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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 27: Tiempo de esclavos - ver ahora
Transcripción completa

(SPÍNOLA) "Necesito que mande una patrulla al 1605 a Valladolid".

"Es el año de la firma del Tratado de Paz entre España e Inglaterra

y han intentado envenenar al inglés".

Pero este tipo es...

El del "walkman". -Mándeselo ya a Amelia.

¿Pero quién te va a querer con 27 años?

Algún viudo quizás.

Necesito una misión ya.

¡Exijo ver al Rey! Soy el Duque de Lerma.

El Duque me tiene apartada...

"y hace creer a todos que soy una celosa enajenada".

(VARIOS) ¡"Cheers"!

(LERMA) ¿Me podéis explicar qué mierda de obra estáis ensayando?

¡Levantaos, inglés!

¡Estáis haciendo trampas, tunante!

No venimos aquí para que nos insulten.

¿Qué anulemos la firma del tratado?

Si guerra quieren esos infames ingleses,

guerra tendrán.

¿Y este quién es?

William Shakespeare.

(Ladridos)

Quieto, cabrón.

Es el anillo del Ángel Exterminador.

Creía que ansiabais paz para vuestro imperio, vuestro pueblo.

"Ya hay suficientes frentes abiertos".

Una emergencia, jefe.

Lola ha huido del Ministerio.

"Y al parecer, han desaparecido del almacén

cuadros que se recuperaron del Alcázar".

(ELENA) "Me pasaré a las 09:00 para recoger mis cosas

y devolverte las llaves".

"¿Qué será de mí?".

"Ahora solo quedo yo".

(HOMBRE) Qué navío más hermoso.

-Es el vapor Alfonso XII.

Orgullo de mi naviera

y de toda la marina mercante española.

El resto son el Santander, Coruña,

Habana y Ciudad Condal.

Ya veo que durante la República

prefería usted usar nombres de ciudad.

(HOMBRE) Hay que vivir al ritmo que marcan los tiempos.

No era época para poner nombres de reyes y santos.

Usted lo sabe bien, majestad.

Prometo mi mayor esfuerzo para no tener que volver a tiempos pasados.

Lo sé, majestad.

-Nunca le agradeceré lo suficiente

que nos invitara a pasar aquí las vacaciones.

Mi familia se lo está pasando en grande.

Si no fuera así, estaría cometiendo un pecado imperdonable.

Vamos, marqués, seguro que tiene usted pecados más graves.

(MARQUÉS) (RÍE) Sin duda.

Y espero que Dios me los perdone. -Bueno,

Dios no lo sé, pero el rey sí, se lo aseguro.

La Corona le debe mucho, señor marqués de Comillas.

Y yo no lo voy a olvidar nunca.

-Gracias, señor.

Un brindis por el rey.

¡Por el Rey! (MUCHOS) ¡Por el Rey!

(Copas brindando)

¡Justicia!

¡Justicia!

(Disparo)

(HOMBRE) ¡Por Dios!

(Murmullos)

(MARQUÉS) ¡Dios mío! Aún vive.

¡Que venga el médico real!

(El Ministerio del Tiempo)

(SALVADOR) Claro.

Dígale al general Martínez Campos que impida toda comunicación

y que declare el estado de emergencia.

No, no podemos permitir que se propague la noticia.

Sí.

Gracias, señor presidente.

¿Era el presidente en persona?

Sí. Sí, pero no Rajoy.

Ah. Era Sagasta,

el presidente de su época.

Llamaba desde 1881.

Don Práxedes Mateo Sagasta.

¿Qué ocurre? Un atentado.

Alfonso XII está en coma, al borde de la muerte.

¿Han atentado contra un rey? (ERNESTO) Sí.

Por suerte, el médico real es un agente

del Ministerio de la actualidad.

Se lo asignamos al rey tras dos atentados anarquistas

de los que salió ileso.

1881...

Aún no había concebido a Alfonso XIII.

Y si muere, no nacerán Juan Carlos I ni Felipe VI

ni esas niñas tan monas...

Hay que salvar la vida del rey

para que nuestra historia no se convierta en un correcalles.

Ah, y averiguar quién está detrás del atentado.

Vale.

¿Adónde vamos? A Comillas, pueblo de Cantabria.

Allí se iba a celebrar un consejo de ministros con el rey.

(SALVADOR) Donde la señorita Folch encontrará gente conocida.

Tal vez demasiado conocida.

¿Está segura de poder participar en la misión?

Por supuesto.

Nadie conoce la época mejor que yo, es la mía.

Y ese marqués de Comillas, gano muchas batallas, ¿no?

No, pero ayudó a ganarlas.

¿Y eso cómo se hace? Es naviero.

Gracias a sus flotas,

se pudieron enviar tropas a las revueltas en Cuba y Marruecos.

El hombre más rico de su época en España.

¿Por qué dijo Salvador que puedes encontrarte gente conocida?

En Comillas no solo estuvieron los ministros,

también empresarios que acudían a pedir favores.

¿Y qué tiene que ver contigo?

La mayoría de esos empresarios que sostienen al rey son catalanes,

amigos de mi padre y mi familia.

¿Qué pasa?

Creo deberías pensar seriamente si venir a esta misión.

No hay tiempo, el rey se muere.

Tiene razón.

¿Cómo os atrevéis a dudar de Amelia?

¿Han traído lo que pedí?

Pues vamos. Nosotros nos quedamos,

investigando a ver qué ha pasado. Rápido.

Vamos. Vamos.

¿Qué pasa?

¿Qué tal se te da el catalán?

"Molto bene".

Ven.

(EN CATALÁN)

¡Amelia!

(LA BESA)

Señor Méndez,

quiero presentarle a mi tío, Pere Folch.

¿Su tío?

Encantado de conocerle. Igualmente.

Discúlpeme, ¿no habla usted catalán?

No mucho.

La señorita Amelia Folch, mi sobrina.

Don Eusebi Güell, un buen amigo.

Es un honor conocerle, señor Güell.

Admiro mucho su labor por las artes.

Muchas gracias, señorita.

Las gracias habría que dárselas a usted

por apoyar a un joven genio como Gaudí.

Me fascinan sus motivos naturalistas.

Si me disculpan...

Está muy afectado por lo que ha ocurrido.

¿Y usted no?

Sin duda.

Pero yo no soy yerno del marqués.

¿Y tú qué haces aquí?

¿No trabajabas en Madrid para una viuda rica?

La señora... Larra. Irene Larra.

(CARME) ¿Y qué haría exactamente Amelia para usted?

Ordenar y clasificar mi biblioteca.

Mi difunto marido era un santo, pero tenía un vicio:

comprar muchos más libros de los que podía leer.

Mudarse a Madrid, y soltera.

¡Qué barbaridad!

No, no tiene por qué preocuparse. Yo... me ocuparé de ella.

¿Que no me preocupe?

Con tanta dedicación a los estudios y a los libros,

mi hija se va a quedar para vestir santos.

Estoy convencida, señora, de que Amelia

tiene cosas mucho más importantes que hacer en la vida.

Entonces, ¿qué dice?

¿Qué más da lo que yo diga?

Si, total, tu padre siempre te consiente todo.

Pero no me dedico solo a eso.

Publico artículos en "El Imparcial",

bajo pseudónimo masculino, por supuesto.

No se lo digas a nadie.

¿A estas alturas dudas de mí?

¿Me reciben?

(ERNESTO) "Sí, perfectamente".

Le escucha también el neurocirujano.

-"Antes de seguir, reitero mi desacuerdo".

"Soy médico de 2017, pero esta no es mi especialidad".

Ya lo he apuntado en su expediente, señor Morales:

valor se le suponía.

La diferencia está en que usted es agente del Ministerio,

y nuestro invitado, no.

Enfoquen al paciente, por favor.

Nunca debí pedir una excedencia en el INSALUD.

Si es Alfonso XII de verdad...

¿Qué se creía, que era un chiste?

Le recuerdo que ha firmado un acuerdo de confidencialidad.

Así que... adelante, por favor.

(CARRASPEA)

Proceda a lavar la herida.

-Gasa y suero.

Y coloque la batea del riñón sobre el paciente.

¿Esto? Eso, sí.

Y cierre los ojos si quiere. Esto va a ser de todo menos bonito.

Tranquilo, ya he visto muchas carnicerías.

¿Fue un criado del marqués quien disparó al rey?

Sí, pero lo pagó con su vida.

Tu compañero es un buen periodista.

Muchas gracias. ¿Por qué?

Porque sabe lo del criado y el disparo al rey.

De hecho, se supone

que la residencia estaba cerrada a cal y canto, y habéis podido pasar.

Tenemos buenos contactos.

Siempre supe que tenías talento y que ibas a triunfar.

Se os ve muy compenetrados en lo profesional...

e intuyo que también en lo personal.

No.

No, solo somos compañeros de trabajo.

Por supuesto.

Ella quería venir y yo decidí acompañarla.

No es bueno que una señorita viaje sola.

Cierto, pero aquí no corre ningún peligro.

Somos gente de bien,

la "crème" de la "crème" del mundo político y empresarial.

Me fío más de carteristas y chirleros

que de políticos y prebostes...

Ya que tu compañero nos considera poco menos que unos ladrones,

voy a presentarle al jefe de la banda.

"Madre del amor hermoso,

se le va a escapar el alma por ese agujero".

Vamos a por la durotomía.

"Le agradezco que sea tan didáctico,

pero dígame qué debo hacer y punto".

"¿Pinzas y tijeras?".

Sí.

Haga una pequeña incisión en la duramadre

y continúe con las tijeras.

-Dios. Dios mío.

Pare, pare.

No hay remedio. El cerebro está muy inflamado, por eso supura.

"Hay que intentarlo, hay que sacarle la bala".

-Si lo hace, solo conseguiría acelerar su muerte.

Vuelva a colocar el cuello cabelludo y vende.

"No hay nada más que podamos hacer".

¡Mierda! Mierda.

Comparto vuestra rabia.

Pero uno tiene que saber cuándo ha perdido la batalla.

¿Cuánto tiempo le queda?

Horas, un día como mucho.

Tiene las funciones vitales afectadas.

(SALVADOR) Bien.

Alonso, hable con sus compañeros

y céntrese en la investigación del atentado.

A ver si podemos encontrar una solución.

"Es la única opción que tenemos".

Sí, señor.

Una de las primeras mujeres universitarias.

Le doy la enhorabuena, señorita,

en el nombre del gobierno y en el mío propio.

Esa es la España que quiere mi gobierno:

ciudadanos cultos que trabajen sin descanso

por la ilustración general.

Tal vez ayudaría

si facilitasen el acceso de las mujeres a la universidad.

O incluso si pudiésemos votar, como los hombres.

Tomaremos medidas, se lo aseguro.

He ordenado una comisión al respecto.

Pero paso a paso, señorita.

España todavía no está preparada para tantos cambios de golpe.

Ha salido el médico.

Tengo la satisfacción de informarles

que... la operación ha sido un éxito.

Su majestad el rey está muy débil,

pero da muestras de una pronta recuperación.

¡Viva el Rey!

(MUCHOS) ¡Viva!

Al rey le queda un día de vida, como mucho.

¿El rey se muere?

Salvador ha sido muy claro:

debemos encontrar alguna pista. Me alegra oír eso.

Ya hemos encontrado muchos amigos;

ahora vamos a hacer unos cuantos enemigos.

Hemos tenido mucha suerte.

Ha estado al borde del infarto. No le exagero un ápice.

Su majestad es fuerte como un roble.

Por fin le encuentro, presidente. ¿Podría hablar con usted?

¿No ve que estamos hablando?

Me envía el subsecretario Martí.

Disculpe, señor marqués.

¿Por qué no me lo dijo antes?

Debe averiguar quién ha hecho esto.

Trabamos en ello.

Ahora le voy a pedir que haga uso de su autoridad.

¿Cómo iba a desconfiar de mi criado?

Tomasín era leal hasta el extremo.

¿Y cómo llegó a su casa?

Era un pobre huérfano.

Le recogí en Santiago de Cuba cuando tenía cinco años.

Yo viví allí más de una década,

y después me lo traje a la Península.

¿Y alguna vez lo vio en compañías extrañas?

Llevaba una vida muy tranquila.

Estaba volcado en su trabajo. El trabajo le hacía feliz.

Llevaba 30 años con nosotros.

30 años.

O sea que usted le regala 30 años de felicidad a Tomasín

y él se los devuelve atentando contra el rey.

¿Y todavía pretende que yo me lo crea?

Yo he sido como un padre para mis empleados,

y para Tomasín más que para ninguno.

Si yo mismo le enseñé a leer.

Claro, y seguro que le iba a casar con una de sus hijas.

Hacía mucho tiempo que nadie me hablaba así,

y el último recibió un navajazo en la tripa.

Por eso tuve que embarcarme para Cuba sin una perra en el bolsillo.

Yo no nací marqués, ¿sabe?

Yo tampoco.

Pero de navajazos sé lo suficiente.

Y ahora, antes de que el señor marqués saque la cheira,

me va a enseñar la habitación de Tomasín.

Ya la vieron los escoltas del rey.

Pues ahora la voy a ver yo.

Está casi vacía.

¿Qué esperabas, que hubiera una tele y un radiocasete?

A ver si estamos un poquito a lo que estamos, ¿eh?

¿Qué quieres decir?

Me parece muy bien que te reencuentres con tu pasado...

Mi presente.

Bueno si, tu presente.

Pero te recuerdo que estamos aquí para investigar un atentado.

Ya veo que tu tío es muy importante para ti.

Ni te lo imaginas.

(VOCALIZANDO) "¿Cómo estáis,

Rocinante,

tan delgado?".

Am... Amelia.

¿Sabes quién es Rocinante? ¡Sí!

Es un burrito pequeñito, flaco, flaco, flaco.

Sí, otra vez, va.

"¿Cómo es...?".

Le debo mucho a mi padre,

pero sin mi tío, no sé si sería la que soy hoy.

Y poder volver a verle, aquí, rodeado de gente tan importante...

Esa a la que una mujer de mi época no tiene la oportunidad conocer.

Ninguno de los de aquí es tan importante como tú.

Todos existen porque has salvado la historia 1000 veces antes.

Como la intentamos salvar ahora.

Mira.

Parece que el marqués los trata como una familia.

No te fíes de las apariencias.

Anda, mira, se les ha pasado una costurita aquí.

Esta gente no ha visto "Colombo" en su vida.

¿El qué? Da igual.

Está fechado en Santiago de Cuba en 1851.

El destino es Guantánamo y el buque, el General Armero.

Antonio López y hermano. Pero este tipo es...

El señor marqués, antes de ser marqués.

¿Ven esa lista de números, sexo y edad?

Son esclavos.

Eso es un contrato de compraventa y transporte de esclavos.

A ver, señores,

que el marqués se hizo rico a costa de la venta de esclavos

es algo que sabemos todos. Sí, pero ahora viene lo bueno.

Ahí dentro hay una cédula de identificación de esclavos.

Aparece un nombre de mujer, Rosario,

y un tal Tomasín como su hijo.

Sí, el criado que disparó contra el rey.

La pregunta es:

¿y si Tomasín no sabía que había nacido esclavo?

Pacino, no se ponga retórico. ¿Qué quiere decirnos?

A ver, imaginemos por un momento

que Tomasín adoraba al señor marqués

porque durante 30 años

le había dado trabajo y comida siendo huérfano.

Imaginando.

Pero un día, cotilleando en los papeles del marqués,

se da cuenta de que ha sido comprado como esclavo

y separado de su madre.

Seguramente me entrarían ganas de matar al que me compró

y que luego vendió a mi madre. -Así que el tal Tomasín

a que quería matar era al marqués y no al rey.

Ajá. Y entre el pánico y que no era buen tirador,

le dio al rey por error. Pues joder con el error.

Tenemos que actuar urgentemente.

Alonso seguirá en Comillas protegiendo al rey.

Ustedes dos irán a la Cuba de 1851 a liberar a la madre de Tomasín.

Suprimiendo el motivo de la venganza,

evitaremos que esta se ejecute 30 años más tarde.

Ya, pero eso cambiaría la historia.

-A veces hay que cambiar algo para que todo siga igual.

Hombre, igual, igual...

Al rey le quedan horas de vida.

Si muere, las consecuencias serán irreparables.

(Cánticos, algarabía)

Madre mía, aquí te caes al suelo y te sirven a la plancha.

Tranquilo, ya llegamos. Creo que es ahí.

Recapitulemos.

A ver, eh... tu hermano, que es mi cuñado,

tiene un negocio azucarero en Guantánamo,

y yo soy su nuevo administrador. Muy bien.

De todas maneras, aquí, si les das la pasta,

les da igual tu árbol genealógico, ¿eh?

Pues aquí es.

Adelante, señorita. Gracias.

Buenos días. Buenos días. ¿Qué desean?

Soy el cuñado del señor Feliú.

Venimos a comprobar la calidad del material.

Yo no puedo ayudarlos.

Necesito el permiso del dueño. Soy solo el capataz.

Bueno, pues... búsquelo y pídale permiso, ¿no?

A estas horas estará almorzando.

No va a querer, ya se lo digo yo.

Pero habrá que preguntarle, ¿no, figura?

(Pasos acercándose)

(HOMBRE) ¿Qué pasa, Neluco?

Muy buenas días, señores. Menudo calor, ¿eh?

Y tanto. Buenos días. Venimos de parte del señor Feliú.

Ah, sí.

¿Qué tal las cosas por Guantánamo?

Bien, estamos ampliando el negocio y necesitamos mano de obra.

Quedé en enviárselos la semana que viene.

Compré el cargamento hace seis días,

según salió del golfo de Benín.

Son negros lucumíes, grandes trabajadores,

y están sanos y fuertes. Aun así, nos gustaría verlos.

¿No se fían de mí? Hombre...

Si compro un caballo, le miro los dientes.

Y ya que venimos de Guantánamo... Déjalo, Jesús.

Buscaremos una casa de comercio más amable.

No se moleste, señora, es que no me parece lugar adecuado para usted.

Póngame a prueba.

Como desee.

Neluco, acompaña a los señores al barracón.

-Síganme.

(Toses)

Míralos, qué caritas...

A estos los tenemos juntos porque son familia. No se querían separar.

Hola, peque...

(NELUCO) Dios, qué paciencia.

¡Ah!

No aprendes, ¿eh, Tomasín?

¿Tomasín?

Bueno, ellos le llaman Fopi.

Pero le hemos puesto un nombre cristiano.

Este es el más rebelde, y eso le gusta al señor López.

Se lo va a llevar a su ingenio.

¿Quieren algo más? No. Vámonos.

No sé, creo que se nos está yendo de las manos.

Alfonso XII a punto de morir, Lola desaparecida,

las malditas sociedades secretas...

y ahora Amelia y Pacino cambiando la historia por orden de Salvador.

¿Qué harías tú en su lugar?

Está en juego la vida de un rey y su descendencia.

Habría hecho lo mismo, pero esa no es la pregunta.

La pregunta es: ¿qué no habría hecho?

No lo sé, dímelo tú.

Pues mira, habría sancionado a Pacino.

Dejó escapar a Marta, y todos lo sabemos.

Todos hemos fallado alguna vez, mejor verlo así.

Ernesto, por favor.

Pacino es demasiado buen policía como para cometer ese fallo.

Ya habríamos atajado el problema de las sociedades secretas.

Bien. ¿Segundo?

Jamás habría reclutado a Lola Mendieta de nuevo.

Ya.

Pensar que esta Lola no tiene nada que ver

con la Lola que conocemos es una ingenuidad

que un subsecretario no se puede permitir.

No, te equivocas, Irene.

Tenía órdenes de Salvador de matar a Lola

si la veía hundirse en los interrogatorios

en el campo de concentración.

Pues a lo mejor no era tan mala idea.

Sabes que supondría eliminar todas las misiones

que en el futuro iba a resolver.

Solucionar ese problema es más fácil

que lo que se nos vendrá encima. Ya la encontraremos.

Ah, ¿sí? Dime cómo.

Es muy lista, sabe escabullirse. Lleva haciéndolo desde niña.

Además, ese no es el principal problema,

aunque a todos nos dé miedo a hablar de ello.

Salvador ha roto una regla sagrada de ese ministerio:

no reclutar dos veces a la misma persona.

Viajar por el tiempo genera demasiadas paradojas

como para provocar otra más.

¿Y si las dos Lolas se encuentran en un viaje por el tiempo?

Al llegar al río, cruzaremos el puente.

Pues claro que sí, lo cruzaremos.

Y lucharemos por el Ministerio, como siempre.

El Salvador de toda la vida habría tomado otras decisiones.

No sé, tenía...

tenía otra intuición, otro olfato.

¿Qué quieres decir? No lo sé.

Supongo...

Supongo que todos nos hacemos mayores.

Y Salvador, también.

(Pasador corriéndose)

(Puerta abriéndose)

(MUJER) (RESPIRA NERVIOSA)

(EN OTRO IDIOMA)

Eh, tranquilo.

Que solo he venido a divertirme un rato.

¿Por qué no te diviertes conmigo?

Ven aquí.

Vamos, vamos.

Vamos. Pacino.

Pacino, ¿qué haces?

¿Cambiamos la historia por un rey, y no por esta gente?

Date prisa.

Vamos.

(GRITAN EN OTRO IDIOMA)

Si mi abuelo supiera que estoy velando a un rey...

madre mía,

se levantaría de su tumba y me daría una colleja...

¿No le gustaban los reyes? No.

Era republicano.

Decía que en un mundo moderno nadie debería heredar el poder,

sino ganarlo en las urnas.

Pues yo he dado la vida 1000 veces por un rey.

Y bien orgulloso que me siento.

Me lo imaginaba.

Sois de los Tercios viejos.

A veces hasta renunciabais a vuestra soldada

para que los mercenarios pudieran cobrarla.

¿Y vos cómo sabéis eso?

Me gusta leer libros de historia.

Quizá por eso, al contrario que a ti,

no me gusten los reyes, como a mi abuelo.

Ya.

Y sin embargo, os habéis dejado el alma

para intentar salvarle la vida.

Es mi misión y es mi paciente,

y no hay nada que duela más a un médico que ver morir a quien cuida.

Para mí es tanto dolor como para un rey perder su reino.

(Golpe lejano)

¿Qué ha sido eso? Tranquilo.

Será el cambio de guardia. No me fío de nadie.

Deja, ya voy yo. Así, de paso voy a mear.

(Golpe seco cerca)

¡Quieto! ¡Quieto ahí!

¡Trágala, perro!

¿Qué ha pasado?

Mis compañeros lo han conseguido, han cambiado la historia.

Podrían haberla cambiado antes y me hubiera ahorrado el chichón.

¿Y el rey? Vamos a buscarle.

Parece que le gusta a usted el barco, majestad.

Mucho.

Y no solo porque se llame como yo.

¿Por qué se ríe, señor?

Mañana va a ser un gran día para España...

y para usted, don Antonio.

¿Ocurre algo?

No, majestad.

Solo... Solo quería comprobar que estaba bien.

¿Y por qué no iba a estarlo?

¿Quién es este hombre?

Es mi nuevo ayudante.

Mi nombre es Alonso de Entrerríos, majestad.

Siempre a vuestro servicio.

Pues si quiere seguir sirviéndome, córtese el pelo.

Parece usted un bandolero de Sierra Morena.

(SUSPIRA) Ay...

El rey está sano y salvo gracias a ustedes, pero hay novedades.

No sé por qué me da que no van a ser buenas.

-No. Alonso nos ha informado de que peleaba

con dos tipos que querían matar al rey

justo cuando ustedes reiniciaron el tiempo.

Se volatilizaron.

¿Como el asesino de aquellas mujeres?

Exacto. El tiempo se reinició

como si el rey nunca hubiera sido herido.

Tomasín nunca estuvo en Comillas, no hubo disparos... Nada.

Pero si esos desaparecieron ante las narices de Alonso...

Es que son de 1881, o incluso antes.

O sea que no hemos conseguido nada.

Esa gente seguirá ahí y volverá a intentarlo.

-Por eso deben volver allí.

Alonso está protegiendo personalmente al rey.

¿Tienen alguna pista sobre quién puede ser?

-Uno de los tipos con los que estaba peleando Alonso

dijo: "Trágala, perro" al intentar matar al rey.

Hombre, a lo mejor con el calentón...

Peores cosas se me han escapado a mí

en algún interrogatorio chungo.

El "Trágala, perro" fue una suerte de himno

durante la revolución liberal de 1812.

Se refiere a cuando Fernando VII

se vio obligado a firmar la Constitución.

Vamos, que un absolutista jamás lo usaría.

No, claro.

-Por eso deben volver y saber quién está detrás de todo esto.

Ah, y recuerden...

deben actuar como si fuera la primera vez que van a Comillas.

¿Perdón? (ERNESTO) Verán,

el tiempo se reconstruyó

a partir de la liberación de los esclavos en Cuba.

El atentado nunca se ha producido,

así que nadie los recordará.

O sea, como si le dieras para atrás a la cinta.

Sí, exacto.

Es que no vean las charlas que nos pegan para explicar algo, ¿eh?

Hasta luego.

(Pasos acercándose)

Al final vamos a tener que darle las gracias al destino.

¿Y eso por qué?

Si el criado no dispara al rey por error,

nunca hubiéramos averiguado que otros querían matarle.

Pues ya que el destino nos ha ayudado por una maldita vez

vamos a cazar a esos hideputas. Ya he informado de todo a Sagasta.

Es genial esto de pedirle plenos poderes a un presidente

y que te los dé dos veces. ¿Por dónde empezamos?

Repetiremos lo que hemos hecho. Tú, vigila.

Ven, voy a volver a presentarte a mi tío.

Muy bien.

¿Qué haces en Comillas? Crónicas políticas.

Colaboro con un diario nacional bajo pseudónimo masculino,

por supuesto. Por supuesto.

Y usted no será... Compañero del periódico.

He querido acompañarla. No está bien que una señorita viaje sola.

No, aquí está segura. No encontrará lugar en España

con más guardias vigilando, aunque no se note.

Y tus padres, ¿cómo están? Hace semanas que no hablo con ellos.

Tampoco los veo mucho ahora que estoy en Madrid,

pero están bien de salud. Por cierto, no saben que estoy aquí.

Me gustaría que... Seré una tumba.

Así que crónicas políticas, ¿eh? Sabía que llegarías lejos.

Si nos perdona un momento... ¿Qué ocurre?

Bueno, el trabajo es el trabajo.

¿Nos disculpas? Por supuesto.

Acabo de ver al alabardero que intentó matar al rey.

Ahora va vestido de criado.

Hay algo que no me cuadra. ¿El qué?

No sé, a lo mejor son tonterías mías.

Vamos.

Cuanto más os mováis, más apretaré.

Vos sabréis si queréis volver a caminar.

El que no va a volver a caminar eres tú.

¿Qué es esto?

Ya sabemos quién quiere matar al rey.

Es tu tío, Amelia. Tu tío viene del futuro.

No digas tonterías.

Tiene razón, Amelia.

Yo también viajo por el tiempo

por cortesía de los nuevos Hijos de Padilla.

Pero ¿cómo supiste...?

La primera vez que nos vimos primero habló en catalán

y luego en castellano por cortesía conmigo.

La segunda vez, directamente en castellano.

Ni siquiera preguntó por tu trabajo en Madrid.

Estoy empezando en esto de los viajes por el tiempo

y aún me despisto.

Yo no me despistaré cuando os esté cortando el cuello.

¿Quiénes son los Hijos de Padilla? Unos pirados,

como los del Ángel Exterminador. No, no somos lo mismo.

Ellos quieren que España viva siempre

en la oscuridad de sus viejos fueros;

nosotros, que la luz de la revolución la ilumine.

Pues eso, unos pirados.

No podía creer que estuvieras implicada en esto,

pero cuando te vi con ese tipo,

Él vigilaba al rey

e impidió que mis hombres le mataran.

Por eso utilicé a uno de ellos como cebo.

Sabía que le reconocería. Picó él y vosotros dos también.

Vinimos aquí a matar al rey

y ese criado casi hace el trabajo por nosotros.

Luego, cuando fuimos a rematarle,

cambiasteis la historia, ¿cómo lo hicisteis?

A ti te lo voy a contar, no te jode.

¿Por qué a mí no?

Escúchame bien, Amelia.

Quiero que te unas a nosotros.

España se merece una historia mejor.

Y nosotros vamos a dársela con nuestras ideas.

Me estás hablando de ideas.

Matar a un hombre por defender una idea no es defender una idea,

es matar a un hombre. Sebastián Castellion.

Quizá tu madre tenía razón.

Únete a nosotros, Amelia.

No.

El destino de mis compañeros será el mío.

Asegúrate

de que ella no sufre.

Es la señorita Folch.

¿Una videollamada?

¿Señorita Folch?

"Me temo que la señorita Folch no se puede poner en este momento".

Oiga, pero ¿qué es esto? ¿Quién es usted?

Contésteme.

¿Quién es usted? Pero ¿qué pasa?

Déjeme ver.

"No soy, somos los Hijos de Padilla y van a comprobar con sus ojos

de lo que somos capaces".

Pero oiga, oiga, escuche, escuche. Vamos a hablar.

Creo que podemos encontrar una solución.

"Pero hablemos". "Algo tenemos que hacer".

Matar embozados es de cobardes. (HOMBRE) No.

Es de quienes no quieren ser reconocidos.

Me cago en tu puta madre, cabrón de mierda.

Aquí les traigo los informes que me habían pe...

¿Qué está pasando?

Dios mío. Disparad de una vez.

¡Disparad, hideputas!

Tus deseos son órdenes. Acabad con ellos.

Angustias, venga.

Venga.

No puede ser. Lola.

¿Lola? Lola.

Que sí, que sí, que soy yo, Lola.

Ya sé que me dijo que hiciera prisioneros, jefe,

pero eran ellos o nosotros. "No os lamentéis".

"Bien muertos están, pardiez".

Suscriba lo que dice Alonso.

Sabía que podía contar con usted, Lola.

"Es mi trabajo".

Y no está terminado, no tenemos tiempo que perder.

El objetivo ahora no es solo el rey,

es todo el Gobierno.

¿Nos puedes ir desatando mientras se lo cuentas?

Claro, perdona. -Bien, ahora corran, corran.

Si necesitan apoyo logístico, llamen de inmediato.

"Sí, señor".

Creo que nos debe una explicación.

Y como subsecretario que soy de este ministerio, se la voy a dar.

Recibí una alarma de 1821.

Un intento de liberación de un preso anarquista condenado a muerte

llamado Simón Cascajosa Sañudo. ¿Sañudo?

Ese es el apellido de Marta. De Marta.

La mujer que Pacino dejó escapar

en el caso de Hitchcock en San Sebastián.

El condenado a muerte era su padre.

Envié a Lola a investigar el caso.

Pase.

¿Qué ha averiguado?

Viajé al día en que intentaron liberar al tal Cascajosa

y coloqué una cámara.

Fueron estos hombres y esta mujer.

Marta.

Y no es la única del grupo que ha trabajado para el Ministerio.

Este también es agente nuestro, concretamente de 1982.

Se llama Luis Cejudo y es conocido por sus ideas radicales.

¿Y cuál sería su plan?

Viajar hasta allí e infiltrarme.

Pero eso es peligroso. Si la descubren...

Estoy preparada, se lo aseguro.

Bien.

Los documentos que tenemos aún no han dado sus frutos.

Necesito saber quiénes son

y cuántos agentes del Ministerio están implicados.

Sí, señor. -Y otra cosa.

Nadie debe saberlo.

Nadie. -Absolutamente nadie.

Entonces nadie lo sabrá.

La ha infiltrado en los Hijos de Padilla sin decirnos nada.

Pero si hasta lanzamos una alarma intertemporal.

Un secreto deja de serlo cuando lo comparten demasiadas personas.

Y ustedes deberían saberlo mejor que nadie.

Ahora nos toca esperar.

¿Se encuentra mejor? -Sí.

Pero otra como esta y la espicho. -Venga.

Muchas gracias. Es un honor ser compañero vuestro.

Entonces, ¿sabes qué pretenden? Sí.

Matar a todos, al rey, al consejo de ministros en pleno...

¿Cómo?

Han puesto una bomba en el sótano del palacio.

La harán detonar en pleno consejo de ministros.

¿Cuánto falta para eso?

30 minutos.

Una bomba en el sótano, ¿sabes dónde está colocada?

Claro, vi cómo la ponían.

¿Sabes desconectarla? ¿Yo?

Ni idea. Fue Pere Folch. Tenías razón, viajaba a su futuro.

Porque esa bomba no es ni siquiera de mi época.

¿Y si desalojamos el palacio? Tardaríamos demasiado

Llamad al Ministerio, que avisen a un experto.

¿Adónde va? A buscar al médico.

Él tiene esa cámara del demonio.

Hay otro asunto que resolver. Lo sé.

Cuando lleguemos, busca a mi tío.

Consigamos evitar o no esta masacre, tiene que pagar por esto.

Buenos días a todos.

(VARIOS) Buenos días, majestad. -Por favor.

Antes de comenzar este consejo de ministros,

quería dedicar unas palabras a nuestro magnífico anfitrión.

Don Antonio López, marqués de Comillas.

Para mí es un placer y un honor

que nos haya acogido tan generosamente en su morada.

(DISTANTE) Y ahora tiene la palabra don Fernando León y Castillo,

ministro de ultramar.

(FERNANDO) Majestad, señores ministros, señor marqués.

Vamos.

No tendrías que estar aquí.

Esto no es tu misión. Si algo sale mal...

Nada va a salir mal

si consigo ponerme este dichoso bonete.

Si algo sale mal, ¿qué?

Eres demasiado joven para morir.

Pues anda que tú...

Es la primera vez en mi vida que estoy a punto de morir

dos veces en el mismo día.

A mí me ha pasado ya varias veces.

Tomad

Listo.

Nosotros también.

Tenemos aquí a don Gaspar Antuña, TEDAX y agente del Ministerio.

Siento no estar para presentaciones,

pero estamos a punto de saltar por los aires.

(GASPAR) Vamos con calma.

Acérquese a la parte superior y busque el mecanismo de apertura.

"¿Esto? Esto, ¿no?". Sí, eso es.

¿Tiene un destornillador o algún objeto punzante?

Sí.

¿Esto serviría?

Vale.

Lo primero que tenemos que hacer es abrir la tapa del cilindro

que contiene el detonador.

Hágalo muy despacio

¿Te vas a perder los fuegos artificiales?

Estás vivo.

No sé si por mucho tiempo por culpa de vuestra puta bomba,

pero por si muero me gustaría cumplir un último deseo.

¿Cuál?

Para leer tanto ya te lo podías haber imaginado.

(Pitido intermitente)

Madre del amor hermoso.

Estese quieto, por favor. Sí, sí, perdón.

Tiene suerte de que sean cables.

No, suerte sería no estar aquí, caballero.

"A la derecha del temporizador hay un pistón cromado

del que salen cinco cables".

La derecha, esto será el pistón cromado.

Bien, pues hay que cortar el marrón.

A ver, a ver, a ver. Cinco cables.

¿Será esto? Sí.

Sí, y el marrón...

Este.

¿Estáis seguro?

Todo lo seguro que puedo estar desde aquí.

Tras escuchar las palabras del señor ministro de ultramar,

pasamos a someter la propuesta a votación.

A favor.

Se nos acaba el tiempo.

Por Santiago y por España.

(LOLA) Ay. Ha funcionado.

Ha funcionado.

Ha funcionado.

Ya está, ya está.

Traidora.

No consiento que nadie me llame así.

Nunca lo he sido y nunca lo seré.

Dejemos de discutir y volvamos al Ministerio.

Muy bien, id tirando vosotros.

Todavía tengo que arreglar unos asuntos con el señor marqués.

Vamos. ¿Estás segura de lo que haces?

Más que nunca.

Te arrepentirás de haberlo hecho.

Te arrepentirás toda tu vida.

Cerrad la boca si no queréis que os corte la maldita lengua.

(LOLA) Vamos.

Que conste que le recibo

porque me lo ha pedido el propio presidente Sagasta.

Debe de ser usted una persona muy importante.

No, solo soy un funcionario

que viene a hablar con usted del pasado.

Bien, supongo que no tiene sentido negarlo.

¿Qué es lo que quiere?

Dinero a cambio de su silencio. ¿Es eso?

No.

No todos hacemos todo por dinero, no todos somos como usted,

señor marqués. ¿Qué quiere que le diga?

En aquel momento era legal.

Esclavizar seres humanos ni era, ni es, ni será ético,

aunque las leyes se redacten a conveniencia.

Eso no me lo negará.

Si ha venido a darme lecciones de moral, puede ahorrárselas.

Escúcheme bien.

Yo he financiado la futura universidad de Comillas,

he patrocinado a cientos de artistas

y he ayudado a tanta gente que no puedo contar.

Para limpiar su nombre. Para limpiar mi conciencia.

Dios

me castigó quitándome a mi hijo mayor.

El menor va a recibir un legado manchado de sangre.

¿Cree que no me arrepiento cada día de lo que hice,

que no me gustaría poder cambiar el pasado?

Me temo que eso es imposible, señor marqués,

aunque hay algo que sí que podría hacer.

¿Al final pudo hacerme el favor que le pedí?

Por supuesto. La madre y el niño ya están allí.

No creo que cambie mucho más la historia

después de la que hemos liado. No.

No insista.

Nunca venderé a mis compañeros.

¿Sabe en qué nos diferenciamos usted y yo?

Ilumíneme.

Usted no tiene ideales, yo sí. Ah, ¿y cuáles son?

La restauración es un régimen corrupto.

El Gobierno en pleno está pasando las vacaciones

en casa de un empresario

al que van a enriquecer a golpe de decreto.

La justicia no es igual para el rico que para el pobre.

Y dos partidos políticos se reparten el poder y los beneficios.

Parece que estoy hablando de su época, en vez de la mía.

Piénselo bien.

Si nos dejan arreglar el pasado,

el futuro sería mejor.

Al futuro se llega segundo a segundo,

no asesinando a gente.

La historia está llena de violencia.

Desde Esparta, Roma,

hasta las guerras mundiales.

Son errores de los que hay que aprender.

No, eso son injusticias que no hay que olvidar.

Ustedes me recuerdan

a los reaccionarios del Ángel Exterminador.

Intentan evitar que cambie el pasado, la historia,

pero si está llena de errores,

¿por qué no corregirlos?

¿Le ha explicado a Amelia lo que pasará?

¿Lo que pasará?

Lo que ha pasado, imbécil.

¡Lo que ha pasado!

Adelante.

¿Qué van a hacer con mi tío?

Atentar contra el rey está penado con la muerte,

pero el Gobierno de Sagasta

inventará cualquier motivo para detenerle.

¿Y llevarle al castillo de Loarre?

Pocos lo merecen más que él.

Lo sé.

Si no tiene más que decirme, necesito ir a ver a mi familia.

De eso quería hablarle.

Y no será fácil, se lo aseguro.

Siéntese, por favor.

Como usted sabrá... No solo hemos cambiado la historia

sino también la historia de mi vida.

Exacto.

La reclutamos en 1880,

justo hace dos años.

Esta misión tuvo lugar en 1881.

¿Qué me voy a encontrar cuando llegue a casa?

Cuando vuelva,

su padre llevará muerto un año.

Cuando detuvieron a su tío,

el Gobierno incautó todas sus empresas,

empresas de las que su padre también era socio.

No lo pudo superar y, bueno,

sufrió un infarto.

Lo siento.

(LLORA)

Cuando...

Cuando acepté formar parte de este Ministerio,

lo hice creyendo que era lo correcto.

Pero nunca pensé que eso iba a destrozar a mi familia.

No creo que pueda seguir adelante como si eso no hubiera pasado.

Necesito elegir entre...

el Ministerio y mi familia y...

voy a elegir a mi familia.

Entiendo.

Hay dos maneras de sacar a su familia de la miseria.

Casarse con un rico heredero

o levantar el negocio familiar usted sola.

Yo prefiero esta segunda.

Porque eso significa que algún día

podrá volver al Ministerio.

Tenga.

¿Qué es esto?

Bueno, es... (CARRASPEA) cierta información

sobre dónde puede invertir en Bolsa en los próximos años.

Mi padre quería invertir en globos aerostáticos.

¿Zepelines? No, mal negocio, no.

Es mucho mejor invertir en telefonía o electricidad.

Siempre da beneficios.

Y en su época es un negocio creciente.

Gracias.

Amelia.

¿No quiere despedirse de sus compañeros?

Ahora no, no puedo.

(Pasos acercándose)

¿Dónde estabas?

Volviendo de Madrid.

¿En el aniversario de la muerte de tu padre?

¿Sabes lo difícil que es esta fecha para mí?

No sé cómo puedes dejarme sola. No volverá a ocurrir, madre.

No volverá a ocurrir.

Estoy sola.

Pobre y sola.

Y así me voy a morir.

Ojalá sea cuanto antes.

Saldremos adelante, madre.

Y lo haremos juntas.

¿Qué hacéis aquí?

Acompañaros en el duelo, aunque sea un año tarde.

Como te fuiste sin avisar...

Lo siento.

No me gustan mucho las despedidas.

¿Quién ha dicho que esto es una despedida?

Para nada.

Si nos queremos ver, nos hacemos unas puertas y ya está.

Yo me fui

y luego regresé.

Y tú tienes que hacer lo mismo.

Acabo de irme y no puedo pensar en otra cosa.

Os echaremos de menos.

Y yo a vosotros.

Tenemos que viajar a 1961 para salvar "Viridiana"

y conseguir que Buñuel gane el festival de Cannes para España.

Se harán pasar por productores cinematográficos norteamericanos.

Salvador ni ha nombrado a Amelia.

En este Ministerio no hay tiempo para sentimentalismos.

Eres la única persona en la historia de este Ministerio

que ha sido reclutada dos veces.

Salvador se ha saltado todas las reglas contigo.

¿Cómo has sabido que estaba aquí? ¿Quién era ese?

Mi marido. Pitaluga al aparato.

Nos enfrentamos a una más que posible guerra civil

a lo largo de todos los tiempos.

Mira.

Ese soy yo.

Jugar con las personas tiene su precio.

Lo siento, pero no sé hacerlo mejor.

Veo que tenéis alguna cuenta pendiente.

No te imaginas cuántas, Alonso.

Nunca, ¿me oyes?, nunca te engañes a ti mismo.

Cine, cine, pero yo lo que quiero

es estrenar "Viridiana" de una puta vez, coño.

"Viridiana" es una blasfemia.

Si usted acierta 14 con este boleto que yo le doy,

me ayuda a que "Viridiana" pase la censura.

Me declaro objetor de conciencia.

Pero ¿sabes lo que es eso? Sí, me lo explicó Julián.

¿Yo he muerto? -Hace unos meses.

¿Por qué no me lo ha contado antes?

No hubiera querido tener que decírselo nunca.

¿Por qué lo ha hecho ahora? -La historia de España

está a punto de estallar y este Ministerio, de derrumbarse.

¡Suéltame!

¡Suéltame! ¡Irene!

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El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 27: Tiempo de esclavos

06 jul 2017

Contenido disponible hasta el 5 de agosto de 2017.

Comillas (Cantabria), agosto de 1881. El rey Alfonso XII sufre un atentado por parte de un criado del Marqués de Comillas, su anfitrión. El monarca queda en estado crítico. La patrulla debe intervenir en tiempo record, viajar al pasado y evitar que el criado llegue a estar ese día en el Palacio de Comillas. Si su misión es que la Historia de España no cambie, en esta ocasión la necesidad y la urgencia son máximas. Si Alfonso XII muere, toda su descendencia no nacerá.

En Comillas descubrirán que la élite del poder de la España de la época está reunida en su totalidad en la localidad cántabra. Sin duda, el poder del Marqués de Comillas (y sus contactos) son máximos… Entre ellos, se encuentra un tío de Amelia (hermano de su padre). Poco a poco descubrirán que nada es lo que parece.

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  1. Teofilo saeta

    Es que no hay mas capitulos???....ya se ha terminado la serie??? Vaya perdida...

    ayer
  2. Eloisa

    Hola soy una seguidora de la serie y me gustaria saber porque llevan dos semanas sin poner capitulos,me gustaría que me resolvierais mi duda Muchas gracias

    ayer
  3. Merce C.

    Toda serie lleva su proceso y muchísimo trabajo temporada tras temporada, pero tantos meses de espera hasta la emisión de unos pocos capítulos más, puede acabar desmotivando a quienes la seguimos. Sin desmerecer a grandes actores como Nacho Fresneda, Jaime Blanch, Cayetana Guillén, etc., y si sumamos (o restamos) la marcha de Rodolfo Sancho y Aura Garrido, personas (y personajes), al menos para mí tan difíciles de sustituir ¿qué más me queda por añadir?... Pues sí, sólo una cosa más, que si ya no habrá más capítulos, echaré en falta imaginar que viajo atrás en el tiempo junto a tan nobles e irrepetibles personajes. Es una lástima, una serie que transmita tanto como "El Ministerio del Tiempo" dificilmente volverá a repetirse.

    pasado martes
  4. Mabel Campos

    Magnífica serie he oído que la van a quitar no puede ser porque las cosas buenas no se mantiene es imaginativa bien hecha educa y entretiene. Si es por la audiencia yo siempre la grabo y la veo luego porque no puedo ese día por favor tanta porquería que hay en la tele de cotilleo y para una cosa seria y bien hecha la van a quitar?

    pasado domingo
  5. Gerd

    -Spoiler- Grandisima serie, pero lo de Amelia ha sido un duro golpe para mi. Mucha suerte para Aura en sus proximos proyectos. Hasta pronto!

    pasado viernes
  6. Benayas

    El capitulo 22 si esta subido, dejo aqui el enlace: http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-t3-capitulo-22-tiempo-talones/4042060/?media=tve

    11 jul 2017
  7. Raquel

    SIGUE SIN APARECER EL CAPITULO 22!!!!

    10 jul 2017
  8. Ana

    Porque no aparece el capítulo 22? Es decir el primero de la tercera temporada

    09 jul 2017
  9. Erika

    Ok entiendo aunque no me paresca justo que por acuerdos no pasen los capitulos en internet pero en el canal internacional porque no, si por las series es que contrato una compañia de televación de paga que tenga tve pero si ya no las van a pasar para que pago por este canal. Es una gran desilucion ¿¿¿¿

    08 jul 2017
  10. Elena

    Un gran capítulo, desde mi punto de vista el mejor de la temporada. He leído por ahí que ha tenido baja cuota de pantalla y no me gustaría que porque en este país no se valore la cultura televisiva ese millón y pico de personas que ayer vinos el capítulo, nos quedemos sin disfrutar de esta maravillosa serie. Ya pasó con "Los Misterios de Laura", me entristeció que se nos obligara a apagar la televisión en prime time cuando la retiraron y no me gustaría, en absoluto, que volviese a ocurrir con esta gran serie. Apoyo su permanencia, incluso con otra temporada, y me encontaría ver enfocados en la serie también, otros temas de la historia como que la primera guerra púnica la ganara Cartago y no Roma, así la Península Ibérica no sería romanizada, por ejemplo ( puestos a comentar.... ;-)). Tambièn me gustaría dar la enhorabuena a sus creadores y productores y les animo a que continúen con ella. Atte. Una paisana de Alonso de Entrerríos y... ministérica .

    08 jul 2017
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