El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha anunciado que dimitirá una vez se aprueben las medidas económicas exigidas por la Unión Europea. Los inspectores de la Comisión Europea se han trasladado a Italia para supervisar los ajustes, después de que haya aceptado someter su Gobierno a la vigilancia del Ejecutivo comunitario. El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha calificado la situación de Italia como "muy preocupante". Los ajustes todavía no han empezado a tramitarse, primero tienen que aprobarse en el Senado y después en la Cámara.