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No recomendado para menores de 7 años En la tuya o en la mía - Pedro Sánchez, secretario general del PSOE - ver ahora reproducir video 01h 26 min
Transcripción completa

Una puerta entreabierta da paso al despacho

en el que se concentran energía, ambición y afán de superación.

Tres cualidades indispensables

para quien se marca como meta la presidencia.

Criado en Madrid en un barrio de clase media,

Pedro Sánchez creció, ¡vaya si creció!,

en un ambiente socialista que apuntaló su vocación.

Los valores los aprendió en su casa y en la cancha.

Valores que enganchan.

Porque este exjugador del Estudiantes,

que ahora capitanea su mejor partido,

afirma que solo se puede ganar trabajando en equipo.

Está formado en Económicas y Empresariales,

tiene un inglés fluido y se declara lector empedernido.

Entre sus gustos musicales están los clásicos alemanes

y algún que otro genio local de corazón "partío".

En su trato, e imagino que en su estima,

tiene a dos Felipes:

el primero de la democracia y el sexto de la monarquía.

Hombre de altura, derecha figura y mano izquierda,

en su puño habita una rosa y en su corazón Begoña,

la mujer de su vida.

Los dibujos de sus hijas le recuerdan la inocencia

que nunca hay que perder, ni siquiera en el poder,

ni siquiera en la carrera a la presidencia.

Esta noche abro las puertas de mi casa

al líder de la oposición.

Al político, pero sobre todo, a la persona.

Al menos, eso es lo que espero de nuestro encuentro de hoy.

(Timbre)

(SILBA)

¿Sí?

Empuja, empuja. (RÍE)

¡Eso! ¡Ahí estamos!

¿Qué pasa, campeón?

Coño, sí que eres grande. Acostumbro a mirar para abajo.

Pero eso me dice la gente, me dicen:

"En televisión no pareces...". Quítate la chaqueta,

porque estamos más cómodos en casa. Sí.

Me dicen: "En televisión no pareces tan alto".

Y digo: "Pues yo era de los bajos jugando al baloncesto". Así que...

¿Qué tal? Pues muy bien.

Mucho lío de trabajo, de viaje...

Sí, bueno, tú sabes que... Yo creo que...

Te llamo de tú, porque... ¿No? Sí, sí, por favor.

Que digo que los que mejor conocen los países

son los políticos y los artistas.

Pero mira, José Luis Zapatero me decía que algunas veces

los lugares los conocía por los polideportivos.

Eran los lugares donde hacía los mítines.

Es verdad, claro. Porque en muchas ocasiones

no tienes más oportunidad que conocer el lugar

donde vas a hacer el encuentro con los colectivos y ya está.

Pero estoy viviendo un momento apasionante

de la vida política española y estoy muy agradecido.

Qué maravilla. El que te lo agradezco soy yo,

que hayas venido a casa, porque es la primera vez que viene

un candidato a la presidencia al Gobierno a mi casa.

Oye, esta es tu primera campaña como candidato.

Eh... ¿Tienes mucha presión? ¿Cómo llevas el tema?

Bueno, lo llevo bien.

La presión la llevo bien, pero presión tengo mucha.

¿En general o de tu entorno o...? En general.

Lo políticos, y hoy más que nunca,

el nivel de exigencia que tenemos es enorme.

Y yo lo llevo bien.

Cuando era pequeño, me eduqué en la cultura de la competición,

a través del baloncesto, y me gusta la presión.

Soy mucho mejor con presión.

¿Cómo es la vida de un candidato? ¿A qué hora te acostaste anoche?

Bueno, 00:30 o 01:00. ¿Normalmente suele ser a esa hora?

Sí, porque... Mira, ayer estuve en Asturias.

¿Dónde estuviste? En Avilés.

En Avilés. Un sitio fantástico y...

Asturias es que es impresionante. Sí, sí.

Entonces, cogí el avión de las 21:00,

casi lo pierdo porque terminamos el mitin muy tarde;

y llegas a casa y bueno...

No me da tiempo a darle un beso a mis hijas, que ya están dormidas.

Eso es duro también, ¿eh? Esto es lo más duro.

Mira, mi hija mayor ha empezado a jugar ahora al baloncesto.

¿Qué edad tiene tu hija mayor? Tiene 10 años.

Creo que lo hace para quedar bien con su padre.

En fin, yo se lo agradezco. Y hace tres semanas empezó a jugar

su primer partido, que fue un auténtico desastre.

Pero... ¿Has podido ir a verla jugar?

No he podido. Y eso es lo que peor llevo.

Además, te voy a decir una cosa, se acordarán.

Por supuesto, me lo reprocha. Eso... Hay que intentarlo como sea.

¿Y a qué hora te has levantado esta mañana?

Pues esta mañana... Me suelo levantar a las 07:00.

Mis hijas se levantan a las 07:15 o 07:20, las dejamos mi mujer y yo.

Las levantamos, les hacemos el desayuno

y a las 08:20 están en la ruta para ir al colegio.

Y sobre esa hora ya tiro para el despacho.

¿Procuras desayunar con ellas? Eso es una cosa...

Siempre. Si puedo... Eso sí. Yo hago lo mismo.

Por lo menos, el desayuno. Bertín, ha habido días,

por ejemplo, hace dos semanas, que estuve en Almería;

hice un encuentro, terminé casi a las 22:30

y le dije al conductor:

"Cogemos el coche y nos vamos para Madrid.

Aunque llegue a las 03:00, duermo en mi cama

y cuando me despierto, desayuno con mis hijas".

Pues me parece genial. Somos iguales. Yo hago lo mismo.

Termine de cantar a la hora que termine,

duermo aunque sea a las 04:00,

para levantarme y desayunar con ellos.

Ese momento del día con ellos lo agradecen una barbaridad.

Luego te voy a hacer un zumo que ya verás.

De estos energéticos que meto a mis hijas...

Que se me dan bien.

Como sabían que iba a hacerte una charla

y que íbamos a estar juntos y tal, te cuentan de todo, ¿no?

Y me contaban, una de las cosas,

es que te cuesta demostrar tus emociones o...

Que eres... ¿Eso es verdad o no? Sí y no.

Sí, porque tienes mucha presión y algunas veces

te da miedo o reparo el mostrarte tal y como eres.

Pero por otro lado, yo hace un año...

Llevo 15 meses al frente del Partido Socialista.

En 15 meses un niño aprende a andar o incluso está aprendiendo a andar.

Lo que te quería decir es que en estos 15 meses

he ido a "El Hormiguero", que tú estuviste.

Por cierto, enhorabuena por el dato de audiencia.

Gracias. Pero en "El Hormiguero",

con Calleja... Y yo recuerdo que mis adversarios me criticaban.

"Ya está este un poco populista y tal".

Y yo sí que he sido el que ha abierto camino

de intentar aproximar al político a la opinión pública española

mostrando el lado más humano. Yo creo que es fundamental.

¿No crees que es fundamental que la gente...? Al fin y al cabo,

son los que te van a confiar el futuro del país.

Yo creo que deberíais... Es mi opinión, ¿eh?

Deberíais humanizaros más de lo que estáis cada uno, ¿no?

Con respecto... De cara a la gente, ¿no?

Y el objetivo, mi objetivo fundamental en este programa,

es que te conozcan como persona. Sí.

Bueno, acuérdate que Adolfo Suárez lo hacía.

Cuando metía las cámaras en la Moncloa.

También Felipe González.

Yo creo que es muy necesario. Hay a quien le cuesta más, ¿no?

Durante estos últimos años ha habido un alejamiento clarísimo

por parte de la opinión pública

y de los ciudadanos de los políticos.

Da la sensación que los políticos venimos de Marte,

que no vivimos en los mismos pisos,

que no comemos en los mismos restaurantes.

Oye, yo he sufrido el paro cuando era joven.

No encontré trabajo, estuve unos meses en paro,

hasta que me dieron

la oportunidad laboral en una empresa,

en una organización no gubernamental.

He sido autónomo,

he sido también profesor universitario.

Te quiero decir, que tenemos múltiples experiencias

y que no somos gente diferente a... Claro, no sois de otro planeta.

Por eso te decía que es maravilloso cuando ves que, de repente,

hay una persona aquí detrás. Todo el mundo tiene emociones,

sensaciones, aficiones, debilidades.

Sí. Eh... Pero yo, de repente, aparecí en "El Hormiguero"

tirando a canasta y entonces hubo políticos

y medios de comunicación que me criticaron por ello.

Bueno, acuérdate la que monté

cuando llamé a Jorge Javier para simplemente...

Ah, sí. Yo te oí, porque estaba... Pero fíjate, la gente ya pensaba

no que hubiera llamado, sino que había ido al programa.

¿Tú recuerdas la última vez que has llorado?

Bueno... La última vez que lloré

fue con el fallecimiento de mi abuelo, hace pocos meses.

Fue un emigrante en Alemania, trabajó en la industria,

fue pastor, obrero... Eh... ¿Te llevabas bien con él?

Sí, sí. Hacía bastantes trampas cuando jugábamos al cinquillo.

Qué cosas... De verdad. Cómo es la vida.

A medida que cumples años y vas perdiendo

tu entorno más cercano... Cómo te cambia la vida, ¿verdad?

Sí, mucho. ¿Cuántos años tienes?

43. 43.

Lo que pasa es que yo nací el 29 de febrero.

Es decir, cumplo años cada cuatro años.

Qué bueno.

¡Ostras, qué bueno! De pequeño sería un follón, ¿no?

De pequeño era una desgracia.

Entonces yo solo cumplía cada cuatro años y, por tanto,

había algunos amigos que encontraban la excusa para...

Ahora, en cambio, tengo que decirte que es una bendición.

Porque la gente me felicita el 28 y el 1, cuando no hay 29.

¿Y tú cuándo lo celebras? El 28.

Pero lo bueno es que recibo la felicitación dos veces.

Sí, es verdad, sí que vas perdiendo familiares,

seres muy queridos, que están vinculados con tu...

Me imagino que te habrá pasado lo mismo, ¿no?

Mucho, he tenido muchas desgracias.

Tienes pinta de ser una persona muy familiar, ¿no?

Uy, no lo sabes... Sí.

Y esto es lo que más te pone los pies en el suelo.

Miras y dices: "Están pasando los años, se me están yendo.

Vamos a aprovechar el tiempo y vamos a estar más

con los que tienes, con los que te quedan, ¿no?".

Porque luego te arrepientes de no haber vivido más.

Me arrepiento de no haber estado más tiempo con mi madre...

Esas cosas nos pasan con la edad. Absolutamente.

Antes no las pensábamos.

Con 20 no las piensas nunca. Nunca.

Con 20... Con 20...

Aquellos que hemos sufrido una adolescencia... No digo...

Una adolescencia bastante prolongada en el tiempo,

pues la verdad que...

A mí me sorprendía, porque mi madre se licenció...

Bueno, mi madre nos tuvo muy joven, tanto a mi hermano David,

que es músico; como a mí. A mí me tuvo con 20 años.

Con lo cual, yo he tenido una madre muy joven.

¡Joder, macho! Yo con 20 años, mi madre tenía 40.

Claro. Entonces, fue en esa edad

cuando se sacó el acceso a la universidad

y cuando empezó a estudiar Derecho y se sacó la carrera.

Fíjate. Para mí era sorprendente,

porque cuando yo estaba estudiando Económicas, ella estaba estudiando

Derecho y ella sacaba muchísima mejor nota que yo.

Qué bueno. Y...

No, yo soy hijo de clase media y soy padre de clase media,

y creo que al final lo bueno de la sociedad española

es una suerte de alianza intergeneracional.

Creo que en estos momentos se está como perdiendo.

Los jóvenes... Lo guay, volviendo a la política;

lo nuevo frente a lo viejo en política.

Oye, ¿no será más que lo nuevo o lo viejo

la buena política la que tenemos que recuperar?

Sí, sí, hay que aprovechar cosas viejas, entre comillas,

que nos enseñan muchísimo.

¿Qué imagen crees que tiene la gente de ti en la calle?

¿Qué crees que opinan? No sé, creo que...

Me cuesta mucho hablar de mí. Pero la imagen que...

Yo creo que la gente lo que piensa de mí:

uno, que soy un tipo de izquierdas;

dos, que soy un tipo que tiene talante,

que tengo capacidad de dialogar; tres, que soy una persona cercana;

cuatro, que dirijo un gran partido

y que puedo ser presidente del Gobierno.

Luego ya yo qué sé. ¿Te gustaría que descubrieran

algo distinto hoy? Por supuesto.

Por supuesto, claro que sí.

Lo voy a intentar. Bien, bien.

Oye, ¿qué recuerdos tienes de tu infancia?

Muchos. Yo soy de la generación EGB.

Me manifestaba contra las leyes educativas

que aprobaba un Gobierno socialista

con Maravall como ministro de Educación

y con Felipe González como presidente del Gobierno.

Por ahí ya estaba Alfredo Pérez Rubalcaba.

Claro, es que los estudiantes se tienen que manifestar

siempre contra el poder, da igual quién esté.

Cuando yo nací, la política estaba en casa.

¿Sí? Sí, mi madre tiene

una conciencia política brutal.

No es militante del Partido Socialista,

pero es más socialista que toda la familia junta,

y lo somos mucho.

Mi padre también, es militante del Partido Socialista

desde hace muchos años,

mi hermano se ha dedicado a la música.

Recuerdo mucho los veranos en Mallorca.

Planes de familia, ¿qué planes hacíais?

Íbamos mucho al puerto de Alcudia, a Can Picafort, a Mallorca,

Soy un enamorado de las Baleares.

¿Sí? Me encantan las Baleares.

¿Sigues yendo? Ahora ya menos. Ahora ya menos.

Ahora ya nos compramos un piso en Mojácar, mi mujer y yo,

y ahí vamos con las niñas.

Hace un año... En vacaciones vas a...

Claro. En Mojácar me conoce todo el mundo de antes,

nadie sabía quién era, si estaba vinculado con el PSOE,

si era político o no.

Hace un año, hace 14 meses, cuando llegamos allí

después de ser elegido secretario general,

se montó la mundial.

Porque seguiste yendo a tu... Por supuesto.

Y este verano he vuelto a ir y es un sitio,

ahora que estamos haciendo publicidad,

que tienen que visitar. Es precioso.

Es un sitio precioso. Andalucía me encanta,

pero me gusta mucho la costa de Almería

porque ese paisaje un poco lunar... Está fatalmente comunicada.

Me cabrea que haya sitios en los que se despilfarre,

se gaste dinero en unas cosas y en otras... Almería, coño.

Almería...

¿De Andalucía cuál es el lugar que más te gusta?

Digo de playa.

De playa, Tarifa, Bolonia, Punta Paloma, Caños de Meca,

toda esa zona de Barbate y eso.

A mí me gustan más las playas más recogidas.

Para un madrileño ver el mar, pisar la playa...

Hay mucha playa nudista en Almería. Yo creo que cada vez menos.

¿Sí? No sé. Algunas hay, creo.

Yo hago submarinismo. No sabes qué risa.

Yo voy con el neopreno, todo el lío, a pulmón.

Hay unas corrientes horrorosas en el Estrecho.

Y me pasó una cosa muy graciosa con un amigo mío

que pescábamos juntos siempre,

nos tiramos en Zahara y nos llevó una corriente

y nos sacó en Caños de Meca y allí está todo el mundo en bolas.

Salimos este y yo como dos astronautas

vestidos con neopreno, unas gafas, los pescados,

y nos encontramos un tío en bolas y digo:

"¡Joder! ¿Qué ha pasado aquí?".

No sacó la corriente a Caños de Meca, qué susto.

Cuidado con eso, ¿eh? No me quité las gafas

para que no me conocieran. "Bertín en una playa nudista",

yo vestido de neopreno.

Oye, tu hermano tenía el sueño de ser músico,

¿qué sueño tenías tú?

Cuando seas mayor, ¿qué quieres ser?

¿Tú qué querías ser? Yo quería...

Yo he tenido la gran suerte, la gran fortuna...

Me lo he currado, pero he tenido la gran suerte

de cumplir las tres facetas profesionales

que a mí me gustaban.

La primera, el baloncesto. Es verdad que no cobré por ella,

pero viví un tiempo muy interesante en mi vida.

Le echaba cuatro o cinco horas al día entrenando al baloncesto.

En algunas ocasiones, cuando llegaba del instituto

y venía sudado con la pelota de baloncesto,

me decía mi madre: "Has estudiado mucho, ¿eh?".

La segunda es como profesor universitario,

estuve ocho años dando clases en la universidad.

Y la tercera, como político. ¿De qué dabas clases?

Bueno, de Estructura Económica. ¿De Estructura Económica?

Para mis alumnos, algunos seguro que me verán,

yo era como una madre.

Sí, yo era bueno con ellos. ¿Te pusieron algún mote?

Siempre ponemos motes en... Me llamaban el político.

El político.

Sí, porque yo tenía una carrera política,

si se puede decir de esa manera, un tanto atípica.

He sido cinco años concejal del Ayuntamiento de Madrid

con una gran amiga tuya, Trinidad Jiménez.

Sí, Trini. Más mona... Le mandamos un beso desde aquí.

Que me casó. ¿Y quién te llamaba Pedro, el Guapo?

Eso, los medios de comunicación. ¿Sí? ¿Y eso cómo se lleva?

¿Lo de ser guapo? Sí.

No. Te lo pregunto a ti.

No, no. Que te llamen así cuando estás...

Es que yo gustaré a unos más que a otros.

Lo que tengo muy claro es que he llegado adonde estoy

no por eso, sino porque me lo he currado

y porque me lo he trabajado. Eso no funciona en absoluto.

¿Tú eras muy ligón o no? Sí, hombre, sí.

Aficionado. Eras aficionado. He sido aficionado, sí.

Yo conocí a Begoña con 31 años, a mi mujer,

me enamoré perdidamente con 31 años,

pero hasta los 31 años he sido un poco bala.

Bueno, está muy bien. No, no...

¿Quién fue tu primera novia? ¿Te acuerdas de ella?

Bueno, una italiana. ¿Sí?

Con 14 años. Se llamaba Francesca. Fíjate tú.

Oye, la afición tuya... ¿Con 14 empezaste?

Me cago en diez, un fenómeno. No te voy a preguntar a ti.

No, yo mucho más tarde, lo que pasa que cogí carrerilla.

Hasta los 16 o 17... Sí, sí.

No estaba yo muy claro. Ya con 14 años...

Si te cuento cómo iba vestido...

Iba vestido con chándal y era un "breaker".

¿Qué es un "breaker"? Los del break dance.

¿Sí? Sí, claro.

¿Y hacías eso? Sí, lo hacía regular.

Se tiraban al suelo y daban la vuelta.

¿Qué me estás contando? Claro, claro.

Nos tienes que dar una foto de eso. ¿Tienes foto de eso?

No me jodas. En aquella época estaban

las zapatillas esas que tenían los cordones fluorescentes.

Sí, sí. Y anchos.

Yo vivía cerca de un lugar mítico en Madrid que se llama AZCA,

que es donde están las torres. Hombre, claro.

La torre Picasso y El Corte Inglés y todo eso.

Y en las plazas interiores que había

la gente iba a bailar break dance y hacían piques.

Íbamos dos o tres allí a picarnos con alguno de ellos.

Qué cosa más graciosa.

Me tienes que dar una foto de eso. Las quemé.

Sí, sí. ¿Y qué técnica utilizabas,

cuál era la que no fallaba nunca para ligar?

Alguna técnica teníamos que tener.

Yo le daba mucho al palique, pero creo que tú también.

Tú eras de... Por ejemplo, has visto

que en esta última campaña en Cataluña

Miquel Iceta se ha puesto a bailar y he tenido que bailar con él.

Yo no era tanto de bailar como de hablar.

Si haces lo del break dance, ganas las elecciones sin duda.

Yo de bailar pop y eso... El break dance sí se me daba bien

porque como al final haces deporte y coordinación y tal, me gustaba.

Yo le abrasaba la oreja a la que fuera.

Yo era muy determinado. Tú ibas derecho.

En la vida, como en la política,

hay que ser determinado y yo lo soy mucho.

A mi mujer no sabes la tabarra que le di.

Yo era de los que me ponía el casco de la mina e iba picando.

No te creas. Por ejemplo, Begoña, bueno, te puedes imaginar.

¿Dónde la conociste? En una fiesta de un amigo mío,

en un cumpleaños.

Bueno, pues tuve que empeñarme mucho.

No solo esa vez, sino unas cuantas veces, sí.

Me lo puso difícil. Sí, pero ella dice

que era un flechazo lo tuyo.

Bueno. Pero se hizo la dura.

Eso lo dice ahora. Además, es verdad

que con las mujeres nos lo tenemos que trabajar mucho.

Aunque tengan el flechazo, siempre te ponen a prueba

y siempre... ¿No? Sí.

Nosotros vamos ahí... Pero bueno, sí, yo...

¿Te han dicho muchas veces que no? Muchas.

¿Sí? Sí, sí, muchas, muchas.

Es que hay que intentarlo muchas veces para que salga...

Con 14, 15 y 16 años la testosterona está por los aires.

Echas el anzuelo para donde mires, es una cosa...

Pero éramos entonces un grupo muy...

Yo recuerdo que en Semana Santa íbamos todos juntos a Benidorm,

nos íbamos juntos a San Juan. Uh, las extranjeras, ¿no?

Almería. Sí, y en Baleares, en Mallorca,

hice mis pinitos con las extranjeras.

Allí aprendí inglés.

¿Aprendiste inglés tarde o temprano?

Bueno, tarde. Ahora a mis hijas con esto de la versión original

les pongo mucho que vean las películas en inglés.

Eso es bueno. Dicen: "Sí, papá".

En cuanto me doy la vuelta lo ponen en castellano.

Mi padre pedía un crédito para pagarnos a mi hermano y a mí

que nos fuéramos en Irlanda tres semanas, dos semanas,

en agosto. Eso es...

¿Sabes lo que pasa?

Que en Irlanda en verano no se aprende nada de inglés.

Son todo españoles. Por eso.

Le dije el primer año a mi padre:

"Papá, si quieres que aprenda inglés,

no me lleves a Irlanda en verano". Había costumbre en España, ¿verdad?

Yo conozco a mil familias

que mandaban a los hijos siempre a Irlanda y se juntaban todos allí.

Sí, sí.

Aprendían nada, "yes, good morning" y ya está.

Sí. Lo que aprendí en Irlanda fue a jugar al ping-pong.

¿Ah, sí?

Vaya por Dios.

Ya me has jodido porque he traído aquí un ping-pong

para jugar al final, un juego que hacemos aquí.

Digo: "Trae un ping-pong".

Yo creo que he jugado una vez con diez años, no jugué en mi vida.

Eres bueno a... Soy muy bueno con las raquetas.

Entonces... Pádel, tenis y tal...

Eso juego muy bien.

Yo pensé con el ping-pong que era una raqueta

y que lo hacía sobradísimo, pero... Tiene su técnica.

Aprendí en verano. Yo jugaba mucho al ping-pong.

Ahora no creas que soy tan bueno

porque hace muchos años que no juego.

Me vas a dar la del pulpo.

Es un deporte que te exige muchísima concentración..

Un disparate.

Una "jartá", una "jartá" de concentración.

Así que fíjate, fíjate.

¿Tú hiciste la mili? Sí, señor.

¿Dónde la hiciste?

La hice en el Servicio Geográfico del Ejército,

que está en Campamento.

Hice el campamento en Cáceres.

Coincidí...

Al final, cuando te meten en esas naves tan enormes,

Te haces amigo de las literas que hay cerca de la tuya,

entonces, uno de los reclutas era Alfonso de Zurita,

sobrino del Rey. Ah, no me digas.

Y con él estuve el campamento. Es hermano de María, claro.

Y a la jura de bandera vino su Majestad el Rey Juan Carlos.

¿Te aportó algo aquello o no? No.

¿No te aportó nada? No, creo que...

Leí mucho, leí muchísimo,

hice algún buen amigo,

pero no...

¿Consideras que fue una pérdida de tiempo?

Para mí, honestamente, lo fue. A mí me vino bien, fíjate.

¿Sí? ¿Por qué? Sí, por la disciplina.

Yo era un peligro andante. ¿Sí?

¿Y te disciplinó la mili? Sí, me enseñó que había otro mundo

que yo no conocía, que era el de la disciplina.

Me sirvió, fíjate, porque yo era una cosa peligrosísima.

Sí, me centró un poco. ¿Con qué edad la hiciste tú?

La hice con 18. Claro, es que yo la hice con 23.

¿Habías estudiado la carrera, ya habías terminado la carrera

o las carreras? Tienes dos.

No, yo estudié solamente Económicas y Empresariales,

que es una licenciatura. Ah, bueno.

Ahora se llama ADE, Administración y Dirección de Empresas.

Terminé la carrera y quería irme fuera de España a vivir.

Y entonces dije: "¿Qué es lo más corto?".

Teníamos la objeción de conciencia, que eran, me parece, 13 meses;

y la mili, que eran 9 meses. Y digo, pues la mili.

Fue un tema absolutamente pragmático.

Hice la mili. Yo cuando la hice era de las últimas...

Ah, vale, vale. La mía fue mucho más larga, fueron 18.

Claro. Tú tuviste tiempo para... Yo hice más mili que...

(RÍE) Año y medio.

¿Dónde la hiciste? Yo la hice en Caballería.

Pero era el chófer del general Caruana.

¿Ah, sí? El famoso general Caruana,

que fue el que detuvo a Miláns del Bosch.

Sí, sí. El otro día, con Adolfo Suárez...

Sí, vi el programa. Es un encanto de tío.

Estuvimos viendo las escenas del golpe de Estado.

Y yo me acuerdo que mi general era el que detuvo a Miláns del Bosch.

Fíjate... E iba con él y era un tío encantador.

Sí, sí. Encantador.

¿Y tú eras el conductor? Yo era el conductor.

En la época dura, era la época de la ETA...

Íbamos todos cagados en el coche.

A mí, la verdad, como era un inconsciente completo,

me la soplaba. "¿Dónde hay que ir?".

No miraba a ningún lado, me daba igual.

Nosotros, la mili que tuvimos fue completamente distinta.

Luego, cuando terminé la mili, fue cuando ya decidí salir fuera.

Hay momentos en los que no hablas con tus padres

o con un familiar, sino que hablas con una persona

que, a lo mejor, has contactado con ella dos o tres veces,

y, de repente, te da una clave. Sí, señor.

Y te hace clic algo. Sí, señor.

A mí me ha pasado eso muchas veces. ¿Sí?

Tienes razón. Eso muchas veces es bueno y muchas veces es malísimo.

Claro. ¿A ti te salió bien?

A mi me salió bien porque mira lo que ocurrió:

yo, cuando terminé la carrera, me pasó algo tremendo,

y es que me di cuenta

que había estudiado Ciencias Económicas y Empresariales,

pero me tiraba mucho la política.

Entonces, digo: "Pero yo he estudiado Empresa".

Y empecé a trabajar en una empresa, en una asesoría fiscal,

pero no me gustaba. Y, entonces, di de bruces con este tío.

¿Ese fue tu primer trabajo? Sí. Di de bruces con este tipo.

Y entonces me dijo:

"Pedro, si tú quieres comprender el mundo actual...".

Y estamos hablando del 95, ¿eh? "Tienes que irte a Bruselas".

¿Así? Yo dije: "¿Y por qué a Bruselas?".

Me dice: "Porque ahí es donde se está moviendo todo,

donde se están tomando las decisiones".

Te hablo del 95, no ahora,

porque ahora es evidente que Bruselas es un lugar clave.

Y, entonces, me quedé con lo de Bruselas,

y al final fui a Bruselas. Ah, y te fuiste.

Y estuve viviendo en Bruselas dos años y medio largos.

¿Fuiste a buscar trabajo? Sí.

Había un máster en la Universidad Libre de Bruselas

que costaba entonces...

Es una universidad pública muy prestigiosa.

Y costaba 80.000 pesetas el máster.

En francés. Yo había aprendido francés y...

Pero para hacer un máster en francés

tienes que hablar francés bien. Sí.

Ahora ya se me ha quedado un poco oxidado.

Bueno, el caso es que allí fui con 80.000 pesetas ahorradas.

Y estuve al final dos años y medio trabajando.

Y, luego, acabé por azares de la vida trabajando en Sarajevo.

Estuve allí viviendo durante la guerra de Kosovo.

¡Qué me dices! Sí, sí.

Allí estuve en Sarajevo menos de un año

con un gran político que fue ministro de Asuntos Exteriores

en la última etapa de Felipe González, Westendorp.

Y ahí fue... Son estas cosas que te pasan en la vida, ¿no?

Yo era su asesor, ¿vale? Era uno de los asesores que tenía.

Entonces, yo le veía a él negociar,

le veía hablar con los políticos de Bosnia, con los americanos,

con tal y con cuál. Y yo era el asesor.

Imagínate, Carlos y yo.

Pensaba: "Qué poca distancia hay, pero también qué gran distancia hay

entre el que decide y el que asesora".

Y yo en ese momento decidí que quería ser de los que decide.

¿Y qué hiciste cuando volviste a España?

Pues, mira, ahí tomé una decisión. Porque yo tuve una oferta

para ir a trabajar con Naciones Unidas

a Timor Oriental. Al Timor Oriental.

Sí. Y, entonces, yo dije: "Gracias, pero no.

Me vuelvo a España porque quiero hacer política".

Estuve en paro tres o cuatro meses, hasta que encontré

un puesto en la Organización de Consumidores,

la OCU, donde estuve trabajando hasta que me metí en política.

Eso fue en el año 2000. Yo estuve del 95 al 2000...

¿Llegaste a cobrar el paro y todo?

No, porque había trabajado fuera.

Entonces, no había cotizado. Vale, vale.

Bueno, es verdad que había ahorrado porque en Naciones Unidas

tienes un sueldo muy decente, más que decente...

Y con esos ahorros estuve bien.

Fuiste a la OCU, fíjate qué gracioso.

Sí, acabé en la OCU y luego ya me metí en política.

Conseguí entrar en política.

Trini fue la que me dio la oportunidad de entrar.

¿Llevabas currículos a las empresas?

Lleve muchos currículos. Pero eso me ha ocurrido hace poco.

¿Cómo que hace poco?

Sí, yo fui secretario general elegido en julio del año pasado.

Yo regresé a la política en el año 2012.

En el año 2011 me quede fuera de la política.

Y me puse a mandar currículos a empresas.

¿Te contestaron algunos? A mí, muchas veces, cuando escucho

a estos que hablan de las puertas giratorias, digo:

"Pues yo me puse a mandar currículos".

¿Te contestaron muchas? No, no me contestaron muchas.

Afortunadamente, encontré un proyecto

de un consorcio europeo que me hacía mucho ir a Bruselas.

Al final, lo del tipo que me dijo que me fuera Bruselas...

Ese fue visionario.

Y eso ha sido lo que al final en la OCU valoraron

cuando me contrataron, que había estado en Bruselas.

Y en esta ocasión, en el año 2011,

que estuve un año trabajando en el sector privado,

fue por mis conocimientos de las instituciones comunitarias.

El tío que no sé ni cómo se llama. Que al final tuvo razón.

Y si me lo encuentro por la calle...

Pero ¿español? Si me lo encuentro por la calle...

Era un amigo del amigo de un amigo de mi padre.

Que con 23 años, cuando terminas la carrera, pues...

Oye, llámale por lo menos. Oye, sí: gracias.

Gracias, porque simplemente con ese consejo, esa palabra,

esa ciudad, me abrió muchas puertas profesionales.

Oye, ¿ya estabas casado? No. Yo la conocí con 30 o 31 años.

Había vuelto ya. Había vuelto,

fui concejal unos años con Trinidad.

Y, entonces, nació Ainhoa, nuestra hija mayor,

que tiene 10 años. Bonito nombre.

Me encanta el nombre. Es que mi mujer nació en Bilbao.

Ah, bueno, ya sabes que ellos nacen donde quieren.

Por supuesto. Entonces, ella nació en Bilbao. Se llama Begoña.

Pues Ainhoa, ¿no? Y la verdad es que sí es un hombre precioso.

Pues como nos pasa a todos los padres

con nuestros primeros hijos, le damos 20.000 vueltas al nombre

que le vamos a poner. Me parece precioso Ainhoa.

Te lo agradezco. Es precioso.

Y, nada, primero nació ella y luego nos casamos.

¿Cómo es Begoña? Es positiva, es constructiva,

siempre mira las cosas buenas de la vida.

Ella ha tenido momentos muy difíciles, muy duros...

Ella estaba muy unida a su madre y falleció hace escasos años.

Eso no se supera nunca, te digan lo que te digan.

Mi madre murió hace 20 años

y yo me acuerdo de ella todos los días.

Claro, claro. Eso no se supera nunca.

Como ella. Lleva en el móvil la foto de su madre.

Sí, sí. Y mis hijas.

Mis hijas perdieron a su madre, a mi primera mujer hace 10 años

y eso no se supera la vida.

Nunca. Y nadie reemplaza. Absolutamente.

A nadie. Y luego es... ¿Sabes?

Hay una cosa de Begoña que me encanta,

y es que no se dedica a la política.

¿Y te critica mucho, es crítica? Sí, me da mucha caña.

Te da mucha caña. Bueno, todas dan mucha caña, joder.

¿Y en qué cosas te critica? ¿Begoña?

¿Qué cosas te critica? Todo,

desde una propuesta que teníamos que haberla enfocado de esta forma

y no de otra, esta entrevista...

Vamos, me va a poner nota por esta entrevista.

¿Ah, sí? Ya te lo digo yo.

Ve con un cuidado aquí por Begoña...

(RÍEN) También por si voy vestido,

que me tenía que haber puesto corbata o no...

¿Lo de las camisas blancas te lo dice ella?

Yo siempre te he visto con camisa blanca.

Pero esta fue una casualidad.

Mira, cuando yo decidí echarme a la carretera

para competir por las primarias,

yo no tenía tiempo de comprarme camisas.

Entonces, yo tenía dos o tres camisas.

Y me tiraba cuatro o cinco días fuera.

Y, entonces, a mi hermano le dije: "David, déjame un par de camisas".

Él más o menos mide lo mismo que yo.

También jugó al baloncesto.

Tenemos una complexión muy parecida, ¿no?

Y, entonces, el tipo, David, me dio dos camisas más blancas.

Y con esas tiré.

Es la casualidad de que mi hermano me dio las blancas.

Que si hubieran sido azules, me hubiera puesto las azules.

Qué bueno.

Y desde entonces: "Oye, el de la camisa blanca...".

¿Quién le pidió matrimonio a quién? Yo a ella, hombre, claramente.

Claramente. Pero yo fui quien puso el cepillo de dientes en su casa.

Ah. Porque, claro,

ya con 30 años te conoces... Digamos un poco maduro ya.

Ya hemos corrido los kilómetros suficientes los dos.

Ella tenía su piso montado, más grande que el mío.

Y entonces, le dije: "Oye, yo creo que voy a empezar a dejar aquí

el cepillo de dientes". (RÍEN)

"No sé cómo te parecerá, pero me parece que se queda".

Y, luego, fui yo quien le pidió matrimonio en un restaurante.

Y fue muy bonito porque mi hija mayor era muy pequeñita,

tenía poco más de un año, y entonces la pusimos muy mona.

Nos casamos por lo civil en el Ayuntamiento de Madrid.

Y, bueno, ella estaba guapísima. Begoña estaba guapísima.

¿Hiciste despedida soltero o no? Hicimos una despedida muy sosa.

¿Sí? Sí, muy sosa.

No hicimos nada. Me llevaron a Córdoba mis amigos.

¿A Córdoba? ¿Por qué? Porque coincidía que había fiestas.

Me metieron en el AVE y nos fuimos a Córdoba.

Allí estuvimos una noche. No dormimos.

Nos la pasamos enterita bailando en las casetas de Córdoba.

Nos reímos mucho. Me hicieron hacer mucho el ridículo.

¿Tus hijas a quién se parecen más, a ti o a Begoña?

La mayor físicamente se parece a mí.

Bueno, se parece más a su abuela, a Magdalena, a mi madre.

Y mi hija pequeña, Carlota, se parece más a mi mujer.

Mi hija Carlota, por ejemplo, no sabes cómo baila,

baila que es espectacular, le encanta bailar.

Siempre que escucha algo, se pone a bailar.

Y en eso ha salido a Begoña. A Begoña le encanta bailar.

¿Y a ti? Yo el breakdance lo hacía bien.

Entonces, yo, cuando me pongo a bailar con Begoña...

Ahora ya no vamos mucho, pero antes, en las discotecas,

yo acompañaba. Era bastante malo. (RÍEN)

Y Ainhoa físicamente se parece más a mi madre. Es más Sánchez.

Y Carlota es más Gómez en lo físico.

Oye, ¿y te gustaría que se dedicaran a la política?

Me da igual. Te da igual.

A ti te habrá pasado lo mismo, ¿no? "Lo que queráis".

Sí, a mí me da igual. Pero bueno... En fin, que hagan lo que quieran.

Lo que me gustaría es que mis hijas tuvieran las oportunidades

que desean y que merecen. ¿Y si te sale alguna del PP?

Bueno, no pasa nada. No pasa nada. (RÍEN)

Eso será en la adolescencia, y luego ya les vamos corrigiendo.

(RÍEN)

Oye, tu mujer dirige una empresa, ¿no?

Es alta directiva de una mediana empresa.

¿Que se dedica a qué? Pues, mira, se dedica al marketing.

Dentro del marketing, ella hace muchas estrategias comerciales.

Ella es muy comercial. Entonces, trabaja para muchas ONGs;

y para grandes empresas.

Es una profesional como la copa de un pino.

Yo estoy muy orgulloso de ella, de verdad.

Y en aquellos momentos en los que yo fracasé

en la política, en los que no entré en política

y estuve buscándome la vida, como te comentaba,

echando currículos y tal, quien me ayudó fue ella, ¿no?

Y bueno, ahí estrechamos... Eso une muchísimo.

Sí. Entonces, creo que ahora, que estoy mucho tiempo fuera,

la estabilidad, la complicidad... A mí me ayuda mucho.

¿Habéis hablado de si tú llegas a presidente del Gobierno,

si ella seguirá trabajando? Ella quiere seguir trabajando.

De hecho, en su empresa están muy preocupados por esto.

Imagínate.

Porque ella lleva trabajando más de 10 años en la empresa.

Y, claro, el presidente está un poco inquieto,

porque si gana las elecciones Pedro...

Y Begoña: "Es que las va a ganar".

"¿Qué vas a hacer y tal?".

Entonces, ella les ha dicho que se queda trabajando,

que le apetece, le gusta, lo vive con mucha pasión.

Afortunadamente, tenemos a los abuelos.

Claro, ¿qué haríamos sin los abuelos?

Oye, suena tópico, Bertín, pero te aseguro,

que en nuestro caso, y como en el de muchos que nos vean,

es la verdad.

Sí, fundamental, en mi caso también.

Quienes más cuidan

y quienes más horas están con mi hijo Quique

son los abuelos. Claro. Y él encantado.

Bueno, él encantado. Abu, abu.

Oye, y si ganas, ¿te tienes que ir...?

No sé, pregunto sin saber.

¿Tenéis que ir a la Moncloa o podéis no ir?

O... Siempre...

Parece que por seguridad y demás, hay que ir.

Cuando he estado en Moncloa, he envidiado lo que...

La Casa Blanca, por ejemplo,

donde la gente puede entrar a visitar

donde vive el presidente del Gobierno,

no la residencia donde vive la familia,

pero sí el entorno.

A mí me gustaría hacer eso también, abrir la Moncloa,

porque las veces que fui a ver a Rajoy, por ejemplo,

siempre me pareció un sitio muy cerrado, muy hermético.

Al final, es la residencia de los españoles,

porque es la presidencia del Gobierno.

Me gustaría abrirlo.

Pero parece que tienes que ir allí por seguridad y tal.

Eh...

Y, bueno, el otro día mis hijas, me hizo mucha gracia

porque la pequeña que es la bomba...

¿Qué edad tiene la pequeña? 8 años.

Entonces me dice: "Oye, papá, si vamos a Moncloa,

tendré que dejar el colegio".

Digo: "No, seguirás yendo al colegio".

¿Al mismo? Sí, por supuesto;

además, están encantadas,

es un colegio público que hay cerca de donde vivimos

y, bueno, son una maravilla, están encantadas con sus amigas

y demás. Me hizo mucha gracia porque todo ha pasado muy rápido,

Bertín. Yo era un diputado desconocido

hasta el mes de julio del año pasado.

Es verdad. Entonces, de repente

te llama la escolta, te ponen escolta,

que la verdad que son policías majísimos,

muy discretos y demás.

Entonces, hubo un debate de si ponían o no seguridad

en el bloque del edificio donde vivimos.

Ajá. Entonces, daba la casualidad

que en aquel momento a mi hija pequeña

se le caía un diente

y se queda así Carlota y me dice:

"Pero ¿van a poner un policía en la puerta de casa?".

Digo: "No, bueno, a lo mejor, ya veremos y tal".

Y me dice: "¿Por dónde entrará el Ratoncito Pérez?".

Qué bueno.

Tal cual.

Qué cosas, tiene una cabeza genial.

Genial, genial.

¿Sabes cuándo lo pasó mal? Los atentados en París,

por un instante.

El otro día, como en muchos colegios de España,

los profesores sacaron a los niños al patio

a hacer un minuto de silencio y una concentración

en homenaje a las víctimas del atentado.

Y cuando llegamos a casa, mis hijas me preguntaron:

"Pero ¿los papás de los terroristas se sienten orgullosos de ellos?".

Joder. Fíjate la pregunta que me hizo.

¿Dónde estabas cuando pasó esto?

No, yo estaba en Madrid.

Yo soy muy amigo del primer ministro Manuel Valls.

Sabes que él nació en Barcelona, hasta los 20 años vivió en España,

luego se fue a Francia, adquirió la nacionalidad francesa

y demás... Pero es una persona que sigue la política española,

la conoce como tú y yo; o sea, se lee El País, El Mundo,

La Vanguardia... Todos. Consume información española.

Yo estaba a las diez de la noche en el sofá,

como estamos tú y yo, con la televisión enfrente

Begoña y yo.

Estábamos viendo... Tapeando, no había nada en la televisión.

Me llama Manuel y me dice: "Pedro,

ha habido unos atentados en Francia

y, en fin, quería trasladártelo y mucha suerte para mañana",

porque celebrábamos una conferencia a la que él iba a ir

y canceló la visita.

Y le dije: "Manuel, cuéntame, ¿qué pasa?".

Estaba produciéndose media hora antes

y me llamó él y me enteré a través de Valls de los atentados de París.

¿Y te contó lo que había pasado? Claro.

Enganché TVE, el 24h,

que hicieron una programación estupenda

hasta las dos de la mañana y me quedé enganchado.

Y así fue.

¿Tú cómo ves esto?

Vamos a ver, el tema del terrorismo yihadista.

Con respecto a nosotros, ¿cómo ves la situación,

el ambiente, qué sabes, qué crees que debemos hacer,

qué crees que debe hacer el Gobierno que sea?

Lo que hemos hecho siempre,

lo mismo que hemos hecho siempre.

Desgraciadamente, tenemos una experiencia muy amarga

con el terrorismo.

Los asesinatos y víctimas de ETA y los del 11 de marzo.

Creo que debemos estar todos unidos.

Si es que en esto nos va la vida a todos.

¿Por qué es tan difícil conseguir...?

Es que lo hemos conseguido.

Una de las cosas que nos pasa... Pero hay algunos que...

Bueno, allá ellos, la ciudadanía les juzgará.

Me encanta que lo digas. Claro, allá ellos,

pero la mayoría de españoles,

los partidos políticos estamos unidos.

Y entonces, te decía que eso de la unidad es fundamental.

Y lo segundo y más importante, ocupar los espacios.

¿Sabes qué es lo que más me gustó de París?

Que la gente, sin olvidar lo que ha ocurrido

y siempre recordando a la memoria de las víctimas,

ha vuelto a hacer la vida normal,

porque lo que quieren los terroristas es lo contrario.

Es cambiarnos nuestros hábitos. Cambiar nuestros hábitos.

Estoy de acuerdo contigo, pero completamente.

Entonces, unidad y normalidad.

Los problemas que los españoles, por lo visto, según estadísticas,

igual me equivoco, con el paro y la corrupción.

¿Tú crees que se puede acabar con ambos problemas

tal y como están las cosas en una legislatura?

En una legislatura... Si empezamos por la corrupción,

claramente.

¿A ti te ha hecho...? A ti personalmente,

la que haya habido en tu partido, ¿te ha hecho mucho daño?

Bueno, es que soy un político nuevo que dirige un partido histórico,

que tiene miles de concejales, alcaldes y alcaldesas,

y, desgraciadamente, alguna oveja negra tienes.

Lo importante es que la gente es consciente

de que el partido socialista es un partido honesto.

En muchas ocasiones, se dice: "No, este partido es corrupto".

No hay partidos corruptos, hay personas corruptas.

Hay personas corruptas.

Y esas personas corruptas son las que hay extirpar.

¿Tú crees que en una legislatura se puede mejorar esto?

No, por supuesto.

Yo creo que no solo está el combate contra la corrupción;

es decir, la pena, la persecución de la corrupción,

sino también la prevención de la corrupción.

Por ejemplo, hemos propuesto que aquellas empresas

que estén vinculadas con casos de corrupción se le revisen

las subvenciones y contratos públicos que hayan obtenido.

Ajá. Lo que proponemos

es que la Agencia Tributaria, a los dirigentes de los partidos

al principio y final de su mandato

se le haga una radiografía pública de su situación patrimonial

para saber si con el sueldo han podido tener

los incrementos patrimoniales que se ven en su caso.

Tiene que haber mecanismos. Eso, por ejemplo.

Y creo que hay una cosa que se llama la ejemplaridad,

que es lo que tenemos que recuperar en la política española.

En muchas ocasiones se dice: "No, esto es legal".

Bueno, será legal, pero no ejemplar.

La ejemplaridad debe ir dos pasos por delante de la legalidad.

Tienes toda la razón. La gente en la calle...

Es que pagan justos por pecadores.

Es lo que me parece injusto.

A cualquier persona de la calle, me incluyo, dices:

"Los políticos.

-Los políticos son todos iguales y llevan mangando...".

Al final dices: "No es verdad".

Hay que luchar contra la impunidad.

Contra la impunidad.

Es verdad que hay una opinión mayoritaria de la ciudadanía

que piensa que hay personas que nunca acabarán en la...

Que están por encima de la ley. Exacto.

Y con esto hay que acabar, con la impunidad.

Y respecto al paro, la economía tiene que crecer,

y creo que lo que debemos hacer es tener oportunidades laborales,

pero también con un trabajo que te permita llegar a fin de mes.

El problema de España es que hay trabajadores pobres.

Mira, hablé una vez con el padre Ángel

que tiene comedores,

es un tipo de primera. Amigo mío y le quiero mucho.

Alguna vez he acudido a algún comedor social

que él tiene y me dice: "Aquí hay familias de personas

que trabajan, pero que no llegan a fin de mes,

que no tienen recursos para pagar la comida de sus hijos,

la suya, la calefacción, el alquiler o hipoteca".

Creo que se está produciendo un fenómeno que es

el de los trabajadores pobres, que tiene mucho que ver

con la reforma laboral que aprobó Rajoy

y, por tanto, lo que he propuesto es hacer derogar la reforma

y aprobar un nuevo estatuto de los trabajadores

que recupere lo que quebró la derecha

y es el empleo y los derechos.

Bueno, y luego hay un tercero... Es el que te iba a preguntar yo,

porque creo que tenemos el tema de Cataluña...

Bueno, pero antes de ese, el de la desigualdad.

Es que mira... Ahora que hablas del tema de Cataluña,

me hace mucha gracia. Algunos pretenden construir muros

cuando los trabajadores en Cataluña sufren la misma precariedad

y tienen los mismos sueldos que los trabajadores en Sevilla,

en Madrid o Santander.

Decía un antiguo presidente de la República, Manuel Azaña,

que la independencia no trae la libertad.

La libertad te la trae el estar juntos,

el estar unidos y hacer frente a los desafíos conjuntamente.

El del paro, el de la desigualdad,

el de la lucha contra el terrorismo,

hablábamos de la unidad...

Claro, hablamos de cosas fundamentales

en la que todos los partidos, entiendo yo,

deberíais estar de acuerdo. Claro.

Estuve en Bruselas hace dos días,

estuve hablando con el presidente del Parlamento europeo,

con la ministra de Asuntos Exteriores,

que es socialista, italiana, y todos hablan de integrar,

de cooperar, de mejorar las cosas que podemos hacer conjuntamente.

Por ejemplo, los servicios de inteligencia.

Y va uno y dicen... Por cierto, que no son mayoría en Cataluña...

Que se quieren separar. Que se quieren ir.

"¿Adónde te quieres ir?".

¿Cómo te manejas en la cocina? Mal.

Yo soy una catástrofe. Yo soy un desastre.

Lo que sí te voy a preparar es un zumito.

Ponte si quieres allí.

¿Qué? ¿Un zumo? Sí. Yo soy...

Sano, deportivo.

Yo me pongo con esto. Tú te pones con eso.

Lo que necesito en todo caso... Para sacar el zumo a la naranja.

¿Quieres un esto para no mancharte? No, sin problemas.

¿Qué necesitas? Un cuchillo para...

Tienes aquí. Mira, me los regaló Samantha Vallejo.

¿Tú te vas a poner? Sí, yo me pongo.

¿Tú eres muy manitas?

¿Tú eres manitas o no?

¿Eh? ¿En la cocina eres manitas o no?

¿Yo? Una catástrofe.

No, pero verás lo bien que abro y corto los jamones,

eso lo corto muy bien. No te quiero dejar en evidencia,

pero da la sensación de que tú no pisas mucho la cocina.

No, la cocina sí la piso mucho, pero no hago nada.

El exprimidor.

¿Dónde? ¿Aquí hay exprimidores? Allí.

A ver, que me están... ¿Aquí?

¿Sabes que yo le hago zumos de estos todos los días a mis hijas?

¿Por la mañana lo haces?

Bueno, no de este tipo, de cualquier cosa.

Cojo lo que hay de fruta... Somos muy fruteros en casa.

¿No lo encuentras? No te preocupes. El exprimidor invisible.

Fíjate el exprimidor que había y yo sin saberlo.

¿Lo has encontrado? Esto es una cosa atómica.

Madre mía. Como metas un dedo... Ten cuidado.

Esto es muy moderno. ¿Tú crees que esto sirve para algo?

Sí, claro. Ahí pones la naranja y la exprime.

Espérate, voy a enchufar el cacharro este.

Venga. ¡Hay que ver! Vaya petardo que...

¿Tienes ahí o no?

Esto será así.

Sí, pero espera, vamos a poner un vaso.

Sí, tienes que darme un vaso.

Ay.

A ver, esto.

Madre mía.

Pero a ver el chorro cómo sale.

Vale.

Somos dos paquetes. Unos paquetes los dos de pelotas.

Yo creo que esto habrá que encenderlo.

Si tiene enchufe, es porque se enciende.

A ver.

Ahí está. Venga, venga.

Si tiene corriente, se enciende.

Madre mía.

Pero, bueno, ya va saliendo.

Yo creo que tienes que apretar. Eso tienes que apretarlo más, creo.

Bueno, chico, yo no sé cómo hacer esto.

Ah, cállate, a ver si es que esto hay que meterlo aquí.

Ah, amigo, bien, bien. Esto va a ser así, claro que sí.

(RÍEN)

Ahora sí, eso es lo que faltaba.

Entonces, me decías que tienes una empresa de...

Esto, mira: estos picos, por ejemplo, son míos.

Y queso ibérico.

Lo empecé porque quería financiar la fundación mía.

Como yo no mango ni pongo el cazo,

la tengo que financiar como pueda.

Entonces se me ocurrió montar esto para financiar la fundación.

Y llevamos tres años.

La verdad es que está empezando a ir muy bien.

Tenemos un montón de familias a las que intentamos ayudar.

¿Cuántas familias tienes?

Lo que estamos haciendo es ayudar a la gente

que tiene niños como el mío, para orientarles,

para que sepan un poco lo que tienen que hacer y eso.

La verdad es que nos va bien.

¿Y te encuentras...? Hay casos horrorosos,

de gente que no tienen ni idea de lo que tiene que hacer.

Cuando, por desgracia o por suerte,

en mi caso lo que es por ambas cosas.

Por suerte o por desgracia, tienes un niño

con una lesión cerebral complicada.

Hacemos talleres,

les ayudamos a saber qué tienen que hacer con ellos.

Todo el mundo anda muy perdido al principio.

¿Ahí qué hechas en falta que podamos hacer

desde los ayuntamientos, desde el Gobierno de España?

Creo que las ayudas a la discapacidad

es algo que no se debe recortar nunca.

Al revés, hay que implementarlas, porque de verdad

que hay situaciones que claman al cielo,

son muy complicadas.

Y todo lo que sea ayudar a la discapacidad,

me parece que es muy importante. Eso define a una sociedad.

Hombre, es que...

Yo he tenido reuniones con padres...

He aprendido que hay que decir: "Con capacidades diferentes".

Bueno, últimamente decimos eso.

Cuando se ha recortado en educación,

lo primero que se recorta es lo que tiene que ver

con el refuerzo. Las clases de refuerzo...

Cualquier recorte que haya para eso es dramático.

Afecta a una cantidad de personas que la mayoría no tienen recursos.

Y a muchos niños que de verdad están en situaciones terribles.

¿Tú tienes tiempo para dedicarle a la educación de tus hijas?

Yo siempre que puedo, que son pocas veces,

intento ayudarlas a hacer los deberes.

Carlota, que tiene ocho años ahora, es cuando...

¿Dónde tienes aquí la basura?

Allí, ahora te lo digo, espera.

Estoy formando una para abrir la mierda de las anchoas estas...

(RÍEN)

No te descojones,

pero no tengo manera de abrir la mierda esa...

Para que te hagas una idea, no tan exagerado,

pero algo así le hago todos los días a mis hijas,

a mi mujer y a mí. ¿De verdad?

Sí. Esto es un chute de...

Eso se lo voy a dar a Carlitos, le va a encantar.

Esto es un chute de energía, que vamos.

Ten cuidado ahora, cierra eso bien. No te preocupes, está controlado.

A ver, espera que lo ponga bien.

Aquí.

Lo que he utilizado es solamente mitad de la piña, porque...

No, vale, vale.

Esto es para ti, para mí y para todo el equipo.

Sí, da para todos.

Bueno, hemos tenido nuestro momento...

¿eh, crack? Buscando la exprimidora y luego comprendiendo cómo funciona.

(RÍEN) Se va a descojonar España.

A ti, no. Pero cuando lo vean, a mí me van a criticar.

Bueno, creo que esto ya está.

No sé si ponerle un par de hielos para que...

No, así está bien.

¿Tú no tienes una cosa como rara que te relaja?

Pintar, yo hago caricaturas.

¿De verdad? Sí.

¿Qué me dices? Sí.

Deja si quieres esto. Espera, vamos a tirar esto.

Esto no sé dónde dejarlo.

Ahí mismo, lo dejamos ahí encima.

¿Pero de verdad haces caricaturas?

Sí. Me encantaría que me hicieras una.

No, tendría que dedicarle un poquito más de tiempo.

Pero me gusta mucho pintar.

Además, dibujo bien.

Oye, pues eso también es un...

Es que en la política, aunque parezca mentira,

hay gente creativa.

Sí, sí, ¿Qué quieres beber?

Una cerveza. ¿Una cervecita?

Sí.

Te voy a hacer el brindis venezolano.

¿Qué dicen?

Vamos a brindar por nuestros hijos,

para que tengan padres millonarios y nosotros lo veamos.

(RÍEN)

¿El queso también es tuyo? Sí.

Estamos encantados con esto.

Mi mujer, Fabiola, que es la que lleva la fundación

me pregunta: "¿Cómo vamos de ventas?"

Le digo: "Vamos mejorando.

Todavía debemos, pero estamos debiendo menos."

Pero, bueno, tú eres muy comercial.

Sí, la verdad es que sí. Lo he sido siempre.

Yo antes de...

Creo que esto no le he contado nunca,

pero tiene mucha gracia:

Mi currículum laboral.

Yo estuve estudiando la carrera

y, a los dos años, empecé a trabajar.

Dije: "Mamá, voy a encontrar trabajo, tranquila."

Y me meto en una empresa que se llamaba Sofico.

No sé si te acordarás de ella.

Era un petardo horroroso, se vendían apartamentos

de esos que luego no existían, un fraude de narices.

A los tres o cuatro meses, el tío detenido, a la cárcel, la de Dios,

se cierra Sofico y a la calle.

A los tres o cuatro meses, empiezo a trabajar en otra empresa.

Digo: "Mamá, tranquila, que esto es una consignataria de buques."

¿Y eso cómo? Bueno, por las cosas que pasan.

A los tres meses o así, me mandaron a Vigo a...

¿Cómo se llama?

Los papeles de un barco de las líneas que trabajábamos,

que llegaban allí para descargar y todo el lío.

Llego allí y cuando entro en el puerto de Vigo,

que venía en un cochecillo desde Madrid,

llego al puerto de Vigo

y me encuentro un despliegue policial que ni te cuento.

La de Dios de furgonetas y tal.

Me meto en el puerto y yo veía que estaban casi todas

en el muelle al que yo tenía que ir, a mi barco.

Digo: "Me cago en la leche, ¿qué ha pasado aquí?"

Entonces, me para la Policía en un control que había

y me pregunta dónde voy.

Pregunto qué ha pasado y me dicen que en ese barco

han cogido un alijo de droga.

Pregunto: "¿En aquel?" Y me dice: "Sí, en aquel.

¿Para dónde van?"

Y digo: "No, yo venía a dar un paseo."

Así que de vuelta para Madrid. Aquello fue un escándalo horroroso.

Metieron al capitán en la cárcel. La de Dios.

Total, que me fui de allí.

A los tres o cuatro meses, mi madre preocupadísima.

Decía: "Hijo, creo que deberías terminar la carrera."

Le dije: "Mamá tengo un trabajo que es el más serio del mundo.

No te preocupes, que esta empresa es indestructible,

esto ya es la pera."

Rumasa. ¡No me digas!

¿Trabajaste en Rumasa? Cuatro años, macho.

Mi currículum laboral, antes... Luego ya empecé a cantar.

Dijiste: "Voy a cantar, porque..."

Sí, voy a cambiar el chip, que esto es una ruina total.

Ese es mi currículum laboral.

¿Cuánto tuviste tú vocación de cantar?

Lo hacía siempre,

los fines de semana, con grupos y tal.

Supongo que tu hermano de eso sabe también.

Sí, claro. David desde pequeño ya tenía esa vocación.

Es muy divertido, la verdad.

Los fines de semana iba con amigos míos,

y grupos que eran rockeros, cantábamos en inglés.

Yo hablaba inglés antes que español, un lío.

¿Has cantado en inglés? Siempre.

Acabo de sacar un disco con una "big band" americana,

en vivo, no sabes qué bonito.

La mitad es en inglés y la mitad en español.

Yo canto mucho mejor en inglés que en español.

De verdad, de verdad, no te descojones.

De verdad te lo digo. Así que tu destino era la música.

No, estaba claro.

Hice todo lo posible para no tener que cantar.

Pero la vida te decía: "Por ahí no."

Yo me voy a tomar una cervecita, ¿quieres una?

Venga, sí.

Ahora, lo bonito de eso era la cara de mi madre cuando me decía:

"Qué, hijo, ¿ya tenemos otro trabajo?"

Porque con mi padre no me hablaba

por haber dejado la universidad... No me hablaba.

Hice dos años. ¿Qué estudiaste?

Ingeniero agrónomo. Madre mía.

Sí, yo soy de campo.

¿Sabes por qué dejé la carrera? Esto es lo más gracioso.

Yo estudiaba en Valladolid.

O sea, que fuiste a Valladolid a estudiar ingeniero agrónomo.

Y aprobé segundo.

Cuando apruebo segundo,

que yo ya estaba loco por hacer otra cosa,

veo pasar un remolque por el paseo Zorrilla,

en Valladolid.

Un tractor y un remolque, que antes los dejaban entrar,

creo que ahora no.

Le digo a un compañero mío de clase:

"¿Ya están recogiendo las patatas?"

Se me queda mirando y me dice: "So animal, eso es remolacha."

Y me di cuenta de que no había distinguido

una patata de una remolacha en segundo de carrera.

Digo: "Macho, esto no puede ser."

Me voy a dedicar a la música, ¿no? Sí, me voy a dedicar a la música.

Estaba todo previsto.

Salud, Bertín. Me encanta que hayas venido.

Oye, cuéntanos un poco, ¿cómo es tu día a día?

Mira, por ejemplo, mañana me tendré que levantar a las 6:00,

empiezo en una radio. Luego tengo otra entrevista,

luego me voy a Málaga, luego vuelvo.

Al día siguiente me voy a hacer un acto en Madrid.

Luego me voy a Baleares.

Luego tengo que regresar

porque el domingo estoy no sé dónde.

¿Algún día libre coges?

Hombre, yo sé que ahora es más difícil, estás en campaña.

Pocos. Pero cuando los cojo, no sabes cómo los disfruto.

¿Qué haces? Pues, mira, desde estar con mi mujer

a salir a cenar... Le mandamos un beso a Begoña,

aunque no haya venido.

Has estado en medio programa, que lo sepas.

Con muchísimo respeto y, sobre todo, mucho miedo.

Hace unos días estuvimos cenando juntos,

nos fuimos a un asiático en Madrid

y lo estuvimos disfrutando muchísimo.

Soy como los niños, que me derramo esto.

Luego, pues oye, estoy con mis hijas... En fin.

¿Qué tipo de asiático te gusta?

Los japoneses me gustan mucho. Y los coreanos.

Es que la comida picante me gusta mucho.

No me lo puedo creer, me cago en la leche.

Vamos a tener más cosas en común de las que yo pensaba.

A ver si te convenzo.

Yo soy más facilón que la leche, te diré.

Yo no me he querido levantar ya por quinta vez,

pero a la cerveza le echo tabasco.

¡No me digas! ¿No has tomado tabasco nunca?

Me cago en la leche, espera. Hay que probar eso.

Esto lo vamos a hacer ahora mismo porque te va a gustar.

¿En serio? ¿Y eso?

Además, te voy a decir una cosa,

esto es muy bueno para el ping pong.

Ya te veo. No, esto...

Yo llevo 20 años o más tomando esto.

¿En serio? Si te gusta el picante...

¿Esto es innovación Bertín Osborne o lo has visto?

Lo he visto una sola vez, a un tío que sabes quién es perfectamente:

Juan Carlos Calderón.

¿Te acuerdas de él? Sí.

Hice un disco con él y...

No te preocupes, no hace falta moverlo.

¿No? No.

Hice un disco con él y bebía cerveza

y le echaba tabasco por ahí a la cerveza.

Desde entonces llevo 20 años así. ¿A ver?

Madre mía, que...

¡Madre mía!

Esto es un bombazo, macho.

Pero, chaval, ¿no decías que te gustaba el picante?

Pero no en la cerveza.

Yo es que soy medio mexicano, mi cuate, mírale.

¿En México se toman esto? No.

Ah. Escucha, esto...

No te cambia el sabor de la cerveza.

Paténtalo Lo tengo patentado.

Te lo juro.

Mi cerveza, que en algún momento la sacaré...

De hecho, se la he ofrecido ya a una empresa.

Se llama Spice Beer. Cerveza picante. Te lo juro.

No hay cerveza picante ni en México.

Ojo. No la hay.

No sé para qué coño lo digo.

Ahora seguro que va a salir alguien y la va a hacer.

Pero esto es... Vamos. ¿A que está bueno?

Hombre, te has pasado con el tabasco.

Es que yo le echo mucho, la verdad,

pero la próxima vez le echas un poquito menos.

Queda fenomenal, porque quedas como muy innovador.

Vas a una cena con amigos tuyos, los del baloncesto,

y dices: "Chavales, ¿a quién le gusta el picante?"

Así, con un poco de sobrado. Venga.

Le echas un chorreón de tabasco y luego te quedas mirando:

"¿te ha gustado?"

Ves cómo se le enciende la cara a todos.

(RÍEN) Oye, ¿quieres que echemos un...?

Venga, vamos a echar un ping pong de estos.

¿Cómo jugamos? El que gane un punto

le hace una pregunta al otro. Vale.

¿Vale? Vale.

¿Has visto cómo voy? Con las dos bolas en la mano,

como si fuera a jugar al tenis. No he jugado desde los 10 años.

No te preocupes. Venga.

Esto es un poco de peloteo para coger un poquito de...

Pero sí que juegas, hombre.

No juego, te lo juro que no he jugado,

lo que pasa es que uno tiene mucha habilidad,

habilidades ocultas.

¡Me cago en la leche! Empezamos. Ya la primera, ¿vale?

Esta era de calentamiento. No, pregunta.

Saca tú. No, pregunta.

¿Pregunto? Venga.

Vuelo, pregunto. Venga, va.

Eh...

¿Quién baila mejor:

Miquel Iceta o Soraya?

Pues, hombre, Miquel.

Miquel Iceta seguro, vamos. ¿Seguro?

Sí, porque además, ¿sabes lo de Miquel?

Le salió espontáneo.

Lo otro fue más ensayado, se ve que...

Y lo de Miquel fue absolutamente espontáneo.

Pero ¿te lo esperabas? No, no me lo esperaba,

porque yo desconocía que, al final del mitin,

iban a poner la canción preferida de Miquel,

que es "Don't stop me now", de Queen,

y, entonces, el tipo se puso a bailar.

Y, claro, me dejó en evidencia porque me tuve que poner yo.

Tú cara de flipado.

Venga, va. Venga, vamos.

Oye, chaval...

No, pero tú eres como yo, tú eres...

Me cago en... Oye, va a resultar aquí

que vas a ganarme tú a mí al ping pong.

Venga, a ver. Eh...

¿Te acuerdas de la última vez que saliste de marcha?

Sí.

Fue en el mes de julio, con mis amigos, a tomar unas copas.

¿Desde julio? Sí.

Pero ¿con Begoña o solo? No, no, esa vez salí solo.

(RÍE)

Salí solo, hombre. Tenía que haberte preguntado

otra cosa. ¿Hasta qué hora estuviste?

Pues hasta tarde, estuvimos... ¿Pediste permiso?

Por supuesto, por supuesto. Venga, vale.

Te iba a preguntar si luego pediste perdón,

pero bueno... ¡Oye, macho!

Ahí está.

Me lo voy a tomar en serio, que me habéis dicho

que tú no habías jugado nunca. Que te digo que no.

Mira que bote pronto te he hecho, chaval. ¡Ay!

¡Será...!

(RÍEN)

A ver. A ver, otra pregunta.

Dime... bueno, si eres capaz. A ver.

Una virtud de Mariano Rajoy. ¿Una virtud?

Sí. Madre mía.

Macho, no pienses tanto, joder. Sí...

Bueno, que es un tipo afable en el corto.

¿Afable en el corto? Bien, vale. Dale.

Para, joder.

Me he equivocado. Esa no debería valer porque no...

Bueno, venga, tú. Tengo un buen perder.

Si tuvieras que irte a tomar una cerveza

con un político del Partido Socialista...

Por ejemplo, imagínate, Felipe o Alfonso...

¿Sí? Guerra.

¿Sí? ¿Con quién te irías?

Pues te digo una cosa, les tengo un cariño enorme a los dos.

Eso es políticamente correcto. No, te lo juro.

Con Felipe ya me las he tomado, porque ya hemos cenado juntos

y hemos... Además, ahí, en "petit comité".

Bien, bien. Me iría con Alfonso.

Me iría con Alfonso porque le conozco menos

pero me cae de miedo el tío, es muy cachondo.

Buena elección. Venga, te toca.

¡Ay, no, perdón! Eso no vale, macho.

¿Se puede sacar dos veces? Por supuesto.

¿Sí? Vale.

Cago en la leche. (RÍE)

Macho, eres un paquete de cojones.

(RÍEN)

Es que he perdido yo muñeca. Ya que hemos hablado de cerveza...

A ver.

¿Con qué miembro del PP te tomarías o te has tomado una cerveza?

Me tomaría. Bueno, te tomarías.

Pues con Esperanza Aguirre.

Me dice un día Esperanza... Esperanza es una cachonda, ¿eh?

Fantástica. Me dice un día Esperanza:

"Claro, Pedro, es que yo tengo unas piernas muy bonitas".

(RÍEN)

O sea, se lo dice todo ella.

Nos van a criticar mucho algunos, pero Esperanza es una crack,

como dices tú con Mariano, en el corto...

Pues con ella me iría a tomar una cerveza.

En el corto es un fenómeno. Tira tú,

que me estás dando una paliza.

No sabía... ¡Ay, mierda! Bueno, va.

Si invitas a Rajoy a tu casa... ¿Sí?

¿Le vas a meter también en la cocina como a mí?

Sí.

¿Qué le vas a exigir? ¿Hacer un zumo como el mío?

No, no, ya se lo he exigido. ¿Y qué va a hacer?

No, no, no hemos grabado el programa,

pero lo voy a grabar.

Sí, nos vamos a meter en la cocina, y a charlar de la cocina.

Eso sí, le he dicho que tienen que ser productos gallegos.

O sea... Que me encantan.

Que podemos decir que él va a venir a tu casa.

Sí. Vale, venga, voy.

Tú eres como yo. Te advierto que soy de izquierda.

Eres más del revés. Eso te iba a decir, macho.

Parecemos...

¡Mierda! ¡Qué buena bola, macho! (RÍE)

Vale, antes me has preguntado cuál era mi técnica para ligar.

Sí.

Ahora me gustaría saber cuál es la tuya.

No hacer caso.

Te lo juro. Te lo juro, no es broma, ¿eh?

Cuando te gusta una chavala mucho...

Hombre, tienes que manejarte alrededor, pero no hacerle ni caso.

Saludarla e inmediatamente quitarte de en medio.

Qué injusta es la vida.

(RÍE)

Qué injusta es la vida.

Te lo juro que funciona. ¿No te ha funcionado nunca así?

No, yo tenía que salir... Pero ¿lo has probado?

Pues alguna vez te haces el duro y no,

eso no me ha funcionado en la vida.

No, el duro no, porque lo haces encantador.

No, me refiero: digamos que, aparentemente, no haces caso.

La saludas encantador, dos besitos bien,

porque los besitos hay que ponerlos en su tiempo,

en su justa medida siempre, y luego:

"Bueno, pues ahora nos vemos".

Funciona. Te lo digo yo.

(RÍE) Dale.

Me cago en la leche. Oye, chaval...

(RÍEN)

¿Quién crees que va a ser el líder de la oposición el día 22?

Ah... El día 21, que las elecciones son el 20.

Pero vamos a dejar un día para que se lo piensen.

Hombre, yo creo...

Yo creo que será Soraya.

¿Tú crees que será Soraya? Sí, yo jubilaré a Rajoy

y será Soraya la líder de la oposición.

Vale.

Me cago en la leche. Ya he visto dónde tienes

la debilidad. La debilidad la tienes ahí.

Sí, ya te has dado cuenta.

Y ahí también, en las esquinas. Bueno, a ver.

Sí, yo no soy nada esquinero. A ver.

¿Quién canta mejor,

Julio Iglesias o tú?

Hombre, por favor, 20 veces mejor yo.

(RÍE) En inglés.

No, no, y en español.

Ah, ahora le estás dando ya mejor, ¿eh, chaval?

¡No! ¡Ay, mierda, ahora me vas a ganar

todo los puntos! Tengo un buen perder fantástico.

A ver,

¿cuál ha sido el invitado...? No voy a decir el mejor,

porque el mejor claramente soy yo. Vale.

Pero ¿con el que te lo has pasado mejor?

¿Con el que me lo he pasado mejor?

Bueno, salvando la experiencia.

Contigo me lo he pasado muy bien. Con Carlos Herrera...

Bueno, es que Carlos...

Con Los Morancos me lo pasé fenomenal, con Pablo...

con Pablo Motos me lo pasé fenomenal.

Es muy bueno. Me lo he pasado muy bien con muchos.

Contigo me lo estoy pasando fenomenal,

más de lo que yo pensaba, ojo. Porque te estoy dejando ganar.

(RÍE) Venga, va.

Esta te la gano... ¡Me cago en la leche!

(RÍE)

¿Cuál ha sido el último regalo que le has hecho a tu mujer?

¡Ah!

¡Joder, joder, joder! (RÍE)

No, flores.

Pero te voy a decir, no por ningún motivo especial,

sino de repente salgo...

Sales a la calle y ves una floristería

y "¡ay, para!". Del "feeling". Y me llevo unos mazos de flores...

¿Ah, sí? Eso me encanta.

¿Te gustan las flores en casa? Me encantan.

Además, ella las pone bonitas, estratégicamente,

y le traigo muchas, pero siempre en un día

que no tiene nada que ver con nada,

no es ni cumpleaños ni fiestas ni nada que se le parezca.

Venga, prepárate, que esta te la voy a ganar seguro.

Esta te la gané. Me has ganado.

A ver.

Dímelo tú. ¿Cuál es el último regalo que le has hecho a Begoña?

Flores también. ¿Sí?

Sí, flores. El lunes pasado. No me hagas trampas.

No, el lunes pasado, el lunes pasado.

El lunes, ¿por algún motivo?

Yo le suelo regalar flores al mes.

Te quiero decir, que fue el lunes pero no fue solamente el lunes,

sino también el lunes pasado y... Qué bien. Bueno, pues fenomenal.

Oye, yo estoy cagado de frío, no sé tú.

Bueno... Vamos a hacer la última,

porque si no, mañana no puedo ni hablar.

Espera que me ponga yo... Venga, va.

¡Ah! Me toca. Venga, va.

A ver.

¿Crees que sin tu físico hubieras triunfado como cantante?

Mira,

a lo mejor hubiera tardado un poquito más.

(RÍEN)

Un par de puestos de trabajo de estos que tenías.

Arruiné tres empresas, hubiera arruinado dos más,

pero lo hubiera sido... lo hubiera sido.

Igual que tú, lo que te he preguntado antes.

Me la has devuelto, ¿eh? Sí, señor.

Macho. Bertín.

De verdad, querido, que ha sido un placer tenerte aquí.

Igual, un placer. Eres un tío fenómeno.

Igual. Muchas gracias por haber venido.

A ti. Un placer ha sido. De verdad, un placer.

Toda una experiencia.

Es verdad, hoy lo he pasado mucho mejor de lo que pensaba.

Es cierto que quien ha llegado a mi casa

ha sido el candidato socialista a la presidencia,

pero tengo la sensación de que, poco a poco,

el político ha ido dejando paso a la persona.

Hoy he podido conocer cara a cara

y relajadamente al Pedro adolescente,

que no olvida sus tiempos de jugador de baloncesto,

break dancer y ligón impenitente.

Al Pedro hijo, que mientras se matriculada en la universidad

como correspondía a su edad,

sacaba pecho porque su madre con más de 40 años

se licenciaba en Derecho.

Al Pedro vocacional,

que antepuso la política a su carrera empresarial.

Al Pedro currante que, como tantos españoles,

ha dado bandazos en busca de trabajo,

y el que la vida le llevó tanto a la ONU

como a la cola del paro.

Al Pedro marido y padre,

al que se le llena la boca hablando de Begoña, Ainhoa y Carlota,

sus tres amores, a los que ve menos de los que quisiera,

pero que trata de compensarlo con flores.

Al Pedro dialogante, que presume de talante

y que aboga por la unidad frente al terror.

Al Pedro hábil en lo político, pero no tanto en lo doméstico.

Menudos paquetes en la cocina somos los dos.

Hay que ver la que hemos liado con el dichoso exprimidor.

Al Pedro curioso, amante del picante,

no sé si tanto dentro de la cerveza

o por la certeza de querer tomarse una con Esperanza Aguirre,

rival eterna, y comprobar el mito de lo bonito de sus piernas.

Y al Pedro competitivo y juguetón, que, a pesar de mi destreza

con la raqueta, ha acabado ganándome al ping pong.

Hoy me había puesto como objetivo conocer mejor a la persona,

y no tanto al candidato socialista a la presidencia.

Sinceramente, creo que lo he conseguido.

Pase lo que pase el 20 de diciembre, Pedro,

hoy te agradezco tu presencia.

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En la tuya o en la mía - Pedro Sánchez, secretario general del PSOE

25 nov 2015

El invitado de este miércoles de 'En la tuya o en la mía' es el secretario general del PSOE y candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez. Bertín Osborne lo recibe en su casa para hablar, más que con el político, con la persona acerca de temas cotidianos como su día a día, la relación con su mujer y sus hijas o sus vacaciones en familia.

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  1. Currante

    Si trabajó en el extranjero habría podido cobrar la subención por desempleo...no sería que nunca estuvo en las listas del paro???

    13 mar 2016
  2. Gabriela

    Este es un mensaje en especial para Bertín: me extraña mucho que alguien que ha vivido en México como tú, no sepa que allá tomamos la cerveza con salsa tabasco, limón y sal. Y supongo que si esta mezcla te la enseñó Juan Carlos Calderón, sería porque él también lo aprendió en México. Dependiendo de la región en donde te encuentres la cerveza así la llamamos "michelada" o "chelada".

    28 feb 2016
  3. Avatar de SanAlice SanAlice

    NO VI ESTE P¿ROGRAMA EN NOVIEMBRE....MOTIVOS DOLOROSOS.....PERO HOY, LO DISFRUTO MUCHO, No es secreto que soy fan de Bertín, me gusta mucho su caballerosidad y su elegancia su lenguaje siempre oportuno y sus entrevistas son de lo mejor, y en éste programa, gozamos de esas cualidades de Bertín al entrevistar a un político jóven del Partido Socialista esa manera de ser, deberian tenerla todos pero no es posible, asi que espero que Bertín nos siga dando momentos felices que tanto necesitamos......GRACIAS BERTIN.

    25 feb 2016
  4. Avatar de Palacios Duarte Ale Palacios Duarte Ale

    Súper la entrevista.

    11 dic 2015
  5. Mar

    Me gusto mucho ver a Pedro como prepara las frutas para el desayuno de él y su familia. Todo un ejemplo para todos los padres que realmente se interesan por la salud de sus hijos. Creo que si gana puede ser un buen Presidente porque es muy inteligente, sencillo y buena gente.

    05 dic 2015
  6. Ana

    Estoy furiosa por q han cortado el programa, me parece un gran programa y me encanta el formato y la naturalidad de Bertin.. Desde Miami con esperanza de q se reconecte por favor Ana

    03 dic 2015
  7. rene

    Me cago en las muelas espanolas del q decidio suspender este programa.

    02 dic 2015
  8. Luca

    Lo mismo pasó con una famosa serie de Telecinco, cuando nos tenían enganchados la cortaron, desde entonces aborrezco ese canal. Qué decepción que pase de nuevo y con un programa tan nuestro.

    02 dic 2015
  9. Estela

    Pues si, parece que lo han bloqueado en USA... Menos mal que siempre nos quedara Youtube...

    02 dic 2015
  10. luisa reyes

    Desde Venezuela les digo no me pierdo ninguno de las entrevistas de Bertin ,todas las he disfrutado,la de Carmen fue buenísima, igual la de El Cordobez fue muy emotiva,todas me dejan algo para comentarlas por una semana hasta ver el próximo programa.Gracias te mereces todos los éxitos.

    02 dic 2015