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Para todos los públicos El ojo clínico - Cáncer de mama - ver ahora
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imaginen hace 15 o 20 años.

Si en el año 2016

estas enfermedades raras son aún desconocidas,

imaginen hace 15 o 20 años.

Hay momentos a lo largo de esta enfermedad

en los que, efectivamente, uno se siente muy solo,

porque no se siente suficientemente acompañado

ni por la familia, ni por los amigos

ni por nadie del entorno.

- Cada padre, cada madre, creo que es un mundo.

Yo creo que la información. Creo que es importante.

Cuando yo llegué a este mundo de las enfermedades minoritarias

había menos información y eran muy, muy desconocidas.

Águeda padece esclerosis lateral amiotrófica.

Su marido, además de cuidarla,

ha tenido una iniciativa fantástica y original:

crear una empresa

a través de la cual las familias que hagan el Camino de Santiago

pueden apadrinar a un enfermo de ELA

para que camine, simbólicamente, junto a ellos.

(Sintonía)

En ese momento estás tan bloqueado, tan...

Es que...

no eres consciente de lo que te pasa.

Estás como en una nube, sordo...

Yo escuchaba, pero...

Pero no quería escuchar lo que me decían.

El cáncer de mama es el más frecuente

entre las españolas.

Cada año se detectan unos 26 000 nuevos casos.

Pero 9 de cada 10 mujeres que padecen este cáncer lo superan.

Por eso son fundamentales las revisiones anuales.

A Esperanza Aguirre le detectaron un tumor en el 2011

gracias a una revisión rutinaria.

Nos contará qué sintió, cómo luchó

y la importancia que tuvo el diagnóstico precoz.

Hablaremos también con el especialista

Miguel Martín Jiménez,

presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica,

y visitaremos la Fundación Tejerina,

donde se realiza uno de los avances decisivos

en el diagnóstico del cáncer.

Y de cáncer murió la inolvidable protagonista de Casablanca,

Ingrid Bergman. Eran otros tiempos

y la terapia oncológica estaba aún en sus inicios.

(Música tranquila)

(NA) Las cifras son espectaculares.

Espectaculares y esperanzadoras.

Cuando a Ingrid Bergman,

una de las cuatro mejores actrices de la historia

según casi todos los críticos,

le diagnosticaron un cáncer de mama,

casi el 20% de mujeres afectadas por este tumor morían.

Hoy, en España,

8 de cada 10 mujeres superan la enfermedad.

Ingrid Bergman nació el 29 de agosto de 1915

y murió el mismo día de 1982.

A los 60 años,

un cirujano le comunicó que padecía un tumor maligno

de preocupantes características.

La protagonista de "Casablanca" no cambió,

según escribiría después su hija, Isabella Rossellini,

su rostro inocente y sensual, y únicamente comentó:

"Tendremos que morir algún día".

Pero Ingrid Bergman resistió años,

en una lucha contra una patología que, por entonces,

se trataba con menores y peores medios

que en la actualidad.

(Música tranquila)

La actriz se operó por primera vez tras rodar "Anastasia".

Sufrió duras sesiones de radioterapia,

y los cirujanos le aconsejaron también

una intervención en el brazo,

donde se había extendido el tumor.

Se negó.

Para entonces, recordó los adjetivos

con los que había descrito su carácter

en los diarios que había comenzado a escribir

en 1929.

"Soy terca y salvaje".

(Música tranquila)

Antes del diagnóstico,

la intérprete sueca ya había rodado las dos películas más famosas

de su carrera: la inolvidable "Casablanca",

con Humphrey Bogart,

y "Por quién doblan las campanas",

basada en la novela de Ernest Hemingway.

Además, había protagonizado un escándalo monumental

al abandonar a su primer marido y a su hija

para unirse al director de cine Roberto Rossellini,

con el que posteriormente se casó.

En Estados Unidos fue declarada "persona non grata",

y hasta una popular revista de la época

la tachó de agente del diablo.

Todo lo soportó con enorme frialdad,

la condición que según sus más acérrimos opositores

le daba su país natal, Suecia,

al que tampoco quiso volver en aquellos días.

Muy pocos personajes públicos le defendieron.

Hemingway, desde luego, y un poco menos Cary Grant.

Pero para Ingrid Bergman su modelo era nada más y nada menos

que Greta Garbo,

otra mujer que hacía lo que quería, cuando y como lo quería.

Su amor por Rossellini le llevó a escribir una carta

en la que le informaba de que quería trabajar con él

y de que, a pesar de hablar varios idiomas,

en italiano solo sabía decir: "Ti amo".

Quizá le quiso tanto como al fotógrafo Robert Capa

y a su tercer marido,

del que se divorció justamente cuando iba a someterse

a una nueva operación.

En vida, Ingrid Bergman nunca pudo reconciliar a sus cuatro hijos,

aunque se reunieron tras su muerte,

después de que el director Stig Björkman rodara el film

"Ingrid Bergman en sus propias palabras".

Una de sus frases ha quedado como paradigma

de toda su vida, entre la constatación y el deseo:

"Para ser feliz",

escribió Bergman en sus primeros diarios,

"solo hacen falta dos cosas: buena salud y mala memoria".

Murió y sus cenizas se perdieron en las frías aguas norteñas,

pero sus películas viven casi todos los días

en todos los cines y televisiones del mundo.

Es su legado.

La investigación oncológica avanza a pasos agigantados.

Por eso es importante conocer el contexto histórico

en el que Ingrid Bergman vivió su enfermedad.

Y nadie mejor que nuestro historiador de cabecera

para hacerlo.

(Música tranquila)

En 1915 nació en Suecia una de las actrices

más grandes de la historia del celuloide.

Recibiría tres Óscar por su trabajo cinematográfico.

¿Sabría usted de quién se trata?

- Es una actriz muy famosa de hace muchos años,

trabajó mucho con Bogart

y su padre era también un director muy famoso,

pero nada más.

Sé que tuvo una enfermedad mala

que le duró mucho tiempo y que murió de ella.

- Pues sé que es una gran actriz.

No me acuerdo concretamente de películas de ella.

Sé que he visto bastantes, lo único que no recuerdo el nombre.

Y si ha sufrido alguna enfermedad no lo sé,

eso no le puedo decir.

- Ingrid Bergman fue una gran actriz sueca,

muy famosa. Hizo películas míticas, muchas.

Se casó con Rossellini y tuvo hijos,

que todavía siguen funcionando en el cine.

Y no sé si tuvo alguna enfermedad.

- Ingrid Bergman es uno de los grandes iconos

de la historia del cine,

junto con actrices como Sarah Bernhardt,

Greta Garbo, Audrey Hepburn...

Su dueto con Humphrey Bogart en Casablanca

será siempre recordado,

y marcará una de las páginas indelebles

de la historia del cine contemporáneo.

Ella llegó a Estados Unidos de su Suecia natal en 1939,

con el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Allí contrajo matrimonio en medio de un escándalo,

por segunda vez, con Rossellini.

El puritanismo protestante y de la sociedad norteamericana

llevó a que sufriera

fuertes ataques en medio de aquel contexto,

donde la rígida moralidad imbuía amplias capas

de la sociedad norteamericana.

De allí se marchó a Italia,

donde, finalmente, también rompería su matrimonio

con Rossellini,

para contraer una tercera relación matrimonial

y pasar a la historia

como una de las mujeres más libérrimas

que caracterizaron el siglo XX.

Ingrid Bergman no es únicamente

una de las grandes actrices de la historia,

sino que además es un icono

de la lucha por la liberación de la mujer.

Recibió tres Óscar

de la Academia del Cine Norteamericano.

En este sentido, el segundo de ellos coincidió

con su exilio,

y lo recibió, en su nombre, Cary Grant.

Cuando regresó a Estados Unidos en el año 69,

al año siguiente de recibir ese Óscar,

fue recibida por los miembros de Hollywood

con una fuerte ovación

por cuanto significaba su regreso a los Estados Unidos de América.

Por eso hoy recordamos a Ingrid Bergman

no solo como una estrella del celuloide,

sino también como una gran mujer.

Televisión Española siempre se ocupó de la salud.

Comprobamos ahora cómo se hablaba de cáncer de mama

en otros programas médicos de antaño.

(Música dinámica)

(NA) El diagnóstico precoz

y la realización de autoexploración mamaria

son claves en la lucha contra el cáncer de mama.

Cuanto antes se detecte, antes se comenzará el tratamiento

y las posibilidades de curación serán mayores.

Son mensajes que se repiten hoy en día,

pero hace unos años ya se insistía en ellos.

Así se abordaba en "Más vale prevenir".

(RA) Somos conscientes de los problemas

que plantea tratar un tema como el cáncer de mama

desde una pantalla de televisión.

Es cierto que la palabra "cáncer" despierta en cada uno de nosotros

un sentimiento de rechazo,

pero no es menos cierto que no vale para nada

jugar al avestruz y esconder la cabeza debajo del ala

para no ver la realidad.

El cáncer está ahí, y si nadie se pone de acuerdo

en cuál es su origen y cuáles son sus causas,

todos, por unanimidad,

coinciden en decir que el único tratamiento posible

es el diagnóstico precoz.

(NA) Para concienciar a la sociedad

de la importancia del diagnóstico precoz,

Ramón Sánchez Ocaña entrevistaba en plató

a una mujer que había sufrido cáncer de mama.

- Descubrí que tenía unos ganglios linfáticos

y unos bultos al lado de la mama izquierda,

y acudí al médico sin pérdida de tiempo.

(RA) ¿Y qué pasó?

- Pues dijeron de operarme,

y otra vez sin pérdida de tiempo me operaron

y resultó que... Yo creo que hoy estoy aquí

gracias a haber actuado a tiempo.

La autoexploración es muy importante,

que se autoexploren a menudo.

Y el día que encuentren algo anormal acudan al médico

sin pérdida de tiempo.

(NA) Y para ayudar a las mujeres a realizar la autoexploración,

se mostraba cómo había que realizarla.

- La palpación de las mamas exige en la mujer

una cierta técnica.

Debe utilizar la mano contraria al lado que va a explorar

aplicándola extendida sobre la superficie mamaria

y presionar suavemente hasta sentir en los dedos

la dureza del plano de las costillas.

(NA) Entonces también se hablaba de cifras y del número de mujeres

que padecerán cáncer de mama.

(Música dinámica)

- El problema del cáncer en la mujer es un problema muy importante.

En el varón también.

Dan idea de esto las cifras reales.

Y es que 1 de cada 4 mujeres va a padecer un cáncer

a lo largo de su vida.

Y de estos, del aparato genital y de la mama,

van a ser más de la mitad.

(NA) Se ha avanzado mucho en el diagnóstico

y el tratamiento del cáncer de mama,

pero hoy, como en la tele de entonces,

quedaba una cosa clara.

- El diagnóstico precoz de todos los cánceres

es muy importante. El diagnóstico precoz

y la prevención.

Y, especialmente, para el cáncer de mama.

De manera que las posibilidades de curación

van a depender del tamaño del tumor en el momento del diagnóstico.

Y el tamaño es más pequeño

cuando el diagnóstico es más pequeño.

De manera que en diagnósticos muy precoces,

con tumores de menos de un centímetro,

las posibilidades de curación son de hasta el 90-95%.

(Música dinámica)

¿Y los ciudadanos? ¿Somos conscientes en la actualidad

de lo importantes que son las revisiones ginecológicas

y las mamografías? Lo comprobamos.

Yo creo que el cáncer, ahora mismo,

ya es algo que está un poquito más asumido, pero es...

un antes y un después.

- El cáncer de mama lo hemos tenido en la familia

y la verdad que es un problema muy gordo,

porque repercute un poco en la mujer de la familia.

Tienes que hacerte revisiones más frecuentemente

y preocupa mucho, claro.

- Que hay que hacerse las revisiones,

parece ser que la Seguridad Social lleva ahí un control

a partir de cierta edad en la mujer...

- El día a día de esta persona es un trauma,

porque hasta que ya vas avanzando y la enfermedad va remitiendo,

por el hecho de que tienes que empezar con quimio y demás,

es un trauma muy gordo para la enferma.

- Sí, un apoyo psicológico creo que es importante.

Se denomina "cáncer" a un conjunto de enfermedades

en las que se observa una división descontrolada

de las células.

Esto se produce porque una célula individual

sufre mutaciones que le confieren esta capacidad de multiplicarse

ilimitadamente.

En el caso del cáncer de mama, esta proliferación maligna surge

en las células que revisten los conductos

que sirven para transportar la leche,

en la mayoría de los casos, o, de forma menos frecuente,

en los lobulillos que la fabrican.

El tumor resultante, con el tiempo,

puede invadir tejidos vecinos

y finalmente propagarse a otras partes del cuerpo.

De forma natural, el tejido mamario se estimula

y crece por acción de las hormonas femeninas,

como los estrógenos y la progesterona.

Una exposición más prolongada de lo habitual a estas hormonas,

como tener la primera menstruación a edad temprana

o la menopausia tardía,

o recibir terapia hormonal sustitutoria,

son factores que incrementan ligeramente el riesgo

de padecer cáncer de mama.

De hecho, una de las terapias utilizadas

para tratar este cáncer,

además de la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia,

son los fármacos que impiden la acción de estas hormonas,

que así frenan el crecimiento del tumor.

Desafortunadamente, algunos de estos tumores

han perdido la capacidad de respuesta hormonal,

por lo que estas terapias no son efectivas.

Ana nos aporta más datos

sobre la incidencia del cáncer de mama.

(Música dinámica)

Pues, Cristina, hay que señalar que es el tumor más frecuente

en la población femenina.

En España se diagnostican alrededor de 26 000 nuevos casos al año.

Se estima que 1 de cada 8 mujeres tienen riesgo

de padecer cáncer de mama a lo largo de su vida.

La mayoría de los casos se diagnostican

entre los 35 y los 80 años,

especialmente entre los 45 y los 65.

Por eso es fundamental realizar mamografías periódicas

a partir de los 50 años.

Pero hay datos para la esperanza,

porque cerca del 90% de las pacientes

continúan libres de la enfermedad cinco años después

del diagnóstico y el tratamiento.

La cifra de supervivencia en España aumenta alrededor de un 1%

cada año.

Esto supone que 250 mujeres menos al año

sufren una recaída

o pueden disfrutar de una vida mejor y con más calidad.

Estos datos positivos son consecuencia

de la investigación de los últimos años,

las campañas de cribado y la prevención.

Cuando a una mujer le comunican el diagnóstico,

puede sufrir un verdadero shock.

Dos mujeres que pasaron por este difícil trago nos cuentan

cómo lo vivieron.

Junto a ellas la experiencia de un gran especialista:

Miguel Martín Jiménez,

presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica.

Una de las razones que se aduce

para justificar el incremento progresivo del cáncer de mama

en los países occidentales

es precisamente el estilo de vida occidental,

referido a la dieta, referido al estilo cultural,

tener hijos muy tarde, etcétera,

referido también a que nos vemos rodeados

de todo tipo de sustancias

de acción seno-estrogénica, es decir,

sustancias que remedan la acción de los estrógenos femeninos,

que son los causantes del cáncer de mama,

que están presentes en tal cantidad de productos

que prefiero no nombrar para no asustar a la gente.

Pero en una palabra les diré que es imposible librarse de ellos;

están por todas partes.

- Lo más duro de la enfermedad diría que es el momento

en que te enteras.

En ese momento se te cae todo.

Y...

al principio lo único que pude hacer fue aferrarme a Dios.

Soy una persona de fe, y fue la única fuerza

que pude encontrar

y la que me ha ayudado a superar toda la enfermedad, desde luego.

- Realmente cuando te enteras es cuando ya te confirman

cómo va a ser todo.

Hasta entonces mucho miedo, mucha incertidumbre...

Solo quieres escuchar que te vas a curar.

Y te curas.

- Cada vez hay menor mortalidad por cáncer de mama;

el cáncer de mama cada vez se cura más.

Y, actualmente, el 75% más de los cánceres de mama

diagnosticados en países occidentales

nunca jamás dan nuevos síntomas y nunca recaen.

- También te viene bien para encontrarte a ti misma

y saber conocerte mejor.

Y efectivamente te das cuenta de que es una etapa.

Me decían: "Va a ser una etapa". Pero decías: "Madre mía,

no veo todavía la luz del túnel al final".

Pero, efectivamente, pasa. Gracias a Dios pasa.

Pasa y, además, acabas siendo una persona...

más viva. Te renuevas.

- En ese momento estás tan bloqueada, tan...

Es que...

no eres consciente de lo que te pasa.

Estás como en una nube,

sordo... Yo escuchaba, pero...

Pero no quería escuchar lo que me decían.

- Los tratamientos son cada vez más eficaces,

en particular la quimioterapia, las terapias de diana...

La terapia hormonal cada día es más eficaz

y hace que se reduzca el porcentaje de pacientes que recaen.

- Lo que quieres es empezar con el tratamiento cuanto antes,

empezar a luchar, empezar a...

recuperarte.

Todas las mañanas me tengo que poner un pañuelo,

juego con la ropa que me pongo, y era...

una cosa más.

- El tratamiento local quirúrgico del cáncer de mama

debe intentar, en lo posible, conservar la mama de la mujer

y, por tanto, su morfología corporal;

la mastectomía es una agresión a la imagen corporal.

En general, siempre que se pueda conservar la mama

es lo ideal para la mujer, es como mejor queda.

- Soy una persona fundamentalmente optimista,

entonces...

sé que voy a vivir lo que Dios quiera,

y tengo aquí mi plan y mi testimonio también

para dar a todas las personas que puedan haber estado

o están en mi situación.

¿Pensar en que pueda volver a...?

Sí, pero intento no perder un minuto de mi vida en eso

pero cuando llegue ese puente lo cruzaré, si llega.

Si hay un centro en Madrid de referencia,

en lo que a investigación y tratamiento oncológico se refiere,

ese es la Fundación Tejerina.

El Ojo Clínico ha estado allí y ha hablado con los doctores

Armando y Alejandro Tejerina,

que nos han explicado uno de los mayores avances

para el diagnóstico del cáncer de mama.

(Música dinámica)

(NA) El cáncer de mama sigue afectando

a un gran número de mujeres y hombres.

El Centro de Patología de la Mama, de Fundación Tejerina,

es desde sus inicios, en el año 1975,

pionero en España tanto en el diagnóstico

como en el tratamiento de esta enfermedad.

- Iniciamos la especialidad de una manera integral

con cirujanos,

oncólogos, ginecólogos,

radioterapeutas e, incluso,

un psicólogo en la Unidad de Mama. Es decir, teníamos...

una visión multidisciplinaria de los procesos de la mama.

(NA) Este tipo de tumor ha aumentado su frecuencia

en estos últimos diez años,

apareciendo en edades más jóvenes.

Por ello, para prevenirlo y diagnosticarlo a tiempo,

la técnica más eficaz actualmente para detectar lesiones en la mama

es la mamografía.

- La mamografía ha ido mejorando ampliamente en los últimos años,

de tal forma que somos capaces de diagnosticar

lesiones más sutiles, microcalcificaciones sutiles,

o incluso algunas distorsiones, algunas lesiones,

que veíamos solo en mamografías en tres dimensiones.

(NA) La evolución de estos años ha ido paralela

a los avances de la tecnología y a los conocimientos científicos.

- El paciente se tumba boca abajo, en esta camilla,

e introduce la mama por una apertura,

con la mama péndula.

Lo que hacemos es comprimir la mama

y hacer una especie de mamografía de esa mama comprimida.

A continuación se pone un poquito de anestesia local en la zona

y lo que hacemos es localizar la lesión

exactamente donde está, a través del equipo,

se emiten unas coordenadas y ya iremos con la aguja

a tomar unas pequeñas muestras,

que analizará el patólogo

para tener ese resultado anatomopatológico

de una lesión de sospecha.

(NA) Esta herramienta de imagen y análisis incorpora

grandes ventajas de software y ergonomía

que hacen los procedimientos mucho más rápidos y cómodos

para las pacientes.

¿Pero qué fiabilidad tienen este tipo de tecnologías

o métodos diagnósticos?

- La fiabilidad de este equipo es altísima.

Gracias a las mejoras de la nueva máquina,

se consigue hacer biopsias en un tiempo mucho más corto.

Son biopsias mucho más precisas

y todo esto es en beneficio de la paciente,

que realmente ha pasado de hacer biopsias en 40 minutos

a hacer biopsias en 15 minutos.

Hasta ahora hemos realizado 130 biopsias,

hasta el momento todas ellas con éxito.

(NA) El futuro del diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama

está encaminado hacia el objetivo de diagnósticos más tempranos

y tratamientos individualizados más específicos

y menos agresivos para las pacientes.

- Desde el punto de vista oncológico,

los tratamientos se han ido modificando,

porque los diagnósticos son cada día más iniciales,

son tumores más pequeños y, por consiguiente,

los tratamientos son cada vez menos agresivos

y con una supervivencia cada vez mayor.

Podríamos decir que aproximadamente del 80-85% de los cánceres

que se diagnostican en situación inicial

se van a curar las pacientes.

(NA) La supervivencia del cáncer de mama

tiene mucho que ver con los programas de cribado,

por encima incluso de los avances farmacológicos,

porque detectan los tumores en fases muy tempranas.

- El futuro es muy,

muy bueno para las mujeres y para todos nosotros.

Y mucha importancia tiene en esa curación la mujer,

porque está muy informada y sabe que la revisión periódica

en una situación asintomática es importante.

(NA) El índice de supervivencia aumenta año tras año,

y cada vez hay más mujeres que vencen la enfermedad,

pero no está de más recordar la importancia de prevenir

y visitar a nuestro médico especialista

al menos una vez al año.

(Música dinámica)

Corría el año 2011.

Esperanza Aguirre saltaba a todas las portadas.

Lo hacía para anunciar su retirada temporal

de la actividad pública

al descubrírsele un cáncer en el pecho que había que extirpar.

Ella se mostraba muy optimista y el tiempo le ha dado la razón.

Hoy, cinco años después,

visita El Ojo Clínico para explicarnos y recordar

cómo vivió aquella experiencia.

(Música tranquila)

(NA) Ha sido la primera mujer de la historia de España

en ocupar la presidencia del Senado,

y también la presidencia de una comunidad autónoma.

Esperanza Aguirre nació en Madrid en 1952.

Licenciada en Derecho

por la Universidad Complutense de Madrid

en el año 1976,

accede al Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo

por oposición.

Ha dedicado gran parte de su vida a la política.

Una mujer fiel a sus principios

y con un carácter que ni el cáncer pudo frenar.

Muchas gracias, Esperanza, por estar aquí recordando momentos

que, probablemente, no sean muy agradables.

Muchas gracias a usted, doctora, por invitarme.

Y si mi testimonio puede servir para ayudar a muchas mujeres

que a lo mejor ahora están en ese momento del diagnóstico,

pues encantada.

En su caso, se pone de relevancia la importancia

de las revisiones ginecológicas.

¿Se dio cuenta de que tenía un bulto por una revisión?

No, yo no me di cuenta de que tenía un bulto.

Tuve una pequeña molestia y eso me empujó

a ir a la revisión en ese momento.

Pero yo no me di cuenta. El bulto estaba situado

en el centro de la mama, y entonces...

yo no lo había notado.

Pero es verdad que el médico me dijo

"Te he visto una cosa que no tenías en la revisión anterior".

Entonces me hizo una prueba un poco más...

No sé cómo se llamará técnicamente.

El caso es que me dijo que era maligno

y que había que operar.

En su caso, el diagnóstico tan precoz hizo

que tuviera un pronóstico muy bueno, ¿pero qué se le pasa a una mujer

por la cabeza cuando le dicen que tiene un bulto

que hay que extirpar?

Cuando le dicen que tiene cáncer. O sea...

Esa palabra, que hace 40 años...

La primera vez que yo escuché hablar del cáncer de mama fue

en la Asociación Española Contra el Cáncer,

acompañada de una vecina.

Yo tenía entonces 18 o 20 años.

Y me acuerdo muy bien

que esa palabra era el equivalente a la lepra;

era una enfermedad terrible, incurable, etcétera.

Entonces llegamos allí, había un auditorio muy grande

y el médico que hablaba dijo: "El cáncer es una enfermedad

igual de curable que las demás".

Hubo un murmullo tan impresionante en la audiencia...

La gente no se lo creía,

pensaba que este médico nos quería engañar.

Y dijo: "Pero como cursa sin síntomas,

cuando quieres darte cuenta la enfermedad está muy avanzada".

La gente seguía murmurando y dijo:

"¿Ustedes creen que la tuberculosis tiene cura?".

Todo el mundo dijo: "¡Sí!".

Y dijo: "Si la tuberculosis no diera síntomas,

no se escupiera sangre,

no diera tos, fiebre, etcétera,

y pasaran diez años, no tendría cura".

Y entonces lo que hizo fue poner el acento

en la importancia de la prevención.

Y eso a mí me quedó para toda la vida,

cuando 40 años después me diagnosticaron a mí.

Y por lo tanto lo enfoqué de manera positiva,

pensando que el cáncer tenía cura.

Y eso es lo que a mí me gustaría transmitir a las mujeres

de aquellos a quienes ahora le hayan hecho ese diagnóstico.

¿Es usted muy positiva?

Sí, soy una persona positiva.

Pero es verdad que la enfermedad nos afecta a todos,

qué duda cabe. La enfermedad propia nos produce

una angustia...

A mí, por suerte, no tuvieron que darme quimioterapia,

pero estoy segura de que la quimio me habría producido

una angustia muy especial.

¿Qué es lo que más miedo tiene? ¿Miedo?

Sí, ¿se llega a superar por completo...?

No, yo ahora ya he pasado las revisiones de los cinco años,

pero ayer a una amiga mía que hacía 15 que lo había tenido

le ha vuelto a repetir.

Y es verdad que es una enfermedad que repite.

Las que hemos tenido cáncer somos más cuidadosas

con las revisiones, creo yo, y por lo tanto

la repetición nos la pueden pillar muy a tiempo.

Pero yo me acuerdo que le dije al oncólogo:

"Yo estoy preocupada porque sé que eso se reproduce.

Si está en un lado, al otro... Es fácil que se reproduzca".

Y me dijo:

"Pues si te vuelve a dar te lo vuelvo a curar".

Y eso me produjo una sensación de mucha seguridad, la verdad.

Usted, aproximadamente en el 2011,

anunció que iba a estar unas dos semanas de baja.

¿Estaba deseando volver a trabajar?

Sí, estuve diez días de baja, en realidad.

Pero no de baja, ni siquiera me di de baja.

Todo el mundo sabía que...

De hecho, me sacaron fotografías

que salieron en portada de un medio mientras iba al quirófano.

Todos dijeron que era a la salida. Iba sonriendo.

A la salida sale uno dormido, como sabe perfectamente, doctora.

¿Era a la entrada? Sí, era a la entrada.

Tampoco es normal que te saquen fotos

en la camilla, entrando en el quirófano.

Y, en esos momentos,

¿le agobiaba la preocupación excesiva

o se agradece?

¿Cómo? La preocupación excesiva

de los medios, de la familia, ¿le molestaba o...?

¿La preocupación excesiva? Sí.

No, esto coincidió...

Tenía que ir a dar una conferencia a la London School of Economics,

y yo la había fijado para un martes.

El diagnóstico se produjo el jueves anterior.

Y entonces yo dije:

"Tengo que ir a dar esta conferencia el martes.

¿La cirugía podría ser después?".

Me dijeron: "Sí, no hay ningún problema".

Pero ese domingo por la noche los medios empezaron a especular

con que yo tenía cáncer. Evidentemente,

me había hecho la biopsia, había estado en el hospital...

Me pareció que no podía retrasarlo más.

Entonces lo anuncié el lunes,

y aproveché para hacer un llamamiento

a todas las mujeres para que fueran a hacerse las revisiones.

Y, de hecho, me quedé muy contenta

porque subieron... en la Comunidad de Madrid,

que es la que yo puedo medir, no sé en el conjunto de España,

quizá también,

porque fue trending topic en el mundo

mi anuncio del cáncer.

Subieron un 23% el número de mamografías

que se hicieron con posterioridad a eso.

Y, de hecho, tengo una conocida

que se descubrió el cáncer gracias a eso.

¿Y cambian sus prioridades respecto a las cosas de la vida?

Sí.

¿De qué forma? La jerarquía de valores se pone

en su sitio. Entonces,

esa vida que yo llevaba, de siete actos al día,

con cinco o seis discursos, comparecencias en los medios...

Procuré poner un poquito más de calma.

(ASIENTE) No...

No llenar la agenda porque sí,

sino también tomar un poco de tiempo

para uno mismo y para su familia.

¿Tiene hábitos más saludables que antes no hacía?

Hábitos...

Casi siempre he tenido hábitos saludables:

deporte y una alimentación, en fin,

no excesivamente cuidadosa,

pero tampoco mala, aunque como de todo,

y...

No, los hábitos no los he cambiado.

Y a nivel personal e interior, ¿es usted más fuerte,

más empática, ha notado...?

Pues...

ya le digo que quizá yo tenga ese rasgo especial

de que estaba convencida, desde los 18 años,

y el cáncer me pilló con 59, me parece,

de que...

el cáncer era curable.

Claro, si me diagnosticaran algo incurable

sería diferente. También hay enfermedades incurables,

y para los enfermos que tienen esas enfermedades incurables

lo más importante es que estimulemos la investigación,

porque las enfermedades que eran incurables

se vuelven curables

gracias a los investigadores, a los que, desde aquí,

les quiero rendir homenaje,

porque es verdad que ni están bien pagados...

Deberían pagarles mejor que a los futbolistas

por las vidas que salvan. (ASIENTE)

¿Su familia cómo lo llevó?

Bueno, mi familia me ayudó muchísimo.

Recuerdo que me llegaron miles de mensajes al móvil.

Entonces no había Whatsapp, era todo por mensaje.

Me ayudaron a contestar y...

estuvieron todo el tiempo conmigo, la verdad.

Les estoy muy agradecida a todos: a mi marido, a mis hijos,

a mis hermanos... A todos.

¿Qué mensaje le gustaría dar a nuestros telespectadores

que puedan estar pasando por este momento?

Por un momento similar al que usted describe.

Primero, a la población en general, prevención,

no solamente a las mujeres.

El cáncer de mama ha matado a muchas mujeres en el mundo

y ahora, gracias a los investigadores,

hay unos tratamientos que, primero,

en la mayoría de los casos son livianos,

y, luego, cuando se producen casos de cánceres

más abrasivos o más...

No sé cuál es la palabra. Agresivos.

Agresivos, exacto.

Pues...

a pesar de que el tratamiento es más duro, también tienen cura.

A la población en general: prevención.

Y a las personas que ya tienen el diagnóstico

decirles que los médicos españoles son fantásticos.

Yo, desde luego, puedo dar fe de los madrileños.

Los cirujanos, los oncólogos, los radiólogos...

Todos ellos.

Y, además, en la Comunidad de Madrid,

y supongo que en otras comunidades,

podemos elegir el médico y el hospital.

O sea, si hay un médico que, por lo que sea,

le parece al paciente que... No sé, no...

Que no conecta bien. Que no ha empatizado.

Puede cambiar de médico y de hospital.

Y yo tuve la inmensa suerte de haberme encontrado

con unos especialistas fantásticos,

tanto para la radioterapia como para la oncología,

la cirugía, en fin...

El propio anestesista era también fantástico.

Ya en el quirófano,

me operaron por la tarde, me dijo:

"¿Te apetece un café con leche?". Y le dije:

"Es lo que más me puede apetecer". (RÍE)

Mientras me reanimaba me tomé un café con leche.

Pues un testimonio realmente esperanzador.

Muchas gracias por estar aquí. Muchísimas gracias a usted, doctora.

Y a continuación pasamos al debate,

que va a tratar sobre temas polémicos,

controvertidos, del diagnóstico precoz,

y de los tratamientos más actualizados.

(Música dinámica)

Bienvenidos de nuevo a El Ojo Clínico.

Esta es una enfermedad, de la que vamos a hablar hoy,

que va a afectar directamente a las mujeres.

También a los hombres, pero muy en minoría.

Les estoy hablando del cáncer de mama.

Antes de hablar con nuestros doctores de cabecera,

les quería leer el testimonio

de una persona que ha estado aquí con nosotros

y que me parece un testimonio realmente ejemplar

y, desde luego, ejemplarizante. Les leo:

"Me quitaron el pecho", decía.

"Tenía tres hijos

y tenía que sacarlos como fuera adelante.

El cáncer me cambió la vida.

Busqué amparo en la religión.

Lo superé

y ahora no me siento menos mujer por haberme quitado el pecho".

(FE) Bueno, Carlos, me parece un testimonio maravilloso

de superación. Es el mensaje

que hay que transmitir a las personas o mujeres que tengan

o que en un futuro padezcan un cáncer de mama,

porque esa tiene que ser la actitud, esa positividad.

Y, además, especial hincapié en esto de haber superado

el perder un pecho porque,

de forma similar a otros cánceres,

hay una preocupación por el pronóstico,

por qué nos va a pasar, por el miedo al dolor,

al sufrimiento, pero el cáncer de mama...

especialmente afecta a una parte de las mujeres

que es la feminidad.

Y hay mujeres que se operan de un cáncer de mama

y se quitan un pecho, y eso afecta a su imagen personal.

A lo mejor van a bañarse y lo hacen más rápido

por no ver el pecho, e incluso limitan la vida de pareja

o la vida social: ir a la piscina, ponerse un bañador...

Me parece fundamental este mensaje que transmite esta persona

de "lo he superado" y "no soy para nada menos mujer

por haber pasado por una cirugía", porque además, a día de hoy,

la cirugía reconstructiva

al final hace que prácticamente no haya señales estéticas.

Quiero preguntar tanto a la doctora casi como a la mujer.

(BA) Yo estoy totalmente de acuerdo con Fernando.

Al final, la mastectomía,

la exéresis del pecho en el contexto de un tumor de mama,

es un tratamiento,

un tratamiento necesario para un fin muchísimo mayor,

que es la curación.

Y, hoy por hoy, con las cirugías reconstructivas,

que además ya se está postulando hacerlas sobre la marcha

después de quitar el tumor,

se van a minimizar todos estos efectos

que pudieran tener sobre la autoestima de la mujer.

Al final hay que verlo como eso, como un tratamiento,

y es un puente... Puede ser una temporada;

luego vas a la cirugía reconstructiva

y perfecto.

Es un tumor que vosotros veis casi, casi,

mayoritariamente en vuestras consultas

de médico de familia.

(JO) Nosotros, como médicos de familia,

como primera entrada en el sistema sanitario,

sí somos los primeros, muchas veces, que diagnosticamos.

O bien porque nosotros sospechamos,

porque la persona que acude a la consulta

se nota algo, y entonces directamente

pedimos las pruebas de imagen

para ver si es o no es un cáncer de mama;

o bien, muchas veces, por el sistema

que tenemos de prevención. Lo primero,

como todo, y sobre todo en medicina,

es la prevención,

evitar todo aquello que me aumenta el riesgo

de tener, en este caso, cáncer de mama...

¿Por ejemplo? (JO) Como siempre, el tabaco,

por ejemplo la obesidad

también aumenta la incidencia de cáncer de mama,

el tener los hijos muy tarde también aumenta

la incidencia de cáncer de mama,

el tener la menopausia muy tarde

también aumenta la incidencia,

o tener la primera regla las mujeres muy pronto,

eso también aumenta la incidencia.

El no tener niños también aumenta más la incidencia;

es un factor de protección el tener muchos niños.

Y después hay factores

con los cuales no podemos actuar, como el factor hereditario.

El cáncer de mama también tiene un componente hereditario

hasta en un 5 o 10% de los casos.

Hay muchas cosas evitables con las que tenemos que trabajar

los médicos, las enfermeras, en los centros de salud,

para explicar a la población qué es lo que tiene que hacer

para que no llegue ese momento del cáncer de mama.

Como no podía ser de otra forma, las preguntas que nos han hecho hoy

son muy, muy directas. Muy directas para los tres, Bárbara.

¿Es curable el cáncer de mama?

(BA) El cáncer de mama se cura y, además, hoy por hoy,

como decía José María, no solo es la prevención,

sino el diagnóstico precoz.

Están ya muy estandarizados y muy instaurados

en nuestro sistema de salud

los programas de detección precoz.

Desde aquí, aparte de...

Tu mensaje es que el cáncer de mama se cura.

(BA) Se cura.

Cuanto antes lo detectamos,

mayor tasa de curación, obviamente.

Eso como en todos los tumores.

Y vuelvo a decir:

como tenemos un mecanismo de detección precoz

muy eficaz y muy instaurado,

la tasa de curación es muchísimo mayor.

Sí hay que educar a la población o animarla

a que entre en esos programas de detección precoz,

animar a las mujeres a la autoexploración, enseñarlas...

Porque, parece mentira: no todo el mundo lo hace bien.

Enseñar en la autoexploración la importancia

de hacerlo regularmente, y, luego,

entrar a través de atención primaria en los programas de detección precoz

con las mamografías y demás

para asegurar una mayor tasa de curación.

Se cura, ¿pero hay más?

Hay una enferma, una persona,

que se dirigía a nosotros y ponía, hasta cierto punto,

un momento casi, casi de angustia.

"Es verdad que se puede curar,

pero cada día, a mi lado, hay más gente".

(JO) Claro.

Creo que el testimonio al que te refieres es

el de Ana Isabel, otra paciente

que también ha pasado por el cáncer de mama

y a día de hoy está curada.

Sí que es verdad que lo que más impacta,

muchas veces,

es en el momento de la mala noticia.

Ella a lo que se refiere es que solo quería oír

la palabra "curación".

Es lo único que le pasaba por la cabeza.

Otro ejemplo de lucha, como la del primer testimonio

que has dicho al principio del debate.

Sí, muy importante informar

de una forma adecuada, y...

dar la información positiva.

Es verdad que es una enfermedad a día de hoy curable

en la mayoría de los casos.

¿Nunca se le debe decir solamente a la enferma,

por decirlo de alguna forma? ¿Tiene que ir con alguien?

(JO) Lo ideal es que siempre vaya acompañada.

Con su pareja. (JO) Claro, con su pareja,

un familiar o alguien allegado que te pueda dar ese apoyo.

Y muchas veces la información te bloquea de tal forma

que no sabes qué decir, cómo reaccionar,

qué te han dicho. Entonces siempre viene bien

que haya otra persona que también tenga la información,

que sirva de apoyo a esa situación.

Y la información siempre hay que darla.

Muchas veces, como decíamos en la primera edición del programa,

al hablar de cáncer siempre está la polémica

de si hay que dar la información o no hay que darla.

Y ya dijimos en aquel entonces

que hay que dar la información que pida el paciente

y al ritmo que marque el paciente. Eso es muy importante.

Los enfermos, Fernando, piden ayuda.

Piden ayuda vuestra.

¿Es recomendable el tratamiento psicológico

para una mujer a la que le han extirpado una mama?

(FE) La realidad es que casi un 65% de las mujeres

que tienen un cáncer de mama

piden algún tipo de ayuda, de apoyo psicológico.

Y cuando nosotros, desde la psicología o psiquiatría

ayudamos a estas personas, fundamentalmente lo hacemos

en tres líneas de tratamiento: la primera,

si aparece un trastorno depresivo, por ejemplo;

el riesgo de depresión es más alto. ¿Es corriente?

(FE) Es más frecuente que en la población en general.

Se calcula que entre un 20 y un 40% podrían tener un trastorno depresivo

y eso hay que tratarlo bien, y utilizar medicación.

Además, medicaciones que no interfieran

con el tratamiento que estén haciendo,

con la quimioterapia u otro tipo de tratamientos.

Eso por un lado: tratar, si apareciera,

un trastorno depresivo.

En segundo lugar, que suele ser lo más frecuente,

son los trastornos adaptativos. ¿Qué es un trastorno adaptativo?

Cuando una situación de la vida es tan dura

que a uno le cuesta adaptarse a ella y aparecen síntomas

que se parecen a los de la depresión pero que no son exactamente

de la misma gravedad. Esto tiene que ver,

como decíamos, con la sensación

de "necesito oír la palabra 'curación'".

El miedo a la muerte, el miedo al sufrimiento,

el miedo al dolor...

Y eso hay que trabajarlo; muchas veces son falsos mitos,

porque cada día los tratamientos son mejores y eso no pasa.

Sería el segundo punto. Primero la depresión,

segundo la necesidad de adaptación, y, tercero,

como comentaba al principio,

ese trabajo sobre la imagen corporal.

No todas, pero hay muchas mujeres para las que importa esa parte,

el tema de perder un pecho, de la feminidad...

Sería la tercera línea de tratamiento.

Todo ello desde una perspectiva muy positiva,

porque las tasas de curación son muy altas,

y que la mujer lleve las riendas de la enfermedad es fundamental.

Es la ayuda que ofrecemos desde la psiquiatría y la psicología

grosso modo.

Esta señora que tenemos aquí, que es Ingrid Bergman,

se murió jovencísima;

no había cumplido los 70 años.

¿Se habría muerto hoy?

(BA) Lo vuelvo a decir...

La supervivencia depende mucho del punto

en que diagnosticas el tumor, si está localizado

o si ya está evolucionado.

Es verdad que, cada vez más,

los tratamientos que tenemos nos permiten curar

o al menos parar la enfermedad en estadios evolucionados.

O, por lo menos, más avanzados

de lo que era en la época de Ingrid Bergman.

Aparte de que el cáncer de mama es uno de los más frecuentes,

es uno de los que más tratamientos nuevos

y más estudios y posibles dianas hay en desarrollo.

Y hay genes que se descubren prácticamente todos los días

que tienen algo que ver con el cáncer de mama.

(BA) Sí, como dijo José María antes, el cáncer de mama tiene

un importante componente genético. De hecho,

si es verdad que, hoy por hoy, en la Comunidad de Madrid

se recomienda el "screening" o los programas de detección precoz

del cáncer de mama a partir de los 50 años,

hay personas en las que,

si tienen familiares con cáncer de mama,

como sabemos que el componente genético es muy alto,

estos programas se adelantan.

Y me gustaría hacer también una puntualización.

No solo es el cáncer de mama el que tiene componente familiar.

Sabemos que si tienes un familiar de primer o segundo grado,

tíos, padres, hermanos, que han tenido cáncer de mama,

tienes que hacerte el screening antes.

Pero también el de ovario. El cáncer de mama y el de ovario

van unidos, sobre todo en estos que tienen componente genético,

y también es un punto para que se vaya al médico

a entrar en los programas de screening.

¿Los ácidos grasos en la mama predicen?

(FE) Esto es una línea de investigación abierta.

Esta línea de investigación... La Universidad de Nueva York.

(FE) Sí, la Universidad de Nueva York...

Venía en una de las afirmaciones

que hacíamos, periodísticas. (JO) Y publicada además

en una revista de impacto, como es Radiology.

Y esta línea de investigación se abrió

por lo que dije antes.

Uno de los factores de riesgo del cáncer de mama es la obesidad,

el aumento del colesterol. Lo que se ha visto es

que en pacientes que tenían cáncer de mama,

sobre todo después de la menopausia,

tenían una mayor cantidad

en el tejido mamario de ácidos grasos saturados.

Se ha relacionado ese aumento de grasos saturados

con un mayor riesgo de tener cáncer de mama.

Se cree que porque pueda haber una secreción hormonal,

no se sabe muy bien la causa...

Se cree que por el tejido graso puede haber una secreción hormonal

que aumenta esta incidencia.

En las sociedades más evolucionadas, por ejemplo.

(JO) Sí, la obesidad es un precio

de una sociedad evolucionada, claro que sí.

Ahí hay un área de investigación interesante.

Pero yo creo, Bárbara,

que el mensaje que tenemos que dar hoy

es un mensaje muy positivo.

Pero muy positivo. Porque hasta hace muy poco tiempo

tener un cáncer de mama primero era invalidante,

era estéticamente terrible,

pero es que además parecía

que conducía directamente a la muerte.

Y no es así.

(BA) Hoy por hoy, cuando se recibe el diagnóstico

de un cáncer, sea el que sea,

yo creo que mucha gente todavía lo asocia con una sentencia.

De hecho, en la entrevista a Esperanza Aguirre ella lo decía,

y...

cuando damos el diagnóstico el paciente se bloquea ahí.

Tú le dices "tiene usted un cáncer" y ya no escucha nada más,

porque la primera impresión es que parece una sentencia.

(FE) Aunque los oncólogos lo hacen muy bien,

hay un punto de mejora: la comunicación con el paciente.

Porque es fundamental que el paciente tenga información,

que sepa lo que tiene y sobre todo si te lo pide;

acompasarnos al ritmo. Pero es clave

que la persona tenga las riendas de la enfermedad.

¿Son durísimos los tratamientos todavía?

(BA) No, cada vez los tratamientos se toleran muchísimo mejor,

aparte de que tenemos muchísimos más tratamientos,

muchísimas más opciones,

con mejores tasas de efectividad, de curación.

Son muchísimo mejor tolerados. Y conocemos los efectos secundarios,

y se ha desarrollado mucho el campo

del tratamiento de los efectos secundarios,

de fármacos, para evitar eso, que ya los damos de inicio.

Para evitar que sean mal tolerados,

porque al final lo que limitas es la curación del paciente.

Creo que es el gran mensaje de hoy sobre el cáncer de mama.

Y también se lo quiero transmitir a...

a un hipocondríaco que ya no lo es, pero que, en este caso,

no lo va a ser de ninguna de las formas.

Javier.

(Música animada)

¡Qué gran actriz Ingrid Bergman!

En ella se ha fijado hoy El Ojo Clínico.

Aparte de Casablanca, Ingrid Bergman pasó a la historia

por dar el beso más largo de la historia del cine.

Fue con Cary Grant.

Lo que se conoce como un beso de película.

Hay muchísimos tipos de beso. Está el beso de tornillo,

de venta en ferreterías;

el beso de abuela, que tiene que sonar mucho

y enrojecer la mejilla;

luego está el "besillo",

también llamado "cortina";

y luego hay un tipo de beso explosivo,

ardiente, volcánico,

que es el "Besobio".

Bien, pues resulta

que cada beso contiene 80 millones de bacterias.

Solo en la boca tenemos 700 millones de especies diferentes.

¡700 millones de especies! Vamos,

que más que una boca tenemos ahí una jungla,

todos los documentales de La 2 ahí comprimidos,

con Frank de la Jungla

haciendo el moñas ahí dentro.

¿Y qué pasa?

Que hay millones de insensatos por todo el mundo

besándose todos los días.

Mi consejo:

antes de besar a la pareja,

conviene lavarle bien la boca con una manguera a presión,

un bote de lejía

y un cepillo de raíces de esos de espulgar borricos,

frotando bien en la lengua.

Después de eso es imprescindible

mandar a la pareja a hacer gárgaras.

En caso de que sea la pareja

la que nos manda a hacer gárgaras a nosotros,

pues eso que salimos ganando.

Y ya para finalizar:

un buen chorreón de spray antibiótico

y otro de fungicida.

Si no tiene a mano,

con medio bote de matamoscas también puede valer.

Y si aun así no se nos ha quitado de la cabeza

la absurda idea de besar a nuestra pareja,

lo recomendable es darle el beso pero...

por Whatsapp, que es mucho más higiénico.

Se le manda una carita de esas así, con los morritos y un corazoncito,

y asunto arreglado.

Puede que nuestra pareja no entienda nuestra preocupación

por la salud,

en cuyo caso yo creo que lo mejor es...

(BAJO) romper esa relación que no conduce a nada bueno.

Pero hágalo de buen rollo,

como lo haría Chicote,

diciéndole con todo el cariño del mundo:

(IMITA) Esa boca tiene más mierda que el pañal de la Potitos.

¡Alucino pepinillos! ¡Qué asco, tronca!

Antes de darte un beso, prefiero tomarme una sopa

en el retrete de una gasolinera.

En fin, hasta el próximo programa.

Un beso. Bueno...

Un beso pero así,

a distancia.

(Música animada)

Seguro que la información ofrecida hoy ha dado esperanza

a muchas mujeres y familias,

porque 9 de cada 10 cánceres de mama tienen curación.

Para ello, a partir de los 45 años,

son fundamentales las mamografías y revisiones anuales o semestrales

en caso de que lo indique el especialista.

Gracias a los avances en prótesis mamarias,

el trauma de una mujer al perder el pecho

llega a desaparecer.

Las mujeres que han sufrido un cáncer de mama

no deben olvidar nunca sus revisiones.

Son importantísimas para detectar nuevas células cancerígenas.

Hay que enfrentarse con valentía a la quimio o a la radio.

Hay muchas formas de paliar sus efectos secundarios.

Y en el próximo Ojo Clínico, un tema que afecta

a los adultos y, sobre todo, a nuestra población más joven:

las drogas. Hablaremos de las más conocidas,

pero también de las nuevas sustancias

que se están introduciendo en España

y que, desgraciadamente, están al alcance de todos

en discotecas, lugares de ocio

y a través de Internet.

Nuestros testimonios e invitados darán mucho que hablar.

Y ya saben que pueden seguir hablando con nosotros

a través de las redes sociales Facebook y Twitter,

y seguirnos en rtve.es,

donde pueden consultar el blog de nuestros médicos.

Y recuerden que la vida es una buena experiencia

y la experiencia, como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa.

(Sintonía)

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El ojo clínico - Cáncer de mama

16 oct 2016

Analizamos las causas y el desarrollo del cáncer de mama, así como la importancia de realizarse revisiones periódicas para prevenirlo o detectarlo a tiempo. Cristina Torres y Ana Gugel nos ofrecen interesantes datos de esta enfermedad que afecta alrededor de unas 26.000 personas al año a nivel nacional y recordamos las imágenes retro donde ya explicaban la importancia de la prevención.

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  1. Maria

    Primero dice la presentadora que 8 de cada 10 mujeres se cura del cáncer de mama. Luego el narrador afirma que años atrás el 20% moría y hoy en dia "gracias a los grandes avances de la medicina" 8 de cada 10 lo supera. Señores, no hay que ser un lince para darse cuenta de que lo que está diciendo es que hoy en día, siguen muriendo un 20%, exactamente igual que antes de los grandes avances médicos. Porque si de 10 se curan 8, las dos que quedan sigue siendo un 20% .¿No estoy en lo cierto?. Gracias.

    01 ago 2017