Ellas La 1

Ellas

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No recomendado para menores de 7 años Ellas - Guardias civiles - ver ahora
Transcripción completa

"El valor es un concepto muy filosófico,

pero también es algo muy primitivo y fácil de entender,

cuando se refiere al coraje y a la valentía."

Hay trabajos que históricamente han sido realizados por hombres

a los que el valor se les supone,

pero afortunadamente muchas mujeres vienen demostrando

que el valor no es una cuestión de género."

"Llevar un uniforme y tener un rango

depende solo y exclusivamente de la profesionalidad."

"Y en la Guardia Civil lo tienen claro."

Hola.

Ya estoy aquí.

Qué alegría verte, Pepe. ¿Cómo estás?

Qué sitio más bueno para quedar. ¿Verdad?

¿Me vas a invitar a desayunar? No.

He venido a comprar churros y porras.

¿Y es para mí? No.

Bueno, no me importará compartir,

pero depende de a quién le vamos a entregar esas porras

y con quién vamos a desayunar.

¿Quién? Es una persona muy especial

que tengo muchas ganas de presentarte.

Ah, no la conozco. No.

Muchísimas gracias. Muchas gracias.

Se llama Cristina Cristina.

y solo te voy a dar un dato. Dime.

Es la primera y única teniente coronel de la Guardia Civil.

Ya sé por qué me habéis llamado. Ya lo entiendes, ¿no?

Sí, no la conozco, pero entiendo la vinculación.

¿Y le gustan...?

Le encantan las porras y churros para desayunar.

Y vamos a desayunar con ella. Sí.

Pues venga. ¿Te parece bien?

Me parece fenomenal. Vamos a charlar un ratito

que quiero que me cuentes

qué te pasa a ti con la Guardia Civil.

Pepe Viyuela es uno de nuestros actores más queridos.

Se define a sí mismo como payaso y en el género cómico

ha protagonizado series de gran éxito

y películas tan taquilleras

como "La gran aventura de Mortadelo y Filemón".

Pero también ha brillado en papeles dramáticos

y sobre las tablas del teatro,

lo que le valió el prestigioso premio Max, entre otros muchos.

Pero además de un gran artista,

Pepe es novelista, filósofo y poeta y colabora con varias ONG.

También mantiene un compromiso político,

pero no es dogmático porque, como buen actor,

sabe ponerse en la piel de los demás.

En la serie "Olmos y Robles"

nos ha dado una visión muy divertida

del trabajo de la Guardia Civil en nuestros pueblos.

Y pensar que no la dejaron ser guardia civil.

Pues alguien se equivocó.

Has estado haciendo una serie, "Olmos y Robles",

Sí. que ha sido un bombazo

y en esa serie interpretabas a un guardia civil.

Sí, además me ha servido para acercarme a ese mundo.

Es la suerte que tenemos, cuando trabajas en esto,

tienes que meterte en pieles que no has imaginado nunca

que pudieras tener.

Me ha servido mucho para conocer la Guardia Civil.

¿Cómo ha sido esa experiencia? ¿Estuviste trabajando con ellos?

Preparándote... Sí.

En la comandancia de Logroño estuvimos un par de días viviendo

y nos enseñaron todo lo que hacían con la idea de que nos empapáramos

de lo que era el día a día de un guardia civil.

A mí me sirvió para entender cuál es el espíritu de esa gente,

cómo sienten la Guardia Civil

como algo más allá de lo profesional.

¿Tú, en algún momento durante el rodaje de la serie,

llegaste a sentirte un guardia civil?

Sí, evidentemente estoy muy lejos de saber qué es un guardia civil,

pero si es cierto que, al hablar con ellos,

me he dado cuenta de que el personaje

tenía que estar enamorado de lo que hacía.

¿Puedes decir que Olmos es un personaje de esos

que te dejan buen recuerdo? Sí.

De esos que te enseñan cosas... Sí, sí.

...y te remueven por ahí adentro. Muchísimo, creo que Olmos era...

una especie de héroe rural

y muy torpe en muchos sentidos,

ha llevado a veces peor el entusiasmo,

cometía grandes errores, pero siempre sin mala intención,

siempre por el hecho de decir: "Esto hay que arreglarlo como sea,

esto lo tengo que solucionar", todo como muy vocacional.

Me dices que esta mujer

es la primera y la única teniente coronel.

Y la única, de momento. Ha tenido que ir abriendo brecha.

Ella es pionera es este mundo. Estoy deseando conocerla.

Vamos que se nos enfrían, ¿no? Vamos a comer churros.

Venga. (RÍEN)

Oye, ¿cómo se saluda a una teniente coronel?

Hola, pero vamos, militarmente te cuadras y dices:

"A sus órdenes, mi teniente coronel".

A sus órdenes, mi teniente coronel.

(AMBOS) A sus órdenes, mi teniente coronel.

Qué bien os lo sabéis.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Un beso. ¿Cómo estás, Cristina?

Encantada de conoceros, Blanca. Te hemos traído unos churros

y unas porras. Nos han dicho que te gustaban.

No puede ser cierto.

¿Pasamos? Por favor.

Con permiso. Estáis en vuestra casa.

¿Os apetece un café rapidito? Claro.

Ah, si ya lo tienes aquí preparado. Sí, sí.

Estaba esperando. Qué detallazo.

¿Has querido ser guardia civil desde pequeña?

Sí. Sí.

Lo que no he querido es ser otra cosa nunca en la vida.

Pero cuando eras pequeña, no se podía.

No, ese fue el primer jarro de agua fría que me llevo yo

en mi infancia, adolescencia, con unos 13 años, aproximadamente,

cuando veo que va a terminar la EGB,

estoy finalizando séptimo,

ya empiezas a escuchar a tus compañeros:

"Voy a ir al instituto, quiero ser médico, abogado"

y, claro, la rarita quería ser guardia civil.

Digo la rarita porque me miraban con cara de...

"Bueno, hija, tú sabrás". Ya.

Todo eso es porque tu padre es guardia civil.

Mi padre es guardia civil en ese momento,

mi abuelo, al que llegué a conocer, pero no en activo,

también era guardia civil. Veía a mi padre vestido,

no sabía lo que significaba, lo que hacía, lo que representaba,

pero yo quería ser lo que mi padre era.

¿Recuerdas el día en que le dijiste a tu padre:

"Yo quiero ser guardia civil como tú"?

Sí, "Papá, quiero ser guardia civil",

"Hija mía, no puedes ser guardia civil,

no por nada, sino porque eres chica".

Cuando paso el instituto, ahí es cuando le digo a mi padre

que lo de ser guardia civil es verdad, que no es un capricho.

¿Ahí ya había legalmente posibilidad?

Efectivamente, estamos hablando ya del año 90,

había salido la primera promoción de mujeres de Baeza.

¿Tú te enteraste de eso? Sí, porque no se le ocurrió

otra cosa a mi padre que comprarme una cinta de vídeo promocional

de la primera promoción de mujeres. De "Únete a la Guardia Civil", ¿no?

Tu padre no solo no te ocultó esa información,

sino que te la proporcionó.

A día de hoy, creo que es la grabación que más veces he visto

Qué bonito. en 42 años que tengo.

Si eres una cría. Personalmente,

conocerás a aquellas mujeres. Conozco a muchas.

Cristina Moreno Martínez es la oficial de mayor rango

en la Guardia Civil.

Hija, nieta, sobrina y hermana de guardias civiles,

lleva el color verde en la sangre.

Cuando era pequeña, se sentía frustrada

porque las mujeres no podían ser guardias civiles,

pero en 1988 la ley cambió

y la igualdad llegó a las Fuerzas Armadas.

Ese mismo año muchas mujeres dieron un paso adelante

y se presentaron para ser guardias civiles,

pero la idea de que una chica aspirase a ser oficial

para pertenecer a la élite del cuerpo

todavía parecía demasiado ambiciosa.

Hasta que llegó ella, tras una dura preparación,

a los 19 años consiguió entrar en la Academia Militar de Zaragoza.

Cinco años más tarde ya era teniente.

A sus 42 años es la primera mujer que ha llegado a teniente coronel

de la Guardia Civil.

Con el tiempo podría convertirse en la primera general

de la Guardia Civil.

Todos sus ascensos los ha conseguido

mientras criaba a sus dos hijos.

Permiso, ¿puedo mojar un churro? Con perdón.

Permiso concedido. Me están llamando por mi nombre.

Mira, de hecho pone "PB", propiedad de Blanca.

Exactamente. Con tu permiso. Por favor, faltaría más.

¿Tú a qué jugabas de cría?

Yo jugaba con los chicos. Ajá.

Sí, jugaba con los chicos, me sentía mucho más identificada.

¿Y ya les dabas órdenes?

Creo que sí.

Algo. Pero entrar en un mundo de hombres

donde son ellos los que mandan tiene que ser complicado, ¿no?

Es muy difícil.

No es complicado, es muy difícil. Claro.

Le has dedicado más de la mitad de tu vida

Ahora mismo, sí. a esta profesión.

Y encantada.

Y lo volvería a hacer.

¿Qué es lo que vamos a aprender hoy contigo?

¿Tienes un día complicado o...? Nos vamos a tener que ir ya.

Hoy empiezo la revista de armas en toda la comandancia,

superviso todas las armas que funcionan correctamente.

¿Queréis acompañarme? Claro.

Os lo enseño in situ. Hemos venido a eso.

Claro, todo lo que nos puedas enseñar, fenomenal.

Y esto lo haces vestida de uniforme.

Ah, claro.

Me voy a cambiar en un momentito. Venga, vale.

Ole, ole, digo... Perdón, a la orden, mi teniente coronel,

ahora sí que impresiona. Ahora sí.

He de decirte que te queda fenomenal.

Bueno, me ves con buenos ojos. No, no, no.

Por Dios, si esto no... Decía un jefe mío

que el uniforme en las mujeres era la mayor antilíbido que había.

¿Sí, eso te decían? Sí, sí.

A mí un uniforme me parece una cosa atractiva.

No sé, me voy a abstener de decir lo que pienso.

Gracias. Oye, esto significa...

Esto significa mucho.

Es donde llevamos el empleo que tenemos.

El peso de tu responsabilidad. La responsabilidad.

Cuánto mandamos dentro de todo el escalafón.

Eres la primera mujer de España que lleva esos galones

La primera. dentro de la Guardia Civil.

Y a día de hoy la única. La única.

Hay algo que todavía me sigue llamando la atención

y es que te cruzas con un guardia y el guardia va pasando

y va haciendo así.

No se lo termina de creer. Va contando puntas.

Contando. A ver si llevas una de ocho.

Una de ocho o una de seis. El número de puntas influye.

Efectivamente, empezamos con estrellas de seis puntas

y seguimos luego con estrellas de ocho puntas.

Yo te lo pregunto porque no sé. Y la tercera, que es la de coronel,

¿te falta mucho? Si acabo de ascender, sí,

vamos a echar unos años con el empleo de teniente coronel.

¿Cuándo se pone uno el tricornio? El tricornio nos lo ponemos

cuando vamos con el uniforme de diario y el de gala

a actos más formales, por supuesto, el día de la patrona,

el día de la Virgen del Pilar que nos engalanamos todos

que parecemos lagarteranas

de todo lo que nos ponemos en el uniforme.

Vamos yendo, que no te quiero entretener.

Venga. Vamos charlando por el camino.

Sí, perfecto, venga.

¿En la cabeza no llevas nada? No.

En la cabeza llevamos siempre la prenda de cabeza,

pero es cierto que dentro del recinto de la comandancia

estamos exentos de llevarla. ¿Y el arma no la llevas?

El arma está en el despacho.

Oye, me impresiona ver cómo te saludan.

Sí, sí. Impresiona mucho.

A mí me gusta mucho. ¿Sí?

Siempre cómo saludan a una mujer, por lo menos es una cosa...

Creo que va abriendo fronteras, va rompiendo moldes.

Yo ingresé en la academia con 19 años y, prácticamente,

desde entonces se me han cuadrado,

ya en la academia los soldados de reemplazo,

porque aún existía la mili en ese momento,

y te acostumbras tan desde el principio

que ya lo ves natural.

Aquí tengo mi despacho.

Aquí es donde paso largas horas cuando no estoy con mis niños.

Un despacho muy sencillo y austero. Sí, sí, como es la Guardia Civil.

Sencillez y austeridad. ¿Aquí llevas cuánto tiempo?

Llevo cinco años y medio ya en la comandancia de Guadalajara.

Pero no como teniente coronel. No, como comandante.

Precisamente por esa razón, con mi ascenso,

tengo que trasladarme ya... Te tienes que trasladar.

Me tengo que mover. ¿Ya sabes dónde vas a ir?

No, todavía no, no han salido las vacantes.

¿Y eso de cara a los críos? Claro, ¿qué pasa con tu familia?

El traslado de destino conlleva el traslado de casa,

de ciudad, el cambio de vida. Es duro, ¿eh?

Es durísimo. ¿Se quejan los hijos?

No. ¿No?

A mis hijos les llevo meses hablándoles de lo que va a pasar.

Los estás preparando desde hace tiempo.

Sí, entonces, a día de hoy,

ninguno me ha dicho que no se quiere ir.

¿Y para ti personalmente? Para mí es uno más,

un traslado más. Ascenso, cambio.

Lo peor es llegar y que la gente ya no te vea como...

"Nos viene una jefa". Ya.

Eso, a todos los sitios donde he ido

Eso ocurre, ¿no? me ha pasado.

Tú no puedes llegar tampoco de simpática y decir:

No. "Hola, que soy muy guay".

Bueno, yo sigo hablando con vosotros,

pero, con vuestro permiso, voy a empezar a...

A mí es que eso me da miedo. Veo un arma y me entra miedo.

No, por Dios. Claro, me imagino que para ti...

Estás más que habituada, pero... Esta es,

como decía el sargento de hierro,

mi novia y yo.

¿Qué tal se te da lo del tiro? Muy bien.

¿Te gusta? Me encanta.

Lo dices de una manera que debes tener una puntería

que no veas. Esa es mi obligación.

Llevas a la Virgen del Pilar. A la patrona.

Sí. Y llevas aquí un dibujo...

Sí, sí.

Ay, mira, sí. Es que esto es..

Oh, me encanta.

Esto es lo que me anima en los momentos...

Siempre van conmigo.

Además, gracias a Dios,

tengo dos hijos que son muy conscientes

de lo que es su madre.

Mis hijos han hecho ahí los deberes más veces.

¿A ellos les pasa como a ti?

Que tú tenías a tu padre como referencia,

¿ellos también quieren ser...? ¿Te lo han dicho?

¿Alguno de los dos te lo ha dicho? La mayor sí.

Ella. La mayor.

Vamos para allá, mi teniente coronel.

Cabo.

Qué bien, esto es...

La incorporación de la mujer a la Guardia Civil,

como al resto de las Fuerzas Armadas,

es bastante reciente.

Desde el año 1948 hubo mujeres que se vistieron

el uniforme del cuerpo,

pero se trataba de las llamadas matronas,

viudas o huérfanas de guardias que eran contratadas

solo para realizar cacheos a las mujeres detenidas

y que no tenían acceso a ninguna otra responsabilidad

dentro de la institución.

Hasta 1988 no se publicó el Real Decreto

que abría las puertas a la igualdad en el Ejército,

los cuerpos policiales y la Guardia Civil.

Ese mismo año, 197 pioneras superaron las pruebas

para entrar en la primera promoción con mujeres,

pero las instalaciones y uniformes estaban pensados solo para hombres

y a las estructuras de la institución

les costaba adaptarse a los cambios.

Durante años, ninguna mujer se atrevió a aspirar

a ningún puesto en la más alta jerarquía,

hasta que el 1993 Cristina Moreno

ingresó en la Academia General Militar

para ser la primera oficial de la Guardia Civil.

Mira. ¿Este es?

Este es el coche.

Entonces, a ver,

adelante.

La Guardia Civil. Arriba.

No va a haber aquí quien se mueva.

Hola.

Santi, ya estamos aquí.

Yo ingreso en la Academia General Militar

el 1 de septiembre de 1993.

¿Eras tú sola o había más chicas? Éramos siete.

Erais siete. Tenemos la mala suerte

de que nos ponen falda al principio

porque no tenían pantalones para nosotras.

Falda y zapato de tacón.

¿Cómo ibas a hacer lo que tenías que hacer

con unos tacones y una falda? Yo no me había puesto

unos zapatos de tacón en mi vida. (RÍE)

Estoy un día comiendo,

los zapatos de tacón me habían hecho rozaduras,

Heridas, claro. heridas...

Un dolor de pies horroroso.

Un dolor de pies porque yo estaba acostumbrada a ir de plano

y no se me ocurre otra cosa que, mientras estoy comiendo,

sacar los pies de los zapatos un poco,

con tan mala suerte que a un cadete de segundo se le cayó algo

y me vio. Vio tus pies fuera.

Sí, se levantó como un resorte, me miró y yo esa mirada dije:

"Ya está". Ay, Dios. Aquí me han pillado.

"Ya me han pillado".

Me acuerdo que me dijo:

"Dama, te cambias los zapatos de pie

y estás todo el día con los pies cambiados".

Pero eso es...

Creo que eso es absolutamente innecesario.

¿Hacía falta realmente cambiar los zapatos de pie?

Yo en ese momento ni me planteo que no lo tengo que hacer.

Claro, estás donde estas... Ni me lo planteo. Ya está.

Es como: "Esto es el Ejército, esto es la disciplina,

tenemos que aprenderla de una manera o de otra".

¿Las pruebas físicas que tenías que hacer

eran las mismas que las de los hombres?

Iguales. Si de algo estoy orgullosa en esta vida

es porque no me evaluaron nunca con unos criterios distintos

a los de los hombres.

(JayMay "Gray or Blue")

¿Cómo vieron tus compañeros que hicieses lo que hacían ellos?

Eso tuvo que ser fuerte, ¿no?

Tenía compañeros que me esperaban en la meta con el cronómetro

a ver si lo hacía.

¿Para reírse de ti si no lo hacías o qué?

Para comprobar que lo hacía. No se fiaban ni se lo creían.

Yo pasaba por la meta y era como... Yo ya había triunfado.

¿Intentaron quitarte de la cabeza la idea de que continuaras?

Expresamente, no.

Yo creo que ya no era "te lo ponemos difícil",

sino el ambiente raro, Raro.

el ambiente hostil...

entre compañeros, entre profesores.

Es cierto que llegaba un momento que pensabas que lo querían

era que tú abandonaras. Claro.

Los sábados y domingos te podías sentar donde quisieras

porque de lunes a viernes tenías tu sitio asignado

y de no sentarse nadie más en una mesa de ocho sillas.

Cubrirse todas las mesas alrededor y decir: "Bueno y..."

Qué triste y qué cobarde, ¿no?

¿Llorabas a solas?

A solas sí. ¿Te tragaste muchas lágrimas?

A solas sí.

Porque tenía que echarlo.

¿Alguna vez te planteaste no seguir?

Sí. Abandonar, sí.

Sí. Esta dureza...

En segundo curso,

cuando me quedaban dos meses para salir de allí,

nos dan un permiso en la academia y, bueno, me fui a casa.

Llegué a mi casa y les dije a mis padres que pedía la baja.

Que no podía seguir. ¿Y qué te dijeron?

Que lo único que quería era ser guardia civil

y que me estaban quitando las ganas de todo.

Mis padres se asustaron muchísimo y me dijeron: "Te quedan dos días".

Es que era muy poco ya. "Te quedan dos días, aguanta,

que vas a salir de allí".

¿Tuviste que mostrarte, de alguna manera, más dura?

No, salgo de la academia y era la más "machuna"

de todas las mujeres.

Pero porque las circunstancias me habían convertido en eso.

En querer... Supervivencia, ¿no?

parecerme tanto a ellos para pasar desapercibida que,

de pronto, te ves en la calle en una situación normal,

poniendo voz varonil,

una cara de perro y con esa actitud que...

Llega un día y dices: "Pero si es que soy una mujer,

es que tengo la voz más aguda que los hombres".

(Edward Sharpe "Home")

¿Por dónde es? Pues por aquí.

Arriba, venga. Te seguimos, te están esperando.

Sí. Tú ponte serio también.

A mí me da esto mucho respeto.

Firmes. ¡Ar!

Coronel, sin novedad el en puesto. Muchas gracias, Roberto.

Mande descanso, por favor.

Descanso. ¡Ar!

Os presento al sargento Roberto que es el comandante de puesto.

Encantado, Pepe. Encantada.

Encantado, Blanca. Y a tres de mis hombres

que voy a saludar.

¿Cómo estamos? Buenos días, coronel.

¿Qué tal?

Otro año más. Otro año más.

Empezamos con la revista. Vamos para adentro.

Rompan filas, ¡ar!

Os presento.

El teniente Alberto. Encantado.

Pepe, Blanca. Me parece que nos conocemos.

¿Verdad? Bueno, yo a la orden. Ismael es mi guardia de armamento.

Hola, buenas. Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal? Encantada. Con el que trabajo codo a codo

con el tema del armamento. Como veréis, lo que tenemos aquí

son todas las pistolas de todos los componentes

del puesto de Jadraque.

Alberto va viendo pistola por pistola,

las mira, las mueves, las desmonta. Tiene ahí su equipo

y es el que me da el visto bueno de que todas las pistolas

funcionan correctamente.

02G00981.

Aparte de las pistolas, como veréis, chalecos antibalas,

a ver si los paquetes balísticos

siguen estando correctamente, prismáticos, defensa...

Se pasa revista a todo el material que tiene adjudicado este puesto.

¿Y se ocupa de cuidarla? De cuidarla, de limpiarla,

de conservarla... No hay novedad en el armamento.

Muchísimas gracias, Alberto. ¿Todo bien?

Todo bien, mi coronel. Pues nada, perfecto.

Y normalmente este tipo de rutinas, ¿detecta fallos?

Se detectan, lo que se puede reparar sobre la marcha se repara,

llevamos repuesto,

y lo que no, cambiamos la pistola incluso,

llevamos pistolas de repuesto. Ah, entiendo.

El caso es dejar operativo el tema. Para vosotros, como hombres,

el hecho de estar bajo el mando de una mujer,

no significa ningún tipo de problema, ¿no?

Yo estoy debajo de mi mujer también, o sea que no tengo problema.

(RÍE) En ese caso...

Y de mi hija, o sea que no tengo problema.

Yo creo que eso es una cosa que ya está superada.

Alberto, muchísimas gracias. Luego nos vemos, Ismael.

Venga. Ha sido un placer.

Hasta luego. Hasta luego.

Adiós. -Adiós.

(Moby "Porcelain")

¿Cómo es cuando ya te dan tus galones?

Hay dos momentos en mi vida militar

que son inolvidables

por la importancia y la entidad que tienen,

que son la jura de bandera,

un acto que a los que nacemos con esta vocación de servicio

a España, nos llena de alegría.

Y luego hay un segundo momento importante

que es la entrega de despacho de teniente.

Ah, la entrega de despacho. El despacho de teniente,

es como tu diploma, tu título. ¿Quién te lo entregó a ti?

Me lo entregó mi padre.

Mi padre, cuando llego a su altura, me giro hacia él

y mi padre me saluda militarmente

porque ya tiene obligación de saludarme militarmente.

Entonces, en ese momento, tienes que aguantar la emoción.

¿No lloraste? No, tienes que aguantarte y decir:

"Ante todo la profesionalidad".

¿Tu padre también contuvo las lágrimas?

Mi padre se aguantó como un campeón y luego termina el acto,

nos reencontramos y ya... Bueno. Ya el abrazo, la alegría, lágrimas.

"Para llegar hasta teniente coronel,

Cristina tuvo una larga trayectoria dentro de la Guardia Civil."

"Durante unos años perteneció al Servicio de Criminalística."

"Tengo mucha curiosidad por ver cómo trabajan estos CSI españoles."

Vamos a conocer a la teniente Jiménez.

Está actualmente destinada en el Servicio de Criminalística

en el Departamento de Nuevas Tecnologías,

que es una de las cuestiones más punteras

que tiene la Investigación Criminalística actualmente.

¿En el Departamento de Criminalística

tú también estuviste? Sí, sí,

fue el segundo destino después de Oleiros,

paso destinada a Madrid al servicio de Criminalística

al Departamento de Identificación

y me especialicé en huellas dactilares.

Ajá. Fue apasionante.

A la orden, mi teniente coronel.

Un placer conocerla. Igualmente, Pilar.

¿Cuántos años tienes? 25.

Es una niña. Es una niña.

¿Cuánto llevas en el cuerpo de la Guardia Civil?

Hice los cinco años de academia y, trabajando en sí como teniente,

llevo año y medio.

Si queréis vamos viendo el equipo de Policía Judicial.

Adelante. Vamos por aquí.

Nos contaba Cristina que cuando ella estaba

en el Departamento de Criminalística,

estaba especializada en huellas dactilares, ¿y tú?

Yo estoy, concretamente, en el área de acústica,

que está dentro del Departamento de Ingeniería,

que es más genérico.

El Departamento de Ingeniería está formado por cuatro subáreas

que son acústica, imagen e informática y electrónica.

Hacéis confluir todos esos datos, es como un gran puzle que va...

Claro, nosotros vamos, como vamos a hacer ahora,

a la escena del crimen, se recoge cada una de la evidencias,

entra al servicio y ya, en lo que es muestras,

se empiezan a distribuir a cada uno de ellos

para luego apoyar, de esa manera, a la unidad o al juez que sea,

se le apoya con toda la información. Con todas las pruebas, claro,

el informe pericial. Efectivamente.

¿Ha cambiado esto mucho? Ha cambiado mucho.

O sea, ha ido a mucho mejor, me imagino.

En 17 años ha dado un giro... Yo lo sé por la teniente Jiménez

y por lo que está contando, de cómo era cuando yo llegué

en el año 2000 a cómo es ahora en el año 2017.

Ahora vamos a ver cómo se mantiene todo,

con cuidado para que no se estropee y recoger pruebas.

Nosotros empezamos... A acordonar la zona y marcarla.

Sí.

Y aquí no entra nadie que no sea... Que vaya a hacer el trabajo.

Que no autorice el personal que ya está dentro trabajando.

Si nosotros encontramos evidencias en la escena de un delito,

es porque alguien como nosotros ha dejado cosas suyas

en el escenario. Claro.

Pelos, restos de piel... ¿Qué pasa?

Que nosotros también podemos ser productores

de ese tipo de indicios. No puedes dejar restos tuyos.

Se nos puede caer el pelo en mayor o menor medida.

No me mires. (RÍE)

No iba con segundas.

Lo has dicho mirándome con rintintín.

A ti te iba a decir: "No estornudes que se queda también el..."

Entonces es fundamental que estemos protegidos

para no ser nosotros los que contaminemos ese escenario.

Me quito la gabardina, ¿no? Mira.

Así y ahora...

Bueno, pues ya está. Perfecta.

Dígame teniente coronel. Buenos días, Salva.

Blanca te presento al guardia Salva, de policía judicial.

Mucho gusto. Encantada.

Manuel. Mucho gusto. ¿Qué tal?

Indicadnos, por favor, por dónde podemos pisar.

Sí, mire, hemos encontrado este coche,

presuntamente está sustraído.

Hemos empezado a realizar la inspección ocular

y buscar todo tipo de indicios o vestigio que sirvan

para identificar los autores del hecho.

Ajá. Hemos empezado por la parte externa.

¡Ey! Es una premisa fundamental el no tocar nada.

Perdón. Solo se te ocurre a ti.

Y utilizar guantes antes de acceder a la escena, ¿vale?

Perdone. Nada, nada.

Lo siento. Hay que ponerse esto.

Ahora comprobaremos las huellas y descartaremos si ha puesto

alguna huella suya. Me puedo meter en un lio, ¿no?

No, no, porque lo descartamos ahora.

¿Cómo se te ocurre tocar? Lo descartamos ahora mismo.

No sé. Inténtalo tú, a ver qué tal...

qué tal se te daría.

Sería... Tomarías un poco de...

¿Y ahora le doy aquí? Das por toda la superficie.

Una vez que ves algo, en sentido giratorio.

Sin rozar mucho. ¿Ves que se va viendo más?

Entiendo. Perfecto.

Ahora lo que podríamos hacer sería tomarte a ti las tuyas,

tus impresiones, para ver que se trata de la misma.

Una vez que ya se hayan recogido las huellas,

esto se lleva a laboratorio para cotejar o...

No se puede hacer aquí ningún tipo de averiguación

acerca de la identidad de... Aquí lo que podemos es descartar.

¿Puedes comprobarlo en el momento? En el momento se puede, sí.

Si queréis, lo hacemos ahora.

Encontrar un guante también es un buen elemento para estudiar.

Por supuesto, sí, sí.

Se confirma que es tu dactilograma.

Ahora que ya hemos visto la parte exterior del vehículo,

ahora vamos a proceder a buscar indicios dentro.

-Usamos linternas que tiene una gran iluminación.

¿Dónde se puede dejar? Buscamos en alfombrillas,

ahí vemos lo que parece ser una colilla.

-Eso ADN tiene seguro. Seguro.

Lo que haríamos, antes de nada, hay que consignar dónde está,

lo marcamos, lo señalizamos,

damos un número a cada indicio y lo fotografiamos.

Cogedlo vosotros. ¿Puedo?

Sí. ¿Me dejas coger la colilla

de la prueba número uno? Con unas pinzas.

Y tiene otro más, está claro que esa muestra está contaminada.

Y ahora... La introduces en el sobre.

La meto en el sobre. Eso es. La dejas caer.

El sobre lo cerraríamos. Lo numeramos para que no nos liemos,

para que sepamos identificar que esta es la evidencia uno,

le pondríamos un uno aquí,

luego rellenaríamos todos los campos de las diligencias que se traten,

el lugar donde se ha cogido y todo. Acabo de recoger la primera prueba

de mi vida. ¿Te has sentido bien?

No sé, pero es algo que no había hecho nunca.

Ahora tenemos otra misión,

que es el trabajo que hacéis la Guardia Civil

con los perros. Muy bien.

(Conrad Sewell "Firestone")

¿Tú eres Juanma? Sí.

Bueno, Pepe. ¿Qué tal?

Hola, Juanma, ¿qué tal? Cristina.

Encantado. ¿Y él? Elton.

Es un perro famoso. Sí, su fama le precede.

Realmente lo fundamental de ellos es su olfato.

Su olfato, efectivamente, o sea...

Es infinitamente superior al humano, claro.

¿Qué tiempo tenía cuando lo cogiste?

Un año. Una vez que tienes el perro ya trabajado, muchas veces,

te toca ir detrás de él, él va muy por delante de ti.

Donde va Elton, va Juanma. Sí.

No al revés. Mi mujer está muy contenta.

Claro, la relación entre vosotros, entre el perro y...

Eso quería preguntarle, ¿cuál es el vínculo que se crea?

Es un vínculo total.

Tenemos muchos días de operatividad al año,

son siempre fuera de casa y es el...

Es el concepto de la pareja de la Guardia Civil,

pero hombre-perro. Claro.

Pero llevado al límite. Os cuidáis mutuamente,

procuras que él esté bien. Claro, es el perro del hotel,

es el perro de... O sea, el perro, ya os digo,

llevado al límite porque realmente buscas eso, su confort.

Buba, ven.

Viene Paloma, es una compañera. Hola.

Hola. -Con su perro Buba. Ella...

¿Cómo estás? se dedica a la búsqueda

en bajo escombro, rescate. -A sus órdenes.

Rescate de personas, ¿cómo estás? Sí, localización de personas.

Creo que es esto eres pionera, me han dicho.

En esta especialidad, sí. Hola, Buba, ¿cómo estás?

Buba, ¿eres Buba? Buba, sí.

Hola, Buba, ¿qué tal?

Este es mi perro operativo, es el perro que tengo

para salir a las búsquedas de personas,

tanto desaparecidas como en un momento dado

si hubiera algún tipo de catástrofe o cualquier tipo de situación

en la que pudiera haber una persona que no sea localizada,

el perro está adiestrado

para la localización de esas personas.

-¡Socorro! ¡Por favor!

¡Ayuda!

Buba, ven, mira.

Eso es, muy bien.

Eso es, muy bien.

Eso es, muy bien.

(Ladridos)

Muy bueno ese perrito, muy bien, máquina.

Paloma, ¿cuánto tiempo llevas dedicada al adiestramiento,

al trabajo con perros? 12 años.

¿Y dentro del cuerpo de la Guardia Civil?

Pues voy camino de 26. Me imagino que cuando empezaste,

lo mismo que hablábamos con Cristina, que eráis pocas.

Bueno, sí. Pocas.

Éramos pocas. Al principio, sobre todo a la población,

les resultaba extraño vernos. Íbamos destinados en principio

a lo que se llama hoy seguridad ciudadana

en puestos pequeños,

poblaciones pequeñas y llamaba la atención el vernos,

sí que sorprendía, pero... Ahora ya se ha normalizado.

Totalmente, vamos. ¿Hay algún caso especial para ti

en el que Buba haya participado? Yo con Buba, concretamente,

no se ha dado el caso, sí he salido a buscar aquí

a alguna persona desaparecida en La Pedriza,

en la zona más cercana a aquí. ¿Y él ha estado en alguna misión?

Él no ha dejado de estar en una misión.

El año pasado, por ejemplo, tuvo más de 60 servicios.

Es un genio. Sí, la verdad es que estamos...

estamos...

Los servicios de él, normalmente,

a ver, se cuentan como positivos todos.

En el crimen de Pioz estuvo. Estuvo en el crimen de Pioz.

Colaboró en un registro en una vivienda en la cual

la persona que supuestamente había cometido el delito vivía

y encontró distintos restos en distintos puntos que sirvieron...

Que fueron determinantes para la investigación.

Qué fuerte, ¿eh?

Lo tengo propuesto para una felicitación.

Y una condecoración y de todo. Porque no lleva pechera

para colocársela. ¿Verdad?

Pero desde la comandancia de Guadalajara se le propuso

para una felicitación con una anotación,

por supuesto, a Juanma también,

porque el éxito de él está en Juanma, está en su guía.

¿Y qué pasa el día en que se dice:

"Ya está, tu trabajo, Buba, ha terminado"

o "Elton, tu trabajo ha terminado"?

Ese vínculo entre vosotros y el animal, ¿qué es eso?

¿Qué pasa?

A mí, pensando en ese momento, se me pone los pelos de punta.

¿Se les puede adoptar? Sí, sí, claro.

O sea, que yo podría venir y decir: "Me encantaría

adoptar a Elton cuando deje de trabajar".

Sí y yo te diría que no. ¿Tú lo podrías adoptar?

Claro, ¿tú lo podrías adoptar?

¿Yo? ¿Para mí? Sí, claro. Él ya es parte de la familia.

Esa medalla, cuando te la vayan a dar, me avisas.

Gracias. Hasta luego.

-Chao. Hasta luego.

Qué bonito.

(Fool's Garden "Lemon tree")

¿Estamos en?

En el Colegio Guardias Jóvenes de Valdemoro.

Aquí es donde formamos a los futuros guardias civiles,

pero con la peculiaridad de que los alumnos que están aquí

son todos hijos del cuerpo.

Hijos de guardias civiles. Sí.

A la orden, mi coronel.

Sin novedad. Muchísimas gracias.

Rueda, teniente coronel Moreno. Encantado.

Cuéntanos. Aquí es donde se preparan,

en el Colegio de Guardias Jóvenes, ¿sabéis lo que es?

Sí, nos ha explicado que son todo hijos del cuerpo.

Sí, de una edad comprendida entre los 18 y los 24 años.

Muy jovencitos todos, claro. Sí.

Pasan un año preparándose aquí de forma interna y,

cuando aprueban la oposición,

hacen el curso de guardia que dura entre 1 y 10 meses.

Veo que solamente hay un par de chicas aquí.

Bueno, en esta clase sí, pero en el centro hay,

este año, en primero hay 65 mujeres y en segundo 40 y tantas,

44 me parece. ¿De un total de...?

En total no llega a 500 alumnos.

¿Va subiendo el porcentaje de mujeres?

Sí, va subiendo todos los años. Va subiendo.

Pues es una preparación física importante, ¿no?

Sí, la preparación que se da aquí es muy buena a todos los niveles.

Aquí está la teniente Beatriz,

la profesora de Intervención Operativa.

A sus órdenes, mi coronel.

Sin novedad en la clase de defensa personal.

Muchísimas gracias. Encantada de conocerla.

Teniente Beatriz. Todos descanso, ¡ya!

Podéis seguir practicando.

Tú das clases, las impartes, ¿porque eres especialista en esto?

Fui a hacer un curso de Intervención Operativa a Logroño

y ahora ya impartiéndoles técnicas para defenderse de cara a la calle

y guardar siempre las medidas de seguridad,

cómo defendernos ante cualquier agresión,

hay que ir recordándolo, porque si esto no se recuerda,

se olvidan las técnicas.

Si no tienes que hacerlo habitualmente...

Cada seis meses recordamos, al igual que en los ejercicios de tiro,

que también se hace. También.

Y tú tienes que estar en una forma física importante.

Bueno, hay que cuidarse, claro. Tú impartes estas técnicas

a unos chicos que estoy viendo, unos pedazo de...

Sí. Y también te puedes encontrar

con un delincuente a quien tengas que reducir que sea...

más fuerte, más grande. Se trata de saber qué puntos duelen,

cómo tienes que luxar,

qué zonas tienes que golpear para poder reducirle.

Estoy viendo que hay, nos contaban, cada vez más chicas.

Sí, cada vez van entrando más, sí.

Porque para este tipo de cuestiones la fuerza no es...

Más bien la técnica. Alguien mucho menos fuerte

puede reducir a alguien más grande, yo con mi tamaño podría,

aprendiendo esto, ser capaz de reducir a alguien.

Sí. Beatriz, no te queremos interrumpir

que estás trabajando, muchísimas gracias.

A sus órdenes.

Vamos por aquí. Sí.

Hasta luego. Adiós.

("Somebody that I used to know")

Ahora nos vamos a dirigir a la galería de tiro

en la que vamos a ver un ejercicio de tiro,

en el cual podéis participar, si queréis.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Por qué no?

Oye, ¿y esto?

Estos alumnos son la Escuadra de Gastadores

y la escuadra de Gran Gala.

Se están preparando para las procesiones

de Semana Santa en Málaga.

Es como una coreografía, lo tienen todo marcadito.

Sí, sí, hacen sus cruces, mueven el mosquetón.

¿Cuánto pesa eso? No lo sé exactamente, pero pesa.

Pesa, ¿no? Sí, pesa, pesa.

Veo que también hay unas cuantas chicas.

Sí, hay chicas.

¿Y cómo dan las órdenes? Porque no se oye nada.

La orden la da el cabo, en este caso,

la chica que va delante, la cabo de la escuadra.

¿Y lo hace con gestos? Sí, levanta la mano

y ellos ya saben lo que tienen que hacer.

Aquí empiezan a realizar cruces entre ellos.

Está todo coordenado para hacerlo lo mejor posible.

Esto es el edificio de la Galería de Tiro.

Hay tres galerías y aquí realizan el ejercicio de tiro los alumnos.

Y aquí está... Beatriz.

La teniente Beatriz. Es que vales para todo.

Es que, como os comenté,

la Intervención Operativa engloba todo,

tanto la defensa personal como los ejercicios de tiro.

Porque aquí es la primera vez,

más o menos, que cogerán un arma en su vida, ¿no?

Sí, al principio, y se les nota que están nerviosos,

que ni siquiera saben municionar en el cargador

o que lo ponen al revés. ¿Eso se aprende también luego?

Cómo cargar el arma y todas esas cosas,

eso se aprende, me imagino. Claro, claro, todo.

Por lo visto dicen que aquí la señorita creo que es muy buena.

Dicen, dicen. (RÍE)

Espero no defraudar a nadie.

Pues nada, la directora de tiro me va a indicar.

Realizamos un ejercicio de tiro, sí, claro.

Pues lo que me digas. Vamos por aquí.

Ahora mismo está con el seguro puesto.

La seis, ¿no? La número seis.

Te las coloco encima y ahora ponte los cascos,

por si quieres que te los suba o algo.

Ya está lista para... El empuñamiento alto,

adopta cuando quieras la posición.

El ejercicio consiste en cinco disparos.

(Silbato)

Los has metido todos en el este, ¿no?

¿Os animáis?

Yo sí me animo, pero vamos... Si os animáis vosotros,

tenemos munición de formación.

Vale, ¿tú vas a tirar?

Yo sí. Pues venga.

Y tú, ¿no? Yo también.

Pues empieza, venga. Empiezo yo, venga.

Las gafas primero. Ajá.

Los cascos.

(Silbato)

Es hacia atrás. Suelta.

(Silbato)

Pepe Viyuela, a mí no me engañas. Tú esto lo has hecho alguna vez.

Tirador selecto.

Pero bueno. Agrupamiento casi perfecto.

Muy bueno, muy bueno. Todas bien agrupadas,

tirador selecto sí serías. Pero si ha sido ella.

No, tú has hecho esto más veces.

Bueno, he estado en la mili.

Claro es que... Yo no he hecho esto nunca.

Yo no he disparado jamás en mi vida.

Más que un arma en una película

que no tenía nada más que el pum, pum, y ya está.

No tenía que disparar a nada en concreto.

Los cascos. ¿Así?

Eso es.

¿Esto estaría bien ahí? Sí.

No sé cómo lo estoy haciendo, te lo juro.

(Silbato)

No sé.

Pues yo sí.

¿Sí?

¿He dado? Míralo.

¿Pero no ves? Míralo. Los cinco.

Puedes acercarte a verlo. ¿Puedo?

No habrá nadie con un arma que me dispare, ¿no?

¡Eh!, pero si es vedad. No me puedo creer que no lo veas.

Las gafitas también se las traen. ¿Cómo disparabas?

Las gafitas se las traen.

Oye, muy bien.

El agrupamiento no es mucho, pero Portillo ahí ha estado.

Ey, amigo, cuidado conmigo.

Es increíble, porque, además,

el momento en que vas a apretar el gatillo,

la sensación es como de "ay, ay, ay".

Beatriz, ha sido un placer, de verdad.

Igualmente. Te debo mi primera...

mi desvirgamiento disparando.

Ha sido un placer, encantada.

Hasta luego, gracias. Adiós y gracias.

Chicos, me tengo que marchar.

Me voy a recoger a mis hijos al colegio,

que terminan y tengo que ir a por ellos.

Bueno, nos vemos luego, ¿no? Ahí está la madre

que también tiene que ir a buscar a sus hijos.

Sí, sí. La conciliación.

Sí, la Cristina mamá.

Ahora con ellos desaparece el teniente coronel y aparece...

Aparece Cristina a secas. Muy bien.

Pues nosotros vamos a ver a la mamá y al papá de la criatura.

Pues luego os veo entonces, ¿vale? Muy bien.

Venga, chicos, hasta luego. (AMBOS) Hasta luego.

¿Qué tal con...?

Tú te creías que lo haces muy bien, pero...

No, me pensaba que era mejor.

"A pesar de que su trabajo le exige mucha dedicación,

nuestra teniente coronel siempre encuentra tiempo

para sus dos hijos."

"Cristina es madre, pero también es hija."

"Hija de unos padres que siempre le han ayudado

a lo largo de su carrera,

especialmente, en los momentos más difíciles."

Los padres de la criatura.

Me imagino que estaréis orgullosos. Hombre, eso...

-Orgullosos no, orgullosísimos del camino que ha llevado la niña.

Mucho. -No ha sido nada fácil.

"La niña" se te ha escapado, qué bonito eso.

Sí, es que lo de la niña una vez me lo prohibió

y ya no se me olvida. Ya no te atreves.

Sí, me dijo: "Ni se te ocurra decirme niña".

Es que es teniente coronel. Pero sigue siendo la niña.

Sigue siendo, pero eso no se puede decir delante de inferiores a ella,

Claro, por supuesto. es un, diríamos, delito militar,

una falta. No le vendría bien esa imagen.

¿Y cómo fue cuando os dijo que...? Empezó diciendo que quería...

entrar en la Guardia Civil, le dijo su padre...

¿qué le dijiste? -No, porque todavía no hay mujeres.

Le dije: "Dos facetas tienes, hacerte una carrera mientras

o esperar a ver si sale algo aquí".

Y, casualidad, al año siguiente salió. Hala.

Para ella, además, tú eras su modelo, su héroe,

el referente. No me pongáis a mí,

que salgo volando.

Cuando nacieron las niñas,

no pensabas tú que una de ellas llegaría a ser...

No, que va, no. Era impensable.

Era muy difícil concebir

que las mujeres estuvieran incorporadas, ¿verdad?

Es que ni por el forro. -De todas maneras a esta cría

lo que se le mete en la cabeza... No tuvo niñez ni adolescencia, nada,

eran siete, ocho horas. Todo el día estudiando.

Sí, sí, porque era muy difícil entrar en la academia general.

Pero una vez que entró no fue fácil tampoco.

No, no, no. ¿Cómo recordáis ese tiempo?

Un mundo de hombres. -Cuando eres la primera en algo,

los palos te los tienes que ir llevando tú.

Claro, para abrirle camino a otras. Luego, las que vienen por detrás,

por lo menos, tienen un poco más despejado el horizonte.

Pero esta lo pasó allí muy mal,

yo lo que veía es que mi hija ahí tenía mucha soledad.

Claro, estando... Estábamos nosotros allí

un fin de semana sí y otro también,

ya el coche se sabía el camino solo. Siempre ha tenido vuestro apoyo,

vuestra energía. Y cartas...

¿Sí? De todo.

Muchas cartas, mucho hablar por teléfono con ella,

pero había momentos que se derrumbaba.

Lo quiso dejar alguna vez. Sí, ella nos ha comentado

que ha habido momentos... Una Semana Santa vino y dijo

que no podía más. -Que eso era un mundo de hombres,

digo: "Me cago en la mar, si has tenido narices para aprobar,

ten narices para decirles que has terminado

y has salido igual que ellos". -Empezó que no volvía y le dije:

"Que te quedan cuatro meses para salir alférez"

y me dijo: "Que no vuelvo". ¿Es verdad que tú le dijiste:

"Me voy allí, si hace falta, contigo"?

Le dije: "Te quedan cuatro meses, de verdad,

me voy allí los cuatro meses, estoy contigo allí y lo terminas".

De verla a ella que lo estaba pasando mal, pues yo peor.

Ya. Y en el momento en el que ella

ya es teniente y hay que... Bueno, es que la lie yo.

¿La liaste? Algo de eso nos han contado.

A mí por poco me fusilan.

Yo le pedí permiso al director,

el hombre estaba muy contento con ella,

era la primera de la Guardia Civil y yo le dije:

"Mire, el despacho de alférez me lo han denegado"

y me dijo: "Tú se lo vas a dar porque mañana voy a ir a ver

a un ministro de defensa, soy íntimo amigo de él,

hemos sido parlamentarios y me lo va a dar".

Al día siguiente me llama el ayudante del director:

"Sube, que te quiere hablar el director",

me viene el hombre: "Toma el papel, incrédulo",

firmado, que lo tengo en casa, de puño y letra del ministro,

autorizaba a la Guardia Civil para que yo se lo entregara,

no se podía, de hecho, no se puede,

un inferior darle un despacho a un superior, eso está prohibido.

Claro. Entonces yo rompí todo eso.

Ella me llamó desde Zaragoza: "¿Qué has hecho?"

Digo: "¿Qué he hecho de qué?"

Por liarla un poco. Por poco te manda cuadrarte.

¿Qué te sentías ahí más, guardia civil o padre?

Las dos cosas. ¿Y tú dónde estabas, Carmen?

Eso, ¿dónde estabas en ese momento? Yo estaba en la barrera

con mis padres, mis hermanos, todos mis sobrinos.

Toda la familia. Toda la familia.

Es que estabais haciendo historia. Es verdad, exactamente.

Pero es que no lo ves así. Claro, para ti es tu hija,

pero es un momento histórico. Yo no he visto nunca eso de...

No, yo he visto siempre a mi... A tu hija.

A mi Cristina. A día de hoy, perdóname,

¿sois conscientes de que algún día vuestra hija es general?

Yo creo que ya piensas que puede ser cualquier cosa.

Yo creo que ya descanse un poco, pobrecita.

Y si no hubiera sido tu hija la que hubiera sido teniente,

¿cómo hubieras llevado que de pronto llegara al puesto

donde tú estuvieras destinado una teniente?

¿Crees que hubieras aceptado igual, del mismo grado,

o te habría costado también? ¿Pero sin estar mi hija?

Sí, si no hubieras tenido hijas y hubieras tenido tres chicos.

A lo mejor me hubiera sentado mal. Ajá.

Pero siendo la hija, ya no. Es importante, ¿no?

Igual eso ha hecho que vieras las cosas de otra manera.

Sí, sí. Sin embargo, lo veo y lo digo: ojalá hubiera más.

Javier, cuando te destinaban a diferentes lugares,

¿tú te ibas con tu familia, la llevabas contigo?

No. No.

¿Dependiendo de los sitios? No.

Tu estuviste destinado en Bilbao. Sí, lo pasé bien y mal.

Fueron horrorosos, de hecho, estaba un año antes diciendo:

"se va, se va" y cuando llegaba la hora...

Qué miedo. Sí, me daba mucho miedo,

lo que pasa que yo con las crías, vida completamente normal.

A lo largo de su historia,

la organización terrorista ETA mató a 857 personas

y más de 200 de ellos eran miembros de la Guardia Civil.

Con una media de edad alrededor de los 33 años,

muchos de ellos tenían hijos pequeños.

El año más negro para la Guardia Civil fue 1980,

con 31 asesinados.

La teniente coronel Cristina Moreno,

hija de un sargento, era entonces una niña de seis años.

¿Le has dado muchos consejos a tu hija?

Yo le dije...

lo que es:

"Pero tú nunca te olvides de dónde vienes, de la base".

Y por eso le quieren tanto. Ella no va con las estrellas

puestas aquí, ella va... Nunca le ha dado importancia

a las estrellas, le da importancia a la persona.

Tengo aquí una cosa que creo que es muy importante,

no vamos a decir qué es, pero sé que...

Bueno, en realidad esta reunión que estamos haciendo

es para que esto, en un momento dado,

cuando llegue Cristina,

tú se lo des. Se lo doy.

Puede ser que este sea otro de los momentos importantes

en su historia como guardia civil. Esto lo tengo yo como oro en paño.

Sí. Mira quién viene por ahí.

¿Quién viene? Bueno, bueno, qué guapísima.

Mi reina. Vaya cambiazo.

Estás guapísima. Mi solete.

Vaya cambiazo.

¿Has visto? Qué gusto. ¿Ves tú?

Bueno. Hola. ¿Qué tal, cariño?

Bien. A buen recaudo, bien cuidadita.

Ay, mi reina. Bonita mía.

Estamos encantados porque tienes unos padres fantásticos.

¿Qué me vas a contar? Fantásticos.

Sí. Ahora entendemos muy bien

de dónde vienes, que "de casta le viene al galgo".

Y por qué soy así y he llegado a dónde estoy. Así que...

Y lo orgullosos que se sienten. Muchísimo, pero mucho, mucho.

El sentimiento es recíproco, es mutuo.

Yo no sé si te has fijado

que aquí hay una cosa bastante grande.

No se refiere a mí.

Soy una cosa, pero no soy bastante grande.

De color verde. Sí.

Que está ahí puesta. Verde guardia civil además,

tampoco será por casualidad. No sé si igual Javier

tiene que decir algo, no sé. Eso es suyo.

Cuatro cosas te voy a decir, por si acaso.

Uno de los momentos históricos más agradables míos

fue cuando te entregué el despacho de teniente.

Y ahora te entrego esto que lo he tenido como oro en paño

y quiero que lo conserves como yo. Ábrelo a ver.

Vamos a ver. Míralo.

Uh.

Esto es una joya, ¿eh?

Mira por debajo.

Mira qué cara. Ay, por favor.

Tiene los años que yo llevo en la Guardia Civil,

desde el año 1967.

¿Qué significa eso?

Este es un tricornio muy especial. Sí.

¿Puedo cogerlo? Hombre, por favor.

Ahora se lo pido a ella porque es suyo ahora, ¿no?

Por favor. Es superbonito,

¿es de gala o algo así? De Gran Gala.

Era el que se usaba entonces, ahora en cosas muy excepcionales.

Para desfiles y cosas así, cuando van todos puestos.

Sí.

Pero es lo que significa el tricornio,

llevamos el tricornio desde que se creó

la Guardia Civil, vuelvo a insistir.

Es precioso, a ver la foto, es muy bonito.

Es un crío. Es un niño.

Con la misma cara que ahora. Sí, claro.

Bueno. Pero unos pocos años más.

Oye, Cristina, ¿te puedo pedir que te lo pongas un momento?

Bueno, sí. Para ver cómo te queda.

Porque es superbonito.

Lo que pasa que esto con el pelo suelto...

Ya, pero bueno...

Tenemos la suerte de que somos muy cabezones,

entonces tenemos el mismo tamaño de cabeza.

Esto así con el pelito recogido. Es muy bonito.

Está guapa, ¿eh? Sí.

¿A que no se me pone cara de mala leche?

Es muy guapa. No, no, viene de tu padre,

es un momento muy especial. Esto es...

Muy, muy especial. Sí.

Las gracias a mi padre porque yo sin él,

sin lo que él me inspiró, sin lo que en él vi,

no hubiera sido lo que soy ahora, está claro.

Y mi madre, porque ella fue

la que me ha empujado en todo momento,

la que en ese momento tan tremendo

a un mes y poco de salir de la academia

fue la que dijo: "Yo me voy contigo, tú terminas".

No puedo más que agradecerles, pero ya no por aquello,

sino por todo lo que ha venido después,

porque tampoco ha sido... Ha sido muy bueno,

pero ha seguido siendo un camino lleno de piedras,

lleno de baches y ahí han estado los dos levantándome

y tirando para adelante. Y estaremos.

-Y estaremos. Si Dios quiere.

Eso y decirles que les quiero. Que les quieres.

Que les quiero, que les quiero. Te adoro.

Guapa. Muchísimas gracias, de verdad.

Es absolutamente maravilloso veros. Y toda una lección.

No me gustaría despedir este encuentro

sin darte las gracias,

porque estoy segura que tanto tú como yo...

Ha sido... Ha sido muy emocionante

y muy inspirador ver a una mujer afrontar con tanta fortaleza

un camino tan difícil y tan duro.

Me parece maravilloso que hayas abierto un camino

que ni tu propio padre imaginaba que podía suceder.

Te digo yo que no.

Y que hayas dado una lección tan grande a muchos hombres,

a ver si aprenden.

Y que hayas también abierto los ojos a muchas mujeres.

Ojalá.

"Cristina y sus padres se esfuerzan

por no dejar escapar las lágrimas."

"Debe ser porque están acostumbrados

a hacerlo en soledad para no mostrar su fragilidad

o para que nadie ponga en duda su valor,

pero durante este programa hemos conocido a una mujer

valiente y sincera."

"He comprendido que el valor

no sirve solo para disparar un arma,

también vale para adentrarse en mundos desconocidos,

para no tener miedo a dar el primer paso."

"Y se puede hacer con una sonrisa y teniendo un corazón de oro."

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Ellas - Guardias civiles

03 jul 2017

Hoy Blanca Portillo junto con el actor Pepe Viyuela, homenajearán a Cristina Moreno, primera mujer en alcanzar el grado de Teniente Coronel de la Guardia Civil.

Contenido disponible hasta el 28 de febrero de 2067.

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