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No recomendado para menores de 12 años El Ministerio del Tiempo -  T2 - Capítulo 18: Separadas en el tiempo
Transcripción completa

(MUJER) Chicos, escuchad.

Esta es Clara Campoamor, ¿sabéis quién fue?

(NIÑOS) No. -Pues lo vais a saber ahora.

Clara Campoamor fue una política madrileña

que luchó por los derechos de la mujer.

Fue fundamental para que las mujeres pudieran votar en España.

¿Las mujeres no podían votar? -No.

Durante mucho tiempo no. -¿Y por qué?

Porque desde siempre el hombre ha estado más cómodo

tomando decisiones mientras la mujer cocinaba en casa.

Mi madre cocina en casa, porque a mi padre se le quema todo.

(RÍEN)

Gracias a mujeres como ella,

tu madre puede votar y hacer más cosas aparte de cocinar.

Y ya puestos, puede decirle a tu padre

que se compre un libro de cocina.

Clara Campoamor fue una mujer moderna

que pensaba que la vida era cosa de dos: hombres y mujeres,

tanto en el hogar como en el trabajo y en la política.

Menos una cosa que solo pueden las mujeres.

Parir. Exacto.

¿Tenéis alguna duda? (TODOS) No.

Muy bien, así podréis rellenar el cuestionario.

Podéis hacerlo en parejas.

Lo siento, perdona la interrupción, no he podido evitar escucharte.

Tranquila. Veo que también admiras a Clara Campoamor.

Sí, a ella y a todas las mujeres

que luchan por su libertad y por sus derechos.

Irene Larra. Julia, Julia Lozano.

Encantada. Profe.

¿De qué año son estas fotos? -De 1930.

Si son tan viejas, ¿por qué usted sale en esa foto?

(Gritos de niños, música)

(Latidos de corazón)

(Gritos de niños)

(Latidos de corazón)

(Sintonía "Ministerio del Tiempo")

La verdad es que es exactamente igual que tú.

¿No puede ser... no sé, tu bisabuela o alguien cercano?

Muchas gracias.

Tengo que llevar a los niños al cole.

¿Quieres que te acompañe? No, qué va, Estoy bien, de verdad.

Julia, mira.

Toma, mi tarjeta.

No nos conocemos de nada,

pero si te vuelve a pasar algo y necesitas ayuda...

¿Eres psicóloga?

No, pero se me da bien escuchar.

Sé que las pesadillas hay que vivirlas a solas,

pero a veces está bien compartirlas.

Gracias.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Tienes visita, es Enriqueta.

¿Enriqueta?

¿Qué quiere?

No lo sé, hablar contigo.

Pero no lo entiendo.

Desaparece de repente, ahora vuelve...

¿No me dijiste que se fue a San Feliú a cuidar a su madre?

Sí. Pues espero que no quiera dinero,

porque tal como le van los negocios a tu padre es lo que nos faltaba.

Enriqueta.

¿Qué haces aquí?

¿Te pasa algo?

Señorita Amelia.

Necesito hablar con usted un momento.

A solas.

"¿Qué pasa, chavales?

Esta mañana me he levantado, he meado... mucho, además,

y me he preguntado: 'Oye, con la de chorradas que haces al día,

cómo es que nunca has hecho un «unboxing»'?

Si no sabéis que es un 'unboxing',

idos porque sois demasiado viejos para estar viendo esto.

Que no, que es broma. A ver,

yo me explico: un 'unboxing' es, básicamente,

abrir una caja de algo que te acabas de comprar

y lo enseñas por Internet.

Yo, como no me he comprado nada, he cogido la compra de mi abuela.

Ya sé que algunos de vosotros me vais a decir

que esto no se llama 'unboxing', que se llama 'haul'.

Pues yo lo llamo como me sale de los huevos.

Vamos a empezar.

Mira, una lata de berberechos, ¿ves?

Pone: 'De 60 a 80 unidades.

Peso escurrido, 64 gramos. Al natural'.

Ya se me ha colado la gata. Claro al oler los berberechos...

Garra Justiciera, ¿cuántas...?". -Qué mono.

Coño, Angustias, qué susto me ha dado.

"Me tengo que ir. Hasta la próxima. Saludos de Nexus 6".

¿Es él?

Sí que se le da un aire, sí. -No, no es él.

Solo buscaba algo de información, documentarme un poco.

Pues es clavadito. -Se lo voy a dejar muy claro...

(Móvil, sintonía "MDT")

¿Sí, jefe?

Sí, enseguida voy.

Déjeme pasar, por favor.

¿Qué coño será esto de Nexus 6?

Es Julia, estoy convencida.

(SALVADOR) Ajá, en otra época y sin aparente conocimiento

de los viajes por el tiempo. Sí, así es.

Bueno o eso dice ella.

Esa chica no tiene idea de lo que está ocurriendo, estoy segura.

Las "Sinsombrero". ¿Las conoce?

Mal subsecretario sería si no supiera quienes eran.

Las mujeres de la generación del 27.

Las mismas, completamente olvidadas por la historia,

por exiliadas tras la Guerra y por ser mujeres.

Margarita Manso, Maruja Mayo...

Rosa Chafel, María Zambrano, María Teresa León...

Las llamaban así porque como signo de rebeldía

cruzaron la Puerta del Sol sin el sombrero puesto,

como era costumbre en las clases altas.

La intransigencia no solo es en mi época.

No, no lo es.

¿Cuál es su plan? Investigar quién es la de la foto.

Muy bien. Así sabremos de una vez

si era ella o una antepasada sin más.

Muy bien, pues... me pongo a ello. Ajá.

Yo haré que vigilen a la profesora.

Cualquier precaución es poca.

Sobre todo con Irene, ¿verdad? -La veo ilusionada con esta misión

y no sería la primera vez que mezcla lo personal con lo profesional.

Correcto, pero al final, ¿quién no lo hace en este ministerio?

El que esté libre de pecado...

que tire la primera piedra, ¿no?

Claro.

¿Me has seguido al Ministerio? Sí, pero usted esté tranquila,

que no le he dicho nada a nadie. ¿Que esté tranquila?

Has viajado por el tiempo.

Sí.

Y he cometido un gran error.

Cogí prestado su librito, el de las puertas.

Y he descubierto algo terrible.

De mayor voy a ser una persona mala.

Muy mala.

¿Cómo de mala?

(Ladridos)

(Ladrido, silbido del viento)

¿Quién ha dejado esto abierto?

¿Quién ha sido?

Julita.

¿Has sido tú?

Seguro que sí.

Siempre has sido la más desobediente.

¡Ven aquí ahora mismo!

(Pasos corriendo cerca)

(Objeto cayendo y rodando)

(Chillidos de ratas)

¿Cariño?

¿Dónde estás?

(Zumbidos de moscas)

¿Julita?

Sal... para que pueda verte, bonita.

No estoy enfadada.

Te lo prometo.

¡Ay!

Ahí estás.

Ven aquí, cariño.

Ven aquí conmigo.

(RÍE)

(CARIÑOSA) Eh.

¿Cuántas veces te he dicho que no se abren las ventanas?

¿Cuántas?

¿En qué estabas pensando?

¿Eh?

¿Querías escaparte de mí?

(RÍE) ¿Querías escaparte de mí, mocosa?

Te he tratado como a una reina, niñata.

Te he dado comida. (LLORA)

Te he dado un sitio donde dormir, ¿no es verdad? ¿Eh?

¿Y así me lo pagas, haciéndome enfadar?

Deja de llorar.

Ya basta.

(JULITA) (LLORA)

(Gramófono, "Pobre viejecita")

(JULITA) (LLORA)

(JULITA) (LLORA)

Pobre viejecita,

qué delicadita.

¿Te gusta la canción?

¿Eh? ¿A que sí?

Sabes que no debes abrir las ventanas porque puedes resfriarte.

¿Eh?

Que fuera hace mucho frío.

Y no queremos que te pongas malita, ¿verdad?

No. -¿A que no?

¿Sabes qué? Te voy a dar un vaso de leche.

(JULITA) (LLORA)

(JULITA) (LLORA)

(Llaman a la puerta)

(Llaman a la puerta)

(JULITA) (LLORA)

(Llaman a la puerta)

(Llaman a la puerta)

Policía. Abra.

Policía. Abra.

(Gramófono, "Pobre viejecita")

¿Qué haces? Vámonos.

(Relincho, ladridos)

(Ladridos)

(Relincho)

(Ladridos)

(Relincho)

Enriqueta.

Escúchame.

¿Quién eres?

Estás en peligro.

Pero eso puede cambiar, ¿eh?

Yo... puedo ayudarte.

Pero tienes que dejar de hacer lo que...

lo que haces.

Tienes que fiarte de mí.

Te conozco.

Y sé por lo que estás pasando. -¿Qué sabes?

Sé que te buscan.

Y que van a encontrarte.

Te encarcelarán.

Y nunca saldrás.

Pero podemos cambiarlo.

Solo tienes que soltar a la niña...

y venir conmigo.

¡Ah!

¿Serás una ladrona de niños?

También haré cosas peores.

Todo el mundo hablará de mí.

Y pasaré a la historia como una asesina sin escrúpulos.

Seré...

la Vampira del Raval.

¿Por esta muchacha nos han llamado tan urgentemente?

Esa muchacha se llama Enriqueta Martí

y es una de las criminales más abyectas de nuestra historia.

Y les juro que a pesar de su apellido,

no tiene nada que ver con mi familia.

¿Esa cría? Imposible. Cuesta creerlo, sí.

Pues créanselo. Están ustedes ante la famosa Vampira del Raval.

Según cuenta la historia,

esta mujer comerció, robó, incluso asesinó a niños

entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Eso además de prostitución, proxenetismo, incluso brujería.

Joder, vaya currículum.

¿Y qué hace aquí? Eso nos lo explicará mejor Amelia.

Era mi criada.

La despedí porque la pillé robando.

Debió de seguirme después sin darme cuenta.

¿Te siguió hasta el Ministerio?

Descubrió las puertas del tiempo y también su destino....

convertirse en asesina.

Decidió evitarlo avisándose a sí misma en 1912

de que la detendría la Policía.

Como cuando Marty McFly avisa a Doc en "Regreso al futuro".

¿Cómo? Ya la veremos.

Señores, por favor, centrémonos en el tema.

Sí.

Bien, el Ministerio de 1912 nos ha confirmado

que cuando al Policía fue a detenerla a su casa,

tal y como cuenta la historia, la Vampira había huido.

¿Hay alguna pista para poder encontrarla?

No, no sabemos dónde está.

Para evitar que la detuvieran,

Enriqueta joven trajo a la mayor al Ministerio

y esta escapó por una puerta, no sabemos cuál.

Finalmente tenemos a una ladrona y asesina de niños

viajando por el tiempo con una criatura de cuatro años de la mano.

Un momento. Ella está aquí.

Si acabamos con ella, evitaríamos todos los crímenes del futuro.

Alonso, hijo, vamos a ver,

¿qué parte de la frase "No se puede cambiar la historia"

no acaba de entender? (CARRASPEA) Sí.

Quédense con esta cara, es la persona que tienen que encontrar,

la Vampira del Raval. No parece la misma mujer.

Desgraciadamente lo es.

Hemos alertado a todos los ministerios.

Se están registrando palmo a palmo

todos los pasillos de las puertas del tiempo.

La situación es de extrema alerta.

Creo que deberíamos inspeccionar su casa

a ver si encontramos algo. Quizás ha vuelto por allí.

(SALVADOR) Ajá. Muy bien.

Adelante.

¿Qué hacemos con ella? -Interróguela.

A fondo.

(Tecleo)

Teresa Méndez.

Te encontré.

Nos dirigimos a vuestra época y a vuestra ciudad.

¿No podríamos encontrarnos con otra... vos?

No, no creo. Hombre, Barcelona es enorme.

Mucha casualidad sería, ¿no?

A mí me reconoció un soldado de los Tercios de Flandes

20 años después de verme. Toda precaución es poca.

¿Cuándo fue eso? Cuando fuimos

a convencer a Cervantes de que escribiera "El Quijote".

Veo que no os aburríais. Y volvimos a coincidir

con el engolado ese de Lope.

Vaya, qué calladito te lo tenías.

Hablaremos de eso en otro momento. Tenemos trabajo.

Tenéis que ponerme al tanto de lo que hicisteis.

¿Podemos entrar de una vez?

Por favor.

Aquí huele a maldad.

Y a cerrado. Esto hace meses que no lo ventilan.

Toma.

Ponte guantes que estamos en el lugar del crimen.

(Chillidos de ratas)

(Gramófono, "La viejecita")

Pobre viejecita,

con el abanico,

con el abanico...

(Música detenida)

(Chillidos de ratas)

(Disparo de fotografía)

(Disparos de fotografías)

(Chillidos de ratas)

(Zumbido de mosca)

Venid.

Por lo poco que me ha dado tiempo a leer,

al parecer, la Vampira le vendía sangre de niños pequeños a...

ricos, enfermos de tuberculosis.

Pensaban que así se curarían.

(Disparo de fotografía)

Aquí hay de todo, ¿eh?

Pero ¿cómo es posible que la muchacha que hemos visto

acabe siendo en semejante monstruo? El ser humano,

que tiende a empeorar casi siempre.

(Chillidos de ratas)

Esta es la pintura.

Pero no parece de pincel, ¿no? Es de espray, espray de grafiti.

Desde luego aprende rápido en sus viajes por el tiempo.

(Disparo de fotografía)

¿Cómo he podido ser tan torpe? No te tortures.

Todos cometemos errores.

Mira yo, soy campeón del mundo

de tropezar siempre con la misma piedra.

¿Eh?

¿Un reportaje sobre nosotras? Sí.

Una periodista ya lo está escribiendo.

Es como si fuera una de las nuestras.

Josefina Carabias.

¿La conoce? Sí, es una gran periodista

y una gran mujer.

Mi reportaje no será tan bueno como el suyo,

pero cuanto más se hable de ustedes, las Sinsombrero,

más posibilidades hay de que el mundo entero conozca su valía.

La valía de una mujer poco se aprecia en estos tiempos.

Estoy segura de que eso cambiará.

¿Acepta que la entreviste? Por supuesto.

Entonces la invito a tomar un café, que ya va haciendo frío.

(Grito de niño)

(Grito de niño)

Otra vez no.

¿Le ocurre algo? No.

Creo que más que un café me tomaré una manzanilla.

Muy bien.

Ya tengo el ADN de las dos.

Lo enviaré inmediatamente al laboratorio.

Hay algo que no entiendo.

Dice que no es ninguna de las conocidas de las Sinsombrero.

Han estado tan olvidadas que algunas ni sabíamos que existían.

La foto de la exposición, por ejemplo, yo no la conocía.

¿No puede ser que Teresa y su doble sean la misma persona?

No, qué va. Ninguna miente.

Tendrían que ser actrices estupendas.

Y son idénticas, incluso tienen los mismos mareos.

Muy bien, pues esperaremos el informe de laboratorio del ADN.

Así que aparcamos el caso y mientras tanto,

concentraremos nuestros esfuerzos en encontrar a la Vampira.

Entendido.

(Móvil)

(Móvil)

Disculpe.

Ajá.

Es... Julia Lozano, la profesora. Cójalo.

Gracias.

Sí, Julia, dime.

(JULIA) "Necesito hablar contigo. No lo soporto más".

Necesita verme.

Dígame por qué puerta huyó la Vampira.

¿Otra vez? -Usted la trajo al Ministerio.

¿Le parece poco grave? -Ya le he dicho todo lo que sé.

Pues me lo cuenta otra vez.

¿Sabe usted que casi muero cuando mi madre me trajo al mundo?

No, no lo sabía.

Ojalá hubiera muerto.

No habría sufrido tanto.

Ojalá hubiera muerto como el hijo que traeré al mundo.

Vaya, veo que se ha aprendido muy bien su futuro.

Y voy a contárselo. -¿A mí?

¿Para qué?

Para que le duela.

Mi hijo morirá de hambre.

Porque seré tan pobre y estaré tan famélica...

que de mis pechos no saldrá leche.

Los que escribirán sobre mí dirán que ahí será cuando me volveré loca.

¿Tiene usted hijos?

Sí. -Pues cuídelos.

Cuando salga de aquí rezaré para que no pase por lo que pasaré yo.

Mire, señor,

puede interrogarme 100 días enteros con sus noches

y no le contaré nada más porque no sé nada más.

Pero si cuando la encuentren me necesitan para algo,

le juro que los ayudaré.

Haré lo que me pidan. -¿Por qué iba a creerla?

Hasta ahora solo se ha ayudado a sí misma

escapando de la Policía.

Al fin y al cabo, es usted la Vampira.

Todavía no.

¿Me escucha?

Todavía no soy ese monstruo.

Solo quería convencer a Enriqueta de que se detuviera,

de que aún podía salvarse.

Pensé que si la obligaba a recordar quién era

antes de convertirse en semejante monstruo, quizás...

quizás yo tampoco me convertiría en él.

(Pelota rodando cerca)

¿Hola?

Hola.

Era la casa del terror, pero no encontramos pistas de la Vampira.

El interrogatorio tampoco ha servido de nada.

Enriqueta jura que no sabe la puerta por la que huyó la Vampira.

Gracias.

Señores, el tiempo pasa y no tenemos nada.

Ernesto, recabe información de otros ministerios.

Ya lo he hecho, he pedido informes.

Sabremos si ha habido crímenes

similares a los de la Vampira en otras épocas.

Sería terrible.

Y todo por mi culpa.

A la gente no se la mide por las veces que tropieza,

se la mide por las veces que es capaz de levantarse.

Le perdonaría cualquier error, menos que se venga abajo.

La necesitamos.

Las pocas horas que duermo se repite la misma pesadilla.

Casi prefiero el insomnio.

¿Y no puede ser un recuerdo que tengas por ahí escondido?

Sí, eso es lo que más miedo me da.

Hay muchas cosas de mi pasado que desconozco.

Mis padres me adoptaron de muy pequeña

y no sé nada de mi familia biológica.

¿Has ido alguna vez al psicólogo?

Sí, he ido, pero no... no ha servido de nada.

¿Y una sesión de hipnosis?

¿Eso funciona? No lo sé,

pero por probar no pierdes nada.

Julián. Sí.

¿Puedo hacerle una pregunta? Sí, hombre, claro.

Le suena de algo "Nexus 6"?

Sí, son los replicantes de "Blade runner".

¿No la ha visto? No. ¿Replicantes?

Unos robots tan humanos que no se distinguen de los hombres.

Ya. ¿No se toma algo?

No, no. Tengo algo importante que hacer.

Venga.

(Tono de llamada)

(NEXUS 6) "¿Sí?

Sí, ¿quién es?".

Es la décima vez que me llamáis de este número y no decís nada.

No sé si hay alguien ahí, pero os digo que no pienso cambiar el ADSL.

"Así que dejad de llamar de una puta vez".

(SUSPIRA)

¿Cuántas veces os tengo que decir..."

"Te. Te tengo que decir". "Te, te, te".

Por los clavos de Cristo, no me acostumbraré jamás a...

Ni de tú ni de vos, Alonso.

¿Qué me quieres decir, que coma algo para coger fuerzas

para la siguiente misión? Así es.

Ojalá no hubiera misión.

Puedo ser la culpable de que exista la Vampira.

¿Qué quieres decir? Enriqueta se volvió loca

porque perdió a su hijo. No tenía con qué darle de comer.

Y se convirtió en un monstruo.

¿Hubiera llegado tan lejos si no la hubiera despedido?

¿Si hubiera tenido un sueldo? Era su destino.

Juro por Dios que quien es malo es porque así nace.

No estoy de acuerdo con eso.

Hay golpes en la vida que cambian a las personas.

Nadie cambia tanto. Buscar excusas es propio de criminales y tramposos

Entonces, ¿por qué vino a avisarme de lo que había hecho?

Si Enriqueta roba o mata a un niño en la época a la que haya ido,

no será la única culpable. Yo lo seré tanto como ella.

Sube el primer peldaño

y siente cómo te sumerges en el recuerdo.

Sube el segundo escalón, Julia.

Cada peldaño

es un paso más profundo a tu subconsciente.

(Tictac del metrónomo)

Sigue.

Sigue subiendo la escalera.

Cuando llegues al último peldaño, explícame qué ves.

Es una casa antigua.

Hay una música que está sonando de fondo.

Pobre viejecita.

Qué delicadita.

("La pobre viejecita")

No.

No, por favor.

No volveré a dejar la ventana abierta, se lo juro.

No me lleve.

Se lo suplico, señora.

Tranquila, Julia. ¿Quién te está llevando?

No lo sé, es una mujer, no consigo verle la cara.

No..

No me lleve.

No quiero dejarla sola.

-¿A quién no quieres dejar sola? -A la otra niña.

¿Qué haces? ¡Vamos!

(JULIA) No.

Soy yo.

Nos metemos por una puerta.

La puerta está marcada con una cruz roja.

-¿Y adónde te lleva? -No lo sé.

Es un lugar muy raro, es...

Es como un pasillo antiguo.

Y está lleno de puertas.

Dios mío. (HIPNOTIZADOR) (CHISTA)

¿Qué ves en ese pasillo?

La mujer está discutiendo con una joven.

Yo consigo escaparme, pero la empuja.

Me está siguiendo.

Voy corriendo por otro pasillo.

Hay gente disfrazada, como en un carnaval.

Sigo corriendo, pero me canso.

Me quiero esconder detrás de una puerta.

(GRITA HORRORIZADA)

Me está arrastrando hacia otra puerta.

¿Puedes ver el número de la puerta, Julia?

No veo nada. -Hay que para la sesión.

Ni se le ocurra. Es peligroso.

Julia, Julia, necesito saber el número de la puerta.

Por favor, cariño, haz un esfuerzo.

El número de la puerta.

805.

805.

¿805?

805, sí.

La Vampira huyó por la puerta 805.

(ERNESTO) Esa puerta conduce...

a 1986. -Avise al Ministerio de ese año.

Que pongan en alerta a la Policía. Y llame a la patrulla.

No, que la patrulla no salga hasta que yo llegue.

¿Por qué razón?

Creo que les puedo decir adónde deben ir exactamente.

"Okay".

¿He dicho muchas barbaridades? No, qué va, ninguna.

Creo que puedo ayudarte a resolver tu problema.

Pero necesito algún dato de tu adopción.

Puedo preguntar a mis padres. ¿Qué necesitas saber?

Lo primero, la fecha en la que fuiste adoptada.

Esta es la canción que tarareaba en trance la mujer de tu caso.

Sí.

La Vampira se llevó a Julia cuando supo

que la iba a detener la Policía en 1912.

Luego llegó al Ministerio y escapó por la puerta 805,

apareciendo en 1986, donde la vendió.

Al menos sabemos que la Vampira no hizo daño a la niña.

Y que tuvo buenos padres; si no, no sería la mujer que es ahora.

Unos buenos padres que pagaron fraudulentamente por adoptarla.

Bien, ya sabemos a qué año ir,

al año 1986.

¿Barcelona? No, Madrid.

Sin duda, ese monstruo no ha tardado en adaptarse a su nueva época.

Ni adrede habría encontrado un momento mejor.

Durante los años 80, hubo en Madrid una trama

ni niños robados nada más nacer. ¿Apartándolos de la madre?

Parece ser que esta tal Enriqueta

no es el único monstruo de la historia.

Mientras alguien quiera comprar, alguien querrá vender.

Lo que sea. Ya tengo los datos.

(SALVADOR) Tomen buena nota. -Aquí están la dirección

de la clínica, el informe y las fotos del doctor Madrigal.

Hideputa. Bien definido.

El tal Madrigal estuvo encausado años después

por vender niños recién nacidos.

De una familia humilde pasaban a ser hijos de familias con más medios.

Julia tenía cinco años, no era recién nacida.

Estos datos nos han dado los padres de Julia.

Parece que el doctor Madrigal hacía de intermediario

entre ellos y la Vampira. El doctor Madrigal

debía de recibir más demandas que ofertas

y decidió ampliar el rango de edad de los niños.

Es duro tratar temas tan escabrosos,

pero hay algo que quiero dejarles muy claro.

No deben intervenir en el caso de los niños robados

ni detener al doctor Madrigal.

¿No podemos castigarlo un poco? No, Alonso.

Hay que encontrar a la Vampira.

Ustedes se harán pasar por un matrimonio

que busca un hijo de la manera que sea.

Así, de repente. Tranquilo, ya he pedido cita

para mañana a través del Ministerio del 86.

(SALVADOR) Será el pretexto para que el doctor Madrigal los reciba.

Una vez conseguido ese objetivo, nos llevará hasta la Vampira.

¿Si no conseguimos que nos atienda? Bueno, en ese caso,

estoy seguro de que nuestro amigo Alonso

conseguirá que ese hijo de puta

nos preste la debida atención

sea como sea.

El doctor Madrigal está terminando con unos pacientes.

Enseguida los atiende. Gracias.

Bueno, pues otra vez haciéndonos pasar por matrimonio.

Sí.

¿Alguna vez lo has pensado?

¿El qué? Tener hijos.

Sí, lo intentamos, pero no hubo manera.

¿Y tú?

¿Si lo he intentado? No. No, joder.

Que si alguna vez te has planteado ser madre.

Ah. Bueno, tampoco soy de las que piensan

que las mujeres tienen como único objetivo ser madres.

Maite opinaba igual.

De hecho, odiaba cuando las abuelas la miraban con pena

por no tener críos, cuando le decían: "Se te pasa el arroz".

Lo odiaba.

Ella ponía por delante conseguir un trabajo

y ser independiente.

¿Por qué me miras así?

Es la primera vez que te veo hablar de Maite sin dolor.

Puede que sea la mejor forma de seguir queriéndola.

La verdad, igual deberíamos haber tenido un crío.

Sería una manera de tener algo de ella.

Porque ahora al que se le está pasando el arroz es a mí.

Con este curro, no se puede pensar mucho en el futuro.

Ya.

Ya pueden pasar, si son tan amables. Gracias.

Carlos y Elena Martín.

Es la primera vez que visitan la clínica, ¿verdad?

Sí, doctor. Siéntense, por favor.

Bueno, ustedes dirán.

Unos amigos nos han recomendado venir aquí al conocer nuestro...

problema. Más bien, el mío.

Yo no puedo tener hijos.

Buscan una segunda opinión. Ya la hemos tenido.

Usted es un experto. Imaginará por lo que estamos pasando.

Nos hace tanta ilusión ser padres...

Sabemos que hay muchos niños que necesitan una familia.

Por supuesto. Es una lástima que haya

tantas trabas burocráticas, porque lo urgente

es que esos niños reciban cariño. Además,

no nos importaría criar un niño que no fuese un bebé.

Suponemos que es más difícil para los que no son tan pequeños.

El dinero no sería un problema,

si hubiera que agilizar algún trámite.

Creo que es mejor que se vayan.

No sé quién se han imaginado ustedes que soy.

Sabemos perfectamente quién es: un cabrón que negocia con niños.

Salgan de aquí ahora mismo.

No sin que antes nos ayude a localizar a esta mujer.

Marga, llame urgentemente a seguridad.

"Ahora mismo, doctor Madrigal".

¿Quién es usted? ¿Dónde está Marga?

¡Váyanse o llamo a la Policía!

Vamos a ver, os lo voy a explicar muy clarito.

O colaboráis con nosotros

o vais a experimentar sensaciones que no habéis sentido jamás.

Ninguna es buena.

Muy bien, perfecto, Amelia, gracias.

Madrigal colaborará.

El método Entrerríos no falla nunca. -Sí.

A veces dan ganas de cambiar la historia, ¿verdad?

Sobre todo, cuando hay niños de por medio.

Separar a un niño de su madre es el peor de los delitos.

Sí, lo es.

Es un tema que conozco de primera mano.

Yo también fui un niño abandonado.

Los primeros años de mi vida que recuerdo

los pasé en el colegio de San Ildefonso.

¿El de la lotería? -Ajá.

El mismo.

(LOCUTOR) "26 minutos antes del mediodía

hace su aparición el 15 640, el Gordo.

Ha sido cantado por los niños Salvador Roa y Joaquín Sánchez,

que pasan a la mesa.

-Quince mil...". -Seiscientos cuarenta.

Salvador Roa.

Roa era el apellido de mi padre biológico.

Murió poco tiempo después de nacer yo.

Tuberculosis.

Mi madre no tenía recursos, así que, bueno...

me llevó a un orfanato.

No sabía que fuera un niño de San Ildefonso

y mucho menos que cantase un Gordo. (CHASCA LA LENGUA) -Dos.

Bueno, eso ya es suerte. (RÍE)

La lotería son probabilidades, Ernesto.

La suerte es otra cosa.

Hola.

¿Y tú cómo te llamas?

¿No me quieres decir tu nombre?

¿Para qué? Si nunca me cogen.

-Venga.

Dime tu nombre.

Salvador.

Eran diplomáticos.

Y me lo dieron todo:

una casa, una carrera,

una familia.

La suerte son hechos de algunas gentes

que a veces repercuten en otras.

Una pareja que se fija en un niño al que no quiere nadie.

Unos padres que en un momento dado

deciden ejercer como tales.

¿Ocurre algo, Angustias?

Han llegado los resultados de las pruebas de ADN que pidió Irene.

¿Tan pronto? Son los primeros datos, pero...

creo que son suficientes.

La coincidencia entre el ADN de la Sinsombrero

y su profesora de instituto

es absoluta.

-Entonces, ¿son la misma persona?

(JULIA) No quiero dejarla sola. -¿A quién?

A la otra niña.

No...

Soy yo.

Son gemelas.

La Vampira secuestró a dos hermanas.

Huyó con una hasta 1986

y a la otra la dejó en 1912

y esta fue la que se reencontró con sus padres.

Dos hermanas separadas por el tiempo.

Qué crueldad.

(Graznidos de cuervos)

¿La ves?

No.

Sabéis lo que os espera si nos habéis mentido, ¿no?

Vendrá, juro que no he mentido.

Ganas me dan de dejarlo a solas con mi amigo aunque no mienta.

No soy un criminal. Hago feliz a mucha gente.

No me joda, roba hijos a sus padres.

Padres sin medios que no podrán educarlos

y se convertirán en delincuentes.

No hago el mal, hago el bien. ¿Le doy al gaznápiro este?

Dale. Viene alguien.

Es ella, trae al niño.

Dale las joyas.

No intentéis nada extraño.

Os estaré vigilando.

(ENRIQUETA) Buenas tardes. -Hola.

¿Ha traído lo acordado?

Sí, sí.

La niña que me entregó ya está con sus padres adoptivos.

Por mí, como si hacen morcillas con ella.

¿Cuántos niños más quiere que le traiga?

De momento, ninguno.

Vaya.

Pues es una pena,

porque ya le había echado el ojo a dos.

¿Qué pasa?

¿Ha cambiado de planes?

No, no, no es eso.

Vamos, ven, ven conmigo, chavalín. -Quieto ahí.

He tratado con suficientes hombres en mi vida

como para saber que me está engañando.

No, no es eso, no.

Vamos, vamos. -Aléjese

o se lo clavo al niño.

Aléjese.

Aléjese.

Bruja, no escaparéis.

Enriqueta, espera.

Usted ya no me da órdenes, señorita.

Si no me dejan ir,

le doy un pequeño corte aquí y se desangrará como un cerdo.

Hija de mil putas, como lo hagáis...

¿Qué quieres, Enriqueta?

Irme a casa.

Así de sencillo. Perfecto.

Pero ¿qué decís? Lo primero es la vida del niño.

Hay que dejar que se vaya.

Mierda, no podemos dejarla escapar.

He hecho lo que me han pedi...

Alonso, protegemos la vida de un niño.

Debemos vigilarla con discreción, saber adónde va.

(Teléfono)

¿Sí? Es Amelia.

Sí, Amelia, dígame.

Sí.

¿Cómo?

Ya.

Sí, de acuerdo, estaremos preparados.

No han podido detenerla.

Ha amenazado con matar al niño que trae como rehén.

La están vigilando. -Le ha dicho

que estaremos preparados, ¿para qué? -Hay varias opciones.

Que se oculte en los años 80... O que vuelva aquí

para regresar a su época, a su casa.

Ajá, o que intente huir por cualquier puerta.

Avisen a seguridad. -Y el niño, ¿qué?

Si se ve amenazada, es capaz de cualquier cosa.

Si mata a ese niño, cambiará la historia.

En efecto.

Creo que hay una manera de evitar todo esto.

Vaya, ahora veo que me necesitan. (ERNESTO) Así es.

Usted nos dijo que si necesitábamos su ayuda, nos la daría.

Y usted no me creyó. -No.

Entonces, ¿por qué me lo pide ahora?

Porque es nuestra última oportunidad

y porque está en juego la vida de un niño.

¿Qué gano a cambio?

Ya veo que yo tenía razón. -Espere.

Lo ayudaré.

Solo pongo una condición.

No creo que estemos en disposición de aceptarle ninguna condición.

No me la niegue antes de escucharme.

Van de camino.

¿Está todo preparado por si falla el plan de Ernesto?

Sí, señor, todo preparado. Ajá.

Ojalá el destino pudiera cambiarse.

-Vamos a cambiarlo, aunque sea un poquito.

Esto no ayudará. Prefiero hacerlo sola.

No actuarán si yo no lo ordeno. Tranquila.

Vamos.

(Varios cerrojos corriéndose)

Si no me dejan ir, mato al niño.

¡Lo mato!

-No lo harás.

¿Qué haces tú aquí?

Te estaba esperando.

Ni un paso más o lo dejo seco.

¿Te acuerdas de Felicidad?

Todavía la tengo.

Nos la trajimos de San Feliu.

¿Te acuerdas?

Cuando nos la regalaron, no sabíamos cómo llamarla.

Mamá nos dijo que era un nombre muy raro para una muñeca,

muy largo.

¿Qué hiciste con ella?

Yo siempre la cuidé.

Yo siempre los cuido.

Si eso fuera verdad, soltarías el cuchillo.

Déjalo ir, te lo ruego.

No.

Este no me lo vais a quitar.

Yo siempre los cuido.

(LLORA)

También tuviste un hijo.

¿Lo recuerdas?

Pobrecito.

Murió.

Era mi bebé.

Murió de hambre.

Y no hice nada.

Pero no fue culpa tuya. Tú estabas sola.

Y eres muy pobre.

(LLORA)

-Ninguna madre se merece perder a su hijo.

La madre de este niño, tampoco.

Mírame.

¿Quién eres?

Soy un monstruo.

No, no eres un monstruo.

¿Quién eres?

Soy Enriqueta Martí.

¿Qué van a hacer con ella?

Bueno, pues... llevarla a la cárcel

a febrero de 1912.

Es así como lo dice la historia.

¿La ejecutaron? No, no dio tiempo.

Sus compañeras la lincharon en prisión.

Hay otras teorías. También se dice que murió envenenada.

Pobre viejecita.

Tan delicadita.

Con la mala noche

medio muerta está.

(SALVADOR) Fue la única condición que la joven Enriqueta

le puso a Ernesto: no sufrir.

Pobre Enriqueta.

Tan joven y saber en lo que se va a convertir.

¿Qué harán con ella?

Devolverla a su época y vigilarla.

Le juró a Ernesto que asumiría su propio destino.

Después de lo que hizo por nosotros no tengo por qué dudarlo.

Superar esta crisis

ha sido un verdadero milagro.

Y por cierto, ¿y Ernesto?

Me ha pedido el día libre para asuntos propios.

No recuerdo la última vez que pidió un día libre.

Ni yo. Si he de serle sincero, no sé si preocuparme o alegrarme.

Ya.

Ah, por cierto,

buen trabajo.

Estoy orgulloso de ustedes y cuando digo "ustedes",

quiero decir "todos ustedes".

Así que tómense dos días libres, se lo merecen.

¿Tiene un momento?

¿Es por lo de esa profesora? Sí.

No superará la crisis hasta que no sepa la verdad.

Eso supone conocer la existencia secreta del Ministerio.

En realidad, ya lo conoce.

Estuvo aquí de pequeña.

He pensado que puede ser una buena agente.

Ah, entonces, no me cabe la menor duda.

No nos va a decepcionar, ya lo verá.

Si es la mitad de buena que Amelia Folch,

me conformo. Gracias.

Perdona. Oye, perdona.

Eh... Tú eres Javier, ¿verdad?

¿Lo conozco? -No, no nos conocemos.

Verás, yo soy...

Bueno, yo...

conocí a tu madre. Me llamo Ernesto.

Ernesto.

Eh... No me suena, igual así, por nombre, no...

¿De qué se conocían?

Si no te importa, ¿nos sentamos un momento?

Sí, claro. -Bien.

Javier...

Luisa...

¿nunca te habló de tu padre?

Joder.

Qué fuerte, tú eres...

¿Eres mi viejo? -Sí.

Siento mucho que te hayas enterado así, pero...

tu madre nunca me dijo que yo tenía un hijo.

¿Y cómo te has enterado?

Luisa me escribió una carta antes de fallecer.

Pero llegó muy tarde y estaba incompleta.

En ella me dijo

que yo tenía un hijo y que...

sentía mucho no habérmelo dicho antes.

Escucha.

¿Ella nunca te dijo nada sobre mí?

No, no, es que ella era...

Era muy especial. -Sí, lo sé, lo sé.

Me extrañaba que los demás chicos del cole tuvieran padre y yo no.

Una vez le pregunté: "¿Dónde está el mío?".

Y me dijo que había decidido criarme sola.

Vaya, lo siento.

Es duro criarse sin un padre. -No te creas.

¿No?

Bueno, mira, Javier...

Yo sé que tú y yo ahora somos unos perfectos desconocidos.

Quiero que sepas que a partir de ahora

aquí me tienes para lo que quieras.

Gracias.

Pero me ha ido bien así.

Tengo 20 años y no necesito algo que no he echado de menos.

Claro.

Lo siento, me tengo que ir.

Pero bueno, de todas formas, ha estado... guay haberte conocido.

Espera.

Toma.

Aquí tienes mi número.

Guárdalo, no sé, por si en algún momento

necesitas cualquier cosa, lo que sea.

Gracias.

Javier. -¿Qué?

Encantado de conocerte.

(Bisagra chirriando)

¿Estás bien? ¿Pasa algo?

Sí, sí.

Pero estoy temblando.

Entonces, ella es la niña que estaba en mis sueños.

Es ella, tu hermana.

Logró escapar cuando la Vampira huyó.

La encontraron y la devolvieron a vuestros padres.

¿No puedo? No.

Sería un impacto demasiado fuerte para ella.

No podemos interferir en la historia.

Muchas gracias de todas formas.

Dicen que los gemelos están comunicados de una forma especial

estén lo lejos que estén.

Ya no tendré pesadillas,

ni ella tampoco.

Elena.

Sí, soy yo, Alonso.

No, quería... quería disculparme por no haber llamado antes.

No, no, no, estuvo estupendo, estuvo genial.

Sí, sí, precisamente os quería llamar, porque quería...

Te, te. Te, te quería llamar,

te quería llamar para ver si... bueno, nos podíamos ver otra vez.

¿Sí?

Perfecto, sí, sí, sí.

He estado fuera, sí, por trabajo...

Alonso ha encontrado a su media naranja.

Me alegro. ¿Sí?

Cualquiera lo diría con el careto que tienes.

Demasiadas cosas en poco tiempo. ¿Poco tiempo?

Si algo sobra en este Ministerio es tiempo.

Era un chiste, pero no debía de ser muy bueno, por lo que veo.

Eso está mejor.

Oye, había pensado que... podríamos salir a cenar.

O al cine, aquí, en mi época.

Creo que necesito estar sola, pero...

Otro día, gracias.

Otro.

Ya está, ha salido todo a pedir de boca.

¿A Amelia qué le pasa? ¿Adónde ha ido?

Tenía que irse. Ah.

Mi tumba.

¿Dónde está mi tumba?

En "Tiempo de lo oculto"

desvelamos uno de los grandes secretos de nuestro Gobierno:

el Ministerio del Tiempo.

Presidencia ha activado todas las alarmas.

No para de venir gente a la puerta del Ministerio a hacerse fotos.

¿Cómo nos ha descubierto? -Porque no estamos preparados

para una obsesión de ocho años. -¿Cómo va a haber gente

yendo y viniendo del pasado? ¿Te imaginas?

He dado mi palabra a Moncloa, sabremos solucionarlo.

¿Ha pensado cómo conseguirlo?

Esta amenaza pone en peligro la existencia de este ministerio.

Por ello he diseñado un plan estratégico.

He llamado a Lombardi y lo he invitado a que nos visite.

El pozo ese, ¿funciona? -No, no.

Tenemos cuatro horas para hacer que este ministerio

sea un sitio de lo más aburrido y normal.

Para ello deben meterse una idea en la cabeza:

somos funcionarios españoles.

He contactado con un agente cercano a las rebajas de SEPU de 1996.

Que nadie haga ni un minuto extra.

Habrá que coordinarse para que siempre haya tres haciendo cola

hablando de lo mal que está el sindicato.

La única forma de viajar en el tiempo

es que Angustias nos enseñe la yogurtera que tiene en su cocina.

Sonia, saca la cámara y grábalo todo.

-Ernesto, tenemos un problema.

Amenazar a un funcionario del Estado es un delito muy grave.

-¿Ve cómo ocultaban algo?

Desactiven el telón

y bajen las pistolas.

(Mecanismo funcionando)

Maravilloso.

Yo soy Colón.

Cristóbal Colón.

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El Ministerio del Tiempo - T2 - Capítulo 18: Separadas en el tiempo

02 may 2016

En su día libre, Irene va a una exposición sobre el papel de la mujer en la lucha por los derechos sociales en España. Allí se encuentra a un grupo escolar con su profesora, que se desmaya al ver a una mujer igual que ella en una foto del año 1912 sobre Las Sinsombrero, un colectivo de mujeres vanguardistas que han caído en el olvido.

Mientras empieza a investigar el caso, surge una alarma en el Ministerio: la Vampira del Raval no ha sido detenida cuando la Historia lo dice y anda libre. La situación se agravará cuando se dé cuenta de que no sólo está libre, sino que también sabe viajar por el tiempo.

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  1. Javier

    Muy mal llevado el hilo temporal con respecto al personaje de las gemelas. Pero a fin d cuentas, para mi sigue siendo una serie excepcional, a pesar d ser tan intermitente su emisión.

    17 jul 2017
  2. Naviaim

    Muy bueno el capítulo! Estudiando el caso de Enriqueta me ha llamado la atención la adaptación en la serie, ya que en 1881 no tenía más de 10 años, y en la serie es mucho mayor. Quitando eso, muy interesante!!

    29 mar 2017
  3. Vicente Ingresa Ortiz

    Viendo El Ministerio del Tiempo ahora mismo. Desde otro tiempo, 30-09-2016, y otro lugar: Edimburgo, en Escocia. Descubriendo hace muy pocas semanas esta gran serie, de la cual me alegro enormemente del acuerdo al que se ha llegado para la realización de una tercera temporada. Es una serie que lo merece si, o si. De lo mejorcito que ha pasado por TVE en los últimos años. Honestamente, se agradece. Animo, y adelante con ella!!!

    01 oct 2016
  4. Emma

    Este episodio es interesantísimo, me ha encantado! Cada vez me gustan más los personajes, especialmente Irene: es un personaje con una integridad, a la vez que dulzura y sensibilidad extraordinarios. Todos los personajes son todos muy interesantes, cada uno en su estilo! También se echa de menos a Pacino. Saludos!

    18 may 2016
  5. Margarita

    Wouuu pedazo capítulo! !!

    04 may 2016
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