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El Ojo Clínico

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'El Ojo Clínico' pretende ser un programa de interés público y divulgación médica que aúna biografías de grandes personajes de la Historia, actualidad, entrevistas, participación y debate en torno a una enfermedad. El objetivo es integrar información y entretenimiento, siempre desde un enfoque positivo, sin dramatizar pero sin caer en la frivolidad, desde el rigor médico pero divulgativo.

Cada semana se recorre una enfermedad desde su pasado, presente y futuro. Es importante conocer la historia de la patología para entenderla hoy en su conjunto.Es importante conocer la historia de la patología para entenderla hoy en su conjunto. En un reportaje diseñado con imágenes del fondo documental de RTVE se toma como hilo conductor un personaje relevante de la Historia para explicar su contexto histórico y médico: el origen de la enfermedad, su evolución, avances científicos, tratamientos. Javier Sanz, Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina desgrana estos acontecimientos en “El Ojo y la historia” y recupera partes olvidadas del pasado.

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Para todos los públicos El ojo clínico - Adolescencia - ver ahora reproducir video 55.39 min
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(Sintonía)

La adolescencia, el tránsito de la infancia a la edad adulta

ocupa el programa de hoy.

EnEl ojo clínico la abordaremos

y veremos cómo pueden afrontarla los padres.

Para hablar de su famosa rebeldía,

hemos recurrido al actor James Dean,

y entrevistaremos a un joven con una interesante historia.

Hablaremos con José Rivera,

un adolescente adicto a los videojuegos,

y que ahora está recuperado.

Pues antes, analizamos más en profundidad esta etapa.

(Música dinámica)

La llegada de la adolescencia acarrea

cambios físicos y emocionales,

que harán del niño un joven preparado para la vida adulta.

Aquí comienza la preocupación por su imagen y su aspecto

y una necesidad mayor de privacidad.

El adolescente tiene tendencia a ser temperamental

y se centra demasiado en sí mismo.

Está formando su identidad.

Piensa en quién es y en quién quiere llegar a ser.

En esta etapa son determinantes la familia y los amigos,

así como las redes sociales y las nuevas tecnologías.

Precisamente la palabra "adolescencia"

va de la mano de un nombre, la del actor James Dean.

Él es nuestro protagonista de hoy.

(Música tranquila)

James Dean supo mejor que nadie interpretar

a través de sus películas la ansiedad, la irritabilidad,

el desafío a la autoridad, el miedo y la confusión

que conlleva la adolescencia.

Hizo del rebelde un antihéroe

con el que se identificaron millones de jóvenes.

Su inesperada y temprana muerte,

detuvo en el tiempo su imagen indomable.

Tres películas y un final dramático

le bastaron para convertirse en un mito.

Rebelde sin causaforjó su leyenda.

Su papel protagonista

le convirtió en el símbolo de una juventud desencantada,

la de la década de los 50.

El dúo adolescente protagonizado junto a Natalie Wood,

se convirtió en el escaparate donde millones de jóvenes

de todo el mundo, se vieron reflejados.

Su nombre e imagen de chico malo,

junto con elRock and Roll,

saturaban la prensa de la época.

Solo se hablaba de una generación que vivía al límite.

Su cazadora de cuero

pasó a ser la prenda fetiche de la adolescencia.

En la segunda mitad del siglo XX,

los quinceañeros, como grupo diferenciado,

comienzan a ser tema de estudio.

La atención del mundo se vuelca en ellos desde entonces.

Los adolescentes marcan sus diferencias en la vestimenta

y también en cuanto al sexo, la política o la música.

La generación de James Dean

fue la primera en disfrutar de coches, televisión,

habitación propia, tiempo libre

y una capacidad económica desconocida para su edad.

Sin embargo, se sentían traicionados,

huérfanos de afectos y valores.

Decía Elizabeth Taylor que James Dean

tenía mucho miedo a ser herido.

Gary Cooper le definió como un ser sensible,

con una gran capacidad para expresar emociones.

El propio James Dean se retrataba como

un diablillo intenso e insoportable.

Fue un adolescente tímido,

sobreprotegido tras la muerte de su madre,

cuando Dean era un niño.

Amante de las motos y de los coches de carreras.

La obraEl principito,siempre fue su libro de cabecera.

De la timidez, pasó a adorar la notoriedad,

a ser el centro de atención en los rodajes,

en los que sacaba a relucir su carácter misántropo.

Compartir escena con él, ponía nervioso a más de uno.

Perturbaba, fastidiaba por diversión

y sus modales dejaban mucho que desear.

Imploraba cariño y protección.

No se fiaba de nadie y el pánico al rechazo

no le permitía comprometerse con los que le tendían la mano.

En su trato con las mujeres, inspiró sentimientos maternales.

Tuvo romances con las actrices Ursula Andress

y Pier Angeli, su gran amor.

Su tercera y última película,Gigante,

consolidó su imagen de joven inconformista.

James Dean murió, en palabras de Humphrey Bogart,

en el momento justo,

dejando una leyenda tras de sí.

De haber vivido, jamás habría podido estar

a la altura de su publicidad.

(Música dinámica)

La década de los 60

terminaría con la Revolución del 68,

que daría introducción a la posmodernidad,

conocida por ese eslogan que la hizo famosa:

"prohibido prohibir".

¿Qué actor relacionaría usted

con la idea de adolescencia y rebeldía?

James Dean, a lo mejor.

Porque era un espíritu joven, rebelde, ¿no?

Lo que no estoy segura que fueron los 50.

Creo que es posterior, pero lo asocio con James Dean.

Estaba pensando yo en españoles. No sé.

Me acuerdo de "Rapael", el Raphael que cantaba,

de la época nuestra, jovencitos.

James Dean, por las películas y su aspecto de

jovencito y tal. No sé.

- Murió joven, ¿no? - Sí, murió joven.

También. La películaGigante,

El coche del porche, con el que se pegó

el tortazo y se mató

Hombre, a mí Fernando Fernán Gómez.

Es el único... De los españoles, claro.

Y Gary Cooper de los extranjeros, pero nada más.

Pues un actor no lo sé, pero adolescencia

como no fuera Tony Leblanc...

Para mí yo creo que sí.

Es de los 50 ya pasados.

James Dean y además, que estaba muy bien.

Desde que David Horsley

creó en un pueblecito llamado Hollywood,

en las colinas de los Ángeles, los Nestor Studio,

Hollywood ha influido en la historia del siglo XX,

quizá como ninguna otra empresa

o ninguna otra circunstancia

de los medios de entretenimiento y comunicación social

en todo el mundo.

James Dean viene a caracterizar

un modo de comprender el mundo tras la Segunda Guerra Mundial.

En la Segunda Guerra Mundial el ser humano, que pensaba

que no sería capaz de un horror mayor

que al que había asistido entre 1914 y 1918,

con la Primera Guerra Mundial,

asiste a la peor pesadilla de la historia.

El exterminio de los judíos,

los 50 millones de muertos

a lo largo y ancho del planeta,

la capacidad de destrucción máxima, etcétera,

abren paso a un periodo que tendrá su punto y final

en 1968 con eso, que llamamos

la irrupción de la posmodernidad.

Si era la modernidad en el 14, en 1968

será la posmodernidad.

En el ínterin de todo eso, en Hollywood,

se suceden dos grandes cosas:

por un lazo la caza de brujas, el macartismo,

que persigue a esos actores que, digamos,

dejan de demonizar el comunismo, o incluso alguno de ellos

tienen algún tipo de filiación con posturas

contrarias al capitalismo

que es, o que era

el movimiento preponderante en los Estados Unidos

desde entonces a hoy, y que en un contexto de Guerra Fría

y de confrontación entre la Unión soviética

y los Estados Unidos, crea esa persecución

hacia estas figuras, vinculadas al mundo del celuloide.

Figuras que crean tendencia, figuras admiradas,

figuras que se convierten en estrellas

y en ese contexto, un paso más,

de vinculación política,

lo daría James Dean.

James Dean se convertirá en un emblema para la juventud.

En un emblema para ese modo de comprender la vida,

que empezará a partir de los 60,

donde, por un lado, las mujeres se adueñarán

de su sexualidad, a través de la píldora anticonceptiva,

los Beatles y los Rolling

van a caracterizar un modo diferente

de comprender la música

y el modo de divertirse,

algún tipo de drogas blandas y no tan blandas,

llegan y diezman

estas nuevas generaciones que aparecen.

Todo eso venía a expresar

un modo, un estado de ánimo que cuajaría en esas revoluciones

de 1968.

En el mundo cultural, Hollywood y la figura de Dean

juegan un papel esencial, porque junto

a esa mítica película,

bueno, como todas las suyas, porque su muerte prematura

hace que él se convierta en un mito, pero por citar

la que aquí nos vincula

con este relato,

Rebelde sin causa vendríaaejemplificar

ese modo de comprender la vida, que iba a llegar a partir del 68,

que como dijo aquel eslogan de París,

vendría a sacralizar

la idea de "prohibido prohibir".

Vendría a imponer esa idea

de que la referencia es uno mismo,

donde no hay códigos éticos o morales superiores,

más allá del propio que el individuo se autoimponga,

o mejor aún, directamente soslayar

y por tanto, se abre eso que conocemos

como posmodernidad y que caracterizaría

las décadas finales del siglo XX.

(Música dinámica)

La rebeldía forma parte de la adolescencia

y cuando hablamos de ella, son muchas las palabras

que se nos ocurren.

Necesidad de libertad, de romper las normas,

de encajar en un grupo o la sensación de incomprensión.

Por eso les preguntamos:

¿qué le sugiere la palabra "adolescencia"?

- Época de aprendizaje. - Juventud.

Frescor, seguridad también. Una maravilla.

El futuro de cuando sean mayores.

Por eso me importa la educación que puedan recibir no solo en casa,

sino los comentarios de la televisión, que influyen.

Joven, corres, saltas, comes y no te duele nada.

Rebeldía, descubrimiento.

La adolescencia es muy bonita a la vez que complicada.

Es un cambio entre la niñez y la adultez.

Debes tener apoyo.

Cambios, indecisiones.

Pensar en un futuro, en lo que tienes

y formarte más.

Muchos cambios en la vida y aprender a vivir.

Cambios, revelación, falta de madurez, comerse el mundo.

Es esta etapa, la influencia de la familia y amigos es clave.

Es importante que los padres tengan toda la información

y que se preparen para afrontarla.

¿Cuáles son los mayores problemas que afectan a los adolescentes?

Ana nos va a contar más.

Cristina, esos son algunos de esos problemas.

Consumo de alcohol: lo hace el 60% de los jóvenes

entre 14 y 20 años.

Iniciación a las drogas: más del 30% de los adolescentes

reconoce haber consumido cannabis.

Embarazos no deseados.

Acoso escolar: lo padecen entre un 10 y un 15% de alumnos

no universitarios.

Malos tratos, trastornos de la alimentación.

Alrededor de un 5% de los adolescentes

sufren anorexia o bulimia.

Hiperdependencia de Internet, videojuegos o del móvil.

Depresión y trastornos emocionales.

El suicidio es la tercera causa de muerte

entre los adolescentes.

Sectas y accidentes de tráfico,

primer motivo de fallecimiento entre los jóvenes.

La relación entre los padres y los hijos

puede verse gravemente afectada,

pero los progenitores deben apoyar al adolescente,

dar importancia a lo que dice, a lo que hace y son fundamentales

para que su hijo pueda afrontar problemas

como los que acabamos de relatar.

(Música dinámica)

La adolescencia es el paso de la niñez a la edad adulta.

Es como una parte de la juventud.

Tiene una edad de comienzo un poco variable.

Niñas a los 10 y niños a los 11

y el final depende de donde se establezca el límite.

El adolescente empieza a ser autónomo,

ya es capaz de tomar decisiones.

En eso también aparece el amor y elige a quién querer,

tanto como amigos como el amor propiamente dicho de pareja.

(FERNANDO-FRN) Hay que vivirlo de forma tranquila.

Es una etapa normal. No tiene que ser una etapa mala.

Es una etapa distinta, en la que también los padres

aprendemos mucho de los hijos,

con lo que les diría que eso de:

"Qué adolescencia me vas a dar", creo que no,

que todo tiene su etapa buena y el adolescente...

Por supuesto, es una etapa bonita de la vida.

La juventud de hoy día, por la vida como está,

que ahora se esfuerzan tanto el padre como la madre,

pues están algo abandonados.

Nosotros al revés. Tuvimos la suerte de que, bueno,

nuestra madre no trabajaba,

trabajaba nuestro padre y siempre

en una casa se llegaba, se encontraba uno a su madre,

le confesaba, pues tuve este problema en el colegio...

Y siempre había un consejo y siempre estaba al lado.

Hoy día, como está la sociedad, como nos hemos quedado,

hay cierto abandono de la juventud

y entonces, esa juventud va por sí sola.

Comienza en que no quiere ir al colegio,

no quiere salir de casa, duerme por el día y por la noche

jugaba hasta las tantas con la consola.

Yo lo obligo, intento echarle incluso a la calle.

Le digo: "haz novillos, pero sal". Imposible.

Si salía de casa debía acompañarle a cualquier cosa.

A partir de ahí, me voy ya al médico suyo,

su pediatra, que entonces tenía el pediatra,

y le valora y me dice que ve que algo no está bien.

Es un niño que no sale a la calle, sin amigos

y que está encerrado en algo o algo le pasa.

Me mandan al psicólogo.

Le trata, le manda a la psiquiatra

y lo medica para la ansiedad, porque se pone malo.

A partir de ahí empieza a ir al hospital de día.

No come, no se negaba a comer, pero me decía:

"Hay que dejarle, para que se asocie con otros niños".

Se quedaba al comedor, en fin.

Estoy contenta en ese sentido. Ha cambiado mucho su vida.

Cambió bastante en el sentido de que le veo ahora más lanzado.

Ya se va solo al hospital si no tenía que acompañarle.

Tener mano dura puede ser tan perjudicial

como tener mano blanda.

Hay que buscar un equilibrio y es complicado encontrarlo

y más con estos chicos, porque cada uno es un mundo.

Y lo que mi hijo era

no contestarme, otro padre monta un pitote y te lía...

porque hay casos. Contestan, se esconden...

Mi hijo es tan inocentón que me lo contaba todo,

pero que ese es el problema.

Si me lo cuentas todo, como soy blandita,

pues más blandita me hacía y no.

Tuve que aprender a decir no y a negociar con él.

(Música dinámica)

Hoy tenemos a un invitado muy especial.

Tiene solo 17 años,

pero contará cómo afrontó y superó su adicción a los videojuegos.

Bienvenido, José Antonio. Hola, buenas... Buenas.

Cuéntanos, ¿cómo empezó todo?

Estaba en una situación bastante mala.

Me encerré en mi mundo, en mimadriguerilla, mi casa.

Empecé a faltar al instituto y bueno,

y empecé a ver las cosas

de una manera bastante oscura.

La verdad que tuve un poco de suerte

de que pude recuperarme y me ayudaron personas,

que les agradezco un montón.

Y bueno, más o menos decir que lo que me pasó

fueron mis miedos a...

a afrontar la situación de una vida cotidiana.

Salir a la calle y pensar que me miraban y era:

¿qué estará pensando de mí?

Cuando en verdad no...

Que piense de mí lo que quiera, porque todos somos iguales.

¿Te habían gustado siempre los videojuegos?

Sí.

Desde pequeño te encantaban. Eras muy bueno.

No bueno, pero sí me entretenían.

¿Cuándo tu afición a los videojuegos

empezó a ser un problema?

Cuando me empecé a encerrar en casa

y no tenía otra cosa que hacer

y me puse a jugar y al final... ¿Qué edad tenías?

Sobre los 13, 14 años empezó un poco a bajar

mi autoestima y mi vida.

¿Cuándo se dieron cuenta tus padres o incluso tú

de que no era una afición normal, sino que era una adicción?

Pues cuando empecé a faltar a clase

y no tenía otra cosa que hacer que jugar.

Era lo único y no tenía otra cosa.

Fue cuando pasaron bastantes situaciones

y al final nos dimos cuenta

y tuvimos que pedir ayuda.

¿Cómo te quedabas en casa? ¿Y tu madre?

Que no ibas al colegio por qué.

Estaba malo, ¿no? Muchas veces he tenido...

Ya no se lo creía mi madre, porque me conoce.

Evidentemente, teníamos unas discusiones fuertes.

Quería que fuera porque es mi vida, mi futuro, mis estudios, ¿no?

Te enfrentabas a ella y le decías que no ibas al colegio,

que te quedabas jugando en casa.

Sí. Me castigaba y me quedaba en la cama metido,

todo el día durmiendo.

Dormía y por la noche jugaba.

¿Por qué crees que te encerraste en el tema de los videojuegos?

Pues porque viendo lo que tenía por delante,

que es una vida,

pues tenía miedo y...

y al final me encerré en esa afición

porque me llenaba y me hacía estar contento.

Era pasar por una depresión

y tener algo que te saque una sonrisa

y no estar siempre en la cama.

Había algo que por lo menos me sacaba una sonrisa.

Cuando te pasó esto, ¿qué te decían tus conocidos?

Al principio es que lo que pasa que a mí,

cuando tenía esto,

pensaba que la gente se preocupaba por mí.

Quería que todos estuvieran pendientes de mí, cuando en verdad

tengo que hacer mi propia vida,

mi vida, hacer las cosas por mí mismo, no quedarme jugando,

encerrado y llorando por no vivir,

porque yo decido eso.

Lo que decían era que...

Tampoco es que pudieran decir mucho.

No podían ayudar mucho. Solo mi familia. Nada más.

¿Qué te decía tu madre, tu familia?

Pues que fuera a clase, que tal...

Pues eso, que fuera a clase y que no pasaba nada,

que no me iban a decir nada y los profesores

me ayudaron muchísimo también y pues, poco a poco,

pero al final mis miedos y yo, más bien yo, que era cabezota,

pues me cerré y así hasta que fui al psicólogo

y ya me metieron en tratamiento.

¿Qué juegos te gustan más?

¿Había alguno que te causara ese tipo de adicción?

Bueno, juegos así no sé.

Tal vez un poco juegos... No sé.

Afición... Perdón, acción, deporte, tal, no sé.

Juegos que se pudieran jugaronline.

Si no tienen lo que es

conectar con gente, pues me aburren bastante.

¿Era una manera de relacionarte? Sí.

¿Eres muy bueno?

No sé. Bueno, a lo mejor. No sé.

En algunos sí y en otros no.

Crees que es una manera de tener tu propia vida social...

Sí, de tener mi mundo.

Tener una vida en una consola,

por decirlo de alguna manera, en un sitio virtual, sí.

Es no anteponer la vida

y poner otra, la que más te gusta, aunque la vida real duele a veces

y hay que afrontarla, pero me metí en ese mundo porque me parecía

más satisfactorio y me gustaba más.

¿Cómo te diste cuenta de que tenías un problema?

Me di cuenta cuando, bueno,

cuando empecé a notarme esos bajones

de que ya ni jugando me alegraba algo.

Esos bajones de tristeza,

que tuve dos o tres meses

en los que solo era levantarme

desayunaba un poco, dormía hasta las ocho de la noche, cenaba,

jugaba hasta las dos o las tres y a dormir. Era un ciclo.

La satisfacción que te daban los juegos,

te la dejaron de dar.

¿Ni siquiera interactuar con otros te podía alegrar?

Podía pasar el rato, entretenerme, pero no me alegraba.

¿Y qué hicisteis? ¿Cómo buscasteis ayuda?

Todo fue porque cuando empecé a faltar,

iba a cumplir los 15, bueno,

no sé cuándo viene el asistente social,

y pues llamó el asistente social

y me recomendó un psicólogo y empecé a ir a uno.

Con mi psicóloga fui hablando y me propuso un hospital de día.

Ahí es cuando empecé.

Ingresé, me aceptaron y empecé el tratamiento.

¿Y cómo es? ¿Cómo fue tu terapia?

Al principio bastante duro,

porque te metes en un sitio nuevo,

gente nueva, no te relacionaste mucho con los demás...

Te pones tus objetivos y dices: "si a mí no me pasa nada",

pero en verdad sí te pasa

y es una realísima verdad.

Y bueno, pues...

¿Qué objetivos te ponían? ¿Cómo era un día allí?

Hacemos bastante lo que es relacionarse con los demás.

Tenemos terapias de grupo para hablar

lo que son nuestros problemas, para ayudarnos y tal.

¿Qué problemas tenían los demás? ¿Lo mismo?

No, cada uno tenemos...

Son diferentes problemas. Cada uno tenía sus problemas.

Eran diferentes. No son los mismos.

¿Pero tenías tu terapia de grupo?

Sí. Los de terapia teníamos clases,

para no quedarnos atrasados.

Los profesores de allí hablaban con los del instituto

y nos mandaban tarea.

Y luego actividades más bien

para estar entretenidos y tal.

Y terapia individual, luego comíamos allí.

Más bien relacionarse e interactuar un poco con nuestra situación.

¿Y en esa terapia en qué se insistía?

¿Te dieron algún tipo de truco o habilidad

para volver a hacer una vida normal?

No es que haya un truco para salir de estas situaciones,

sino afrontar la realidad, la vida

y seguir adelante.

Creo que es con ayuda,

porque uno mismo, muchas veces nos queremos cargar el peso

en nuestros hombros, y al final eso puede con uno.

Yo al principio creía que estaba solo.

Nadie me quiere ni nada,

pero esas personas estaban ahí para ayudarme.

Mis compañeros de clase y hospital,

que son grandísimas personas, me ayudaron mucho,

y con ellos uno sale adelante.

Viendo también parte suya, no siempre diciendo:

"es que la culpa la tienen ellos".

Puede ser tu culpa. Si miras un poco

y analizas todo puedes ver de quién es el problema

y qué es lo que lleva a esa situación.

¿Cuánto tiempo estuviste sin ir al instituto?

Bueno, empecé a faltar...

Iba alternado. Una semana faltaba tres días,

otra dos y ya pues empecé a faltar medio curso.

Desde que empezó por octubre, noviembre,

empecé a faltar, hasta febrero, marzo.

¿Cómo fue la incorporación a tu vida normal?

Sería un proceso duro.

Sí, es bastante duro. Al final, pues bueno,

me decidí por hacer una formación profesional básica.

Porque repetí y digo:

empecemos otra vez de cero.

Les di las gracias a mis profesores y ahora hago artes gráficas.

Me va bastante bien.

La verdad es que te sientes mejor.

Por decirlo de alguna manera, sabes cómo actuar.

Sabes que no eres un bicho raro, porque eres una persona normal.

Cada persona tiene sus gustos

y siempre alguien tendrá gustos parecidos para compartirlos.

Donde estoy ahora a la gente le gusta lo mismo,

les gusta salir y tal... Pues perfecto.

¿Ya empezaste a salir? ¿Tienes otras aficiones?

Sí. Salgo también y hago lo que es una vida.

¿Puede que tu afición a los videojuegos te ayudara

para lo que haces ahora?

Sí, la verdad que sí. Artes gráficas, pues me ayudó.

Soy muy de hacer cosas con Photoshop y me gusta.

Tu historia es una historia de superación.

¿Qué le dirías a otras personas que puedan estar en tu situación

y que no sepan cómo salir?

Creo que siempre hay solución y salida,

porque siempre habrá buenos profesionales

que te ayudan en estas situaciones.

Les puedo decir que no se queden en casa llorando o sufriendo

por lo que pasa, por ejemplo, el tema delbullying,

sino que pidan ayuda

y ver más allá, porque solo tienes una vida

y si la desperdicias, pues ¿qué te queda?

Pues una vida que no podrás repetir.

Tienes que hacer que valga la pena, por lo menos.

¿Juegas alguna vez a los videojuegos o temes recaer?

No, juego todos los días. Sigo jugando,

porque tengo gente allí que conozco y son muy...

Me sigue gustando cuando llego de estudiar,

que estudio por las tardes, noches,

pues termino y me pongo un rato a jugar y luego me acuesto.

Al día siguiente sigo y a clase.

El control de tus problemas externos

ayudó a que seas capaz de controlar los videojuegos, ¿verdad?

(ASIENTE)

Muchas gracias, José, por venir a contar tu historia.

Ha sido útil para los que nos escuchan. Gracias.

Gracias a ti.

(Música dinámica)

Bienvenidos a este espacio de debate deEl ojo clínico.

Este es un programa para que, como decían los payasos de la tele

de toda la vida, lo vea la familia unida.

Fíjense ustedes qué pregunta le voy a hacer

a nuestro psiquiatra de compañía, a nuestro psiquiatra de cabecera.

Doctor. La primera vez que te llamo así, Fernando.

¿La adolescencia es una enfermedad?

La adolescencia es una enfermedad como otra y se pasa con los años.

Bromas aparte, la adolescencia no es una enfermedad.

La adolescencia es una etapa de cambios,

de cambios de todo tipo: mentales, personales

y físicos a los que uno tiene que adaptarse

para sobrellevarla de la mejor manera posible,

porque los cambios físicos marcan el inicio de la adolescencia.

(BÁR) Sí, la adolescencia el final es

la activación del eje hormonal,

del desarrollo de los caracteres sexuales.

Eso conlleva muchísimos cambios, tanto físicos,

que a veces la adaptación a esos cambios físicos pueden

conllevar problemas psicológicos o que los exacerbe.

Hay enfermedades, sobre todo las relacionadas

con el desarrollo hormonal y sexual, que se pueden

detectar o iniciar en esta etapa,

pero en sí, no es una enfermedad. Todos la hemos pasado.

(FER) Y se pasa con los años.

(JOS) Y estamos curados.

Yo me hubiera quedado encantado con la enfermedad.

Lo pasé de cine.

¿Dónde fijamos la edad mínima y máxima de la adolescencia?

¿Qué periodos?

La mínima, donde empiezan los cambios,

en la mujer siempre es más temprano.

A partir de los 11 años empiezan los cambios.

En el varón en más tarde. A partir de los 13 se considera.

Y ya la edad, ahí hay un poquito de...

¿En la mujer coincide con la primera regla?

El desarrollo suele ser unos años antes

del desarrollo de lo que llamamos "caracteres sexuales secundarios",

que son el desarrollo del vello púbico, de las mamas...

El botón mamario es lo primero que aparece

y al cabo de dos años es cuando aparece

la primera menstruación, la menarquia.

En los varones es un poco más tarde el inicio

y termina también más tarde.

Las mujeres a los 18 años casi alcanzan el 99% de su talla,

que también es una de las cosas que ocurren, el estirón,

en los varones termina un par de años más tarde.

Desde el punto de vista

también de sexos, vamos un poco distintos.

También en esto vamos más retrasados que vosotras.

(JOS) Para esto y más.

La maduración nos toca antes.

(JOS) Fíjate, cambios físicos y cambios a todos los niveles.

Hay algo que me llamaba mucho la atención

en las preguntas que hacíamos esta vez en la calle.

Cómo los más jóvenes,

probablemente incluso alguna madre con hijos adolescentes,

como yo, que tengo dos hijas adolescentes,

hablaban más de cambios... Te estarán viendo.

Me estarán viendo... Creo que sí.

Hablaban de una época de rebeldía, de mucho cambio.

En cambio, los más mayores hablaban de una época bonita...

Los jóvenes que lo tienen recientemente,

creo que lo viven con más estrés que la gente mayor,

a más tiempo pasado.

(FER) Es el paso natural de niño a adulto.

Como decía Julio Iglesias: "de niña a mujer".

Eso supone generar una identidad de adulto.

¿Qué quiere decir? Uno define su sexualidad.

Uno empieza a tener una noción de qué es la sexualidad,

se define, se orienta... El primer cambio es sexual.

Luego hay un importante cambio social.

Uno empieza a integrar los valores sociales, las normas...

Los adolescentes tienen mucho cambios, uno tras otro.

El más importante, es el momento en el que uno rompe,

entre comillas, con los padres, deja de ser el niño,

y se va hacia la red de iguales.

¿Cómo hacemos eso? Rebelándonos.

La rebeldía es característica. Me rebelo contra mis padres

y me junto con mis amigos.

Ser rebelde no significa ser un macarra.

¿Rebelde con causa o sin causa? Como James Dean.

Con causa, porque la causa de dar ese paso,

todo esto, este cambio sexual, social y a nivel personal...

Esa es la causa. Convertirse en adulto.

Es una etapa de mucho cambio y también de mucha vulnerabilidad.

¿La adolescencia la caracterizan los cambios hormonales?

(BÁR) La definición es esa.

La activación del eje hormonal,

que secundariamente es lo que produce los cambios físicos.

Lo que pasa, como ha dicho él, luego hay el concepto,

o eso va con otras características psicológicas.

Al final es un proceso de maduración, tanto físico,

sexual físico, como psicológico.

Como la preparación... Dejamos la infancia para ser adultos.

¿Qué hormonas se disparan en el chaval y en la chavala?

En los varones la aparición de la testosterona,

que es la que hace que aparezcan... Furiosa testosterona.

...los caracteres secundarios.

Como ha dicho él, el deseo sexual, la primera eyaculación...

En las mujeres la progesterona,

las que van a regir el ciclo menstrual y sexual.

Son los que marcan los comportamientos.

(JOS) Sí, bueno, todo va en conjunto.

Es una época de cambio físico y es una época

donde empiezan a buscar su propia identidad,

donde empiezan a buscar su propia autonomía.

Se habla de una época, como padre, que parece que tememos.

Siempre se dice que niños pequeños, problemas pequeños

y niños grandes, problemas grandes.

Empieza a haber más problemas

y es donde debemos buscar el equilibrio y estar pendientes.

Sin duda, es una época de estar pendientes

de todo y como en el testimonio,

decía esta madre de este hijo adolescente

que lo mejor es un equilibrio, no ser muy blandos

y hay que poner límites. Ni muy blandos ni muy duros.

(FER) Fíjate qué bonito y teórico lo que estamos diciendo.

Va uno desarrollándose físicamente y mentalmente y la impresión

que me da es que ha habido una disociación de esas cosas.

El cuerpo a los 11, 13 años empieza a cambiar,

pero eso de que en la adolescencia nos convertimos en adultos,

no sé si esa teoría es real, porque al final,

parece que la adolescencia es una prolongación de la niñez.

Antes a los 18 eras un hombre hecho y derecho, por decirlo así.

Se iba a la mili. Exacto.

Ahora llegamos a los 18, 20, 25

y parece que somos los eternos adolescentes.

Casi juegan más a la consola los de 25 que los de 13.

Este actor, James Dean, era un adolescente pertinaz.

(BÁR) Ahora lo que se dice es:

disfruta cuanto más tiempo mejor, no tengas responsabilidades,

que luego todo llegará, y estás a los 30 como en los 18.

La prolongación, como decía Fernando,

la madurez psicológica

parece que alcanzarla pronto es como un drama

y hay que prolongarla.

Cada época tiene lo suyo y se hace poco a poco, no a los 14.

Claro, pero una conducta de niño en un cuerpo de adulto

nos puede llevar a algunos problemas,

como vemos por ahí,

pues de problemas de comportamiento que tienen algunos adolescentes,

ya casi adulto-joven,

que desde luego tiene que ver

con cómo les formamos en la niñez y adolescencia.

Nuestros abuelos, nuestros padres se quejaban

del trato de sus abuelos; sus abuelos, los padres;

los padres, los hijos... Pero ¿siempre fueron tan

excesivamente rebeldes, excesivamente autónomos,

los chavales de 14, 13 años como lo son ahora mismo,

o las nuevas tecnologías, lo que es este mundo

tan tecnificado les lleva a este proceso?

La cosa está cambiando por el mero hecho

de que antes la adolescencia eran cinco, seis, siete años,

y ahora mismo son 18 años.

Pasan mucho tiempo en la adolescencia

y eso provoca que uno reaccione de formas

que ya tendría que haber cambiado, madurado,

pero sigue en ese registro un poco infantil.

El inicio o los cambios iniciales de los 14, 15 años son parecidos.

A los 15 años todos fuimos rebeldes,

lo que pasa que nuestros abuelos a los 15 trabajaban

o los ponían a trabajar y claro,

no te quedaba otra que madurar.

Tenías responsabilidades, tenías horarios, tenías...

Tus padres eran mucho menos permisivos,

Era o esto o esto y se acabó y ahora todo eso ha cambiado.

Entre que estudias, buscas tu trabajo y tal...

Adquieres responsabilidades tarde, estás tutelado mucho tiempo

y entonces todo el proceso se prolonga.

Sobre las nuevas tecnologías, bienvenidas sean

como todo, con un uso moderado.

Tengo hijos también, pero no en la adolescencia.

¿A qué edad los niños?

El testimonio que tenemos en este programa

que habéis visto del adicto, del chaval adicto

a las nuevas tecnologías

es verdaderamente importante, sugestivo, notable,

porque llega un momento en que le supera su propio afán.

Se encierran en el despacho o en su habitación

y no quieren conocer más.

(JOS) Ahí está el problema, en que no se pone límite.

¿Qué edad? Todo hay que hacerlo...

Por ejemplo, mis hijas tuvieron móvil con 12, 13 años,

pero no era tener el móvil todo el día a todas horas.

Era tenerlo un ratito y controlo lo que miras, lo que haces.

No es todo el día, porque lógicamente tú le das

un móvil, unatablet o una consola y no tiene límite.

Por sí mismo no dirá: "dos minutos, lo dejo". No.

Eso los padres.

¿No será que los padres nuevos, en mi caso más mayor,

los padres nuevos no estáis preparados

para tratar a estos adolescentes?

Se lo planteo como pregunta, provocación, a Ana Gugel

y nos ofrece estas sugerencias.

Trato de padres a hijos adolescentes.

Pues Carlos, daremos algunas claves.

La comunicación: hay que escucharles,

hablar de las diferencias, de los temas importantes.

No hay que evitar los asuntos difíciles.

Fijar límites: los adolescentes necesitan normas y disciplina.

Deben recibir unas pautas. Hay que ser padre, no un amigo.

Guiar sin controlar:

permitir que se equivoque, que aprenda de sus errores,

que vea que los actos tienen consecuencias.

También apoyarle, ayudarle a encontrar sus puntos fuertes,

a que se sienta seguro.

Conocer el entorno donde se mueve,

a sus amigos y a sus padres, a sus profesores,

a sus compañeros de clase.

Supervisar lo que ve,

lo que escucha, el tiempo que dedica a los videojuegos

o a las redes sociales.

Recordar la importancia de los valores

y no permitir gritos ni faltas de respeto.

Estar alerta y no desanimarse.

Paciencia y afecto.

Son las sugerencias de Ana Gugel, pero, Fernando,

¿cómo detectas, cómo diagnosticar

a un chico como el de la entrevista con Cristina Torres,

adicto a las nuevas tecnologías?

No cualquier chico que use el móvil o se conecte a Internet es adicto.

Tiene que haber una serie de síntomas de alarma.

Primero, que dedique mucho tiempo, más del esperado,

a consumir Internet hasta el punto de recortar las horas de sueño.

Si uno duerme menos de cinco horas por estar conectado a Internet,

probablemente tenga algún tipo de trastorno.

Hay un cambio en la conducta general.

Social: uno sale menos, se aísla, se queda en casa.

A nivel familiar: está más irritable con la familia,

no quiere estar con ellos,

está solo, casi siempre conectado

y luego, que se afecte el rendimiento escolar también.

Un síntoma frecuente es que las personas de alrededor

se lo digan: "¿no te conectas demasiado?"

Se suele acompañar de mentiras. Miente con las horas de conexión.

Como en todas las adicciones. Es parecido.

Son "adicciones sin sustancia" o "adicciones comportamentales".

El último punto es la irritabilidad cuando no está con Internet

y el gran alivio que experimenta cuando se conecta.

Todo esto que os he dicho,

esta dedicación excesiva, cambio de comportamiento,

mentir y sentirse aliviado,

nos puede decir que es una adicción más que un consumo lógico.

A nivel orgánico, ¿puede causar problemas esa definición

que hace de las características de un adicto tecnológico?

(BÁR) Al final cambias tu conducta, eso implica aislarte,

que las comidas están ahí...

Por no desconectarse ni comen, hay falta de sueño,

falta de concentración y eso conlleva

su patología orgánica. Sus consecuencias de...

- (JOS) Menor rendimiento escolar. - Mala nutrición.

Incluso se habla de problemas oculares,

de tener la vista irritada, conjuntivitis...

O sea, este es un nuevo adolescente,

que efectivamente, no lo ha habido nunca.

Necesita un tratamiento diferente.

Necesita un diagnóstico diferente, como el que tú has hecho,

pero necesita un tratamiento diferente.

(FER) Sobre todo la prevención.

Eso hay que controlarlo.

No podemos dejar que nuestros hijos estén

siete horas conectados al ordenador.

Una hora, una hora y media de conexión al día es suficiente.

Luego, intentar hacerlo en un sitio bajo supervisión.

Una sala común, donde se hagan otras cosas

y controlando los contenidos, que es muy importante

a la hora de prevenir.

En el caso de que ya tengamos a alguien adicto,

pues quizá hay que entrar de otra manera.

¿Estáis viendo otras adicciones, que son las químicas, de siempre,

con más frecuencia ahora o están remitiendo?

(JOS) Hay estadísticas increíbles en cuanto a la magnitud.

¿Negativas? Sí.

Un 60% de los adolescentes han tenido consumo de alcohol.

¿A partir de los 14 o 13 años? (JOS) O incluso antes.

Drogas, por ejemplo, como el cannabis, hasta un 31%

dicen las cifras que ha habido algún contacto con esta droga.

O sea, que no solo las tecnológicas.

(BÁR) Al final hemos banalizado el consumo de alcohol,

hemos banalizado el consumo del cannabis.

Es mucho más accesible que antes.

Series de televisión que dicen: "un porro no es nada".

(BÁR) La sociedad en general, porque antes le decías a tu padre

y como le dijeras que viste a alguien que tenía un porro,

aquello era la hecatombe. Me encerraban en casa seis meses.

Sin embargo, ahora está muy normalizado.

Es normal: "pues nada, hay que probar". La gente dice eso.

(FER) Va asociado al ocio nocturno.

Estamos en un punto de ocio que necesita sobreestimulación.

No solo salir con los amigos. Hay que hacer de todo.

Se llama la búsqueda de sensaciones. Buscan

sensaciones nuevas siempre y eso lleva al consumo de drogas.

La facilidad que hay de conseguirlas, la accesibilidad

y esa sensación de que no pasa nada, porros fuman todos...

Eso unido a la vulnerabilidad del adolescente,

que atraviesan cambios y la presión de grupo es tremenda,

al final eso nos lleva a que un adolescente...

(JOS) Probar nuevas vivencias, que es el problema.

Está pasando con las drogas, con las conductas sexuales...

Se empieza antes y también están muy banalizadas.

Se entiende el afecto como una relación sexual,

que se utiliza además de moneda de cambio

en edades cada vez muchísimo más tempranas.

Al final lo que decía Fernando,

es una búsqueda de sensaciones y todo vale.

Además, creo que las familias están fallando más que nunca.

(JOS) Sí, están fallando porque... Más desestructuradas que nunca.

O no hemos sabido transmitir los valores.

Sí, los valores para resistirse a la presión de la sociedad para...

Porque si no, eres el distinto. Si no bebes, no fumas,

no sigues las normas, parece que te quedas detrás.

Tienes que estar muy seguro, muy reforzado y bien educado.

Mi madre decía que al arbolito desde chiquitito.

Si no has empezado desde abajo, volver todo esto atrás

a los 15 o a los 14 es más complicado.

¿Te llegan adolescentes ya a tu consulta?

(JOS) Sí, porque yo atiendo...

A partir de los 14 años es ya la edad

donde pasan al médico de familia.

No son adultos, son adolescentes,

pero nosotros empezamos a atender a partir de los 14 años.

Los principales problemas que vemos

y que tenemos que estar atentos, es el tema

de la alimentación, de los trastornos alimentarios,

que hay que ver y hay que estar atentos.

El tema del alcoholismo, del alcohol, de beber,

de sustancias tóxicas del cannabis,

del comportamiento, también cuadros depresivos

en adolescentes,

que tenemos que estar atentos.

Importante que la familia esté cerca.

Perdona, sabes cuántos padres se sienten

culpables porque no dedican horas a estar con sus hijos.

(BÁR) No es cantidad, es calidad.

Algunos están toda la tarde y no le dedican un minuto,

y otros están dos o tres horas y estás jugando.

Hay un tándem perfecto para que todo vaya bien:

autoridad y diálogo.

Si vas a imponer una norma, explícala.

Si nosotros cogemos autoridad y diálogo

y usamos estas variables, se nos juntan cuatro modelos.

Primero, que no haya nada de autoridad

y nada de diálogo. Ese es el padre ausente.

Eso es un modelo que no vale, porque el niño crece "asilvestrado".

Si tenemos mucho diálogo, pero no hay autoridad,

que sería el modelo del padre-amigo,

pues no es el modelo ideal,

porque se desdibujan las jerarquías, los límites

y el adolescente hace lo que quiere.

Eso de: "más que un padre, un amigo".

(BÁR) Padre y amigo son distintos.

(FER) No solo diálogo.

(BÁR) Entonces no tienes padre.

(FER) Si solo tenemos autoridad y no hay diálogo,

la liamos, porque tenemos el padre que machaca,

- rígido, sargento... - Tirano.

...y consigue que le engañen.

Contadme un poco con una pregunta, sé que es confusa, pero me la hago.

En el caso de adolescentes delincuentes.

¿Es como, a lorusoniano, un fracaso de la sociedad?

(BÁR) 100% evitable no es.

(FER) Hablar de la sociedad no me gusta,

porque cada uno creamos nuestra sociedad.

Sabía que dirías eso, pero debía preguntarlo.

Tenía que contestarte. "Me alegra que pregunte eso".

Exacto. Es una pregunta inteligente. Gracias.

No, pero... Al fin lo reconoces.

Hombre, un fracaso de la sociedad, no sé si tanto.

Igual del modelo educacional sí

y que nuestros adolescentes no tengan límites.

Son las jerarquías desdibujadas.

Tradicionalmente, el padre... Bueno, el niño

no tiene sensación de autoridad, no distingue entre el bien y el mal

y el padre le enseña.

Se puede igualar la cosa cuando uno crece,

pero un niño no puede estar aquí y el padre aquí.

Ese desdibuje, esa disolución, esa difuminación de las jerarquías,

hace que el niño tome el control y tiene riesgo,

con respecto a que sean delincuentes.

Sin límites inculcados, ¿cómo los tendrá fuera?

Si quiero ese coche o quiero robar, no integré los límites.

Es importante que esto se aprenda en casa.

¿El modelo de internamiento está fracasando o no?

De los delincuentes ya convictos y confesos y...

(FER) ¿En cárceles o en algún centro...?

Los centros estos que se llaman de acogida.

Conozco a algunos especialistas, algunos médicos

y dicen que los ambientes no son regenerativos,

muchísimo menos reeducativos, sino que contribuyen incluso

a acendrar los datos negativos.

Lo ideal sería no llegar ahí, como con cualquier enfermedad.

Ojalá tratáramos todo en el médico de cabecera,

los recursos ambulatorios y en última instancia en un centro,

lo que pasa es que a veces se han agotado.

Uno no se porta mal y va al centro. Agotó recursos.

¿Qué significa esto? Que llegan los peores.

"Empeoran allí". No, el que llega allí está mal.

No empeora por ir, es el final de un recorrido.

Ojalá que no hubiera que llegar a ese punto,

pero en algunos casos es una reeducación completa

y sí hace falta el internamiento.

También, como hablábamos en otras situaciones,

la descarga familiar.

A veces los padres viven atemorizados y en estos centros,

la familia recupera fuerzas y con el niño se trabaja duro.

¿Es común ver

adolescentes que pegan a sus padres, por ejemplo?

(JOS) Yo no lo veo habitualmente.

- (BÁR) Común no es. - (FER) Afortunadamente.

(FER) Imposible tampoco.

(BÁR) Haberlos haylos, pero común no es.

No, es una digresión. Vuelvo al principio.

Me acuerdo de aquella película de Paco Martínez Soria,

insigne actor español.

Despreciado por la progresía, porque estaba en estos valores,

que estaba diciendo Bárbara.

"¿Qué hacemos con nuestros hijos?", decía.

¿Qué hacemos con los hijos? creo que se llamaba.

¿Qué hacemos, definitivamente,

con estos adolescentes tan diferentes,

no a lo que fui yo, sino a lo que fuisteis vosotros?

(JOS) Pues lo que hemos dicho. Buscar un equilibrio entre...

Como decía esta madre.

Un equilibrio entre ser blando y ser duro.

Y estar al lado y darle calidad en las horas

y prestarles atención.

Estar para lo que necesiten y acompañarles en sus decisiones

y no decidir por ellos. Acompañarles en sus decisiones.

Y no darles la razón siempre.

Ni darles la razón siempre ni protegerles siempre.

Parte del proceso madurativo es el ensayo y el error.

Esa es una parte que los padres,

por miedo muchas veces, evitan a los hijos,

y así se aprende a enfrentar tus problemas y es necesario.

Al final, hemos llegado a gente

que no saben enfrentarse a las frustraciones,

no saben enfrentarse a los problemas

y eso conlleva una serie de conductas

pues rebeldes o más agresivas

o de búsqueda de sensaciones en otro sitio,

- que es el punto en el que... - (FER) Lo ha dicho perfectamente.

No es miedo, es un exceso de protección.

La pregunta es: ¿qué es lo mejor?

A veces creemos que lo mejor es darle todo

y no, es darle lo que necesita y la frustración

es algo que necesita. Debe aprender que no se tiene todo

y que frustrarse es una cosa sanísima.

Mi hija me dice: "me aburro". Fenomenal.

Disfruta, porque tendrás más momentos así.

Cada vez que uno quiere todo, no hay que darle todo.

Hay que enseñar a calibrar y a veces tendrá algo y otras no.

Que valoren las cosas.

Fernando, ¿qué hacemos con los adolescentes pertinaces?

¿De qué hora a qué hora tienes consulta?

Lo digo porque como Fernando, cuanto termine

este debate, se irá a su consulta.

La tiene abierta para adolescentes pertinaces,

como Javier Quero, tan pertinaz

como es su pertinaz hipocondría.

(Música de misterio)

Te tomo la palabra, Dávila.

Dile al doctor Mora que iré a su consulta.

porque estoy fatal, pero fatal.

No se lo creerán, pero creo que tengo acné juvenil.

Sé que suena raro, pero lo miré en Internet

y tengo todos los síntomas.

Igual que hay una pubertad precoz,

también puede haber una pubertad tardía.

¿Síntomas? Todos.

"Mi cuerpo experimenta cambios". Estoy engordando y tengo canas.

"Crecimiento del vello". Como que me afeito todos los días.

"Atracción por el sexo". En fin, para qué les voy a contar.

Además, estoy enganchado a Facebook, Instagram, Snapchat...

Un momento, que me hago unselfi.

Ahí está.

Y por si me cabía alguna duda, lo peor.

Me están empezando a gustar los One Direction.

Esto es lo que peor llevo, porque discuto todos los días

con mis padres para que bajen la música.

Y salir de casa enseñando los calzoncillos así,

con los pantalones medio bajados.

Dice el médico que vivir con mis padres con 46 años

no ayuda, pero yo soy muy español incluso para eso.

Si mi madre me ralla más,

me largo con mis colegas detutoy no vuelvo.

Además, como me harte, me llevo conmigo mis cosas.

Mi móvil, mi consola, misconverse,

mi mujer, mis hijos, mi suegra.

Me lo llevo todo y es que me voy.

Adiós. Cómo está este hombre. La adolescencia es complicada,

sobre todo a estas edades.

Muy complicada, pero daremos unas claves finales.

Es una época de cambios físicos y psicológicos.

La rebeldía es parte del proceso,

pero no las alteraciones del comportamiento.

La relación y la comunicación con la familia

son claves para prevenir los problemas en esta etapa.

Unos problemas que generalmente, se resuelven.

Así terminamos el programa de hoy.

DesdeEl ojo clínico les recordamos:

la vida es una buena experiencia,

y como decía Jardiel,

es la única enfermedad que no se contagia.

(Sintonía)

El ojo clínico - Adolescencia

08 may 2016

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