Ellas La 1

Ellas

Lunes 00.25 horas

Blanca Portillo y un personaje famoso son los encargados de organizar este homenaje. Viajarán juntos al lugar donde vive la protagonista de cada capítulo. Con la ayuda de un gran archivo de imágenes y de personas claves en su trayectoria, compartirán sus memorias y nos harán llegar sus vivencias, un homenaje sorpresa a una mujer anónima, pionera en la lucha por la igualdad de género, o que haya logrado un avance científico, social o educativo desconocido por la opinión pública.

Todas las protagonistas, de diferentes generaciones, tendrán en común haber roto moldes quiere acercar a diferentes generaciones que han superado barreras y mostrar los cambios que ha experimentado la sociedad española a lo largo del tiempo. El programa recordará, a través de cada pionera, aquel momento que les hizo darse cuenta de que querían cambiar las cosas.

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No recomendado para menores de 7 años Ellas - Árbitras - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía "Ellas")

(Halsey "Closer")

"Algo tiene este rectángulo verde"

"que es capaz de sacar lo mejor y lo peor"

"de la gente aficionada al fútbol."

"La euforia que genera muchas veces"

"acaba transformándose en una rabia inexplicable"

"y en el centro de todas esas pasiones suele estar el árbitro."

"El árbitro es el chivo expiatorio de la frustración,"

"pero cuando el árbitro es una mujer,"

"la bestia es aún más bestia."

"Es difícil imaginar lo que sintió la primera mujer"

"que consiguió ser árbitra de fútbol."

"La valentía de aquel primer paso sirvió para normalizar"

"algo que solo existe en la cabeza de algunos,"

"que una mujer no puede hacer lo mismo que un hombre."

Pero bueno. ¿Me la lanzas?

Voy, voy. Devuélveme la herramienta...

de trabajo. ¿Cómo estás?

Bien, ¿y tú? Muy bien.

Oye, ¿tú qué pasa? Que le das a esto, ¿o cómo es?

Haz un poco para que yo te vea, por favor.

Qué presión, ¿eh? Venga, anda.

¿Pero tú has jugado al fútbol? No, lo he intentado.

¿Eso qué quiere decir? Que no lo he conseguido.

Me hubiera gustado, pero...

Una persona a quien tú, de hecho, conociste bien, que es mi madre,

me dijo que no era el camino... Sí.

...y que me tenía que dedicar más a los estudios.

¿Te desilusionó ella? ¿Te quitó la...?

No lo consiguió porque luego me he dedicado,

más o menos, a jugar, no profesionalmente,

pero la regional madrileña me la conozco bastante bien.

Ajá, en la regional. En regional y en preferente, sí.

¿Te hubiera gustado ser futbolista profesional en primera

y ser uno de los grandes delanteros?

¿De qué equipo? Me hubiera gustado ser profesional,

era el sueño que tenía de chiquitito,

como tantos otros chavales. Ajá.

Es verdad que lo más cerca que estuve es que yo llegué a jugar

en el Atlético de Madrid muy chiquitín,

pero entrenábamos cuatro días a la semana

y al llegar las notas de la primera evaluación,

no fueron buenas. Claro.

Y era o el fútbol o seguir estudiando, imagino.

No, no, mi madre lo tuvo claro,

quería que siguiese estudiando y que me olvidase del fútbol.

¿Tú eres futbolera? Sí, a mí me encanta.

¿Y entiendes? Sí, sí entiendo, entiendo,

quiero decir... Más allá del fuera de juego,

quiero decir. El fuera de juego sé lo que es

y no solamente eso. ¿De qué equipo eres tú?

¿De qué equipo crees que soy yo?

Hombre si lo tengo que decir por el nombre...

¿Qué? Blanca.

Pues no, porque me llamo rojiblanca.

¿Rojiblanca? Claro que sí.

Ah, tenemos cositas en común. Soy del Atleti de toda la vida.

Tenemos cositas en común. Sí.

(The Temper Trap "Sweet Disposition)

¿Y tú crees que sería posible jugar equipos combinados?

¿Tú crees, por ejemplo, que un árbitro,

habría que preguntárselo a un árbitro,

si realmente...

ponderaría de la misma manera la intensidad con la que yo

le hago una entrada a un compañero hombre

o a una compañera mujer? Esta pregunta que planteas,

te voy a ofrecer esa posibilidad,

por una mujer árbitro muy especial.

Vamos a ello. ¿Me acompañas?

Sí, vamos. Dale.

Gonzalo Miró tiene mucho que decir en un programa dedicado a mujeres

que rompieron moldes.

Hijo de la directora de cine Pilar Miró,

lleva la sangre de una luchadora,

una mujer que en tiempos difíciles se jugó el pellejo

por expresar sus ideas

y fue capaz de defender su independencia

por encima de todo.

De Gonzalo se empezó a hablar aún antes de que naciera,

pero siempre ha sabido manejar con elegancia y discreción

su figura pública y ganarse el respeto de los medios,

en los que se mueve como pez en el agua.

Ejerce como comentarista deportivo en radio y televisión,

donde aporta un toque de elegancia y humor sin estridencias,

porque Gonzalo es un hombre tranquilo,

un hombre con el que se puede hablar de todo, hasta de fútbol.

(Canción "Can't stop the feeling")

Caballero, por favor. ¿Sí? ¿Seguro?

Por favor. Gracias.

¿A ti te ha arbitrado alguna vez una mujer?

Árbitro principal, no. He tenido línea,

juez de línea mujer, sí, pero árbitro principal, no.

¿Y qué tal?

¿Con la línea? Sí.

Bien, bien.

Mira, no tengo ningún recuerdo, salvo que era chica,

con lo cual es que lo hizo bien,

porque si te pita mal, te acuerdas seguro.

O sea que no sentiste que hubiera ninguna diferencia

entre que ella fuera mujer y hubiera sido un hombre linier.

No, a ver, si en cuanto a lo técnico, no la hay,

la capacidad de hacerlo bien y hacerlo mal es la misma.

La única diferencias, si acaso la hubiera,

e imagino que dependerá más de la persona,

es en el trato que puede haber entre un jugador y un árbitro

o una árbitro.

Dentro del fútbol, el árbitro es un personaje

casi siempre detestado, casi siempre.

Blanca, los árbitros son gente extraña.

Son gente extraña,

siempre he pensado que son gente extraña.

Sobre este tema vamos a hablar

con la mujer a la que vamos a conocer...

Va a ser interesante. ...a Rosa, porque además,

evidentemente uno lo piensa y dice:

"Claro que ya hay mujeres que arbitran,

pero alguien tuvo que ser la primera",

ella es la primera,

la primera mujer que consiguió ser árbitro en el año 79.

Ya verás que no tiene nada que ver con el fútbol, como te digo,

vamos para allá. Ya veo.

¿Van a sacar tarjeta aquí o qué?

Hola. (TODAS) Hola.

Buenos días. Hola.

(TODAS) Buenos días. ¿Qué tal?

Estamos buscando a Rosa Bonet. Muy bien, si queréis, os acompaño.

Ah. ¿De acuerdo?

Muchas gracias.

Hasta luego, ¿eh? (TODAS) Hasta luego.

De aquí nadie es árbitro, ¿no? (RÍEN)

Vale, vale.

¿Tú sabes a qué se dedicaba Rosa Bonet antes de venir

a trabajar a aquí? Fue la primera mujer arbitro.

Lo sabes, ¿no? Me sorprendió muchísimo

cuando me enteré, pero nos ha venido muy bien,

para mí es un valor añadido en esta empresa,

porque cuando hay peleas, ahí está Rosa.

Como buen árbitro, concilia y hace que lleguemos a acuerdos.

O sea, a estas alturas todavía sigue, de alguna manera,

ejerciendo su trabajo. Sí, sí.

¿Tiene carácter? Muchísimo, muchísimo.

Yo no sé de qué equipo es, si eso influye,

si eres del Madrid, a lo mejor eres de otra manera,

no lo sé, no lo sé, ahí tengo mis dudas, ¿eh?

Yo no puedo hablar. Aquí la tenemos.

¿Se puede? Hola.

Tengo una visita. Hombre.

¿Podemos pasar? Podéis pasar, podéis pasar.

¿Qué tal? Muy bien.

Tú eres Rosa Bonet. Sí.

Encantada, Blanca, ¿cómo estás? Igualmente.

Te presento a Gonzalo Miró. Hola.

Hola, Rosa, ¿qué tal? Encantada.

Pues aquí la tienes, la primera árbitro de España.

Es un placer conocerte. Igualmente, encantada.

Porque has abierto un camino, un melón muy difícil de abrir.

Eso es verdad. ¿Verdad que sí?

Pero la verdad es que nunca tuve la conciencia

de que fuera así el tema. Ajá.

¿Ahora tampoco? Pues ahora ya,

con la perspectiva de los años, la sensación es otra,

porque la gente le da más importancia de la que yo le di,

pero nunca pensé que esto fuera una cosa muy especial.

A los 17 años,

Rosa Bonet era una chica como las demás de su edad,

salvo por dos motivos:

le gustaba mucho el fútbol y, además, quería ser árbitro,

lo que para aquella mentalidad era poco menos que una locura.

Pero Rosa era una de esas personas que cuando les dicen que no,

insisten aún con más fuerza.

¿A qué te dedicas ahora?

Pues esto es una empresa de distribución de papeles,

una multinacional,

yo estoy en el Departamento Financiero Administrativo

con facturas de proveedores,

haciendo pagos, contestando emails.

O sea que esto no tiene mucho que ver con aquello que hacías.

Nada, absolutamente nada. Bueno, distribuir papel

entra dentro de... por ejemplo, cartulinas de...

¿De colores? Sí, tenemos... ¿Rojas y amarillas?

...de todos los colores, sí. Se podría interpretar.

Sí, sí, pero vamos, en la parte que a mí me toca, no,

pero sí, la empresa tiene cartulinas de todos los colores.

De todas formas, nos han dicho que sigues,

de alguna manera, ejerciendo de árbitra.

Bueno, sí, mi carácter es como es, sí.

Sabes cómo es, que lo tienes, ¿no? Sí, que tengo carácter, es verdad,

entonces, soy un poco exigente. ¿A partir del 79

o ya venía de serie? No, creo que siempre he sido así,

es mi forma de ser yo creo. ¿Cómo se tomó tu familia

el hecho de que decidieras en un momento dado de tu vida

ser árbitro?

Mira, en principio no se lo tomaron muy en serio,

porque con 16 años decir "quiero ser árbitro",

dijeron "vale".

En mi casa siempre ha gustado mucho el fútbol.

O sea que tú tienes antecedentes en tu familia, pero nadie...

No, nadie ha tenido nada que ver, pero a mí, con 12 años,

mis padres me hicieron socia del Atleti...

¿Del Atleti? Sí, en mi casa

todos son del Atleti. Del Atleti.

Tus padres son gente con criterio. Sí, sí.

Deduzco. Sí.

Es que nosotros somos atléticos. Mira, Gonzalo sí lo sabía.

En mi casa, todos del Atlético de Madrid.

O sea que tu familia, de alguna manera,

aceptó el hecho de que quisieras dedicarte...

Sí, cuando vieron que ya iba en serio, dijeron:

"Habrá que apoyarla si es lo que le gusta".

¿En casa, Rosa, tuviste que defender tú al árbitro

ante tus padres alguna vez? Sí, de hecho,

con mi padre hubo una vez que estuve casi una semana

sin hablarme con él. ¿Por qué?

Porque se metió muy seriamente con un árbitro que, además,

era amigo mío de primera división, porque había perjudicado al Atleti,

entonces, mi padre eso ya... Claro,

es que desde el punto de vista del forofo de un equipo,

cualquier decisión que tomes en contra de tu equipo

para ti es un canalla el que lo acaba de hacer, ¿no?

Sí, pero sabes qué pasa... Aunque lo haya hecho

de forma justa. Claro,

cualquier forofo de un equipo es así,

pero como yo no tengo ese concepto,

yo no conseguí hacerle comprender que el árbitro no tiene

ningún interés en perjudicar a uno o a otro.

Lo que vamos a discutir en este programa, Rosa.

Eso es así. Tienes pinta, Rosa,

de que te llevabas fácil la mano al bolsillo.

¿Eras tarjetera? Reconócelo. Al principio un poco sí,

eso también se aprende. Si te dice ella que un poco sí...

No, pero a ver, eso también se aprende,

es como todo. ¿Tuviste que defenderte

más de lo normal a fuerza de tarjeta?

Yo creo que sí, a ver, yo era muy jovencita,

una mujer, bajita, tal,

que la presencia física también hace mucho en el campo,

sin duda, entonces,

para que te tuvieran un poco más de respeto

sí que en algún momento he tenido que tirar más de tarjeta,

pero luego aprendes, con el tiempo,

que las tarjetas no son la manera de imponer...

Hay que sacar las que hay que sacar porque lo dice el reglamento,

que eso es algo que la gente no entiende mucho en la grada.

(Sintonía Telediario)

Así empezaba la sección de información deportiva

del telediario del 22 de abril de 1979.

¿Qué buscas o qué pretendes siendo la primera mujer árbitro?

Ser un árbitro más.

"Es la primera mujer que se ha introducido"

"en el mundo del arbitraje futbolístico."

"Si cunde el ejemplo y si Rosa María no se desanima,"

"quizá en un futuro próximo"

"los jugadores se tengan que convertir en señores galantes"

"dentro del terreno de juego."

(Robin Thicke "Blurred Lines")

¿Tus papás viven? Solo mi madre.

Tu madre. Mi madre.

Ajá. Mi padre,

fíjate si en mi casa hemos sido atléticos todos

que las cenizas de mi padre están en el Calderón.

No me fastidies.

Bueno, esto es muy fuerte.

A mí me encantaría conocer a tu madre, ¿es posible?

Sí, podemos intentarlo, seguro que está en casa.

¿Sí? La llamo y...

Es que me encantaría compartir con ella,

porque me imagino que de alguna forma ella,

como madre y como mujer, ha sido uno de tus apoyos también.

Sí, como además ha sido muy forofa del fútbol,

y lo sigue siendo, ¿eh? Es futbolera.

Va a cumplir 86 años y se ve todos los partidos

el fin de semana, todos, y ha estado,

hasta hace cuatro años,

en la Sociedad del Atlético de Madrid,

se iba sola al fútbol. Yo quiero conocer a esa mujer.

Tiene un corazón con un aguante. Sí, sí, lo tiene, lo tiene.

Claro, los del Atleti tenemos al final una pasta...

Le gusta el fútbol en general,

no es la típica atletista antimadridista,

que son la mayoría,

no, no, ella es del Atleti por encima de todo...

Ella es del Atleti por encima de todo,

pero después que gane el Madrid

y si juega el Barça un partido internacional, también,

pero que para una señora de su edad

que lleva toda la vida viendo fútbol y lo sigue viendo,

Así le podemos preguntar por ti.

Claro. A ver qué nos dice.

Nos va a dar un punto de vista. Vale, pues si queréis, la llamo.

Sí.

A ver si está en casa, que creo que sí,

podríamos ir a buscarla y os la presento.

¿Mamá?

Hola, ¿estás en casa?

Mira, que vamos a ir a buscarte,

estoy con unos amigos que te quieren conocer.

Ponte guapa, ahora nos vemos, en media hora.

Venga, hasta ahora.

Es que, además, quiero...

Me has hablado de las cenizas de tu padre

y es una cosa muy fuerte y muy emocionante,

me apetece muchísimo conocer a tu madre y llevaros a las dos,

con nosotros, a un sitio

que creo que te va a gustar mucho visitar.

Vale, pues si me dejáis cinco minutos que acabo unas cosas

y nos vamos, ¿vale? Venga.

(Canción "You Give Love a Bad Name")

Parecemos el trío arbitral. Sí.

¿Dónde fuiste para poder ser árbitro?

Yo me enteré y, además, no recuerdo cómo conseguí saberlo,

dónde estaba el Colegio de Árbitros,

supongo que en la guía de las Páginas Amarillas,

porque en esa época tú me contarás, no teníamos Internet,

y una tarde, cuando salía del Instituto,

con una amiga... ¿Con 16 años?

Con 16 años.

"Quiero saber qué hay que hacer para ser árbitro".

"Sí, entre en ese despacho y pregunte ahí".

Entré, había un señor y un chaval joven.

Digo: "Venía para saber qué hay que hacer para ser árbitro".

Le dice al chaval joven:

"Dale una instancia, pero tiene que venir el interesado".

"Tiene que venir el interesado". Claro, claro.

Pero es normal, quiero decir, ¿no? Entonces digo:

"No, no, el interesado soy yo". Ay, qué bonito, por favor.

Y el señor levanta la cabeza y dice: "¿Cómo dice?"

Digo: "Que soy yo la que quiero ser árbitro".

Dice: "Pues..."

Además, no sabía cómo reaccionar.

Dice: "A ver, no sé si hay algo en contra de que una mujer

sea árbitro, pero como es algo muy raro,

lo voy a preguntar".

Entonces se va y el chaval me dice: "¿Tú por qué quieres ser árbitro?"

Y digo: "¿Tú eres árbitro?" Dice: "Yo sí",

digo: "Pues por lo mismo que tú, supongo, porque me gusta".

(Rita Pavone "El partido de fútbol")

Aquí la tenemos. ¿Es ella?

Sí. Es mi madre.

Sube, sube. Voy, voy.

Uy, madre, con estos chavales.

Muy buenas. Hola.

Hola, buenos días. Blanca y a Gonzalo.

¿Cómo estás? Dame la mano, por favor.

Estoy muy bien. Encantada de conocerte.

Igualmente. Cuando nos bajemos, nos saludamos.

Dos besos. Bueno, ¿dónde vamos?

Vamos a ir a un sitio muy especial. Nos va a hacer ilusión, Blanca.

Sí, a todos nosotros. Nos va a hacer ilusión.

Yo tiro y tú me dices. De momento, sigues todo recto.

Oye, Andrea. Dime.

¿Cómo es esto de tener una hija que en un momento dado

de su vida quiso ser árbitro? Pues mira, cómo te lo voy a contar,

si yo no me enteré que se fue al Colegio de Árbitros...

¿No te lo dijo? No, se fue con una amiga.

Me dice: "Mamá, vengo del Colegio de Árbitros con..."

¿Cómo se llamaba la chiquita? Concha.

"Con Concha he ido y me he apuntado".

Nos quedamos... Una cosa, Andrea,

me contaba Rosa que vosotros en casa siempre habéis sido

muy futboleros, tú incluida. Bueno...

Muy futbolera, ¿no? Y lo sigue siendo.

¿Tú siempre pensaste que ella tenía carácter para ser...?

No, no, no. ¿No?

No, no. En aquella época...

Nos gustaba mucho el fútbol y luego, además,

mi marido trabajó, no sé si Rosa os lo habrá dicho...

No, mi padre trabajó durante años con ese presidente

del Comité de Árbitros que me impidió a mí hacer todo,

pero mi padre había trabajado años antes.

Con él. Cuando yo era muy pequeña.

Con el señor Plaza. O sea que se conocían.

Mi padre y él, sí. Anda, mira.

A mí no porque creo que cuando mi padre

dejó de trabajar con él, yo debía de ser muy pequeña.

De hecho, la primera vez que tuvo que firmar

mi primer carnet de árbitro,

que me costó bastante, me dieron bastantes largas,

él llamó a casa y habló con mi padre,

le fijo: "Vamos a ver, ¿tú tienes una hija o un hijo?"

Sí, sí. Entonces, claro...

También eran épocas en las que las mujeres no podían tomar

muchas decisiones sin que alguien no le dijera... ¿no?

Claro. Yo pedí ir a hablar con él

y me dijo: "Ven el lunes a verme" y fui al Colegio de Árbitros.

Yo que entonces, con 16 años, ni me pintaba ni me arreglaba

fui con una minifalda, pintadita, taconcitos...

Que tuviese claro que... ...y cuando me recibió:

"Hombre, tú eres Rosa Bonet",

le dije: "Sí, ¿le sigo pareciendo un chico?"

Por qué voy a tener que ser un chico porque quiera ser árbitro.

Rosa no era capaz de entender la reacción

de los responsables arbitrales de entonces.

Ella no era consciente de que su sencillo gesto

de querer formar parte del fútbol siendo mujer

dejaba totalmente descolocados a aquellos dirigentes

de mentes retrogradas.

Los mandamases de la federación le negaban el derecho a arbitrar

alegando una supuesta normativa europea.

Rosa tuvo que apelar a la mismísima FIFA,

que le acabó dando la razón,

y tras muchos trámites, decepciones y enfados,

consiguió llegar a arbitrar en tercera regional,

aunque la mala suerte se cebó con ella,

una lesión de rodilla le obligó a retirarse antes de tiempo.

Oye, Andrea... Dime.

...¿en algún momento pasaste miedo? No.

No, porque, aunque la insultaban... Sí, porque me dice

que la acompañabais siempre. Siempre, siempre,

mi marido y yo siempre hemos ido. La mayoría de las veces.

¿Tuviste que ver como a veces la insultaban y todo eso?

Sí, mira, una vez, te voy a comentar,

en el campo de La Mina, que era el campo del Carabanchel,

pues empezaron a insultarla: "Vete a fregar y a no sé cuántos"

y yo tuve en la boca para decirle al señor que estaba diciendo

"vete a fregar", estuve para decirle:

"Mire, usted, esa joven no friega, porque friega su madre que soy yo".

(TODOS GRITAN) ¡Sinvergüenza! ¡Sinvergüenza!

Cuando Rosa Bonet empezó a pelar por ser árbitra,

el fútbol era un deporte mucho más rudo que el actual,

con mucha más violencia entre los jugadores y,

por supuesto, contra el árbitro.

En ese mundo de tipos duros y juego sucio,

era casi impensable que una mujer pretendiera tener la autoridad

en el campo.

En aquella España el mundo del deporte,

como tantos otros,

seguía en manos de dirigentes autoritarios

opuestos al progreso y a la igualdad de derechos.

Nadie se tomaba en serio a una mujer que quería formar parte

de un deporte que la entusiasmaba.

El fútbol era cosa de hombres.

Aquí, por ejemplo. Conoceréis la zona, deduzco.

Hombre, esto lo conozco bastante desde hace muchísimos años.

Porque aquí fue donde fraguó todo,

donde yo empecé a ver fútbol y empecé a ver árbitros.

Vamos a verlo.

Es un lugar emblemático. Lo es.

Y tiene mucha importancia para vosotras.

Para nosotros, todo.

Para nosotros tiene mucha importancia.

Y para mí, exactamente, para todos nosotros.

Porque yo reconozco que, como atlética que soy,

cada vez que entro en El Calderón a mí algo me pasa.

(Himno del Atlético de Madrid)

Yo os confieso que nunca he estado a esta altura en este campo.

No quiero nervios, Blanca, ¿eh? Pues los tengo.

Que el programa es de Rosa. Me perdonáis un momento

que haga algo... Naturalmente.

...que quiero hacer desde que era pequeñita.

¿Se va a poder emitir? No sé, yo creo que sí.

Yo tengo que pisar este césped. Perfecto.

Con vuestro permiso. Me parece perfecto.

Disfruta. Esto es un momento muy especial.

Para ella, oye.

La visión desde aquí es muy bestia, perdón, ¿eh?

¡Aúpa Atleti!

Sí, señor. (RÍE)

Bueno, esto es una ilusión,

ver ahí donde se sienta "El Cholo" Simeone,

donde se han sentado tantos grandes,

es muy fuerte, es muy fuerte. Luis Aragonés.

Por ejemplo, que es el ídolo de mi madre de toda la vida.

¿Dónde pusisteis las cenizas de tu marido?

En la portería del fondo sur. Allí, a la derecha un poquito.

Allá, ¿no? A la derecha de la portería.

Ahí está. Allí.

Yo había empezado con 12 años a ver mucho fútbol,

porque mis padres me hicieron socia y vengo al fútbol con frecuencia.

He vivido muchas cosas ahí, en El Calderón,

pero, sobre todo,

la figura del árbitro me llamaba mucho la atención.

¿A ti te hubiera gustado pitar

un partido de primera división aquí?

Bueno. Yo siempre dije que el partido que me gustaría

haber pitado... A ver si ahora vas a decir que no.

No, el problema es que yo no hubiera podido pitar

al Atlético de Madrid. Por ser de Madrid.

Claro. Por ser madrileña.

Mi partido estrella,

que, además, lo he visto en los dos campos

y las dos veces pitado por un amigo mío,

era un Barça-Real Sociedad, sobre todo en el Nou Camp.

Tengo yo una cosa...

aquí, en mi bolsillo, que quiero sacar, por favor,

porque esto es muy fuerte. Es un caso.

Es un "Caso". Es un "Caso"

Tú fuiste contraportada de "El Caso" y en portada.

Sí, señora, entre toda la gente que hacía cosas raras.

La primera mujer árbitro de España.

12 de mayo del 79. Exactamente.

Fíjate. 18 pesetas.

Échale, échale lo que valen ahora las pesetas.

Y aquí detrás te tenemos... "Señorita colegiada".

Mira, me encanta lo de "Señorita colegiada".

Eras una niña realmente.

"No tengo miedo a que el público se enfade,

cuando sea necesario,

sacaré todas las tarjetas que hagan falta".

Ya lo sabía yo. Yo ya iba amenazando.

Tarjetera, tela, vamos. Realmente, verte...

Eras una cría. 16 años.

Eres una cría, hay que tener mucho valor para hacer esto, ¿eh?

Yo sé que no eras consciente en ese momento,

pero ahora si lo ves, no me digas. 16 añitos.

"16 años, estudia sexto de BUP y aspira a ser internacional",

yo quería ser Guruceta, claro.

Me parece precioso. Pitar un mundial, imagínate.

¿Y miedo? ¿Has pasado miedo alguna vez?

He visto pasar más miedo a delegados de equipos que a mí,

por mí, porque, por ejemplo, en la Colonia Velázquez igual,

una madre, que había expulsado a su hijo,

decía que a su hijo no lo expulsaba nadie

y menos una mujer, entonces, venía a por mí

y el delegado decía: "Corra, corra, que viene la señora"

y dije: "No me va a hacer nada". Este es un tema.

¿Y eso te lo dijo una madre?

Una señora madre. O sea que también

has recibido insultos despectivos por arbitrar siendo mujer

por parte de madres. Hay que tener en cuenta

la educación que hemos recibido en este país durante años.

Últimamente, me vais a perdonar,

se están viendo casos de padres... Sí.

...que forman, hace nada, hemos estado viendo...

Sí, sí. ...peleándose los padres

a golpe limpio cuando los críos están jugando al lado.

Hola, buenas noches.

El domingo tuvo que suspenderse un partido de fútbol infantil

entre los equipos del Alaró y el Collerense, en Mallorca,

por la pelea entre aficionados, entre ellos varios padres.

¡Qué vergüenza!

(Gritos y llantos)

Yo creo que el fútbol base tiene que trabajar mucho en eso,

tiene que partir de los clubes, de los entrenadores, las escuelas,

no permitir que un solo padre que adopte esa actitud

esté en el terreno de juego y lo siento por los niños,

si hay que echar al niño, hay que echarlo,

ese no es el ejemplo que se puede dar,

tiene que ser todo lo contrario. ¿Tienes la sensación

de que es algo de ahora? No.

Yo creo que ha pasado siempre,

lo que pasa que ahora se graba porque la gente tiene móviles.

Yo siempre lo digo, ¿eh? Esto siempre ha pasado.

La cuestión es que todo eso no es nuevo,

lo triste es que no haya desaparecido, nuevo no es,

el problema es que ahora hay una información que antes no,

porque eso que vemos ahora en televisión

como algo excepcional, cuando yo pitaba,

era lo habitual en siete u ocho partidos

en la Comunidad de Madrid. Me gustaría que fuéramos

a un campo de la federación

para ver cómo han cambiado las cosas

y vamos a ver cómo son las condiciones de las mujeres

en estos momentos, porque han tenido que cambiar,

para algo ha habido pioneras que han abierto el camino

para que otras tengan... Muy bien, vamos.

(Los Bravos "Baby, baby")

(Silbato)

Mira, acaba de terminar de pitar,

¿nos acercamos y charlamos un ratito con Carolina?

Pues sí, le preguntamos cómo es el arbitraje femenino ahora.

Cómo han cambiado las cosas, si es que han cambiado.

¿Cómo estás? Hola, Carolina.

Bien. ¿Qué tal, Carolina?

Hola. ¿Qué tal?

Acabas de terminar, ¿verdad? Sí, ahora empiezo otro.

¿Ahora? Así, seguiditos, ¿no? Sí, seguiditos.

El fútbol siete es así. Soy Rosa.

Ella es la primera árbitro que hubo en este país, en 1979.

Bueno, yo soy Gonzalo.

Ay, perdóname, discúlpame. Que veo que me fumas, Blanca.

Perdóname, estaba concentrada en la figura de esta pionera.

¿Cuántos años tienes? 18.

Pero si eres muy chiquitita. Sí.

¿Cuántos años llevas pitando? Año y medio, desde los 16, 17, sí.

Como yo, empecé también con 16 años.

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser árbitro?

Yo he jugado al fútbol

y quería verlo desde otra perspectiva.

¿Y qué te parece? Me gusta.

¿Te gusta? ¿Lo disfrutas? Me gusta.

Pues si te enganchas, te engancharás para siempre.

¿Y dónde quieres llegar? Donde pueda, lo máximo.

Hacer de línea en un mundial, arbitrar de principal en un mundial,

cosas así. ¿En un mundial masculino?

Femenino o masculino, pero, ahora mismo,

masculino lo veo un poco difícil. Se sigue viendo muy difícil.

Muy difícil. Sigue siendo complicado.

No sería bonito que pudieras llegar a arbitrar

un Atlético de Madrid-Real Madrid. Bonito sería.

Ese partido no podría,

porque esa es una de las malas cosas del arbitraje,

porque es de Madrid. Ah, claro.

¿En casa cómo reaccionaron cuando dijiste

que querías ser árbitro? Que cuidado, que estuviese preparada

por lo de fuera, no dentro, pero por lo de fuera sí.

No es igual que estuviese arbitrando un chico que una chica,

los insultos no son iguales. Tienen un carácter sexista.

Sí, además se meten más con las chicas que con los chicos

porque se piensan que somos menos.

No tenemos mucho carácter, a lo mejor, se piensan, pero no.

¿Has llegado a pasar miedo en algún campo?

No. ¿Nunca?

No, de momento no y espero que siga así, la verdad.

Y el trato de los jugadores contigo, ¿qué tal es?

Se sorprenden, hay algunos chiquititos,

se sorprenden: "Hala, una chica", pero igual, normal.

Al momento de empezar el partido... Te respetan.

Sí, me respetan, sí, sí.

Además, te tienes que hacer respetar, si no...

¿También a base de tarjetas como mi prima o...?

Sí, un poquito. Lo que haga falta.

Sí. ¿Sí? ¿Eres tarjetera?

No, no mucho, lo considero despacito.

¿Y cuántas compañeras árbitro tienes?

Muchas, sí, tengo muchas, hacen juveniles, cadetes, arbitran.

O sea que cada vez hay más. Sí hay más.

Por suerte hay más y esto va progresando,

que es lo que se tiene que hacer. Tú dices que juegas también.

Sí. ¿Cómo reaccionas con los árbitros

cuando te pitan? Sinceramente reacciono...

Mal. Les protesto mucho.

¿Sí? Les protesto.

¿Pero a que cada vez menos? Sí, la verdad es que cada vez

les entiendo más. Claro.

Les entiendo más y a las compañeras se lo digo también.

Cuando estás arbitrando aquí, en un campo como este,

y están los papás y las mamás,

¿quiénes te insultan más? ¿Los papás o las mamás?

Las madres, por desgracia, sí. Eso no ha cambiado.

Es curioso. Por desgracia, las madres.

Eso es muy fuerte, ¿no? En general, las mujeres...

Que sean las propias mujeres las que peor te traten.

Pero porque es su hijo, entonces... Sí, ya y también el padre

es el padre de ese hijo. Ya, pero...

¿Y qué te dicen?

O sea, no te cortes. Que me ponga gafas,

que me vaya a fregar, cosas así, pero bueno, me da igual.

"Que te pongas gafas" se lo dirán a un chico igual.

Sí, pero no... Se meten como más contigo.

¿Me enseñas las tarjetas? Serán más modernas que las mías.

Ah, pues muy parecidas a las que yo tenía.

Estas solo las dan en el colegio,

tienen el símbolo de la federación. Sí.

Vamos a dejarles, que tienen que continuar.

Sí. Adiós.

(ALGUIEN DEL PÚBLICO) ¡Eres un figura!

¡Un figura!

(Silbato)

Hay muchos equipos que, al ser mujer, ya dicen:

"Hala, es mujer" y a la mínima que tengas ya te saltan y te dicen.

Recibo insultos de dentro y fuera del campo,

lo que intento siempre es cortarlo de raíz

y siempre que haya una posibilidad de dialogar,

sea jugador o equipo técnico, pues siempre está esa opción.

No a voces como me lo estáis pidiendo, ¿vale?

Ah, perdona. -Son formas de decirlo, ¿vale?,

que queda mejor. -Vale, si digo "arbi", cambio.

Los padres son los primeros que deberían educar a los niños,

mostrando respeto hacia ti, hacia ellos mismos,

también los propios entrenadores.

Se puede llamar de mejor manera. -Vale, vale, ahora diré por favor.

Eso hace muchas veces que, realmente,

los jugadores se comporten así, ¿no?

Lo que te transmiten desde pequeño es lo que realmente

vas a empezar a hacer.

Compañeros míos, fíjate hasta que punto,

yo he llegado a decirles: "Oye, mira, pita tú".

"Que no puedo más". "No puedo más, no os aguanto".

Y eras compañero mío del equipo, "Tío, sois insoportables".

¿Nos sentamos aquí un momento,

en el banquillo, y seguimos charlando?

Una cosa, Rosa, ¿cuánto hace que no arbitras ya?

Pues estuve solo nueve temporadas, en el 88 lo dejé,

estuve durante dos años desvinculada, porque, además,

me traumatizó mucho aquella situación,

había vivido allí toda mi juventud y tener que dejarlo por una lesión.

De alguna manera, jamás has roto tu vínculo con el fútbol.

Lo he roto ahora, hace unos años,

porque necesitaba algo de tiempo para mí.

Los sábados por la mañana llevaba tres sedes de fútbol siete,

iba con mi coche. Es una locura,

no dejabas de trabajar en toda la semana.

Nada, pero nada. Llegó un punto que dije: "No puedo más, se acabó".

"¿Qué dejo? Pues lo dejo todo".

Y ya empecé a colaborar con el Colegio de Árbitros

y he estado un montón de años más colaborando con la federación

haciendo todo tipo de cosas,

entre ellas, he estado como monitora de árbitros jóvenes,

eso era muy gratificante.

Rosa, ¿con qué espina clavada te has quedado?

Con que una mujer no pueda pitar fútbol once masculino

hasta primera división y es que creo que no va a pasar.

Bueno, como es imposible, vamos a mirar para otro lado.

O sea, si yo hace 40 años me negué a eso,

que 40 años después las mujeres sigan aceptando esa situación...

No puedo. Claro, aceptar que el caramelo

al que puedes aspirar es a arbitrar a mujeres,

me parece tremendamente injusto,

pero bueno, no hay por qué perder la esperanza.

No, no, supongo que en algún momento cambiará.

"De alguna manera, a Rosa le consolará saber"

"que su ejemplo sirvió para que otras mujeres"

"llegaran lejos, como Marisa Villa,"

la primera árbitro profesional en España."

Cuando tú te metes en esta vorágine,

no eres consciente de lo que otros han hecho por ti

y a día de hoy, cuando veo lo que ella hizo,

pienso que quizás ninguna estaríamos aquí,

si no hubiera ella decidido un día abrirnos este camino.

Yo empecé a arbitrar porque era entrenadora,

era monitora de las Escuelas Deportivas de Puebla de Don Rodrigo,

de donde yo soy, un pueblo de la provincia de Ciudad Real,

y un día, alguien de la diputación de Ciudad Real,

que organizaba una liga en la mancomunidad de Cabañeros,

me ofreció la posibilidad de ser árbitro en esa liga local,

entonces probé, ¿por qué no?

Y me gustó porque me di cuenta de que...

que toda la gente me hacía caso cuando yo tomaba una decisión,

soy la penúltima de ocho hermanos, o sea, hay siete delante de mí,

así que en casa tampoco estaba acostumbrada ni a mandar

ni a que me hiciesen caso

y eso me iba enganchando a cada vez querer más.

Eso me llevo, tres años después,

a ir a la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha

e iniciar ya el curso de arbitraje para poder ser árbitra federada.

Aquí, en España, llevo toda la coordinación

de todas las árbitros que están colegiadas en este momento,

alrededor de unas 500, y, a su vez, estoy en UEFA

como observadora de árbitros y también como instructora en FIFA.

El fútbol son emociones, es una pasión,

la gente te va a protestar si lo que arbitras

es en contra de su equipo.

El insulto es algo que un árbitro, o una árbitra en este caso,

lleva en la mochila,

no nos insultan a nosotras por ser mujer,

entonces tú no puedes entrar en la dinámica

de dejarte llevar por esa presión.

En el año 2007 asciendo a primera división.

Ese año, entre 2006 y 2007, cambiaron las pruebas físicas

y yo la prueba de la velocidad no la pasé,

eso me hizo descender de categoría

y me quedé cinco años más en segunda B,

lo que siempre pensé que era un fracaso,

me daba vergüenza ir hasta mi pueblo,

no me quería presentar allí

porque la chica lo que era de Puebla de Don Rodrigo

que había llegado a primera división,

ahora todo el mundo estaba esperando mi debut y nunca llegó.

Ahora pienso que no hubiera querido ser otra cosa.

"Gracias a Rosa y otras luchadoras que siguieron su ejemplo"

"hoy podemos hacer algo que si no fuera por ellas,"

"quizá, no hubiera sido posible."

Pues aquí la tenemos.

Hola. Bueno, quiero presentarte,

Rosa Bonet. ¿Qué tal, Rosa?

Ella es Elena Contreras que es una árbitro de tercera división.

Hola, ¿qué tal? Él es... Me imagino que le conoces.

Un poquito, sí. ¿Sí? ¿De qué lo conoces?

De haberle pitado en algún campo de fútbol.

¿En serio? ¿Le pitaste tú? Venga, hasta luego.

Se portaría bien, ¿no? Sí, bastante bien, la verdad que sí.

Me ha dicho esta mañana

que si a él le pita una mujer árbitro

que él cree que la trataría de forma especial,

que no sabe si se atrevería a decirle ciertas cosas,

¿cómo se portó? Que yo sepa bien,

lo que pasa que yo iba de asistente. Ah, tú ibas de asistente,

pero le tenías ahí... Cualquier cosa que le dijera,

sería de lejos... Le tenía bastante pinchado.

Pero si hubiera sido algo fuerte, seguro que te hubiera oído

y habría avisado al árbitro para que te amonestara.

Esa imagen de Gonzalo chico bueno no sabemos, ¿no?

Se portó bien, se portó bien. ¿No fingió ningún penalti ni nada?

¿Por quién me tomas?

Bueno, a mí me encantaría que nos enseñaras un poco

cuál es tu ritual habitual cuando llegas a pitar,

hoy vas a pitar y nos gustaría seguirte un poquito.

Ella sabe muy bien, seguramente, lo que tienes que hacer.

Sí, será muy parecido... Imagino que sí,...

...pero que lo compartamos contigo.

Perfecto. ¿Vamos?

Vámonos. Pues venga.

(Alesso "Heroes")

Elena es una madrileña de 28 años que lleva 10 arbitrando.

Ha logrado ascender de categoría casi cada temporada

y asegura que cada vez más le gusta arbitrar.

Quedaos con su nombre,

7porque no sería de extrañar que fuera la primera

o una de las primeras árbitras que consigan llegar a pitar

en primera división masculina.

¿En algún momento te has planteado quién fue la primera mujer

que en este país decidió coger el silbato y las tarjetas?

Nunca me lo había planteado, la verdad, pero cuando ya la vi,

me resultó bastante curioso y anecdótico.

¿No comprabas "El Caso" por 18 pesetas?

No habría nacido, seguramente. ¿Cuántos años tienes, perdóname?

28.

28, ¿y cuánto tiempo llevas arbitrando?

10 años, este es el undécimo. Ajá.

¿Y hoy te toca pitar? Hoy asistente de linier.

Ah, ¿sí? ¿Y eso? Por una lesión de rodilla,

me quiero ir recuperando poco a poco y a ver qué tal la sensación.

Ay, que tienes una lesión. Sí, bueno, tenía,

ya estoy bastante bien. ¿Y qué te pasó?

El tensor de la fascia lata, que me ha dado guerra, pero bueno.

¿Cuál es tu máxima aspiración? Ser internacional.

¿Sí? Sí.

¿Eso es lo que más te gustaría? A ver, es el techo del arbitraje,

¿no, Rosa? Para todos, evidentemente.

Para todos, así que mi objetivo es ese, ser internacional.

¿Y es un objetivo cercano? ¿Se puede convertir en realidad?

Con lo que está pasando en la liga femenina, bastante cercano.

¿Qué es lo que ha pasado con la liga femenina?

A partir del año que viene

la primera división femenina la van a pitar solo mujeres aquí,

en España. Ajá.

Va a ser como la primera masculina,

van a pitar siempre fuera de su ciudad.

Los árbitros van a ser siempre fuera de su ciudad.

¿Y la posibilidad de que algún día pites un Barça-Madrid masculino?

Si es amistoso, no lo sé, pero lo que es a nivel... ¿verdad?

O sea que eso todavía, a estas alturas,

es una utopía, ¿no? Sí, sí, sí lo es.

¿Pero podemos confiar en que quizás algún día eso cambie?

Lo que pasa que quedarían muchos pasos hasta llegar a ese.

Pero, sobre todo, si las mujeres pudieran tener los mismos pasos

que los hombres, pero, por lo que estamos viendo,

lo que se está pretendiendo es a mitad de camino desviarlas.

Claro, al fútbol femenino.

Bueno, vamos a seguir que tiene que prepararte, imagino.

(Miriam Makeba "Pata Pata")

¿Ya estás? Vamos al campo.

Esta es mi equipación, ¿te gusta? Muy bonita, me gusta..

Los árbitros de negro me gustan. A mí también,

siempre me ha gustado. Un poquito sospechoso.

Nos enseñas entonces ahora

paso a paso qué es lo que tú haces normalmente.

Lo que suelo hacer antes del partido.

(Maroon 5 "Sugar")

¿No has jugado al fútbol, Rosa? Nunca.

¿Nunca? No, ella quería ser árbitro.

Quería ser árbitro desde ya, o sea desde el minuto cero.

Es verdad, por el hecho de lo de ser juez y cosas así.

No sé, a mí lo de impartir justicia y tal.

Lo leí en una entrevista. El fútbol me ha gustado verlo,

pero practicarlo no me lo he planteado.

Quería mandar, lo de formar parte del grupo

le daba más igual. No, no es que mande yo,

creo que un árbitro hombre diría lo mismo,

es que el partido se te va de las manos,

a los diez minutos, tú ya sabes de qué va a ir.

Es muy grande la portería cuando estás aquí, ¿no?, es enorme.

Pero eso ya es problema del portero, eso ya...

Eso ya... (RÍE)

Entonces, ¿ahora qué haces? Revisarla, ¿no?

Revisamos siempre redes, sí.

Para que no estén... Que esté todo bien atado, ¿vale?

Que no haya sitios por los que se pueda colar un balón.

Ningún sitio. Porque si esto estuviera suelto,

por aquí puede entrar un balón,

tú verlo dentro y pensar que es gol y ha entrado por fuera.

Que se ha dado el caso. Muchos.

Más de los que imaginamos.

Es fundamental la sujeción de las redes

y que no haya agujeros más allá de lo normal.

Mira, ahí, por ejemplo,

habrá que decirles que pongan una brida,

porque aunque parece una tontería... Se escapa el balón.

Hay que poner una brida, de hecho la tienen al lado,

pero no la han puesto. No la han puesto y ahí tampoco.

Tú tomas, digamos, nota de todo esto

y se lo comunicas antes de empezar el partido.

Sí, tú cuando entras otra vez a vestuarios

para cambiarte y demás, le dices al delegado de campo:

"Mira, esto y esto necesito que lo arregles"

y no hay ningún problema. Ajá.

La verdad es que ahí los delegados se portan.

Sí, buscan siempre soluciones. Sí.

¿Y una vez revisadas las dos porterías?

Las dos porterías.

Yo, en tercera división, caliento,

me tiro mis 15 o 20 minutos de calentamiento

y aprovecho a dar la charla a los asistentes.

¿Calentáis juntos por lo general los árbitros y los líneas?

Siempre, desde que entramos por la puerta somos uno.

Un equipo. Los tres somos uno y ya está.

Si tenéis que salir escoltados, salís escoltados juntos.

Salimos los tres juntos.

Vamos a conocer entonces al árbitro, ¿no?

Vamos al vestuario, vale. Es tu otro... ¿es línea?

Es una asistente específica. Un asistente, ¿vamos a verlos?

Andrea Lomana. Muy bien.

Vamos para allá y hacemos el tema de fichas y demás.

Ahora tienes que hacer las fichas de los jugadores.

Revisar todas las licencias de los jugadores, entrenadores

y oficiales de los dos equipos para que estén en regla,

con reconocimiento médico pasado y demás

y luego hay que reflejarlo en acta.

Antiguamente era manual y ahora es electrónica el acta.

El papel carbón que yo he gastado en hacer las actas.

Yo echo de menos lo del papel y boli.

Sí, la verdad es que sí.

Eso también te obligaba a ir con más tiempo, claro.

Sí, con mucho más tiempo.

(Canción "Don't Worry, Be Happy")

Pasad.

Hola. Hola.

Aquí está el árbitro.

Yo soy Rosa Bonet. Encantado.

Pablo, ¿te puedo hacer una pregunta?

Sí. ¿Tú cómo te sientes pitando

y que tus compañeras sean dos mujeres?

Yo tranquilo. Bien, ¿no?

Sí. Sí.

Sé que van a ser buenas y vamos a sacarlo para adelante.

Hola, buenos días. Encantado. -Muy buenas, ¿qué tal?

Hola, ¿qué tal? Vale, fichas.

Van correlativas del 1 al 16. -Vale, ¿el capitán está marcado?

El capitán es el número 8.

Camiseta de juego, pantalón rojo, media roja.

Vale. -Camiseta de portero naranja,

negro, negro o verde. -Negro y verde. Vale.

Está todo en orden, ¿no? -Vale, cinco minutos antes,

nos traéis un balón. -Sí, sí, ahora mismo te lo traemos.

Suerte. -Que vaya bien.

Esta es... ¿Les conoces?

Ella es tu compañera, ¿no? Sí.

Es asistente específica de tercera. Es un bonito equipo,

forman un bonito equipo. Sí, claro, por qué no.

A pesar de ser los malos de la película.

A pesar de.

Pero eso es solo lo que piensa el público.

Es verdad. Ellos piensan que son mejores.

Di que sí. Si nos perdonáis un momento,

me quiero llevar a Gonzalo un ratito

porque tengo ganas de hablar con los jugadores

antes de que salgan al campo y hacerles unas cuantas preguntas.

Pues venga. Sobre ciertos temas.

Ahora nos vemos. Venga.

Hasta ahora.

O sea, a meter presión un poquito. No, que va,

yo solo quiero preguntar, preguntar no es ofender.

Más vale que vaya bien el partido, porque si no...

Luego me pueden echar la culpa a mí.

Qué miedo. Es que tengo mucha curiosidad.

¿Por qué? Porque son los que van a recibir

las amonestaciones, quiero ver qué les pasa a ellos,

que son los que están jugando,

cuando tienen delante a unas mujeres.

A ver si alguno ha tenido alguna experiencia que contar.

Ahí rugen. Voy yo primero...

Sí, pasa primero. ...no nos llevemos algún susto.

¡Vamos a hacerlo, chavales, vamos!

(Canción "A por ellos")

(TODOS) ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!

¡Vamos! Hola.

Hola. Buenas.

Perdonad, ¿os puedo...? Los has pillado

con la adrenalina aquí arriba.

¿Os podemos robar unos minutos antes de que salgáis

o romperemos vuestra concentración? Es un minuto.

Tengo curiosidad por saber cómo os sentís vosotros,

que ya sois unos pedazo de jugadores,

teniendo a dos mujeres en la línea

y formando parte del equipo de árbitros.

A mitad de la ola. ¿Tú eres el capitán?

Venga, como portavoz. ¿Cómo estás?

Gonzalo. Ya lo conozco.

No, si nos conocemos. Ah, os conocéis.

Sí.

Nada, lo vemos como normal, un partido más y...

y nada, como si fueran dos árbitros normales.

¿Sí? ¿Habéis tenido ya experiencias

de ser pitados por mujeres? Una árbitra linier, sí, ya tuvimos.

¿Y primer árbitro mujer alguna vez? No, yo no.

¿Alguno? ¿Nunca? Yo sí.

¿Y qué tal?

¿Qué hiciste? Nada.

¿Nada? ¿Fue injusto? Fue la amarilla.

¿Justamente? Sí, sí.

Es verdad que el árbitro suele ser el protagonista

para la gente de alrededor, normalmente para mal,

pero cuando ha habido una chica línea,

¿se sobrepasan más de lo normal? No, no.

No, ¿no? Que va.

¿Y vosotros os contenéis más cuando es una mujer la que está?

No. ¿O les decís las mismas cosas?

¿Le decís lo mismo? Sí.

Nosotros no miramos si es mujer, estamos a lo nuestro,

al balón y ya está. Quiero decir,

no os parece mal que haya mujeres árbitros, ¿verdad?

No, para nada. No, ¿verdad?

Mola que haya mujeres árbitros también, ¿no?

No pasa nada. Muy bien. Pues mucha suerte.

Que vaya muy bien.

Buena suerte.

He jugado con el capitán. Qué fuerte,

es que has jugado mucho.

Pero esto es estupendo, es gente joven

y les parece muy bien que haya mujeres árbitro.

Claro, claro. ¿Quién tiene miedo entonces?

Bueno, te lo dice Rosa, los máximos responsables,

los que se supone que tienen que dar el paso

de atreverse a ponerlas.

Ahora tenemos que hablar con los responsables.

Exacto. Que nos expliquen ellos

por qué está pasando esto cuando no tendría por qué pasar,

si está todo el mundo de acuerdo.

Creo que es cuestión de tiempo, se trata de acelerar el proceso.

Yo ya porque no estoy en edad, pero si no me meto yo a árbitro,

me cago en la mar.

(Coldplay "Viva la vida")

Ahora es cuando van las chicas a revisar la portería.

¿A revisar? Las porterías.

En el descanso también se hace.

Se vuelven a mirar, claro. Se revisan de nuevo.

Ahora tocará el silbato

para que los capitanes sorteen campo.

Ahí vamos, ¿no?

(Gritos en la grada)

¿A ti se te hacía largo un partido?

No, un partido, a lo mejor, muy aburrido,

que un equipo no hace más que meter goles

y no hay mucha competitividad, sí. A lo árbitros, a veces,

les gustaría que fueran más largos los partidos,

no acaban de pitar nunca el final.

Pero esa es la idea que tiene el aficionado

que está arriesgando el resultado. Claro, yo lo he sufrido mucho.

La peor situación para el árbitro

deduzco que es cuando se te ha ido el partido.

Es que a veces, y eso pasa y tú lo sabes,

el partido se te va por algún motivo,

porque no lo has sabido parar,

porque es imposible con los jugadores.

Cuando ves que el partido se te ha ido, no sabes qué hacer,

estás deseando que acabe. Ya.

(Silbato)

Esta es una conversación que me apetecía mucho tener

con Paco Díez, que es el presidente

de la Federación Madrileña de Fútbol, ¿verdad?

Exacto. ¿Cuántos años llevas tú

dedicado al mundo del fútbol? En el mundo del fútbol

llevo 30 o 40 años

y empezamos, Rosa y yo, cuando yo creé el fútbol siete,

se incorporó Rosa, se incorporó Luna

y a partir de ahí hemos empezado una historia, una aventura,

que al final ha terminado

con que Paco Díez es el presidente de la federación.

O sea que tú has asistido a la incorporación de las mujeres

al mundo del arbitraje. Yo sí, yo he sido, en ese sentido,

un poco pionero. Ajá.

He contado con la suerte de tener a Rosa,

que era una chica muy lanzada en esa época

y que no se impresionaba por nada.

Los tiempos, gracias a Dios, han cambiado y espero que cambien.

Bueno, sigue sin impresionarse por mucho.

No, no se impresiona por nada. Eso no ha cambiado demasiado.

Eso va en su carácter. Sí, eso es cuestión de carácter.

Ahora que no nos oye nadie,

cuando ella entraba a un vestuario, cuando era informadora,

los cuadraba a los chicos, ¿eh?

Pequeñita, pero matona.

Las mujeres que se dedican al mundo del arbitraje

creo que son mujeres que tienen una personalidad muy acusada,

que tienen mucha energía, que son valientes

y que están conquistando un mundo que era de hombres.

Absoluto. Después, además,

la gran satisfacción que estoy viendo

es que las que tenemos están en primera línea

del arbitraje mundial. Ajá.

Yo creo que ya estamos rompiendo esos tabús de que la mujer

no puede estar ligada al mundo del fútbol.

Rosa fue una de esas que rompió muchos esquemas,

rompió mentes y que gracias a personas como ella,

pues tenemos las chicas que tenemos en el fútbol de Madrid,

siendo colegialas en primera línea. ¿Has tenido que callarle la boca

a algún hombre que haya hecho comentarios?

A muchos.

(Auryn "If this was my last song")

¿Crees que habrá algún día en el que mujeres arbitren

en primera división a equipos masculinos?

No digo que, a lo mejor, inmediatamente,

pero en cuestión de cinco años, sí. ¿En cinco años? ¿Tan pronto lo ves?

A mí me parece muy pronto, pero espero que sí.

Ella lo ve más oscuro el tema.

¿Qué crees que hace falta para que eso ocurra?

Es cuestión de mente,

a mí me da igual que se llame Pepita o Pepito.

Paco, no quiero que se me escape esto,

un segundito,

eres la persona que nos lo tiene que aclarar,

estoy empeñado en demostrar que esta mujer de aquí

era muy tarjetera. Ella dice que no.

No, no, no.

¿Era de tarjeta fácil o no? Más que de tarjeta,

de lengua fácil.

Y no lo ha perdido.

¿Crees que después de este paso que has dado

cundirá el ejemplo y otras jóvenes se meterán en el mundo del arbitraje

dentro del campo del fútbol? Eso es lo que espero,

de momento no sé de nadie más que se haya animado,

pero espero que sí.

(Silbato)

¿Han pitado el final? Sí.

Mira, daos cuenta de un detalle, mira la juez de línea,

¿la ves que corre? Sí.

Es que ahora los jueces de línea de banquillos se van a vestuarios.

(MEGAFONÍA) Atención, hoy es un día especial,

"tenemos con nosotros a una persona muy importante"

"en la historia del fútbol español." No me lo puedo creer.

"Queremos hacer un gesto de agradecimiento"

"a una persona superó..." Qué vergüenza.

"...para conseguir su sueño de estar en los terrenos de juego."

"Un fuerte aplauso para Rosa Bonet."

"La primera mujer árbitro de la historia del fútbol."

Rosa, creo que va a pasar algo, ¿vienes con nosotros un momento?

Bueno, ya me estáis avergonzando.

Sube.

"Como hemos visto a lo largo del programa,"

"a Rosa no le gusta darse importancia."

"Lo cierto es que aquello que hizo en el año 79,"

"sin pensárselo dos veces,"

"supuso un antes y un después para la mujer"

"en el mundo del arbitraje español."

(Dani Martín "Caminar")

"Por eso hoy Paco Díez,"

"presidente de la Real Federación de Fútbol de Madrid,"

"quiere reconocérselo y también premiárselo."

Bueno. Te voy a contar una cosa.

Cuéntame.

La Real Federación de Fútbol de Madrid está muy orgullosa

de la contribución que has tenido en el mundo del arbitraje

y muy orgulloso de que cada día tengamos más mujeres como Elena

pitando los partidos,

entonces, a partir de la fecha, vamos a crear un premio

y creo que ese premio va a llevar el nombre

de una pionera en el fútbol, del arbitraje,

aquella valiente que se tiró a pitar en un campo de fútbol.

Ese premio se va a llamar premio Rosa Bonet

a la mejor árbitro de la temporada. Vaya.

Es un honor. Un honor mutuo.

Yo creo que este premio te lo tienes que llevar tú

porque es un título honorífico y vas a marcar una época,

no como antes marcaste en los campos de fútbol,

sino una época para que las chicas tengan el reconocimiento

dentro del arbitraje como se merecen.

Tú has sido la mejor,

has sido la pionera y te queremos todos.

Seré la pionera, no dejaré de serlo,

pero no seré la mejor porque espero que haya muchas

mucho mejores en el futuro.

"Me gusta mucho el fútbol"

"y la verdad es que nunca me había puesto"

"en el punto de vista del árbitro."

"A partir de hoy, confieso que me lo pensaré dos veces"

"antes de quejarme de una de sus decisiones."

"Los hombres han dominado desde siempre"

"el fútbol profesional"

"y lo han convertido en un mundo de intereses económicos"

"y tensiones resueltas a base de testosterona."

(Angnes Obel "The Curse")

"Quizás es el momento de dejar que las mujeres tomen el relevo"

"para demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera."

Ellas - Árbitras

14 ago 2017

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