bota italiana y a diez horas en barco de Sicilia, de la que depende administrativamente. Lampedusa era y es un punto en el mapa. Un lugar de paso hecho a las migraciones de cetáceos, tortugas, aves, atunes azules…y de seres humanos. Lampedusa se puede recorrer andando. Es pequeña y pese a estar más cerca de África que de Europa, es profundamente italiana y solidaria. Sus pescadores llevan siglos auxiliando a los navegantes en apuros, pero la crisis migratoria les ha desbordado, tanto por la cantidad de personas que llegan (el número de desplazados de África hacia Europa supera al de la II Guerra Mundial), como por la repercusión que tiene en sus vidas y en la actividad económica de la isla.Desde hace una década, Lampedusa simboliza la acogida al inmigrante y se convierte en noticia con cada naufragio o rescate cerca de sus costas. Ya no es el paraíso natural elegido por un turismo que buscaba algo diferente. Su imagen está unida al drama de los llamados 'clandestinos'. Un equipo de 'En Portada' ha estado en Lampedusa para contar la realidad de esta isla que, sin pretenderlo, es testigo de una página de la historia de dos continentes: África, atrapada por el hambre y la guerra; y Europa, aferrada a sus contradicciones y en el desafío de estar a la altura de los valores que dice representar.

  • Nisman

    Nisman

    39:42 11 jun 2015

    39:42 11 jun 2015 En Portada investiga la muerte del fiscal argentino que quiso imputar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El reportaje muestra desde la diputada que acusa al Ejército, al ex director de Inteligencia que señala a un asesino extranjero o al magistrado que asegura que fue un suicidio.

  • Cara Venezia

    Cara Venezia

    41:07 28 may 2015

    41:07 28 may 2015 En Portada  innova y recrea las reflexiones que agobian a “La Serenísima”, la vieja ciudad de los canales, que poco a poco se vacía de los venecianos de siempre. En cuarenta años su número ha descendido a la mitad. Los altos precios de las casas, la falta de trabajo fuera del sector turístico, y la pérdida de su función urbana en beneficio de los turistas amenazan con convertirla en una especie de parque temático. Algunos de los proyectos destinados a salvarla, como el proyecto Mose, para tratar de evitar las inundaciones durante la marea alta, han destapado una amplia red de corrupción que ha llevado a muchos de los políticos regionales y locales a prisión.A pesar de la disminución y del envejecimiento de su población, en Venecia han surgido movimientos ciudadanos de protesta contra la entrada en la laguna de los cruceros. En temporada alta, hasta nueve cruceros desfilan por el canal de la Giudeca en un fin de semana. Algunos vecinos alertan a Venecia de que estas enormes naves dañan su frágil estructura, mientras que los que viven del turismo, argumentan que la industria de los cruceros es la única que puede salvarla de un turismo cada vez más empobrecido por la crisis económica mundial. 

  • La crisis del agua

    La crisis del agua

    40:33 14 may 2015

    40:33 14 may 2015  En Portada analiza los desafíos para garantizar agua a toda la población mundial. Hay agua para todos, pero está mal repartida y contaminada. No es un problema de superpoblación sino de gestión. Aunque es un derecho universal, cada año mueren dos millones de personas por enfermedades derivadas de la falta de agua potable. El reportaje 'Las crisis del agua' analiza los desafíos del planeta para garantizar, a corto plazo, agua a toda la población mundial.

  • Hijos del desarraigo

    Hijos del desarraigo

    40:02 30 abr 2015

    40:02 30 abr 2015  Tras los atentados del pasado mes de enero en Paris, En Portada viaja a Francia y Reino Unido para hablar con comunidades musulmanas, expertos y políticos sobre el Islam, la integración y el yihadismo.

  • 40:55 16 abr 2015 Descubrimos Guinea Ecuatorial, un país que ha progresado en infraestructuras, con autovías que cicatrizan la selva continental, complejos turísticos de élite, paseos marítimos impecables… pero continúa manteniendo los déficits democráticos y sociales previos a la eclosión de los petrodólares. Así luce la nueva Guinea Ecuatorial: un país regado por el dinero del oro negro. Un equipo de 'En Portada' descubre una Guinea Ecuatorial que se proyecta hacia el futuro a través de la que pretende ser la capital del país, Oyala. Es el gran proyecto del presidente Teodoro Obiang Nguema, con el que intenta inmortalizar su paso por el poder.Sus defensores lo comparan con Brasilia (Brasil) o Abuya (Nigeria), pero con la diferencia de que Guinea Ecuatorial apenas tiene 700.000 habitantes. Sus detractores ven en Oyala, el principio del fin de la abundancia y un pozo de inversiones sin fondo.Este reportaje se rodó durante los días en que Guinea Ecuatorial celebraba la Copa de África de fútbol, todo un reto por la rapidez con la que se tuvo que organizar y motivo de orgullo para muchos de sus ciudadanos.

Mostrando 1 de 41 Ver más