Los comerciantes de Logroño han adoptado la tradición del "viernes negro" de Estados Unidos, el mayor día de ventas del año, en el que los ciudadanos se lanzan a comprar y los comerciantes cambian los números rojos de los carteles por los negros. Los comerciantes de Logroño, han adoptado esta tradición y han celebrado su particular "viernes negro" con descuentos de hasta el 20%, para impulsar las ventas del sector.