El señor de los bosques La 2

El señor de los bosques

Domingos a las 18:30 horas

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Para todos los públicos El señor de los bosques - Valle de Iruelas - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

"En el extremo oriental de la sierra de Gredos, en Ávila,

se ubica el valle de Iruelas.

Es un paisaje natural de alto valor ecológico

atravesado por arroyos.

Es un paraje de gargantas y barrancos

por el que sobrevuela el buitre negro.

La magia de estas laderas proviene de la paleta de colores

de sus 600 especies vegetales, donde el pino es el protagonista.

Hasta el valle ha venido también Diego Ferrer

con una de sus ingeniosas recetas".

Vamos a hacer un ravioli crujiente de yema de huevo

con trufa negra y lo vamos a acompañar

con unas verduras salteadas.

A ver si tenemos suerte y traen setas

y las integramos también en el plato.

"David Otero comenzó su carrera siendo el guitarrista

del grupo El Canto del Loco.

Luego se independizó y hoy es un cantautor sensible y personal

que no renuncia, por supuesto, a su querida guitarra".

No se me ocurre un lugar mejor para traer a David Otero

que el valle de Iruelas, porque es un rincón muy inspirador.

Tú eres de Madrid, David. ¿Conocías esta zona de Ávila?

Sí, la conozco muy bien

porque tengo una casita aquí cerca, mi familia.

Y hemos venido desde hace muchísimos años

a pasear por el campo

y a que los niños vengan y estén en contacto con la naturaleza.

Y, mira, voy a coger un bastón, que no se puede pasear

por el campo sin bastón. Haces muy bien.

Pues eso, a disfrutar de un entorno creo que de los más espectaculares

que tenemos cerca de Madrid. Y tú a por setas, ¿sales?

Pues no. ¿No?

Te voy a reconocer que no y que para mí la experiencia de hoy

es toda una ilusión.

De repente, compartir con alguien que conoce tanto

y poder aprender, porque la verdad es que las he comido muy a gusto,

pero nunca he sido de salir a por setas.

Para mí es un lujo y un placer poder enseñarte,

porque a lo mejor un día te creas esa afición.

Pues, hombre, viniendo mucho para acá estaría muy bien aprender.

Tengo entendido que el castaño, que esta zona está llena,

llenísima de castaños, no es originario de España.

No, viene de fuera. Es de Oriente,

lo que pasa es que no recuerdo el siglo.

Mira, aquí tenemos dos. Aquí hay dos setas muy curiosas.

Fíjate, a esta seta aquí la llaman "cagarria".

Ajá.

En las guías la llaman "seta coliflor".

Sí, es que parece una coliflor. Incluso "seta hortensia".

Crece al pie de los pinos. Ajá.

Y esto sería comestible.

Sí. Es comestible,

lo que pasa es que siempre tiene cantidad de tierra.

Y, claro, al ser tan rugosa y con tanto entramado

será difícil limpiarla. Muy difícil.

Mira, esta seta te voy a dejar que la saques tú.

Venga.

Manos a la obra. Te cedo la navajade mando.

"OK".

¿Ahí sale? La vamos a sacar.

Mira, sí. Efectivamente. Mira, todavía corta un poco, ahí.

Perfecto. Este hueco siempre lo vamos a tapar,

porque debajo está la parte interna, que nos interesa que esté protegida.

¿Habías visto alguna vez una seta así?

Pues no. Me recuerda a algo, no sé a qué.

Estoy intentando... un poco a esponja.

Esponja de baño, ¿no? Un poco. Además, tiene una textura

que me recuerda a algo, pero no la había visto.

Me parece bastante curiosa. Huele muy fresco.

Te devuelvo tu navaja.

Yo te paso la seta para que aprecies ahí...

Huele muy bien, la verdad. Tiene un olor muy rico.

Afrutado, ¿verdad? Sí.

¿Puedo decir una locura, a ver si...? A ver.

Tiene un toque a lavanda, ¿puede ser? Muy fragante.

Es fragante, sí, señor. Sí.

Es fragante. Pues vamos a guardarla.

Venga. A ver si la podemos usar para algo.

Te la cedo. Perfecto.

Dejamos esa ahí, que siempre queda esporando.

Busquemos más "cagarrias" o lo que haya por ahí.

Pues venga.

A ver qué nos encontramos por el bosque.

"Seta de gran tamaño con forma de coliflor.

Su carne es compacta y blanca.

La podemos encontrar durante todo el año

y siempre en el mismo lugar.

El valle de Iruelas ocupa más de 8.000 hectáreas.

No es mucho, sobre todo si tenemos en cuenta

la gran riqueza botánica, micológica y de fauna que tiene.

A cada paso encontramos algo diferente".

Has visto esta zona cómo ha cambiado, ¿eh?

Es muy diferente. El paisaje.

El pinar ahí, lleno de helechos. Más del estilo de La Atalaya,

donde suelo ir yo a pasear.

Pues mira, fíjate. ¿Has visto? ¡Epa!

No las había visto. Ahí hay...

Yo me los hubiera pasado.

Tienen pinta de ser boletos. Vamos a dejar esto aquí.

¿"Boletus" o boletos? Boletos.

Lo que pasa es que se ha puesto de moda hablar en latín,

pues "boletus". Pero, vamos... Son boletos de toda la vida, ¿no?

"Hongo calabaza" lo laman en algún sitio, en el País Vasco.

Voy a agarrarme aquí. Voy a cortar este.

Dejamos el pequeñín. Vale.

¿Te parece? Para que siga desarrollándose y suelte esporas.

¿Ves que he cortado el pie bastante a la base?

Fíjate, tiene... Es carnoso.

Ajá. "Boletus edulis".

Tiene los poros blanquitos, con lo cual están todavía apretados.

Sí. Se pueden incluso comer.

Y el sombrero lo tiene un poquito machacado

porque está ahí metido entre las acículas.

Pero bueno, está bien. Mira, tócala, está potente.

Es duro, ¿eh? Duro, duro.

Es duro.

Habrás comido alguna vez, seguro. He comido una y bastantes.

Y varias. Pues igual que hemos visto aquí

que salen tres "Boletus edulis",

pueden salir hasta ocho, diez o doce dependiendo del sitio.

En abundancia si la gente no los coge.

Es una seta muy abundante, muy extendida

y que crece en cantidad. Cuando dice la gente que no se ve

es porque, realmente, se han estado cogiendo.

Pero crecer crece muchísimo.

Es una seta muy extendida, muy frecuente.

¿Le llevamos esta a Diego? Por favor, estoy deseando.

Pues venga, le llevamos estos dos.

Y dejamos el pequeño. Y tapamos un poquito el pie este.

Y dejamos el pequeño.

Que la gente haga lo mismo, que deje los pequeños.

Ojalá hicieran lo mismo, que dijeran:

"Oye, vamos a ser respetuosos".

Y a por más "boletus" o lo que sea.

O lo que salga. Oye, qué buen palo me he echado para pasear.

Sí, veo que te está sirviendo muy bien.

"Seta de gran tamaño y peso.

Su sombrero es inconfundible por la forma y el color marrón.

Su carne, de color blanca, es un comestible excelente.

El valle de Iruelas es un importante territorio

de cría del buitre negro.

A diferencia de otros buitres, este anida en la copa de los árboles

y no en los cortados rocosos.

Emilie es una bióloga experta en estas aves".

¿Qué distingue al buitre negro?

El buitre negro es el ave rapaz más grande de Eurasia.

Puede medir, normalmente, unos 2,80 metros de envergadura.

-Creo que son los únicos que anidan en los árboles, ¿puede ser?

-Sí. Hay cuatro especies de buitres en Europa

y es la única que cría en árboles.

Necesitan árboles grandes,

porque hacen el nido enorme en la copa de un árbol.

¿Por qué en árboles y no como el resto de buitres,

en los cantiles?

No son como el buitre leonado,

que cría en paredes y todos muy juntos.

Al buitre negro le gusta tener vecinos,

pero, vamos, no demasiado cercanos.

Entonces, cada uno dentro de la colonia

tiene su propio territorio que defiende,

si viene otro, lo echan.

-¿Y cuántas parejas hay aquí, ahora mismo, en el valle de Iruelas?

-El valle de Iruelas es una de las mayores colonias

de la Península, que tiene unas 150 parejas de buitre negro.

-Me imagino que lo que tienes aquí entre tus manos

es tecnología para ayudaros a hacer seguimientos,

porque veo que es una especie de antena.

-Este es un aparato de radioseguimiento.

¿Y eso lo puedes hacer ahora? Sí.

Sí, sí. ¿Lo probamos a ver?

A ver si hay uno por aquí.

(Pitidos)

Pues sí, va por aquí.

Podríamos ver los últimos movimientos

-que ha hecho en el "tablet". -Ah, vale.

-Estos son los últimos movimientos que ha hecho en estos días.

Recorren muchos kilómetros, ¿verdad?

Al día a lo mejor se hacen distancias muy largas.

Pueden hacer fácilmente 50 kilómetros al día.

Y podemos hacer el seguimiento

de estos ejemplares que están por aquí.

David, ¿cómo fue tu experiencia en El Canto del Loco?

La verdad es que fue muy bonita.

Fue como encontrarte un prado lleno de setas

y no darte las manos para cogerlas todas,

porque fue una cantidad de conciertos increíble,

una cantidad de público increíble, una cantidad de gente increíble

y luego fueron muchos años seguidos

de tener canciones que a la gente les llegaban

y les gustaban y las compartían.

Y luego pasaste, en solitario, a El Pescao.

Eso es. ¿Cómo fue esa transición

y por qué el nombre de El Pescao?

El nombre de El Pescao viene de una canción de El Canto del Loco

que compuse para El Canto del Loco que se llama "El Pescao"

y que cantaba yo en esa época.

Todo el mundo me decía: "Oye, tú, el de 'El Pescao'".

Y no por ser pescadero,

pero me quedé con el nombre. Luego ya dije:

"Va ser que lo de El Pescao... Me voy haciendo mayor,

van pasando los años, me acerco a los 40 y ya no me pega tanto".

Y me quedé con David Otero, que es mi nombre.

Ahora que dices que eres David Otero,

¿te vas más un poco hacia el tema de cantautor?

Yo siempre me he considerado...

de alguna forma cantautor.

De hecho, el primer concierto que di en mi vida,

que fue en La Manga del Mar Menor, donde veraneaba,

me pusieron un cartel. "Cantautor de Madrid" ponía.

"La senda que estamos recorriendo discurre junto al Iruelas.

Curiosamente, aquí nadie lo conoce como río o arroyo,

sino como garganta del Iruelas. Interesante, ¿no?".

Como vamos oyendo aquí, nos acompaña la garganta del río Iruelas, ¿eh?

Claro, pero no es arroyo, es río. Es río.

Y, además, ahora lleva un cauce medio.

Luego esto... En verano es poquito,

pero con el deshielo en primavera... En verano suele estar más sequito.

Sí. Mira, ahí tenemos más setas. Mira, más.

¿Has visto qué pinta tienen, cómo crecen?

Van haciendo... Esta crece como para arriba.

Y, aparte, como haciendo un camino. Sí.

Esta seta se llama "senderuela". Ah, "senderuela" por el sendero.

Hace un sendero. Luego, incluso forma un círculo

que llaman "corro de brujas".

Estas setas se comen, son buenos comestibles, pero lo que se haría

es una prueba del algodón para distinguirla de otras.

El pie, que es esto de aquí, admite una torsión...

Sí. Completa sin partirse.

Si no lo admitiese, ¿qué pasaría?

Pues podría ser una parecida y no sería comestible.

¿Y el tallo se come? El pie, no.

¡El pie! El pie es muy tenaz,

con lo cual lo quitamos. Se come el sombrerito.

Y, al final, lo que hacemos es llevar sombreritos.

Si quieres, pruébalo. A ver.

Vamos a ver. Cógela.

Se tuerce...

trescientos sesenta grados. ¿A que sí?

Y vuelve a su posición inicial.

Es lo típico de la característica de esta seta.

El "Marasmius oreades" o senderuela

es una seta que es muy común en los prados.

Tiene unas características muy definidas,

como la torsión del pie,

el olor a almendras amargas y se distingue de otras setas

de los prados por esas características.

Tenemos que tenerlas muy en cuenta

y, si no, consultar a una persona experta.

Como buenas prácticas, si quieres, dejamos el setal, que hay poquitas.

Que sigan esporando. "OK".

"Seta con sombrero en forma de campana y color marrón.

Su pie es delgado y resiste a la torsión sin romperse.

Huele a almendras amargas".

David, tienes un disco que se llama "1980". ¿Por qué ese título?

Porque fue el año en que yo nací.

O sea, estás ya cerca de los 40. Estoy cerca de los 40.

¿Notas la crisis esa que dicen que se acerca o no?

No, yo creo que no. Me siento como si tuviera 20.

(RÍE)

Me gusta llevar una vida sana, tranquila,

hacer deporte, comer sano...

¿Y qué queda de aquel niño?

El recuerdo de cuando eras un niño de los 80.

Quedan cosas muy bonitas, ¿no?

Yo creo que el gusto por la música de los 80,

que es una de mis épocas favoritas,

donde más inspiración recibí de todos los grupos que me gustaban.

Y yo creo que una atracción por viajar.

He tenido la suerte de que mi padre trabajaba viajando,

trabajaba en un avión, y nos hemos dedicado media vida a viajar.

Tanto con mi padre como luego yo en mi trabajo.

¿Tú eres muy de mirar al pasado

o te gusta más mirar un poquito al futuro?

Me gusta y reconozco una parte de mí muy tierna y muy bonita

y siempre lo miro con cariño, nunca miro al pasado como diciendo:

"Mira, David, lo que era".

Al final, siento que las cosas evolucionan

y tienen que ir hacia su lugar

y no me quedo en ese yo del pasado tampoco anclado.

"¿Cómo se hace el mapa de un bosque?

¿Cómo se reflejan ríos y caminos que lo cruzan?

Adolfo lleva más de 30 años midiendo la tierra.

Empezó usando técnicas tradicionales

y hoy recurre a la fotografía aérea y a los satélites".

Oye, Adolfo, ¿es muy distinto hacer la cartografía de un bosque

con un río, con un camino a, por ejemplo, una carretera

o a un sitio que esté completamente despejado?

-Pues sí, es muy distinto, porque ahora mismo los mapas los hacemos

a partir de unas fotografías aéreas que ha hecho un avión que va volando.

En un sitio despejado no hay problema,

todo es visible, se ve la superficie. Pero en un bosque,

los propios árboles te impiden ver los detalles que hay por debajo.

Entonces, efectivamente en el bosque hay unas dificultades especiales

que soslayamos teniendo a veces que venir al campo

para levantar exactamente la zona que no ha salido en la fotografía.

Veo que coexisten o conviven aquí

las antiguas tecnologías con las nuevas, ¿no?

¿Esto cómo ha ido evolucionando? Mira, antes se hacía el trabajo

"in situ", "in situ". A pie de terreno.

Se tomaban coordenadas de los puntos que tú querías reflejar en el mapa

en base a esta brújula. Por ejemplo, si quieres sacar un camino,

tomas un punto del camino cada 10 o 20 metros.

Tú has hecho un croquis en el que dices:

"Esto va a ser el camino". Lo unes y es el camino en el mapa.

Esto es una antena de GPS.

Exactamente lo mismo que las antenas de GPS

que tiene nuestro móvil. Lo único es que este nos da

una precisión de ubicación en la tierra

del tamaño de un huevo. Lo que haríamos sería

tomar los datos, en vez de con el aparato antiguo...

-Con este. -Lo tomamos con este nuevo.

-Imagino que con el paso del tiempo, con el paso del ganado,

con el paso de las personas, coches...

los caminos se irán modificando, habrá sendas

que se irán abriendo nuevas, sendas que irán cambiando...

¿Cómo se hace? ¿Se actualiza cada equis tiempo?

-¿Se estudia? ¿No? -En un bosque es en los sitios

donde menos actualizaciones hay, porque son sitios naturales

en los que no hay muchos cambios.

Pero imaginaos en la costa de Alicante:

se han creado muchísimas urbanizaciones.

Entonces, hay que hacer una actualización periódica.

De modo que es verdad que un mapa no se hace una vez

y vale para siempre, sino que hay que actualizarlo periódicamente.

Los cartógrafos, además, decimos que los mapas

en el momento en que están publicados se han hecho antiguos.

¿Has visto, David? Esto es una dehesa de fresno.

Es precioso. Está chulo, ¿eh?

Sí, sí. Mira, mira.

¡Anda, pequeñajas! Y en el musgo, ¿te has dado cuenta?

Sí. Yo no me hubiera fijado en la vida.

Fíjate, es un contraste... ¿Te gusta la fotografía?

Sí, me encanta. Para hacer fotos es preciosa.

Es verdad. El género es "Galerina".

Hay muchas "Galerinas" de musgo, son complicadas de identificar

a simple vista. Mira el aspecto que tienen.

Vamos a sacar una, yo creo que casi sin navaja.

Con la mano.

A ver.

Tiene el sombrero como con unas fibrillas.

Sí.

¿Ves que tiene una especie de casi canalillos?

Una especie de marquita, un mamelón, un disco central

que se llama "mamelón" o "pezón". Unas láminas...

¿De qué color te parecen a ti?

Pues como beis, ¿no? Sí, amarillentas.

Con el paso del tiempo se pondrán pardas.

Ajá. Y salen aquí en colonias.

El género "Galerina" no es comestible

y, de hecho, hay "Galerinas"... Que son venenosas.

Que son tóxicas. Hay que tener cuidado con el género "Galerina",

porque hay algunas, como la "Galerina marginata",

que no es esta, que son tóxicas mortales.

¿Y estas son de musgo, solo de musgo?

Hay "Galerinas" que son de musgo. De musgo de piedra, en este caso,

de musgo de turbera, que se llama "sphagnum",

que hay muchas especies de "sphagnum" de turbera.

¿Y no hay ninguna comestible de estas?

No. De hecho, aunque no fueran tóxicas,

tú fíjate. ¿Te vas a comer esto, con la poca carne que tienen?

Depende de lo rica que esté.

Pero es muy pequeñita, no te daría para hacer un guiso.

En cualquier caso, género "Galerina", precaución.

Vale. Bonitas para hacer fotos.

Pero no para comer. No para comer.

La dejamos donde estaba, yo creo.

¿Sí? ¿Y se queda y se integra otra vez?

No, no se integra. Pero la vamos a integrar,

aunque sea para dejarla donde estaba. Bueno, queda bonito.

Aunque sea para la foto, nos sigue valiendo.

Y las esporas las sigue soltando, con lo cual genial.

La dehesa nos da un montón de recursos, vamos a mirar.

Venga. A ver si encontramos más setitas.

"Seta pequeña con sombrero ocre y forma de campana.

Es una seta tóxica, como todo el género 'Galerina'.

Su pie también es ocre, fino y alargado.

Nuestra ruta nos ha permitido conocer este valle y algunas setas,

como el 'boletus',

la seta coliflor,

la 'Galerina'

o la senderuela.

Veamos ahora cómo podemos ayudar a Diego

a preparar su plato de hoy".

Chicos, ¿cómo os ha ido la senda? Muy bien.

Muy bien. Hemos hecho hambre.

Mucha hambre. Habéis cogido algo, ¿no?

Sí. Algo productivo, ¿no?

Cosas curiosas.

Estas son las que me han molado y ya conozco.

¡Olé! Sí, señor. Si te parece, vamos a usar el "boletus",

que me viene muy bien, porque quiero hacer

un crujiente de yema de huevo con trufas.

Y tenemos una trufa.

Una trufa de invierno. No había visto una trufa así nunca.

Las he visto ya ralladas.

Huele, ¿eh? Pero cuando las rallemos va a salir un montón el aroma.

Tenemos un aceite de trufa para meter dentro de este ravioli

que vamos a freír y se quedará crujiente con la yema fundente.

Lo vamos a acompañar de romanesco

con unos trigueritos, un poquito de cebolla,

una salsita y vamos a integrar el "boletus".

En plan parrillita. Estoy ahora mismo salivando.

Yo creo que nos va a quedar muy chulo.

Vamos al lío. Perfecto.

Vamos a repartir tareas. Voy limpiando, si quieres.

¡Nos vas a poner a cocinar! Por favor.

Venga, remángome.

¿Eres cocinillas, David? ¿Te gusta cocinar?

No, pero... No voy a ir aquí de cocinillas,

no soy un experto, pero si me das algo que tengo que hacer

y me acotas, lo hago perfectamente. Estupendo.

Mira qué bien. Tengo que hacer esto, ¿no?

Sí, sí. Muy bien.

Como has podido comprobar, no soy ningún as en la cocina.

Mira, haz una cosa. Si quieres, empieza por la punta y el fondo.

Sí. Y le metemos desde aquí hacia...

Eso es. Bueno.

Así está estupendo, ¿eh? ¿Sí?

Voy a ir haciendo una especie

de jugo rápido, una reducción de vino tinto

con un poco de cebolla. Ajá.

Y le voy a poner un poquito de ajo

y cebollita, unos aromáticos que tenemos ahí de romero

y de tomillo del campo. Qué maravilla.

Ya tenemos las secciones hechas. Vicente va a tener que cortar unas

en plan láminas para hacer a la parrilla el "boletus".

Perfecto. Y si puedes tú, David,

vas a cortar un poquito unas penquitas de estas.

"Claca, claca", para que salgan como arbolitos sueltos.

¿Qué cuchillo es mejor? Para eso creo que el pequeñito.

El de puntilla. Voy dándole.

Maniobras más fácilmente así. "OK".

Y vamos a echar un poquito de aceite.

Mira, Vicente, esto es como sacar setas, ¿has visto?

Perfecto. Además, con una técnica envidiable.

Muy parecido. ¿Tú empezaste a tocar la guitarra muy jovencito?

A los 13 años, más o menos.

¿Y qué te llevó a meterte en la guitarra?

Si te soy sincero, era una guitarra vieja que había en mi casa.

Y pasé por un centro comercial y había una tienda de instrumentos.

Había un casete que decía: "Aprende a tocar la guitarra".

Y: "Mamá, mamá, cómprame eso". Y me lo compró.

"La guitarra la tenemos ya, ¿no?". "Y la guitarra la tengo ya en casa.

Me falta el casete que me explique cómo".

Nadie se creía que iba a aprender solo a tocar la guitarra

y a base de ver... En esa época teníamos antena parabólica

y veíamos la MTV. (RÍE)

Ya ves. Yo me grababa los vídeos en VHS

de cuando salía alguien tocando y me fijaba en cómo ponía las manos.

Y me lo pasaba, le daba al "Stop"...

Qué bueno. Y decía: "Esta mano que está así,

a ver". Imitabas el movimiento.

Imitaba el movimiento y empecé a aprender.

Luego empecé a conocer gente que tocaba y me empezaron a enseñar.

Qué bueno.

Esta es una pasta brisa, una masa quebrada.

Vamos a hacer aquí el ravioli. "OK".

Cuéntame. Una vez que ya te metes en la música,

¿tu primera experiencia ante 40.000 personas?

La primera vez que toqué delante de mucha gente

y que dimos un concierto más o menos grande

fue con Estopa y La Oreja de Van Gogh en un concierto

y ahí habría 16.000 personas más o menos.

Yo tenía 19 años. Está bien, ¿eh?

Y recuerdo estar por detrás del escenario

llegando casi a actuar y había un agujero en la lona de atrás.

Se me ocurrió mirar por el agujero y vi al fondo,

al otro lado del escenario, a mis padres.

Ah, ¿sí? Sentándose.

Pero así, tal cual. Estaba muy lejos...

También qué casualidad. Les reconocí en una grada

que se estaban sentando. Qué radar.

Y fue como un relax. Qué buena esa.

La verdad es que fue muy bonito, pero no te das mucha cuenta, la verdad.

Alcánzame un huevo. ¿Un huevo o dos, cuántos?

Un huevo de momento. Toma.

Te voy a pedir que lo casques con cuidado.

Aquí vas a dejar la clara y aquí vas a poner la yema.

Y ahora esto centrado, en el centro de la masa brisa.

Así, perfecto. Muy bien.

Tenemos impregnado el pincel de la clara,

que nos va a hacer de pegamento.

Parece un huevo frito en formato cuadrado.

La bandera de Japón parece. Sí.

Tengo aquí un aceite de trufa. Ajá.

Muy aromático.

Y esto ya simplemente en el aceite caliente lo freímos

y listo. Qué buena pinta, ¿eh?

Sí. Bueno, esta salsita la tenemos ya.

El sofrito hecho. Vamos a añadirle el poquito de soja

que la reduzca.

Luego vamos a echar, ahí está, el vino tinto.

Y vamos a sacar esto, ¿vale?

A un bol con agua y hielo para cortar la cocción y fijar el color.

Y ya las verduras las tenemos, a falta de la seta.

David, tu primera canción compuesta,

¿cuándo fue y de qué iba?

En el primer disco que hicimos

de El Canto del Loco está esa canción.

Se llamaba "Llueve en mí" y la compuse... Tendría 17, 16 años.

Una vez llevaba un par de años con la guitarra

ya me puse componer. Y esa canción lo curioso que tiene

es que la cantaba todos los veranos en donde iba a veranear a Murcia.

Al año siguiente, cuando volvía, mis amigos de la playa me decían:

"Toca la canción del año pasado". Y me la cantaban.

Fue algo curioso que pasó, pero sí que me dio bastante pista

de que aquello podía ser... De que gustaba lo que hacías.

Sí. ¿Y qué te inspiraba?

¿Qué mensajes te salían?

Muchos. Creo que, al final, este oficio,

como el de cocinar o cualquier otro, es a base de mucha repetición

y de componer muchísimo, no creo que...

Que sea ningún genio y que me vengan las ideas solas.

Me dedicaba a hacer cientos y cientos de canciones

y entre tantos cientos había algunas que llamaban la atención.

Tengo la verdurita marcada a la parrilla.

Vamos a hacer la fritura del ravioli.

¡Ahí va! Esto quiero aprender, ¿eh? Ya verás qué cosa más rica.

Me he quedado con la copla.

Hay que cocerlo lo justito para que tampoco se cocine la yema.

¡Se hace en nada!

En nada, está muy caliente el aceite.

Ten fe, no te voy a quemar. (RÍE) Tengo mucha fe,

porque me vas a dar de comer.

Esto ya lo podemos apagar

y ya creo que vamos a poder montar el plato.

El jamoncito.

"¡Oh, yeah!". Vamos a ponerle

la empanadilla encima.

Y la trufa, que te voy a dejar los honores.

Vamos a rascar así. ¿Así? Tal cual, ¿no?

Sí. Cuidado, que esto rasca trufa y dedo.

Rasca todo, ¿no? Sí.

Estupendo.

Vicente, ahí tienes unos tenedores. Por favor.

Tres tenedores. Tres tenedores.

Reparte la suerte. Esto es una señal.

Haz los honores. ¿Sí? ¿Cómo lo corto?

No quiero estropearlo. Como tú quieras.

El huevo vas a tener que partirlo sí o sí.

Me interesa mucho que se vea eso cómo nos ha quedado.

Vamos a repartirlo equitativamente.

Voy a pillar un poquito de todo.

Eso es.

Se nota la trufa. Y un poquito el...

Se nota el "boletus" también. Sí.

Que le da...

contrasta muy bien con...

La yema. Con la yema y con la masa.

Qué bueno. ¡Buenísimo!

Así da gusto. ¡Vamos a ver!

Así da gusto recolectar y cocinar.

Espectacular. Una alegría que te haya gustado.

Me ha encantado. Un día estupendo al final.

Me quedaría a comer cinco platos como este.

Un placer conocerte y tenerte aquí. Igualmente.

Muchas gracias por tu generosidad. Muchas gracias.

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El señor de los bosques - Valle de Iruelas

31 mar 2019

En el corazón de Ávila el valle de Iruelas recibe a Vicente Sevilla y al músico David Otero. En este entorno de robles y arroyos descubren un hongo calabaza, unas galerinas de musgo, unas senderuelas y una seta coliflor. Además, una bióloga les explica por qué este lugar es uno de los más importantes de España para el anidamiento de buitres negros y un cartógrafo les describe cómo se hace el mapa de un bosque. Más tarde, junto al chef Diego Ferrer cocinan un boletus pinícola con crujiente de yema y trufa, trigueros y lascas de jamón ibérico..

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