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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo - T2 - Capítulo 9: Tiempo de leyenda
Transcripción completa

(Pasos sobre hojarasca)

(HOMBRE) (GRITA LEJOS) ¡Ah!

(Pelea distante con espadas)

(CHISTA)

¡A vuestra espalda!

La que les está dando. Este tío es un fenómeno.

(SUSURRA) ¿Adónde vas?

Ortigosa.

Ortigosa.

(SUSURRA) ¿Estás loco? No.

Joder, cojones.

¡Nuño!

Coño, coño, coño, coño. -Corta.

Corta, corta, corta, joder.

Que viene, que viene, que viene.

¿Qué hacemos? -No tengo ni puta idea.

Hostia...

Hostia, joder.

No, hombre, no. No puede ser, no puede ser.

No puede ser.

¿Quieres dejar de rodar?

¿Le tomo el pulso?

¿El qué? -El pulso, que si...

¿Qué pulso? Lo ha ensartado como un pincho moruno.

Eres muy tonto, Ortigosa, eres muy tonto.

No me lo puedo creer.

Tenemos rodada la muerte del Cid.

-Sí.

El problema es que ha muerto 20 años antes de lo que dice historia.

Y por nuestra culpa.

Vaya tela.

(Sintonía "Ministerio del Tiempo")

¿Y estas patatas se llaman bravas? Sí.

Me gusta su nombre, suena muy español.

Ya viene.

¿El regalo?

¿Qué pasa, familia?

Julián.

Alonso, ¿todo bien? Bien.

Guapo. Hola.

Ven aquí, hombre, ven aquí.

Un abrazo, joder.

¿Cómo estás? Ahora mismo de lujo.

Bueno, y vosotros ¿qué tal? ¿Todo bien?

Ah. (ERNESTO) Demasiado picante.

Ya no hay hombres duros como antes. ¿Como antes? Soy del siglo XVI.

¿Os parece poco?

(VELÁZQUEZ) Julián, eh... es... ¿Es para mí?

Sí, es una pequeña bagatela, espero que os guste.

Hostia.

Es cojonudo. Muchas gracias. Muy bonito.

Fue idea de vuestros compañeros, por "Terminator".

Tanto nombrarla, tuvimos que verla. No está mal, un poco fantástica.

La mejor es la dos. Sí.

Y Salvador, ¿dónde está? Reunido con la jefa.

-Con Susana Torres, el enlace del Ministerio

con Presidencia de Gobierno.

Y será mejor que vaya para allá, no llegue la sangre al río.

Julián, bienvenido. Muchas gracias.

Mire le voy a resumir su gestión.

Van a buscar un empresario corrupto al siglo XVI

y por poco nos quedamos sin "Lazarillo".

Pero lo detuvimos y salvamos a Lázaro.

-Casi se les muere el Empecinado.

Sí, pero sobrevivió y Napoleón no ganó la guerra.

Le parecerá un éxito también que los nazis invadieran el Ministerio.

¿Y lo ocurrido con Leiva?

Veo que está muy bien informada.

Sí, y no precisamente por usted, que es quien debería hacerlo.

¿Qué me dice de Julián Martínez?

¿Y de Irene Larra?

Los dos llevan meses en tratamiento psicológico.

El Ministerio se le está yendo de las manos señor Martí.

No le voy a consentir ni un fallo más.

¿Entendido?

Ajá.

Bueno, ahora me voy,

que seguro... está deseando acordarse de mi madre

o llamarme zorra, que es lo que le apetece en este momento.

Ese no es mi estilo. -Me alegro.

(Puerta cerrándose)

¡Zorra!

No es justo que Lola siga encerrada por algo que no hizo.

Pensad que lo está por cuanto hizo antes y no tuvo castigo.

¿Qué es de Irene? En tratamiento.

La traición no tiene cura.

Por lo que veo sigue todo igual.

Y que no cambie, no sea que vaya a peor.

Se acabó el recreo.

Yo también marcho. En el Prado dan una conferencia estupenda.

¿De qué tema? Sobre mí.

"Velázquez y la Edad de Oro del Ejército español".

La segunda parte me interesa. Voy con vos.

Tendremos que cambiarnos, ¿no?

Sí, o nos confundirán con las figuras de los cuadros.

"Sayonara, baby".

-Así que tenemos un topo en el Ministerio.

-Si no lo hay,

¿cómo cree que la señora Torres sabría tantas cosas sobre nosotros?

-Pensé que usted la informaba de todo.

¿Informarla, a ella?

Antes soy capaz de circuncidarme con un cortaúñas

en plena Puerta del Sol y sin anestesia.

-Mire, Ernesto,

en los años que llevo trabajando en este Ministerio,

he aprendido algo muy importante.

Nunca le cuentes un secreto a un político...

ni a un periodista.

Si hubiera contado todo lo que realmente pasa en este Ministerio,

harían preguntas sobre nosotros hasta en "Saber y Ganar".

O en televisión se les hubiera ocurrido

hacer alguna serie absurda sobre este Ministerio.

Es que solo de pensarlo se me revuelve el estómago.

¿Quiere que abra una investigación para encontrar al topo?

Piense, Ernesto.

Si la señora Torres me ha contado todo lo que sabe de nosotros...

Es lo primero que calcula que haríamos,

abrir una investigación. -Exacto.

Bien, ahora tenemos un problema importante que resolver.

Y no es ninguna tontería.

No debiste venir conmigo a salvar a Maite.

Nadie me obligó a ir.

Gracias por acompañarme de todas formas.

¿Volviste a ver a tu nieta? No.

Mejor no saber nada del futuro.

O del pasado. Aquí no sé nunca qué es una cosa y qué otra.

Pues sí.

Este Ministerio te acaba volviendo loco.

Pero es lo único que tengo.

Es como el chiste de Woody Allen, de dos abuelas comiendo en un asilo

y dice una: "Vaya mierda de comida",

y la otra dice: "Y qué poca nos dan".

Es la mejor definición que he oído de lo que es la vida.

¿Te pasa algo? Perdona.

(Buscapersonas)

Nos llaman.

Hablamos luego.

El mío no ha sonado, qué raro.

Lo siento, señor Martínez, no está convocado a esta reunión.

En cuanto termine me reúno con usted.

Bien, les pido la máxima atención.

Una de nuestras figuras más importantes

podría estar en tela de juicio. ¿De quién se trata?

De alguien que no creo necesite presentación.

El Cid Campeador. El mismo.

El impacto de su figura

tanto en España como en el mundo es inigualable.

Se han escrito obras de teatro, óperas, se han hecho películas...

Ah, y también una serie de dibujos animados.

Impresionante. ¿Y cuál es el problema?

Han aparecido en Valencia huesos que parecen ser suyos.

¿No estaban en la catedral de Burgos?

Sí, parte de ellos sí.

Y son auténticos, porque el ADN así lo demuestra.

¿ADN? Sí.

Perdón, el ADN.

A ver cómo... cómo se lo explico.

El ADN... bueno, es algo que tenemos todos.

¿Yo tengo de eso también?

Sí, Alonso, usted también lo tiene, sí.

Nunca había notado nada raro. Porque va por dentro.

El ADN es una información que se encuentra en las células del cuerpo,

en los huesos, en la sangre...

Lo importante es que con una pequeña muestra

se puede identificar a una persona. ¿Cómo consiguieron la del Cid?

Viajando a 1053,

cuando todavía era un niño.

Se me ha caído un diente. -Qué bien, Rodrigo.

¿Y dónde lo has dejado? -¿De verdad queréis saberlo?

Claro.

Lo vamos a llevar al Ratoncito Pérez.

¿A quién?

Pues si los huesos que están en Burgos son verdaderos,

los de Valencia serán falsos. Eso no...

No está tan claro.

Junto a los huesos encontraron un anillo

y según nuestra documentación, pertenece al Cid,

como la espada que apareció junto a sus restos.

¿La Tizona? ¿No estaba también en Burgos?

Es de atrezo, la compramos en Toledo.

Pero vamos a ver, si ese niño es el Cid

y ahora hay otro Cid,

qué pasa, que hay dos Cid? Eso es lo que tienen que averiguar.

Viajarán a Valencia a 1099 y entrarán en contacto con él.

Por aquella época tendría unos 50 años.

Ah, también... también obtendrán una muestra para analizar su ADN.

¿Le pasa algo, Alonso?

Que voy a conocer a nuestro guerrero más importante

y le tengo que arrancar un diente,

porque no se lo dejará sacar por las buenas.

Tranquilo, aparte de la sangre, también se encuentra en la saliva.

Pues sí que lo está arreglando, sí,

porque lo admiro, pero ir a recoger sus esputos me parece que no...

A ver, Alonso, no le tiene por qué escupir.

El ADN también se puede encontrar en un vaso,

en una copa, en un pañuelo... -Alonso, antes de ir,

Ernesto le explicará con detalle cómo obtener la muestra.

¿Y Julián?

No se incorporará a las misiones de campo hasta nueva orden.

Entonces iremos nosotros solos.

No, tendrán un refuerzo especial.

(MUJER FUERA DEL DESPACHO) (RÍE)

Buenas. Venía por la entrevista de trabajo.

Un agente los espera en la entrada de Valencia.

Y recuerden: no deben combatir, solo háganlo en defensa propia.

En lo demás, atiendan las órdenes de Amelia.

¿Ella es la jefa? -Sí.

¿Una mujer mandando a los soldados?

Le ha tocado un ADN más privilegiado que el suyo.

¿Un qué? -Se lo acabo de explicar

mientras se vestían para la misión.

No se preocupe, yo se lo aclaro de camino.

Entonces ya me quedo más tranquilo.

Vayan.

(Ladridos y balidos en el exterior)

(Tintineo de cencerros)

(Ruidos en el interior del baúl)

Me estás pisando.

Perdonad, es que me he enganchado.

¡Ah!

Soy amigo, soy del Ministerio. ¡Callad!

Alonso, suéltalo. No sin confesar qué hizo

con el agente que nos esperaba. Él es el agente.

No todos los musulmanes son enemigos.

En guerra están los almorávides, tribu del norte de África.

Son muy feroces, lo peor, se lo digo yo.

Pero el resto de la España musulmana

convive con los cristianos en reinos de taifas.

Llevan siglos aquí, no son conquistadores.

No entiendo nada.

Pero si vos lo decís...

Amelia Folch. Yusuf Hwidar.

Os debo la vida, señorita.

Tengo algo para vos.

Nos encontramos aquí,

a la altura de Algemesí,

a unas seis leguas de Valencia.

Gracias. Vamos.

Eh... Yusuf, ¿no?

Os pido disculpas, hombre.

Desde tiempos inmemoriales, vuestra raza ha sido enemiga de mi familia.

Fueron enemigos de mis abuelos, de mis padres, de mí mismo...

Como veis, me viene de familia.

Vamos, que lo llevo en el ADN.

¿ADN?

Luego a la vuelta os lo explico.

¿Por qué no me deja ir con ellos? Porque es pronto.

Eso es injusto y lo sabe.

Lo que es injusto es la vida, pero es lo que hay.

Son las reglas. Madre mía.

Aquí las reglas no son iguales para todos.

Usted se las salta cuando quiere. Se equivoca.

Si alguna vez me he saltado las reglas

ha sido para ayudar. ¿Ah, sí? ¿A quién?

¿A sus amigos? No.

A esos agentes que se dejan la vida por el Ministerio.

Usted sin ir más lejos.

¿O qué se cree,

que no sé de las veces que ha ido a ver a su esposa?

Cuando lo supe, decidí mirar para otro lado.

Como hice cuando salvaron la vida del hijo de Alonso.

O con esa manía de Amelia de ir a visitar su propia tumba.

O con Irene, cuando se va a ligar a otras épocas.

Creo que al único que no he pillado en ningún renuncio ha sido Ernesto.

¿Sabía todo eso?

Hace tiempo decidí que era la única compensación

a cambio de tanto sacrificio.

Ustedes tienen que salvar la vida de gente ilustre,

pero no pueden hacer nada por salvar la vida de sus hijos o sus padres.

O de sus esposas.

Y eso sí que es injusto.

¿Y por qué me aparta del servicio ahora?

Porque hay una frontera que no permitiré que se cruce:

poner en peligro la vida de sus compañeros.

Y usted la ha cruzado varias veces.

Muy bien.

¿Qué piensa hacer conmigo?

Acompáñeme, por favor.

(Toses)

¿A quién espera esta gente? A usted.

No sé si hemos hecho bien acampando.

Estamos muy cerca.

Sé que tienes muchas ganas de conocer al Cid,

pero si seguimos se hará de noche y los caminos serán más peligrosos.

Tenéis razón. Gracias.

Echo de menos a Julián.

Espero que se recupere pronto.

¿Crees que no lo está? No.

Sigue teniendo la misma rabia.

Sigue sufriendo por su esposa.

Lo entiendo, a mí me pasaría lo mismo.

¿Aún con el mapa? Sí, discutimos cuál es

el mejor camino para llegar mañana a Valencia.

Mientras haya una mujer leyendo el mapa,

ni mañana ni pasado mañana.

¿Sabe una cosa, Spínola?

Está empezando a cansarme.

Mucho. Ambrosio.

Así me llaman mis amigas.

Sobre todo si son hermosas como vos.

No sé si soy hermosa, pero sí se dos cosas.

Una: no soy su amiga,

y dos: soy su superior en esta misión.

Creo que tendré que recordaros con quién estáis hablando.

Soy Ambrosio Spínola, capitán general por la gracia de Felipe III.

Soy el hombre rindió Breda.

¿Quién sois vos para darme órdenes, jovencita?

¿Y si asamos los conejos? No interrumpáis.

Decidme, ¿estáis en algún libro de historia?

¿Aparecéis en algún museo?

No tiene que recordarme quién es.

Estudié su vida en la universidad. Ajá, ¿y qué sabéis de mí?

Que pocas veces un héroe tan grande

fue tan humillado por su propio rey.

El conde duque de Olivares lo desautorizó en Mantua

tras rendir la plaza.

Lo dejó en ridículo, ¿y el rey qué hizo? Nada.

Sí, rindió Breda, pero ¿para qué?

El rey abandonó Flandes a su suerte,

el mismo rey que lo dejó en la ruina

porque usted mismo pagaba a sus soldados.

¿Es eso cierto?

Solo le recordaré dos palabras:

honor y reputación.

Será mejor que prepare la cena.

Yo os ayudo a desollar los bichos.

Los conejos bien hechos, por favor.

Bien que se sabe mi vida, la condenada.

Se sabe toda la historia como si la hubiera escrito ella.

Pero no se lo digo para que no se le suban los humos.

Pues llegáis tarde,

porque es más orgullosa que Isabel la Católica.

¿Qué quiso decir antes Amelia con lo de "honor y reputación"?

Porque os mudó el gesto.

Preferiría no hablar del tema.

Ese cabrón de Olivares...

No.

Prended fuego con esto.

¿Eso qué es?

Una pequeña máquina de hacer fuego del siglo XXI.

A ver... Dejadme.

Es increíble.

El que inventó este cachivache es un genio.

(Chasquido)

Spínola estaba de guardia.

Eran muchos y nuestra misión es no combatir contra cristianos.

Son las órdenes.

(Caballo acercándose)

¿Estáis bien, señora?

Estaría mejor si no nos trataseis de enemigos.

Estos caballeros me acompañan a mi destino.

Vuestros modales son delicados,

vuestros ropajes de rango y vuestros caballos de raza.

¿Quién sois? Acompañamos a la dama a Teruel

por encargo de su padre, don Antón Muñoz, señor de Uclés.

Mi buen padre quiere alejarme de estas tierras revueltas.

Mi nombre es Inés.

¿Quién sois vos?

Rodrigo Díaz de Vivar me llaman.

¿Vos sois el Cid?

¿Sabéis de mí?

Necio sería quien no os conociera. Tan grande son vuestras hazañas...

Perdonad el asalto.

Estos caminos son peligrosos, más para una dama.

No hemos sufrido percances.

(Silbido de flecha, relincho)

¡A cubierto! -¡La dama!

Gracias.

(Relinchos)

(Silbidos de flechas)

"Yipi ka yei", hi de putas. -¿Qué ha dicho?

Que ahora nos toca a nosotros.

¡A sangre y fuego!

(TODOS) ¡Ah!

-Todos a arrimar el hombro.

¡Compañeros!

Me extraña que mi buen Minaya

no os recordaba de la toma de Aledo.

Si luchasteis con la bravura que hoy...

-Para bravura, la vuestra, señor.

Faltan más hombres como vos en Castilla,

valientes. Gracias. Es un honor.

Bueno, basta de hablar. Sabias palabras.

Vamos a celebrar la victoria.

¿No podemos lavarnos antes?

(MUJER) Os lavaréis.

Amina, traed los aguamaniles.

Ella es Jimena, mi esposa.

Y el mejor regalo que Dios me dio.

Disculpad los modales de mi esposo.

Ya sabéis cómo son los hombres.

En cuanto hayan saciado su hambre estaremos otra vez entre caballeros.

-Apilad esos barriles.

(Risas)

(TOSE)

Continuad, don Rodrigo. ¿Atacasteis después de que os quitaran el agua?

En ese punto era luchar o morir,

y sinceramente, prefiero morir de un espadazo que de sed.

Si hubierais visto los pendones blancos teñidos de rojo sangre...

Unos gritaban "Mahoma", otros "Santiago"...

1.300 enemigos cayeron.

200 hombres perdí. Así es la guerra,

matar desconocidos y perder amigos. (SPÍNOLA) No, Alonso.

La guerra es conquista, dignidad y honor.

Seguid con vuestras hazañas, os lo ruego.

¿De verdad queréis que siga?

Me siento como un abuelo contando batallas a sus hijos.

No temáis, doy fe de que es la conversación favorita

de mis caballeros. ¿Y vos estáis casada?

No. Bueno, todavía.

Sois muy joven, tenéis tiempo

Rogad a Dios para tener la fortuna que he tenido.

Muchas damas se casan obligadas, pocas por amor.

Yo soy una de ellas.

Oí que ganasteis la Tizona

arrebatándosela al mismísimo rey de Marruecos.

Yo mismo le hundí la colada desde el yelmo hasta la cintura.

Y así gané la Tizona.

Hay señores que no se manchan,

dejan a sus tropas luchar por ellos.

Vos no sois de esa calaña.

Por las victorias con honra.

Sea.

Mi padre me contó que antes de ser desterrado

vos mismo tomasteis juramento al rey Alfonso.

Así fue, en Santa Gadea de Burgos, donde juran los hijos dalgo,

le tomé la jura a Alfonso. Por la muerte de su hermano.

Antes de que esos mestureros hablaran mal de mi marido.

No quiero aburrirlos con mis historias.

Me voy a dormir. Les ruego que se queden un rato

y den buena cuenta de ese vino. -Así se hará.

Amina está preparando vuestros aposentos.

Cuando estén prestos, os llevará hasta ellos.

Descansad. Vos también.

(EN VOZ BAJA) Pero que esa es la copa del Cid.

Lo siento, no me he dado cuenta.

¿Qué problema hay? El ADN.

¿Eso también está aquí?

No sé si os hacéis el necio o lo sois, Spínola.

Ese hombre es un impostor y debemos probarlo.

Un impostor? Habla como el Cid,

lucha como el Cid, está casado con la mujer del Cid.

Yo no soy tan leído como vos, pero...

¿No os dais cuenta que su vida es exacta

a la del "El cantar"? Se lo sabe de memoria.

¿No es...? Es su historia, ¿cómo no se lo va a saber?

"El cantar" es la leyenda, no la historia.

Tanto estudio os nubla el entendimiento.

Deberíais relajaros.

Es bueno para el cutis.

Sus aposentos están listos.

¿A qué os referíais con eso de la leyenda?

"El cantar" recoge la leyenda, no la historia.

Cuando le pregunté por la jura de Santa Gadea

dijo que estuvo allí.

Spínola ha dicho que también había oído hablar de ello.

Y a mí me suena.

Porque es un poema del Romancero Viejo, no porque sucediera.

Hasta ha recitado un verso. Porque es un hombre culto.

Alonso, por favor. Algo bueno tendrá, ¿no?

Esta es vuestra tienda, la siguiente es la del caballero.

Muchas gracias, Amina.

En fin, mañana será otro día.

Con Dios. Buenas noches.

-¿Más vino? -Échame un poco más de vino.

Toma.

Vigilad que no pase nadie.

Sí, señor.

(Toses)

¿Nombre? Blas.

¿Apellido?

De Lezo y Olavarrieta.

Si escribís tanto, empezaré a preocuparme.

No hay por qué. Solo tiene que cuidarse la tensión.

Si solo es eso...

La vista del ojo izquierdo bien, ¿no?

Por lo que veo, no ha empeorado desde el último informe.

Bueno, el resto ya está.

Pues buena suerte.

No hay buena suerte,

Solo existe la mala suerte.

Si es tan amable, dígale al siguiente que pase.

Vaya tela.

Señorita, su turno.

Hola, Julián.

Cuánto tiempo sin vernos.

(Relincho)

No, no, aún no tenemos la muestra.

Confío en conseguirla hoy.

Hay algo que me da mala espina, creo que es un impostor.

¿Cómo ha llegado a esa conclusión?

Habla como si conociera "El romance del mío Cid" de memoria.

Lo llamo desde 1099.

El original no se copió hasta el siglo XIV.

Qué barbaridad. Es usted una enciclopedia, señorita Folch.

Habría que traer a ese hombre aquí.

No va a ser fácil.

No será el Cid, pero lucha como él.

Y sus hombres lo idolatran.

(Espada desenvainándose)

Tengo que colgar. Hay movimiento fuera.

Buenos días. ¿Me buscabais?

Iba a entrar en vuestros aposentos, pero oí que hablabais.

Pensé que estabais con alguien. Rezaba, en voz alta.

¿Habéis visto a mis guardas? Salieron con mi esposo a combatir.

Un vigía ha visto tropas enemigas en el camino de Valencia.

¿Estamos en peligro? Tranquila.

Con mi marido estamos seguras.

Y con vuestros hombres, más.

Rodrigo me dijo anoche que valen por diez hombres cada uno de ellos.

Si me permitís, me gustaría seguir rezando

para pedirle a Dios que no les pase nada.

Siento no acompañaros.

Debo preparar la partida hacia nuestro hogar.

No sabéis las ganas que tengo de llegar al castillo de Valencia.

-¡A formar!

Ernesto, déjenos solos.

Bienvenida.

Gracias.

No todo el mundo piensa lo mismo que usted.

Tiene su lógica, ¿no cree?

Bien.

Hablemos de su futuro.

Creía que hablaríamos del pasado.

El pasado es leche derramada.

No se puede recoger.

Siempre hay que aprender de lo ocurrido.

Siento lo que hice.

¿Pero?

Hay muchas cosas que no comparto. Lo sé.

Y agradezco su sinceridad.

Acepto cualquier decisión que tome.

Entendería que me degradara a agente de campo o a administración.

Quiero que vuelva al puesto que tenía.

Pero depende de usted.

Será un suplicio, pero en sus manos está el querer sufrirlo.

Sabe que esta decisión le va a traer problemas.

Ajá.

¿Por qué lo hace?

Cosas mías.

¿Acepta?

Acepto.

Bien.

Dios se apiade de nosotros.

¿Sabéis? Creo que me voy a mudar a esta época.

Me siento rejuvenecido. No sabéis cómo os entiendo.

Lástima que tengamos que volver al Ministerio.

¿Volver? ¿Por qué?

Es la sangre del Cid.

Limpió una herida que le hizo un sarraceno.

Ya tenemos su ADN. No, esperad.

Spínola, por Dios. Hacedme caso. ¿Qué parte de "no combatir"

no entendéis? Y a vos,

¿qué educación os dieron, que no sabéis tratar a dos caballeros?

Dejad ya de discutir, por favor.

Ya tengo el ADN del Cid. Por eso salí a batallar con él.

Muchas gracias, pero ya no es necesario.

Mirad.

Eso es el claustro del Ministerio. Sí,

en 1960.

Es un impostor.

Encerradlos.

Joder. (RÍE)

Cómo avanza la tecnología, joder.

Está de puta madre, ¿eh?

¿De qué año decís que venís? Del 2016,

el último y principal Ministerio.

¿Y vos?

De 1960. Pero no me hables de vos, ¿eh? No me hables de vos.

Qué martirio todo el día hablando así.

20 años aquí y aún no me he acostumbrado.

¿Trabajáis para el Ministerio?

¿No sois el verdadero Cid?

No, no soy el verdadero Cid.

Pues mereceríais serlo.

Gracias. -He visto a pocos combatir como vos.

Ambrosio Spínola.

En efecto.

Joder, pero ¿cómo no me he dado cuenta antes?

Si yo soy un admirador tuyo.

Es un honor, es un honor conocerte.

El honor es mío, amigo.

No es un amigo.

Es un traidor, por mucho que nos pese.

Llevo 20 años alejado de mi familia.

Le he entregado mi vida al Ministerio.

No consiento que nadie me llame traidor, ¿estamos?

¿Por qué habéis venido?

Se encontraron unos huesos al lado de la Tizona y un anillo.

Un anillo exactamente igual al que vos lleváis.

Procuraré corregir ese error antes de morir.

¿Quién es usted?

Soy Rogelio Buendía Ortiz.

Agente 185, patrulla 23.

Del Ministerio de 1960.

¿Y qué hacéis aquí?

Cometí un error y lo estoy pagando con mi propia vida.

En 1960, Charlton Heston y Sophia Loren

vinieron a España a rodar una película sobre el Cid.

El señor Heston quería documentarse sobre el Cid

y se entrevistó con Menéndez Pidal,

que además de ser el presidente de la Real Academia,

era un experto sobre el Cid Campeador.

¿Qué dice?

Pregunta si está seguro que en los tiempos del Cid no tenían rifles.

Pero ¿cómo iban a tener rifles en aquella época, por Dios?

¿Es que en los Estados Unidos no estudian ni el Bachillerato?

"No, they have no rifles".

"Another question. What's the relationship

between 'el Cid' and Cristóbal Colón?".

Dice...

¿Qué dice, recórcholis?

Pregunta cuál era la relación entre el Cid Campeador y Cristóbal Colón.

Madre del amor bendito.

Este hombre, si nace más simple, nace botijo.

¿Botijo?

Dígale que la única relación que tienen es la letra ce,

de Cid, de Cristóbal, de Colón

y de los cojones que hay que tener para hacer estas preguntas.

Menéndez Pidal mandó a Heston a plantar pepinos.

Este se enfadó y no quería rodar la película

por falta de material para interiorizar el personaje.

¿Interiorizar? ¿Eso qué es?

Seguro que tiene que ver con el ADN. Seguro.

¿El ADN? ¿Qué es el ADN? Dejadlo continuar, por favor.

Cuando Menéndez Pidal supo que Heston no rodaba la película,

nos pidió un favor. Pero ¿cómo?

¿Conocía la existencia del Ministerio?

Sí, claro que la conocía. Fue agente del Ministerio.

Creo que llegó a ser consejero honorario.

¿Y cuál era el favor?

Nos pidió rodar un documental sobre el verdadero Cid,

así Heston tendría material suficiente

como para poder encarnar al personaje.

Por eso viajamos al año 1079.

-Coño, coño, coño. -Corta.

Corta, corta, corta.

Oh. -Hostia.

¿El auténtico Cid murió por vuestra culpa?

Sí, 20 años antes de lo previsto.

Inmediatamente volví al Ministerio.

Hostia puta, ¿sabe lo que ha hecho?

Se ha cargado al Cid, símbolo de España,

baluarte de nuestra historia. -Lo siento, señor.

Aunque también le digo que por lo que vi del Cid,

se trataba más de un mercenario que de otra cosa.

Sí, hombre. Encima de que muere por su culpa,

ahora lo pone verde. -Con el debido respeto, señor,

una cosa es la leyenda y otra muy distinta la historia.

¿Aceptó dar su vida por este simulacro?

Pero ha de ser un secreto entre nosotros.

Nadie debe saber nada de su nueva misión.

Ni ahora ni nunca.

¿Entendido?

Soy un soldado, obedezco órdenes.

Además, si alguien tenía que cargar con esa responsabilidad, ese era yo.

Lo dejasteis todo por el Ministerio.

Como yo.

Llevo 20 años sin ver a mi familia.

Lo único que conservo de ellos son unas fotos.

Nada más.

¿Qué va a hacer con nosotros?

Tranquila, no os voy a hacer ningún daño.

La fecha de mi muerte es dentro de 30 días.

Para entonces, le diré a Jimena que os libere.

Le ordeno que pare esta locura.

No es necesario que muera.

Lo siento.

Juré cumplir esta misión y es lo que pienso hacer.

(Puerta cerrándose)

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

¿Qué cojones...?

(Puerta cerrándose)

La madre que me parió.

Es inútil.

¿Me está vigilando? Es el protocolo

en situaciones como la suya.

¿Qué han hecho con la puerta? Está bloqueada, como la 58.

La hemos comunicado con otra puerta que lo devuelve al Ministerio,

como ha podido comprobar.

Somos unos virgueros. Sí. Unos virgueros, sí.

Sé lo mucho que ha sufrido.

Lo dudo.

Ese es su problema,

que se cree el campeón del sufrimiento.

¿Sabe, Julián?

Yo también perdí a mi esposa.

No era tan joven como usted,

pero su marcha me dejó hundido.

Como usted, empecé a ir a verla al pasado.

Y como usted, pensé en salvarla.

Con el tiempo, aparecieron medicamentos

que podían curarla. Como quería hacer Leiva con su hijo

y usted se lo prohibió. Por eso justo

no le envié las medicinas a mi esposa.

No cometa usted un error que...

que puede ser su pesadilla toda su vida.

Ya tengo una que me acompañará siempre,

no se preocupe. Sí, lo sé.

Por eso quiere salvarla.

Pero ¿sabe las consecuencias que puede acarrear si lo consigue?

Es que me da igual, Salvador, me da igual.

¿Seguro?

Si usted vuelve al pasado y la salva,

jamás habría entrado en el Ministerio.

Lope de Vega y el Empecinado habrían muerto,

quizá Alonso,

o Ernesto, también lo estarían por culpa de Leiva.

¿Va usted a cambiar la vida de su esposa por la de tanta gente?

No vayáis, os lo ruego.

Es mi obligación.

Siempre pienso que algún día no volveréis.

Aún no ha llegado mi hora, no os preocupéis.

Además, solo voy a vigilar, no a combatir.

¿Quiénes son nuestros invitados?

Decid mejor nuestros presos.

Todo está en orden, Jimena.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

Yo no quiero discutir con vos, pero...

pero reconocedme que ese hombre es un héroe.

Sí, pero por una causa equivocada.

No estoy de acuerdo.

Ha dado su vida para que la historia siga siendo tal cual es.

¿Aunque sea falsa? Falsa o no falsa, ¿qué más da?

Yo no estudié tanto como vos,

pero en mi época también se escuchaban cantares

sobre grandes victorias y reyes invencibles.

Nadie le canta al rey que pierde

o a los hombres que murieron en la batalla.

La historia la escriben siempre los que ganan,

no los que poseen la verdad.

(Celda abriéndose)

Quiero hablar con vos.

Sabéis que vuestro marido es un impostor.

Desde el primer día, no soy necia.

¿Y permitís que un hombre que no es vuestro esposo duerma con vos?

Porque es 1.000 veces mejor.

Es leal, noble, cariñoso...

Combate por causas justas, no por quien más le paga.

Y le dio su merecido a los infantes de Carrión.

No le puedo pedir más. Quiero que me expliquéis lo que no entiendo.

¿No habéis hablado con él de lo que guarda el baúl?

Temo que me deje si le hablo de ello.

Nunca vi dibujos igual.

No son dibujos.

¿Es magia?

Casi.

De donde vengo hay unos artefactos que fijan así la imagen.

Es como si ese artefacto...

le robara el alma a la gente.

No, es solo el reflejo.

¿Entonces son personas reales?

Parece un milagro.

Ahora es real.

Sí.

Fue su esposa en otro lugar y en otro tiempo.

Debéis convencer a vuestro marido de que vuelva con nosotros.

Si no lo hace, morirá.

Mentís.

Mi marido no puede morir.

Es un ángel que viaja por el tiempo.

Los ángeles como él o como vos

sois inmortales.

(Golpes en la puerta)

Señora, vuestro marido.

(Golpes en la puerta)

(Puerta abriéndose)

Te traigo el cafetito. Gracias, Angustias, lo necesitaba.

Espera, a ver si tengo suelto.

Regalo de la casa.

Por las pastillitas para dormir del otro día.

Hasta luego. Gracias. Hasta luego.

(Puerta cerrándose)

Mala noche, ¿eh?

La tuya no ha sido mejor.

Te va a doler. Dele ahí, sin miedo.

Perfecto.

¿De dónde vienes?

Del 142 antes de Cristo,

de salvarle el culo a Viriato.

Que no sé para qué, si va a morirse tres años después.

Así que...

Pues te han dado una buena paliza.

Los romanos, que son unos cabrones.

Siéntate. Nos han reventado, joder.

Pero bueno, hay sitios peores.

¿Ah, sí?

Cualquiera lo diría.

Tío, he visto cosas que no creerías.

He visto a dos soldados españoles pelearse a puñaladas

por ocupar el último sitio en un carro de rescate.

¿Eso dónde? En el Rif, en 1926.

Muy chungo, tío.

Pero lo peor que he visto ha sido la Guerra de Cuba,

la de 1895.

De esa ya sé algo más. ¿Sí? Pues yo lo sé todo.

Estuve allí dos años.

Había chavales que no habían cogido un fusil en su puta vida.

Carne de cañón, no duraban ni un combate.

Y si sobrevivían, morían enfermos. Sin médicos, sin medicina...

Una mierda.

¿De qué época eres?

De 1982, como Naranjito.

No has tenido suerte con tus destinos en el Ministerio.

Soy un soldado.

Y ahí voy, de guerra en guerra.

Malviviendo.

Bueno, voy a ver a Viriato, ha pasar el rato.

¿Eso qué es, un chiste? Eso es "flow", hermano.

(SE DUELE) La madre que...

Deberías descansar.

Ya descansaré cuando me muera. Tengo que volver.

He dejado a dos colegas de patrulla allí colgados y...

Los colegas son lo más sagrado, compadre.

Adiós, George Clooney.

(Puerta cerrándose)

(EL CID) (TOSE)

¡Ah!

Amor mío.

Resistid.

Creo que...

Creo que esta vez va a ser un poco difícil.

Jimena.

¿Has avisado a nuestros invitados?

Esperan en la puerta.

Quiero verlos.

Quiero verlos.

(TOSE)

¡Ah!

No...

Creo que...

no me...

no me queda demasiado tiempo.

Compañeros.

Y la misión sin cumplir.

Por un mes, maldita sea.

Tranquilizaos, debéis reposar.

Ahora...

Ahora atacará Ben Yusuf.

¿No lo escucháis?

¿Escucháis sus tambores?

¿Escucháis los tambores?

Me creen muerto.

No.

Y la historia se me ha ido de las manos.

Debía...

Debía morir por una... por una flecha perdida,

y no de un espadazo.

Nadie...

me subirá al caballo.

Y no ganaré la batalla después de muerto.

(LLORA)

Yo la ganaré por vos.

Montaré vuestro caballo y llevaré vuestras armas.

Os lo juro.

Siento...

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

Siento todo este lío, compañeros.

Tomad mi anillo.

Cógelo.

Los huesos del verdadero Cid...

Calmaos.

Es importante, Spínola.

Los... Los huesos del verdadero Cid...

están enterrados...

en un arcón...

a 100 metros del castillo, al oeste.

Que todo se haga...

como dice la historia, ¿no?

Gracias.

¡Ah!

Os prohíbo que salgáis a combatir. He jurado,

y lo que juro, lo cumplo. Y yo lucharé a vuestro lado.

Será un honor. Pero estamos cambiando la historia.

Tú nunca fuiste el Cid. Ni el que está muriendo tampoco.

Pero la historia dice que fue así, no la vamos a cambiar.

Aunque yo no combatiré por la historia.

¿Entonces por qué vas a arriesgar tu vida?

Por un compañero que se ha pasado aquí 20 años,

porque su sacrificio no puede quedar en balde.

Y si muero en la batalla, tampoco cambiaremos la historia.

Yo ya estoy muerto.

Me gustaría que me dierais vuestro permiso.

Lucharía más tranquilo.

Lo tienes.

Volved sanos y salvos, por favor.

El mundo me recordará por el cuadro de Velázquez, pero...

la realidad fue más triste.

Sí, cometí el error de leer en los libros cómo acabó mi vida,

arruinado y vilipendiado.

Así trata España a sus héroes.

Eso es lo que he aprendido desde que trabajo en el Ministerio.

¿Sabéis cuáles fueron mis últimas palabras a mi hijo?

Honor y reputación.

Yo dejé este mundo sin ambas cosas.

Así que si ahora muero en esta batalla, no me importa,

porque será por salvar el honor y la reputación de ese hombre,

que ha dado 20 años de su vida por cumplir una orden.

Que así sea.

(Toque de cuerno)

(Algarabía)

(Silencio)

La Tizona...

Solo por tenerte entre las manos ya merece la pena haber nacido.

(Relincho)

(Toque de cuerno)

He vivido...

muy feliz...

a vuestro lado.

Gracias por no despreciar...

a un impostor, Jimena.

No.

Vos sois mi verdadero marido.

Lo seréis siempre.

Cuando muera,

haced...

todo lo que os diga Amelia.

No podéis morir.

Amor,

¿estás ahí?

No te veo.

¿Estás ahí?

Aurora.

¿Estás ahí? -Sí, mi amor.

Aquí estoy.

Yo soy vuestra Aurora.

Gracias a Dios.

Gracias a Dios.

(Relinchos)

¡Por Santiago! (MUCHOS) ¡Por Santiago!

(Teléfono)

¿Sí? Angustias,

Hola, Julián, dime. ¿Me puedes traer un café?

Estoy muy liado, Pues claro, ¿cómo lo quieres?

Sólo y con azúcar, En cinco minutos estoy allí.

Vale, gracias. Una cosita,

Amelia y Alonso, ¿han llegado ya? ¿Están bien?

Perfectamente, aquí los tengo dando el parte al jefe.

"Okay". Venga, gracias, hasta luego.

¿Es necesario que ella esté aquí?

Lo es, vuelve a su puesto.

No os voy a pedir perdón,

porque sé que el perdón no se regala.

Os demostraré que podéis volver a confiar en mí.

Nací hace cinco siglos.

Otros tantos vais a necesitar para que vuelva a confiar en vos.

Yo no sé lo que está pasando, pero...

he visto arder brujas en la hoguera que eran menos odiadas que vos.

Señores, ya está bien.

Exijo que guarden la disciplina adecuada para este Ministerio.

Es difícil, porque todos hemos cometido errores, yo el primero.

Pero el Ministerio atraviesa un momento delicado

y los necesito a todos.

¿Me han oído decir alguna vez esto?

No, señor.

Pues sí, los necesito.

A ustedes y al señor Martínez, cuando vuelva a incorporarse.

Son mi mejor equipo y no pienso perderlo, ¿entendido?

Bien.

Ahora, señorita Folch, si es tan amable,

cuéntenos cómo ha ido todo con el Cid.

(Golpes en la puerta)

¿Julián?

Por último, le dimos los huesos del verdadero Cid a Jimena.

Ella hará lo que está escrito en la historia.

Los felicito, han hecho un buen trabajo.

Bueno, si es verdad lo que me cuentan,

porque los veo un poco magullados.

Nos atacaron al regresar hacia la puerta.

Los que lo hicieron quedaron peor parados.

¿Y usted, Espinola? ¿No tiene nada que decir?

No, simplemente que ha sido un honor servir con la patrulla

y que... pueden volver a llamarme,

siempre y cuando la señorita Folch no tenga inconveniente.

El honor ha sido mío.

¿Qué le ocurre, Angustias? -Julián.

Se ha ido por una de las puertas.

¿Por cuál? -No lo dice.

Deme la carta para que la lea.

(OFF) "Siento haberme ido sin despedirme.

Mejor así.

Las despedidas son siempre tristes.

No me busquéis.

Solo necesitáis saber que voy adonde pueda ayudar a los demás.

Voy adonde nadie sepa de mi pasado ni de mis problemas.

Amelia,

eres la mejor jefa que he tenido

y una de las dos mujeres más maravillosas que he conocido.

Alonso,

nunca he apreciado tanto a nadie tan diferente a mí.

Me hubiera tenerte como amigo de pequeño.

En mi barrio me habrías hecho mucha falta.

Angustias,

no te rindas... nunca,

pero procura dormir, por favor, y sin pastillas.

Ernesto, ha sido un honor trabajar con alguien con esa ética

y con ese traje de James Bond de los 70.

Solo un consejo, sonría, aunque sea de vez en cuando.

Por último, Irene,

no te diré nada, se lo diré a los demás.

Apoyadla, sé que os será difícil,

pero conmigo lo habéis hecho cuando os he fallado,

que no han sido pocas veces.

Alguien me dijo que los compañeros son sagrados.

Es lo que sois vosotros para mí.

Un abrazo a todos".

(Bisagra chirriando)

(Puerta cerrándose)

Hemos sabido de la existencia de una puerta del tiempo

no registrada por el Ministerio.

No es la primera. Ni será la última.

Pero esta trae sorpresa.

Por ella ha viajado un asesino hasta nuestros días.

Quien ha hecho esto no es un ser humano.

Es una bestia.

Carmen Salgado, también madre soltera,

29 años, año 1946.

Como la mujer que mató en 1981.

Entonces hay más muertes, estoy segura.

Son donaciones a un mismo orfanato.

Mucho dinero a lo largo de varias décadas,

todas con el mismo nombre.

Francisco Morán. Exacto.

Va para allá.

¿Cómo supieron lo del armario?

-Perdone, aquí somos nosotros quienes hacemos las preguntas.

Ya hemos encontrado ocho cadáveres en el sótano de su casa.

Tenéis una criatura, No. ¿Y si es falsa?

¿Desde cuándo viaja por el tiempo?

No me acuerdo.

¿Por qué me miras así?

Quería deciros que nunca he conocido una mujer como vos.

Jesús Méndez, detective de la Policía

en la brigada de estupefacientes de Usera en el Madrid de 1981,

apodado por sus compañeros como Pacino.

¿Qué hacéis, para que corréis? - Eres un madero, tío.

¿Chapino? No, Pacino.

¿Cómo llegó hasta aquí?

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  • T2 - Capítulo 9: Tiempo de leyenda

El Ministerio del Tiempo - T2 - Capítulo 9: Tiempo de leyenda

15 feb 2016

El Ministerio aún se está reponiendo del impacto sufrido por la traición de Irene Larra. Lola Mendieta está en la cárcel. Julián vuelve tras un tiempo de reposo y tratamiento psicológico tras fracasar en su obsesión de salvar a su esposa Maite, fallecida años atrás… Pero un nuevo caso debe de ser resuelto: el hallazgo de unos restos fechados que supuestamente pertenecen a El Cid Campeador. El problema es ya existen otros restos pertenecientes a tan insigne personaje que reposan en la catedral de Burgos. ¿Acaso hay dos Cid? ¿O uno es verdadero y el otro el falso? Amelia y Alonso se dirigen al sigo XI para descubrirlo. Lo hacen acompañados por Ambrosio de Spínola por orden de Salvador. Algo que supone apartar a Julián de la patrulla y que generará un nuevo conflicto.

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  1. Avatar de Martha Carvalho Martha Carvalho

    Porque no se pueden ver los capítulos?

    06 ago 2016
  2. Kye203

    No es posible, no se puede acceder a las series !!!¿¿¿¿¿¿

    04 ago 2016
  3. Kye203

    No puedo acceder a las series , necesito una solución !!!!!

    04 ago 2016
  4. Kye203

    En Chile tampoco puedo acceder .... Horror

    04 ago 2016
  5. Scriboni Gerardo

    Es verdad esta todo como "congelado"y desde mi Smartmovil i.posible de ver..

    02 jun 2016
  6. Otisorog

    Lo mismo hicieron con los últimos capítulos de Carlos Rey Emperador. Te enganchas con las series y después te dejan sin final o segunda temporada. Sería bueno que expliquen porqué.

    12 may 2016
  7. Herb

    Tampoco en guatemala se puede ver nada. Que lástima...

    25 abr 2016
  8. FEL

    ¿Porqué bloquearon El Ministerio del Tiempo en linea para México? Que mal!!!

    11 abr 2016
  9. Sklein

    No se pueden ver los capitulos !!!!!!! Por favor resuelvan el tema !!!!!

    07 abr 2016
  10. teresa

    Hola: en Argentina,( Buenos Aires,Mar del Plata),no se puede ver la segunda temporada del Ministerio del Tiempo.Porque esta bloqueada???

    07 abr 2016