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El Ojo Clínico

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Para todos los públicos El ojo clínico - Insomnio - ver ahora
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Esto, desde luego, no es vida,

porque es un sufrimiento para el toxicómano.

De hecho, además,

una cosa que quiero dejar muy clara es

que la familia te perdona,

pero con la sociedad tienes cadena perpetua.

De esta forma el sujeto adicto es incapaz de controlar su conducta.

Infravalora los problemas que ésta causa

y tiene una respuesta emocional anormal.

Propiamente, la desintoxicación es esa fase

en la que se libera al organismo de la sustancia de abuso.

Se supera el síndrome de abstinencia que pudiera aparecer,

según la sustancia de la que estemos hablando,

y hay una segunda fase muy importante,

determinante del proceso,

que es toda la fase de deshabituación.

- Nos creemos que podemos con todo y que no nos va a pasar nada,

y, aunque sea un tópico decirlo,

siempre le ocurren las cosas a los demás

y a nosotros no nos va a ocurrir nada,

y somos...

Todos sabemos la fuerza que tiene la juventud,

el ser joven,

y nos creemos indestructibles, pero no es así.

(Sintonía)

Mi sensación siempre ha sido como "no me encuentro aquí",

mucho miedo, pensar que te puedes morir,

pero es que se siente. Es una cosa...

(RESOPLA)

que no se puede controlar así como así.

Y entonces asusta mucho.

Solo los que padecen insomnio saben lo desesperante que es dar vueltas

y vueltas en la cama sin pegar ojo.

O despertarse de madrugada siendo incapaz

de volver a conciliar el sueño.

Y esto conduce a una sensación permanente

de irritabilidad, y a un cansancio

que arrastran durante todo el día,

impidiéndoles rendir en su trabajo o en su vida como quisieran.

El insomnio, además, puede coincidir con otra enfermedad

también muy preocupante: la ansiedad.

¿Pero se duerme mal porque se tiene ansiedad

o se tiene ansiedad porque se duerme mal?

Hoy en El Ojo Clínico, los especialistas

nos darán las claves para aliviar el insomnio,

porque 1 de cada 5 españoles lo sufre.

Además visitaremos una Unidad del Sueño

para ver cómo se tratan estos trastornos.

Y en nuestra entrevista, la escritora Carmen Posadas

nos explicará su propia experiencia con sus problemas de sueño.

Pero, ahora, retrocedamos en el tiempo

para reconocer la figura científica del padre del psicoanálisis,

Sigmund Freud, un hombre insomne,

atormentado por su propia personalidad

y por las múltiples enfermedades que padeció.

(Música tranquila)

(NA) Finales de los 60.

Facultad de Medicina de la Universidad Complutense.

Una profesora pedía un diagnóstico psicológico del caso.

"Padre de casi 50 años, casado en primeras nupcias,

con dos hijos

y divorciado tras unos años de turbulenta convivencia.

Segundo matrimonio con una mujer 20 años más joven,

que a su vez tenía un niño de apenas unos meses de vida.

El hijo mayor del padre era dos años mayor que su madrastra.

Los vástagos de una y otra parte nunca congeniaron.

Díganme, por favor, su impresión".

Contestó un alumno:

"Freud diría que el nuevo hijo del segundo matrimonio

siempre arrastraría secuelas de una niñez como esta".

Réplica de la profesora: "Tiene usted razón.

Sigmund Freud nunca fue feliz los primeros años de su vida".

Freud, que nació el 6 de junio de 1856,

se matriculó en la Facultad de Medicina,

nunca con la intención de ejercer la clínica,

aunque ya residente en el Hospital General

pasó por todos los departamentos hasta titularse en Neuropatología.

En el hospital nunca pasó desapercibido.

Menos aún cuando, ya profesional,

se supo que estaba tratando a un amigo suyo,

morfinómano persistente, con cocaína,

una droga que él mismo también consumía.

La sociedad médica se le echó encima,

pero él ignoró sus críticas

mientras se dedicaba desde su clínica privada

a entender la histeria con la práctica de la hipnosis,

un método que llevó directamente

al estudio de la interpretación de los sueños

y de ahí al psicoanálisis, su aportación revolucionaria.

Sus biógrafos han definido con muchos adjetivos

su compleja personalidad:

era directo, frío, escéptico, tenaz,

persuasivo, memorión, autoritario, tolerante,

pesimista, supersticioso

y, hasta cierto punto, antifeminista.

Adjetivos que cuadraban sobre todo a una persona

que sufrió, nada menos que durante 16 años,

un proceso tumoral maxilofacial,

un carcinoma verrugoso, el tumor de Ackerman,

invasivo cáncer de lengua, motivado sobre todo

por su adicción irresistible al tabaco.

En tales circunstancias debió escribir un estudio decisivo

sobre la angustia, que él encuadraba

en un conjunto más amplio de características de la ansiedad.

Esa misma ansiedad es la que le acompañó

durante toda su vida profesional,

quizá para no dejarse sin escribir

lo que otros nunca se hubieran decidido a hacer.

Freud era, pues, insomne,

y era un eterno inconformista con su trabajo,

un científico ansioso incapaz de guardarse para sí

ni uno solo de sus conocimientos.

Por eso podría decirse del Freud insomne y ansioso

que fue, en sí mismo, el alguacil alguacilado.

No fue Freud un enfermo crónico, pero sí un enfermo persistente:

jaquecas frecuentes, amigdalitis de repetición,

persistentes migrañas, arritmias cardiacas

y una dolorosa artritis que en su cuerpo convivió

con un colon irritable

y una hipertrofia benigna de próstata.

Dos de sus grandes aportaciones,

la aclaración del concepto del inconsciente

y la interpretación de los sueños,

han conformado la nueva ciencia psiquiátrica.

Con polémica y posiciones dispares.

"Los sueños", aclaró,

"comunican todo lo que la mente consciente no acepta".

Para Freud, las personas somos un iceberg,

una montaña de la que solo vemos la cima.

La vida de Freud nos ha llevado hasta el año 1856,

fecha de su nacimiento

en un siglo plagado de acontecimientos históricos

en el que ser judío condicionaba la vida.

Antonio López Vega nos introduce, aún más,

en esta apasionante etapa de la historia de la humanidad.

(Música tranquila)

En 1899 la interpretación de los sueños

y en 1905 los ensayos sobre la vida sexual

cambiaron la contextura moral

y el modo de comprender el ser humano

de entonces en adelante.

Su autor, un psiquiatra de origen moravo y judío,

sería una de las figuras fundamentales

de la historia en adelante.

¿Sabría usted de quién se trata? ¿Conoce qué enfermedad padeció?

- Sé que es el padre de la psiquiatría moderna,

muy conocido por sus obras,

muy conocido por casi todas las escuelas

de psiquiatras y psicólogos posteriores...

Pero de la salud no tengo ni idea, no podría decirle.

- Sí, es un médico que se dedicó

a toda la parte del pensamiento,

y, de hecho, gracias a él,

se creó la parte del psicoanálisis.

- Sigmund Freud es el padre del psicoanálisis,

austríaco, vienés.

No sé si sufrió alguna enfermedad a lo largo de su vida,

pero es el padre de la psiquiatría y psicología moderna.

- Era un psiquiatra,

austríaco, judío,

el inventor del psicoanálisis,

creo que tuvo que irse a vivir a Estados Unidos

porque fue perseguido

y enfermedades no tengo ni idea, la verdad.

- A comienzos del siglo XX, en 1905,

un médico de origen judío, nacido en Moravia,

Sigmund Freud,

conmocionaría la sociedad y la moral burguesa

que inundaba Europa a comienzos de esta centuria.

Sus ensayos sobre la sexualidad cambiarían la percepción

y la contextura moral del individuo de entonces y para siempre.

Introdujo el ámbito de la sexualidad

como una cuestión puramente científica y médica,

por un lado, y, por otro,

la situó en la parte medular y central

de la contextura del individuo.

Tuvo mucha importancia en otros muchos factores

que iban a caracterizar todo el siglo XX.

Por ejemplo, en las enfermedades nerviosas.

Sus estudios sobre la neurosis

y su famoso psicoanálisis como terapia para solucionarla,

a través de ese tratamiento donde el paciente,

tumbado en un diván y de espaldas al terapeuta,

libera su subconsciente para extraer de él represiones

y cuestiones ocultas en su propia mentalidad,

y que muchas veces se reflejan en los sueños...

Otra de sus grandes obras fue la interpretación de los sueños

de 1899.

Pondría en adelante una serie de estudios

que caracterizarían la psiquiatría internacional,

y sería uno de los debates fundamentales

en todos estos años.

Empezaron a proliferar,

por toda la geografía del mundo occidental,

lo que se conocieron como "sanatorios mentales",

donde la gente iba a relajarse y a librarse

de esa enfermedad, la prisa, que más tarde conoceríamos

como estrés.

Aunque nuestra tele de antaño aconsejaba todas las noches,

sobre todo a los niños,

"vamos a la cama, que hay que descansar",

ya había muchos espectadores insomnes interesados en saber

que consejos ofrecían los doctores para conciliar el sueño.

¿Nos acompañan en este recuerdo?

(NA) La soledad y el insomnio son muy comunes hoy en día.

Pero hace unos años ya se trataban las causas y consecuencias

de ambas patologías.

Así se abordaban los trastornos del sueño

en distintos espacios de esta casa,

como "Más vale prevenir" o "Un mundo para ellos".

(RA) Si usted tiene necesidad

de hacer esto porque no puede dormir,

yo le aconsejo que consulte antes a su médico.

¿Por qué?

Porque el insomnio es algo muy complejo

y conviene conocer y averiguar por qué se produce.

- El 25% de la población padece algún tipo de insomnio:

los que tardan mucho en conciliar el sueño,

los que despiertan a media noche y tardan en volver a dormirse

y los que se despiertan temprano y no duermen más.

Los más frecuentes son los que tardan en dormirse

y que han hecho de la ingestión de pastillas una costumbre.

(NA) Vamos con prisas, corriendo a todos lados, con estrés.

Es entonces cuando el riesgo de sufrir ansiedad es mayor.

Pero... ¿por qué?

Pues, precisamente, de todo esto se hablaba

en programas como "Últimas preguntas".

- Andamos ansiosos porque, a veces,

parece que nos falta hasta el aire para respirar.

- Estamos como pececillos fuera del agua.

- Nos podrían definir así, como seres ansiosos,

¿pero por qué nos dejamos comer por la ansiedad?

- Pertenecemos a una sociedad industrial.

Los hombres y mujeres de nuestro tiempo

hemos cambiado la serenidad del campo

por el barullo de las grandes ciudades.

Somos un enjambre en perpetuo movimiento,

a la búsqueda de metas, de objetivos,

donde creemos que nos espera la dicha,

la felicidad.

(NA) Después de este análisis, nos proponían un experimento.

- Usted puede realizar un experimento curioso.

Deténgase en una esquina.

Contemple los peatones que van y vienen,

los coches que pasan,

el tráfico de jóvenes y viejos,

y pregúntese:

"¿Qué buscan? ¿Adónde van?".

"¿Qué busco yo mismo y adónde voy?".

El insomnio es el trastorno de sueño más generalizado.

Y la ansiedad ha alcanzado tasas alarmantes

en el primer mundo.

Pero... ¿qué saben ustedes de estos trastornos?

¿Los han padecido alguna vez?

Pues esto es lo que nos han respondido.

Bueno, creo que últimamente...

el estrés, sobre todo en las grandes ciudades,

con el trabajo, está generando mucho insomnio.

Conozco mucha gente...

que está con insomnio, incluso jóvenes.

No es cosa solo de las personas mayores.

- Bueno, estás nervioso,

también se nota en los músculos, te duele la espalda...

Muchas veces es de eso, de la ansiedad.

- Afecta porque uno no descansa lo suficiente de noche

para recuperarse del día anterior. Por tanto,

afecta al trabajo, afecta a la vida familiar...

Afecta a todo.

- Una persona que duerme poco se encuentra mal.

- El estrés genera mucho cansancio, al final rindes menos

en el trabajo, en los estudios...

Y es un ciclo.

- Es terrible porque afecta a la calidad de vida

de las personas. Si tienes insomnio,

no puedes andar bien al otro día. Por lo tanto...

de alguna manera hay que tratar de solucionarlo.

El miedo es una sensación desagradable,

presente en todos los animales, que surge

ante la presencia de un peligro.

Su función es defensiva, y prepara al organismo

para huir y evitar ese peligro.

Sin embargo, cuando esta sensación aparece sin una amenaza real,

de forma mantenida e impidiendo al individuo

llevar una vida normal, se denomina

"trastorno por ansiedad".

Hay diversos tipos, desde las fobias simples,

como a las arañas o a volar,

al trastorno por ansiedad generalizada

o los ataques de pánico.

En la producción del miedo y la ansiedad es fundamental

la amígdala cerebral,

que analiza la información aportada por los sentidos

y, si la percibe amenazadora, se comunica

con otros centros cerebrales.

Estos dan órdenes para aumentar el ritmo cardiaco,

respiratorio,

la llegada de sangre a los músculos y la glucosa en sangre

para facilitar la huida.

El sistema inmunitario puede disminuir su función,

ya que no es prioritario.

Y los centros del pensamiento consciente inhiben su función

para centrar la atención en la supuesta amenaza actual.

Por supuesto, dormir no es una actividad apropiada

cuando hay un peligro, por lo que aparece insomnio.

Los tratamientos actuales van destinados

a revertir esta activación mediante psicoterapia,

que trata de controlar estas reacciones automáticas,

o antidepresivos.

Ana nos ofrece más datos de estas dos patologías.

(Música dinámica)

Cristina, dos patologías cada vez más comunes

y de las que podemos destacar

que el insomnio es el trastorno del sueño

más frecuente.

En torno al 30% de la población padece dificultad ocasional

para dormir.

Cuando esta dificultad se alarga más de seis meses,

hablamos de insomnio crónico,

que afecta a unos 4 millones de españoles.

¿Cuáles son las causas?

Las más frecuentes son la ansiedad y el estrés.

Representa entre el 60% y el 70% de los casos

que llegan a las consultas.

El segundo más común, el insomnio,

que se manifiesta con un despertar súbito y precoz

a media noche,

tras el cual es imposible retomar el sueño,

afecta a un 20% de los pacientes y se asocia más con la depresión.

Como acabamos de ver,

la ansiedad es una de las causas del insomnio.

Se calcula que 1 de cada 4 españoles sufre o ha sufrido ansiedad.

En los últimos años, los casos de ansiedad han aumentado

más de un 8%.

¿Y a quién afecta más?

Se dan más casos entre los 50 y los 64 años.

Van a conocer ahora, en nuestros testimonios,

el caso de Paloma.

Ella reconoce que nació con una personalidad ansiosa,

pero este trastorno fue a más con el paso de los años,

llegando a sufrir auténticas crisis de pánico

que la paralizaban por completo.

Además, la psicóloga Emilia Mansilla nos da buenos consejos

sobre cómo convivir con estas patologías.

La ansiedad es una respuesta que aparece inmediatamente después

de que percibamos un peligro o amenaza.

Es decir, mi mente dice "ojo, viene una amenaza"

y en mi cuerpo aparecen una serie de reacciones

para hacer frente a ese peligro o amenaza.

Es una respuesta dativa, es decir, nos ayuda

a hacer frente a los peligros habituales.

El problema es cuando no son reales.

- Fui a una psicóloga cuando era pequeña,

y en algo me ayudó.

Luego yo tenía una hermana

que también me ayudó mucho.

Pero no fui consciente del todo hasta que, a los 21,

me dio una crisis muy fuerte,

y a los 39 tuve otra que me condicionó...

hasta el día de hoy.

- La ansiedad la sentimos todos en algún momento de la vida.

Cuando estamos en un atasco y vemos

que de repente el coche de delante se para,

la mente dice "peligro, amenaza" y eso hace que nos activemos

y frenemos. Por lo tanto, la ansiedad no es un problema.

El problema es cuando la notamos de manera muy frecuente

y muy intensa.

- Mi sensación siempre ha sido como "no me encuentro aquí".

Mucho miedo, pensar que te puedes morir...

Pero es que se siente, es una cosa...

(RESOPLA)

que no se puede controlar así como así,

y entonces asusta mucho.

- Habitualmente lo que yo hago es exponer a la persona

a las sensaciones físicas que son temidas.

Esto hace que pierda el miedo al miedo,

que es algo que caracteriza a la ansiedad.

- La ansiedad, cuando es tan fuerte,

en mi caso me ha llegado a acarrear otras patologías,

como...

el trastorno obsesivo compulsivo,

como tener agorafobia

o, por ejemplo, también comer compulsivamente.

- El insomnio es el trastorno del sueño más común.

Lo encontramos en muchas patologías,

como la depresión y la ansiedad, especialmente.

El problema es que deteriora mucho la calidad de vida de la persona

que lo padece y eso hace que tenga consecuencias negativas

en su vida laboral, familiar y personal.

La relación que se establece entre ansiedad e insomnio es

de estrecha colaboración.

Si nos ponemos nerviosos dormimos mal,

y si dormimos mal nos ponemos nerviosos.

- Algunas veces, cuando duermes por la noche,

lo mismo que tu mente ha estado por el día...

rumiando, vamos a decirlo así,

por la noche igual; tus sueños pueden ser...

Te puedes levantar agotada,

porque te come muchísima energía.

- Es imposible separar insomnio y ansiedad.

Si estamos estresados, si tenemos ansiedad,

va a repercutir en la calidad del sueño.

Las preocupaciones, esas inseguridades

y el estrés que voy a sufrir a lo largo del día

no va a desaparecer por el hecho de irme a dormir.

Todo lo contrario:

la noche lo que hace es potenciar, precisamente,

cosas que nos agobian y nos preocupan durante el día.

- Mi consejo, por mi experiencia, es que...

cuanto antes empieces en ello,

antes lo puedes controlar.

Y que no tengan miedo de...

de ir a ningún especialista

ni decir que se tiene ansiedad,

que esto es como... Igual que uno va al médico

porque le duele una rodilla,

vamos al médico porque tenemos algo

que está fallando.

- Una de las cosas fundamentales es

que tengamos unos adecuados hábitos de sueño.

¿En qué consisten? En cosas que parecen muy obvias:

acostarse y despertarse a la misma hora todos los días,

intentar controlar las condiciones ambientales

de ruido, de temperatura,

no hacer ejercicio excesivo antes de irse a dormir

ni tomar estimulantes...

- No es que te tengas que acostumbrar pero...

hay que aceptar lo que a uno le ocurre.

Eso es lo primero. Cuando uno acepta,

entonces puede... Pero como cualquier otra enfermedad.

Lo que pasa es que lo mental, sigo insistiendo, es lo que asusta

y lo que nos avergüenza ante los demás,

porque la gente no lo entiende y entonces ya...

o es que "estás... de la cabeza"

o es que tal, y no.

Les invitamos a conocer cómo funciona

y qué pruebas se realizan en una Unidad del Sueño

para averiguar los motivos

por los que un paciente no duerme bien.

Pero mejor que contarlo es que lo vean

en el siguiente reportaje.

Estaba malísima,

una persona como muerta. Yo...

ni salía a comprar, ni podía salir a la calle

ni nada. Porque han sido dos meses muy malos.

Todo el cuerpo, al estar tanto tiempo sin dormir...

El estómago, las digestiones...

Todo mal.

(NA) Caridad padece insomnio crónico

desde que tuvo a sus hijos con 33 años.

Decidió acudir al laboratorio de la Unidad del Sueño

en el Hospital 12 de Octubre de Madrid

para someterse a un polinsomnograma.

- Aunque veas que son muchos cables, los tengo que poner todos, ¿vale?

- Sí.

- Porque todo nos da información muy importante sobre tu sueño.

Quédate así, como estás. - Muy bien.

- Este lo pondré debajo de la mama izquierda.

- Muy bien.

(NA) En la cabeza se colocan 15 sensores,

2 bandas en el cuerpo, una torácica y otra abdominal,

un pulsioxímetro, un transcutáneo de carbónico

y un micrófono

para registrar el ronquido durante la noche.

- Vale, te lo voy a poner donde noto que vibran las cuerdas vocales.

(NA) Se le coloca un aparato para ver la respiración

y unas cánulas para registrar cómo aspira y espira.

- Te voy a poner el sensor más centrado

para que no duermas sobre el sensor; si no, no se ve bien.

- Muy bien.

- A lo mejor notas que está calentito, es normal.

Está a unos 42 grados.

(NA) Mientras duerme, la doctora Díaz Cambrales observa

en un monitor todos los registros

que la videograbación envía a través de los sensores.

- A la paciente, como tiene insomnio,

le cuesta trabajo empezar a dormir

y, a pesar de tener los ojos cerrados,

nosotros podemos ver a través de los canales neurológicos

que la paciente continúa despierta.

(NA) La neumóloga observa el gráfico de Caridad

durante toda la noche.

- Se va cada 30 segundos leyendo cada época

y después, con eso, tenemos lo que llamamos "hipnograma",

que son las ocho horas en las que dormimos.

Podemos ver cuántas veces está en sueño profundo,

cuántas en sueño superficial y cuántas despierta.

(NA) Se comprueba que, durante la noche,

Caridad no tiene ronquidos ni apnea.

Si fuera el caso, se le recomendaría un aparato

que consigue dilatar la faringe al dormir

para evitar las pausas de la apnea.

- Este aparato es muy simple. Es como un compresor pequeñito,

que va en esta máquina.

Se conecta mediante una tubuladura...

Mientras la tubuladura se conecta a la interfaz,

que es la que va a conectarse al paciente...

Es una mascarilla. Esta, en este caso, es nasal.

Se coloca sobre la nariz...

(NA) Y llega el momento de quitarle todos los cables.

- Te voy a ir echando un disolvente, vas a ver que es como un aceite,

para que se vayan despegando los esparadrapos solos, ¿vale?

Ya has visto que tienes los cables muy pegados,

pero con esto se te va quitando poco a poco.

A veces, los pacientes que tienen insomnio

están acostumbrados, por ejemplo, a coger el sueño con radio,

viendo la tele o leyendo, y aquí no les dejamos.

Y muchas veces eso que ellos creen que les relaja es

una distracción, y aquí consiguen dormir.

(NA) En este laboratorio del sueño del Hospital 12 de Octubre,

comandado por la vicesecretaria de la Sociedad Española del Sueño,

la doctora Josefa Díaz de Atauri,

se enseña a los médicos residentes

cómo trabajar en una especialidad tan difícil.

- Utilizamos para los cursos de formación

este maniquí para adiestrar al personal de enfermería,

o bien a los médicos residentes,

de cuál es la colocación de los sensores que utilizamos

para los registros de la polisomnografía.

Todos los problemas de sueño tienen cura.

(Música tranquila)

A continuación charlamos con una gran escritora

e intelectual, Carmen Posadas,

quien, pese al aspecto sereno que siempre presenta

y su innata elegancia, es una de las muchas personas

a las que les cuesta conciliar el sueño.

(NA) "Una de las autoras latinoamericanas

más relevantes de su generación".

Así definió a Carmen Posadas la revista Newsweek en el año 2003.

Nació en Montevideo, Uruguay, en 1953,

pero solo vivió allí hasta los 12 años.

En 1965 se trasladó a Madrid con su familia,

aunque ha vivido en ciudades como Moscú, Buenos Aires y Londres,

lugares en los que su padre desempeñó cargos diplomáticos.

Con "Pequeñas infamias",

logró el Premio Planeta en 1998.

Sus libros han sido traducidos a 23 idiomas,

y se publican en más de 40 países.

(Música dinámica)

Carmen Posadas, bienvenida.

Encantada de estar aquí, muchas gracias.

¿Qué tipo de insomnio tienes?

¿Te cuesta dormirte? ¿Te despiertas a mitad de la noche?

Me cuesta dormir, sí. (ASIENTE)

Y sobre todo yo creo que... analizando,

porque llevo muchos años con esto y entonces me he analizado bastante,

creo que todo es psicológico.

Me han hecho la prueba del sueño, esa que te hacen dormir.

Fue con mi hija

y me dijo: "Mama, te dormiste a los 5 minutos".

Yo juro por mis muertos que no había pegado ojo

ni un solo minuto.

Pero...

Todo esto empezó de una manera muy curiosa.

Cuando empecé a estar en el ojo público...

Yo he tenido una vida anónima y soy tímida,

con lo cual no me gusta que me miren,

no me gusta ser el centro de atención.

Cuando me casé con mi marido, ahora soy viuda,

él tenía una proyección pública muy grande y, de repente,

nos perseguían los paparazzi. Y esa no era la fama

que yo quería tener, en absoluto.

Y me sentía muy incómoda. Ahí es cuando empezó todo.

A muchos escritores también les inspira el silencio

y la noche. ¿Era tu caso?

No.

Dicen los ingleses que hay alondras y búhos.

Yo, desde luego, soy alondra.

Y a partir de las doce me convierto en calabaza,

como la Cenicienta.

"No me pregunten nada más, no me interesa".

"¿Quiere salir con George Clooney o con Jeremy Irons?",

que me gusta muchísimo.

A partir de las doce no cuenten conmigo, sea quien sea.

¿Y qué hiciste? Imagino que probaste baños calientes,

infusiones, todo tipo de...

Menos el martillazo en la cabeza, lo he probado absolutamente todo.

Te voy a contar.

Primero, por supuesto, fui a varios médicos.

Hice la prueba esa famosa, que según ellos yo dormía

y te aseguro que yo no pegué ojo.

Después he probado todo tipo de pastillas,

he probado yoga, he probado acupuntura,

hipnosis... Lo que quieras.

Como te digo, menos el martillazo en la cabeza...

Pero al final descubrí qué era lo que a mí me tranquilizaba.

Y es convertirme en la persona más aburrida de la Tierra.

Me acuesto como los niños. A las diez y media u once

me acuesto, y entonces duermo perfecto.

O sea, llevando una rutina muy establecida.

Sí.

Y cuando escribes una novela, ¿haces lo mismo?

También. Lo que procuro es...

no salir por las noches, no cenar muy fuerte,

tampoco hacer deportes violentos por la noche,

y leer, leer en la cama.

Eso es lo que me tranquiliza.

Pero si hay un día que salgo y me acuesto tarde,

entonces ya me pongo eléctrica y no pego ojo.

Das la sensación de ser una mujer apacible.

¿Es así o eres un poco nerviosa?

(RÍE) Soy nerviosa. Tengo unos nervios...

Yo me llamo Posadas y dicen que soy de aspecto "reposado",

pero es mentira;

no soy nada reposada, soy muy histérica,

muy...

eléctrica.

Y también es llamativo que tienes un aspecto extremadamente saludable.

¿Cómo haces para contrarrestar los efectos de una mala noche

en el carácter y en el físico?

Hace tiempo que no tengo malas noches

porque me acuesto como las gallinas,

pero nunca he tenido mala cara por dormir poco, por suerte.

Así que en eso no se notaba mucho. La procesión iba por dentro.

Otro descubrimiento que hice es que necesito dormir muchas horas.

Yo me imagino que hay gente... No sé,

me parece que Napoleón dormía 4 horas y estaba estupendamente.

¡Bendito Napoleón, qué suerte tenía!

Pero yo necesito dormir mínimo ocho.

Si duermo siete estoy bien, pero si duermo seis horas y media...

Además, me da la depre, ¿sabes?

Pienso que nadie me quiere, que la vida es horrible...

(ASIENTE)

Y hablando metafóricamente, ¿qué le hace perder el sueño

a Carmen Posadas?

Sobre todo eso, pensar que no voy a dormir.

Es una cosa psicológica. No tengo ningún problema físico.

No hay ninguna razón por la que yo no pueda dormir.

Es un poco la angustia de "creo que no voy a dormir",

y por lo tanto no duermo.

La única manera de luchar contra eso que yo he descubierto es...

acostarme temprano. Es la única solución.

Desastrosa para este país, me tendría que ir a vivir a Suecia.

¿Llegaste a tomar alguna pastilla o a acudir al psiquiatra

cuando tuviste esos problemas? Sí, por supuesto que sí.

Y de hecho tomo pastillas para dormir todas las noches.

Una muy suave, que se vende sin receta.

Es como un placebo, pero a mí me da seguridad.

Ya me he tomado la pastilla y duermo.

¿Otras pastillas más fuertes te fueron efectivas?

He probado absolutamente de todo. ¿Y cuál es tu opinión?

Bueno, no me gusta porque perdía mucha memoria.

O sea...

Con la que toma todo el mundo, que no vamos a decir aquí la marca,

al final me volvía completamente lela.

Así que...

estoy contenta por no tener que tomar esa pastilla.

La que tomo es muy suave y por lo menos sigo siendo yo misma.

¿Técnicas de relajación, yoga,

mindfulness? Sí, sí, todo.

Y control mental, que eso funciona bastante bien.

Lo que pasa es que me pongo impaciente

y no hago la relajación completa.

¿Control mental? ¿A qué te refieres?

Una cosa que se llama "control mental",

que hacíamos en mi época. Es como ser tú misma.

Te vas relajando y dando mensajes tranquilizadores.

(ASIENTE)

Pero eso es como la gimnasia: si pierdes la costumbre,

al final te desprogramas. Y ahora estoy un poco desprogramada.

¿Y qué piensa una persona cuando no se puede dormir?

¿Haces planes de futuro, repasas el día...?

La gente que tiene insomnio me va a comprender.

Es desesperante. O sea...

Nada te interesa, porque si no descansas

tu cuerpo está mal, tú te sientes mal,

te da la depre...

Así que...

¿Qué pienso?

(RÍE) Que soy una desdichada, que ojalá pudiera dormir.

La gente me dice: "¿Por qué no engordas

comiendo como comes?". Porque como como una lima,

no te lo puedes imaginar. Y yo digo:

"Debe ser por el insomnio".

Una cosa por otra.

¿Has reflejado algo de estas experiencias

en tus novelas o te ha valido...

para la inspiración? Sí, sí.

Es que otro problema que hay es

que muchas ideas surgen por la noche.

O sea, fue positivo... Claro, en ese sentido sí.

La noche es muy fértil.

Duermo con una libreta

y entonces ese insomnio no me importa mucho,

(RÍE) porque cuando, de repente,

por la noche te da la solución a una novela,

al día siguiente estoy hecha puré pero valió la pena.

Pero no te habrás arrepentido de haber acabado con tu insomnio...

Bueno, como lo puedo recuperar en cuanto quiera,

si me acuesto tarde lo vuelvo a recuperar,

si algún día necesito tener ese insomnio fértil

en el que se te ocurren ideas luminosas, digo:

"Mañana estaré hecha polvo,

pero la novela tendrá un personaje más

o un pasaje interesante.

¿Y qué te dijo tu familia? ¿Te afectó esto a tu posible

relación de pareja o...?

No tanto; mi pareja también es muy tempranero.

Pero sí con amigos, porque además...

es algo que la gente no entiende muy bien.

Tú eres la aburrida del grupo. (RÍE)

Esa petarda que se quiere ir a las once de la noche

cuando todo el mundo se está divirtiendo.

Y me costó porque a uno no le gusta ir contracorriente,

no le gusta hacer cosas diferentes al resto de las personas.

Pero con la edad, uno va aprendiendo

que hay cosas con las que no hay más remedio que...

Lo que hacía... Te voy a contar.

Como no quería decir que no quería hacer tal cosa

porque era muy tarde y tenía insomnio,

me inventaba otras enfermedades que me parecían más dignas.

Decía: "Estoy fatal, tengo una lumbalgia...".

"Estoy malísima, con una jaqueca...".

Porque eso la gente lo entiende. La jaqueca o el dolor de espalda,

no se sabe por qué, afecta más que el insomnio.

(ASIENTE)

Y ya para terminar, ¿qué consejos le darías a personas

que pueden estar pasando por esto, que no pueden dormir?

Que yo creo que cada persona es un mundo,

que la receta mía no necesariamente va a ayudar a otra persona,

pero que uno es el que se conoce más a sí mismo.

Puedes tener un médico que te ayude de alguna manera,

pero tú tienes que encontrar lo que te va a hacer sentir bien.

En mi caso es acostarme temprano,

a lo mejor en el caso de otra persona es hacer relajación

o hacer deporte.

Que busque su propia solución, que no se fíe

de las soluciones mágicas.

Ya lo han visto, Carmen Posadas ha superado su insomnio

acostándose pronto, porque ella además no duerme siesta,

con hábitos de vida saludables y control mental.

Vamos a ver qué más nos aconsejan nuestros médicos

en el debate.

(Música dinámica)

Bienvenidos de nuevo a El Ojo Clínico.

Si esta noche tienen menos ansiedad,

si duermen mejor,

yo espero que se lo agradezcan a nuestros doctores de cabecera,

que les van a ayudar

a conseguir que su ansiedad, si es que la tienen,

sea mínima y, desde luego,

que su sueño sea mucho más reparador.

Había una persona que, en principio,

fue el que mejor describió la depresión,

y el que era, incluso, el más ansioso.

Más ansioso desde el punto de vista de su trabajo

y también de su práctica profesional.

Le tenemos aquí, fíjense ustedes,

a mi derecha: Sigmund Freud.

Un personaje verdaderamente curioso, Fernando.

(FE) La verdad es que es un personaje

que ha dicho mucho en el mundo de la psiquiatría y la psicología,

y al que... ¿Es vuestro personaje?

(FE) Bueno, es una persona que aportó mucho a la psiquiatría.

Y luego hay toda una corriente de tratamiento,

el psicoanálisis, que nace con él,

porque fue el creador del psicoanálisis.

Ese es el gran aporte que hizo Sigmund Freud.

Lo que sí parece es que él tenía problemas de sueño,

a pesar de que fue el que mejor describió los sueños.

Incluso a veces interpretaba los sueños

para llegar a saber qué pasaba por la mente de una persona.

Decía que el sueño era un retroceso en la niñez, ¿no?

(FE) Hablaba de todas las pulsiones y todo el tema "inconsciente"

que a través de los sueños se manifestaba,

y analizando esas manifestaciones podíamos llegar a saber

qué pasaba dentro de esa persona, por decirlo un poco grosso modo;

lo que hacía Freud y la interpretación de los sueños.

Hablaremos de ansiedad y depresión, pero quiero haceros una pregunta

que no es para un psiquiatra.

¿Creéis en el psicoanálisis, Bárbara?

(RÍE) Bueno... (RÍE)

(RÍE) Casi, casi...

(BA) Casi que voy a pasar. "Pasapalabra".

"Pasapalabra", ¿no?

(FE) Yo creo... (BA) Tendrá su utilidad

en ciertos casos y, como todo, no se puede generalizar.

(FE) Vamos a generar polémica si hablamos del psicoanálisis.

Vamos a hablar un poco más del sueño,

que era con lo que arrancábamos de Freud.

Y hablaba de la importancia que tiene el tema del insomnio,

porque en España hay 4 millones de personas

que duermen mal,

lo cual es una cifra que hay que tener en cuenta.

Es verdad que el insomnio más frecuente es el transitorio,

el que pasa en una temporada porque uno tenga algún problema

o por alguna situación de estrés,

pero hasta un 10-15% de insomnios se cronifican,

duran más de seis meses. Y esto es algo

que hay que tener en cuenta, porque aparte de la ansiedad

y de la depresión puede haber algunas enfermedades médicas

o algunos tratamientos que pueden provocarnos insomnio.

(JO) Efectivamente.

Además, muchas veces, fíjate,

cometemos el error

de que cuando envían a la consulta a una persona que cuenta

que tiene insomnio,

enseguida se saca el recurso de mandar alguna medicación

para tratar el insomnio,

cuando lo fundamental que hay que hacer en estos casos es

preguntar y preguntar cuál es la causa del insomnio,

por qué duerme mal. Porque a lo mejor duerme mal

no porque tenga insomnio de por sí,

sino porque se levanta muchas veces al baño,

igual tiene un problema de próstata, en el caso de un varón,

y es lo que hay que tratar.

A lo mejor se despierta varias veces por la noche

porque tiene dolor,

con lo cual lo que habrá que tratar es el dolor.

A lo mejor se despierta por la noche

por algún medicamento que está tomando,

que es lo que le ha llevado al insomnio,

y habrá que corregir ese tipo de tratamiento.

Con lo cual lo primero es preguntar mucho

y ver realmente si hay una causa o no,

y utilizar otras medidas no farmacológicas

antes de enseguida...

Tendemos mucho,

porque estamos con el tiempo muy limitado,

a mandar un fármaco. Yo creo que es el error.

¿Se es insomne porque se es ansioso

o se es ansioso porque se es insomne?

(BA) Bueno, como ha dicho José María,

hay muchas causas de insomnio.

La ansiedad puede ser una causa de insomnio,

puede interrumpir el sueño,

pero hay otras causas que habrá que buscar...

haciendo la historia clínica, preguntando.

(FE) Volviendo a la típica pregunta trabalenguas de Carlos,

la verdad es que la ansiedad y el insomnio tienen mucha relación.

Sí que es importante...

Por lo menos para los psiquiatras o los médicos,

cuando a una persona le preguntamos por el insomnio

es importante diferenciar entre tres tipos de insomnio.

Hay un insomnio que se llama "insomnio de conciliación",

que es cuando a una persona le cuesta coger el sueño.

Es el más frecuente. ¿Cuando uno se lleva mal

con la parienta?

Fundamentalmente cuando uno tiene estrés

y está preocupado. Le cuesta coger el sueño

porque piensa en las preocupaciones. Es el más frecuente.

Hasta el 70% del insomnio tiene que ver con esto.

La ventaja que tiene: con medidas de higiene del sueño,

medidas conductuales, de organizarse bien,

de las que, seguro, luego hablaremos,

se resuelve en un elevadísimo porcentaje.

Luego tenemos otro insomnio que es justo el contrario:

el insomnio por despertar precoz.

Uno se despierta mucho antes de la hora que le corresponde

y ya es incapaz de dormirse.

En ese, los psiquiatras tenemos un poquito la alerta puesta,

nos saltan un poco las alarmas,

porque se relaciona mucho con la depresión

y con los trastornos de ansiedad graves.

Y el último tipo,

ni el de inicio ni el de final, es el de mantenimiento,

que, como decía José María, a veces tiene que ver con que uno

se levanta mucho al baño, también cuando uno tiene dolor,

o cuando tiene un síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Es importante diferenciarlo porque es mucho más fácil

encaminar el tratamiento sabiendo el tipo de insomnio

que tiene una persona.

Es que es esta pregunta, sobre la ansiedad y la depresión.

¿La ansiedad es lo mismo que la depresión?

(FE) No, ansiedad y depresión no son lo mismo.

Es verdad que en muchas ocasiones aparecen juntos los dos trastornos,

entonces nos puede llevar a confundirnos,

hasta comparten algún síntoma, como la fatiga,

la irritabilidad o incluso el propio insomnio,

que puede ser común en las dos enfermedades.

Pero la depresión tiene más que ver con el ánimo bajo,

con la pena, con la tristeza,

y la ansiedad tiene más que ver con las preocupaciones,

con los miedos, con la inquietud...

Aunque comparten síntomas, como el insomnio,

realmente no son lo mismo.

Sí me parece importante, y lo decía uno de los testimonios,

que la ansiedad, en realidad, es una emoción normal,

que nos prepara para cuando va a haber un evento desagradable

o algún estímulo negativo.

La ansiedad es un estado que nos ayuda a afrontarlo.

¿Cuándo tenemos un problema? Cuando esa ansiedad nos sobrepasa,

cuando ese mecanismo de adaptación no somos capaces de hacerlo bien

y al final acabamos con una respuesta exagerada...

Incluso cuando desaparece el estímulo negativo

seguimos manteniendo esos síntomas.

Pero me parece importante recordar

que la ansiedad puede ser una emoción normal,

natural en las personas para la supervivencia.

Y hay otra pregunta directamente dirigida a ti.

Me dan miedo las pastillas.

¿Se pueden tratar sin ellas el insomnio o la ansiedad?

(JO) Efectivamente,

se pueden tratar tanto la ansiedad como el insomnio sin pastillas.

De hecho, en el caso sobre todo del insomnio,

lo recomendable es dejar las pastillas como último recurso.

Algunas de las claves del tratamiento no farmacológico

ya las ha dicho Carmen Posadas en su entrevista con Cristina,

como sobre todo tener una rutina.

Tener un horario fijo a la hora de acostarte.

No hacer una cena copiosa;

acostarse con hambre también puede alterar el sueño,

una cena ligera sería lo ideal.

Tener una temperatura adecuada en la habitación,

que no haga ni mucho calor ni mucho frío.

Que la habitación sea el lugar para dormir,

que no se vea la televisión, que no se lean libros;

dejar el lugar para el descanso.

El alcohol también puede alterar el sueño:

sobre todo en esas últimas horas del día no consumir alcohol.

También otra regla básica para tratar el insomnio

sin medicación...

es, sobre todo, no hacer un ejercicio intenso

a última hora del día; eso también activa mucho.

La gente muchas veces lo hace pensando que va a estar cansada

y eso va a facilitar el sueño, pero es todo lo contrario:

te activa y, al final, te altera mucho el sueño.

Esas rutinas son fundamentales. (FE) Y otra cosa más:

a veces lo que nos pasa es que no es un insomnio propiamente,

sino una inversión del ritmo. ¿Qué quiere decir esto?

Que realmente dormimos siestas muy largas

y dormimos peor por la noche. Hay un truco...

¿Quién duerme siestas muy largas? (FE) El que puede.

Pasa algunas veces... No veo aquí...

(FE) Pero hay un truco que es el 15-15.

¿Qué significa esto? Hay que intentar no dormir la siesta

mucho más tarde de las 15, es decir, de las tres,

y que las siestas no duren mucho más de 15 minutos.

Si hacemos siestas muy largas y muy tarde, evidentemente

luego nos va a costar coger el sueño.

En todo caso, yo creo que...

coincidiréis conmigo

en que la ansiedad y el insomnio tienen efectos orgánicos.

Se lo preguntaban a usted, doctora Pagán.

Sé que la ansiedad puede afectar al estómago, ¿es así?

(BA) Bueno, efectivamente, tanto la ansiedad como el insomnio,

sobre todo la ansiedad, es verdad que parece,

como preguntaba el espectador,

que sí que pudieran estar implicados en determinados desórdenes.

Él preguntaba concretamente por los desórdenes intestinales,

por los desórdenes gástricos.

Hay estudios que dicen

que el estrés puede aumentar la motilidad intestinal,

aumenta la sensibilidad al dolor,

la sensibilidad visceral, que es el dolor de las vísceras,

tanto intestinal como...

Y...

es verdad que no tiene una gran repercusión...

Es decir, el estrés no te va a producir

una úlcera, o lo que conocemos como "estrés",

claramente. O sea, "estrés" de preocupación,

de que tengo mucho trabajo, de que no llego;

sí el estrés de enfermedades graves o de estar hospitalizado.

Sí que puede aumentar episodios de diarrea, por ejemplo.

Es muy típico en los colon irritable que cuando la persona está nerviosa

y tiene estrés, puede tener más episodios de diarrea,

más dolor... También se relaciona

con la somatización... Cierta relación sí que hay.

Y controlando el estrés o bien con métodos...

tanto con pastillas como con métodos más psicológicos, por así decirlo,

controlas esa parte del dolor

o de la afectación orgánica.

Y sí hemos encontrado, Fernando, en toda la bibliografía clínica,

también periodística, más amplia,

una relación entre insomnio

y falta de sexo agradable, por decirlo de alguna forma.

(FE) ¿Insomnio y falta de sexo agradable?

Pues no sabría decirte si esa relación la veo tan clara,

porque a veces el sexo agradable limita el insomnio.

La realidad... Creo que decimos lo mismo.

(FE) Esta noticia de la que hablabas habla de un trastorno,

un trastorno muy poco frecuente,

que lo han llamado "sexsomnia", que consiste

en que en determinada fase del sueño,

concretamente en el sueño profundo,

de repente uno empieza a tener unas conductas de tipo sexual,

como masturbatorias o incluso tener intención

de mantener relaciones con la pareja que está al lado.

Pero es un verdadero trastorno del sueño.

Es parecido, por decirlo así, al sonambulismo:

la persona no se está dando cuenta,

no es una cosa que esté haciendo voluntariamente,

y cuando se despierta no tiene ningún recuerdo de esto.

Esta es la noticia que veíamos sobre la sexsomnia.

¿Es peligroso?

(FE) Peligroso no lo sé, pero legalmente

puede tener alguna implicación; pueden acusar a alguien

de haber intentado forzar a su pareja

o haber hecho alguna conducta sexual extraña.

Y si se demuestra que era un trastorno del sueño,

que, insisto, es como un sonambulismo

pero enfocado a conductas sexuales,

sí que es cierto que puede haber ahí un problema legal.

Lo complicado de esto es que los casos son muy poquitos,

parece que, por lo que leíamos, hay unos 60 en todo el mundo,

y es difícil de diagnosticar

porque tienes que hacer una prueba de sueño,

llevar a la persona a un hospital y hacer una prueba de sueño,

para detectar esta conducta. Y esto no siempre pasa.

Y otra cosa en la que no se ponen de acuerdo

los investigadores, los periódicos, los periodistas y, fundamentalmente,

las publicaciones médicas es:

"Si hay insomnio, si hay ansiedad,

¿te quedas o no te quedas en la cama?".

(JO) Sí, esto es un estudio de la Universidad de Pensilvania.

Las conclusiones que dice son

una de las pautas no farmacológicas que todos recomendamos.

Por un lado,

se dice claramente que no hay que irse a la cama sin sueño.

Y si te vas a la cama y no te duermes,

lo ideal es levantarse y esperar a que te entre el sueño para volver.

Y el estudio de la Universidad de Pensilvania

a lo que hace referencia es a un estudio

con personas con insomnio agudo.

Lo que se hizo es...

Se vio que el grupo de personas que tenían ese insomnio agudo,

y que a las cinco o seis de la mañana,

cuando se despertaban, no intentaban mantenerse en la cama

más horas sin sueño y se levantaban,

tenían menos cronificación

que las personas que decían: "Me tengo que dormir".

Por lo tanto, permanecer menos tiempo en la cama

sin sueño

favorece que no caigas en insomnio crónico.

Quiero terminar con un miedo, que es la adicción.

(FE) Me alegro, Carlos, que saques este tema

porque hemos hablado mucho de medidas no farmacológicas

pero, efectivamente, los fármacos para el sueño se utilizan.

Se utilizan y bien utilizados son muy eficaces.

Lo que uno debe hacerlo bajo la recomendación del médico

por este riesgo que comentas de adicción o abuso de los fármacos.

(BA) Además, en casi todos los estudios

que se hacen sobre automedicación,

los fármacos tanto para la ansiedad como para el insomnio

son de los primeros en la lista. Es lo que la gente banaliza más

y utiliza sin recomendación médica.

Y hay que señalar que no son inocuos

y que tienen que estar supervisados.

(FE) Por eso insisto en que debe hacerse bajo preinscripción médica;

cuando estos fármacos no funcionan o empiezan a utilizarse

de forma prolongada,

utilizamos otras medicaciones, como puede ser la melatonina,

o algunos antidepresivos que también funcionan

para controlar el insomnio. Creo que el mensaje es claro:

si uno tiene un problema de insomnio tiene que acudir al médico,

determinar cuál es la causa y, a partir de ahí,

medidas farmacológicas y no farmacológicas combinadas,

que son altamente eficaces para controlar el insomnio

y la ansiedad, en caso de que la hubiera.

Javier, que se está haciendo asiduo a los aviones,

es ahora casi un enfermo: enfermo de melatonina.

Escúchenle.

(Música animada)

De hipocondriaco nada.

¡Que no, que ya me encuentro genial!

¡Que duermo todas las noches como un niño!

Y yo sé lo que es padecer insomnio.

Tres años estuve yo sin dormir nada.

Yo dormía menos que el vecino de Bricomanía.

Un horror.

Me despertaba todas las noches angustiado

porque se me había olvidado tomar las pastillas para dormir.

¡Pero ya no!

Duermo todas las noches como un bebé.

Me pongo el chupete y a dormir.

(Llantos)

No fue un consejo de mi psicoanalista,

sino de un amigo que me dijo que él dormía genial

porque después de cenar se ponía un chupete.

Bueno, eso le entendí yo; lo que se ponía después de cenar

era un chupito.

Uno, dos, tres... Varios.

(TARTAMUDEA) ¡Qué grande es esto del psicoanálisis y Freud!

Un psicoanalista es un tipo capaz de saber

qué nos pasa en la cabeza.

Por ejemplo, si Carlos Dávila fuera al psicoanalista,

este, después de estudiarlo, le diría:

"Te estás quedando calvo a marchas forzadas, macho.

Se te está cayendo el pelo que yo que tú lo recogía

para hacer un felpudo".

Sí, hoy se ha hablado mucho de Freud.

Freud es el padre de todos los psicoanalistas.

¡Qué digo yo!

Lo bien que se lo tuvo que pasar ese hombre,

porque mira que hay psicoanalistas en el mundo.

Freud pensaba que el sexo está...

en la cabeza.

Claro, pensando que el sexo está aquí,

si se ponía en la cabeza los preservativos,

¡así tuvo tantos hijos!

Normal. Freud era médico.

Y no tenía nada que ver con el famoso grupo de música:

Pink Freud. No.

Freud era un tipo al que,

si le contabas que te gustaban mucho las lentejas,

deducía que odiabas a tu padre.

Y si le contabas que odiabas las lentejas,

deducía que odiabas a tu padre.

Y si le contabas que odiabas a tu padre,

te decía:

"Qué le vas a hacer, macho. Son lentejas".

Una de las investigaciones más importantes de Freud fue

sobre el sueño.

Para eso se hizo vigilante en una fábrica de colchones.

Y allí llegó a la conclusión

de que si soñabas con, no sé, un caballo blanco,

tenías un trauma sexual de la infancia.

Y si soñabas con un caballo negro,

tenías un trauma sexual de la infancia.

Y si no soñabas,

es que odiabas que tu padre comiera lentejas

montado en un caballo negro o blanco.

Un tipo curioso, Freud. Suya es la frase:

"Hay dos maneras de ser feliz:

una es hacerse el idiota;

la otra es...

serlo".

Piénsenlo. Yo lo he pensado

y no sé si soy feliz o si soy idiota.

Vamos, que estoy como un inglés después del Brexit.

Es un ejemplo de cómo un sueño puede convertirse

en pesadilla, aspiración en transpiración,

pretensión en hipertensión y empeñarse en algo

en acabar empeñados y sin peñón.

Así les pasa a muchos, que no duermen,

porque tienen miedo a soñar.

Hasta el próximo día.

(Música animada)

Hoy hemos conocido síntomas, consecuencias y alivios

para dos trastornos muy generalizados:

el insomnio y la ansiedad.

No se automediquen ni abusen de somníferos o ansiolíticos.

Llegará un momento en que no surtan efecto.

Siempre hay que hacerlo bajo prescripción médica.

Aprendan a respirar y a relajarse.

Hay ejercicios de respiración que son muy útiles

para controlar estas dos patologías.

No teman en acudir a psicólogos o psiquiatras.

En muchos casos, es absolutamente necesario.

Dormir las horas necesarias es fundamental

para nuestra calidad de vida.

Recuerden que existen Unidades del Sueño

donde les proporcionarán las claves

de por qué no consiguen un sueño reparador.

Y, en el próximo Ojo Clínico,

les presentaremos testimonios muy emocionantes

de mujeres que no conseguían ser madres

y que vieron cumplido su mayor anhelo

gracias a las técnicas de reproducción asistida.

Todo sobre la infertilidad y sus soluciones

en el próximo programa.

Y recuerden que pueden seguirnos en la página web de rtve.es,

donde podrán consultar el blog de nuestros médicos,

y también en Facebook y Twitter.

Y ya lo saben: la vida es una buena experiencia

y la experiencia, como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa.

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El ojo clínico - Insomnio

30 oct 2016

Uno de cada cinco españoles padece insomnio y, por tanto, también sufren de ansiedad. Pero también existe otra ansiedad independiente del insomnio. De ambos trastornos se habla en este programa, presentado por la periodista Ana Gugel y por la neurocirujana Cristina Torres.

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