El Ojo Clínico La 2

El Ojo Clínico

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Para todos los públicos El ojo clínico - Enfermedades de la piel - ver ahora
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El hipocondriaco es ese enfermo imaginario

Me duele de "to" y no tengo de "na".

El hipocondriaco es ese enfermo imaginario

al que no le pasa nada, ¿no? "Es que no te pasa nada".

Pero sí le pasa.

Y unas navidades, estábamos cenando...

y bueno, mis hijos eran pequeños,

estábamos la familia reunida, y me tuve que ir a Urgencias

porque noté en el ano un pinchazo terrible.

Y bueno, pues fui a Urgencias,

tuvieron que hacerme una colonoscopia en quirófano,

tuvieron que sedarme y todo,

y bueno, pues por suerte no tenía nada.

Estoy operado de todo. Tengo operaciones

en las operaciones.

Si te digo la lista de operaciones que tengo, flipas.

Son pacientes muy reacios

a que les den una explicación psicológica

de su sintomatología, fundamentalmente. Y suelen ser

muy demandantes de pruebas complementarias.

Yo, hasta hace bien poco, tomaba pastillas cada seis por dos.

Para esto, para lo otro, para lo de más allá...

Música

Hoy, en "El ojo clínico",

nos ocupamos de la salud de nuestra piel,

y también, claro, de sus enfermedades.

En este programa conoceremos mejor

las patologías que más nos preocupan,

como el cáncer cutáneo, el melanoma,

la psoriasis o la sensibilidad alérgica.

El melanoma es el tipo de cáncer de piel

más frecuente entre los españoles.

10 de cada 10 000 habitantes son diagnosticados con este tumor.

En el caso del cáncer cutáneo no melanoma,

la tasa se sitúa en 160 casos por cada 100 000 habitantes

de los cuales 118 son carcinomas basocelulares

y 42 espinocelulares.

Por eso, las revisiones periódicas con el dermatólogo

son fundamentales. Nadie pensaría

que Vanesa Romero,

uno de los rostros más populares entre los españoles,

padece problemas en su piel.

¿Cómo se cuida? ¿Qué trastornos padece en ella?

Hoy se sincera en la entrevista junto a Carlos Dávila.

Pedro Jaén, especialista en dermatología,

nos hablará de todas estas patologías.

También conoceremos el testimonio de una persona joven

que ha sufrido y superado un melanoma.

Nos interesamos también por analizar una enfermedad

que afecta a más de un millón de personas en España:

la psoriasis.

Para ello visitaremos la Unidad de Patologías de la Piel

del Hospital de La Princesa.

¿Quién es el personaje histórico de hoy?

Pues Isabel II. La reina de los tristes destinos,

como la describió el general O'Donell,

presentó desde muy pequeña los primeros síntomas de psoriasis,

enfermedad que le acompañó toda su vida.

Eran otros tiempos, y las terapias dermatológicas

estaban en sus inicios.

La investigación dermatológica avanza ahora a pasos agigantados.

Por eso es muy importante conocer el contexto histórico

en el que vivió Isabel II su enfermedad.

Música

Le llamaban coloquialmente "la obesa" o "la castiza",

pero quizá quien mejor la reflejó fue el general O'Donell,

uno de los espadones más preclaros del siglo XIX,

que la definió como la reina de los tristes destinos.

Y es que en efecto, su oronda vida

nació de un padre, Fernando VII,

al que toda España primero veneró como "el deseado",

y después descalificó muy justamente

llamándole "el rey felón".

Tenía Isabel II tres años cuando murió su progenitor,

y solo 10 después fue proclamada reina,

gracias, eso sí, a que el traidor había firmado poco antes de morir

la pragmática sanción que derogaba la ley Sálica,

que no permitía reinar a las mujeres.

Desde muy niña,

Isabel II presentó los primeros síntomas de una enfermedad

que le acompañó a lo largo de sus 74 años de vida.

la reina Isabel II sufrió una enfermedad cutánea desde su infancia.

Sus médicos la catalogaron de ictiosis,

y hoy sabemos que corresponde a psoriasis.

El tratamiento de esta enfermedad fueron baños,

baños termales y baños de vapor.

Habitualmente los tomaba en el Palacio de Oriente,

pero también fue a algunos establecimientos

a tomar estos baños.

Sabemos que fue a Esparraguera, a Gijón y a Avilés.

La psoriasis es una descamación muy aparente de la piel

que tiene antecedentes familiares, por lo que parece muy claro

que la reina heredara de alguno de sus antepasados,

todos tan plagados de diversas patologías,

esta enfermedad, para la que aún hoy no existen tratamientos definitivos.

Sin embargo, este mal tan visible, que presenta

una epidermis, aparte de descamada, inflamada y enrojecida,

no apartaba a los numerosos amantes que la soberana tuvo,

incluso simultáneamente. La leyenda sobre este punto

aumenta la idea muy extendida

de que ninguno de los 11 vástagos que engendró la reina,

de los que 5 terminaron en aborto,

eran de su marido, Francisco de Asís.

¿Se puede adjetivar de ninfómana a Isabel II?

Isabel fue una mujer entregada a los placeres de la carne.

A pesar de que era poco agraciada, tuvo una larga lista de amantes,

tanto antes como después de casarse con Francisco de Asís.

Por su cama pasaron militares, nobles,

guardias y alabarderos.

Esta ninfomanía, esta afición, era conocida por su súbditos.

Es más, los hermanos Bécquer la recrearon

en su famoso libro "Los Borbones e en pelotas".

La reina era una asidua visitante de las costas españolas

desde el Mediterráneo al Cantábrico.

Su afición al mar no era caprichosa. Ya por entonces,

los médicos recomendaban a los enfermos de psoriasis

baños marinos, juntamente con exposiciones moderadas al sol.

Una práctica que en aquellos tiempos no estaba muy extendida,

porque las mujeres presumían, como elemento de belleza,

de un cuerpo blanco, y porque además,

no entraban en las playas

con bañadores precisamente atrevidos,

sino prácticamente vestidas de arriba a abajo.

Pero ¿qué otra enfermedad sufrió la reina?

¿Es cierto que también padecía del corazón?

La reina Isabel II gozó de una excelente salud

durante toda su vida.

A los problemas cutáneos, la psoriasis,

habría que añadir trastornos gastrointestinales

derivados de sus malos hábitos dietéticos.

La monarca falleció en el año 1904, a consecuencia de una neumonía

complicada tras un proceso gripal.

Las leyendas sobre Isabel II perduran hasta hoy mismo.

Su desmedida afición a la comida,

que le llevaba a ingerir alimentos constantemente,

le convirtió en una mujer ciertamente obesa.

Según uno de sus mayordomos,

la monarca comía hasta 17 veces al día.

Isabel II fue al principio de su reinado

muy querida por su pueblo.

Pero se vio pronto cercada en la corte

por poderosas camarillas:

las de su propio marido, la del padre Claret

y la de su influyente monja consejera sor Patrocinio.

Finalmente, murió desterrada en París en 1904,

y ya entonces se destacó que su hijo, Alfonso XII,

lo era realmente del capitán del Cuerpo de Ingenieros

Enrique Puigmoltó.

La historia no ha sido gratificante para la memoria de aquella reina,

pero menos aún de su peculiar marido,

que ha quedado retratado en las crónicas

como un descarado, villano, ruin, avaricioso

e incluso, literalmente, carlista de corazón.

Toda una pieza.

¿Somos conscientes actualmente

de lo importantes que son las revisiones dermatológicas?

¿Podemos evitar o prevenir el melanoma

y otros problemas patológicos de la piel?

Pues yo tengo dermatitis atópica, entre otras cosas.

Y me echo mucha crema hidratante.

No he tenido un problema en mi vida.

Lo tengo ahora, justamente. Una cosa aquí, en el dedo.

Y efectivamente, lo estoy tratando a través de un dermatólogo.

No la cuido mucho.

Utilizo los geles normales, y no suelo echarme crema ni nada.

Nunca tuve problemas de piel.

Soy muy blanco, y necesito echarme crema.

Sobre todo, protección en la playa. Pero problemas de piel, nunca.

Yo sí que he padecido enfermedad en la piel.

De hecho, acné.

Y yo cuido mi piel, me hidrato todas las mañanas,

la limpio, la tonifico, y por la noche la limpio,

la tonifico y la vuelvo a hidratar.

En principio no he tenido ningún problema,

que me haya dicho el médico, o el dermatólogo.

Lo que hago todos los días, después del baño,

es hidratarme todo el cuerpo.

Sí soy consciente que hay que cuidarla.

Sobre todo en un país como este,

que el sol es fundamental,

positivamente, pero también negativamente,

en eso sí soy especialmente precavido, sí.

La psoriasis es una enfermedad

que causa descamación e inflamación de la piel,

que es el órgano más extenso del cuerpo humano.

De forma normal, las células de la piel

se replican en su capa más profunda

y suben, reemplazando constantemente de esta forma

a las células muertas,

que se van retirando a la superficie y posteriormente se desprenden.

Este proceso se llama renovación celular,

y dura aproximadamente un mes.

En la psoriasis, la renovación celular se acelera notablemente,

y dura solo unos días.

Ello provoca que las capas de células se acumulen.

En la mayoría de los casos la psoriasis se manifiesta

con unas placas de piel gruesa y enrojecida,

y con escamas que se van desprendiendo,

habitualmente en codos, rodillas, cuero cabelludo,

la parte baja de la espalda, la cara, las palmas de las manos

y las plantas de los pies.

Estas lesiones dérmicas pueden producir picor o dolor.

En TVE, en la década de los 80,

se hablaba de las diversas enfermedades de la piel

que más preocupaban a los españoles, dando incluso, en algunos casos,

más importancia al aspecto estético que al estrictamente médico.

La piel, hemos visto, es una capa que está recubierta

de una película ácida y grasa que es protectora.

Pues bien, un exceso de limpieza no le beneficia.

Hay un desgaste grande, porque la piel se refuerza

para segregar nuevamente esa película.

Por otra parte, mientras no se tiene,

la facilidad de lesión es mucho mayor.

Solo hay que ver las manos de una lavandera,

o de muchas amas de casa.

Otra afección de la que no se sabe mucho es el vitíligo.

Son manchas incoloras, generalmente simétricas,

que aparecen en diversas partes del cuerpo.

Suelen aparecer en individuos nerviosos

o con trastornos hormonales.

He aquí, por último, el o la psoriasis.

Es una lesión escamosa

que predomina en codos, rodillas, cuero cabelludo y uñas.

Su mecanismo es desconocido.

Si en el individuo normal

las células de abajo tardan 20 días en morir

y en llegar a la superficie,

en el psoriásico tardan solo de tres a cinco días,

de ahí que lleguen a la superficie todavía con vitalidad.

Quedan pegadas y surge la escamación.

Hace 13 años yo me había quitado anteriormente dos lunares,

porque estaban un poquito raros,

y la primavera siguiente,

mi madre, una vez, duchándome y cambiándome,

me vio un lunar que tenía en la espalda,

y me dijo que creía que me había crecido un poco.

Entonces fuimos al dermatólogo,

y nada, valoraron desde el principio el quitármelo

para poder examinarlo.

Cuando me dijeron que era un melanoma,

te quedas un poco descolocada, porque no sabes qué va a pasar.

Siempre oyes hablar de tumores, de cáncer,

pero nunca piensas que te lo dirán a ti.

Y la verdad es que luego el dermatólogo me tranquilizó,

porque me dijo que era solo extirparlo,

que no había que hacer tratamiento, porque lo tenía muy localizado.

La verdad, estaba en una fase muy temprana,

con lo cual, con la operación fue suficiente.

La psoriasis es una enfermedad genética.

Tiene una base genética muy amplia,

y por tanto,

hasta que no podamos modificar esa genética,

aquella persona que tiene psoriasis,

tendrá la posibilidad de padecer esta enfermedad

a lo largo de la vida.

Lo que podemos hacer es mantener al paciente libre de la enfermedad,

tanto en las psoriasis leves

como en las psoriasis moderadas o incluso en las psoriasis graves,

que a veces obligaban a ingresos prolongados de los pacientes,

y en la actualidad tenemos fármacos muy efectivos

para estos pacientes.

Un centro en Madrid referencia

en investigación y tratamiento de la psoriasis

es el Hospital Universitario La Princesa.

Más de un millón de personas padecen esta enfermedad en España.

Acudimos a la Unidad de Psoriasis

para hablar con el jefe de Dermatología, Esteban Daudén,

y la jefa de Reumatología,

la doctora Rosario García Vicuña.

La piel, al igual que cualquier otro órgano

de nuestro cuerpo, es susceptible de padecer enfermedades.

Una de ellas, la psoriasis.

El doctor Esteban Daudén, jefe de servicio

de Dermatología del Hospital Universitario La Princesa

de Madrid, nos habla de ella.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel.

Se caracteriza por unas placas rojo escamosas

que aparecen en sitios muy característicos,

como los codos y las rodillas.

En España se estima que padecen psoriasis

más de un millón de personas.

La enfermedad afecta aproximadamente

a un 2,3 por ciento de la población.

David Trigos es uno de esos pacientes que la sufre,

pero ¿cómo afecta a su vida?

"Yo era deportista. Hacía judo,

a un nivel bastante alto,

yendo a campeonatos de España e internacionales".

Estuve como dos años peleándome con la psoriasis

sin saber lo que era, hasta que ella me ganó al principio,

y yo llegué a dejar el deporte y mi vida anterior.

Y cambié mi vida por una vida mucho más de quedarme en casa,

de no salir, de no ir a la playa...

Fue un cambio radical en mi vida.

La historia de este exdeportista

no es diferente de la de muchas otras personas

que a causa de esta afección dermatológica

quedan marginadas socialmente

y sufren el impacto que este problema patológico

causa en su autoestima.

La psoriasis es una enfermedad que no es contagiosa.

Hay que enfatizarlo: no es contagiosa.

Pero es muy visible.

Y a nosotros, a los pacientes que tenemos psoriasis,

nos cuesta salir a la calle para que la gente no lo vea.

Nos da miedo, o nos da ese pavor a que nos vean y a que piensen

que somos contagiosos. Pero no lo somos.

Entonces, no tiene ninguna lógica que nos tapemos.

Es bueno que la gente lo vea como algo normal.

Aunque la imagen que se suele tener es de una enfermedad

que se refleja solo en la piel, lo cierto es que no es solo

un mal estrictamente dérmico,

sino que esconde un cuadro inflamatorio y patológico

muy extenso en general. También puede afectar

a la enfermedad cardiovascular,

y es más frecuente que el paciente

tenga elevación del colesterol o de los triglicéridos,

que sean más obesos,

que tengan diabetes, hipertensión, algunas enfermedades intestinales...

Es decir, digamos que la psoriasis es una enfermedad

que no solo se limita a la piel, sino que puede ir más allá.

La enfermedad se manifiesta de forma diferente en cada paciente.

Por ejemplo, en la artritis psoriásica

también están afectadas las articulaciones.

David, desde hace más de dos años, sufre de artritis en manos,

columna y tobillos.

Buenos días, David. -Buenas.

-¿Qué tal? ¿Cómo estamos? -Aquí estamos.

Siéntate.

Noto algo de mejoría, pero...

¿Has tenido alguna lesión más amplia, David?

Sí, ahora ha mejorado un poco también,

pero sí que he tenido bastante sequedad.

Es que no llega a ser una lesión muy grande,

pero entre la sequedad y la inflamación...

¿Esto te molesta? -Sí, ahí sí.

-Ahí también duele todavía.

Vale. Las uñas veo que las tienes un poquito mejor.

-Sí. -Vale.

Tú dirías que eso sí ha mejorado. -Sí, sí.

¿Cómo vamos con la dieta? -Bueno...

Poco a poco, mejorando. -Poco a poco.

Pero ya has empezado. -Sí. Perdí cuatro kilos en un mes.

A un kilo por semana. -Perfecto.

Esto es una carrera de fondo.

Se trata de un trastorno impredecible

en el que suele ser difícil identificar

qué lo desencadena o lo agrava.

Los controles periódicos, como analíticas

y pruebas radiológicas,

pueden revelar signos premonitorios de la enfermedad,

dado que aún hoyo no se conoce la causa que desencadena

la aparición de la psoriasis.

La causa exacta no la conocemos, pero cada vez sabemos más

de los mecanismos inflamatorios que conducen a esto.

Hay una parte importante determinada por la genética, por genes.

Hay factores de riesgo. Por ejemplo, la obesidad, sabemos hoy

que es un factor de riesgo para desarrollar psoriasis.

Y sobre todo, algunos genes relacionados

con receptores, o algunas sustancias

que están aumentadas en estos pacientes,

tanto en el tejido como en sangre.

David lleva ya 18 años padeciendo psoriasis.

Aunque la psoriasis no remite definitivamente,

un correcto tratamiento y las precauciones adecuadas

ayudan a controlarla. Incluso

puede desaparecer durante largos periodos de tiempo.

La psoriasis es una enfermedad crónica.

Significa que hoy por hoy, por desgracia,

no tenemos armas para curarla. Sí para controlarla.

Y para controlarla, generalmente, muy bien.

Pero no para curarla.

Muchas veces, los pacientes de psoriasis están desconcertados.

No comprenden por qué la enfermedad ha llegado hasta ellos,

y ello les provoca una gran desazón psicológica.

Comprender la enfermedad es el primer paso

para empezar a tener mejor calidad de vida.

Una vez comprendes la enfermedad y cómo funciona,

puedes mejorar en otros ámbitos de tu vida.

Sobre todo, a nivel general, la calidad de vida mejora.

"Yo, como paciente de psoriasis, el consejo que doy

es que siempre hagan caso al especialista".

"Siempre. Que un tratamiento puede ir mejor o peor,

pero siempre estarán bien asesorados

cuando un especialista o un médico

les brinda ese tratamiento. Y sobre todo,

mucha paciencia y mucha información".

La palabra clave es "información".

Una actriz admirada,

y con una piel aparentemente envidiable.

Sin embargo, Vanesa Romero también sabe lo que es

tener una piel con problemas, y cómo debe cuidársela.

De todo esto y de mucho más hablará a continuación

en una de sus entrevistas más personales, con Carlos Dávila.

Nacida en Alicante, Vanesa Romero pasó su infancia

dedicada totalmente a su gran pasión,

el atletismo, hasta que las lesiones pusieron punto y final

a su carrera deportiva. Su vida cambió

al llegar a Madrid con 17 años

y protagonizar importantes campañas publicitarias

nacionales e internacionales, hasta que un día

comenzó su trabajo en la televisión.

Primero como presentadora en diversos canales,

y luego como actriz en series de éxito nacional.

Uno de los rostros más bellos de la televisión

compagina su trabajo como actriz y modelo

con el de escritora, desde que publicó su primer libro,

"Reflexiones de una rubia", donde narra su experiencia

sobre una infancia complicada, marcada por el acoso escolar

y una baja autoestima.

Profesional polifacética convertida en una importante bloguera,

que muestra su lado más personal en sus consejos sobre moda,

ha interpretado con éxito en el teatro

la obra "El clan de las divorciadas",

y en el cine, la película "9 meses", de Miguel Perelló.

Vanesa Romero, gracias por estar en "El ojo clínico".

Un placer estar aquí. La verdad, te miro

y digo: "No puede tener ninguna enfermedad dermatológica".

"No puede ser. Me han engañado".

Bueno.

Sí es verdad lo que comentaba antes,

que tengo rosácea la piel,

y bueno, ahí, con mis cosas.

Evidentemente, en este mundo tan loco en el que estamos,

pues afecta de alguna manera este famoso estrés

que tenemos todos de alguna manera. Y a mí

en particular me afecta a la piel.

La rosácea afecta a la piel. Sí.

Incluso a los ojos. Tampoco veo en esos ojos

la rosácea. Bueno, afortunadamente,

los ojos todavía nada, pero es verdad que la piel sí.

Pero bueno, afortunadamente, lo tengo bastante controlado.

Cuéntame cómo. Pues mira, a través

de la alimentación, sobre todo.

Y bueno, es verdad que después de probar algunos tratamientos,

medicándome..., quitaba la medicación y volvía a aparecer.

Entonces, bueno, el doctor Beltrán

me trató con histaminas naturales,

y a partir de ahí...

Con inyecciones. Sí.

Entonces, a partir de ahí se reguló todo,

más o menos,

y me dan brotes muy de vez en cuando.

Pero sí es verdad que para mí es fundamental

cuidar bastante la alimentación,

porque cuando tomo algo, no sé por qué,

de repente el cuerpo hace ¡fu!

Se dispara, y es como: "Qué picor". Pero bueno,

más o menos. ¿Cómo son los brotes?

Bueno, hay como diferentes tipos de brote.

De repente, un día me levanto y me sale.

Y dices: "¿Por qué?". Y dices: "Ese es emocional".

O porque tienes estrés

o algún problema. Sí, emocional sobre todo.

Estrés, el no dormir...

Madrugo mucho con la serie.

Entonces, cuando madrugo mucho, se me altera más la piel.

El cuerpo no descansa igual.

Y luego está el otro brote que me da, que es con la alimentación.

Que tomo algo, y dices: "Pues no sé por qué...".

Y entonces me salen como unas habitas, me pican y...

¿Hace cuánto surgió el primer brote?

¿Cómo surgió, cómo te diste cuenta? "¿Qué es esto?".

Sí. Estaba pasando por una etapa de mi vida

emocionalmente delicada, complicada,

y entonces empecé a notar

cómo se producía una especie de relieve

en la zona de las mejillas,

y se ponía muy rojo y me picaba.

Parecía ese relieve como granitos, pero no eran granos.

No tenía nada que ver. Entonces fui al médico,

me estuvieron mirando y me dijo: "Es rosácea".

Y yo: "¿Perdona? ¿Qué me cuentas? ¿Qué es eso?".

O sea, que una mala relación

te provocó una rosácea. Sí, una mala relación.

Una mala situación me provocó una rosácea en mi piel. Era como:

"¿Y qué es esto?". Empecé a investigar, claro,

ahora con la tecnología todos investigamos,

y empiezas a ver y dices: "Bueno, sí".

Veías cosas que: "Puede ser, sí, va relacionado".

Y probé muchas cosas, como te decía.

Pero la medicación, me tomaba la pastilla que me daban,

y lo dejaba y volvía. Entonces no era la solución.

Había que ir al foco real de lo que me lo estaba provocando.

Y ya, más o menos, entre el doctor y yo,

el doctor Beltrán, conseguimos ahí un equilibrio,

y supercontenta. Y te quitaste

toda la alimentación clásica. La dieta mediterránea,

que tú eres de Alicante. Sí.

Yo soy de Alicante. ¿Te quitaste el arroz?

No, el arroz no.

El arroz no, pero sí es verdad

que vino no puedo tomar.

Porque los taninos

dilatan los capilares. Eso hace

que enseguida me ponga así,

como Heidi.

Luego, de repente, si tomo algún frito.

El maíz tampoco me sienta muy allá.

Yo supongo que también al estómago...

No sé, algo hará,

que no hace..., no sé, hace que mi piel se dispare, y hay veces

que una cosa que de repente me ha sentado mal a la piel,

otro día no. Entonces, como me pille el cuerpo.

El día que lo noto digo...

Siempre llevo mi crema, porque me pica mucho.

Porque la rosácea pica. A mí sí.

¿Nunca te ha afectado a esos ojos? O otra parte del cuerpo, no.

A otra parte no. Solo en la cara.

Bueno. Qué vamos a hacer. ¿Y esta alimentación macrobiótica

te ha solucionado este tipo de vida? Sí.

La verdad es que la macrobiótica formó parte,

o entró en mi vida, y me solucionó el colesterol,

que lo tenía altísimo.

Y también me ayuda mucho con la rosácea.

Evidentemente, cuando me salto un poco la dieta,

porque no soy muy de extremos, no me gusta,

pues sí, noto que la cosa se revoluciona, ¿no?

Se altera un poco.

Pero sí, intento cuidarme y saber más o menos

qué me sienta bien y qué me sienta mal.

El colesterol en tu caso

es una herencia paterna-materna. Sí.

Porque no te veo comiéndote... No.

Cuando me hicieron los análisis y tenía el colesterol a 310,

miré a mis padres...

¿310? Sí, una locura. Les miré

y dije: "¿Cuál de vosotros dos me la habéis liado?".

Entonces se quedaron así y dijeron: "Nos haremos análisis".

Ellos tampoco lo tenían muy claro. Hace muchos años.

Y la verdad, que bueno, mi padre tiene el colesterol un poco alto,

y mi hermano pequeño también lo tiene alto.

Entonces es hereditario. No comemos mal.

Simplemente está ahí, y forma parte de herencia familiar.

Y a partir de esos momentos es cuando te implicas

en campañas contra enfermedades, como una terrible

muy diferente a la rosácea, que es el lupus eritematoso.

Sí. Has hecho una película.

Hice un corto, sí.

Me llamaron por si quería participar en el proyecto,

y siempre intento, cuando se acerca gente solidaria

o para hacer este tipo de cosas para concienciar a la gente,

me involucro. Me gusta.

Además, en un corto que fue una experiencia muy chula,

estuve con gente que sufría lupus.

Evidentemente, nos tenemos que informar

cuando vas a interpretar un papel, sobre todo en este caso.

Y me informé,

investigué, y la verdad es que fue una experiencia muy bonita

y el vídeo se ha visto muchísimo,

y bueno, he aportado mi granito de arena.

Y te estás implicando también en otro tema,

en otro asunto, en otra película sobre el síndrome de Down.

Sí. En el síndrome de Down tengo un fotógrafo amigo

que ha hecho una campaña espectacular con imágenes de famosos.

Bueno, ha hecho una exposición muy chula

y ha hecho un anuncio de TV, un spot con algunos compañeros.

Y a partir de ahí hemos aportado

nuestro granito de arena, y concienciar a la gente.

Se me olvidó preguntarte si antes, en algún brote,

eso te ha impedido estar en tu serie, en alguna película.

Bueno, es verdad que afortunadamente,

con los maquillajes se puede tapar bastante bien.

Pero... es incómodo.

¿Tomas el sol en verano? Nada.

Cero. Cero. Cero sol.

¿Lo tienes prohibido, o es una precaución tuya?

Aparte de que sea una precaución mía,

sí es verdad que tengo la piel tan blanca

que soy un poco intolerante. Intento, sobre todo en la cara,

no tomar nada el sol, y siempre voy con sombreros.

He hecho que en mis looks, en mi forma de ser,

vayan los sombreros, un complemento perfecto.

Y siempre intento ir con la cara tapada y con crema.

Los rubios... Bueno, a mí me queda poco.

Pero los rubios estamos hechos polvo con eso.

Sí, la verdad.

Pero es verdad que hay que tener cuidado,

porque me hice análisis

y me salió la vitamina D baja, y es por no tomar el sol.

Entonces, sí creo... Tienes que tener

un suplemento. Claro.

Hay que darse el bañito de sol a una buena hora.

Hay que mirar a los animales. Yo tengo un perrito, Lucas,

y cada mañana se pone un ratito al sol, y eso es bueno.

Ellos son sabios también. Un ratito hay que tomar el sol.

Y encima escribes libros. Sí.

Escribí... Me estrené el año pasado

con mi primer libro, "Reflexiones de una rubia",

un libro de autoayuda muy especial para mí.

Ha sido como vomitar todo,

y bueno, espero... ¿Y qué vomitas, entre comillas?

¿Qué vomito? Bueno, creo que sufrí en una época de mi vida, ¿no?

Baja autoestima, no me encontraba en la adolescencia,

estaba que no sabía ni lo que quería.

Y entonces, bueno,

eso me ayudó, en el fondo.

Pero decía: "Yo no soy feliz". Y decía: "¿Por qué no lo soy?".

Entonces, hice un acto de introspección.

Empecé a investigarme, a ver qué quería,

a mirar hacia dentro,

y bueno, eso me ha servido para ser la persona que soy hoy en día.

Entonces, en ese libro recojo mis herramientas,

todo lo que he usado, lo que he utilizado

para ser y llegar a este punto de mi vida

en el que a día de hoy soy feliz. O sea,

es una autoayuda para ti. Efectivamente.

Cuando escribes, esto es

una manera de desahogarte,

y ayudas también a ordenar los pensamientos y las palabras.

Estás escribiendo otro libro. Sí.

¿Sobre...?

No tiene nada que ver con el primero.

Me quedé seca en ese sentido.

Ya lancé el mensaje que quería lanzar,

y ahora estoy trabajando en otra cosa totalmente distinta,

y es una historia muy chula, y ahí estoy,

en los momentos que tengo,

entre grabaciones, entre mis historias,

voy poco a poco escribiendo. Pero bien.

Yo miro esta cámara pare decir que esta señora ha denunciado

que en su infancia, en su época más..., en primaria,

tuvo acoso infantil.

Sí. En el libro... Tan de moda como está ahora.

En el libro "Reflexiones de una rubia" lo cuento.

Y tuve esa necesidad de contárselo al mundo.

Porque creo que estamos en una situación privilegiada,

la gente que salimos en la tele, para transmitir mensajes.

Y este es un mensaje que lancé: "Yo lo he pasado,

lo he sufrido en mis carnes,

pero mirad, los sueños, a pesar de eso,

se cumplen y pueden hacerse realidad".

Estoy donde estoy, y eso no me ha impedido

ser la persona que soy hoy en día.

También me he involucrado en este tipo de campañas,

porque hay que hacer algo, hay que parar esto ya.

Esto es una locura, y no hay derecho. En aquella época,

cuando tú sentiste el bullying,

¿tenías alguna manifestación dermatológica?

Tenía acné.

¿Acné? Sí.

Te produjo acné. Probablemente...

Bueno, no sé. Es cierto que en esa época tenía acné,

pero no sé si lo relaciono con es.

Porque fue en periodos más joven a la adolescencia.

Pero es verdad que sufrí...

Sabes tú que a mí la piel, en cuanto hay

un movimiento raro, en la piel lo manifiesto.

Pero ahora no se te nota nada. No, estoy bien.

Todo lo contrario. Sí, estoy feliz.

Estás feliz y tienes un cutis, que no tienes

ningún problema ahora. No.

Lo de mi rosácea, que va y viene, pero no.

La verdad, bastante controlado,

bastante equilibrado,

y bueno, y me cuido, y me cuido la piel.

Y tu receta personal es,

a ver si lo digo bien:

"Lo siento, perdóname, te amo y gracias".

Sí. Ese es el Ho'oponopono.

Cuéntamelo. Bueno, esto es

como una especie de mantra, ¿no?,

que es como una manera de...

Hay veces que tenemos tan tatuadas ciertas creencias limitadoras

que nos impiden ser felices, que existen ciertas herramientas.

Y está esta, que es el Ho'oponopono:

"Lo siento, te amo, perdóname y gracias".

Cuando tienes algo

que..., no sé, es como repetirte.

Y... gracias. Imagínate: "Gracias, baja autoestima,

lo que sea", porque es una manera de...

Es bastante extenso para explicar aquí, en muy poco tiempo,

pero sí que a mí particularmente

es una herramienta que siempre me ha ayudado,

y que siempre me acompaña y la incorporo en mi día a día.

Pues gracias, Vanesa, por descubrirte

y por tenerte aquí. Gracias a vosotros

por darme este ratito.

Vamos a tener otro invitado en el próximo programa.

En el próximo programa hablaremos de las patologías de los ojos.

Del glaucoma, muy detenidamente.

Kiko Matamoros. Van a descubrir su personaje.

El melanoma es el cáncer de piel más agresivo,

el que más muertes causa.

Siendo de pequeño tamaño, puede extenderse a otros órganos,

como el pulmón, el cerebro, los huesos,

y acabar con la vida de la persona de una forma rápida.

Hay dos factores, como en casi todos los tumores,

casi todos los cánceres: por una parte, la herencia,

y por otra, factores ambientales.

De los factores ambientales, el más importante es el sol.

Y dentro de la radiación solar,

aquella parte de la radiación que produce la quemadura,

que es la radiación ultravioleta.

El mejor tratamiento del melanoma

es la cirugía.

Es diagnosticarlo pronto y extirparlo.

Una vez extirpado, el melanoma está curado.

Hay que observar al paciente, por si desarrolla otros melanomas.

Después de analizarlo y saber que era un melanoma,

enseguida tuve que volver a ir, a que me hicieran más pruebas,

y a que me lo volviesen a quitar.

Me limpiaron bien la zona, y en principio estaba in situ,

con lo cual muy localizado, y al quitármelo... desapareció.

El tratamiento que seguí después de analizarlo

fueron seguimientos que me hacía el dermatólogo cada tres meses.

Así estuvimos un par de años, que luego pasaron cada seis meses,

y ahora estoy en consulta cada año.

Porque tengo muchos lunares y me los tienen que ver.

El cáncer de piel es el cáncer más común entre hombres y mujeres.

Anualmente mueren en el mundo

unas 66 000 personas por esta causa.

Cada año se producen 132 000 nuevos casos de melanoma.

Representa tan solo el 1 por ciento de los cánceres de piel,

pero es la causa de la mayoría de muertes.

El riesgo de padecer melanoma en el transcurso de la vida

es de un 2,4 por ciento para las personas blancas

y de un 0,1 por ciento para las negras.

El cáncer de piel es más frecuente en mayores de 50 años,

pero cada vez se diagnostican más casos en personas jóvenes,

fundamentalmente por los hábitos poco saludables

de exposición solar. La Organización Mundial de la Salud

estima que si no se modifican los hábitos de vida,

de aquí al año 2030,

este tipo de tumores crecerá hasta el 3 por ciento.

De esta y otras cuestiones debatirán en El Ojo discute

nuestros médicos de cabecera.

Música

Hoy vamos a hablar del órgano más visible de todo el cuerpo:

la piel. Y por este motivo debería ser

el más fácil a la hora de diagnosticar enfermedades,

o el que mejor pronóstico tiene, ¿no?

Que no siempre es así. No siempre es así,

porque hay alguno, muchos cánceres,

sobre todo el melanoma, que es el que más muertes se lleva,

aparece muchas veces en zonas no fotoexpuestas.

En zonas que no veas

a simple vista. Pero el cáncer más frecuente de piel,

que es el no melanoma, dentro de ellos hay dos:

uno, el basocelular, porque una de las capitas de la piel

es la capa basal. Son esas células las que proliferan.

Eso aparece en la cara o en la oreja, y eso lo podemos ver.

Y es un cáncer de muy buen pronóstico,

porque el crecimiento es muy lento, y generalmente se quita y se cura.

Otro no melanoma también muy frecuente,

algo menos que el basocelular, es el espinocelular,

donde la capita que más crece es la epidermis. Igual:

se ven zonas fotoexpuestas, sobre todo donde da el sol,

porque está muy relacionada con el sol,

y también se quita la lesión y se cura.

Diferente es el melanoma, que como decía,

es el que más muertes causa, ¿no?

-El problema del melanoma es que como la piel tiene muchos vasos

con mucha sangre, que está muy vascularizada,

pues a veces son tumores muy pequeños pero muy agresivos,

y enseguida llegan al torrente sanguíneo, que está muy cerca,

porque la piel no es muy gruesa,

y es muy fácil que hagan lesiones a distancia.

De ahí viene derivada la gravedad de los melanomas,

y el que nos sea difícil detectarlos.

Que pequeños cambios de lesiones oscuras,

que parecen lunares, te pueden dar lesiones a distancia.

Y es lo que aporta la gravedad al pronóstico.

-De hecho,

la gravedad muchas veces es por lo que tardamos

en diagnosticarlo. Claro,

porque uno no siempre se mira... Claro. Cuanto antes lo coges,

más fácil es que se cure totalmente.

Hay que tener en cuenta cinco cosas, fundamentalmente,

con la lesión tipo melanoma.

Que son cinco letras que se usan del abecedario.

La "A", que es que la lesión no sea asimétrica,

La "B", que tenga unos bordes irregulares nos hace sospechar

que sea un melanoma. La "C" es el color.

Que no sea un color uniforme

nos hace sospechar de un melanoma.

La "D" es el diámetro.

Cuando es mayor de 0,5 centímetros,

de medio centímetro, también nos hace sospechar.

Y la "E", por el espesor.

Un aumento del espesor también nos hace sospechar.

Hay una serie de cosas que siempre hay que consultar.

Cuando un lunar cambia.

Yo mismo aprovecho, porque la gente no se ve la espalda,

y cuando ausculto a un paciente, venga con un catarro o lo que sea,

miro su espalda, a ver si tiene alguna lesión sospechosa.

Eso siempre hay que revisarlo.

El que tiene muchos lunares, debe ir al médico de cabecera

y revisarse todos los lunares,

para ver si son...

Si no hay ningún cambio y no... -En muchas consultas se usan

incluso las fotos. Los mapeos con fotos,

para poder comparar que no hay cambios.

Porque muchas veces es muy sutil,

y es muy difícil valorar el cambio de una lesión.

El estado de la piel

es algo que nos importa, porque es nuestra imagen, ¿no?

Y muchas veces, enfermedades que no son contagiosas

por el aspecto pueden causar rechazo.

Porque muchas no son contagiosas.

La mayoría de las enfermedades cutáneas no son contagiosas.

Pero es lo que hemos dicho antes.

Lo primero que ves es la piel de una persona.

Y el aspecto de una lesión cutánea, generalmente, no es bonito.

Entonces causa un rechazo... Y suelen ser zonas expuestas.

Los codos, las manos o la cara. -Sobre todo,

hay una enfermedad, como es la psoriasis,

que es muy frecuente.

Hasta un 3 por ciento de la población mundial la padece.

Y causa cierto rechazo por el tipo de lesiones, que son

lesiones rojas, lesiones que crean capas, ¿no?,

muy gruesas, ¿no?, en zonas que muchas veces se ven:

en los codos, en las rodillas...

Y causan rechazo, y no son lesiones para nada contagiosas.

-Y descaman,

que también da mucho repelús. Que la gente... ¿No?

-Y muchas veces,

estas lesiones también, Fernando nos podrá contar,

empeoran con el estrés. -Sí. De hecho,

la principal causa por la que aparecen los rebrotes de psoriasis

tiene que ver con el estrés.

Hay una especialidad ahora que aúna la psiquiatría y la dermatología

que es la psicodermatología, donde se estudian estas enfermedades,

que casi entran, de alguna forma, en la psicosomática.

Son enfermedades dermatológicas

que están muy afectadas por cuestiones psicológicas,

donde tenemos la psoriasis, tenemos también el acné,

que se sabe

que el acné puede empeorar con cuestiones de estrés,

o la alopecia areata,

que esa pérdida de pelo que aparece en situaciones de estrés.

Entonces, hay algunas enfermedades, como la psoriasis, y alguna más,

donde la relación con los factores emocionales es importante.

-Casi todas las enfermedades que ha nombrado,

al final la piel es un órgano inmune muy potente.

Es nuestra primera barrera contra el exterior y contra la invasión.

Muchas de estas enfermedades tienen un componente inmunológico

muy importante. Y casi todas las enfermedades inmunes

se influyen mucho por el estrés y el estado emocional del paciente.

Y los brotes son típicos.

Un poco en relación con esto te hacían la primera pregunta,

Fernando, de la calle.

¿Es cierto que la piel es un reflejo de nuestras emociones,

y las alteraciones psíquicas

se manifiestan en forma de erupciones, por ejemplo?

Efectivamente, hay una relación importante

entre la piel y las emociones.

De hecho, si nos ponemos a revisar

de dónde se originan tanto la piel como el sistema nervioso,

en la estructura más externa, que se llama ectodermo,

es lo que acaba convirtiéndose en la piel y en el sistema nervioso.

Hay enfermedades que no conviene explicar ahora mucho más,

pero las neurofibromatosis, que son enfermedades

en las que tenemos tumores en la piel y a nivel cerebral.

O sea, que son dos sistemas que derivan de la misma estructura.

Y cualquiera que lo piense, cuando uno está nervioso

la piel se enrojece, aumenta la sudoración.

Cuando se tiene miedo te pones pálido.

O cuando te enfadas, sensación de calor en la piel o enrojecimiento.

Entonces, rotundamente sí.

Hay relación entre la piel y las emociones.

Sí. De hecho, nos preguntaban sobre ello

nuestros telespectadores a ti, Bárbara.

¿A qué se debe el aumento de alergias en la piel,

alopecia, dermatitis...?

¿Puede ser la contaminación, el estrés, la alimentación tal vez?

Realmente no sabemos muy bien

por qué la dermatitis atópica o las alergias cutáneas

están en aumento.

Hay un montón de teorías que valoran

todo lo que ha dicho el telespectador.

Según una teoría, es por la higiene, porque ahora hay demasiada higiene,

y la exposición a los gérmenes es tardía,

y nuestro sistema inmune, cuando somos pequeños,

no ha sido capaz de desarrollar defensas

contra esos tóxicos, por así decirlo,

y entonces, al exponernos, con los años,

desarrollamos las lesiones.

Se ha hablado de la alimentación también,

de... hoy por hoy, los conservantes, los excipientes...

Todo lo que llevan los alimentos. La contaminación es otro factor

que también se ha valorado.

Probablemente sea un conjunto de cosas, como todo.

No hay un solo factor determinante para que estemos viendo,

o aparentemente parezca que tenemos

más enfermedades de tipo inmune o alérgico cutáneas.

También habrá enfermedades

que den sus manifestaciones en la piel.

Como enfermedades del hígado. Sí. Como Fernando decía,

que se están empezando a hacer consultas conjuntas

de dermatólogos con psiquiatras, en muchísimos centros

hay consultas conjuntas de internistas con dermatólogos.

Porque hay muchas enfermedades, casi todas inmunológicas,

volvemos otra vez sobre lo mismo, que tienen manifestaciones cutáneas,

que asocian... Bueno, las del hígado que decías tú

es más bien la coloración. La coloración amarilla de la piel

cuando no hay buena circulación de la bilirrubina

por patología hepática,

pero luego están enfermedades intestinales,

que asocian lesiones típicas en la piel,

sobre todo en las piernas.

La enfermedad celiaca tiene algunas manifestaciones

que son típicas cutáneas. Hay muchas enfermedades,

incluso algunas oncológicas,

o enfermedades inmunológicas tipo vasculitis

que se asocian a lesiones cutáneas. ¿Y los fármacos?

¿Ves muchos efectos secundarios reflejados en la piel?

Sí. De hecho, hay muchos fármacos contraindicados

en algunas enfermedades, como la psoriasis.

El picor también, ¿no? Sí, el picor. Y muchos...

En todos los prospectos que leas,

en todos pone que puede producir picor

o que puede producir dermatitis.

Incluso hay fármacos que pueden agravar o empeorar

enfermedades como la psoriasis.

El litio, que se usa en psiquiatría, o muchos antiinflamatorios,

fármacos que se usan para la tensión,

como betabloqueantes, etcétera.

Hay muchos fármacos que tienen su problema con la piel.

¿Y qué haces con un paciente que necesita litio,

si tiene un problema...?

¿Si tiene psoriasis?

En concreto, esa es una de las contraindicaciones del litio.

No se debe utilizar. Pues buscar un fármaco alternativo,

porque la psoriasis es una de las que contraindica.

Hay otras patologías que nos hacen reducir la dosis,

o controlar más al paciente,

o poner otro sustitutivo, como con la tiroides,

pero en el caso de la psoriasis habría que poner otro fármaco.

Es que es muy complejo: viene un cliente con picor en la piel,

¿y cómo podemos diagnosticar de dónde viene ese picor?

Si es por un fármaco, o por una enfermedad...

El picor... Hay cosas psiquiátricas también.

El picor es de lo más difícil de diagnosticar,

más allá de lo típico,

que a veces está en relación con el hígado,

con la introducción de algún fármaco o con alergias típicas.

-O la propia enfermedad renal. -Pero

es muy difícil.

En muchos casos no se llega a un diagnóstico de por qué hay...

sequedad de piel.

-El picor tiene mucha repercusión a nivel emocional,

porque el picor continuo desespera.

Incluso hay lesiones de rascado, porque la relación

entre la psiquiatría y dermatología, o la mente y la piel,

es hacia un lado y hacia el otro.

Podemos encontrar enfermedades dermatológicas

que les afecta

a nivel psiquiátrico, y al contrario.

Hay enfermedades psiquiátricas que afectan a la piel.

Hay una enfermedad, la tricotilomanía,

que son personas que de forma obsesiva

tienden a arrancarse el pelo.

O la patomimia, que es gente que se hace lesiones, que se rasca

o se hacen escoriaciones de forma consciente o inconsciente.

Entonces, son enfermedades mentales o psiquiátricas

que acaban repercutiendo en la piel.

Es un órgano muy extenso,

y por lo tanto, muy relacionado con el resto de patologías.

¿Y qué podemos hacer?

Sobre esto nos han preguntado en la calle.

¿Qué hace usted cuando va a la piscina o a la playa

y ve a los niños expuestos a las aberraciones del sol?

Bueno, aquí yo haría dos distinciones:

por un lado, qué le diría yo a una persona adulta

que creo que está haciendo algo que empeorará su salud en la calle,

que lo que hago es no hacer nada, básicamente.

Igual que no le digo a alguien que toma el sol a horas que no se debe

y que no se da protección solar, no le digo que no haga eso.

Igual que no le digo a alguien que esté fumando que no fume.

Otra cosa es con el niño, ¿no? Con el bebé.

Ahí sí que tengo una... situación más activa, ¿no?

¿Les dices a los padres que le pongan una camiseta?

Sí. Siempre de una forma educada, y siempre con educación

y de buenas maneras, me dirijo:

"Oye, no te habrás dado cuenta, pero el niño...".

Tu hijo está como un tomate. "Le está dando el sol".

O cuando veo a alguien fumando y echándole el humo a un niño.

"No te darías cuenta, pero fíjate...".

Luego está el tema de la vitamina D.

"No, le da el sol para que tenga vitamina D".

Pero es que el sol te puede dar durante muchas horas.

Además, yo siempre digo, y se lo digo

a mis pacientes, porque ahora nos encontramos

con muchas vitaminas D bajas, sobre todo en gente más mayor,

y digo: "Prefiero que tomes la vitamina D,

que es una cápsula cada 15 días o cada mes,

a que estés expuesto al sol,

que es el gran enemigo de la piel. Sí.

El que hace que tengamos melanoma,

el que hace que tengamos esos cánceres no melanoma,

el que hace que nuestra piel envejezca.

Sí, eso es cierto. Dicen que el 90 por ciento

del envejecimiento cutáneo se debe incluso al sol.

-Hay que concienciar a la gente

de que debe tener cuidado con el sol.

Y que en caso de tomarlo, siempre se habla

que no sea a las horas de mayor sol.

Hablar también, que es una causa tanto de melanoma,

como de tumores no melanoma, como de envejecimiento,

los famosos rayos UVA.

Que uno piensa que es mucho más seguro, y que:

"No voy a tomar el sol a la playa a las 16:00,

pero me voy a los rayos UVA, y son igualmente nocivos.

Y hacen exactamente el mismo daño.

-Tomar el sol es una cuestión estética.

No es nada que vaya a mejorarnos la salud.

Para la vitamina D, con la exposición de ir por la calle

es suficiente. Es una cuestión estética

que hace años no, pero hoy en día sabemos

los riesgos de envejecimiento, de melanoma y de otros tumores.

Volvemos a lo mismo: a hablar con los pacientes

de la prevención de riesgo, de que

la visión no debe ser tan cortoplacista,

sino más a largo plazo, e intentar limitar al máximo

la exposición solar. Sí.

Que los protectores solares no bajarán tu vitamina D,

o que vaya a ser algo... -Pese a todo,

cuando uno viene, todo el mundo: "Qué moreno estás, qué bien".

Todos seguimos. Todo el mundo sigue tomando el sol.

-Lo ideal es no exponerte, y si te expones, darte protección.

Pero la protección sería necesaria incluso...

(BÁRBARA) A diario. -Claro.

Sobre todo, gente con la piel muy clarita.

Todos en general. Los de piel clarita deberían darse...

En las épocas con más sol sería la forma de prevenir.

Además, que hay enfermedades cutáneas

que empeoran con el sol.

Es que todo hoy en día es un ataque a la piel.

Con la salvedad de la psoriasis, que hablábamos antes.

Que la psoriasis sí que mejora con el sol.

Pero lo mismo: no a las 16:00, cuando el sol cae de pleno.

Y a nuestro personaje histórico de hoy

la enviaban sus médicos a la playa a tomar baños marinos

para mejorar su psoriasis. Más que por el baño marino,

sería por el sol

por lo que mejorara su psoriasis. Sí.

Porque es de las pocas... Aunque hablamos mucho

en contra de la exposición solar, la psoriasis mejora

con la exposición al sol.

Ya lo saben: si salen a la calle, pónganse protector solar

e intenten no tomar el sol. Nos vemos en el próximo programa.

La quimioterapia y la radioterapia,

la cirugía o la electroquimioterapia eran opciones terapéuticas

que realmente alargaban la vida del paciente,

pero que en pocos casos curaban al paciente,

cuando la enfermedad está avanzada.

En estos casos, los pacientes

ya no están tanto en las manos del dermatólogo,

sino en las manos del oncólogo.

En la actualidad, estamos recibiendo fármacos

que... fundamentalmente...

modificaciones de quimioterapia

y también de inmunoterapia,

algo parecido a las vacunas, no sería...

Pero bueno, para que se me entienda algo.

Modifican la respuesta inmune de la persona

frente a este tumor, y también ayudan a rechazarlo,

y se consiguen supervivencias mucho más largas.

Música

Reina a los tres años, la vida de Isabel II

no fue fácil. No.

Desde pequeña se vio envuelta en intrigas,

en intentos de manejar su voluntad...

A ella le pasó como a muchos dirigentes:

que todo el mundo quería ponerse en su sitio,

pero nadie se ponía en su lugar.

Nos cuentan hoy en "El ojo clínico"

que Isabel II tenía problemas en la piel.

Y debe ser verdad, porque el pueblo la despellejó.

"La frescachona" la llamaban, sí.

Porque parece que estaba todo el día dándole al...

Que si hubiera sido hombre, sería el siete machos.

Estas son las cosas que tiene...

La propia reina, desde el exilio,

ya dijo que a ella la habían echado por tener muchos amantes:

generales, coroneles, capitanes, tenientes,

sargentos, soldados, el de los helados, un señor de Zamora...

Vamos, que solo le faltó tirarse... en paracaídas.

Dicen que esta reina fue la antecesora del abrefácil.

No te digo más. Si alguien iba a la residencia real

y preguntaba por la salida de palacio,

le decían: "Aquella, la de la corona".

¿Qué? ¿Sabes qué pasa?

Como diría el gran maestro Joaquín Sabina:

# Siempre tuvo la frente muy alta,

# la lengua muy larga... y la falda muy corta. #

Esa fue Isabel II.

Dicen que las crónicas de la época son implacables.

El afamado literato Fernando Gatell

llegó a afirmar en un artículo publicado en el "Diario Ilustrado"

que su majestad no tenía vello púbico,

sino vello público. Qué bajeza para su alteza.

Los más monárquicos la disculpaban

argumentando que la reina se encontraba muy sola,

y que buscaba que la apoyaran, un apoyo,

una buena... una...

Lo dejamos aquí, porque me tengo que ir al oftalmólogo,

que estoy fatal.

De tanto leer la biografía de Isabel II,

ahora se me juntan las letras. Hoy se me ha juntado la de la nevera,

la del ordenador y la de la lavadora, y no sé qué voy a hacer.

Hasta la semana que viene.

Música

Los problemas cutáneos, como la psoriasis o el cáncer de piel,

han sido los protagonistas de hoy en el programa.

Aunque la incidencia de estas enfermedades se ha triplicado

en los últimos 20 años, también ha aumentado

la tasa de supervivencia.

Acudir a revisiones periódicas con el dermatólogo

es crucial para prevenir y detectar a tiempo estas enfermedades.

El diagnóstico precoz, en el caso del cáncer, salva vidas.

Las exposiciones a rayos de sol en la temporada estival

pueden significar un riesgo para la salud.

Las personas que deben tener especiales cuidados

son aquellas con pieles más blancas, cabello rubio y ojos claros,

además de las que tengan antecedentes genéticos.

Aquellas personas que hayan padecido o padezcan cáncer de piel

nunca deben olvidar sus revisiones con el dermatólogo.

Son fundamentales para detectar cualquier nueva célula cancerígena.

Pueden hablar con nosotros a través de las redes sociales

Facebook, Twitter e Instagram,

y además, también pueden consultar nuestra web RTVE.ES,

donde encontrarán el blog de nuestros médicos de cabecera.

En el próximo programa,

un tema que afecta aproximadamente a 285 millones de personas:

los problemas patológicos de los ojos.

Hablaremos de las enfermedades más frecuentes,

de las diferentes causas de la discapacidad visual,

pero también de los nuevos tratamientos y técnicas

que se están implementando. Con este mensaje positivo

nos despedimos hasta el próximo programa.

Y recuerden: la vida es una buena experiencia,

y la experiencia, como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa. Adiós.

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El ojo clínico - Enfermedades de la piel

01 jul 2017

Programa de divulgación médica y de historia de las enfermedades y de personajes de la hitoria mundial que las han padecido.

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