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No recomendado para menores de 12 años El mundo de Carlos V - Capítulo 14 - Ver ahora
Transcripción completa

¿Cómo es posible que los príncipes alemanes

se alcen contra mí?

Carlos y los alemanes se están jugando un imperio.

¿Nunca voy a poder vivir en paz? Están jugando a la corona.

-Lo cierto es que la guerra es un hecho.

-Otra vez los príncipes alemanes rebelándose contra el emperador.

¿Tenéis vos algo que ver? Carlos siempre trata

de desleal a Fernando.

¿Cómo podéis pensarlo siquiera? En este capítulo,

miente por primera vez Fernando. Estoy de vuestro lado.

¿Por qué estás mintiendo? Estás mintiendo por tu hijo.

Decidid vos si queréis ver en mí un aliado o un traidor.

-De alguna manera, Maximiliano ha tenido que ver con esto.

-Maximiliano no se alza nunca abiertamente contra Carlos,

pero sí se deja.

Escribe a Felipe, necesitamos dinero para hacer frente a los soldados.

(Música cabecera)

Con este episodio, abrimos una etapa muy emocionante en la vida de Carlos.

Sus últimos años tras la muerte de Isabel,

qué pasa con sus hermanos, con su familia,

qué pasa con Juana, si madre, qué pasa en Las Indias,

su abdicación, la división del imperio,

y una parte muy bien tratada en la serie

que es su retiro a Yuste y su fallecimiento en aquel lugar.

La serie comenzó con la llegada de Carlos a la península,

pero hay que remontarse al origen de esta historia.

Está en el último testamento de Fernando el Católico.

En su lecho de muerte, nombra heredero a Carlos,

en la localidad cacereña de Almendralejo.

La corte es itinerante, va camino de Guadalupe,

y muere.

El heredero legítimo es Carlos, habida cuenta

de las indisposiciones de Juana.

Aunque siempre ha habido la sospecha de que a este Carlos

lo van a manejar los enemigos del propio Fernando,

que son los amigos de Felipe el Hermoso.

Él firma el orden sucesorio, es un acto

de una generosidad impresionante.

(Música)

En esta serie hay una escena entre el cardenal Cisneros

y Fernando de Augsburgo, el hermano de Carlos,

donde le deja muy claro cuál fue el testamento de su abuelo.

-Debéis respetar la voluntad de vuestro abuelo.

Su voluntad fue otra durante años, sólo la cambió en el último momento.

Pero lo hizo.

-Este interesantísimo periodo histórico

que transcurre entre la muerte de Isabel La Católica

y la llegada de Carlos a la Península,

se ha recogido en una película, "La corona partida".

(Música)

(HABLA EN LATÍN)

-Arrancamos el capítulo con una misa dedicada a Isabel de Portugal.

-Se cumple otro aniversario desde que nos dejó Isabel.

-Yo tengo la convicción de que Carlos V

nunca levantó cabeza después de la muerte de Isabel.

-Los días se alargan oscuros.

-Su vida conduce un nuevo capítulo. -Mi sombra me sigue a todas partes.

-Dentro de sus responsabilidades políticas,

está también la añoranza de Isabel constantemente.

-Majestad, no sabéis cómo celebro que estéis de vuelta.

-Carlos regresa a Castilla, después de mucho tiempo fuera.

-Está todo listo para recibiros.

-Lo que sí realmente es interesante de este capitulo,

es una nueva serie.

-Han pasado los años, han pasado muchos años,

y aparecen personajes nuevos en la corte.

Dimos un salto y un envejecimiento.

-Majestad. Hijas mías.

Carlos se fue después de la muerte de Isabel

y dejó a unos hijos huérfanos.

María, sos una mujer.

Son unos hijos que tienen un recuerdo vago de su padre.

De hecho, en el capítulo aparece.

¿No os alegra mi vuelta?

Recuerda a su padre más por los retratos

que por la imagen que tiene de él en su memoria.

Es que ya no recordaba vuestro rostro.

-A mí me llama la atención que Carlos hace lo mismo

que hicieron con él de pequeño, deja a unos hijos huérfanos.

Cuánta tristeza provoca esa sensación.

Felipe II, en estos años, es un joven necesitado de padres.

¿Dónde está Felipe? ¿Por qué no ha venido a recibirme?

La relación de Carlos era de admiración.

-Vuestro hijo ha partido en busca de unos libros.

-Y a la necesidad de tener un padre.

Quiero que venga de inmediato.

Felipe entra en un momento que sirve para darle luz a la serie.

Mi personaje, yo creo que entra para dar un contraste

a nivel narrativo, para que el espectador

también pueda respirar. -Majestad.

Disculpad mi tardanza.

-Buscábamos juventud, modernidad y una luz distinta.

-He venido en cuanto he sabido de vuestra presencia.

Se encuentra que su proyecto de rey, que es Felipe,

no acaba de estar maduro. Es un capítulo que es

como un salto, es un salto en el que en el 14, 15, 16 y 17,

siempre decíamos, es la nueva serie.

-Hay una nueva generación que irrumpe en la serie;

es Felipe, es Maximiliano, los hijos y sobrinos.

-Hemos tenido que ponerles hijos de la misma edad de los padres.

¿Dónde estuvo el error? Padre e hijo, de repente,

para nosotros muy extraño. -No lo hay en la estrategia, padre,

sino en la persona.

Tú has intentado que fueran un poquito más contemporáneo,

más cercanos a nosotros en la manera de hablar.

-Habláis y habláis,

temo que todo esto sea un juego para vos.

-Los espacios han ido transformándose conforme avanzaba la historia.

Hemos ido renovando la corte castellana,

hemos ido enriqueciendo poco a poco.

Hemos ido viajando con los personajes y la historia.

En 40 años de historia hay un cambio de moda

y lo reflejamos en el vestuario y peinados.

-Empieza una novedad, y hablo de dinero, de producción.

La capa no dura hasta el XVII,

la capa hay que cambiarla porque el vestuario va cambiando.

-La moda del siglo XVI es todo un imperio.

Demostrabas al mundo en qué posición estabas en la sociedad

a través de tu ropa. -Ahora debo centrarme

en mis labores como regente. -Y yo ocupar mi lugar

junto a vuestra hermana María.

-Empezamos a ver las piernas de los hombres.

Básicamente pasamos de la falda al pantalón.

Afortunadamente llega la calza cortada.

-Se van acuchillando para que aparezca los forros

que eran más importantes que las prendas interiores.

-Todo el tema de los acuchillados, estas prendas que son tiras,

tiras y tiras, y por debajo un forro,

eso lo pusieron de moda los lanjinetes,

que eran los soldados más aguerridos,

era la fiebre de la cuchilla.

-Las coquillas, que son en esta parte,

la zona que es la bragueta.

-Era un gesto.

La consigna era apabullar con lo que fuera,

con la tela, con las piedras, con las perlas

y con la bragueta, también.

-Esta especie de capas se adornaba con este tipo de pieles

y se llevaban, normalmente, sueltas o de medio lado.

Todo este tipo de bordados se mezclaban unos con otros

para hacer lo que será ya casi un Barroco venidero.

El cuello se va alzando cada vez más

y aparecen los cuellos de lechuguilla.

Los tocados van cambiando, se iban haciendo más pequeños,

que las plumas son elemento indispensable

como lujo y ostentación.

-Todo eso, afortunadamente,

es mucho más favorecedor para el hombre.

-En las mujeres empiezan a entallarse el cuerpo,

abandonar un poco más los volúmenes.

-Tenía entendido que vuestras lecciones

no acababan hasta caer el sol.

-Amplían el tipo de manga,

de las más renacentistas a las más pegadas,

cambian los escotes, cambian los cuellos de camisa,

que se van subiendo y van terminando en lechuguilla.

-Empiezan a asomar por el escote hasta que se cierran al cuello.

Es un gesto de coquetería y de lujo.

-Hemos tenido tiempo para que la imaginación vuele.

-El gesto más seductor de una mujer,

levantarse el ruedo de la falda al andar, como al descuido

y enseñar el pie.

-El chapín, suelen ser plataformas, algunos, bestiales

e imposibles de utilizar.

Reverencia.

Tenía dos funciones: ser más altas y no mancharse de barro.

Esto daba lugar a que "andasen" de una forma muy peculiar.

También nos encontramos con zapatos con un colorido bastante llamativo,

muy adornados, enriquecidos.

Las mismas cuchilladas y llagas que utilizan en las prendas,

también las vemos en los zapatos.

Es un trabajo bastante elaborado, es casi como una prenda.

-En la parte final de la historia, los personajes visten igual

que las pinturas que hemos encontrado de la vejez de aquellos personajes.

Hemos querido ir de la mano.

-Es un poco lo que llevaba antes, pero antes me hacía doble cinturón.

-Buscamos el equilibrio entre las dos cosas,

la realidad y la belleza.

Preparad mi montura.

La moda es una respuesta

a lo que está viviendo el hombre en aquel momento.

Hemos pasado de la alegría, el desenfreno y el amor por el hombre

en esos volúmenes tan exagerados, en usar todas las joyas posibles,

todos los bordados posibles,

empieza a volverse todo mucho más oscuro

a medida que avanza el Protestantismo.

Desde España se importa el color negro.

El negro es el color de la rectitud moral.

El escándalo sería... ¿Solo eso os preocupa?

¿No os horroriza lo que refiere el documento?

-Para el equipo de la serie, estar en permanente transformación

supone estar despierto, estar activo,

estar en permanente aprendizaje.

-Ensayo. ¡Silencio!

Me parece una maravilla para nosotros poder vivirlo

y para el espectador poder verlo.

¡Acción!

-Enriquece la historia y enriquece a la cultura del espectador.

-¿De verdad encontráis placer, alteza,

en el cuidado de estos vegetales?

-En este episodio, Felipe es tan protagonista como Carlos.

-No es placer, monseñor Gambella, es admiración.

-Gambella, consejero, obispo, muy cercano a Felipe II.

-Solo cuando estoy con mis plantas dispongo de tiempo para mí.

-Una presentación de ambos muy casual.

-Observad, Gambella, ¿habéis visto qué hermosura?

-Justo el momento en el que Felipe, de pronto, como que...

Como que se queda prendado de la Osorio.

-Tenemos el personaje en un momento en el que...

está empezando a entender qué son las mujeres.

No sabe muy bien qué le está ocurriendo,

pero siente algo muy fuerte

por una de las damas de cámara de su hermana, Isabel de Osorio.

-Su hermana me reclama, alteza.

Hay una diferencia de edad evidente entre ellos dos.

-Aceptad esta planta, doña Isabel.

-Por una parte, es un flechazo,

dos personas que conectan inmediatamente.

-Dicen que nació del pecho del joven que se dio muerte por mal de amores.

-Pero, por otro lado, él es un niño. -Alteza, sois muy...

-¿Muy joven para vos?

-Las relaciones entre hombres con mujeres mayores

están a la orden del día.

-Que no haya estado con una mujer

no quiere decir que no sepa lo que una mujer precisa.

-Las mujeres debían ser todas unas seductoras en aquel momento.

-No dejéis que la tierra se seque.

-Allí, en el momento que él coge su mano

y le hunde el dedo en la tierra, ya hay algo físico,

"Dios mío, este tío, ¿quién es?"

-La llevamos solo de foco, yo no me voy a mover, ¿vale?

-Como lo hemos visto, para mí era una oportunidad que tenía él

de llevar una vida normal y de disfrutar una juventud

que se le trunca.

-Él queda realmente maravillado

por ella, por esa mujer.

Si pudiera detener el tiempo...

-Como una mujer que se enamoró perdidamente de un imposible.

Sois un soñador.

-Él se enamora de un personaje al que, como rey,

sabe que no podrá, no debería amar.

Quisiera quedarme junto a vos.

Ahí empiezan los conflictos entre la responsabilidad

y la libertad o la vida.

Siempre veis mas allá de lo que está ante vuestros ojos.

A Felipe le falta la figura de la madre.

Os amo.

Y en Isabel encuentra los consejos, el cariño...

Felipe ya es un hombre

y ha llegado la hora de que deje atrás

la vida de muchacho.

La relación de Carlos y Felipe,

mientras Felipe todavía no ha llegado a la madurez,

es una relación casi de maestro y alumno.

Yo seré su único tutor.

Se pone manos a la obra...

Partimos en más de 300 naves, entre galeras y naves de guerra.

Y, poco a poco, esa relación se va forjando entre padre e hijo.

Un día más y habría sido nuestra.

Y entre rey y sucesor.

Pero llegando a Argel, las tropas enemigas y el temporal,

nos impidieron a atracar en el lugar previsto.

En la intensa y fascinante vida de Carlos V...

Tuvimos que buscar un lugar seguro aquí.

Uno de los capítulos más importantes es el de la preocupación que siente

por la formación política de su hijo.

-¿Cuál era la relación de fuerzas?

-También por la ética y la moral.

Éramos 30 000, ellos tan solo 8000 entre turcos, moros y moriscos.

Todo esto lo sabemos perfectamente... ¿Dónde estuvo el error?

Porque lo dejó por escrito en ese texto maravilloso

que son las "Instrucciones de Palamós" de 1543.

-No lo hallo en la estrategia, padre,

no debisteis escucharos a la mar por rendir tributo a la emperatriz.

-En estas instrucciones se habla de todo.

No sé cuánto tiempo me queda, Felipe.

De todo lo político y de todos los personajes de la corte.

Y es mucho el poder que habéis de recibir.

Necesito saber que estaréis preparado.

Que su hijo no se fíe de una sola persona.

Cuando llegue el momento, no confiéis en nadie.

Esto es fundamental en Carlos.

Un rey ha de ser también un buen marido.

Y le dice en qué consiste la vida conyugal.

Refrenad vuestros impulsos.

Y que tenga mucho cuidado de que no le ocurra a él

como le ocurrió al príncipe don Juan...

Habréis de moderar los placeres... Que murió de mucho a amar.

Pero recordad que es malo hacerlo en demasía.

Las "Instrucciones de Palamós" son un capítulo único...

-¿No exageráis quizá?

-En la historia de la enseñanza de padres a hijos reyes

en la historia de Europa.

Fue exceso de amor lo que mató a vuestra madre.

Y le encomienda también que debe casarse.

Vais a casaros con nuestra prima María Manuela.

Primero lo recibe como una puñalada. No os lo pido, os lo hago saber.

Aún así, es consciente de que debe hacerlo.

Casándoos abandonaréis, por fin, esa vida dedicada a las flores

y a vuestra amante. Decide dejar a su amante...

Si he de casarme, me casaré.

-Se ve obligado Felipe a casarse con su prima...

-No cabe más explicación. -Como le pasó a su padre...

Yo reinaba y sabía cuál era mi lugar.

Pero antes, su padre pudo dilatarlo más tiempo.

-Este día había de llegar...

-Dice: "Vale, será responsable, renuncio a mi amor..."

-Me habéis dado los momentos más felices de mi vida.

-"Me casaré con mi prima".

Pero en este caso, no tuvo tanta suerte.

-Es un placer conoceros. -Ni se fascinó por su prima...

-Espero que hayáis tenido un buen viaje.

-La trató con mucha cortesía... -Es un largo camino.

-Pero no, en este caso, no surgió el amor.

-Vuestro silencio me dice a gritos que os he decepcionado.

-A la hora de un matrimonio,

ni el príncipe ni la princesa ni el rey ni la reina,

son libres de decidir.

-En esto, ellos son instrumentos, son agentes políticos.

Un rey, entonces, no se podía casar con una Isabel Osorio a la que amara.

El rey se tenía que casar o el príncipe de Asturias,

tenía que casarse con aquella princesa

que pudiera satisfacer las necesidades políticas.

(Latín)

Tenía toda una carga simbólica.

Tanto me habían preparado para este día...

y evitaron contarme lo mejor.

-Debe ser complicado, realmente, tener que estar con una persona

a la que tú no has elegido.

Mi padre cree que debemos mantener un régimen de encuentros moderado.

Yo creo que los momentos de alcoba debían ser muy liberadores.

Mi deber es daros unos hijos sanos y fuertes.

Está más allá de la sensualidad, de la sexualidad, que por supuesto,

es que físicamente, por fin, podría relacionarse

con otro ser humano a nivel de piel.

-Durante todo su matrimonio con María Manuela,

no puede evitar seguir viendo a su amante.

(SUSURRA) Isabel...

Y eso le llevará a problemas personales.

-¿Qué hacéis aquí? Es vuestra noche de bodas.

Hay una renuncia en esta historia por parte de los dos

y, sobre todo, por parte de ella.

Es la amante del rey.

-Carlos...

Juana ahí, realmente, sí que tiene un punto de locura.

-Soy Felipe.

-Ha pasado muchos años allí encerrada...

-Os presento a vuestra nieta, Manuela.

-Es que es abuela de los dos. -Hija de Catalina.

-Juana es un personaje muy clarividente, pero muy oscuro.

-No os parecéis en nada a vuestra madre.

-El personaje de Juana es una especie de...

Es una especie de semibruja.

Hemos querido presentarnos ante vos

antes de que el estado de Manuela lo impida.

-Jugando con esta claridad de ella, también por guion,

ella, en ese vaso que le da la chica,

parece que ve algo del futuro.

Que Dios se apiade de vosotros... Y se asusta.

-Juana prevé que algo malo va a suceder.

-Qué parto, qué parto... Horroroso.

Ella ha pasado a la historia porque le da un hijo,

un heredero varón el príncipe de Asturias.

-Es un niño.

-Y nada más, porque ella cuando muere es una adolescente,

muere en el parto.

-¿Cómo os encontráis, alteza?

-¿Ni siquiera ahora vais a llamarme por mi nombre?

-Con la cual tampoco debió sentir ni entender mucho,

porque era un adolescente, ni sentir mucho por ella.

-Sé que no me habéis amado.

-Ella encarna perfectamente qué se espera de la princesa.

-Yo he cumplido, os he dado un hijo.

-Y nació el príncipe don Carlos

que también vaya vida que tuvo aquel pobre desdichado.

Y se ha acabado la vida de esta pobre muchacha.

-Deberíais visitar a su reverencia.

-Su trabajo lo había volcado, en este capítulo, en Felipe.

-Dios no os puede llevar consigo, aún no.

-Un consejero óptimo y perfecto.

-Sois más fuerte de lo que pensáis.

-Cuando nos preguntamos:

"¿Cómo podían sobrevivir sin Seguridad Social?"

Existía la solidaridad horizontal, existía la solidaridad vertical

y existía la caridad

y ahí está el hospital Tavera, en Toledo.

(Puerta)

Cuando se murió decidió o pidió

que sus restos fueran enterrados aquí.

Estáis viendo el sepulcro de Tavera, es decir, mi personaje.

Está hecho por Berruguete.

-Permitidme un consejo.

Contened vuestra vehemencia y vigilad vuestro tono.

Le aparece a Carlos una china en el zapato.

Gracias por concederme audiencia, majestad.

Es uno de los temas que Isabel estaba tratando.

Dádselas a la emperatriz en vuestras oraciones.

A Carlos le impacta, en cierta manera,

el trato que se le puede dar a los indios en América.

Es mi obligación relataros los horrores

que en vuestro nombre se están cometiendo.

Pero el resolverlo o ver la manera de cómo apaciguar esa crueldad

tampoco es su prioridad.

Los indios siguen muriendo,

exhaustos por los trabajos a los que se ven sometidos

o a latigazos.

-A Carlos no le queda más que bajar la cabeza y decir: "Bueno".

Quedan suprimidas las encomiendas.

No habrá causa ni motivo alguno

para convertir en esclavos a los indios.

Carlos redacta las leyes nuevas de 1542...

-Majestad, habéis demostrado que sois el caudillo

que la cristiandad merece a ambas orillas de la mar océana.

-¿Qué pasa? Que las Indias están muy lejos.

-Habéis de saber que también se os ha concedido

el obispado de Cuzco.

-Al rey le digo: "Si no le sabe mal, como usted bien sabe,

Perú queda muy lejos de donde desempeño mis labores".

¿Cuál sería la diócesis idónea para vos?

"Si pudiera ser el obispado de Chiapas..."

Podría velar mejor

por el cumplimiento de estas leyes nuevas.

Casi decido yo sobre mi destino delante del rey.

Sea.

Fray Bartolomé es una persona que cree en sus ideales.

Vuestra entrega en la defensa de los indios os honra.

Pero no está exento de ambición.

-Ese hombre retuerce la verdad a su antojo, en su propio beneficio.

Hernán Cortés quiere defender, por un lado,

cómo va a contar la historia, cómo fue la conquista...

-Exagere o no, De las Casas cuenta la verdad.

-Como los privilegios que sigue teniendo en América y en España.

La verdad, señor mío, es que solo yo y hombres como yo

llevamos la civilización donde solo había barbarie.

Y en esa tarea es cuando se le va a ir agotando la vida.

La mayor gloria de la corona y de la cristiandad.

-Basta, don Hernán.

-Hasta este capítulo ha llegado la historia de Hernán Cortés.

Os agradezco que me hayáis puesto al corriente.

Aunque siguió viviendo en España el resto de su tiempo...

Siempre a vuestro servicio.

Así muere el hombre, queriendo volver a nueva España,

intentando preparar una nueva expedición a Nuevo México.

Un personaje que nos retrata a todos, para bien y para mal.

Ahora, centrémonos en derrotar a Francisco.

Estoy deseando verme en el campo de batalla.

Cuando Carlos marcha de España

y deja de regente al príncipe Felipe,

lo que está haciendo es preparar a su hijo

para que pueda heredar la corona sin demasiado sobresalto.

-Francisco ha acampado a legua y media de aquí,

parece que pretende sorprendernos.

-La trama en la serie se convierte en algo casi cerebral.

Preparad mi montura.

Son personajes que van deslumbrando al final del camino.

No os empecinéis, alteza, no vamos a presentar más batalla,

debéis partir de inmediato. -¡Jamás!

-Y deciden el todo por el todo.

Carlos viene hacia aquí, nos supera en número.

-Le haré frente, maldita sea.

-Hay una frase bonita, le digo...

Si no subís a ese caballo, juro que yo mismo os obligaré.

Tenemos que demostrar que Francia sigue siendo grande

a pesar de todo esto.

-Es como la humillación última de Francisco,

tener que huir del campo de batalla.

Vuelve a París totalmente... destruido y humillado.

-Acabamos de ganar una guerra,

veréis cómo hay recompensa para todos.

-En uno de los viajes que hace Carlos a Alemania para una dieta,

en una de las múltiples fiestas...

(Aplausos)

Conoce a Bárbara Blomberg, que es una cantante,

una cortesana, una mujer bella y muy sensual

que seduce a Carlos en un momento de debilidad.

-Hubo toda una investigación

sobre cuál era la música favorita de Carlos.

¿De quién es esta voz maravillosa?

Bárbara Blomberg lo seduce a través de una canción.

Era el tema preferido de Carlos.

El hecho de cantar también es algo

que en estas series de época se agradece mucho.

Estamos contando algo más,

estamos enseñando al espectador la música

y la música de aquel tiempo.

El grupo de secuencias que me gusta más este capítulo

es la historia...

este breve romance entre Carlos y Bárbara Blomberg.

-Se llama Bárbara Blomberg.

-Majestad...

Ella no es aristócrata.

Espero que os haya complacido.

Ella es de la alta burguesía.

Para un hombre que acaba de volver de la guerra,

vuestro canto ha sido lo más cercano a estar en el cielo.

Una chica muy directa, muy segura de sí misma...

Ver de cerca al emperador también impresiona más

que contemplarlo en pinturas y tapices.

Segura de lo que puede conseguir, pero sin ser vulgar.

Dejadme aliviar vuestra herida, dejadme intentarlo.

Se va a poder ver el dolor de Carlos después de la muerte de Isabel.

Cómo no ha tenido cabeza ni espíritu

para estar con mujeres.

Este capítulo, seguramente, sea el más erótico de toda la serie.

¿Dónde me habéis traído? Al mejor rincón de vuestro imperio.

-Montamos un lugar donde hay una fiesta, una especie de orgía.

Me parecía muy bonita esta historia de amor.

Es una recuperación del amor en la figura de Carlos.

-No hay error posible.

-Un amor muy fugaz, pero que, a raíz de esta relación,

nace el que luego fue Juan de Austria, Jeromín.

-De aquella relación nace este muchacho que, al principio,

es cuidado por el matrimonio de Jerónimo Kegel y de Bárbara,

pero después Carlos V ordena el traslado de aquel muchacho,

siempre en secreto, a España

y aquí, en España, lo cuidan su mayordomo, Luis Quijada,

y su esposa, María de Bilbao.

-Me la dio bien.

-¿Qué habéis hecho, insensato?

-Había hecho algo que a él no le gustó.

-Lo que vos debisteis hacer hace mucho.

Maximiliano no acepta

el trato que su padre está recibiendo por parte de Carlos.

¿Qué habéis ofrecido a los príncipes alemanes

para que se hayan alzado contra el emperador?

-Maximiliano es el primo de Felipe,

es ambicioso y no se conforma con lo que le dan, quiere más.

-¿Qué les habéis dicho?

-La frase final es... Digo eso de...

Vos sois el pasado y yo soy el futuro.

Acabará el capítulo así, que es lo suyo.

-La traición familiar es lo que me parece lo interesante.

-¡Por el emperador!

-Estaba todo el tiempo midiendo cómo ganar la batalla.

-Rodar las escenas de batalla es dificilísimo.

-¿Qué estáis tramando?

-La relación entre Maximiliano y Fernando es difícil.

-Nada obtendréis mediante la tradición.

Lo que me interesa el capítulo 15... ¡Basta!

Empieza a asomar el tirano.

Nada importa más que asegurar la continuidad de los Habsburgo...

-En el capítulo 15 vemos a una María de Hungría

totalmente desesperada.

¿Así esperabais contentar a todos?

Fernando ha recibido las quejas de Maximiliano

y yo las de nuestro hermano,

que no comprende por qué ninguneáis a su hijo.

-Eso son los momentos cumbres del capítulo,

los que provocan las grandes crisis.

-Se puede considerar que Isabel de Osorio

es el gran amor de Felipe II.

-He ahí la puta del rey.

-Arrancaré la lengua a quien diga tal vileza.

-Claquetas en silencio, por favor.

-Somos hermanos,

a pesar de las tensiones, hemos vivido en armonía,

¿sabrán hacerlo nuestros hijos?

(Música créditos)

(Música)

Carlos es vuestro hermano mayor y es el legítimo heredero.

Así lo decidió la reina Isabel. Y vuestro abuelo en su paso real.

Le costó, pero lo fue.

Igual que yo.

Dijisteis que estos reinos serían míos.

Olvidadlo. Carlos no es nuestro señor.

¿Qué cortes le han proclamado?

¿Qué le espera a Castilla si cae en sus manos?

-Ahora solo cabe ser leal o traidor a la voluntad de nuestros reyes.

-¿Por qué hemos de respetar un testamento que tanto nos perjudica?

-Decid a su alteza que muero rogando por él y por estos reinos.

-Alto, deteneos. ¿Acaso queréis matar al rey de Castilla y Aragón?

Hijos queridas, nunca olvidéis quien sois

y qué es lo que se espera de vos.

Buenos días, hermano.

Nos, que valemos tanto como vos,

os hacemos nuestro rey y señor

siempre que guardéis nuestros fueros y libertades.

Juro.

Nos une la soledad,

la que nos hacen sentir en estos reinos.

Somos dos extranjeros en una tierra que desconfía del que viene de fuera.

-Y pedimos, no, exigimos que sean anulados todos los nombramientos

concedidos a extranjeros. Atended todas nuestras demandas pues,

recordad, el rey es mercenario nuestro. No al revés.

Todos me odian por ser extranjero.

Muchos porque prefieren a mi hermano.

¿Me enviáis al destierro?

No tenéis defecto, Fernando.

Y eso es lo que los convierte en una amenaza para mí.

Yo el rey.

Fui y soy amigo de amar y me conviene el mal de amores.

Muchos vi de gran pesar pero este suma todos los dolores.

-Rehúsa desposaros. ¿Cómo se atreve?

-No debéis apenaros por mí, padre.

Si sois feliz yo lo soy.

-Encontraremos un buen esposo para vos, Isabel.

-No, padre.

Yo solo me casaré con Carlos.

Esperaré cuanto sea necesario.

O César o nada.

¿No os bastaba con lo que le habéis hecho a Fernando y Catalina?

¿También tenéis que traicionarme a mí?

Pero no iré a Portugal. ¿Me escucháis? No iré.

Basta. No.

Iréis y os casaréis porque os lo ordena el rey.

Deberíais haberla visto. El rey está cada vez más solo.

Rectificara, ya lo veréis. -Se irá con su séquito de ladrones.

-Lo que está pidiendo es marcharse y para hacerlo reclama nuestro

auxilio convocando cortes. Ahí está nuestra oportunidad.

-¿Habláis de menoscabar el poder de la corona?

-Cuanto menos poder tenga menos ocasión de usarlo contra Castilla.

Es el laúd con el que os recibió vuestro esposo

cuando llegasteis a Castilla.

Querida tía,

aceptad este presente como prueba de mi avenencia a este destierro.

Dorado.

Prometí lealtad a mi hermano y cumpliré con mi palabra.

Alteza, el emperador ha muerto.

La tarea que veo por delante me parece colosal.

Seriáis un incauto si pensarais otra cosa.

Pero ese es vuestro destino.

Ser tan grande como Carlomagno.

Lograr unir a todos los reinos cristianos bajo un solo gobierno.

Un rey que será además el guardián de la fe.

¿Y si no consigo cumplir con tan alta misión?

No estaréis solo, alteza.

Vuestra tía Margarita y yo mismo estaremos junto a vos.

Confiad.

-Vuestro sobrino es un desconocido.

Aún no ha demostrado nada.

Todos quieren al francés como emperador.

-El rey de España ya posee suficientes territorios.

No saldrá elegido.

No serviría de nada que cambiase mi voto.

-Aumentaremos los impuestos.

Quien no pague habrá de atenerse a las consecuencias.

Pero no bastará.

Solo conseguiremos acrecentar el descontento de las gentes.

El rey Enrique de Inglaterra ha decidido presentarse a la elección.

-¿Yo?

¿Presentarme a emperador?

-Otorgo mi voto a Federico de Sajonia.

-Gane quien gane es cuestión de tiempo

que nuestro sobrino Carlos y el francés se enfrenten.

-Juro.

-Ambos buscarán vuestro apoyo.

Vos tocaréis la música con la que danzarán.

-Hay nuevas de Sevilla, de las Indias ha llegado un auténtico tesoro.

-Juro.

-Entonces ya tenemos emperador.

-Cientos de mercenarios nos rodean. -Retiro mi candidatura.

Mi voto es para Carlos de Habsburgo.

Juro.

-Ese tal Cortés ha puesto el imperio vuestros pies, alteza.

No son dioses, sino mortales.

Ataquemos y lo comprobaréis porque seremos muchos contra unos pocos.

-Nunca antes de que yo lo ordene.

Sigo siendo vuestro emperador. Me sometí para salvaros.

-Vuestros hombres serán los míos.

Os doy mi palabra.

El trono os pertenece solo a vos.

Los enemigos de nuestra causa no se detendrán hasta aniquilarnos.

-He firmado una bula de excomunión contra uno de sus súbditos.

-¿Os referís a Lutero?

-Las indulgencias son redes para pescar

las riquezas de los hombres.

-Levantamos un reino, lo ponemos bajo vuestro mandato, os liberamos

¿y aún dudáis? Parecéis muerta en vida como tantos dicen.

-¡Retiraos!

-Con nuestras vidas defenderemos

lo que a vos solo os hubiera costado una firma.

-¿Dónde está ese gran señor que decís?

Rendíos.

Salvad a los vuestros de una muerte segura.

Traidor. -Santiago libertad.

-¿No sabéis a quien hemos apresado?

No podríamos tener mejor botín, caballeros. Es el rey de Francia.

-¿Por qué, madre? -¿Pretendéis que derroque a Carlos?

No puedo traicionar a mi propio hijo.

(ORA EN LATÍN)

Escucha, tienes que hacerle llegar esto como sea.

¿Entendéis? Solo el puede ayudarnos.

-Entiendo que Lutero tendrá la oportunidad de defenderse.

-No quiero...

ni puedo retractarme porque sería ir contra mi conciencia

y la palabra de Dios.

-Catalina, sois una buena mujer, pero Dios no está con vos.

Voy a pedir la anulación de nuestro matrimonio.

-Nos olvidaré.

Vaya desposar a Catalina, la hermana menor del emperador

y vos al fin os casaréis con Carlos.

-Juro no quebrantar en todos los días de mi vida esta capitulación.

En vos entrego a España lo mejor de Portugal.

Todo amor crece ante la espera.

-Sabéis que solo imagino mi vida a vuestro lado.

Ya os amo. Os juro que siempre os amaré.

Amén.

Benditos nuestros abuelos que ganaron para España este milagro.

Es como un sueño.

¿Es cierto entonces lo que se dice de vos?

¿Os habéis enamorado?

Pues sois mejor hombre de lo que erais.

Gritad, maldecid con toda vuestra alma.

Moriré.

Mas no gritaré.

Don Felipe.

Príncipe de Castilla.

Por la gracia de Dios.

Majestad.

Roma sido saqueada.

-A todos los príncipes de la cristiandad,

denuncio ante vuestros altezas los crímenes perpetrados

en la santísima Roma por Carlos, emperador del Sacro Imperio.

-En su infinita sabiduría Dios está sometiendo al papa a una dura prueba.

Francia no desoirá la llamada de socorro de su santidad.

Para ello invadimos Italia.

-¿Sabéis quién la ha liberado? ¿Nuestras tropas? No.

Los franceses tampoco.

Ha sido el propio Carlos.

-Sobre nuestros hombros recae el deber de resolver

lo que las espadas no han logrado en tanto tiempo.

-Sea.

-Catalina, reina de Inglaterra, compadeced ante este tribunal.

-Pongo a Dios por testigo

de que cuando me tuvisteis por primera vez

yo era verdadera doncella.

Vos erais la ley. Mi ley.

Y habéis obrado contra la corona desobedeciendo mis mandatos.

-¿Sabéis cuán difícil es gobernar?

Caballeros, probemos al mundo de que el emperador nada quiere

que no sea suyo. Partamos hacia Italia.

¡Por las Españas! (COREAN) ¡Por las Españas!

Mi muy amado esposo.

A la felicidad por vuestra coronación se une el nacimiento

de un nuevo infante para las Españas: vuestro hijo Fernando.

-Ahora Carlos podrá nombrar a su sucesor.

-Designad a vuestro hermano.

Necesitéis garantizarle estabilidad en el imperio.

El pensamiento de Lutero se propaga como una peste.

Hay que devolverlo al seno de la iglesia cuanto antes.

Solo la unidad de todos los príncipes cristianos

acabara con el infiel. Basta.

¿Pretendéis que los actos del hombre más poderoso de la tierra?

-Solimán arde en deseos de someter Viena.

-No necesitamos al turco...

sino a su armada.

-De Perú ha llegado tanto oro que el de Cortés es limosna.

Demostradme que el rey ha hecho de Nueva España un virreinato

y de vos un virrey.

-Mientras ha gobernado Cortés aquí se ha dejado hacer.

Ya es hora de que alguien ponga coto a los excesos de los encomenderos.

-Esta bula se conocerá pero tendrá que aguardar el momento oportuno.

Indios y españoles somos iguales ante Dios y la corona.

-Con el alma devastada por el dolor he de anunciaros que nuestro Señor

ha querido llamar a su lado a nuestro hijo Fernando.

-Juradme que siempre procuraréis la paz entre vuestros hermanos.

-Nuestro hermano está a punto de alzarse contra el emperador.

-Fernando.

-Quise averiguar quiénes eran los conspiradores

y con qué fuerzas contaban.

No perseguiré a los acusados de herejía por Roma.

-Entonces marcharemos juntos contra el infiel.

Seréis rey de Roma, mi sucesor.

Solo os pido que mi hijo Felipe herede el título.

Con este anillo yo te tomó por esposa.

-Miradme a los ojos. Llamadme bastarda.

Da igual lo que queráis de esta vida.

Lo que importa es lo que la vida quiere de vos.

Su destino no va a tener piedad con él si no se corrige.

Es un niño.

-No hay hombre en el que no aniden demonios, majestad.

Más alguien como yo debería saber vencerlos.

¿Excomulgado? El divorcio me ha liberado de dos yugos.

-Me ha dado su palabra de permanecer a mi lado.

-¿Partís?

Ya os dije que la batalla llega antes o después.

Hijo mío... ¿Cómo ha podido mirarme a los ojos y mentirme?

Esta traición no se la perdonaré jamás.

-Majestad, es una niña. Una infanta.

-Debéis evitar quedar de nuevo embarazada

o correríais un gravísimo peligro.

-Me mentisteis. Me abandonasteis.

-Necesitéis a vuestra esposa tanto como ella a vos.

-Estos reinos os necesitan.

Si Francisco trata con el enemigo de la cristiandad

se convierte también en vuestro enemigo.

No favorecería uno sobre otro.

-Majestad, el príncipe es preso de una gran calentura.

-¿Cómo me pone a prueba Dios de este modo?

Que Dios me perdone.

Si concertáramos el matrimonio de mi hija María vuestro hijo Carlos

su dote podría ser Milán. Habrá paz entonces.

-El corazón de un nuevo hijo del emperador ya late en mis entrañas.

-Solimán no está dispuesto a que olvidemos los favores recibidos.

No participaremos en su cruzada contra el turco.

Dios nos bendice, Isabel.

Ahora todo es posible. ¡Majestad!

Estáis desafiando a Dios.

-¿Va a morir?

Perdonadme, perdonadme.

Debéis ser fuerte para soportar lo que Dios decida.

En vos depositó todas mis esperanzas. Sed fuerte.

Juro ante Dios que jamás volveré a tomar esposa

y que nada ni nadie podrá quebrar mi palabra.

(LLORA Y GRITA)

Nunca más... serviré a señor que pueda morir.

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El mundo de Carlos V - Capítulo 14

11 ene 2016

Programa especial documental sobre la serie Carlos Rey Emperador y su época histórica.

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  1. Alicia

    Sigo disfrutando muchísimo de esta magnífica serie. Gracias a todos los que lo hacéis posible

    17 ene 2016