El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha reconocido su derrota en las elecciones presidenciales frente al socialista François Hollande, al que deseó "buena suerte". "Francia tiene un nuevo presidente, es una elección democrática, republicana" y "debe ser respetado", ha afirmado el conservador ante cientos de simpatizantes reunidos en una sala de conferencias en el centro de París. "Deseo de todo corazón que Francia (...) pase con éxito estas pruebas, es nuestro país, es Francia (...) tenemos que pensar exclusivamente en la felicidad de Francia, en su grandeza", ha añadido Sarkozy.