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Para todos los públicos El ojo clínico - La celiaquía - ver ahora
Transcripción completa

del Hospital Universitario La Paz-Carlos III de Madrid

(Música dinámica)

(NA) La Unidad de Aislamiento de Alto Nivel

del Hospital Universitario La Paz-Carlos III de Madrid

es el centro de referencia

para el tratamiento de enfermedades tropicales

e infecciosas

de alto riesgo para la salud

y de contagio a nivel nacional.

En España, los especialistas en este tipo de enfermedades

están cada vez más preparados.

Las unidades de aislamiento, como la de los infecciosos

y los médicos que los tratan

aprenden más y mejor sobre cómo enfrentar

estas enfermedades en el futuro.

Con Camilo José Cela se recorre buena parte

de la historia de la cultura de España

desde 1936 hasta final de siglo XX.

- Pero el riesgo cero no existe.

¿Y qué pasó? ¿Qué síntomas tuviste?

Primero parecía que fuera un resfriado muy fuerte,

también como una gripe, dolores de cabeza tremendos,

es lo que más recuerdo.

Un febrón altísimo, dolores en articulaciones,

todo eso. Pero, por suerte,

en ese pueblo-aldea donde estaba, en el que no había médico,

no había centro ambulatorio, no había nada,

la población local estaba viviendo ahí con una familia

y enseguida me dijeron: "Esto es dengue".

(Sintonía)

- Al final somos todos los que... Yo tengo una hija alérgica,

pero no sé si conozco a alguien que no conoce a nadie

que sea alérgico a leche, huevo, frutos secos,

piña...

Son reacciones muy importantes, donde una persona se juega la vida.

En la etapa infantil supone un auténtico reto

tanto para los padres como para el sistema educativo

afrontar las alergias alimentarias y la celiaquía.

Comedores escolares, campamentos de verano o guarderías

no siempre están preparados

para asumir la enorme responsabilidad

que significa alimentar a un niño.

La enfermedad celiaca afecta al 1% de la población occidental.

Y hay un 75% de celiacos sin diagnosticar.

Son datos muy preocupantes.

Escucharemos el testimonio de una madre

cuya hija tuvo que ser ingresada por un error

en el comedor escolar.

En este caso, esa niña es alérgica

a la proteína de la leche,

y, aunque hablaremos principalmente de celiaquía,

también abordaremos otras alergias alimentarias.

¿Se imaginan a un cocinero profesional celiaco?

¿Quién prueba alguno de sus platos?

¿Adapta su cocina y sus recetas?

Mateo Sierra, finalista de MasterChef,

nos contará cómo afronta estas dificultades.

Un asunto tan creciente

que es necesario contar con asociaciones,

como la Asociación de Celiacos.

La celiaquía es una enfermedad detectada recientemente

por la medicina.

Y seguro que muchos personajes históricos la padecieron,

pero no se conocía.

Hoy sabemos que incluso deportistas de élite

como el futbolista de la selección checa

Vladimír Darida,

o el tenista serbio Djokovic son celiacos.

Las claves son saber encontrar la dieta ideal

para conjugar su enfermedad

con el mayor rendimiento físico.

(Música tranquila)

(NA) Un día de primavera de 2010,

Novak Djokovic estaba jugando y ganando

al tenista francés de color Wilfried Tsonga,

cuando de pronto el serbio, que aún no era número uno del mundo,

levantó el brazo dirigiéndose al juez de silla

y le pidió retirarse al vestuario.

Los espectadores no daban crédito.

Pero un periodista corrió la voz

y todos supieron que se había marchado a vomitar.

"¿Por qué?", se preguntaron.

El periodista respondió: "Fácil,

Djokovic es celíaco y algo le habrá sentado mal".

En efecto,

luego se supo que por la mañana había tomado una rosquilla,

una sola rosquilla de las que su nutricionista,

que aquel día no estaba en la grada,

le tenía totalmente prohibidas.

Djokovic volvió a la pista y venció a Tsonga,

y los aficionados recordaron que aquel suceso

tenía antecedentes.

En 2006,

cuando también ganaba al argentino Coria,

sufrió un episodio similar.

Ganó, convocó una conferencia de prensa

y aclaró: "Efectivamente, soy celíaco".

Hasta entonces,

nadie conocía su intolerancia alimenticia,

tanto que incluso el New York Times le había acusado reiteradamente

de aparentar padecimientos inventados.

No era el caso.

Djokovic es celíaco,

y ha tenido que asentar toda su vida y su actividad deportiva

sobre esta certeza metabólica

que le afecta curiosamente a él:

hijo de un padre que regentó siempre

una pizzería y pastelería en Belgrado,

la ciudad natal del deportista.

Sin embargo él nunca ha renunciado a consumir ni pasta ni pizzas,

ni tampoco nutrientes golosos,

solo que todos ellos sin gluten.

En 2013 escribió un libro de éxito,

"Servir para ganar",

en el que se refirió muy detalladamente

a su problema.

En su elaboración colaboró el especialista

que siempre le acompaña en sus partidos.

Igor Cetojevic diseñó hace tiempo una dieta sin gluten

con la que Djokovic está encantado.

El número uno del tenis mundial es uno más

entre los millones de personas que padecen en el mundo

que se manifiesta, básicamente,

como una fuerte intolerancia al trigo,

la cebada y el centeno.

Los síntomas son idénticos:

una resaca,

como la llaman algunas de estas personas,

que les induce a vomitar,

a sufrir enormes trastornos digestivos.

Djokovic ha reconocido que cuando no ganaba

tan habitualmente como ahora,

no era porque sufriera de celiaquía,

sino porque lo hacía peor que sus rivales.

Djokovic no es un enfermo.

Es un atleta de élite que ha triunfado en una especialidad

en la que proliferan rivales de una extraordinaria calidad.

Siempre alegre, el serbio reconoce

que su vida es maravillosa,

una actitud que le depara una excelente solidez mental

que le permite mantener su estatus de ganador nato.

Para el tenis es una bendición.

Un trabajo que le ha permitido ayudar a miles de niños

que viven en condiciones de penuria francamente insoportables.

Este es Djokovic, un tenista

al que todos sus compañeros de profesión consideran

un caballero del deporte.

(Música tranquila)

Antonio López Vega recorre

cómo ha cambiado la concepción del mundo del deporte

en los últimos 115 años.

Desde prácticas elitistas

en la pléyade de los atletas mundiales más destacados,

hasta el desarrollo de actividades deportivas

como fenómeno de masas,

y la irrupción de los deportistas del este.

(Música animada)

Actualmente hay un deportista serbio

que hace muchas bromas cuando practica su deporte.

¿Sabría usted a quién me refiero?

¿Sabría usted qué trastorno padece?

- Djokovic es un tenista nacido en Serbia,

el número uno de la ATP

y si tiene alguna enfermedad lo desconozco.

- Y lo que es curioso es que el otro día leí

que no puede tomar gluten en su alimentación.

Parece ser que es celíaco.

- Conozco a Djokovic. Es un excelente jugador,

me encanta su juego,

el talento que tiene en el deporte...

Yo lo veo una persona normal.

- Sí, Novak Djokovic es actualmente el número uno del tenis del mundo.

Sé que es serbio pero no sé si tiene alguna enfermedad o no.

- Djokovic es un gran tenista,

es el número uno actualmente,

y la verdad es que desconozco si sufre alguna enfermedad.

- Sí, sé que es celíaco, no puede tomar gluten,

y es el número uno del mundo ahora en tenis a pesar de ello.

- Aunque Novak Djokovic no fue muy popular en España,

cuando desplazó a Rafa Nadal de la cúspide del tenis mundial

su popularidad ha sido creciente

por la simpatía que desprende en los terrenos de juego

y las bromas que realiza.

Para lo que aquí nos interesa, es una personalidad

que refleja muy bien la evolución del tenis y del deporte

a lo largo de todo el siglo XX.

Porque el deporte, a finales del XIX,

era una cuestión de élites, fundamentalmente.

En España surgen los grandes clubes de fútbol

a comienzos del siglo XX

y la liga nacional de fútbol comenzará ya en los años 20,

cuando también se construyan los grandes estadios,

y se empiezan a generalizar los deportes

como fenómeno de masas.

Y, en el entretenimiento, el cine sustituirá al teatro

como gran fenómeno de entretenimiento común

de los ciudadanos en toda Europa.

El tenis sigue siendo un deporte practicado por la élite,

pero empieza a ser crecientemente seguido por los ciudadanos.

Se ve muy bien en Wimbledon,

donde la afición británica al tenis aumenta,

y se extiende

entre las clases medias urbanas,

y, en general, de todos los deportes,

porque la prensa deportiva asiste

a una gran explosión de títulos.

En Londres, en 1910,

había poco más o menos que 15 diarios deportivos,

pero a lo largo de los años 20 y en la inmediata postguerra mundial

el deporte se convierte en un fenómeno de masas,

también vinculado a algunas manifestaciones políticas, etcétera,

como veríamos a lo largo del siglo XX.

El tenis, aunque era seguido de manera creciente

por esa sociedad de masas, tal y como se llamaba entonces,

siguió siendo practicado por determinadas élites sociales.

En realidad fue así hasta finales del siglo XX,

cuando los poderes públicos,

fundamentalmente en el mundo occidental,

empezaron a fomentar que se pudieran practicar deportes

más allá del fútbol o el baloncesto

entre las clases populares y medias, urbanas, fundamentalmente.

En este sentido, en España,

después del fenómeno Santana, vimos cómo en los años 80,

primero con los hermanos Sánchez Vicario

y después ya una pléyade de jugadores

en los años 90, como Bruguera, Costa, etcétera,

dio paso a que el tenis se convirtiera

en un deporte practicado por capas crecientemente

más numerosas de la sociedad española.

Así hasta que Rafael Nadal irrumpió

en el escenario tenístico internacional.

Por eso Djokovic es una figura muy interesante

para ver la evolución de lo que ha supuesto

el tenis, desde luego, y los deportes

a lo largo del siglo XX.

Porque siendo un deportista de élite

viene de un país que ha atravesado, por ejemplo, una guerra civil,

a comienzos de los años 90, cuando se desintegró Yugoslavia.

El tenista serbio también refleja esa evolución de manera perfecta.

Si resulta complicado vivir estos días

con alergias alimentarias y celiaquía,

vamos a ver cómo lo hacían antes. Así se contaba entonces.

(NA) La primera descripción de la enfermedad aparece

en un documento en griego que data del siglo II a.C.

Fue escrito por Aretaeus de Capadocia,

y hablaba de diarreas crónicas, pérdida de peso y palidez.

Para describir a las personas que lo padecían,

hablaba de "coliacos",

de ahí el origen de la palabra "celíacos",

un origen que recordaban en el programa

"Más vale prevenir que curar".

(RA) Lo primero que puede llamar la atención es el nombre.

Los celíacos son quienes padecen la enfermedad celíaca,

término que proviene del griego "koliakos"

y que significa literalmente "los que sufren del intestino".

(NA) Ramón Sánchez Ocaña explicaba la enfermedad

para ayudar a entender los daños que produce

si no se detecta y se controla.

(RA) Un grupo de población poco numeroso pero que padece

una enfermedad que todos deberíamos de conocer:

es la enfermedad celíaca.

Tanto los niños como los adultos celíacos

son personas que reaccionan

ante el gluten de trigo y otros cereales de tal forma

que daña la piel que cubre el intestino delgado.

Y entonces la capacidad para absorber los alimentos

queda muy reducida.

(Música nerviosa)

El epitelio que recubre nuestro intestino

está formado por una serie de mínimas fibras

que son las encargadas de absorber los alimentos.

Pues bien, el gluten daña esos pelillos

de manera que todas sus funciones, o gran parte de ellas,

quedan eliminadas.

Y se deduce por tanto el cuadro del enfermo celíaco.

El niño come,

pero como las proteínas que ingiere dañan su intestino,

aquello que come no es asimilado.

(NA) Insistían en la importancia de cuidarse

y la necesidad de una dieta estricta,

ya que la celiaquía no es curable.

(Música dinámica)

(RA) Esta incompatibilidad con el gluten

no es curable y, por tanto,

debe ser controlada durante toda la vida

con un régimen de comidas que no contenga esa proteína:

el gluten.

(Música dinámica)

(NA) Para ayudar a identificarla, en "Más vale prevenir"

destacaban su aparición en la infancia

y analizaban sus síntomas.

(RA) Es verdad que los trastornos de la enfermedad celíaca

pueden aparecer a cualquier edad,

pero son más frecuentes en la primera infancia,

ya que los niños enferman en el primer periodo de la vida.

De todos modos,

los síntomas no aparecen normalmente hasta meses después

de haber iniciado el consumo de harinas con gluten.

(NA) Hoy en día, cada vez son más los restaurantes

que tienen en su carta platos para celíacos,

pero entonces era más complicado.

Por eso en el programa de Ramón Sánchez Ocaña

daban consejos para que los celíacos pudieran comer fuera de casa

sin problemas.

(RA) Una de las normas que los celíacos deben guardar

es que cuando vayan a comer fuera de casa

pidan siempre aquellos productos que estén elaborados

de la forma más natural,

como por ejemplo carnes a la plancha o asadas,

sin salsas, vegetales al natural

y ensaladas aliñadas únicamente con aceite y vinagre.

(NA) Y para ayudarnos a diferenciar las alergias

e intolerancias alimentarias y las intoxicaciones,

daban unas claves para identificarlas.

(RA) Un problema es la alergia digestiva,

que puede localizarse en el intestino,

y otra cosa es la alergia alimentaria,

que se manifiesta por todo el cuerpo.

Pero hay muchas razones por las que algunas personas

no pueden tolerar determinados alimentos.

La alergia es solo una de ellas.

(Música animada)

Otra causa puede ser la toxicidad.

O los alimentos pueden estar contaminados

como el triste caso de las intoxicaciones

por salmonelas,

y entonces los efectos se dejarán sentir

en quienes hayan ingerido ese alimento en mal estado.

Eso sí,

cada uno reaccionará de acuerdo con su resistencia.

Otro caso sería el de los celíacos,

que no toleran el gluten,

o aquellos que tienen alteraciones congénitas del metabolismo

y no disponen de las enzimas necesarias

para asimilar algunos componentes alimentarios.

De nuevo en el presente,

¿piensan ustedes que ya en el 2016 estamos muy informados?

¿Sabemos los ciudadanos qué es la celiaquía?

¿O conocemos casos cercanos?

Pues hemos salido a la calle para comprobarlo.

Es una enfermedad, en principio,

en que la gente es intolerante a los hidratos de carbono, creo,

y cada vez tiene más auge,

no sé si por los hábitos de vida o por la alimentación,

pero cada vez hay más personas enfermas.

Yo creo que para las personas que son celiacos es complicado,

porque los alimentos que tienen disponibles para ellos

son bastante caros, no pueden hacer una vida normal

a efectos de salir a un restaurante a comer, etcétera,

y tienen que tener siempre cuidado y atención.

- En mi familia no hay ningún celiaco, de momento,

pero intolerancias alimentarias tiene mi hijo,

le han hecho analíticas... A muchas cosas.

Todo lo que se compra es especial para él.

Porque es todo diferente a los demás,

todo lo que come, todo lo que hace,

todo lo que bebe...

Es diferente. Se lo tiene que comprar todo él.

En la enfermedad celíaca es la propia inmunidad del paciente

la que ataca las células de su intestino,

atrofiándolas e impidiendo que absorban nutrientes.

Esto a largo plazo conduce a una desnutrición severa.

Este ataque lo precipita la ingesta de gluten,

una proteína presente en el trigo, el centeno,

la cebada y la avena,

aunque para ser celiaco hay que tener

predisposición genética.

En algunos casos no hay síntomas claros,

o estos son intermitentes,

por lo que aún permanecen muchos pacientes sin diagnosticar.

Para ello es fundamental la biopsia intestinal.

La alergia al gluten, sin embargo, también interviene en la inmunidad,

pero de forma muy distinta a la celiaquía.

En este caso, al entrar el gluten

en contacto con el individuo,

se producen síntomas típicos de alergia,

como picor, hinchazón, etcétera.

Al contrario que en la celiaquía, los síntomas son inmediatos,

y no hay atrofia intestinal.

Por último tenemos la sensibilidad al gluten,

en la que aunque no se conoce bien por qué mecanismo,

el paciente presenta más síntomas,

como hinchazón abdominal, dolor de cabeza,

irritabilidad y cansancio,

que desaparecen al dejar de tomar gluten.

Parece que otras sustancias también presentes

en los cereales que llevan gluten podrían contribuir al trastorno.

Ana, sé que tienes datos del preocupante aumento

de estas enfermedades en la población infantil y adulta.

¿Qué evolución están teniendo estas enfermedades en occidente?

(Música tranquila)

Cristina, cuando hablamos sobre celiaquía

llama la atención un dato:

en España los casos aumentan un 15% cada año.

Alrededor de un 1% de la población española

sufre celiaquía, casi medio millón de personas,

aunque un 75% de los pacientes no están diagnosticados.

Este aumento no se produce solo en niños;

el 20% de los casos se dan en personas

de más de 60 años.

Esta enfermedad afecta mucho más a mujeres,

ya que representan el 75% de los celíacos adultos.

Y estamos hablando de celiaquía, pero también hay otras alergias

e intolerancias alimentarias que están aumentando.

En los últimos 15 años,

el número de personas que la sufren se ha multiplicado por dos.

La alergia alimentaria se da entre el 1 y el 3% de la población.

En los niños menores de 3 años,

la incidencia puede llegar al 8%.

Alguna de las más frecuentes: la alergia a la leche,

al huevo, al pescado o marisco

y a los frutos secos.

Vamos a conocer ahora la experiencia en primera persona

de tres amigas del programa

que, por distintas razones, conviven con la celiaquía

y las alergias alimentarias a diario:

una doctora nutricionista muy conocida por ustedes,

una joven que ha aprendido a convivir con la celiaquía

desde niña

y una madre que se ha llevado más de un sobresalto

por la alergia de su hija.

Por definición la celiaquía es una intolerancia permanente

al gluten.

Y el gluten es una proteína que se encuentra fundamentalmente

en el trigo, en la cebada, en el centeno,

y posiblemente en la avena.

Digo posiblemente porque todavía hay controversia.

No se sabe si realmente se puede o no se puede tomar avena,

pero los celiacos no la toman por si acaso.

Tiene una predisposición genética

y lo que se produce es una reacción inflamatoria

a nivel de la mucosa intestinal,

y esto hace que haya una dificultad en la absorción

tanto de los macronutrientes como de los micronutrientes.

Es verdad que cuanto antes se haga el diagnóstico,

mucho mejor,

porque antes vamos a retirar el gluten de la dieta

y ese es el tratamiento de la celiaquía:

no tomar gluten en la dieta.

- En un principio piensan

que puede ser algo que me pasa en el intestino,

una atrofia intestinal,

pero no saben el motivo específico que me lo está causando.

- Yo tengo una hija que tiene seis años recién cumplidos

y es alérgica a la proteína de la leche.

Se lo diagnosticamos...

prácticamente desde recién nacida.

A los 15 días le dimos un primer biberón,

con una pequeña reacción, y a los dos meses reintentamos

darle otro biberón y fue cuando tuvo una reacción muy importante.

- Si lo sospechamos, se puede hacer

determinación de anticuerpos en sangre,

anticuerpos antigliadina, antiendomisio,

antitransglutaminasa...

Si son positivos, ya tenemos más cerca el diagnóstico.

Pero, realmente, el diagnóstico de certeza se hace

con una biopsia intestinal.

Hay pacientes que dicen: "Creo que soy celiaco,

voy a estar sin tomar gluten una temporada".

Eso es perjudicial,

porque si dejas de tomar gluten en la dieta

y es verdad que eres celiaco, a la hora de hacerte las pruebas

podemos falsear el diagnóstico de celiaquía.

- Cuando tú llegas con tu hijo con una reacción

y le dices los síntomas que ha tenido

a un médico especialista, enseguida te lo determina.

Pero las pruebas que son concluyentes

en un caso de alergia alimentaria de este tipo

son, por un lado, unas pruebas cutáneas,

que se llaman "prick test",

y luego después se hace una determinación específica

a través de una analítica de sangre,

en donde se confirma el diagnóstico

y se determinan unos niveles.

Tú puedes ser alérgico pero, dentro de la alergia, unos niveles.

- Ser celiaco es una enfermedad, la celiaquía es una enfermedad,

Muchos dicen "es una alergia"; no, es una enfermedad,

que es seria porque afecta al sistema inmunológico.

Hay que tomárselo como una enfermedad,

pero tampoco hay que dramatizar.

Porque si tú llevas una dieta exenta de gluten

no tienes ningún problema.

- Al final somos todos los que... Yo tengo una hija alérgica,

pero no sé si conozco a alguien que no conozca a nadie

que sea alérgico a leche, huevo,

frutos secos, piña...

Son reacciones muy importantes, donde una persona se juega la vida.

- Afortunadamente, cada día se conoce más la celiaquía

y cada día hay más establecimientos y más personas

que saben lo que es y ponen remedio

a ello. Pero es verdad que es el paciente

el que tiene que ser muy consciente de que es celíaco

y preocuparse él en primera persona de que lo que vaya a comer

sobre todo esté procesado y no tenga gluten.

- La enfermedad celiaca no hay que tomársela a la ligera,

de decir: "Ay, como esto en un momento dado

y no me va a pasar nada". Sí,

porque aunque tú no lo notes

el daño interno te lo está haciendo, y es como una herida.

Entonces cada vez que comes esa herida se abre y se cierra,

y se abre, y se cierra,

y llega un momento en que no se va a cerrar.

Entonces que no piense la gente: "Por una vez no me va a pasar nada,

si lo hago dos veces al mes...".

No, es serio. Es una enfermedad.

Los enfermos de celiaquía se han asociado,

y eso es bueno para tener más fuerza

a la hora de dar voz a sus reivindicaciones,

como, por ejemplo,

el precio de los alimentos sin gluten

u otros mensajes que quieren lanzar a la sociedad.

Por eso, El Ojo Clínico ha estado con ellos.

(Música dinámica)

(NA) Existen muchos jóvenes celíacos

que aprenden desde niños a convivir con esta enfermedad.

- Me llamo Marina, tengo 19 años,

y sé que soy celiaca desde el añito.

Me lo diagnosticaron muy pequeña,

porque tuve las primeras manifestaciones físicas:

se te hincha la barriga, tienes delgadez de extremidades...

Ahí fue cuando me llevaron al médico

y desde los nueve meses o diez meses, o así.

(NA) Desde pequeña contó con el apoyo

de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten,

sobre todo gracias a su director.

- A lo largo del tiempo hay bastantes actividades

de esas de bienvenida:

tenemos talleres de cocina todos los meses,

hacemos talleres de niños, que están relacionados

con la enfermedad celiaca para conocerla mejor,

también hacen actividades de tipo cocina para niños,

o de decoración de galletas, o pequeños postres...

(NA) Los alimentos totalmente prohibidos para celíacos

son todos los cereales contenidos en el pan:

harina, trigo, cebada y centeno,

todos los productos de repostería

o cualquier tipo de producto manufacturado

que contenga fécula, sémola o proteína,

pero también existen otros

que aunque en su naturaleza no contengan gluten,

lo pueden incorporar por el proceso tecnológico

al que son sometidos.

(Música dinámica)

- Yo estoy asociada desde que soy muy pequeña.

Para aprender jugando a saber lo que puedes comer o no.

Te ayuda a crecer la asociación.

Creo que eso es la mayor aportación que me han hecho.

(Música dinámica)

(NA) Proporcionan asesoramiento médico

y también psicológico.

- También dentro del asesoramiento psicológico

hay una serie de talleres para padres de niños

recién diagnosticados y para padres de niños

cuando pasan a adolescencia, que es otro momento crucial.

- Mis padres, desde el principio, teniendo mucho cuidado

con lo que me daban de comer, con lo que no,

y, con el tiempo, cuando se lo cuento a mis amigos

o a conocidos,

reaccionan muy bien, nunca me han tratado raro,

siempre intentan si hay una fiesta o un cumpleaños

llevar comida para mí.

En ese ámbito no he tenido problema con la gente que me rodea.

(NA) El gran problema para los padres surge

en los comedores escolares.

¿Cómo estar seguros de que sus hijos cumplen

con la dieta adecuada cuando están fuera de casa?

Cuando viajan, se van de campamentos...

En definitiva,

mantener el control cuando no son ellos

quienes controlan su alimentación.

- Todas las asociaciones facilitamos restaurantes

que se sabe que hacen una dieta sin gluten correcta,

y que más o menos facilitan la vida,

sobre todo en los viajes.

(NA) Existe también el problema económico

que supone tener un miembro celíaco en la familia.

Para hacerse una idea de lo que supone,

simulamos la cesta de la compra para una persona celíaca.

- Hay un problema que es económico,

porque los productos son bastante más caros,

pero...

quitando ese aspecto económico

realmente luego el problema es comer fuera de casa.

MasterChef es uno de los programas de televisión

más famosos, y Mateo Sierra quedó finalista

y ha sido el único concursante y cocinero celíaco

que ha participado. Hoy conversa con Cristina

sobre su especialidad, la cocina,

y, muy especialmente, la dedicada a los celiacos.

(NA) Desde pequeño, Mateo Sierra quería ser cocinero.

Pero a su madre no le gustaba la idea

y le pidió que estudiara una carrera,

así que Mateo empezó Historia del Arte.

Su paso por el programa de Televisión Española "MasterChef"

supuso un giro de 180 grados en su vida.

Este oscense sueña ahora con tener su propio restaurante,

en el que no faltarán platos aptos para celíacos.

Antes de lograrlo, quiere seguir formándose,

viajando y estando en las mejores cocinas.

(Música dinámica)

Mateo, ¿qué tal? Bienvenido a El Ojo Clínico.

¿Cómo estás? Muy bien, encantado de estar aquí.

¿Cuándo te enteraste de que eras celiaco y por qué?

En realidad empezó mi madre.

Fue la primera a quien diagnosticaron de la familia

y luego ya, con los años,

me lo diagnosticaron a mí.

Bueno, un poco por el tema de la genética y demás...

¿Cuántos años tenías? 18.

Sí, sí, pero, en realidad,

síntomas y demás desde muy pequeño.

Has comido gluten toda tu vida, tenías síntomas

y no te lo habían diagnosticado. Supongo que será con el tiempo,

que los avances y demás...

Cuando vas diagnosticando a la gente y encuentras un patrón,

como hizo el doctor de digestivo de Huesca, por ejemplo,

ya vas encontrando más gente. Tienes más facilidad para eso.

Y al haber sido tu madre celiaca, ¿cómo supuso esto un cambio para ti?

Porque imagino que en tu casa cocinaríais celiaco.

Fue fácil, porque mi madre es así muy tremenda.

(RÍE) Entonces...

Ella llegó un día después de diagnosticarle y dijeron:

"Hacemos la prueba de lo que es la dieta",

y fue... Bueno,

lo limpió todo, tiró todo el gluten y demás,

y ella con sus panes y sus harinas...

Y cuando yo estaba diagnosticado fue relativamente fácil.

Y siendo chef te encantará comer. Sí.

¿No echas de menos algunas de las cosas

que comías antes de los 18? Sí, esto...

Yo además era muy amante del pan, es algo que siempre me ha gustado.

Y cuando te diagnostican este tipo de cosas

al final tienes que adaptarte.

Entonces, en ese sentido,

yo he tenido que buscarme la vida.

Sobre todo hacerme panes en casa, que bueno...

Que me gusten,

que se asimilen un poco al recuerdo que tengo

de lo que era un pan crujiente, una buena barra,

que puede ser muy normal, es cuotidiano,

y tú esperas eso de un pan. Pero para un celiaco

a lo mejor no es tan fácil encontrarlo.

¿Puede estar la comida sin gluten tan rica como la que tiene gluten?

Sí, realmente es una facilidad que...

ahora mismo encontramos, porque es hacer lo mismo.

Es seguir los patrones

y adaptarte a harinas sin gluten,

y lo demás, pues... Simplemente eso.

¿Hay que echarle más imaginación?

No, no tiene por qué.

Simplemente las recetas las tienes que adaptar,

y en ocasiones tienes que crear,

tienes que innovar de alguna manera,

hacer tus recetas; al final es lo interesante.

¿Dijiste en MasterChef que eras celiaco

cuando te presentaste? Sí.

Sí, sí. ¿Y qué te contestaron?

Bueno, yo creo que un poco...

estuvo bien que en una edición de MasterChef

estuviera esta intolerancia

porque da visibilidad. Hablamos de que es un programa

que a nivel de gastronomía es como una bandera,

Lo pone en valor.

Y eso, el tema de la celiaquía,

el veganismo, por ejemplo, en el caso de Celia,

pues era algo que...

daba un poco de variedad a la situación.

Y yo, bueno, estoy bastante contento

de que a la gente también se le enseñara lo que es esto.

¿Y cómo hacías con los platos si no podías probarlos?

¿Cómo sabías que estaban bien? Al final te acabas orientando

por lo que has probado. Esto es lo de siempre,

si te gusta comer, la facilidad que tienes para cocinar

es mucho mayor que en alguien a quien no le gusta

y además le cuesta o no quiere,

¿sabes? (ASIENTE)

Entonces para hablar de eso de decir...

Que me lo han preguntado muchas veces, de hecho.

"Si a ti te hacían probar algún plato,

¿qué hacías, si no podías?". Pues...

(RÍE) Pues nada, resignarme. (RÍE)

¿Y los postres son especialmente problemáticos?

A ver, son algo que a nosotros realmente nos gusta.

Y cada vez tenemos la posibilidad de tener más variedad.

Entonces en mi casa, por ejemplo,

yo siempre te hablo de mi ejemplo,

sí nos ha gustado mucho el dulce, siempre.

Y, claro, cuando te diagnostican esto,

pues lo mismo que el pan, tienes que buscarte tus tablas

y tus recetas.

¿Qué crees que le falta a la sociedad

para hacerle la vida más agradable a los celiacos?

¿Te encuentras muy incapacitado para ir a un supermercado

y coger...?

No, el tema de supermercados está bastante bien.

Hay que tener cuidado siempre en el tema de la compra,

pero ahora mismo no hay ningún problema

en cuanto a eso.

Luego sí que es verdad que a la hora de salir a cenar,

a restaurantes y demás

hay más consciencia de lo que es

pero tampoco hay que fiarse tanto, ¿sabes?

O sea, sí que es verdad que a veces encuentras profesionales

que están muy capacitados

y hay veces que no; tienes que explicar tú la situación

y lo que es. O sea que no saben realmente...

qué hay que hacer. Ahora hay un porcentaje menor

de gente que no lo sabe,

de profesionales que están intentando adaptarse.

Eso es bueno para todos.

Al final queremos conseguir una normalidad,

que, pues eso, ya no se necesiten...

pues...

todo este tipo de promoción, de decir:

"Vamos a enseñaros lo que es la cocina sin gluten",

sino que llegues a los sitios y digas "soy celíaco",

a cualquiera. (ASIENTE)

Y ya tengas la garantía de que vas a estar bien, sí.

¿Y crees que puede ser una baza para ti en el futuro

dedicarte precisamente a eso, a informar, educar...?

Siempre me ha gustado enseñar a nivel particular;

es algo que me gusta,

sobre todo porque es una manera de transmitir tu experiencia

y situaciones que tú has vivido,

para evitar que otros las cometan.

En ese aspecto,

me gustaría dedicarme algún día a eso.

Ahora mismo, lo que estamos haciendo

es a través de una página web que está recientemente estrenada

intentar difundir esto

y, sobre todo, movernos por la geografía

un poco para eso: talleres para profesionales

y asociaciones, particulares... (ASIENTE)

Así que bueno, estamos ahí.

¿Y qué consejo le darías a nuestros telespectadores,

y a los niños,

sobre la vida que puede llevar un celiaco?

¿Puede ser una vida fantástica y disfrutar de comida muy rica...?

Sí, por supuesto.

Hay veces que me he encontrado madres

que lo pasan mal porque los niños lo pasan mal en el cole,

porque todos tienen sus bocadillos...

Y luego hay veces que los niños, sí que es verdad,

que tienen la malicia de chinchar...

"Si tú no puedes comer eso"... Exacto, "tú no puedes comer...".

Entonces, claro, psicológicamente

hay veces que les puede afectar,

pero yo siempre les digo que somos unos campeones,

que no se tienen que preocupar, que son envidias más que nada,

y que se puede superar perfectamente.

Pues Mateo, desde luego que sí.

Eres el claro ejemplo de que se puede tener una vida

totalmente exitosa a pesar de la celiaquía.

Si te parece vamos a ver ahora otros testimonios.

Cuando te confirman el diagnóstico de la proteína de la leche de vaca,

o cualquier diagnóstico de alergia alimentaria,

realmente empieza un mundo desconocido.

Y es el mundo del etiquetado.

Lo más importante es tener un buen profesional

que te lleve la alergia y que te informe,

y a partir de ahí, en el hospital,

te dan un listado con una serie de nombres

que pueden... Porque la leche

puede ir con distintos nombres.

- Los productos, cuando yo era pequeña,

específicamente sin gluten para celiacos

no eran caros, eran carísimos.

Lo eran diez veces más que su precio,

más que el actual, que ahora puede ser tres veces,

pero además estaban malísimos,

porque no habían conseguido elaborarlos de una forma adecuada

y tampoco tenían una caducidad tan larga

como las que tienen ahora.

Y tampoco había tantas marcas como las que hay ahora,

porque antes solo había dos,

o lo tenías que comprar en el extranjero y era súper caro.

- ¿Es más caro ser celiaco? Sí.

Sí, ¿por qué? Porque para que un fabricante

haga un producto libre de gluten,

tiene que utilizar unas máquinas totalmente diferentes

a las que utiliza para hacer el mismo producto con gluten.

Entonces la mano de obra de hacer esos productos,

claro, le cuesta más caro a ese fabricante.

Pero yo creo que, con el tiempo,

esos precios se han ido abaratando

y supongo que, en un futuro, serán más o menos igual

en cantidad de precio. Pero sí,

los celiacos es una de las cosas de las que se quejan,

de que son más caros los productos.

- Nada más empezar el colegio, llevaba dos meses

quedándose a comedor, y en principio no pasaba nada,

pero un día nos llaman del colegio

y nos dicen que la niña tiene los labios hinchados.

Yo no cogí el teléfono porque no estaba en casa

y no contactaron conmigo; llamaron a mi marido,

mi marido llegó al colegio

y se llevó a la niña urgentemente al hospital.

Lo que había consumido mi hija era un yogur.

Un yogur para un niño alérgico a la leche es una bomba.

Mi hija llegó al hospital, con los labios hinchados...

Bueno, tremendo.

- Podemos nacer sanos

y hacernos celiacos en la edad adulta

sin problema. Y, en los adultos,

cuesta mucho más trabajo diagnosticarlo

porque generalmente es algo en lo que no piensas

y porque los síntomas suelen ser mucho más inespecíficos.

A lo mejor solo tenemos una anemia por falta de hierro,

porque no lo absorbemos bien, o tenemos osteoporosis

porque no hemos absorbido bien el calcio,

o tenemos mal humor e irritabilidad

y es como consecuencia de ser celiaco...

Te viene alguien a la consulta con cambios de humor

o con ansiedad, o incluso depresión,

y lo que menos piensas es que puede ser celiaco

y lo puede ser.

- Si yo comiera gluten habitualmente,

tendría síntomas a largo plazo

de diarreas, pérdida de peso,

irritabilidad en el comportamiento,

desnutrición,

me sentiría con anemia, baja de ánimo,

y, vamos...

En realidad, no estaría asimilando nada,

porque todo lo que comería lo echaría,

O sea, llega un momento

en que llega a ser la atrofia tal

que las vellosidades intestinales desaparecen.

No podemos asimilar el alimento:

lo que comes lo echas tal cual.

- La celiaquía no es una alergia.

Por tanto, si un celiaco come algo

que tiene trazas...

No que tiene trazas, que tiene algo de gluten,

no va a pasar nada.

Es mejor que consuma lo menos posible,

pero alguien que sea alérgico no puede tomar nada con trazas

porque le puede dar un shock anafiláctico,

pero a alguien celiaco, porque coma algo

que tenga algo más de 20 partes por millón,

no le va a pasar nada. Eso también es bueno que se aclare.

- La alergia, desgraciadamente,

es algo que está aumentando de forma impresionante.

Cada vez hay más niños que son alérgicos a la leche,

al huevo, frutos secos...

Es algo con lo que hay que vivir.

Al final lo que necesitamos es

que en la sociedad, comedores y tal

haya una concienciación y, sobre todo, una formación.

(Música animada)

Otra vez, bienvenidos a El Ojo Clínico.

Les confieso

que cuando nosotros hemos hecho nuestra pequeña encuesta estadística

sobre personas a las que les preguntábamos

sobre esta determinada enfermedad,

e intolerancia también,

de la que vamos a hablar a continuación,

y les hablábamos directamente de celiaquía,

se quedaban un poquito asombrados porque la mayoría

de todas las personas encuestadas

no sabían directamente a qué nos referíamos.

¿Qué tipo de enfermedad es esa, Bárbara?

(BA) La enfermedad celíaca es una enfermedad

en la que estas personas no pueden comer sustancias con gluten

que sobre todo son los cereales: el trigo, la cebada,

el centeno y la avena,

que hasta ahora también estaba incluida en este grupo.

A día de hoy sería el paradigma de la enfermedad.

Siempre decimos que una enfermedad es:

una persona que está genéticamente predispuesta

a desarrollarla, pero, sobre eso,

actúa un factor externo.

En la celiaquía sí sabemos qué es lo que ocurre.

Son pacientes con un determinado marcador inmunológico

que cuando una sustancia que está en la superficie del intestino

se une al gluten,

a la sustancia que está en estos cereales que hemos dicho,

contra esa nueva sustancia

que resulta de la unión de esos dos productos

se desencadena una respuesta inmunológica

del organismo del propio paciente,

que ataca a la superficie intestinal,

sobre todo de la primera porción del intestino delgado,

y es la que produce los síntomas de diarrea,

de dolor abdominal,

de falta de crecimiento, o tener vómitos, dolor...

Todo lo que es el cuadro clásico, típico, de la enfermedad celíaca.

En todo caso,

no hay que confundir la celiaquía

con una intolerancia alimentaria o con un algia.

(JO) Bueno, ahí entraríamos en otro camino,

en otras cosas.

Por un lado está la enfermedad celíaca,

como muy bien ha explicado Bárbara,

la enfermedad celíaca clásica, lo que ella ha dicho:

síntomas, una serología positiva,

una genética positiva

y una alteración intestinal positiva.

Después dentro de ahí hay más tipos de enfermedad celíaca,

que es lo complicado de diagnosticarla.

Después está lo que tú bien dices, Carlos,

la intolerancia y la alergia,

a alimentos, a medicamentos... A lo que sea.

En cuanto a alimentos, hay una diferencia clara.

Uno puede morir

por tener una alergia alimentaria,

porque es un mecanismo inmunológico

que puede hacer que tengas una urticaria,

que se te inflamen los labios, se te inflame la úvula,

no puedas respirar, tener un shock anafiláctico

por una alergia a las proteínas de la leche de vaca,

que pasa en los niños,

una alergia a un fruto seco, que vas a un restaurante

y aunque eres alérgico a un fruto seco

lo tenía la comida...

Puedes tener una reacción alérgica importante

y estar comprometida tu vida. Y otra cosa es la intolerancia,

Lo que te da, en todo caso, son síntomas digestivos

que no comprometen tu vida, por decirlo de alguna manera.

Y dos preguntas para vosotros dos, o para los tres, como queráis,

pero muy rápidas, para el sí o para el no:

¿es una enfermedad rara

o no es una enfermedad rara la celiaquía?

(FE) No, porque hoy en día

hoy en día enfermedad rara se considera aquella

que tienen menos de una por cada 2000 personas.

Y la enfermedad celíaca y las intolerancias tienen

una prevalencia un poquito más alta: están por encima del 1%,

con lo cual no sería considerada una enfermedad rara.

Pero sí una enfermedad reciente,

por lo menos de descubrimiento o de definición de "reciente".

(JO) Bueno, "reciente"... Sí, en medicina se puede decir

que el descubrimiento real de la enfermedad,

en cuanto que el gluten era el responsable de esta enfermedad,

pues viene de los años 40-50.

Un pediatra holandés, que se llamaba Dicke,

descubrió que a los niños que tenía ingresados

en un hospital de Utrecht

al retirarles de la dieta los cereales

de los que hemos hablado mejoraban el cuadro clínico.

Digamos que desaparecía toda la sintomatología que tenían.

Fue ahí, en 1940-1950,

cuando se relacionó claramente el gluten

con este tipo de cuadros digestivos.

Estás respondiendo precisamente a una de las preguntas

que nos planteaba uno de nuestros televidentes.

¿Con qué nombre se conocía anteriormente la celiaquía?

(JO) Bueno, realmente,

de este tipo de cuadros digestivos

ya se hablaba incluso antes. En 1940

se relacionó el gluten con la enfermedad,

pero en el siglo I o II d.C ya se empezaba a hablar de un cuadro

que ahora pensamos que era una enfermedad celíaca,

que se habla de una indigestión crónica,

que producía diarrea maloliente, gente desnutrida,

(BA) De todas maneras, también señalar

que la enfermedad celíaca es todo un espectro

de manifestaciones clínicas.

Puede ser el cuadro clásico,

que es cuando solemos llegar al diagnóstico:

diarrea, falta de crecimiento en los niños,

dolor abdominal...

Pero hay otras manifestaciones muchísimo más sutiles,

como puede ser simplemente una anemia,

por falta de hierro, que no responde a hierro oral,

porque la enfermedad celíaca, al afectar

a la primera porción del intestino delgado,

que es donde se absorbe el hierro,

a veces simplemente, al estar dañada esa zona,

no hay absorción de hierro y desarrollan anemia.

Y hoy por hoy en muchas anemias por déficit de hierro

en las que les das hierro oral y no responden

está indicado, por lo menos, hacer un estudio analítico

para intentar llevarla. (FE) Y muchos niños pueden tener

alteraciones de comportamiento, niños pequeñitos

que empiezan a estar irritables, a tener alteraciones de conducta,

que no se encuentran bien, que están más fatigados, cansados.

Y puede ser por la primera enfermedad celiaca,

y se ha visto, se llamaba "síndrome pre-celíaco",

que al quitar el gluten de la dieta

mejoraba ese cuadro del comportamiento,

con lo cual la malabsorción da síntomas a nivel digestivo,

pero también nos puede dar síntomas del comportamiento.

La gran preocupación de casi todas las madres,

fundamentalmente,

es qué pueden hacer con un celíaco.

¿Qué es lo que un celíaco no podrá comer nunca?

(BA) Bueno, pueden comer todo aquello

que no tenga trigo, cebada, centeno,

es decir, las pastas, la pizza,

los postres... Son las "pes",

todo empieza por "p".

Eso no lo pueden comer. Es verdad que, cada vez,

disponemos de alimentos alternativos

que nos permiten hacer los postres, por ejemplo,

como contaba... (JO) Mateo.

(BA) Mateo.

Que cada vez tenemos más recursos

para hacer una dieta sin estas sustancias,

pero una dieta equilibrada.

Y señalar que quitar estas sustancias

no conlleva que los pacientes estén menos nutridos

ni pierdan nutrientes. Hacen una dieta normal,

ya lo ha dicho Mateo. Qué mejor muestra que un chef.

Y hay que ver al número uno del tenis mundial.

(BA) Tienen una limitación en su alimentación,

pero una vez que tú les quitas el gluten

estas personas llevan una vida completamente normal.

Se les quita la diarrea, y, para muestra, un botón,

Djokovic, más que una vida normal, lleva una vida de super...

(JO) Y todos los nutrientes, con la alimentación que hacen,

los tienen asegurados.

(FE) Me gusta la forma como lo has planteado,

hablando de la preocupación,

porque cuando... Agradezco tu amabilidad.

(FE) No te acostumbres.

Esta preocupación puede aparecer de dos maneras:

una persona adulta a quien diagnostiquen

una enfermedad celiaca,

o una madre a cuyo hijo le diagnostiquen

una enfermedad celiaca o una intolerancia.

Generalmente, más que preocupación,

lo que suele aparecer es un sentimiento de frustración,

de rabia, de "¿por qué?".

Un sentimiento de limitación: "¿Qué voy a hacer con la comida?".

Incluso hay personas que llegan a sentirse culpables:

"Ahora tienen que cambiar todos la alimentación",

"ahora vamos a una comida

y tienen que cambiar los hábitos por mí"...

Y eso es algo que las personas que tienen la enfermedad celíaca

tienen que saber. Tienen que ser positivos

y trabajar esa frustración, porque realmente, a día de hoy,

con toda la variedad y oferta de alimentos que hay,

pueden llevar una vida completamente normal.

Y además muchas de las intolerancias en los niños

son transitorias:

algunas intolerancias a la proteína de la leche y tal

se acaban pasando.

Además de que ya muchísimos comedores y colegios

tienen un control específico... (BA) Cada vez más.

¿Lo tienen más?

(BA) Sí, a pesar de que...

Quiero decir, ¿está regulado por ley?

(BA) Ahí ya me has pillado. Desconozco si está regulado por ley,

pero sí que es verdad que, cada vez más,

en todas partes,

tanto en los restaurantes como en los colegios,

es algo que se tiene muy en cuenta

y que cada vez se conoce muchísimo más.

En otra de las cuestiones que planteamos aquí,

casi como idea original para esta segunda parte del debate

que estamos haciendo en El Ojo Clínico,

es ver lo que se publica en todos los periódicos,

que es sencillamente síntoma de lo que se publica

en revistas científicas. Y se habla, por ejemplo,

de la solución: el trigo que no tenga gluten.

(BA) Bueno, sería una solución perfecta.

Si lo conseguimos... Te veo con pocas...

(BA) No, yo tengo fe. Quiero decir,

lo que son los transgénicos,

que nos permiten modificar la parte

que no nos beneficia,

pues estupendo, si lo conseguimos.

Yo, si fuera celiaca, me lo tomaría.

Y el otro periódico, hablando de alergias,

menciona una especie de chip, muy parecido al de diabetes,

que te diagnostica la capacidad que tienes tú

de poseer una alergia.

(JO) Sí, y además,

toda esta investigación se ha realizado en España,

en el Hospital Carlos Haya de Málaga.

Se usa un test diagnóstico

donde se utiliza la sangre del paciente

y 500 proteínas contenidas en los alimentos.

Y el resultado nos dice claramente

qué alimentos puede y no puede comer el paciente.

Y de cara, después, a configurar una vacuna,

también es mucho más exacta.

Es un avance importante.

Hay otro avance, también realizado en España,

en la Universidad de Granada...

Sobre él tenemos información también.

(JO) Sí, eso es.

Es un aparatito parecido a los glucómetros,

que utilizan las personas que tienen diabetes,

donde un pinchacito en el dedo ya te dice si tienes anticuerpos

relacionados con la enfermedad celiaca o no.

De momento se está utilizando en niños,

y los resultados son bastante prometedores.

Y las dos cosas se están investigando en España.

Somos pioneros en cuanto a los avances,

en esta y muchas enfermedades.

O sea que un niño celíaco o un hombre celíaco

no es un enfermo; es un paciente tratable.

(FE) Sí, se tiene una enfermedad, la enfermedad celíaca,

pero el mensaje, claramente, tiene que ser positivo,

porque hoy en día hay alternativas alimentarias suficientes

como para que uno haga una vida completamente normal.

Lo que sí que es verdad, y eso es una queja

que hace siempre el colectivo de personas con celiaquía,

es el tema de los precios. Cada vez se han popularizado más,

incluso hay supermercados donde tienes productos

para personas celiacas de fácil acceso,

pero siempre demandan y piden

que, de alguna manera, se financie o se subvencione,

porque no es una cosa que elijan por capricho,

no comer un alimento u otro...

De hecho, Fernando, hemos hecho dos paneles

que los vamos a preparar para este programa,

los estamos preparando,

en el que se ve la diferencia entre lo que cuesta un kilo de pan

celíaco,

y un trozo de pan sustitutivo que no sea celíaco,

y es todavía verdaderamente asombroso.

(FE) Ese guiño hay que hacérselo a las personas y asociaciones

de personas con celiaquía,

apoyando esa demanda de que se popularicen

y se normalicen los precios,

o se les ayude con la financiación, porque no es algo que elijan,

es algo que tienen que hacer por su propia salud.

(JO) Al fin y al cabo es el tratamiento para ellos.

El único tratamiento que tienen es la alimentación.

No necesitan medicamentos...

¿No necesita medicamentos un celíaco?

(JO) Necesita la alimentación libre de gluten,

con lo cual tampoco es descabellado pensar

que pueda haber una financiación de esa alimentación,

que al fin y al cabo es su tratamiento.

Un tratamiento que puede seguir desde una persona

de la edad un poquito abierta de este señor

a un jovenzuelo como yo, ¿no? (JO) Sí, sí.

Por supuesto. O como Javier Quero.

Como Javier Quero, que ha dejado de ser hipocondríaco,

pero es celíaco y es absolutamente todo

lo que le podamos decir aquí, seguro.

(Música animada)

¡Cómo me encuentro hoy!

¡Fenomenal!

Fenomenal. Llevo sin ir al médico...

desde esta mañana.

Además, me ha dicho que puedo comer de todo.

Y eso se agradece, porque mira que come la gente raro

últimamente.

Hombre, no digo yo las personas que padecen celiaquía

o que tienen algún tipo de intolerancia alimentaria,

y que tienen que cuidar su alimentación.

No lo digo por ellos.

Digo la gente que, sin tener ese tipo de problemas,

desayuna unas tortas de espelta con yogur de tofu

que ya vas a currar amargado para toda la mañana.

Luego paran a comer y son capaces de hincarse

una ensalada de semillas de alpiste y brotes de alfalfa.

Y cuando llegan a casa... Y, cuando llegan a casa,

después de una dura jornada de trabajo,

se toman un batido de algas

con un vaso de leche de quinoa, por ejemplo.

(RESOPLA) Por favor...

Estamos "mu" tontos, "mu" tontos.

Luego hay otro tipo de cocina que me preocupa:

la cocina creativa.

Esa en la que a una croqueta la llaman

"nube de aleación ligera de crema

en mixtura de virutas de ibérico envuelta en crujiente atemperado

en aceite de oliva".

Joder... ¡Una croqueta!

Una croqueta, una croqueta, de toda la vida,

¡una croqueta!

Como diría Chicote:

(IMITA) Esos restaurantes tienen más tonterías

que el ropero de un indio.

Y ahí uno va a experimentar sensaciones,

no a comer: a experimentar sensaciones.

Concretamente cuatro:

curiosidad al ver la carta,

sorpresa al ver la presentación del plato,

miedo al pedir la cuenta

y hambre al levantarse de la mesa.

¡Alucino pepinillos!

Bueno, la nueva cocina, en fin.

Que estamos "mu" tontos, te lo digo yo.

¿Dónde ha quedado el bocadillo de chorizo

de toda la vida? Esos torreznos

bien empapados en grasa, esa oreja a la plancha...

Vamos, justo lo que he merendado yo hoy

y que me ha sentado fenomenal.

Feno... Fenomenal.

Feno... Feno...

Ay, otra vez. Otra vez que...

Que otro día si eso ya, con más tiempo,

les cuento yo mi dieta saludable, que hoy no va a poder ser.

(Música animada)

Hoy en El Ojo Clínico hemos aclarado todas las dudas

sobre una enfermedad que padecen muchos de ustedes,

tanto adultos como niños, la celiaquía,

y de otras alergias alimentarias.

Ahora sabemos que los celiacos no deben saltarse nunca,

bajo ninguna excepción, la dieta sin gluten,

ni siquiera en ocasiones especiales.

Hay que educarles desde pequeños. De esta manera,

aprenden a controlar su alimentación.

No teman ser pesados por insistir

en los comedores escolares sobre los alimentos

que su hijo no puede tomar;

cualquier despiste puede ser fatal.

Ante problemas digestivos, cutáneos o malestar general,

recuerden: pueden estar relacionados

con la alimentación.

Y la próxima semana, en El Ojo Clínico,

hablaremos de esas enfermedades llamadas "raras"

y que afectan a un 7% de la población mundial.

El 65% de ellas son crónicas y degenerativas.

La información es fundamental para los padres,

así como conseguir un diagnóstico

lo más temprano posible para iniciar el tratamiento.

Hasta entonces seguimos acompañándoles y escuchándoles.

Y recuerden: pueden seguirnos

en la web de rtve.es,

donde encontrarán el blog de nuestros médicos.

Y también a través de Facebook y Twitter.

Y ya lo saben: la vida es una buena experiencia,

y la experiencia, como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa. Adiós.

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El ojo clínico - La celiaquía

02 oct 2016

Las presentadoras, la neurocirujana Cristina Torres y la periodista Ana Gugel dan porcentajes, tanto de celiaquía y otras alergias, como de la población que la padece, pero aún lo desconoce. Explican en qué consiste la celiaquía infantil y adulta, así como otro tipo de alergias y el por qué nuestro organismo comienza, en determinados momentos, a padecerlas de forma imprevista.
"El Ojo y la Historia" se centra en una figura contemporánea, ya que en la antigüedad esta patología era desconocida: el tenista, Novak Djokovic. Gran jugador que ha aprendido a vivir con su celiaquía, combinando dieta, estilo de vida y deporte.
En la entrevista Cristina Torres charla con Mateo Sierra, finalista del Concurso Master Chef, único concursante celíaco de este programa. Nos dará sus recetas para celiacos y la forma de convivir con esta enfermedad, consejos sobre alimentos y cocinando de manera saludable.
Visitamos la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de Madrid, donde su director, Roberto Espina y la joven, Marina Cañizares, dan indicaciones a todos aquellos a los que se les diagnostica la enfermedad y reivindican derechos como el abaratamiento de la cesta de la compra para los que no pueden tomar gluten.
En el debate, Carlos Dávila junto a los doctores Bárbara Pagán, Fernando Mora y José Mª Ferrer analizan todos los pormenores médicos de estas enfermedades: celiaquía, intolerancias y alergias alimentarias. Terminamos con el toque de humor del "Rincón del Hipocondríaco".

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