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No recomendado para menores de 16 años El final del camino - Capítulo 1
Transcripción completa

-Así, ya está. Coge harina.

Un poquito más...

así, muy bien.

Toma y amasa.

A ver qué bonitas...

Un poquito más de harina por aquí...

y por aquí.

¡Esteban!

-¿Qué haces? (MADRE) -¡Pedro!...

Vete a desayunar.

(Alboroto de niños jugando)

He traído más leña, madre. Déjala ahí.

Come algo.

Dame eso... ¡Eh!

¿Las has hecho tú? -Sí. Y son para los tres.

(Gritos de sarracenos)

(MADRE GRITA) -¡¡¡Sarracenos!!!

¡Venga, vamos!

(Gritos de pánico)

(GENTE GRITANDO DE PÁNICO)

¡Vamos Pedro, venga!

¡Vamos Pedro, vamos...! (MADRE) ¡Niños!

(ESTEBAN) -¡Madre!

¡Gonzalo, tenemos que irnos!

¡Vamos, Esteban! ¡Vamos, Esteban!

(ESTEBAN) ¡¡¡Madre!!! ¡Vamos!

(GRITA) ¡¡¡Madre!!! ¡Esteban!

¡Vamos Esteban! ¡¡¡Madre!!!

¡Levántate, vamos! ¡Venga, levanta!

Si os quedáis moriremos los tres. ¡Marchaos ya!

Esto te protegerá. ¡Vamos, Esteban, vamos!

¡Como me toques te mato!

¡Márchate!

¡Suéltame!

(GRITA) ¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!! ¡Pedro!

¡¡¡Gonzalo!!! ¡Pedro! ¡Pedro!

(ESTEBAN) ¡Gonzalo! ¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!!

(PELÁEZ) -Dad sepultura a los muertos

y atended a los heridos.

(REZA) -Te los devolvemos a ti, Señor, de quien los recibimos;

sabiendo que no los perdemos cuando vuelven a ti.

(PELÁEZ) -¡Los supervivientes vendrán conmigo!

En Compostela encontraréis comida y refugio.

-Gonzalo, ¿qué va a pasar con Pedro?

El moro pudo matarlo, pero no lo hizo.

Lo quería vivo. -Para venderlo como esclavo.

Tu hermano acabará muerto antes o después.

Estáis equivocado. Pedro sobrevivirá.

¿Cómo te llamas, hijo? Gonzalo.

Escúchame, Gonzalo,

sé que es duro para ti oír esto, pero no quiero engañarte.

Es lo que hacen con todos sus prisioneros.

(SEGURO) No. Mi hermano sobrevivirá.

-¿Qué es...?

-Las obras del templo más importante

que se haya construido jamás. La tumba del apóstol Santiago.

Francos, normandos y sajones peregrinan a mi ciudad

para postrarse ante él.

Bienvenidos a Compostela.

Bienvenidos... a la Jerusalén de Occidente.

(Música)

(OFF) ¡¡¡Gonzalo!!! ¡¡¡Gonzalo!!!

(RESPIRA ANGUSTIADO)

¿La misma pesadilla?

Lo abandoné... No fue culpa tuya.

Lo dejé allí solo...

Eras un crío, Gonzalo. Hiciste lo que debías:

salvar a Esteban y salvarte a ti mismo.

No puedes seguir así. Tienes que asumir...

Tienes que asumir que Pedro está muerto.

Siento haber sido tan cruda, pero no soporto verte sufrir.

Aprende a perdonarte y empieza a vivir.

Ya lo hago.

Gracias a ti.

Hola... Buenos días.

-Rápido, necesito ayuda. ¿Qué ha pasado?

Es una herida profunda.

Trae paños limpios. Voy.

(Ruido de obra)

Esteban...

¿Con qué estás? ¿Una virgen? ¿Un apóstol?

-A ver si te vas a quedar sin dedos.

-Dómine. No hay forma de conseguir más espacio...

Es imposible. -Sabes de sobra lo que quiero.

El mayor templo que se haya construido jamás.

Los peregrinos llegan a cientos y hay que darles un techo.

-Mirad los planos, el sepulcro condiciona la obra.

No se puede conseguir más espacio. -Busca la manera.

-Pero... -¡Más espacio, como sea!

¿O me he equivocado contigo?

¿He depositado mi fe en quien no debía?

-No, por supuesto que no. -Pues deja de lamentarte

y construye un templo digno de un apóstol.

El espacio no es el único problema. También está la plata.

No puedo levantar este templo si no consigo más fondos.

Los peregrinos traen dinero.

Y los arriendos de las tierras dejan buena plata.

Hace falta más, Gonzalo, mucho más.

-El Dómine quiere más espacio. -Imposible.

Nos condiciona la tumba... -Se lo he explicado.

Pero no quiere entenderlo. (ANSIOSO) ¡Necesito ideas!

(ODAMIRO) -Os maravilláis ante la Iglesia de Peláez.

Será la más grande, decís.

Un monumento a Santiago, cuyo cuerpo,

descansa bajo estas piedras...

un monumento a Dios.

Y yo os digo...

¡Esta construcción no es un monumento para Dios!

¡Esta construcción,

es un monumento a la vanidad humana!

Pedid apoyo a la corona. Si escribís al rey, os ayudará.

-¿Y crees que no lo he hecho?

Ese cretino ni siquiera se ha molestado en responder.

El rey Alfonso se encuentra en plena campaña

para reconquistar Toledo. Toledo es insignificante.

La tumba del apóstol está aquí. -Dómine....

El Conde de Andrade desea hablar con vos.

(EXTRAÑADO) -¿Andrade?

Que entre.

-Traigo noticias, mi Señor.

La reina me ha enviado una carta.

Viene a Compostela.

-¿La reina?

¿Y por qué os escribe a vos y no a mí?

Quiere reunirse conmigo...

Con los dos, en realidad.

¿El motivo? -Sé lo mismo que vos.

-Algo me dice que en lo que concierne a la reina,

siempre sabéis mucho más que yo.

Gracias, Andrade.

Podéis retiraros, me doy por informado.

Es vuestra oportunidad.

Pedid a la reina fondos para el templo.

Esa mujer no viene a darnos nada.

Te lo garantizo.

-Cada vez hay más peregrinos en el hospital.

-Muchos enferman por el camino... ¿Y qué?

-Llegan viajeros, la ciudad crece.

Ya no basta con controlar el mercado...

hay que ver más allá.

-Tomás, es cuanto tengo, lo juro.

-Tiendas hay a montones, pero solo un hospital.

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar, por seguir vivo y sano?

-Bastante... supongo.

-Mi familia pasa hambre...

Por favor.

Es todo cuanto tengo.

-No sé a quién odio más,

si a los avaros o a los embusteros.

Vuelve a engañarme y tendremos un problema.

Hazme caso, Remo.

En pocos años ese hospital será el mejor negocio de Compostela.

(SILBA)

Ahora vuelvo.

Estamos ocupados. ¿Nos vemos luego?

La reina Constanza viene a Compostela.

¿Cuándo? Está en camino.

(EFRAÍM GRITA) -¡Elvira! Un momento...

Dime.

O lo abrimos o... o morirá desangrado.

Efraím, no podemos hacerlo. Morirá...

Perdonad, tenéis que salir...

enseguida os atenderemos.

Tú también debes irte. ¿Va todo bien?

Sí, hazme caso y espérame en casa.

(Música de intriga)

(EFRAÍM) ¡Cierra las ventanas!

Trae el libro.

¡No!

Esta vez quiero que prestes atención.

Tienes que aprender.

(Ruido de obra)

-Esto no sirve... esto es imposible,

no podemos mover el terreno.

(SUSPIRA) ¡Qué desastre!

Si no le damos al Dómine lo que pide, nos echará.

¡Vamos, continuad trabajando!

-Es muy tarde, Maestro...

Necesitamos descansar.

-De acuerdo, Seguiremos mañana.

-Que descanse, Maestro.

-¡Hasta mañana!

¿Por qué echaste a todos del hospital?

Un peregrino herido de gravedad.

Efraím dijo que estaba muy mal, había que despejar el hospital.

¿Y habéis salvado al enfermo? Sí, claro que sí.

¿Vas a estar presente cuando llegue la reina?

Supongo. Soy el jefe, de la guardia.

Se me olvidaba que mi marido es un hombre muy importante.

El Dómine está preocupado.

No cree que esta visita traiga nada bueno a Compostela.

Pero el Dómine, no está aquí.

(SIMÓN) -Constanza de Borgoña... esposa de Alfonso,

Rey de León, Castilla y Galicia. Nunca he estado ante una reina.

¿Algún consejo?

-Cuanto más agaches la cabeza, mejor opinión tendrá sobre ti.

Mi Señora, es un honor... (SECA) -Salud, Dómine.

-Es un honor teneros en la ciudad.

Me acompaña el Conde de Andrade, como pedíais en vuestra carta...

-A vuestro servicio, Señora...

-...y Gonzalo de Catoira, jefe de mi guardia.

Majestad. -Gonzalo de Catoira...

Mi dama tiene algo para ti. En cuanto a vos...

Debo resolver cuanto antes el asunto que me ha traído al norte.

-Seguidme.

-¿Dónde podemos hablar? Acompáñeme.

-Alfonso lleva meses sitiando Toledo.

No moverá sus tropas hasta que se entreguen.

Para esos moros solo hay dos caminos:

o rendirse o empezar a comerse entre ellos.

-Será una gran victoria. -Sí, lo será.

Y vos contribuiréis a ella. Necesitamos plata y provisiones.

Por eso he venido.

-Este no es el mejor momento para que Compostela

entregue su plata. Todo lo contrario, necesitamos más,

para construir el Tem... -El rey os pide

un pequeño sacrificio, ¿os negáis?

-No, claro que no... Se hará lo que ordenéis.

-Alfonso desea que ambos me acompañéis.

Os quiere a su lado cuando entre en la ciudad.

-Será un honor. -Me gustaría prepararlo todo

para el viaje a Toledo. -Saldremos cuando reunáis la plata.

-Sobre eso, mi Señora... ¿cuánta necesita exactamente?

-Toda.

-Alfonso no solo me niega la plata

sino que me quita la que necesito. -Debemos obediencia al Rey.

-¡Ese no es nuestro Rey! Es un usurpador.

Mató a su hermano Sancho para quedarse con el trono

y encerró a García, nuestro verdadero rey...

-Podrían acusaros de traición por hablar así.

-Toda la plata de Compostela... (ENFURECIDO) ¡Dios!

-Las cárceles de Toledo están llenas de cristianos.

Uno de estos presos hizo llegar un mensaje al campamento del rey.

Suplicaba que este collar se entregase en Compostela,

que se entregase a Gonzalo de Catoira.

Ese preso se llama Pedro... y dice ser tu hermano.

(DESESPERADO) ¡Pan!

¡Necesitamos pan!

(CON ACENTO ÁRABE) -Vosotros y toda la ciudad.

Negarle el alimento a un prisionero, es haram.

No soy yo quien os mata de hambre.

Es su rey, el que impide que entre comida en la ciudad.

Y ahora guarda silencio.

¡Pa...pan, pan...pa!

(CON ACENTO ÁRABE) -No va a salir bien, Pedro.

(DESFALLECIDO) Mi hermano vendrá.

-Está vivo.

Encerrado en Toledo.

Voy a traerlo a casa. Pero, Toledo está sitiada,

¿cómo vas a entrar? Ya encontraré la manera.

Las murallas de Toledo mantienen a raya

al ejército de Alfonso ¡Un ejército entero!

Y tú quieres entrar solo.

Espera a que se entreguen

y podrás sacar a Pedro... Para entonces podría estar muerto.

(ENFADADA) ¡Eres tú, el que va a morir!

Dijiste que siempre estarías conmigo.

Llevo años esperando una señal.

Y por fin ha llegado.

Tengo que ir.

Prométeme que volverás con vida.

Prométemelo.

Te lo prometo.

-De Gonzalo de Catoira, ¿qué sabéis?

-Es un buen soldado.

Y leal. -¿Leal a quién?

-A Peláez. -Tened cuidado con Peláez.

Ser obispo no es suficiente para él.

Quiere más. Mucho más.

Y no le importará derramar sangre para conseguirlo.

-Ha sido demasiado tiempo sin verte.

Vengo a ofrecerte la libertad.

Ya, claro,

(IRÓNICO) ...qué suerte tengo...

¿Y cuánto me va a costar?

Me voy a Toledo con el Dómine.

Quiero burlar el asedio y rescatar a un preso.

Necesito a alguien que conozca Toledo

y que sepa luchar.

Y tú eres la mejor espada que conozco.

El preso es Pedro.

Al final lo has encontrado.

Has cumplido tu condena.

Eres libre.

¡Guardias!

(Ruidos de arañazos)

(Música de intriga)

-¡Maestro!

¡Ahí está Esteban!

(BERNARDO) -Que venga.

¿Esto lo has dibujado tú?

Un triforio de doble altura...

sujeto por una bóveda de cañón.

¿Cómo se te ocurrió?

-No lo sé.

-Es brillante.

(EMOCIONADO) Y lo vamos a hacer.

Cumpliré mi promesa.

Te quiero.

(SUSPIRA)

-¿Estás bien? Sí.

Sólo hay una cosa que puede mitigar tu dolor:

aliviar el sufrimiento del prójimo.

Estoy bien.

Vamos.

(ALEGRE) -¡Madre! -¡Mi reina!

Vuelve a la tienda Urraca, Enseguida voy.

Venid conmigo. El Rey querrá saludaros.

-¿Por qué no se rinden de una vez?

-¿Les llega agua o comida? -Nada, Majestad.

Tenemos vigilados todos los suministros.

-Es absurdo.

Toledo será mía y lo saben.

No sé por qué se empeñan en resistir.

-Tal vez podríamos, negociar un...

(Golpe)

(TAJANTE) -Quiero Toledo rendida sin condiciones.

Se me va a recordar por esta victoria.

Seré el Rey que puso Toledo a sus pies.

Retiraos.

-Diego... -Majestad...

He traído toda la plata de Compostela.

-No esperaba menos. -Por vos, lo que sea necesario.

-Conde...

-Majestad... -Gracias por venir.

-Mi Señor,

me gustaría hablar con vos sobre el Templo de Santiago.

-Ahora no. Quiero descansar.

(CORTADO) -Claro, en otro momento.

-A Peláez no le ha hecho gracia entregar su plata.

Deberías vigilar la forma en que dirige Compostela.

-Déjame la política a mí y cumple con tu deber

que es darme un hijo varón.

¡¡¡Gonzalo!!!

¡¡¡Gonzalo!!!

Entrar ahí es de locos.

Llegas tarde.

Tenía asuntos que atender.

¿Tienes un plan?

Tengo un plan.

Pues más nos vale que sea bueno.

(SUSPIRA)

Gonzalo,

sabes que a mi me da igual pero...,

tú tienes una mujer, tienes otro hermano,

eres el jefe de la guardia.

¿Vas a arriesgarlo todo por alguien que apenas conoces?

Es mi hermano.

Que además podría estar muerto.

Aunque claro, eso nunca lo sabremos,

porque nos matarán tan pronto nos acerquemos a esa muralla.

Ya te he dicho que tengo un plan.

Y Pedro está vivo.

(KELED) -Alfonso está acumulando hombres en su campamento.

No sé si ese loco está pensando entrar en la ciudad.

Pero si acaso, le quitaremos la idea de la cabeza.

¡Abre!

Decapitaremos a los presos cristianos...

y mandaremos sus cabezas al campamento de su rey.

Le enseñaremos que debe temernos.

(CON ACENTO ÁRABE) -Se acabó el tiempo

y tu hermano no ha llegado.

Ha llegado un espía con noticias de Toledo.

Van a ajusticiar a los presos cristianos.

Tenemos que salir ya.

¿Listo? No,

pero qué más da.

(Galope caballos)

-¿Qué sucede?

-Esos dos son de los vuestros.

(Música de tensión)

¡Traemos un mensaje para vuestro rey!

-¿Quien os envía? Alfonso, rey de...

(CON ACENTO ÁRABE) -Bajar de los caballos

y soltar las armas.

(REZA EN LATÍN) -Nomen Tuum, adveniat Regnum...

¿Y ahora qué?

-¡Seguidme!

¿De verdad este era tu plan? Estoy improvisando.

¿En serio? ¡Sí!

¿Qué?

(GRITA) ¡Quietos!

(CON ACENTO ÁRABE) -¡Arqueros!

No creo que sea una buena idea.

Quietos, no se me vaya a ir la mano...

¡Vamos a llevarnos a ese hombre!

Si alguien intenta algo, vuestro jefe morirá.

¿Es que no tienen honor, cristianos?

¿Quieres a este preso? Pelea por él.

Si vences, es tuyo. Si venzo yo, morís los dos.

¡Honor, cristianos! ¿Pero qué honor ni qué honor?

O nos das al preso, o te corto el cuello.

¡Gonzalo!

(Gritos de lucha)

Ahí, ahí, con honor...

(VÍTORES DEL PÚBLICO)

(Música de tensión)

(GRITA CON FURIA) ¡¡¡Aaaahhh!!!

Coge a mi hermano.

Vamos, Pedro.

Dio su palabra.

(GRITA CON RABIA) ¡¡¡Dio su palabra!!!

¡Ayuda!

Con cuidado.

¡Traed agua!

Es mi hermano Pedro, Señor.

-¡Mirad Toledo!

-¿Qué ha pasado en la ciudad?

-Alfonso no dejará que otro le robe su victoria.

Haced algo, o está acabado.

-Quiero hablar con ese emisario en cuanto llegue.

Retiraos.

¿Qué mensaje traes de Toledo?

(ACENTO ÁRABE) -Este mensaje es para el Rey Alfonso.

(AMENAZANTE) -Contesta a mi pregunta.

-Toledo se rinde.

Habéis acabado con nuestro caudillo

y la guardia ya no puede seguir luchando.

(FIRME)-No.

No es eso lo que le dirás al Rey.

-Rey de los Cristianos...

Toledo se rinde.

El hambre y la sed están acabado con nosotros

y ya no podemos seguir luchando.

Nos ha derrotado, Majestad.

Lo único que le pedimos es que deje a nuestros hombres

seguir viviendo.

-Así será.

Retiraos.

(Música gloriosa)

-Aquí tenéis vuestro gran triunfo, Majestad.

El que os hará pasar a la historia.

He entregado toda la plata de Compostela a vuestra campaña.

Sin embargo, debo continuar con la construcción

del Templo de Santiago. Para ello necesito dinero...

-Cuándo tu reina te pidió ayuda, ¿dudaste?

Ella dice que dudaste.

-Majestad, necesitaba esa plata.

La necesito. Es el templo del apóstol.

-Las reliquias no ganan guerras.

-La cristiandad mira a Compostela.

Es el símbolo que mantiene unidos a los reinos.

-Lo que mantiene unidos a los reinos soy yo.

Compostela es insignificante, como tú.

Cuando yo llamo, tú vienes.

Cuando yo pido, tú das.

Todos tenemos un papel en el plan de Dios

y el mío es ser obedecido. -Os pido que reflexionéis...

-Tu trabajo es administrar Compostela

y darme plata cuando te la pida.

Si no te sientes capaz de una tarea tan sencilla,

pondré otro en tu lugar. Si algo sobra son obispos.

Y ahora... largo.

(CONSTANZA) -No confío en Peláez.

Quiero que seas mis ojos y mis oídos en Compostela.

-Lo vigilaré. -Si conspira contra nosotros...

-No temas. Cumpliré con mi deber.

-Tu deber...

¿Para conmigo, o para con tu Rey?

-Si el Rey descubre lo que hay entre nosotros...

-Al Rey le da igual.

(NADIR) -Toledo ya está en manos de Alfonso.

Nuestros reinos sucumben ante los ejércitos de ese bárbaro

al que una vez llamasteis amigo. Sí, Al-Mutamid; vuestro amigo.

El mismo que ahora conquista nuestras ciudades...

mientras construye en Compostela una Meca para los Cristianos.

Yo digo que ataquemos.

Recuperemos Toledo y sigamos avanzando hacia el norte.

O reaccionamos o los cristianos nos echarán de nuestras tierras,

mientras el gran Al-Mutamid recita poemas, sobre la paz.

-Muestra un poco de respeto, es de tu rey de quien hablas.

(CON ACENTO ÁRABE) -Con nuestro ejército

no podríamos recuperar Toledo, y menos llegar a Compostela.

-Cierto. Por eso ruego al consejo que pida ayuda a África

y que se una a nosotros el ejército almorávide.

-Los almorávides son unos carniceros.

Acabarán con los cristianos, pero después nos masacrarán.

-Pido al consejo que se pronuncie.

-¿Quienes estáis de acuerdo en pedir ayuda a África?

(YUSUF) -Pronto partiremos hacia Al-Andalus

a ayudar a nuestros hermanos.

Regaremos los campos de la península

con sangre cristiana. Desde Sevilla,

hasta la tumba de su falso apóstol.

(ACENTO ÁRABE)-¿De verdad crees que llegaremos a Compostela?

Come algo.

-¡Gonzalo!

Me alegro de que hayas recuperado a tu hermano.

Sé lo que significa para ti.

Gracias por haberme cubierto las espaldas con el Rey.

Tenía que ser su victoria.

Cuando te conocí eras un muchacho débil y asustado.

Y mira en qué te has convertido.

Un hombre capaz de rendir una ciudad.

Aunque nadie llegue a saberlo nunca...

Me da igual la gloria. Lo hice por mi hermano.

Tu sentido del deber y de la lealtad hacia los tuyos,

son virtudes tan admirables como peligrosas.

Se acercan tiempos difíciles para Compostela,

tiempos en los que cada cual,

tendrá que escoger a quién debe su lealtad.

Creo que siempre he sido leal a quien lo merece, Dómine.

Llévalos a Compostela.

Gonzalo,

¿dónde va el Dómine? No lo sé.

Pedro...

¡¡¡Pedro!!!

(GRITA) ¡Elvira!

¿Es él? Si.

Tiene la piel ardiendo.

(EFRAÍM) -Ayúdame.

Tumbadle.

Prepara un emplaste de miel y aceite de lavanda.

Y busca bardana. ¿Voy... a morir?

No. No lo permitiremos.

(AMBIENTE DE MERCADO)

Hola.

¿Por fin estás despierto? ¿Cuánto tiempo llevo dormido?

Solo una noche, pero las fiebres han remitido.

Bien...

Vamos a dejarle descansar.

(REMO) -Abren las carnes.

Querías saber qué hacen con tanto sigilo en el hospital.

Abren las carnes de los enfermos.

-Eso es blasfemia.

-¿Puedes conseguir un testigo? -Tengo algo mejor...

...lo último que recuerdo es veros... alejándoos.

Y el moro que me arrastraba al barco.

En cuanto me recuperé, me vendieron como esclavo.

He pasado todos estos años de amo en amo.

Bueno, eso se acabó. Ahora estás aquí, con tu familia.

Descansa.

-Debo irme.

Tengo trabajo.

¿Estás bien?

Volviendo de Toledo, el Dómine estuvo hablando conmigo...

Creo que algo no va bien.

A Peláez solo le interesan sus propios beneficios.

No te dejes arrastrar por sus intrigas.

Todo lo que tiene que ver con Compostela me incumbe.

No. No tienes porqué cargar con el peso de la ciudad

sobre tus hombros. Haz lo que siempre has dicho.

Dejar la guardia, cultivar la tierra...

Tener hijos.

Tener hijos.

Nada me gustaría más.

(DULCE) Pues hazlo.

Te quiero.

-Quiero ver al Rey de Galicia. -El de Galicia...

de León y de Castilla es Alfonso. -Quiero hablar con García.

-Disculpad, pero su Majestad ha prohibido las visitas.

-Pues entonces y por tu bien,

será mejor que no sepa que he venido.

-¿Que haces aquí?

-He venido a ver a mi Rey.

-Yo no soy tu Rey.

Vete. -Voy a sacaros de aquí

y os voy a devolver vuestro trono.

-Mi hermano no lo permitirá.

Arrancará la cabeza de tus hombros si lo intentas.

-Miradme...

¿Os parezco preocupado?

Podéis quedaros aquí...

o podéis recuperar vuestro reino.

¿Qué camino escogéis?

"Compostela es insignificante".

Ese necio no ve más allá de sus narices.

Y encima me trata como si fuera un lacayo,

un... criado al que puede despreciar.

Que vengan los emisarios.

Quiero hacer llegar estas cartas a todos los nobles del norte.

A todos excepto a Andrade.

-Después de esto no habrá vuelta atrás.

-Que así sea.

(Música de suspense)

-Tres capillas rodearán el sepulcro.

Y tres naves conducirán al altar.

En el crucero, otras tres naves.

Todas sostenidas por bóvedas de cañón.

¿Cómo es que sabes tanto de construcción?

Llevo aprendiendo desde niño.

Cuando llegamos a Compostela, tras la muerte de padre y madre,

yo aprendí el oficio de constructor...

y Gonzalo el de soldado.

Me he perdido muchas cosas.

Ahmed... -Salud, Esteban...

-Ven.

Cada piedra la talla un maestro cantero

y pone en ella su firma... esa es la mía.

Permanecerá aquí durante siglos,

tal vez para siempre.

Formando parte de la Catedral.

Será un edificio hermoso.

¿Quién eres? ¿Cómo te llamas?

-Mi nombre no tiene importancia.

-¿Qué quieres de mí?

-Que me ayudes a construir mi catedral.

-No.

Este es el Templo del obispo Peláez...

(SERIO) -La catedral es mía.

Debe construirse siguiendo mis instrucciones...

Y te he elegido a ti para hacerlo. Prepárate.

Se acercan tiempos sombríos. Y todo va a depender de ti.

Está muy caliente...

-Tienes un negocio próspero, boticaria.

Y me alegro, eso es bueno para todos.

¿Qué quieres, Tomás? Nada malo.

Hacerte una oferta.

Vas a venderme el hospital por un precio justo.

Tú y el judío, por supuesto, seguiréis trabajando aquí;

pero por un jornal, como toda mi gente.

¿Por qué te interesa? Esto no es un negocio.

Todo es un negocio.

Pues lo siento mucho, pero no me interesa.

Vamos Elvira, Lleguemos a un acuerdo.

Un acuerdo que sea beneficioso para ambos.

Tú me has hecho una oferta y yo te he respondido.

Vete, tengo mucho que hacer.

¿En serio quieres hacerlo así? ¿De verdad, por las malas?

No sabes de lo que soy capaz. Qué miserable.

Miserable, sí.

Pero puedo hacer que tu querido judío

arda en la hoguera.

Fuera de mi casa.

(GRITA INDIGNADA) ¡Ya!

(ODAMIRO) -Si tienes algo que decir, adelante.

-Soy un pecador, lo reconozco...

-Ahórrate la verborrea.

Sé qué clase de hombre eres.

-Pero lo que no soy es un blasfemo.

Comprobadlo vos mismo.

-¿Qué hacéis? -Silencio.

-El médico judío le ha abierto las carnes

y lo ha cosido. Y eso es blasfemia,

¿o acaso me equivoco?

-Habéis leído mi carta.

Todos sabéis lo que pretendo. -Algo muy peligroso.

-Alfonso se prepara para una guerra larga y cruenta

contra los sarracenos. Quiere conquistar la península.

Y sabemos lo que supondrá. -Darle más plata.

-Quitándosela al Templo de Santiago.

Ese rey mediocre, ese usurpador,

no se cansa nunca de humillarnos.

Él se lleva la gloria mientras nosotros pagamos sus campañas.

Pero ha llegado el momento de plantarle cara.

(ENFADADO) De demostrarle que no puede tratarnos

como a lacayos serviles.

Si estáis a mi lado...

Si os queda orgullo...

liberaré a García de su prisión y le haré rey de nuevo.

-Supondrá la guerra. -¿Y qué?

Cortaremos unas cuantas cabezas.

-Habrá una guerra, sí.

Pero la ganaremos.

¿Estáis conmigo?

-A muerte.

-A muerte.

-Por Compostela. (TODOS) -¡Por Compostela!

(GRITA ALARMADO) -¡El vino...!

Está envenenado.

-Andrade...

-Señor,

el obispo ha sobrevivido.

Debéis marcharos, Señor.

-No huiré de un traidor.

Prepara a los hombres.

Peláez ya habrá dado orden de atacar.

Dómine...

-Sé que respetas a Andrade.

Y que esta misión es difícil para ti.

Os lo traeré, y si es culpable,

pagará por sus crímenes.

Ve con Dios.

Haz lo que sea necesario, pero el conde no puede sobrevivir.

Y recupera esa carta.

-El judío.

Dónde está. ¿Qué pasa?

Se le acusa de blasfemia. Aquí sanamos enfermos.

Efraím no ha hecho nada malo.

¡No! ¡No! ¡Que...! ¡No!

¡Dejadlo, por favor! ¡Dejadlo!

-Tranquila, no pasa nada. Iré con ellos.

¡Efraím! Es mi decisión.

-Se dice que abres las carnes de los enfermos

y que tu ciencia nace de un libro herético.

No estoy en contra de tus sanaciones,

siempre que se ajusten a la ley cristiana.

Pero quiero ese libro.

Y no voy a parar hasta encontrarlo.

¡No... no... no!

(MURMURA) -Sálvalo. El libro vale más que mi vida.

(Galope de caballos)

Quiero a Andrade vivo.

Si sus hombres presentan resistencia, lucharemos.

Pero si se rinden, se les perdonará.

-No están en juego nuestras vidas, sino el futuro del reino.

Peláez va a traicionar al Rey Alfonso,

y lo único que se interpone en su camino somos nosotros.

(GRITA) ¡Por el Rey! (TODOS GRITAN) -¡Por el Rey!

(Gritos de lucha)

(GRITA) ¡Andrade!

(GRITA) ¡Andrade!

-Para no gustarte la guerra, se te da muy bien.

Defiendo a mi Señor de un traidor.

¿Yo un traidor?

¡Tú lo eres,

por seguir a Peláez en esa locura!

No sé de qué locura me estás hablando.

No te lo ha dicho...

Conspira para devolver Compostela al hermano de Alfonso.

García está preso... Quiere liberarlo.

Sentarlo de nuevo en el trono.

Peláez es un loco. Nos lleva a una guerra.

¿Quieres eso?

¿Soldados entrando en Compostela, arrasando la ciudad?

Gonzalo, tienes que....

(GRITA FURIOSO) ¡No!

¡Teníamos que llevarlo vivo a Compostela!

(FALSO) -Temí por tu vida.

Hoy le has hecho un gran servicio al Dómine.

(Ruido de obra)

-Tú eres Abdel Rachid,

el hijo de Yusub ibn Tashfin. Ojalá no me hubieras reconocido.

(EN ÁRABE) Que Alá me perdone.

-Andrade no volverá a importunaros.

Pero tenemos un problema. Gonzalo habló con él.

Lo sabe todo.

Dómine...

hay que matarlo.

(SOLLOZA ANGUSTIADA)

(REZA EN ÁRABE)

(Música de tensión)

-Os llamé para que nos protegieseis de los cristianos,

no para que declaraseis una guerra!

-Quiero devolverlo a África con el rabo entre las piernas.

-La traición de Andrade me ha hecho pensar.

¿Y si hay otros en Compostela que conspiran contra mi?

-Te he elegido a ti para que des fruto,

y que ese fruto perdure por los siglos de los siglos.

(JIMENA) -Ella le dará un varón. -La haré matar.

-Dadme vuestro permiso, y el traidor dejará de ser un problem

Si no hacemos nada, será la guerra.

La veré arder con un vaso de vino en la mano.

-Si nos enfrentamos a Gonzalo tendremos a 50 soldados armados

dentro de nuestras murallas deseando cortarnos el cuello.

-¿Quién tiene el libro Efraím? ¿Elvira?

Al final te doblegaré.

¡Vámonos o te matarán! -¡No!

-¡Encontrad a Gonzalo!

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El final del camino - Capítulo 1

11 ene 2017

Galicia, 1075 D.C. Un ataque sarraceno asola Catoira. Gonzalo consigue salvar a su hermano Esteban, pero no puede impedir el asesinato de su madre ni el secuestro de su hermano Pedro por guerreros musulmanes. Esteban y Gonzalo viajan con los supervivientes a Santiago donde las primeras piedras de la Catedral están comenzando a colocarse.

Diez años después, los muros de la catedral van elevándose. Esteban trabaja en las obras como aprendiz. Sueña con convertirse en maestro constructor pero no parece poseer ningún tipo de aptitud para el puesto. Sin embargo, la aparición de un misterioso monje que le facilita soluciones arquitectónicas nunca vistas hasta la fecha quizá le ayude en su propósito.

El tiempo ha tratado mejor a Gonzalo, que no sólo se ha convertido en jefe de la Guardia de Diego Peláez, el obispo de Compostela, sino que además ha encontrado el amor en Elvira, la boticaria de la ciudad y su esposa. Sin embargo, Gonzalo no puede librarse de la culpa de haber abandonado a su hermano Pedro a manos de los musulmanes.

La vida en Compostela se ve alterada por la llegada de la reina Constanza, que viene con un doble propósito: conseguir la plata de Compostela para ayudar a Alfonso VI en el sitio de Toledo y hacerle llegar a Gonzalo la noticia de que su hermano Pedro está vivo, aunque prisionero en la ciudad. Sin dudarlo, Gonzalo marcha junto con la comitiva real a Toledo para liberar a su hermano, aunque para ello deba arriesgar su vida.

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  1. Jorge Peñafiel

    Me gusta mucho la serie, pero no sé a qué hora se transmite...

    24 ene 2017
  2. Pelayo

    Es una caquita de serie. Soy amante y estudioso del Camino y... Es para vomitar.

    22 ene 2017
  3. pedro de jesus

    Me encanta que se hayan tomado la molestia de una edad media española el deseo es magnifico las personas que soñamos con esta época vivimos muy muy pendiente de mas. Sois la caña, yo vivo en un pueblo y me gustaría ir a santuario, está bien hecha es la misma esencia España, buenos actores y se nota el juego de imagen todo muy honesto. No tengo palabras, esperaba esta serie y la habéis españolizado veo much@ contra de escenarios y no se, para mi es sin ofender lo mejor que hay... Después del café."() pd: Arriba pone deseo;por-(SESEO)"es magnifico. Gracias.

    20 ene 2017
  4. Jennifer

    Tenemos un grupo de Facebook para comentarlo; estáis todos invitados: https://www.facebook.com/groups/1605841399716122/

    16 ene 2017
  5. Andres

    Mucho anacronismo fuera de época, en aquellos soglos XII, no existian los libros como tal sino pergaminos la imprenta todavia no habia sido inventada, los tratados médicos venian de Toledo y el Andalucía árabe, aparte los galegos vestian a usanza céltica, salvo la nobleza.Alfonso VI, no invento la inquisicion y la armonia entre judios, cristianos y mozárabes y muladies estava muy estendida.Los almorávides africanos no vinieron llamados por los reyezuelos de tarifas, estos pagaban las parias a los cristianos, los cuales aseguraban la proteccion de estos

    15 ene 2017
  6. Pamon

    Saludos,una idea genial y un buen guión,pero no entiendo por ejemplo,porque los de Pelaez no siguen al moro con el niño en vez de quedarse tan tranquilos,este va a pie y con un peso muerto,cosa fácil.Luego el protagonista se despierta de una pesadilla y su mujer de dormir y, milagro,ya tienen el fuego encendidoLa muralla de Compostela da el pego pero no algún arco.El edificio de la botica.se ve de planta baja con tejado muy bajo y muy plano,pero dentro se ve a la boticaria bajar por unas escaleras de una planta superior,y viendo el alzado esta tendría 40 o 50 cm..Los portavelas de bronce los tengo idénticos en mi casa.La puerta de una celda se mueve como si fuera de cartón.Algunos muros de piedra están encintados con cemento, y se nota muchísimo.En Toledo ponen los cerrojos por fuera de las puertas?El taburete redondo del campamento es actual.En una estancia sale una puerta, que se ve como actual y con bisagras de librillo.Creo haber visto en el suelo pegado a una casa un barreño de plástico o algo exactamente igual, hasta las asas son idénticasPor favor diganme que es de mimbre y tintado en negro.Tambien creo que vi en un puesto del mercado patatas a vender.Por favor por favor diganme que no eran patatas.Críticas aparte, me gustó el capítulo pero no se si cuajará fuera de Galicia y denle un poco de caña a la trama.

    15 ene 2017
  7. Manuel

    Parece mentira que en Catoria no tengan ni acento gallego los actores. Se hablaba alli la lengua gallego-portuguesa.

    14 ene 2017
  8. Luis

    Gracias me gustó Isabel y esta serie será genial ánimo. Buen trabajo. Audio excepcional

    14 ene 2017
  9. Miguel Vigo

    Me gusta la historia pero creo que esta bastante mal hecha. Fijate que al señor que Le Han cor taro para operas ya tiene una cicatriz mas abajo de una apendicitis. Como no se da cuentame el productor de cosas asi? Ver detalles asi son una pena.

    13 ene 2017
  10. Ramón Bascuas Muñiz

    Al inicio los niños parecen,al hablar,de un colegio de élite del siglo xxI.Los moros de Sevilla hablan como rumanos y los del norte de Africa como gallegos.Un pasamanos en la escalera por el lado de la pared?Luces azules en el fondo de las ventanas?En que siglo estamos?Las casas de Compostela parecen casetas prefabricadas en la feria de abril y los artesanos nunca cogieron un martillo.En cuanto al vestuario creo que han acertado y no han disfrazado a los heroes de moteros medievales como otras series suyas.Es austero y espartano como en la época.Las espadas que yo sepa no eran cromadas.Lo menos creible,la entrada a lo rambo en Toledo,y los guerreros árabes como de cartón.Hay demasiada luz en las escenas,tendrian que atenuarla para que pareciera real la iluminación con velas.La corona del rey de donde la han sacado?Y todo esto,sin extenderme, en un episodio.Por favor contraten a expertos en historia civil y militar y en decorados,Y no entren en el todo vale si sale unos segundos y nadie se fija.Supongo que su presupuesto será muy bajo y, aunque esto no les exime de fallos,les animo a continuar por este camino.Sin ánimo de ofender a nadie con mis críticas un saludo cordial

    13 ene 2017