Ellas La 1

Ellas

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No recomendado para menores de 7 años Ellas - Científicas - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Ellas")

(Adele "Rolling in the Deep")

"Nuestro cuerpo es un misterio."

"Los actores lo sabemos muy bien."

"Solo para gesticular con la cara movemos 36 músculos."

"Y, algunos de nosotros,"

"pasamos la vida intentando comprender"

"los secretos de ese complicado mecanismo."

"Muchas de las respuestas vienen del mundo de la ciencia,"

"de los hombres y mujeres"

"que dedican su vida a la investigación."

"Aunque, también en este terreno,"

"las mujeres hayamos ido siempre un paso por detrás."

(Telefonillo)

¿Sí? Blanca,

"que soy Antonio." Hola, Antonio, ya bajo.

Venga, te espero aquí. Hasta ahora.

Hombre, hombre, por Dios. Qué emoción, qué alegría.

Y tanto.

¿Cómo estás, guapísimo? Muy bien, ¿tú qué tal?

Encantada de verte. Igualmente, menuda emoción,

mira que nunca hemos coincidido, qué bien.

Es un gusto. Bueno, a ver, qué hacemos.

Pues quiero presentarte a una persona.

Sí. Me gustaría que me acompañaras.

Es una mujer que es científica, muy especial y muy importante

y me encantaría presentártela y que me acompañaras a buscarla.

No se hable más. ¿Cogemos un taxi?

Exactamente, ¿vale? A ver si viene alguno, venga.

(John Lennon "Just Like")

Hola, buenas. Hola.

Su verdadero nombre es Antonio Fernández Resines

y es uno de los actores más queridos por los españoles,

aunque en principio él se preparó para estar detrás de las cámaras.

Antonio empezó a estudiar Derecho, pero lo dejó por Imagen y Sonido

en la Universidad Complutense de Madrid.

Allí compartió clases con Carlos Boyero

y con Fernando Trueba.

Fue en ese momento cuando comenzó a participar como actor

en algunos cortos y, de repente, se enamoró de la profesión.

Fue jugador de rugbi,

pero tuvo que dejarlo por un accidente de tráfico.

Un trance por el que volvió a pasar en 2005,

cuando se fracturó la tibia y el peroné

como consecuencia del impacto de la moto en la que viajaba.

Así que sabe muy bien la importancia

de estar a la última en ciencia y, por ende, en medicina.

Tras casi 40 años haciendo cine y televisión,

ha sido galardonado con un Goya, tres Fotogramas de Plata

y dos premios de la Academia de Televisión, entre otros.

Y el Goya es para Antonio Resines por "La buena estrella".

Ponte el cinturón, Antonio. Sí, vamos.

Vamos a la Autónoma, por favor.

Vamos exactamente... Sí.

al Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.

Cuéntame una cosa, Antonio, yo sé que tú

tuviste un accidente muy grave. He tenido varios.

Ah, ¿sí? Es que esto no puedo ponerlo.

Dame, yo te lo pongo. Tú que eres más habilidosa.

Ahora. ¿Ahí está? Qué desastre.

Tuve dos, uno justo al acabar la mili,

nos metimos un... Bueno, un accidente brutal,

porque no se veía y entró un coche por aquí.

Fíjate cómo sería el golpe que dio la vuelta los caballos,

fuimos con las ruedas para arriba como unos 200 metros

y paramos justo delante de un puesto de la Cruz Roja.

Qué fuerte. Que menos mal.

Qué fuerte. ¿Todos salisteis, más o menos, indemnes?

No, todos bien menos yo.

Técnicamente es estallido del macizo antero cantéreo,

ciento y pico fracturas, vaya. Pero eso es una locura.

Me trajeron en avión a España, imagínate cómo era la cosa.

Me operó un primo mío en el Doce de Octubre y aquí estoy.

¿Y fueron cuatro meses sin poder caminar?

No, más, más. ¿Más de cuatro meses?

Sí, del hospital me llevaron a casa

y estuve en el cuarto de estar y ahí hacía la vida,

no podía moverme. Horroroso. ¿Y aquello soldó bien?

Soldó magníficamente, hombre, no como para hacer muchas burradas.

Ya. No sé si sabes que jugué al rugbi

y luego me dio miedo. Eso iba a decir,

porque jugabas al rugbi, ¿verdad? Sí, jugaba al rugbi y, bueno,

llegué a jugar la última final de la Copa del Generalísimo.

Perdimos, sabía que eso no iba a funcionar, perdimos.

Y después de eso ya me empezó a entrar

un poco de mal rollo para jugar,

porque tenía placas aquí. Ah, te pusieron placas.

Sí, para unir el hueso,

te ponen unas placas atravesadas con tornillos,

entonces, se van solidificando. Luego te quitan las placas

y a mí me pasó una historia que es que se me quedó dentro

una broca. No me digas.

Te estoy contando mi vida accidentada,

era una broca para hacer los agujeros de los clavos,

igual que en la pared. Claro, utilizan una broca.

Una broca de "X", entonces, te meten el clavo.

¿Y se quedó dentro? Esa me pitaba.

¿Pasas por los arcos de los aeropuertos y suena?

Sí. En esta rodilla me pusieron una prótesis hace un año,

bicompartimental. ¿Y eso qué es?

En vez de quitarte toda la rodilla, te quitan el final del fémur,

el final de la tibia, lo unen y te quitan también la rótula.

A mí no, a mí me quitaron nada más que dos trozos de aquí.

Lo asombroso es que no sabes cómo funciona,

es como si no tuviese nada ahí dentro.

Es realmente increíble que hay gente que,

durante muchos años, no ha podido caminar nunca más,

ahora mismo es increíble lo que se puede conseguir,

de hecho, ahora mismo hay una mujer que ha creado un exoesqueleto.

¿Qué es eso? Eso es como si fuese

un esqueleto mecánico externo

que ayuda a personas con problemas de médula

a poder caminar y gente que no tiene movilidad...

Los tetrapléjicos. ...puede caminar. Por ejemplo.

Ya, ya. Fíjate la velocidad

a la que va la investigación.

¿Y eso lo ha hecho una señora de aquí?

Sí, señor. Una mujer increíble, jovencísima, por cierto.

Yo que de ciencias no tengo ni idea.

Yo soy de letras. Claro.

Todo esto me parece verdaderamente milagroso.

Sí, es asombroso. Esas cosas que se pueden hacer.

Y hay unas personas en su casa o en su laboratorio

que empiezan a estudiar, a imaginar y a pergeñar todas esas ideas

que luego tienen un eco aquí, en la vida cotidiana.

Magnífico. Pues por eso vamos

al centro de Biología Molecular Severo Ochoa

y después iremos a más sitios.

Mira, además, vamos a tener la suerte

de que acaba de llegar ella también.

Buenos días. Hola, buenos días.

Ah, pues sí que sé quién es. Sabes quién es, ¿verdad?

Sí, sí.

Margarita Salas nada menos. Qué barbaridad.

Hola, ¿qué tal? Un placer y un honor conocerte.

Un placer para mí, igualmente. ¿Qué tal, Margarita? Encantado.

Yo os conozco, por supuesto. Muchísimas gracias.

¿Sabes qué decía un investigador,

que fue el padre de la biología molecular

allá por los años 50 del siglo pasado?

Decía: "Si uno no tiene el talento para ser artista,

lo mejor que uno puede ser es ser investigador".

¿Ese santo cómo se llamaba? Exacto, cómo se llamaba ese santo.

Max Tellbrook.

Tengo una curiosidad infinita y un desconocimiento absoluto

sobre lo que tú haces. ¿Vamos andando para allá?

Vamos dando un paseo. Vale, muy bien.

Me imagino que para el común de los mortales

lo que tú haces es muy insospechado.

¿Tiene también algo de artista lo que tú haces, de creadora?

Bueno, hombre, se encuentran cosas, se descubren cosas,

unas veces importantes y otras menos importantes.

En tu caso muy importantes. Yo he tenido suerte, pero bueno,

como dice mucha gente, la suerte,

hay que estar ahí trabajando para coger la suerte, ¿no?

Yo trabajo con un virus bacteriano y llevo 50 años trabajando

con este virus, pero, en fin, yo con este bacteriófago,

en cierto modo, he tenido suerte

porque han salido cosas muy interesantes.

Margarita Salas es pionera en la investigación española

en biología molecular.

Es la descubridora de la polimerasa,

una enzima que es capaz de amplificar el ADN.

Su descubrimiento se ha convertido

en una de las patentes más rentables de España.

Es luchadora, honesta y brillante.

Le queda tiempo para ser miembro de la Real Academia Española

y de la Academia de las Ciencias.

Desde 2015 tiene su propio museo en Luarca,

su localidad de nacimiento.

Y, además, es la única mujer que tiene su figura

en la galería de la ciencia en el Museo de Cera de Madrid,

junto a destacados científicos como Severo Ochoa

o Santiago Ramón y Cajal.

Margarita, ¿te puedo preguntar cuántos años tienes?

Sí, 78. Una cría.

Una chavala, una chavala. Una niña.

Es maravilloso. ¿Vienes a trabajar cada día?

Vengo a trabajar. Tengo admiración por una investigadora que ya murió,

murió con 103 años, se llamaba Rita Levi-Montalcini.

Cuando tenía 100 años, le hicieron doctor "Honoris Causa"

por la Universidad Complutense

y, en una entrevista que le hicieron,

decía que ella a los 100 años

seguía yendo todos los días al laboratorio

y que lo importante no era no tener arrugas en la cara,

sino no tener arrugas en el cerebro.

Qué bueno, qué bueno. Y en esas estas.

Yo, a veces, digo en broma: "Yo, cuando sea mayor,

quiero ser como Rita Levi-Montalcini".

Qué bonito.

En estos últimos 20 años creo que el nivel de entusiasmo

de Margarita por la ciencia se ha mantenido casi intacto,

yo la veo igual de ilusionada por sus proyectos,

igual de ilusionada por sus resultados,

por sus publicaciones.

Margarita es una persona que no quiere jubilarse

ni se jubilará nunca.

¿Cómo es posible que estés trabajando todavía?

Porque, se supone,

que a ciertas edades una deja de trabajar, ¿no?

Bueno, es que para mí la investigación es una pasión.

Sí, ¿verdad? Es que si no me dejasen trabajar,

yo creo que me moriría. O sea, que te vienes cada día,

te coges tu coche. Cojo mi coche y me vengo aquí y,

en fin, me voy al laboratorio con mi gente

a discutir los temas que se están haciendo,

escribir trabajos, en fin.

Sigues investigando como hace 10, 15, 20 años.

Sí, sí, como siempre.

Porque otra cosa son los trabajos físicos,

eso es comprensible que a determinada edad

no estás bien como para hacer un tipo de actividades físicas,

pero investigar... Claro, si tienes la cabeza bien,

¿por qué no vas a poder seguir?

Me dices que tu profesión es una pasión.

Pues sí. ¿Cuándo nace esa pasión?

Yo no sabía lo que iba a ser de mayor,

entonces la vocación me surgió.

Tuve la suerte de que conocí a Severo Ochoa

cuando acabé tercero de Químicas porque Severo Ochoa

era primo político de mi padre,

entonces, mi padre le invitó a comer a casa.

Y comimos, me acuerdo perfectamente

que comimos una paella. Ay, me encanta.

Tienes el recuerdo vivísimo. Pero vivísimo, vivísimo.

Tuve la ocasión de hablar con él, que me fascinó,

y entonces me empezó a gustar la bioquímica

y se lo dije a Ochoa, entonces me dijo:

"Bueno, pues si te gusta la bioquímica,

te voy a recomendar que hagas una tesis doctoral en Madrid

con un excelente bioquímico, Alberto Sols,

y después te vienes a Nueva York conmigo

a hacer una fase postdoctoral. Qué maravilla.

Y eso es lo que hice. Mucho confiaba en ti.

Me imagino que vio algo. Bueno, no sé,

a lo mejor estaba un poco enchufada por el hecho de ser...

No. Él me llamaba sobrina política.

Me imagino que decía ser un hombre fascinante.

Era fantástico y, además,

tenía una dedicación y un entusiasmo.

Todo eso me lo transmitió, claro. Y así, en resumidas cuentas,

si tú tuvieras que decir

qué le debes a este hombre que está aquí detrás,

¿qué ha significado él en tu vida?

Severo Ochoa ha sido mi gran maestro,

mi gran maestro porque no solo me enseñó la biología molecular,

que después pude desarrollar y enseñar aquí en España,

sino también su rigor experimental,

su dedicación y su entusiasmo por la investigación.

(Ezra Vine "Celeste")

Lo de este edificio es muy fuerte, es como un mundo aparte, ¿no?

Sí, aquí yo, la verdad es que cuando entro aquí,

me olvido del mundo.

Hola. Hola.

Hola.

Firmo, sí.

Ya está, muy bien, venga, muchas gracias.

O sea, que también estás en contacto con gente joven

cada día, ¿no? Claro, siempre los doctorandos

son de veintipocos años. Claro.

Claro. Eso también viene bien, ¿verdad?

Buenas energías. Claro, siempre gente joven...

Claro. ...y muy entusiasta.

Gente recién acabada la carrera universitaria.

Perdona. Perdona.

Hola. ¿Te puedo preguntar cómo te llamas?

Cristina. Encantada, Cristina.

Igualmente. Quiero presentarte

a Margarita Salas. Hola, Cristina.

Un placer. ¿Cómo estás? Igualmente.

Y a mí también, Antonio Resines. Un placer.

Resines, por el amor de Dios. Perdonadme,

me habéis dejado un poco apartado ahí...

¿Qué estás estudiando aquí?

Nosotros estudiamos la microbiología de ambientes extremos.

Ajá. ¿Conocéis el río tinto en Huelva?

Sí. ¿Dónde las minas?

Eso es, es un río de color rojo, su pH es muy ácido,

además, hay una gran cantidad de metales pesados.

Antiguamente se creía que el río tinto

era una consecuencia de la actividad minera,

por la zona que era, una contaminación,

hoy en día sabemos que esto no es verdad

y el río tinto es completamente natural.

Así que la pregunta que estamos intentando responder

es de dónde viene ese río. Me parece maravilloso.

¿Tú eres consciente de que, probablemente,

si ella no hubiera empezado a caminar cuando empezó,

igual tú...? Completamente, pero completamente.

Es más, hoy en día,

las universidades están llenas de mujeres,

hay muchísimas mujeres investigando y la gran mayoría es gracias

a personas como Margarita. Claro, es un referente para todas,

me imagino, ¿no? Totalmente, sí.

Y espero que sigáis y que, en un futuro no demasiado lejano,

la mujer ocupará en la ciencia, en la investigación,

el puesto que le corresponda

de acuerdo con su capacidad y trabajo.

Que no haya ningún tipo de discriminación por ser mujer.

¿Crees que sigue habiéndola?

¿Tú notas? Yo nunca la he vivido,

ni discriminación positiva ni negativa.

El porcentaje de mujeres que empieza en la carrera científica

es muy alto y a medida que vas progresando

en la carrera científica,

el porcentaje de mujeres frente a hombres

se va reduciendo de manera considerable

y es verdad que en los puestos más altos

todavía hay muy pocas mujeres.

Yo hice una película que se llamaba "Fuga de cerebros",

¿sigue habiendo fuga de cerebros? Sí, yo seré un cerebro a la fuga.

Hay muy poca financiación en la investigación,

para los jóvenes, desgraciadamente,

hay muy poco futuro aquí, en España,

entonces, tienen que irse al extranjero,

lo cual es bueno, el irse al extranjero,

una temporada, como hice yo e hicimos muchos,

pero lo bueno es que pudiesen volver.

Hoy día, es muy difícil la vuelta, desgraciadamente.

Yo tengo un gran amigo que dice que un país debe invertir siempre

en cultura, educación e investigación...

No se entiende. ...para que un país crezca.

Tú has aportado a este país,

incluso, has subido su producto interior bruto,

no solamente los resultados importantísimos conseguidos,

sino que eso son avances científicos y económicos también.

Y se ha beneficiado mucha gente, aunque solo sea por eso...

Creo que lo que le falta a la ciencia en España

es que tengan fe en ella y que apuesten por ella,

porque, en realidad, puedes conseguir muchos beneficios,

pero necesito que apuesten por nosotros.

Ha sido un placer conocerte. Un placer para mí también.

Muchísimas gracias. Gracias.

Encantada. Hasta luego, que vaya todo bien.

Un estudiante del laboratorio se había ido a hacer una estancia

a otro grupo extranjero y tuvo un problemilla

en el laboratorio, entonces, recuerdo que Margarita lo defendió,

diciendo: "No, esta es una persona de mi grupo

y esta persona sabe trabajar, estoy segura de eso".

Para un estudiante, que tu jefe confíe así, de esa manera,

para defenderte en una situación, en un problema,

eso me parece muy importante.

¿Cuál es tu rutina normal? Bueno, pues llegar aquí,

suelo llegar hacia las 10 o así,

para evitar el tráfico de primera hora,

salgo a las 9:30 de casa y llego hacia las 10,

entonces, no tengo tráfico. Ajá.

Y aquí, bueno, ya empiezo con mi secretaria, Mari Ángeles,

a despachar con ella. ¿Y qué hacéis? ¿Coméis aquí?

Comemos aquí, sí. Ah, ¿comes aquí? No te vas a casa.

No, no me voy a casa, como aquí, me traigo táper.

Ah, vienes con táper. Sí.

¿Quién invierte dinero en investigación?

Vamos a ver, fundamentalmente el ministerio,

ahora es el de economía y competitividad...

Perdón, ¿qué es esto? Esto es un lavador de ojos

por si te cae alguna sustancia o algo peligroso,

tiras de aquí y te sale un chorro de agua,

mejor no tirar.

Ha habido alguna persona que, por gracia, ha tirado

y se ha duchado. Bueno, perdona.

Es una especie de ducha, una ducha.

Bueno, os presento mi laboratorio.

("I wish that I could see you soon")

¿Se puede pasar sin ponerse nada? Por supuesto, sí, sí.

Vale. Sí, aquí no trabajamos

con nada peligroso.

Este es mi despacho.

Madre mía. Es igual, igual...

Pero ¡madre mía! Esto es como una leonera.

La cantidad de papeles que hay aquí.

Pues sí.

¿Sabes dónde está cada cosa? Más o menos,

cuando mi secretaria dice que quiere ordenarme

y tirarme cosas, le digo: "No me lo toques,

porque si me lo tocas, me lo descolocas".

Y todo esto,

¿qué es? Me produce una fascinación enorme.

Bueno, unos son correos,

otros trabajos que estamos publicando.

Ahora, por ejemplo,

estoy organizando el 50 aniversario del Phi 29.

¿Aquello qué es, por cierto? ¿Puedo preguntar?

Es un microondas para mi comida.

Ese es tú... Y yo preguntando y es un microondas.

Lo del táper. Estas cosa me pasan.

Venid ahora conmigo que os voy a enseñar

algo de lo que se hace en el laboratorio.

Venga. No me tiréis nada, ¿eh?

Madre mía la cantidad de... Hola. ¿Queréis que os presente?

¿Qué tal?, buenas. Sí.

Mira, Víctor. Hola.

Víctor. ¿Qué tal?, muy buenas.

Juan. Hola.

Hola. Juan está haciendo el máster ahora.

¿Qué tal trabajar con Margarita? No digas que horroroso, porque...

No, pero es una mujer importantísima.

Ahora me tengo que ir yo para que digan la verdad.

¿Es muy dura trabajando? Exigente.

Todo un honor trabajar con ella. Sí, sí,

cuando te das cuenta de las cosas que ha hecho

y lo que ha hecho pues...

sí que... En cierta manera,

te sientes un poco importante también, ¿no?

Me gusta que os sintáis importantes.

(JR "Gone")

Aquí está Alicia. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien, encantada. Hola.

Alicia también...

¿Qué tal? Muy bien.

¿Cómo estáis? Quietos, que si no es un lío.

...ha hecho la tesis doctoral y ahora es una postdoctora.

Ajá. Y aquí sigue.

Aquí sigo, que estoy muy a gusto aquí con ella y aquí me he quedado.

Qué bien. Es muy bonito verte aquí trabajando con ellos.

Hombre, claro. Donde dos generaciones se juntan

sin ningún problema, ¿no? Claro, vamos aprendiendo

cada vez unos de otros. Claro.

Si queréis os dejo unas batas y me ayudáis a hacer un experimento.

¿Qué os parece? Yo no.

¿Cómo que no? Va a ser muy fácil.

Que te tienes que poner la bata también.

Tenemos unas batas preparadas para vosotros.

A mí esto no me vale, ¿eh? ¿No te vale?

Esta, ¿verdad? ¿Te queda pequeña?

Te puedes quitar la chaqueta, si quieres.

Si no, miramos una más grande. No, me quedo así.

¿Te quedas así? Ya está, hala. Queda elegante, ¿no?

Yo esto no me lo pongo ni, vamos... Que sí, hombre,

que luego se estiran más de lo que parece.

Vas a ver, a que tardo media hora, ¿qué os jugáis?

Soy un desastre, es horroroso. Esto lo meto aquí, a ver.

Os voy a preguntar como a Margarita,

¿todos sabéis lo que hay en cada frasco?

(RÍE) (RÍE)

Están marcados, ¿eh? Los tenemos apuntados.

Pues no es fácil ponérselos, ¿eh? Ya te lo he dicho yo.

Se va cogiendo experiencia,

pero las primeras veces se pegan mucho, ¿verdad?

Mira.

Mira qué bien te los has puesto. (RÍE)

Os voy a enseñar lo que vamos a hacer.

Tenemos un gel de proteínas aquí que lo vamos a usar

porque vamos a purificar un mutante que tenemos de la polimerasa.

Ajá. Para estudiar un poco más.

Perdona que haga esta pregunta, pero la proteína,

¿para qué vale? Para amplificar el ADN.

O sea que tú tienes, a lo mejor, un cantidad mínima,

a lo mejor un nanogramo, que es... Sí, no un pelo, sino mucho menos.

Mucho menos. Sí.

Por ejemplo, de un pelo puedes amplificar el ADN del pelo

para determinar la paternidad... Investigación policial, sí...

...un crimen o lo que sea. Sí, sí.

Lo que pasa que para analizarlo tienes que amplificarlo,

para poder analizarlo. Y eso lo descubriste tú.

Nosotros descubrimos esta ADN polimerasa que,

como decimos nosotros,

es la mejor polimerasa del mundo mundial.

Tenemos en el ordenador la estructura, si queréis,

la ponemos para que veáis cómo es. Enséñales tú.

Os cuento lo que hay que hacer.

Tenemos que cargar en este gel de proteínas

unas muestras que os hemos dejado preparadas nosotros, ¿vale?

Yo no lo hago ni de coña.

No, lo tienes que hacer. Pero que me tiemblan las manos

de los nervios. No, no, tienes que hacerlo, venga.

Es una responsabilidad para mí... Pasa, pasa.

Que no... Bueno, ya me has liado. (RÍE)

A ver, ¿qué hay que hacer? Es muy fácil.

Cogemos las puntas de aquí, las cargamos

y tiene dos topes la pipeta.

Para coger la muestra solamente cogemos el primero

y cogemos uno de los tubos. Bueno, que es imposible.

Y cargamos la muestra.

Después, para soltarlo, tenemos que apretar a los dos topes,

al primero y al segundo.

Y lo tenemos que cargar en cada uno de esos pocillos que veis ahí.

Que me es imposible. Aprieta el primer tope.

Espera.

Lo meto, ¿no? Sí, aprieta el primer tope

y, ahora, sube despacio. Subo así.

Así, pero tienes que coger la muestra. Vuelve a subir.

¿Cómo la muestra? Ahí está dentro, ya está.

¿Ya está? Muy bien.

Ahora vamos al siguiente. Acojonante.

Si te parece más fácil, al que quieras, te dejo elegir.

¿Dónde se mete esto? Ahí.

¿Ahí? Ahí, ahora aprieta.

No me he puesto las gafas. ¡Ya lo he hecho! Mira.

Perfecto, lo has hecho muy bien. Muy bien.

Te abro un tubo como a él.

Tira, tira. Ya la tenemos.

Me tenía que haber puesto las gafas.

El primer tope. A ver.

Mete ahí. Pon el primer tope.

Ahí está. Ve hasta el fondo del tubo.

Y sube despacio.

Ya está, ya lo tenemos. Ya la has cargado.

Joder. Ahora, vamos allá,

al siguiente pocillo. No sé qué estamos cargando,

no me he enterado. Ahora os lo contamos otra vez.

¿Dónde es? A ver ahí, sí, puedes apretar ya.

Al primer tope y al segundo.

Perfecto, muy bien. Muy bien, Blanca, muy bien.

Que lo he hecho. Impresionante.

Ahora hay que sacar eso de ahí.

Dándole a esto, ¿verdad? Sí, y sacamos la punta.

Mira qué lista es la tía. Es que he mirado,

he dicho: "Hazlo tú primero". Ya, ya.

Le has dejado que...

Ese gel donde ha caído, ¿qué es? Es un gel de proteínas,

tiene una estructura de acrilamida,

lo que va a hacer es separar las proteínas

y podemos distinguirlas, distinguir de ellas

cuál es la nuestra. Ahora, cuando veáis el resultado,

hay muchísimas. De hecho, os voy a decir una cosa,

para presumir de mi marido,

estos geles de acrilamida en presencia de un detergente

los descubrió mi marido en Estados Unidos,

cuando estaba con Severo Ochoa en Nueva York.

Y esto se usa hoy en día todos los días.

Y a mí me encanta escucharte hablar de Eladio, de tu marido,

porque, lo que decías antes, ha sido un apoyo importantísimo,

además de un hombre brillantísimo. Sí.

Es importante y necesario el apoyo de la otra persona,

me imagino, ¿no? Para mí ha sido fundamental.

Yo siempre digo que, aparte de mi gran maestro,

que fue Severo Ochoa, que ya os lo he dicho,

pero Eladio fue otro de mis grandes maestros

y un apoyo.

Siempre digo que si no hubiese sido por Eladio,

yo no estaría donde estoy,

porque él siempre me ha apoyado, me ha ayudado

y ha hecho posible que yo,

en una época en que nadie daba un duro por una mujer,

por una mujer investigadora,

pues ha hecho posible que yo tenga un nombre,

como os he dicho, el nombre propio, Margarita Salas,

y no la mujer de. Hay admiración mutua,

eso me encanta.

Que tengas una mujer brillante y sientas que tu pareja te admira

y que tú sientas admiración por él.

Eladio era muy brillante,

de verdad, era mucho más brillante que yo

y mucho más inteligente que yo, de verdad.

Y no lo digo por modestia, no, lo digo porque era verdad.

Yo estoy muy orgulloso de haber trabajado con ellos

y, de alguna manera,

haber sido una especie del portador del relevo.

Gracias a eso yo creo que España ha tenido, y tiene actualmente,

grandes científicos y esperemos que con el tiempo

se mantengan estos grandes científicos.

Ahora os va a enseñar Alicia. Un gel para que veáis

la imagen de la proteína que hemos visto en el ordenador

cómo se vería en el gel, que al final lo que vemos

es solamente una pequeña bandita.

Esta que tenemos aquí es la polimerasa.

Ah, esa. Es la que está aquí en grande

y luego aquí la ponemos a ella sola,

tenemos que purificarla y separarla de todas las demás.

¿Qué pasó el día que lo descubriste?

Nosotros estudiamos la polimerasa desde el punto de vista básico,

vimos las propiedades que tenía,

que son unas propiedades muy especiales y muy buenas

que no tiene ninguna otra ADN polimerasa,

y entonces pensamos en patentar esta ADN polimerasa, la patentamos.

Te debiste sentir una mujer muy feliz, me imagino.

Pues sí, la verdad es que de una investigación básica,

de parte de los resultados básicos de conocimiento,

salga una aplicación con tanta importancia económica,

pues sí, realmente es muy gratificante, sí.

Como de eureka, ¿no? Resultados siempre hay.

Sí, claro. Pero resultados prácticos

no siempre hay.

Es lo que decía Severo Ochoa:

"Hay que hacer investigación básica de calidad,

porque días saldrán resultados prácticos,

que no son previsibles a priori,

que rondaran en beneficio de la sociedad.

Como decimos nosotros,

nadie daba un duro por el Fago Phi 29.

Cuando empezamos a trabajar,

pues no teníamos ni idea de lo que iba a resultar

y resultó que ha dado una aplicación práctica

muy importante,

aparte de resultados básicos también muy importantes.

¿Tú has oído hablar de Elena García?

Elena García, sí, sí.

Quiero enseñaros una cosa que es muy sorprendente.

Sí, sí, sí.

Sí.

Ha diseñado un exoesqueleto,

después de muchísimo tiempo de investigación,

que permite a niños con problemas medulares

poder caminar. Pues sí, es fantástico.

Me encantaría conocerla.

Yo creo, Margarita, que la vas a conocer.

Ah. Sí, creo que la vas a conocer.

Pues me encantará conocerla. De hecho, bueno,

vosotros tenéis aquí mucho trabajo y muchas cosas que hacer

y no queremos tampoco... Me voy a llevar a Antonio

porque queremos ir antes a hablar con ella,

ver esto en directo, que nos explique y, después,

vemos la forma de encontrarnos. Ah, muy bien. Estupendo.

Muy bien, pues vamos. Vamos.

Oye, muchísimas gracias. Luego nos vemos.

Os podéis quitar los guantes, la bata.

Claro que sí. Pensaba quedarme la bata,

por si acaso. Bueno, si la quieres de recuerdo.

Se siente una como... Como más importante, ¿verdad?

(The Beatles "Here comes the sun")

Pues vamos a conocer a Ana Sí.

Y, sobre todo, vamos a conocer a Álvaro,

que es su hijo,

que él está trabajando con Elena García

con lo del exoesqueleto que hemos estado viendo antes.

Lo que has enseñado a Margarita. Eso es.

Hola. Buenos días.

Buenos días. Hola, soy Blanca.

Antonio. ¿Qué tal? Encantada. Ana.

Encantada, ¿podemos pasar? Sí, por favor.

Bueno días, permitidme que os dé un abrazo.

Hombre, por Dios. ¿Cómo estás?

Teresa. Sí, qué ganas tenía de conoceros.

Antonio. ¿Qué tal?

Y esta cosita pequeña que está aquí sentada comiendo,

¿quién es?

Álvaro. Eres Álvaro.

Muy bien, hombre. Voy a darte un beso, Álvaro.

Vale. ¿Te parece bien?

Vale. Voy para allá.

Yo no porque tengo que saltar y entonces no...

¿Qué tal? ¿Qué tal estás?

Bien. Oye, me ha dicho un pajarito

que tú eres del Atlético de Madrid. Sí.

Yo también. Bueno, empezamos mal.

Bueno, en fin.

Sí, señor.

¿Tienes camiseta del Atleti? Sí.

Qué bien. (ANA) Firmada por Torres.

¿Firmada por "El niño" Torres? Sí.

¿En serio? Gorra del Atleti firmada por Torres

y bufanda. Olé.

Es impresionante, es una cosa... Vamos, me dejas asombrado.

Yo no tengo ninguna de Sergio Ramos,

o sea que se la voy a pedir. Dile: "Pues yo también

y tengo un balón firmado por él", ¿verdad?

Ah, ¿sí? Madre mía.

O sea que tienes cosas firmadas por gente del Madrid.

¿Ves? Para que veas que somos buena gente.

Es que él es jugador del Real Madrid de baloncesto.

¿Del Real Madrid de baloncesto? Tengo el corazón...

(ANTONIO Y BLANCA) Dividido. -Sí.

Partidito en dos. (RÍEN)

¿Cómo es el día a día de Álvaro?

Ya le veo aquí desayunando tan ricamente.

Bueno, nuestro día a día es siempre con muchas carreras,

porque hay que levantarse,

hay días que tenemos fisio por la mañana muy pronto,

entonces, nos levantamos a las 7, empezamos a vestirnos,

desayunar, la fisio, luego hay que ir al cole corriendo,

terminamos el cole, nos vamos a más fisio...

Ajá. Nuestros días son largos.

Largos y muy movidos, de arriba para abajo.

Y muy intensos. Ajá.

¿Hoy a qué vamos, Álvaro? A...

A andar. Olé.

¿Y nos vas a dejar que vayamos contigo?

De acuerdo. ¿Entonces hoy vamos a poder ver cómo trabaja?

Sí. -Es emocionante.

¿Sí? Verle ponerse de pie,

¿verdad, Álvaro? Es emocionante, le ves y...

Yo cuando le vi la primera vez, lo que me salió fu decir:

"Hijo, qué alto eres".

¿Os habéis fijado? Ya se me han caído tres dientes.

Es verdad. Nos habíamos fijado,

lo íbamos a comentar ahora, sí. Yo ya veo ahí

al ratoncito trayendo alguna cosa, ¿no?

Sí. (RÍE)

Los zapatos. -A vestirse que nos tenemos que ir.

Con vuestro permiso. Álvaro lleva zapatos muy especiales.

Estos zapatos nos ayudan a que los pies no cojan mala postura,

si los pies no cogen mala postura, la rodilla está más derecha,

si la rodilla está más derecha, la cadera y la espalda también.

Claro. Pues son muy chulos.

Sí, ¿verdad?

Mamá siempre le dice que tiene los zapatos más caros de la casa,

porque esto cuesta 500 euros.

¿Que cuesta 500 euros? Madre mía.

Para que no pase frío...

Bueno, en verano se los dejamos solos.

Claro, con los dedos al fresco. Claro.

¿Eso qué es? Ah, es que les ha hecho un regalito.

Ah. Anda.

¿Te gusta a ti mirarte al espejo? No, se lo vamos a regalar a Elena.

Ah, se lo vas a regalar a Elena.

Exactamente, ¿qué es lo que tiene Álvaro?

Álvaro tiene atrofia muscular espinal,

más comúnmente conocida como AME, porque eso si no es muy largo.

¿Qué es? ¿No es una tetraplejia?

No, es una enfermedad rara.

Porque él se mueve, o sea, las manos las mueve un poco menos,

pero se mueve. Es que estos niños nacen bien,

nacen estupendos. Eso te iba a preguntar,

cuando nació tú no notaste nada. Nada.

Él hasta los seis meses era un niño normal.

Ah, mira, está ahí. Él se apoyaba, gateaba,

volteaba, todas las cosas que hacían los niños.

De repente, empezó a no poder sujetarse,

a caerse, a dejar de voltear, a perder fuerza.

Empezamos a llevarle a los médicos y decían: "Será que es vago".

Empezó a tener temblores en las manos

y eso es daño neuronal, indudablemente, eso es un...

¿Y te lo diagnosticaron rápidamente o tardasteis?

No, 14 meses. ¡14 meses!

Qué barbaridad. 14 meses.

A mí me da pena porque nos falla la base, que son los pediatras,

los pobres no pueden conocer 7500 enfermedades raras.

Claro. Y los neurólogos, ¿sí lo sabían?

Sí, los neurólogos en cuanto lo vieron.

Lo detectaron inmediatamente. Lo primero que me dijeron fue:

"Esto es una enfermedad incurable, es degenerativa".

Y a partir del momento en que se lo diagnostican,

¿hay un tratamiento? Según se lo diagnostican...

ahí fue duro, porque, en aquel momento,

en aquel momento preciso, Álvaro estaba muy mal,

muy, muy mal, entonces, lo diagnosticaron de tipo uno,

que es el más grave y me dieron meses.

¿Qué me dices? Joder, qué horror. Sí.

Sí, me dijeron: "Ve teniendo otro que este no..."

Qué horror. Pero, claro, yo ahí,

en ese momento, primero te quedas así

y luego dices: "¿Qué narices? Este ya está aquí,

a pelear por este que está aquí". Claro.

Os pongo un ejemplo, tenemos al AME tipo uno

mayor de todo el mundo, tiene 40 años y es fiscal.

Una señora. Yo cuando me enteré, fue un subidón de decir:

"¿Qué me dices?"

Y lo bueno es que encuentras gente y encuentras médicos

que sí quieren luchar por ellos,

gente como Elena que quiera pelear por ellos, es imposible.

Es listo, pero vamos... Es muy listo.

Y lindísimo, lindísimo.

¿Cómo aparece Elena en vuestras vidas, en esta familia?

¿Cómo aparece?

Yo estoy metida en muchos sitios,

FEDER, la Federación de Enfermedades Raras Española,

es uno de ellos, entonces,

te manda siempre comunicación de los congresos,

de todo lo que se hace y me llegó uno de exoesqueletos.

Dije: "Exoesqueletos, esto tiene una pinta buenísima",

y me fui para allá a conocerla en el Instituto Cervantes.

Ellos ya tenían un exoesqueleto que tenían hecho para tetraplejia.

Ya era impresionante conseguir levantar a una niña,

yo lo vi y dije: "Madre mía, el futuro está aquí".

Si te parece bien, vamos para allá. Sí, vamos a conocer a Elena.

Vosotras primero.

Ten cuidado que este es de correr. No, que no.

Álvaro no le deja.

(Bill Withers "Ain't No Sunshine")

Ya está, venga, vamos.

(TARTAMUDEA) Antes de abrir el maletero,

dejan que lean lo que pone.

Hala, está lleno todo de dibujos.

¿Le subes tú?

Conocer el trabajo de Elena es muy impresionante,

primero porque tú dices: "Madre mía, qué curro",

Sí. o sea, es increíble,

segundo, a mí una de las cosas que más me...

me hizo decir: "Jo, qué guay somos", es que era una mujer.

Una mujer en el mundo de la robótica es un bicho raro.

Exactamente. Es una aguja en un pajar.

Una aguja en un pajar. Como una científica en el año 63.

Sí, lo mismo, es una cosa que dices:

"Madre mía, dónde has conseguido llegar,

qué buena tienes que ser". Y la energía, la fuerza

y la perseverancia que tiene que tener.

Y encima de que ya es difícil que hayas llegado hasta ahí,

has decidido meterte en un berenjenal...

tremendo,

haciendo algo que no se hace en ningún sitio del mundo,

o sea que tú vas a partir de cero y vas a conseguir algo

que no ha logrado nadie en el mundo, pero nadie ni de lejos,

o sea, un exoesqueleto que levante AMES,

no lo hay ni de adultos.

Y Daniela, estamos hablando... ¿Daniela quién es? ¿La cría?

La de Barcelona. La cría tetrapléjica.

Gracias a los padres de Daniela, esto es un hecho,

yo lo digo siempre,

no había ningún exoesqueleto pediátrico de ningún tipo,

entonces, ellos fueron a hablar con Elena, le dijeron:

"Por favor, socorro"

y Elena dijo: "Venga, acepto el reto",

que eso es una cosa... Sí, asombroso.

Tremendo. Sí.

El de Daniela no se pudo comercializar.

No. Pero ¿por qué?

Por dinero, es un proyecto que parece una tontería,

pero es que conseguir que anden es mucho más que el decir:

"Jo, le veo andando", no, es que le vas a ver estirado,

con lo cual la escoliosis se va a retrasar en el tiempo.

Claro, te iba a decir,

eso tiene una repercusión terapéutica.

Claro, es el paso lógico para la rehabilitación.

Cuando Elena conoce a Álvaro, hay un flechazo amoroso, seguro,

porque debió ser bonito, ¿no? Yo creo que Elena está enamorada

de todos y cada uno de los niños. De los críos.

Elena es una persona con un corazón enorme.

Y a ti Álvaro, ¿te cae bien Elena? Sí.

¿Mola? ¿Es simpática? Sí.

¿Y qué tal te lo pasaste la primera vez que te pusiste...?

Bueno, yo le voy a llamar robot, cuando te convertiste en un robot.

Bien. -¿El exoesqueleto qué hace por ti?

Andar. -¿Y te cuesta? ¿Te cansa?

No. Hoy es un día importante.

Sí. Es un día...

(Nico & Vinz "Find a Way")

(ÁLVARO) ¡Elena!

(ÁLVARO) Hola.

Hola. Hola.

Hola. Hola, buenas.

Elena, toma. -¿Qué me traes?

Ábrelo.

No sé, espérate, ¿cómo se abre esto? -A ver, déjame.

Ah. ¡Ay! Muy bien.

Qué cosa más bonita, por favor.

Qué cosa más bonita.

Muchas gracias. -De nada.

Qué bonito, ¿esto lo has hecho tú?

Con ayuda de mamá. -Bueno, pero tiene muchísimo mérito,

está muy bonito.

Tenía muchísimas ganas,

me han hablado tanto y tan bien de ti.

Encantada. Muchas gracias.

Un placer. Que se nos escapa el niño,

Álvaro, ven para acá. Hola, guapa.

Venimos superemocionados

y con muchas ganas de que nos cuentes.

Ana nos ha contado muchísimas cosas maravillosas

y tenemos muchísimas ganas de compartir este momento

que creo que es emocionante. Es intenso y emocionante, sí,

es muy bonito.

Bueno, aquí tenemos los exos.

Este es el prototipo de investigación,

este es el que ha estado utilizando Álvaro y otros niños,

realmente, el que se van a llevar a casa es este.

Ajá. Este es el dispositivo ya comercial.

Es superbonito y color rojo, además.

Solo falta el color blanco y ya. Del Atleti. (RÍE)

Me están dando el día con lo del Atleti,

desde que he llegado. ¿Qué hacemos ahora?

Bueno, ahora hay una etapa de preparación.

Tienen que estirarle un poquito

porque, como son niños que habitualmente no caminan,

hay que preparar un poco los músculos, los tendones y todo,

un poquito de calentamiento. Vamos a calentar, Álvaro.

¿Calentamos un poquito con mamá?

("Rome wasn't built in a day")

¿Cómo empiezas tú? Yo soy ingeniera industrial.

Ajá. Estudié Ingeniería Industrial

porque quería hacer robótica.

Cuando terminaba, empecé a hacer el Proyecto de Fin de Carrera

dentro de Automática y empecé a trabajar con robots móviles.

Ahí decidí que quería hacer un doctorado,

quería empezar a dedicarme a la investigación.

La tesis doctoral la hice ya en el CESIC,

y ahí hice mi tesis doctoral de robots que caminaban,

robots caminantes.

Los robots que yo trabajaba estaban enfocados,

sobre todo, a la industria

y cuando empecé a trabajar en los exoesqueletos,

en principio, la aplicación que era el foco era la industria,

levantamientos de peso para evitar cargas en los operarios

que les pudiesen generar problemas. Que se pusieran un exoesqueleto...

Para evitar lesiones musculares por exceso de carga y demás,

el exoesqueleto hace toda la fuerza y el operario hace el movimiento,

es como la interacción perfecta entre humano y robot,

el humano pone lo cognitivo, la máquina, lo físico.

Los planes de Elena cambiaron de rumbo

en el momento que se cruzó en su vida Daniela,

una niña con una lesión medular que le impedía caminar.

Elena quiso que Daniela caminara a pesar de su tetraplejia,

perfeccionando su exoesqueleto.

5 años después, en 2013, terminó el exoesqueleto Atlas

y Daniela pudo caminar por primera vez.

Pero el prototipo no podía salir al mercado,

otro avance científico más que se quedaba en el laboratorio.

Entonces, Elena se propuso adaptar el exoesqueleto a los niños

con atrofia muscular espinal,

que es la enfermedad infantil con más índice de mortalidad.

Fundó su empresa y consiguió un millón y medio de euros

para financiar el proyecto gracias al crowdfunding.

Por favor, ayudarnos a construir este robot porque lo necesitamos.

Para jugar.

Por favor, dadnos los recursos para que podamos fabricarlos.

Álvaro, un niño con atrofia muscular,

y su familia se prestaron a colaborar con Elena

y fue en 2016 cuando los padres de Álvaro vieron a su hijo

caminar por primera vez. Álvaro tenía 5 años.

Ahora Elena planea llevar al mercado el exoesqueleto

y todo apunta a que lo va a conseguir.

Cuando eres consciente de que lo que estás haciendo

es la única oportunidad que tiene tantísimos niños y tantas familias,

y cuando tienes tanto contacto con las familias,

realmente es una responsabilidad muy grande,

sabes que no puedes fallar.

Es el proyecto de mi vida, estoy muy contenta.

Está funcionando con muchísimo esfuerzo,

todo el mundo está muy implicado,

tengo un equipo de personas increíble,

un equipo humano increíble, que son grandísimos profesionales,

pero, sobre todo, grandes personas. Eso es lo que hace este proyecto,

lo hacen grandes personas. Qué bonito.

¿En qué momento está el exoesqueleto

y su comercialización

y en qué momento está la financiación?

En este momento, como habéis visto,

ya hemos pasado del prototipo a un dispositivo

que se va a certificar,

hay que certificarlo como dispositivo sanitario,

eso es muy costoso, ¿vale?

Es un proceso difícil técnicamente y, al mismo tiempo,

económicamente, es costoso.

¿Esta es la única empresa en España que se dedica a esto?

Para pediatría sí, la única. Sí, sé que hay exoesqueletos...

Sí, hay para adultos parapléjicos.

Para pediatría es la única en España y en el mundo.

¿En el mundo también? Es única en todo el mundo.

(Canción "You'll be in my heart")

¿Vamos a andar un poquito? Vamos.

¿Tienes ganas de enseñar no solo a estos chicos,

sino...? Esto lo va a ver cantidad de gente.

Lo va a ver mucha gente por la tele,

tienes que explicarles cómo andas tú.

Ahí hablas tú solo, ¿eh?

El exoesqueleto, ahora mismo, es todo,

es parte cognitiva, parte física, da la fuerza para andar,

pero al mismo tiempo decide el patrón de marchas,

ya que se pone a andar por el niño.

La idea que tenemos es que poco a poco

el niño intentando moverse... Dirija él el movimiento del...

Se puede hacer porque ellos tienen movilidad residual,

no tienen fuerza, pero cuando están sentados con las piernas colgando,

las mueven. Sí, le he visto, sí.

Con los sensores que tenemos

detectamos esa intención de movimiento y damos el paso.

Se le colocan unas espinilleras que es lo que hace que las piernas

queden bien extendida para tener un bueno control de la marcha.

Lleva otras detrás, como unas musleras, lo mismo.

Luego, lo que es fundamental es el corsé,

esto es lo que más lata nos ha dado,

porque los corsés comerciales están pensados para estar

en estático en una silla de ruedas,

entonces, lo que te sujeta bien, no te deja mover bien las piernas.

Algo que te deje mover las piernas y al mismo tiempo te sujete bien...

¿Habéis inventado también el corsé? En colaboración con una ortopedia.

Hay mucho trabajo de mucha gente. Sí, esto es multidisciplinar, sí.

Esto requiere la colaboración de tantísima gente...

¿Estamos listos? ¿Nos ponemos de pie?

Sí.

Vais a ver que le van a sujetar porque el exoesqueleto genera

el patrón de marcha, pero no controla el equilibrio.

Mírale qué alto es. Es altísimo, es verdad.

Es muy grande para 5 años. Es que es muy grande.

Macho, Álvaro, tienes un tipo...

Ya sabes por qué juega al baloncesto.

Claro, ahora se entiende mejor. Sí, sí.

¿Qué tal? Bien.

Esa interfaz, se supone que es la del fisioterapeuta,

y él regula la velocidad,

decide si quiere que el control lo tenga el niño o tenerlo él.

Que el niño se pueda poner esto en su casa,

levantarse él solo, ir a por la consola...

Tomar decisiones y hacer cosas, cómo no les va a hacer bien.

Eso es fundamental.

¿Qué tal? Bien.

Eres un poquito "Transformers". (ANA) Sí.

Te sienta muy bien.

Álvaro, ¿qué? ¿Qué tal? Bien.

Date la vuelta. Pero a ver, cuéntame.

¿Tú qué sientes? Cuéntamelo, hombre, que no lo sé.

Cuéntanoslo.

Alegría. ¿Alegría?

Alegría. Ah, ¿sí? Anda, mira qué bien.

¿Y qué piensas hacer si te lo llevas a casa?

Que estabas preguntando que si te lo llevabas ya a casa.

Jugar con mi hermano, al fútbol.

Jugar al fútbol con tu hermano. Sí, pues bueno, claro, normal.

Y le hemos echado morro, ¿verdad? -Sí.

Estamos así lanzando al despiste,

a ver si el presidente del Atlético nos hace caso,

porque queremos hacer, ¿el qué? El saque de honor allí en medio.

Cuando nos veamos la próxima vez,

llamamos directamente a Cerezo y te pones tú y se lo pides tú.

Vale. -¿Y de qué color lo vamos a pintar?

Rojo y blanco. Blanco, exactamente, muy bien.

Rojo y blanco, no blanco, rojo y blanco.

A mí me da mucha pena, pero... Sí, nos tenemos que ir.

Nos tenemos que marchar. Quiero decirte algo, Álvaro.

¿Eh? Que te voy a decir una cosa.

Eres un niño guapísimo y encantador,

me ha encantado conocerte

y que me debes un espejo,

que me ha dado envidia.

¿Vale? Vale.

Oye, y que sigas currando mucho y estudiando mucho.

No vemos, ¿vale? Vale.

Un beso, amor.

Ay, un abrazo también, por favor. Sí.

Ay, sí.

Encantada de conocerte.

(King & Country "Fix my eyes")

Elena, no sé si te gustaría acompañarnos a conocer

a Margarita Salas.

Se cumplen 50 años del descubrimiento de la polimerasa

y es una mujer que ha sido pionera,

es una de las grandísimas personalidades

del mundo científico... De la ciencia, un referente, sí.

¿Te apetece venirte con nosotros a conocerla?

Muchísimo. Muy bien.

Pues vamos. Pues nada.

Hasta luego, muchas gracias. Hasta luego.

Hasta luego. Cuídate mucho.

Nos vemos.

"Volvemos al centro Severo Ochoa"

"porque queremos celebrar con los compañeros"

"de Margarita Salas"

"el 50 aniversario de su descubrimiento"

"y caracterización de la ADN polimerasa"

"del Fago Phi 29."

"Y agradecerle toda una vida dedicada a la ciencia."

"Contamos con la complicidad de Elena"

"para que Margarita no sospeche nada."

Hola, Margarita, encantada. ¿Qué tal? Igualmente.

Aquí está Elena. Es un placer.

Encantada de conocerte y enhorabuena.

Bueno, gracias, muchas gracias,

la verdad es que venir de ti esa "enhorabuena" es...

Oye, he visto al entrar que hay un salón de actos aquí,

¿seguimos charlando? Nos sentamos ahí un ratito,

porque me encanta veros conversar, escucharos.

"Margarita no lo sabe,"

"pero en el salón de actos le espera una sorpresa."

"Todos sus colegas quieren celebrar el éxito de su carrera"

"y mostrarle el cariño"

"y la admiración que sienten por ella."

¿Te hemos engañado o no? Sí, me habéis engañado.

Es evidente que aquí la gente estaría aplaudiéndote

toda la mañana, toda la tarde y toda la noche.

Qué sorpresa y qué emoción y, bueno, no estoy llorando

porque me estoy conteniendo, pero ganas de llorar tengo.

(TODOS RÍEN)

Es para mí un honor representar a la Comisión de Mujeres y Ciencia

del Consejo Superior de Investigaciones Científicas

en este homenaje a la figura de la profesora Margarita Salas,

que, además de un referente para la ciencia española,

es, especialmente, un ejemplo para las investigadoras.

Todos los méritos que ha conseguido la profesora Margarita Salas

se ven acrecentados por su condición de mujer,

porque es cierto que todavía, en el siglo XXI,

la igualdad no es plena.

Solo quiero, en agradecimiento a su trayectoria científica

y en el ejemplo que representa para todas las investigadoras

e investigadores españoles, entregarte esta placa.

Muchísimas gracias. Gracias por todo.

Yo quería agradecerte que hayas abierto camino,

todo lo que has hecho por nosotros, toda tu ayuda,

decirte que estamos muy contentos por formar parte

de tu escuela de investigación

y, por supuesto, orgullosísimos de participar contigo,

de participar contigo este aniversario

de tu regreso a España, de tu cinco décadas de trabajo

que han sido tan importantes para consolidar

la biología molecular en España, o sea que enhorabuena.

Muchas gracias, Juan.

Yo quería decir simplemente una anécdota

que yo recuerdo de Margarita.

La primera vez que nos llevaste a un congreso,

yo recuerdo que fuiste y te sentaste en primera fila

y ese sentimiento de yo estoy aquí por mi trabajo, por mi valor,

y nosotros, en ese momento, sentimos algo que yo recuerdo

con mucha ilusión y mucha alegría.

La verdad es que has hecho mucho por todos y,

aunque suene a tópico,

realmente eres un referente para todos y para todas.

Muchas gracias, Marisol.

Creo que son rosas, Margarita. No, hay de todo.

Muchas gracias, un placer.

Muchas gracias.

(Christina Perri "A Thousand Years")

"Margarita ha conseguido enamorarme."

"Es una mujer inteligente, valiente"

"y de una sencillez que engrandece aún más su figura."

"Gracias a luchadoras como ella,"

"hoy en día nos rodean muchos avances"

"desarrollados por investigadoras."

"Como ella misma suele decir:"

"Ser un buen científico no es una cuestión de género."

Ellas - Científicas

07 ago 2017

Hoy Blanca Portillo junto con el actor Antonio Resines, homenajearán a Margarita Salas, bioquímica y discípula de Severo Ochoa, pionera en la investigación científica en biología molecular y bioquímica.

Contenido disponible hasta el 28 de febrero de 2067.

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