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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 25: Tiempo de ilustrados - ver ahora
Transcripción completa

¿Bécquer? ¿Bécquer?

¿No será usted escritor?

Nunca me habían reconocido.

"La churri de Bécquer viaja en el tiempo".

Su misión es encontrar a la tal Mencía.

(BÉCQUER) "Hace 15 años mataron a una mujer los vecinos".

(AURELIA) Lleva demasiado tiempo merodeando por nuestros bosques.

Echémosla y que no vuelva.

Soy Lola Mendieta. (SALVADOR) "¿Cree que cambiará?".

Siempre se puede cambiar.

-Y que nadie me acuse de tener prejuicios con Lola,

porque nos son prejuicios, son "posjuicios".

"¿Estás bien?".

El pasado no es buen lugar para tener la tripa floja.

¿Que instruya a Lola como agente del Ministerio?

(SALVADOR) Exacto.

"¡Soy Juana!".

¡Quiero una respuesta!

(FAUSTINO) Estaréis sedientos. Bebed.

-¡Juana ha parido! Es un niño.

Matan a los niños que nacen.

"Por eso solo hay niñas".

¿Mentiste a Ernesto para poder acceder al archivo del Ministerio?

El niño es mío. Sí, es tuyo. ¡Espera, no te vayas!

Pero es que yo no soy una traidora. ¿Y lo serás?

"Porque esa es la pregunta del millón".

¡Ah!

(BÉCQUER) "Venían a lincharla".

Y su hermano Alonso estaba con ellos

"y parecía el más sanguinario".

¡Salve Satanás!

¡A ti me entrego!

(MUCHOS) ¡Salve Satanás!

"La he cagado. Ha debido de ser con el agua".

Yo la hervía porque estoy mal del estómago.

(SALVADOR) Los análisis revelan

gran cantidad de mandrágora en sangre".

(MENCÍA) "Me odiáis y no me conocéis".

(ALTAVOZ) "'La maja desnuda'".

"No es una venus, no es una figura mitológica".

"Es una mujer de carne y hueso".

"De hecho, se dice que es la primera obra de arte

que representa el vello púbico femenino".

"Esto le trajo problemas a Goya,

que sufrió un juicio por parte de la Inquisición".

"Admiren esta belleza,

tan adelantada a su tiempo, por favor".

"Se me ha echado el tiempo encima".

"Pasemos, por favor, a la siguiente sala".

(Sintonía "Ministerio del Tiempo")

Anda, coño. Buenas noches.

José Carlos, los plomos.

¿Hola?

¿Qué haces aquí?

Te echaba de menos.

¡Hostia puta!

Pacino, tranquilo. ¡Joder!

Por Dios. ¿Tú no dormías con Elena?

¿Con Elena? Sí.

Sí. Sí, sí, sí.

Yo dormía con Elena, por lo menos eso pensaba yo...

¿Qué pasa? Pues que no sé qué pasa.

Ese es el problema, que no sé qué pasa.

Pacino, yo...

Quería disculparme por lo ocurrido en nuestra anterior misión.

No tiene perdón de Dios. Pero si estabais drogados.

No sabíais lo que hacíais, ni Amelia ni tú. No pasa nada.

Joder.

¿Un café? Sí.

(Alarma de despertador)

Hay algo que no entiendo.

¿Por qué debería conocer a esta meretriz?

Porque tienes el Prado a un tiro de piedra, vamos.

Gracias, Angustias.

Uy, las tiene operadas fijo. Ya ves.

Eso he pensado siempre, estas tetas no son suyas.

¿Cómo? ¿Las mujeres se operan...? ¿Hoy en día?

Te puedes operar todo. ¿Y eso importa?

Silicona total. -Angustias,

¿no tiene nada que hacer? -Ajá.

Ernesto, por favor.

Bien, el famoso cuadro de Goya, "La maja desnuda",

ha sido destruido. Dios.

¿Y la seguridad del museo? No ha sido en el museo,

ni en el presente.

Nos han informado de que Francisco de Goya fue...

atacado en su propio estudio en 1799.

Le dejaron inconsciente y acuchillaron el cuadro.

Y el cuadro apareció así, de repente, en el Prado.

¿Y sospechan de alguien?

La Inquisición.

Pero son solo eso, sospechas.

El cuadro generó polémica

y la Inquisición lo secuestró por obsceno, pero no hasta 1814.

¿En aquella época aún había Inquisición?

Sí, las Cortes de Cádiz la abolieron en 1812,

pero en realidad no fue efectivo hasta... Isabel II... 1834.

Hoy, más de uno estaría encantado de que volviera.

¿El Ministerio de la época no ha averiguado nada?

En ese momento, Manuel Godoy era el hombre de confianza del rey,

pero su lealtad con España era bastante dudosa.

El Ministerio temía que si le confiaba el secreto de los viajes,

pudiera venderlo a los franceses. No pueden ayudaros.

Sed más discretos que nunca.

Bien, su misión es viajar a 1799,

averiguar quién lo hizo

y conseguir que Goya vuelva a pintar "La maja".

Pero ese cuadro era un secreto.

Se desconocía hasta años después de ser pintado.

Les he dicho cuál era su misión,

no que fuera sencilla.

¿Qué tal con la joven Mendieta?

Es lista, aprende rápido. Yo no me fiaría de ella.

¿A quién convencemos para posar? Se duda quién fue la modelo.

¿No fue la duquesa de Alba? Es una de la teorías,

pero también que fue Pepita Tudó, amante de Godoy.

Es una posibilidad. Síganme.

Conservarán sus nombres, aunque hemos añadido apellidos.

Eso vale más que el dinero. Lo dudo.

Alonso y Pacino formarán parte de la expedición naval Malaspina.

Es una expedición de carácter científico y político

que recorrió los dominios de la monarquía española

de 1790 a 1794.

Malaspina. No me gusta ese nombre.

Eso les dará crédito para mezclarse con los ilustrados y los nobles.

Al tiempo, su presencia no llamará la atención

en los lugares más populares.

¿Y yo? Porque deduzco que con Malaspina no viajaron mujeres,

con lo cual, voy de esposa de...

De Pacino.

Se harán pasar por una pareja amante del arte.

Irán a ver a Goya con la excusa de adquirir uno de sus "Caprichos";

los ha puesto a la venta este mismo año en su casa.

Llevan la dirección, calle Desengaño.

Pero no vayan hoy. Entonces, ¿adónde vamos?

Tras el accidente, la duquesa de Osuna está muy pendiente de él.

Hoy estará con Goya en la inclusa de Madrid.

El orfanato.

¿A qué esperan? Vamos.

¿Se puede?

Tengo un día muy complicado. Deme cinco minutos.

He oído que la patrulla de la señorita Folch

va a conocer a Goya.

Vamos a ver. (CARRASPEA)

¿Qué parte de "cinco minutos" no ha entendido usted?

¿Eh?

Al grano, por favor.

Déjeme ir con ellos. -No.

Necesito conocer al maestro.

¿Sabe cuánto llevo esperando algo así?

Pero, vamos a ver, ¿su maestro no era Picasso?

Picasso y Goya son los dos artistas más grandes

que ha dado la piel de toro, junto con un servidor, claro.

Somos la Santísima Trinidad del arte español.

Claro, y usted es el Dios Padre.

Por edad, me toca serlo.

Goya es pintor de la corte.

Seguro que él conoce bien mi obra y mi persona.

Razón de más para que no vaya a verle.

Porque solo falta que Goya le reconozca

y le dé un infarto.

Qué tiempos aquellos

en los que el arte era estimado por reyes y estadistas...

(SALVADOR) (SUSPIRA)

¿No entiende...

que nadie mejor que un gran pintor

se puede entender con otro gran pintor?

¿Por qué me mira de esa manera?

Porque a lo tonto, a lo tonto...

me ha dado usted una idea.

¿Qué? ¿Qué?

¿Qué idea?

Por allí.

Dios me bendijo con un cabello fuerte y sano.

¿Qué necesidad hay de llevar este espantajo?

Los ilustrados van a la moda,

que no es cuestión de necesidad, sino de clase social, de imagen...

Decís palabras bonitas, pero no entiendo nada,

ni la importancia de salvar un cuadro

de una mujer en pelotas. ¡Eh! "Pelotas".

Manejando el argot del siglo XX, siglo XXI.

Muy bien, muy bien. Bueno,

ya se hablaba así en "El libro del buen amor",

del Arcipreste de Hita.

Y Cervantes también usaba ese vulgarismo.

"Los galeotes quitaron el gabán a Sancho,

y dejáronle en pelota".

Viene de "en pellote", una especie de ropa interior antigua.

Yo creía que era por lo de las... pelotillas.

Si te refieres a los testículos, eso ya fue en mi época, en el XIX.

Mirad.

La Pradera de San Isidro, tal como Goya la pintó.

Nadie admiraba Madrid como él.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

¿Qué quería, jefe?

Oh.

Memorable.

Gracias, pero llevo el mismo traje de siempre.

En vestuario hay menos variedad que en un convento.

No, no, no, si no lo decía por la ropa.

Lo decía porque en siglos, es la primera vez

que llama a la puerta antes de entrar.

Ande, siéntese.

Esto, que...

No, que tengo una misión para usted.

Mientras no sea volver a ver a Napoleón...

No. No, no, no.

Tiene que ir a ver a Velázquez.

Pues no sé qué es peor.

Pues es lo que hay.

Tiene usted que vigilarle.

¿Para qué? -¿Cómo que para qué?

Para que no se distraiga.

Será un grande de la pintura, pero es el rey de la procrastinación.

Es el... mayor observador de moscas volando.

Tiene usted que... -Ayudar a que pinte

una copia de "La maja desnuda".

¿Cómo lo sabe?

Ah.

Ha estado usted escuchando detrás de la puerta.

Que haya llamado ahora a la puerta

no significa que no sea la misma de siempre.

Memorable.

¿Quién puede abandonar a su hijo en un sitio como este?

Cuando sabes que lo que le puedes dar aquí, por difícil que parezca,

es mejor que lo que le puedes dar en casa.

España acaba de salir de la Guerra del Rosellón

y está en pleno conflicto con Gran Bretaña.

No es el mejor momento para la hacienda real.

Bendita sanidad pública.

Una escena de campo alegre, positiva,

que haga sonreír a los niños.

-Hace tiempo que ya no hago sonreír a nadie, señora.

Pues no debe de resultarle tan difícil

cuando acaba de conseguirlo conmigo.

¿Don... Francisco de Goya?

Alce la voz o no le oirá bien.

¿Don Francisco de Goya?

Para servirle. Dígame.

Una enfermedad le provocó sordera hace años y no se ha recuperado.

Queríamos hablar con usted.

Ella es mi esposa, Amelia Folch y Domenech.

Él es mi compañero,

Alonso de Entrerríos Torres Carrasco.

Y mi nombre es Jesús Méndez de Somavia y Pacino,

pero con que me llame Pacino, me vale.

Encantado. Francisco de Goya y Lucientes.

¿Qué los trae por aquí? Verá,

Alonso y yo viajamos en la expedición Malaspina

y mi esposa estaba interesada en comprar uno de sus "Caprichos",

aprovechando el viaje. Ah.

Ahora estoy ocupado.

La duquesa me ha encargado que le pinte un fresco para la inclusa.

Es lo menos que puedo hacer

con quien tan generosa ha sido siempre conmigo.

Con los genios sería un error no serlo.

-¿Cómo dice? No la oigo. -Que con los genios

sería un error no serlo.

-Señoras, con su permiso.

Si han estado en la Malaspina, debieron de ver prodigio sin fin.

No le quepa duda.

No me he presentado.

María Josefa Pimentel y Téllez-Girón,

duquesa de Osuna.

Ellas son la condesa de Montijo,

María Isidra Quintana

y María Teresa del Toro Alayza.

Del Toro Alayza... ¿La conozco de algo?

Debe de confundirse con otra persona.

-Todas formamos parte de la Junta de Damas de Honor y Mérito.

Recogemos al año unos 1500 niños, así que...

hacemos lo que podemos.

Bueno, ya tengo todo lo que necesitaba, duquesa.

-Pues no haga esperar más a estos señores.

Ha sido un placer.

Una pena no poder conversar más.

Pues eso tiene fácil solución.

¿Y si vienen esta tarde a mi palacio del Capricho?

Doy un pequeño ágape y...

y sería un privilegio que asistieran.

Les presentaré al resto de la Junta.

Será un honor para nosotros.

Tomaremos un chocolate riquísimo.

Me lo traen de París.

Y vendrá la duquesa de Alba. -Puf...

Cada día tengo más claro que oye lo que quiere, don Francisco.

(Pasador corriéndose)

Pasen, pasen. Pasen.

Aquí tienen.

Miren.

Tómense el tiempo que necesiten, ¿eh?

Mirad.

Esta es la duquesa de Alba.

Dicen que la pintó criticando su veleidad tras una fuerte pelea.

O sea, le dio calabazas y luego él se vengó.

Al fin y al cabo, al arte lo mueven las pasiones.

Si se llevan a mal traer, será complicado que la pinte de nuevo.

Eso suponiendo que ella sea la del cuadro...

(Pasos acercándose)

¿Es un burro?

(RÍE) (IMITA UN REBUZNO)

¿Qué le ha ocurrido?

¡Don Francisco! ¿Eh?

Que qué le ha ocurrido. Ah.

Un accidente, no tiene importancia.

Es que... mis reflejos ya no son lo que eran, ¿eh?

(Llaman a la puerta)

Don Francisco, la puerta.

¡Don Francisco!

¡La puerta! ¿Cómo?

La puerta. Ah, la puerta.

¡Ya va!

Dígam...

Está muy caro de ver estos días, don Francisco.

Es Manuel Godoy.

El valido del rey. El rey hablaba por su boca.

Como Mari Carmen y sus muñecos.

-¿En qué puedo servirle, don Manuel?

Lo sabe perfectamente.

Necesito hablar a solas con don Francisco.

Vuelvan en otro momento. Supongo que es una orden, ¿no?

Si no, hubiera dicho "por favor". No hay ningún problema.

Esperaremos en otra sala. Nos quedan grabados por ver.

Ya los verán otro día.

Ahora márchense.

Y sí, es una orden.

Será el hombre más poderoso de España,

pero tiene la educación de un porquero.

Poder y buenas maneras son como agua y aceite.

No debimos salir. ¿Y si nos perdemos información importante?

No lo haremos, he colocado un micrófono.

Vamos donde no nos vean. (GOYA) "¡Lo han destrozado!".

(GODOY) ¿Cómo que destrozado?

Sí, a cuchilladas, y con ahínco. -Pero ¿quién haría algo así?

Además, nadie sabía que le encargué esta pintura.

El Santo Oficio pone los ojos y los oídos en todas partes.

Y más tratándose de la amante de Manuel Godoy.

La Inquisición no, imposible. Ya le habrían detenido.

¿No será cosa del pueblo? -El pueblo...

Bastante tiene el pueblo

con intentar llevarse la comida a la boca.

Ve usted fantasmas donde no los hay, Manuel.

Pero esta no es Pepita. -¿Eh?

-Es su cara, pero desde luego no es su cuerpo.

-Bueno, el rostro es el suyo.

Tuve que corregir el cuerpo y utilicé a otra modelo.

No quería molestar más. -Ajá.

¿Y quién es esta hermosura?

¿Por qué habría de importar eso?

Porque va a pedirle que pose de nuevo.

Qué belleza. -No, no. Eso no...

no... no lo voy a hacer. Si quiere, le devuelvo su dinero.

No quiero mi dinero, quiero mi cuadro.

Pues entonces, encárgueselo a otro.

¡Jamás volveré a pintarlo!

No me desafíe, Francisco.

Por muy pintor de cámara que sea, no lo haga.

Pintará ese cuadro o se atendrá a las consecuencias.

(Puerta cerrándose)

Choricero, cabrón.

¡Hijo de 1000 putas!

¡Miserable venido a más!

(GRUÑE)

(REPRODUCTOR) (GOYA GRUÑE)

¿Os dais cuenta? Sí, le dice de todo menos guapo.

Eso no, ambas versiones son ciertas.

La otra modelo será la duquesa de Alba.

Se rumoreaba que estaba con Goya. Vaya, la Ilustración.

Era un no parar, ¿eh? Pues sí.

Godoy no era solo amante de Pepita Tudó,

sino también de la reina. Pero bueno.

¿La inmoralidad no tiene límite en esta época?

Vamos a otro sitio. Sí.

(Campanada)

(Campanada)

(Campanada)

Dios. Mira tú, me cago en tu puta madre.

¿Por qué llamaban "choricero" a Godoy?

Así llamaban a los extremeños, como él.

Y se piensa que lo de "chorizo" por "ladrón" viene de aquí.

Al menos dejó algo para la posteridad.

Dejó muchas más cosas.

Godoy fundó el Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos,

el de Caminos,

la Escuela de Sordomudos, la Escuela de Medicina,

el Observatorio Astronómico... ¿Te has dejado algo?

Era de cultura y ciencia y pretendía que España lo fuera.

O sea, un iluso. Por Dios, vayamos al grano.

Debemos conseguir que la duquesa pose para Goya

y que él la pinte de nuevo. A ver cómo,

porque no parecen llevarse bien. Bueno...

Cuando la duquesa enviudó, Goya y ella pasaron el verano

en Sanlúcar de Barrameda. Mira.

Allí la pintó en muchas posturas eróticas.

Algo debió de pasar, porque volvieron enfadados.

Bueno, eso está bien.

Si te tiras los platos es que todavía hay pasión.

Pacino, esto no es el siglo XXI.

Aquí las relaciones funcionan de otro modo.

Deben de parecerse, porque no comprendo

ni las del XXI ni las del XVIII... Hay cosas que no cambian, ¿eh?

Hola.

¡No, no, no paséis!

¿Cómo lleva usted el retrato?

Uy, muy avanzado no está.

¿Tan difícil es hacer una copia?

No es cuestión de copiar, se trata de arte.

Usted tampoco es un pintamonas...

Imitar a un cualquiera es sencillo, pero replicar a alguien así...

eso es imposible.

Pues... no tendrá más remedio.

El Prado no puede tener la sala cerrada mucho tiempo

sin dar explicaciones.

-El arte es el impulso que te lleva a crear una obra.

Si no sé qué sentía Goya, no podré pintarlo nunca,

y menos sin una modelo.

A mí no me mire.

Yo soy más modelo de Rubens que de Goya.

Tengo que saber qué hay detrás de la pintura,

en la cabeza del que lo pintó.

Hombre, no hace falta ir a la universidad

para saber eso de que "tiran más dos tetas que dos carretas".

No seáis grosera.

Estamos hablando de una obra de arte pintada por un genio.

Ay...

Los genios y los que no lo son tienen algo en común:

sienten, se enamoran...

¿Usted nunca ha estado...? -Lo estuve, y mucho.

Durante mi viaje a Italia.

Fue el momento más feliz de mi vida.

Hasta que esa emoción desapareció para no volver jamás.

El amor duele.

Pero duele más olvidarlo. -Yo lo he olvidado por completo.

Por eso necesito hablar con Goya, entenderle.

Sería un viajecito insignificante, ir y volver.

Con eso bastaría.

Esta era solo la residencia de verano.

El resto, vivían el palacio de Benavente.

¿Y la hacienda pública estaba pasando por un mal momento?

Bueno, cuanto peor va la hacienda pública,

mejor va la de los poderosos.

Muchas gracias.

Al menos la duquesa procuraba una vida mejor a esos niños.

Otros con más hacían menos.

Mira, ahí está nuestro amigo Godoy.

Esa es su esposa, ¿no? No,

su amante, Pepita Tudó.

La acogió en su casa de niña con su madre y hermanas

y se enamoró de ella.

Vamos, le gustaban jovencitas. Pero ¿cómo?

¿Va de la mano de su amante

en público? Ajá.

¿Cómo llevando así su matrimonio va a gobernar un país?

Voy a presentar mis respetos a la condesa de Osuna;

vosotros buscad a la de Alba. Bien.

¿Seguro que yo debería hacer esto?

Alonso, a la duquesa le gustaban los hombres rudos.

Y yo soy más fino, te pongas la peluca que te pongas.

Ya me explicaréis lo de la cita a ciegas,

porque yo no lo entiendo. Yo te lo explico. Tira.

Supongamos que tengo éxito. Sí.

¿Y cómo haremos que Goya se encuentra con la de Alba?

Por eso se llama cita a ciegas.

Quedamos con Goya en el mismo sitio y hora

para comprarle uno de sus "Caprichos",

pero en realidad, la que llegará será la mismísima duquesa de Alba.

Ajá.

Disculpe.

Creo que nos conocimos esta mañana, en la inclusa.

Sí. Permítanme que les presente

a María Teresa de Silva Álvarez y de Toledo.

Encantada. -La duquesa de Alba.

Encantado. Él es Alonso y yo soy Pacino.

Los apellidos los dejamos para cuando no tengamos de qué hablar.

Ambos son miembros de la expedición Malaspina.

Ah. -Seguro que tienen

cientos de aventuras maravillosas que contar.

Miles, miles.

Alonso estará encantado de deleitarlas.

La tarde es larga, señores.

Os aseguro que habrá tiempo para ello.

Pero ¿sabéis qué me apetece ahora? -¿Qué?

Jugar a la gallinita ciega.

No puede hacernos esto.

Le recuerdo que teníamos la palabra del rey

para ocuparnos de la inclusa.

Señora mía, si alguien puede cambiar su palabra en este país

ese es, sin duda, el rey.

Y supongo que usted no ha tenido nada que ver en ese cambio...

Yo hablo con el rey, el rey escucha lo que le digo, claro.

-Esos niños seguirán muriendo a decenas

si la Junta no se encarga de la inclusa.

No se preocupe. En realidad, el asunto tiene fácil solución.

Hable con Goya.

Si él hace lo que le pido, usted tendrá su inclusa.

Buenas tardes.

Buenas tardes.

Vámonos.

¿Qué ha ocurrido?

Manuel Godoy, eso ha ocurrido.

Pacino. ¿Qué?

¿Esto es lo de la cita a ciegas?

Antes era una cosa más... metafórica;

ahora ya es más literal.

Una cosa. ¿Qué pasa?

Yo no soporto estar a ciegas. Me pone frenético.

Tómatelo con calma.

¿Sabes las tonterías que he hecho para ligar?

Además, si la señora quiere jugar a los bolos

o a la gallinita ciega o al cinquillo, se juega.

Es la misión, ¿vale?

Con tanto remilgo no me extraña que el Imperio se fuera a pique.

¡Atención!

Todos conocemos las reglas, ¿verdad?

No, y me temo que debería.

Más que nadie.

A ver, para los que no lo sepan.

Formaremos un corro

y nuestro nuevo invitado...

se colocará en el centro... (SISEA)

...con los ojos vendados

y esta cuchara de madera.

Le hacemos girar sobre sí mismo...

y tendrá que intentar tocar a alguien con la cuchara.

Si lo consigue, cambiarán lugares.

¿Entendido?

¿Entendido?

Y ahora... ¡a girar!

(Risas)

¡No os riais!

¡Vaya, parece que nuestro marino se marea más en tierra

que sobre el agua!

(Risas)

Menos risas, ¿eh?

(Risas)

¡Ah!

¡Alonso! ¡Alonso!

¡Alonso! ¡Vale! Tranquilos.

Ya está. ¡Alonso, para!

Para. ¡Para!

Para.

Para. Arriba.

Ya está.

Pero... ¿a ti te gusta eso?

Ya está. Esto es un hombre de verdad.

La madre que te parió.

Os dije que no soporto la oscuridad.

Es como si me fueran a ejecutar.

Me he dejado la piel por este país.

¿Para qué, para que un puñado de gazmoños se rían a mi costa?

Yo alucino, colega.

(GRUÑE)

¿Y este adónde...?

¿Qué pretendéis, gaznápiro?

¿Qué haces? ¿Este quién es? Un niñato que se ha colado.

Querrá atacar a Goya. ¿Quién os envía?

Nadie, lo juro. Mentís.

No me pegue, se lo suplico. -Deténgase, por favor.

Le conozco. Es... Simón Bolívar.

Teresa.

Me dijeron que estarías aquí.

No me dejaron pasar, pero necesitaba verte.

-Levántate, por favor.

¿No te has humillado bastante?

¿Este mequetrefe es quien te pretende?

-Seré un mequetrefe,

pero un mequetrefe enamorado.

Cada día que paso sin ti es una tortura para mí.

(DUQUESA) Mequetrefe y poeta.

Una mezcla propia de los que no llegan ni a hombres.

-Sin faltar, señora.

-Quien falta a las buenas reglas eres tú

colándote donde no te han invitado.

Y no tengo ganas de verte. ¿No te lo he dicho ya 1000 veces?

Madre mía. ¿El Pink Floyd este es el libertador de América?

¿Cómo que libertador de América? De Las Indias, como dices tú.

Esto me lo tenéis que explicar. Sí, no te preocupes.

Vaya, ¿quién iba a suponer que tras un hombre de ciencia

se escondía semejante rudeza?

¿Os apetece un buen vino?

Me muero de ganas de oír sus aventuras en altamar.

Misión cumplida, hay cita para la de Alba.

Ha surgido un asuntillo... No será más grave

que el problema con Godoy. ¿Qué pasa?

Godoy ha retirado la inclusa a la Junta de Damas,

y no se la devolverá hasta que Goya pinte "La maja".

No puede ser, los niños morirán. Tenemos dos misiones,

conseguir que Goya pinte el cuadro y que Godoy devuelva la inclusa.

Pues muy bien.

¿Y el asuntillo que me querías contar?

Nada, Alonso, que casi le parte la cara a Simón Bolívar.

¿Habéis conocido a Simón Bolívar? Mi colega le ha pillado colándose

para ligarse a la niña de la Junta de Damas.

¿Cómo se llama? ¿Teresa del Toro?

Esa. Pero lo lleva crudísimo. No le gusta nada.

¿Cómo no me he dado cuenta antes? ¿Qué ocurre?

Que no tenemos dos misiones, tenemos tres.

¿Y ahora qué te pasa? (PEPITA) Nada.

Los reyes quieren que los acompañe a la granja.

Salimos mañana.

Serán solo unos días.

Y te voy a echar mucho de menos.

De verdad que me gustaría que vinieras conmigo, cariño,

pero la reina se molesta si te llevo al lado de mi mujer.

¿Y tu mujer no se molesta de que te acuestes con la reina?

¿Por qué has prohibido a la junta gestionar la inclusa?

Me parece que no lo entiendes.

Estos nobles se creen los dueños del reino.

No voy a dejar que una duquesa se ponga por encima de mí.

Esos niños son el pueblo,

ese por el que tanto has luchado. -Sí, ese mismo pueblo

ahora me llama el Choricero,

que se pasa el día entre fiestas, chistes

y corridas de toros mientras me desprecia a mí,

con todo lo que he hecho por ellos.

Has devuelto a la miseria a unos huérfanos.

Yo era como ellos.

Hablas de lo que no sabes, Pepita. Yo soy político

y tengo que considerar razones de Estado

que tú no puedes entender. -Pues a ver si entiendes tú esto.

No volveré a ser tuya hasta que esos niños

sean tratados como se merecen.

Teresa del Toro es la futura esposa de Simón Bolívar,

lo era hasta que la espantasteis humillándola.

¿Por qué es tan importante ese Bolívar?

Fue el libertador de América. Ayudó a muchos países

a deshacerse del yugo del Gobierno español.

¿Cómo que yugo? Castilla llevó a las Indias la fe en Cristo,

llevó industria, educación... Enfermedades, esclavitud.

No todo fue de color de rosa. No consiento que faltéis

a la gloria de España. Si ese niñato socavó

el poder del imperio no tendríamos que ayudarle.

Pero la historia es la que es. Si Bolívar no se casa con Teresa,

su vida será diferente y la América que conocemos también.

Será aún mejor. Ya sabes cómo funciona esto.

Te guste o no, no tenemos otra opción.

Bueno, bueno, ¿qué hacemos?

Vosotros, no sé. Yo tengo mucho que pensar, así que me retiro.

No os acostéis tarde. Qué va, tranqui.

¿Una copita? Sí.

A ver si consigo soportar tantas cosas que no entiendo.

¡Quieta o no volverás a moverte jamás!

Pretendéis que Goya pinte ese espanto de nuevo,

pero eso no es posible.

Deteneos y marchaos de aquí.

No habrá un segundo aviso. ¿Está claro?

(GRITA) ¿Está claro?

¿Está segura de que este es el dibujo?

Como para olvidarlo.

No teníamos que haberte dejado sola, lo siento.

Sin duda podemos descartar la Inquisición.

Todo parece apuntar a algún tipo de sociedad secreta

o a alguna logia.

Irene y Ernesto se encargarán de investigarlo.

Ustedes volverán a 1799.

Tenemos demasiados frentes abiertos.

¿No nos vamos a dividir?

No, no lo harán.

Dada la importancia del asunto he hablado con Presidencia.

Quieren que nos centremos en Bolívar y en Goya.

Esas son las órdenes.

Mientras tanto, los niños de la inclusa morirán.

Puede ahorrarse el alegato moral, Pacino.

Sé muy bien lo que significa una inclusa, créame.

Y no se confundan conmigo.

Una cosa es lo que diga Presidencia y otra, lo que diga yo.

No, si cuando el jefazo tiene una idea...

Gracias, no se me habría ocurrido. El mérito es suyo,

suyo y de la junta de damas.

Nosotros solo hemos encontrado un atajo.

Vengan conmigo. Quiero que vean lo que estamos haciendo.

Pasen.

Lo primero que hemos hecho ha sido

separar a los niños sanos de los enfermos.

En la inclusa estaban todos juntos. Cada mañana se cambian las sábanas

y se friega bien todo con vinagre.

Pero tenemos un problema.

Solo hay una ama de cría por cada tres bebés.

A los niños les falta el alimento.

Y como muchos nacen enfermos de sífilis,

al compartir el pecho se multiplican los contagios.

(BEBÉ LLORA) -Nada, no hay manera, señora.

No quiere comer.

¿Y no pueden contratar más?

¿Mujeres sanas y bien alimentadas?

Con los medios que tenemos es imposible.

Trae. Por eso estamos probando a darles papillas.

Vamos a ver.

Está templadita, ¿verdad?

A ver.

A ver, a ver.

A ver.

Ay, no, no, no, no, no quiere.

Discúlpenme, pero no damos abasto. Vámonos.

Vamos a un sitio más tranquilo. Disculpen.

(BEBÉ LLORA)

Ahí tenemos al libertador.

Teresa.

¿Qué quieres? -Te he traído unos dulces.

Estoy muy ocupada. Déjame en paz.

Pues liberará América, pero es un pringado.

Tenemos que hacer algo. Teresa debe volver a enamorarse.

Conmigo no contéis. Y pensar que con un buen puñetazo a tiempo

se salvaría el imperio. Alonso.

Eso es.

Eso hizo Lope conmigo para intentar conquistarme.

¿Ese malnacido os pegó? No.

Ningún hombre que hiciera eso merecería mi atención.

Contrató dos actores para simular que me atacaban y salvarme.

Podemos hacer lo mismo con Bolívar y su amada.

¿Eso lo hizo Lope? Qué cabrón.

Eso lo vi el otro día en una película.

Ya estamos. "Regreso al futuro", se llamaba.

Está claro que ninguna idea es original.

Bueno, alguna más que otra.

Nunca me he pegado con nadie. No hace falta.

No hace falta. Son dos actores, tú te acercas,

le pegas un puñetazo a uno, va al suelo

y María Teresa, a salvo y muerta de amor por ti.

¿Así, tan fácil? Sí.

Yo lo veo muy peligroso.

Sería mejor que siguierais enviándole bombones.

Es la única solución. María Teresa perdió el interés

cuando Alonso te humilló en público.

Ella lo que necesita es ver a un hombre hecho y derecho,

ver a un héroe.

Esa niña es una caprichosa. Tengo yo unas sobrinas,

Simón Bolívar, que... ¡Alonso, por favor!

No, señor De Entrerríos.

Temo el rechazo de María Teresa más que la muerte misma.

Pero desde el día en que la vi supe que le entregaría mi vida.

Eso lo tengo claro; será María Teresa o no será ninguna.

Lo que no entiendo es por qué quieren ayudarme.

Qué paciencia hay que tener.

Velázquez.

No ha hecho usted nada.

Porque lo más difícil es dar con el tema,

saber qué quiero mostrar. ¿Qué quiso mostrar Goya?

Una mujer en pelotas. -Claro, pero ¿qué hay detrás?

Un diván.

No me entiende. Eso es lo racional, lo evidente,

pero ¿cuál es el sentimiento, la pasión?

¿Cuál es la pasión? -Velázquez, no me cabree.

El sentimiento se lo guarda usted para pintar puestas de sol

en sus ratos libres. -Usted sabrá mucho

de informes y de reglamentos, pero de arte no tiene ni idea.

Lo que sé es que si la misión fracasa,

dependemos todos de este maldito cuadro.

Yo no soy una fotocopiadora. -No, por supuesto que no.

Usted es un dolor de muelas. -Y usted es un cabestro.

¿Qué? -Perdón, perdón, perdón, perdón.

No, no, ni se le ocurra. Se acabó. O termina usted el cuadro

o le suspendo de empleo y sueldo.

Buenas tardes. Don Francisco.

Buenas tardes. Mire, aquí le traigo su grabado.

El sueño de la razón produce monstruos.

Muchas gracias, don Francisco. Es impresionante

y tan cierto... Precioso, precioso.

Me alegro mucho de verla, señora duquesa.

¿Qué hace esta mujer aquí?

Qué sorpresa verle por aquí, don Francisco.

¿Ahora se dedica a hacerse el encontradizo?

De noche y en una taberna me temo que es inevitable.

Lo raro sería encontrarla a usted en su casa guardando el luto.

¿Se quiere sentar?

Cuide sus comentarios, señor pintor.

Van a pensar sus amigos que habla por despecho.

(GOLPEA LA MESA) Pero usted puede hablar con toda tranquilidad.

Ya sabe todo Madrid que cambia de hombre más que de vestido.

-En eso tiene razón y le diré por qué.

Es difícil encontrar un hombre que valga la pena,

uno en particular que no se pase el día con quejas y lloros.

-Sí, claro, mucho mejor entregarse a los majos y a los torericos.

Cuanto más alta es la dama, más bajas son sus pasiones.

¿Bajas pasiones?

No entiendes nada.

Yo aspiro a vivir cada día como si fuera el último,

jugármelo todo a una carta,

como esos toreros que tú tanto desprecias.

¿Que los desprecio? Si los despreciara, no los pintaría.

Pero tienes celos de ellos. -¿Celos?

¿Sabes por qué voy con ellos?

Porque prefiero revolotear alrededor de la luz

aunque me queme.

Eres un hombre atormentado, Paco,

y yo no quiero que me alcance tu sombra.

Sí. Sí, entiendo.

Manténganme informado.

¿Se sabe algo de la patrulla? El plan de la duquesa ha fracasado.

Necesitamos nuevas ideas.

Pues me temo que eso no es lo peor.

¿Por qué?

Por el sello que vio Amelia cuando la atacaron.

Hemos averiguado a quién pertenece y se confirman nuestros temores.

Se trata de una sociedad secreta.

"Se hacían llamar el Ángel Exterminador".

"La leyenda se mezcla con la realidad".

"Pero sabemos con certeza que fue un grupúsculo violento

de corte integrista y ultramontano".

"Pretendían acabar con todos los avances ilustrados

y restaurar la Inquisición,

valiéndose de cualquier método, extorsión,

robo o asesinato".

(HOMBRE) "La causa de Dios os llama.

Aplastad la perfidia liberal, que muera su libertad de pensar.

Ruina a nuestra patria. Viva Dios inmortal.

(VARIOS) ¡Viva!

(HOMBRE) ¡Vivan los viejos fueros! (VARIOS) ¡Viva!

(ERNESTO) "Eso explicaría la destrucción de 'La maja desnuda'".

"Sí. Pero eso no es lo más grave del asunto".

El Ángel Exterminador no existía en aquella época.

Fue fundada 20 años después, en 1821.

Puede que...

que se estuviera gestando.

No, no creo. El Ángel Exterminador nace para derrocar a Fernando VII.

Les parecía un blando.

Querían entronizar a su hermano, Carlos María Isidro,

que era todavía más reaccionario.

Irene, necesito que se incorpore a la misión,

que ayude a la patrulla a recuperar "La maja desnuda"

y los advierta de este nuevo peligro.

Sí, señor.

No hay prisa, que nos va a ver. -Perdón, estoy un poco nervioso.

Ahora. Pero no le diga a nadie que le he ayudado, ¿eh?

No, antes me torturarán, como a San Lorenzo.

Mejor que no le pillen. No nos pongamos dramáticos.

¿Qué tal estoy? -Muy bien.

Os debo la vida.

¿El Ángel Exterminador?

Eso lo usaba mi abuela para matar cucarachas.

No estamos para bromas,

y menos si se confirma que esos tipos viajan por el tiempo.

¿Qué podemos hacer? Andarnos con mucho cuidado

y terminar aquí nuestra misión cuanto antes.

¿Qué hacemos con el cuadro? Goya no volverá a pintar

a la duquesa de Alba. Se odian. Hay que buscar otro modelo.

Nos queda recurrir a Pepita Tudó.

Muy bien, yo te ayudo con eso. ¿Qué pasa con Bolívar?

Que es un blando insoportable.

Sí, pero Alonso y yo tenemos un plan infalible.

¿Está usted pensando lo mismo que yo?

No, usted está pensando lo mismo que yo,

que para eso soy el jefe.

¿Cómo? (RÍE) -Perdón, era un chiste.

Malo, pero un chiste. (ERNESTO RÍE)

Como dijo el sabio, es preferible reír que llorar.

¿Qué sabio dijo eso? -Peret,

uno de los reyes de la rumba catalana.

Así que tenemos una sociedad secreta que viaja por el tiempo.

Éramos pocos y parió la abuela. -Eso está aún por confirmar.

Perdón. -Sí. La tostada siempre

cae al suelo del lado de la mantequilla.

Vaya, hoy está desbordante de sabiduría popular.

La sabiduría popular no tiene mucho que envidiar

a los que van de intelectuales.

Y eso define perfectamente nuestra situación.

Si hay posibilidad de que pase algo malo,

pasará lo peor.

Hemos superado muchas crisis. Esta no tiene por qué ser diferente.

Lo difícil no es superar las crisis,

lo difícil es... las heridas que quedan abiertas.

Y España está llena de ellas. -Sí, lo saben precisamente aquellos

que se creen con la verdad absoluta y tratan de imponerla a los demás.

Exacto. -Se les llena la boca de palabras

como "patria", "Dios" y luego negocian con las dos cosas.

Sí, o los que proclaman revoluciones

y cuando triunfan,

imitan a las dictaduras que antes criticaban tanto.

Ay, sin saber que todo no es nada más que una lucha entre hermanos.

Bueno, ahí tiene usted a Caín y Abel.

O a Enrique IV e Isabel la Católica.

Las guerras carlistas, la guerra civil.

En definitiva, las pinturas negras de Goya.

No sé adónde vamos a ir a parar. -Qué me va usted a contar.

Por eso tenemos que conseguir que "La maja desnuda" subsista,

aunque sea para igualarlo, no va a ser todo oscuro y sombrío.

(Puerta abriéndose)

Ya está. Velázquez se ha ido a conocer a Goya.

(CHISTA) Ni se le ocurra decir que lo sé y que no he dicho ni pío.

Si se entera, lo tengo todo el día en el despacho

pidiéndome ir a misiones. -Tranquilo, jefe.

¿Tranquilo?

¿Quién les ha hablado de ese cuadro?

Se supone que era un secreto. No debe preocuparse.

El secreto estará a salvo con nosotras.

No queremos perjudicar a su protector.

Solo queremos que Godoy... Disculpe.

Supongo que se refiere usted al príncipe de la Paz.

Claro, perdóneme.

El príncipe de la Paz quiere ese cuadro

y nosotras queremos que él le devuelva la inclusa

a la junta de damas. Ya sé lo de la inclusa.

Me lo ha contado Manuel. Goya estaría dispuesto

a pintar el cuadro; necesitamos que vuelva a posar para él.

¿Goya acepta?

Mucho me extraña. ¿Por qué?

Apenas miraba mi cuerpo.

Pasó peor rato él que yo, de tan pudoroso.

O eso o no le gustaba lo que veía. Imposible.

Por eso pintó otro cuerpo.

Con esos pechos tan... que no son los míos, desde luego.

No cuenten conmigo.

No pienso someterme a otra humillación como esa.

Discúlpeme, pero creo que usted más que nadie

debería compadecerse de esos niños siendo huérfana.

Acabáramos, tanto prolegómeno para llegar a esto.

Son ustedes muy amables, pero pueden irse a su casa.

Escúchenos un momento, por favor. ¡No pienso ceder!

Para mí sería un honor, don Francisco,

ser la musa de un genio, el objeto de admiración...

Chantaje, señorita Tudó.

Lo de su amigo Godoy es un chantaje.

¿Qué más da, don Francisco?

El destino de esos niños lo justifica todo.

No se rebaje a su altura. Parecen ustedes más sordas que yo.

¿Es que no lo entienden? No puedo pintar ese cuadro.

¡No puedo! Es lo de siempre.

Usted vende grabados en defensa de la razón,

pero cuando hay que dar batalla mira hacia otro lado.

¿Tiene usted algo más que decirme?

Así ha pasado siempre y así seguirá pasando

en este país tan injusto.

Los inteligentes acaban divididos en mil luchas intestinas;

los audaces, frente al pelotón de fusilamiento;

los íntegros, en el exilio y los inocentes, en la miseria.

Don Francisco.

Disculpe, Francisco.

Perdone que le moleste.

Es un honor. -Discúlpeme, no oigo bien, ¿cómo?

Es un grandísimo honor conocerlo, no sabe cómo lo admiro.

Yo también soy pintor, ¿sabe? -Sí, lo celebro, lo celebro.

Necesito su ayuda, solo será un momento.

¿Qué es lo que quiere?

Necesito retratar a una mujer. -¿Mande?

Pintar una mujer

desnuda.

Pero ¿qué broma es esta? Váyase usted a la mierda, hombre.

¡A la mierda! -No, no me entiende.

Me quiero presentar a un concurso

en la academia de bellas artes de San Fernando.

Pues yo soy académico de honor, no puedo recomendar a nadie.

Será solo un momento, a ver...

¿A usted qué le empuja al lienzo?

¿La belleza del cuerpo desnudo?

¿La nostalgia de la juventud? ¿El miedo a la soledad?

Todo eso no son más que bobadas.

Bobadas y patrañas, ¿me entiende?

¿Qué va a entender usted?

Solo se puede pintar

a una mujer que te obsesione,

que te tenga vencido y a su merced.

No basta con quererla, ¿eh?

Tiene que haberte robado el alma.

Y uno debe tener la nobleza de reconocerlo.

Sí, porque si solo hay lujuria, el retrato será una violación.

Si solo hay desapego,

¿cuál es la diferencia con el cirujano que te clava un bisturí?

Para pintar a una mujer... (MUJER CHILLA)

...primero hay que haberse entregado a ella.

(MUJER CHILLA) -Pintar es otra forma

de hacer el amor.

Fíjese, por ejemplo, en el grandísimo Diego Velázquez.

Es magnífico.

¡Cállate! ¡Que te calles, perra!

Estate quieta. -Que se calle ya.

¡Soltadla, cobardes!

Esa dama es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Os juro que os mataré si no la soltáis.

No temas, María Teresa, conmigo siempre estarás a salvo.

-Te vas a enterar.

A mí no me pagan para partirme la cara.

Pero ¿qué hacéis, insensato?

Temblando se han ido los otros dos, temblando.

Le has reventado la cabeza a Simón Bolívar.

¿A quién?

(GOYA) Es que Velázquez era un maestro inalcanzable.

Ay, ¿qué podemos hacer los que hemos venido detrás?

Admirar su genio,

lamentar nuestra mediocridad.

¿Será botarate?

Pero qué pequeño es. Muy pequeño.

¿Cuántos días tiene? Pues no lo sabemos.

Acaba de llegar.

¿Y lo han dejado aquí así?

Señoras, he venido a pedirles disculpas.

¿Por qué, don Francisco?

¿Va a volver a pintar el cuadro?

No, no.

Lo siento en el alma.

De verdad admiro su obra con los niños,

pero ya no soy capaz de pintarlo.

Pero ¿por qué? No consigo entenderlo.

Yo soy un viejo amargado y descreído.

Ya no aspiro a que me comprendan.

¿Y eso ha venido a buscar aquí? ¿Nuestra compasión?

Me piden que retrate la belleza de la mujer,

pero a mí solo me salen...

monstruos, brujas y demonios.

Eso es lo único que veo a mi alrededor, una España

miserable, atrapada en su pesadilla.

Entonces, escoge rendirse.

(BEBÉ LLORA)

No sabe cuánto me decepciona, don Francisco.

Señora duquesa, no es mi... Señor,

yo también quería pedirle disculpas.

He sido muy injusta con usted.

No, no tiene que disculparse.

Muchos pedantes que se las dan de ilustrados

deberían tener su inteligencia y su capacidad de palabra.

Usted es la verdadera ilustrada, no ellos.

Si yo tuviera 20 años menos...

estaría perdidamente enamorado de usted.

Dicen que el amor no tiene edad.

¿Cómo? Nada.

Nada.

Esa frase se le tuvo que ocurrir a algún viejo mentiroso.

(VARIOS NIÑOS RÍEN)

Perdón, no esperábamos que fuera a aparecer un gilipo...

un loco así, de repente. Gran idea la vuestra.

Casi me mata de un golpe el salvaje ese.

¿Saben quién era? No.

Tenía la locura en su mirada. (NIÑOS RÍEN)

No puedes colarte en una misión, ¡no puedes!

Tenía que hablar con Goya. ¿Y si te cargas a Bolívar?

Por favor, no digáis nada. Velázquez, por favor.

Como se entere Salvador, me mata. Pero ¿qué te ha dicho?

Lo que necesitaba saber,

que él solo puede pintar a una mujer a la que admire,

que le obsesione, que le tenga a su merced.

¿Para eso has hecho este viaje? Eso es la vida misma.

Seas pintor, futbolista o fontanero.

(MUJER) ¡Ayuda! ¡Por favor!

(DUQUESA) ¿Quiénes son ustedes? ¡No, no, no!

¡No pueden hacer esto!

No, no, no, por favor, no pueden hacer esto.

(NIÑOS CHILLAN ASUSTADOS) (DUQUESA) Niños.

No, que no.

No se lo consiento. Godoy, esto es un atropello.

Llévense a todos a la inclusa. -Deténgase, por favor.

¿Es que no se le parte el alma? -Le ordeno que suelte a los niños.

Pero si esto es un rescate, señora. Usted los tenía secuestrados.

-¡Es la última!

¡Suéltela ahora mismo! No se llevará a ningún niño.

¿Quién me lo va a impedir? ¿Tú? Sí, y yo también.

No, por favor, déjenlos pasar. No quiero sangre.

Le juro que pagará por esto.

Ah, ¿sí? ¿Y tú quién eres?

¿Otro mediocre que quiere la fama por enfrentarse a mí?

No, yo soy Simón Bolívar.

Acuérdese de mi nombre cada vez que cometa una injusticia.

Lo siento, pero ya se me ha olvidado.

Vamos.

(HOMBRE) Arre, caballo, arre.

¡Vamos!

¿Qué hace usted aquí?

¿No necesitaba una modelo a la que pintar?

Parece que Godoy ha dado su brazo a torcer.

Con gusto le hubiera retorcido el suyo.

La inclusa quedará perfecta tal y como la historia cuenta.

Buen trabajo.

No hay mejor misión que salvarle la vida a un niño.

¿Cuánto tiempo llevan colgadas?

¿Cómo que dos horas?

Tenemos un asunto pendiente.

Bueno...

Creo que solo le falta un empujoncito.

Ya no te importa que el chaval reviente el imperio.

Mucho. Lo que pasa es que ha salido a defender al débil

y eso siempre hay que respetarlo. Claro.

No sé, no creo que sea lo mejor.

¿Me disculpa?

Tengo algo que decirle al señor Bolívar.

Qué peligro tiene Irene.

Solo quiero felicitarle por cómo se enfrentó ayer al soldado.

Si no llega a ser por usted, no estaríamos aquí

y esta inclusa es fundamental.

Hay que cuidar de esos niños.

No sé por qué, pero creo... Simón,

¿me ayudas a traer los pañales?

Claro.

Creo que podemos irnos tranquilos.

Ahora os alcanzo.

(DUQUESA) Ya, pero es que está todo muy sucio por aquí

y los niños se van a resbalar. Señora duquesa.

Sí. Vengo a despedirme.

No sabe cuánto agradezco su ayuda.

Creo que andaban buscando algo parecido a esto.

Le será útil.

Hasta la vista. Gracias.

Tetina biberón.

Salud. (VARIOS) Salud.

Y dígame, maestro, ¿le gusta Velázquez?

Ah, que si me gusta, es el más grande de los maestros.

-¿Le hubiese gustado conocerle? -No, en absoluto.

Tenía fama de ser un andaluz insoportable.

Bueno, esto es un Cariñena estupendo, señores.

Pero debo marcharme.

El arte es largo y la vida es breve.

Tenga.

Esto es para usted.

Muchas gracias, don Francisco. De nada.

Señores.

(SUSURRA) Amelia, Amelia.

Amelia, ¿qué es?

Amelia.

Es el "Capricho número 81".

Pero Goya solo pintó 80.

Bah, lo que yo decía, le falla la técnica.

Que sí, que es genial.

En fin, menos mal que ya no tengo que pintar "La maja".

Goya está en peligro. ¿Qué pasa?

Tres parroquianos lo miraban mal y han salido detrás de él.

(Disparo)

(Disparo)

(Disparo)

Francisco. ¡Don Francisco!

¿Se encuentra bien? Sí, sí.

Arriba. No sé qué ha pasado.

Se han abalanzado sobre mí.

¿No ha visto a nadie? Dos sombras.

Han huido calle arriba.

Amelia, sígueme.

Están muertos. Llevan los anillos.

Ernesto.

Necesitamos un equipo de limpieza.

Los hemos perdido. Volvamos con los nuestros.

¿Habéis encontrado algo? No.

(Puerta abriéndose)

No, es que yo creo que... No te agobies, Pacino.

No me agobio, no me agobio, pero...

Al final ha salido todo bien. Tenemos el cuadro de Goya,

la inclusa está en manos de la junta de damas

y Bolívar se casará con María Teresa.

Se casarán en La Coruña en 1802. Espero que sean felices.

No sabes lo que pasó. No.

Se fueron a vivir a Venezuela,

pero María Teresa enfermó con unas fiebres y murió al poco tiempo.

O sea, hemos mandado al chaval ese a la peor desgracia de su vida.

¿Pasa algo? No.

Id delante, por favor. Nos vemos en el despacho de Salvador.

Es la historia, tenía que ser así. Nada tiene por qué ser así, joder.

Se equivoca, Pacino. Las cosas son como son.

Cuando la mujer de Bolívar murió, él se marchó a París

y allí encontró nuevos ideales,

pero juró que no se volvería a casar,

que su único amor sería la independencia de América.

¿Y qué fue de Godoy?

El pueblo de Aranjuez se amotinó contra él.

Huyó a Italia con Pepita y se pasó la vida

escribiendo unas memorias para justificar lo que había hecho

y limpiar su nombre. ¿Acaso hay algo

que acabe bien en España? No.

Te equivocas, Pacino. La junta de damas

continuó su labor en la inclusa durante medio siglo.

Reformaron la institución, redujeron la tasa de mortalidad

del 96 al 20%.

E introdujeron muchos avances médicos.

Bueno, y hemos conseguido que Goya esté a salvo.

¿A salvo? No le queda mucha salud. No, no lo crea.

La duquesa de Alba murió dos años después,

pero Goya la sobrevivió 23 más.

Años difíciles. Hizo lo mejor de su obra, pero...

tuvo que morir en el exilio. ¿Sabemos algo de los muertos?

Ernesto está en la autopsia.

Caramba, no creí que la cosa fuera tan rápida.

Hay noticias. Uno de los cadáveres había ido a menudo al dentista.

Por la piezas implantadas sabemos que no precisamente en 1817,

fecha en que nace el Ángel Exterminador.

¿De qué año estamos hablando, Ernesto?

1990.

No es posible. Sí, sí lo es.

Este es el collar que le regalé a Marta.

¿Está usted seguro?

Sí, lo estoy.

Su majestad me ha encomendado una tarea de suma importancia.

-Ah, sí, la crónica.

"Cada mañana lo mismo.

Ahora saldrá de la habitación y me dará los buenos días".

Buenos días.

¿Para qué me reclutó Salvador si no me asigna ninguna patrulla?

Necesito una misión ya.

Le preocupa que no le asigne misiones a Lola.

Me preocupa Pacino.

No entiendo cómo pudo dejar escapar a Marta.

Sí. -Es el año de la firma

del tratado de paz entre España e Inglaterra.

Han intentado envenenar al enviado inglés.

Le envío a la patrulla de inmediato.

Alguien quiere romper el tratado de paz entre España e Inglaterra.

Sí, si lo consigue, será el hundimiento de nuestro país.

¿Quién prefiere la guerra a la paz?

Cualquiera que fabrique armas. O muchos nobles españoles,

como Lerma, que no olvidaba las afrentas inglesas en el mar.

¿Cómo va vuestra crónica, don Miguel?

Guillermo Shakespeare.

Necesito conocerlo.

A veces pienso que el rey es el de Lerma

y nosotros, sus servidores. Y mientras, el rey de cacería.

(CARRASCO) Vosotros acompañaréis a la comitiva inglesa.

Mi inglés es muy básico, ¿eh?

"Beer, more beer, cocktail, kiss me,

the toilet, please, nice butt".

Igual que el pescaíto frito con el "fish and chips".

"You're so funny!".

Permitidme que os presente... No es necesario, majestad.

Nos conocimos tiempo ha.

Mejor os iría si me escuchaseis a mí en lugar de a Lerma.

Estáis obsesionada. "Are you William Shakespeare?".

"That's right".

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  • T3 - Capítulo 25: Tiempo de ilustrados

El Ministerio del Tiempo - T3 - Capítulo 25: Tiempo de ilustrados

22 jun 2017

Contenido disponible hasta el 5 de agosto de 2017.

Cuando unos turistas japoneses están contemplando, en la actualidad, "La maja desnuda" en el Museo del Prado, el lienzo empieza a rajarse como si lo estuvieran acuchillando hasta quedar destrozado. En realidad, alguien lo está destrozando en el propio estudio de Goya en 1799, lo que hace que suenen todas las alarmas en el Ministerio. La patrulla viaja hasta allí para averiguar qué ha pasado y, sobre todo, para que Goya vuelva a pintar el lienzo. Por si la misión falla, Salvador ordena a Velázquez que haga una copia del cuadro, lo cual no sienta especialmente bien al autor de Las Meninas. Él hubiera preferido viajar con la patrulla y conocer a Goya, junto a Picasso y él mismo (según su opinión) la Santísima Trinidad de la pintura española.

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  1. Rocio

    No podía verlos en la web y probé a descargarme la app de Rtve a la carta y por fin lo puedo ver. La serie es una maravilla, la veo en la tele y vuelvo a verla después, así de cansina ;)

    10 jul 2017
  2. Estevi

    Imposible ver este capítulo. ¿¿

    28 jun 2017
  3. Luciatri

    Como lo descargo en el movil

    28 jun 2017
  4. Tanit

    No se puede ver ningún episodio desde hace días. ¿Qué pasa?

    28 jun 2017
  5. Placido

    Joer en Asturias lo mismo¿¿

    28 jun 2017
  6. xeds10

    Eeeeh, cómo puede ser que viviendo en pleno centro de Madrid me digan que este vídeo no está disponible en su territorio? Madreee mía cómo nos gusta cambiar las cosas que al cambiar acabamos fastidiando hasta los propios seguidores...

    27 jun 2017