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Para todos los públicos El Paisano - Artenara - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola, amigos, soy Pablo Chiapella y soy de Albacete,

aunque gran parte de los veranos de mi vida

los he pasado en Ayora, un pueblo de Valencia.

Recuerdo que de pequeño me quería quedar a vivir en el pueblo.

Mis padres salían locos.

Para mí, el pueblo es un mundo sabio, auténtico,

pero, sobre todo, divertido.

Ahora vivo en Madrid, pero el cuerpo me pide pueblo.

Vosotros ya me conocéis

y ahora me toca a mí conoceros a vosotros.

(Música cabecera)

Hoy me toca viajar en avión. Voy a las Islas Canarias.

Mi destino es Artenara,

un pueblo de Gran Canaria en el que viven 998 paisanos.

En Artenara voy a pasar 48 horas.

(Aplausos)

¡Buenas noches, paisanos de Artenara!

(Música)

Llego a Canarias.

Como no tenía el coche, porque no me lo pude traer hasta aquí,

cojo la moto y me digo: "Voy a subir al pueblo más alto de la isla".

Cuestecita por aquí, cuestecita por allá,

curva, curva,

curva, curva, curva, curva...

Buena, exactamente 278 curvas.

Las conté. Ni una más ni una menos.

Paisanos de Artenara,

tenéis más curvas que Kim Kardashian.

Grita, grita, grita... No te pueden oír.

Grita más alto que te puedan sentir.

Grita, grita, grita... Si te sientes solo

hay un amigo cerca de ti. Tururu, tururu... Cerca de ti.

Mira, un Cristo.

Y por ahí veo gente.

Quiere decir que se debe poder subir.

Muy buenas. Buenos días.

¿Qué tal? Antonio Díaz.

¿Antonio? Díaz.

-Eduardo Díaz.

Díaz y Díaz. Hermanos, hermanos.

¿Ah, son hermanos? Sí.

Anda. Y de sangre.

-Somos Díaz y Díaz.

Díaz y Díaz, hermanos de sangre de aquí del pueblo.

Somos 11 hermanos y nos llevamos todos muy bien.

¿Cuántos hermanos sois? 11. Oíste bien, ¿eh?

No lo había oído bien. ¡11 hermanos!

11 hermanos. Madre mía.

Este era el quinto y yo el sexto.

Antonio, Eduardo. ¿Qué tal? Buenas. Gracias por venir.

Buenas noches.

Sois el quinto y el sexto de 11 hermanos.

Sois 11 Díaz.

Vamos, que os faltan tres "díaz"

para ser "doz semanaz".

(Risas, aplausos)

Oye, me estaba planteando subir allí arriba.

¿Ustedes han subido alguna vez? Sí.

De tanto en tanto hemos subido. Ah, sí. De tanto en tanto suben.

¿Cuándo fue la última que subieron?

Unos 15 años.

De tanto en tanto es casi cada vida, ¿no?

Cada vida una vez. Sí, claro, exactamente.

(Risas)

Luego me dijisteis

que llevabais sin subir 15 años.

Hace 15 años estrenaban "Los serrano",

no había WhatsApp y Guti aún jugaba en el Madrid.

¿Subirían otra vez si fuera conmigo?

Claro. Encantado de subir.

Venga, vamos arriba.

(Música)

Antonio, Eduardo.

En seis minutos estamos a los pies del Cristo.

Pero vamos a ver,

yo creo que la subida no es tan complicada

como para tener que descansar 15 años.

Bueno, ya hemos llegado.

Esto es el Sagrado Corazón de Jesús.

Sí, sí. Ahí está.

¿Cuánto tiempo lleva aquí entonces? 22 años.

22 años de sufrimiento. ¿Y eso?

¿Tú sabes lo que es sufrir aquí este frío?

¿Y para dónde mira? ¿Este?

Para el pueblo para que le den un café caliente.

(Risas)

Y yo digo: "La verdad que estando aquí arriba,

le vendría muy bien un café calentito.

Ahora, como tenga que esperar a que se lo traigáis vosotros,

ya puede creer en los milagros, ya".

(Risas, aplausos)

Espectacular. ¿Dónde estamos situados?

Ahora estamos situados en la montaña La Cilla se llama.

Es la montaña que da vista al norte y el sur.

Por la parte de allí el barranco grande.

Este es el barrano grande. El barrano grande.

Vemos las del fondo.

El pueblo te queda al otro lado.

El pueblo nuestro está aquí.

Este es el pueblo más alto de la isla.

Sí. El más alto de la isla.

Antonio, Eduardo,

os quiero dar las gracias por acompañarme hasta el Cristo.

Si queréis ahora descansad, tomaos vuestro tiempo,

coged fuerzas y en 15 años nos volvemos a ver ahí arriba.

(Risas, aplausos)

(Música)

"No sé si pasaran 15 años hasta que vuelva a subir al Cristo,

pero un día volveré.

Las vistas son espectaculares.

Altenara está a 1270 m de altura, en la cumbre de la isla.

Aquí sus paisanos pueden decir que viven por encima de las nubes".

(Continúa la música)

(Campanas)

Mira, cuatro euritos tienes aquí. Cuatro euritos.

¿Qué tal, caballero? ¿Cómo se llama usted?

Yo Juan. ¿Juan?

Sí. ¿Y usted?

Víctor. Víctor, encantado.

Encantado.

¿Cuánto es lo máximo que ha ganado usted en la lotería?

¿En la lotería? O en el juego, en general.

600 000 E. No, perdón, perdón, perdón.

600 000 Pts. Ah...

Eso era en pesetas. No está nada mal, ¿eh?

O sea que ya ha ganado más de lo que ha gastado.

No, no, no.

Cuándo me pagarán esta gente.

Lo que les he dado a ellos... ¿Sí?

Juan, ¿dónde estás?

Muy buenas.

Juan, me dijiste que te habían tocado 600 000 Pts.,

pero que aún llevabas gastado más de lo que habías ganado.

Me dijiste: "A ver si me lo devuelven".

A ver, Juan. Esto no funciona así, ¿eh?

Vamos, que no es una pensión esto.

Que no te lo están guardando, ¿eh? Vamos, no es un banco.

Te voy a decir un secreto, Juan.

Tu dinero se lo están quedando, ¿o no, Víctor?

¿Entonces usted se considera afortunado o no?

Pues sí, mira si soy afortunado,

que tengo una gallina y me los pone verdes...

Los huevos... ¿Pero los suyos?

No, los de ella. Los de ella.

(RÍEN)

¿Tiene una gallina que pone huevos verdes?

Sí, señor.

Y luego me dice: "¿Te los enseño?".

Juan, tengo una confidencia para ti.

Eres el primer hombre que me lleva a su casa

para enseñarme los huevos.

(Risas)

¿Aquí están? Sí, aquí debajo.

Sí, sí. Aquí están las gallinas.

¿Puso? Sí.

A ver.

Mira. Anda, fíjate.

Sí que es verde, qué curioso.

Efectivamente, me los enseña y los pone verdes.

Es impresionante. Oye, una pregunta.

¿A la gallina esta no le estará frecuentando un loro?

¿Y de sabor es igual? Igual.

Exactamente igual, ¿no?

Pero la gallina no es verde. No, no, no.

La gallina es rubia. ¿Es rubia?

Es rubia. ¿Dónde está?

Está aquí.

Entramos al gallinero.

Entramos los dos como dos pistoleros así.

Es rápida, ¿eh?

(Risas)

No había manera de cogerla.

Se me ha confundido. ¿Es esa?

Hasta que al final consigo engancharla.

A ver, cógeme los huevos.

Es que sino no puedo coger...

Bueno.

Ahí está la gallina de los huevos verdes.

Me quedé impresionado porque la gallina es rubia y los pone verdes.

Es como Belén Esteban con los famosos,

también es rubia y los pone verdes.

Juan, tus huevos verdes me han descolocado.

A partir de ahora, cuando algo me parezca muy raro,

en lugar de decir: "Es más raro con perro verde",

voy a decir: "Es más raro que los huevos de Juan de Artenara".

(Risas, aplausos)

(Música)

Vuelvo al pueblo, entro en el bar de la plaza

y me encuentro nada más y nada menos que con la poeta de Artenara.

Inés, buenas noches.

Hola. ¿Qué tal? Hola. Bien.

¿Cómo te llamas? Inés.

Inés, ¿qué tal? Soy Pablo.

Encantada. Encantado.

¿Podemos hablar un poquito? Sí, claro.

¿Sí? Me siento? Sí, sí. Por supuesto.

¿Cuánto tiempo llevas regentando esto?

Ahora mismo desde 2008. ¿Y qué tal se lleva?

A veces duro. ¿Sí?

Bastante duro. ¿Por?

Porque...

Porque te quita mucho tiempo de vida y...

prácticamente no tienes tiempo para ti.

¿El tiempo que te ocupa esto te lo está quitando de qué?

¿Qué te gustaría hacer?

Estar con la familia más, con los amigos...

Escribir, por ejemplo, me gusta mucho escribir.

Anda. ¿Y qué escribes? Poesía, más que nada.

Escribes poesía... Qué bueno.

¿Pero es una afición que tienes desde hace poco?

Desde muy pequeña, desde que tenía 13 años.

Lo he cogido ya como un sistema de desahogo y de liberación.

¿Te acuerdas de algún título?

Tengo una que se llama...

Si quieres, en mi teléfono móvil la tengo.

¿Ah, sí?

¿Es este? ¿Sí, no?

"Adoro cuando te ríes,

adoro cuando te enfadas, adoro tus manías...

Adoro que seas así y ser yo la afortunada,

porque aunque quiera, más no te puedo querer,

más no puedo ser feliz cuando llega la madrugada

y clavando tus ojos en mí, me dices que me amas".

Es muy bonita. Y tengo varias.

Tengo un sinfín. Es muy bonita.

¿Y a quién adoras tanto?

A una persona que he conocido no hace mucho.

¿Ah, sí? Unos cinco o seis meses.

O sea, que estás en proceso de enamoramiento.

Ya he pasado el proceso de enamoramiento.

Ya estás enamorada. Sí.

Muchísimo. ¿Es tu primera vez enamorada?

No. No. ¿Has estado enamorada antes?

Sí. Y bastante. ¿Mucho?

Demasiado.

Digo demasiado porque... dejé de amarme a mí misma

para amar a esa persona y lo pasé bastante mal.

Fue duro para mí que una persona que supuestamente te ama,

te hunda, te humille, te trate tan mal.

¿Por ahí has pasado? Desgraciadamente sí.

16 años de mi vida.

16 años de tu vida... ¿Has estado conviviendo o de pareja?

Conviviendo y trabajando juntas. ¿Y él se piró?

Ella. Ah. Ah, ella.

Ella. Ajá.

Se encargó de hacerme creer que sin ella no valía nada,

sin ella no era capaz de nada.

Por lo que me cuentas, fue un caso de maltrato.

Sí, sobre todo el psicológico.

El que te humillen, te hagan sentir que no vales nada.

Ah, ¿pero hubo otro a parte de psicológico?

Sí, sí... ¿Crees que puedes llegar a perdonar?

Ya he perdonado.

Al perdonar olvidas. Una vez perdonas y olvidas...

la paz es lo primordial.

¿Qué has aprendido con todo esto? Pues...

He aprendido a reírme más de la vida.

No enfadarme tanto, comprender más a las personas.

¿Y qué esperas del futuro?

Que no me vuelva a suceder nada así.

Simplemente.

Inés, me contaste un suceso de tu vida muy duro y realmente,

te agradezco la confianza que pusiste en mí al contármela.

El maltrato entre personas es algo que hay que erradicar absolutamente.

Me parece que eres una chica que has sido muy valiente

al enfrentarse a esas circunstancias,

al mirar al miedo de cara,

y al perdonar,

lo que demuestra tu gran madurez, y sobre todo,

que eres una bellísima persona.

Gracias, Inés.

(Aplausos)

"Inés escribe sus poesías para plasmar lo vivido.

Muchas veces las palabras nos ayudan a poner en orden los sentimientos

y dan fuerza a nuestra voluntad".

Después voy con la moto por los barrios de Artenara

y empiezo a oír...

(Taladro)

(IMITA TALADRO)

Y veo a un tío dentro de una cueva

haciéndole un agujero a la montaña.

¿Qué tal? Muy buenas.

¿Qué tal? Bien, ¿y usted?

Pablo.

Pablo el sordo, a partir de ahora. Ah, vale... Perdón.

¿Podemos apagar el ruido un momento que hablemos?

Hombre, claro, perfecto. Joder.

Vaya jaleo tenías ahí montado, ¿no? Porque toda esta cueva...

Esto tiene más de 300 años de antigüedad.

O sea la parte original que sería hasta dónde.

Sí. todo es original menos esto de aquí.

Ah, esto es lo que has hecho tú de momento.

Sí, y lo que se ha quitado de ahí,

donde comen las bestias.

¿Y cuánto tiempo dices que tiene la cueva?

Cuando me empadroné, tuve que hacer un certificado.

¿Estás empadronado aquí? Afirmativo.

¿En la cueva? En la cueva.

Anda, ¿se puede empadronar uno en una cueva?

Claro, claro, una vivienda.

Lo que pasa es que la quiero acondicionar un poco.

Quiero hacer unos tabiques aquí para sacar dentro de la misma cueva

dos habitaciones. Sí...

Un baño...

Y aquí sacaría una tercera y se me quedaría el salón-cocina

unos 25 metros cuadrados.

Ajá. ¿Y el baño? El baño está...

Antiguamente estaba aquí afuera, en dos cuevas que había.

Esas cuevas se quitaron por seguridad,

porque tenían una abertura en el techo.

El baño, de momento, estamos en... Como estamos.

Lo tengo aquí.

Es un poco rústico, que digamos. En plan... buscarte la vida.

Un poco rústico, dice. Y nada...

Mira... Mira, mira.

¿Esto para qué te lo has puesto, para tener un poco de intimidad?

Para tener el culo a raya.

Flipé con tu baño, la verdad.

Seguro que la Presley se sienta en uno más cómodo,

pero las vistas mejores las tuyas, de eso no cabe duda.

Claro, esto lo usas de día, de noche...

Sí, sí.

Aquí un día de noche de invierno tiene que hacer...

bien de fresquete, ¿o no?

Sí.

Yo el frío lo llevo bastante bien.

Sí es verdad que cuando sales fuera a lo mejor la humedad

o lo que sea en tres grados,

te puedes luego pegar en la cama cuatro minutos como un perro...

hasta que entras en calor.

Cuatro minutos y luego ya todo tan normal.

Ya veo. Llevas el frío de puta madre, lo llevas tú.

Vamos...

Que la gallina de Juan tiene los huevos verdes,

pero tú los tienes que tener morados.

(Aplausos)

Y esta es la herramienta para hacer la cueva.

La gente tenía que tener los huevos como un burro...

Esto no tiene ciencia.

Es maña, y con paciencia.

¿Quieres probar? Sí, hombre, quita.

Quiero probar, no...

Te voy a hacer una sauna.

Cojo el pico...

Pimba.

Vamos, hemos empezado bien.

Ahí empecé a no ver claro lo de ayudarte con la cueva.

Pero aún así seguí y pin pan.

Pumba, repim, repam, pum pim pum.

Estuve un buen rato y conseguí ampliarte 2 mm².

(Risas)

Se nota que comiste aquí algo en Artenera, ¿no?

(RÍE)

Pues te iba a hacer una sauna,

pero te he hecho un agujerillo para que pongamos un cáncamo

y cuelgues una foto de nosotros dos juntos

que nos vamos a hacer ahora mismo. ¿Tienes móvil?

Sí, aquí tengo el móvil yo.

Te dije que íbamos a poner un cáncamo y una foto

y no te mentí.

Aquí tengo el cáncamo

y aquí tengo la foto.

(Aplausos, música)

"En Artenara, lo de vivir en una cueva no es una rareza.

Paseando por sus barrios trogloditas,

uno descubre que aquí lo extraño es vivir en una casa

con tejado y cimientos".

Muy buenas. ¿Qué tal?

Mira, aquí estamos. ¿Ah, sí?

¿Cómo se llama usted? Yo me llamo Celestino.

Celestino, yo soy Pablo. Encantado.

¿Es usted del pueblo? Pues sí.

¿Ah, sí? Por suerte.

Somos de aquí, de Artenara. ¿Viene aquí mucho?

Sí, suelo venir aquí a dar una vuelta a ver y recordar los viejos tiempos.

¿Tiene algo que ver su visita con esta cruz?

Pues sí, sí. ¿Ah, sí?

Tiene que ver porque esta cruz era un descansadero para los féretros.

Un descansadero.

Cuando fallecía alguien

ponían unas cruces que le ponían a los descansaderos.

Entonces, cuando se moría alguien,

venían por el camino que sube aquí arriba,

descansaban aquí, traían el cadáver a hombro.

Claro, el cadáver se traía a hombro. No había carreteras ni nada.

Y se traía a hombro.

Después descansaban aquí y bajaban ahí delante,

bajaban al barranco y subían por el barranco arriba

y llegaban arriba al pueblo.

Es un descansadero de muertos. Exactamente.

¿Y usted a qué se dedica? Yo soy el enterrador del pueblo.

El sepulturero.

Usted es el sepulturero... El sepulturero de Artenara.

No me diga. Llevo 15 años enterrando gente.

Se dice pronto. Se dice pronto.

Celestino, ¿dónde estás? ¿Qué tal?

Muy buenas.

Usted me contó que fue el sepulturero del pueblo

y que lo sigue siendo.

Que lo lleva siendo desde hace 15 años.

Le digo una cosa, Celestino.

Si alguna vez le sale competencia, ya tengo su eslogan.

"Celestino, 15 años enterrando gente.

Nadie se ha quejado".

¿Recuerda alguna anécdota o algún momento...?

Sí, te contaba muchos.

Mi padre contaba que había gente...

Aquí había una caja para todo el pueblo.

Había una sola caja para todo el mundo.

Para todo el mundo. Había una sola caja.

Estaba en un cuarteto que tenía en el cementerio viejo,

que estaba abajo del pueblo.

Se moría una persona y venía un familiar,

se echaba la caja al hombro, llegado al domicilio,

cogían el cadáver, lo echaban dentro de la caja

y hacían el velatorio.

Al día siguiente el entierro, se lo echaban al hombro,

llegaban al pueblo, pasaban por la iglesia,

iban a cementerio cuando llegaban, ponían la caja en el suelo,

sacaban al tío, no metían al hoyo y la caja iba a la habitación.

O sea, cuando alguien fallecía, iba a esa caja.

Vamos, que aquí en Artenara vais con el reciclaje a muerte.

Celestino, su anécdota es impresionante.

Sí. El único que me llamo Celestino de toda la zona.

¿Es el único Celestino?

El único Celestino que hay en Artenara.

¿Ha juntado usted a alguna pareja? Pues sí.

¿Ah, sí? Sí.

¿Ha hecho usted de celestino de alguien?

He casado a cinco personas. Ha casado a cinco personas, ¿cómo?

A parte de ser sepulturero soy juez de paz en Artenara.

Bueno, bueno, bueno. El nombre no le podía ir más a...

Muchos me dicen: "Certificas por un lado la defunción

y lo entierras por el otro".

(Risas)

Le firmo la defunción por un lado y los entierro por el otro.

Digo: "Olé, qué romántico".

¿Y cómo te lo montas? ¿Tienes ofertas, dos por uno?

Si alguien se casa, se divorcia y se vuelve a casar,

¿el entierro le sale gratis?

Ya tengo el nombre para su negocio.

"Ceremonias Celestino,

lo mismo te entierro que caso al vecino".

(Risas, aplausos)

Y después soy el encargado del reloj de la iglesia del pueblo.

Ah, también se encarga del reloj.

Es usted especialista en profesiones curiosas, ¿no?

Mi profesión era albañil. También.

Y mi trabajo es albañil.

Después, como hobby, enterrador y juez de paz.

Enterrar es un hobby. Sí. Lo llamo como hobby.

Vamos a ver, con los hobbies que hay por ahí.

Cambiar cromos, vestir muñecas...

Coleccionar teteras en miniatura.

¿Como hobby enterrar personas?

Te digo una cosa, Celestino,

si alguna vez vas por el pueblo medio aburrido,

a mí no me llames, ¿eh?

(Música)

"Si tú te vas".

Hola. Hola, qué susto.

¿Qué tal? Bien, ¿y tú?

Soy Mari León. ¿Qué tal, Mari León?

Yo soy Pablo. ¿Qué tal? Encantada.

¿Te importa que me siente contigo? No, no.

¿Qué tal, Mari? Bien.

¿Qué haces? Aquí estoy entretenida.

Haciendo algo de barro.

¿Qué es exactamente lo que haces?

Hago losa tradicional de aquí, de este barrio de Lugarejos.

Y se hace con barro. Siempre.

Con barro, arena...

La materia prima es el barro, la arena y la almagra.

Agua, por supuesto.

Es una pasada, porque el día que vas a buscar arena

es solo buscar arena, el día que vas a buscar barro,

solo vas a buscar barro.

Todas las cosas están en diferentes sitios.

Después, a buscar la almagra, tienes que ir a la almagrera.

Madre mía, esto no está pagado.

No, ¿verdad que no?

Está menos valorado de lo que se merece.

Es muchísimo trabajo. Sí.

Por eso nadie lo hace. No ves que soy la única.

¿Eres la única que hace esto? ¿Sí?

Aquí sí.

Estaba mi suegra, es una de las últimas alfareras,

pero ya no está en activo.

¿Qué tal, Mari? Buenas noches.

Mari, eres la última locera de la zona.

Estabas escuchando "Si tú te vas".

(Risas)

¿Puedo intentarlo? Si lo intentas...

¿Te quieres poner un delantal? Sí, venga.

A ver...

Mira, siempre tenemos que poner arena en el fondo

porque, no se usa al torno, la pieza gira encima de la arena.

Tienes que hacer así. Una pelota, girando, girando.

Vas girando así.

¿Cuál es el mejor momento que te ha dado este trabajo?

Muchísimos, la verdad. ¿Y el peor?

¿El peor de esto? Yo creo que ninguno.

¿Y el peor en general?

Hace 10 años que me pasó...

Tenía a mis hijos pequeños,

una casa, y la naturaleza me la quitó.

Por ejemplo. Uno de los peores. ¿Dónde fue esto?

Aquí, aquí.

¿Alguien te avisó y te lo encontraste así?

Yo llegué y entré a la casa.

Salí, fui a buscar a mis hijos y al llegar a casa de mi suegra,

sentimos un ruido, pensamos que era un terremoto o algo,

que estaba pasando algo,

y cuando salimos, vimos la piedra en el suelo

y después de caer la piedra, se cayó la casa atrás.

Qué sensación, ¿no? ¿Qué sentiste?

Me sentí mal, pero al mismo tiempo me sentí bien.

Miré a mis hijos... Ah, claro.

Podía haber sido... Una tragedia absoluta, vamos.

Podía haber sido peor. ¿Y qué fue?

Volver a empezar. Empezar de cero.

¿El volver a empezar lo aprovechaste en algún sentido?

Claro, porque ahora ves la vida de otra forma.

¿Sí, no?

Lo que antes te parecía una cosa tan valiosa,

al final eso son cosas materiales.

¿Recuerdas algo que perdieras en ese derrumbamiento

que eches mucho de menos? Sí.

¿Sí?

Cosas de mis hijos cuando eran pequeños.

Detalles personales...

Más bien sentimentales, ¿sabes?

No es por el valor, sino por... cosas que tenía de mis padres.

Mari, me dijiste que esto cambió tu vida.

Que aprendiste a tomártela de otra manera

y que también aprendiste a dar valor a las cosas.

Cosas que en un principio parecía que tenían mucho valor,

terminaban siendo algo material y ya está.

En aquel derrumbe se quedaron enterrados muchísimos recuerdos,

pero lo más bonito de esto es que ahora esos recuerdos

viven dentro de ti, que es nuestra casa más valiosa.

(Música)

"Mi primer día en Artenara me ha sorprendido

con situaciones divertidas y curiosas,

pero también con historias de superación personal

que jamás voy a olvidar.

(Continúa la música)

El amanecer en Artenara es como vivir en un sueño.

Tengo la sensación de estar volando entre las nubes".

Os voy a contar cómo es la distribución de Artenara

porque es bastante original.

A nuestros pies tiene un núcleo de población

y tiene 15 barrios que rodean todo el valle

hasta el punto de dar la vuelta y volver a conectar

con el núcleo de población.

Ahí enfrente, imponente, el Teide.

Si viajáramos hacia el norte, las Palmas de Gran Canaria.

Muy buenas. ¿Qué tal? Bien.

¿Qué lo dejas, encendido? Para calentar un poquito.

Para calentarlo. ¿Qué tal? ¿Cómo te llamas?

Humberto Humberto, yo soy Pablo.

Encantado.

Vaya tela. ¿Cuántos años tiene este coche?

Los mismos que yo. 45. 45 años tiene ya...

Espera, que lo paro. Si no hace mucho...

Sí, 45 años. 45 años. No es tuyo entonces.

Es de mi padre. Ah, es de tu padre.

Pero lo llevo yo. Lo llevas tú.

Humberto, ¿dónde estás?

¿Qué tal?

Me dijiste que el Mercedes tiene la misma edad que tú.

¿Qué pasa, que nacisteis a la vez?

¿Qué sois, gemelos? No, gemelos no podéis ser, porque ella es Mercedes.

Ella es chica, o sea que seréis mellizos.

Tuviste poca suerte. Ella se llevó la estrella y tú la capota.

¿Has tenido idea de venderlo en alguna ocasión?

Me han ofrecido dinero.

Una vez estuve en el sur y...

Varias personas del norte de África que son muy aficionadas

a este tipo de vehículos,

porque en el desierto no necesitan mucho mantenimiento,

me llegaron a ofrecer casi 12 000 euros.

12 000 euros... Coño, pues es para pensárselo.

¿En qué quedó aquello? Llamé a mi padre.

"Papá, ya tenemos comprador". Dice: "Vale.

Con lo que saques de dinero compras una cuerda

y te cuelgas de ella".

Me quedó clarísimo. El coche no se vende.

El coche no se vende.

¿Alguna historia del coche? ¿Del coche?

Algo que te haya ocurrido conduciendo, dentro...

Lo de dentro mejor no contarlo, pero sí...

He dormido en él en carnavales vestido de carnaval.

He estado con él dando curso, porque yo soy socorrista y monitor.

¿De qué ibas disfrazado? De Celia Cruz.

(Risas)

No me jodas.

La imagen es para verla.

Tú ahí dormido con la boca abierta, tus morros rojos,

el pelo rubio, tu buen par de airbags...

¡Azúcar!

(Aplausos)

¿Y tú siempre vas de Celia?

No, a veces cojo la ropa de mi hermana Charo,

me pongo el primer vestido que haya usado en fin de año

sin que se entere y ya, cuando me ve, "¡Qué haces con eso, no me lo rompas,

no me lo manches...!".

¿Nos podías hacer una lista de cinco disfraces que hayas tenido?

De Celia Cruz, Marlene Dietrich o como se diga,

de tenista, de bailarina y de mi madre.

¿De tu madre? Con la peluca de cuando se casó...

Celia Cruz, Marlene Dietrich, tenista, bailarina y de tu madre.

Pero bueno, ¿qué pasa?

¿Cuando vas a la tienda de disfraces la sección de hombre está cerrada?

(Risas)

¿Lo puedo conducir entonces? Claro.

¿Sabes conducir, no?

Sí, sé conducir. ¿Seguro?

Venga. Venga, va.

En un Mercedes blanco llegó.

De lunares el pañuelo.

Qué pena de muchacho, dice la gente en los bares.

Cuando juegan a las máquinas

y recogen lo que les sale.

Cuando juegan a las máquinas

y recogen lo que les sale.

Más adelante voy paseando por la plaza del pueblo

y veo en la ventana asomada a la mujer más moderna de Artenara.

Muy buenas, señora.

¿Qué tal?

Pues bien. Aquí asomada un rato a la ventana.

¿Es usted de aquí? Sí.

Sí, ¿cómo se llama? Paca.

Paca. ¿Podemos hablar con usted un rato?

Bien. ¿Dónde?

Siga por allí y entra aquí.

Yo te abro la puerta.

Venga, Paca. Ahora nos vemos. Cuando ustedes quieran.

Voy ya. Adiós.

Ahora ahora, Paca.

Debe ser esta.

Mira, aquí vive Paca,

la abuela de Televisión Canaria, agradecidos por su humanidad,

queda esta placa conmemorativa.

Paca, ¿qué tal? Muy bien.

Muy buenas.

Yo soy Pablo. ¿Y esa placa que tiene usted ahí?

Pues una placa que pusieron. ¿Sale usted en la tele?

Sí. ¿Sí? ¿Dónde?

En la tele canaria. ¿Ah, sí?

¿En un programa? Sí.

Paca. ¿Qué tal, Paca, bonita?

Usted tiene un programa en televisión. Sale en la tele.

De hecho, cuando llegué a su casa me y vi que tenía una placa puesta,

me dio envidia.

Dije: "Coño, yo también salgo en la tele

y lo más cercano que tengo a una placa es la matrícula del coche".

(Risas)

Esta es mi casa.

Ahí es donde estaba usted asomada. Sí, exacto.

No me diga de usted, sino de tú. ¿La llamo de tú?

Sí, sí. Hombre. Una chica joven como yo...

A un chico mayor...

¿Qué años tiene usted? Ven abajo y calla la boca.

92, no digas nada. ¿Solo?

¿Quieres que tenga más? 92 años.

Esto es así. Pero está usted estupenda.

Siéntate, guapo.

Me siento yo aquí y usted se sienta aquí, conmigo.

Fenomenal.

¿Es usted nacida aquí, Paca? Nacida aquí, sí.

Aquí, en esta casa no. Pero aquí.

¿Tiene usted pareja? No.

¿No?

¿No ha tenido pareja? No, no, no.

Nunca, no. ¿Y eso?

Novios así. Pero pareja...

Porque no se me ha antojado.

¿Cómo se divertían?

Nosotros nos divertíamos con cualquier cosa.

Hacían bailes. ¿Qué bailaba?

De todo.

Tango, pasodoble. De todo bailaba.

¿Y aún baila? Sí.

¿Sí? Me podía enseñar algún paso. ¿Qué?

Que podía enseñar algún paso de baile.

Yo sí. ¿Lo intentamos?

Mira, el pasodoble es esto. El pasodoble es así.

A ver, dígame. Esto que estoy haciendo.

Dos para adelante... Nunca dije dos adelante.

Y es cogido. Sí.

¿Lo probamos? Vamos.

Vamos a dejar aquí el micro un momento.

Y moviendo el brazo a la vez, ¿no?

Es usted una artista. ¿Qué más pasos conoce?

El tango. El tango.

O sea, pin, pin. Uno, dos y tres.

Ah, vale. Uno, dos y tres. Uno, dos y tres.

Algo así, ¿no? Ay lo tengo, ay lo tengo, Paca.

Vamos, Paca. Vamos para arriba, Paca.

(Aplausos)

La Isa, que es así. ¿Cuál?

La Isa. ¿La Isa?

¿Y cómo es este, a ver? Es como llegar y un saltito.

Exacto, así.

(Risas)

Y luego la Isa, que es llegar y como que te pinchan en el culo al llegar.

Llegas y me cago en la mar.

Paca, usted baila así de bien y tiene un programa de televisión.

¿Qué programa es? "¿Mira quién baila el Artenara?".

Nos sentamos otra vez si quiere.

Otra vez, sí, mi niño.

Mantiene usted todavía el ritmo. Sí, todavía me gusta bailar.

Sí, sí. Es usted una moderna.

Sí, me gusta mucho lo moderno. Le gusta mucho lo moderno, ¿verdad?

Mucho, mucho, mucho.

Oiga, he visto al entrar que ahí tiene usted una foto

fumando en pipa. Ah, sí.

¿Puedo cogerla? Sí, sí.

Usted quédese aquí sentada. Yo la cojo.

¿Sigue fumando? Mira, ahí tengo la cachimba.

Ah, sí, mira, aquí está.

Paca, ¿se ha traído la pipa? ¿La cachimba?

Yo me he traído otra.

Cómo molamos, Paca. Cómo molamos.

Paca, es usted una moderna. Bueno, qué digo una moderna.

Es usted una hipster. ¿Sabe lo que es una hipster?

La verdad que sí. Sí es hipster, ¿verdad?

(Risas, aplausos)

"Paca es una adelantada a su tiempo.

Ella ha abierto el camino para que cada vez más mujeres

vivan sin ningún miedo a su manera".

Paca, un placer hablar contigo. ¿Me da dos pesos?

Tres. ¿Tres?

Uno, dos y tres.

Cuando me despedí de usted, le dije: "¿Me da dos besos?".

Usted me dijo: "Le voy a dar tres".

Yo ahora voy a bajar y le voy a dar cuatro, Paca,

por guapa que es usted.

(Aplausos)

Y otro. Otro.

Y una pipita... A ver cómo nos queda la pipa.

Hacemos chinchín de pipas.

Y lo tenemos.

Guapa.

(Música)

Ya más tarde voy con la moto por la carretera,

paro y me encuentro con Ramón.

Buenas.

¿Qué tal? ¿Cómo se llama usted? Yo me llamo Ramón.

Ramón. ¿De dónde es usted?

Estoy aquí, llevo un montón de años aquí, pero soy de San Mateo.

¿Está casado? Sí.

¿Tiene hijos? Mi mujer tiene dos.

Ah, pero no son suyos. No sé...

Ella tiene dos. Un macho y una hembra.

¿No lo tienes seguro si son suyos o no?

Yo qué sé.

Puestos a nombre mío están. Ah, bueno.

O sea que sí son. Son suyos, sí.

Ramón, ¿qué tal? Buenas noches.

O sea que tu mujer tiene dos hijos, ¿no?

Y tú no sabes si son tuyos.

Pero vamos a ver, Ramón. ¿Tan desconfiado eres?

Vamos a ver. Vamos a hacer una cosa.

¿Estabas allí la noche de autos?

Sí. ¿Consumaste?

Algo hay también.

¿A los nueve meses nació un niño?

También.

Bueno, asunto aclarado.

Sin ninguna duda, los hijos son de tu mujer.

(Aplausos)

¿Y es usted pastor? ¿Eh?

Es usted pastor. Sí.

¿Entre otras cosas? No, siempre.

De toda la vida me he dedicado.

¿Y si no fuera pastor qué le gustaría ser?

Si no fuera pastor, me gustaría ser "multimillonari"

y montarme todas las mujeres más lindas que hay en el mundo entero.

¿Le gustaría tener varias?

Me gustaría ser como Julio Iglesias. Pero qué quieres...

Ramón, me dijiste que si no fueras pastor

te gustaría ser "multimillonari", que es más que multimillonario,

para liarte con todas las chicas lindas

como Julio Iglesias. No vas mal encaminado.

Julio Iglesias también tiene muchos hijos que no sabe si son suyos.

(Risas)

Ramón, ¿de verdad que quieres ser Julio Iglesias?

A ver, vamos a ver. Sabes hacer "wea".

A ver. ¿Te sale?

Seguro que te sale, pero eres tímido.

Moreno también eres.

Vamos, ya solo te falta todo lo demás.

¿Y qué es esto que lleva ahí?

Esto es el freno de mano. El freno de mano.

Es un cuchillo. Es un cuchillo.

Es un cuchillo canario. ¿Siempre va con él?

Siempre.

¿Y lo ha tenido que usar para defenderse alguna vez?

No, gracias a Dios.

Porque este es un trabajo tranquilo, ¿no?

¿Aquí no le dan mucha guerra o sí?

La maleza camina para otros sitios.

Todo el mundo tiene coche, si no lo lleva el amigo.

Ya no estás tranquilo ningún sitio.

El problema que tenemos de la juventud

es que la mayoría de la gente...

No hay trabajo, pero la mayoría no quieren trabajar.

Después son tíos que les gusta fumar drogas,

les gustan sus copas, les gusta divertirse.

De los vicios que ha comentado antes,

¿tiene alguno? No, no. Yo, gracias a Dios...

Pero cuando estaba en la mili, unos cuantos me decían:

"Venga, venga". Yo no quiero fumar.

Fúmatelo tú.

Se fumaban un canuto de esos que se quedaban más colocados que...

¿Cómo se quedaban?

Como un sapo cuando está todo el día a remojo en el agua.

Se quedaban como un sapo a remojo.

Bueno... Y las copas, sí,

cuando bebía copas cogí bastantes "molonetas", pero...

Como cualquier hombre. Eso es lógico.

¿Quién no ha cogido una "moloneta"? ¿"Moloneta"?

Para el que no lo sepa, "moloneta" no es una furgoneta

que mole mucho.

Una "moloneta" es una borrachera. ¿Cómo era?

"Moloneta", ¿no? Era así.

Paca, este baile hay que inventarlo.

(CANTA) "La 'moloneta', la 'moloneta'...".

(Música)

Muy buenas. Hola.

¿Qué está usted, poniendo guapa la calle?

Hombre... Por supuesto.

¿Cómo se llama? Isabel.

Yo Pablo.

¿Vive usted aquí? Sí. Sí, sí.

¿Usted está casada? Sí, sí.

Y con dos hijos. ¿Y viven aquí todos?

No, qué va. ¿Dónde están?

Uno en Las Palmas y otro en Tenerife. ¿Y por qué no se los trae?

Hombre, porque tienen trabajo. Porque aquí no hay nada.

No hay nada para la juventud. ¿Usted se aburría de joven aquí?

Yo no soy de aquí. Ah, usted no es de aquí.

No, que si yo sé que esto es así, no vengo aquí tampoco.

¿De dónde es? Yo de Juncalillo.

Yo me iría de aquí con los ojos cerrados.

¿Sí? ¿Y eso?

No me gusta Artenara.

¿Y qué le trajo aquí? Mi marido.

¿La engañó un poco? ¿Un poco? Un "pocazo".

Isabel, ¿dónde estás? Hola, Isabel. ¿Qué tal?

Isabel, me dijiste que habías venido aquí con tu marido.

¿Ha venido tu marido?

(Aplausos)

Celestino...

Otra función más, la de engañar.

Pero Isabel, la verdad es que no te entiendo.

Artenara es un pueblo fantástico y está lleno de gente

con hobbies extraordinarios.

Aquí las gallinas ponen los huevos verdes,

los albañiles son enterradores, ¿qué te voy a contar?

Y Celia Cruz duerme en un Mercedes blanco.

¿Qué más quieres? ¿Que el Cristo baje solo a por el cortado?

(Risas, aplausos)

¿Cuál es el momento más feliz de su vida?

Cuando me casé, cuando tuve a mis hijos.

¿Y el más duro? Cuando se fueron mis padres.

¿Lo pasó mal?

¿Hace mucho de aquello?

Mi padre hace seis años, mi madre...

Tres años, más o menos.

¿Y qué es lo que más echa de menos de su madre?

Todo, todo.

¿Cómo era ella? Muy buena persona y muy cariñosa.

Pues sí.

Y mi padre también.

¿Qué diría a sus padres si pudiera volver a verlos?

Cuánto los quiero.

De verdad.

Que los echo mucho de menos. Cuánto los quiero.

¿Es usted cristiana? Sí.

O sea, cree que están en el cielo. Yo creo que sí.

Que suban...

¿Sí, no?

Sí, así como yo iré para abajo, ellos van para arriba.

¿Vas abajo por qué?

No sé...

Para dónde me llevará Dios. Pues con tus padres.

¿Dónde la va a llevar? Con sus padres.

Isabel, te voy a decir una cosa.

Viviendo aquí en Artenara por encima de las nubes

estás a esto de tocar el cielo.

En ningún otro sitio del mundo vas a estar más cerca de tus padres.

Ese es un gran motivo para seguir viviendo aquí.

Un placer conocerte, Isabel.

(Música)

"Nunca olvidaré este pueblo de Gran Canaria.

Con sus paisanos he hablado de lo terrenal y de lo espiritual.

De lo vivido y de lo que queda por vivir.

Pero en ningún otro sitio como en Artenara

me he sentido tan próximo a las nubes, tan cerca de lo divino".

Paisanos de Artenara.

He pasado con vosotros 48 horas

y ya puedo decir que me siento vuestro paisano.

(Aplausos)

Paisanos de Artenara,

sois muy buena gente.

Hombre, los hermanos Díaz.

¿No habéis vuelto a subir, no? No, todavía no.

-No, hoy tampoco.

La "moloneta".

(RÍE)

Gracias por el detalle del programa.

¿La vas a colgar o no?

Sí, pero hiciste un agujero muy chiquitito. No cabe.

Hombre, la sorpresa de la noche.

Este fue el que me engañó y me trajo aquí.

El amor es ciego y loco, ¿eh?

Mi niño. ¿Le ha gustado?

Qué bonito.

A donde me lleves voy.

(Música créditos)

¿Me das dos besos? Tres.

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El Paisano - Artenara

06 jul 2018

Pablo Chiapella sube a un avión para viajar a Gran Canaria. Su destino final es Artenara, un bonito pueblo del interior situado en la cumbre de la isla, a 1270 metros de altura. Los vecinos de Artenara presumen de vivir por encima de las nubes.

Contenido disponible hasta el 3 de abril de 2023.

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  1. julio

    Realmente felicitaciones de corazón, emociona y te arranca una sonrisa para no olvidar,que gran programa que culturas a través de Pablo,mil abrazos desde Argentina y gracias por estar

    12 ago 2018
  2. Walter

    Desde Argentina... Que B-U-E-N programa!

    12 ago 2018
  3. Naira

    Porfin un programa que saca lo bonito y emotivo de nuestra tierra y de nuestra gente, gracias Pablo!! Graciasss paisano.

    13 jul 2018
  4. Olga

    Felicidades por este programa, me parece de lo más entrañable, dar a conocer esta otra España, ya más olvidada por la migración y que tantos recuerdos trae de la infancia, que hace inevitable el asociar los veranos con los abuelos y el contacto con la naturaleza. Creo Pablo, que con tu cercanía y tu buen humor, no podrían encontrar a nadie mejor para llevar este programa y además es un placer conocerte en tu faceta de tú como persona (no como actor, que también se te da bien).

    09 jul 2018
  5. Carolina

    Pablo me encantas, que cercano, y haces sonreír a todo el mundo. Me gusta verte en este programa y conocer a estas personas y paisajes desde Fuengirola, besos para el equipo.

    09 jul 2018
  6. Patricia

    Hola Pablo soy de Argentina y quiero felicitarte!! tanto a vos como a toda esa gente hermosa!!! de todos esos pueblos tan bellos de España. Y decirte que llevas adelante ese hermoso programa; y que desde estas tierras tan lejanas nos haces pasar junto a mi esposo tan hermosos momentos dulces y no tantos. Hasta siempre y no te olvides nunca que me siento tan Paisana como todos ustedes. Cariños Patricia y Oscar

    08 jul 2018
  7. Germán

    Artenara es sinónimo de belleza de mar a cumbre, dónde la gente que nace aquí, respira tranquilidad y su paisaje hace renacer el arte en su gente, su lucha por su trozo de tierra que a la vez duro, hace feliz. Su gente ,sus quesos, su paisaje, lugarejo y su tradición, la cuevita, la tierra que da su fruto, quién quiere ciudad donde el tiempo se detiene y se puede escuchar el silencio....

    07 jul 2018