El Ojo Clínico La 2

El Ojo Clínico

Domingo a las 13.00 horas

Dirigido por: Cárlos Dávila

'El Ojo Clínico' pretende ser un programa de interés público y divulgación médica que aúna biografías de grandes personajes de la Historia, actualidad, entrevistas, participación y debate en torno a una enfermedad. El objetivo es integrar información y entretenimiento, siempre desde un enfoque positivo, sin dramatizar pero sin caer en la frivolidad, desde el rigor médico pero divulgativo.

Cada semana se recorre una enfermedad desde su pasado, presente y futuro. Es importante conocer la historia de la patología para entenderla hoy en su conjunto.Es importante conocer la historia de la patología para entenderla hoy en su conjunto. En un reportaje diseñado con imágenes del fondo documental de RTVE se toma como hilo conductor un personaje relevante de la Historia para explicar su contexto histórico y médico: el origen de la enfermedad, su evolución, avances científicos, tratamientos. Javier Sanz, Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina desgrana estos acontecimientos en “El Ojo y la historia” y recupera partes olvidadas del pasado.

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Para todos los públicos El ojo clínico - Cefaleas - ver ahora reproducir video 55.44 min
Transcripción completa

Y hoy en el programa vamos a hablar de dolor crónico.

El dolor es una sensación emocional desagradable

que se desencadena en el sistema nervioso

cuando el organismo está expuesto a un estímulo

que puede provocarle una lesión.

Ese dolor es en las rodillas,

sobre todo a la hora de subir y bajar escaleras,

también como consecuencia de que he adquirido mucho más peso

del que tenía cuando estaba en activo.

(FE) Hay veces que mandan a una persona al psiquiatra

porque tiene dolor, o al psicólogo,

y parece que le dicen que se lo inventa

o que le pasa algo en la cabeza para ir al psiquiatra,

y eso no es verdad,

las personas no se inventan el dolor.

- Hay una película, "Origen",

interpretada por Leonardo DiCaprio.

"Rien de rien", la canción de Édith Piaf,

les hace despertar y volver otra vez

a la realidad.

(Sintonía)

Antes tenía temporadas

que estaba seis meses sin dolor, o siete meses sin dolor,

pero de hace ocho años para acá eran prácticamente diarias.

Había temporadas que estaba ocho o nueve meses

con dolores de cabeza diarios,

por la noche, por la mañana, por la tarde.

Era un constante.

Migrañas, jaquecas o cefaleas.

¿Quién no ha sentido alguna vez, en mayor o menor grado,

ese dolor?

De las claves de estas patologías hablaremos hoy

en El Ojo Clínico.

Pues sí, Cristina, y analizaremos, por ejemplo,

el dolor que sufren los enfermos de cefaleas en racimo,

que dicen es el más insoportable que se puede sentir.

Por eso hemos acudido

al primer congreso de migrañas y cefaleas en racimo

organizado por el Hospital Clínico San Carlos, en Madrid,

donde los enfermos nos relatarán su desesperación y ansia

por encontrar soluciones.

Una de esas soluciones es la cirugía.

En el programa de hoy les llevaré a quirófano.

Tendremos, además, una interesantísima entrevista

con una autoridad en neurología:

el doctor Buenaventura Anciones, que es jefe del departamento

del sanatorio Nuestra Señora del Rosario de Madrid,

y además le va a acompañar el periodista Pepe Oneto.

Y en el debate analizaremos, entre otros temas,

si las nuevas cirugías como las que yo realizo

y los más avanzados fármacos son o no una solución

a este tipo de padecimientos.

Y quien no encontró alivio a las migrañas fue

el personaje histórico de hoy, Lewis Carroll,

autor de Alicia en el país de las maravillas,

¿pero qué saben de él?

Tras escucharles a ustedes,

les revelamos cómo sus dolores de cabeza

quedaron reflejados en su obra y en sus dibujos.

(Música tranquila)

La biografía de Charles Lutwidge Dodgson,

conocido con el seudónimo de Lewis Carroll,

es real, pero su vida sigue siendo una incógnita

118 años después de su muerte.

Charles fue un niño apocado y con problemas de tartamudez,

con un enorme encogimiento interior.

A los 29 años, sorpresivamente,

decidió convertirse en pastor de la iglesia anglicana

tras acudir a la consulta de un terapeuta.

Antes había estudiado matemáticas

e impartido clases en un colegio de Oxford,

algo que le gustaba más que la fama

proporcionada por su producción literaria,

pues llegó a declarar: "Odio tanto los libros

que desearía no haberlos escrito".

La repercusión de sus obras le sobrepasó.

En 1865 se costeó la edición de su gran obra:

"Alicia en el país de las maravillas".

El cuento,

las aventuras fantásticas de una niña real,

llamada Alicia Liddell,

era y es mucho más que un relato infantil.

Es una narración plagada de imaginación

que cuenta las percepciones ilusorias de una niña

que entra por un agujero en un universo maravilloso,

pero también un cúmulo de apreciaciones enrevesadas

que solo pueden entender los adultos.

La relación de Carroll con Alicia Liddell,

esta niña de 13 años,

ha sido objeto de todas las especulaciones posibles,

algunas relacionadas con una pedofilia

más contemplativa que activa,

según los estudiosos más favorables al escritor.

La mayoría de los diarios que el autor pergeñó

durante toda su vida han desaparecido.

Sin embargo, algunos estudiosos aseguran

que existen evidencias suficientes

para asegurar que Carroll sufría fuertes dolores de cabeza

que le aislaban aún más del mundo exterior,

en el que, por lo demás, no se sentía especialmente cómodo.

Las cefaleas que le tenían postrado semanas enteras de su vida

influyeron, según muchos investigadores

de su obra y su figura, en sus escritos,

y más aún en sus ilustraciones.

Era su costumbre preparar sus dibujos

con enorme esmero

hasta el punto que ni siquiera se fiaba de los bocetos

que sus amigos y colaboradores le ofrecían

para mejorar gráficamente sus libros.

Trabajaba a destajo,

y lo hacía de un modo que, psicológicamente,

ha sido interpretado como síntoma de su obsesión

por ocultar o disimular sus terribles molestias.

En muchas de esas ilustraciones,

eliminaba las cabezas de los personajes

incluso las manos,

una tendencia patológica que puede relacionarse

con el escotoma, es decir,

una pérdida parcial de visión

consecuencia de los fuertes dolores de cabeza.

En conclusión puede asegurarse que la obra de Lewis Carroll

y su maravillosa "Alicia en el país de las maravillas"

es una constancia literaria de primera magnitud

tan indiscutible como las incógnitas

que jalonaron, y aún jalonan, su vida.

Por cierto, Carroll murió por gripe.

Es al menos lo que reza su certificado de defunción.

Una curiosa y atrayente historia la de Lewis Carroll

y su libro Alicia en el país de las maravillas,

que ha inspirado incontables películas,

pinturas e incluso piezas de ballet.

¿Pero cómo escapó a través de la literatura

a la estricta moral de la época victoriana?

Nuestro historiador de cabecera, Antonio López Vega,

nos lo cuenta.

(Música tranquila)

¿Conoce usted a Lewis Carroll?

¿Sabe qué enfermedad padeció?

- Ese es el de Alicia en el país de las maravillas.

El escritor, sí, eso sí.

- Alicia lo he leído varias veces y me parece un libro delicioso.

- Era un inglés que tenía una prima.

Escribió la obra dedicada a su prima me parece que era,

y poco más, poco menos.

- Es el escritor de Alicia en el país de las maravillas,

y matemático también creo que era.

Hablar del profesor Dodgson es hablar

de su seudónimo literario "Lewis Carroll",

es hablar de Alicia en el país de las maravillas.

Una novela, un cuento, que ha hecho vibrar

a millones de niños desde 1865 hasta hoy.

Alicia y su mundo imaginario,

ese mundo de sueños y de realidades,

porque mezcla ambas cuestiones,

tiene el contexto en el que Carroll lo imagina

en una tarde de pícnic en la orilla del Támesis,

en Oxford.

Hablar de Alicia en el país de las maravillas

es hablar de Oxford y es hablar de la Inglaterra

de mediados del XIX, la Inglaterra victoriana

donde la obsesión por la moral, el decoro,

el qué dirán, la posición social establecida

por el estatus que uno desarrolla en la sociedad

en función de su profesión o de la familia en la que nace,

es el mundo en el que Carroll se desarrolla.

Oxford, y los Cotswolds,

las colinas que rodean la bella ciudad medieval,

es un lugar donde, entre sus brumas,

entre esos amaneceres

donde apenas se atisban los perfiles de sus edificios,

o esos atardeceres donde, tras el pícnic o el té de las cinco,

todo el mundo vuelve o a los colleges o a sus casas,

tiene en cada una de sus esquinas un mundo onírico

que hace de esta ciudad, como digo,

un lugar absolutamente fascinante.

La vocación de médico que tenía desde pequeña

me hacía prestar atención a todo lo que se decía en televisión

sobre medicina. Aún tengo esto en mi memoria.

Las cefaleas o dolores de cabeza son una de las formas de dolor

más común.

Así se referían a ellas en "Más vale prevenir".

(TV) Es, hoy por hoy, una de las causas primeras

por las que se acude al médico,

excepto si se tienen antecedentes familiares.

Pero el dolor de cabeza persistente

suele llevar al individuo ante el médico

porque teme que pueda haber algo serio.

Lo primero que el médico hará será

tratar de encontrar la causa de ese dolor de cabeza.

Lo normal es que tenga un origen vascular, es decir,

que la inflamación de algún vaso cause el dolor

y no existan más problemas.

Pero, naturalmente, él debe asegurarse de que es así.

- En muchos espacios de salud de esta casa,

recurrían a recreaciones para ayudar a entender las cefaleas

y sus distintos tipos.

(TV) Luego están las jaquecas o migrañas,

que se caracterizan por dolor en mitad de la cabeza,

de tipo pulsátil, como un martilleo

que siguiera el ritmo cardíaco,

que se acompaña a veces de náuseas y vómitos

y que es, a menudo, precedida de un aura,

algo así como la visión de destellos y lucecitas,

y la intuición por parte del enfermo

de que va a sufrir una migraña que suele seguir al aura

con un intervalo de no más de una hora.

- El dolor de cabeza ha acompañado desde siempre a los seres humanos,

e incluso a lo largo de la historia

se ha buscado una explicación en lo mítico y en lo mágico.

Ya en escritos de la antigüedad, como los de Hipócrates,

se describe la migraña.

Y precisamente en programas como "Más vale prevenir"

nos explicaban el origen de la palabra "migraña"

y también de "jaqueca".

(TV) La palabra "jaqueca" proviene del árabe "saqíqa",

término que significa "partir la cabeza en dos mitades".

Y de "saqíqa" acabó castellanizándose en "jaqueca"

El otro término es "migraña",

que proviene de "hemicrania". "Hemi" significa "mitad"

"Hemicrania": "medio cráneo".

De ahí "migraña", "media cabeza".

- En la tele de entonces también buscaban sus causas

y describían así a las personas que sufrían jaquecas.

(TV) Tiene una especial sensibilidad a los olores,

huele más que nadie,

los viajes le perturban y las fiestas sociales le molestan,

y tiene un temor reverencial a los disgustos.

El disgustarse para él es casi un drama.

Porque, sin saberlo, de ahí le va a provenir la jaqueca.

Jaquecas y cefaleas son muy habituales en nuestra sociedad.

Por eso hemos salido a la calle, para conocer si las han padecido

y qué tipo de ayuda han necesitado.

- Son, efectivamente, una de las cosas más normales.

No digamos que es una enfermedad, pero sí que es un síntoma

bastante notable y frecuente entre las personas.

- Dolores de cabeza muchísimo porque tengo familia migrañosa.

Tienen migraña y entonces ya más o menos lo domino.

- Es horroroso, por lo visto. Se pasa fatal.

- Es malísimo, le da unas arcadas... Malísima se pone.

Y se está tomando pastillas, pero nada.

- Sí, todo el mundo ha padecido alguna vez cefalea,

¿a quién no le ha dolido la cabeza alguna vez?

Es un dolor muy corriente.

Falta de sueño, cansancio,

problemas de vista, incluso problemas digestivos.

- Son personas que las ves normal cuando están bien,

y sin embargo no pueden hacer nada.

Necesitan reposar, estar a oscuras, no oír ruido,

y cuando son fuertes los ataques de migraña

al día siguiente no estás bien.

Los dolores de cabeza recurrentes pueden ser un síntoma

de otra enfermedad, pero esto no es lo más usual.

Entre las cefaleas más frecuentes encontramos la tensional,

un dolor en banda alrededor de la cabeza

que aparece especialmente por las tardes,

de intensidad moderada,

y que suele iniciarse en periodos de estrés.

Se produce por contractura

de los músculos frontales temporales,

que son los de alrededor de la cabeza,

y occipitales, los de la nuca.

En el tratamiento se usan analgésicos habituales

y, como prevención, algunos antidepresivos,

relajantes musculares y, sobre todo,

medidas antiestrés.

La migraña, sin embargo, es un dolor de intensidad severa

en un solo lado de la cabeza,

que puede durar desde unas horas hasta dos o tres días.

Su frecuencia es variable.

A veces se asocian náuseas, vómitos,

alteraciones de la visión e incluso parálisis

o cambios en el humor.

Se produce por contracción seguida de dilatación

de algunos vasos cerebrales.

Y los tratamientos disponibles van destinados

a regular estos cambios.

Menos frecuente, la cefalea en racimos

se denomina así por alternar periodos de muchos ataques

seguidos de meses sin dolor.

Aparece en una órbita, con lagrimeo

e hinchazón de ese ojo.

La causa también es una alteración vascular,

pero además hay una activación del sistema nervioso autónomo,

que es el que produce el lagrimeo y la hinchazón del párpado.

Curiosamente, el oxígeno y los corticoides

son eficaces aunque se desconoce el mecanismo de acción.

Para los pacientes que no mejoran con fármacos

hay diversas técnicas quirúrgicas bastante efectivas.

Ana, ¿qué datos nos ofreces sobre la prevalencia de las cefaleas

en España?

(Música tranquila)

Cristina, estos son los datos de una patología muy común,

porque entre un 85 y un 90% de la población

tiene algún episodio de cefalea a lo largo del año

según datos de la Sociedad Española de Neurología.

De hecho, el dolor de cabeza es el principal motivo de consulta

en los ambulatorios.

Más del 92% de la población femenina lo sufre

frente al 73% de la población masculina.

La cefalea tensional es la más habitual

en un 66% de los casos,

seguido de la migraña, con un 15%.

Las crisis de dolor, especialmente la migraña,

limitan la actividad de una manera importante.

Quienes la sufren tienen que reducir esta actividad

en más de un 50%,

e incluso, en el 20-30% de los casos,

necesitan reposo en la cama.

Tanto es así que, según la OMS,

la migraña es una de las 20 enfermedades

más discapacitantes que existen.

En España sufren migraña más de tres millones de personas

y el 80% de los pacientes presenta su primera crisis

antes de los 30 años.

¿Pero cómo hacer frente a un dolor así?

Anselmo, uno de mis pacientes, nos cuenta su convivencia

con una cefalea muy intensa e incapacitante,

y cómo respondió de forma muy positiva a la cirugía.

El Dr. Porta y la Dra. Sánchez, neurólogos expertos,

nos dan una visión general

de los tratamientos más actualizados.

"Cefalea" es un síntoma médico

que significa "me duele la cabeza".

No es un diagnóstico.

Dentro de los muchos tipos de cefaleas,

hay una muy frecuente y muy prevalente,

que es la migraña.

Y la migraña, que en general la gran mayoría

es un problema recurrente

de dolor de cabeza o de cefalea,

en un 2-4% de la población se cronifica.

Y eso supone que los pacientes tienen más de 15 días al mes

dolor de cabeza.

- Un fenómeno interesante en la migraña

es la sensibilidad periférica.

Los pacientes están más sensibles a los estímulos externos.

Y es muy típico, por ejemplo, que les moleste la luz.

Esto se produce porque hay un umbral en las neuronas

de la parte posterior del cerebro, que es realmente donde vemos,

porque en los ojos no vemos, vemos realmente en el cerebro;

baja el umbral y cualquier estímulo luminoso se nota

muchísimo más intenso.

También los sonidos e incluso los olores.

En un estudio nuestro se vio que los olores

eran típico de la migraña, y si alguien tenía osmofobia,

le molestaban los olores, casi seguro era una migraña.

- Yo llevo padeciendo las cefaleas desde hace 22 años aproximadamente,

y al principio era muy complicado

que me diagnosticaran la cefalea,

porque me decían que eran dolores de cabeza, migraña,

hasta que al cabo de unos cinco o seis años

me dijeron que tenía una cefalea de Cluster.

Siempre me han dado corticoides.

He abusado durante estos años de corticoides

hasta que me han puesto electroestimulador

y ahora la diferencia es abismal.

- La migraña se puede cronificar

por el consumo excesivo de analgésicos.

También se ve favorecida por la obesidad,

el sobrepeso favorece la cronificación del dolor,

los problemas de sueño,

sobre todo también el síndrome de apnea del sueño,

incluso los problemas de ánimo que son muy prevalentes

en esta población como son la depresión y la ansiedad.

- Yo creo que algo que es fundamental en medicina

es saber que no tratamos ni enfermedades ni enfermos,

tratamos personas,

y a la hora de tomar una decisión como la de colocar un electrodo

no solo tienes que conocer bien la cefalea del paciente,

los tratamientos que has tomado, sino a qué se dedica

y cuáles son sus expectativas. Tenemos que transmitir al paciente

la realidad de lo que vamos a hacer,

no hay nada peor que transmitir falsas expectativas;

el paciente tiene que saber la probabilidad de mejoría

que va a tener y saber que tendrá una petaca colocada en el glúteo

o en el abdomen. - Yo antes tenía temporadas

que estaba seis meses sin dolor, siete meses sin dolor,

pero de hace ocho años para acá eran prácticamente diarias.

Había temporadas que estaba ocho o nueve meses

con dolores de cabeza diarios.

Cuando estaba en la calle y me daba el dolor de cabeza

no me avisaba con media hora o cuarenta minutos,

era instantáneo.

- Lo que hay que hacer cuando se tiene una migraña

o un dolor de cabeza y no se tiene un diagnóstico claro

es buscar a un especialista y que le pongan un tratamiento

que tiene que ser un traje a medida de él,

porque las medicaciones mal puestas pueden tener efectos adversos

perjudiciales para el paciente.

- Yo siempre he intentado hacer una vida lo más normal posible

pero sí es cierto que te limita muchísimo

porque tú quieres hacer cosas, quieres ser activo,

pero siempre tienes la sombra de tu dolor de cabeza, tu cefalea.

Puedes estar en cualquier sitio y en nada estar con dolor de cabeza,

y tienes que marcharte del sitio

estar solo, apartado,

e imagino que cada uno que padece esta enfermedad

tiene sus truquillos para intentar paliarlo.

Son tantos los pacientes desesperados por las cefaleas

que han organizado grupos en Facebook

y otras redes sociales.

Ellos, junto a las asociaciones, reclamaban un congreso

en el que se reunieran pacientes y especialistas.

El Hospital Clínico San Carlos de Madrid tomó el testigo

y organizó el primer congreso de cefaleas,

en el que ha querido acompañarles El Ojo Clínico.

(Música dinámica)

Es un dolor por toda la parte izquierda del cráneo,

el ojo se te cierra, te empieza a llorar,

y empieza a moquear la nariz. Y es un dolor a veces a impulsos,

a veces continuo, insoportable.

Tienes que moverte mucho, nadie te puede hablar,

y en eso consiste. Te dura 50 minutos,

de repente desaparece, se te queda una relajación grande,

a veces una sombra, que es un poquito de dolor,

pero ya puedes seguir haciendo lo que estuvieras haciendo.

Y te deja muy cansado.

- El Hospital Clínico San Carlos ha celebrado el primer congreso

sobre las cefaleas en racimo,

para que neurólogos y pacientes compartan

conocimientos y experiencias

reclamando, entre otras cosas, hacer visible esta enfermedad.

- De hecho se está intentando buscar

que lo consideren como una enfermedad discapacitante,

porque tienes que dejar de hacer todo lo que estés haciendo

en ese momento.

Yo puedo estar hablando contigo, de repente me da el brote

y yo me tengo que ir.

Aparte, me va a dar vergüenza que me veas

porque me considero una niña del exorcista cuando me da,

y me voy a intentar esconder.

- Una de las peores consecuencias para estos enfermos es

que suelen llegar a perder sus trabajos

e incluso a arruinarse.

- Esto te condiciona la vida para todo.

Yo pasé de tener camiones y ganar X dinero

para vivir holgadamente

a que me ayudaran para comer, para poder comer.

- Para no afectar al trabajo me bajaba al coche

a ponerme el aire acondicionado, e intentar pasar esos 50 minutos

de episodio,

pero con los jefes, si estás haciendo algo,

estás en una ponencia o haciendo cualquier cosa

con la que no puedes irte, pues es un problema.

- Llevo nueve meses de baja con dolores diarios,

no puedes prácticamente dormir,

tienes de cinco a siete brotes diarios,

hay días que tienes dos o tres y te tienes que sentir afortunada.

- Otro tema controvertido es la medicación que consumen

o necesitan los enfermos de cefaleas en racimo.

Sobre todo: cómo conseguir oxígeno.

- Conseguir oxígeno,

tanto domiciliario como para transportar,

porque en Madrid se está consiguiendo ahora

pero tienes que pasar, por ejemplo, por un neumólogo para que te lo den.

- Notas, en mi caso al menos, un pinchazo.

Un pinchazo en el lado izquierdo de la cabeza y sabes

que te va a dar la cefalea. Entonces tienes cinco minutos

para irte a tu casa si no lo estás o para buscarte el oxígeno.

- El oxígeno ahora mismo es nuestra arma.

Todo paciente con cefalea en racimos necesita oxígeno.

Y es por lo que se está intentando luchar en este congreso,

lo que ACRA está intentando conseguir a nivel de España.

El problema es que lo tienes en casa, o transportarlo,

tienes que ir a urgencias.

- Triptanes y cortisona son otras dos palabras habituales

en la vida de estos pacientes.

- Y luego están los triptanes,

que el único así más efectivo

es inyectable pero tiene bastantes riesgos,

porque te produce una vasoconstricción muy intensa

y a veces los efectos secundarios son casi peores

- Medicamentos, además, que generan otras consecuencias

derivadas de su abuso.

- Por ejemplo, los corticoides te hacen los huesos leña.

Y los triptanes causan efectos rebote

cuando los consumes mucho.

- Este primer congreso de cefaleas en racimo

lo demandaban muchos pacientes que buscan ser comprendidos

por la sociedad, para que se conozca

la trascendencia de una patología

que también lleva al aislamiento social.

- Tus amigos, te vas alejando de ellos,

tienes efectos secundarios como depresión, ansiedad,

yo tuve agorafobia también,

pensamientos autolíticos...

Al final es un poco complicado,

sobre todo por las consecuencias psicológicas que conlleva.

En este congreso se han debatido aspectos tan importantes

como los medicamentos y tratamientos de última generación,

incluso las opciones quirúrgicas que se pueden ofrecer

en los casos más extremos.

Nadie mejor que el doctor Buenaventura Anciones

para aclararnos los porqués y las soluciones.

Y además lo va a hacer acompañado del periodista Pepe Oneto.

Hoy, dos pesos pesados en su categoría.

El doctor Ventura Anciones,

uno de los mejores investigadores en patología extrapiramidal,

demencia y epilepsia,

además de prestigioso neurólogo a nivel nacional e internacional.

Fue miembro de la junta directiva

de la Sociedad Española de Neurología

y de su consejo científico asesor.

Desde 1988 dirige el servicio de neurología,

neurofisiología y neuropsiquiatría

en el Hospital Nuestra Señora del Rosario.

Incansable estudioso de uno de los órganos

más complejos de nuestro organismo:

el cerebro humano.

Pepe Oneto,

periodista gaditano de trayectoria imparable

e impecable.

Director de las más prestigiosas cabeceras

y empresas periodísticas,

fue periodista ávido y narrador, en primera línea de combate,

de nuestra Transición.

Premio Nacional de Periodismo, entre otros galardones,

y autor de innumerables libros y publicaciones.

Dos grandes en su especialidad, juntos, en El Ojo Clínico.

Hoy tenemos una oportunidad única para aclarar todas nuestras dudas

sobre los dolores de cabeza, porque tenemos a un paciente,

Pepe Oneto,

y a un experto, el doctor Anciones.

Muchísimas gracias por estar aquí, a los dos.

(AMBOS) A ti.

Pepe, vamos a comenzar preguntándote

cómo fue tu dolor de cabeza. Tuviste una época de tu vida

que tuviste dolores muy intensos. (PE) Sí.

Sí, pero ahora prácticamente han desaparecido.

Ahora mi preocupación no es el dolor de cabeza,

sino el insomnio.

Duermo muy mal y, sobre todo, tardo mucho en conciliar el sueño.

No son de esos casos que te duermes enseguida

sino que para conciliar,

porque le doy muchas vueltas a las cosas,

empiezo a dormir muy tarde

y me tengo que tomar pastillas.

Pero aquel dolor de cabeza de hace tiempo era

un dolor de cabeza intenso, que ha desaparecido,

que era un poco todo el frente este, por aquí,

y que se agudizaba sobre todo, que yo recuerde,

en los tiempos de ansiedad, cuando más ansiedad tenía.

Cuantas más preocupaciones o cuanto más exigente era yo a veces

conmigo mismo

y con las responsabilidades que tenía,

aparecía con más frecuencia.

Y también en casos de cambios de temperatura,

cambios de estaciones,

excesiva humedad,

o lluvia que era imprevista,

pero ya digo que eso probablemente tiene algo que ver

con un insomnio que es en este momento,

como digo,

el tema con el que llevo tiempo

enganchado a pastillas para dormir.

Doctor Anciones, eso que ha comentado él

es muy interesante:

le surgía dolor de cabeza cuando tenía estrés.

Pero yo me pregunto: "hoy en día, ¿quién no tiene estrés?".

¿Por qué algunos pacientes tienen cefalea y otros no?

(AN) El dolor de cabeza es una cefalea tensional,

es el 70% de los dolores de cabeza en el mundo occidental.

Esta cefalea tensional es una cefalea holocraneal,

tensiva, opresiva,

porque generalmente tiene una tendencia

a producirse diariamente, sobre todo en momentos

de estrés y de tensión, como su nombre dice.

Pero la pregunta es interesante:

en un mundo lleno de estrés,

¿por qué unas personas tienen dolor de cabeza y otras no?

Hay dos partes. Una, la vivencia del estrés:

es un fenómeno individual, como casi todas las cosas.

La vivencia que uno tiene del estrés...

Uno puede llevar una vida muy compleja,

tener una tempestad de movimientos absoluta

y estar poco estresado,

y sin embargo hay gente muy contenida aparentemente

a los que solo les falta una cerillita para explotar.

El estrés es, por encima de todo,

un fenómeno biológico.

Pero por encima de todo, y muy por encima de todo,

es una vivencia individual.

Y luego en él hay una cosa que es una tortura añadida

que es el insomnio.

Los dolores de cabeza tensionales van vinculados

al déficit de sueño.

Al contrario de las migrañas.

La jaqueca, la migraña, curiosamente se dan

cuando el individuo tiene un fin de semana,

hasta el punto de que uno de los apartados de las migrañas

es la cefalea del fin de semana.

El sueño es a veces perturbador

para el dolor de cabeza, y su falta a veces también,

porque el dolor de cabeza es un universo,

un universo donde todos los dolores se van sobre todo al individuo.

¿Y qué hiciste cuando tuviste ese periodo de dolor de cabeza?

¿Te tomabas pastillas, acudiste al médico...?

(PE) Sí, normalmente... Yo tengo un gran defecto,

que es que me encantan las pastillas.

Yo, probablemente, a alguien que toma una pastilla,

y si la tiene repetida,

le pido y le apruebo.

Y para mí, ir a una farmacia

es un mundo realmente maravilloso.

Y si es una antigua botica de pueblo

no te digo. Yo tengo una tendencia

a la automedicación que, probablemente,

no es nada bueno, pero sí,

en aquella época, pastilla,

y, sobre todo,

había empezado el boom del Ibuprofeno,

que luego vino lo de que si era bueno o no.

Porque con los medicamentos siempre hay una polémica

donde hay una época donde son buenísimos

y otra época donde producen todo tipo de efectos secundarios.

Pero sí.

Hombre, ahora hay miles de métodos sofisticadísimos

para terminar con dolores de cabeza,

que probablemente son mucho más graves que los que yo tenía.

(ASIENTE)

Sí, es cierto, porque nosotros operamos cefaleas,

pero antes de llegar a mí hay multitud de tratamientos

que son eficaces en la inmensa mayoría de los pacientes.

¿Qué novedades hay...? (AN) Bueno, "novedades"...

La primera cosa que tengo que decir en este tema,

y que no me quiero marchar de aquí sin decirla,

es que uno de los problemas más graves

que tiene la cefalea es cuando se cronifica.

Y la causa primera de la cronificación

es el abuso de fármacos.

Concretamente de algunos fármacos, como es la ergotamina.

Lo primero que tiene que hacer un clínico es

aplicar bien los fármacos al paciente,

esa es la parte primera.

¿Por qué los fármacos cronifican...? ¿Puede explicar un poquito?

(AN) Sí, por una razón, porque hay un efecto rebote.

Porque los mecanismos neurológicos o neurovasculares, por ejemplo,

de la migraña, están muy vinculados

a la ergotamina, que ejerce un efecto vasoconstrictor.

Es un efecto vasoconstrictor, se pasa a vasodilatador, dolor,

vuelvo a tomar el fármaco para volver a vasoconstricción

y así en el eterno laberinto en que te mete la cefalea crónica,

que es un dolor diario de cabeza,

una jaqueca todos los días, que ya son palabras mayores.

Entonces, lo primero que hay que seleccionar bien es

la pauta a actuar.

Se deben usar siempre fármacos menores,

y subirlos como en una escalera.

Vas desde el paracetamol hasta los opiáceos.

Y ahora, por ejemplo, en las migrañas tienes

a los triptanos, que es un gran grupo,

tienes además la toxina botulínica, un buen elemento de ayuda,

tienes fármacos para que no dé el dolor de cabeza,

profilácticos,

que es otra pléyade de fármacos importantes,

y luego tienes técnicas alternativas,

que pueden ir desde las quirúrgicas

que aplicáis vosotros a otras técnicas

como la estimulación magnética transcraneal.

Es decir,

el campo se ha abierto extraordinariamente.

Pero quiero decir una cosa del dolor.

El dolor sobre todo marca la individualidad.

(ASIENTE)

(AN) El dolor es un universo que marca una individualidad.

No hay nadie que se sienta más individual

en cualquier decisión que cuando siente el dolor.

Y solo hay que ver cómo se expresa.

O sea, cuando viene el Quijote a la consulta

y dice "¡ay, se me parte la cabeza!";

cuando viene Sancho y dice "tengo una molestia".

Son dos vivencias absolutamente distintas.

Pongo ejemplos muy dispares.

No le duele lo mismo al que le dan una buena noticia

que al que se la dan mala,

al que un hijo ha sacado brillantemente su carrera

que al que lo han suspendido en las oposiciones,

al que ha comido mucho que al que está en ayunas,

al que está adelgazando que al que está engordando,

al que se arruina que al que al revés,

se enriquece momentáneamente. Es decir,

el dolor sobre todo percibe un fenómeno

que es más importante casi que el propio dolor,

que es la individualidad.

(PE) ¿Pero cómo se puede operar, que a mí eso realmente me sorprende,

un dolor de cabeza?

(AN) Algunos dolores de cabeza. (PE) Algunos.

En casos muy resistentes,

que el dolor de cabeza no haya cedido

con todo tipo de medidas, de fármacos, toxina botulínica, etc,

dependiendo del dolor de cabeza se pueden introducir unos electrodos

que modulan, producen una plasticidad

en el cerebro

de forma que los centros que regulan el dolor

reciben esa especie de marcapasos, por así decirlo,

y el dolor cada vez se percibe menos intenso

o desaparece incluso.

Son casos muy concretos,

que deben llegar a través de una valoración

entre varios especialistas,

y, por supuesto, después de haber probado

con muchas técnicas menos invasivas.

Pero generalmente es a través de electrodos

lo que estamos haciendo ahora.

Lo que hablaba el doctor es muy interesante;

es curioso que los desencadenantes de la cefalea

son tan variados como pacientes hay.

A unos les puede dar una migraña por el chocolate,

a otros por el sexo incluso les puede dar un dolor de cabeza,

lo que mencionabas del cambio de tiempo...

¿En tu caso había algún desencadenante más que...?

(PE) No, yo recuerdo que era eso.

Sobre todo...

En el caso del sexo no me acuerdo. (RÍE)

(PE) El chocolate me gusta mucho y lo sigo tomando,

el cambio de tiempo sí, era uno de los factores,

pero deduzco que era, sobre todo,

la ansiedad,

un tema que a mí siempre, al margen de esto, me ha apasionado:

cómo es capaz uno de desprenderse de los problemas,

cambiar de escenario, es decir, no llevarte los problemas a casa.

A esas personas les tengo una admiración tremenda.

No sé si es cuestión de educación, o de medicamentos, de pastillas,

pero la gente que es capaz de cambiar de escenario,

que está en un ambiente de tensión total

y, de pronto, cambia de escenario,

olvida los problemas

y es capaz de estar en otro escenario

totalmente distinto, olvidándose... Desconectar, vamos.

(PE) "Desconectar", esa es la palabra.

(AN) Yo también siento esa admiración.

La mejor terapia para el insomnio,

la mejor terapia para la cefalea tensional,

es cuando uno es capaz de perder color

y ganar distancia de casi todo.

¿Enviáis a terapia psicológica a algún tipo de paciente...?

(AN) A algunos, pero es cuando el problema psicológico

es la clave, cuando es muy claro

y muy determinante.

Yo siempre he creído que lo más importante

para eliminar cualquier tipo de estrés y de tensión es

el conocimiento del elemento que lo motiva.

Es decir, si hay un factor laboral,

un factor social, un factor emocional,

que escapa prácticamente a todo tipo de controles

pero que está haciendo polvo al paciente,

el conocimiento de ese elemento por parte del paciente es la clave

para eliminarlo.

Desde la conciencia,

hay pocos problemas que nos fustiguen,

porque los puedes apartar;

desde el inconsciente, hay infinidad de problemas

que nos machacan, porque no los puedes apartar.

Y ya para terminar, una curiosidad,

¿por qué el cambio de tiempo le provoca cefaleas?

¿Cómo influye la presión atmosférica?

(AN) Hombre, ten en cuenta que en el tronco cerebral

están los elementos desencadenantes

o que ponen en marcha los mecanismos migrañosos,

y, en cierta medida, una parte de los tensionales.

Muy cerca de ahí están los centros que controlan

precisamente la temperatura,

y los mecanismos que controlan...

Los mecanismos que controlan también el sueño,

los mecanismos que controlan la respuesta cardiaca.

Entonces, los fenómenos atmosféricos...

Hay pocas cosas a las que el hombre sea más sensible

que a los fenómenos atmosféricos, aunque no los valore.

Porque el animal que llevamos, el inconsciente que somos,

el instinto que llevamos,

el fenómeno emocional no racional,

eso está manipulando todos los días nuestra actividad.

Y nuestro tronco cerebral no tiene que ver nada.

Es decir, sus relaciones en sus funciones

con la corteza son muy escasas.

Pues ya lo saben, cada paciente es un mundo

y un buen médico es aquel que sabe escucharle

y darle el tratamiento que necesita.

Pasamos al debate donde surgirán... (PE) Oye, pero...

Antes del debate yo creo que deberías explicar un poco

a lo que te has referido con el dolor de cabeza y el sexo,

¿cuál es el mecanismo que produce eso?

Igual en otro programa específico. (PE) Invitadme.

(AN) Ese es a partir de las 12 de la noche.

(AMBOS) (RÍEN)

Damos paso al debate. Carlos, adelante.

(Música dinámica)

Bienvenidos a El Ojo Clínico otra vez.

No es casualidad que hayamos elegido en este segundo programa

un asunto problemático desde el punto de vista científico,

porque probablemente mucha gente confunda lo que es un dolor

con una cefalea, con la migraña.

Por tanto, rápidamente

y sin casi, casi dar lugar a otra cosa,

le voy a preguntar a Bárbara: "Doctora,

¿es lo mismo un dolor que una migraña?

¿Es lo mismo una cefalea que una migraña?".

(BA) A ver, una cefalea es un dolor de cabeza.

O sea, sí. (BA) Es un dolor,

un tipo de dolor... Sí, un tipo de dolor.

Una migraña es un tipo de cefalea.

De cefaleas hay varios tipos. Dentro de ellas están las migrañas,

las cefaleas tensionales... Son los dos más frecuentes

en nuestro medio.

La migraña es un dolor

que suele afectar a la mitad de la cabeza,

suele ir acompañada de otra serie de síntomas,

como pueden ser náuseas, vómitos,

intolerancia a la luz, molestias con los sonidos,

y que tiene una base por una alteración

en la regulación de los vasos del cerebro,

y la cefalea tensional es una cefalea también muy frecuente

pero que se localiza sobre todo en la parte posterior de la cabeza,

en la región occipital, y muchas veces las describimos

como cefaleas en casco, como que te tiran desde atrás,

y que se asocia a estrés, suelen ser mucho más prolongadas...

Son distintos tipos de cefaleas.

O sea que son más enfermedades que síntomas puros.

(BA) Sí, son enfermedades

cuyo síntoma es el dolor de cabeza.

Pero cada una tiene sus características,

Y luego ya hay otra serie de cefaleas ya menos frecuentes.

(JO) Y yo haría una distinción también importante

entre las dos, y es la intensidad del dolor.

La migraña, generalmente, es un dolor de cabeza muy intenso;

te impide hacer tu vida habitual.

Muchas veces, según la duración de la migraña,

están de baja laboral porque no pueden trabajar.

En cambio la cefalea tensional, que es la más frecuente,

hasta un 70% de los dolores de cabeza son cefaleas tensionales,

es un dolor que sí te permite hacer tu vida habitual.

Ya hablamos en el programa anterior que el dolor es subjetivo,

hay gente que vive la cefalea tensional como intensa,

pero habitualmente es un dolor que te deja hacer tu vida normal.

¿Y el tratamiento más directo?

(JO) Son los analgésicos, pero hay que tener mucho cuidado.

Sobre todo con la automedicación,

porque hay dolores de cabeza por abuso de analgésicos.

Por eso es importante que vayan a la consulta,

que pregunten y nos consulten acerca de su dolor de cabeza,

que nos cuenten y les preguntaremos qué dolor de cabeza es,

les exploraremos para asegurarnos que es o bien una migraña

o una cefalea tensional y no cualquier proceso

por ejemplo tumoral, o cualquier cosa

que obligue a tomar decisiones urgentes.

Si vemos que es una cefalea tensional o una migraña,

tenemos que hablar con el paciente, explicarle qué es lo que tiene,

y poner una pauta, para el tratamiento agudo,

y en función del número de episodios

que tenga al mes a lo mejor hay que poner un tratamiento diario

en plan preventivo del dolor de cabeza.

Es que el hipocondriaco que llega a sus consultas...

Ahora hablaré con el psiquiatra,

porque para él me han hecho una pregunta muy concreta.

Lo primero que le dicen es "este dolor de cabeza

es síntoma de que puedo tener un tumor".

¿Es así? (FE) Sí.

(FE) Ellos... (BA) Solo hay un 8%

de cefaleas aisladas.

Estamos hablando de: "solo tengo dolor de cabeza".

Solo un 8% de los tumores cerebrales

se manifiestan como un dolor de cabeza aislado.

Normalmente, cuando tenemos cefaleas secundarias,

que son las que José María decía,

un tumor, o las meningitis también dan dolor de cabeza,

suelen ir acompañadas de otra serie de síntomas,

sobre todo síntomas neurológicos,

alteraciones en la movilidad de un brazo, de una pierna,

alteraciones en el habla... Aunque hay que señalar también

que las migrañas

también pueden aparecer transitoriamente a estos episodios.

Los que son migrañosos se conocen como "aura".

A veces, antes de empezar la cefalea o el dolor,

aparecen alteraciones en la visión.

Pero si bien en la migraña son transitorios,

muy recortados en el tiempo, cuando asocian un tumor,

una patología de base, lo que es una cefalea secundaria,

suelen ser muy prolongados en el tiempo.

Te decía que, para ti, nos han hecho una pregunta

que a mí me parece incluso un poco heterodoxa.

- ¿Realmente sirve la hipnosis para combatir la cefalea?

(FE) En relación con la hipnosis,

la hipnosis entendida como la hipnosis televisiva,

de controlar a las personas y que hagan distintas cosas,

evidentemente eso no tiene eficacia.

Que si crees en la hipnosis.

(FE) Lo que creo es en la relajación guiada,

la relajación profunda, que se conoce como hipnosis clínica.

Es una forma de que una persona se relaje,

entre en un estado de relajación,

en el que se puede ayudar a combatir o a mejorar algunos síntomas.

Y sí que está descrito que la relajación,

que además hay varios tipos de relajación,

una es la relajación muscular,

funciona para controlar el dolor, y en concreto el dolor crónico,

que tiene que ver con la cefalea

y puede controlar también la migraña,

y luego hay otro tipo de relajación

que no es la muscular, sino una más profunda,

que es lo que se llama "hipnosis clínica",

que sí que hay algún estudio que demuestra

que mejora el dolor y la migraña.

Entonces, la hipnosis...

No cualquiera. No esta hipnosis televisiva

de "voy a controlarte y harás las cosas que te digo que hagas",

sino la hipnosis clínica. Que es mentira.

(FE) Eso no ha demostrado eficacia.

Lo que sí la ha demostrado es la relajación,

que entraría dentro de la parte de control

no farmacológico de la migraña,

donde hay lo que tiene que ver con los hábitos de vida...

(BA) Las migrañas se desencadenan muchas veces por periodos de estrés.

El paciente de la cefalea tensional

también se relaciona con estrés,

pero una de las cosas que desencadena

un episodio migrañoso puede ser la falta de sueño,

el estrés laboral...

(FE) El estrés y la migraña tienen mucha relación porque hay veces

que la migraña precede al estrés:

está en una situación de nervios, va a haber un examen importante

y entonces tiene una migraña antes del estrés.

Pero hay veces que ocurre justo lo contrario.

Una vez termina la situación estresante,

nos aparece la migraña. Entonces,

hay una relación muy importante entre el estrés y la migraña,

de ahí que la relajación o el control del estrés funcionen.

(JO) De eso hablaban Pepe Oneto y el doctor Anciones.

Pepe Oneto decía que en situaciones de estrés

es cuando le venía el dolor de cabeza,

que, claramente, padecía una cefalea tensional,

y el doctor Anciones describía eso del sueño,

que no solo la falta de sueño, a veces el exceso de sueño

precipitan el dolor. (FE) Sobre todo la variación,

porque hay una migraña, la migraña del fin de semana,

que aparece porque cambiamos el ritmo de sueño del fin de semana,

incluso a veces dormimos más.

Y hay quien duerme mucho menos. Esos cambios en los ritmos del sueño

pueden provocar una migraña. Y esa gente que os dice

"a mí esto solamente se me aplaca con oscuridad,

con estar solo, con estar tapado"...

(JO) Claro, la migraña uno de los síntomas que da

es lo que llamamos "fotofobia",

que empeora con la luz, o "fonofobia",

que empeora con el ruido. Entonces mejora

estando en una habitación a oscuras, sin ruido...

(BA) No es que se te quite la migraña,

es que esa parte que te empeora no la tienes.

No es una cura el estar a oscuras;

la cura es tomarte los analgésicos.

Pero es verdad que te molesta. Esto es como:

"Tengo un esguince y si me pongo a caminar me duele".

"Pues no camines y así no te duele, pero el esguince sigue".

Esto es igual.

Pero... Vamos a dar este primer mensaje.

"No hay que convivir con una migraña.

Sepa usted por qué tiene migraña". ¿No?

(BA) Las migrañas, como hemos mencionado antes,

es un trastorno de la regulación de los vasos del cerebro,

eso es lo que produce el dolor. Se cierran los vasos,

hay determinadas alteraciones

en la regulación del tono vascular,

se cierran y eso es lo que produce el dolor.

(FE) En relación con lo que preguntabas,

lo que sí que se puede hacer no es tanto convivir

sino aprender a prevenir, porque hay algunos desencadenantes:

la migraña tiene mucha relación con el ciclo menstrual en la mujer.

Hay que saberlo y estar preparada cuando llegue el ciclo menstrual.

Y luego hay algunos alimentos, algunos especialmente descritos

como el queso, el chocolate y tal, pero muchas veces las personas

que padecen migraña saben cuáles son los gatillos

que disparan la migraña. ¿Qué se puede hacer?

Hablar con ellos,

hacer lo que se llama un "proceso de educación sobre la migraña",

para que la persona sea capaz de detectar qué dispara la migraña

y así poder prevenirla

o detectarla precozmente.

(BA) Como hablábamos del dolor, son procesos crónicos,

entonces la mejor forma de aprender a convivir con ellos

es educar al paciente, aunque muchas veces son ellos

los que saben: "si no duermo, tengo migraña",

"antes del examen la tengo", "en el fin de semana tengo migraña".

Son ellos los que van aprendiendo. Es casi un "ensayo y error",

aparte de lo que les podamos guiar, porque es lo típico.

La doctora Torres, Cristina Torres,

que trabaja con nosotros y presenta este programa,

juntamente con Ana Gugel,

está haciendo... Iba a decir una "experiencia",

y es una palabra verdaderamente inconveniente.

Está haciendo unos trabajos

sobre lo que puede ser la estimulación occipital

para terminar con unas migrañas

que son gravísimas. Ella nos lo quiere explicar.

(Música tranquila)

En estas imágenes vamos a mostrar

cómo realizamos una cirugía de estimulación occipital.

En esta cirugía, introducimos unos electrodos

a nivel subcutáneo en la región de la nuca

que van conectados a una batería.

El tratamiento consiste en dar unos impulsos eléctricos

que disminuyen la intensidad

y la frecuencia de las crisis de cefalea

en aproximadamente un 60% de los casos

de forma muy notable.

Es una cirugía sencilla,

no implica un gran riesgo vital para el paciente,

más allá de la posibilidad de crear un hematoma

o una infección que en cuyo caso va a ser superficial.

Hay que ser extremadamente cuidadoso con todos los pasos que se dan,

para asegurar la correcta posición del electrodo,

evitar migraciones e infecciones.

Aquí vemos cómo introduzco el primer electrodo

en el lado izquierdo a través de una aguja

que facilita la profundización.

Siempre coagulamos para quitar el sangrado.

Aquí estoy creando un túnel para introducir el primer electrodo

y colocar el segundo electrodo.

Siempre comprobamos con radioscopia

que el posicionamiento del electrodo es perfecto.

(Música tranquila)

Aquí vemos cómo introduzco la aguja

para colocar el segundo electrodo.

Es preciso esconder todo el sistema

y que nada quede sobre la piel.

Aquí estoy realizando un punto de sujeción

para evitar que el electrodo migre

con los movimientos cervicales del paciente.

(Música tranquila)

Estos electrodos, también debajo de la piel,

se conectan a una batería.

Siempre lavamos con antibiótico de forma muy profusa

para minimizar el riesgo de infección.

También es fundamental comprobar el correcto funcionamiento

del sistema eléctrico midiendo las impedancias.

Por último cerramos la piel de la manera más estética posible

para que no queden cicatrices.

En este tipo de terapias es fundamental

contar con un buen equipo multidisciplinar

y la monitorización adecuada del paciente.

(Música tranquila)

No me pongas esa cara, José María,

porque me da la impresión de que he dicho alguna discrepancia.

No sé hasta qué punto y tampoco es el momento.

(JO) No, ninguna discrepancia.

Estoy de acuerdo en que este tipo de cirugías

mejoran la migraña, pero hay que escoger muy bien

a los pacientes. Son pacientes

a los cuales no le ha funcionado absolutamente nada.

Entonces que ninguna persona que tenga migraña se piense

que va a ir mañana al cirujano y le va a quitar la migraña.

Mejoran mucho la migraña,

pero no es para todos los tipos de pacientes.

Para la migraña, para otro tipo de pacientes

y para otro tipo de enfermedades, una pregunta para ti.

- Hola, buenas, quería saber si la cefalea

puede ser un síntoma de causar un ictus.

(BA) Es verdad que la cefalea puede ser un síntoma de un ictus,

pero como hemos dicho antes con las cefaleas

que se asocian a tumores,

normalmente siempre tienen algún otro síntoma.

Suelen acompañarse de alteración de la visión

o alteración en la movilidad de un brazo o de una pierna,

dificultad para hablar... No suele ser un síntoma exclusivo

de un ictus.

En esta recogida de noticias,

de revistas importantes, científicas,

y también de periódicos, también importantes, por supuesto,

hemos visto alguna que es realmente curiosa:

una que dice que la cefalea se puede curar en solo unos días.

(JO) Bueno, más que curarse en unos días,

que he leído la noticia...

Es de una compañía americana. (JO) Sí,

es un fármaco que están ahora ensayando.

¿Aquí en España también?

(JO) No sé a qué nivel se ensayaba. Yo creo que la universidad

que estaba ensayando el fármaco era americana,

creo, pero igual me puedo equivocar.

Pero lo que es la diana terapéutica

era a través de una sustancia que actúa en un gen

que se ha relacionado con la migraña.

Se escogían a pacientes, la verdad que pocos pacientes,

y eran pacientes con una severidad importante,

porque tenían migraña 21 días al mes

y en torno a 160 horas al mes estaban todo el rato

con el dolor de cabeza.

Lo que conseguía este fármaco era reducir en torno a 11 horas

de duración de la migraña ya la primera semana.

En cuestión de días mejoraba. No es que lo quitaba,

no lo curaba pero sí mejoraba mucho las horas de duración de la migraña.

Todavía no está comercializado,

pero están con ensayos muy avanzados.

Y sí que es interesante, la verdad.

Yo creo, Bárbara, que esa es una información

un poquito apresurada, ¿no?

(BA) Es el inicio de un estudio, que parece que es prometedor,

y que es otro fármaco más en nuestro arsenal.

Lo único que sí que es interesante lo que ha dicho.

La diana terapéutica está basada en una alteración genética

porque la migraña tiene mucho componente genético.

Es mucho más frecuente en las mujeres

y suele heredarse de madres a hijas.

De hecho, cada vez salen más estudios

con más genes nuevos que podrían estar implicados

en el desarrollo de la migraña, que como vemos tiene utilidad

a la hora de desarrollar nuevos fármacos,

porque, al fin y al cabo, con lo que tenemos nos va bien,

pero todavía sigue habiendo gente

que necesita recurrir, como hemos hablado antes,

a la cirugía porque es resistente a todos los tratamientos.

Y termino para repetir: una cosa es el dolor de cabeza,

otra cosa es la migraña y otra cosa es la cefalea.

(TODOS) No.

O sea que no. (BA) No.

(JO) Todo son dolores de cabeza. (BA) Todo son cefaleas.

La cefalea es el dolor de cabeza.

(JO) "Cefalea" es la palabra médica para decir "dolor de cabeza".

O sea que lo que dice Javier Quero, iba a decir "el doctor Quero",

de que tiene migraña, no: lo que tiene es dolor de cabeza.

(JO) Sí, un tipo de dolor de cabeza

que se llama "migraña". Y es cuando se pone creativo.

Que es cuando peor lo hace, además. (BA) Puede ser.

Pues mírenlo ustedes.

(Música animada)

Que no, que no, hombre,

que yo estoy curado, de hipocondríaco nada, hombre,

que yo estoy curado. Me encuentro fenomenal.

No me duele nada. Vamos a ver, alguna vez...

Alguna vez me duele la cabeza, como a todo el mundo.

¿A quién no le duele la cabeza al menos una vez al año?

Cuando tiene que hacer la declaración de Hacienda.

Hoy me he enterado, aquí en El Ojo Clínico,

de que al que le dolía la cabeza mogollón

era al autor de Alicia en el país de las maravillas.

Bueno, normal.

O sea, un tío que veía un conejo blanco

corriendo con un reloj de bolsillo, gritando que llega tarde,

lo menos que le podía pasar era que le doliese la cabeza.

Esto de los animales que hablan es muy habitual

en los cuentos infantiles

y en algunos Congresos de Diputados, también.

(RÍE) Bueno, sobre todo en las películas de Disney,

¡cómo son los cuentos de Disney!

Un elefante al que le encierran a su madre

por pirada,

un cervatillo al que le matan a la madre

de un disparo,

un león huérfano al que persigue su tío

para cargárselo... Joder,

¿pero eso son películas para niños?

Si eso, más que un cuento infantil,

parece "Equipo de investigación".

(IMITA) "La historia de una huérfana

encerrada por su madrastra,

jefa de una banda de traficantes de personas,

que la maltrata en las mazmorras de un castillo".

(RÍE) ¿Se imaginan?

Ojo, ojo con los cuentos infantiles,

que se nos están yendo de las manos, ojo.

Ojo, Ojo Clínico.

Ojo...

Me está doliendo el ojo. A mí no me dolía nada,

no me dolía ya nada y esto me está...

Esto va a ser una conjuntivitis oclusiva prosopopéyica

por haber visto Alicia en el país de las maravillas,

y me está entrando un dolor de ojo...

Y el otro un poco también.

Me voy a urgencias, o mejor,

me voy a consultar en internet porque no me gusta nada lo del ojo.

(Música animada)

En el programa de hoy hemos aclarado conceptos

sobre jaquecas, migrañas y cefaleas.

Cuando se sufren cefaleas hay que seguir las pautas

del neurólogo para buscar soluciones,

y valorar, en los casos más extremos,

la cirugía.

Además es muy importante tomar la medicación prescrita

cuando surgen los primeros síntomas.

Si se espera a que el dolor sea fuerte,

tiene menos eficacia.

Y es fundamental no automedicarse ni abusar de analgésicos.

Nos pueden generar una resistencia

que impida que ninguno nos haga efecto en el futuro.

Pues estas son algunas de las claves sobre la patología

a la que hemos dedicado el programa de hoy.

Pero la semana que viene, en El Ojo Clínico,

hablaremos de enfermedades infecciosas,

Zika, Ébola, Dengue, e incluso de algunas

que estaban erradicadas y vuelven a resurgir.

Y ya saben que pueden seguirnos en Facebook y Twitter,

y que la vida es una buena experiencia,

y la experiencia, como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

Hasta el próximo programa. Adiós.

El ojo clínico - Cefaleas

18 sep 2016

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