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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 26: Tiempo de esplendor - ver ahora
Transcripción completa

El famoso cuadro de Goya, "La maja desnuda",

ha sido destruido. Nos han informado

de que Francisco de Goya fue atacado en su propio estudio

en 1799 y el cuadro apareció así de repente en el museo del Prado.

Déjeme ir con ellos. -No.

Necesito conocer al maestro. ¿Sabe cuánto tiempo

llevo esperando algo así? Mirad, la pradera de San Isidro,

tal como Goya la pintó.

¿Don Francisco de Goya?

Para servirle, dígame.

Es Manuel Godoy. ¿El valido del rey?

El rey hablaba por su boca. Como Mari Carmen y sus muñecos.

Quiero mi cuadro. -Pues entonces encárgueselo a otro.

Jamás volveré a pintarlo. -Hable con Goya.

Si él hace lo que le pido, usted tendrá su inclusa.

Tenemos dos misiones: que Goya vuelva a pintar el cuadro

y que Godoy devuelva la inclusa a las damas.

Pretendéis que Goya pinte ese espanto de nuevo,

pero eso no es posible.

Por el sello que vio Amelia cuando la atacaron.

Se confirman nuestros temores. Pretendían acabar

con todos los avances ilustrados y restaurar la Inquisición.

El Ángel Exterminador.

No estamos para bromas y menos si se confirma

que viajan por el tiempo. ¿Qué podemos hacer?

Solo se puede pintar a una mujer que te obsesione.

No puedes colarte en una misión, ¡no puedes!

Tenía que hablar con Goya. -Si yo tuviera 20 años menos,

estaría perdidamente enamorado de usted.

¿Qué hace usted aquí? ¿No necesitaba una modelo?

Don Francisco, ¿se encuentra bien? No sé qué ha pasado.

Se han abalanzado sobre mí.

Están muertos. Llevan los anillos.

Este es el collar que le regalé a Marta.

(SALVADOR) ¿Está seguro? Sí.

(OFF) "Yo soy don Quijote... (ININTELIGIBLE)

...formado caballero".

(OFF) "Os mostraremos por qué al castellano

se lo conoce como la lengua de Cervantes en todo el mundo.

Vuestra novela es la más importante

de la historia de la humanidad". "¿El mundo conocerá mi obra?"

"El mundo entero la admirará.

Es la obra más traducida después de la Biblia".

¿Qué...? ¿Qué sucede?

Os habéis dormido en los laureles.

-(RÍE SARCÁSTICO) Si yo os contase...

¿Qué? Si vos me contaseis, ¿qué?

Si mis sueños se convirtiesen en realidad,

moriríais de envidia. -Seguro, sí.

Vaya, vaya, vaya...

Veo que el rey os ha asignado el mejor despacho de palacio.

Qué suerte.

Supongo que os recordará vuestro tiempo en prisión.

Su majestad me ha encomendado una tarea

de suma importancia. -Ah, sí.

La crónica, ya.

¿Qué hacéis aquí?

Estoy preparando la función en honor a los ingleses.

Venía a invitaros personalmente.

¿Vais a representar para los ingleses?

Por supuesto.

¿Sabéis quién forma parte de la comitiva anglosajona?

El gran Guillermo Shakespeare.

Supongo que os sonará, ¿no?

Sí, sí, sí.

Ay, qué gran momento será nuestro encuentro cara a cara.

¿Vendréis?

Quiero que seáis testigo

de mi encumbramiento más allá de las fronteras.

Será un placer.

Gracias, don Miguel.

Uno,

dos,

tres y...

(CERVANTES GRITA FURIOSO) ¡Ah! ¡Hideputa!

(GRUÑE)

("El Ministerio del Tiempo")

Buenos días, madre.

Hoy ha madrugado más que yo. Sí, no podía dormir más.

¿Se encuentra bien?

Solo un poquito congestionada, nada más.

Me leíais estos cuentos de pequeña.

¿Te acuerdas del cuento de la hormiguita

que buscaba un pretendiente?

Quería casarse cuanto antes.

Guardaba estos libros para leérselos a tus hijos.

Los nietos son la alegría de la vejez.

Pero se lo daré a Nuria Vidal,

porque ella pronto va a ser abuela.

Madre.

Aún soy muy joven.

En tres años habré terminado mis estudios

y podré pensar en el matrimonio.

Pero ¿quién te va a querer con 27 años?

Algún viudo, quizás.

Estás obsesionada con los libros, es que no ves más allá.

Que si Lope, que si Cervantes...

Las mujeres no podemos obsesionarnos con una sola cosa.

Pero los hombres sí. Sí.

Los hombres pueden permitírselo.

Por eso todos los escritores son hombres.

Madre,

Fernán Caballero era una mujer.

¿Lo ve?

¿Y cuántos hijos tuvo?

Ninguno.

"Cada mañana es lo mismo.

Ahora saldrá de la habitación y me dará los buenos días".

Buenos días.

"Vaya, has hecho café". Vaya, has hecho café.

Sí, cariño.

"Ahora dirá: '¿Qué tal tienes el día?'".

¿Y si lo dejamos, Alonso?

¿Cómo?

Que a lo mejor deberíamos darnos un tiempo.

Te pasas el día enfurruñado, pero no te atreves a decirme por qué.

Estás molesto porque no me quedo embarazada, ¿verdad?

¿Y eso por qué lo...? ¿Cómo...? Es muy fácil, Alonso.

Te pillo cada dos por tres mirándome a la tripa.

Es que no lo entiendo. Llevamos ya mucho tiempo

como para estar preñada y no lo entiendo.

Porque hay medios para evitarlo. Son esas malditas pastillas.

Y yo, ¿por qué no lo sé? Es mi cuerpo y yo decido.

Ya, pero sois mi mujer.

Mira, Alonso.

Te quiero mucho,

pero yo no soy de nadie.

Y no quiero tener hijos.

Bastantes niños hay sin padres y mal cuidados.

Prefiero mil veces velar por ellos

antes que traer un crío a este mundo

que cada vez me gusta menos.

Piénsate lo que te he dicho.

Por cierto,

¿no te han dicho que estás un poco chapado a la antigua?

(Puerta cerrándose)

¿Cómo no voy a estar chapado a la antigua?

Nací en el siglo XVI, rediez.

¿Para qué me reclutó Salvador si no me asigna ninguna patrulla?

Le he dicho a mi madre que me iba a vivir a México con mi tía.

¿Y para qué? Para nada.

Todo llegará a su tiempo

Necesito una misión ya.

Lo que necesitas es un poco de paciencia, Lola.

Tenemos que irnos ya. Sí.

Lo siento. Me tengo que ir.

¿Qué puerta era? ¿No te acuerdas?

Yo tampoco. A ver.

Joder, qué mala letra tiene Angustias. Mira.

La 973 de 1982 y va a Torrelodones.

Bueno, así nos damos un paseo.

Hoy no estás muy hablador.

Nunca estoy muy hablador. No, eso es verdad.

Aquí es.

Te preocupa que no le asigne misiones a Lola.

No, quien me preocupa es Pacino.

No entiendo cómo pudo dejar escapar a Marta.

¿Vamos?

Bajé la guardia. ¿Cuántas veces se lo tengo que decir?

Las que hagan falta hasta que lo entienda.

¿No le atacó? Me golpeó la mano,

el arma se me cayó, la agarré fui a recoger el arma

y justo ahí se escapó. Y ya está.

Déjeme ir a mí a 1982. Yo la he cagado

yo lo tengo que arreglar.

No, he dado orden a Ernesto y a Irene

para que vayan al Ministerio del 82

a ver si encuentran algo que nos sirva de ayuda.

Pero Ernesto e... Ni pero ni leches.

Dé gracias a que no le suspendo de empleo y sueldo, ¿eh?

(Móvil, cencerros)

Perdón.

¿Sí? Ah.

Carrasco, espero que no me llame para quejarse de su nuevo destino.

Podría, pero no es el caso.

Necesito que mande una patrulla al 1605

a Valladolid. -¿Ocurre algo?

"¿No se sabe la historia?".

Es el año de la firma del tratado de paz

entre España e Inglaterra.

Han intentado envenenar al enviado inglés.

Ayer el cocinero real le guisó unos platos...

algo especiales.

(HOMBRE) ¡Alto ahí!

Insensato.

¿No veis que falta la decoración?

Debería echaros de una patada en el trasero.

Dejad la fuente cerca del almirante inglés.

Y anunciad el plato como pastelillos saboyanos

de higadillos hojaldrados. ¿Entendido?

El aroma de los higadillos tiene que embriagar a los comensales.

Venga.

(CARRASCO, OFF) "Los platos volvieron al rato

sin ser ni siquiera probados".

¡Malditos ingleses!

Mis perros tienen mejor paladar que ellos.

(Ladridos)

Y esto me he encontrado esta mañana. Le envío una foto.

¿Hay testigos? -"Por favor, jefe, claro que no,

que somos profesionales". -Sí, claro, entiendo.

Bien, le envío la patrulla de inmediato.

De acuerdo.

Localíceme a la patrulla.

Pacino.

Y no la cague otra vez, ¿eh? Por supuesto, jefe.

Vaya caras. Parece que vamos a un entierro.

A ver, Amelia, ¿a que no sabes quién vivía en Valladolid

en esa época? Por supuesto que lo sabe.

Lope, Cervantes, Quevedo, Góngora, bueno, y otros muchos.

Ah, ¿sí? Creía que esos vivían en el barrio de Las Letras de Madrid.

A la gente le gusta cambiar de aires.

Más bien le gustaba al duque de Lerma.

¿Y ese qué tiene que ver? Era el valido del rey.

Convenció a Felipe III para que trasladase la corte a Valladolid

donde tenía muchos terrenos y los vendió a precio de oro.

Pegó un pelotazo inmobiliario. Luego repitió la operación.

Compró terrenos en Madrid a precio de saldo

y se enriqueció vendiéndolos cuando regresó la corte

cinco años más tarde. Entre eso, la venta de cargos

y el tráfico de influencias se convirtió en el hombre más rico

del imperio. Si nos creemos muy modernos

y que lo sabemos todo, pero vamos en este país

ha habido chorizos desde hace siglos.

No hay pan para tanto chorizo.

Esa era la frase de Elena.

¿Cómo va vuestra crónica, don Miguel?

Bien, bien.

Pero ha llegado a mis oídos

que se va a representar una comedia en honor de los ingleses.

Hay que celebrar el tratado de paz. -De Lope de Vega, ¿verdad?

Es deseo expreso de la reina.

Me mudé a Valladolid siguiendo a la realeza

y solo he hallado

un río pestilente y un frío de pelotas.

¿Qué más tengo que hacer para que se estrenen mis obras?

¿Convertirme en un asaltacunas, como Lope?

Siempre se representa a los mismos.

Mejor dicho, al mismo.

No ha habido concurso alguno para escoger la obra.

Vos estáis por encima de cualquier concurso.

Sois el autor del magnífico "Don Quijote de La Mancha".

¿Sabéis? Han bastado tres meses para agotar la primera edición.

Enhorabuena.

Y estoy convencido de que vuestra crónica no tendrá parangón.

No estoy seguro de eso.

Creo que Lope la escribiría más al gusto de la reina.

Y yo podría representar mi obra a los ingleses.

¡Y dale, Perico, al torno!

Vuestro cometido es escribir esa crónica y punto.

Está bien, escribiré la crónica.

Pero...

Tengo que pediros algo.

¿Vos queréis pedirme a mí un favor?

Entre los ingleses que asistirán a la función

se encuentra un escritor,

que reíos vos del fénix de los ingenios.

El más grande de Inglaterra.

Guillermo Shakespeare.

Necesito conocerlo.

Está bien.

Si ese inglés de apellido impronunciable

acompaña al almirante, os lo presentaré.

Excelente.

¿Y vos no estabais en...? 1808.

Eso. Guerra de la Independencia.

Por antigüedad pedí el traslado a una época más tranquila,

y ya ve usted qué éxito. Así que alguien quiere romper

el tratado de paz entre España e Inglaterra, ¿no?

Si lo consigue, será el hundimiento de nuestro país.

Ya, ¿y eso?

Vaya, parece que ya no son obligatorias

las pruebas de historia para los agentes del Ministerio.

¿Qué prueba? A ver, seré breve, para que cuaje.

Ese tratado puso fin a una guerra de 20 años

y permitió que España fuese una potencia marina

durante un siglo más en su historia.

Porque Inglaterra se compromete a atajar las incursiones piratas

y a cambio España se compromete a no matar protestantes

por el mero hecho de serlo

y a abrir el comercio inglés a las Indias españolas.

Mal, eso es bajarse los calzones.

Puestos a competir con Inglaterra,

mejor con sus comerciantes que con sus piratas.

¿No son lo mismo? Nosotros, a lo nuestro.

¿Quién puede preferir la guerra antes que la paz?

Cualquiera que fabrique armas o los holandeses.

En el tratado, Inglaterra renuncia a ayudar a Flandes

en su lucha contra España.

O muchos nobles españoles, como Lerma,

no podían olvidar las afrentas inglesas en el mar.

Como no las olvido yo.

He traído la crónica de los hechos para adelantarnos a lo que suceda.

Los ingleses desembarcaron en La Coruña hace una semana, ¿no?

Sí, y llevan en la capital cuatro días.

El que los quiere matar, no sé quién es ni desde cuándo está aquí.

Si lo ha intentado una vez, lo volverá a hacer.

¿Y Spínola? ¿No debía estar aquí?

Vuestro tío se marchó al norte a guerrear

y me ha dejado con el marrón este. ¿Cómo que mi tío?

Os haréis pasar por su sobrina. Ya está todo arreglado.

Seréis la nueva dama de la reina.

¿Y nosotros?

Vosotros acompañaréis a la comitiva inglesa.

Pero... Bueno, mi inglés es muy básico, ¿eh?

"Beer, more beer,

eh... cocktail, kiss me, the toilet please, nice butt".

Válgame Dios. Tenéis que enseñarme, Pacino.

A ver, no os hará mucha falta.

El almirante Howard se defiende en castellano.

De tanto atacar españoles lo aprendió.

Él comandó la flota que hundió nuestra Armada Invencible.

Y después tomó y saqueó la ciudad de Cádiz.

¿De verdad tenemos que proteger a este hideputa?

Sí, y que no se percate del peligro.

(Risas, carcajadas)

Vaya, por fin se han despertado.

Os los presentaré.

Llevadlos a la taberna, acompañadlos hasta las letrinas.

Y mañana poneos ropa de abrigo. Salís de caza con ellos.

En esta tierra hace un frío que se te hiela el alma.

(CERVANTES, OFF) "Estimado don Juan de la Cuesta:

Estos días me encuentro muy ocupado

como cronista de la corte en Valladolid.

Os escribo para que traigáis sin falta

un ejemplar nuevo de la segunda edición de mi 'Quijote'

sin los errores tipográficos de la primera.

La ocasión lo merece.

Os compensaré generosamente".

Así que sois la sobrina del general Ambrosio Spínola.

Así es.

Beatrice Spínola.

Es curioso. Nunca había oído hablar de vos.

Es natural, acabo de llegar de Génova.

Vuestro castellano es excelente.

(Lloriqueo de bebé)

Y sospecho que quiere mamar.

Lleváoslo.

(Lloriqueo de bebé)

Disculpad que os haya puesto a prueba.

Debo estar ojo avizor,

pues el duque de Lerma aprovecha cualquier ocasión

para traerme damas que me vigilan. Pero vos sois la reina.

A veces pienso que el rey es el de Lerma

y nosotros, sus servidores.

El duque me tiene apartada.

Le hace creer a todos que soy una celosa enajenada.

Y mientras, el rey, de cacería.

Pero un día demostraré sus abusos.

Cuánto lamento oír eso, majestad.

¿Puedo ayudaros en algo?

Me conformaría con que me trajerais una manzanilla.

(VARIOS) "Cheers!". "Cheers".

Un momento, un momento. Esto gusta mucho a los guiris.

Arriba...

Arriba. Ahí, ahí.

Abajo. Abajo.

Al centro. Que lo diga él, que lo diga él: al centro.

Al centro. Ahí. Y "p'adentro".

Ahí.

¡Ah! Maldito seáis. ¿No tenéis ojos en la cara?

Mis hombres no tienen mundo.

Yo aprendí a amar cerveza fría en Cádiz.

Ni punto de comparación.

Igual que el pescadito frito con el "fish and chips".

"More beer, more beer".

Perdón, aquí no podéis entrar.

Soy la nueva dama de la reina y desea una manzanilla.

Disculpad. Acabo esta receta y os sirvo.

¿Qué escribís?

Un libro de recetas.

Ahora está de moda el teatro, la novela, la poesía,

esas tonterías.

Pero tengo una visión.

En el futuro, lo que estará de moda serán los libros de cocineros.

¿Vamos por la manzanilla?

Estos días no gano para disgustos.

¿Qué sucede?

Con los ingleses en la corte no damos abasto.

Son más de 200.

Y los sirvientes de refuerzo son una calamidad.

¿Habéis tenido problema con alguno?

(ASIENTE CONTRARIADO) Ajá. ¿Sabéis cómo se llama?

Apuesto que "lerdo" de nombre y "zopenco" de apellido.

Vaya. ¿Qué semblante tenía?

Tenía el pelo castaño ralo y la frente despejada,

las ojeras marcadas,

los mofletes caídos

y la comisura triste.

¿Os suena? No.

¿Alguna noticia de Amelia?

Me acaba de enviar los rasgos de un sospechoso.

Ajá. Páseselos a Velázquez y que haga un retrato robot.

¿Sabemos algo de Ernesto y de Irene?

De momento no, jefe.

Bien.

Reclutamos a Marta Sañudo hace tres...

tres años, sí.

¿Puedo? -Sí, claro.

Gracias.

Nació en el 45, luego tiene 37 años en el 82.

Continúe, por favor.

Bueno, necesitábamos a alguien experto en Al-Ándalus.

Era la primera de su promoción de Geografía e Historia

y doctora "cum laude" en ese periodo.

¿Nunca detectaron nada sospechoso?

No. Si quiere que le diga la verdad,

el único que me ponía de los nervios era Pacino.

Si se lo pueden quedar en el 2017, mucho mejor para nosotros.

¿Algo más? -Sí.

Necesitamos los expedientes de los casos asignados a Marta,

sus informes médicos y todas sus pertenencias.

Por favor, Encarna, pase al despacho.

Acompaña a estos señores al vestuario

y ábreles la taquilla de Marta Sañudo.

Están autorizados a llevarse el material que encuentren.

Claro. ¿Me acompañan, por favor?

Con mucho gusto.

(Silbido aprobatorio)

Ole, qué cosa.

-Sí, señor, olé.

Mírala, mírala. Madre mía, Encarna, cómo estás.

¿Hemos venido a los 80 o al Pleistoceno?

Toda suya. -Gracias.

¿Reconoce a alguien en esta foto? -Eh... Sí.

Esta es Marta, Ramiro Cruz,

un encanto, ah... San Segundo

y Pacino. Ay, Pacino.

Qué pena que se haya ido.

Porque es tan guapo...

Aunque ahora os toca a vosotras disfrutarlo un poquito, ¿no?

Ahora que por fin se ha quedado solo.

El soltero de oro, ¿eh?

Perdón.

Y en esta otra, ¿reconoce a alguien?

Bueno, solo a Marta. Deben de ser fotos personales.

Ajá. Gracias.

Ay, Señor.

En el 82 nadie sabe gran cosa de Marta, parece mentira.

Bueno, si preguntan por aquí, tampoco saben gran cosa de usted.

Sí, claro.

Por suerte tenemos bastante material.

Ajá, y poco tiempo.

Para ganar en eficacia podríamos contar con Lola,

así se sentirá útil. -No, aún no.

Cuando llegué el momento, le asignaré una misión

Por ahora, solo los quiero a Irene y a usted en el caso.

¿Qué tal?

Eso debería preguntarlo yo. Nada relevante.

¿Y tú tienes algo?

Sí, la partida de nacimiento de Marta es falsa.

No nació en 1945.

Y fíjate en estas dos fotografías cuando las amplío.

Es la misma cara en las dos.

Es un fotomontaje. No es experta en Photoshop,

pero no está mal para la época.

Me parece que nos espera una noche muy larga.

Sí.

(EN INGLÉS)

"Cheers!".

"Drink it up, spaniards". -"On you go, on you go".

Gracias, Beatrice.

¿Por qué sonreís?

A causa de vuestra bondad.

No muchas reinas en la historia han dado las gracias a sus criadas

Antes que reina soy una persona.

Y yo, antes que dama, soy alguien agradecido y halagado.

Os lo juro. No juréis.

Eso es asunto de hombres que no cumplen sus promesas.

¿Puedo pediros un favor? Será una orden para mí.

Dicen que la reina Isabel la Católica

ordenaba a sus damas dormir con ella.

Sí, eso he oído.

Al parecer lo hacía para que no pudieran acusarla

de infidelidad para con el rey Fernando.

¿Podéis pasar la noche conmigo?

No penséis ninguna maldad.

Tampoco os lo pido para demostrar que soy fiel a mi marido,

Dios sabe que lo soy, con eso me basta.

Solo quiero dormir

sabiendo que me acompaña alguien.

Solo quiero que me contéis historias,

que me contéis un cuento, como si fuese una niña.

(CARME, OFF) "Pasó un toro y le dijo:"

"Hormiguita, hormiguita, ¿te quieres casar conmigo?".

"¿Y cómo me enamorarás", respondió la hormiguita.

El toro se puso a mugir.

La hormiga se tapó los oídos con ambas patas.

"Sigue tu camino", le dijo al toro, "que me asustas, me asombras y...

"Me espantas". "Muy bien".

Al final,

los guiris vienen a España a lo mismo,

da igual el siglo que sea.

A beber, a ponerse ciegos.

De verdad... Joder.

Como en el Siglo de Oro, coño.

Madre mía.

Mañana ya verás, tenemos que seguir protegiendo

al Warhol este. ¿Warhol? Howard.

A ti te pasa algo. No.

A ti te pasa algo. Que no.

Escúchame, a mí me lo puedes contar, ¿eh, Alonso?

Pacino, por Dios, que acabáis de orinar.

¿Qué es? A ver, a ver, ¿qué es? ¿La época?

No. Es la época.

No. Te trae recuerdillos.

No, que yo soy de hace un siglo. 100 años más, 100 años menos...

No nos vamos a poner exquisitos.

Sabes que a mí me puedes contar lo que sea.

No. Que da igual, conmigo, escúchame,

conmigo no tienes que tener una escafandra.

No tengo escafandra. Soy tu colega.

Que sí. Yo soy tu hermano.

Vamos a dormir. Soy tu sangre.

Vamos a dormir. A dormir no.

Vamos a dormir. La penúltima.

No, que esto es un lupanar. A dormir.

(Campanada)

(Campanada)

Mirad, ese es Lope de Vega.

Tengo un asunto que hablar con él.

Entonces, mejor los dejaré a solas.

Vayamos a saludarle.

Avisadle.

Majestad.

Permitidme que os presente... No es necesario, majestad.

No, nos conocimos

tiempo ha.

Qué pequeño es el mundo.

¿De qué conocéis a Beatrice?

A Beatrice.

"Tan honesta parece, y tan hermosa,

mi casta Beatriz cuando saluda,

que la lengua, temblando, queda muda

y la vista a mirarla apenas osa".

Qué oportunos los versos de Dante. Sí.

Los traduje yo mismo.

Beatrice.

Venid, tenemos que hablar.

¿Cómo lleváis mi encargo?

Eh... Ultimando la escena final.

¿Y los ensayos? -Bien.

Estamos trabajando en ello, majestad.

¿Sabéis, Beatrice?

Mañana en el patio de armas habrá una representación

ante el rey, los ingleses y el pueblo

que mostrará la cara más vil y podrida de nuestro duque de Lerma.

Sí, bueno, más o menos.

Buena estrategia dejarlo en evidencia.

Fijaos bien en la reacción del duque

cuando se vea como el valido corrompido.

Majestad...

Tendríamos que hablar de ese título.

¿No os gusta?

Yo le daría una vuelta.

Si vais a cazar una rata como Lerma, podríais llamarlo

"La ratonera".

Alegórico.

Me gusta.

Toda su vida personal es una mentira.

Absolutamente. Ay.

Nosotros no tenemos más remedio que encontrar la verdad

entre las miles de mentiras que tenemos aquí.

No tenemos tiempo.

Es como la lotería, que juegas un número entre miles

con la absurda esperanza de que te toque el gordo.

¿Dónde está la agenda?

La agenda.

Verás. Mira.

Sí. Papá.

Ajá. Si el tío de la foto

no es su padre, ¿quién coño está detrás de este teléfono?

Verás.

Las tres primeras cifras pertenecen a una puerta.

La 456.

¿Y el 18 21?

Es el año 1821, el año al que da la puerta 456

en el Ministerio de 1982.

Puede que 1821 esté relacionado con su padre

o puede que tenga su escondite ahí.

(OFF) "Nuestro magnánimo rey, Felipe III,

honró a la comitiva inglesa

con una cacería a la manera castellana

para estrechar los lazos de afecto y simpatía

entre ambas coronas.

(Ladridos)

Cazando pájaros, "ridiculous".

¿Dónde están los zorros?

"This is boring".

"I have an idea".

"Let's make it more interesting".

¡Españoles!

¿Quieren apostar?

Quien cace más, gana.

Última batalla

antes de la paz.

Nada me placería más,

si vuestra majestad lo aprueba.

Mientras no os apostéis el oro de la Corona,

podéis hacer lo que os plazca.

¿Qué os apostáis, inglés?

Me gusta vuestra espada.

A mí me gusta vuestro arcabuz.

Mi arcabuz

mató a muchos de los tuyos

en Plymouth.

(Vítores)

(HOWARD RÍE) "The game is on!".

¿Se puede saber qué cojones estás haciendo?

Lo que estos necios llevan siglos pidiendo,

que alguien les dé una lección. Se trata de protegerlos,

no de cabrearlos.

Perdone que interrumpa.

Velázquez ha terminado el retrato robot.

Pero este tipo es...

Es el que mató al ruso que perseguía a Hitchcock.

El del walkman.

Mándeselo inmediatamente a Amelia.

(Ladridos, disparo)

(EN INGLÉS)

(Disparo)

(Disparo)

Llevo tres aves.

¿Tres? Yo llevo cinco.

Maldición.

Rápido, cargad.

(Disparos)

(Disparos)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

(Ladridos)

¡Cuatro! Cinco.

Va.

¡Vamos!

(Disparo)

(Relincho)

¿Qué haces aquí?

¿Lo reconoces? Es el que intentó envenenar a Howard.

Joder, es el escudero.

(Disparo)

(HOWARD)

(Disparo)

(Disparo)

(Disparos)

(Disparo)

(Arma amartillándose)

(Disparo)

(HOWARD)

Quieto, cabrón.

Ni se te ocurra.

(Disparo)

¡Nueve!

Y diez.

(Disparo)

(Risas, algarabía)

¡Hip-hip! (TODOS) ¡Hurra!

(HOWARD) ¡Hip-hip! (TODOS) ¡Hurra!

(CERVANTES, OFF) "Y así fue como transcurrió

una felicísima jornada de montería,

entre arcabuces, faisanes y camaradería,

junto a la ribera del Pisuerga, que pasa por Valladolid".

"Una fecha recordada por ambas naciones,

que sellaron su amistad...

antes de la ratificación del juramento

de las paces establecidas con la corona inglesa".

(HOMBRE) No sé la razón de la sinrazón que la razón aqueja.

-Quizá sea nuestra majestad el causante de esos desvelos.

Es ese rufián de... -Disculpad.

Este último verso va a ser mucho mejor

si lo decís con la mano así, en el pecho.

Sí.

Gracias, don Lope. -Vos, muy bien.

Gracias, don Lope. -Sí, sí. Continuad.

Quizá sea nuestra majestad el causante de vuestros desvelos.

Es ese rufián de Valdemart, que le ha sorbido el seso al rey.

-Mal nos acecha, pues. -La traición,

que es hija de la deslealtad, pero más bastarda.

¿Lo reconocéis? El anillo del Ángel Exterminador.

También esto, el kit del buen agente del Ministerio.

Su teléfono móvil y unas hojas con información de puertas del tiempo.

Hay que enviarlo todo al Ministerio.

Vamos.

Es contradictorio.

Primero, el tal Pulido...

colabora con una facción progresista del Ministerio

para hundir la reputación internacional de Franco

secuestrando a Hitchcock. Y salvando a Goya.

Y, a la vez, pertenece a una secta secreta,

ultraconservadora y clerical,

que pretende que católicos y protestantes sigan en guerra.

Quizás el anillo sea un botín de guerra.

Quizá era un agente doble.

Bien, lo importante es que Howard sigue vivo

y los ingleses no se han enterado.

El tratado de paz sigue en pie.

Si no hay más asesinos en 1605...

He ordenado a la patrulla que siga en Valladolid

hasta que se firme el tratado.

Tal vez Lola pueda echarnos una mano.

Sabe de espionaje y de agentes dobles.

Aún no, Ernesto.

Primero tenemos que confirmar que Lola puede cambiar...

"o es la misma que conocemos".

Deliciosas.

Haré que impriman vuestro libro de recetas.

¿Cómo pensáis titularlo?

Tenía pensado que "Magister cicero",

"Maestro cocinero", en latín.

No, ese título no tiene futuro.

¿Por qué no lo llamáis...? No sé...

"Arte de la cocina, pastelería, bizcochería y conservería".

¿No es un poco largo y explicativo?

La gente no entiende si no se lo explicas 1000 veces.

Y menos en latín.

¿Me habéis llamado, excelencia?

Sí. -Don Félix Lope de Vega.

¿Queréis probar mis perdices? Pronto publicaré la receta.

Ahora no. Dejadnos solos. -Sí, señor.

¿Me Podéis explicar qué mierda de obra estáis ensayando?

Fue un mandato real.

Decidme, ¿qué podía hacer?

Un mandato de la reina, que no es lo mismo.

Conocéis mi devoción por vos.

El año pasado glorifiqué vuestros orígenes y vuestras hazañas

en los autos sacramentales de "El peregrino en su patria".

Vuestra comparación de mi humilde persona con San Juan Bautista

me agradó, no os voy a engañar.

Por eso debéis confiar en mi buen juicio.

Ganaréis popularidad demostrando que sabéis encajar las burlas.

Así se hace en Francia e Inglaterra.

Mi querido Lope, esto son las Españas.

El pueblo no está preparado para según qué obras.

Bueno...

La sátira alivia al pueblo

para que pueda seguir digiriendo el pesado ágape de su existencia.

Que no quiero que nadie se ría de mí.

Excelencia, reírse del poderoso es el desquite del pobre.

Y así permanece el orden.

Muy bien.

Sí, me habéis convencido, mi buen Lope.

Seguid así.

Mañana, tras la representación, vendréis a mi despacho, ¿eh?

Para revocaros "sine die" vuestra licencia teatral.

¿Cómo decís?

Aquí, en la corte, sobran escritores.

Le dais una patada a una piedra y salen 20.

Pero, señor...

El mismo Cervantes, por ejemplo.

Le haré un doble favor.

Le presentaré al tipo inglés este y...

y le ofreceré que represente algo para sus majestades.

Acordamos que solamente yo conocería a Shakespeare.

Claro.

El problema de los escritores

es que os creéis más importantes que los que os pagan.

Os pido 1000 disculpas. -No acepto disculpas.

Representad como quedamos "El caballero de Illescas"

y yo cumpliré mi palabra.

Entretened al público, divertidle,

que no piense en lo que no tiene que pensar.

Así se hará, excelencia.

(ACTOR, OFF) "Ay, mi querida esposa, clara y divina",

luz de mis sentidos,

ya estamos en España.

Si ya estamos, ¿de qué teméis? A vuestra casa vamos.

-Hay un gran mal.

-¿Qué mal, teniendo vida?

-No lo puedo decir.

-Decidlo, os ruego.

-No insistáis, dejadlo.

-Mi señor, insisto.

Descansad. Seguiremos el ensayo tras el almuerzo.

Beatrice.

¡Amelia!

¡Como os llaméis, por Dios, esperad!

Tenéis que entenderme.

La espada de Damocles pendía sobre mi cabeza.

Decidme, ¿qué...? ¿Qué podía hacer?

Ser fiel a vuestra reina y al pueblo,

ese que os ha hecho rico y famoso.

Teníais una deuda con ellos que habéis roto.

Como habéis roto mi admiración por vos.

Hombre, dichosos los ojos.

¿Dónde estabas? Cumpliendo la misión.

¿No tendríais que estar con los ingleses?

Justo allí nos dirigíamos.

El rey ha invitado a una timba a los guiris y a Cervantes.

Mejor estar presentes, no sea que pase a mayores, ¿verdad, Alonso?

Estad atentos.

El rey y Cervantes eran ludópatas, se puede complicar.

Hasta luego.

¿Y a esta qué le pasa?

¡Vamos, a la calle!

¡Largo! ¡Fuera! Vamos.

Creía que jugábamos a naipes en... palacio.

Aquí, los autos de fe se hacen en la plaza Mayor

y a las cartas se juega en las tabernas.

Y el fútbol se ve en los bares. Sí.

Yo os conozco de algo.

¿A mí? Ajá.

No creo.

Yo por lo menos no os conozco de nada.

De nada.

Perdonad, estoy peor que el Quijano.

Vivo en un infierno en que confundo los rostros

y mezclo la realidad y la ficción.

Majestad, ya nadie le molestará,

Gracias.

Caballeros, bienvenidos a esta partida de naipes

en honor del almirante.

-Considérenlo... la revancha española.

Mi querido duque, haga los honores.

Jugaremos a la 21.

Sí, blackjack.

Blackjack de toda la vida, blackjack.

(HOWARD) No entendemos. (EN INGLÉS) 21.

O sea, nosotros lo inventamos y ellos lo copiaron.

Como decimos aquí, el movimiento se demuestra andando.

El juego es bien sencillo.

Vence el que alcanza las 21 sin pasarse.

(HOWARD) "The game is very simple, those who reaches these 21 points,

is the winner". -Ajá.

Cada carta tiene su valor numérico,

exceptuando la sota, el caballo

y el rey, que cuentan diez.

Y luego está el as, que es el que más juego da,

ya que tiene el valor de 1 u 11...

según convenga.

"Excuse me, sir".

"Are you William Shakespeare?".

"That's right".

"And thou?".

(INGLESES) (RÍEN)

(EN INGLÉS)

Parece que nuestros invitados han tenido fortuna.

La suerte del principiante.

Me gusta 21, majestad.

Creo que lo importaremos a Inglaterra.

Te lo dije.

No es normal que estos ganen todo el tiempo.

Aquí hay gato encerrado.

Sí, pero tengamos la fiesta en paz.

¡Levantaos, inglés!

¡Estáis haciendo trampas, tunante! Alonso, por favor.

Españoles no sabéis perder. Sí, lo que queráis,

pero vuestro amigo no se levanta; guarda algo en la manga.

No venimos aquí para que nos insulten.

¡Ja! Lo sabía. Lo sabía.

(HOWARD)

Buenas noches.

Lo sabía.

Fui una ilusa.

Pensar que podría con Lerma...

El Duque ha ganado esta batalla, pero vos ganaréis la guerra.

Solo tenéis que encontrar un cómplice mejor que Lope.

No le culpo. Tiene tantas bocas que alimentar.

Gracias por permanecer a mi lado.

Poder confiar en alguien dentro de esta jaula dorada...

consuela mi alma.

Majestad, me he tomado la libertad de hablar con ese autor inglés,

William Shakespeare.

He oído que apunta maneras.

¿Con qué propósito hablasteis con él?

El de contarle vuestra historia. ¿Y qué os ha dicho?

La ambición política de Lerma y querer mandar más que el rey

le turbó tanto que escribirá una tragedia.

¿De verdad? Bueno,

puede que el tema ya le rondase por la cabeza.

¿Denunciará a Lerma?

Le llamará Macbeth.

Al menos, que los ingleses aprendan de nuestros errores.

Creo que podemos fastidiar a Lerma en algo más.

Y de paso, a Lope.

Ha llegado a mis oídos que Lope quiere conocer al tal Shakespeare,

y Cervantes también.

Y que Lerma va a hacer que solo hable con Lope.

¿Qué anulemos la firma del tratado?

Vos no estáis en vuestros cabales. -Siempre os aconsejé

que la paz con Inglaterra no era lo mejor

para nuestros intereses.

Solo ha sido un juego de cartas.

Si hacen trampas a los naipes, qué no harán con los tratados.

Sabéis que los ingleses siempre fueron nuestros enemigos.

Pero esta guerra debe acabar.

Ya son 20 años.

El pueblo se merece vivir en paz.

Recordad a vuestro padre, que en gloria esté.

Acordaos de cuánto luchó contra ellos,

todo lo que padeció cuando tuvo que vivir en aquellas infames islas,

todo lo que os contó sobre María Tudor...

¿Recordáis aquella coplilla que os cantaba?

Claro que me acuerdo.

"Que yo no quiero amores en Inglaterra,

pues otros mejores tengo en mi tierra".

"Ay, Dios de mi tierra, 'sacesme' de aquí".

"Ay, que Inglaterra no es para mí".

¿Qué hacéis aquí?

No toquéis eso.

Vos...

¡Ya sé de qué conocía al espigado!

¡Estaba con vos!

Intentasteis arruinarme en Los Baños de Argel.

Pero luego me animasteis a reescribir "El Quijote".

Dejad que se explique...

Creía que era un sueño, pero ahora sé que es la realidad.

¿Qué queréis ahora?

¿Sois duendes que podéis estar en todas partes?

¿Y este quién es? William Shakespeare.

¿Es...?

¿Es él?

"Yes".

¿Es él de verdad?

Lo es, y quiere hablar con vos.

Por fin algo sale bien en Valladolid.

¿Qué queréis decir "por fin sale algo bien"?

¿No os habéis enterado?

Ya no se firma el tratado de paz con los ingleses.

Y no me extraña,

después el follón que se montó anoche jugando a las cartas.

"Shakespearé".

Shakespeare. -¿"Chespir"?

"Chespir, Chespir". -"Yes".

¿Cómo que España no firma el tratado?

Eso va a cambiar la historia. ¿No se firma el tratado?

¿No os habéis enterado? No, y los ingleses tampoco.

No se deben enterar. ¿Cómo lo sabéis?

Por Cervantes, se lo dijo Lerma. ¿Qué pasó en la partida?

¿Cómo sabéis que eso tiene que ver con esto?

Tenéis la palabra "culpable" en la frente.

Hubo un pequeño rifirrafe con el tal Howard ese,

pero la sangre no llegó al río.

Pues menos mal,

porque si no, nos hubieran invadido por tierra, mar y aire.

La crónica está desapareciendo.

"Y fue entonces, en aquel glorioso día del Corpus de 1605"...

Eso es hoy. "...cuando Howard insultó al rey,

el dadivoso Felipe III, y al glorioso duque de Lerma,

anulándose así la firma del tratado".

"Las Españas no podían permitir tal afrenta del protestante".

"¡Si guerra quieren esos infames ingleses, guerra tendrán!".

Joder, y me quejaba yo del NODO cuando era chaval...

¿Y ahora qué podemos hacer? Muy buena pregunta, Alonso.

Si no hubieras metido la pata... A ver,

Lerma estuvo pinchando y los ingleses se las traen.

No fue todo culpa de Alonso. Ahí estoy de acuerdo.

Si no se te escapa Marta, nada de esto habría pasado.

En eso tiene razón.

Hablaron los dos iluminaos que casi me queman vivo en Trasmoz.

Yo insisto, ¿qué podemos hacer?

La leche derramada no se recoge.

Pacino. ¿Qué?

Distrae a los ingleses, llévalos a la taberna

y que no se enteren de nada. ¿Y yo?

Tú ni te acerques a los ingleses.

Espérame en palacio que te voy a necesitar.

¿Qué estás pensando?

¡Oye!

Pues muy bien.

¿Estáis segura de lo que decís?

Completamente, majestad.

El rey se niega a firmar el tratado.

Ha sido Lerma, ¿verdad?

Majestad,

sois la única que puede hacer cambiar de opinión al rey.

Si lo intento, el malnacido de Lerma nunca me lo perdonará.

¿Y necesitáis mejor motivo que ese para intentarlo?

Majestad,

estamos jugando una partida de ajedrez,

y solo la reina puede salvarnos.

(HOWARD) Gracias por invitación, pero debemos irnos.

No es bueno hacer esperar a un rey.

Hay tiempo, almirante.

En España, estas ceremonias se retrasan.

La puntualidad no es precisamente nuestro fuerte.

¿Qué dice?

Nos quedamos un momento más.

¡Posadero, más vino!

Anda que estabas tardando...

Margarita, si son asuntos del servicio,

hablad con el mayordomo mayor.

Tengo demasiadas cosas en la cabeza.

Como revocar el tratado con los ingleses.

Creía que ansiabais la paz para vuestro imperio, vuestro pueblo.

Margarita, sabéis que os respeto,

pero vos no entendéis de asuntos de Estado.

Os equivocáis, mi señor.

Mejor os iría si me escuchaseis a mí en lugar de a Lerma.

¡Estáis obsesionada!

Lerma es un buen hombre, y un gran patriota.

Guardaros de los que presumen de patriotismo.

Lerma ha sido bueno conmigo.

Cuando mi padre demostró que no confiaba en mí,

él sí lo hizo. -Yo también confío en vos.

No lo necesitáis a vuestro lado.

Me pedís un imposible.

Todo lo que soy es gracias a él.

He de irme, me espera el almirante Howard

y he de darle la mala nueva.

Despediros antes de vuestro hijo.

(Balbuceos de bebé)

Será un gran rey.

El mejor rey de todos.

-Y heredará un imperio en ruinas.

Una sombra de lo que es ahora.

¿De verdad queréis eso para vuestro sucesor?

Mi señor...

España tiene suficientes frentes abiertos.

Va siendo hora de cerrar alguno.

El que pierde paga las bebidas.

No podéis evitar apostar, ¿eh? ¿Por qué pensáis esto?

Siempre tenéis que demostrar superioridad.

Yo pienso lo mismo de los españoles:

el rey, Lerma, vuestro amigo Alonso...

son locos por ganar.

Su espada.

Puede tenerla.

No es malo ser superior.

Además, amigo,

competir en el juego ahorra competir en la guerra.

¡Apartaos! No podréis pasar.

Está cerrada.

¿Quién sois para darme órdenes? ¡Exijo ver al rey!

¡Soy el duque de Lerma!

Su majestad la reina ha dado orden de que nadie la interrumpa.

Y una reina manda más que un duque.

O debería.

¡A mí la guardia!

¿A qué se debe este alboroto? -Majestad,

necesito hablar con vos.

Si es en relación a la firma del tratado,

informad a nuestros invitados

que en breve iré para la rúbrica definitiva.

Pero, majestad, mi consejo... -Mi decisión es firme.

(CERVANTES, OFF) "Y tras una semana en la que supimos

de la trágica muerte del papa León XI

y la llegada del nuevo pontífice, Pablo V,

el pueblo recibió con júbilo el bautismo del príncipe heredero

en un Valladolid que se engalanó para recibir a los ingleses".

"Llegó el momento de la rúbrica del tratado de paz".

"Una paz duradera, próspera y necesaria.

Parece que todo ha salido bien.

Creo que aún tengo un problema que resolver.

¡Cervantes!

Vais a pagar caro vuestro atrevimiento.

Habéis hablado con Shakespeare.

"Shakespeare"... ¡"Chespir"!

¿Y vuestro enfado solo por eso?

Creía que mi gran atrevimiento era compartir con vos

el aire que respiro.

Solamente sois el cronista de este evento.

No tenéis ningún derecho a usarlo en vuestro beneficio.

Y vos sí.

Yo soy el Fénix de las letras,

el elegido por la corona para homenajear a nuestros invitados.

Ave Fénix...

Más bien pollo refrito con ajo, de tanto como os repetís.

Mal no sabrá el pollo, cuando lleno todos los teatros.

Escribís lo que la gente quiere oír, no lo que deben saber.

Cuando pasen los siglos, yo seré el símbolo de este tiempo,

y a vos ni os recordarán.

Me río de eso. Y de paso, me río de vos.

Vais a tragaros esa risotada.

Os lo dice alguien que luchó en la Grande y Felicísima Armada.

Defendeos.

Pues aquí tenéis a alguien que luchó en Lepanto,

la más memorable y alta ocasión que vieron los siglos pasados,

y esperan ver los venideros.

Y quedasteis manco.

¡Tullido! -¡Asaltacunas!

¡Alto!

¿Qué hacéis aquí? -Será mejor que os vayáis.

No antes de que bajéis vuestras... armas.

El empezó primero. -No, no, no.

Empezó él, lo juro.

Parecéis niños malcriados.

Menos mal que pervivirán las obras y no los actos,

porque de lo contrario... qué vergüenza.

Los dos genios más grandes de nuestra literatura

peleándose por entrar en la gloria.

Como si no hubiera espacio para los dos.

La cima es un lugar estrecho.

Lo dice alguien que nunca la pisó.

Si yo tuviera la misma libertad que un hombre

y tuviese vuestro talento,

no perdería mi tiempo en riñas y en envidias ridículas.

Pero allá se las compongan, vuesas mercedes.

Sin novedad, señor, misión cumplida.

¿Sin novedad?

Pacino mató al que casi acaba con el tratado de paz,

que yo casi fastidio.

Hemos tenido cuitas con Lerma, Lope, Cervantes,

con el inglés de apellido impronunciable...

¿Os parece poco?

Pero vamos, que por lo demás, perfecto, jefe.

Se agradece la sinceridad, ¿verdad?

Sí, porque, como suele decirse,

lo que pasa en Pucela, se queda en Pucela.

¿Y alguien puede contarme qué pasó con Lerma?

Continuará con sus corruptelas unos años más

y evitará el presidio al ordenarse cardenal.

Sí, los cardenales estaban aforados.

Margarita, con ayuda del confesor real,

consiguió abrir una investigación,

pero murió al poco tiempo, sin ver la caída de su enemigo.

Dicen que fue el propio Lerma quien ordenó envenenarla.

Siempre muere antes la buena gente que los cabrones.

¿Se sabe algo del tipo que maté... o de Marta?

Les aseguro que cuando los sepamos,

serán los primeros en enterarse.

Una emergencia, jefe.

Lola ha huido del Ministerio.

¿Está usted segura?

Sí, y al parecer, han desaparecido del almacén

cuadros de los que se recuperaron del Alcázar.

Mira, ha empezado su carrera de traficante de arte

antes de tiempo.

(Notificación de móvil)

(ELENA) "Hola, Alonso".

"Supongo que no tienes muchas ganas de hablar".

"Me pasaré a las 21:00

para recoger mis cosas y devolverte las llaves".

"Si estás, genial".

"Si no, no pasa nada, lo entiendo".

"Besos".

"¿Qué será de mí?".

"Ahora solo quedo yo".

Diga a Martínez Campos que impida toda comunicación.

"Que declare el estado de emergencia".

"Salvador ha roto una regla sagrada del Ministerio",

no reclutar dos veces a la misma persona.

Viajar por el tiempo genera demasiadas paradojas

como para otra más.

¿Qué ocurre? Un atentado.

Alfonso XII está en coma, al borde la muerte.

¿Está segura de poder participar? Por supuesto.

Nadie conoce la época como yo, es la mía.

Quiero presentarle a mi tío, Pere Folch.

¿Su tío?

Encantando de conocerle. Igualmente.

¿Me reciben?

"Ya veo que tu tío es muy importante para ti".

Ni te lo imaginas.

(DELETREA)

(ERNESTO) "Cambiaría la historia". (SALVADOR) "A veces toca hacerlo",

para que todo siga igual. Hombre, igual, igual...

Trágala, perro.

-Tienen suerte de que sean cables.

Suerte sería no estar aquí, caballero.

Ninguno de estos es tan importante como tú.

Existen porque tú has salvado la historia 1000 veces antes.

(ERNESTO) "Nos debe una explicación".

Y como subsecretario que soy de este ministerio,

"se la voy a dar".

"El Salvador de toda la vida habría tomado otras decisiones".

"No sé, tenía...".

Tenía otra intuición, otro olfato.

¿Qué es esto?

"Me temo que la señorita Folch no se puede poner en este momento".

Pero ¿qué es esto? -Dios mío.

Disparad de una vez.

(LLORA)

¡Disparad, hi de putas!

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  • T3 - Capítulo 26: Tiempo de esplendor

El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 26: Tiempo de esplendor

29 jun 2017

Contenido disponible hasta el 5 de agosto de 2017.

El Siglo de Oro y Valladolid, capital del reino, junio de 1605. Más de un año después de La Paz de Londres, (acordada por Jacobo I de Inglaterra y Felipe III de España), ha llegado el momento de su rúbrica. Mientras el monarca inglés firmó el tratado inmediatamente, el español lo ha estado retrasando durante más tiempo de lo previsto. Durante ese período, los miembros de la corte de Felipe III, (entre ellos su valido, el Duque de Lerma), no tienen claro que deba certificarse ese acuerdo con el enemigo. Alonso, Pacino y Amelia aparecen en Valladolid, que en ese momento es la capital del Reino y una juerga continua. Por un lado, tendrán que ayudar a que se firme el acuerdo. Por otro (para disfrute de Amelia), convivirán con artistas de la talla de Lope de Vega, Cervantes y el mismísimo Shakespeare, que viaja de incógnito en la comitiva inglesa.

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  1. lorena torres

    Que esta pasando con los videos del Ministerio del tiempo que no se pueden ver, ni siquiera los t1 y t2, que malo,porfa que me faltan dos videos por ver gracias arreglarlo ya

    03 jul 2017
  2. Leila

    ¿De verdad que no podéis verla usando una aplicación de VPN (hay varias como VPN Easy, Tunnel Bear, Hola, etc). Ofrece unas horas gratuitas a la semana. Te conectan con un IP español y desde ahí a RTVE. Yo lo veo todas las semanas desde Europa. Si queréis más información, mirad mi post del 4 de junio (capítulo 1 de esta temporada)

    03 jul 2017
  3. Carla

    Estoy en Argentina y tengo el mismo problema. Van a habilitar el video en algún momento para que podamos verlo en Sudamérica?

    02 jul 2017
  4. Veronica

    Antes se podia ver sin problemas y ahora ya no, que es lo que pasa? Yo vivo en Suiza y sale ahora un mensane que el contenido no esta disponible en este territorio

    01 jul 2017
  5. Nereye

    Han quitado la opción de descarga. Se podían descargar con el móvil, pero ya no. No sé por qué.

    30 jun 2017
  6. Luciatri

    Por qué no puedo descargarlo???

    30 jun 2017
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