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No recomendado para menores de 7 años En la tuya o en la mía - Pablo Alborán - Ver ahora
Transcripción completa

Mira que he conocido a gente de todo tipo

y que he tenido ocasiones de preguntar lo que quise

a casi cualquiera.

Pero, aún así, siempre quedan cuestiones

en el tintero, personajes a los que conocer

o sobre los que profundizar, sean amigos o extraños,

próximos o lejanos,

afines o contrarios.

Todos tenemos algo aún por contar.

Por fin tengo la oportunidad de no quedarme nada sin preguntar,

de abrir las puertas de mi casa a todo el que quiera pasar

o de entrar en la de quien me quiera invitar.

Hoy, por fin, ha llegado el gran día.

Hoy comienza "En la tuya o en la mía".

Hoy viene a mi casa todo un fenómeno,

un chaval que, a sus 26 años, ya ha vendido más

de dos millones de discos, un chaval que comenzó cantando

de bar en bar hasta ponerlos todos de bote en bote.

Un chaval que arrasa con su voz y con su físico.

¿Quién iba a pensar que, para consumar, tuviera que emigrar?

Me tuve que ir fuera para perder la virginidad.

Lo que no ha perdido ha sido el Norte,

ni, que se sepa, los papeles. Al menos hasta hoy.

Mañana voy a cantar tu repertorio. (CANTA) #Y tú y tú...#.

Voy a cantar tu repertorio con la borrachera que voy a pillar.

Probó con la Filosofía y con la Publicidad,

pero lo suyo no era la universidad.

Le interesaban las notas, pero no las que dan

una calificación, sino las que resuenan en el corazón.

Yo he sido infiel. ¿Por amor?

Y se pasa fatal. Ahora, lo hice una vez...

¿Se pasa fatal quién? Cuando eres infiel.

¿Ves? ¿Pero quién lo pasa mal? ¿Tú?

Lo pasas mal. ¿Cuando tú eres infiel?

Tú serás un golfo, pero yo lo paso fatal.

Qué injusta es la fama,

la mía, me refiero.

No estamos aquí para hablar de mí, sino de Pablo.

¿Me vas a cantar o también a contar?

(CANTA) #Deja que hable,

#deja que hoy te cuente.#

No, no, si yo te dejo que hables y que me cuentes,

que para eso estás en mi casa,

que hoy es la tuya.

(RÍE)

No te has equivocado. Si llamo más fuerte,

te tiro la puerta abajo. Esto es un portón de un castillo.

Qué maravilla esto. Es agradable, la verdad;

si no, no podría vivir en Madrid, que vea algo de verde.

Y el día que hace encima hoy. ¿Qué tal?

Muy bien, ¿y tú? Muy bien, contento de estar aquí.

¿Vienes solo? De relax. Si quieres...

¿Traes la "troupe" aquí detrás? ¿Llamo para que venga la tropa?

En esta casa tienes muchos fans, que dan una envidia horrorosa.

Son mi mujer, mi hijo pequeño, Carlos.

Muchas gracias. Qué bien. Oye, ¿y qué tal todo?

Pues bien, sin parar, trabajando una barbaridad.

Muy, muy contento y... Hay que aprovechar.

Sin pasar más de una noche en...

En la misma ciudad, pero feliz, muy contento de estar aquí.

Bueno, es lo que toca. Hombre, claro.

Como están las cosas, hay que disfrutarlo y divertirte.

Pero me he venido aquí y creo que me voy a relajar bastante.

Aquí se está bien. Qué bien.

Fíjate la que han liado aquí toda tu gente,

han traído un montón de cosas. ¡Guau!

Habéis traído mi piano y todo, ¿no? Bueno, aquí está tu piano.

Guau, qué pasada, qué bien.

Menuda fiesta vamos a armar aquí.

Hemos tenido que hacer obras

para que entrara. (RÍEN)

(CANCIÓN) #Tú y tú y tú

#y solamente tú...

#Haces que mi alma se despierte con tu luz.

#Tú y tú y tú y tú...#.

#Enseña tus heridas,

#así la curarás.

#Que sepa el mundo entero

#que tu voz guarda un secreto#.

Bueno, Pablo, eh,

hace yo creo que seis años, más o menos,

nadie sabía quién era Pablo Alborán y, ahora, resulta que,

seis años después, es el tío que más vende en este país.

¿Tú te imaginabas que esto llegaba?

No, qué va, yo no... Uno no se imagina nunca nada,

ni se está preparado, ni para lo bueno, ni para lo malo.

Yo intento disfrutarlo, además, yo, aparentemente

soy muy tranquilo, que soy muy tranquilo

en mi vida normal, pero es verdad que han pasado muchas cosas.

Por eso hay que tener la cabeza amueblada,

porque tú eres muy joven, empezaste con 21 años o así.

Con 21 años, macho, yo, personalmente,

era un loco peligro que podía... O sea, hubiera podido

pasar cualquier tipo de catástrofe.

Pero yo te veo, no, no, a ti te veo completamente centrado.

Eso quiere decir que tienes gente buena alrededor.

Sí. Eso es importante.

Bueno, yo tengo... Sobre todo, es mi familia.

Yo creo que me... Le doy mucho valor a la familia.

Cuando llego a mi casa es que sigo siendo el Pablito de siempre,

con mis hermanos me sigo peleando como siempre,

las mismas discusiones con mi madre y mi padre,

con mis sobrinos... Y eso es importante también,

porque si dentro de tu casa es como si hubieras cambiado,

al final es como: "Oye, yo no he cambiado,

sois vosotros". Tú sigues en casa con tus padres.

Bueno, en Málaga sí, vivimos todos juntos.

Cada uno tiene su casa, pero la hemos alquilado todos

y decidimos vivir juntos, porque nos llevamos bien.

¿Es verdad que le cantabas una canción especial a tu abuela?

Mi abuela, siendo francesa, se sabía bastantes coplas.

Y yo decía: "¿Qué haces cantando coplas si eres francesa?".

¿Francesa en Málaga? Francesa en Málaga.

De Casablanca, Marruecos. Imagínate la mezcla.

¿Y cantaba coplas con la R francesa?

¡Sí, sí, sí, claro! No copla, copla,

pero sí tenía sus coplillas, ¿no? Y decía: "Joder...".

Veía mucho lo... Las películas, los clásicos,

y me hacía mucha gracia.

Y yo le cantaba "La vie en rose" siempre.

Me acuerdo que, en sus últimos días,

quería que le cantara.

(TARAREA) (CANTA EN FRANCÉS)

(CANTAN EN FRANCÉS)

(CANCIÓN EN FRANCÉS)

Oye, ¿te acuerdas de la primera canción que compusiste?

Le canté al barrio que me vio crecer.

A tu madre le puedes cantar. Sí.

A mi madre también le canté. Recuerdo que bajó un día que fue

a cenar con amigos y apareció con un traje malva...

Y dije: "¡Dios mío, qué mujer!".

(RÍE) Y le hice una canción a mi madre

con el traje malva o morado, no recuerdo, creo que malva.

Y ahí era más chico todavía, la canción, era

"malva, malva, malva y más malva", no era otra cosa.

Pero me acuerdo, mi madre lo recuerda con mucho...

Y me acuerdo que, con el primer dinero que gané,

eh, le regalé un... Como símbolo, también,

le regalé un traje que, no era del todo malva,

pero era casi malva. ¿Ah, sí? Qué gracioso.

Sí, me acuerdo que tenía una boda o no sé,

y ella no podía comprarse el traje

y dije: "Ahora que me va bien, te lo regalo".

Y recuerdo que llegó a la habitación.

¡Mi padre no veas la que me lió! "¿Por qué lo compras?

¡Eso lo debía hacer yo!". Se puso celoso.

Y le puse el traje así en la cama, así como una princesa y dije:

"Mi madre cuando llegue y vea el traje,

para que lo disfrute". Ahí lo tiene, se lo ha puesto

como 18 veces ya. (RÍEN)

Oye, ¿siempre has sido tan precoz?

Pues...

No, no sé. ¿Tú qué?

(RÍEN) ¿Tú qué? ¿Cómo has sido?

No, yo he sido completamente distinto.

Depende en qué, ¿no? He sido completamente distinto

a ti en todo, seguro. ¿Sí?

Por lo que me dices, he sido lo contrario.

La antítesis. Sí. Todo lo contrario.

Precoz, no creas que he sido muy precoz,

lo que pasa... No, yo no fui muy precoz,

pero cuando llegó ya fue la bomba.

Te gustó tanto... Sí, sí.

Ya fue la bomba. Sí, pero no,

yo hasta los 15 ó 16

era... era el bueno, estudiaba, en la clase me portaba más o menos,

más o menos.

A los 14 descubrí la vida.

Con 14. Yo igual, ¿eh?

Y ya, con 14, aquello fue Troya. Y ya, claro.

Que arda Troya, que arda. No, yo igual, a los 14 también,

más o menos, lo que pasa es que, eh...

Sí, bueno, eso también, yo, por ejemplo,

lo de perder la virginidad, ¿no? Con 14 años y tal...

Yo tenía amigos que la han perdido muchísimo antes

y me acuerdo que yo lo hablaba con mi hermano y digo:

"¿Tú a qué edad?". Y todo depende también, macho.

Eso es un poco... Yo me tuve que ir fuera

para perder la virginidad. Eso sí que es precoz,

con esas edades... Bueno, claro...

¿Tú con qué edad? No, no, no, yo...

Yo, sí, con 16, pero lo mío fue más...

Pues, mira, me he colado. Sí, sí, sí, no, no, no.

Fue mayor que tú. Lo que pasa es que luego

tuve una época de... De abstinencia.

Porque fue como tal y, luego, ya

pasó un tiempecito hasta que ya se desató la locura.

¿Pero tuviste que ir fuera de Málaga?

No, me fui a Irlanda, me fui a estudiar inglés.

¿Ah, sí? Y ahí me pilló una que era

así muy despierta. Y te arregló directamente.

Y me arregló, bien arreglado. Yo soy menos precoz,

luego le eché la pata por lo alto, porque...

Como los conejillos, ¿no? Cogí una velocidad de cojones...

(RÍEN) Pero sí, aguante hasta los 16.

Oye, esto... Tengo... Tengo aquí unas... unas...

Unas fotos tuyas que te quiero enseñar.

A ver. Sí.

Qué susto. Vamos a ver.

A ver si soy...

Tú tocas muchos instrumentos por lo que veo,

porque de esto no nos habías hablado.

Tocando la armónica, ¿no?

Pero eso está... Además, con un chaleco de pirata.

Este es mi hermano. Bueno, mi hermano ve esto

y es que me va a odiar. ¿No habías visto esta foto?

Hace mucho de esto, no sé de dónde lo habéis sacado.

Mi hermano, ese pelucón que lleva, aprovecho para meterme con él,

porque se mete mucho conmigo, no lo lleva.

Pero está a la moda, ahora dice que es hipster.

A él le va ahora la moda hipster.

La moda hipster es como dejadillo pero arreglado.

¡Guau! ¿Y esa foto? ¡Ah!

(RÍE) ¡Guau!

Qué fuerte. ¿Tú también hacías...?

Yo lo hacía de pequeño también. Sí. Hacía kárate y...

Bueno, esto fue espectacular, esto... esto...

Qué careto, ¿no? A ver... ¿Ves? Si es que...

Oye, cinturón verde ya está muy bien.

No, llegué al... llegué al... Al azul.

Al azul. Me acuerdo de la primera kata,

que era así, pim, pam, pum, pim, pam, pum.

Pero esto fue... ¿Y no lo ponían en práctica

en el colegio? Yo es que tuve que dejarlo,

porque luego entrenaba en el colegio con los compañeros.

Los tenía amargados. Entrenaba con mi hermano.

Me acuerdo que, como era más chico,

me aprovechaba de mi hermano, no me podía tocar,

era el chico. Una vez le hice sangre en la nariz.

¡Buah, tío! ¿Pero por qué sacas eso?

¡Qué vergüenza! ¡Schwarzenegger!

Schwarzenegger. Y dice que no tengo napias.

Mira esto, ¡qué horror! Es que te lo saco

porque a la gente... Mira, tú dices

"nunca posaré sin camiseta", pues aquí está.

Ah, bueno, no posaré a mi edad, a mi edad.

No, pero fíjate, ¿eh? Ya...

Ya tenía abdominales y esas cosas.

Sí, sí. No, es que tenerlos los tenemos.

Están escondidos. Para que salgan,

hay que llamarlos a la puerta. Se esconden.

¡Uf! ¡Esta foto!

Esta foto es muy fuerte.

Esto fue... Mira, es que no sé

por dónde empezar. La pata escayolada era porque

tuve un accidente de moto.

Tú dices que yo sí que era muy perfectito y tal,

yo engañé a todo el mundo. Y te pillaron, claro.

Y me pillaron. Y me acuerdo que mis padres

lo sabían desde el minuto uno. Me dejaron durante un mes entero

con la mentira. Y mi madre era como un pulso,

a ver si mi remordimiento podía conmigo, ¿no?

Y, efectivamente, pudo conmigo. Me acuerdo que fui,

ella estaba planchando y le digo: "Mamá,

tengo algo que decirte".

Mi madre me vio pasarlo muy mal y automáticamente me dijo:

"Lo sé todo". Me abrazó, yo me hinché de llorar

y ahí se acabó todo, ¿sabes? Y...

Pero me estás enseñando muchas fotos mías,

¿no tienes cosas tuyas? Yo te quiero meter ahí el...

No, no tengo... Además, tengo, pero yo...

Las mías no están en el iPad. ¿Pero qué más da?

Las mías son en blanco y negro. Sí, en sepia, ¿no?

Que no, hombre, que no, tienes que tener algo por ahí.

Bueno, algo, alguna sí, pero las tengo...

Yo tengo más en Sevilla, aquí no tengo nada, voy a bus...

alguna te puedo enseñar, pero... Estas las tengo yo en papel,

pero tú me has traído el iPad. Por aquí tengo unas cuantas,

pero que no creas que... Qué fuerte.

Yo no soy muy de fotos. Yo debo ser de las pocas personas

que no ha tenido una cámara de fotos en su vida.

¿Y eso? Pues no sé, nunca me ha llamado

la atención, nunca me hice fotos. Las odio, además.

No quieres que inmortalicen ciertos momentos.

No. En esta profesión, la cosa que más detesto son las fotos.

¿Ah, sí? Te lo juro.

Pero, de verdad. Aquí tengo algunas, pero de...

Mira qué cara de bueno tenía yo. A ver, a ver, a ver...

Ahora me toca a mí. Una cosa acojonante.

Bueno, esto es mi familia, mis hermanas,

que somos cuatro aquí. ¡Guau! Qué galanes, ¿no?

Esto, pero no... Estas son... ¿Este eres tú? No.

Sí, claro, soy el único hermano.

Esta es mi hermana Chata, Marta, Luz.

Qué cosita, ¿no? Esta es mi hermana Chata.

Oye, pero Carlitos se parece.

Sí, es verdad. No me había fijado,

pero tienes razón.

¿Esta es tu hermana? Sí, mi hermana Chata.

Qué guapa, ¿no? Sí.

Qué fotos. Por favor, mira...

Hombre, hombre. Mira qué cara de bueno

en mi primera comunión.

Tienes las mismas cejas, ¿eh? Cara de bueno. Sí, nada más.

¿En tu primera comunión? Sí, sí.

Qué barbaridad. Tienes cara de bueno,

pero se te ve ahí pillín. No, entonces, en ese momento,

de esa edad era buenísimo.

Mira, antes te estaba enseñando fotos,

me he dejado algunas, ¿eh? A ver...

Miedo me das. No, no es una, es un vídeo.

(SORPRENDIDO) ¡Oh! Y esto es...

¡Buah! ¡Qué pasada que tengas esto! Esto es un café en Fuengirola.

Esto es la sala Gabá de Fuengirola.

Fue uno de los primeros conciertos,

lo que te digo, los bares de Málaga.

Y me acuerdo que canté y el público cantaba

las canciones. Es verdad, sí.

Y ahí dije: "Aquí está pasando algo".

¿Vas a darle al play? Sí, le doy.

Aguanta el tirón. Venga.

#Enséñame a soñar.

#Con solo una caricia

#me pierdo en este mar.

#Ah... Regálame tu estrella...#

¿Ves? Es que era muy bestia.

(BALBUCEA) #Esta noche

#llena de paz y de armonía

#y te entregaré mi vida.

#Haces que mi cielo vuelva a tener esa luz,

#pintas de colores mis mañanas solo tú.

#Navego entre las olas de tu voz.#

La canción es preciosa. ¡Buah! Esto emociona mucho.

Yo no... Yo no era consciente de nada.

(RÍE) Es que me veo la carilla y me acuerdo de la gente

que había ahí y del momento, ¿no? Yo no... Yo...

Yo estaba ahí en el limbo,

o sea, no... no tenía... Esta la canta mi hijo.

¿Sí? Le encanta.

#Y así las curarás...# Yo miraba a la gente...

La canta todo el mundo. "Están cantando, ¿esto qué es?

¿Dónde estoy? ¿De dónde habéis salido?

¿Quién os ha pagado?". Fue surrealista.

Pero no solo esta, luego canciones

que no eran ni single, ni nada, también las cantaban,

todo era por Internet. Yo aquí flipaba.

¿Ves? Yo aquí flipaba.

O sea, yo miraba a la gente: "Aquí pasa algo.

"Aquí pasa algo y...". ¡Ah!

Y ahí te diste cuenta que la magia de Internet,

de YouTube y todo. Sí.

Sí, y de la gente. Porque detrás de cada YouTube

o de cada pantalla hay una personita dándole al play

y eso es importante. Y esto nos ayudó mucho, ¿eh?

Porque yo me acuerdo que las radios que no creía

o que no estaban convencidas, íbamos con el vídeo detrás, o sea,

íbamos: "¡Pero mira esto, la gente está cantando

y no ha salido nada!".

Y la TV también me dio grandes oportunidades

sin tener disco, sin sonar en radio...

Ha sido muy bonito. ¿Tienes alguna manía

de estas de estrella? No sé, vas a los hoteles,

¿pides algo especial? ¿O a los camerinos o eso?

Yo no tengo nada en mi catering y ya este año hemos dicho:

"Vamos a pedir algo porque, cuando viene la gente a recibirte,

viene alguien importante, no tienes una copa de vino

para darle, ni un poco de jamón". Claro.

"Solo tienes chuches. Vamos a ampliar un poquito

por los demás". Y por mis padres.

Mis padres vienen a verme por el catering.

(RÍE) Mis padres tienen un reportaje

entero grabado de gira y lo único que se ve...

Estamos en una charla así y, de repente,

se ve a mis padres de espaldas... El catering estaba así

y mis padres de espaldas "tucu, tucu, tucu...".

Se veían de espaldas mover los brazos:

"Prueba esto, cariño, prueba no sé qué...".

Y yo flipaba: "Mamá, papá, habéis salido

en el documental comiendo todo el catering".

Y están siempre con la misma broma,

la broma pero no es broma. Vienen y se comen el catering

y, cuando terminan, se van. (RÍE)

A lo mejor, ni me han visto. Yo digo:

"Mamá, ¿vienes a verme o a comerte el catering?".

-"A por el catering, a ti te veo en casa".

Flipa. Es impresionante. (RÍE)

¿Sabes que hoy viene un amigo tuyo que nos va a dar algo de comer?

¿Sí? ¿Quién viene? ¿Dani? ¿Dani García?

¿No me digas? ¡Viva Málaga! ¡Málaga al poder!

¡Sí! ¡Ah, qué bien!

Falta Antonio Banderas. ¡Hombre!

Antonio, tengo que conocerlo. Sí, es un encanto también.

Bueno, Dani viene ahora dentro de un ratito.

Qué bien. Sí.

Oye, ¿eh? ¿Nos va a cocinar?

Sí, nos va a hacer una cosa aquí.

Yo no sé lo que va a hacer, pero va a flipar.

Bueno, igual tenemos que ayudarle nosotros.

Ah, venga, fantástico. Yo soy un paquete en la cocina.

Riquísimo. No le hagas caso, que este no conoce...

¿Y el punto cómo lo ves?

No, el punto bien, pero esto es un gazpacho muy raro, Dani.

Cerezas, frutas. Es que no...

¿Esto hay que machacarlo más?

Lo suyo es un poco más. Mete el buche ya.

Tú empezaste en América Latina, ¿no?

Empezamos en América Latina.

¿Dónde estuviste? Arrancamos en Colombia.

Yo le decía: "Pero qué chalado.

No he ido nunca a Colombia o a República Dominicana

y no sé si quiera si la gente se va a saber mis canciones.

¿Se venderán mis discos?".

Fue una pasada, de verdad. Muchas veces nosotros aquí

no nos enteramos muy bien

de la repercusión que tenemos hasta que vamos.

Claro. Entonces sí que es verdad

que luego te dicen: "Ten cuidado, el peligro..."

El peligro la tienen las fans allí.

Que llegamos los españoles. Te habrá pasado de todo seguro.

Ha pasado de todo.

Y además hay que ir con un cuidado.

A cada país que vas,

cada palabra puede significar otra cosa.

Sí, pero como ya nos conocen a los españoles

puedes decir lo que te dé la gana.

La gente se ríe.

Sí, pero lo de correrse, tela. Sí, claro.

Porque en Argentina correrse es empujarte un poco, tal.

Y yo la primera vez flipé. Me acuerdo de una entrevista.

Y estaba una de las primeras veces.

Estaba yo super inocente con mi guitarrita.

Y la entrevistadora estaba con el cámara y a la vez

estaba en contacto con el director, ¿no?

Me acuerdo que en un momento dado termino de cantar y dice.

Y habla con el director

pero mirándome a mí y dice: "¿Me corro ya?"

Y claro, yo me quedé...

(RÍE) Claro, me quedé en blanco, tío.

Me quedé con la guitarra... Joder, macho, qué fenómeno soy.

Bueno, vale, venga. Qué rapidez, qué bien.

Esto es estupendo.

No, ya lo entendí todo y ya hizo así:

"Vale, estupendo." Y se movió un poquito y dije:

"Pablo, ponte en situación, que nos ponemos nerviosos."

(CANTA) #Qué importa si todo acabó,#

#si lo que llega es aún mejor.#

#No vivas del recuerdo, amor.#

#Nos queda mucho por vivir, hay tantas cosas que decir.#

#Y quieras o no quieras hoy...#

¿Y entonces estás enamorado ahora mismo o no?

Sí, estoy enamorado. Voy a hacer de...

De periodistas de los que no te gustan a ti.

No me pega nada, pero ya por curiosidad.

Estoy enamorado.

Estoy enamorado de mi trabajo. Te lo juro, ¿eh?

Esta es la típica pregunta y respuesta

que nos hemos estudiado todos.

Eso lo he contestado yo 70 veces.

No, no estoy enamorado, ¿eh?

Estoy muy tranquilo, además...

No, se puede estar tranquilo y enamorado.

No, con esta profesión no.

No, no, de verdad que no.

Es muy difícil encontrar a alguien que entienda

la profesión y el ritmo.

De hecho el otro día discutí con unos colegas,

porque incluso con los amigos, ¿sabes?

No discutí pero era como:

"Joder, macho, no hablamos nunca,

Vamos a tomar una cervecita."

Y digo: "De verdad, que no puedo."

Y además luego hay prioridades.

Tengo un día libre...

Hombre, vivir hay que vivir. Me refiero que hay que darle

un poco de rienda suelta, ¿no? Sí.

Pero sí que es verdad que...

echo mucho de menos a mi familia.

Entonces el poco tiempo que tengo lo dedico con ellos.

Así que como no me traiga a la gente a casa...

Y en casa hay demasiado ojos críticos.

¿Y alguna vez has tenido el corazón partido?

Sí, hombre, claro. ¿Quién no? ¿No?

Y más haciendo las canciones que hago.

Me dicen: "Eres un pena. Cantas canciones tristes."

Y digo: "Pues te jodes." No, hombre, no.

¿Tú crees que te perjudicaría tener una pareja ahora

de cara a la gente que te sigue, a las fans?

Puede ser, puede ser.

Pero tampoco. Yo espero que no.

Yo me acuerdo que mi compañía de discos primera

me prohibió decir que estaba casado.

¿No me digas? Sí, sí.

Claro, yo tenía también veintipocos.

Ostras, no, tío. "No puedes decirlo."

No puede ser, eso no puede ser.

Yo vivo, ¿eh? Yo soy partidario.

Y además la gente que me rodea...

Yo soy muy partidario de haber tranquilidad.

Si precisamente yo quiero transmitir normalidad,

si encima nosotros nos volvemos...

Incluso tomando una copa me acuerdo que muchas veces...

En Sevilla la última vez salimos y me acuerdo que era:

"Tienes la copa de vino.

Te cuidado que van a echar fotos."

Eso es una gilipollez. Sí, pero que entiendo también

el nivel de todo el mundo te dice:

"Es que eres perfecto."

Al final eso se contagia. Y quieres la perfección.

Perfecto el que se toma una copa de vino estupenda.

El imperfecto es el que no se la toma.

Exacto. Pero entiendo esa protección.

La puedo llegar a entender.

Pero no, hay que vivir. Otra cosa es que tenga tiempo.

Y en serio, insisto, ¿eh?

Creo que es muy difícil que alguien entienda esto.

Mi ritmo es de locos.

Pero si tuvieras a alguien, lo dirías, no lo esconderías.

Hombre, depende. O sea, la privacidad

es fundamental también para la persona con la que estás.

Incluso con la familia igual.

Yo a mi familia la protejo mucho.

La intento proteger. Y hoy he hablado de ella.

Pero no suelo hacerlo jamás.

Ni de mis amigos ni de nada que tenga que ver con mi vida.

Porque es el único porcentaje que me queda.

Entonces es fundamental protegerlo.

Porque además pueden llegar a hacer mucho daño.

Yo estoy acostumbrado.

No a que me hagan daño, pero que ya más o menos

sé moverme en este mundo y tal.

Pero la gente que me rodea no tienen porqué entenderlo.

Pero también te digo, en el momento en que yo

me quiera estabilizar, me estabilizaré.

Y otra cosa es que hable de mi vida.

Pero si tengo que salir con mi pareja, con mi gente,

con quien sea, lo voy a hacer.

Y aparte es que si no...

No vamos a ser esclavos de nosotros mismos, ¿no?

Sí, no, creo que has dicho

que si no tuvieras sexo te pegarías un tiro.

O algo así. Esa es otra.

¿Pero quién no? ¿La escopeta la tienes cargada?

(RÍE) Eso te lo cuento luego.

Porque puedo quedar muy mal

si digo que sí o si digo que no.

No, hay que relajarse. Hay que disfrutar la vida.

Joder, hay que disfrutar la vida.

Pero tampoco te creas.

¿Tú por qué te crees que estoy tan cachas?

No, no, qué va.

(TIMBRE) Hay que desahogarse.

Mira, están llamando. ¿Ah, sí?

¿Quién es? Vente.

¿No será el Dani, no? Vamos a verlo.

Venga.

Qué susto me ha dado el Dani también.

Tienes que tener miedo, dos malagueños en el mismo...

bajo el mismo techo podemos liarla parda, ¿eh?

A ver, que esto...

¡Eh! ¡Yepa!

¿Qué pasa, campeón?

¿Cómo estás? Muy bien.

¿Cómo estás? Muy bien.

Qué maravilla, tío. Qué bien, qué alegría.

Traigo un barco de espetos. Mira, no estaría mal.

¿Qué llevas ahí? Algunas cosillas, ¿no?

Sí, pasamos adentro. ¿Por aquí?

Cocináis vosotros también. ¿Cómo estás?

Sí, le he dicho a Bertín que dos malagueños

bajo el mismo techo la podemos liar parda.

Puede ser. Qué guay, qué guay.

Qué bien. ¿Por aquí?

Qué bien. Vamos, esta cocina pinta bien.

Hombre, aquí se puede hacer de todo.

Tienes de todo aquí. ¿Eh, Bertín?

No, no, yo no sé lo que...

Bueno, gazpacho. ¿Qué necesitas hacer, gazpacho?

Venga, ¿yo qué hago? Me voy a lavar las manos.

¿Queréis tomar un vinito? ¿O una copita?

Ahora que no nos ven. Hombre, cocinando...

Agua, agua. Venga.

Venga, sí, un poquito, ¿no?

Aquí en esta casa agua no hay.

A ver, ¿qué hacemos, Dani? Vas pelando los tomates.

Con piel, le quitamos sólo la raíz.

Los lavamos un poquito.

Oye, pero espérate, ¿cómo los corto?

¿Tiene alguna manera de cortar especial?

Fácil, quitamos la raíz.

Oye, esto es un lujo, ¿no? ¿El qué?

Estar aquí. Macho, toma.

Pásale a Dani la copa. Y ahora cortamos...

Así mismo, a groso modo.

Venga, vale. Te dejo.

Y lo que vamos a hacer es ir metiendo...

Toma, Dani, échate eso para allá.

Oye, Dani, ¿tú no le cantas a la comida?

¿A los alimentos?

Como le cante va a salir sosa seguro.

¿Esto cómo lo has sacado?

Claro, hay que... Es que soy un paquete.

(RÍE) A ver.

Hay que meter un poco para sacarle la raíz.

Qué a gustito eso de que trabajen otros.

¿Qué pasa aquí? Tú tienes que hacer algo.

Yo sí, me voy a comer esto.

Venga, toma, por lo menos para pelar el ajito, ¿no?

Hombre, me vas a dar a mí

el ajito para pelarlo. Qué guasita.

Oye, Dani, ¿y los cocineros tenéis club de fans?

La verdad que te sorprendería, ¿no?

Yo creo que lo último... No me va a sorprender nada.

Sí, pero en los últimos años... Pasa la basura.

Me pasan cosas muy ajenas a lo que es nuestra profesión.

Es que ahora os habéis puesto que parecéis estrellas de rock.

Sí, un poco excesivo. ¿Lo pongo aquí dentro?

Sí, lo vamos metiendo ya todo. Cómo no va a tener

club de fans si Dani es uno de los mejores del mundo.

Jo, ya la he liado con la peste esta.

¿Sabes qué me pasa también por ejemplo?

Pablo que me sigue en Twitter...

me siguen muchos clubs de fans de Pablo

porque Pablo me sigue en Twitter.

Bueno, pero eso no es por mí.

Yo no sé cómo se corta esto, tú.

Sí, perfecto. Pero esto resbala.

¿Qué cuchillo me has dado? Pues es tuyo, ¿eh?

Te he dado el del pan.

¿Tú qué cosas cocinas? ¿Cocinas algo o no?

¿Yo?

Pasta con atún. Que me sale de rico eso...

(RÍEN) ¡Hombre!

Vamos a echar la cereza ahora. ¿Esto qué es?

Puré de cereza. Esto lo ha sacado del hospital.

A ver, Bertín, haz los honores. Venga.

Pero, macho, esto está...

No sé cómo está, ¿eh?

Hay que...

¿Pero por qué está de este color?

¿Qué le has echado? Cereza.

Ah, cereza.

Ojú, yo soy más tradicional.

Está bueno, pero...

Riquísimo.

Tú no le hagas caso, que este no conoce el rollo.

¿De punto cómo lo ves?

No, punto bien, pero esto es un gazpacho muy raro, Dani.

Cereza, fruta. Es que yo...

No, escúchame, yo tengo un libro de cocina antigua

andaluza que sale un gazpacho de sandía, de cereza...

Ah, bueno. Pero de toda la vida, ¿eh?

¿Esto hay que machacarlo más? Lo suyo es...

Mete, mete el buche ya.

Que estás ahí...

Qué bueno. Qué bueno, macho, de verdad.

Pero es un sabor rarísimo.

Lo que sí está es potente.

No, no, oye, es un gazpacho dos estrellas,

se llama, hay que ponerle un nombre así.

¿Queréis probar el rabo de toro?

¡Hum!

Yo voy a salir de aquí... Buenísimo esto, tú.

Tú dale al rabo de toro

que yo me voy a echar más de esto.

No me negarás que este es un programa atípico.

Esto es maravilloso.

Es estupendo. Mañana quiero venir otra vez.

Bueno, calentamos eso, el rabo y...

El rabo hay que calentarlo siempre.

Hay que tenerlo muy calentito.

Totalmente, hay que tenerlo calentito.

Muy abrigadito, muy calentito.

La cocina es un mundo supererótico, ¿eh?

¿Verdad que sí?

Voy a salir de aquí con un cebollón...

A mí no me des tinto.

¿Qué quieres? Poneros de acuerdo, guapas.

Es que, vamos a ver... Con el rabo de toro, tinto.

Pero si queréis Albariño, Albariño.

Que mañana tengo concierto en Bilbao.

¿Cómo quieres que amanezca yo mañana?

Amanecer de miedo. ¿Cómo vas a amanecer?

El albariño te da un brillo en la frente

que no te hace falta ni Nivea ni nada.

Mañana voy a cantar tu repertorio.

(CANTA) #¡Y tú, y tú!#

Yo canto tu repertorio

con la borrachera que voy a pillar.

¿Te vas ya? Me voy para Málaga.

No me digas.

Saludaré a las sardinas de tu parte.

Por favor. Y a los boquerones.

Oye, vete a la playita, a la Malagueta.

Tengo poco tiempo, pero...

Muchísimas gracias, macho. Eres un fenómeno.

Un placer. Y hay que recomendar

ese gazpacho de cereza.

Qué alegría, Dani, verte. Qué alegría verte.

Igualmente, muchas gracias. Nos vemos por Málaga.

Ya te veo constantemente. A cuidarse.

Oye, ¿esto te lo dejas aquí o qué?

Ya eso para Bertín todo. ¿Ah, sí?

Yo me quedo con los pistachos.

Hasta luego.

Qué guay. Oye, qué lujo, ¿no?

Qué bien. Una maravilla, macho. Uf, ¿ahora qué hacemos?

Vamos a echar una siesta al solecito.

Vamos a tomarnos un té, ¿no?

Nos tomamos un tecito. Eso para que baje.

Vente por aquí. Qué rico esto, ¿eh?

Toma, siéntate.

Qué barbaridad.

Oye, esto está muy moruno. Qué bien esto, ¿no?

Parece que está ensayado. ¿Te has dado cuenta?

Esto lo tienes aquí siempre, ¿no?

Esto está aquí preparado con la tetera y todo.

Vale, pero entonces hay que servirlo como un buen...

Ahora la voy a pifiar seguro, ya verás.

Bueno, es igual, dale.

Muy bien. ¡Olé, olé, olé!

No sé de dónde habrán sacado estos vasos.

Es la primera vez que los veo. (RÍEN)

Hombre, ¿el tercero para quién?

El tercero porque viene Fabiola, que anda por aquí.

¿Viene Fabiola o qué? Anda por aquí, sí.

Entonces lo servimos.

Ahí está.

Mi madre tenía una tetera así igual.

Voy a salir de aquí embutido.

¿Cómo me dais tantas cosas, por Dios?

Pues no te las comas, coño.

Yo no las he puesto desde luego.

Qué rico esto, ¿no?

¿Tú eres muy aficionado al té este?

No. Yo tampoco.

(RÍEN)

Esto es una mierda muy gorda que nos han puesto aquí

que no hay dios que se la trague.

Esto es un mojón muy gordo. En mi casa tomamos té,

pero no es este té.

Además, esto está un poco fresquito y tal.

Pero está rico, hombre.

Lo que están muy buenos son los pastelitos marroquís.

¿Eso que son, marroquís?

Pero tampoco son esos.

No son esos. Esos vienen de Sevilla, creo.

O de aquí, pero eso está rico seguro.

Mira, aquí está. Hombre, cómo estás.

¿Qué tal, Pablo? Muy bien.

Qué maravilla tenerte aquí. Muchas gracias.

Que me encantas. Que lo sepas. Muchas gracias.

Ya me lo has dicho 40 veces. No me lo digas más veces.

Te hemos servido un poquito de té, pero estará frío ya.

¿Sí? No, además está...

Esto es una mierda, no se puede tomar.

Te voy a decir una cosa.

Y esto no quiero repetirlo en público más.

Este no es tan perfecto como tú te crees.

Hombre, claro que no. ¿A que sí?

No, mujer, nadie es perfecto, Fabiola.

Pero casi. Ni él.

Gracias. Que tú eres muy bueno.

Eso sí. Sí, soy bueno.

El gamberro es él.

¡Jo!

¡Jo!

A ver, ¿qué tiene de imperfecto Bertín?

Muchas cosas. ¿Sí? Me vas a ganar.

¿Tú has tenido alguna suegra

que te hayas llevado bien con ella?

Sí.

Sí, pero no han entrado en mi casa.

No han visto la leonera todavía.

Si entran en mi casa creo que ya no...

Sí, pero yo sí. ¿Tú te llevas bien?

Yo me llevo fenomenal.

Qué engañado tienes a todo el mundo.

Te voy a decir una cosa, si algún día tuviera mi suegra

que tomar partido, lo tomaba por mí.

Es verdad.

¿Y eso? Yo he perdido a una madre, sí.

No me digas eso. No, además, dile.

Cada vez que discutimos se pone a su favor.

No, pero cuéntale que tiene mucha gracia.

Lo del póster, que tiene mucha gracia.

Cuando yo era pequeña...

Ya empezamos con las tonterías. No hace mucho.

Mi madre tenía un póster de Bertín en su habitación.

Y yo he crecido viéndolo.

Yo creo que de ahí viene un poco...

Un póster. Ha crecido conmigo ahí.

Tienes un morro... Su referencia era yo.

Cuando se lo presenté a mi madre...

¿Qué pasó allí? Mi madre es que estaba

tan nerviosa que no le salían las palabras.

Y de repente dice:

"¡Es que ha sido mi amor platónico!"

Y yo: "Que es mío, ¿eh? Cuidadito"

¿Y tú te sabías las canciones de Bertín y eso?

Sí, algunas.

¿Sí? El yerno perfecto soy yo.

Qué coño tú, soy yo.

Te digo una cosa, eso de tener un póster tuyo...

Eso tela, ¿eh? Porque estás hablando

de todo lo que va a tu favor.

No entremos en... No entremos, no entremos.

Vamos a entrar, que a mí me ha dado mucha caña ya

desde que he llegado. Vamos a entrar.

¿Qué llevaba puesto en el póster?

No, no, si no van por ahí los tiros.

¿No? ¿Tampoco? Es tontería hablar de esto.

Es que él tiene un corazón muy grande, Pablo.

Eso es bueno, ¿no? Así muy grande

y cabe mucha gente en ese corazón.

¡Uuuuuh! Eso está bien.

¿Por qué tenemos que hablar de estas tonterías ahora?

Nadie te ha preguntado.

Pero él quiere saber.

¿Tú no has dicho que mi té está malo?

Pues ahora te aguantas.

Tú no le hagas caso a Bertín, Fabiola. Tú cuéntame.

Yo prefiero no saber muchas cosas.

Yo tampoco. Pero cuando el río suena...

Huy, Bertín, cómo está la cosa, ¿eh?

Será posible que diga esto,

que soy un santo de altar.

Si es que no me han canonizado porque no me he muerto.

Si es que esto es... Lo que tengo que aguantar.

¿Será posible esto? Me cago en la leche...

Hay que llamar a la suegra.

¿Tú eres fiel?

Sí, hombre.

Que sí, yo soy fiel. Déjate de cachondeo.

Estamos hablando en serio. No me decepciones, ¿eh?

Yo he sido infiel.

Yo he sido infiel. Por amor.

Sí, o sea... Ha sido infiel por amor.

Cómo es la tía. Fabiola, me encanta.

Este nivel de complicidad...

A ver, pero se pasa fatal. Ahora, lo hice una vez...

¿Se pasa fatal quién? Cuando eres infiel.

¿Ves? ¿Quién lo pasa mal?

Lo pasas mal.

¿Cuando eres infiel lo pasas mal?

Tú serás un golfo, pero yo... ¿Pero coño?

Yo lo paso muy mal. ¿A que sí, a que se pasa mal?

¿Tú has sido infiel alguna vez? No.

¡Fabiola...! Bueno, vale.

Yo soy muy fiel. ¿Se pasa mal?

Vale, será que lo pasas mal tú... Yo creo que sí.

Yo te estoy hablando de hace... era muy chiquitito, tampoco era...

Era la típica novieta de 16, 14... menos incluso.

Pero eso no es... Eso no es ser infiel.

Además esa época no... No cuenta.

Eso no cuenta, eso no está... No, no cuenta.

No. Hoy en día... En el ranking no vale.

Yo soy muy fiel. Y yo soy muy honesto, por ejemplo,

y me gusta mucho la... No es lo mismo fiel que honesto.

Bueno, pero van muy de la manita.

El concepto... mira, tengo una amiga...

Yo soy muy, muy honesto...

Y que... También.

Vamos a dejarlo. Cómete un pastelito.

Pablo... Escúchame una cosa,

yo estoy hasta las narices de aguantar alabanzas a este tío.

¿Tú qué defecto tienes? Yo tengo muchos defectos, Bertín.

¿Pero pa qué los vamos a decir? Alguno.

Alguno. Pues a ver, mira, soy...

Soy muy petar... es que no... A ver,

los defectos también son... Parte de tu personalidad, por eso.

Cuéntala. Quiero decir, algún defecto; eres...

Eres... Maniático.

Pesado, desordenados... No, ¿te huele algo?

Pues cómo no me va a oler. ¡Los pies!

Me huele todo como a todo el mundo. ¿Tienes algo feo?

Vamos a ver... ¿Sí, a ver?

Pero no te lo voy a decir.

Pero lo ve todo el mundo, está en mi cara: los complejos.

Tengo más complejos de los que la gente se piensa.

¿Sí? Sí, la gente piensa que yo me creo

supersexy, supersexsimbol y tal...

Vamos, no te puedes imaginar lo contrario que es eso. Te lo juro.

Es algo que... yo soy presumido,

me peino para la tele, hay que estar bien...

Pero siempre digo: yo estoy limpio.

Limpito, muy limpito y oliendo a colonia.

Eso sí es verdad, yo huelo muy bien. Pretendo oler muy bien.

Huelo... ¿Ves? Es que no huele mal.

Sí yo lo sé, si es por buscar... algún defecto de algo.

Me huelen los pies, como a todos, después de hacer deporte, ¿no?

Bueno, en fin...

Pa qué te voy a decir imperfecciones,

tú no me has contado ninguna. No, si yo...

Es que no tengo. Quiero decir... déjame que piense.

¡Ay, Dios mío! Es que, por mucho que pienso...

Tiene mal pronto. Tengo un pronto horroroso.

¡Uh, eso es malo! Sí, sí y luego me arrepiento.

Pero me arrepiento a los dos minutos.

"¡Huy, la que he liado...!". He formado la de Dios

y luego me llevo media hora pidiendo disculpas a todo el mundo.

Pero es verdad que tengo un pronto... tremendo.

En fin, ¿y tus niños? ¿Tienen pronto o no tienen pronto,

han salido a ti? No, bueno...

Carlitos... ¿Sí?

Pinta maneras, lo que pasa es que yo,

así como me ves, soy muy sargento. ¿Ah, sí?

Pero eso está bien, Fabiola. Y entonces tengo a Carlitos así.

Demasiado, yo creo. Pero cuando están un ratito

con papi, ya se...

Oye, ¿y quién es el "poli malo"?

Ella. "Poli malo", siempre Fabiola.

Es que me hace mucha gracia.

Entonces me tengo que reír. "¡Ya te estás riendo...!".

Me río porque me hacen gracia. Esta no.

Todavía está en la edad de reñir. No, yo... yo intento aguantarme.

¿Sabes qué pasa? Bertín, cuando quiere salirse con la suya,

hace la broma, ¿sabes?

Y luego para enmendar eso... La gente se ríe

y parece que no ha pasado nada y se sale con la suya.

Pues Carlitos es un maestro de esto con 6 años.

Eres un poco igual. Entonces me dice:

"mamá, te hago reír para que no me riñas".

¿Dónde está, vamos a llamarlo, no? Sí.

¿Lo voy a buscar? ¿Me acompañas? Claro.

Id vosotros, yo me quedo aquí... Tú sigue con tu té.

Lo puedes calentar un poquito.

Pero si no sabe utilizar el microondas.

¡Qué imbécil!

Abajo tenemos sólo... por aquí.

¿Aquí? A Carlitos.

Quique ha ido a dormir siesta. Hombre, claro.

Si es que además...

¡Qué casa más bonita, Fabiola! ¿La has decorado tú?

Sí. Pues me tienes que ayudar

para cuando me compre mi casa.

Acomodar bien las cosas. Claro. Y los muebles...

¡Muy buenas! Hola.

Carlos, ¿mira quién ha venido? ¡Qué sala de juegos!

¡Hola! ¿Cómo estás?

¿Todo bien? ¿Cómo estás? Amor, amor...

Oye, ¡qué maravilla! ¿Qué estás haciendo, Carlos?

Pues el puzle de España. ¡Guau!

¡Dios mío...! ¡Se le dan muy bien los puzles!

Nuestra tierra. -Ah, sí, es verdad.

Me voy a comprar este puzle.

Yo me paso el día viajando y aún tengo problema de geografía.

Mira lo que hay aquí. ¡Mira Málaga!

¡Eh...! ¿Sabes dónde está Málaga?

No. En el Sur.

Málaga está por aquí, la dejamos aquí para que te sitúes.

¿Tienes muchos sobrinos? ¿Te manejas con los niños...?

Porque veo que se te da...

Me gustan mucho los peques. Tengo dos sobrinitas y un sobrino.

Y... la verdad que el mundo de los niños me parece fascinante.

Fascinante y, aparte, es un mundo...

Es una burbuja en donde, si consigues entrar

en la burbuja de los peques,

no hay nada imposible. ¿Qué estás diciendo?

Que va a cantar una canción. ¿Que tú vas a cantar?

A mí me han dicho que tú tocas el piano.

Pero no que cantas, ¿tú qué cantas?

Pues...

Cántame algo, a ver... si te apetece, eh.

A ti que no te obliguen nunca a cantar, eh.

Tú cantas cuando te da la gana. Si hace...

¿Te da la gana o no? ¿No?

Pues venga, luego. ¿O sí? Me da gana.

¿Eh? Que me da la gana.

Venga, te da la gana. Cántate algo.

#Tú y tú y tú y solamente tú...#

Y no me sé más.

Oye, pero cantas muy bien. #Haces que...#

#Haces que mi alma se despierte con tu luz...#

Ya me lo imaginaba. #Y tú y tú y tú...#

Pero me han dicho que tocas el piano también.

(TOCA UNA MELODÍA)

¡Olé, qué bien!

¿A ver, tienes mano de pianista? Pon la mano ahí.

Me han dicho que tienes seis años. Tienes manos grandes, eh.

Sí. Mira, mira, ya me llega.

Carlitos, ¿no te gustaría tocar

un piano de cola, de verdad, en condiciones?

¿Sí? Yo he visto uno que hay fuera...

Muy escondido no está, porque es muy grande.

Y es más grande que tú y que yo, ¿quieres que vayamos?

Sí. Venga. ¿Vamos?

Sí. venga, vamos.

A ver qué tal se te da el piano grande.

Ay, que tú estás descalzo. ¿Y tus zapatos?

Aquí...

No, han desaparecido. ¡Oye, qué guay,

qué bien se está aquí!

#No quedas más que tú, no quedo más que yo

#en este extraño salón,

sin nadie que nos diga dónde, cuándo nos...

#Besamos.

#Tenías ganas ya, de pasar junto a ti

#unos minutos soñando

#sin un reloj que cuente las caricias que te voy dando#.

A ver, cuéntame, Carlitos. Oye, ¿y esa moto también es tuya?

(ASIENTE) ¿A ti te gustan las motos?

¡Pero mira qué piano han puesto aquí!

Este es un piano más grande que tú y que yo.

Vamos, tú eres una pata del piano.

¿Y tú sabes tocar esto? Sí.

¿Sí, como el pianito de abajo?

¿A ver? ¿Cómo es esto?

(TOCA UNA MELODÍA)

¡Olé! ¡Pero qué pasada, tú has ensayado,

porque acaba de salir perfecto! ¿Quieres que te cante algo?

¿Sí? Ven.

Venga, a ver, te voy a cantar algo. Vamos a ver...

Siéntate tú ahí. Claro, ven aquí.

Yo te voy a enseñar a cantar una canción

muy fácil, ¿vale? Que se llama...

"Recuérdame", ¿vale? A ver, que ya se me ha olvidado.

Ya se me ha olvidado. Mira, es...

Tienes que pisar el pedal para que suene más bonito.

El pedal es para la gente que no sabe tocar...

Como yo; entonces todo suena más bonito, mira.

Ya tiene profundidad. ¿Has visto?

Mira, puedes tocar aquí.

En el sol.

(TOCA LOS ACORDES DE "RECUÉRDAME")

¡Qué bonito!

#Deja que hable,

#deja que hoy te cuente

#cómo quema que te vayas,

#entre lágrimas me duele.

#Déjame verte,

#una despedida

#y ya me quedo en este infierno al ver

#que hoy me olvidas.

#Párale los pies a ese reloj

#que nos controla,

#que no nos deja ser,

#que apaguen el sol de una vez.

#Recuérdame

#ahora que ya decidiste

#ir con él...

#Que sea lo que deba ser,

#aunque a mí me toque perder.

#Recuérdame

#ahora que tu piel

#ya se fundió con su piel,

#su mundo gira en torno a ti

#y tú no piensas volver...#

Pero esto tienes que haber sufrido mucho...

Mucho para cantar esto. ¡Qué bonito!

Hay una, hay... tu canción,

la primera... "Solamente tú".

Que está... ¡la canta todos los días!

¿Tú cantas el "Solamente tú"? ¿Sí?

A ver, siéntate aquí, Carlitos. Al principio

la cantábamos cuando estaba más chiquitito.

¿A que sí? ¿Sí?

A ver... ¿tú tocas la guitarrita?

Yo toco, pero muy mal. ¿Cómo que muy mal?

Empecé tocando la guitarra, cuando empecé a cantar...

Pero luego me he hecho vago y... un desastre.

¿A ver, "Solamente tú"? ¿La cantamos?

#Regálame tu risa

#enséñame a soñar.

#Con sólo una caricia,

#me pierdo en este mar.

#Regálame tu estrella,

#la que ilumina esta noche

llena de paz y armonía

#y te entregaré mi vida...#

Después del gazpacho que me he comido de cerezas,

esto se canta mucho mejor.

#Haces que me cielo vuelva a tener ese azul,

#pintas de colores, mis mañanas sólo tú;

#navego entre las olas de tu voz y...

#Tú y tú y tú y solamente tú,

#haces que mi alma se despierte con tu luz.

#Tú y tú y tú...#

¡Olé! ¡Oye, qué maravilla! ¿No?

#Enseña tus heridas

#y así las curarás.

#Que sepa el mundo entero

#que tu voz guarda un secreto#.

¿Has llegado a tocar flamenco?

Sí... yo estudié flamenco al principio, de guitarra.

Y... lo que pasa es que le tengo un respeto absoluto, es una cosa...

Está claro. Pero entre amigos...

Entre amigos es divertido. Hombre, claro.

¡Ay, esa bulería...!

Y esto es lo mismo, siempre canto la misma bulería en los conciertos.

#En casa del herrero, cuchara de palo,

#que dejó mi pare, que es buen gitano.

#Casa del herrero, prima mía, cuchara de palo,

#que dejó mi pare, que es buen gitano#.

¡El campeón!

Quique, ¿cómo estás? Te echábamos de menos.

¿Cómo estás? ¿Le das un besito a Pablo?

Dame un besito, Quique.

¡Eso! ¡Bien!

Se acaba de despertar de la siesta y está...

Está todavía en el quinto sueño, está disfrutándolo.

Sí, sí, sí.

Mira cómo toca tu hermano la caja. ¿Has visto?

¿Has visto? ¡Madre mía!

A ver, ponte derechito, gordo. Y además sigue el ritmo también.

¿A ti te gusta la música, Quique? ¿Sí?

¡Que te he pillado... pillín!

Quique, enséñale a Pablo cómo te pones de pie.

¿A ver? ¿A ver?

¡Huy, vamos pa arriba! Una...

Una, dos y... Recién levantado se pone...

Hombre, claro. Una, dos y... ¡tres!

¡Epa!

¡Bien! Se motiva, el se aplaude...

Claro, como tiene que ser. ¡Apláudanse ustedes mismos!

Derechito. ¡Eso es!

Papi. -Y papi.

Sí, mi amor. -Tírale un besito a Pablo

para que vea cómo le tiras un beso.

¿A ver el besito?

¡Muac! ¡Toma!

Nosotros, de vez en cuando,

muy pocas veces... una vez o dos al año,

hacemos algunas fotos con Quique, porque...

Nosotros queremos que, padres como nosotros...

Con él, ¿ves? Con él.

Padres como nosotros vean... Papi.

Hola, mi amor. Yo.

Sí, contigo, contigo.

Y lo hacemos por eso, porque habrá mucha gente que dice:

"Lo sacan y lo enseñan"... No.

Pero es que hay mucha gente que lo piensa.

Sí, a ti, mi amor. Y entonces lo hacemos por un motivo.

Para que esos que no tienen esperanza...

Padres que están desesperanzados,

sepan que se puede tener una persona maravillosa

con trabajo.

Por supuesto. Hay que trabajarlo

A Quique lo que más le gusta es el fútbol.

¿Lo que más te gusta es el fútbol? Lo que más le motiva...

¿Y de qué equipo es Quique? Quique. Pregúntale, verás.

Quique, ¿tú eres del Barça?

No. ¿Eres del Madrid?

Un día vamos a ver un partido del Málaga contra el Madrid...

Bueno, Pablo, que no sabes que me ha hecho una ilusión enorme.

¡A mí me ha encantado conocerte!

Y a Carlitos también, que canta tus canciones.

Gracias por haber venido a acompañarnos.

A vosotros, un placer. Quique, menos mal

que te he despertado de la siesta, porque quería darte un besote.

Sí... y voy a volver pronto, ¿vale?

Y la próxima vez montamos una fiesta, llamamos a mis músicos;

Bertín, tu papi, llama a los suyos. A los mariachis.

Y aquí montamos una fiesta, ¿te parece? ¿Sí?

Y la próxima vez que venga,

este ya estará hecho un peligro con el cajón.

Míralo, mira... (TARAREA)

Así está todo el día.

Oye... un millón de gracias. Gracias a ti, machote.

Ahora sí lo puedo confesar:

no tenía ni idea de cómo iba a resultar

la entrevista con Pablo Alborán.

¿Qué me iba a contar un veinteañero en la cima del éxito

y de cuya vida privada jamás ha dicho nada?

Sin embargo, tengo la sensación de que ha sido la entrevista

más íntima y sincera que hasta ahora ha concedido.

Hoy me he encontrado a un Pablo, no sólo encantador

sino también con sentido del humor. Un Pablo amante de lo que hace,

pero temeroso de que sea el público el que se canse.

Un Pablo al que le tiran los tejos

pero que también lidia con algún complejo.

Un Pablo que, seis años después de alcanzar su sueño,

sigue sin creerse que él sea el dueño.

Un Pablo, en definitiva, no santo pero sí bueno.

Ahora entiendo a Fabiola y puedo decir que sí,

que yo, también, soy fan de Pablo Alborán.

  • Pablo Alborán

En la tuya o en la mía - Pablo Alborán

09 sep 2015

Bertín Osborne invita a personajes relevantes del deporte, espectáculo, cultura o política a una entrevista en su casa o en la del invitado. En la primera entrega, Pablo Alborán visita la casa del presentador para dar a conocer a los espectadores su vida más íntima.

Los espectadores tendrán la oportunidad de conocer al Pablo Alborán más íntimo, descubriendo muchas anécdotas sobre su infancia y su especial relación con toda su familia, con la que sigue viviendo en Málaga. También hablará, por primera vez y sin tapujos, de amor y de sexo. Y conseguirá que el propio Bertín también hable de amor, sexo e infidelidades.

Pablo Alborán no será el único protagonista del estreno. El presentador también recibirá al chef malagueño Dani García quien, con dos estrellas Michelin, se ha convertido en uno de los cocineros más reconocidos del panorama gastronómico actual.

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  1. Maria de Córdoba

    Viva la buena gente que tiene pasión por la vida! Gracias por éste programa que te llega al corazón, se demuestra que la gente que llega lejos es grande, un besazo!

    29 ene 2016
  2. Maria de Córdoba

    Viva la buena gente!! gracias por hacer programas cómo éste que te llegan el alma, un besazo.

    29 ene 2016
  3. Morena

    Me encanta q haya personas ta llanas y sencillas como Bertin, es un niño en cuerpo de adulto, no cambies nunca. Gracias!!

    28 ene 2016
  4. Valentin

    Me encanta,solamente perfecto el programa

    07 nov 2015
  5. ANA MARIA

    Maravilloso programa. Me encanta q se trate al invitado con ese respeto y cariño valorando su parte humana. Doy gracias a Bertín por conseguirlo. Graciaaaasssss

    04 nov 2015
  6. Julieta

    Buenisimo!!!! Me encanta el programa, lo miro desde Zürich. Felicitaciones!!!

    12 oct 2015
  7. Ana

    ¡¡¡Fantástico Bertín!!! De lo mejor que se puede ver hoy en TV. Un ejemplo de cómo hacer las cosas bien.

    03 oct 2015
  8. Pedro

    ¡Enhorabuena por el programa! El montaje muy bueno, la imagen, la música y Bertín está genial. Muchas gracias

    02 oct 2015
  9. Joñselejº

    Por favor alguien podria decir todas las canciones que se escuchan de fondo!!!??????????'

    01 oct 2015
  10. María

    Siempre recordaré mis primeros tiempos en España, allá por el año 80. Una amiga y compañera de la facultad, era vecina mía. Una tarde estaba yo estudiando en la habitación y escucho unos fuertes golpes en el tabique que separaba las viviendas, unos gritos tremendos: "María, mira la tele que está Bertín". ¡Dios santo! Cantabas "Tú, sólo tú, corazón, tentación, esa nota que le falta a mi canción..." Y mira que han pasado años, pero sigues conservando frescura, elegancia, estilo y un gran sentido del humor. Resumiendo, que siempre es un placer verte y escucharte...

    13 sep 2015