Ellas La 1

Ellas

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No recomendado para menores de 7 años Ellas - Mujeres al volante - ver ahora
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(Sintonía "Ellas")

"María, es la primera vez"

"que hacemos el test mental de Fórmula 1 a una mujer."

"Tenemos muchos datos de cómo funciona el cerebro de un hombre"

"en la Fórmula 1, pero no el de una mujer."

"Necesitamos que aguantes todo lo que puedas."

"María de Villota no lo tuvo fácil."

"Fue la primera mujer que consiguió"

"ponerse al volante de un Fórmula 1."

"La primera en profanar un templo sagrado"

"que parecía exclusivo para hombres."

"Le gustaba citar una frase que define muy bien"

"la valentía de todas aquellas que deciden competir"

"en el mundo del motor:"

"Como no sabían que era imposible, lo consiguieron."

Blanca, de todos los sitios donde pensé que me podía

encontrar contigo, el último era este.

¿Cómo estás? Un placer.

Igualmente. Un placer muy grande, de verdad.

Es una alegría. ¿Qué es esto?

¿Qué hacemos aquí?

Si yo quiero hablar de automovilismo,

¿con quién voy a hablar si no contigo?

No sé. Creo que no hay nadie

en el mundo que sepa más que tú de todo esto.

Hay mucha gente que sabe mucho más que yo.

Pero tú tienes un currículum importante...

Sí, bueno. ...para poder hablar de esto.

He tenido mucha fortuna en mi vida porque coincidí en un momento

muy buen del automovilismo. Tú eres consciente

de que formas parte de la historia de la Fórmula 1 ya,

de este país por lo menos. Yo estuve ahí,

tuve la suerte de contarlo, fue como el juglar que lo contó.

¿A ti siempre te ha gustado el automovilismo

o era una cosa que para ti no era nada llamativo?

Ahora que no nos oye nadie, a ver,

me gustaban todos los deportes,

pero he de reconocer que me gustaban más las motos

y llegó la Fórmula 1 y la verdad es que lo conocí,

no había ido a un circuito de Fórmula 1 en mi vida.

Nunca. Lo había visto solo por televisión,

pero la historia me enamoró.

¿Qué tiene? Que de repente es de tanta adrenalina,

de tanta fascinación, tanta... Algo tiene.

Tiene muchas cosas, para empezar,

es un deporte donde los tíos que están ahí dentro

se juegan la vida,

muchas veces no somos conscientes de ello hasta que pasa algo

y lo descubres, descubres también a los personajes,

no son normales,

no quiero faltar a nadie, pero son especiales,

son tíos que si no se hubieran dedicado a esto,

se hubieran dedicado a otra cosa, hubieran sido también "killers",

salvajes, muy egocéntricos, que piensan mucho en ellos,

raros, genios, con pensamientos, en ocasiones, muy tortuosos,

porque, claro, al fin y al cabo, tienen una presión tan grande

metidos en ese cacharro con cuatro ruedas.

O sea, tienen que tener un carácter especial.

Sí, yo siempre he dicho que hay que ser un poco cabroncete.

Y los más grandes han sido cabroncetes.

Antonio Lobato nació en Oviedo y estudió periodismo en Madrid.

Desde el principio enfocó su carrera

a la información deportiva,

donde ha cubierto acontecimientos de todo tipo,

desde los Juegos Olímpicos hasta la vuelta ciclista de España,

pero lo que le ganó la admiración del gran público

fueron sus retrasmisiones de automovilismo.

Fue él quien nos contó el ascenso de Fernando Alonso

al Olimpo de la Fórmula 1

y es que Antonio es un apasionado narrador

capaz de convertir una carrera en una historia con héroes,

villanos y peripecias sin fin.

De su mano también conocimos la historia de María de Villota,

una luchadora incansable que fue capaz de ganarse un lugar

en la Fórmula 1.

Antes y después de su desgraciado accidente,

María contó con la amistad y el apoyo

de este periodista con mayúsculas.

Me estás hablando de esto, venía leyendo este libro.

Sí. Porque hablas de hombres,

hablas de tipos muy especiales.

Esta mujer, una mujer dentro de un mundo totalmente masculino,

ella también tenía carácter,

me imagino, hay que tener ese mismo carácter.

Tenía un carácter muy competitivo,

pero yo no la veo como el carácter cabroncete,

a lo mejor es que la tengo muy idealizada

tuve la suerte de conocerla en un momento en que

ella no estaba metida en una competición muy agresiva,

porque sí me consta que ella se subió a un coche,

cuando competía en otras categorías, era "killer",

yo creo que era un poco porque se transforma,

se baja la visera y ya no conoces a nadie,

pero a María no la puedo imaginar como cabronceta ni como "killer"

porque la tengo mucho cariño.

Una mujer maravillosa. Sí.

Me hubiera encantado conocerla, la verdad.

Estoy convencido de que sí.

Para mí fue un regalo el conocerla,

uno de los mejores regalos que me ha hecho la Fórmula 1.

Hablaremos largo y tendido sobre ella

y sobre muchas otras mujeres en este mundo tan masculino.

He de confesarte que jamás, en mi vida, me he subido a un kart.

Bueno, bueno, bueno.

Aquí creo que eso lo podemos solucionar, ¿eh?

Yo quería que... Bueno, me apetece hacerlo contigo

por primera vez en mi vida.

Tengo un poco de miedo, no pasa nada, ¿no?

Mira, depende de ti,

las barreras te pondrán en su sitio.

Vale, yo voy a ser prudente, ¿eh?

Porque para ser la primera vez... Da un acelerón de vez en cuando.

Vale, lo voy a intentar. ¿Sí?

¿Vamos a ello? Venga

Vamos para arriba. Qué nervios.

Si me doy contra los laterales... Tampoco vamos a ir a 200 por hora.

No, no, no, no. No, no.

(Talking Heads "Road to Nowhere")

¡Vamos, Blanca! Que ya está.

Esto va a ser...¡buah!

(Arranque de motor)

¿Cómo es esa frase que dices tú siempre?

Abróchense los cinturones, bajen sus viseras,

agárrense fuerte porque comenzamos.

(RÍE) Es que son muchas curvas.

¡"Yiha"!

(RÍE)

Ya me saca una vuelta el tío.

(RÍE)

¡Guau! (RÍE)

(RÍE) Es que engancha esto. Qué bueno.

Muchas de las mujeres que vamos a conocer,

yo he quedado ahora con Balba Camino,

me imagino que la conoces. Ella sí que iría rápido en esto.

Sí, ¿no? Sí.

En esto y en cosas mucho más grandes que esto.

Pues si no te importa, me acompañas.

Sí, vamos. ¿Vamos a ir en tu coche?

Venga. Quiero ver ahora

cómo conduces tú por la ciudad. Superprudente.

¿Sí? Sí, superprudente.

¿Es este? Este es. Su carroza.

No sé por qué había pensado

que ibas a tener un utilitario normal,

qué tontería, ¿no? También lo tengo,

lo que pasa que este fue un capricho que en su día tuve.

Le tengo mucho cariño. Es precioso, ¿eh?

Es bonito. Es precioso.

Es chiquitín, pero...

Pues vamos allá.

(Motor)

Suena muy bonito. Sí, el sonido es...

Tiene un sonido precioso.

(Johny Cash "Walk the Line")

Y entre los pilotos de élite,

porque has estado siempre rodeado de pilotos de élite.

Sí. De gente importantísima,

¿cuál fue el que más te impresionó cuando lo conociste?

Está mal decirlo porque la gente va a decir:

"Va, claro", pero Fernando, Fernando Alonso...

es impresionante.

Tú en su mirada ves: "Ostras, cuidado",

o sea, tú ves a un lobo

y un lobo te debe mirar a los ojos...

"Esto es un lobo". Qué fuerte.

Tenía una potencia en la mirada tremenda.

Dije: "Este tío tiene que merecer la pena".

¿A cuántas mujeres has conocido dedicadas a este deporte?

¿Pilotos o que se dediquen a...? Bueno, yo es que pienso

en mujeres en este deporte y pienso en las chicas que están

en el podio entregando allí y moviendo una botella de champán,

porque es lo que más se ve. Claro.

Tú preguntas a la gente... Claro.

...sobre todo hace años, yo creo que eso ha cambiado,

tú le preguntabas a la gente el papel de la mujer en Fórmula 1

y te decían: "Las pit lanes". Eso no existe, eso no es verdad.

Eso lo ponen ahí el domingo para que salga en televisión,

pero, en realidad, no existe, esas chicas no están ahí nunca más,

ahí hay hombres trabajando y las chicas que hay

trabajan en los equipos, algunas están en prensa,

otras están en márquetin, otras están dirigiendo equipos,

que ahora las hay, hay algunas ingenieras,

algunas mecánicas que están integradas y funcionan

y luego están las que quieren ser piloto,

esa es otra historia.

Con las mujeres piloto... Vale, ahí hemos dado

...echamos el freno. con el término preciso.

Que aparezca una mujer a competir...

"Mujer al volante..." ¿Cómo es eso? "Peligro constante".

Eso es una desgracia que llevamos encima cuando,

en realidad, todo el mundo sabe que no es así,

porque además tenemos un índice de accidentes

infinitamente más bajo. Conduciendo como tú el kart,

accidentes pocos. Pocos, claro.

Está claro. Porque somos prudentes,

pero en esto, que es una competición,

¿qué les hace pensar a los hombres que las mujeres

no lo van a hacer exactamente igual de bien?

No lo sé. ¿A cuántas mujeres piloto

de Fórmula 1 conoces tú? ¿Qué hayan corrido un gran premio?

Sí, que hayan competido. Que hayan corrido

y que hayan competido un gran premio

ha habido dos en toda la historia. Dos.

Una que fue María Teresa de Filippis,

fue una auténtica pionera,

porque compitió con hombres e hizo varias carreras

y luego hubo otra, Laila Lombardi,

que es la única que ha conseguido puntuar en Fórmula 1,

consiguió medio punto.

¿Y de las pilotos españolas que conoces?

Pues que lo hayan intentado,

la primera que llegó fue María de Villota,

María. que llegó a la Fórmula 1 con un rol

de piloto probador del equipo Marussia,

luego llegó Carmen Jordá y ya no ha habido más.

¿Qué opinas de Balba? Esta mujer a la que vamos a conocer.

Pues ella fue la primera... Una de esas, ¿no?

Fue la primera que dijo: "Ni mundo de hombres ni narices,

yo puedo rendir tanto o más que ellos".

Y lo hizo, porque tiene el mejor palmarés de automovilismo español.

Ha ganado premios... Pero, sobre todo,

ganado carreras en campeonatos

en las mismas condiciones con hombres.

Exacto. Yo me acuerdo con María de Villota,

yo a Balba no la conozco personalmente.

La he seguido y sé las andanzas y aventuras que ha corrido y tal,

pero no la conozco personalmente, pero María me contaba que,

cuando ella corría en carreras con hombres,

cuando ella adelantaba a un hombre,

veías que él intentaba poner más dificultades todavía

y era como más agresivo porque era inconcebible para él...

Que una mujer le supere, claro.

Yo creo que Balba ha tenido que sentir algo muy parecido.

Pues hemos llegado. Pues ya estamos aquí.

Hola, ¿qué tal? Hola.

Bienvenidos. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Muy bien. Balba, te presento a Antonio.

¿Qué tal, Antonio? Tiene narices que no nos conocemos.

No, increíblemente, no nos conocemos.

Eso te iba a decir, que los dos sabéis quiénes sois,

pero nunca os habíais cruzado en persona, ¿no?

Nunca habíamos coincidido, nunca. No.

Pues un placer. Pasad, pasad, bienvenidos.

Gracias. Gracias.

Pero qué sitio tan bonito. ¿Te gusta?

¿Cómo que si me gusta? Los coches lo que dan...

Sí, sí. No, hemos currado mucho para tener una oficina

tan bonita como esta. Bonito sitio, sí, señora.

Lo mejor de la oficina no es la oficina en sí,

es el equipo. Los lugares los hacen las personas.

Totalmente. Si queréis, subimos arriba.

Venga. Venga, te acompañamos.

Balba Camino es una campeona de primera.

Primera mujer en ganar un campeonato de automovilismo

en España,

primera en el mundo que ha ganado un campeonato nacional de GT,

primera que consiguió un podio en el automovilismo español,

primera en competir en campeonato de Fórmulas,

cinco veces campeona de España en distintas categorías

y la única mujer en el top 20 del ranking histórico

de pilotos españoles.

Ha conseguido 25 victorias absolutas,

57 pódiums, 27 pole position y 29 vueltas rápidas.

Pese a este palmarés impresionante, su nombre no es muy conocido,

salvo para los aficionados al motor,

entre los que es toda una referencia.

No es de extrañar que la añorada María de Villota

viera en Balba un ejemplo a seguir.

He visto que tienes por ahí unos cascos.

Sí, tengo cascos, trofeos, tengo de todo.

Veníamos caminando y digo yo:

"No hay ninguna referencia de automovilismo".

Sí. Algunos son de cómo ha sido la evolución de mi vida,

de mis cascos, yo creo que empecé con el color verde

y luego me pasé al azul

porque ya trabajaba con otras marcas, con Movistar.

Y luego un montón de cochecitos. Tengo un montón de miniaturas,

pero, además, es curioso,

porque tengo miniaturas que están hechas por fans,

tengo un recuerdo muy bonito también

que está por aquí.

Es el primer libró que me regaló...

Bueno, este libro me lo regaló mi padre

el año que empecé a competir y, de repente, en Navidad

me encuentro entre los regalos de Navidad este libro,

envuelto perfectamente, así que cuando lo abrí, dije:

"Team Lotus, esto qué es", si os fijáis, es un archivador.

Lo abro y me encuentro la dedicatoria: "Ya tienes coche",

aún estaba buscando patrocinador. Pero es precioso.

Una maravilla. ¿Qué años tenías tú ahí?

17, tenía 17, pero quería correr desde que tenía 14 ya,

imagínate, ya llevaba con eso en mi cabeza muchísimos años.

Aparte, tenías un poco en los genes lo de las carreras,

si no una niña de 17 años... Claro, él había competido

muchísimos años, de hecho, en esa época,

dirigía también una escuela de conducción.

Luego, no sé por qué, un día, a los 14 años, le dije:

"Papá, yo quiero aprender a conducir, no sé por qué",

y me dijo: "Vente al circuito un día conmigo y aprendes".

Ese día me cambió la vida.

Ese día entré en el circuito, me di una vuelta y dije:

"Yo no quiero salir de aquí, esto es lo que quiero hacer ya,

no quiero hacer otra cosa". Pero las amigas tuyas,

las chicas que estaban en aquellos años,

¿qué decían? ¿Qué pasaba?

¿qué pensaban de ti? Mis amigas me veían

como un bicho raro, pero bueno, como me conocían...

¿Y los amigos? También.

¿Más bicho raro? No, pero en el fondo,

cuando haces algo raro, creo que tiene su gracia.

Óyeme, y todo ese mundo del automovilismo ahora,

¿esto donde estamos? Una agencia que fundé en el año 99

con un proyecto muy bonito.

Lo que hacíamos era conseguir patrocinio para pilotos

que no habían conseguido patrocinio para correr y hacíamos selecciones,

lo que hacíamos era elegir a futuras promesas

del automovilismo.

Ya mi vida no solamente era la parte de competición,

sino que empecé también a tener más gente en la oficina,

a, de alguna manera, tener más responsabilidades.

Lo disfruto lo que no os podéis imaginar.

Si queréis, os puedo presentar a mi padre que justo está aquí.

Tenemos también dos despachos de la Escuela Española de Pilotos.

Fantástico. Os lo presento.

¿Cómo estás?

Muy bien.

Tu vida también ha estado vinculada al automovilismo.

Ha estado vinculada. Tú has cometido también.

Sí, también. Y, de repente, te sale una niña...

Ahí estoy yo. ¿Ese eres tú?

Sí. Qué bueno.

Le salió la versión radical. Te salió una niña que dijo...

Como salían tres niñas, todo niñas...

¿Tienes tres? ¿Sois tres hermanas? Tres hermanas, todo chicas.

Todo chicas. Está rodeado de mujeres en casa,

totalmente rodeado. Pero ¿cuánta parte tiene de culpa

los genes o que ella misma quisiera ser piloto?

Bueno, ella quiso ser,

las circunstancias hicieron que le apeteciese ser

y luego que puso interés

y consiguió patrocinio, que es lo difícil aquí,

y al conseguir patrocinio, empiezas, una vez que has empezado ya...

Si lo haces bien y te sale bien. ¿Pensabas que lo iba a conseguir?

Cuando Balba empezó, ha sido la primera en muchas cosas,

en ganar un campeonato, en ganar una carrera,

en hacer una pole position,

en mil cosas de esas iba siendo la primera.

¿Por qué? Porque no estaba dispuesta a tirar la toalla.

¿Tú la acompañabas a ella cuando competía?

Sí.

Y ahora que ella no nos oye,

¿has tenido que escuchar a tu alrededor muchas cosas?

Quiero decir, gente que se acercara y te dijera:

"¿Por qué no le dices a tu hija...?".

Ha habido gente que me decía que si estaba loco

y yo decía: "Hay una cosa que es importante,

yo puedo estar loco por permitirle,

pero yo, como padre, no tengo el derecho a prohibirle

participar en un deporte". Yo tengo que respetarla.

Y respetarla ayudando. ¿Has tenido que ver

a muchos hombres cabreados porque habían sido batidos por...?

Se escuchan cosas. Se escuchan cosas, ¿no?

Era la referencia. No.

Al principio, era la referencia,

"¿Has quedado delante o detrás de la niña?"

El tema era fuerte. Eso es fuerte, ¿eh?

Pero cuando llega un momento en que la niña...

Eso nunca lo he visto. ...se sube a primera

y se queda en primera, ya no es delante y detrás,

ya la aceptan como un compañero más. Estupendo padre, estupendo motor.

No se puede tener más, o sea, un Fórmula 1,

como diría Antonio. Encantadísima.

Bueno, Antonio. Un placer.

Nos vemos luego, gracias. Hasta luego.

Un placer. Adiós, Antonio.

Un personaje tu padre, ¿eh? Maravilloso.

Sí, es que es lo más importante,

si a ti no te inculcan eso desde que eres un bebé,

es imposible que luego llegues a hacer nada.

(Tracy Chapman "Fast Car")

Indudablemente, el hecho de que tu padre corriera,

imagino que tú en el colegio... "¿Qué hace tu padre?"

No, me da una vergüenza horrible, además que mi padre

no solo corría, restauraba coches. Además.

Sí, sí, era un máquina,

de hecho, el primer coche con el que corrí lo restauró él,

que es el que os he enseñado de la foto, el Lotus Super Seven,

lo peor era que mi padre,

como era un loco de los coches y se pasaba la vida restaurándolos,

de repente, se traía de Inglaterra un Ferrari no sé qué,

un Rolls no sé cuantitos,

lo traía al garaje de casa, lo estaba restaurando

y cuando terminaba de restaurarlo, antes de venderlo,

le encantaba conducirlo y nos decía:

"Venga, niñas, que os llevo al cole en coche",

y nosotras: "No, papá, qué vergüenza".

Que me vas a llevar en un Rolls o un Ferrari.

"Que me ve todo el mundo bajarme de ahí, qué horror".

"¿No puedes tener un coche normal?" Claro, un coche normal.

¿Y no te dio vergüenza ir a competir a un circuito?

Ninguna. ¿No?

Pero ninguna, es que cuando te poner el casco, te transformas.

Cuando te pones el casco es diferente,

pero hasta que te lo pones, eso tiene que ser muy duro.

Yo hacía todo, me tocaba hacer desde preparar la carrera,

organizar un montón de cosas,

compraba uniformidades para el equipo,

organizaba mucha parte de intendencia dentro del equipo,

escribía mis propios comunicados de prensa.

Si eres una única persona, vas a trabajar muchísimo más.

Recuerdo en esa época, la parte física...

Tenemos que trabajar mucho más nosotras que ellos.

Cuéntame eso. ¿Nos sentamos fuera?

¿Queréis? Vale.

Depende del campeonato

y depende de lo que estuvieras corriendo,

pero había momentos que eran tres horas al día.

¿Nos sentamos un poquito? Sí.

O sea, que había que tener una forma física fuerte.

Mucha, ahora no, pero antes había coches que no tenían

ni dirección asistida,

con lo cual tenías que tener un brazo,

un cuello para aguantar la fuerza lateral impresionante.

Eso me contaba, ¿no? Tú subes a un Fórmula 1

y si consiguieras girar a la velocidad que van ellos,

en dos vueltas no tienes cuello. El piloto, cuando está rodando,

está en competición, va a 170, 180 pulsaciones y jadea,

o sea, cuando habla por la radio...

...va jadeando como si estuviese en una carrera.

Oí en algún momento de mi vida que se podían llegar a perder

muchísimos kilos en una carrera. En las que hace calor, sí.

Yo, de hecho, cuando corría, perdía tres kilos por carrera,

son kilos que al final es líquido, los vuelves a coger rápido.

Ya. Entonces, la primera vez que ganas, ¿cómo es eso?

La primera vez que gané, mira, ese primer año

gané mi primera carrera y mi primer campeonato,

lo hice todo, con 17 años. Con 17 años,

pero eso es una locura. Bueno, me lo tomé muy en serio.

Además, es que era...

Gané con un coche que era un coche muy curioso,

de hecho, lo tengo aquí abajo y te lo voy a enseñar,

¿Tienes el coche aquí abajo? Tengo el coche aquí abajo.

Ay, me muero.

Sí, ahora os lo enseño, era muy divertido porque,

realmente, era muy radical de conducir

comparado con los coches contra los que competía.

Es un coche que guardaré toda mi vida porque es lo más,

es mi vida, realmente, es como si fuera un segundo yo.

Ah, qué bonito.

Sí, la verdad es que...

Es un coche que se puede utilizar por la carretera, lo sigo usando,

cuando empieza el buen tiempo,

lo saco y me pasan cosas muy curiosas.

La gente mira. La gente mira como diciendo:

"Pero esta loca, ¿en qué va?" Y un día iba por la carretera

y me reí mucho porque me adelantó el típico coche y,

de repente, me sacan un cartel y me ponen:

"Balba Camino", como diciéndome: "Eres tú".

¡Guau! Y yo: "Sí, sí".

Perdóname, pero a mí estas cosas me pierden.

Tienes que ser heroína también para mucha gente,

debe ser una cosa, ¿no? No, a ver,

en mi época no había ni Internet casi

ni Redes Sociales ni nada,

si hubiese hecho mi carrera deportiva ahora,

sería mucho más fácil que la gente me conociera.

Con lo cual, los fans que tienes o has tenido son de verdad.

Son fans, fans, sí, sí, tengo fans, de hecho,

tengo uno que ya es uno de mis mejores amigos,

que le ha puesto a su hija Balba y todo.

Qué bonito. Es impresionante, sí,

se ha convertido ya en mi familia.

Es superbonito.

¿Sabes que corrí con uno parecido a estos en Inglaterra una vez?

Y me timaron. ¿En serio?

Sí, porque estoy convencido de que gané,

pero se lo dieron a un jockey muy famoso que había

y le dijeron que había sido más rápido que yo y no era verdad.

Y aquí veo trofeos a tutiplén. Hay de todo un poco, sí,

hay de todo. Creo que es la única...

Mira, hay una foto de mi primera carrera.

¿Esa? Sí, esa es la primera,

es la que te decía que robé el coche a mi padre,

un Lotus Elan, y esa es la primera que corrí,

antes de empezar la temporada con el Super Seven.

Eras una niña. Era una enana.

Una enana. Y me hace gracia esa foto

porque tengo la cara de ilusión de: "Lo he conseguido, por fin".

Estás limpiando.

Sí, limpiaba lo que hubiera que limpiar.

Eres la primera mujer en varias cosas, ¿verdad?

Sí, la primera que corrió en España en monoplazas,

la primera que hizo una vuelta rápida,

la primera que hizo una pole position me parece,

la primera que ganó una carrera,

creo, la primera que ganó un campeonato

y luego la primera en el mundo que ganó un campeonato de GT,

que fue con este coche que está aquí arriba.

Con este marco. Fíjate.

Medía dos por dos,

o sea, era una especie de sábana, no era un coche, era gigantesco.

Enorme. Con el volante a la derecha,

además, y muy bonito. Eso va más rápido

que el kart que has cogido esta mañana.

O sea, que eres pionera en muchísimas cosas.

Sí, la verdad es que sí, no había muchas en esa época,

luego ya empezaron a surgir más mujeres

y ojalá que entren muchas más. Y tú conociste a María, ¿verdad?

Sí. O sea que María sí que te tenía

como una especie de figura. Es que María, además,

o sea, Emilio, el padre de María, y mi padre han sido amigos

desde que tenían 5 años, creo.

Ah. Vivían al lado

y para mi padre es uno de sus mejores amigos también,

entonces, la conozco desde que nació,

o sea, la conocía desde que nació, entonces, claro,

toda nuestra carrera deportiva ha sido juntas también.

Lo que pasa que yo dejé de correr cuando ella estaba empezando.

Ella empezó en el 99 y yo lo dejé en el 2003.

O sea que de alguna manera recogió la estela y siguió camino.

Siguió. Gran mujer, ¿no?

Pero vamos, una mujer como lo que hay que ser en este deporte,

no se te pone nada por delante para conseguir tu objetivo.

La única duda que tengo es, María, al final,

llegó a la Fórmula 1, a tocarla, aunque no tuvo tiempo para más,

¿a ti no te pasó por la cabeza la idea de la Fórmula 1?

Eso te iba a preguntar. Me habría encantado,

lo que pasa es que en mi carrera acabé más en la parte de turismos

porque los patrocinadores me llevaron más por ahí.

Me habría encantado, pero era un poco realista también,

no estaba preparada en ese momento,

necesitaría haber trabajado muchísimo más para poder llegar,

porque, al final, mujeres en Fórmula 1 no hay.

Si entran tres pilotos, dos pilotos nuevos al año,

imagínate mujeres. ¿Nunca te has subido

en un coche de Fórmula 1? No.

Tampoco. Ahí fue pionera María,

en subirse en un coche de Fórmula 1.

Ajá. Sí.

Pero no sé por qué siempre pensaba: "El día que deje los circuitos,

haré el Dakar". ¿Lo has descartado?

¿O todavía tienes la idea de correr el Dakar?

Me parece una experiencia increíble,

me parece que tiene que ser un mes tan espectacular.

Es un reto personal gordo. Sí.

¿Tú sabes quién es Cristina Gutiérrez?

Sí, claro. Sí, ¿no?

Sí, terminó el Dakar este año. Efectivamente.

Hemos quedado con ella, vamos a ir a verla.

Tengo muchas ganas de conocerla. Pues luego, más tarde,

nos juntaremos porque tenemos que hacer unas cosas en el Jarama

y espero que te vengas también. Genial.

Tengo mucha curiosidad por lo que nos cuente

de cómo es hacer el Dakar, que debe ser... ¿no?

Debe de ser duro, sí, sí. Toda una experiencia.

¿Te apetece conocerla? Sí.

¿La conoces personalmente? Personalmente no.

¿Tampoco? Creí que ibas a decir:

"¿Te apetece hacer el Dakar?" Y yo: "¡Vamos!"

Nos vemos entonces después. Nos vemos en el Jarama.

Fenomenal.

¿Puedo dejar la chaqueta aquí? Sí, porque va a hacer calor.

Sí.

¿Has visto lo que viene por ahí? Un momento, un momento.

Mira qué nube de polvo. ¿Esto es su coche?

Eso es el coche, sí. El coche de Cristina.

Pero ¿tú has visto eso, cómo va? Pero frenará, ¿no?

¡¿Dónde va?! ¿Dónde va?

¡Hala!

Es que ha hecho un Dakar, ha terminado el Dakar.

Claro, si es que, amigo, estamos hablando de una muy grande.

¡Puf! ¡Buah!

A sus 25 años, Cristina es la primera española

que ha conseguido terminar el Rali Dakar

en la categoría de coches.

En su actual ubicación en Sudamérica,

llegar hasta el final del rali más mítico del mundo

supone recorrer más de 9000 km a través de Paraguay,

Bolivia y Argentina por pistas de enorme dificultad.

Cristina ha logrado terminarlo al primer intento.

Quedó sexta en su categoría

y quinta entre los pilotos debutantes.

Si con 25 años ya ha conseguido terminar

algo que muchos no han llegado a lograr,

es posible que algún día

la veamos en lo más alto del pódium.

Pero ya solo por lo que ha hecho, Cristina es toda una campeona.

(AMBAS) ¿Qué tal?

¿Cómo estáis? Muy bien.

Encantada de conocerte. Igualmente, un placer.

Bueno, un placer. Antonio.

Encantadísima.

¿Cuántos años tienes? Tengo 25.

Eres una cría. Sí, llevo desde los 18

en el mundo del todoterreno y ha sido impresionante

estar ligada al mundo del motor desde que tenía 4.

La pasión de mi padre era competir, él no pudo

y todo lo enfocó en su niña, en la más proactiva a estas cosas.

¿Eres hija única? No, somo cuatro.

Ajá. Dos chicos y dos chicas.

Y de los cuatro, ¿has sido la única que ha tirado por este camino?

Bueno, realmente, mi hermano mayor ha sido mi copiloto muchos años,

excepto en el Dakar, el resto ha sido mi copiloto.

Fue campeón de España de copilotos, así que ha sido todo en familia.

¿Y tu madre qué? Mi madre lleva la pasión por dentro.

Al principio estaba asustada, pero ahora es una aficionada más,

le encanta. Y luego, después,

pasas a los karts. Eso es, a los karts que,

bueno, era un hobby, era fan de Fernando Alonso.

Todos los niños o los jovencitos querían ser pilotos de Fórmula 1.

Eso es. ¿Y tú cómo te pasas de...?

Gracias a Dios, esto va cambiando. Conforme pasan los años,

las mujeres vamos entrando más al automovilismo y lo hacemos bien,

es un deporte en el que podemos competir de tú a tú

porque, al final,

estamos encima de unas máquinas luchando con los hombres,

yo creo que eso nos da la posibilidad

de competir cada vez más.

¿Cómo se me ocurre lo del Dakar? Pues la dirección que lleva

competir en el mundo de los ralis,

al final, es un poco el Rali Dakar que es la prueba reina del motor.

Acabar siendo la primera española que termina el Dakar en coches

tiene que ser... En coches estaba el sector

un poco perdido porque no hay chicas realmente,

éramos ocho en total en todo el Dakar,

motos, quads, camiones y coches, y en coche solamente éramos dos.

Ese poco número de mujeres es lo que me ha hecho a mí

abrirme la posibilidad de ser la primera,

yo nunca me he puesto límites

y da igual que sean mujeres, hombres, da igual,

creo que lo importante está dentro de uno mismo, que te guste

y que disfrutes haciéndolo.

En mi opinión, podemos competir de tú a tú.

El machismo, ahora mismo, está un poco escondido,

siempre está ahí porque eres una chica,

es raro lo que haces,

pero según vas consiguiendo cosas, te van respetando más.

Esa es la clave. Al principio entre ellos dirán:

"¿Esta qué hace aquí? Que se vaya a cocinar.

Aquí, en el Dakar". Muchas veces:

"¿Pero tú llevas este coche?" Porque me ven pequeñita,

estos coches son muy grandes, mucho peso y, al final,

es un poco el tópico que hay, pero para eso estamos.

Además estás estudiando.

Sí, terminé la carrera de odontología,

porque empecé a competir a la vez que estudiaba,

entonces, me labré dos futuros,

y ahora están mezclados totalmente, trabajo como ortodoncista,

estoy terminando el posgrado y, a la vez, compitiendo.

Oye, estaba mirando,

¿qué significa esta estrella roja puesta aquí?

Es una estrella que representa a la estrella de María de Villota,

la alegría de vivir y creo que para mí ha sido un referente

a nivel como piloto, como persona, alguien muy especial,

incluso, su muerte me afectó muchísimo y, desde ahí,

llevo las uñas pintadas a todas las carreras como hacía ella.

La estrella va siempre conmigo y me acuerdo de ella

siempre que consigo algo grande.

Me emociono incluso cuando hablo de ella

porque como que nos invade una sensación de:

"Esta chica cambio la historia del automovilismo español" y es así.

Es un homenaje que le haces. Por supuesto.

Siempre que corro está conmigo,

en mi mente, en mi coche y en mi cuerpo, siempre.

Y este es tu cochecito entonces, este pequeño muchacho.

Este pequeñito que me da muchas alegrías.

Vamos muy seguros, eso es lo primero,

barras antivuelco, esto evita que,

en cualquier caso de vuelco o lo que sea,

estemos protegidos lo que es la jaula del piloto y copiloto.

Los botoncitos que veis, apenas se tocan.

Es como muy parco todo, lo justo y lo necesario.

Eso es. Perdona mi curiosidad,

pero es que veo dos botones, hay uno que pone claxon

y al lado hay uno que pone "polvo on/off", ¿eso qué es?

Eso es para una luz que hay atrás que es como una luz antiniebla,

en este caso brilla más para que los de detrás te vean.

Para los que vienen detrás, porque el polvo que vas... Claro.

Si queréis probar, os invito a que subáis.

¿Eh? No, ¿no? ¿Sí? ¿No?

Esto es muy seguro. Tú conduce como tú quieras,

pero ten en cuenta que es la primera vez

que voy a hacer esto. Iremos despacio

y según vayamos viendo a ver cómo vas ya me dejas un poco.

Y si grito, no te asustes. Vale, perfecto. Es lo mejor.

¿Hay botón de pánico? De momento, no lo hemos inventado.

Vale, ¿lo intento? Venga.

¿Me subo ahí contigo? Venga, invitadísima.

Ha sido un placer conocerte. Eres muy mala persona.

La voy a traer sana y salva, seguro. Estoy segura,

confío plenamente en ti. Por supuesto.

Plenamente. Voy para allá. Qué bien me lo voy a pasar

viéndolas pasar. Qué mala persona.

¿Dónde me puedo agarrar?

Lo mejor es que pongas las manos así.

¿Así? Sí, para que no se te muevan.

¡Venga, más, más!

(RÍE)

(RÍE)

¡Dios!

(RÍE)

¡Ay, que me encanta!

Al final vas a ser mi copiloto. ¡Yuju!

Pero si no se ve.

¡Socorro!

Bueno, como experiencia ha sido absolutamente increíble.

¡Brava! Brava, bravísima. Brava tú, has aguantado bien.

Brava, bravísima.

Qué fuerte, por favor.

Muchísimas gracias. Nada, a ti por aguantar.

Qué maravilla, tío. Va a ser mi copilota.

Es increíble. Te va a gustar esto.

Ahora, al revés igual, ¿no? Saco pierna.

Sí, al revés. La cabeza.

Y el culo, eso es. Y el culo.

¡Hala!

Te lo has pasado bien, ¿eh? Tú que estás acostumbrado

a estar con gente que compite, Sí.

ahora, hazlo tú. ¿Y me tengo que fiar de una mujer?

Qué idiota eres.

¿Quieres que le diga algo a tu familia?

(RÍEN)

Que yo también sé hacer bromitas.

¿Quieres que le diga algo? No tiene gracias ahora,

ahora no tiene gracia.

Dale caña, dale. Venga, va.

Pues nada, ¿dónde está el asfalto? Aquí no hay nada.

Madre mía.

Vamos un poquito rápido para el camino este.

Joder, Dios, ¿dónde está la curva?

¡No fastidies!

No me fastidies.

Dios mío, estás loca.

Cuánta tensión.

Que volcamos, Cristina. No vuelca, no vuelca.

¡Ay, el árbol!

Esto a mí me pone muy nervioso.

Un placer, Antonio, de verdad. Perdóname, perdóname,

pero el placer ha sido mío, que he alucinado.

¿Y? Espera que me estoy recuperando.

(RÍE)

Pero es que la ves a ella las manos,

porque hay un momento cuando ya puedes desviar un ojo

hacía allí y la ves que está con las manos...

Es increíble lo que hace, ¿verdad?

Pero ¿no es apasionante? Increíble, pero es que...

es mi primera experiencia en un bicho de estos.

Estáis completamente locas, da igual el sexo.

Anda, bájate de ahí.

Corazón, yo te emplazo a que vengas al Jarama.

Vaya escenario, ¿eh? ¡Buah!

Yo estoy encantada. El escenario es mítico.

Hemos quedado allí con Carmen Jordá,

que también es otra grandísima mujer piloto

y también hemos quedado con Balba

porque vamos a hacer un pequeño homenaje

en memoria de María, así que, no puedes faltar.

No voy a faltar.

¿Vale? Me encantará.

¿Te veo luego, entonces? Te veo luego.

Un placer. Igualmente.

(Canción "Remind Me")

Qué de aventuras, experiencias y emociones.

Vengo todavía con el corazón aquí. Circuito del Jarama,

esto es mítico y creo que nos está esperando alguien aquí

que te voy a presentar. Carmen Jordá.

Hola. ¿Cómo estás, Carmencita?

Cuánto tiempo. ¿Qué tal?

¿Cómo estás?

Cada día creces más. Se te echa de menos.

¿Cómo estás? Hola.

Blanca Portillo. Hola, soy Blanca.

Un placer. Encantada.

¿Sabes que conozco a esta señorita desde que tenía 16 años?

Nos conocimos con 16 años, cuando corría en la Fórmula BMW.

Antonio empezó y ahí estaba ya. Yo decía:

"Pero ¿dejan correr a los niños?" Claro, eras muy chiquitita.

El coche era infinitamente más grande que ella.

Carmen Jordá es hija de piloto, al igual que María de Villota,

y fue precisamente en las carreras para principiantes

organizadas por la familia de Villota donde empezó a competir.

Después pasó por varias categorías

donde se foguea a los pilotos noveles

superando etapas año tras año.

Todas las chicas que quieren ser pilotos

tienen que luchar por ganarse el respeto

y Carmen no lo ha tenido fácil.

Su físico le ha permitido hacer sus pinitos como modelo

y ser mujer y modelo en un mundo de hombres

no es el mejor punto de partida

para que te tomen en serio como piloto.

Pero Carmen siguió esforzándose por mejorar

hasta que consiguió un contrato con una escudería de Fórmula 1,

algo que solo, hasta entonces,

María de Villota había conseguido.

Tú eres, si no me equivoco,

la segunda mujer que ha estado en Fórmula 1 en España.

Bueno, digamos que después de María de Villota, sí.

¿Cómo es estar ahí metida en un coche de esos

con un montón de hombres alrededor?

¿Alguien te ha comentado alguna vez: "¿Qué haces aquí?"?

Sí, creo que alguna vez, sí. Sí, ¿no?

Pero bueno, llevo varios años ya. Es difícil, pero te acostumbras.

Al final, me he criado en este mundo y es como lo normal para mí.

Es una lucha diaria.

¿Se notan diferencias según vas escalando peldaños?

Es decir, ¿te tratan de la misma forma?

A ver, es verdad que te miran como a un bicho raro,

luego te vas ganando el respeto y luego ya te conocen más,

pero es verdad que cuando llegas con todos los gallos,

como es en la Fórmula 1, es difícil también,

te tienes que hacer tu hueco.

Hay muchas barreras todavía para la mujer en la Fórmula 1,

es muy machista. Muy machista.

Es un mundo muy machista, o sea,

no estamos a igual de condiciones que con ellos, para nada.

Es injusto, ¿no? Por supuesto que es injusto.

Encima, me imagino que con lo guapa que eres,

se puede convertir en un problema. Sí, porque te miran raro,

es como que tienes que luchar contra más barreras

de las que ya tienes. Encima.

Eso lo hace más complicado. Ya.

No es muy fácil, la verdad.

Cuéntame algo de este lugar donde estamos,

yo nunca había venido al Jarama. ¿Al mítico Jarama?

Madre mía. Es un lugar muy especial, ¿no?

Es un templo. La verdad es que yo tengo

muchísimos recuerdos aquí, he corrido...

No sé si 5 o 6 carreras en Fórmula 3,

en Fórmula 3 en España, no sé, es el más mítico de Madrid

o de España. De España. Este circuito

es donde todos los pilotos españoles que hemos tenido

a lo largo de muchísimos años han crecido,

o sea, es como su cuna, es donde se bautizaron la mayoría.

Además, técnicamente es precioso. Sí.

¿Qué tiene de especial técnicamente?

Por muchos circuitos que haya nuevos,

los míticos y los de toda la vida son los buenos,

es la trazada que tiene, curvas diferentes y no sé.

Subidas, bajadas, estrecho, no hay muchas escapatorias,

hay curvas ciegas. Estos locos entran,

tú no ves nada, ves que el asfalto desaparece,

entonces ellos van a fondo

y se tiran porque saben que la carretera sigue por ahí.

¿De verdad? Es una cuestión de fe.

Lo tienes que probar hoy.

¿Perdona?

Cuidado, que Blanca está ya hoy muy preparada, ¿eh?

Vamos a ver, no te voy a decir que te pongas a la velocidad

en que tu correrías de forma normal,

imagino que este circuito tú te lo conoces al dedillo.

Con los ojos cerrados. Claro.

Vamos. Ten... Ten piedad, ¿eh?

Por supuesto, no te preocupes. Por el amor de Dios.

Hala, pasadlo bien. Ah, ¿no vienes?

No, no tú te vienes también.

Déjame pasar a mí detrás, vas tú delante.

Sí, sí, porque si encima tengo que ir detrás, ya muero.

Vamos allá.

Vamos a entrar ya

en lo que viene siendo el circuito del Jarama, ¿no?

Exacto. En el "pit lane" estamos.

¿En el? Pit lane.

¿Y eso qué quiere decir? Es la calle de boxes,

por donde entran y salen los coches de los garajes.

Por aquí, normalmente, no puedes pasar los 60 km por hora.

Tu vuelta de reconocimiento empieza con este recorrido,

este primer recorrido. Estamos dando una vuelta

con un coche de calle y analizaríamos todos los puntos,

como, por ejemplo, los pianos que hay en el interior de la pista.

¿Qué son pianos? Los pianos son loa arcenes que ves

con rayitas. Con rayitas negras y amarillas.

Están en el interior y el exterior.

Normalmente, ya te sabes el circuito,

pero cuando haces las vueltas de reconocimiento,

tienes que ver qué ancha es la pista,

dónde puedes coger... ¿Ves? Aquí te puedes salir más o menos.

Ahora estamos llegando a la bajada de Bugati

que te ha contado Antonio,

esa es la mejor curva, diría yo, de todo el Jarama.

Es una bajada de Bugati, Blanca, que no vas a ver nada.

Aquí empieza la bajada

y ahora hay una curva que va hacia la izquierda,

pero no ves dónde está... ¿Ves? Aquí no ves nada.

Ahora estás bajando. Nada de nada, nada.

Y aquí tienes un piano, lo tienes que coger.

¿Has visto el momento que no veías nada?

Sí.

Por el amor de Dios, yo, de verdad, que os admiro profundamente,

porque esto es realmente...

Cuando ya puedas tú apretar un poquito más,

te lo digo en serio, ¿eh? Ahora estamos dando

una vuelta de reconocimiento. Te lo digo en serio.

Ahí yo es cuando me bajo, ¿no? No, tú no te vas a bajar de ahí.

Tú te quedas que ya estás acostumbrado.

Bueno, Blanca. Nada, tranquilidad.

¿Preparada? Sí.

Vale. Yo voy a agarrarme.

Sí, yo estoy agarrada aquí arriba también.

Además este coche no corre mucho.

(RÍE)

Lo del casco, ay, lo del casco.

¿A que duele el cuello? Este coche no tira mucho.

Daría dinero por tener el cuello de Fernando Alonso.

La bajada... Ya, ya, sí, ya.

Esta es la buena. Sí, sí, sí.

Sí, sí, sí.

¡Anda, que no! (RÍE)

Hala. Yo me río por no llorar. No hombre si...

Vamos despacito. ...vamos superseguros.

Sí, sí, si estoy encantada, ¿eh? Tienes suerte,

el coche no anda mucho.

¿Entonces qué? ¿Hacemos la segunda? No, yo me bajo, si no te importa.

Bueno, Blanca, no me digas que ha sido grave.

No, no ha sido tan grave. La verdad que no.

¡Ay!

Me encantaría que hubiera más rato sin curvas.

Claro. (RÍE)

Más recto.

Para disfrutar de la velocidad, ay, y no sufrir con el estómago.

Esto no es nada. Esto no es nada,

ya sé que esto no es nada. Para que veas la sensación.

Pero esto me confirma...

que yo no sería capaz de hacer esto nunca en la vida.

Lo de correr y competir no va conmigo, creo.

Pero ha sido maravilloso. Vas a dormir como una niña hoy.

Pues nos bajamos.

Mi estómago.

Increíble. Vamos a hacer algo muy especial hoy aquí,

en el Jarama.

Tenemos la figura de una mujer muy presente, María de Villota,

entonces, estamos esperando a que vengan Balba Camino

y a que venga también Cristina. Cristina Gutiérrez.

Vamos a juntarnos, vamos a charlar un poquito

y después vamos a hacer algo todos juntos,

yo te invito a que estés. Por supuesto.

Madre mía, qué reunión, qué reunión.

¿Os conocéis todos? Cristina Gutiérrez, ¿os conocéis?

Sí. Tenemos una invitada más.

Sí. Una invitada muy especial también.

La más joven invitada.

¿Cómo estás, Marta? Bien.

¿Bien? Otra campeona, ¿no?

Bueno, hacemos lo que podemos. He hecho bastantes cosas ya.

¿Tan joven, con 20 añitos? Sí.

¿Y de dónde te viene a ti? De mi padre,

pero mi padre venía de las motos y al final decidió meterme a coches,

que de ahí no podía caerme.

Me gustaron desde que era muy pequeña,

pero empecé con 10 años. Con 10 añitos.

Un poco tarde para como empiezan ahora los niños,

que con 3 y 4 años están subidos en un kart.

¿Y tú empezaste en un kart también? Sí.

Y a partir de ahí, ya fue... Fíjate, ha sido la primera española

que ha estado en Ferrari. Sí, sí.

Vámonos, ¿no?

¿Te trataron bien en Ferrari? Muy bien, eso es increíble.

Cuando sales de allí, ya has subido en un Ferrari

y ves todo alrededor, los edificios, la gente trabajando para ti,

eso es como un sueño. Tú sabes que ellas son,

de alguna manera, quienes han ido abriendo camino

para que lo normal sea que tú también estés aquí.

¿Qué cosas creéis que han cambiado? Para mí, claramente,

la comunicación, las Redes Sociales han cambiado que se conozca,

por ejemplo, Cristina, ahora todo el mundo se ha enterado,

gracias a Dios, que ha terminado el Dakar este año,

eso ha cambiado mucho el que el deporte se vea muchísimo más.

Claro. ¿Y qué sensación tienes tú viendo así..?

Además, es que yo la tengo mucho cariño.

Es precioso, a mí me encanta eso,

cuando ves diferentes generaciones de mujeres que siguen

abriendo camino cada vez más, porque además también tú, Marta,

tienes una escuela. Sí, y cada vez, por suerte,

hay más niñas, ahora de 80 niños, aproximadamente 10 son niñas.

Eso es alucinante. -Es un porcentaje altísimo, vamos.

Sigue siendo poco para lo que debería ser,

porque sería maravilloso que fuese 50 y 50.

Claro, por eso estamos nosotras aquí,

para unir fuerzas. Exactamente.

Este es el camino, ¿eh?

El camino, primero, es ser ejemplo, como son todas ellas y, encima,

en el caso de Marta, abrirle camino a otras niñas pequeñitas.

Yo creo que está cambiando todo, con el paso de los años...

Los que tenemos que cambiar somos los hombres

y algún día que haya mujeres piloto

compitiendo en Fórmula 1... Sea normal.

...será normal.

Yo solo doy un dato, en el Dakar fuimos 8, en total, mujeres,

de 350 participantes, pues tres éramos españolas,

dos en motos y una en coches. Un porcentaje altísimo.

Para lo que es. Entre todo esto

que estamos hablando,

hay una figura de una mujer de la que no podemos evitar hablar.

Es un referente ineludible, ¿no?

Vamos a hablar de María.

María llevaba la pasión por los coches en las venas.

Hija del mítico piloto español de Fórmula 1, Emilio de Villota,

tuvo claro desde muy pequeña que quería ser como su padre.

Empezó compitiendo en karts a los 16 años

y a fuerza de talento y de una tenacidad invencible,

que la hizo destacar en distintas categorías,

en 2011 consiguió subirse en un Fórmula 1.

Hacía 25 años que no había ninguna mujer

en la máxima categoría.

Nunca una española había logrado llegar tan alto,

pero el destino decidió dar un giro a su vida.

Un brutal accidente la apartó de las carreras,

cualquiera se habría hundido en la depresión,

pero María superó una durísima convalecencia y resurgió

para dar a su vida un sentido solidario.

Se volcó en ayudar a los niños enfermos,

escribió un libro en el que recogía toda su experiencia vital.

Sin embargo,

María falleció dos días antes de presentarlo al público,

aunque su estrella sigue brillando y su legado se ha convertido

en todo un ejemplo de superación para todas las mujeres piloto

que sueñan con seguir sus pasos.

María dio ese ejemplo de lucha, de superación que,

a pesar de todo lo que le pasó,

ella iba sonriendo y ayudaba a la gente.

Para mí, ya te digo, que más que por lo hizo en automovilismo,

es lo que era como persona, que era increíble.

Yo la conocí desde que era un bebé, la he visto crecer,

la he visto aprender,

la he visto esa rabia que tenía de no conformarse con nada,

de lo que quería, sus objetivos...

Realmente, es que fue una persona muy especial

y yo creo que lo bueno es que todo ese trabajo que hizo ella

se ha quedado y la gente lo va a ver también.

Con esa fuerza que tenía ella y esa pasión por las cosas

se puede conseguir todo lo que quieras.

Si quieres, puedes. Lo ha dejado muy claro.

Yo he conocido a las dos Marías,

a la María de antes del accidente, que era una tipa espectacular,

con ganas de vivir, de disfrutar de la vida,

de competir, de meterse en la Fórmula 1,

superdivertida, superpositiva...

Y a la otra María, la de después del accidente.

La primera me encantaba, me fascinaba,

la segunda yo creo que me enamoró, o sea, era impresionante.

Es que no puedo hablar de María. Ya, es un problema.

Pero yo estoy con Antonio, la segunda María era...

Sacó la esencia que tenía de ella misma

y que la vida son dos minutos, entonces, al final,

hay que coger eso y disfrutarlo todo al máximo

lo que puedas.

Creo que ese mensaje le ha llegado a mucha gente y que, realmente,

es lo más importante que ha dejado ella.

Yo creo que ha marcado un camino, par mí, por ejemplo,

siempre fue mi referente,

porque yo empecé a correr con Emilio de Villota.

"María está en la Fórmula 3",

era unos años mayor y siempre estaba por delante,

entonces, siempre era como:

"Ella puede hacerlo, yo también, porque yo soy chica,

aunque sea una chica yo también puedo",

siempre la he seguido mucho y los consejos que me daba,

su lado humano, lo mismo que está diciendo Balba,

de una persona extraordinario y de que siempre estaba feliz.

Todas esas cosas son las que al final se quedan,

así que entiendo perfectamente a Antonio con lo que está diciendo.

Y nos quedamos todas con esa María también del final.

Yo vengo de los ralis y para mí,

obviamente, ha sido un referente muy grande,

porque en momentos duros de mi carrera deportiva

me he apoyado en ella,

he pensado en cómo lo hubiese solucionado ella

o en cómo lo hubiese encarado.

Ella te miraba a los ojos y tú veías cosas

que en otras personas no puedes ver.

Entonces, para mí, aparte de referente,

es lo que decía Marta también, como persona fue brillante,

lo es, sigue siendo alguien que está presente

en todas nosotras y en las que vienen, obviamente,

lo estará también. Cuando grabábamos con ella,

después del accidente,

el típico día que estás de mal rollo,

que tienes mil problemas,

aparecía ella sonriendo y te iluminaba,

entonces tú decías:

"Pero estamos aquí nosotros así, con cara de amargados,

y esta chica con todo lo que ha tenido que sufrir,

lo que ha tenido que superar, está aquí tan contenta y feliz,

disfrutando la vida cada minuto", coño, es que esa es la historia.

Tú trabajaste con ella, ¿no? Sí, y me acuerdo de muchas cosas,

porque me enseñaba a conducir, hacíamos reportajes,

entonces ahora, cada vez que cojo el volante

y a veces que con una sola mano haces así, ella me decía:

"¿Ya estás limpiando con la bayeta?"

Cada vez que lo hago me acuerdo de María.

Y su libro es increíble. (CRISTINA) Es increíble.

Es increíble. ¿Sabéis que no lo he podido leer?

No puedes.

A mí me costó también leerlo.

No puedo.

Es que la querías, querido amigo.

Y eso...

Uy, mi amor.

Un abrazo a Antonio todas, venga.

Joder. Ya está, ya está.

Mira, ahora vamos a hacer una cosa muy bonita.

Coño, el único hombre, joder. (RÍEN)

¿Ves? No te avergüences de ello, todo lo contrario.

Qué manía tienen con que los chicos no lloran.

Llevo toda la mañana mentalizándome también.

(MARTA) Estamos todas así.

He llorado más por María que por mi padre.

Y no sé por qué. Era muy especial.

Entonces es maravilloso que estés tú aquí hoy,

precisamente, no es banal que estés aquí

y no es casual tampoco.

Por algo estás aquí y por algo estamos nosotras aquí,

para ella, porque... Para acordarnos de ella.

Para que sepa, si es que lo puede saber,

que lo que hizo sigue aquí.

Vamos a hacer ese homenaje que tenemos pensado.

A ella y de toda su familia. Por supuesto, por supuesto.

Vamos a hacerle un bonito homenaje, vamos a hacer...

una caravana de coches conducidos por mujeres

con una bandera con su emblema.

Y vamos a dar una buena vuelta de honor.

Todos con una gran sonrisa para que...

Desde donde esté que nos vea. Eso es.

(CRISTINA) Vamos allá. ¿Vale?

Muy bien. ¿Vamos a ello?

Venga. Venga.

Es que esta era la estrella de María.

Lo pones al ladito de tu nombre. Al ladito de mi nombre, total.

Así se viene con nosotras. Es precioso, precioso.

Nosotras vamos las primeras. Vale.

"La huella que ha dejado María es muy profunda."

"Se cumplieron sus deseos y su gasolina"

"ha servido de combustible para muchas mujeres."

"Balba, Cristina, Carmen y Marta"

"sienten un reconocimiento enorme por la mujer"

"que consiguió abrir camino y romper barreras"

"dentro y fuera de la pista."

¡Guau!

(Brian Adams "Heaven")

"María sigue con nosotros,"

"nos queda su memoria, sus triunfos en la vida."

"Un legado que se resume en uno de los párrafos de su libro:"

(LEE)

Le damos un aplauso.

Los pelos de punta. ¿Verdad?

Ellas - Mujeres al volante

10 jul 2017

Hoy Blanca Portillo junto con el periodista Antonio Lobato y otras mujeres destacadas en el deporte automovilístico, rendirán homenaje póstumo a la piloto María de Villota.

Contenido disponible hasta el 28 de febrero de 2067.

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  1. candido

    Me gusto no lo siguiente. yo también tuve la suerte de conocer a María y suscribo todo lo dicho yo competí con ella y no me duelen prendas en reconocer que me ganaba por goleada en cuanto al machismo o no en el deporte del motor ...desde mi punto de vista creo que no. haber imbéciles hay en todas partes . yo al contrario, me encanta que compitan mujeres , si las ven como bichos raros..no se , yo puedo hablar por mi y las veo como heroínas , así que chicas a por ellos que son pocos y cobardes jeje

    14 jul 2017
  2. Jesús

    Hay muchas más, pero creo que el programa estuvo muy bien. Sugiero repetirlo con cinco pilotas (o copis) que no vengan "de cuna". Más que nada por darle otro enfoque.

    11 jul 2017
  3. Carmen Facal Soto

    https://www.youtube.com/watch?v=L9vBeHO4F-0 http://vilarinomotor.com/angelavilarino/biografia/

    11 jul 2017
  4. Carmen Facal Soto

    Triste que no han contando con Angela Vilariño para ese programa creo que su palmares le avala .

    11 jul 2017