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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - T2 - Capítulo 19: Tiempo de lo oculto
Transcripción completa

No sé si usted se acuerda, Anselmo, igual son cosas mías,

pero qué importante era de joven

saber hasta dónde debía dejarse uno la patilla,

sobre todo si había verbena o fiestas populares.

Recuerdo que entonces le decía a don Galo, el peluquero:

"Don Galo, esta vez, patilla de tres dedos, que hay baile".

Más de tres dedos no porque mi padre entonces me acusaba de quinqui.

Era la época. -No, Anselmo, no, no.

No era la época, era mi padre.

Un dedo era lo normal y así tiraba uno la temporada otoño-invierno,

pero en cuanto llegaba la primavera,

don Galo me preguntaba: "Salvita, ¿qué?

¿Cómo se presenta el panorama?". "Muy bien.

Viene mi prima Marisa con unas amigas de Logroño".

"Nada, marchando patilla de tres dedos".

Ahora mismo estoy con usted.

Hoy es distinto, bueno, como todo.

Pero le voy a decir una cosa, Anselmo.

Si tuviera que elegir una época de mi vida

de cuando era joven para vivirla otra vez,

no sé cuál elegiría, pero seguro que me pillaba patilla de tres dedos.

(ANSELMO) (RÍE) -Ha pasado mucho tiempo, ¿no?

Perdón, ¿nos conocemos?

¿No se acuerda de mí?

Le di mucho trabajo hace siete años y medio, casi ocho.

Creo que se equivoca de persona.

Bienvenidos a "La hora de lo desconocido".

Aquí arranca el... ¿Le suena más ahora?

No quisiera parecer maleducado... -¿No fue suficiente

con quitarme el programa

y hacer creer a toda España que no estuve ahí?

También tuvo que convencer a toda mi familia de que yo era un tarado.

Esta semana viene movidita.

Yo, si fuera usted, me dejaría la patilla de tres dedos.

Ha pasado mucho tiempo desde el último programa,

pero tranquilos, la espera mereció la pena.

Volví para demostrarles

que aquella puerta que vi aquel día era real.

Lo sé porque descubrí un sitio donde hay muchas puertas como aquella.

Está en la plaza Duque de Alba de Madrid.

Hoy,

en "Tiempo de lo oculto",

desvelamos uno de los grandes secretos de nuestro Gobierno,

el Ministerio del Tiempo.

(Sintonía "Ministerio del Tiempo")

Otra vez Lombardi. Lombardi, ese nombre me suena.

Era un chalado con un programa de televisión

de asuntos paranormales y gilipolleces.

Como ¿qué? Que Franco estaba congelado

junto a Walt Disney

o que si escuchabas el disco de Luis Aguilé al revés

te estallaba la cabeza. Y al derecho, también.

Lombardi nunca lo supo, pero el programa estaba financiado

por el Ministerio del Tiempo. ¿Perdón?

Nos venía bien tener un charlatán a nuestro servicio.

Cuando el Ministerio quedaba al descubierto,

se emitía un "Tiempo de lo oculto", así se llamaba el programa,

cuanto más descabellados los temas, mayor audiencia tenían

y los datos sobre el Ministerio pasaban desapercibidos.

¿Cuál es ahora el método de desinformación?

Internet y las redes sociales resuelven ese problema.

¿Cómo supo Lombardi del Ministerio?

En una visita al castillo de Olite para grabar unas psicofonías,

se encontró por casualidad con una puerta.

La atravesó y pasó media hora en el año 37 en plena guerra civil.

Desde luego, no tuvo mucha suerte.

No escogió nuestra puerta más divertida.

Sí. Afortunadamente lo detuvimos a tiempo.

Solo llevaba una grabadora de audio que requisamos, pero...

aunque tapiamos la puerta, contó todo lo que vio

y el programa fue un éxito.

Tuvimos que alterar los datos de audiencia

para suprimir el programa sin levantar sospechas.

¿Cómo? ¿Pueden alterar las audiencias?

Invitamos a todos los que tenían audímetro en casa a un crucero.

Mientras estaban fuera, nuestros agentes entraban en las casas

y conectaban La 2.

Nunca una película de Garci tuvo tanta audiencia.

Luego Presidencia nos pidió que convenciésemos a España

de que Lombardi estaba loco. -Sí, pero ¿cómo nos ha descubierto?

Nuestra información está protegida a prueba de filtraciones.

No estamos preparados para una obsesión de ocho años.

Nadie lo creerá.

No, pero el vídeo lleva medio millón de visitas en una mañana.

No para de venir gente a la puerta del Ministerio a hacerse fotos.

Borremos el vídeo, hagamos que desaparezca de nuevo.

Aún no, eso sería darle la razón. ¿Aún?

Presidencia ha activado todas las alarmas.

Si el vídeo sobrepasa el millón de visitas, habrá que eliminarlo.

¿De Internet?

Eliminarlo.

"Aprovecho para mandar un cariñoso saludo

a los agentes del Ministerio del Tiempo.

Quizá pudieron tapiar aquella puerta,

pero ahora no van a poder callarme.

Solo les pido que compartan mis vídeos con sus contactos.

Si mis vídeos desaparecen de Internet sin previo aviso,

pueden estar seguros de que fueron ellos.

No van a querer que se sepa la verdad".

¿Qué hacéis escuchando al necio ese?

Es que me hace gracia. ¿Cómo va a haber gente

yendo y viniendo del pasado? ¿Te imaginas?

No, claro que no me imagino.

Válgame Dios, tamaño disparate. Válgame Dios, válgame Dios.

Bueno, da igual, luego lo veré en casa.

(Móvil)

¿Es que hay alguien esperando? No.

Suena porque han compartido el vídeo.

(Móvil)

Y si hubiera quedado con otro, ¿habría algún problema?

Digo yo que los dos estaremos viendo a otras personas.

¿Ver a otras personas? ¿En qué sentido?

Pues que aquí nadie ha hablado de que seamos pareja.

Entonces, ¿qué somos? Ay, Alonso...

Con lo mayores que somos, ¿me obligarás a ponerte etiqueta?

Algo sí seremos, ¿no? Yo qué sé, ¿qué quieres que te diga?

¿Follamigos? Folla... ¿qué?

Follamigos, sí. Eso se dice así ahora, ¿no?

Lo habrás oído por ahí seguro. Sí, claro.

¿Te agobia? No tanto como el ruido ese.

Es que ahora es "trending topic".

"Trending", ¿qué? ¿Eso es otro "follamigo"?

Alonso, si te agobia,

lo hablamos, somos adultos. ¿Agobiarme?

¿No estás viendo a nadie más?

No, y pensaba que vos... que tú tampoco.

Si quieres que hagamos otros planes, deberíamos empezar por hablarlo.

Mira.

Este sitio es muy chulo, es un hindú.

Si quieres, podemos ir a cenar allí.

(Móvil)

¿Queréis dejar de compartir el vídeo ese, por Dios?

A mis amigos les encanta.

Lleva ya más de un millón de visitas.

(LOMBARDI) "Pueden estar seguros de que fueron ellos.

No querrán que se sepa la verdad". -Qué barbaridad.

1 900 000 visitas.

¿Ha hablado con Presidencia? -Sí.

Me ha llamado el mismísimo presidente.

Está nervioso. Es normal.

El vídeo se ha convertido en viral en muy poco tiempo.

He dado mi palabra a Moncloa de que solucionaremos el problema.

Buena respuesta, pero ¿sabemos cómo solucionarlo?

Por lo pronto, he dicho que hemos activado el nivel de alarma alfa.

Nivel de alarma alfa. No he escuchado ese término en mi vida.

Ah, yo tampoco, no,

pero algo tenía que decirle para que se tranquilizara.

Nos ha dado cuatro horas. -Es poco tiempo para detenerlo.

Pero si detenemos a Lombardi, tendremos una legión de seguidores

convencidos de que dice la verdad. Y la dice.

Ese es el problema.

Hay que hacerle creer que está equivocado.

¿Y ha pensado cómo conseguirlo?

Quiero a todo el mundo reunido en seis minutos.

Señoras y señores,

estamos ante una amenaza que pone en peligro la existencia del Ministerio

Por ello, he diseñado un plan estratégico.

He llamado a Lombardi y lo he invitado a que nos visite.

¿Cómo?

Silencio, por favor.

Tenemos cuatro horas para hacer

que este sea un ministerio de lo más aburrido y normal.

Muy normal no es cuando bajamos por un pozo.

Mejor, así pensará que está descubriendo algo.

-No sé, deberíamos tener una entidad,

ser un departamento del Estado, llamarnos de alguna manera.

-Seremos una subsecretaria adjunta al Ministerio de Obras Públicas.

La de las rotondas.

(Risas)

¿Qué es una rotonda?

Alonso, tienes que viajar menos por puertas y más en coche.

Quita lo de la campaña de vacunación contra la escarlatina.

¿Y esto qué es? "Quedada para comer cochinillo en 1590".

Pero ¿por qué nunca nos avisan de estas cosas?

Desde luego, últimamente no te hace gracia nada de lo que digo.

Tenemos trabajo por delante. Hay que destruir todo esto.

Esto sigue siendo un ministerio.

"Protocolo de salud".

¿Esto qué es? Un aviso sobre prevención laboral

y la clasificación de la liguilla solteros contra casados.

"Natalia y Ortigosa se casan". Anda, qué calladito se lo tenían.

¿Sabe lo que es la discreción?

(SALVADOR) No basta con que este parezca un ministerio normal.

Lombardi no es tonto y lo mirará todo con lupa.

Para ello, es necesario que se metan una idea en la cabeza.

Somos funcionarios españoles.

Muy bien, todo el mundo a instalar el solitario en su ordenador.

y que lo vea Lombardi abierto. ¿El buscaminas vale?

Sí, también vale. Cada uno, en una pestaña.

Y no se os ocurra minimizar.

No pueden ir vestidos como les venga en gana, no.

Lombardi debe llevarse la misma impresión como cuando uno...

va a inscribirse a un registro.

Para ello, he contactado con un agente nuestro

cercano a las rebajas de SEPU de 1996.

Está trayendo ropa de saldo.

Pueden elegir lo que quieran, pero recuerden,

que no les favorezca.

Vamos, vamos.

Muy bien, esa máquina de café dejadla ahí

y traed tres o cuatro más. Daos prisa.

Qué fácil es mandar, con lo que pesa la condenada.

No te quejes. Cuando seas padre, comerás dos huevos.

Aquí, habrá que coordinarse para que haya dos o tres haciendo cola

hablando de lo mal que está el sindicato.

Por favor, no cojáis el café y os larguéis a trabajar.

Hay que quedarse perdiendo el tiempo y haciendo corrillos.

Cuidado con las sonrisas, a ver si va a sospechar.

Recordad, a las 14:00 todo el mundo en su casa.

Que nadie haga ni un minuto extra.

Pero ¿qué es esto?

Menos mal que habían acabado los recortes.

-¿Qué hacen aquí? ¿No han leído la circular?

Que nadie entre ni salga por las puertas, leche.

-Jefe. -¿Qué pasa?

Está aquí, ha llegado Lombardi. -No era lo que habíamos pactado.

Ya lo sé, he intentado convencerlo de que se vaya, pero no hay manera.

A ver cómo lo arreglamos.

Ustedes escóndanse en el baño por si acaso, vamos.

Buenos días, señor Martí.

-Buenos días.

Perdone, señor Lombardi, pero todavía quedan dos horas.

Una hora y media.

Pero no pasa nada por empezar un rato antes, ¿no?

¿Tuvieron tiempo de disimular lo que está pasando acá?

Tampoco se me dijo que... vendría acompañado.

Yo, por mí, me iba a mi casa ahora mismo.

No... -Es Sonia, mi hija.

Quise que fuera testigo de mi victoria.

Papá, ¿puedes dejar de decir bobadas, por favor?

¿Van a camuflar todo esto por ti?

¿De verdad? -Encantado, Sonia.

Tiene usted razón. Aquí no hay nada que camuflar.

Entonces no habrá ningún problema para empezar la visita ahora.

Por favor, ninguno.

Adelante.

Bien. Voy yo primero, si no le importa.

-Como guste.

Qué lugar tan especial.

Es todo muy raro,

enigmático.

(SALVADOR) ¿Lo dice por el claustro? Madrid está lleno de claustros.

Y el pozo, ¿funciona? -No, no.

Pero tiene cierto encanto decorativo.

No me refería al agua.

Digo que... ¡Grabame!

Digo... que si funciona como máquina del tiempo.

Papá, es un pozo. -Vos, alerta, hija.

En este lugar nada es como parece.

Mire, por primera vez le voy a dar la razón.

Porque esta es la entrada al ministerio.

Lo sabía, es todo secreto.

Por eso está bajo tierra. -Sí, secreto,

pero nada paranormal, se lo aseguro.

Aquí guardamos los planos de obras públicas desde que España es España

y todas las facturas por pagar, ¿verdad, Angustias?

Como ve, mucho más prosaico de lo que imaginaba.

¿Quiere seguir con su investigación? -Por supuesto.

¿Por qué un pozo? ¿Tiene algún simbolismo?

No, Patrimonio Nacional no nos dio permiso

para hacer una escalera normal.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Acompáñeme. -Yo antes, gracias.

¡Vos grabá!

Ya está aquí, no puede ser.

No viene solo, trae una cámara. Rápido, todos a trabajar.

No, que pongan el solitario. Y el cazaminas ese.

Perfecto, Carrasco, quite esa sonrisa, coño.

Nada de dar los buenos días. Venga, acción.

Y esas escaleras, ¿adónde van? -No, a ningún sitio, no.

Se acabó el dinero para las obras de ampliación.

Bueno, ¿qué le voy a contar? Mala gestión de los fondos públicos.

Pues dicen que mi programa es paranormal.

Qué hostia tiene... (CARRASPEA)

Adelante, por favor.

Aquí es donde servimos de apoyo contable

a las subcontratas de... de Obras Públicas.

Jesús, me he aburrido solo con decirlo.

Tranquilos, se agradece el esfuerzo, pero pueden relajarse.

Sé perfectamente lo que ocurre acá dentro.

No hace falta que sigamos con esta farsa.

¿Por qué gritas? -Vos no sigas su juego.

Está gente es capaz de viajar en el tiempo.

Ah, ¿sí? ¿Por qué no pides que te lleven diez años atrás

a ver si borras las tonterías que has dicho desde entonces?

Por favor, aquí, la única forma de viajar en el tiempo

es que Angustias nos enseñe la yogurtera que tiene.

Lombardi, acompáñeme, por favor. Es por aquí.

Vos, ¿en qué estás trabajando?

Lombardi, la visita ha terminado, si me acompaña...

Solo le pregunté en qué está trabajando.

(VELÁZQUEZ) No, bueno, eh... Buenos días, lo primero.

Y estoy trabajando en... No, trabajando no,

estoy jugando a....

Esperando que me salga el seis de picas

en el portaminas, pero ahora me iba a poner con lo mío.

No, no, eso no. -Sí, sí, eh...

¿Qué datos hay en este cuaderno?

Quizá códigos temporales de diferentes épocas

que no quieren revelar.

Grabá todo.

¿Cuántas veces tengo que decirle

que no pierda el tiempo con dibujitos, ¿eh?

Ah, lo siento, de verdad, era un momento que estaba...

Ya. -Sigue grabando, te dije.

¿Por qué tengo que grabar los garabatos?

¿Cómo que garabatos, señorita?

(SALVADOR) Lombardi, Lombardi. (LOMBARDI) Eh.

Garabatos... -¿Uno no puede ir solo al baño?

Si adivino dónde están,

porque no hay señal por ninguna parte.

Saliendo a mano izquierda.

Papá, cuando vuelvas, nos vamos, por favor.

Prometido.

Izquierda.

Si no va a entrar, no sé para qué hacemos el paripé.

Y a ti, ¿qué te pasa?

¿Vos tenéis "follamigas"? ¿Cómo?

Olvidadlo.

¿De dónde has sacado eso de "follamiga"?

No, lo he oído por ahí y no es que me interese, ¿no?

Tan solo era mera curiosidad. ¿Elena?

Elena, ¿no?

Las mujeres de vuestra época son muy extrañas.

Elena me habla de "follamigos", de compartir vídeos.

¿En esta época se comparte todo, pardiez?

Por eso no tienes que preocuparte.

Para colmo me ha dicho que tenemos que hablar.

Por eso sí tienes que preocuparte. Esa frase no anticipa nada bueno.

Ya, ya lo intuía. Además, quiere que vayamos a hablar

a un sitio bastante extraño. ¿Qué haces? ¿Qué haces?

¿Qué haces? ¿Qué estás haciendo? Todo soldado debe custodiar

sus documentos importantes. ¿Llevas encima el recibo de la luz?

Quiero saber vuestra opinión. ¿Quieres que lo toque?

Enséñamelo.

Bueno, un restaurante hindú, es buen plan.

Mientras no te pases con el picante y te jiñes encima...

(RÍE)

¿Dónde están? ¿Perdón?

Las puertas, ¿dónde las tienen?

Aquí, están ocupadas. Carrasco, Periañes y Olivares.

Venga, amigos, que es para hoy. ¡Ya voy!

El café del bar.

Que me ha dado un apretón. (GRUÑE POR ESFUERZOS)

¿Qué se piensan, que soy pelotudo?

(Gruñidos de esfuerzo en interior)

Sé perfectamente lo que está pasando acá.

(Descarga de cisterna)

Mira, a Lombardi le vendría bien una "follamiga" para relajarse.

¿Me vais a explicar qué significa exactamente ese vocablo?

Te lo explico. Si nos dejáis salir,

te lo explico yo. -¡No!

Lo siento, es que...

mi padre no está muy bien.

Estaba mejorando, de verdad, ¿eh? Lo que pasa es que de repente

descubrió internet y volvió a empeorar,

porque empezó a grabarlo y a colgarlo todo.

Una lástima. Debería hablar con él para que olvide

esta tontería de lo paranormal. A usted le hará más caso.

Bueno...

Vamos, hija.

(ERNESTO) (SUSPIRA)

A mí, este tío me da un poco de pena, pobre.

Cuando empezaba, hacía unos programas de misterio

que estaban muy bien, a la altura de Jiménez del Oso.

Te quedabas completamente enganchado con la tele

y con sus enigmas.

Las caras de Bélmez, los fantasmas del Reina Sofía,

el palacio de Linares.

Molaba.

Es una pena que se le vaya la olla justo cuando tiene razón.

A veces, saber la verdad te puede volver loco.

Te veo preocupada.

Sí, lo estoy.

Parece mentira que un hombre y sus vídeos

puedan poner en jaque al Ministerio.

¿Es solo por Lombardi?

Bueno, si quieres hablar,

ya sabes que estoy aquí.

Gracias, pero no lo necesito.

¿Sabes una cosa, Amelia?

Hay problemas que no se pueden resolver a solas.

Hola. Ya se marcha.

Un café solo, por favor. Menos mal.

Pues sí.

Gracias.

Bueno, ya sabe dónde nos tiene para cualquier cosa que necesite.

No cante victoria. No soy de los que se rinden fácilmente.

(Móvil)

(SONIA) Bueno, pues nada, que gracias por todo

y disculpe las molestias. -No se preocupe,

no tiene importancia.

(Móvil)

¿No responde?

Después.

(Móvil)

El móvil, por favor.

¿Me está usted pidiendo que le entregue mi móvil?

¿No le parece que pasa de castaño oscuro?

Sonia, sacá la cámara y grabalo todo.

Le voy a enseñar a nuestro anfitrión un suvenir

de cuando me colé por una puerta y aparecí en la batalla de Brunete

a cambio de que me enseñe los mensajes que está recibiendo.

-Papá, por favor, por favor, por favor.

-Deme el móvil.

O lo mato a usted, mato a mi hija y me suicido.

¿Y no puede alterar el orden y suicidarse usted primero?

Deme el puto móvil, que pueda ver yo los mensajes.

Sonia, agarralo y leelo.

Eh... Pone: "¿Levantamos ya el cierre de las escaleras?

Repito: ¿Levantamos código de seguridad?".

Lo sabía.

Contestá que sí, por favor.

Lombardi, no haga ninguna tontería.

Volvemos abajo. -Pero, papá, ¿qué haces?

Sonia, callate la boca y grabalo todo.

Vamos.

No se haga el ganchero.

Pero...

¿Todo bien, jefe? -No. Avise que volvemos a bajar

y que va armado. -Sí, apuntando a su hígado.

Así que avise de que nadie se interponga en nuestro camino.

Virgen santa.

Ernesto, tenemos un problema.

Amenazar a un funcionario del Estado es un delito grave.

Sí, pero destrozar la vida de alguien como yo sale gratis.

Bajemos. -¡Papá!

Déjalo ya, por favor. -Hágale caso a su hija, Lombardi.

Sonia, solo te pido que confíes en mí.

¿Otra vez? -Por una última vez.

Vale. -Bajemos.

(Muchas armas amartillándose)

Baja la pistola, Lombardi.

Bajen las suyas ustedes o el señor Martí es hombre muerto.

Madre mía, de esta no salimos, papá.

(LOMBARDI) Vamos.

¿Ves como ocultaban algo?

¿Desde cuándo en un departamento de Obras Públicas la gente va armada?

¡Bajen las pistolitas!

Y la barrera de seguridad de las escaleras.

Pero ¿cómo sabe...? No le hagan caso a este loco.

Desactiven el telón

y bajen las pistolas.

Por fin alguien piensa con el mocho.

Lo siento, no podía poner en riesgo su vida.

(Alarma, puerta abriéndose)

Maravilloso.

Vamos.

Como nos siga alguien, lo reviento.

¡La reconcha de la Lola!

(ECO) Reconcha de la Lola, reconcha de la Lola...

Vení, Sonia, grabalo todo, todo, todo.

Papá, que me da vértigo, me da vértigo.

Muy bien...

(LOMBARDI) Este pasillo me da buena onda.

-Señor, ¿no ve que aquí hace falta un ascensor?

¿Nadie lo ha pensado o qué?

(LOMBARDI) Esto parece un concurso. ¿Adónde nos llevará la puerta 503?

O mejor dicho... ¿Me grabás a la cara?

Mucho. -Mejor dicho, ¿a cuándo nos llevará?

Papá, a mí me parecen trasteros. -Encontramos lo que buscábamos.

Estoy seguro. -Siempre estás seguro.

Estabas seguro del yeti de Baqueira Beret,

de las apariciones marianas del Bernabéu.

No es lo mismo. Acá tenés delante la demostración de que esto es verdad.

¿Qué demostración? Papá, que esto son pasillos y puertas.

No entiendo qué hago aquí. Debí hacerle caso a mamá.

Todo el mundo se equivoca, incluso tu madre.

Ah, ¿es eso? Todos estamos en tu contra, ¿no?

Tranquilo, te dejo a tu aire. -Por favor, hija.

No, ¿qué? ¿Me apuntas también con la pistola para que no me vaya?

¿Cómo te voy a apuntar, mi amor?

Se acabó. Volvamos a mi despacho.

Ambos sabemos que si vuelvo a su despacho,

estaré acabado definitivamente.

Nunca he sido amigo de faroles. Si no me acompaña, dispararé.

Papá, te va a pegar un tiro.

Prefiero un tiro en el pecho que seguir viviendo en la vergüenza.

Camine. -No.

No va a disparar.

Hay secretos que tienen que seguir siéndolo.

Lo siento, Sonia.

¡Papá!

Las balas son de fogueo, pero la culata es de verdad.

Vamos, seguí grabando, sobre todo ahora.

Después lo editamos sin el golpe.

¡Vamos, vamos!

Vení.

¿Estás preparada?

Preparada, ¿para qué?

Para descubrir lo que hay detrás de esta puerta.

Mira, papá, ya puede ser la leche,

porque la has liado parda con ese señor.

Joder.

¿Entendés, hija, por qué me quitaron el programa?

Pero... entender, ¿qué?

Hemos entrado por una puerta subterránea

para salir directamente a un campo.

Papá, esto se hace ahora mucho, es la realidad virtual esa.

¿Sabes lo que te digo? No sé cómo se hace, pero se hace.

Lo que no se hace es viajar en el tiempo, eso no.

Te equivocás, hija. Esta es la prueba definitiva.

Tantos años clamando en el desierto, tanto sufrimiento...

Despreciado por los negacionistas de mis teorías,

como Galileo Galilei.

¿Te comparas con Galileo Galilei?

No recuerdo quién era, pero creo que era alguien importante.

Galileo era un señor que fue condenado por la Inquisición

porque nadie quiso mirar en su telescopio

y observar desde ahí

que la Tierra giraba alrededor del sol

y no al revés. -Ah, sí, sí.

Mirá, hija. Mirá con sus propios ojos.

"Eppur si muove".

Mirá, mirá, mirá, mirá. Mirá ahí.

Mirá. -Ah, ¿y eso es 3D?

Papá, es el efecto 3D.

Mira, mira cómo se va acercando y se va viendo el píxel, papá.

Es tal como cuando vas al IMAX, pero en plan supercutre.

(GRITA) ¡Ah!

¿3D, eh?

Volvamos.

(Relincho)

Esperemos que la próxima puerta sea un poco más tranquila.

¿Qué próxima, papá?

No voy a entrar en ninguna más. -¿Grabaste al tipo de la lanza?

No, no, es que me dio susto. -Pero ¿vos sos boluda?

-No. -No me puedes dejar ahora.

Vamos adonde vos quieras, pero tenemos que entrar

en una de esas puertas y grabarlo todo.

¿Dónde se habrán metido?

Como pille al italiano ese... (ERNESTO) Argentino, Alonso.

Es argentino. Es igual.

Tenemos que salir de acá.

Pues tú primero. -Vamos.

(Bisagra chirriando)

Pero ¿esto qué es?

¿Tiene una lavandería el ministerio?

No es el ministerio, hija, no digas boludeces.

¿Ves? Esta ropa no es de nuestro siglo.

Papá, esto es ropa "vintage",

que es lo que compran los hípsters en Malasaña.

Oye, que no cojas eso, que no es tuyo y vale una pasta.

¡Vení! -¿Qué? Ay.

Tomá. -¿Qué haces?

Cojo ropa. No podemos salir así.

Papá, esto no es mi talla. -Mejor, así escondes la cámara.

Es que es de chico.

Espere.

(Móvil cerca, sintonía "MDT")

Parece que suena por ahí. Vamos.

(Móvil, sintonía "MDT")

¡Dios mío! Levántese. No se preocupe por mí, estoy bien.

Un poco mareado. -Lo llevamos al hospital.

No, ahora lo importante no soy yo. Hay que encontrar a Lombardi.

No podemos dejarlo suelto con una cámara.

Ya habrá tiempo de ir a por él. -Que no, es urgente.

No sabemos lo que puede hacer en el pasado ni en lo que puede cambiarlo.

Hay que encontrar a ese hombre ¡ya!

¿Y? ¿Seguís sin creerme?

Papá, esto es un decorado, es un plató, se nota el cartón piedra.

¿Sí? ¿Y hay un microteatro detrás de cada puerta?

Mirá, te quiero mucho hija, pero saliste tan excéntrica como tu mamá.

Papá, ¿sabes qué es esto?

Como el mercado medieval que montan en Móstoles.

¿Te acuerdas? Lo montan en Navidad.

Pero el de Móstoles está más logrado.

La gente también es falsa... -No, son... son figurantes.

Papá, este mendigo de la esquina lo tengo visto.

Que este lo he visto,

me suena de las series que hacen de época,

como "Isabel" o "Águila Roja" o...

Que la barba es falsa, por favor,

que es el típico mendigo que está siempre en todas partes.

Esto tiene que ser una cámara oculta o algo, pero...

Papá no me digas que estamos viajando en el tiempo de verdad.

Sí, viajamos en el tiempo.

Te he dicho que no me lo digas.

(Risas dentro)

Vení conmigo. -Papá.

Gracias, hemos activado las emergencias,

pero no va a ser fácil dar con él.

Puede estar en cualquier época.

Esperemos que las alarmas salten si la historia se ve alterada.

Velázquez, ¿cómo va el retrato robot?

Con prisa no vamos a ninguna parte. La prisa es mala consejera.

Como dijo aquel: "Vísteme despacio que tengo prisa".

Poco a poco llegamos antes.

Velázquez, basta ya de dichos y acabe de una vez, ¡coño!

Cada minuto que esté en el pasado, Lombardi se vuelve más peligroso.

Si me miráis tardo más.

Yo con esto atrapo a ese rufián. Falta el sombreado.

Está bien. Ya lo colorearás a tu gusto.

¿Colorear un carboncillo?

Julián, os tengo en alta estima, no cambiemos eso.

Mándelo a los ministerios.

¿Y nosotros? Aquí están sus destinos.

No hace falta decir que no es una misión normal.

El Ministerio se juega su pasado y su futuro.

(Risas)

Vamos a ver, vamos a ver, Toscanelli.

¿Toscanelli? -Sí, Toscanelli, Marco Polo.

¿También ellos estaban equivocados?

¿También serían objeto de vuestras burlas?

El viaje se puede hacer, es posible.

Confiad en mí. -Estos no saben con quién tratan.

¿Qué sabréis de rutas marítimas,

si no habéis subido a un barco en vuestras vidas?

Se puede llegar a Oriente siguiendo una ruta.

*

¡Ya basta!

No está loco. -Papá, por favor.

Este hombre tiene razón.

Y algún día se van a tragar sus burlas.

Tienen delante a... al descubridor de un nuevo mundo.

Bueno, sin exagerar, yo no...

¡Otro loco! -Una ronda para los dos iluminados.

Oye, papá, lo tuyo es liarla vayas adonde vayas, ¿o qué?

Escuchen todos.

Vamos a ver qué tenemos acá.

Un huevo. Es un huevo, un simple huevo.

Lo ven, ¿no?

Si pongo de pie este huevo, ¿se van a dejar de reír?

Eso es imposible. -¿Un huevo de pie?

(RÍE) Imposible. -Sí, ¿no? Es imposible, ¿no?

Increíble.

Y esto del huevo, ¿qué tiene que ver con lo otro?

Bueno, que nada es imposible.

-Sí, sí.

Dadme un huevo, que ya he visto vuestro truco.

Claro, esa es la cuestión. Copiar es fácil.

Hacer algo por primera vez... eso es lo difícil.

Lo había pensado yo, pero no me atreví a interrumpir.

Señores.

Tienen delante un pionero. Un respeto para él.

Apártense. Venga va. Apártense.

Locos... Borrachos.

Disculpe mi atrevimiento,

pero me gustaría saber el nombre de la única persona ilustrada

de esta taberna poblada de ignorantes.

Soy Sebastián Lombardi.

¿Lombardi? Vaya y ese nombre, ¿de dónde procede?

Bueno... -De Buenos Aires.

¿De dónde? -Buenos Aires.

Está entre Burgos y... Ávila.

Bien. Encantado.

Yo soy Colón...

Cristóbal Colón.

¡Oh!

¿Todavía no hay nada? Nada.

(Móvil, sintonía "MDT")

Sí, ¿qué hay?

De acuerdo.

¿Se sabe algo de la patrulla?

Sí.

Solo les queda ir a 1992. Hasta ahora no han encontrado nada.

Es como buscar una aguja en un pajar.

¿Dónde estás, Lombardi?

No las tengo todas conmigo con los Reyes Católicos, la verdad.

Este viaje requiere mucho gasto y...

sus oraciones, su dinero son para la reconquista de Granada...

Tal vez Fernando no sea tan fácil de convencer.

Vos tenés que hablarle a Isabel

de los indios que se pueden hacer tan católicos como ella.

Y no te ciegues con Oriente.

Vos dejate llevar por el viaje y a ver adonde llegás,

que lo mismo no es Oriente.

Es buena idea esa de las conversiones, sí, señor.

No se me había ocurrido. Sí.

Vos le tenés que comentar que tu principal objetivo

es evangelizar a todo lo que se mueva.

Y vas a ver cómo te pone tres carabelas.

No, no, tres no. Yo había pensado en cuatro.

Bueno, obvio. Vos le pedís cuatro para que te de tres.

Así negocié con las televisiones privadas.

Igual estás bebiendo demasiado.

¿Y qué? Estoy muy a gusto con mi amigo. Al fin y al cabo sos como yo.

Ah, ¿sí? ¿Y cómo sois vos?

¿Yo? Un adelantado a mi época, como vos.

Bueno, quizás un poco más. Por eso nos pasa lo que nos pasa.

A mí también me trataron de tarado.

Hasta mi hija se avergonzaba de mí. -¡Ay! Pero ya no. Ya no.

Me alegro mucho de escuchar eso,

y más si se lo contás también a tu mamá.

¿Me grabás más a mí? Estás todo el tiempo con él.

¿Tú has visto cómo habla?

Papá, a ti te tengo visto, pero a este señor...

Sí, yo... Yo voy a acostarme. Mañana me espera un largo viaje.

Debo partir hacia Alcalá de Henares a dejar a mi hijo con mi familia.

Si me disculpan... -¿Y si voy con vos?

No, papá, no. Y deja ya de beber. No vas.

¿A Alcalá decís? -A Alcalá,

a las Indias, a Oriente y más allá. -No quiere más vino.

Vos necesitás un agente, un representante.

Vas a ver cómo no me cuesta nada hablar con Isabel de ti.

No, no, no, con la reina hablo yo.

Pero, por favor, dejá la "storytelling" a un profesional.

Un "gin-tonic", por favor.

¡Eh! ¿Habéis visto a este hombre?

Si no lo ha visto Curro, no lo ha visto nadie.

¿Qué haces? Es inútil, no vamos a encontrarlos.

Aunque encontremos su puerta,

han tenido tiempo de sobra para escapar.

¿Dónde está? ¿Dónde está el garbancito? Señores, al turrón.

"Ito, ito, ito", ¿dónde está el garbancito?

Lo siento, caballero. Eso, vamos a llevarnos bien.

Maestro, ¿qué? Tú me entiendes, ¿no? ¿Vamos a llevarnos bien?

Sigue, sigue, mira el garbancito.

No debemos distraernos con juegos de azar.

No es azar, es atención.

Azar es intentar encontrarlo por casualidad.

Así no vamos a conseguir nada.

¿Qué?

"Here?".

Está en el del medio. Levanta, levanta.

Oh.

Qué vamos a hacerle. Mira el garbancito dónde estaba.

Caballero, "money, money, money".

Venga, "game". Y siga jugando, siga jugando. No pasa nada.

Una vez al... No puede ser.

Eh, eh, que esos 1000 duros son míos, ¿eh?

No lo he obligado, ha jugado porque ha querido.

¿Conoce a esta persona?

¿Te estás cachondeando de mí?

No tendré estudios, pero sé quien es el descubridor de América.

Deme mi billete

y vayan a pitorrearse de su puñetera madre al pabellón de Lepe.

O se va a liar, ¿eh? Te lo cambio por esto.

¿Qué es lo que es? ¿Esto qué es lo que es?

(Tintineo de monedas)

A ver...

"Dabuti". Ole.

No se lo va a creer.

Ah, pues sí que es increíble, sí.

No se ha gastado todas la dietas. Esto sí es una novedad, ¿eh?

Es Lombardi, ¿no lo ve?

Ya... ¿Es raro que en un billete salga el descubridor de América?

¿Desde cuándo Lombardi descubrió América?

Desde el 12 de octubre de 1492.

¿Y Colón? ¿El del detergente?

Ya vale, ya está bien de cachondeo, ¿eh?

No están bromeando. Mirad.

Lombardi ha cambiado la historia.

(Aviso horario reloj de pared)

Solo nosotros notamos la alteración porque estábamos en otro tiempo.

¿Los del presente no se enteran del cambiazo?

Lo asumen como verdad indiscutible. Supongamos que tienen razón,

que ese Lombardi no es el hombre más importante del siglo XV,

sino un telepredicador que ha viajado en el tiempo.

Y que Nueva Lombardía se llama en realidad Colombia.

Que ya es mucho suponer.

Si eso es así, ¿por qué no ha saltado ninguna alarma?

¿Por qué no hemos tenido ningún aviso?

Usted dijo que no todas las puertas tienen funcionarios.

El número de funcionarios se recortó hace cinco años.

Si hallamos una puerta

que nos lleve al siglo XV y que no esté vigilada,

allí encontraremos a Lombardi y a su hija. Y a Colón también.

¿Y de dónde es ese Colón del que tanto hablan?

Es un misterio. Algunos dicen que es genovés,

otros gallego, otros catalán...

El origen de Lombardi también es un misterio.

Lombardi es argentino.

¿Cómo va a ser argentino antes de descubrir América?

Aquí.

La Rávida, 1485.

Aquí llegó Colón con su hijo. Empezaremos a investigar ahí.

Si América se descubrió en 1492... Son solo 7 años.

Más fácil. En marcha.

Un momento.

Si no ha saltado ninguna alarma...

¿por qué hemos de fiarnos de lo que nos cuentan?

Porque nosotros somos la alarma.

O sea, que ese tal Colón... fue quien "lombardizó" América.

(Ululo)

Debe jurarme que no revelará a nadie lo que va a ver.

Ni siquiera a su hija.

Lo juro por Diego Armando Maradona.

¿Quién es? ¿Un santo?

No, más que eso, es la mano de Dios.

Bien. Pues por la mano de Dios...

que no ha visto esto.

Este mapa me lo dio un viejo marino del Lekeitio.

Su barco persiguió una ballena

más allá del golfo de Vizcaya, derivó.

Él y sus compañeros pensaban que iban a caer al abismo, que el mar...

que el mar se iba a terminar.

Pero no... Avistaron tierra.

¿Qué? ¿No le parece un descubrimiento sorprendente?

¿El qué?

¿El qué? ¿Cómo que el qué? Pues... pues todo.

Que la Tierra no sea plana, por ejemplo.

Ah, claro, claro, claro, que la Tierra es redonda.

Estupefacto me quedé.

Por favor le pido, Colón, que modere este tipo de sorpresas

porque ya no estoy para estos soponcios.

Continúe, por favor, siga sorprendiéndome.

Bien, pues estoy seguro

que el marino vasco dibujó las Indias

donde...donde las casas... las casas, tienen sus techos de oro.

Bueno, claro, pero si la Tierra es redonda...

quizás, digo, quizás lo que vio ese marinero es un nuevo continente.

Un nuevo conti... Pero... ¿Qué di..? No hombre no, es imposible.

Mi ruta es un atajo hacia las Indias.

Es una ruta alternativa.

Ningún mapa habla de otro continente.

Está bien, lo vamos a ir hablando despacio, vos dejate aconsejar ¿eh?

¿Qué? Te cambió la cara. ¿Qué pasa?

Debo contaros algo muy importante. -¿Qué?

Si decidís ayudarme, podéis correr un grave peligro.

¿Por?

Los portugueses conocen mi proyecto, tienen espías en Castilla

y no me extrañaría que el rey Joao mandara hombres a por mí.

Oh, pero los portugueses no te van a encontrar.

Ah, ¿no? ¿Cómo puede estar tan seguro?

No es que esté seguro, es que lo sé. -Ya.

¿Qué es eso?

¿Es un...? ¿Es un pequeño cañón? -Más o menos.

No había visto nunca un cañón tan pequeño.

La pólvora, ¿qué, la lleva... la lleva dentro?

Esto... Esto es inofensivo.

Conozco lo que puede hacer la pólvora, querido amigo,

y es de todo menos inofensivo.

No mirá, mirá, mirá. Sonia, ¿podés venir un momento?

Dime.

(Casquillo rodando)

¿Te vas a estar quieto con la pistola?

Papá, de verdad, pareces un niño pequeño.

Es un arma mágica... es... es...

Es un arma mágica.

Al menos asustará a los portugueses, si es que aparecen.

¿Qué portugueses?

Pues conmigo lo ha conseguido. Desde luego que sí.

Che, parecés un tipo sensible. Se nota que sos... ¿Dónde naciste?

¿Yo? Pues yo nací en...

(Puerta abriéndose)

"Tenho sono, pai".

Disculpen, tengo que atender mis deberes de padre.

Buenas noches.

Vale, ya tendré oportunidad de preguntárselo durante el viaje.

Papá, tú no vas a ir a ningún lado.

Tú estás mal de la cabeza, no vas a hacer ningún viaje.

Tu madre me decía que yo era un perdedor.

Que se entere que voy a descubrir Argentina.

Ay, sí. Échate la siesta, papá.

Vamos a preguntar al tabernero. Vale.

¿Quién tiene el retrato de Lombardi?

Lombardi ha estado aquí.

Y Colón me imagino que también.

¿Cómo lo sabes? Siempre os reís de mí

porque no sé quién es Terminator, Paquito de la Calzada...

Chiquito, Chiquito de la Calzada. Bueno, da igual.

Dejadme demostrar mis conocimientos.

Pero ¿cómo sabes que han estado aquí?

¿Habéis oído hablar del huevo de Colón?

(Risas)

Dale tú, venga.

Sí, pero es una leyenda.

En mi época era bien conocida, os lo aseguro.

Con permiso.

¡Vamos!

Buenas. Buenas.

Yo creía que lo del huevo de Colón era otra cosa.

¿El qué? Nada, da igual.

Está en el monasterio, vamos.

-¡Más vino! -¡Vamos, cocinera!

Pero, papá, ¿qué más necesitas? Está todo grabado.

Volvamos ya, por favor. -Tenía razón, Sonia.

¿Y de qué te sirve, si no quieres volver?

Llevo ocho años preguntándome por qué no me quedé en aquella puerta.

¿Sabés lo que son ocho años haciéndome la misma pregunta?

Ahora tengo que llegar al final.

Bueno pues yo no me quiero quedar aquí.

No, vos vas a volver. -Papá.

Mirá, tenés que contar a todo el mundo lo que descubrimos.

Sobre todo a tu madre, ¿eh?

Lo colgás en Internet y que todos sepan la verdad.

A tu madre se lo ponés también.

Hacedlo vos, que no se maneja bien con el ordenador.

O mejor, primero se lo das a ella y después se cuelga en Internet.

Vente y se lo enseñas tú a mamá.

No, mi amor, yo no me puedo ir con vos.

¿Sabés lo que voy a ver con Colón? Un nuevo mundo.

Pero es que para mí esto también ha sido nuevo.

¿El qué?

Pues... estar contigo y creer en ti y hacer cosas a tu lado.

No llores. -Si no lloro.

Sí, estás llorando, reconocelo.

Es bueno desahogarse.

Deberías estar feliz de que tu padre pase a la historia.

Yo quiero tener un padre, no que mi padre haga historia.

Vení, corré, colgalo en Internet.

Y decile a tu madre que no la culpo, a todos nos hubiera pasado.

Quizás yo le hubiera dado un voto de confianza y no me habría ido con...

Ay, bueno, basta. Adiós.

Hija, no te vayas así. Dale un beso a tu papá.

O por lo menos decile a un cura que me traiga agua caliente.

Hay que vigilar todas las salidas, no se puede escapar de esta.

Hola, hola, hola. ¿Son policías?

Me tienen que ayudar, mi padre está en peligro.

Es el amigo de Cristóbal Colón.

¡Ah!

¿"Onde estão escondido Cristóvão Columbus"?

(Llaman a la puerta)

¿Quién es?

El agua para su baño, señor. -Ah, ya era hora.

Espero que con lo que tardaron el agua siga caliente.

¡Ah!

¡Ah!

En efecto, es el hereje que andamos buscando.

Ya ve cómo ha reaccionado al agua.

¿Aviso a don Cristóbal? Vino con él. Hay que prevenirlo.

No se preocupe. Nosotros nos ocupamos, gracias. Adiós.

Alto o disparo.

Anda, dame eso, imbécil. Salvador nos dijo que era falsa.

Dejen que me vaya.

Juro que no voy a decir nada.

No quiero volver a nuestro tiempo, quiero ir a América.

A América vais a ir del mandoble que os voy a soltar.

Ya lo tengo, podemos irnos. A ver, espera.

La tarjeta de memoria no está.

Dejen que me vaya y les digo donde está.

¿Os creéis en disposición de hacer tratos?

Esto vamos a hacer: nos dais la tarjeta y venís con nosotros.

Si no la tiene él, la tendrá su hija.

Sonia volvió a casa, ya no pueden hacer nada. ¡Ah!

Callarte la boca, eso sí que podemos hacerlo.

Buena idea la del bozal.

Nunca verás a un argentino tanto tiempo callado.

He aprendido mucho en esta misión: "follamigos"...

(COLÓN) ¡Alto ahí!

¿Adónde creen que van?

Bueno, don Cristóbal, hechas las presentaciones, yo me retiro.

Pero ¿qué haces? Que es Colón.

Sé quiénes son ustedes. No buscan herejes. Me buscan a mí.

¿Qué pasa? ¿Acaso son mudos?

Hablen, portugueses del demonio.

Eh...

"Boa noite". De buenas, nada. ¿Quiénes son?

¿Por qué se llevan a este hombre?

Somos... Cristiano... y Ronaldo.

Bien, ¿no son mercenarios del rey Joao?

No. "Non, non, non,".

Somos comerciantes de toallas y "bacallao".

¿Quién es usted?

Eh... Es Ronaldihna, Ronaldihna da Silva Mourinho.

Canta fados y nos ayuda con las exportaciones.

Vaya. Por un momento creí que me estaban tomando el pelo.

Pero he vivido muchos años en Portugal

y ahora sé que me lo están tomando por completo.

¿Cree que con ese juguetito va a asustarme?

¿Eh?

Venga... dispare.

Adelante.

Ya va, ya va.

(Golpes en la puerta)

Va, va.

Buenas noches. -Buenas noches. Váyase.

No es un lugar seguro, hay unos hombres que no son de fiar.

No, no, no...

¡Ah!

(Pasos acercándose)

(LOMBARDI BALBUCEA)

¿Qué venís buscando? ¡Papá, papá!

"Nosso encargo é llevar a Cristóvão Colombo".

Lo siento, lo encontramos primero.

Si quiere vivir, síganos la corriente.

Queremos saber qué van a hacer con él.

Lo mismo que ibais a hacer vosotros.

¿Matarlo y quitarle el mapa?

Justo, justo eso, sí. Así que podéis iros y ya nos encargamos.

Matadlo, mas nosotros nos llevamos el mapa.

Ni hablar.

Si "non" hay mapa, "non" hay "menina".

¡Papá, papá! (LLORA)

¿Qué pasa con él? ¿Quién es?

Suéltenlo, queremos oír qué tiene que decir.

Oiga, ¿no tenemos suficiente follón ya?

Por favor, por favor, por favor.

Tranquilo, tranquilo.

Tranquilo.

(SUSURRA) ¿Qué haces?

Tranquila, hija, tu padre va a arreglar esto.

Colón, entrégales el mapa. Que no le hagan daño.

Lo siento por su hija, pero yo... yo no tengo ningún mapa.

¿Qué? -Papá, por favor.

¿Vas a dejar que la maten?

Por favor, voy a hacer todo lo que ustedes quieran,

pero salven a mi hija. Voy a volver, no contaré nada,

les daré la tarjeta, pero hagan algo.

Bueno, está bien, está bien, les daremos el mapa.

Te lo prohíbo. Confía en mí.

Ronaldo, el mapa.

¿Qué mapa?

El del palacio de las Indias. El mapa.

El mapa.

¿Pero qué haces?

Tranquila, tranquila.

Ahí está.

Cógelo. Sí, sí.

Dáselo, dáselo. Tomá.

¿Qué clase de pergamino es este? Es que procede de las Indias

y quizás por eso no lo hayan visto nunca.

¿Este palacio? El palacio del emperador de allí.

"Cheque Gourmet"... "Mas isto não é um mapa".

Dadle la vuelta y lo veréis. Al revés, al revés. Ahí, ahí.

"Lavapiés".

Lavapiés... Que es la ruta alternativa,

la que pasa por el océano de Antón Martín.

Directa y sin trasbordos.

"Nós estudamos o mapa".

"Agora mate a Colombus".

Los Martínez... siempre cumplimos nuestras promesas.

"Isso que é?". ¿Esto?

Una "pistolinha", ¿qué va a ser? Un arcabuz pequeño.

¿Procedo?

No, no, no. Sí, sí, sí.

No, no, no. Que sí, que sí.

No, no, no.

(Casquillo rodando)

¡Ah!

"Não vejo o seu sangue.

Não acredito que é uma arma".

Esto revienta a las personas por dentro.

¿Queréis probar la mía?

¿Ya? Un momento, almirante, un momento.

¿Almirante? Pues no me suena mal, la verdad.

¿Se lo pido a Isabel y Fernando, si consigo convencerlos?

Seguro que lo conseguirá. Son un grupo curioso.

Está claro que no son portugueses ni cazadores de herejes.

¿Son cómicos? No, somos más bien... "follamigos".

Bien, no sé lo que significa, pero lo cierto

es que os debo la vida y mi amigo también.

Podemos ir juntos a ver a los reyes si quieres.

Mi deber es quedarme con mi hija.

Tengo una deuda pendiente con ella y con esta gente.

Sobre todo con mi hija.

Seguí tu consejo y envié a mi hermano a Francia

y carta a Inglaterra.

Isabel y Fernando no permitirán que otro reino se los adelante.

En altamar el sol aprieta.

Con esto avistarás tierra sin problema.

Vaya, gracias.

Bien, pues me voy...

por ahí.

Ah, Cristóbal, una última cosa.

¿De dónde sos, Génova, catalán...? -Pues...

Hay enigmas que es mejor no desvelar.

Qué poca fascinación por el misterio tienen.

Lombardi, el consejo que le ha dado a Colón,

lo de poner celosos a los reyes. Los reyes son como las teles,

no quieren que te tengan los demás. ¿Sirve para otras cosas?

Funciona con todo. Los celos siempre dan resultado.

Vamos. Sí.

La tarjeta.

No, no, por favor, un momento. -¿Qué pasa?

¿Hace falta destruirla? -Papá, da igual, déjalo.

Olvídate ya de esto, ya está. -No, no, ya está no, ya está no.

Ahí hay oro puro. Y la tarjeta es de 200 Gigas.

¿Pretende hacerme creer que no lo colgará en Internet?

No me pueden quitar de la cabeza lo que vi allá.

No, lo que queremos es que nos ayude a protegerlo.

Nos vendría bien que un programa de televisión

se inventara sucesos paranormales para que nadie se fije en nosotros.

¿Y volver a parecer un loco? No. -Papá.

Papá, que da igual, qué más da.

Tú siempre quisiste formar parte de algo así, ¿no?

Y a mí me vendría de miedo tener trabajo.

¿Cuando empezamos?

Bien.

Amigos, regresa su "show" favorito, regresa "Tiempo de lo oculto".

Y volvemos con algo que dejará atónitos a nuestros televidentes.

Hoy les daremos datos precisos que desvelan

que la presentadora de informativos, Ana Blanco,

tiene varios clones idénticos.

Esta noche, en "Tiempo de lo oculto".

No se lo pierdan.

(Aplausos)

(Aplausos)

Os dejo.

¿Al Palacio de las Indias o qué? Sí.

Espero que los portugueses no estén cenando allí.

Vamos.

¿Una cita? Sí, Alonso está enamorado.

¿No te habías dado cuenta? No.

Pero bueno, yo no soy buena con estas cosas.

De hecho soy un desastre.

¿Ya te vas? Sí, hasta mañana.

Ponme otra cerveza, cuando puedas.

(Música hindú)

Y que por eso Ana Blanco está en el telediario de La 1,

en el de La 2, en el del fin de semana,

en una conexión con Bruselas...

Porque tiene clones y está multiplicada.

Y por eso no envejece,

porque las sacan a todas de un molde que hicieron en el 87.

Una risa con el Lombardi este... Es lo más divertido de la tele.

Bueno, basta ya de hablar de ese pazguato, ¿no?

Yo... Yo he venido aquí a... a hablar de cosas más importantes.

¿No querrás cortar?

Porque si es así, pido antes un "lassi", que me encanta.

¿Cortar?

Romper conmigo, que parece que te tengo que enseñar el castellano.

No, no quiero cortar ni romper ni dejarnos de ver, pardiez.

"Pardiez". Eso me ha gustado más que cuando has dicho "pazguato".

Para vos todo es una broma, ¿no?

Muy bien, pues he estado pensando en la conversación del otro día,

lo de ver a otras personas...

y creo que no solo podemos, sino que debemos hacerlo.

Ah, ¿sí? Sí, sí.

Sí, sí, yo por mi parte ya tengo una cita para el jueves que viene.

Sí, con una... con una "follamiga" inglesa.

Y el viernes con una francesa.

Mira que bien, muy europeo todo.

Sí.

Sí, así me gusta, que hablemos de estas cosas

para que luego no haya confusiones.

Yo, en cambio, soy más de producto español.

Un canario, un extremeño, un vasco...

¿Con todos esos hombres tenéis cita?

Pide el pollo "tikka", que está buenísimo.

Bueno, basta ya. Bueno, pues pedimos otra cosa.

Es mentira lo de mis otros encuentros.

No quiero ver a nadie y no quiero que vos veáis a nadie tampoco.

¿Y por qué me has mentido?

Pues porque un amigo... bueno, una persona me...

me comentó que para conseguir algo de otra persona,

pues antes tenías que darle celos.

Mira, Alonso, lo primero, ese consejo es una mierda,

y lo segundo, ¿qué es lo que quieres conseguir tú de mí?

¿Yo? Ajá.

Lo que quiero es estar...

estar contigo.

No quiero que veamos a otras personas.

Aunque ya seamos mayorcitos.

Elena, yo lo que quiero es que nos pongamos una etiqueta.

¿No tenéis nada que decir?

Sí.

Que decir lo que piensas es un buen comienzo.

Un comienzo de no sé qué, pero un buen comienzo.

Bueno, ¿cómo era el pollo ese?

"Tikka".

Pollo "tikka", madre mía... (RÍE)

Madre mía, madre mía.

Ernesto, ¿usted sabe por qué nos alegramos en las bodas

y lloramos en los funerales?

Porque no somos la persona involucrada.

Qué barbaridad, vaya morlacos.

Por dios, Amato, que si no me pongo delante del Miura,

mañana no hay boda.

¿Qué te pasa con Elena? Nada.

Así de guapas vais a romper más de un corazón.

Mira ella, qué escotazo.

A mí me vendría bien echar una canita al aire, la verdad.

Prenda más inútil, por Dios.

Joder, Ortigosa, solo a ti se te ocurre casarte en un castillo.

Sí, y menos mal que no era el de Huesca.

El señor de este castillo se enamoró de una joven llamada Constanza.

Pero ella estaba enamorada de un joven pastor.

Vaya pedazo de rubia.

Anda que presentas. -Vamos.

Oye, ¿qué tal acabaste en...? -Anda, tira.

¿Y este impresentable? En todas las bodas hay gilipollas.

¿Os mola el castillo o qué? Es de mi criado.

Hombre, por fin ha llegado.

Qué bien, nos han puesto juntos. -Oh, qué ilusión.

Soy la nueva enlace de Presidencia con este ministerio.

Pero, ¿qué ocurrió con la dama? Se suicidó, tirándose por la almena.

  • T2 - Capítulo 19: Tiempo de lo oculto

El Ministerio del Tiempo - T2 - Capítulo 19: Tiempo de lo oculto

09 may 2016

Lombardi era el presentador de un programa sobre fenómenos ocultos y paranormales que descubrió una puerta del tiempo en el Castillo de Olite y lo contó en su programa. El Gobierno se vio obligado a hundirlo y hacer creer que estaba loco. Siete años después, ha vuelto. Salvador Martí se ve obligado a transformar el ministerio para que parezca una institución pública más, aburrida y monótona, pero los acontecimientos se tuercen y la autoría del Descubrimiento de América corre peligro.

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