El Ojo Clínico La 2

El Ojo Clínico

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Para todos los públicos El ojo clínico - La sordera - ver ahora
Transcripción completa

La parte humana es fundamental.

El trato que tiene el adulto,

sea familiar, padre, madre, médicos,

con el niño, es fundamental

para hacerle creer que él puede superar eso,

y que se sienta querido.

Parte del amor que reciben es parte de su curación.

Imaginar lo que quieren ser en el futuro

es una forma estupenda de alimentar sus ilusiones.

"Guarda forestal".

Porque me gusta la naturaleza.

-"Me tuvieron que operar cuatro veces seguidas de la cabeza"

porque tenía un tumor cerebral.

En otros hospitales, como el Gregorio Marañón, la planta infantil

de Oncología se transforma en un mundo de fantasía.

Que no hay que preocuparse.

Que cuando pueda comer, comeré, por la quimio,

y recuperaré peso.

Un tipo de leucemia, la leucemia linfoblástica aguda,

es un cáncer muy frecuente en los niños.

Pero la mayoría de ellos se curan.

Sintonía del programa

La cera en los oídos, las infecciones,

el envejecimiento y la exposición al ruido

son casos habituales de pérdida de audición.

Hoy analizaremos los aspectos más relevantes

de las distintas patologías relacionadas con la sordera,

y nos ocuparemos de la importancia de la prevención.

Un buen cuidado de los oídos en la infancia

puede retrasar la aparición de problemas auditivos.

Igualmente, los resultados de la investigación clínica

están logrando contrarrestar

los efectos negativos de la sobreexposición al ruido

que todos padecemos en el día a día.

En el reportaje de hoy acudimos a la Federación de Personas Sordas

de la Comunidad de Madrid,

donde veremos cómo mejoran

la calidad de vida de estos pacientes

y cómo contribuyen

a su plena integración laboral y social.

También acompañaremos a una persona con problemas auditivos.

Averiguaremos cómo sortean estos pacientes

las barreras de comunicación que se establecen en la comunidad.

Sabremos hasta qué punto quedan afectados

por la cierta frivolidad con la que se habla

y hasta se ridiculiza la sordera. Juan José Padilla,

uno de los toreros de mayor relevancia

en el escalafón de España, es nuestro personaje de hoy

en la entrevista con Carlos Dávila.

A consecuencia de una grave y espeluznante cogida

que tuvo en la cara en Zaragoza en octubre de 2011,

quedó con consecuencias físicas muy notables,

como la enucleación del ojo izquierdo

y la persistencia de unos acúfenos casi insoportables en los oídos.

Padilla, seis años después,

se ha sobrepuesto a todas las consecuencias

de aquel tremendo percance,

y ahora ocupa un puesto de privilegio

entre los maestros del toreo.

¿Y quién es el personaje histórico de hoy?

Pues es Goya. Francisco de Goya y Lucientes.

El aragonés, nacido el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos,

y muerto el 16 de abril de 1828 en Burdeos,

es para muchos el pintor más grande de la historia del arte en España.

Era un hombre de un carácter arquetípico, brusco a veces.

Al parecer, desconfiado, que en opinión de algunos

resultaba consecuencia de una gran sordera

que padeció desde los 47 años

a causa de una plumbosis, la enfermedad del plomo.

¿Quieren saber más?

Música

Francisco de Goya,

uno de los más grandes maestros del arte universal,

fue por su trayectoria pictórica, plagada de obras contradictorias,

un artista en permanente debate consigo mismo y con los demás.

Esa actitud controvertida

ha ocupado miles de páginas de biógrafos e investigadores.

También de científicos y médicos,

que han intentado averiguar si las enfermedades que padeció,

en distintas épocas de su vida, influyeron en su obra.

La polémica ha sido tanta

que incluso dos psiquiatras españoles tan cercanos,

el padre, el profesor Antonio Vallejo-Nájera,

y el hijo, el doctor Juan Antonio Vallejo-Nájera,

discreparon sobre la posible patología esquizofrénica

que pudo sufrir el genio

nacido en la localidad aragonesa de Fuendetodos

en marzo de 1746.

Está claro que Goya sufrió una grave enfermedad

entre los años 1792 y 1793.

¿Cuál era la causa? No se sabe. Se barajan diferentes hipótesis.

Entre ellas, la esquizofrenia,

la sífilis y la intoxicación por plomo.

De hacer caso a su íntimo amigo Sebastián Martínez,

que le cuidó durante su enfermedad y su convalecencia en Cádiz,

la patología del pintor

aquejaba a su cabeza.

Lo cierto es que por entonces,

la esquizofrenia no debía estar muy definida

en los manuales clínicos, y se podía confundir con otros males

que también afectaban generalmente

a pacientes que se quejaban de cefaleas.

Al fin y al cabo, el término "esquizofrenia"

fue empleado por primera vez

años después de la muerte de Goya en Burdeos

en abril de 1828.

Fue Bénédict Morel el primero que la denominó "demencia precoz",

aunque posteriormente, Eugene Bleuler acuñó el término,

llamándolo directamente "esquizofrenia".

¿Cómo se diagnosticaba en tiempos de Goya

esta anómala conducta psicológica?

Cuando surgió la historia, hay pocos registros

relacionados con la esquizofrenia anteriores al año 1800.

Y sí que tenemos

trastornos irracionales y desorganizados

que hacen sospechar esta enfermedad. ¿Cómo se puede explicar esto?

Porque es posible que se enmascararan

dentro de otros trastornos psiquiátricos,

como la ciclotimia.

El padecimiento de nuestro gran pintor

ha merecido hasta el día de hoy algún otro calificativo,

como el de "trastorno obsesivo crónico".

Fuera esquizofrenia o no,

lo cierto es que Sebastián Martínez ya denunciaba entonces

el mal que a Goya le acompañó toda su vida: la sordera.

Y así lo describía:

"El ruido en la cabeza y la sordera en nada han cedido,

pero está mucho mejor de la vista y ya no tiene la turbación que tenía

que le hacía perder el equilibrio.

Ya sube y baja las escaleras muy bien,

y por fin hace cosas que no podía".

Los ruidos, probablemente acúfenos,

le convirtieron en un desconfiado permanente,

en un ser huraño a veces muy poco compasivo con sus semejantes,

sobre todo si estos juzgaban mal algunas de sus obras,

como sucedió con las extraordinarias majas.

Dos pinturas, una de la Maja desnuda y otra vestida,

que sembraron polémica, y no solo por lo atrevido del lienzo,

sino por la identidad de la bella modelo.

El mencionado José Antonio Vallejo-Nájera,

en sus locos egregios,

concluyó, de aquí la científica polémica con su padre,

que Goya no sufrió esquizofrenia, porque esta le hubiera impedido

incluso pintar sus mejores cuadros.

¿Fue entonces la sífilis la grave enfermedad recurrente

que le postró durante buena parte de su vida?

El doctor Arrieta, el médico que le trató,

no dejó descrita esa patología.

Recientemente, el psiquiatra norteamericano doctor Niederland

interpretó que Goya fue envenenado por el plomo de sus pinturas.

Pero está comprobado

que el artista no preparaba sus materiales,

por lo que esta interpretación también es discutible.

Aún hoy continúa la discusión,

pero lo cierto es que las enfermedades del divino sordo

tuvieron una influencia decisiva

en su enorme capital creativo.

Goya no ha sido el único sordo famoso.

Otro sordo famoso fue Beethoven,

que compuso "La novena sinfonía" totalmente sordo.

O Edison... y Graham Bell.

Todos, por una u otra causa, hemos padecido problemas de oídos

en algún momento de nuestra vida.

Pero ¿temen llegar a quedarse sordos?

Más del 5 por ciento de la población mundial

padece una pérdida de audición discapacitante.

En España se acerca al millón

el número de personas que sufren sordera en algún grado.

A veces tanto ruido nos va haciendo perder la audición.

Y esto, con el tiempo, cuando llegamos a determinada edad,

casi siempre vamos a necesitar ponernos audífonos,

y vamos a ir perdiendo la audición.

Cuando el ruido ambiente es grande, y más en ambientes de trabajo,

se puede producir una disminución de la audición.

Y en el caso de las malas costumbres,

creo ahora bastante generalizado, posiblemente,

el uso de muchas personas de los aparatos de música

conectados con volumen elevado.

Yo mismo tengo problemas.

Tengo pérdida de audición de un oído, y sí que afecta muchísimo.

Sobre todo cuando vas por la calle, vas hablando,

o te metes en un local público... Pues bueno, sí.

Mi tía tuvo que operarse del oído

porque la hablábamos y no nos escuchaba.

Entonces tenías que repetir todo el rato.

Ha tenido que estar toda su vida

bañándose en la piscina con tapones.

Un implante coclear es un dispositivo

que transforma el sonido en energía eléctrica,

la cual estimula a su vez

el nervio responsable de que se produzca una audición correcta.

El implante sustituye al oído interno,

que es el que está dañado en estos casos,

y se introduce en el curso de una operación quirúrgica,

que ayuda mucho a que las personas sordas

o con muchas dificultades auditivas

mejoren notablemente la percepción de los sonidos.

Aunque hay muchos tipos diferentes de estos implantes cocleares,

la mayoría constan de los siguientes elementos:

un dispositivo externo, que contiene una antena,

un procesador de lenguaje y un micrófono.

Este dispositivo es el encargado de recibir el sonido,

de convertirlo en una señal eléctrica

y de enviarlo precisamente

a la porción interna del implante coclear.

Hay otros elementos que se incluyen quirúrgicamente

dentro del hueso que rodea al oído

para así recibir, decodificar

y transmitir al cerebro la correspondiente señal.

Buscando en los archivos de nuestra TV,

nos encontramos con el doctor Mariscal,

que en el programa "A su salud" describía el mundo de los sonidos

y de cómo a través del oído somos capaces de comunicarnos.

En el programa de hoy vamos a hablar del sentido del oído.

Este sentido nos permite percibir los sonidos,

y posiblemente es el más importante para la comunicación humana,

por lo que le recomiendo que mantenga sus oídos bien abiertos.

Los horizontes se han abierto muy esperanzadoramente

para los niños deficientes auditivos.

Hoy puede decirse que el término sordomudo

no tiene razón de ser.

Siempre habrá sordos, es cierto, pero no necesariamente mudos,

ya que con una terapia adecuada, comenzada en edad temprana,

se pueden conseguir resultados sorprendentes.

El niño sordo puede entrar en el mundo del sonido.

(TARAREAN)

Yo notaba picores.

Unas veces oía mejor, otras peor, otras veces tenía dolores.

Tenía como una infección.

Entonces, al fin llegué a un médico que dijo:

"Esta señora va a tener un colesteatoma".

Y me hicieron las pruebas que hacen para detectar estas cosas

y efectivamente, eso fue.

Me tuvieron que operar. Me hicieron una timpanoplastia.

A veces, ahora con los catarros, pierdo parte de oído,

Y menos mal que es solamente el derecho.

Con el izquierdo me defiendo perfectamente.

Pero sería terrible quedar sorda.

Porque es muy duro, muy duro.

Yo a veces voy por la calle...,

y si tengo tapado este oído por un gorro

o cualquier cosa, me llaman, no oigo

y me entra mucha... no sé,

desesperación casi a veces.

Yo digo: "Qué triste". Pero bueno, son cosas que te tocan.

La sordera traduce algo que le pasa al paciente.

Es un síntoma.

Y ese síntoma puede deberse a diferentes enfermedades.

Por lo tanto, hay un grupo de enfermedades,

hay muchas enfermedades diferentes

que producen un síntoma común a todas ellas, que es sordera.

Por lo tanto, la sordera es un síntoma. No es la enfermedad.

Podemos clasificar la sordera de dos maneras diferentes.

Desde el punto de vista de cuándo empieza,

las congénitas, desde el nacimiento, que tienen una gran repercusión,

y las adquiridas, que son las sorderas

que por distintas causas se van produciendo,

y algunas de ellas afectan a casi toda la población,

porque son por la edad.

Además, podemos usar la clasificación usada por los especialistas,

que diferencia las sorderas que se localizan

en la parte más fuera del oído, el oído externo y el oído medio,

que tienen unas consecuencias y un tratamiento

completamente distinto a las sorderas que se originan

dentro del caracol, del oído interno,

que... crean un problema completamente diferente,

porque las soluciones son totalmente distintas.

Los problemas de comunicación y el acceso limitado a los servicios

pueden tener efectos importantes en la vida cotidiana,

generando sensación de soledad, aislamiento y frustración.

¿Cómo desenvolverse en una entrevista de trabajo?

Así escuchamos nosotros la vida.

Pájaros piando

Así la percibe Ángela.

Silencio

Ángela nació sorda. Estudió en un colegio adaptado,

pero cuando comenzó la carrera de Derecho

comprobó lo difícil que era comunicarse

con el resto de alumnos y profesores.

En la universidad me encontraba mucho más sola,

porque era la única sorda en toda mi facultad.

Estaba rodeada de oyentes.

Abogada y actriz, entiende la dificultad que existe

para encontrar trabajo.

Si el momento actual es complicado,

aún más para las personas sordas.

Porque una persona oyente está en el paro,

y a través de la oferta formativa que ofrece el INEM

puede participar y mejorar su currículum.

Sin embargo, una persona sorda que quiera hacer lo mismo,

como no tiene intérprete, no puede participar en ello.

Con la ayuda de su madre, Ángela puede hablar.

Mi madre me apuntó a la universidad.

Entonces ahí aprendió, la enseñaron a hablar,

con cursos que iba avanzando, y me enseñaba a mí.

Pero ella prefiere utilizar la lengua de signos, reconocida

como idioma oficial en España desde el 2007.

En la Federación de Personas Sordas de la Comunidad de Madrid

se interpretan emociones y sentimientos de forma diferente.

Hola. Hola a todos.

Bueno, alumnos de lengua de signos, este es mi signo.

Y mi nombre es... Ángela.

Vengo acompañada de estos compañeros

que están rodando un programa para "Ojo clínico".

Participamos con ellos en la clase de la lengua de signos.

Vivo cerca del metro de...

Príncipe Pío. Príncipe Pío.

Estos alumnos son oyentes.

No es fácil para ellos perder la timidez y aprender

a expresarse con gestos, manos y cuerpo.

El profesor anima a que se desinhiban

y le imiten para que piensen con las manos.

Se enciende una luz durante la clase.

Representa la llamada a la puerta de una alumna que llega tarde.

Las señales luminosas son vitales.

La verdad, ha sido una vida que no es fácil.

He tenido muchos muros, muchas barreras,

porque la mayoría no nos da facilidades el entorno.

El mundo no nos da facilidades.

Tenemos necesidades, y nos encontramos

que o hacemos reivindicaciones o no nos escuchan. No les interesa.

Noemí necesita la lengua de signos

para ejercer su trabajo como educadora social,

y nos hace una revelación que denuncia las barreras

con las que se encuentran.

Actualmente hay una ley que ha salido,

que las personas sordas no pueden casarse

si no tienen un justificante.

Es un poco absurdo, porque entienden, solo que se comunican de otra forma.

-Ya estamos hartos. Yo soy una persona sorda,

no oigo, de acuerdo. Pero tengo piernas, puedo hablar.

Puedo moverme, puedo comer. Puedo hacer cualquier cosa.

Puedo hacer mucho. Puedo trabajar.

Queremos la igualdad entre personas oyentes y sordas.

Todavía no existe. Así, las personas sordas podrán participar

en todo tipo de actividades.

Tras la federación, Ángela acude a sus ensayos en el teatro

y continúa con su vida diaria. Tal como lo ve Pedro,

en nuestra mano está trabajar en la integración.

Que si fuera un hijo vuestro,

tendríais que hacer un ejercicio de empatía,

porque no puede ser que por los periódicos, por las noticias:

"Ay, pobre. Una persona sorda, pobre. Sordomudo".

Sinceramente, estoy cansado. Estoy cansado.

Que en el siglo XXI siga ocurriendo esto...

No lo entiendo.

Vivir con acúfenos no es fácil.

Y mucho menos enfrentarse a un toro.

En El Ojo pregunta de hoy,

Juan José Padilla comparte con Carlos Dávila

sus vivencias como gran figura del toreo.

Música

Juan José Padilla, un esforzado del toreo,

sufrió el 7 de octubre de 2011 una cogida espeluznante en Zaragoza

que le tuvo al borde de la muerte y le dejó secuelas considerables.

Una, la más visible, la pérdida de uno de sus ojos.

Aquel percance, lejos de amilanarle, le hizo más fuerte.

Hoy es una de las figuras más descollantes del escalafón.

Es un torero culto,

muy al uso de los que ahora triunfan en todas nuestras plazas,

que últimamente destaca en la relación de maestros

que defienden su arte como una práctica muy lejana

a lo que puede ser el maltrato animal.

Padilla, desde aquella cogida,

sufre un mal que en ocasiones llega a enloquecer

a las personas que lo padecen:

los acúfenos, un ruido persistente en sus oídos.

Ni esta patología ni por supuesto la pérdida de su ojo izquierdo

han hecho que flaquee su ánimo artístico,

su raza de torero esforzado, artista y figura.

Maestro, le tengo que agradecer que en plena temporada

esté con nosotros en este Ojo clínico de hoy.

Para mí es un honor. Muchas gracias por invitarme.

¿Hasta cuándo la temporada?

Porque estamos en los inicios casi. ¿Hasta cuándo?

Bueno, oficialmente la temporada empieza

en el mes de marzo. Empezó en marzo.

Empezó en marzo, en Castellón.

Empezó en Castellón, con la Feria de la Magdalena.

Seguidamente, las fallas de Valencia, Feria de Abril,

la feria de Sevilla donde a todo torero

le encanta estar.

Y ahora, pues cruzar la Feria de San isidro,

Feria de Granada, Pamplona, luego seguidamente Bilbao,

las ferias del norte, y hasta Zaragoza,

el punto en el que acaba la temporada en España.

¿Vas a América? Habitualmente sí.

Vamos todos los años. Hacemos 15 corridas en América,

y tengo un público, una afición...

después, precisamente, de este percance.

Aunque yo había confirmado la alternativa en 2001.

Pero había toreado en algunos pueblos que no tenían,

por así decirlo, mucha trascendencia.

La trascendencia la tuvo cuando después de este percance

las empresas me permitieron estar en ferias importantes, como en León,

o en la Feria de Guadalajara,

de Jalisco, o en la Monumental de México,

que estuve cuatro tardes en una temporada.

Indultando a un toro, además. Seis años hace

de tu cogida de Zaragoza. Sí, sí.

Cuánto tiempo ya, ¿verdad? Pues sí, ha pasado mucho tiempo.

¿Cómo lo recuerdas? Pero realmente lo recuerdo

con... Sin ningún rencor, sobre todo.

No guardo ningún rencor al percance recibido.

¿Te equivocaste tú? Siempre.

Es el hombre. El toro sale a coger,

y el hombre siempre se equivoca.

Incluso en este toro tenía plena seguridad

de que me cogía.

Lo que no sabía era que tendría

uno de los mayores percances de mi vida.

Incluso me podía haber quitado la vida.

¿Te cogía por aquel pitón?

Perdóname que sea tan gráfico.

¿Te cogía por aquel pitón? Claro.

Porque la forma de banderillear el toro era...

Debía entrar por el pitón derecho,

pero salir desde las tablas para ganarle el paso.

El toro iba a demostrarme

que el encaste, muy propio de Santa Coloma,

que él siempre gana terreno.

Y evidentemente, en dos pases anteriores me lo había ganado.

Sabía que me cogería el toro.

Era consciente. No sabía que podía perder el ojo

y perder la audición. Eso no.

Has perdido el oído izquierdo. El oído izquierdo.

Toda la audición.

Trabajamos... Digo trabajamos porque tengo un equipo

de fantásticos, maravillosos doctores,

a los que desde precisamente vuestro programa,

que es un programa dedicado... interesantísimo para ellos

y para los pacientes, claro, para darles un punto de inflexión

a la cirugía y a los doctores que tanto hacen

por que nosotros estemos cada vez mejor.

He tenido ocho operaciones de audición.

¿Ocho? Sí.

Recuperando los huesecillos,

intentando reconducir de nuevo el conducto auditivo.

Y sigue creándose alguna fibrosis, que me tapona de nuevo,

pero lo vamos solucionando

con unas intervenciones que ya considero normalizadas.

¿Te queda alguna? Aún quedan intervenciones.

Tanto de oído como de párpados.

Porque esta última Feria del Pilar, en 2016,

un toro volvió a cogerme en la puerta de los chiqueros,

y me volvió de nuevo a reventar el párpado superior,

el cual ya había operado el doctor Alberto García Perla,

en muchas ocasiones, para tener esa posibilidad

de buscar la simetría mayor en cuanto al ojo derecho.

Eso ha sido un trabajo muy laborioso que hemos ido haciendo,

porque había que esperar que bajara la inflamación,

volver de nuevo para no cortar y quedarse a lo mejor

un poco... con la sensación

de que ya no podemos estirar el ojo.

El ojo, una vez que lo cortas, ahí queda.

Y esto ha sido un trabajo laborioso, pero quedan intervenciones

a las que yo me someto tranquilo. Y desde entonces

convives con acúfenos, con los ruidos estos.

Sí. ¿Cómo son estos ruidos, maestro?

Se dice, y yo he hablado con muchísimos enfermos,

o pacientes, no enfermos, porque esto no es una enfermedad,

esto es... un sonido transmitido interiormente,

del cual no hay datos,

no hay... no existe todavía

escáner ni existen máquinas

que puedan valorar la densidad del acúfeno,

el modo del acúfeno...

Pero lo que sí te puedo decir, y lo que he podido diferenciar

en otras personas que sufren el acúfeno,

que es un sonido constante.

El mío es grave.

A veces se traduce a... ¿Martilleo?

Sí. Es un sonido constante desde que me despierto.

Muy constante, nunca para.

Es cierto que ante el ruido,

ante... en la calle,

con el ruido de fondo, se disimula un poquito,

o quizá sean los cinco años que llevo,

que me voy acostumbrando cada vez más.

Es de las mejores terapias que puedo aconsejar a los pacientes.

Y te vistes de torero

y el toro te quita cualquier ruido. Sí, pero antes de vestirme,

sufro los acúfenos, desgraciadamente,

que me atormentan muchísimo,

porque te llegan a angustiar. Duermes mal.

Duermo... Intentas conciliar el sueño,

pero algunas veces no llegas.

Estás en la soledad de tu habitación, en tu hotel,

no tienes a nadie, estás con tu capilla, con tus imágenes,

e intentas... ¿Cuál es tu imagen?

Bueno, soy muy devoto de San Martín de Porres.

Es un santo peruano. Un santo peruano.

Negrito. La Virgen del Rocío,

la Virgen de Guadalupe, mexicana,

y el Cristo de las Penas, que soy hermano de esa hermandad

desde hace 25 años. Me encomiendo a todos esos santos:

a Santa Clara Cruz, a San Josemaría Escrivá de Balaguer,

a nuestro San Juan.

San Juan Pablo II, perdón. O sea, que tienes unos enchufes

terribles. Sí. Por eso estoy aquí.

Porque encomendarme... Dices que duermes mal.

Pero la noche anterior a estar en Madrid,

en La Maestranza, en Bilbao,

en Pamplona, en las plazas de primera,

duermes todavía peor, imagino. Claro.

Hay... poca medicación.

O sea, no se entiende como tal una medicación,

o una posible recuperación.

Salvo la melatonina, que la tomé como tratamiento,

que ayuda a regular algunas neuronas, que te normalizan.

Hay algún tipo de audífono

con un sonido

que es rebote también al acúfeno.

Pero esto son todos unos experimentos y unos trabajos

que no están dando, a mi modo de entender,

un resultado... quizá como el que necesitemos para tener

una normalidad y una tranquilidad.

Y el ruido es constante.

Desde que empezó, no ha parado. Y cuando sale

el toro por chiqueros... Se te olvida.

Se te olvida. Gracias a Dios,

se te olvida. Ahí tienes una concentración.

También tienes una plaza de toros,

tienes 20 000 personas, un ruido de fondo.

Una preocupación por que ese toro colabore,

por que ese toro ayude y puedas estar concentrado

en darlo todo y en entregarte. Ese mugido del toro,

que es sobrecogedor en el silencio de Las Ventas.

Te concentras en esa entrega, en esa pasión

por cumplir con tu obligación. Ahí no hay motivo

de decirle a tus aficionados y seguidores:

"Tengo un ruido en el oído". Ahí los toreros estamos llamados

a no ser víctimas de nada.

Somos conscientes de cómo se hace el paseíllo:

con una cornada, con un dolor de cabeza...

Como si te levantas con un dolor..., con unas migrañas

que no puedes hacer el paseíllo.

Si no puedes, un parte médico y no vas.

Pero no se puede decir al público: "Es que me duele la cabeza".

"Tengo un ruido aquí". "Tengo un ruido...".

No. El toro sale, y la afición

quiere ver al torero con su identidad, como es,

e intentando exprimirlas al máximo, intentando ser voluntarioso,

porque lo mínimo que se pide es la voluntad del torero.

En todo caso, oyes mejor las ovaciones que los pitos.

Sí, por supuesto que son mucho más satisfactorias.

Además, lógicamente, eso es lo que uno busca.

Pitos pocos, ¿eh, maestro? Pues yo intento

que si son los pitos, que no sean...

que no sean por parte de uno. Uno pone toda su voluntad,

y a lo mejor, si desgraciadamente,

el toro es denominador común

en este..., en este espectáculo,

en un espectáculo vivo, de muchísima verdad.

Se siente de verdad, se sufre

de verdad y se muere de verdad.

No hay espectáculo más vivo y real en nuestra cultura.

Con lo cual, cuando haya pitos,

puede ser que no me entendiera con el toro,

o que el toro no haya tenido la colaboración propicia

para poder realizar una bonita faena.

¿Cuántas cogidas has tenido tú? ¿Cornadas?

Cornadas. Más de 38.

38 cornadas. 38. Y tú que has tenido

38 cornadas, ¿quieres u odias al toro?

No, yo quiero al toro.

Quiero al toro. Entiendo que además el toro...

El toro en sí, el ganado bravo en sí, el toro, la vaca, el becerro,

en general el toro en sí,

es un bello animal. Es bello de morfología ya.

Morfológicamente te enamora ese toro.

Cuando cumple cuatro años, que crea una musculación,

una morfología, unos pitones. Te gusta ese toro, te enamoras de él.

Luego, además, tiene unas condiciones especiales.

Porque es un toro

única y exclusivamente para el espectáculo de la corrida de toros.

Y ese toro sale con bravura,

sale con una raza

y con una expresión... Una especie

que si no fuera por vosotros, desaparecería.

Claro. Y sale con una raza y una expresión

que no lo podríamos ver en otro animal.

Hay toros bovinos que son suizos.

Ese animal tiene la expresión de tener 700-800 kilos en los lomos,

pero no tienen el estirarse

para demostrar su bravura y su casta, y su encaste.

Porque cada encaste tiene una expresión.

El toro enamora. Nosotros, los toreros, calmamos al toro.

Me encanta oírte esto,

porque es todo un mensaje para los antitaurinos:

que estáis todo el día, todas las figuras,

en este mensaje de cariño hacia un animal

que habría desaparecido de no ser por vosotros.

Al toro, al caballo, a la oveja,

a la cabra... La mayoría tenemos animales en el campo.

Convivimos con los animales.

Con los propios perros, con los...

Además, estos animales con los que convivimos

tienen una vigilancia

de saneamiento por parte de todo el personal

del campo que ya quisieran tener otros animales.

Estos animales están supervisados por los veterinarios,

bueno, cada seis meses, y tienen un trato en la alimentación

que ya quisieran otros animales.

En la dehesa viven los toros cuatro años como reyes.

Con su pienso, con su... El veterinario

le pasa sus revisiones,

el toro vive en el campo, en la sombra.

Cuando hay que cambiarlo

porque entra un poco el verano se le cambia de cercado...

Las vacas madres tienen unos cercados, los becerros otros.

Yo creo que estas vivencias tan propias

y tan únicas y exclusivas

deberían razonarlas los animalistas.

Te voy a desear, maestro, que en este 2017, en esta temporada

2017 cesen los ruidos y sigan las ovaciones.

Muchísimas gracias. En el próximo programa

nuestra invitada será Lorena Berdún.

¿Recuerdan "Dos rombos", aquel programa polémico de TVE?

Estará con nosotros.

Y ahora, en un momento,

vuelve Javier Gavilán

con sus informaciones y sus consejos.

El otorrino, nuestro otorrino, hoy, superespecialista.

Para no quedarnos sordos a lo largo de la vida,

tenemos que controlar varios factores.

El primero son las infecciones, la exposición a los ruidos

y los fármacos, las medicinas que pueden ser tóxicas para el oído,

que hoy en día existe una cultura

de que hay fármacos que afectan al oído,

y no se produce tanta afectación por eso.

Al margen de que nos hayamos expuesto a tóxicos, a enfermedades...,

al margen de eso, el paso del tiempo hace que tengamos una sordera.

La pérdida de visión como consecuencia de la edad

se llama presbicia.

La pérdida de audición como consecuencia de la edad

se llama presbiacusia. ¿Y eso es una enfermedad

o es consecuencia de que cada vez vivimos más?

Un implante coclear es, podríamos decir,

un milagro de la tecnología aplicado a la medicina.

Es hacer que el oído sea un elemento artificial.

Cuando el sonido llega en forma de onda sonora al oído,

el oído transforma esa onda sonora en un estímulo eléctrico

que lo manda al cerebro. Pues ese proceso lo hacemos fuera.

Hacemos que el sonido pase a ser un estímulo eléctrico,

y el implante suministra el estímulo eléctrico

ya dentro, para que vaya camino del cerebro.

Me he planteado tener un audífono, ponérmelo,

pero es un poco complicado en mi caso,

porque al estar cerrado, puede haber...,

supurar el oído, tener algún problema,

y no... no me atrevo.

Solo me pondría el audífono en momentos especiales,

pero no para tenerlo siempre.

Si a mí no me hubieran operado y me hubiera quedado sorda,

es muy problemático, porque hoy día

necesitas los cinco y hasta los siete sentidos para todo.

Entonces..., perder uno es muy duro.

Gracias a dios se dieron cuenta a tiempo, me operaron,

y aunque de ese oído he perdido parte de audición,

me sirve. Me viene bien también.

Según el Instituto Nacional de Estadística,

en España hay más de 1,5 millones de personas sordas.

Afecta a un 5 por ciento de la población mundial.

Es decir, 360 millones de personas

padecen esta enfermedad, de las cuales 32 millones son niños.

Las personas mayores de 65 años son las que más sufren sordera.

Casi una de cada tres padece pérdida de audición.

Cerca del 20 por ciento de las personas

podrían mejorar con audífonos e implantes.

Más de mil millones de personas en todo el mundo

corren el riesgo de perder capacidad auditiva

por escuchar música demasiado alta.

Durante los últimos cuatro años se han vendido en la Unión Europea

cerca de 250 millones de reproductores de música

y 165 millones de lectores MP3.

El mayor número de indemnizaciones laborales

están relacionadas con la pérdida de audición

debido a una exposición elevada de ruido en el trabajo.

En El Ojo discute, nuestros médicos de cabecera debaten

sobre cuál es la mejor manera

de prevenir problemas auditivos en adultos

y cuáles son los mejores tratamientos

para evitar que la enfermedad empeore.

Música

Hoy en el debate hablaremos de la sordera,

un problema que es muy frecuente, hasta el punto

en que yo muchas veces veo a un paciente mayor

e instintivamente te sale hablarle desde más cerca,

o hablarle más alto, y alguno me ha dicho alguna vez:

"Oiga, que soy mayor

pero no sordo". ¿No? Sí. A mí me ha pasado también.

-Efectivamente. Tan frecuente como que los mayores de 65 años,

hasta un tercio tiene pérdida de audición.

¿No? Porque aquí hay que diferenciar.

No toda sordera es no oír nada. La sordera es únicamente

que tienes una pérdida de la capacidad auditiva

por debajo de 40 decibelios,

que es una conversación normal, como la que estamos teniendo ahora.

Cuando no llegas a oír eso, hay un problema de pérdida de audición.

Ya si es leve, moderado o grave... Grave es cuando no oyes nada.

Vamos a ver la primera pregunta que te hace el público.

Yo viajo con bastante frecuencia en avión,

y de vez en cuando tengo molestias en los oídos.

Incluso tengo miedo de que pueda repercutirme de alguna manera.

¿Eso se puede solucionar de alguna forma?

Realmente no hay problema aunque uno vuele mucho.

Los pilotos, el personal de vuelo, está todos los días volando

y no tienen por qué tener problemas en el oído.

Otra cosa es cuando ya lo haces con una enfermedad.

Una enfermedad banal, como un catarro,

que no respiras bien por la nariz,

o con una alergia que no te deja respirar bien. Aquí sí que

puedes tener un problema con el oído.

¿Por qué? Porque es un problema de presión.

Tenemos una presión dentro de la cabina

y tenemos una presión dentro del oído.

Hay una tubería que lo que hace es unir la nariz,

una parte de la garganta con el oído.

Cuando esa tubería, la trompa de Eustaquio,

no está libre, tiene mocos, como puede pasar con un catarro,

ese equilibro de presiones falla,

y tienes problemas en el oído y te duele.

¿Cuándo ocurre, sobre todo?

Más que con el despegue, con el aterrizaje.

Cuando hay un aterrizaje,

la presión de la cabina aumenta mucho.

Entonces tiene que abrir muy bien la trompa de Eustaquio

para que se igualen esas presiones.

Preguntaba el telespectador

si había algún truquito para aliviar esto.

Sí lo hay. Por ejemplo, el bostezo

hace que la trompa de Eustaquio se abra,

o también masticar un chicle.

Una maniobra que hablamos mucho los médicos,

la maniobra de Valsalva, que es taparte la nariz.

Y echar aire fuerte, con la boca cerrada,

también abre esa trompa de Eustaquio.

Eso también preocupa en los bebés.

Como no hablan, tienen la trompa de Eustaquio más pequeñita

y muchos pacientes, muchas personas se preocupan por si les dolerá.

Y es bueno que, Mamen, por ejemplo,

durante el despegue... Es el equivalente

a las maniobras... El masticar... Eso lo puede hacer un bebé.

Esa sensación la hemos tenido todos.

Cuando vas aterrizando, notas que el oído se te tapona.

Y eso, si intentas soplar...

con la boca cerrada, o si bostezas, se libera un poco esa presión.

Luego, el tema de los auriculares.

Es algo frecuente, más que los viajes en avión.

A la gente le preocupa... Hay que hacer un uso moderado.

Son factores de riesgo de sordera, de pérdida de audición.

Tanto las infecciones en los niños,

que hay que intentarlas tratar de forma temprana,

como lo que dices, los ruidos fuertes, ¿no?

Si tú tienes un auricular,

pero el volumen del mismo es tranquilo, tampoco hay

tanto problema. ¿Cuál es el problema?

Cuando estás con los auriculares... Lo vemos en el metro,

en cualquier sitio al que vamos, que ya lo oyes tú.

Eso, a la larga, va a causar problemas sí o sí.

Cada vez hay más concienciación con el traumatismo acústico,

que es como se llama esto... Sí, sí.

Incluso los ruidos en las discotecas.

Se intenta que todo esté más insonorizado.

A la gente con martillos neumáticos se les protege el oído.

Es algo que gracias a dios estamos cada vez más concienciados

de que hay que proteger el oído. Es una causa de sordera precoz.

Tenemos una pregunta que además es sobre causas, Bárbara.

Conozco a una persona con problemas de vegetaciones y de oído,

y tienen que operarla. ¿Están relacionados ambos problemas?

Bueno, la verdad es que la respuesta la ha dado antes José María.

Efectivamente, como él ha explicado,

la trompa de Eustaquio comunica el oído medio

con la zona que está detrás de la nariz,

que es donde están las vegetaciones,

y cuando las vegetaciones se inflaman,

que... perdón, que ocurre en los catarros,

o en las gripes, o...,

obstruye la salida de la trompa y entonces eso

puede dar a que al no estar ventilado el oído medio,

pues se infecte y aparezcan

las otitis medias.

O bien incluso que el microorganismo que está afectando la garganta

y la parte trasera de la nariz, por contigüidad a través de la trompa

llegue al oído y lo infecte y produzca una otitis.

Entonces, muchas veces hay que quitar las vegetaciones,

porque esa inflamación se mantiene crónica.

No es que..., pues eso, solo en el proceso agudo,

sino que ya se hipertrofian, crecen y se quedan grandes

y obstruyen permanentemente la trompa,

y favorecen las otitis de repetición.

Entonces, hay que quitar las vegetaciones.

Lo que pregunta el espectador

de operar el oído, entiendo yo que lo que harán será drenarle el oído.

Sí, porque tenga una infección establecida.

Sí. Ya cuando...

Al final eso se convierte en una cavidad estanca.

No puedes drenar a través de la trompa de Eustaquio,

y por el otro lado tienes la membrana timpánica y demás,

que no deja salir el líquido que hay ahí.

A veces hay que liberarlo.

Eso se hace perforando el tímpano y dejando que eso

se ventile para que sane. Que es, bueno,

una punción sin más.

No es una operación. -Se ponen

unos pequeños drenajes, un tubito muy pequeñito.

De todas formas, las causas infecciosas de la sordera,

muchas se erradican con las vacunas. -Las otitis

de repetición pueden llegar a causar

un problema de disminución de la audición en los niños.

Por ejemplo,

el sarampión... Sí. Sarampión,

la parotiditis, las paperas, son causa de sordera.

La meningitis. Todo esto, a día de hoy, tenemos vacuna,

con lo cual, todas estas causas no aparecen.

No. Luego hay causas con natales, digamos.

Que el niño nace con... Sí. Al menos

en nuestra comunidad, ahora está dentro de la rutina

en todos los recién nacidos hacerles pruebas auditivas

para detectarlo de forma precoz,

para poder adaptar luego las necesidades del niño.

Ahí vosotros tenéis un papel importante.

En un niño que nace con sordera,

¿cómo conseguimos? -Sí. La verdad,

es un tema importante,

porque hablamos de las personas que pierden audición

a lo largo de la vida, y ahora, a lo que te refieres,

es a las sorderas prelocutivas, antes de haber escuchado los sonidos.

Eso hay que detectarlo precozmente.

No porque vaya a tener ningún problema mental,

porque no hay relación entre tener una capacidad auditiva de nacimiento

y tener un problema mental,

pero sí que es verdad que uno aprende a relacionarse con los demás

a través del lenguaje.

Y no tener esa capacidad de escuchar y de oír los sonidos

puede repercutir.

Y esto, por ejemplo,

el principal problema del que se habla

es la sensación de aislamiento. La mayoría de los niños que nacen

con sordera, sus padres son oyentes.

El 90 por ciento, se calcula. Hay que tener eso en cuenta,

porque se puede tender a sobreproteger al niño,

que el niño no sepa cómo se conectan las emociones,

porque no puede expresarlas o reconocerlas,

y sobre todo hay que estar pendiente. No porque pase nada malo,

sino porque al final algunos estudios dicen que es una cultura distinta.

Han aprendido a relacionarse de otra forma,

y hay que entenderlo y adecuarse a ello.

Porque... Sobre todo, no sobreproteger,

para no hacer personas poco autónomas.

Y controlar los impulsos, que está descrito en algún artículo

que puede ser más impulsivo, porque no aprendió a manejar bien

las emociones. Pero vamos, en general

son personas completamente normales.

Que ese mensaje quede claro. Sí.

Pero la detección precoz es importante.

Para lo frecuente que es, hay pocas medidas sociales para adaptar.

Por ejemplo, hace poco oí que hay una cantante

que en sus conciertos incluye a una persona

que interpreta las letras de las canciones en lenguaje de sordos.

Me parece una gran medida,

teniendo en cuenta que una de cada tres personas mayores de 65

tiene problemas de audición. Muy de acuerdo.

Esa, y habría que dar más ayudas

en relación con el tema de audífonos, subtítulos también...

Una serie de medidas... -De hecho, como curiosidad,

desde el año 2007

el lenguaje de sordos español, que se llama así,

porque cada país tiene el suyo, es una lengua oficial del Estado.

O sea, que debería hacerse por potenciar un poco más.

Que estuviera más presente.

Que uno vea la televisión y esté todo subtitulado,

o con alguien hablando...

Los niños pueden leer... Facilitaría mucho.

Sí, es que es algo que está poco representado

en relación a otras patologías que tienen más...

-A lo mejor incluso enseñar en los colegios el lenguaje de signos.

O al menos lo rudimentario, para poder entre todos

integrar a los pacientes que tienen este problema.

-Yo creo que también

debemos ayudar un poco, y tener una actitud muchas veces...

Bueno, yo siempre hablo muy fuerte...

y muy cerca. Y muchas veces...

Sí, desde luego. ...ponerse delante de la persona,

intentar hablar de una forma lenta, sencilla,

frases sencillas, y muchas cosas por escrito, si es necesario.

La actitud debe empezar por los profesionales como nosotros.

Yo en la consulta tengo pacientes

con disminución importante en la capacidad auditiva,

y yo recuerdo que uno siempre venía con una persona

que le hacía como de intérprete,

y ahora está viniendo solo. ¿Por qué

pierde audición la gente mayor?

¿Podéis explicarlo claro?

Hombre, pues igual que perdemos vista

con la edad, el oído también se hace viejito,

y entonces cada vez funciona menos.

Igual que hablamos de la presbicia con la vista cansada

cuando nos hacemos mayores, hablamos de la presbiacusia,

que es la causa principal por encima de los 65 años.

Es el envejecimiento

del oído y de... Sobre todo el nervio.

...y del nervio. -Pero fíjate que aquí,

realmente, no es que oigan menos.

El tema es que no entienden. Claro.

Es una pérdida selectiva de las frecuencias...

No entienden las palabras. Por eso

la prueba que se hace

a alguien que viene a la consulta y no oye,

a la persona joven se le pide una audiometría.

La prueba consiste en que se emiten tonos

con distintas intensidades, y dicen

si lo oyen o no. En el caso de la gente mayor,

lo que se hace es una audiometría verbal.

Se emiten palabras, o frases. Porque el problema es ese:

que no entienden las palabras, ¿no?

Esa es la diferencia. Pues sobre una persona mayor

pregunta nuestro tercer telespectador.

Conozco a una persona mayor que se está quedando sorda,

no quiere usar audífonos, y ella con su familia casi no habla,

y no entiende lo que le dicen.

Mi pregunta sería si esa persona

va a sufrir demencia senil o depresión.

Esa era la duda que tenía.

Bueno, pues como había comentado, el nacer con un problema de sordera

no aumenta el riesgo de enfermedad mental,

está demostradísimo, pero la pérdida auditiva

al final supone una discapacidad,

y uno puede tener problemas para adaptarse.

Ahí sí que podría ser que una persona que está más apática, más triste,

que no quiere ponerse audífonos,

podría estar haciendo un cuadro depresivo.

Es verdad que esto pasa cuando hay una sordera no tratada.

Cuando tratamos la sordera, ese riesgo baja muchísimo.

Y con respecto a tener una demencia,

pues de forma directa no.

No hay una relación entre perder audición

y perder capacidad cognitiva. Es cierto que si uno oye

y pierde estímulo cognitivo,

la comunicación se estimula menos,

y una demencia persistente sí que podría empeorar, ¿no?

Con lo cual, el mensaje es claro:

hay que tratarse de la pérdida auditiva.

Contarlo y tratarse. Sí.

Ver si tiene un familiar... -A día de hoy, todavía hay gente

que se resiste como gato panza arriba a ponerse un audífono.

-Yo veo muchas veces...

Bueno, al menos en la zona que me muevo,

es por el precio de los audífonos.

-Y hay gente también...

que por vergüenza, que les vean llevarlo, por...

Yo creo que muchas veces es como sentirte enfermo.

El decir: "Tengo...".

Se siente viejo, a lo mejor. Sí, es el paso a...

-La comunicación con el paciente es clave.

Ayudas, que financien los audífonos,

y hacen entender a la persona,

que uno puede adaptarse y funcionar perfectamente.

-Y que se puede tratar y recuperar, y no pasa nada.

Pero a veces les cuesta.

-Y consultar. Porque a veces decimos: "Pérdida de audición".

Igual es un problema banal. Sí, asumen

que con la edad... "Es normal, tengo cierta edad".

Pues no. No.

Y yo hago referencia a que pierdes audición

y a veces son problemas

como un tapón de cerumen, que no lo hemos comentado.

Nos lo encontramos todos los días.

Los quitamos en el centro de salud, y uno recupera rápidamente.

No lo hemos hablado, y es lo más frecuente.

Sí. ¿Quién no ha tenido... un tapón alguna vez?

Pues yo creo que queda claro que la sordera es un problema frecuente,

y que hay que pedir ayuda para evitar el aislamiento,

que es el problema fundamental.

Así que ya saben:

desde un tapón hasta los problemas que van apareciendo con la edad.

Es muy importante que si usted los percibe

se lo diga a su médico. Hasta el próximo programa.

Hay una frase que dice que las predicciones

son muy difíciles de hacer, y más las del futuro,

o sea, todas, y no sabemos por dónde va a evolucionar.

No podíamos imaginar hace unos años

que los implantes cocleares serían el día a día.

No podíamos imaginar hace años

que llevaríamos teléfonos en los que cabría nuestra vida entera,

las fotos, la música y todo.

¿Por dónde camina el tratamiento de la sordera?

Camina por... Ya es casi presente,

ya casi lo estamos viviendo:

los implantes cocleares ahora van a poder suministrar medicación

dentro del oído interno. El implante va dentro del caracol,

va metido dentro,

y podemos meter la medicina a través del implante.

Será posible disponer de fármacos directamente a través del implante.

Y la solución de la sordera, probablemente,

se consiga como la solución de la mayoría de las enfermedades,

que se desarrollan los tratamientos modernos,

y es a través de las células madre, de la genética,

de la biología molecular, de la nanotecnología...

Es decir, de elementos que supondrán un futuro totalmente distinto

y que probablemente vayan haciendo

que la cirugía vaya siendo menos importante,

y más importante la tecnología aplicada a la medicina.

Música

Dicen que Goya era un tipo arisco.

Como las gambas, las cigalas los percebes...

El arisco en general. No me extraña nada eso.

Porque vaya infancia la de Goya.

Todo el día aguantando en el cole de pequeño

las rimas con su apellido.

Eso es durito, durito.

He estado viendo "El ojo clínico", y me llamó la atención un dato:

Goya fue pintor de cámara.

Yo pensaba que pintaba a mano, y resulta que usaba cámara.

Claro, eso no tiene mérito. No se entiende.

Bueno, alguna cosa así:

por ejemplo, que las pinturas negras las debió hacer sin flash.

Algunos achacan su sordera a una enfermedad venérea.

Que venérea no viene de vena, no.

Viene de... de lo del apellido.

De... del de antes. Sí. Y de ahí

la sordera, según parece.

Cuentan que era bastante promiscuo.

Sí. Vamos, que mojaba el pincel siempre que podía.

Está claro que se quedó sordo. Eso está clarísimo.

De hecho, su casa fue bautizada como La Quinta del Sordo.

Que no sé cómo la habrían llamado si hubiera tenido diarrea:

La Quinta del Cagón, supongo.

Yo en una época también tuve sordera,

y eso me afectó al trabajo, sí.

Me cambiaron de destino. Al quedarme sordo

me pusieron en la ventanilla de reclamaciones del Ayuntamiento.

Ahí estuve un tiempo, sí.

No hablemos de mi caso, sino de Goya.

Fue un hombre longevo para su época.

Falleció a los 82 años,

y cuando murió le dedicaron un minuto de silencio.

Que hay que tener mala leche

para dedicarle un minuto de silencio a un sordo.

Pero afortunadamente nos dejó sus obras.

Esas obras que podemos ver en el Museo del Prado... Bueno,

la verdad es que obras en Madrid, las vemos en cualquier sitio.

En cualquier calle. No hay más que obras.

Y si alguno le molestan y va a protestar,

pues se encuentra en la ventanilla de reclamaciones

con el que me sustituyó a mí cuando yo me curé de la sordera.

Hasta la semana que viene.

Música

Hoy hemos aclarado todas las dudas sobre las distintas patologías

que pueden ocasionar pérdida de audición o sordera.

La prevención primaria puede evitar la mitad de los casos

de pérdida auditiva.

Por ello es aconsejable seguir pautas de prevención,

como limitar el tiempo de exposición a ruidos excesivamente altos,

y seguir unas correctas pautas de atención otológica.

Es recomendable vacunar a los niños

contra las enfermedades de la infancia,

como el sarampión, la meningitis, la rubeola o las paperas.

Hay que evitar el uso de algunos medicamentos

que pueden ser nocivos para la audición,

a menos que sean prescritos y supervisados por un médico.

En el próximo programa, un tema delicado,

actual y siempre permanente:

las enfermedades de transmisión sexual.

¿A qué se debe ese aumento ahora mismo?

¿Qué hacer tras una exposición de riesgo?

Pueden disfrutar de los contenidos del programa

y del blog de nuestros médicos de cabecera

en la web RTVE.ES y seguirnos por las redes sociales:

Facebook, Instagram o Twitter.

Ahora sí, nos despedimos hasta el próximo programa,

no sin antes mencionar la cita de Jardiel:

la vida es una buena experiencia,

y la experiencia, la única enfermedad que no se contagia.

Adiós. Hasta el próximo programa.

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El ojo clínico - La sordera

03 jun 2017

Programa de divulgación médica y de historia de las enfermedades y de personajes de la historia mundial que las han padecido.

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