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El Ojo Clínico

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Para todos los públicos El ojo clínico - Próstata
Transcripción completa

La edad madura o posmadura, que es en la que estoy yo,

pues...

puede ser la mejor de la vida.

- El objetivo de los geriatras actualmente

es conseguir un envejecimiento saludable.

El ejercicio físico es fundamental para envejecer bien.

Previene y favorece el control de determinadas enfermedades.

- En las enfermedades que matan

a las personas en los países desarrollados,

quitando las enfermedades infecciosas,

su germen, su causa,

es el proceso de envejecimiento molecular.

Entonces pensamos que entendiendo este proceso

podremos ser capaces de diseñar un nuevo tipo de medicamento

de fármacos, que vayan a prevenir la aparición de estas enfermedades

o tratarlas de manera eficiente una vez aparezcan.

- Estoy entrando en una nueva etapa de la vida

que es la jubilación,

y con gran sorpresa mía estoy viendo

que tiene muchas posibilidades, muchas más de las que presentía.

- Creo que lo que merece la pena es curar las enfermedades,

porque hay mucha gente que muere de manera prematura

y esto solo lo podremos evitar, solo podremos prevenirlo

o tratarlo más eficientemente

si entendemos realmente cuáles son los procesos moleculares

que subyacen a que esto ocurra,

y es el proceso de envejecimiento celular.

- Hay una frase: "Ya no puedo...".

"Ya no puedo esto, ya no puedo lo otro,

ya no puedo...".

Hay que darle la vuelta a esa frase. (ASIENTE)

"Todavía puedo...". "Todavía puedo...".

"Todavía puedo levantarme por las mañanas".

(Sintonía)

El cáncer de próstata es mucho más frecuente

a medida que avanza la edad.

Es una enfermedad de personas mayores.

De hecho, si se hiciera una autopsia

a todos los varones que fallecen en España,

más de la mitad seríamos diagnosticados

de un tumor de próstata,

que está indolente y que no necesariamente

tiene por qué manifestarse a lo largo de la vida del paciente.

Hoy en El Ojo Clínico hablamos de la próstata,

que es, por así decirlo, la glándula de los hombres,

la que más preocupaciones reporta y la que todos deben vigilar.

Porque a partir de los 50 años

son obligatorias las revisiones urológicas.

Sin embargo, los hombres siguen siendo algo reticentes

a cumplir esta norma fundamental

para prevenir patologías, algunas graves

como el cáncer de próstata.

En el programa de hoy hablaremos con el oncólogo

José Ángel Arranz, y con el urólogo experto

en cirugía robótica Fernando Gómez Sancha.

Además les mostraremos todo lo que vive el paciente

desde que va al urólogo: cuáles son las pruebas

que se le realizan, el diagnóstico y los tratamientos que le aconsejan.

Comenzamos ya y lo hacemos con la biografía y experiencia

del gran poeta chileno Pablo Neruda.

Nacido en 1904, siendo niño, la visión del mar marcó

el resto de su vida. Como le marcó también,

en sus últimos años, el cáncer de próstata.

Se lo detectaron en 1969 y sus signos ya eran evidentes

cuando recogió el Nobel de Literatura

en 1971.

Murió en el año 1975.

(Música tranquila)

(NA) "Estoy cansado de una gota,

y me ahogo en las aguas del rocío que se pudre en la sombra.

Escribo este poema, que solo es un lamento;

solamente un lamento".

Esta mínima estrofa del poema de Pablo Neruda

"Enfermedades en mi casa"

no es precisamente la confesión de sus patologías,

algo que, por lo demás, Neruda,

nacido en Chile en 1904, nunca hubiera hecho.

Sus compromisos marcharon siempre más por la denuncia social

que por sus apreciaciones personales,

con una gran excepción,

sus "Veinte poemas de amor y una canción desesperada",

que escribió con apenas 20 años.

Solo tenía 50 cuando murió en unas condiciones

que todavía hoy son discutidas,

objeto de polémica médica y, sobre todo, política.

Lo más probable es que su fallecimiento se produjera

por un cáncer invasivo de próstata,

que le fue diagnosticado cuando, siendo embajador en París,

renunció a su cargo.

Eran tiempos convulsos en los que Neruda,

miembro muy destacado del Partido Comunista de su país,

servía con enorme dedicación y entusiasmo

al régimen de Salvador Allende.

La casualidad quiso que el "poeta americano del 27",

como justamente le denominaron

algunos de sus colegas españoles contemporáneos,

falleciera solo diez días después

de que el general Pinochet perpetrara un golpe de Estado

contra el político social-comunista.

Otra teoría sobre la muerte de Neruda,

avalada por su chófer, apunta a su envenenamiento.

A esta denuncia se sumó el último asistente de Neruda,

Araya Osorio, que pidió la exhumación del cadáver.

A este propósito se avino, mucho más tarde,

el juez chileno Mario Carroza,

que concluyó su informe y el de los expertos que le ayudaron

con esta sentencia:

"El examen tanatológico contribuye a aclarar dudas",

las dudas sobre ninguna otra causa del óbito

que no fuera el tumor prostático.

Pero la polémica no se ha cerrado a día de hoy,

tanto que, en 2015,

un informe de la Corte de Apelación de Santiago recoge

que existió una inyección de origen desconocido,

lo que puede interpretarse no ya como un envenenamiento mortal

sino también como un cuidado paliativo

para aminorar los dolores del enfermo.

De Pablo Neruda, en todo caso,

debe reconocerse, y así hay que recordarle,

como un enorme poeta.

(Música de cierre)

Durante su vida, le impactó mucho el asesinato

de su amigo García Lorca en el 36

y la situación política de Chile en sus últimos años.

Nuestro historiador, Antonio López Vega,

nos sitúa en el contexto político y social

de la agitada y copiosa vida de Pablo Neruda.

(Música tranquila)

En 1994, la película "El cartero" arrasó

en las salas de cine europeas y mundiales.

Se dedicaba al autor

de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada",

un poeta chileno que pasaría, desde entonces y para siempre,

a la historia de la literatura universal.

¿Sabe usted de quién se trata? ¿Conoce qué enfermedad padeció?

- (RÍE) Conocerlo no, pero haber leído sus escritos sí

y conocer un poco de su vida también.

Y, aparte,

somos tocayos; se llamaba exactamente igual que yo.

Su nombre era Neftalí

y luego lo cambió por Pablo Neruda.

- Se dijo que sufrió enfermedad,

pero hubo duda de que realmente hubiera estado tratado

como debía.

Y, en consecuencia, su...

final fue un final...

que nos...

desconcertó.

- Sé que fue un escritor que escribió

los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada".

Y creo que tuvo cáncer, pero no sé de qué.

- ¿Si ha sufrido alguna enfermedad? No lo sé,

pero sé que ha sido un poeta español

y que el apellido lo tiene muy parecido

al de un... Porque soy de República Checa.

Entonces "Neruda" es un apellido checo.

- En 1924 vería la luz una obra

que deleitaría a millones de parejas de enamorados

de entonces en adelante:

"Veinte poemas de amor y una canción desesperada".

20 años antes había nacido, en Santiago de Chile, Pablo Neruda,

uno de los más grandes poetas

de la historia de la literatura universal

y, desde luego, del siglo XX.

Pronto...

partió hacia Europa como cónsul de su país.

Aquí conoció a alguno de los autores

más importantes de la época

y, en España, a destacados miembros de la Generación del 27

con los que entablaría amistad, como Federico García Lorca

o Rafael Alberti.

Con el estallido de la Guerra Civil española,

su poesía tornó en compromiso político y social.

Ayudó al exilio español republicano a emigrar de Europa a América

con la expedición Winnipeg, que él, muy personalmente, apoyó.

En 1945 se afilió al Partido Comunista.

El entonces presidente chileno González Videla prohibió

este partido en 1948,

pasando a la clandestinidad.

Neruda fue entonces cuando escribió la que él considera su obra medular:

"Canto general de Chile".

Inmediatamente, hubo de partir al exilio.

Después de visitar numerosos países,

terminó radicando en uno de los paisajes

más idílicos de la geografía europea,

la bahía de Nápoles y la isla de Capri,

donde posteriormente se rodaría alguna de las escenas más bellas

de la película que recordaba a Neruda:

"El cartero y Pablo Neruda".

(Música tranquila)

Pronto pudo volver a Chile, en 1952,

reiniciando su compromiso con la actividad política

en este país.

En 1969 apoyó a Salvador Allende

como candidato de "Unidad Popular",

llegando a la presidencia de la República de Chile.

En el 71 recibió el Premio Nobel y en su país lo celebraron.

Chile se volcó en un gran homenaje

que le rindió y que, a la postre,

sería la despedida del pueblo chileno

de su gran poeta.

Con todo, también tuvo destacadas animadversiones

con otros autores chilenos, como Vicente Huidobro.

Cuando el régimen del general Pinochet,

la dictadura autoritaria y nacionalista,

se impuso en 1973 cuando asesinó

al presidente Allende,

Pablo Neruda vería también, muy pocos días después,

su fin.

Con él se nos iba uno de los grandes poetas

de la historia de la humanidad.

Como demostrarán las imágenes del pasado de Televisión Española,

la cirugía prostática ha avanzado mucho en los últimos tiempos.

Antes, esa cirugía era mucho más invasiva.

Así se hablaba del tratamiento de la patología prostática.

(NA) En los últimos años,

los avances en el diagnóstico del cáncer de próstata

han sido muchos. La detección precoz

es fundamental para tener un buen pronóstico.

Así se abordaba esta enfermedad en la España de finales de los 70,

principios de los 80.

- El cáncer de próstata se da

en personas de edad media de la vida, 45-50 años,

y se recomienda, para prevenirlo, la detección precoz

mediante tactos rectales seriados.

Así,

indican las cifras que,

cuando se diagnostican los carcinomas de próstata,

aproximadamente solamente el 10%

son subsidiarios de cirugía radical.

Es decir, el 90% ya están sobrepasados quirúrgicamente.

(NA) Pero las cosas han cambiado mucho.

Años después se analizaba esta enfermedad

de una manera más positiva.

Los índices de supervivencia han aumentado

y ha mejorado el diagnóstico.

Además del examen rectal, el cáncer se puede detectar

por el medidor prostático tumoral o ecografías.

De esta forma lo contaban en "Saber vivir".

- Es una enfermedad muy frecuente.

Es una enfermedad que tiene un diagnóstico

relativamente sencillo, a través de un tacto rectal,

a través de un análisis de sangre

que se llama PSA, que mide una sustancia de la sangre

que segrega el cáncer de próstata.

Y si eso resulta sospechoso a través de una ecografía,

que tampoco es molesta,

se pueden diagnosticar la mayoría de los cánceres.

(Música dinámica)

(NA) Y nos mostraban algunas señales que podían significar

que algo está pasando.

- Los síntomas más característicos de esta enfermedad

son una pérdida excesiva de peso y dolor en los muslos

y parte baja de la espalda.

Su evolución es muy lenta,

por lo que se hace más difícil su diagnóstico.

Cuando el cáncer de próstata está en su estado inicial,

el tratamiento indicado es la cirugía.

(Música dinámica)

¿Qué saben ustedes de la próstata?

¿Conocen los síntomas que nos indican

que algo no va bien?

¿Son conscientes de las revisiones que deben hacerse

a partir de los 50 años?

Esto es lo que ustedes nos han dicho.

No, por la inconveniencia de revisarse cada año

a partir de los 50.

Y existen varios tipos de formas de operar.

- A partir de cierta edad, los hombres tienen

cierto riesgo de padecerlo.

- Bien, la verdad es que quedó muy bien y...

hace vida normal totalmente y bien.

Hombre, ponerme en manos de los médicos

y seguir el tratamiento necesario para tratar de...

quitármelo.

- Hombre, yo creo que se piensa así,

ir al urólogo.

Entonces, una vez que...

Si lo consideras necesario hay que ir y ya está.

- El de próstata, no;

el de vejiga creo que está relacionado.

- Al principio bastante...

Me llevaría un gran disgusto. Pero bueno,

¿después qué iba a hacer? Seguir las indicaciones

que me indique el doctor y ya está.

- No, pero no es cáncer. Hice una biopsia

y todo benigno.

O sea que estamos con revisiones, y nada más.

- Imagino que eso te cambia tanto la vida

y te da otra perspectiva

que debe ser bastante duro,

sobre todo al principio, y por eso me imagino

que hace falta ayuda psicológica o de atención

para poder superar una cosa

que yo creo que debe ser bastante traumática.

- Yo me encuentro normal, no tengo ninguna anomalía.

No siento dolor ni siento nada. Yo estoy estupendamente.

La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino

localizada debajo de la vejiga.

Su tamaño va aumentando con los años y rodea una parte de la uretra.

Su función es elaborar un líquido que es parte del semen.

La proliferación de sus células depende de los niveles

de una hormona derivada de la testosterona.

No obstante, también se han descrito otros agentes

que estimulan su división,

por lo que además de las hormonas masculinas,

ciertas alteraciones genéticas, la dieta

y otros factores ambientales

pueden contribuir a la generación del cáncer de próstata.

Lo más frecuente es que el tumor se origine

en las glándulas de la periferia de la próstata,

por lo que los nódulos que se producen frecuentemente

son palpables a través de una exploración rectal.

El crecimiento tumoral altera la arquitectura normal

del sistema glandular prostático,

haciendo que el órgano aumente su tamaño

y obstruya circunferencialmente la uretra,

por lo que aparecen síntomas como dificultad en la micción.

Estos síntomas urinarios son, no obstante,

comunes a otras enfermedades que producen inflamación

o crecimiento de la próstata.

Ana, ¿qué datos puedes destacar

sobre la incidencia del cáncer de próstata?

(Música tranquila)

Cristina, podemos destacar que el cáncer de próstata es

el más frecuente entre la población masculina.

Representa el 22% de los casos de cáncer

que se detectan en hombres.

Cada año se diagnostican en España alrededor de 29 000 nuevos casos,

y se estima que 1 de cada 6 hombres padecerán cáncer de próstata

a lo largo de su vida.

En este tipo de cáncer, la edad es un factor determinante.

6 de cada 10 nuevos casos que se detectan se dan

en mayores de 65 años.

Aunque ha aumentado su incidencia en los últimos años,

los índices de supervivencia también lo han hecho:

el 90% de los cánceres de próstata se diagnostican en fase temprana,

por lo que tiene tasas de supervivencia superiores

al 90% a los cinco años.

El diagnóstico precoz es clave.

Es fundamental someterse a exámenes médicos

de forma frecuente a partir de los 50 años.

Es el momento de escuchar nuestros testimonios,

los especialistas que conocen la prevalencia, síntomas

y avances en el tratamiento del cáncer de próstata.

El oncólogo José Ángel Arranz y el urólogo Fernando Gómez Sancha.

Junto a ellos, Elías Martín,

un paciente de próstata que no sabe muy bien qué tiene.

Él piensa que los médicos no le informan para no alarmarle.

Los hombres tienen miedo a ir al urólogo

por dos cosas, yo creo. Una es

que siempre tenemos miedo a que nos encuentren algo

que pueda cambiar nuestra vida. Ese es un miedo.

Y el otro miedo es el miedo al tacto rectal.

Hay mucha tontería con todo eso.

Quiero decir que la gente se asusta por tonterías, en realidad.

Pero es verdad que los hombres no están tan concienciados,

y es importante que lo hagan.

El urólogo es un amigo, es una persona de confianza

que puede acompañarles durante su maduración,

su envejecimiento,

y creo que deben ir sin ningún miedo.

- "Tiene usted un poquito inflamada la próstata".

Esas fueron las primeras palabras que me dijo el doctor.

No notaba ninguna cosa.

Únicamente al orinar; lo hacía más lento y más a menudo.

- En realidad el cáncer de próstata no es tanto

que esté aumentando la incidencia como que, probablemente,

se diagnostica más ahora que hace unos años,

porque hay más acceso a los sistemas de salud,

y esto permite que más pacientes sean diagnosticados.

La incidencia en España es aproximadamente de un caso

por cada 1000 varones y año.

- No he pensado nunca que era cáncer;

el cáncer hubiera tomado una evolución mayor,

porque llevo por lo menos cuatro o cinco años

tratándome de ello,

y si hubiera sido un cáncer fuerte, malo, habría terminado conmigo.

- Sería muy bueno que los hombres se hicieran

una revisión inicial a los 40 años,

porque podemos hacer un análisis de sangre,

un antígeno prostático específico,

que va a decirnos el riesgo que tiene ese hombre

de desarrollar cáncer de próstata en su vida.

A partir de esa información, le podemos asesorar

sobre qué régimen de seguimiento tiene que hacer.

Muchas veces le decimos: "Vuelva a los 50

y luego cada dos años".

Es un factor importante.

- No están demasiado claros los factores de riesgo

que favorecen la aparición del cáncer de próstata.

En concreto, el cáncer de próstata es mucho más frecuente

a medida que avanza la edad;

es una enfermedad de personas mayores.

De hecho, si se hiciera una autopsia

a todos los varones que fallecen en España,

más de la mitad seríamos diagnosticados

de un tumor de próstata,

que está indolente y que no necesariamente

tiene por qué manifestarse a lo largo de la vida del paciente.

- Me van dando unas pastillas, me van cambiando las pastillas,

me mandan... Pero...

ni iba peor ni iba mejor; iba poco más o menos.

- Por desgracia, el cáncer de próstata no da síntomas

en las fases iniciales.

Por eso insistimos tanto en la prevención,

porque cuando da síntomas un cáncer de próstata

generalmente es demasiado tarde.

Los hombres experimentan síntomas urinarios,

pero en general están ocasionados por el crecimiento benigno

de la glándula.

A todos los hombres nos crece la próstata con la edad.

Pero, ya digo, el cáncer no da síntomas claros.

- Prácticamente el 80% de los casos se diagnostican

en estadios localizados. Y, por lo tanto,

de una manera...

fácilmente curable o tratable con intención curativa.

A continuación vamos a recorrer con ustedes

todos los pasos que daría un paciente enfermo de próstata,

desde que visita al urólogo y se le informa

de que puede padecer un tumor

hasta su consulta posterior con el oncólogo,

que le explicará los últimos avances para extirpárselo.

Estos son los pasos a seguir.

(NA) Juan tiene cáncer de próstata con metástasis en huesos.

Recibe la quimioterapia en el Hospital Universitario La Paz.

- Vengo cada 15 días.

Una sesión que dura una horita.

Con preparativos y tal y cual se puede convertir en hora y media.

(NA) En 2006 le diagnosticaron la enfermedad.

- No te lo esperas aunque lo intuyes por las pruebas previas.

Pero es una adversidad más en la vida que hay que afrontar.

(RÍE) Al final la vida es una continua resolución de problemas

y este es un problema más.

(NA) Juan está rodeado de pacientes en la misma situación.

Pero, ¿cómo empezó su enfermedad?

Al igual que en todos los casos, visitó al urólogo.

Tras las pruebas pertinentes,

fue quien le trató primero su tumor.

- En principio hay dos bloques de tratamientos:

uno es la cirugía y otro es la radioterapia.

- Dan varias opciones y yo,

asesorado lógicamente por los especialistas,

elijo la cirugía radical.

- Creo que con los pacientes jóvenes

lo que se debe hacer es la cirugía.

El paciente, una vez se opera, se enfrenta a tres problemas.

Primero,

que le hayamos curado de su tumor, que venga el patólogo

y nos diga que el tumor estaba ilocalizado.

Segundo, controlar la orina.

Y el siguiente problema, a efectos secundarios,

que puede tener esta cirugía es la disfunción eréctil

después de la operación.

- Yo, efectivamente, después de la operación

estuve unos días, no recuerdo si cinco o seis,

con unos pañales que luego ya deseché.

(NA) Tras la operación,

los marcadores tumorales volvieron a ser altos.

Probaron distintos tratamientos hormonales

que no dieron resultado.

Finalmente, tuvo que recurrir al oncólogo,

para quien nunca es fácil dar esta noticia.

- La forma para dar la información a los pacientes es variable,

porque no todos tienen el mismo pronóstico.

Hay casos que son complicados, pero hay casos que son curables

y hay que insistir en eso. Muchas veces uno puede asociar

la quimioterapia a que no hay muchas más opciones

y muchas veces es todo lo contrario: es la opción

de que las cosas vayan bien.

(NA) En la consulta, el oncólogo entiende

que es fundamental informar al paciente

de todas las opciones para el tratamiento.

- Buenos días. - ¿Qué tal? Buenos días.

- ¿Cómo está?

- La verdad es que un poco preocupado,

porque por lo que me han estado contando...

- En este caso hay varias opciones,

que evidentemente tenemos que discutir entre usted y yo.

Hay opciones que son quimioterapia,

hay opciones que no son una quimioterapia clásica,

que son tratamientos orales, que son tratamientos hormonales

de nueva generación, más eficaces

que lo que está tomando ahora...

Uno siempre puede asociar la quimioterapia

a un tratamiento más tóxico,

o con más problemas a ese nivel,

pero la quimioterapia, en el tumor de próstata,

es un tratamiento muy útil.

Y en algunos casos en los que la enfermedad

está muy extendida,

o en los que la respuesta al tratamiento hormonal es corta,

se puede plantear.

(NA) Los efectos de la quimioterapia en el organismo,

en el caso del cáncer de próstata,

son más leves que en el tratamiento de otros tumores.

- Y yo solamente he notado

un poquito de sequedad en la boca, simplemente,

y algo de pelo que se me ha caído.

Llevo cuatro meses justos

con sesiones cada 15 días,

(RÍE) y todavía tengo el pelo que tengo.

Y ya no se me cae más.

(NA) En el Instituto de Genética Médica y Molecular

del Hospital Universitario La Paz,

los investigadores trabajan para desarrollar herramientas

que permitan dar tratamientos personalizados

a cada paciente con el fin de evitar metástasis.

- Estamos intentando desde el campo del cáncer de próstata,

a través de un simple análisis de sangre,

poder encontrar patrones moleculares

que permitan predecir cuál va a ser la respuesta

de un paciente ante un determinado fármaco.

El objetivo más importante es determinar cuál es la mejor terapia

que se puede dar a cada uno de los pacientes

en base a las características particulares de su enfermedad.

(Música dinámica)

(NA) Para un buen pronóstico del cáncer de próstata,

son fundamentales las revisiones periódicas

con el urólogo.

(Música dinámica)

Al periodista Mario Suárez le detectaron un cáncer testicular

con tan solo 36 años.

Fue tanto el impacto y la desorientación que tenía

que una vez superada la enfermedad decidió escribir un libro

muy positivo titulado "Hola, cáncer".

En él da todas las claves

que cualquier enfermo de cáncer debería saber.

Cristina Torres ha mantenido esta interesante conversación

con él.

(Música dinámica)

(NA) Licenciado en Periodismo

por la Universidad Complutense de Madrid,

Mario Suárez ha estado al frente de revistas

como "On Madrid", "Rolling Stone"

o el suplemento cultural de El País.

Es autor de "Ilustradores españoles"

y del éxito editorial "Cocina indie".

(Música dinámica)

(NA) En julio de 2014,

todo cambiaba para este joven madrileño.

Después de superar el cáncer decidió escribir su libro,

que empieza con una clara declaración de intenciones:

"el cáncer puede mirarte de refilón

o darte una bofetada en toda la cara;

de ti depende, en parte, cómo sea la herida

que te produzca".

(Música dinámica)

"Hola, cáncer" es un título que sorprende, ¿no, Mario?

Sí, desde luego. Es una bienvenida

a la enfermedad ante el reto de lo que te va a pasar

tras un diagnóstico.

En tu caso fue cáncer de testículo. ¿Recuerdas el momento

en el que te lo diagnosticaron?

Lo recuerdo perfectamente.

Recuerdo las frases del urólogo, en este caso,

que alertó

de que una malformación estaba surgiendo

en mi área testicular,

y que iba a empezar seguramente un proceso duro y largo.

Este programa trata sobre el cáncer de próstata,

que también es muy masculino.

¿Crees que los hombres sobrellevan de manera distinta a las mujeres

el cáncer?

Yo creo que sí. Creo que, realmente,

todavía existen muchos mensajes...

en torno a la masculinidad que hacen

que el hombre tenga un poco de temor o de miedo

en ir al especialista a ver qué le está pasando realmente.

Piensan que puede atacar a su virilidad,

a su masculinidad, cosas que realmente son falsas.

Y hay que primar la enfermedad

frente a cualquier otro comentario social

que pueda recibir un hombre ante cualquier enfermedad así.

También te pilló joven: tenías 36 años.

Exactamente. Ahí parece que todos nos creemos...

inmortales, ¿no? Creemos

que las cosas no pueden pasarnos a nosotros

y que nuestras vidas, con miles de planes,

no pueden ser frenadas, pero de repente llega

y tienes que frenar, tienes que parar,

tienes que cuidarte y dejar que te cuiden de nuevo

como a aquel adolescente.

Comentabas que la familia es muy importante en esto.

¿Qué les dirías a los familiares de los pacientes que tienen cáncer?

Pues realmente este libro, además,

es muy... para los familiares, también,

porque es una manera de entender el proceso

que vive el propio enfermo

y cómo poder ayudarle. Cuento esos pequeños trucos

que hacía en mi día a día durante la enfermedad

y que me ayudaban a sobrellevarla.

La familia, lo primero que tiene que ser es generosa,

que seguramente lo va a ser, con el enfermo.

Tienen que entenderle

y tienen que olvidarse un poquito de ellos mismos

porque lo que prima es la salud del enfermo

y su ánimo.

(ASIENTE) Comentas también que es muy importante

el transmitir los temores, miedos, a la familia y a los amigos.

¿Te costó a ti transmitir estos miedos?

Son miedos que te van apareciendo, y todo tipo de sentimientos.

En mi caso tuve un sentimiento de culpa muy grande

durante el diagnóstico

por haber tardado tanto en ir al médico.

Tardé cerca de tres meses desde que empecé a notar

los primeros síntomas; cuando llegué,

el cáncer realmente estaba...

Uno de los tumores, tenía cuatro,

era bastante grande ya,

con lo cual tuve ese sentimiento de culpa y, a la vez,

empiezan a aflorar otro tipo de sentimientos:

el miedo, el temor,

una sensación de despedida continua también

hacia todo lo que te rodea...

Pero a la vez, también, mucho ánimo y muchas ganas

de decirle a todo el mundo lo mucho que les quieres,

sentir que te quieren

y avanzar con el ánimo y la positividad.

Comentas también la desorientación, a veces,

acerca de los tratamientos que uno va a recibir;

que es importante saber qué te va a pasar.

Por eso en tu libro insistes en ello.

Sí, para mí fue muy importante, por supuesto,

preguntar a los doctores, que me informaran.

(RÍE) Soy periodista y les tuve que hacer interrogatorios continuos

hacia todo aquello que me podía llegar a pasar.

Pero también las redes sociales e internet me ayudaron

a ponerme en contacto con otros enfermos

en todas las partes del mundo,

que me contaban sus propias experiencias

y cómo vivían el proceso justo en el momento

en el que coincidía con el mío,

con lo cual fue muy interesante compartir...

esas experiencias para poder tomar decisiones.

¿Dedicabas mucho tiempo a internet,

a informarte, a hablar con otras personas?

Dedicaba tiempo cuando...

Cuando tuve un problema de insomnio importante durante la enfermedad,

dejé de dormir, directamente, quizá por los miedos,

por los nervios... Por muchas cosas.

Entonces por las noches era cuando estaba solo en casa

y cuando más podía estar buscando y documentándome.

Casi parece que lo hacía como un trabajo periodístico

en torno a mi propia enfermedad, y lo quería llevar

hacia un fin bueno, hacia el final de ese reportaje

de una manera sabia y de una manera tranquila.

Indagaste también sobre terapias alternativas, ¿verdad?

Sí. ¿Qué influencia tuvieron para ti?

Para mí fue muy importante, por ejemplo,

recibir sesiones de reiki.

Sí que me calmaron, sí que me ayudaron

a descansar más esos días,

a conciliar un poco más el sueño...

También intenté cuidar la alimentación

en la medida que podía,

sobre todo previo a la quimioterapia.

Cuando llega la quimioterapia, todo lo arrasa,

(RÍE) y realmente poco hambre tienes

y pocas cosas puedes llevarte a la boca,

al menos en mi caso.

Pero durante todo el proceso intenté ver

por dónde podía haber otras soluciones

para añadir a los recursos médicos que tenía.

(ASIENTE)

¿Continúas teniendo esos hábitos ahora que ha pasado la tormenta?

Hay muchas cosas que ya he incorporado,

afortunadamente,

todo desde una relajación,

porque lo que quiero es disfrutar también de mi vida,

de mi juventud, de mis viajes...

Y, desde luego, sí que hay cosas

que forman parte ya de mi vida: ciertos hábitos saludables,

ciertos complementos alimenticios

que me ayudan a estar mejor,

como ciertos antioxidantes como la cúrcuma

y otros que me ayudan realmente a estar más ligero

y más sano, creo.

(ASIENTE)

Así brevemente, ¿qué cinco mensajes darías

a personas que puedan estar pasando ahora mismo por un cáncer?

Lo primero, que intenten rodearse de toda la gente

que crean que les quiere.

Es muy importante sentirse acompañado.

Segundo, dejarse asesorar por los médicos;

ellos son los que mandan.

Escuchar muy buena música, escuchar mucho rock,

muchas canciones positivas,

como tercera opción.

Como cuarta opción,

un consejo que me dio a mí el médico:

"Haz lo que te dé la gana todo el tiempo".

Y así parece que uno se libera

de ciertas tensiones durante esa enfermedad.

Y por último podríamos decir, desde luego,

intentar mantener una cabeza ligera y fresca

para afrontar con positividad todo aquello que te va a rodear,

porque es muy importante el estado mental

en el que tú te encuentres, y afrontarlo,

porque las cosas se pueden ver de otra manera.

No curan, o no curarán 100%,

pero sí te ayudarán a afrontar ciertos tratamientos

muchísimo mejor.

Pues ya saben: familia, medicina y positividad.

¿Verdad? Así es.

Muy bien, muchas gracias. De nada, a ti.

A continuación vamos a ver más testimonios.

En los pacientes, su primer miedo y preocupación es,

por supuesto, curarse.

Es su primer gran deseo.

Y hay que decirles que, en estadios localizados,

el cáncer de próstata es altamente curable,

con cirugía, radioterapia y quimioterapia.

Por lo tanto, este primer miedo

efectivamente hay que reducirlo o minimizarlo,

porque en general a los pacientes se les puede dar buenas noticias

cuando quieren el diagnóstico.

- Yo creo que si no conviene decirle al enfermo la verdad,

la maquillan

o le dicen otra cosa para que no le perjudique.

¿Para qué lo van a preocupar más? Bastante tenemos ya con lo nuestro.

- Hoy en día nos fiamos mucho de la resonancia magnética

de alta resolución que permite ver dónde está el tumor,

y tenemos métodos para estar seguros

de que estamos pinchando exactamente

donde dice la resonancia que puede estar el tumor,

con lo cual hemos duplicado el rendimiento diagnóstico

y evitamos lo que pasaba antes: los pacientes se hacían biopsias

con un resultado negativo, pero falsamente negativo, es decir,

que tenían un tumor y no se encontraba,

y se iban a casa tan tranquilos pero teniendo un cáncer.

Es decir, hemos mejorado mucho

en el diagnóstico del cáncer de próstata.

- Yo voy cada tres por dos, como se suele decir,

cuando te dan la cita ellos.

Ahora tengo que volver el día 21

y tengo que llevar... Me han hecho hace pocos días

una medición de la fuerza del flujo.

Lo he hecho, me han dado los resultados,

los tengo en la carta para llevársela al urólogo,

y luego el día 21 no sé qué me dirán.

- Los nuevos avances técnicos, en cirugía,

con la aplicación ahora de técnicas laparoscópicas,

incluso robóticas,

y las nuevas técnicas de radioterapia,

permiten realizar esos tratamientos con una mayor precisión

y una mayor seguridad.

Y tanto los posoperatorios de cirugía radical

como los tratamientos de radioterapia son hoy

bastante seguros y con muy poquitas posibilidades

de complicaciones graves.

- Últimamente se ha impuesto en el mundo

la cirugía robótica para el cáncer de próstata.

Utilizamos un robot muy sofisticado

que nos permite operar cómodamente, sentados, al paciente,

a través del robot, que es un robot esclavo,

que obedece nuestras órdenes

a través de unos joysticks especiales.

Nos proporciona una visión extremadamente buena

dentro del abdomen del paciente.

Y hemos conseguido mejorar tanto la posibilidad de curarse

como la posibilidad de contener bien la orina

y preservar la función sexual.

- El día que llegue, llega y ya está.

No pienso que me voy a morir.

Morir todos tenemos que hacerlo.

(Música dinámica)

Bienvenidos a El Ojo Clínico.

No sé si en todo el mundo, creo que sí,

pero desde luego en España,

el cáncer de próstata es el más frecuente entre los hombres.

¿Es así? (JO) Sí, así es.

De hecho, cada año hay 32 000 casos nuevos

de cáncer de próstata, fundamentalmente por dos motivos.

El primero, por el envejecimiento de la población:

a más edad, más posibilidad de cáncer de próstata.

A más edad, más posibilidad. (JO) Sí.

De hecho, se dice que por encima de los 80 años

el porcentaje de cáncer de próstata es muy alto.

Y, por otro lado también, por los diagnósticos precoces.

Ya disponemos de técnicas y de pruebas analíticas

que nos hacen sospechar si hay un cáncer de próstata o no,

con lo cual se diagnostican más, y hay más

porque nos hacemos cada vez más mayores.

Bárbara, ¿por qué se produce ese tumor de próstata?

(BA) Bueno, los tumores son...

La biología de casi todos es parecida,

y es que hay una célula que, en determinado momento,

al dividirse, va añadiendo errores...

a esa división. ¿Se vuelve loca?

(BA) Bueno, el ADN en cada división celular

va haciendo errores

hasta que activa determinados genes que hacen que esa célula

no tenga los mecanismos de regulación habituales,

y sea capaz de proliferar sin ningún control e invadir.

El que a esa célula la obliguemos a dividirse muchas veces,

por ejemplo por inflamaciones crónicas,

por agresiones... por tóxicos,

hace que ese error pueda producirse antes.

Llega un paciente a tu consulta,

define una serie de síntomas,

¿y cómo dices tú:

"Tate, tengo aquí un tumor de próstata"?

(JO) Generalmente no se llega a esa conclusión

en una primera consulta, pero podemos llegar a la conclusión

de que puede haber un problema en la próstata.

Lo que te cuenta la persona que viene a la consulta son síntomas

que llamamos "del tracto urinario inferior".

Que son... (JO) Por ejemplo,

se puede levantar por la noche más veces a orinar,

el flujo de la orina es un flujo más débil,

puede haber goteo después de orinar,

puede ir a orinar más veces a lo largo del día

y orinar menos cantidad... Hay una serie de síntomas

que a nosotros nos pueden hacer pensar

que hay un problema en la próstata. Entonces,

cuando llegamos a esa conclusión, ¿qué hacemos?

Lo primero que hay que hacer es pasar una serie de test

para ver qué tipo de síntomas son más obstructivos

o más irritativos de todos los que he comentado,

y después siempre hay que hacer una exploración.

Es la clave fundamental de la próstata,

que es un tacto rectal. Y eso ya nos da idea,

ya hay una aproximación

de si puede ser solo un aumento de la próstata,

que ocurrirá en todos los varones de forma fisiológica

a lo largo de la vida,

o un cáncer de próstata.

Con un tacto rectal tú ya sabes si puede haber cáncer de próstata.

Y después está la segunda parte, que es un estudio analítico,

donde se solicita, apoyado por las preguntas

que le hemos hecho y apoyado por la exploración,

el famoso PSA.

Si da por encima de 10, nos hace sospechar

que puede haber un cáncer de próstata.

(BA) Me gustaría puntualizar una cosa,

y es que, por los síntomas,

no somos capaces de distinguir si lo que tienes es un aumento,

que es lo que se llama "hipertrofia benigna de próstata",

o un tumor.

De hecho, de ahí que seamos tan insistentes,

a lo largo de todos los programas y en primaria,

en los programas de detección precoz,

porque cuando un tumor da síntomas es tarde.

Síntomas propios del tumor, no síntomas inespecíficos

como es el caso de un cáncer de próstata.

De ahí que esté estipulado

que los varones, a partir de determinada edad,

deben ir al médico de cabecera, el médico de primaria,

a hacerse tanto un tacto rectal, la exploración,

como la determinación del PSA. (FE) Es uno de los tumores que tiene

los mejores diagnósticos precoces. Somos capaces de detectar la lesión

a veces muchos años antes de que aparezca,

con lo cual la posibilidad de que no aparezca

o de tenerlo controlado

y que no llegue a proliferar de forma maligna

es bastante alta,

con todas las PIN y las neoplasias intraepiteliales.

El tracto y no el tacto, como dicen en algunos lugares...

Sobre la hiperplasia, sobre...

Hay alguna pregunta que me gustaría

que dejarais muy bien aclarada.

¿La enfermedad benigna tiene que operarse?

(JO) Supongo que se refiere a la hiperplasia benigna

de próstata, un cuadro que sufriremos

todos los varones por el hecho de cumplir muchos años.

¿Qué es una hiperplasia benigna de próstata?

(JO) Existe un aumento, como dice la palabra, "benigno",

del tamaño de la próstata. Y de esto, en general,

no es necesario operarse, porque hay unos tratamientos

previos a la cirugía, que sería ya el último recurso.

Tratamientos como son los medicamentos.

Hay medicamentos que consiguen, por un lado,

luchar contra los síntomas irritativos

de levantarte más veces a orinar por la noche,

de orinar más veces y pequeñas cantidades...,

y hay medicamentos para disminuir el tamaño de la próstata.

No son medicamentos que lo consiguen de un día para otro

sino que a lo largo de meses de estar tomándote la medicación

consigues disminuir el tamaño de la próstata.

¿Qué ocurre a veces?

Que el aumento de la próstata puede producir una obstrucción

de la tubería, la uretra, de salida de la orina.

Si provoca esa obstrucción,

se puede producir una retención aguda de orina.

Son esos casos más complicados o más sintomáticos,

o que más disminuyen la calidad de vida

de las personas que lo padecen, los que acaban en cirugía.

Dentro de la cirugía hay cirugías más radicales

y otras más modernas, como el láser y otras.

Vamos ahora a lo positivo. ¿Se cura el cáncer de próstata?

(BA) Se cura y más hoy,

que con las técnicas de detección precoz

hacemos diagnósticos en fases muy, muy iniciales,

con lo cual las papeletas para curarse son... todas.

Y el prostático, la persona

que sufre esta posible enfermedad,

¿puede hacer una depresión?

¿Es...

un hombre que se inclina a la depresión al encontrarse

con esos síntomas que se han definido aquí?

(FE) No tiene por qué,

pero, efectivamente, el riesgo es...

Casi como con el diagnóstico de cualquier cáncer,

el diagnóstico siempre es más alto que en la población general.

Hay un poco más de riesgo. Además,

los hombres en eso somos un poco peculiares

porque es un cáncer que, por los síntomas,

a veces da mucho pudor y nos da cosa hablar de ello.

Tendemos a no hablar de ello, a callarnos...

Incluso hay algún estudio que dice

que el 30% ni siquiera lo habla con su pareja.

Y es algo que yo, desde aquí, quiero transmitir.

Es lo contrario de lo que hay que hacer.

Si uno nota síntomas, aunque sea de índole sexual

o índole miccional, de orina,

lo que tiene que hacer es contarlo; si no, tiene más riesgo de cáncer

y, una vez diagnosticado,

tenemos algo más de riesgo de depresión.

Hay que consultar al médico para que, si esa depresión está ahí,

también la tratemos

y mejoremos la calidad de vida al tratar la depresión también.

Porque una de las constataciones que estamos teniendo

en este repaso por los periódicos, por las revistas científicas,

es que los hombres tenemos cierto recelo.

Primero a reconocer que podemos tener

ese tipo de enfermedad, ese tipo de patología.

Incluso a tratarla.

(BA) Y luego señalar quizá también

desde el punto de vista de la ayuda que pueden precisar,

psicológica o psiquiátrica, no solo antes sino después,

porque si es verdad que algunos tumores de próstata

se tratan con bloqueos hormonales y demás,

cuando llegamos a la cirugía,

la cirugía tiene cierta tasa de incontinencia

y de impotencia

y ahí sí que muchas veces necesitan cierto apoyo a esta...

Bárbara, ¿tasa grande?

(BA) Cada vez menos, y muchas veces es transitoria,

pero no deja de afectar

a una esfera muy importante de la vida del paciente,

tanto en la incontinencia como en la impotencia.

(FE) De hecho, las cifras de depresión son

más altas en personas jóvenes,

casadas, que tienen una actividad sexual habitual,

precisamente por esto, por el riesgo que hay de...

tener una disfunción eréctil. Incluso la afectación,

que es una parte objetiva después de la cirugía,

pero hay una parte subjetiva. También se ha visto

que hombres que después recuperan la función sexual

no acaban de tener relaciones sexuales con normalidad

por el aspecto psicológico. Y esto es algo, desde luego,

muy fácilmente tratable, con lo cual esta secuela

que queda algunas veces se puede mejorar

y se le puede ayudar psicológicamente a que mejore.

Y aun así decía que, pese a todo,

hay muchos enfermos, muchas personas proclives

a tener ese tipo de patología,

incapaces de tratarse.

(JO) Sí, esto viene a raíz de una noticia en prensa,

sobre que había ya una corriente en muchas personas

que padecían cáncer de próstata y habían decidido no tratarse.

Lógicamente no lo habían decidido ellos por sí mismos,

sino también con consejo médico.

Siempre ha habido una polémica en este tema,

porque hay dudas realmente

por el hecho de que muchos cánceres de próstata

evolucionan de una forma muy lenta

y a veces se piensa que a lo mejor es más agresivo

el tratamiento

que la propia evolución del cáncer. De hecho se dice

que mucha gente morirá con el cáncer

y no del cáncer de próstata en concreto.

¿Por qué se ha decidido esto?

Porque se ha visto, sobre todo en gente de más edad,

a partir de los 70-75 años,

que en esa edad, generalmente,

no todos pero la mayoría de los cánceres de próstata

evolucionan muy despacito, de forma muy lenta.

El hecho de hacer un tratamiento agresivo

tiene más complicaciones, como hemos hablado:

disfunción eréctil y, sobre todo, incontinencia urinaria.

El problema está en gente más joven,

gente de 55-60 años.

Ahí te la juegas de alguna manera si no tratas.

Ahí sí que, si decides no tratar,

tiene que haber un seguimiento muy estrecho,

con biopsias de próstata cada año, analíticas secuenciales, etcétera.

(BA) Realmente ahora...

Está pasando no solo con el tumor de próstata

sino con algunos otros.

Y en Medicina pasa mucho:

pasamos del desconocimiento y no diagnosticar

a diagnosticar y tratar todo.

Pero se empieza a hablar no del tumor de próstata

sino de tumores. El comportamiento de los tumores,

aunque sean todos en la próstata, no es igual en todos.

Pero pasa en la mama, pasa en el pulmón...

El problema es que a día de hoy no sabemos distinguir

cuál va a ser el que evolucione lentamente

y cuál va a ser el que es más agresivo.

De momento, casi todo el mundo,

por muchos miedos y demás, opta por tratar.

Pero, efectivamente, cada vez más,

estamos yendo al tratamiento conservador.

En el momento en el que se vea que eso evoluciona

entonces sí que hay que tratar.

Como no somos capaces de distinguir

qué comportamiento va a tener cada tumor, pues...

Permíteme que te lea textualmente...

A ver qué grado de certeza, si es que me lo puedes confirmar,

tiene esta noticia que extraemos de un periódico alemán.

Científicos alemanes de una universidad bávara

han dado un paso adelante para crear una vacuna universal

contra el cáncer gracias a una técnica

"que instruye al sistema inmune" para atacar a los tumores.

(BA) Bueno, es análogo a lo que hacemos con las vacunas

de los agentes infecciosos.

Lo que han hecho es poner material genético

de los tumores,

inyectarlo en unas nanopartículas para intentar

que el organismo detecte eso como extraño,

de modo que en el momento en que desarrolles un tumor

tu sistema inmune ya sabe que eso es raro y malo,

y lo ataque y lo neutralice.

El problema que tiene...

Lo están intentando desarrollar y parece

que van consiguiendo cierta tasa de éxito.

El problema que hay con los tumores a la hora de hacer esto

es que son células nuestras. No es como el neumococo,

por ejemplo, o como la gripe,

que es un microorganismo externo, sino que es una célula nuestra

que degenera. Entonces tiene parte externa

o rara, distinta, de nuestro organismo

y parte igual. Es como atacarnos a nosotros.

Por eso nuestro sistema inmune no siempre los detecta.

Y de ahí que se intente, con la parte diferente,

la parte del tumor que es diferente a nuestro organismo,

educar a nuestro sistema inmune a atacarlo.

Ese es el futuro, la "inmunoterapia" que le llaman.

Pero bueno, todavía estamos...

Permíteme esta pregunta elemental.

¿Tiene más futuro que la quimio o la radioterapia

o vamos a seguir con esta tríada...?

(BA) Cuantas más armas tengamos, muchísimo mejor.

Muchas veces van a ser complementarias;

nada está exento de riesgos.

La inmunoterapia es verdad que abre otra vía distinta

a lo que han sido los quimioterápicos

y la radioterapia, y parece

que con menores efectos secundarios.

Pero bueno, lo vuelvo a decir: el problema es

que estos son tratamientos a nivel muy molecular,

muy biológico,

que todavía tienen muchos secretos para nosotros.

Cada vez menos pero...

Me ha interesado, José María, esa frase tuya de:

"Nos podemos morir con cáncer de próstata,

pero no por el cáncer de próstata". ¿Es así?

(JO) Efectivamente, así es.

De hecho tiene relación con esta noticia

de la que hablábamos antes. Por eso muchas veces está el tema

de si es mejor esperar para tratar o no.

Esto para Javier Quero y para mí, que hemos llegado, sobre todo él,

a una cierta edad, es realmente esperanzador.

(Música animada)

¡Que ya estoy bien, que no me duele nada!

Si ya no voy ni al médico. Dos veces voy al médico:

por la mañana y por la tarde.

¡Qué manía con decir que soy un hipocondriaco!

Si esa es la única enfermedad que no tengo.

Las demás las tengo todas, esa es la verdad.

Pero me encuentro bien. Salvo...

la espalda, las piernas, los brazos y la cabeza,

ya no me duele nada.

Antes me dolían las pestañas.

Me dolía hasta el alma,

como a los poetas, como a Neruda,

que es el protagonista de hoy de El Ojo Clínico.

Neruda... A mí me habría gustado ser poeta.

Sí, los poetas tienen respuestas elegantes para todo.

Para ese momento en que tu pareja te está poniendo la cabeza

como un bombo, sin parar de decir cosas.

"No me escuchas cuando te hablo. Te tengo que decir las cosas,

pero tiene que ser lo que digas y hay que hacer eso.

No me escuchas cuando te digo las consecuencias de las cosas

que tenemos que decir y hacer, y bla, bla, bla...".

De verdad, que cualquier persona normal

acabaría harto diciendo:

"¿Quieres cerrar la boca de una puñetera vez,

que me estás poniendo dolor de cabeza?".

(Golpe seco)

Pero un poeta, no.

No, no.

Un poeta como Neruda lo resuelve diciendo:

"Me gusta cuando callas...

porque estás como ausente".

(RÍE) Joder, la has mandado callar

y encima has quedado... Vamos, perfectamente.

Luego hay poemas que cuesta un poco más entender.

Por ejemplo, el famoso de Santa Teresa,

que dice:

"Vivo sin vivir en mí,

y tan alta vida espero, que muero...

porque no muero".

Este es chungo, este es chungo.

Este es chungo porque, claro,

tú vas a empadronarte y te preguntan:

"¿Dónde vive?". Y tú dices:

"Vivo sin vivir en mí".

Al funcionario le da un tabardillo. No le queda más remedio.

Es lo que tiene la poesía.

De todos, mi favorito es Quevedo,

el más claro. ¡Un atrevido!

Cuentan que la reina Margarita de Austria cojeaba ostensiblemente

y nadie se atrevía a hablar del tema en su presencia,

porque a la reina no le molaba nada que le recordaran su cojera.

A Quevedo le retaron unos amigos.

El famoso "no hay huevos".

"¿A que no te atreves a decir a la reina que es coja?".

Y Quevedo, con el ingenio que le adornaba,

se presentó ante la mujer del rey con un clavel y una rosa,

dándole a elegir y diciéndole:

"Entre el clavel y la rosa,

Su Majestad...

es coja".

(RÍE) Hecho.

Un monstruo, Quevedo. ¡Un monstruo!

Hasta el próximo día.

(Música animada)

Hoy, de la mano de los mejores especialistas

en Urología y Oncología,

hemos analizado todos los síntomas, tratamientos y últimos avances

para las patologías de la próstata.

Como siempre les decimos: lo mejor es la prevención.

Todos los hombres, a partir de los 50 años,

deberían ir al urólogo una vez al año.

Esta cita anual permite detectar a tiempo

más del 90% de los cánceres de próstata,

y así lograr su curación.

El diagnóstico precoz es la mejor receta

para un tratamiento eficaz del tumor.

Atentos también a síntomas

como dificultad en la micción, dolor o aumento en su frecuencia.

En el próximo Ojo Clínico un tema difícil de afrontar pero necesario:

los cuidados paliativos.

Todo lo que los médicos y la Medicina ofrecen

para que se produzca una muerte digna

con el mínimo sufrimiento, tanto físico como emocional,

algo fundamental tanto para el enfermo

como para su familia.

Y recuerden que pueden seguirnos en Facebook,

Twitter y en la página web de rtve.es,

donde encontrarán el blog de nuestros médicos.

Y ya lo saben: como decía Jardiel,

la vida es una buena experiencia, y la experiencia es

la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa. Adiós.

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El ojo clínico - Próstata

20 nov 2016

Cristina Torres y Ana Gugel explican con detalle qué es la próstata, dónde se sitúa, la prevalencia de este cáncer en la población masculina y su índice de mortalidad.

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