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No recomendado para menores de 7 años En la tuya o en la mía - Mario Casas - ver ahora
Transcripción completa

Coruñés, criado en Barcelona,

hoy viene a mi casa el actor de moda,

el que tiene a todas las chavalas locas.

Guapo y simpático, fresco en el mejor de los sentidos.

Mario es el mayor de cinco hermanos,

aunque de pequeño pareciera el chico.

Porque desarrollé supertarde, a los 15 años, yo creo.

Sí, yo era muy, muy bajito. Y recuerdo que...

Y te jorobaban, se metían contigo...

Me machacaban bastante. Y las niñas.

Un bajito que ha crecido tanto que ha llegado a estar

a tres metros sobre el cielo.

Para ponerle los pies en el suelo tiene a los amigos de toda la vida.

A los que conserva desde el colegio.

Y descarrilas un poco y te dan el toque.

Exacto. Estoy muy de acuerdo contigo.

Sí, ¿no? Cuando sales en las revistas, sin la camiseta,

te hacen una captura y te la mandan.

Y dices: "¿Esto qué es, tíos?". (RÍE) Sí, sí.

"Qué haces?".

Empezó siendo un niño de anuncio y con 29 años

arrasa en la cartelera. Debutó con Antonio Banderas.

Ha participado en 20 filmes y ha estado con varias actrices,

fuera de la pantalla y dentro de ella.

Pero es muy de mentira. ¿Sí?

Hombre, tú piensas que hay 30 personas mirando.

Qué arte, no me digas.

Es frío y es desagradable. ¿Qué te pones?

Es un... Calcete.

Asegura ser un hombre romántico. No sé si por amor vive y muere,

pero seguro que le hace ver palmeras en la nieve

y sin que sea un espejismo.

Porque desde entonces tiene el corazón henchido,

ocupado por una compañera de reparto de rostro esculpido

y piernas de infarto.

¿Has conocido a sus padres?

Yo sí, a su madre la he conocido.

A su madre. Sí.

¿Y cuando fuiste a conocerla te dio un poquito de...?

Hombre, siempre da, ¿no? Yo me cagué con mi padre.

Sí, siempre...

Guasón, luchador y competitivo,

ha demostrado que le gustan los retos.

Aunque sea a costa de poner a su anfitrión en más de un aprieto.

¿Has estado con más mujeres que Julio Iglesias?

¿Perdonarías una infidelidad?

¿Vas realmente a hacer la portada de "Men's Health"

y vas a hacer la dieta y te vas a portar bien

en los cuatro próximos meses?

Haré lo que sea para ponerme tan cachas como Mario Casas.

A quién hoy recibo encantado.

Pasa, pasa. A ver si no me caigo.

Pero, macho... Mira cómo estoy,

temblando del frío, que he salido de casa a las 09:00 de la mañana.

(RÍE) Has visto, ¿no?

Joder, qué tío. Qué cosa más cachonda, ¿no?

Mi nuevo cacharro. Déjalo ahí.

Oye, qué cosa más cachonda. ¿Qué tal?

¿Con eso te mueves tú por ahí? Sí, por lo menos no me canso.

Espera, vamos a cerrar, vayan a entrar los cacos.

Que no se lo lleven. Tira.

Vente, vamos.

Bueno...

Oye, me hace mucha ilusión que estés aquí.

Espérate, voy a dejar esto aquí. Vámonos para...

Bueno... Siéntate aquí si quieres.

Este... Ay.

Habrás pasado un frío horroroso. Vengo helado.

No sé si voy a poder ni hablar del frío que he pasado.

Por eso. Además, está empezando a llover.

No faltaba más que eso. Sí.

Bueno, ¿qué tal? Bien.

Estoy con "Palmeras en la nieve". Acabamos de estrenar. Y feliz.

Has hecho un chorro de películas ya, 15, 16.

Por ahí, por ahí. Más series, andaré en la veintena.

Además, lo que pasa siempre, como este año se me han juntado

como dos o tres, que al final es como la ley de Murphy,

que uno hace cuatro o tres pelis en tres años

y se te juntan todas al final. Y pareces que estás

todo el tiempo trabajando. Qué bien.

Y ojalá los productores me sigan llamando.

Eso que no te quepa duda, macho. Te van a llamar segurísimo.

Así que muy bien, la verdad. Y nos ha hecho más que empezar.

Bueno... ¿Cuántos años tienes?

29.

Eres un pipiolo, chaval.

Yo creo que sí. Llevo diez años, más o menos.

Me vine a Madrid con 17, 18 años.

Llevo como unos 10 años en esto.

Te viniste a Madrid. ¿Por qué? ¿De dónde eres tú?

Soy de Galicia, de A Coruña. Y a los 4 años me fui a Barcelona.

Hasta los 18. Y ya me vine para Madrid a estudiar.

Yo voy muchísimo allí. Si te digo la verdad,

casi no tengo recuerdos, porque me fui como con 4 añitos o así.

Recuerdo mucho más Barcelona. Pero sí voy a Galicia,

dos tres veces al año, sí voy. No tienes ningún acento,

ni gallego, ni catalán, ni nada. Eres aséptico.

Es como neutro, es algo neutro. Sí, sí.

Muchas veces me lo dicen, que si realmente soy gallego,

por el acento, por... ¿Pero es a propósito o no?

No. Al final yo creo que es una cosa

que se ha quedado como algo neutro.

Sí que cuando voy a Galicia, me paso dos, tres semanas allí,

sí se me pega un poco el deje gallego.

El "cantaíto", que es precioso. Es maravilloso.

Sí, sí. Mis padres lo siguen teniendo

y es una pasada. Oye, me han dicho que tus padres

son jovencísimos. Mi madre me tuvo con 17 años.

Mi padre tendría 19. Y a mi hermana,

yo tengo una hermana un año y medio menor que yo.

Y nos tuvieron muy jovencitos. Y creo que al final ellos dos

querían otro tipo de vida, querían cambiar.

Son viajeros, son unos locos, y viajaron.

Con 17 años, macho, nada más.

Ahora es raro ya. Dará cosa hasta decir mamá, papá.

¿Cómo le dices?

Sí, yo le digo... ¿Cómo se llaman?

Heidi, como la de los dibujos. Sí. (RÍE)

Y Ramón, que le llaman Michi. Porque tiene los ojos verdes

y de pequeño le decían: "Michi, michi, michi".

Como a los gatos. Tiene ojos de gato.

Pero...

Sí, yo los llamo papá y mamá. Para mí, tienes razón,

para mí son amigos, yo los veo... Es que con esa diferencia de edad,

cuando tienes ya 29 ó 30, 40 años, ya es que no hay casi.

No hay. Además, son gente con un pensamiento moderno.

Es decir, están al día. Entonces para mí son...

Te podría decir, con mi madre, más que con mi padre,

mis máximos confidentes son mis hermanos.

¿Estás más enmadrado, o qué? Sí.

Bueno, como todos. Creo que todos estamos enmadrados.

¿Tú también? Yo estaba enmadrado.

Y yo creo que estamos casi todos enmadrados.

Las mamis son... Hay algo ahí...

O sea, para mí padre, por otro lado,

te puedo decir que es como el referente de hombre para mí.

Es como mi superhéroe, es mi padre.

Pero hay algo con la madre, que es algo de energía,

es algo de vientre. Hemos salido de ahí, o sea que...

Es inexplicable. ¿Cómo es tu madre? Cuéntanos.

Bellísima.

Le había dicho que viniera a cocinar,

pero le da mucha vergüenza. ¿Sí?

Le he insistido. "Vente, madre, vente". Porque es maravillosa.

Y se hubiese llevado bien contigo. Además, es fan.

Pero no puede, le dan mucho corte las cámaras.

¿Sí? ¿Nunca se ha puesto? Nunca.

Nadie de mi familia, antes de empezar yo, nadie.

Muchas veces me lo preguntan. "¿Tienes a alguien en la familia

que se dedicaba a esto, algún cantante, alguien?".

Nada. Ha salido de... No sé. Qué gracioso.

Porque ella es alguien como...

Podría decirte que mi familia es un poco como de corte siciliano.

¿Ah, sí? Somos cinco hermanos,

una familia grande. Y es la matriarca.

La "mamma". La "mamma".

¿Y qué hacían tus padres? Bueno, mi madre,

yo creo que tiene el trabajo más difícil que se puede tener,

que es criar a los hijos. Exactamente.

Y educarlos, que tiene cinco.

No siempre suficientemente valorado.

Totalmente. Yo creo que es una lucha.

Y, además, criar a muchos hijos es complicado.

Pero mi padre es ebanista. También se ha metido

en temas de la construcción, de reformas y demás.

Y por eso se vinieron a Madrid conmigo.

Yo me vine primero.

Y como te decía antes, ellos tenían la cosa de la familia unida.

Y se vinieron. Mi padre podía cambiar de trabajo,

venirse a Madrid. Y así fue.

Son dos personas de tierras, son dos personas humildes

que han trabajado toda su vida. Y eso es un poco, yo creo,

lo que me quieren inculcar a mí desde pequeñito.

Sois, me has dicho, cinco hermanos.

Cinco hermanos. ¿Cómo estáis?

¿Tú eres el mayor, el pequeño...? Soy el mayor.

Tú eres el mayor. El mayor, 29.

Una niña... Es que ya otro mayor

sería para nota lo de tus padres. Sí, sí.

Es 29, 27 para... Bueno, 28 ya.

23, 17 y un año y medio.

¿Tienes un año...? Un añito y medio, sí.

Un año y medio. Tiene un añito.

El pequeño de la familia.

Mis padres decidieron que querían tener otro.

Qué gracioso. Yo creo que tenían la necesidad.

Que no fue casualidad. No.

No, no. Era buscado.

Parece que ellos siempre han sido aventureros.

No han querido nunca estar tranquilos.

Decir: "Bueno, ya he criado a cuatro, ya está".

Y el pequeño... O sea, el siguiente, ¿qué edad tiene?

17. O sea, podía ser su padre.

Bueno, para mí mi hermano es como si yo fuese su padre.

Claro. Hay mucha más diferencia entre el pequeño y tú

que entre tus padres y tú. Eso es.

Al final se convierte en mi sobrino.

No lo veo como un hermano pequeño. A los otros sí, pero él es como...

Es divertido que sean de los mismos padres.

Porque, normalmente eso, a mí me pasa, de distinta madre.

Cuando yo lo digo, lo primero que te preguntan

es si son del mismo padre y misma madre.

Es lo lógico que se pregunte. ¿Y tú ejerces? ¿O no?

De hermano mayor. Estoy en práctica.

(RÍE)

Estoy viendo qué puede ser... Viendo hacia el futuro.

Es decir, ¿qué podría ser si esa criatura fuese mía?

Es muy complicado. Sí. Pues prepárate.

Tú no tienes hijos, ¿no? No, no. Voy a esperar.

Sí, sí. Unos añitos.

Pues aprovecha ahora, aprende con tu hermano.

Luego ya tienes terreno ganado. En eso estoy.

Ha salido muy bueno. Mi madre siempre me dice:

"Es que este ha salido... Que te puede salir peor".

Oye, ¿cómo recuerdas tu infancia?

Maravillosa. Es decir, tengo un recuerdo bonito.

Siendo niño, de 4, 5 años, ir a Galicia, hablar solo gallego.

Ir a Cataluña, hablar otro idioma,

pues recuerdo que hubo un amigo mío que me ayudaba,

que me ayudó dentro del colegio.

Porque es difícil ir a un sitio donde no es tu casa,

estás cambiando completamente, nueva amiga, nuevos amigos,

aunque eres pequeño. Creo que nunca lo he contado.

Siempre había sido muy bajito. Es decir, siempre tengo el recuerdo

de pasarlo un poco mal en mi infancia,

porque me machaban, me decían que era un enanito, que era bajo.

Porque desarrollé supertarde, a los 15 años creo.

O sea, era así. Yo, con 14 años,

la gente no entendía por qué entraba en 6 ó en 5.

Tendría que entrar en primaria. Porque era muy, muy bajito.

Y recuerdo que... Y te jorobaba, se metían contigo.

Me machacaban bastante. Y las niñas.

Tenía que mirar tres cursos para abajo, las de mi clase...

Ahora tienes que mirar diez por lo menos.

Hombre, ahora es distinto.

Después he sido bastante pillo.

He sido pillín. (RÍE)

En esta profesión se da mucho esto. ¿El ser pillín?

En nuestra profesión se da mucho eso, sí.

¿Tú eras pillín? Sí, sí, se da.

Era como que iba con los malotes para que no me pegaran,

porque si no me zurraban,

e iba también con los buenos para ayudarles.

Estaba ahí como en término medio de culo inquieto.

¿Y de chico qué aficiones tenías?

¿Qué te divertía? Todo.

Mi madre y mi padre siempre me decían que era aprendiz de todo,

pero maestro de nada.

Me gustaba bailar, cantar, el ping-pong, el fútbol, el cine...

Todo, todo. Me gustaba tocar todos los palos

y me cansaba enseguida también. ¿Y al ping-pong qué tal juegas?

¿Juegas? Ah, juegas. Vale, vale. ¿Tú juegas?

No, es por saber. Yo no juego. Yo he jugado dos veces en mi vida,

pero bueno... Yo te enseño.

Yo juego mucho a deportes de raqueta.

Con lo cual, no es complicado. El ping-pong es más fácil.

No se me hace difícil eso. Después lo veremos. (RÍE)

Luego lo comprobamos. Lo comprobamos después.

¡Ah ¿Eso vale?

Hombre, si vale, esquinita esquinita...

¡Qué churrazo! La he buscado.

¿Esta? Sí, sí.

Y una mierda para ti muy gorda.

Yo soy competitivo, ¿eh? ¿Sí?

Sí, sí. Eso es buenísimo.

Sí, sí. Lo justo, pero me gusta competir.

La verdad es que sí. Oye, me han dicho que tienes

las iniciales en de todos tus hermanos y padres tatuadas.

Sí, sí. Los tengo aquí y por todos los lados.

Ah, que no las tienes todas en fila.

No, no, en diferentes partes del cuerpo, sí.

Me tatuaría la cara de todos,

pero al final por nuestro trabajo

tampoco uno puede ir muy tatuado. Intento a hacerme pequeñitos,

cosas que realmente a mí me emocione

llevar en mi cuerpo escritas. ¿Tú te puedes hacer uno o no?

¿Yo? Yo no pienso hacerme un tatuaje en mi vida.

No, ¿no? Pero tú llevas...

Claro, coño, al final acabas como un dálmata.

Tienes aquí un punto, aquí otro, aquí...

Y llevo más, ¿eh? Relacionados con otras cosas.

¿Ah, sí? Sí, sí.

Tú lo que te vaya marcando, te lo vas poniendo.

Eso es. Pero luego pasa

como por ejemplo a Melanie, que se pone aquí "Antonio"

y ahora verás tú el Cristo para quitarse eso.

No puede. Bueno, me parece que ahora sí se puede con láser.

Queda marca. Es una cosa absurda.

Ya, pero tú sabes que el amor a veces te hace hacer cosas absurdas.

Sí, sí. ¿No?

Sí, sí. Esto es así.

Yo tengo a mis hijas que de vez en cuando se ponen alguna cosita

pequeña que se esconden y no me lo quieren enseñar.

Es que no les gustan a los padres los tatuajes, ¿eh?

A mí es que me parece una cosa... No sé, yo...

Un día pensé en ponerme un ancla en el brazo

como los antiguos marineros. Eso tiene su encanto,

pero yo he visto algunos con caras que, además, las hacen fatal,

nunca salen bien.

Y tienes ahí todo el cuerpo que me parece una cosa...

Mi padre un día hace cuestión de un año y medio o dos años

llega a casa feliz, contento,

entra por la puerta con una camiseta así.

Le miro y le digo: "¿Qué llevas en el brazo?".

Y me dice: "-Vengo de hacerme un tatuaje.

-Pero ¿tatuaje de qué? ¿Dónde has ido?".

Ponía el nombre de mi madre y un corazón.

O sea, presidiario. (RÍEN)

Y nosotros: "Pero ¿qué te has hecho?

¿Dónde has ido?". ¿Y a ti qué te pareció eso?

Hombre, pues... ¿Te chocó o no?

Me chocó. Además, me chocó el proceso de él mismo pensando...

O sea, es mi padre. De repente, le veo como de...

Sí, me chocó, me chocó,

pero, de repente, dices: "Hostia, cuánto amor, ¿no?".

Yo quiero llegar a esa edad y tener a mi novia o a mi mujer,

y amarla de esa manera.

Le llevas dos ramos de flores los viernes

y no tienes que hacerte todo eso.

Él está para allá. Está para allá.

Pero resulta que los hijos, lo que hacemos nosotros,

luego lo hacen nuestros padres y dices: "¿Dónde va este?".

Muchas veces... Sí, sí.

Hombre, lo dices en el momento. Pero era raro.

"-¿Cómo se te ha ocurrido hacerte eso, papá?

-Pues igual que tú te haces todos los días".

"Pídeme consejo y a lo mejor te ayudo a hacerte otra cosa".

¿Con quién te llevas mejor de tus hermanos o de tus hermanas?

Con todos me llevo bien,

pero, al final, yo con mi hermana he crecido.

Nos llevamos un embarazo casi. Es la que va detrás tuya.

La que va detrás mía. Es abogada. ¿Cómo se llama?

Sheila. Está viviendo en Estados Unidos.

Se ha ido a Malta a estudiar ahora tres meses

y se va a Los Ángeles otros ocho meses a estudiar inglés.

Bueno, me parece estupendo. La echarás de menos, ¿no?

La verdad es que sí, mucho.

¿Tú sigues viviendo con ellos o vives...?

Estoy ahí ahí.

Estoy en el Escorial y ellos tienen una casa en el campo.

Estoy también en Madrid.

Pero es que me cuesta mucho la ciudad y necesito campo.

Yo me he criado en el campo desde siempre,

en Galicia, en Barcelona...

Necesito respirar... No sabes cómo te entiendo.

Y salir de lo que es el embrollo de la ciudad y de la gente.

Necesito ir fuera.

En Madrid durante la semana suelo estar dos o tres días.

Es una casita de 50 m. Te hubiese llevado allí,

pero me daba vergüenza. (RÍE)

¿Cómo te meto a ti en una casa de 50 m?

Tengo en que entrar de lado. No entras.

Yo no entro. Por eso te digo.

Venga. ¡Ay!

Mira, como me saques así otra vez, te lo juro...

Te tiro la oficina. Te tiro la piscina.

Esta no vale.

Me cago en la leche que te dieron.

¿Es verdad que tuviste la primera novia con cuatro años?

Me han chivateado cosas. Le daba uvas.

¿Ah, sí?

Recuerdo que estaba en la guardería y ya me gustaba.

Yo tengo el recuerdo de que fue la primera chica que me gusto.

Y recuerdo que en un cumpleaños, me parece que era el mío,

o el suyo, le daba en la boca las uvas. Un tío romántico.

Ah, coño, en la boca.

En la boquita, sí, sí, directamente.

¿Cuántos años tienes ahora, Mario?

Cuatro.

¿Te acuerdas cómo se llamaba o no?

No. Pero bueno, ya estaba yo ahí...

Se te ve. Haciendo pinitos.

Por eso digo, menos mal que no te acuerdas,

porque si te llegas a acordar,

seguro que tienes tatuado ahí el nombre.

(RÍEN) ¿Te imaginas?

¿Y todavía te quedan amigos del colegio?

Sí, sí.

Amigos tengo pocos, ¿eh? De la profesión menos.

Aguanto a mis amigos de toda la vida,

que son los que realmente me conocen.

Y son los de cuando tenía cinco o seis años, y llegué a Barcelona

y siguen siendo mis amigos todavía.

Y son la gente que cuando hay estrenos de pelis

o me voy de viaje, muchas veces me los traigo y tal,

porque al final son los que te conocen de siempre

y si descarrilas un poco te dan el toque.

Exacto, exacto.

Estoy muy de acuerdo contigo. Sí, ¿no?

Cuando sales en las revistas sin la camiseta, hacen una captura

y te la mandan. Y dicen: "¿Esto qué es, tío?".

Sí, sí. "¿Qué haces?".

Sí. Este vacile es natural.

Sí, a mí me pasa eso también.

Los grandes amigos míos son los de toda la vida.

Claro. Sobre todo del deporte.

¿En algún momento tuviste la sensación de que se podía ir

la pinza cuando...? Yo creo que sí.

Yo creo que... Ya no que se me pudiera ir, sino que tenía...

Cuando uno está solo en Madrid,

no están tus amigos de toda la vida,

no está tu familia en ese momento, uno tiene miedos.

Y uno está como que no sabe para dónde va;

como un pollo sin cabeza, ¿no?

Por Madrid, una ciudad tan grande, siendo conocido...

Amistades que igual aparecen y no son buenas,

que te quieren llevar por un camino que para ellos les conviene

y para ti no es bueno. Entonces, sí era necesario pensar

y sí era necesario que alguien me guiara.

Aunque nunca se me fue del todo, lógicamente.

Pero uno se despista. ¿Te despistaste en algún momento?

Sí, siendo joven, lógicamente,

estás en la tele y al final te despistas.

Tienen que guiarte. Siempre bien, de buena energía,

pero como te digo, te despistas un poco.

Yo he vivido con él desde que tenía 18 o 19 años hasta ahora,

que está a punto de cumplir 30.

Y lo que he visto es un proceso de un tipo que se va haciendo mayor

entendiendo muy bien de qué va este negocio, este trabajo,

muy concentrado y recogido en su familia y amigos.

Los amigos los cuenta con los dedos de una mano.

Y su familia es para él lo más importante.

Yo creo que eso le ha sujetado en la tierra.

¿Siempre has pensado que querías ser actor?

Siempre. ¿Desde pequeño?

Yo he querido ser actor siempre.

Empecé con publicidad con 7 añitos o así.

Mi madre conocía a una amiga, acabé yo en un casting.

Recogieron justo en el primer casting y ahí empezó todo.

Pero yo tenía siempre dentro la interpretación.

Siempre he hecho obras de teatro en el colegio,

en casa con mis amigos, imitando Cruz y Raya.

Yo siempre hacia con otro amigo los sketch que hacían Cruz y Raya.

En fin de curso y demás los imitábamos.

¿Y tú cuál eras de los dos? José Mota.

Sí, sí. Hacíamos, yo me acuerdo,

un sketch que hacían de "Pocahontas"

que era maravilloso.

Éramos un poco los humoristas

o los payasetes del cole y de la clase.

Era... No sé si decirte un estudiante excelente,

pero... Pero, bueno, iba estudiando.

Yo tenía eso dentro y me faltaba algo.

Y, por lo menos, mi madre me dijo: "Bueno, te vas a Madrid.

Te apoyamos. Te vas un año o dos.

Y si no tienes suerte, te vuelves, sigues estudiando, te formas...".

Y al llegar a Madrid tuve mucha suerte.

Al llegar a Madrid me puse a trabajar de telefonista

vendiendo productos para la limpieza.

A veces lo digo, vendí 20 l en una casa.

No sé para qué querrían la lejía.

No sé para qué querían tantos litros de lejía.

Era despierto. Llegaba con mucha ilusión a Madrid.

Estuve trabajando como unos meses ahí

y, enseguida, me acuerdo que estaba trabajando

y cuando acabé, me llama mi madre corriendo y me dice:

"-Estaba cocinando y, de repente, una amiga mía

me había dado el número de una representante en Madrid.

He quitado las patatas que estaba friendo,

me he ido a llamar a esta representante

para que te hiciese un casting, para que te conociera,

y justo me ha dicho que esta tarde tienes un casting.

Ves... -Pero si no me sé las separatas.

-Ves. Te manda ahora las separatas.

Te las estudias en cinco minutos...".

Y no me daba tiempo.

Entonces, fui, improvisé, y era Humphrey Topera

el director de casting, y me cogieron.

Fue para una serie de TVE que se llama "Obsesión".

Y ahí empecé.

Dios mío, que he pronunciado su nombre en voz alta.

Seguro que uno de sus sicarios viene hacia aquí

a partirme las piernas. Vale. Pues venga,

vamos a ver qué puedo hacer. Vale, perfecto.

Pues no sé, nos vemos a las 12 en punto

en el parque que hay enfrente de tu casa, ¿vale?

Venga, te quiero. Hasta luego.

En Mario se han aglutinado una serie de cosas.

Aparte de que pueda ser un magnífico intérprete,

tiene un físico muy agradable.

Es una persona que sería ese chico

que le gustaría tener a todas las madres jóvenes todavía.

Yo creo que todo eso se junta,

pero también es necesario tener un carisma personal

y que la fortuna te acompañe.

Tú antes hacías publicidad. Sí.

Hacía publicidad, hacía catálogos como niños modelo,

hacía distintos anuncios y tal.

Hice una película con 13-14 años y a la semana me echaron,

que fue uno de los mayores disgustos.

¿Cómo? Que empecé y a la semana...

Supuestamente ellos decían que era porque no daba la edad.

"¿La edad? Me habéis visto en el casting,

llevo una semana aquí,

me habéis hecho...". No les gustaría

y siempre tengo el recuerdo del miedo de siendo joven

y siendo un niño de haberlo pasado muy mal.

Me acuerdo, yo que presenté muchos programas con niños,

concursos, cuando a un niño le tienes que quitar

porque ha perdido, porque no lo ha hecho bien.

Es una tragedia. Eso me costaba la misma vida.

Decirle a un niño que tenía que irse

era una tragedia horrible. Yo me sentía fatal con aquello.

En los concursos depende de quién está detrás,

que todo hasta un límite e igual te puede dejar marcado.

Hay que tener cuidado. Los niños pensaban:

"Yo soy inútil, no sirvo para nada, esto para mí...".

Una tragedia. Sí.

Yo lo he vivido y horrible.

En casting, cuando era adolescente,

ves a las madres a los hijos empujándolos;

o sea, que dices: "Qué miedo".

Hay que tener cuidado con esas cosas.

¿Hiciste mucha publicidad? Mucha.

Bastante, pero siempre siendo consciente de que me gustaba

y guardándome mi dinero, ahorrando. ¿Ah, sí?

Sí, claro.

No, que a veces no pasa. Por eso te digo.

Conozco a muchos que no lo hicieron así.

Yo te puedo decir de artistas, cantantes muy conocidos

que empezaron a cantar muy jóvenes y, cuando se dieron cuenta

con 19 años superfamosos y tal, no tenían un duro,

se lo había gastado su padre; o sea, así.

Sí, con deportistas. Y deportistas también.

Cuando se empieza a trabajar muy pequeñito,

hay que tener una cabeza bien organizada

y tener unos padres con la cabeza bien puesta.

Sí, es verdad. Sí.

¿Y te acuerdas de anuncios que hiciste?

Sí. El primero fue de Scalextric,

pero después he hecho de colonia Barbie,

he hecho de Cola Cao,

he hecho... Boomer, de los chicles.

He hecho todo tipo de publicidad. ¿Sí?

Sí. A ver, sí, sí.

Yo es que vengo organizado. Veamos.

Veamos. No, es que...

A ver.

Yo tengo alguno... Mira, como por ejemplo este.

Barbie.

"Las chicas son un rollo, solo juegan a las muñecas,

Al pelear, pellizcan, pero huelen tan bien."

Oye, pero huelen tan bien. El texto es maravilloso.

Al pelear, pellizcan, pero huelen bien.

Es fantástico. Sí.

Fantástico. A ver este.

Este... Este, mira.

Este. Espera.

"Con Telepizza te lo pasarás de cine.

Ahora con tu pedido conseguirás vídeos

presentados por Steven Spielberg."

Bueno, ya estaba hablando del cine. Claro.

¿Te divierte ver esto? No, no me divierte nada.

A mí me pasa también. ¿Verte?

Aquí hay uno donde había un chorro de niños.

Hay uno con un montón de niños...

Carlitos. Carlete, vente para acá.

Ven. A ver si sabes quién es Mario de los que hay aquí.

A ver. Carlitos, ¿cómo estás? Saluda.

Hola. ¿Cómo estás?

A ver si me reconoces. No me voy a reconocer ni yo.

A ver, ponte por aquí.

Tienes que estar atento, macho. A ver si sabes quién es.

(Televisión)

"En el cole..." Ese.

¿El del medio?

"En casa los padres."

Qué va, es el que está hablando.

Este, el de la derecha.

Mira qué cachondo. Ahora me toca buscar a mí.

¿El qué? Me toca buscar a mí.

No, ya no creo. A ver, espérate.

¿Tú qué estás buscando? Te estoy buscando a ti.

Espera, espera. Mira.

¿Y este quién es?

¿Este quién es?

(Tumulto)

"Oye, ¿y este chico tan guapo quién es?

-Pero ¿es que no lo conoces?"

Tú. ¿Cómo que tú?

Niño, este es tu padre, joder.

Ah.

¿Ese quién es? Es que estabas así.

Pero bueno. Espera, vamos a buscar otro.

Es que estabas así. ¿Y este?

Que le retuerce... Pero ¿a quién?

Soy demasiado pequeño para ver esto.

(RÍEN)

Soy... ¿Que eres demasiado pequeño para ver el qué?

Pero, macho. No, no pasa nada.

Esto es una telenovela que hice yo en México

que fue eso. La verdad que me lo pasé fenomenal.

No sabes cómo lo disfruté.

Me divertí como no te puedes imaginar.

Lo que pasa es que llevaba tres meses

y le dije al director:

"Mátame, ya no puedo estar más tiempo aquí".

Tenía que hacer otras cosas.

Llevaba tres meses y le dije a este que me matara.

Digo: "Yo tengo que tener un accidente o algo,

que parezca un accidente". Eso ahora no se puede decir.

Imagina que digo en una serie: "Oye, que me maten".

No me llaman más. ¿Sí? Bueno, tampoco me importaba.

Carlitos, tira, vete a merendar o hacer los deberes.

Hasta ahora.

Una carrera paralela tenemos más o menos.

Fíjate, macho, me metí en esto de las telenovelas.

Yo vivía en EE.UU. y me llevan a hacer una telenovela

y digo: "Bueno, 15 o 20 días".

Tres meses. "¿Tres meses?".

Y estaba en México cuando salió el episodio que yo moría.

La gente me paraba por la calle: "Ay, hijo, pero si estás vivo.

-Coño, si esto es una telenovela".

La gente se lo toma tan en serio que aquello fue impresionante.

Se lo toman en serio. Yo hacía de español.

Claro, no podía hacer de otra cosa.

Hacía de español y me saltaba el guión.

Aquello era horrible. Me cortaban. "Corten".

Salía el director, era más buena gente.

"Híjole, Bertín,

esto es un drama y estás haciendo una comedia".

¿Y besabas? Sí, tenía que besar.

¿De verdad o no? No, no, me dijeron...

Mira, como no había hecho esto en mi vida,

no he hecho cine ni nada, entonces, la primera vez que hice,

Lucía Méndez, la actriz, me dice:

"Bertín, los besos del cine son...".

Y me explicó cómo eran, una cosa de lo más casta y recatada.

Y al tercer o cuarto día me daba un beso uno que me perseguía

en la película, en la cosa esta, y me pega un morreo que digo:

"Me cago en los muertos, ¿esto no era...?".

No era lo que te habían dicho. No era lo que me habían dicho.

Además, el problema que tenía es que se corría el maquillaje.

"Corten". Y yo mirando. "¿Esto es normal?".

Yo pensaba: "¿Esto es normal?".

¿No te ha pasado eso?

Es que no entiendo.

¿Las telenovelas es igual que el cine, se besa igual?

Hombre, yo no he tenido solo beso, he copulado también.

Sí, hombre.

De mentira lógicamente, pero he tenido pelis

en las que...

A ver si estoy equivocado de profesión.

¿Cómo es la vaina esa? Sí, sí.

Sí, sí. ¿Yo para qué canto?

Pero es muy de mentira.

Tú piensas que hay 30 personas mirando.

Qué arte. Es frío y es desagradable.

Claro, con el culito en pompa y un frío horroroso

y la gente con la pértiga. Claro, y ponte algo ahí.

¿Qué te pones?

Claro, hay que ponerse algo; si no, no veas la que lías.

¿Y qué te pones? Un calcetín. Un caucho, una manguera,

una cosa de esas para que no... Un taparrabos pegado.

Fíjate qué cosa más ridícula. Es ridículo.

Y los taparrabos se romperán cuando eso se ponga

como se tiene que poner, pega un empujón y llega a Pamplona.

El calcetín da de sí.

Ah, pero...

¿Se pone un calcetín? Desde luego, esto es una complicación.

Hay muchos trucos.

Las chicas se ponen...

Cortan un trocito de tela marrón, color carne, y pegan ahí.

Y en los tíos pones eso, pones un calcetín o una media,

dependiendo. Pero cuando eso diga:

"Aquí te quiero ver". ¿Eso aguanta?

Hombre, aguanta.

Tú piensa que igual es calcetín de ejecutivo.

Esto es curiosidad de uno que no sabe.

Sí, sí. Intentas... Al final, yo qué sé,

estar ahí en bolas... Una vergüenza horrorosa.

Y ahora le dices a la chavala:

"Perdóname, pero esto es lo que hay".

Claro, se pasa mal.

Además, ese día el equipo está más majo.

Ese día, el equipo que rueda la peli,

todo es buen rollo.

Y dices: "¿Por qué este buen rollo?".

Las escenas de sexo las enfrentan de modo muy coreografiada

y muy poco real.

Sería muy divertido que el público mirara por un agujerito

y descubriera que lo que hacemos son casi coreografías,

que cuando estamos ensayando, me siento un poco ridículo

porque ahora la pierna, el brazo, un giro, doble giro, beso,

doble giro. Es como trabajamos, haciendo coreografías.

Sí es desagradable porque igual tienes al director:

"Levanta un poco más la cabeza, se te ve no sé qué,

no te pongas así". ¿No me digas?

Es horror. Es una tragedia.

¿Tú serías capaz de hacer una secuencia así?

No, no.

Yo ya te digo que no, imposible. ¿Por qué?

Porque yo me conozco y esas cosas, en un momento dado,

porque tú tienes que actuar y el momento del arrebato,

eso cómo va a aguantar. Pero pides perdón.

Ah, después. Claro.

Bueno, en el momento está pasando y...

Bueno, a mí me ha pasado. Claro.

Y dices: "Perdón, la naturaleza es así".

Desde luego mejor que hacer latiguillos para el retrete.

Sí, sí, antes de venirme a Madrid

me puse a trabajar en una fábrica

y estuve unos 5-6 meses.

Sí, el de los baños, el que va enganchado al váter.

Era una máquina y la máquina ponía los carretes de colores,

los iba trenzando y así ocho horas mirando para la máquina.

¿Es lo que hacías tú?

Es lo que hacía yo.

El que tienes en el baño seguro te lo hice yo.

¿Sí? Seguro.

Pero una cosa divertidísima. Uf. Era...

Yo prefiero el calcetín. ¿Eh?

55.000 veces, vamos.

Sin calcetín.

Y si acaso, sin calcetín.

¿En qué has trabajado tú cuando eras más joven?

No, yo tengo un currículum que es una cosa catastrófica,

porque no sé por qué, pero tuve mala suerte al principio

y quebraban las empresas donde yo trabajaba.

No es cachondeo, es en serio. Una cosa como gafe.

Sí. Llegaba y no sé qué pasaba, que siempre pasaba algo

y cerraba la empresa.

Hasta que me ofrecieron cantar.

¿Cómo que te ofrecieron cantar?

Yo cantaba en un grupo los fines de semana

y un tío que se sentó allí y pagó su entrada

era el presidente de una compañía de discos.

¡Coño! Todo de casualidad.

Es como cuando tu madre... Lo mismo.

El destino está escrito. Estoy de acuerdo contigo.

Mi compañera de la película...

Ella no iba para actriz y es un poco lo mismo.

De repente, la vio una persona por la calle que tenía una prueba,

otras directoras de castings la vieron...

Hizo el casting conmigo.

Ella iba para cantante y bailarina y, de repente, es actriz.

Eso. Le encanta y le apasiona.

Creo que trabajar con Mario

es trabajar con una persona de la que puedes aprender muchísimo

y te hace disfrutar mucho de las escenas y de todo.

¿Cómo se llama ella? Berta.

Berta. Berta Vázquez.

Ah, Berta. Mi compañera

de "Palmeras en la nieve". Eso, eso.

Bueno, no sé si te ríes... Y algo más.

Ah. Y algo más.

¿Es tu novia? Sí, sí, sí.

Entonces... ¿Ya te has puesto la inicial?

¿Tienes la B por algún lado?

Otras cosas.

Otra cosa, vale.

¿No te digo yo que este parece un dálmata?

Soy un dálmata.

Y me seguirá haciendo, ¿eh?

Un appaloosa, como los caballos appaloosa.

¿Cuándo fuiste consciente de que habías tenido éxito,

que eras importante en este mundo?

O sea, me di cuenta con "Los hombres de Paco",

una serie que se hizo en Antena 3 de unos policías.

Una comedia negra. Sí.

O sea, ahí me di cuenta por la gente en la calle.

En esa serie, por ejemplo... No sé si te acuerdas

que había una pareja muy famosa, Sara y Lucas,

que eran Hugo Silva y Michelle Jenner.

Eran la pareja de la televisión durante 3-4 años y me metí yo.

Mi personaje se metió entre estos dos

y me acribillaron.

O sea, críticas... "¿Este qué hace?".

Lo que hablamos antes, confundían realidad-ficción.

Entonces empecé como medio cojo, porque me daba...

Me asustó. En la gente veía como un odio por el personaje.

¿Cuánto hace de eso? ¿5 o 6 años?

Unos 6 años, sí. O sea, que tú tenías 23.

22-23 años. Y yo lo pasé un poco mal,

porque me tenían bastante odio en redes sociales,

que empezaba a... Lo de las redes sociales...

Empezaba a hacerse ese bombo que se crea en las redes sociales

y que te pueden destrozar. Entonces empezaba ahí y dolía.

Leía cosas y dejé de leer cosas,

porque leía una serie de barbaridades que me hacían daño.

Y fue ahí donde dije: "Vale, esto está pasando.

Soy más conocido, la gente...". Pero sé que no leeré nada más,

porque lo pasé mal. Te ofenden una barbaridad.

Hay gente que, escudada en el anonimato,

dice una cantidad de barbaridades...

Debe ser gente reprimida. Yo no le hago daño a nadie.

Yo no le falto el respeto a nadie.

No estoy metido en historias... Estoy intentando trabajar.

Que me dejen, ¿no? Sí.

Intento hacerlo lo mejor posible y llegarle a la gente.

Yo no quiero... Y a mí las críticas...

Yo he leído algunas cosas que me han mandado

que son constructivas y me parece bien.

Dentro del respeto, se acepta todo. Claro, claro.

Y muchas nos convienen. Sí.

Nos conviene tenerlas. O sea, que...

Pero las gratuitas esas que solo van a hacer daño...

La línea de la falta de respeto dentro del mundo

de las redes sociales se ha traspasado hace tiempo

y el miedo es que... Sí, y sin solución.

Hay que hacer lo que haces tú, no leerlo.

¿Tú aceptas las críticas? Yo no leo nada.

No, ¿no? No me interesa nada.

Me da igual y no me interesa nada. Porque nosotros sabemos cómo somos,

cómo pensamos, qué hacemos y qué intentamos transmitir.

Que luego lo entiendan, lo acepten... Mira, allá cada uno.

Yo no leo absolutamente nada.

Siempre tienes el amigo que te llama...

A eso voy. "Cómo te están poniendo".

A eso voy. Ahora, lees cualquier cosa.

Ponen: "Mario y Berta han roto".

Y al final uno dice: "Pero ¿por qué esto?".

O Mario ha hecho no sé qué... Me llega porque, como dices tú,

el colega... Le digo: "No me mandes esto, tío.

Parece mentira". Lees el titular.

O te metes en una red social,

lees el titular y dices: "Pero ¿esto...?".

A mí me pasó hace unos días. ¿Qué?

Grandes titulares y tres páginas.

"Debido al éxito del programa,

Bertín retira su finca de Sevilla de la venta".

Y digo: "Pero ¿a esta descerebrada que escribe esto

quién coño se lo ha dicho?".

Yo tengo a dos tíos allí negociando y me llaman...

"Oye, ¿no la vendes? ¿Este qué cachondeo es?".

Un cabreo de narices. Claro, es que...

Esas cosas... Bueno, como cualquiera escribe...

Pero fastidia. Hay cosas que dices:

"Creas una imagen de mí que no es esa".

De mí siempre se ha querido crear una imagen de mujeriego,

con las chicas, que si payasete,

que si medio tal... Y no es verdad.

Me considero un tío tímido. Es decir...

Pero eso no vende.

¿Ha habido alguna cosa que te haya afectado?

¿Recuerdas alguna cosa que te haya jorobado?

De decir: "¿Cómo es posible...?". Sí, sí.

O sea, hubo una noticia creo que hace...

Fue este verano. Sobre un restaurante.

Que yo me peleé o tuve un problema.

Insulté a un tipo que estaba en la terraza y...

Y yo iba con mi chica.

Y se dijeron barbaridades.

Yo nunca me meto en redes sociales.

Hay mucha gente que contesta y famosos o artistas que entran.

Me parece estupendo para aclarar, pero a mí no me gusta

y nunca lo he hecho, porque no quiero participar en eso.

Pero leí unas barbaridades... Que yo había insultado,

que había... Y era mentira. ¿Esto por qué lo dicen así?

¿Quién lo ha contado así?

¿Por qué esta saña de querer hacer daño,

cuando yo estaba aguantando a una persona

que le faltaba el respeto a mi chica?

O sea, de...

Bueno, no lo quiero decir porque es muy feo, pero...

Ella es mulata y había unos comentarios...

Si soy anónimo...

Cualquier persona anónima... Que una persona te siga,

te insulte, se siente en tu mesa,

en la que tú estás sentado, a increparla a ella...

Demasiado poco. Yo salté.

Salté, lógicamente. Yo le arranco la cabeza.

Se dijo que una persona me había pedido una foto,

que yo había dicho que iba de... Y digo: "¿Por qué?".

Eso es grave.

Te acusan de una serie de cosas y te lo manda gente. Y lo leí.

Y te llevas un chasco que te amarga el día

y te amarga un par de días, porque lo lees por todos lados.

Y da pena, porque yo no soy ese.

¿Tú haces mucho deporte o no?

Hacía algo de deporte. Me gusta prepararme,

y más cuando he hecho un tipo de pelis...

Me he preparado para salir bien, para salir majete en la pantalla.

Pero ¿deporte o...? Más gimnasio.

Es decir, gimnasio, correr...

Llevo como un añito o así que no piso el gimnasio,

pero sí me gusta cuidarme.

Eres el tercero que ha hecho lo de la revista esta de...

"Men's Health". Lo ha hecho Pablo Motos,

lo hizo Jordi y tú.

Entonces el otro día, de cachondeo...

Bueno, de cachondeo o no tanto de cachondeo.

Le dije a Jordi: "Eso lo haré yo en cualquier momento".

¿Tú harías una portada de Men's Health?

¿Te entrenarías? Sí, lo haría.

Lo he pensado y además... Sí, sí que lo haría,

lo que pasa es que necesito dirección.

Necesito a alguien que me dirija, pero sí lo haría. Me encantaría.

Y, coño, me han llamado. Para hacerlo, ¿no?

Sí, me ha llamado el de la revista.

Me he metido en un embolado de narices.

Pero ¿con o sin camiseta?

Yo sin camiseta, chaval. A saco.

Si nos ponemos, nos ponemos. Me ves ahora mismo y te asustas.

Como tiene que ser. Estoy mejor desnudo que vestido.

Pero...

Pero es que me llamó el otro día y le dije:

"¿Por qué no te vienes...?". Como sabía que tú lo hiciste,

le dije a... Creo que se llama Jordi Martínez.

Jordi Martínez. Y le dije: "Oye, estoy grabando.

Vente si quieres y tal". Y en cualquier momento...

Te lo digo para que lo sepas. No sé si tú le conoces o no.

Lo conozco de una sesión que hicimos.

Sí, lo conozco. ¿Es muy duro? Antes de que venga.

¿Es muy duro eso o no?

Hombre... ¿Qué fue lo más duro?

Porque me dicen que lo más duro es la dieta.

La dieta es lo peor. ¿Verdad?

Me cago en la leche. Sí, porque lo otro

es ser constante con las cosas y tú eres constante

y te gusta hacer deporte. Todos los días haces una horita.

Te vas a correr... Lo que más te guste.

Pero la dieta es lo peor. ¿Y tomas...?

¿Tú bebes vino o algo así? De vez en cuando,

cuando salgo por ahí. Me han dicho que no se puede beber.

Bueno, una copita de vino... Eso digo yo.

¿Eso cómo va a hacer daño? Que no, te digo yo que eso no.

Una copita de tinto al día yo te digo que no te hace daño.

No, que no hace daño ya lo sé yo. Ni media botella.

Digo para el deporte. Ah, para esto.

Yo creo que no.

Oye, creo que conoces bastante...

Yo tengo...

Uno de los deseos que tengo en este programa

es hacer un programa con Antonio Banderas.

Creo que has trabajado con él, que le conoces bien.

¿Qué hiciste con él tú?

Hice una peli que se llama "Los 33",

en inglés, que es la historia de los mineros chilenos

que se quedaron encerrados en la mina durante 69 días.

Hace poco. Hace nada.

Y estuve con él tres meses. Estuvimos juntos currando.

¿Y qué tal? Él es maravilloso.

O sea, él es... Sí, sí.

O sea, no sé. Yo creo que todos los actores jóvenes

y la gente joven que se quiere dedicar a esto

deberían pasar un ratito con él, una charla,

y aprender de lo que se tiene que hacer,

aprender de esa humildad, de esa normalidad

y de ese tío majísimo, inteligente...

Creo que todos deberíamos estar un ratito con él

para ser mejores en lo que hacemos, porque el tío es espectacular.

¿Es verdad que en una...? No sé exactamente qué día fue.

¿Tuviste un lío porque te quedaste dormido

y se cabreó? En su casa. No se cabreó.

Estábamos ensayando en su casa... Nos llevó a Málaga, a su casa.

Estábamos todos los actores y nos llevó a su casa

a ponernos una peli que había hecho él,

"Crazy in Alabama", como director.

La que hice con él era la segunda.

Nos la puso a las 12 de la noche. Estábamos todos los actores ahí...

Imagínate, todos así: "Antonio".

Todos flipando. Yo tenía 19 añitos.

Pone la película a las 12 de la noche y hago así.

Veo que empiezo a quedarme dormido.

Me quedé dormido toda la peli. Dice que roncando.

Roncando.

Ya me despierto y me dice: "¿Ves? Ese es el personaje.

Por eso te he pillado y por eso estás aquí.

Eres el personaje total". Pero es que es un amor.

Él es un tipo... Yo solo puedo decir cosas buenas,

porque estando en Latinoamérica, en este caso en Chile,

a mí me trató muy bien y me acogió como español.

Hicimos una brigada muy buena.

Me han dicho que los papeles te los preparas de narices.

Se mete de lleno en cada proyecto desde el minuto uno.

Transforma su manera de vestir, de comportarse...

Es una persona muy entregada a su trabajo y muy constante.

Que les haces 2.050 preguntas a los directores.

Muy pesado. Eres muy pesado.

Muy pesado. Muy seguido dicen en Andalucía.

Muy pesado. De "cállate ya, vete ya".

Sí, los breo a preguntas y a "mails" y WhatsApp.

Hemos hecho cuatro películas juntos.

Sí, cuatro películas juntos y dos series de televisión.

Soy la persona que más ha sufrido a Mario preguntando.

Es preguntador, pero sus preguntas son muy concretas.

Necesita dos o tres claves

y a partir de esas claves construye los personajes.

Me odian a veces y: "Ya está".

(Timbre) Espera, llaman a la puerta.

Pero te tiene que dar caña, ¿eh?

Calla. Hacer las cosas...

¿Qué tal? ¿Cómo estamos?

¿Cómo estás? Jordi. Encantado.

Es lo que pasa, uno se viene arriba jugando al futbolín

con Jordi Cruz y aquí estamos. ¿Sabes dónde te has metido?

No, no. Está fuerte.

Quiero que me lo expliques.

Creo que voy a tener que pedir una ampliación de formato de página

porque creo que no me cabes en la portada.

Siéntate allí. Claro.

Vente aquí. Eso es, fenomenal.

Bueno, estaba contando qué era lo que hacía,

pero me hablaba de la dieta. De entrenarte.

He dicho que como de todo,

con un poco de pescado y demás ya está.

Es lo que dicen los modelos y la gente tan guapa:

"Yo como de todo y luego me luce así de bien".

Sacrificio hay siempre un poquito. Me la está colando sin vaselina.

Un poquito sí. No, hazme caso.

Él tiene una edad que se puede permitir comer

una hamburguesa y no va a pasar nada.

¿Cómo me tengo que tomar eso? Dice: "Tienes una edad...".

Sí, los abuelos tenemos... Con realismo.

Más allá de los 30

todo lo que te comas no lo quemarás con la misma rapidez.

Tengo un montón de preguntas que hacerte.

¿Esto en qué consiste?

En coger a alguien que ya tiene una base,

te lo digo porque no somos Lourdes.

Coger a alguien que tiene una cierta base,

tú la tienes, tú practicas deporte. Sí, constantemente.

Hombre, constantemente. Sí, sí.

¿De verdad? Cinco días por semana.

Cinco días por semana.

Perfecto, tenemos un punto de arranque fabuloso.

Ponerle un entrenador, un nutricionista

y un médico deportivo y en tres o cuatro meses

hacer que acabe en la portada de Men's Health

para demostrar que lo que machacamos mes a mes

es cierto. El sistema es

que yo tendré que hacer una prueba, un análisis o algo. ¿O no?

Te pongo con Fito, que es nuestro entrenador personal,

Anabel, que es nuestra nutricionista

y el médico deportivo.

Te hacen las pruebas, de diseñan una rutina,

te diseñan una dieta adecuada a todo lo que me cuentas.

Y si eso lo hago durante tres o cuatro meses,

me sacáis en la portada.

Hombre, claro. Te voy a decir una cosa,

yo me encuentro fenomenal, pero me divierte, me pone el tema,

sobre todo que un abuelete vaya a salir en la portada me pone.

Claro, lo más importante es que tengas ganas de hacerlo.

¿Por qué quieres hacer el reto Men's Health?

¿Yo? No sé. Porque sí.

Porque sí. Lo hago porque me divierte.

Viene Jordi el otro día y Pablo... Si lo ha hecho Pablo, lo hago yo.

Me estoy descojonando en este momento por dentro.

O sea, se me ríe todo el cuerpo por dentro por una razón,

no porque no estés fuerte, que estás muy fuerte,

pero la segunda parte de la Men's Health

te diré qué pasará:

te dirán que dejes de comer todo lo que comes

y eso no me lo creo.

Eso sí que es un reto,

un tío con mi edad de repente hacerlo

y salir en la portada. Que salga uno con 29...

Con 29 hacía yo tres portadas.

Serías la portada con más edad que ha salido en Men's Health

no solo en España, sino internacionalmente.

Vale. El récord en España con más edad

lo tenía Jesús Vázquez, que tiene 50 y apareció.

No me jodas, por favor. Vamos.

Los cambios funcionan.

He traído aquí por ejemplo... Está la foto de antes y después.

Esta es la de Jordi Cruz.

Lo tenemos en el primer mes, en el segundo y en el tercero.

Aquí tienes la portada de Jordi. Mira, también estás aquí.

¿Quién? Yo estoy ahí.

No te he visto. A ver dónde estás. Ahí.

Estoy con una cara de sobado, parece que me acabo de levantar.

Quita eso. Sí, sí.

Y la de Jordi. Jordi está el tío fenómeno.

Sí, sí. Oye, tiene su gracia,

que me divierte, joder.

Como me lo voy a tomar en serio, soy capaz de hacerlo.

Esa es la historia. Soy capaz de conseguirlo.

Escapatoria no hay.

Lo único que te pedimos es que te dejes hacer una foto antes,

que es lo que lleva peor la gente. Que estoy fenómeno.

Encantado.

Y que aparezcas en la portada.

Pasado mañana me hago la foto que haga falta.

Sacas barriga del todo... Y la metes cuando disparen la foto.

Cuando vuelvas a hacerla, la metes para dentro y ya.

Photoshop en la portada no se pone nada, cero.

Si no hay abdominales, no saldrán.

Yo tengo un gimnasio estupendo en Sevilla en mi casa,

pero aquí no, tengo unas... Si quieres...

Enséñamelo y te cuento.

En realidad, te enseñaré una cosa...

No se necesita ni una mancuerna ni nada para entrenar.

Vamos, te lo enseño.

Bueno, esto es una chorrada, pero me lo he traído de Sevilla

para hacer algo al menos. Está estupendo.

El día que no juego hago esto. Claro.

El problema es que no lo puedes meter en la maleta

cuando haces esos viajes. Claro.

A no ser que tengas una maleta muy grande.

Por eso. Mira, nuestro entrenador

siempre nos dice: "No hay excusas, los 30 malditos".

Y yo: "¿Cómo?".

Los 30 malditos es una cosa que debes hacer

cuando estás en un hotel, perdido en la sierra

en una casa en la que no hay nada,

no hay excusa para seguir la rutina que te marquen

o para estar en forma.

Simplemente sin pisar un gimnasio, sin tocar una máquina,

te aseguro que en dos meses te pones como este señor,

como Mario Casas.

Es simplemente hacer 30 flexiones. Eso es...

Es una exageración. Dos semanas.

En dos semanas, en dos semanas. En 15 días.

Haces 30 flexiones, haces 30 saltos,

30 sentadillas y aguantas 30 segundos haciendo la tabla.

Si con eso no te convenzo... Estoy convencido,

vengo convencido.

Tu mujer me ha visto antes y me dice:

"Tú eres el que viene a revalorizar a mi marido".

Digo: "No sé si tanto podremos hacer".

A ella también le gustaría hacerlo.

Ella está estupenda. No es que tú estés muy mal,

pero ¿qué le hacemos a ella?

Hombre, también le vendrá bien hacerlo.

Ella está estupenda.

Yo te llamo mañana. Gente que te espera.

Fenomenal. Te llamo y quedamos. Te dejo en sus manos.

Te lo vas a pasar muy bien, vas a sufrir un poquito.

No te preocupes, que soy disciplinadísimo.

No podré estar encima, pero te iré viendo en la tele.

Veo que te pones con el vinito... Hombre, claro.

A partir de ahora, brócoli. Una copita de rioja no pasa nada.

Disfruta de lo que te ponga porque eres el último invitado

de este programa que comerá cosas ricas.

Hablamos mañana. Perfecto.

Mario, un placer. Igualmente.

Nos vemos en los premios Men's Health.

Muy bien. Hasta luego. Hasta luego.

Cuidado con el frío. Hasta ahora.

Uh, qué frío, macho. Vamos a jugar. Vente para acá.

Vamos allá. Vente para acá.

Pues mira, hace fresquete, pero... Se está bien.

Bueno, esto es muy aparatoso. Se está bien, ¿eh?

Mira qué palas más chulas.

No las he visto en mi vida. Oye, no quiero lloros.

Las reglas. No quiero lloros.

No quiero brillito en los ojos. Vale.

Vamos a calentar un momentito. Venga.

Oye, pero me has dicho... Bueno, me has dicho...

Ya estabas jugando... He jugado dos veces en mi vida,

pero... No me lo creo.

Te lo juro por mi vida. Saque del dragón.

Venga, va.

Anda, mi madre. Para, que esto no es tenis, Bertín.

Me estoy poniendo nervioso.

Bola fallada, pregunta que te hacen.

Perfecto. ¿Empezamos?

Empezamos. Vale. Dale, chavalín.

Mierda, mierda, mierda. Me toca a mí pregunta.

Vale, va.

¿Has estado con más mujeres que Julio Iglesias?

¿Eso qué clase de pregunta es?

O sea... No vienes más a esta casa.

¿Quién ha ganado? No, hombre, no.

Que no. Sí y lo sabes.

Qué huevón. Ponte ahí. ¿Has dicho que no o que sí?

Que no, coño, no contesto a esas cosas.

Dale, que soy un señor. Tienes tú la bola.

No. ¿Quién saca ahora? Cuando ganas, ¿quién saca?

Sacaría yo, pero sacas tú. No, saca.

¿Saco yo? Sí, hombre, sí.

Dale. Va, ¿eh?

¡Uy! Me cago en la leche.

Venga, va, otra pregunta.

Vamos a ver.

¿Te gustaría protagonizar una película como actor?

¿Con calcetín o sin calcetín?

Sin calcetín. Sin calcetín sí.

Sin calcetín. No, es cachondeo.

No, no, creo que no sería buen actor.

Vale. Venga, va.

Mira el tío este, macho, la remanguillé que me ha sacado.

Venga, otra.

¿Con qué mujer o con qué actriz te gustaría compartir una película?

Con Charlize Theron. Charlize Theron, ¿no?

Me gusta. A mí, Scarlett Johansson.

¿Sí? Está un poco descolorida. ¿Crees que llueve?

Está lloviendo tela. ¿Está lloviendo o es cosa mía?

No, está lloviendo. Venga, va.

¡Me cago en diez, coño!

¡Sí!

Dime, dime. Vamos a ver.

Vamos a ver. (SUSPIRA)

Vamos a seguir en tu línea,

¿alguna vez te has quitado el calcetín?

Sí, sí, sí. Vale.

He ido a pecho descubierto.

Vale. He dicho: "Aquí estoy yo,

este soy yo". Y mis circunstancias.

Y mis circunstancias. Vamos allá. Saco yo, ¿eh?

Qué burro soy. ¡Pero qué burro soy! ¡Coño, qué burro soy!

Bueno, vamos a cambiar el tema. ¿Qué es lo que más te gusta de ti?

¿De mí? De ti.

Ah, no sé, no se me ha ocurrido pensarlo.

¿No? Hombre, algo habrá. No, no. De... De...

Seguro que algo te viene, seguro que algo...

No, no, no tengo virtudes ocultas.

(RÍE) No, quiero decirte... Quieres decir que se saben, ¿no?

No... No sé, no sé, no sé.

Vamos a ver, conmigo no te equívocas:

lo que ves es lo que soy. Se nota, se nota.

Bien. Vamos allá.

Tira bola.

Eh... Saco yo, ¿no?

Sí.

Oye, al final ha quedado una buena noche, ¿eh?

Hombre, menos mal. Está la pista, la pista está un poco mojada.

(RÍE)

No vale, esa no vale. Tiro otra vez.

Esta no vale.

El saque, espérate el saque... Me acojona cuando te vas más lejos.

El saque ninja te voy a hacer. A ver.

Voy, voy, voy, te hago otra vez... Pero es que esos saques no...

Bueno. Te hago el saque ninja, ¿eh?

Dale.

Vale, te toca.

No, esto ha sido chungo porque me has dejado ganar

y me jode. Saca otra vez.

Pero no hagas mariconadas. El ping-pong es así.

Esto que estás haciendo es una cagada.

Saca como los hombres, saca bien.

Espérate, que mis colegas me dicen:

"No me hagas los saques 'purrelas'".

Porque los saques "purrelas" son estos.

¿Eso es un saque "purrela"? Eso es un saque "purrela".

Tú saca como... ¡Coño! Yo quiero sacar fuerte.

Vamos, vamos, vamos.

¡Toma! Ahora sí, ahora sí,

ahora sí, ahora sí.

(RÍE)

Vamos allá, vamos allá.

¿Alguna vez no te has ligado a la chavala que estaba contigo

de compañera en la película, a la protagonista?

No, hombre, no, no, no. ¿Alguna vez no te has ligado?

Eso no puede pasar. A lo mejor lo he intentado.

Eso no puede pasar.

No puede ser, no puede ser, no puede ser.

Trae, saco yo. No puede ser, no puede ser.

No. Bien, dale.

¡Y este con los globos! ¡Eres un "globero"!

Come la moral, come la moral bastante.

Venga, va. ¿Qué? ¿Perdonarías una infidelidad?

Pero bueno, ¿no podemos hablar de otra cosa? Sí, sí.

¿La perdonarías? Sí.

¿La has perdonado? ¿Con comodín o sin comodín?

(RÍE)

No, no, eh... ¿La has perdonado?

Alguna vez, sí. O sea, alguna vez...

Pero ¿sabes por qué? ¿Quieres decir...

¿Sabes por qué?

Porque uno tiene que perdonar esas cosas

cuando luego yo no soy un ejemplo tampoco, ¿entiendes?

Llega un momento que dices: coño. No soy un ejemplo.

Si lo mío es Troya, ¿cómo no voy a perdonar?

Pero estamos hablando de otra época.

Que has sido infiel quieres decir.

Sí, pero estamos hablando de otra época,

no tiene nada que ver con esta. Venga, dale.

Y cambia de conversación. Saca tú.

Saco yo, ¿no? Vale.

¡Mira qué gilipollas!

¡Oh! ¡Esto por hacer el canelo!

Se ha quedado ahí.

Por hacer el canelo. Trae para acá. A ver.

¿Con qué edad perdiste la virginidad?

Esto lo suelo preguntar porque me llevo sorpresas,

tengo que decirte.

¿Por qué, de repente te han dicho a los 10 o a los 11?

A unas edades impropias, unas edades impropias.

Pues yo creo que fue con...

Ya te dicho que desarrollé tarde. No me digas con quién.

Me hubiese gustado antes pero no, era complicado.

16. ¿Ves?

Además, me acuerdo, mira, hasta me acuerdo, se me quedó ahí.

Solo escuchaba un ventilador que había, un aire acondicionado

que estaba roto, y solo escuchaba eso, de lo nervioso que estaba.

Estaba cagado.

Pero ¿salió la cosa medianamente razonable?

Salió. Por lo menos razonable.

Salió.

¡Ay! ¿Ves como no puede funcionar esto?

¡Ay! Eres el típico "globero" del tenis.

Sí.

Eh... ¿Cuál es...?

Bueno, ¿cuál crees tú que es tu mayor defecto?

La impaciencia.

¿Sí?

Sí, soy un tío impaciente, lo quiero de repente todo ya.

¿Es impaciencia o capricho?

Está ahí, está ahí.

¿Está ahí? Para cosas capricho...

Y para cosas... Impaciencia, yo qué sé, es un mix.

Vale. Venga, va.

Pones cara del que va a salir en el maratón.

Sí, sí, ya te dicho. Va, chaval. Vámonos.

Ahora... ¡No, hombre, no! ¡Es la raqueta!

Te saco otra vez, que antes me has sacado tú.

Venga, va.

¡Ay! ¿Eso vale?

Hombre, sí vale, esquinita, esquinita.

Pero esto no hay derecho.

Vaya churrazo. ¡Qué churrazo has tenido!

Me toca a mí, ¿no? Sí.

La había buscado, ¿eh? ¡Qué churrazo!

La he buscado. ¿Esta?

Una mierda para ti muy gorda.

Si Fabiola te pidiese

que te depilaras el pecho, ¿lo harías?

Pero ¿para qué, para las fotos que tenemos que hacer?

No, porque ella te lo pide.

No me lo va a pedir nunca porque no le gusta.

¿Y que sea una cosa de sorprender? De repente como punto cómico.

Es que debe ser incomodísimo, luego te picará o algo.

Yo no creo que lo hiciera. No, ¿no?

No. Yo tampoco, la verdad.

¿Tú? No, yo no.

Tampoco. A mí, bueno...

Somos hombres de pelo en pecho, joder.

Es bonito. ¡Ahí va la hostia!

Joder, machotes, lo que viene siendo un machote.

Claro, es así. Bueno, venga, va.

¡Toma! ¡Toma!

¡Ay!

¿Para qué le he dado, si iba fuera? Llámame Rafa.

Me has cogido una bola muy buena ahí,

con el perdón y el debido respeto, has cogido una bola buenísima.

Claro, Djokovic. Vamos a ver, eh...

¿La política que te parece más guapa o más sexy?

Joder, vaya pregunta, macho. ¿La de Ciudadanos?

Ah, esa es una chavalita mona, sí. Es mona, es mona.

Inés me parece que se llama, ¿no?

Sí, ¿no? Sí, pero vamos...

¿Es que sabes lo que pasa?

Que a mí las personas que están en política

no me dan morbo ninguno.

¿No? No.

A mí, para que me guste una chavala,

me tiene que dar morbo. Si no me da morbo...

Bueno. No es lo mismo.

Bueno, que no sé para qué estamos aquí discutiendo esto. Dale.

La de Ciudadanos. La de Ciudadanos.

# En las damas o en el ajedrez.

# Con gambas, camarones o ciempiés.

# Se trataba de comer. #

Va, ¿eh?

Venga.

¡Uy!

Mira, como me saques así otra vez, te lo juro...

Te tiro a la piscina. Te tiro a la piscina.

Además, ha sido "net", no vale. Además, hay que repetir.

En mi barrio, a los que vienen a jugar a mi casa,

los tengo acribillados, por las cosillas estas.

Cago en la leche que te dieron.

Te digo, ¿eh? Tenemos que ir a jugar al pádel.

Y ahí sí me vas a ganar.

Al pádel te juego con un huevo atado a la red

y con la izquierda.

(RÍE)

Ahí te digo, que jugado pocas veces pero es esto.

Es muy divertido. Es esta clase.

Bueno, ¿quién preguntaba a quién? Yo.

Porque vamos a dejar de preguntar, porque yo estoy ya congelado. Dale.

Si esta noche fuera el fin del mundo, ¿qué harías?

Joder, menuda preguntita también.

De momento, lo del "Men's health" lo mandaba a tomar por culo

y me iba a poner morado ahora mismo,

me iba a meter medio kilo de foie.

(RÍEN)

A ver, venga, ¿quién tiene la pelota esa?

O sea, que al final es que ibas a comer foie, ¿no?

Sí. Perfecto.

Eh... Última, ¿no?

La última. ¿Vale?

¡Bertín, no me jodas, le has dado con el dedo gordo!

Eso no debía valer.

Le he dado con el dedo gordo. Ya lo he visto, ya lo vi.

Me he dado cuenta. Venga, última pregunta.

Última pregunta.

¿Vas realmente a hacer la portada del "Men's health"

y realmente vas a hacer la dieta y te vas a portar bien

en estos cuatro próximos meses?

Vale, realmente... Realmente.

Lo voy a intentar. Perfecto.

De verdad, lo voy a intentar.

Y eso empieza, has dicho, pasado mañana, ¿no?

Eso pasado mañana, ahora podemos cenar.

Perfecto. ¿Vale?

Mi hija Alejandra nos va a preparar una cenita ahora,

lo tiene todo organizadito. Ahora no podemos ir con la tontería

de que vamos a comer ensalada. A comer bien. Vamos allá.

Has visto un poco los globos, ¿no? Sí, eres un "globero" de mierda.

Ya estamos aquí. ¿Qué tal?

Bueno, mi vida. Hola.

Mario, Alejandra. Qué alegría.

No ha cocinado nunca. ¿Nunca?

¿No? Primero, el delantal.

¿Qué vas a hacer? Comida mexicana.

Vale. Que te gusta mucho.

Me encanta. Yo, todo lo que sea México, me gusta.

¿Picante también? ¿Yo?

Como picante pero no te puedes imaginar.

Le echo Tabasco a la cerveza, para que te hagas idea.

Pero ahora ya no. Mirad qué suerte tengo.

Anda, mira. ¿El qué?

¿Estás más cómodo sin chaqueta? Sí, mejor sin chaqueta. (RÍE)

Me voy a quitar la chaqueta. Venga, vamos allá.

Bueno, yo cocinar...

Sé, pero lo justo. Bueno, pues hoy vas a aprender.

¿Tú cocinas? Yo cocino...

Bueno, a mí me gusta hacer de repente tortilla de patatas,

me gusta pastel de carne,

tostadas de solomillo con brie... ¿Sí?

Pero yo, por ejemplo, esto ni idea.

Vamos aprender. Lo que es el guacamole,

lo que es comida mexicana... Bueno, es muy fácil.

Yo os tengo que reconocer que nunca he hecho lo que voy a hacer hoy.

Ya empezamos bien. Pues estamos aquí para ayudarte.

Vamos a probar. ¿Qué vamos a hacer?

Unos tacos al pastor. ¿Tacos al pastor? Vale.

¿Tú eres de cocina de fuego de gas o de inducción?

Inducción. Mira, aquí tenemos uno.

A ver si la enciende él.

Yo soy un experto en inducción también, ¿sabes?

¿Sí? Va a toda leche, ¿eh?

Bueno...

A ver, tenéis que cortarme tú la piña en tiras pequeñitas,

y tú la carne, ¿vale? Vale.

Y voy a hacer también guacamole, que papá, te encanta.

Sí. A mí me encanta también.

¿A ti también? Sí.

Pues entonces vamos a hacer cuatro aguacates.

¿Tú cocinas mucho, Bertín, o no?

Mira, no, pero me estoy aficionando, te diré.

A cuenta del programa este, me estoy aficionando.

Mira, yo... ¿Así?

Qué bien has cortado esto, Dios mío. Yo creo...

¿Nos lo inventamos un poco y lo hacemos así, a ver qué pasa?

Perfecto. A ver cómo sale.

Va a salir muy bien, seguro. Sí.

Gordita, ¿tú quieres beber algo? Yo...

No, dentro de un ratito.

Bueno, papá, ¿hoy es tu última cena?

Así contundente, buena, antes de...

No digas eso, coño, ¿cómo va a ser mi última cena?

No, ha sonado fatal, tienes toda la razón.

Qué mal rollo, ¿no? Fatal, fatal.

Digo tu última cena antes de empezar el reto.

Pero tú sabes que yo no como... Por ejemplo, no suelo comer fritos,

o sea, grasazas no como nunca, casi nunca.

Pues a mí me gusta, ¿eh? Hombre, macho...

Mucho, mucho. ¿No te cuidas mucho?

Bueno, yo soy de comer... Porque parece que te cuidas.

No, la verdad es que me gusta comer de todo, ¿eh?

Como va a hacer Bertín, si me tengo que poner a dieta,

lógicamente, sí evito todo ese tipo de cosas,

pero si no, me encanta todo lo rebozado y huevos fritos

y patatas fritas, todo esto me fascina.

Qué huevos fritos me como yo, eso sí, eso es buenísimo, tú.

Oye, ¿tú sabes lo que me han dicho a mí?

Que había... Yo tengo dos o tres amigos

que son cirujanos estéticos. Sí.

Amigos míos de toda la vida, ¿eh?

Y uno de ellos, como le dije que venías,

me dijo que hay chavales que vienen a que les pongamos

la mandíbula tuya. Yo no sé cómo la tienes

porque tienes la barba. ¿Cómo la tengo?

Pues no sé, eso me dijo el otro día...

¿En serio? Sí, sí.

Qué fuerte. ¿Tú sabías eso?

No tenía ni idea. Pues eso me dijo un médico.

Pues realmente no tengo. Llevo la barba porque voy a hacer

un personaje ahora con Álex de la Iglesia

y es un hipster y me tengo que dejar el barbón.

Tampoco soy yo de mucha...

No me he enterado de lo que has dicho,

¿qué te vas a poner de hámster? Sí, un hámster en la cabeza.

¿El qué? Papá...

¿Qué? Coño, no sé lo que es un hámster de esos.

Hipster, hipster. Un hipster.

Perdóname porque ya estoy ya... ¿Eso qué es, un hipster?

La cebolla. Pobrecito, te he dado lo peor.

Te lo cambio. Estoy aguantando, ¿sabes?

¿Qué es eso, tú? Un hipster, o sea...

Qué horror.

El hipster, supuestamente, es el...

La mo... Bueno, esta moda urbana que hay

de... Que llevan todos la barba, que llevan la coleta esta

o que llevan el mismo pelo... ¿Tú no has visto este...?

No me jodas. A mí me encantan, te lo digo.

¿Eso se llama hipster ahora? A mí me ponen los hipster.

Bueno, perdón... ¿A ti qué?

Me pone mi marido, pero que los hipster me encantan.

¿Te ponen los hipster a ti? Mi marido.

Habla con Quino porque esto porque esto está desvariando...

¿A que Quino tiene barba? ¿Quién?

Quino. Porque ahora se ha dejado barba

todo el mundo, como los talibanes. Pues eso es.

¿Por qué se ha dejado barba Quino?

Me he dejado barba porque a Alejandra le gusta.

Me lo pidió hace seis o siete años y me la dejé

y me encuentro cómodo con ella. Me encanta llevarla.

Sé que a mi suegro no le gusta nada.

Cualquier día me dice una fresca, pero es lo que hay.

Ahora se ha convertido en moda, una pinta infame,

con las barbas, que parecen...

Como se llamen esos, talibanes de esos.

A mí no me gusta la barba tampoco. No me jodas.

Yo me afeitaría, pero por el curro te hacen...

Pues bueno, dejarte la barba durante meses,

pero me van a poner una hasta aquí. A mí me encanta, que lo sepas.

En la peli va un poco también de eso,

que se piensan que soy un talibán. No digas esas tonterías.

Quino se ha dejado barba porque se lo pedí yo.

¿Quino se ha dejado barba porque se lo...?

¿No tiene personalidad o qué mi yerno?

No, es que le gusta que a mí me guste.

Claro.

Si está mi suegra y toda mi familia política

que me quieren matar. No, y yo ahora que me he enterado.

¿Por qué? Está guapísimo. El pobre chaval con una barba

que no le pega nada. ¿Que no le pega de qué?

Porque tú se lo has dicho. Está "to" bueno, vamos.

Desde luego... ¿Y es barbón largo o es...?

No, como tú, un poquito menos que tú.

Es que la mía... ¿Por qué se ha puesto de moda?

¿De dónde viene eso? ¿De dónde viene eso?

Bueno, yo qué sé, modas.

Modas que entran, modas que salen

y al final se ha puesto esta moda de tatuajes, barba, coleta.

Bueno, es igual, oye, es igual.

Papá, mira... ¿Qué hago yo?

Por favor, vamos a empezar, página cero, guacamole.

¿Qué se hace para el guacamole? Lo aplastas.

Lo aplasto, ¿y qué más? Después le echamos el tomate

que ha cortado Mario, la cebolla que ha cortado Mario.

Sí, ¿y qué más? Y ahora me lo voy a leer.

¿No se echa cilantro? Claro.

Venga, Mario. A picar el cilantro, ¿no?

Una mijita, ¿vale? ¿Y las proporciones las sabes?

¿O a ojo? A ojo.

No he encontrado a nadie que venga a cocinar que me diga tanto...

Nada. A ojo, todo es a ojo. No, media cebolla, un tomate,

algo así, más o menos.

Oye, Mario, cuéntame un poquito de Berta.

Es tan guapa.

La verdad... Es...

Y tiene unas piernas. ¿Por qué no la has traído?

La tenías que haber traído. ¿Cómo son las piernas que tiene?

Es que me quedé impresionadísima, qué guapa, qué cuerpazo.

Me da vergüenza. ¿Sí?

La verdad... ¿La has conocido en la película?

Yo la conocí en la película. Mira qué bien, oye.

Mira, hijo, todo queda en casa, tú. (RÍEN)

(RÍE)

¿Y cómo es trabajar con tu novia?

Porque, realmente, yo creo que si fuera mi marido,

todo el día con él, lo mataba, vamos,

no sé cómo explicarte. Tú...

Tú le matas todos los días... Hombre, no, que yo lo amo.

Por ejemplo, por ejemplo...

Para mí todas las relaciones son iguales,

no sé, en el sitio que sea, pero por eso te digo,

cuando uno promociona y a lo mejor pues la gente, lógicamente,

sabe que es tu pareja, pues enseguida van a eso

y me parece que te da rabia porque parece que la película

pasa como a un segundo... lugar. Ya.

Entonces... Pero es cómodo,

no tienes que ponerte calcetín ni nada de eso, claro.

Esas cosas mejoran un disparate porque claro...

Tú te has quedado flipado con lo del calcetín.

Si te conocen con el calcetín y después ya sin el calcetín...

Mira tú lo que ganas. ¿Sabes?

Claro, hombre, claro, es que... Ahí está el tema, ¿eh?

En el momento que se quita uno el calcetín, dice:

"¿Qué? ¿Ahora qué?". "¿Ahí qué ha pasado?

¿Ahora qué ha pasado? ¿Qué?". "¿Cómo se te queda la carita?".

Claro, hombre, mejora... Oye, gordita, yo remuevo esto, ¿no?

Sí, toma. Vale.

Es... Es... El zumo de lima.

Bueno, un chorrito. Tú tienes que explicar, mi vida,

tenemos que explicar lo que estamos haciendo.

Que se está macerando... Señores, chorrito de lima.

Lo que viene siendo un chorrito. ¿La cebolla ya se la has echado?

Sí, la mitad de lo que había cortado.

Ahora lo mueves y lo pruebas, ¿no?

No, con eso lo estás...

No te metas eso en la boquita,

que eso después lo vuelves a meter.

Toma. Eso se lava y se acabó.

Aquí estamos en plan "Máster Chef".

Venga. Vale.

Pero tú también... Tuviste hijos joven, ¿no?

Muy joven. Claro.

No nos llevamos nada. ¿Os lleváis qué, dieci...?

¿Diecisiete? ¿Dieciocho? Más o menos.

Mmmm.

Yo me casé con 21. Y Alejandra...

Con 21. Yo, con 21.

Y la tuve con 23. 25.

¿Sí? ¿Con 25 fue? Con 25, papá.

Vale, con 25.

No, entonces tuve a tu hermano, es verdad, a tu hermano...

Tuve un niño que murió al principio.

Sí que es verdad, tiene razón.

Oye, ¿sabes lo que le falta? ¿Qué?

Un poquito de sal. Te la he puesto aquí

para que se la pongas. Ah.

Está espectacular, ¿eh? ¿Sí?

Espectacular. ¿Sí?

¿Lo hemos hecho bien? ¿Le echo...?

Oye, es mi primer guacamole también.

Vuestro y mío. Qué bien lo estamos haciendo.

Verdad, es que con la chuleta toda sucia...

Oye, ¿y qué edad tiene tu novia? Tiene 23.

Tú tienes 29 y ella 23. 23.

Esto está bien, eso está muy bien.

¿Y qué planes tienes?

O sea, ¿tú piensas en tu futuro y te ves con niños o sin niños?

Hombre, yo... No te digo con Berta,

no te voy a meter en eso. Yo me veo...

Yo me veo, lógicamente, con niños. Hombre, claro,

son cinco hermanos, como para no verse.

A mí me gustaría... A lo mejor está hasta el gorro.

Dos mínimo, dos mínimo. ¿Con qué edad te ves tú con niños?

Porque... Treinta... Y siete.

Treinta y ocho.

Una edad estupenda para tener hijos.

Para haber vivido ya lo suficiente, haber aprendido un poquito.

Es verdad. Y...

Y además ahora con el trabajo... Pero sí, además, a mí me encantan.

Y por cómo me he criado y demás, al final, familia numerosa y eso,

tengo muchas ganas. Eres superfamiliar tú.

Mucho, mucho. Fíjate tú,

yo he sido padre hace nueve años, o sea que...

Y menos y menos.

No, menos no. Carlitos tiene menos.

Carlitos acaba de cumplir siete. Es verdad, tienes razón, siete.

Yo creo que mi madre tenía 47 o así.

¿Quién? Mi madre, cuando ha tenido a este,

al pequeño. ¿47?

Claro, o sea... Qué campeona.

Y claro, manejan al niño, después de cinco...

Es una barbaridad, es decir...

Una soltura, una educación...

Una educación que le dan que es... Claro, la experiencia,

lógicamente, pero... Claro.

Ese hermano tuyo va a ser el más cachondo de todos, lo verás.

Ya lo es, ya lo es.

Es un torito. Bueno,

¿nos movemos un poquito con el fuego?

Pero ¿qué? ¿Qué hay que hacer?

Ahora tenemos que hacer la carne con la piña.

Mario, ¿enciendes tú la vitro? Sí, claro que sí.

Yo voy a lavarme las manos.

No sé si soy capaz yo. Sí, sí.

Oye, pues ya estoy como en mi casa. Dale a la inducción.

De repente, estoy ya como en mi casa.

Claro, es que eso es lo que se pretende.

Ya lo sé, ya, esto... Dale a la inducción, a ver.

A ver cómo se te da. A ver qué pasa.

A ver con la inducción. Vamos a usar ese fuego y este.

Muy bien.

Vamos al lío, ¿eh? Enciende uno solo

para después hacer las tortitas.

Esto, como dicen los de "Máster Chef", ¿no?

Yo me voy a quitar la careta ya. (RÍEN)

Has tardado mucho, ¿eh? He tardado una barbaridad.

¿Queréis una copita o no?

Eh... Es fino de Jerez.

¿Sí? Pues venga.

Si quieres, yo voy calentando las tortillas...

Vale. Y tú haces la carne

con el queso. Perfecto.

Mario, ¿tú te estás enterando de cómo se hace esto

o lo estás haciendo así como el que lava?

Ahora se apagan, ¿no? Yo me estoy enterando.

¿Sí? Sí, sí.

Voy a echar esto, ¿eh?

A ver. Así, ¿no? Se lo echo todo.

Sí.

Cuando tú veas que más o menos está ya,

le ponemos queso por encima y cuando se derrita, está listo.

Perfecto.

Mis amigos mejicanos me dicen: "¿Qué tal, cómo te fue, mi cuate?

-Pues nada, bien, ahí anoche me tomé mi picantito.

-¿Picantito de verdad?

¿Esta mañana te agarraste al toallero llorando o no?".

(RÍEN)

Si no te agarras al toallero llorando,

no has comido picante.

Me encanta.

Boost. ¿Este qué es? ¿A tope? No tengo ni idea.

Es que se sube más todavía. Ah.

¿Qué es eso? Boost.

A toda leche. ¿Qué significa?

Eso quiere decir a toda leche. ¿A toda pastilla?

A toda pastilla. Ahora va a toda pastilla.

Con la dieta sí te vas a perder esto, ¿eh?

Total. (RÍE)

Bueno, por eso voy a aprovecharme hoy.

Eso, hoy aprovéchate.

Oye, pero me lo voy a tomar en serio,

no creas que es cachondeo. Pues me encantará,

pero tú estás estupendo. Me lo voy a tomar en serio.

La carne no tiene que estar muy hecha, ¿o sí?

(TARAREA) No tengo ni idea.

Digo, ¿eh? No sé... ¿No? Tú a ojo.

Los que saben cocinar lo hacen todo a ojo, ¿no?

Yo, a ojo.

Oye, ¿tú le has presentado ya a Berta a tus padres?

Sí, sí. ¿Ya la conocen?

Sí.

La verdad, es una niña maravillosa, ¿eh?

¿Y te dio un poquito de cosa...? ¿Tú has conocido a sus padres?

Yo sí, a su madre la he conocido. A su madre.

Sí.

Y cuando fuiste a conocerla, ¿te dio un poquito de...?

Siempre, siempre da, ¿no?

Hombre, yo me cagué,

¿qué quieres que te diga con mi padre?

(RÍE)

No sabía por dónde iba a salir. A mí me va a pasar eso también.

Esta dice que como nunca sabe por dónde voy a salir,

pues iba... Iba... Vamos, que yo no entiendo por qué,

porque a mí me cae bien todo el mundo, ya lo sabes tú.

¿Te acuerdas cómo conociste a Quino?

Perfectamente. Y no estabas tú.

¿Perdona? Pero si uno se pone...

Uno se pone... (RÍE)

Me has dejado muerta. ¿Cómo que yo no estaba?

No te lo ha contado.

Conocí a Bertín dos o tres años antes de conocer a Alejandra

en una cena improvisada en la que aparecí con unos amigos

y allí estaba él.

Me lo presentaron. Fue amabilísimo y estupendo.

La verdad es que lo que me sorprende es que él se acuerde

de aquello. Me sorprende muchísimo.

¿Tú sabes que a mí me puso...?

A mí no. A uno, le puso un detective para seguirlo.

¿En serio? Pero ¿a un novio?

Lo mejor de todo es que me lo cuenta este tío

cuando yo ya no estaba con él,

me dice: "Que sepas que me está persiguiendo un hombre".

Y yo: "Sí, claro". Pero ¿en serio?

"-¿Que mi padre te ha puesto...? -Sí, hay un coche que me sigue."

De repente, al cabo de dos meses, voy con mi padre en un avión

y me acuerdo de esto y le digo: "Papá, ¿te puedes creer

que este idiota me dijo que había un coche que lo seguía?".

Y miro a mi padre y mi padre así.

Y yo: "¿Cómo?". Y me dice...

¿En serio? Hombre, vamos a ver.

No pasa nada. No, hombre, pasar no pasa.

No pasa nada. Además, estas cosas hay que hacerlas, Mario.

La niña de tus ojos está saliendo con uno que tú dices:

"Este no me cae..." "Este no tiene que estar ahí".

Pues yo investigo. Y te voy a decir una cosa.

Espera, te voy a calentar la...

Hombre, yo creo que eso lo hemos pensado todos.

Yo de verdad procuro ser buenísima gente.

Ahora, por las malas tengo un peligro que te cagas.

Ya, das un poco de miedo. Pues sí, lógico.

Hombre, además, si es tu hija... ¿A una hija mía? O sea, vamos.

Me tienen que matar. O sea, vamos.

Hulk, el hombre verde, ese es un mojón al lado mío.

Pero al final elegí bien, ¿verdad? ¿Eh?

¿Al final elegí bien o no? Sí.

A mí se me puede ir la olla un poquito como a todo el mundo.

Sí, mi vida.

Pero a Quino... Cuéntamelo ahora mismo.

Yo conocí a Quino en una cena que él iba con otra.

Ea.

Tú no le conocías. No era novio tuyo ni nada.

Ya lo ha dicho.

Ya, pero lo de "otra", aunque yo no lo conociera,

suena fatal. ¿Y qué quieres que te diga?

Él iba con una chavala que yo conocía

y lo conocí en una cena. No te lo ha querido decir nunca,

porque no se atreve, no tiene cojones.

¿Y tú con quién ibas? ¿Yo?

Yo iba con quien me diera la gana, porque yo estaba soltero.

Aquí hablando de los demás.

Yo estaba soltero y no tengo por qué dar explicaciones.

Y él también.

Pero nos conocimos...

Quino no empieza contigo, mi vida. La historia de Quino es anterior.

Igual que yo tampoco empiezo con él.

Pero ¿cuánto lleváis? Mira, llevo casada 12 años.

Un tío cojonudo, un tío fenómeno. Es más simpático... Fenómeno.

Mi suegro conmigo ha sido una persona estupenda.

Desde el principio me dio mucho sitio.

No puedo decir más que cosas... Es un gran suegro.

No se mete nada en la relación con Alejandra en absoluto.

La verdad es que estoy encantado con él.

A ese no hubo que ponerle ningún...

No hizo falta ponerle un detective, porque se le ve venir,

que es más bueno que el pan. Ese sí, ¿ves?

Pero por favor, ¿queréis explicar lo que estáis haciendo?

Explícalo, Mario. ¿Qué estás haciendo?

No tengo ni idea de lo que estoy haciendo.

No lo sabemos ninguno.

He echado la carne. A tiras.

Tacos al pastón. Pero ¿tenéis encendido eso?

Sí.

Estoy intentando subirlo y no puedo. Ahora.

Vaya tres en la cocina.

Te voy a decir una cosa: yo cocino estupendamente,

pero estoy aquí y me estoy liando. Me estoy liando.

Yo creo que esto va a estar bueno.

Tiene una pinta estupenda, por Dios.

¿Tú crees que mi padre conseguirá lo del reto?

Yo creo que sí. Espectacular es esto.

¿Tú lo estás viendo?

Yo creo que lo va a hacer. Yo confío en él.

Lo poco que lo he conocido estas horitas,

me parece que lo va a hacer.

Bueno... Bueno, qué riquito, ¿no?

Qué maravilla. Ya verás.

¿Tú crees que la gente igualmente se ha enterado

de los pasos exactos?

Yo creo que no se han enterado de nada, pero bueno.

No se han enterado de nada.

Estamos haciendo un guacamole. Esto está...

Buenísimo, ¿verdad? Buenísimo.

Yo me he quedado con el guacamole. Lo otro la verdad es que no...

Pero esto siempre es como difícil de comer, ¿verdad?

Sí, es muy poco sexy, ¿no?

Muy poco elegante.

Pero a mí me encanta comer con las manos.

Muy poco elegante, pero da igual. (RÍE)

¿Sabes lo que le pasó a este una vez?

¿Qué?

Que salió en la prensa no sé dónde una noticia

que tenía una novia nueva y era su hermana.

Es verdad. Es verdad.

Pero sí, dijeron que era mi novia. Hombre, pegamos. Lógicamente,

siendo hermanos vieron ahí algo especial.

Que había feeling.

Hay feeling, no sé qué es, y estos dos pegan.

Tengo uno, que es muy amigo mío, y...

"Bertín con su nueva novia". Y era la mujer de un amigo mío,

que habíamos ido a un sitio y le quitaron de la foto a él.

¿Lo cortaron? Sí, menos mal que estaba.

Él sabía que estaba, porque estaba allí.

Si no, te la lía. Bueno...

¿Tú tienes más hermanos actores? Sí, ¿no?

Sí. ¿Ah, sí?

Uno de 17 que salía en "Águila roja".

¿Cuántos hombres habrá que matar para que te den una medalla?

-No sé. Muchos, supongo.

-Pues mira.

Por si los soldados necesitan nuestra ayuda.

-¿De dónde has sacado eso? -Se lo he cogido a mi padre.

-No hagas eso, que es peligroso. Pero ¡suelta eso, que no es juego!

El tío viene fuerte. Es un guaperas,

que tiene ya a todas las de su edad locas.

Ahora tiene 17. Tiene 17.

Es que es muy chico... Qué mono.

Hombre, sí. Pero si no lo has visto ni nada.

No, pero será monísimo. (RÍE)

Es más guapo, la verdad.

Yo, al final, de los cinco soy el desecho.

Fui el primero. No creo.

No estaban acertados del todo. No me lo creo.

Sí, sí, se me caía la cabeza

y mi madre no me quería sacar de casa.

¿De verdad? No, en broma,

pero siempre me vacila con eso. Dice que no aguantaba la cabeza.

¿Eras cabezón? Claro, y tardé como bastante tiempo

en aguantar la cabeza y siempre me vacila con eso.

Oye, está muy bueno el vino con esto mezclado.

¿Verdad? El maridaje ese...

Es que el vino de Jerez está bueno con todo.

El fino es uno de los vinos más espectaculares del mundo,

que antes era referencia... Y el oloroso.

Bueno, el oloroso es más vino,

pero que eran referencia en el mundo entero.

Y ahora, macho, yo no sé qué ha pasado.

Bueno, yo ya no estoy en el negocio.

Yo, la verdad es que me gustaría entender más,

porque al final comes, vas saliendo por ahí...

Entender más de vinos.

Ir a hacer una cata para entender un poco más,

porque de vino no entiendo mucho. Es un mundo.

Al final te empiezan a decir...

"Seco", "afrutado", pero después te dicen...

Mario, es una filosofía. Es muy bonito aprender.

Es que la gente puede pensar: "Hay que ser un borracho". No.

No tiene nada que ver. Hay que apreciar el vino y,

sobre todo, en un país como el nuestro,

es uno de los signos de identidad de nuestro país.

Pues sí.

Y nosotros tenemos que fomentar los signos de identidad de España

que nos diferencian de otros países.

Es verdad. Que son muchos, son muchos.

Al final, yo salgo a cenar a veces con amigos y gente joven

y se piden cerveza. Ni idea.

Sí, sí, y luego los calimochos y las cosas esas horrorosas.

Se está perdiendo, lógicamente.

Es que puedes pedir vino, pero no entiendes la filosofía,

no sabes lo que estás bebiendo.

Por eso me dan envidia los franceses, los italianos...

Los franceses, macho, defienden los suyo,

las tradiciones, el vino, los quesos...

La alimentación en general. Los italianos igual.

Totalmente.

El jamón ibérico nuestro y el de bellota...

No existe en el mundo nada igual. Y no lo conocen, joder.

Es que me cabrea muchísimo.

Yo no sé por qué estoy hablando de esto. Estoy aquí...

Estoy aquí cabreadísimo y no sé por qué.

Parece que estás cabreado con nosotros.

Pues mira, estaba esto...

¡Hala!

Pues Mario,

tú tienes la responsabilidad de ser un personaje público,

de tener 29 años, de ser un tío joven,

que te sigue muchísima gente joven. Hazme caso.

Haz hincapié en los hechos diferenciales que tenemos

en este país maravilloso que es el nuestro,

desde los idiomas, hasta la comida... Hasta todo.

Y eso no podemos perderlo.

Cuando voy fuera, seguro que potencio mucho más

lo que estás diciendo. Cuando te vas a otro país,

hablas mucho más de tu país y uno alardea de lo que tiene,

pero... Yo entre mis amigos sí. Es decir,

a mí me gusta probar vino y una serie de cosas de gastronomía

y la gente que me rodea también y cada vez me gusta más, pero...

Pues hazlo público. Hazlo público.

Tenemos que estar orgullosos de nuestro país.

Somos un ejemplo de convivencia.

Somos un ejemplo de muchísimas cosas.

Eso es lo que tenemos que vender.

Cuando vamos por ahí fuera... "Un momentito.

Nosotros somos un ejemplo. Vosotros a lo mejor no".

Es que ahora parece que hay que pedir disculpas por ser español.

Yo soy español y además, con todo el orgullo de serlo,

porque somos un país privilegiado.

No sé por qué suelto el rollo este de repente,

si yo no voy a ser político ni nada.

Bueno, ¿qué te ha parecido esto? Maravilloso.

¿Has estado a gusto? ¿Lo hemos pasado bien?

Muy bien. Bueno...

Te quiero dar un abrazo.

Para mí ha sido...

Entiendo que te esté yendo tan bien,

porque la verdad es que eres un tipo de verdad,

un tipo terrenal, y eso a mí me gusta en la gente.

Muchísimas gracias. Gracias por traerme.

Encantando de conocerte. Espero que lo hayas pasado bien.

Encantada.

De Mario Casas son varias las cosas que me han sorprendido.

Para empezar, que llegara en monociclo

y que de chaval fuera bajito.

Que su primer desengaño le llegó con 13 años.

El que le echó de aquella película... ¡Menudo visionario!

Que ha trabajado de todo menos de vedete:

como telefonista, vendiendo lejía y hasta fabricando retretes.

Que con "Los hombres de Paco" conoció la ansiada fama,

pero también su cara más amarga.

Que en la pantalla no solo ha besado,

sino también "copulado", palabras textuales.

Él dice que de mentira,

pero ha reconocido que lo ha hecho con y sin calcetín.

Y en materias sexuales, si no hay ropa, hay alegría,

palabra de Bertín.

Mario también me ha hecho descubrir cosas de mis propios hijos,

como que a Carlitos no le gusta verme de galán

y que a Alejandra se le da muy bien cocinar.

A ver si para que me hagan unas gachas

voy a tener que traer a casa a todos los actores cachas.

Mi invitado me ha sacado, además de muchas sonrisas

y ventaja con la raqueta, un compromiso,

el de salir en portada sin camiseta.

Me veo de aquí a mayo a base de espinacas y setas.

Hoy, por lo pronto, me llevo un empacho de buen rollo.

Muchas gracias, Mario, por aceptar mi invitación.

A ver si la próxima vez quedamos iguales,

en el ping-pong y en los abdominales.

  • Mario Casas

En la tuya o en la mía - Mario Casas

10 feb 2016

En esta ocasión, Bertín abrirá las puertas de su casa de Madrid a uno de los actores del momento debido al éxito de su última película, ‘Palmeras en la nieve’, y al estreno inminente de otro de sus largometrajes, ‘Toro’. El presentador descubrirá el lado más familiar del actor: su vida junto a sus cinco hermanos, su especial relación con su madre, con la que solo se lleva diecisiete años, y su predilección por su hermano pequeño, de tan solo un año y medio.

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  1. Avatar de SanAlice SanAlice

    Hermosa y distinguida la hija de Bertín, tiene la calidad de su padre. su madre debio de ser hermosa como ella y ademas con la simpatía de Bertín.

    24 feb 2016
  2. Avatar de SanAlice SanAlice

    No me pierdo ningún programa de éste precioso caballero Español.....Bertín.......me gusta mucho su calidez con la que es anfitrión, deja que sus invitados se relajen y tranquilos pasan en progrma que es sensacional. FELICIDADES BERTIN ERES UNICO..

    24 feb 2016
  3. Angélique

    Me encanta El programa, muy espontaneo, lastima q ahora Bertin se pondra a dieta, eso le quitara El relax y quietud en su cocina junto a sus invitados, no hay mas " incomodidad" que comer con alguien q hace dieta! Bertin esta guapisimo, mejor lo hubieran dejado en paz!

    21 feb 2016
  4. Chary

    Un programa genial, que permite conocer al invitado de forma distendida y el punto que le da, la personalidad de Bertin nos permite echar unas risas...que mas se puede pedir, buen formato.

    18 feb 2016
  5. ANA MARIA BRAVO

    Hola no puedo verlo, vivo en NYC y no me deja verlo online. ¿Alguien sabe q puedo hacer?

    18 feb 2016
  6. Larizza Cárdenas

    Me encantó el programa, excelente platica y ambiente! Si pudieran pasarme la lista de las canciones de fondo q lo hacen más especial, les agradecería! Saludos

    17 feb 2016
  7. Yuly Marcela Vergara

    Divino Mario Casas te admiro por el.ser.humano tan.maravilloso que eres ademas de guapisimo, churrisimo, me quedo sin palabras para describir.lo que siento al verte actuar y escucharte hablar mil mil exitos.mas en tu vida Att: Marcela Vergara

    16 feb 2016