Ellas La 1

Ellas

Fuera de emisión

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4130301
No recomendado para menores de 7 años Ellas - Aviación civil - ver ahora
Transcripción completa

Sintonía "Ellas"

Canción "Everything you didn't do"

"Los aeropuertos me dan buen rollo,"

toda esta gente moviéndose de aquí para allá

me transmite energía,

con sus maletas cargadas de alegrías o de penas,

vete a saber,

pero con la ilusión de estar a punto de salir de viaje."

"O de recibir a alguien a quien quieres."

"Un viaje es una aventura,

porque quien inicia el viaje no es el mismo que el que regresa."

"Las mujeres también hemos tenido que hacer un gran viaje interior

para superar las dudas, los miedos

y el vértigo que implicaba luchar por nuestros sueños."

"Y tomar el control de nuestras vidas."

"Hoy vamos a conocer a un grupo de mujeres

muy valientes e inteligentes,

que en una España bastante más difícil que la actual,

demostraron que ellas podían y debían estar a los mandos."

"Y en este viaje me va a acompañar

una artista que está en su mejor momento."

Ey.

Ey, hola, Blanca. Guapísima.

¿Cómo estás? Muy bien, ¿y tú?

Mira cómo estoy. Qué barbaridad.

Pero si estás ya a puntito, ¿no? Nada, me quedan seis días.

¿Seis? Madre mía. Nada.

Bueno, no... Hoy no va a ser el día, no.

No, ¿no? No que yo me asusto mucho, por favor.

¿Sabes qué es? Niña, Manuela.

Qué bien. Oye, cuéntame una cosa, tú tienes una relación especial

con los aeropuertos, ¿no? Sí, esto es como mi segunda casa,

se puede decir. Cuéntame por qué.

Porque hubo una época en mi vida que fui azafata de vuelo,

estuve dedicándole tres años, no fueron muchos,

pero es verdad que mi deseo de ser azafata era tan grande...

En realidad, te tengo que confesar que quería ser piloto.

No me digas. Sí, pero me quedé en el camino.

¿Te hubiera gustado ser piloto? Mucho, piloto de las de combate.

¡Qué bueno! Sí.

Por eso hoy me he puesto mi chaqueta estilada.

Estás guapísima, ¿eh? Te sienta muy bien el embarazo.

¿Qué tiene ser azafata para que te gustara?

Ay, no sé, yo creo que...

Todos, en el fondo,

las que nos hemos dedicado al mundo de la aviación

hemos amado y amamos la profesión de por vida,

no es una cosa como de paso.

Lo de azafata me dio la capacidad de...

Te vuelves casi un poco psicóloga, es decir, en un avión,

cuando vas a hacer las salidas de emergencia,

Ajá. de repente, es como que dices:

"Ya sé cómo va a ir el vuelo,

veo a este de aquí que se está moviendo..."

En cada persona te fijas, un poquito de psicología, ¿no?

Eso es, el lenguaje no verbal, muchas veces,

y llega un momento que te haces tantos vuelos, tanto público,

que aprendes a hacer una radiografía a la gente.

A captar. Eso es.

Nada más verlos, qué fuerte. Y ahora,

cuando me pongo delante de mi público...

Te sirve. Qué mejor escuela.

Qué bueno. Sí, sí.

Quiero presentarte a una persona. Sí.

¿Vale? Sí, claro.

¿Vamos? Vamos.

Venga.

Soraya "Self control"

Soraya apareció en nuestras vidas en 2005,

cuando participó en Operación Triunfo.

Ahí ya apuntaba maneras,

tanto que su primer álbum llegó a ser Disco de Platino.

Desde entonces lleva encadenando un éxito tras otro

en el mundo del pop y la música dance.

Se ha embarcado en largas giras de conciertos,

actuando en las principales salas de España

y lo mejores clubs de Ibiza.

Su carrera la obliga a volar miles de kilómetros,

pero su historia con los aviones empezó antes de ser artista,

cuando trabajaba como azafata de vuelo.

Ahora está a punto de culminar el viaje más importante de su vida,

un viaje de nueve meses que la va a convertir en madre.

Buenos días.

Ella es Marta Pérez-Aranda

y es la primera comandante de vuelos transoceánicos de Iberia.

Madre mía. Ella es Soraya.

Encantada. Encantada.

Un placer, comandante, ¿Qué tal estás?

Tú llevas tres años siendo piloto en vuelos transoceánicos.

Sí, bueno, piloto comandante, porque cuando estaba de copiloto,

estuve casi nueve años.

Ajá. Una cosa, para alguien que no entiende nada, como yo,

¿qué diferencia hay entre un piloto y un comandante?

Pues pilotos somos todos

y comandante es el responsable de la aeronave.

Soraya ha sido azafata. Ah, ¿sí?

¿Has ido en algún vuelo con una piloto o comandante mujer?

Transoceánico no, española no.

Nunca. Sí que me ha ocurrido en verano, muchas veces,

vienen algunos pilotos de otros países

Claro. y sí he conocido

mujeres pilotos de otros países. Ajá.

Pero en España, transoceánico, ninguna.

Mira, ahora, en transoceánico estamos seis comandantes ya.

¿En España? Sí, en Iberia, exactamente.

Luego en Air Europa está Cristina Pérez Contrel,

que yo sepa, y no sé si en otras compañías.

Mira lo gracioso, se sabe hasta los nombres.

¿Os conocéis entre vosotras? Hombre, sí,

por desgracia, seguimos siendo minoría.

Cuando entré en Iberia estábamos tres

Fíjate. en un colectivo de 1500 y pico.

Fíjate, ¿eh? Solamente tres. Ahora, ya decimos,

la gente está acostumbrada, pero estamos alrededor de 66,

seguimos siendo un porcentaje, en un colectivo de 1300,

bastante bajo. Y de comandantes menos.

Tú puedes estar comandando el avión y tener un copiloto hombre.

Sí, claro. Obviamente. ¿Y qué tal lo llevan?

¿Lo llevan bien? Lo llevan muy bien, sí.

Ah, bueno, vale. Yo, hasta ahora,

no he tenido ningún problema.

Vamos, eso se lo tienes que preguntar a ellos.

No hay ninguna diferencia,

éramos todos absolutamente estandarizados,

el nivel de profesionalidad y la exigencia es la misma

para hombres y mujeres.

Ella no estaría aquí sentada si no diera el nivel de calidad

de profesionalidad, vamos.

Que ella esté sentada aquí

es porque lo hace igual que cualquiera.

Oye, yo tengo una curiosidad,

¿con alguna segundo mujer? Sí, claro.

¿Dos mujeres pilotando? Qué bueno.

De hecho, toda la tripulación mujeres,

en corto recorrido sí,

en largo, en un Nueva York que dio la casualidad

que traíamos a Richard Gere, ¡Guau!

éramos todo mujeres, excepto, creo recordar que se llamaba Félix,

le dije: "Bendito tú entre todas las mujeres".

¡Qué guay!

Y fue un buen vuelo, seguro. Sí.

Maravilloso. Un buen vuelo.

Marta Pérez-Aranda es la primera mujer

que alcanzó el cargo de comandante de líneas transoceánicas de Iberia.

Son los vuelos más largos,

hasta 11 000 km y 13 horas sin escalas

a bordo de las aeronaves más sofisticadas del mundo.

Marta vivió de cerca los aviones desde pequeña,

pues su padre trabajaba en el aeropuerto de Salamanca,

sin embargo, la suya era una familia muy tradicional

y no podían imaginar que su hija quisiera ser piloto,

pero a Marta le apasionaban los aviones

y decidió luchar por su sueño.

Consiguió entrar en la Escuela de Pilotos,

licenciarse, convertirse en piloto comercial

y aprobar las oposiciones de Iberia.

Por el camino había tenido tiempo de casarse con un piloto

y ser madre de una niña.

Años más tarde, Marta se convirtió en la primera comandante de Iberia

que cruzó el Atlántico a los mandos de un avión.

Tú empezaste a estudiar, más o menos, en los 80, ¿no?

Ingresé en el 78 en la Escuela Nacional de Aeronáutica,

nada más acabar COU. ¿Y en casa qué?

Bueno.

Creía que las mujeres no podían ser pilotos y,

de repente, veo desde el balcón de mi casa

un autobús con una chica con uniforme,

estaba en segundo de BUP, y digo:

"Las mujeres pueden ser piloto, pues yo quiero ser piloto".

Mi madre... ¿Tu madre qué dijo?

Mi madre lo lleva muy mal. Ah, ¿sí?

Sí, hacía complot con las amigas, preparaba cafés en casa:

"Que no te vas a poder casar, no vas a poder tener hijos",

digo: "Me da igual, yo quiero hacer esto".

Y te has casado y has tenido hijos.

Claro, además, lo que es la vida,

tú que eres azafata, la vida es lo mismo,

ir fuera de casa y tal,

pero no lo computaban porque "una mujer piloto, por favor".

Te advierto que yo, siendo actriz, mi madre me decía

que no iba a poder tener hijos. ¿Por ser actriz también?

Sí, sí. Oye, ¿queréis tomar algo? Gracias.

Sin embargo, el que me apoyó al 100 % fue mi padre.

Ah, ¿sí? Era ingeniero técnico aeronáutico

La vocación. y me subí al taller base con él

en Matacán y siempre estábamos rodeados de aviones y tal,

me dijo: "Tú para adelante que vales mucho".

(RADIO) Por debajo está todo cerrado y comprobado,

"¿podemos abrir el avión?" Sí, adelante.

Cuéntame, ¿eráis muchas las que os presentabais?

La verdad es que en mi promoción éramos 50, era la única chica

y, de golpe y porrazo, verme con 49 tíos, encima,

más grandes que yo, a mí me abrumó aquello.

Al principio lo pasé mal. Sí, ¿no?

Se pasa enseguida porque luego ya te ven como una colega,

como la mascotita, te hacen bromas, lo pasan pipa,

porque me han hecho de todas. ¿Crees que lo pasaste peor tú

de lo que lo pasaban ellos? Sí.

¿Ellos no se sentían incómodos teniendo una compañera mujer?

Había algunos que te miraban como un bicho raro,

de hecho, alguno de ellos me echó en cara

que le estaba pisando una plaza a un compañero, dice:

"Tú luego te casarás y dejarás esto", o sea, ¿sabes?

¿Cómo empezaste al terminar tu carrera?

Yo me fui a Madrid a Aviación Civil

y pedí toda la relación de las empresas

que había en España, me dediqué a escribir cartas

y me llamaron del Aeroclub de Zaragoza.

No sé si creéis en el destino, pero mi marido estaba allí,

en el Hércules.

Estando en Zaragoza, había una compañera de aerotaxis

y me llaman, entonces, entré allí de copiloto

y luego me soltaron de comandante allí.

Me estuve preparando la oposición de Iberia.

¿Cuántas os presentasteis? No eras tú sola, me imagino.

En mi grupo, creo que no había mujeres.

¿Tú sola otra vez? Sí.

¿Una vez más? Una vez más.

Y aprobé. Estamos hablando de los 90.

Estamos hablando del 88.

Entonces, nada, fui la tercera en Iberia.

Cuando tú coges tu cacharrito y dices:

"Señoras, señores, les habla la comandante,

¿tú no les ves las caras que ponen? No lo sé porque no lo veo.

Pero yo sí lo veo. Sí, claro.

¿Y se extrañan? Sí, sí.

Todavía hay el típico comentario de la mujer al hombre

o el hombre a la mujer, la pareja de:

"Oye, que nos lleva una mujer".

"Buenos días, señoras y señores, les habla la comandante."

Mi nombre es Marta Pérez-Aranda, bienvenidos a bordo.

"En mi nombre y en todo el resto de la tripulación,"

"les queremos dar la bienvenida"

en este vuelo de Iberia 6403.

"Estamos ya manteniendo la altitud de crucero inicial,"

"31 000 pies, equivalente a 10 000 metros,"

"y el tiempo de vuelo para hoy es de 11 horas 30 minutos."

Me encanta la idea de que sea una mujer la que nos lleve,

porque me gusta que las mujeres estemos en todos los sitios.

Normalmente siempre son hombres,

yo creo que esta es la primera vez que estoy viajando

que me lleve una mujer.

A mí un pasajero, estando ya en la cabecera,

en Zaragoza, a punto de despegar,

empezó: "Me ha dado un ataque de ansiedad"

y tuve que volver al aparcamiento y dejarlo.

Luego el resto del grupo me confesó que no lo podía soportar.

Ah, ¿era por ti? Sí, sí.

La ansiedad le vino por ti. Era machista y misógino.

Y ni siquiera tuvo el valor de decírtelo.

No, no, no, encima no, cobarde. Pero bueno, él se lo perdió.

Qué fuerte. El resto del grupo lo pasó genial.

Recuerdo un compañero que me dijo: "Marta, tú eres...

Es que no sé cómo tratarte" y digo: "¿Por qué?"

"Porque por un lado eres piloto y por otro lado eres mujer,

eres como un híbrido extraño", entonces yo no supe...

¿Un híbrido extraño? Híbrido extraño.

Le dije: "Hombre, hijo, no puedo tomármelo como piropo",

luego me pidió disculpas y estuvimos volando juntos.

Es curioso, sin embargo, con las azafatas pasa al revés.

Fíjate qué contradicción, el mismo tipo de vida

y resulta que las azafatas tenían que ser chicas,

estaba vetado para hombres. Es increíble.

Lo raro era ver compañeros auxiliares de vuelo hombres.

Sí. Con los hombres,

que ahora son auxiliares de vuelo,

¿las mujeres hemos sido crueles con ellos?

No las compañeras, pero el público. ¿Les hacemos sentir mal?

El público en general, todavía, desgraciadamente,

el hecho de que un hombre sea auxiliar de vuelo

es síntoma de que es gay... El sambenito es ese.

Ese es el gran prejuicio. El gran prejuicio.

"Hola, buenas noches."

"Bienvenidos a bordo de este vuelo de Iberia"

"con destino a Madrid-Barajas Adolfo Suarez"

y el código compartido con British Airways.

El uso de dispositivos electrónicos está permitido a bordo

"durante todo el vuelo"

"siempre que los mantengan en modo avión."

Hay compañías, me acuerdo de varias puntuales,

había una, Airplus, en la época entrabas

siempre y cuando midieras 1,75, 1,80,

tuvieras unas características, te entrara el uniforme,

que era una talla 36.

Exactamente, el tallaje. Ostras, como las modelos.

Sí, sí. Eso es muy fuerte.

Para un puesto de trabajo, sí. Yo reconozco, en la época mía,

era muy típico darte masajes para estirarte un par de cm

para llegar a la medida que se pedía,

que en la época era 1,64, 1,65 y yo medía 1,63

y estaba en el límite, entonces... Te estiraron.

Me estiraron un poquito.

Durante décadas,

la aviación comercial fue casi exclusivamente cosa de hombres.

Pero había una profesión que era solo para mujeres,

la de azafata.

Si el piloto se convirtió

en el prototipo de hombre triunfador y aventurero,

la principal obligación de la azafata era ser guapa,

discreta y mantener una sonrisa inalterable.

Se les exigía una talla mínima elevada

y el atractivo físico era un requisito imprescindible.

Hasta se contrataba a los modistos más importantes

para diseñar sus uniformes,

porque lo más valorado de ellas era la imagen.

Esa fue la situación hasta los años 80,

en que las mujeres, por fin, empezaron a conquistar el cielo.

Hoy la situación se ha normalizado mucho

y es posible ver mujeres

en todos los trabajos relacionados con la aviación,

desde técnicas y mecánicas hasta encargadas de la gestión

o controladoras aéreas y,

por supuesto, a los mandos del avión.

Yo reconozco que cuando entro en mi primera compañía

a mí me eligieron por los idiomas. ¿Qué idiomas hablas?

Hablo cuatro idiomas. Ajá.

Es una cosa digna de admirar dentro de ese colectivo.

Todo el mundo habla más de dos idiomas.

Eso es, los auxiliares y pilotos estamos en contacto...

Nosotros de exigencia el inglés. Exigencia básica el inglés.

Básico el inglés y cada vez más. Sí, y cuantos más idiomas hables,

más rutas te puedes hacer. Claro.

Obviamente, es mejor para tu carrera.

Hay una cosa que me produce una enorme curiosidad.

Sí, dime. La idea de compatibilizar

tu trabajo, tan especial y tremendamente sacrificado,

con la maternidad, parece que es una cosa como imposible,

pero se puede hacer, ¿verdad? Pues claro que sí.

¿Cuántos hijos tienes? Yo tengo una hija.

Una hija y has podido tener una vida familiar perfectamente.

¿Has pilotado estando embarazada?

En el momento que saben que estás embarazada,

tienes que dejar de volar, estuve, de alguna manera, en paro.

Estás de baja. Te dan de baja.

Claro, es peligroso volar estando embarazada.

Yo creo que en las azafatas es lo mismo, ¿no?

¿También es lo mismo?

¿No se puede ser azafata estando embarazada?

Vamos a ver, es una cuestión de salud,

es decir, no es bueno volar,

sobre todo, en los primeros meses de embarazo.

En los primeros y en los últimos. Sí, de hecho, por ejemplo,

los últimos meses yo, trabajando en gira,

las compañías te hacen firmar un papel

de que es responsabilidad tuya si te pasa algo en el avión

volando a partir de los ocho meses, siete meses y pico, ocho.

Ya no es cuestión, muchas veces, de la propia compañía,

de las leyes de la compañía. Ya, es una cuestión de salud.

Obviamente. De tu salud personal.

Eso es. Claro.

¿Y tu hija quiere ser piloto? Mi hija se lo planteó,

se lo planteó en cierta ocasión.

Un buen día, pasó un poco de miedo en un avión y me dijo:

"Jo, mamá, esto yo no..." O sea, que no era vocacional.

De lo cual, en realidad, tengo que ser sincera, me alegro,

porque ya tenemos bastante en casa, el padre y la madre...

Que haya una normal. Entre tú y tu marido,

¿no hay competitividad? No, en absoluto.

Sois colegas. En absoluto.

Fíjate, él estaba en el Ejército y le pilló la época en que,

de alguna manera, el Ejército cortó el grifo,

no dejaban salir a la gente

y eso le supuso tenerse que presentar por libre y,

de hecho, yo soy tres años más antigua que él en Iberia.

Hay algún amigo que dice: "Jo, si yo tuviera a mi mujer

que es más antigua, me divorciaba".

A mi marido le da exactamente igual.

Fíjate.

No, nunca he percibido

ninguna sensación o comentario machista,

sino todo lo contrario, al revés.

De hecho, el único comentario machista,

si lo coges por la vía inversa,

es que han dicho que era como un muchacho, o sea,

lo bien que hacía las cosas

y les había sorprendido lo contrario.

Gracias a él sigo volando,

porque cuando me quedé embarazada, hasta me plantee dejar de volar,

dejar esa criatura sola y con la vida que llevo.

Es compatible, todo es compatible. Sí se puede.

Si tienes y te organizas.

Eso sí, nos ha supuesto sacrificios a nivel de pareja,

porque pedíamos,

como decimos en aviación,

el turno impar para que la niña no se quedara sola...

Ibais alternando. ...o volaba yo o volaba él

y se ha quedado muy pocos días sola, en realidad.

Ha habido momentos buenos y malos, la vida nuestra es muy irregular,

sí que hemos tenido que renunciar los dos

a nuestra promoción profesional para ganar tiempo

y poder dedicarnos más a nuestra hija

y a nosotros mismos, eso sí que ha...

Durante siete u ocho años hemos estado, de alguna manera,

renunciados a la profesión para ganar calidad de vida o,

simplemente, vida. ¿Cómo es tu rutina

cuando tienes vuelo y llegas al aeropuerto

y empieza tu jornada?

Cuando tengo vuelo, lo primero, el día siguiente,

estar bien descansa. ¿Por qué no nos enseñas

un poco cómo es todo eso? Cuando queráis.

Vamos a firmarlo.

("Las chicas de las canciones")

Bueno, y esto se llama...

¿cómo se llama esta habitación? Esto es la sala de firmas.

Es lo primero que tienes que hacer antes de empezar un vuelo.

"Solo personal autorizado".

No hay cosa que a mí me guste más que entrar en un sitio

que dice que está reservado. ¿Te gusta lo prohibido?

Me encanta, me encanta. Vamos para adentro.

Abre la puerta.

Que estoy deseando ver lo que hay. Me encanta.

Adelante. Pasad.

Hola, buenos días.

Ramón, buenos días, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Bien, ¿y tú?

¿Estás firmando? Pues sí, hay que firmar.

Él firma con sus datos y entonces ya...

le genera un mensaje que le da el slot que tenemos,

o sea, si el vuelo está en hora o no.

¿Qué despacho te han asignado? ¿El 12?

El box, este mismo de aquí. Ah, venga, pues muy bien.

¿Te seguimos? Sí.

Si están tus copilotos, ya los saludas al llegar.

Con tu número de nómina y tu contraseña

se genera un plan de vuelo que va a salir por esa impresora.

Ajá. Bueno, el plan de vuelo

y todo lo necesario para el vuelo,

la meteorología... Sin toda esta información,

no puedes salir a volar, obviamente.

Por supuesto que no,

tienes que saber lo que pesa el avión,

los pasajeros que llevas.

Ya tiene su plan de vuelo.

En teoría tendrías, Ramón, a tus copilotos.

Sí.

En mi época, tengo que decirte, que estas máquinas no existían.

¿No existían? No.

¿Y cómo se hacía? Nada, era todo a mano.

Ahora, en uno de estos boxes nos reunimos los pilotos

con las auxiliares. Con la tripulación auxiliar.

Y hacemos un briefing de seguridad y de cualquier cosa

que consideremos que hay que comentar.

¿Has tenido alguna vez una copiloto mujer?

Sí, claro. Sí, ¿no?

Claro, una no, muchas. ¿Y qué tal?

Muchas. Muy bien.

Son excelentes profesionales. Ajá.

Además, es probable que al volar con una chica,

puedes tocar temas que con los chicos no tocas.

¿En serio? ¿Tienes conversaciones diferentes?

La conversación es diferente. Yo creo que sí.

Totalmente, hay cosas que con un chico las hablas

y con una chica, a lo mejor, te parecerían un poco groseras.

Claro. En la intimidad de la cabina.

O sea, ¿haces unas conversaciones menos sobre hombres?

Podría ser, también depende de la otra persona.

-Si tengo un problema familiar, también se lo puedo contar a Marta,

porque hay un añadido que es que Marta es muy amiga mía también.

Entonces, muchas veces,

las intimidades no se las cuentas a un compañero,

se las estás contando a un amigo también.

Pasando ya de lo que es la rutina del vuelo,

luego llega el momento de irse a tomar una cenita,

un aperitivo o algo,

y es muy divertida, nosotros nos reímos mucho.

¿Alguna vez has sido copiloto de una mujer?

Yo volar con una chica, sí. ¿También?

Sí. ¿Y qué tal?

Muy bien. Bien, ¿no?

Perfecto. ¿Sin ningún problema?

Ten en cuenta que en el avión, ante todo, hay una jerarquía

que hay que entenderla desde el seno del trabajo que realizas.

El comandante es el comandante

y el copiloto está a disposición del comandante

para ayudarle en todo, sea lo que sea,

hombre o mujer, es indistinto.

Canción "I will follow him"

Las mujeres quisieron volar

desde los primeros tiempos de la aviación.

La primera que pilotó un avión en España

fue Hélène Dutrieu,

una intrépida belga que en 1911 hizo varias exhibiciones

en Madrid y Barcelona.

Pero hay que irse a 1928

para encontrar a la primera piloto española,

María Bernaldo de Quirós.

Otras españolas la siguieron,

la mayoría esposas o hijas de aviadores de clase alta,

pero para ellas pilotar era más una afición que una profesión.

La aviación comercial arrancó en España

con la creación de Iberia en 1927,

pero en su primera plantilla de pilotos no había ninguna mujer.

Mucho tiempo después seguía sin haberla.

Hubo que esperar 42 años para ver a la primera mujer

al mando de un avión de pasajeros.

Era 1969, Bettina Kadner se convirtió

en la primera piloto comercial de la historia de España.

(AZ "New life")

¿Después del cuarto de firmas este? Aquí cogemos la furgoneta

toda la tripulación para irnos al avión.

El asiento de delante siempre lo dejan para el comandante.

De forma así, espontánea. Sí.

Entonces, se extrañan porque muchas veces entro...

Bueno, esta furgoneta y luego también las furgonetas,

cuando llegas a tu destino,

y si soy la primera, a lo mejor, me voy atrás.

Es que a mí me gusta la galera.

Bueno, pues creo que estamos, ¿no? Venga.

¿Vamos a bajar? Vamos.

Qué momento.

¡Uh! ¡Guau!

Ya estamos aquí. Vistos así de cerca...

¿Es la primera vez que estáis aquí de pie?

Sí, así sí.

Por ahí es por donde vienen los pasajeros,

lo que es el "finger". Claro, ese es el lugar,

yo siempre lo veo todo desde ahí. Sí, efectivamente.

¿Y aquí qué es lo que se revisa? Lo primero, empezamos por aquí,

que es mirar que las estáticas y los tubos Pitot,

que son para medir la velocidad sin obstrucciones ninguna,

ver que al parte de debajo del fuselaje está bien,

que no haya ningún flap de la aleta abierta.

¡Uh! ¡Mira el motor! Es muy impresionante verlo así.

Prácticamente, ahí cabes. ¿Puedo tocar?

Sí, claro. No se estropea si lo toco.

Se puede tocar.

Dime una cosa, tú cada vez que coges una nave diferente,

un avión distinto, cada uno tiene sus cosas, ¿no?

Efectivamente, cada uno tiene su calificación.

Entonces, ¿qué haces? ¿Te tienes que estudiar cada avión?

Depende, en realidad, haces un curso de diferencias

hasta que te sueltan. De hecho, por ejemplo,

nosotras, las azafatas,

tenemos un máximo de diferentes aviones

que podemos volar de una categoría. Los pilotos también, ¿eh?

Tienes, como máximo, dos calificaciones.

Ahora, antes de irnos hacia allá,

vemos el estado del tren de aterrizaje.

El estado de las ruedas,

ver que lo que es el espacio donde el tren se...

esté libre de cosas.

Y, efectivamente, el dibujo de la rueda, bien.

Dices que es la primera vez que lo ves,

pero, ¿a que te da la sensación

de que el vuelo está en condiciones?

Sí, la verdad es que no se ve nada raro.

Tiene que ser muy fuerte, cuando ves un aparato así,

sentir que empiezas a moverlo... Efectivamente.

Tiene que ser bonito.

¿Subimos ahora entonces? Ahora ya sí.

Vamos allá.

Aquí hay que firmar mucho papeles. Sí, ¿no?

Sí, del fondeo del avión y tal.

Pasamos, normalmente, todos se van poniendo en sus posiciones,

el sobrecargo, a hacer el chequeo. Todo esto antes de que entren

los pasajeros. Sí, por supuesto.

Soraya, ¿cuál sería tu protocolo? Vamos chequeando lo que es,

sobre todo, el material imprescindible que tiene que estar,

el material de seguridad, los extintores,

los chalecos de seguridad, hacemos un chequeo en cada asiento.

Estamos hablando, en este caso,

de un avión que son casi 400 pasajeros.

Luego, por supuesto, las puertas siempre.

Claro. Las puertas que estén...

Lo que son los toboganes, que estén operativos.

Un avión si no tiene eso operativo, no sale.

Lógico. Por si pasa algo.

Se dice "no go". "No go".

Ay, que vamos a entrar. ¡Ah! La cabina.

Llegamos aquí, yo cuelgo mi gorra,

me quito el chaleco

y me quito la americana. Ahí tenemos unas perchas,

si no te importa. Ah, claro.

Detrás de la puerta. A ver.

Dale, dale, con energía. Ahí está.

¿Me dejas una percha? Eso es. Claro.

Y ya. Ahí tienes.

También hay que acostumbrarse a que es un lugar estrechito.

Sí, este sitio es pequeño. Sí.

Normalmente se pone ahí, pero lo cuelgo aquí.

Entonces vienen los mecánicos, este es el libro de...

Perdonadme, pero este momento es para mí...

Porque tú has visto cabina... Sí, yo sí.

Pero yo no. Para verlo mejor,

tú ponte cómoda, y vamos a encender las pantallas.

Que vamos a encender pantallas también.

¿Me puede sentar como si yo fuese tu copiloto?

Claro, tú eres el copiloto y tú estás ahí detrás.

Yo soy la tercera.

¿Este es el lugar donde siempre

se pone la mano cuando se hace lo de despegar?

Claro, estos son los ases, es como el acelerador del coche.

Y compruebas el estado del avión. ¿De verdad que todos estos botones

sirve cada uno para algo en concreto?

Claro, por supuesto. No son de adorno, ¿verdad?

No, ninguno es de adorno. Es que siempre lo he pensado,

porque hay tantísimos.

Aquí ya, dependiendo de la función que asigne el comandante...

Bueno, me voy yo para allá, yo soy "pilot fly"

y tú eres "pilot monitor". Soy "pilot monitor".

Sí. Claro, tú eres la que monitoreas.

Aquí tienes todos los sistemas del avión.

Ve pulsando cualquiera. Vale, ahí, por ejemplo.

Ahí, tenemos motores. Se han encendido cosas.

"Engine", ¿ves? Los cuatro motores. Una vez que te subes aquí,

¿estás en contacto con la torre? No, todavía no.

Todavía no. Todavía no,

porque estamos pendientes de que el sobrecargo me diga

que están listos. Por cierto,

tú también ahí, se supone que el equipo de la cabina,

de fuera, vamos... Ellos ya están haciendo

toda la labor detrás.

Tú hablas con torre

y yo contacto con "station" dos veces

y luego ya decidimos, tranquilamente, lo que hacemos.

Si el fallo es después, con "beta pichitoga"

no hacemos nada hasta 400 pies. "Start engine number one".

"Starting number two".

"Take off".

Quito cinturones, ¿vale?

Bueno, Jaime, ¿qué te has pedido para comer?

Un poquito de cordero. Muy bien.

Pues que aproveche.

Nada, cuando quieras nos cambiamos, ¿estás dispuesto?

Sí. Ahora os doy el briefing.

(RADIO) "Thirty, twenty".

Adiós. (AMBOS) Adiós, buenas tardes.

Adiós, buenas tardes. Adiós, buenas tardes.

Es curioso, Soraya, en 1969

aparece nuestra primera piloto en España,

la primera piloto de avión comercial,

Bettina Kadner. Sí.

Estamos hablando del año 69,

si ahora las cosas son complicadas, me imagino que entonces

debió ser una cosa... Tuvo que romper todos los moldes.

Claro, ¿tú la conoces a ella? Yo sí, es gran amiga mía.

Sí, ¿no? Sí, una excelente persona.

Hay algo de valentía en dedicarse a esto

en aquella época. Yo creo que sí.

Bettina me ha contado su historia, debería tener 15 años y dijo:

"Yo quiero volar", entonces, empezó a hacer horas y lo consiguió

y entró en Spantax.

Todas repetís de alguna manera esa frase, ¿no?

De repente, "quiero volar". Sí, es que dicen "quiero volar",

a veces me preguntan:

"¿No te has planteado nunca ser azafata?"

Porque eso era normal, ¿no? Como era chica, azafata podía ser,

pero nunca me lo he planteado, yo lo que quería era...

La verdad es que mi madre muchas veces,

ya te digo que no era partidaria, le echaba la culpa a un libro

que me regalaron cuando tenía 16 años,

"Juan Salvador Gaviota", y dice:

"Es por este puñetero libro, seguro".

(LEE)

"Cuánto movimiento, cuántas vidas cruzadas,"

"cuántas historias pasan"

"por un aeropuerto tan grande como este."

"Mirando la cara de la gente se puede intentar adivinar"

"si vienen o si van"

"o si viajan por trabajo, por placer,"

"pero lo que más impresiona es que toda esta actividad"

"que parece caótica, es todo lo contrario de un caos,"

"está perfectamente organizada."

"Y el responsable último de que todo funcione es una mujer,"

"la directora del aeropuerto."

Aquí está, Elena. Encantada.

¿Qué tal, Marta? Os dejo que me tengo que ir

a por otra persona, ¿vale? Muy bien.

Venga, hasta luego. Hasta luego.

Vaya por delante mi rendida admiración.

Muchas gracias. Madre mía.

Veníamos hablando de la cantidad de gente que hay aquí,

de tráfico humano más luego la cantidad de gente

que tiene que trabajar aquí, ¿no? Sí, así es,

a diario pasan cerca de 120 000 pasajeros

más sus acompañantes y, luego, aquí trabajamos 40 000 personas.

¿40 000 personas tienes a tu mando?

No, de Aena somos mil personas, casi mil personas.

¿Y cómo es posible que en 80 y tantos años

que tiene este aeropuerto

nunca antes haya habido una mujer dirigiéndolo?

En las escuelas técnicas tampoco hay muchas mujeres,

es verdad que no todos los directores somos ingenieros,

pero yo empecé como directora en Valladolid

y ya había habido una mujer antes.

Casi el 25 % de directores en España somos mujeres.

Bueno esto es un... Buena cifra.

...un logro. Sí.

Y, sin embargo, nuestros jefes, en la mayoría de los casos,

han sido hombres que han apostado por nosotras,

somos mujeres y jóvenes.

Entonces hay mucha mujer aquí también trabajando.

Sí, es verdad que hay colectivos como bomberos o señaleros,

los coches amarillos de la plataforma,

que tradicionalmente no ha habido tantas mujeres.

Eso hace que en el cómputo total del aeropuerto no haya tantas,

pero en los puestos de responsabilidad,

los directivos del aeropuerto el 50 % casi son mujeres.

(Canción "With a girl like you")

Somos la generación de ingenieras que estudiamos en la escuela

en ese momento y que ahora, en el mundo laboral,

ya tenemos todas años de experiencia

y ocupamos puestos de responsabilidad.

¿Las conocías de antes? A alguna sí.

¿Por aquí? Sí, por favor.

La aviación siempre ha sido un mundo bastante masculino,

pero no solo en España, fuera de España

tenemos mucha relación con aeropuertos internacionales

y se sorprenden mucho cuando saben que dirige el aeropuerto

una mujer o la responsable de campo de vuelos es una mujer.

O sea, que en otros países hay menos todavía.

Cuando trato con otros países,

en puestos de responsabilidad ves menos mujeres.

Os presento a Yolanda, jefa de campo.

-Hola, buenos días. Yolanda, encantada.

Igualmente. Hola. Soraya.

¿Cómo estás, cielo?

Soy la responsable del mantenimiento integral

de lo que son las instalaciones aeroportuarias.

Dentro de las instalaciones aeroportuarias tenemos,

por ejemplo, la distribución de la energía eléctrica.

Esto, sin duda, es la instalación más crítica del aeropuerto.

Es una de las imágenes que más me gusta cuando vuelo,

cuando empiezas a ver por la ventanilla las lucecitas.

Tenemos 13 000 en el aeropuerto. Nada más.

13 000. Solo 13 000.

Y 700 letreros.

Es raro el día que no te falla una. Que se funda una bombillita.

Bueno, pues aquí, si se nos funden dos seguidas, tenemos un problema.

Tenemos 8 millones 700 mil metros cuadrados pavimentados.

8 millones... Qué barbaridad. Son 870 campos de fútbol.

¿Cuánto? Son 870 campos de fútbol.

Es como si tuviéramos una carretera de dos carriles de aquí a París.

Lidero un equipo de 92 personas,

formado por técnicos de mantenimiento,

coordinadores de mantenimiento e ingenieros.

De esas 90 y tantas personas que tienes a tu cargo,

¿hay más hombres que mujeres? Pues mira,

lo vas a ver rápidamente, hay 88 hombres y 5 mujeres.

Da la casualidad de que las cinco mujeres

tenemos labor de ingeniero,

que al final somos las que coordinamos,

las que organizamos el trabajo,

porque después hay un trabajo que es más técnico y eso,

hasta día de hoy,

todavía las mujeres no se han llegado a implementar,

pero estoy segura... Más técnico, ¿qué quieres decir?

Que son técnicos eléctricos, técnicos de balizamiento.

A lo mejor, de aquí a unos años empezamos a tener la sorpresa

y estoy segura de que van a ocupar esos cargos.

Gracias Yolanda. De nada.

Vamos a conocer ahora a Ana, si os parece bien, otra compañera.

Muy bien. Es la responsable de gran parte

de las instalaciones.

Hola. ¿Cómo estás? Encantada.

Cuéntanos un poco. ¿Qué estás haciendo por aquí?

¿En qué consiste tu trabajo? Soy la responsable

de las instalaciones de los edificios terminales

del aeropuerto, de los edificios anexos

y algún edificio que tenemos fuera del recinto aeroportuario,

pero que da servicio al aeropuerto.

Mantenemos unas 80 mil luminarias, 240 ascensores,

otras 200 escaleras y pasillos, más de 10 mil puertas automáticas,

más de 450 unidades de tratamiento de aire.

Qué locura. ¿Qué formación tienes? ¿Qué eres?

Ingeniera. Graduada en ingeniería industrial.

Industriales creo que no somos muchas más,

la mayoría son ingenieras aeronáuticas,

el aeropuerto es un mundo más orientado a la aeronáutica,

pero todas somos ingenieras, al fin y al cabo.

Tienes un montón de compañeros varones.

Todos. Todos.

Todos.

Todos, en el Departamento de Instalaciones todos son varones

a excepción de mí.

Buenos días. Hola.

Hola, buenos días. ¿Qué tal?

Bien. Encantada.

Estamos comprobando que todo esté correcto,

que no haya ningún fallo y si hay algún fallo, solventarlo.

Aquí con la jefa. Por supuesto.

¿Cómo se porta? ¿Es buena jefa?

Muy buena jefa, sí. En general. -No nos podemos quejar.

Muy bien, hay un buen ambiente de trabajo.

-En este tipo de trabajos es raro ver aquí a una mujer.

Es más difícil encontrar mujeres. ¿Y eso cambiará también?

Me imagino que sí, tendrá que cambiar con el tiempo,

lo que pasa es que... -Cuesta, ¿no? No sé.

No sé, a lo mejor,

no es un trabajo atractivo para las mujeres, no lo sé.

Muy bien, muchísimas gracias. Un placer.

Mi trabajo consiste en realizar inspecciones a los aviones de Iberia

para firmar certificados de aeronavegabilidad, o sea,

para que el avión pueda volar.

Entré en Iberia en el año 91 como mozo de equipajes,

cargando maletas.

La verdad es que los inicios fueron un poco duros.

La gente que era mayor de 50 años, 55, 60,

lo cierto es que te miraba con lupa,

tenías que demostrar todos los días que podías realizar

un trabajo masculino.

Estaba habituada al trabajo físico, creo que eso era lo que más chocaba,

lo que pasa es que luego es curioso, porque, según iba pasando el tiempo,

el hecho de ser una chica y ser menudita

a ellos les venía muy bien,

metía la mano en lugares a lo que ellos no les cabía,

me metía en sitios muy pequeños, al final me hice mi sitio, mi lugar.

Actualmente, tengo a mi cargo a cinco técnicos de mantenimiento,

cuatro de ellos son mecánicos y uno es aviónico.

La relación es estupenda, me llevo muy bien con ellos,

hacemos bromas, ellos a mí y yo a ellos, muy bien.

-Hace 10 años,

cinco compañeras y yo

nos convertimos en las primeras mujeres que entramo en el T4

en el Departamento de Tractores, de Equipos Móviles.

Mi trabajo de tractorista consiste,

a la hora de sacar el avión, ponerlo en pista, en rodaje,

porque el avión no tiene marcha atrás.

Es un trabajo corto,

pero de mucha precisión y de mucha concentración.

En principio, con mis compañeros no he tenido jamás ni nunca

ningún problema de nada, todo lo contrario,

exceptuando algún caso puntual en una ocasión,

un compañero bastante mayor con otro tipo de mentalidad

me mandó fregar cacharros y nos dijo:

"Vosotras, lo que tenéis que hacer

es estar en casa fregando cacharros".

Le respondí que yo en mi casa fregaba cacharros,

pero que aquí también hacía el trabajo que hacía él.

Él no sé si en su casa fregaría o no, pero vamos,

quitando eso, no he tenido ningún problema,

todo lo contrario.

¿Qué tal, chicas? Muy bien.

¿Qué tal? Os voy a presentar

a Silvia Hoffmann. ¿Qué tal?

¿Cómo estás? Si no me equivoco, eres piloto.

Soy piloto, sí. Pero no tienes una estrellita.

Me falta la estrellita.

La estrellita se gana con experiencia y con los años.

¿Cuántos años tienes? Tengo 35 ahora.

¿Cuándo empezaste a pilotar? Con 24.

Con 24 años. Mi primer vuelo con pasajeros,

con 24. ¿A ella le falta soltarse?

Sí. Es que aún estoy aprendiendo,

estoy intentando aprendérmelo. A ella le falta soltarse

de comandante. Llegará,

para empezar he llegado a Iberia. Tampoco tienes prisa, ¿no?

No, estoy disfrutando, de copiloto también se disfruta.

¿Qué te hizo ser piloto? ¿Volar como piloto?

Volaba mucho a Alemania, porque mi padre es alemán,

me encantaba la sensación, el subirte al avión

y el sentir el avión, luego, como niños,

siempre nos dejaban entrar en cabina y ver los botones...

hablar con ellos

y a mí todo ese mundo de lucecitas me gustaba mucho.

Lo veía complicado porque es verdad que no había muchas mujeres.

Ahora hay más repercusión social de mujeres en la aviación,

ya se nos ve más en los aeropuertos,

igual no tanto en las cabinas porque solo se nos oye,

pero algo más se nos oye. Sí, es verdad.

Youth Group "Forever Young"

¿Ha habido mucha diferencia entre la formación que has tenido

y la que tiene ella ahora? Yo creo que sí,

porque ha cambiado mucho la tecnología.

Tú fuiste a la Escuela... Nacional de Aeronáutica.

Teníamos 700 horas y tú, sin embargo.

Lo hice en la universidad, una carrera combinada

de gestión aeronáutica con piloto, entonces,

la teoría la daba en la universidad y las horas de vuelo

las daba en una escuela de pilotos. Ajá.

¿Cuántas eráis estudiando cuando estabas tú?

En mi carrera creo que fuimos cuatro.

Igual empezaron 100 y al final nos quedamos 40 o así.

Y de esos 40, ¿4 erais chicas? ¿En qué año acabaste?

En el 2004 terminé. Queda mucho por mejorar

y muchas chicas por apuntarse ahí. Sí, pero ya éramos muchas,

porque luego volando te das cuenta de que en las compañías

somos muy poquitas todavía.

Coincidir con alguna es un milagro.

En determinadas compañías extranjeras

no está bien visto que vuelen dos mujeres juntas.

De hecho no nos programaban, el sistema no lo permitía, sí.

Ah, o sea, estaba prohibido. Sí, prohibido.

Debemos ser un peligro dos mujeres.

¿Qué pensarán para hacer una cosa así?

No tengo ni idea. La verdad es que pensar

que ahora se puede convertir en algo normal

el que haya mujeres pilotando aviones

o mujeres en cargos de gran importancia

en un aeropuerto...

Alguien tuvo que dejarse la piel para que las cosas sean así, ¿no?

Y hay mucho que agradecer a esas mujeres.

Desde luego. A esas pioneras.

Porque ellas sí que lo tuvieron difícil.

Mira, hablando de mujeres pioneras, si queréis nos vamos

porque tengo una sorpresa para vosotras.

Ay, por favor. Una sorpresa.

No puede ser. Os va a encantar.

Ennio Morricone "First Youth"

"Son cuatro mujeres muy grandes,"

"cuatro luchadoras por la presencia de la mujer"

"en la aviación comercial."

"Bettina Kadner fue la primera mujer de nuestro país"

"que pilotó un avión comercial."

"Empezó en 1969 y fue la única que estuvo a los mandos"

"de aviones de pasajeros durante una década."

"María Aburto es la primera mujer que consiguió entrar

a trabajar como piloto en la compañía Iberia."

"Silvia Hortas fue la primera española"

"que consiguió un puesto como controladora aérea"

"allá por 1972."

"Cristina Cotregui es otra" de las primeras comandantes"

"de vuelos transoceánicos de nuestro país."

Yo confieso que me emociona esta situación.

Me encanta ver a alguien como Silvia, con 30 y tantos años,

que ahora parece que es casi algo normal

que una mujer pueda estar pilotando y estar ante quienes

tuvieron que luchar contra viento y marea...

Nunca mejor dicho. ...y abriendo camino,

dedicándose a algo que amaban, porque me imagino

que esa fue la razón

por la que os dedicasteis a hacer lo que hacíais, ¿no?

Porque éramos muy cabezotas.

Y en esa época lo tuvimos difícil. Sí.

Hablo de aquellos tiempos.

La idea de que una mujer fuera piloto

era inconcebible, ¿no? Era una pregunta en el aire,

la pregunta estaba en el aire, porque no se había demostrado,

es decir, ¿podrá una mujer pilotar un gran avión comercial?

Nosotras tuvimos que dar la respuesta.

-Bueno, se lo planteaban ellos, luego nunca te lo decían,

pero en el fondo miraban a ver si tú tenías los bíceps.

-Sí, alguna cosita de esas.

¿Se necesitaba fuerza física? ¿Demostrar fuerza física?

Un poco sí. -En los aviones antiguos

los mandos eran más duros. -Eran todos aviones más pesados.

-Había que ser hábil. Ajá.

Igual eso es un poco una excusa,

yo no me creo que sea por no poder...

No, de hecho, pasabas las pruebas físicas.

Había temor a lo desconocido, como siempre.

Yo quiero hacer una pregunta a Bettina:

"¿podré ser piloto o no?" ¿Cómo te llegó esa vocación?

Yo no me lo planteaba, quise ser piloto y allá.

Con 12 años dije: "Esto es lo mío". Y ahí estoy.

¿Con 12 años sentiste que era lo tuyo?

Sí. Entonces empiezas,

no tienes ni idea de dónde te vas a meter.

¿La familia, Bettina, no te puso alguna...?

Nada, nada, mi madre fue la mejor. "¿Esto cómo se hace?"

Yo no tenía ni idea, pensé que los aviones eran macizos,

no tenía ni idea.

En 1969 Bettina Kadner, una joven de 22 años,

tuvo el valor de presentarse para un empleo que, hasta entonces,

ninguna mujer se había atrevido a solicitar.

Ella estaba familiarizada desde pequeña

con el mundo de la aviación.

De origen alemán,

nieta de un piloto que combatió en la Primera Guerra Mundial,

su madre era importadora de maquinaria para aeropuertos.

Quizá por eso a Bettina no la frenó ningún complejo

cuando decidió que quería ser piloto

y lo consiguió.

Durante más de diez años

fue la única piloto comercial de España.

Pero su ejemplo fue decisivo para que otras se animaran

a seguir sus pasos.

Cuando a Bettina le llegó el momento del retiro,

la situación había cambiado lo suficiente

para poder cumplir su deseo de compartir su último vuelo

con una tripulación compuesta solo por mujeres.

Empiezas a volar en el 69.

Yo me imagino que cuando entraste en Spantax,

se debieron quedar... Encontré un cartelito en una casa,

en un edificio, que ponía: "Spantax líneas aéreas".

Yo entré, acababa de terminar el colegio y dije:

"Voy a ver qué pasa".

"Yo quiero ser piloto y no sé cómo se hace".

Ahí estaba mi amiga Carmen Guillamón,

que fue su primer día de trabajo, y me dice...

Se queda boquiabierta y entra a buscar al personal.

Sale enseguida el director de operaciones,

el jefe de Spantax,

toda la plana mayor a ver qué viene por la puerta.

Me dan unos pasos, me dicen qué tengo que hacer

y yo me voy de ahí convencida de que esto es lo mío.

Que ibas a hacerlo y ya está. Ya está.

Y así entré.

¿Nadie intentó quitaros de la cabeza...?

A mí no. -No y si lo dijeron,

se me ha olvidado, porque seguro que no lo registré.

Pero ella está diciendo que sí, que hubo alguien, ¿no?

Sí, pero bueno,

me entraba por un oído y me salía por otro.

Todas habláis de algo muy vocacional,

un deseo profundo de ser una cosa desde muy pequeñas todas.

¿Tú también querías ser piloto desde pequeña?

No, yo quería ser astronauta.

Bueno, yo me presenté a los exámenes de astronauta, ¿tú también?

Y yo. -Yo tengo los papeles,

aprobé las dos primeras fases para la selección aquella que hubo,

¿te acuerdas? -Yo fui con una compañera mía,

se llama Loreto Costa, compañera nuestra de Iberia,

y fuimos allí, dijimos:

"Buenos días, queremos ser astronautas".

Con la famosa ESA, claro. -En la ESA, sí.

Y éramos demasiado jóvenes, no nos querían por jóvenes.

En mi caso, yo quería ser piloto de combate.

¡Yo también, Cristina! Entonces, me dijeron:

"Tampoco va a ser porque no cumple el primer requisito",

y digo: "¿Qué requisito no cumplo yo?"

Dice: "El primer requisito es ser varón".

¿Y qué hiciste?

Entonces opositabas a la Escuela Nacional de Aeronáutica.

Debe ser frustrante. No lo piensas mucho, dices:

"¿No puedo? Pues por aquí". -Por ahí.

Encuentras otro camino.

En el caso de controladora aérea,

¿Cómo una llega a querer ser controladora aérea?

Yo lo que sí tenía claro desde pequeña

era que me fascinaba la aviación en general.

Cuando eres pequeña,

lo primero que te puede aproximar a la aviación es ser azafata.

Claro. Varias de vosotras habéis sido azafatas.

María también. -María y Silvia.

Y tú también, ¿no, Soraya? También, pero a piloto no llegué.

Ella no llegó a piloto.

Yo empecé a volar en Spantax, que lo mismo, coincido con Bettina,

llegué a control y me fascinó aquello.

Le pregunté en un principio: "¿Aquí no pueden entrar mujeres?"

Porque entonces era militar, pero bueno, hubo una convocatoria

y yo me presenté y aprobé.

"Ain't no montain high enough"

Creo que todas en nuestros ámbitos tenemos algo en común

y es esa cabezonería, esa lucha, esa creencia en uno mismo, ¿no?

Lo importante que es... Sí.

...que este mensaje se transmita a través de la educación en casa.

En casa, en casa. En mi caso fue gracias a mi madre.

Mi padre sí que era una persona un poquito más...

Los hombres en estas cosas son más conservadores.

Sí, eso es. Cuando me cogieron para ser cantante,

en Operación Triunfo, llamé primero a mi padre, me dijo:

"Soraya, no lo hagas,

tienes un contrato fijo con una aerolínea,

no vayas a perder esa oportunidad", en cambio, hablé con mi madre

y me dijo: "Este tren solo te va a pasar una vez en la vida

y si te ha pasado es por algo". Cómo somos las madre, ¿eh?

¿Te das cuenta?

¿Tenéis hijos? Sí.

Y estupendos... También hemos tenido hijos.

Estupendos y maravillosos. Y lo habéis conseguido.

Los mejores. -Hijos y nietos.

Y nietos, sí.

¿Se puede hacer y se puede conciliar?

Complicado como todos los trabajos. -Con dificultad, ¿eh?

No se puede conciliar, no. -No se puede,

lo que pasa es que necesitas ayuda. Si no tienes ayuda,

es imposible conciliar.

Es un problema que tenemos que arreglar entre todos

en todos los ámbitos,

pero que no en este especialmente es más complicado, ¿o sí?

Bueno, ¿cómo arreglas el irte cuatro días

en una época que no había móviles, irte cuatro días,

dejando a un bebé de cuatro meses en casa?

Claro. ¿Qué arreglo tiene eso? Malo.

Es complicado.

Yo creo que el problema de nuestra generación

es que trabajábamos fuera de casa y no hemos dejado nunca

de ser amas de casa.

Mi madre, es cierto, que eso, yo creo,

que en la generación de nuestras hijas ha cambiado.

Pues nada, Manuela, que vas a ser piloto.

¿Qué sentisteis la primera vez que, por fin, alguien...

os dijo: "Siéntese y levante este avión"?

Eso es único, no hay nada mejor en el mundo que eso.

El primer día que llevas a pasajeros también es una sensación importante,

te subes al avión, ves el tamaño, porque hasta entonces

solo lo has visto en simulador.

¿Y la primera vez que escuchasteis "comandante"?

Lo bonito era cuando te llamaban "mi comandante",

eso era una cosa como muy tierna. -Era mucho más gracioso

cuando subían y decían: ¿Dónde está el comandante?

Lo mejor de ser comandante

es que no tenía que aguantar al comandante.

Volamos con hombres que jamás hubieran imaginado

que tendrían a la derecha a una mujer.

Tú te trabajabas la normalidad.

Decías: "¿Hay que hablar de fútbol? Se habla de fútbol".

O sea, tenías que hacer un esfuerzo añadido.

Se trataba de que fuera la cosa armónica

y que no hubiera ningún percance. -Yo me acuerdo de uno muy educado.

Una vez que llegamos a crucero, me dice:

"Y ahora, ¿de qué hablo yo contigo?"

-Qué majo.

Pues de lo que quieras. Lo que te apetezca.

De mujeres, de fútbol, de lo que quieras.

¿Es verdad que tú conociste a Bettina?

A Bettina la conocí hace años, sí.

Por lo menos 15 años yo creo.

Porque mi hermana era periodista, no sé si te acuerdas de la historia,

mi hermana estudiaba periodismo y tenía que hacer un trabajo

de fin de carrera, escogió tu figura,

cómo habías llegado a ser piloto,

cómo habías sido la primera piloto de España.

Entonces te hizo una entrevista y estuve escuchando cómo contabas

cómo habías empezado tú y demás,

con tu familia pintando en las rodaduras en los aeropuertos

y dije: "Esto es lo mío, si ella ha podido, yo también".

Yo también puedo, claro. -Así que me motivó.

¿Ves qué hermosura? Y ahora nos vemos aquí,

casi 15 años después, sí.

Hans Zimmer "Tennesse"

Yo no puedo más que dar las gracias a todas porque es un honor,

un verdadero ejemplo.

Este programa está hecho para poner en valor

todo lo que vosotras hacéis y he aprendido un montón.

Muchísimas gracias.

Os quería proponer que nos hiciéramos juntas una foto,

porque aquí hay generaciones, hay mucha mujer valiente,

creo que esas cosas se contagian y yo quiero que se me pegue.

Nos hacemos juntas todas una foto, ¿vale?

Otis Redding "The dock of the bay"

"Cuando estas mujeres han mirado el cielo,

han tenido muy claro lo que veían."

"Veían aviones."

"Se veían a sí mismas a los mandos."

"Y no se rindieron

hasta que lograron que ese sueño se hiciera realidad."

"Gracias a ellas, hoy día las mujeres que quieren ser piloto

por fin ven el cielo abierto."

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Aviación civil

Ellas - Aviación civil

24 jul 2017

En esta ocasión, 'Ellas' descubre el sector de la aviación civil acercándose a las pioneras de la profesión. Blanca Portillo y Soraya Arnelas conocerán a Marta Pérez-Aranda, la primera comandante de líneas transoceánicas de Iberia, con la que compartirán uno de sus viajes. La homenajeada entró en la compañía en1988 y en 2014 logró este cargo.
Además, junto a Elena Mayoral, directora del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, se acercan a diversas mujeres que desempeñan trabajos de todo tipo en sus instalaciones y se reunirán con una de las pilotas más jóvenes de Iberia y con un grupo de pioneras en el que destaca la figura de Bettina Kadner, la primera mujer que logró ser piloto comercial en España.

Contenido disponible hasta el 28 de febrero de 2067.

ver más sobre "Ellas - Aviación civil" ver menos sobre "Ellas - Aviación civil"
Programas completos (8)

Los últimos 10 programas de Ellas

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Breno

    Gostei bastante deste programa. Assisti no canal TVE da TV por assinatura. Aqui no Recife-Brasil.

    31 ago 2017
  2. Sonia

    Este es el único capítulo que he visto de esta serie pero me interesaba especialmente porque trabajo en el sector aeronáutico. Me gustó mucho el programa y las entrevistas realizadas pero lamenté notar que la actriz que Lleva la delantera mencionara en tantas ocasiones lo llamativo de que haya tantas mujeres en este sector Las mujeres que trabajamos en sectores tradicionalmente masculinos no tenemos que permitir que esto parezca algo excepcional sino normal. Soy controlador aéreo y tengo que decir que jamás he oido de mis compañeros un comentario sexista pues trabajamos bien coordinados y con espíritu de equipo, donde prevalecen las aptitudes y no las actitudes Si queremos que sea normal que el trabajo de hombres y mujeres se equipare en todos los sectores tenemos que hablar de ello con normalidad

    02 ago 2017
  3. Cuentavientos 2

    La palabra "pilota" es incorrecta. Consulten, por favor el "Diccionario de la lengua española"

    27 jul 2017